El virus informático

Domingo 28 Febrero

No hay justo, ni aun uno ; no hay quien entienda, no hay quien busque a Dios… No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno. Romanos 3 : 10-12

El virus informático

Una computadora, esa máquina que recibe información a una velocidad increíble y la analiza, la compara, la calcula y muestra sus resultados, ¿quién podría vivir sin ella ? Sin embargo, si por maldad un pequeño programa pirata es introducido en una computadora, los datos que están en la memoria se destruyen y la máquina deja de obedecer a su dueño.

¡Esta es una ilustración de lo que es el hombre ! Él es la obra maestra de Dios, el Creador. Es capaz de reflexionar, de concebir, de escoger, de fabricar, de amar… Pero, como un ordenador infectado por un virus informático, nuestro ser interior no puede producir lo que agrada a Dios, lo que es bueno, verdadero, hermoso, sino que más bien es llevado por el egoísmo, el orgullo, la codicia. Nosotros, que fuimos creados para servir y honrar a nuestro Creador, fuimos todos “contaminados” por el virus del pecado, y Dios tuvo que hacer esta constatación irrefutable : “No hay diferencia, por cuanto todos pecaron” (Romanos 3 : 22-23).

Así como el ordenador infectado no podrá recobrar su utilidad si no pasa por las manos de un especialista competente, para cada uno de nosotros, pecadores, la única solución consiste en reconocernos como tales y ponernos en las manos de Dios. Entonces él nos da una vida nueva, la vida de Jesucristo.

“Si alguno está en Cristo, nueva criatura es ; las cosas viejas pasaron ; he aquí todas son hechas nuevas.

Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo” (2 Corintios 5 : 17-18).

2 Samuel 20 – Hechos 9 : 23-43 – Salmo 27 : 9-14 – Proverbios 10 : 22-23

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

Lo más importante

Viernes 26 Febrero

Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. Mateo 6 : 33

El reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo… el que en esto sirve a Cristo, agrada a Dios, y es aprobado por los hombres. Romanos 14 : 17-18

Lo más importante

Lo importante, dice la gente, es alcanzar los objetivos que nos hemos fijado. Deseamos triunfar, primero en la escuela. Luego, una buena formación nos llevará a un primer empleo apasionante, sin olvidar el deporte, los viajes, el ocio…

Además, según la opinión general, hay cosas todavía más importantes, que son : la salud, la búsqueda del bienestar : alimento, sueño, relajación de todo tipo… No obstante, nadie está libre de sufrir un accidente, una enfermedad…

El Señor Jesús presentó el caso de un hombre que puso su confianza en los bienes que había adquirido, y basó su seguridad en ellos (Lucas 12 : 13-21). Estaba preparado para disfrutar de sus bienes durante “muchos años”, pero Dios le dijo : “Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma ; y lo que has provisto, ¿de quién será ?”.

La búsqueda y la administración de las riquezas terrenales le habían hecho olvidar a Dios. Cuando descubrió su error y su locura, ya era demasiado tarde.

Lo más importante, lo más urgente, es buscar “el reino de Dios y su justicia”, dicho de otro modo, reconocer la autoridad de Dios en mi vida y tratar de agradarle. El hombre no puede entrar en ese reino si no nace de nuevo (Juan 3 : 7), si no es justificado por Dios y ante él. En el evangelio de Juan (cap. 3 : 16), Jesús nos muestra cómo recibir esta vida nueva y esta justicia : es necesario creer en él. Entonces el creyente vivirá, desde ahora aquí en la tierra, lo que es el reino de Dios : justicia, paz y gozo.

2 Samuel 19 : 1-23 – Hechos 8 : 26-40 – Salmo 27 : 1-4 – Proverbios 10 : 19

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

Las crisis (7) : El silencio de Dios y las dudas

Miércoles 24 Febrero

¿Desechará el Señor para siempre… ? ¿Ha cesado para siempre su misericordia ? ¿Se ha acabado perpetuamente su promesa ?Salmo 77 : 7-8

Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos. Hebreos 13 : 8

Las crisis (7) : El silencio de Dios y las dudas

– El ejemplo (Salmo 77) : El músico Asaf atravesaba momentos difíciles y era atormentado, hasta el punto de perder el sueño, por esta pregunta : ¿Por qué Dios ya no interviene directamente a favor de los creyentes, como en otro tiempo ? Había oído hablar de liberaciones, pero ahora Dios parecía silenciarse. Por este motivo Asaf estaba lleno de amargura y dominado por la duda.

