Ahora

Viernes 8 Octubre

Nos gloriamos en Dios por el Señor nuestro Jesucristo, por quien hemos recibido ahora la reconciliación.Romanos 5:11

Ahora

“Ahora” es un adverbio muy común que indica el momento presente o la época actual. No designa una esperanza, una promesa para el futuro, sino la seguridad de una cosa que ya poseemos. Cuando un niño dice: “Ahora tengo mi regalo”, se alegra y lo sostiene fuerte con sus manos. De igual manera, cada cristiano puede apropiarse gozoso estas tres certezas, tres “ahora” de la Biblia.

 – “Vosotros… que en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia” (1 Pedro 2:10). No tengo que esperar la misericordia de Dios. Él me perdonó porque su Hijo pagó mi deuda; solo tengo que aceptar ese favor inmerecido. Actuar de otro modo sería ofenderlo.

 – “Amados, ahora somos hijos de Dios” (1 Juan 3:2). Dios me adoptó y me llama su hijo. Yo, que era una criatura contaminada por el pecado y sin relación con Dios, ahora tengo una relación filial con él. ¡Después de mi muerte no me espera un juez, sino un Padre que me abre su casa!

 – “Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús” (Romanos 8:1). Lamentablemente, como creyente en Cristo, puedo volver a pecar. Esto ocurre fácilmente, y mi conciencia está incómoda. Satanás aprovecha para sembrar la duda en mi mente: ¿Soy realmente salvo? Este versículo me tranquiliza: Dios es justo, él ya solucionó la cuestión de ese pecado con su Hijo. No es posible que pierda esa salvación pagada tan cara por mi Salvador. Lo que tengo que hacer, en tal caso, es confesar esa falta, ese pecado al Señor y pedirle restaurarme en su comunión.

Esdras 4 – Juan 3:1-21 – Salmo 113 – Proverbios 24:28-29

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Yo soy

Jueves 7 Octubre

(Jesús dijo:) Yo soy la luz del mundo.Juan 8:12

Antes que Abraham fuese, yo soy.Juan 8:58

Yo soy

Todo lo que Dios es habitaba corporalmente en Jesús. Por ello, a menudo, en el evangelio de Juan, Jesús se presenta con las palabras: “Yo soy”. En el original griego esta expresión refleja un presente perpetuo. Dios estaba en este hombre: el Hijo del Hombre, Dios cercano a nosotros.

Cuando sus discípulos estaban asustados debido a una gran tempestad, Jesús les dijo: “Yo soy; no temáis” (Juan 6:20). Y cuando lo recibieron en su barca, se tranquilizaron.

A unos contradictores que lo interrogaban, les dijo: “De cierto, de cierto os digo: Antes que Abraham fuese, yo soy” (Juan 8:58). Para ellos, Jesús blasfemaba, pues la expresión “Yo soy” les recordaba cómo Dios se había revelado a Moisés: “Así dirás a los hijos de Israel: Yo soy me envió a vosotros” (Éxodo 3:14). Y Juan añade: “Tomaron entonces piedras para arrojárselas” (Juan 8:59).

El Hijo de Dios entre los hombres, el eterno “Yo soy”, no podía dejarlos indiferentes. Jesús les dijo también: “Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida” (Juan 8:12).

Muchos temían esta presencia del Hijo del Hombre. Lo rechazaron y lo clavaron en una cruz. Si por un lado unas manos inicuas clavaron al Hijo de Dios en el madero, por otro lado “Yo soy”, abandonando todos sus derechos, lo aceptó porque era la voluntad de su Padre. Su amor infinito lo condujo hasta allí para llevar el castigo de nuestros pecados. Ahora, resucitado, eternamente vivo, puede salvar a todos los que le reciben, y les da la paz.

