Un Pequeño Instrumento Indomable

Un Pequeño Instrumento Indomable «La Lengua»

Autor: Rafael Porter

Santiago 3:1–12

a1Todo cristiano que tiene dos años o más de conocer a Cristo habrá visto en alguna ocasión el daño que un pequeño instrumento le puede hacer a la obra de Dios. Se trata de la lengua. Aunque tan pequeña, ¡cuánto daño ha hecho!Dios nos la dio para que la usáramos para alabarle a El y así glorificarle. Sin embargo, Satanás ha tomado lo que Dios nos dió para bien y la usa para destruir la obra de Dios. Sin lugar a dudas es la herramienta más eficaz que Satanás emplea en su trabajo.Los hermanos a quienes Santiago se dirige han visto la forma en que Satanás puede usar la lengua en medio de ellos. Cuando sube la presión por causa del sufrimiento, también sube el uso destructivo de la lengua.

Estos creyentes sufren una persecución severa. Tal persecución produce un interés egoísta en la defensa de sí mismo. Así que, ellos se dedican a protegerse y no se ayudan los unos a los otros. Cuando alguien les hace mal, existe la tendencia natural de querer defenderse y atacar a quienes les hagan daño. En este esfuerzo la lengua es un instrumento clave.

El autor ha establecido dos principios fundamentales que forman la base del libro: 1) Una fe viva soporta la tribulación (1:2–12); 2) Una fe viva vence la tentación (1:13–27). Estos dos principios se aplican al uso de la lengua también.

Jacobo ya ha aplicado estas verdades acerca de las implicaciones de una fe viva a dos áreas prácticas de su vida afligida. Les ha enseñado que deben ayudar a los demás que sufren también. Una fe viva no hace acepción de personas, para conseguir provecho personal (2:1–13). Una fe viva produce obras que ayudan a los demás que sufren (2:14–26).

Ahora Jacobo explica las implicaciones de una fe viva en relación con el uso de la lengua. Una fe viva se manifiesta en el control de la lengua.
LA FE VIVA CONTROLA LA LENGUA 3:1–12
La Ensenañza de Proverbios Acerca de la Lengua
El libro de Proverbios presenta para el creyente del Antiguo Testamento la forma en que se debe usar la lengua para vivir contentos y glorificar a Dios. Describe el concepto práctico de cómo emplear la lengua para gozar mejor la vida en comunión con Dios y con los hombres. Proverbios 10 explica algunas de las características del uso de la lengua que debemos buscar.
CARACTERISTICAS DESEABLES PARA EL
USO DE LA LENGUA EN LOS HIJOS DE DIOS
Proverbios 10

1. La boca del justo es MANANTIAL DE VIDA. Proverbios 10:11

Compare Romanos 3:13–14.

¿Qué brota de nuestra vida?

2. En los labios del prudente se halla SABIDURIA. Proverbios 10:13

3. Quien refrena o CONTROLA sus labios es prudente. Proverbios 10:14

Es Peligroso hablar mucho.

4. La lengua del justo es PLATA ESCOGIDA. Proverbios 10:20

Observe la relación entre el corazón y la lengua en este versículo.

5. Los labios del justo APACIENTAN a muchos. Proverbios 10:21

6. La boca del justo PRODUCIRA SABIDURIA. Proverbios 10:31

7. Los labios del justo SABEN HABLAR LO QUE AGRADA. Proverbios 10:32

¿Es agradable nuestra conversación?
Al escucharnos hablar, ¿qué pensará la gente?
¿Sabrán que somos hijos de Dios?

La Enseñanza de Santiago Acerca de la Lengua
Santiago también habla acerca del uso de nuestra lengua. El aplica algunos principios generales a la situación de sufrimiento en que los hermanos de su propio tiempo se encontraban. Encontramos cinco observaciones acerca del uso de la lengua.
1. La Lengua, Aunque Pequeña, Logra Grandes Cosas 3:1–5
Santiago empieza con una advertencia en cuanto al peligro de ser un maestro (3:1–2). Es peligroso presentarse como un maestro porque el maestro es juzgado por sus propias palabras. Debido a que nadie cumple perfectamente aun sus propias normas, especialmente en su manera de hablar, quien se presenta como maestro de otros corre mayor riesgo de ser condenado.
El peligro de ser maestro se relaciona especialmente con el uso de la lengua porque la lengua es el instrumento más difícil de controlar.
La Lengua es el Instrumento:
Más Difícil De Controlar
Más Peligroso
Más Indicador De Nuestra verdadera Religión
Fíjese en la importancia que Jacobo le da al uso de la lengua en el establecimiento de los principios fundamentales del libro en Santiago 1:18–19, 26.
QUIEN PIENSA
SER RELIGIOSO
SER SANTO
TENER FE……..debe mostrarlo CON SU LENGUA.
Además del peligro de ser maestro, Jacobo señala la importancia del uso de la lengua por causa del poder que tiene. Se producen grandes resultados de cosas pequeñas (3:3–5). Se mencionan cuatro ejemplos de cosas pequeñas que producen grandes efectos:

1. Frenos para caballos 3:3
2. Timones para naves 3:4
3. Lenguas para cuerpos 3:5a
4. Chispas para bosques 3:5b

Cada ejemplo presenta algo grande y fuerte controlado por algo pequeño. El caballo es un animal grande y fuerte. Va a donde quiere y cuesta pararlo porque tiene mucho poder. Sin embargo, al meter el freno en su boca, lo pueden controlar para que él vaya a donde se quiere.

Las naves también son grandes. Los vientos y olas del mar le mueven con su poder. Sin embargo, aun en medio de las grandes tempestades un timón, relativamente muy pequeño, controla la nave y la dirige a donde el que lo maneja quiere que vaya.

Tal como los dos instrumentos pequeños pero importantes mencionados antes, la lengua también es pequeña pero puede cambiar la dirección de algo muy grande. Puede hacer algo grande, o para bien, o para mal. Es capaz de destruir la obra de Dios.

La nota negativa en cuanto al uso de la lengua se introduce hasta el último ejemplo. La chispa de fuego es pequeña pero puede causar gran daño al bosque entero. Así que, se requiere mucho cuidado para no destruir algo de gran valor por el mal uso de algo tan pequeño. La lengua también, si no se usa con cuidado, puede destruir una gran obra que Dios lleva a cabo.
2. La Lengua Puede Ser Util en la Acción de Satanás 3:5–6
La ilustración de la chispa de fuego en el bosque se toma como punto de partida para hablar de la destrucción que Satanás quisiera lograr en la iglesia. Satanás sabe usar la lengua para hacer gran daño a la obra de Dios.
¡Pensemos!

¿Cómo utiliza Satanás la lengua para destruir la obra de Dios? ¿Cuáles ejemplos de tal destrucción por medio de la lengua ha visto usted en el pueblo de Dios? ¿Cuáles precauciones pode mos to mar para no colaborar con él en su obra destructiva?
3. La Lengua es el Instrumento Más Difícil de Controlar 3:7–8
No hay nada más difícil de controlar en el mundo. El hombre ha logrado domar toda clase de animal, pero nunca ha aprendido a controlar su propia lengua. Es “un mal que no puede ser frenado”.
Debido a la dificultad de controlar la lengua, ella provee una de las mejores maneras de medir nuestra verdadera condición espiritual. El hombre que es controlado por el Espíritu de Dios sabrá controlar su lengua. No será portadora del veneno mortal.
4. Una Lengua que no es Consecuente 3:9–12
La lengua se contradice muchas veces. El mismo instrumento que usamos para bendecir a Dios, muchas veces se vuelve amargo. Atacamos con él lo que Dios ha creado. Usamos la lengua para bendecir a Dios y también para maldecir a los hombres que Dios hizo a Su imagen.

Jacobo señala que tal contradicción no debe existir. El uso repetido de la lengua para hacer daño a otros, indica que la fuente está contaminada.
Se mencionan tres ilustraciones de la naturaleza para demostrar la imposibilidad de la contradicción aparente. Una fuente no puede dar agua dulce y amarga. Una higuera no puede dar aceitunas, ni una vid higos. La misma fuente no puede dar agua salada y dulce. Así que, la lengua tampoco puede alabar a Dios de verdad y seguir criticando a los hombres que Dios ha creado.
5. La Lengua Demuestra la Calidad del Corazón 1:26
Aunque no lo declara directamente en este capítulo, la verdad anterior nos lleva de nuevo al principio expresado antes en Santiago 1:26. El uso de la lengua revela lo que está en el corazón. Por lo tanto, si la religión de alguien es verdadera, se reflejará en su manera de hablar.

Cristo indica la misma verdad en Lucas 6:43–45. No es cierto lo que decimos tantas veces: “Hable sin pensar”. Nuestra boca revela la realidad que está escondida en el corazón.