De repente se dio cuenta de que seguía una falsa pista. Dejó de lamentarse, y sus pensamientos tomaron otra dirección. Pensando en su vida pasada descubrió las maravillas que Dios había permitido. Entonces comprendió que la grandeza de sus intervenciones solo puede percibirse en su presencia, incluso si algunas siguen siendo misteriosas.

– La lección : A veces juzgamos el amor del Señor en función de nuestras circunstancias. Como nos parece que ya no interviene, empezamos a dudar de él. Pero estos pensamientos no cambian nada con respecto a su fidelidad, y nos impiden disfrutar de las consolaciones que él nos prepara. Al igual que Asaf, podríamos decir : “Mi alma rehusaba consuelo” (v. 2).

Lamentarse pensando que para los creyentes de antes la vida era más fácil es un error. Algunos cristianos fueron cruelmente perseguidos. Reaccionemos y consideremos el camino que hemos recorrido, enumerando las bendiciones de Dios. Él sigue siendo “el mismo”. Así como condujo a los creyentes de otro tiempo, conducirá a los creyentes de hoy. Él nos ama.(continuará el próximo miércoles)

2 Samuel 17 – Hechos 7 : 30-60 – Salmo 26 : 1-7 – Proverbios 10 : 15-16

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

Mi único amo

Martes 23 Febrero

El Señor conoce los pensamientos de los sabios, que son vanos. 1 Corintios 3 : 20

No seas sabio en tu propia opinión ; teme al Señor, y apártate del mal ; porque será medicina a tu cuerpo, y refrigerio para tus huesos. Proverbios 3 : 7-8

Mi único amo

En una entrevista reciente, una ministra afirmaba con convicción : “Mi único amo es mi conciencia”, y añadió : “No quiero buscar en mí qué parte viene de mi educación religiosa, de mi cultura y de mis conocimientos acumulados. Soy el producto de todo eso, que se mezcla entre armonías y tormentos”.

Seguir nuestra conciencia es evidentemente algo bueno, pero es preciso saber sobre qué se basa la conciencia. La ministra entrevistada es consciente de ello, pues declara que es el producto de su educación, de su cultura y de sus conocimientos. La conciencia de uno es diferente a la de otro, y afirmar que “mi único amo es mi conciencia” equivale a decir que mi único maestro es lo que pienso, es decir, ¡yo mismo !

Este no es para nada el lenguaje de la Biblia. El bien y el mal no tienen que ver con la cultura ; se refieren a lo que es o no es conforme a lo que Dios, el Creador de los hombres, dice. Finalmente él es el juez de cada hombre. La falta original del hombre es querer decidir por sí mismo lo que es el bien y lo que es el mal. Esta falta conduce a todos los abusos. Sin embargo, no puede cambiar nada de lo que Dios nos ha revelado sobre el bien y el mal.

El ser humano tiene una conciencia, pero ella no es la que fija la norma. El hombre no es la referencia de todo, no es el origen de todo. El origen de todo es Dios. La conciencia debe estar dirigida por la Palabra de Dios. Al escuchar a Dios encontramos la verdad y el camino de la vida espiritual.