Esdras 3 – Juan 2 – Salmo 112 – Proverbios 24:27

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Una decisión aplazada

Miércoles 6 Octubre

Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud, antes que vengan los días malos. Eclesiastés 12:1

Una decisión aplazada

En la vida de Alberto, un joven lleno de vida, todo iba bien. Sus amigos apreciaban su energía y su seriedad. Aparentemente tenía un futuro prometedor. Cuando era niño había asistido al club bíblico y había oído, memorizado e incluso cantado muchos pasajes de la Biblia. Sabía que Jesucristo había muerto en la cruz para salvar del juicio eterno a pecadores como él. Confesar su estado personalmente a Dios lo hubiese comprometido. Por ello prefería buscar excusas: todavía tengo tiempo, soy joven, la religión es para las personas mayores.

Un día uno de sus amigos le preguntó:

 – Si mueres, ¿a dónde irás?

 – Iré al infierno… no he confesado mis pecados a Dios.

 – Pero tú sabes que basta arrepentirse para ser perdonado. ¿No te asusta tu situación?

 – Claro que sí, pero tengo mucho tiempo por delante. Ahora estoy muy ocupado…

 – ¡Debes reflexionar seriamente!

Un año después, durante las vacaciones, mientras paseaba en la montaña, resbaló: su caída fue mortal.

El “mucho tiempo” se redujo a escasos segundos. Segundos de pánico… ¿Tuvo tiempo para clamar a Dios y decirle: Jesús, pequé, sálvame? ¿Dónde estará Alberto en la eternidad? ¿En el paraíso o en el infierno? ¡Solo Dios lo sabe!

Usted, querido lector, que siempre aplaza la decisión más importante de la vida, preste atención: ¡aún hoy puede entregar su vida a Jesús! Él murió por usted y le tiende la mano una vez más; ahora lo hace mediante este mensaje. ¡Arrepiéntase y crea en él para ser salvo eternamente!

Esdras 2 – Juan 1:29-51 – Salmo 111:6-10 – Proverbios 24:23-26

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La violencia en los medios de comunicació

Martes 5 Octubre

No matarás.Éxodo 20:13

He visto violencia y rencilla en la ciudad.Salmo 55:9

Líbrame, oh Señor, del hombre malo; guárdame de hombres violentos.Salmo 140:1

La violencia en los medios de comunicación

El asesinato es castigado por las instancias judiciales de todos los países según el mandamiento dado por Dios: “No matarás”.

Sin embargo, las películas, las series, las novelas o los juegos de video tratan el asesinato como un tema más de distracción y de suspenso. Es preciso hacerse esta pregunta: ¿Qué es más importante, lo sensacional o el mandamiento de Dios? ¿La emoción y las sensaciones fuertes, o los criterios divinos?

Muchas personas tratan de acallar su conciencia respecto a esta forma de trivializar la violencia diciéndose o diciendo a los demás: solo es obra de ficción, no tiene nada que ver con la realidad. Sin embargo, hay ejemplos de crímenes horribles que se desarrollaron exactamente como en las películas. El cristiano, ¿puede ver con una buena conciencia escenas de crimen cuando Dios le dice: “No matarás”? ¡Qué fuerte impacto negativo tendrán sobre él! Por cierto, hay interacción entre lo que vemos, lo que sentimos y lo que hacemos.

El Señor Jesús relaciona estas dos cosas: “La lámpara del cuerpo es el ojo”, es decir, nuestra mente está influenciada por lo que vemos. Y “si tu ojo es maligno, todo tu cuerpo estará en tinieblas” (Mateo 6:22-23). El que se divierte viendo escenas violentas o inmorales corre el riesgo de perder muy rápido las referencias morales que Dios fijó. Sepamos huir de todo lo que contamina nuestra mente, sean libros, espectáculos o diferentes medios de comunicación. ¡No dejemos que nuestra conciencia se endurezca!

Esdras 1 – Juan 1:1-28 – Salmo 111:1-5 – Proverbios 24:21-22

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El pequeño camión verde

Lunes 4 Octubre

(Jesús dijo a sus discípulos:) La mies a la verdad es mucha, mas los obreros pocos; por tanto, rogad al Señor de la mies que envíe obreros a su mies.Lucas 10:2

El pequeño camión verde

Sucedió en 2015 en Madagascar, una isla del Océano Índico donde las condiciones de vida son muy difíciles. Una iglesia del sur de la isla pidió Biblias a la biblioteca cristiana de Antananarivo. Un pequeño camión de color verde cargado con 1300 Biblias emprendió el trayecto de 700 km. para llegar a su destino. Los responsables querían aprovechar para vender parte de las Biblias en los pueblos por los cuales pasaban. El vehículo se detuvo muchas veces, pues las carreteras estaban en pésimo estado. Afortunadamente el teléfono portátil funcionaba muy bien, y de un pueblo a otro se avisaba la llegada del camión verde. En cada pueblo la gente se amontonaba para comprar a bajo precio ese precioso libro. Era tanta la demanda que a mitad del camino ya no quedaban más Biblias y el conductor tuvo que dar media vuelta para ir a buscar más.

Amigos cristianos, tal vez en nuestro país no vemos tanto interés por la Biblia, y quizá nuestro celo por la evangelización disminuye. Pero este ejemplo nos muestra que “la palabra de Dios no está presa” (2 Timoteo 2:9) y que las necesidades son inmensas. ¡Estemos listos para responder! Incluso sin ir como misioneros, hay muchas formas de participar en este trabajo. Podemos orar para que estas Biblias sean leídas, y mostrar nuestro interés por los evangelistas, como lo hicieron los filipenses con respecto al apóstol Pablo (Filipenses 1:3-8). Recordemos también que esas Biblias tienen un costo que a menudo sobrepasa la capacidad económica de quienes las quieren comprar. ¡Pensemos en esto, para ayudar según nuestras posibilidades!

Sofonías 3 – Judas – Salmo 110 – Proverbios 24:19-20

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Ante una pared

Sábado 2 Octubre

Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía.Hebreos 11:3

Que… os convirtáis al Dios vivo, que hizo el cielo y la tierra, el mar, y todo lo que en ellos hay.Hechos 14:15

Ante una pared

“(Dios) todo lo hizo hermoso en su tiempo… sin que alcance el hombre a entender la obra que ha hecho Dios desde el principio hasta el fin” (Eclesiastés 3:11). Investigadores y filósofos se cansan elaborando hipótesis para explicar qué hizo Dios. Esas teorías tratan de retroceder en el tiempo hasta unas mínimas fracciones de segundo después de esa famosa “explosión”, el Big Bang, que sería el origen del universo. Curiosamente es como si esas hipótesis chocasen contra una pared; ellas no pueden explicar lo que sucedió justo en esos instantes.

El hombre no puede comprender la obra de Dios.

Para el creyente, ¡cuán elocuente es la Palabra de Dios en su simplicidad! “Lo que se ve fue hecho de lo que no se veía” (versículo de hoy). “En el principio creó Dios los cielos y la tierra” (Génesis 1:1). “Por la palabra del Señor fueron hechos los cielos” (Salmo 33:6). “Los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus manos” (Salmo 19:1). ¡Qué majestuoso testimonio de sabiduría y de poder! Pero, si lo único que está en juego es la razón del hombre, ese testimonio permanecerá sin efecto, como cualquier otro conocimiento. Por su medio nos revela no solo las obras de Dios, sino a Dios mismo, si lo recibimos por la fe.

¡Para el creyente ya no hay pared! Dios se reveló no solo mediante la creación, sino aún mejor: en la persona de su Hijo Jesucristo y a través de las Sagradas Escrituras, la Biblia.

Sofonías 1 – Tito 3 – Salmo 109:6-19 – Proverbios 24:15-16

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Escoger a Dios

Viernes 1 Octubre

El Señor se manifestó a mí hace ya mucho tiempo, diciendo: Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia. Jeremías 31:3

En cuanto a mí, el acercarme a Dios es el bien; he puesto en Dios el Señor mi esperanza.Salmo 73:28

Escoger a Dios Testimonio

“Cuando tenía 8 años me hice amiga de una compañera de clases cuya familia era cristiana. En nuestra casa no se hablaba de Dios, pero desde muy pequeña me hacía muchas peguntas sobre él.

Más tarde mi amiga me invitó a un encuentro de jóvenes cristianos. Allí aprendí que Dios vino a la tierra para salvar a los hombres, que Jesucristo llevó sobre sí mismo nuestros pecados sufriendo en una cruz, en nuestro lugar, que resucitó y sigue vivo. También comprendí que si creía en él, me convertiría en la hija de ese Padre que me amaba. ¡Qué cambio! Cuando volví a casa me arrodillé y lo invité a entrar en mi vida.

Empecé a leer la Biblia. Entonces comenzaron las dificultades: mis padres, muy cariñosos y comprensivos hasta ese momento, me prohibieron leer la Biblia y volver con ese grupo de creyentes. Una noche, en mi cama, triste debido a tal incomprensión, oré a mi Padre celestial: “¡Por favor, dame lo que quieras darme!”. De repente me invadió un gran gozo… Desde entonces, en tiempos felices como en la dificultad, él ha sido mi refugio, mi consejero, mi consuelo…

Más tarde mis padres me pusieron a escoger entre ver las cosas a su manera, o seguir a mi Dios, lo que suponía irme de casa. Escogí la segunda opción, lo cual no fue fácil.

Hoy mi marido y yo damos gracias al Señor porque cada día renueva nuestro ser interior según sus promesas y nos permite vivir en el gozo de su presencia”.Josette

Habacuc 3 – Tito 2 – Salmo 109:1-5 – Proverbios 24:13-14

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Dio su vida por su hermano

Martes 28 Septiembre

Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos. Juan 15:13

Dio su vida por su hermano

En enero de 2011, grandes tormentas azotaron el estado de Queensland, en Australia. Los ríos transformados en impetuosos torrentes provocaron graves inundaciones. Donna Rice estaba en el automóvil con sus dos hijos, Jordan (13 años) y Blake (10 años), cuando su vehículo fue rodeado por el agua y quedó inmovilizado. Alguien trató de ayudarlos. Por su ubicación, Jordan era más fácil de alcanzar, por eso debía ser sacado primero, pero insistió para que salvasen a su hermano menor antes que a él. En el instante en que Blake fue sacado del peligro, una nueva ola arrasó el automóvil. Jordan y su madre se ahogaron.

En los titulares de los periódicos se podía leer: “Jordan murió por su hermano”. Este adolescente siempre había manifestado gran amor por su hermano. Y lo demostró cuando no dudó en dar su vida por él.

Estos hechos conmovedores nos recuerdan a Jesucristo, el buen Pastor que dio su vida por sus ovejas (Juan 10:11). Por amor, un amor imposible de comprender, tomó mi lugar bajo el juicio de Dios. Se dejó crucificar para llevar el castigo que mis pecados merecían. Cuando exclamó en la cruz: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?”, no obtuvo respuesta, nadie vino a rescatarlo (Salmo 22:1-2). Desamparado por un Dios santo que cargó sobre él el peso inmenso del pecado, dio su vida por todos los que le tenderían la mano para ser salvos.

Tomar su mano es creer en lo que él hizo por mí. Me liberó de mis pecados, de Satanás, quien me tenía cautivo, y de la muerte eterna. Me dio la vida eterna, y estoy unido a él para siempre.

Oseas 13-14 – Filipenses 3 – Salmo 107:33-43 – Proverbios 24:8-9

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La muerte me asustaba Testimonio

Lunes 27 Septiembre

Nuestro Salvador Jesucristo, el cual quitó la muerte y sacó a luz la vida y la inmortalidad por el evangelio.2 Timoteo 1:10

(Jesús vino para) librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre.Hebreos 2:15

La muerte me asustaba Testimonio

“Era huérfano y crecí en un hogar de protección social. En mi niñez no fui religioso. Durante mi adolescencia, a veces iba a la misa sin muchas ganas. Sentía una profunda soledad interior, y me preguntaba: ¿Por qué y para quién nací? La muerte me asustaba. Buscaba la verdad, e incluso la felicidad, sin creer realmente en ella. Pero Dios lo sabía; una persona de confianza me habló de la oración, me dijo que podía dirigirme a Dios de forma simple y directa. En mi desesperación invoqué a Dios.

Un día hablé con unas personas que tenían un puesto de libros cristianos en un mercado. Una de ellas me mostró que la verdad cristiana está en la Biblia. Esto me aclaró las cosas, y para saber más fui a una iglesia cristiana donde rápidamente me impresionó el amor fraternal. Allí alguien me explicó que debía arrepentirme y confesar mis pecados. La predicación que siguió me convenció de que todavía era esclavo de mi pecado. Esa noche comprendí que Jesús había muerto en la cruz por mis pecados, y entregué mi vida a Dios. Me sentí libre, como si una carga hubiese caído de mis espaldas.

A pesar de las dificultades de la vida, el vacío que sentía fue llenado con la presencia de Jesús en mí. Hace 19 años Dios sanó mi corazón de todas las heridas del pasado. Ya no tengo miedo de lo que hay después de la muerte, pues Jesús me dio la seguridad de la vida eterna. Vivo en paz con Jesús, Aquel que me amó”.Tony

Oseas 11-12 – Filipenses 2 – Salmo 107:23-32 – Proverbios 24:7

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El grito desesperado de Jonás

Domingo 26 Septiembre

Oró Jonás al Señor su Dios desde el vientre del pez, y dijo: Invoqué en mi angustia al Señor, y él me oyó… Entonces dije: Desechado soy de delante de tus ojos; mas aún veré tu santo templo.Jonás 2:1-24

Todo tipo de oraciones (5) – El grito desesperado de Jonás

Dios confió al profeta Jonás la misión de llevar un mensaje a los habitantes de Nínive, grande metrópoli de su tiempo. Eso no le gustó, pues tenía que decirles: “De aquí a cuarenta días Nínive será destruida” (Jonás 3:4). Pensando escapar de Dios y de su misión, Jonás decidió huir en un navío. Pero Dios se ocupaba de él y envió una tempestad. ¡Jonás dormía! La nave estaba a punto de romperse, y los marineros, presos del pánico, despertaron a Jonás. Él les confesó que por su causa había venido esa tempestad, debido a su desobediencia. Entonces les pidió que lo echasen al mar para que la tempestad se calmase.

Así, Jonás fue lanzado al mar, pero Dios no permitiría que su profeta se ahogase. ¡Preparó un gran pez para que lo tragase! Preservado milagrosamente, Jonás pasó tres días y tres noches en el vientre del pez, lejos de toda ayuda humana.

Entonces, desde el fondo de su angustia, clamó a su Dios. Ese Dios del que huía, ¿lo escucharía en ese lugar insólito donde nadie podía verlo? En la Biblia leemos: “Invoqué en mi angustia al Señor, y él me oyó”. Mientras seguía en el vientre del pez, sabía que Dios lo había escuchado. Y Dios mandó al pez que vomitase a Jonás en tierra firme. Luego Jonás cumplió la misión que Dios le había encomendado. Cristianos, a veces nuestra desobediencia a Dios nos lleva a una situación desesperada. Aun allí, podemos clamar a Dios confesando nuestro camino erróneo. Con toda seguridad seremos escuchados.(continuará el próximo domingo)

Oseas 9-10 – Filipenses 1 – Salmo 107:17-22 – Proverbios 24:5-6

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