Si la boca critica, es porque el corazón guarda críticas.
Si la boca se queja, es porque en el corazón hay quejas.
Si la boca habla con enojo, es porque en el corazón hay enojo.

La lengua revela lo que está en el corazón.
En medio del sufrimiento, la lengua sirve para quejarse y para acusar a otros. En vez de acusar y quejarse en medio del sufrimiento, una fe viva les motivará a alabar a Dios y a sufrir por El con gratitud.

Esta actitud se encuentra en la vida de los apóstoles cuando ellos sufrieron por causa de Cristo (Hch. 5:40–41; 7:59–60; 16:23–25). Observe la reacción de ellos ante el sufrimiento. ¿Qué principios se observan en la vida de ellos que debemos imitar?

 

Porter, Rafael (2003). Estudios Bı́blicos ELA: Cuando aumenta la presión (Santiago) (pp. 43–49). Puebla, Pue., México: Ediciones Las Américas, A. C.

“Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad.” 2 Corintios 12:9.

8 de Noviembre
“Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad.” 2 Corintios 12:9.

a1Nuestra debilidad debe ser valorada en la medida que abre paso a la fortaleza divina. No podríamos haber conocido nunca el poder de la gracia si no hubiéramos experimentado la debilidad de la naturaleza. Bendito sea el Señor por el aguijón en la carne y el mensajero de Satanás, ya que nos encaminan a la fortaleza de Dios.

Esta es una preciosa palabra que brota del propio labio del Señor. Ha llevado a este escritor a reír de gozo. ¡La gracia de Dios es suficiente para mí! Estoy seguro que es así. ¿Acaso no basta el cielo para el pájaro, y no basta el océano para el pez? El Todosuficiente es suficiente para mi mayor necesidad. Aquel que es suficiente para la tierra y el cielo, es en verdad capaz de satisfacer el caso de un pobre gusano como yo.

Apoyémonos, entonces, en nuestro Dios y en Su gracia. Si no quitara nuestro dolor nos daría la capacidad de aguantarlo. Su fortaleza será derramada sobre nosotros hasta que el gusano remonte las montañas; y quien es un don nadie saldrá victorioso sobre todos los encumbrados y poderosos; pues aun si fuésemos mil veces más fuertes de lo que somos, eso sería igual a nada delante del enemigo; y aunque pudiésemos ser más débiles de lo que somos, lo cual sería muy difícil, podríamos hacerlo todo por medio de Cristo.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

HIJOS -El fruto del hogar

HIJOS -El fruto del hogar

Autor: http://www.bbnradio.org/

CAPITULO 4

a1Charles Lamb dijo que no había nada sobre la tierra que él no diese por tener la posibilidad de volver a estar con su madre que había partido de este mundo, y de rodillas, pedirle perdón por cada cosa que habían afligido su gentil espíritu. Seguramente, con el avance de los años, cada hijo pensativo ha caído como éste y ha llegado a darse cuenta de lo que sus padres han hecho por él.

Que nadie suponga que cada hijo es demasiado pequeño para tener una parte real en el desempeño de un hogar. Las rueditas internas en mi reloj son pequeñas, algunas excesivamente pequeñas, pero ellas son todas importantes para el buen funcionamiento de esa máquina de tiempo. Un niño pequeño puede ser de tan mal genio e irritante que él perturbe la familia completa, o puede ser tan amoroso y razonable que brinde paz y buen humor al hogar completo.

Obediencia

Hay 3 cosas que los padres deben hacer: Amar, Disciplinar y Enseñar, pero, ¿cuáles son las responsabilidades de los hijos en el hogar? ¿Cuál es la parte de ellos?

La Biblia no dice, “Hijos, obedezcan a sus padres cuando ellos están en lo correcto”. Dice, “Obedezcan a sus padres en el Señor porque esto es justo”… aun si ellos están equivocados (Efesios 6:1). Algunos tratarían de decir que no tenemos registro de la vida familiar de nuestro Salvador. Solo unos pocos detalles fueron escritos acerca de su vida temprana, pero ellos son reveladores. No hay palabras más hermosas que aquellas que dicen de él, “Y descendió con ellos, y volvió a Nazaret, y estaba sujeto a ellos” (eso es, a Su madre y a Su padre adoptivo). ¿Y quién fue Jesús? ¿Quién era este niño que obedecía? El era el eterno Hijo de Dios. El era el Creador del universo, “porque por él fueron hechas todas las cosas, y sin él nada de lo que ha sido hecho fue hecho.” El fue el Señor y Maestro de todas las huestes del cielo. ¡Qué lección de obediencia!

“Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor” (Efesios 6:4). Mucha gente joven tiene la idea de que obedecer y sujetarse a sus padres es una humillación, una especie de restricción auto impuesta, la cual los limita. ¿Tuvo ese efecto sobre Jesús? Sabemos que no. Una vida joven no debería ser impedida ni dejar descarriarse, si sigue cuidadosamente las advertencias de fieles padres cristianos. Ninguna joven persona que fue una vez estudiante, se estorbó o injurió por obedecer las instrucciones implícitas de padres piadosos. Jesús obedeció sus padres terrenales hasta que tuvo 30 años de edad, entonces Él dejó su hogar para llevar a cabo Su obra señalada por Dios.

La obediencia debe ser absoluta; incluye aquellas cosas que son amenas como también las que no lo son. Solamente una cualidad clave es mencionada, “en el Señor”. Los hijos deben obedecer, “en el Señor”. Un padre cristiano puede requerir algo que parece estar equivocado, pero el hijo debe obedecer. “Hijos, obedeced a vuestros padres en todo, porque esto agrada al Señor (Col. 3:20). De todos modos, debemos recordar que los padres son falibles. Ninguna autoridad humana, de ninguna clase, está en lo correcto cuando ordena a alguien quebrar una de las leyes de Dios. Si un padre no creyente exige a su hijo que desobedezca la palabra de Dios, las consecuencias caerán sobre el padre y no sobre el hijo.
La Biblia dice, “Cualquiera que haga tropezar a uno de estos pequeñitos que creen en mí, mejor le fuera si se le atase una piedra de molino al cuello, y se le arrojase en el mar” (Marcos 9:42).

Amor y Respeto de Padres

En todo esto, tomamos por hecho que los padres guardan delante de ellos la referencia que sigue a “hijos obedeced a vuestros padres en el Señor,” la cual es “padres, no provoqueis a ira a vuestros hijos”. La relación es decididamente a dos puntas. Que un padre no creyente demande que su hijo niegue al Señor acarreará consecuencias sobre los padres y sobre los hijos.

No sé de ninguna otra palabra que necesite ser dicha con mayor énfasis a los jóvenes que ésta. Hay una joven muchacha que se avergüenza de su madre. Ella ve que la belleza de su madre ha empalidecido; sus vestidos no son tan finos como deberían ser; sus manos son rojas y fatigadas de esfuerzo. La joven muchacha se avergüenza de su madre y no le importa cuando tiene sus encuentros con sus jóvenes amigas que vienen a su casa. O la vergüenza está dirigida al padre, cuyos encorvados hombros, su cara curtida y golpeada por el clima y manos lisiadas hablan elocuentemente de años de esfuerzos y penurias que soportó para que sus hijos pudieran tener una mejor oportunidad en la vida que la que él tuvo. La joven muchacha, o el joven varón, con sus jóvenes amigos y sus estrafalarias vestimentas y ropas de estilo, tal vez se avergüenza de ver “al viejo”.

Estos no son casos sacados de nuestra imaginación. Sabemos de muchos casos así. ¿No sabes que esas marcas de esfuerzo, edad, esmero, y privaciones son marcas que hablan elocuentemente de amor por ti? Tu madre y padre recibieron esas marcas derramando la misma sangre de sus vidas por ti.

¿Te avergonzarías de un hombre que tiene solo un ojo, habiendo perdido uno en defensa de tu vida? Bueno, tu padre y tu madre han hecho más que salvar tu vida. Ellos han tenido noches de quebranto y días de ansiedad. Ellos te han cuidado en tus enfermedades. Ellos no han considerado su propio confort y placer, mas bien se negaron a sí mismos las necesidades de la vida para que tu puedas tener algunos lujos. Ellos se levantaron temprano y trabajaron tarde para que tu tengas la oportunidad de estudiar y prepararte para un gran trabajo en el mundo. De allí proceden esas cicatrices, y son santas y sagradas cicatrices. ¿Te avergüenzas de ellas?

Un comerciante en una de las ciudades del oeste medio de nuestro país envió a su hijo al Colegio. El tuvo que hipotecar su negocio para hacerlo. El economizó y ahorró, y tanto él como su esposa llegaron a quedar con ropas inapropiadas en función de que su hijo pudiese tomar su lugar entre los demás estudiantes adecuadamente vestido y provisto con dinero. Pasados unos pocos meses, vino al corazón de la anciana pareja un incontrolable deseo de ver a su hijo. Ataron su viejo caballo a un inseguro carro (ellos habrían tenido un automóvil si no le hubiesen dado el dinero a su hijo) y fueron a la ciudad donde estaba el Colegio, a unos 30 kilómetros de allí. Ellos llegaron justo cuando las clases estaban terminando, y vieron a su muchacho, Harry, con un grupo de amigos viniendo a través del campo escolar. Mientras se aproximaban a él, algunos de sus compañeros ridiculizaron el viejo carro y su caballo, y el ropaje típico de aquel viejo hombre y su esposa. Harry se paró, miró intencionadamente por un momento a su madre y a su padre, se ruborizó profundamente y rápidamente se volvió y alejó, pretendiendo no conocerles. Con sus corazones quebrantados, la vieja pareja comenzó el cansador viaje a casa, y aquella noche la anciana madre murió.

Si estas palabras caen en manos de cualquier chica o muchacho que es tentado a proceder como Harry lo hizo, te suplico, no lo hagas. Si tu madre y padre, o uno de ellos están en vida, anda a ellos, echa tus brazos sobre sus cuellos y diles que los amas y aprecias todo lo que han hecho por ti. Si no están al alcance de tus brazos, ¡entonces escríbeles! Escríbeles una larga carta de amor, regocijo y aprecio.

Un hijo nunca llega a ser demasiado viejo para que él o ella no sean un hijo para sus padres. Por lo tanto, este amor y respeto es para retribuírselos mientras vivan. La vida tiene pocas cosas más hermosas que el devoto pensamiento y amor de un hijo o hija ya crecido, hacia un anciano padre. Esto complace el corazón de Dios.

Cuando nuestros padres envejecen, ellos cambian lugares con nosotros. Una vez nos alimentaron, ahora es nuestro privilegio y alto honor alimentarles. Una vez ellos nos protegieron de la tormenta. Ahora nosotros debemos protegerlos a ellos. Nosotros ahora estamos fuertes, y ellos están débiles. ¡Qué oportunidad de amorosamente pagar una parte de la deuda que tenemos con ellos! Será solamente una parte, de todos modos. Ningún hijo puede jamás pagar completamente el amor y el cuidado de un padre piadoso.

La vida tiene pocas satisfacciones más intensas que pensar que hemos sido justos, amables y gentiles para con nuestros padres en sus tiempos de necesidad y dependencia. Da paz al alma, y hace del cielo y nuestra reunión una expectativa más gloriosa. Estar preparados para decir “adiós” a un padre, sin el pesar de oportunidades perdidas, es una bendición en sí mismo.

http://www.bbnradio.org/wcm4/spanishbbnmedia/Recursos/Libros/AyudasparaelHogarCristiano/SpanishACH/tabid/1929/View/Chapter/ItemID/352/Default.aspx

“El que se humilla será enaltecido.” Lucas 18:14.

7 de Noviembre
“El que se humilla será enaltecido.” Lucas 18:14.

a1No debería ser difícil que nos humilláramos pues, ¿qué tenemos de lo que debamos estar orgullosos? Deberíamos ocupar el lugar más bajo sin necesidad de que se nos diga que lo hagamos. Si fuéramos sensatos y honestos seríamos muy poca cosa en nuestra propia opinión. Especialmente delante del Señor, en oración, deberíamos reducirnos a nada. Allí no podemos hablar de mérito, pues no tenemos ninguno: nuestra sola y única apelación ha de ser a la misericordia: “Dios, sé propicio a mí, pecador.”

Aquí tenemos una palabra de ánimo procedente del trono. Seremos enaltecidos por el Señor si nos humillamos. Para nosotros la forma de subir es ir cuesta abajo. Cuando somos despojados del yo, entonces somos vestidos de humildad, y esta es la mejor ropa. El Señor nos enaltecerá con paz y felicidad de mente; Él nos enaltecerá al conocimiento de Su Palabra y a la comunión con Él; Él nos enaltecerá en el gozo del perdón garantizado y la justificación. El Señor otorga Sus honores a quienes pueden llevarlos para honra del Dador. Él da utilidad, aceptación e influencia a aquellos que no son inflados por estas cosas, sino que más bien son humillados por un sentido de mayor responsabilidad. Ni Dios ni el hombre se interesarán por ensalzar a un hombre que se ensalce a sí mismo; pero tanto Dios como los hombres buenos se unen en honrar una condición modesta.
Oh, Señor, húndeme en el yo, para que pueda ser levantado en Ti.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.