2 Samuel 16 – Hechos 7 : 1-29 – Salmo 25 : 16-22 – Proverbios 10 : 13-14

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

Todo lo que tenía en el corazón

Domingo 21 Febrero

La reina de Sabá… le expuso todo lo que en su corazón tenía. Y Salomón le contestó todas sus preguntas. 1 Reyes 10 : 1-3

(Jesús dijo :) La reina del Sur… vino de los fines de la tierra para oír la sabiduría de Salomón, y he aquí más que Salomón en este lugar. Mateo 12 : 42

Todo lo que tenía en el corazón

El rey Salomón, hijo de David, tenía muchas riquezas y gloria, pero también una sabiduría extraordinaria. Su fama había llegado a los oídos de una reina lejana. Esta, escéptica, quiso constatarlo por sí misma y emprendió un largo viaje para ver a Salomón. Le hizo todas las preguntas que quiso, y Salomón no tuvo ninguna dificultad para responderle. La reina volvió maravillada al constatar aquella sabiduría y gloria que sobrepasaba lo que le habían contado.

Cuando Jesús estuvo en la tierra, hizo alusión a esta reina que había ido a consultar a Salomón. Y hablando de sí mismo, afirmó que él era mayor que Salomón. En efecto, Jesús no solo era un hombre muy sabio, como Salomón, sino que era la sabiduría de Dios personificada (1 Corintios 1 : 24). Ninguno de los que se acercaron a él fue decepcionado. Los guardias encargados de arrestar a Jesús declararon : “¡Jamás hombre alguno ha hablado como este hombre !” (Juan 7 : 46).

Hoy todos debemos enfrentarnos a preguntas difíciles. A veces tenemos en nuestro corazón algunos “por qué” muy dolorosos. Y nuestra sabiduría no puede encontrar una explicación a todo.

Vayamos con confianza a Jesús y expongámosle nuestros enigmas personales. No hay nada, absolutamente nada, que se le escape. Sin duda no comprendemos todo, pero nos tranquilizará saber que él nos ama y que hay una explicación, una razón que él conoce.

2 Samuel 14 – Hechos 5 : 17-42 – Salmo 25 : 6-10 – Proverbios 10 : 9-10© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

Espejos que deforman

Sábado 20 Febrero

Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso ; ¿quién lo conocerá ? Yo el Señor. Jeremías 17 : 9

El Señor… aclarará también lo oculto de las tinieblas, y manifestará las intenciones de los corazones. 1 Corintios 4 : 5

Espejos que deforman

Entre todas las atracciones del museo que visitamos con nuestros hijos, los espejos deformadores de la imagen fueron los más llamativos. Cada uno se divertía viendo al otro con el busto regordete o las piernas enormes, y se burlaba alegremente, sin darse cuenta de lo ridícula que también era su propia imagen.

“Conócete a ti mismo”, era el lema del filósofo griego Sócrates (470 a 399 a. C.). Pero, ¿cómo llegar a ese conocimiento ? ¿Confiando en su propio juicio ? ¡Es muy difícil ser juez de uno mismo ! ¿Confiando en los demás ? No, pues la amabilidad, el interés o la envidia falsearían su juicio. Todos nuestros espejos deforman en mayor o en menor grado. Pero existe uno totalmente verídico : la Biblia, la Palabra de Dios. Ella revela perfectamente todo lo que nos gustaría esconder, todos nuestros pecados, el fin de nuestras palabras y acciones… Es inútil creernos inocentes ante la luz de Dios. ¡Solo podemos declararnos culpables ! Pero la Biblia también nos anuncia que Jesús vino para salvar a los culpables y liberar a los condenados.

Conocerse bien significa saber exactamente lo que Dios piensa de nosotros. Saber que quiere salvarnos es considerar un nuevo comienzo. Apropiarse, por la fe, del sacrificio de Cristo en la cruz es tomar ese punto de partida y empezar una vida nueva. Cristo “por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos” (2 Corintios 5 : 15).

2 Samuel 13 – Hechos 5 : 1-16 – Salmo 25 : 1-5 – Proverbios 10 : 7-8

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

El gozo de ser perdonado

Viernes 19 Febrero

¿Se ocultará alguno, dice el Señor, en escondrijos que yo no lo vea ? Jeremías 23 : 24

Si mirares a los pecados, ¿quién, oh Señor, podrá mantenerse ? Pero en ti hay perdón, para que seas reverenciado. Salmo 130 : 3-4

El gozo de ser perdonado

-¿Y si un día tuviese que rendir cuentas de mi vida a Dios ? ¿Cómo hacer ? Nunca me he preocupado por él, siempre he hecho lo que quiero. He cometido muchos actos culpables ante los hombres y seguramente ante él. Mi conciencia me acusa… Trato de encontrar excusas, pero cuanto más miro al pasado, tanto más miedo tengo de Dios.

