Declaración de Amor

DÍA 21

Salmo 18

Dosis: Piedad

Declaración de Amor

“¡Cuánto te amo, SEÑOR, fuerza mía! El SEÑOR es mi roca, mi amparo, mi libertador; es mi Dios, el peñasco en que me refugio. Es mi escudo, el poder que me salva, ¡mi más alto escondite! Invoco al SEÑOR, que es digno de alabanza y quedo a salvo de mis enemigos.” (Salmo 18:1–3) (NVI)

¿Recuerdas cuáles han sido las ocasiones en que le has expresado a Dios las más tiernas palabras?

Esta es realmente una declaración de amor. Un salmo de Acción de gracias escrito por David quien recuerda las liberaciones que Dios le ha dado. Las mismas palabras están registradas en 2 Samuel 22:1–51.

En este Salmo David expresa a Dios sus más profundos sentimientos. En un estilo poético, con imágenes y hermosas expresiones, cada palabra seleccionada cuidadosamente, para expresar una piedad que sobrepasa su calidad literaria. David, con mucha emoción, expresa sentimientos santos y puros: como fe, amor, gozo esperanza, alabanza. ¿Te identificas con estos sentimientos? ¿Sabes cómo surgieron?

Lo primero que David hace es cantar victoria por el apoyo que recibe de Dios y expresa el amor que tiene hacia su ayudador. Él dice: “Te amo oh Jehová, fortaleza mía. Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador; Dios mío, fortaleza mía en él confiaré: Mi escudo y la fuerza de mi salvación, mi alto refugio. Invocaré a Jehová quien es digo de ser alabado, Y seré salvo de mis enemigos”.

“Te amo oh Jehová” el verbo en hebreo indica un afecto entrañable y es lo primero que David dice, una frase que permea todo el contenido del Salmo. David ama a Dios y se deleita en expresarle ese amor, describiendo como lo siente: “Jehová, roca mía, y castillo mío, mi libertador”. Le dice “Tú eres todo lo que necesito.” Él ha experimentado la victoria que Dios le ha dado, reconoce que su triunfo procede de Él y esa victoria ha profundizado su amor. Ha experimentado también su protección, por eso puede decirle: “Tú eres mi escudo, mi alto refugio”.

¿Cómo expresas tu amor a este Dios maravilloso? ¿Te ha dado también victorias? ¿Qué es lo que le dices desde lo más profundo de tu corazón? David tomaba su lira y expresaba todo el amor que sentía por su Dios. Por eso fue conocido como el “dulce cantor de Israel”. Este cántico llegó a ser parte de la liturgia del pueblo de Israel.

Tu adoración personal es importante para Dios. Lo que le dices en lo secreto, tanto como tu adoración congregacional. Abre tu boca y tu corazón y exprésale tus más profundos sentimientos. Declárale tu amor. ¡Él se lo merece!

Oración: Señor enséñame a amarte cada día más y a darte siempre la gloria que te mereces. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 36). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

Defensa de la fe

Abril 15

Defensa de la fe

Estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros. (1 Pedro 3:15)

Cuando la sociedad ataca, hay que estar preparado para hacer una defensa. El término griego para “defensa” a menudo se refería a una defensa formal en un juzgado. Pero Pablo también empleó la palabra para describir su capacidad de responder a cualquiera que le preguntara; no solo un juez, un magistrado o un gobernador (Fil. 1:16-17). Además, la inclusión de la palabra siempre en el versículo de hoy indica que hay que estar preparado para responder en todas las situaciones y no solo en la esfera jurídica.

Sea en el ámbito oficial o de manera informal a cualquiera que pregunte, usted tiene que estar preparado para dar una respuesta acerca de “la esperanza que hay en vosotros” (1 P. 3:15), es decir, dar una descripción de su fe cristiana. Debe estar preparado para dar una explicación racional de su salvación.

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El modelo de testimonio

Marzo 22

El modelo de testimonio

Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo. (1 Corintios 11:1)

Cristo es el ejemplo perfecto a imitar al dar testimonio a los demás. En primer lugar, estaba dispuesto a dar testimonio. Aunque hubo ocasiones en las que dejó a las multitudes, por lo regular Jesús estaba entre el pueblo, aun cuando estuviera ocupado.

En segundo lugar, era imparcial. Jesús estaba a menudo con personas comunes y corrientes, leprosos, prostitutas y recaudadores de impuestos, los que pertenecían a las clases social y moralmente más bajas. Pero también ayudó a un centurión romano, hombre de importante condición social (Mt. 8:5-13), y al rico Jairo, cuya hija necesitaba un milagro (Mr. 5:22-24, 35-43). Jesús reflejaba la mente de Dios, que no hace acepción de personas (Hch. 10:34).

En tercer lugar, era sensible al dolor de los demás. En Marcos 5, una mujer que había estado con una hemorragia durante doce años extendió la mano y tocó la ropa de Jesús. Preocupado por ella, Jesús preguntó: “¿Quién ha tocado mis vestidos?” (v. 30).

Por último, consiguió una confesión pública de quienes creían en Él, como en el caso del ciego (Jn. 9:1-41) y del leproso samaritano (Lc. 17:11-19).

Siga el ejemplo de Cristo cuando les dé testimonio a los demás.

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Aflicción por las almas perdidas

Marzo 21

Aflicción por las almas perdidas

¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina junta sus polluelos debajo de las alas, y no quisiste! (Mateo 23:57)

Jesús se interesaba profundamente por las personas. Nuestro Señor llevó a Felipe (Jn. 1:43), a Mateo (Mt. 9:9) y a Pedro y a Juan (Mt. 4:18-19) a la fe con el llamado: “Sígueme”. En Juan 4, junto a un pozo se encontró con una mujer y la llevó a la salvación. En Lucas 19, se encontró con Zaqueo, un recaudador de impuestos, a quien guió a la confesión de pecado, al arrepentimiento y a la fe. En Juan 3, enseñó a Nicodemo acerca del nuevo nacimiento. En Marcos 10, llevó al ciego Bartimeo a que creyera en Él. En Marcos 5, Jesús sanó a un endemoniado en la región de los gadarenos. Y Lucas 23 cuenta de su breve pero conmovedor encuentro con el ladrón en la cruz (vv. 40-43); antes de entregarse a Dios, Cristo lo rescató del infierno eterno.

El corazón de Jesús se afligió por las almas perdidas. En Juan 5:40, tenemos una vislumbre de la pasión de Cristo cuando dijo: “No queréis venir a mí para que tengáis vida”. Tienen un tono melancólico esas palabras. ¿Resuena en su corazón el afecto de sus palabras?

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Justos y pecadores

Miércoles 20 Marzo

(Jesús dijo:) Los que están sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento.

Lucas 5:31-32

Arrepentíos, y creed en el evangelio.

Marcos 1:15

Justos y pecadores

Con respecto a los hombres, la Biblia dice claramente que “todos pecaron” (Romanos 3:23). La consecuencia inmediata es que “la muerte pasó a todos los hombres” (Romanos 5:12). ¿Quién puede poner en duda estos hechos? ¿Quién puede decir honestamente delante del Dios santo: «Yo no he pecado»?

Esta constatación no debe hacernos caer en la desesperación ni ser una excusa para vivir desordenadamente. Dios quiere y puede perdonar al culpable y hacerlo justo. ¿Es posible esto? “¿Cómo se justificará el hombre con Dios?” (Job 9:2). Dios da la respuesta: por medio de Jesucristo “se os anuncia perdón de pecados,… en él es justificado todo aquel que cree” (Hechos 13:38-39).

Dios es paciente y todavía llama a todos los hombres a recibir gratuitamente esta justicia, indispensable para comparecer ante su presencia y formar parte de su familia. Cada uno es llamado a reflexionar sobre su situación. ¿Ha aceptado usted esta justicia? ¿Es un hijo de Dios? Si la respuesta es afirmativa, va de viaje a su hogar al cielo, con todos los que han sido revestidos de esta justicia. En cuanto a los demás –porque solo hay dos categorías–, el evangelio nos dice que permanecerán “en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes” (Mateo 22:13).

“Los justos se alegrarán… delante de Dios” (Salmo 68:3). Ellos “resplandecerán como el sol en el reino de su Padre” (Mateo 13:43).

“Me serán por pueblo, y yo seré a ellos por Dios en verdad y en justicia” (Zacarías 8:8).

Ezequiel 16:1-34 – Hechos 21:37-22:21 – Salmo 35:1-8 – Proverbios 11:29-30

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Renovar nuestra pasión

Marzo 19

Renovar nuestra pasión

Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino. (Mateo 9:35)

Todo lo que vale en la vida es resultado de la pasión de alguien. Los acontecimientos importantes de la historia humana son resultado de un profundo y entusiasta deseo de ver metas cumplidas. El deseo entusiasta de los creyentes debe ser la evangelización del mundo. Sin embargo, vivimos en una época que tiende a entorpecer nuestra perspicacia. Nuestra cultura opaca nuestras metas legítimas y le quitaría a nuestra fe su poder apasionado si tuviera la oportunidad.

En realidad, algunos cristianos son un jarro de agua fría para el corazón apasionado. Simplemente no comprenden a alguien con un interés apasionado por un proyecto espiritual, ya que la pasión espiritual no es la norma. La norma es no dejar que el

cristianismo interrumpa su manera de vivir. Si usted sigue esa norma, bajará su temperatura espiritual y se volverá apático.

Todos debemos preguntarnos: ¿Dónde está nuestra carga por la evangelización? ¿Por qué no es el evangelismo la función principal de la iglesia? ¿Es la iglesia simplemente un centro de actividad complaciente consigo misma, satisfecha con la comodidad y la prosperidad?

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Él pagó por usted

Martes 19 Marzo

Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos.

Romanos 5:6

Siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.

Romanos 5:8

Él pagó por usted

Un cristiano predicaba las buenas nuevas de Jesucristo en una ciudad de Canadá. Bajo los efectos del alcohol, un hombre entró en la sala y empezó a increpar a los asistentes. Trataron de sacarlo, pero se puso violento e injurió al predicador. La policía tuvo que intervenir, y un mes más tarde el hombre compareció ante la justicia. Como no tenía dinero para pagar la multa prevista por la ley, fue condenado a pasar algún tiempo en prisión.

El predicador asistió a la audiencia, y al finalizar, discretamente pidió permiso al juez para pagar la multa. Perplejo, el juez aceptó el ofrecimiento y dijo al acusado:

–Usted está libre. Alguien pagó por usted.

–¿Alguien pagó por mí? ¿Quién querría pagar por mí?

–El hombre a quien usted insultó, contestó el juez.

Profundamente conmovido, con lágrimas en los ojos, el hombre tendió la mano al predicador y le agradeció efusivamente.

Esta historia es una lección para nosotros. El cristiano no detuvo el curso normal de la justicia. Debía haber una sentencia sobre el culpable. Pero por amor cristiano, pagó la multa en su lugar.

Débil ilustración de la manera en que la justicia y el amor de Dios se desplegaron hacia nosotros. La justicia exige el castigo del pecador, y Dios no puede renunciar a su justicia. Pero por amor a nosotros, él envió a su Hijo al mundo. En la cruz Jesús sufrió el castigo en lugar de los pecadores, es decir, en lugar de todos aquellos que se vuelven a Dios y aceptan su perdón por la fe.

Ezequiel 14-15 – Hechos 21:17-36 – Salmo 34:15-22 – Proverbios 11:27-28

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La oveja perdida

Marzo 18

La oveja perdida

Habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento. (Lucas 15:7)

Al principio de la parábola de la oveja perdida, Jesús pregunta: “¿Qué hombre de vosotros, teniendo cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto, y va tras la que se perdió, hasta encontrarla?” (Lc. 15:4). Lo que Jesús quiso decir es que cualquier pastor buscaría una oveja perdida, ya que no se trata solamente del deber, sino también de afecto.

Después de encontrar a la oveja, el pastor en esa parábola fue a su casa e invitó a sus amigos y vecinos para celebrar con ellos. El gozo del pastor era tan grande que tenía que expresarlo.

El versículo de hoy es la conclusión de esa parábola y una esperanza para los cristianos de hoy. Así como el pastor se regocija por la oveja perdida, nuestro buen pastor se regocija por el pecador arrepentido, por haber encontrado a su oveja perdida.

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Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia (8)

Lunes 18 Marzo

Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.

Mateo 5:10

El siervo no es mayor que su señor. Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán.

Juan 15:20

Las bienaventuranzas

Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia (8)

Estas palabras del Señor Jesús describen una situación que el creyente no elige pero a la que puede verse enfrentado: la persecución. Los que siguen al Señor no tienen los mismos objetivos que quienes viven para sí mismos. Sus valores, sus actitudes, sus hechos los distinguen de la corriente mayoritaria del mundo. Obediencia a la Palabra de Dios, humildad, justicia, simpatía por los intereses del prójimo, a menudo suscitan desprecio y animosidad.

¡No es suficiente sentirse incomprendido para afirmar que uno es perseguido por la justicia! Ser perseguido “por causa de la justicia” es sufrir por seguir a Cristo, porque uno toma Su “yugo” sobre sí, porque intenta amar con justicia y verdad como él lo hizo. Al mismo tiempo, es dejar de lado los intereses personales, tomar “su cruz” (Mateo 16:24). Es dar prioridad a los intereses de Dios antes que a mi vida.

Seguir a Jesús implica aceptar esta persecución y saber perdonar, incluso a nuestros detractores, como el Señor lo hizo. El discípulo de Jesús es invitado a regocijarse en todas las circunstancias, a ser feliz siguiendo y sirviendo a su Salvador, sin dejar que el resentimiento lo invada.

En algunos países la persecución es abierta y violenta. En otros es más sutil: puede haber burlas, desprecio, o ser puesto de lado. Pero cada uno es llamado a testificar del amor y la justicia de Dios de una u otra manera.

(continuará el próximo lunes)

Ezequiel 13 – Hechos 21:1-16 – Salmo 34:7-14 – Proverbios 11:25-26

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Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero.

Domingo 17 Marzo

Jesús dijo a Simón Pedro: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas más que estos? Le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo.

Juan 21:15

Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero.

1 Juan 4:19

Amarte, Jesús

Amarte, Jesús, conocerte,
Reposar sobre tu corazón;
Tenerte por Amigo, por Maestro,
Por Modelo y por Señor.
¡Sabemos que tu muerte borra
Nuestros pecados, poderoso Salvador!
Saboreamos en paz tu gracia,
¡Qué reposo, qué dulzor!
¡Oh, dicha indecible
De tenerte como Pastor!
Siempre tierno y seguro,
Nunca cambia tu corazón.
Tú que eres el Amor supremo
Descendiste hasta aquí.
Tú mismo buscas tus ovejas
En tus fuertes brazos las tomas.
Nos colmas de tus gracias
Nos conoces por nombre,
Nos conduces en tus huellas
Hacia la celestial mansión.
Cada día, con ternura,
Nos llenas de bendición.
¡Qué amor! Sin cesar deseas
Perdonarnos y guiarnos, Señor.

(Traducción literal del francés)

Ezequiel 12 – Hechos 20:17-38 – Salmo 34:1-6 – Proverbios 11:23-24

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