Me gustaría esconderme, pero ¿dónde ? Él me ve en todos los lugares donde estoy, en mi casa, en la noche… Nada se le puede esconder, ni yo mismo, ni mis pensamientos más secretos. ¡Estoy desesperado ! ¿Quién podrá sacarme de esta terrible situación ?

– Amigo, lo que dice es verdad. Usted es culpable ante Dios, como todo el mundo. Sin embargo, Dios no es solo un juez justo, él también es amor. Nos ama a cada uno. Usted lo ultrajó y lo ofendió, pero aun así él lo ama. Esto es incomprensible y al mismo tiempo maravilloso. Dios nos amó de tal manera que envió a Jesús a la tierra para dar testimonio de su gracia y su verdad. Pero al mismo tiempo es santo, y por ello no puede pasar por alto el mal sin castigarlo.

Entonces Jesús dio su vida por los culpables. Cuando estaba clavado en la cruz pidió a Dios que perdonase a sus verdugos. Fue abandonado por Dios durante tres horas, y murió en nuestro lugar. De este modo, Jesús llevó en su lugar el juicio que usted merecía y al que tanto miedo tenía. Reconozca ante Dios que sin su perdón usted está perdido, y acepte su gracia. ¡Él no rechaza a nadie ! ¡Desde ahora usted puede tener la paz con Dios y el gozo en Jesucristo !

2 Samuel 12 – Hechos 4 – Salmo 24 : 7-10 – Proverbios 10 : 5-6

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

Con guardar tu palabra.

Jueves 18 Febrero

¿Con qué limpiará el joven su camino ?

Con guardar tu palabra

En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti. Salmo 119 : 911¿Cómo puede uno permanecer puro ?

Este es un tema muy importante para los creyentes, sobre todo para los más jóvenes. Por la fe recibimos el perdón de todos nuestros pecados, pero en nosotros sigue existiendo esa tendencia a hacer el mal, a pecar… ¿Qué hacer ?

Una de las respuestas dadas en la Biblia está en los versículos del encabezamiento de esta hoja. Consiste en guardar la Palabra en nuestro corazón. Esto significa conocer versículos de la Biblia y memorizarlos, para que nos sean útiles en el momento oportuno. Además, es un poderoso recordatorio para que hagamos el bien cuando corremos el riesgo de actuar mal. En efecto, la Palabra de Dios se opone a todo mal ; estoy, pues, ante esta alternativa : o el pecado me mantiene alejado de la Palabra, o la Palabra me mantiene lejos del pecado. ¿Ha descubierto este secreto ?

Dios se lo recordó a su siervo Josué. Lo animó a meditar en esta Palabra “de día y de noche” (Josué 1 : 8) ; debía poner todo su empeño en ello. La lectura de la Biblia condiciona, pues, nuestra salud espiritual. Si la descuidamos, nuestra vida cristiana será triste, frágil, y se expone a la impureza.

Es necesario leer la Biblia y meditarla buscando su aplicación en nuestra vida. Expresemos al Señor nuestro deseo de obedecer lo que él nos dice mediante su Palabra. Pidámosle la fuerza para hacerlo. Pongamos en práctica lo que leemos, haciéndonos la pregunta : ¿Qué me revela el Señor hoy ? De esta manera haremos progresos : “Ocúpate en estas cosas ; permanece en ellas, para que tu aprovechamiento sea manifiesto a todos” (1 Timoteo 4 : 15).

2 Samuel 11 – Hechos 3 – Salmo 24 : 1-6 – Proverbios 10 : 3-4© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

Las crisis (6) : La irritación

Miércoles 17 Febrero

En cuanto a mí, casi se deslizaron mis pies ; por poco resbalaron mis pasos. Porque tuve envidia de los arrogantes, viendo la prosperidad de los impíos… Pero en cuanto a mí, el acercarme a Dios es el bien ; he puesto en el Señor mi esperanza. Salmo 73 : 2-328

Las crisis (6) : La irritación

– El ejemplo (Salmo 73) : Asaf dirigía los cantos en la época del rey David. Era un creyente comprometido, pero pensaba que Dios reservaba tristezas y sufrimientos a los que le temían, mientras se los ahorraba a los orgullosos y a los malvados. Entonces se irritaba y no estaba lejos de acusar a Dios de ser injusto. ¿De qué servía mantenerse apartado del mal ?

Así prosiguió su dolorosa reflexión, ¡pero de repente apareció la luz ! Dios le mostró el fin del camino de los malos. La pendiente que seguían los llevaba directamente al desastre. Su prosperidad en la tierra solo era una ilusión. Entonces Asaf se alegró de conocer a Dios y valoró su presencia : “En cuanto a mí, el acercarme a Dios es el bien”. Quiso alabar al Señor.

– La lección : Amigos cristianos, a veces envidiamos a los que, sin preocuparse por Dios, disfrutan de todo lo que la vida les ofrece. Pensamos que los creyentes tienen más dificultades que quienes viven sin tener en cuenta a Dios. Pero esto es limitarse a las apariencias.

En realidad, los que no depositaron su confianza en Dios y se dejan llevar al mal, a menudo tienen que sufrir las consecuencias de sus actos, pero sobre todo un día serán juzgados por Dios. Al contrario, creer en el Señor Jesús y hacer lo que le agrada es sin duda un combate, pero deja la conciencia libre y hace realmente feliz.

¡Qué privilegio poder orar con confianza al Señor ! La presencia de Dios es una fuente de gozo… que solo el creyente conoce.(continuará el próximo miércoles)

2 Samuel 10 – Hechos 2 – Salmo 23 – Proverbios 10 : 1-2

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

A partir de hoy, Señor…

Martes 16 Febrero

Venid… dice el Señor, y estemos a cuenta : si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos. Isaías 1 : 18

La sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado. 1 Juan 1 : 7

A partir de hoy, Señor…

A sus trece años de edad, Erino Dapozzo (1907-1974) aprendía un oficio lejos de su casa paterna. Su madre oraba por él y en sus cartas le recordaba que leyese la Biblia. Un día Erino sacó su Biblia del fondo de un baúl y la abrió al azar. La Palabra de Dios despertó su conciencia y le mostró que su vida no estaba en regla con Dios.

“Esto tiene que cambiar”, se dijo Erino. Y decidió tomar buenas resoluciones : “A partir de ahora, Señor, voy a obedecer al patrón, voy a dejar de mentir, etc.”.

A pesar de sus esfuerzos, los días pasaron sin que lograse cumplir sus promesas. Finalmente decidió escribir en una hoja de papel : “A partir de hoy, Señor, no pecaré más, te lo prometo, es la última vez (firmado Dapozzo)”.

¡Esto tampoco sirvió de nada ! Tuvo que comprobar el fracaso de sus esfuerzos y la inutilidad de sus buenas resoluciones. Comprendió que solo Jesucristo podía, en su gracia, liberarlo de sus pecados, pues murió por él.

Más tarde, llegó a ser un evangelista ; decía a sus auditores : “Mil millones de monedas de plata, un millón de oraciones, un montón de buenas obras o un océano de lágrimas no pueden borrar un solo pecado de nuestra vida, pero la preciosa sangre de Jesucristo derramada en la cruz puede borrarlos todos”.

Querido lector, ¿dice usted como Dapozzo : “A partir de hoy, Señor… ?”. ¿Trata de mejorarse a sí mismo, de agradar a Dios mediante sus propios esfuerzos ? Haga como Dapozzo, renuncie a ello, y pida ayuda a Jesús el Salvador. Él le ama tal como es y quiere salvarlo gratuitamente.

2 Samuel 9 – Hechos 1 – Salmo 22 : 25-31 – Proverbios 9 : 13-18

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch