La solución divina a los problemas humanos

Martes 13 Abril

Que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios.1 Corintios 2:5

La solución divina a los problemas humanos

Los problemas fundamentales del ser humano son y serán siempre los mismos. El Evangelio no es una forma de sabiduría humana que pasará de moda. Es un mensaje eternamente acertado sobre Dios y sobre su amor, dirigido a cada uno de nosotros. Conocemos muy bien cuáles son los problemas existenciales del hombre: necesidad de ser amado, de tener una esperanza ante la muerte, de ser liberado de las consecuencias de su desobediencia a Dios. El Evangelio responde a nuestras aspiraciones profundas y muestra cómo podemos establecer nuestra relación con Dios: teniendo como base la muerte y la resurrección de Jesucristo.

El Evangelio no se conforma con diagnosticar la situación del hombre, sino que propone transformarla. No se limita a identificar nuestros problemas, sino que proclama la solución. Muestra el amor extraordinario de Dios hacia nosotros y hasta dónde llegó este amor para salvarnos de una condenación segura: dio a Jesucristo, y ahora quiere liberarnos para que podamos vivir en su presencia desde hoy.

Además, nos ofrece una esperanza firme e inalterable para el futuro. Gracias a su muerte y a su resurrección, Jesucristo tiene el poder para “librar a todos los que por el temor de la muerte” están “durante toda la vida sujetos a servidumbre” (Hebreos 2:15).

La fe cristiana no se limita a dar una garantía para el más allá, lejos de eso. Pero da la respuesta a esta pregunta tan dolorosa.(adaptación de A.M.G.)

Ezequiel 36:13-38 – 2 Tesalonicenses 3 – Salmo 43 – Proverbios 13:14-15

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No me hacía preguntas

Lunes 12 Abril

En aquel tiempo estabais sin Cristo… sin esperanza.Efesios 2:12

(Jesús dijo:) Os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido. Este es mi mandamiento: Que os améis unos a otros, como yo os he amado.Juan 15:11-12

No me hacía preguntas

Testimonio

“Trataba de no pensar mucho en el sentido de mi vida, pues me daba miedo. Vivía como todo el mundo, siguiendo la moda. Después de todo, no era tan mala…

En el año 2003 mi familia albergó a una joven estudiante canadiense de 18 años llamada Jillian. Ella era cristiana; por primera vez conocí a alguien que vivía una relación con Dios. Nos hicimos buenas amigas, aunque nuestras conversaciones sobre la fe no me interesaban.

Un día Jillian fue al culto con una familia del pueblo. La acompañé por curiosidad. El sábado siguiente fui invitada con los jóvenes de la iglesia. Me impresionó el gozo y el cariño que había entre ellos. Me hablaron de la manera cómo Dios había cambiado sus vidas, y continué yendo a la congregación para saber si todo eso era cierto.

Empecé a leer la Biblia. Entonces comprendí que Jesús no era un personaje legendario, sino que había vivido realmente. Había muerto en la cruz por nuestros pecados, ¡era el Hijo de un Dios que existía verdaderamente!

¿Cómo podía Dios cambiar mi vida? Comprendí que no se necesitan grandes ceremonias, que bastaba orar a él. Le pedí que perdonase mi incredulidad y que entrase en mi vida. La transformación fue progresiva. Poco a poco Dios me mostraba el mal que yo hacía. Empecé realmente a detestar todo aquello, y Dios me cambió. Ahora, ¡Dios forma parte de mi vida! Puedo hablarle libremente, pues sé que siempre me escucha. Me sostiene mediante su presencia”.Claire

Ezequiel 35:1-36:12 – 2 Tesalonicenses 2 – Salmo 42:7-11 – Proverbios 13:12-13

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Lo que sabemos

Domingo 11 Abril

Sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.Romanos 8:28

Clamaré al Dios Altísimo, al Dios que me favorece.Salmo 57:2

Lo que sabemos

El cristiano, como cualquier ser humano, está confrontado a hechos desagradables, contrariedades, pruebas que no comprende… Esto puede perturbarlo y confundirlo. Sin embargo, puede decir: “sabemos” (Romanos 8:28). Este “sabemos” es como una roca en medio de un mar agitado, como un faro en la niebla.

– Sabemos: no significa que “esperamos”, que “comprendemos”, pues a menudo precisamente ¡no comprendemos! La expresión “sabemos” es una seguridad absoluta para la fe.

– que a los que aman a Dios: Dios es amor, y su amor es derramado en el corazón de sus hijos por medio del Espíritu Santo (Romanos 5:5). Amar a Dios es, pues, característico de la familia de Dios, de sus hijos.

– todas las cosas: ningún acontecimiento puede escapar a “todas las cosas”, ¡engloba todo! Tal vez sin que lo sepamos, los acontecimientos de nuestra vida se añaden unos a otros para llegar a un objetivo que Dios fijó. Nada es inútil, nada es fruto del azar.

– ayudan a bien: las situaciones que él permite pueden ser desagradables, y las circunstancias adversas. Pero, suceda lo que suceda, Dios siempre quiere nuestro bien. En su gracia, incluso saca partido del mal (por ejemplo, de nuestras faltas), para hacernos bien.

– a los que conforme a su propósito son llamados: fue Dios quien se propuso buscarnos, encontrarnos y salvarnos. Ahora se ocupa de nosotros para siempre.

Ezequiel 34:11-31 – 2 Tesalonicenses 1 – Salmo 42:1-6 – Proverbios 13:11

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Ahora veo

Sábado 10 Abril

Nosotros hemos visto y testificamos que el Padre ha enviado al Hijo, el Salvador del mundo.1 Juan 4:14(Jesús dijo:) Escudriñad las Escrituras… ellas son las que dan testimonio de mí.Juan 5:39

Ahora veo

Lea Juan 9: 1-38

Jesús se encontró con un hombre ciego de nacimiento. Después de haberle puesto lodo en sus ojos como pomada, lo envió a lavarse en el estanque de Siloé, que significa Enviado. El hombre obedeció, se lavó y regresó viendo. Él nunca había visto, pero pudo dar este testimonio: “Habiendo yo sido ciego, ahora veo” (v. 25).

Antes de sanarlo, Jesús afirmó: “Luz soy del mundo” (v. 5). Este ciego no podía ver a Jesús, pero al lavarse en el Siloé, sus ojos se abrieron, no porque hubiese visto a Jesús, sino porque escuchó y creyó.

El testimonio que dio de Jesús se volvió cada vez más claro. Primero habló de un hombre llamado Jesús, después habló de un profeta, luego de un hombre de Dios. Después Jesús vino a su encuentro y le dijo: “¿Crees tú en el Hijo de Dios? … Le has visto, y el que habla contigo, él es”. “Creo, Señor”, fue su respuesta. Tal es la luz que crece en un corazón hasta que el día sea perfecto (Proverbios 4:18). Este hombre supo que Jesús era el Hijo de Dios.

Este ciego de nacimiento nos representa a todos. Desde nuestro nacimiento somos moralmente ciegos, incapaces de discernir a Jesús, “la luz del mundo”. Los ojos de nuestro corazón deben ser abiertos para poder verlo (Efesios 1:18). La Palabra de Dios (las aguas de Siloé) nos hace descubrir a Jesús, el Enviado de Dios. Gracias a ella, nuestros ojos se abren a la “luz de la vida”; creemos que Jesús es el Salvador, el Hijo de Dios, y proclamamos con gozo: “… habiendo yo sido ciego, ahora veo” (v. 25).

Ezequiel 33:21-34:10 – 1 Tesalonicenses 5 – Salmo 41:7-13 – Proverbios 13:9-10

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Un mensaje sin palabras (2): Conocimos a Jesús

Viernes 9 Abril

Respondió Jesús… Yo para esto… he venido al mundo, para dar testimonio a la verdad. Todo aquel que es de la verdad, oye mi voz.Juan 18:37

Un mensaje sin palabras (2): Conocimos a Jesús

Testimonio

Después de los episodios que recordamos ayer, en su biografía Ernest Gordon cuenta cómo se convirtió a Cristo cuando era prisionero de guerra de los japoneses en Tailandia junto con otros compañeros de infortunio, para construir el célebre puente en el río Kwai. A raíz del testimonio de aldeanos cristianos, estando en condiciones muy duras, decidieron con algunos prisioneros averiguar si el cristianismo contenía una verdad que no conocían.

“Rápidamente, escribió, empezamos a leer la Biblia cada noche en una esquina del campamento, en un lugar apartado. Por medio de nuestras lecturas y charlas conocimos a Jesús. Como nosotros, él no tenía vivienda ni amigos en las altas esferas. Él también había conocido el hambre, el cansancio, el sufrimiento, el rechazo… Al mismo tiempo era un hombre que podíamos admirar, la clase de amigo que nos gustaría tener, un jefe al que podríamos seguir.

Su humanidad nos fascinaba. Era un siervo, sin embargo, siguió siendo perfectamente libre: ni la sociedad ni la religión lo habían esclavizado. Las fuerzas del mal no habían podido destruirlo. Es cierto que fue clavado en una cruz, pero incluso su muerte tenía un sentido, pues había llevado sobre sí mismo todos nuestros pecados. Estaba vivo. El amor que Jesús mostraba a un grado tan elevado era el amor de Dios; tenía como centro a los demás y no a sí mismo. Dios se revelaba a nosotros por medio de Jesús, el carpintero de Nazaret, el Verbo hecho carne. La verdad que buscábamos se encontraba en Jesús”.

Ezequiel 33:1-20 – 1 Tesalonicenses 4 – Salmo 41:1-6 – Proverbios 13:7-8

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Un mensaje sin palabras

Jueves 8 Abril

Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.Mateo 5:16

Un mensaje sin palabras

(1)Testimonio

El oficial británico Ernest Gordon (1916-2002) fue prisionero de guerra de los japoneses desde 1942. Él y miles de prisioneros fueron obligados a construir, en medio de la selva, un puente sobre el río Kwai para el ferrocarril que uniría Tailandia y Birmania. Las condiciones de vida inhumanas y la enfermedad llevaban a los prisioneros a la depresión y a la desesperación. Se estima que unos cien mil aldeanos y prisioneros murieron en la construcción de esa línea de tren de unos 415 km.

El ambiente entre ellos estaba marcado por la desconfianza y la dureza. A esto se añadía la maldad de los habitantes de los pueblos hacia los prisioneros que pasaban cuando iban al trabajo.

Sin embargo, Gordon cuenta que un día llegaron a un pueblo, y para su mayor sorpresa, los lugareños los trataron bien. Aunque no podían comprenderse, en sus rostros se podía leer una gran simpatía. Y mientras avanzaban, esas personas les dieron discretamente frutas, huevos, medicamentos y dinero.

“Más tarde supimos que todo el pueblo era cristiano. La luz del cristianismo había brillado en ese rincón de la selva gracias a una misionera que había continuado su obra a pesar de la guerra, antes de que fuese obligada a huir.

A nosotros los prisioneros esta benevolencia nos recordaba que seguía habiendo un modo de vida más humano. Y, sin palabras, el mensaje del cristianismo había sido transmitido”.

“En el tiempo de su tribulación clamaron a ti… y según tu gran misericordia les enviaste libertadores para que los salvasen de mano de sus enemigos” (Nehemías 9:27).(mañana continuará)

Ezequiel 32 – 1 Tesalonicenses 3 – Salmo 40:13-17 – Proverbios 13:5-6

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Las crisis (13): La cárcel

Miércoles 7 Abril

Sé vivir humildemente… estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece… estoy lleno.Filipenses 4:12-1318

Las crisis (13): La cárcel

 – El ejemplo (Hechos 24:27): El apóstol Pablo había escrito a los creyentes de Roma: “Sé que cuando vaya a vosotros, llegaré con abundancia de la bendición… de Cristo” (Romanos 15:29). Sin duda pensaba visitar a esos cristianos estando libre, pero fue detenido en Jerusalén. Fue de cárcel en cárcel hasta llegar como prisionero a Roma.

¡Qué prueba para Pablo! Él, que viajaba por todas partes anunciando el Evangelio, estaba privado de la libertad. Sin embargo, el Señor no se equivoca: el apóstol estaba prisionero en Roma, pero se hallaba verdaderamente en la plenitud de la bendición de Cristo. Allí escribió las cartas que formarían parte de la Biblia y serían leídas por millones de cristianos. Las escribió en la cárcel, experimentando los cuidados del Señor: “Estoy lleno”.

– La lección: A menudo la Biblia habla de las cárceles como de un lugar donde Dios actúa con poder a favor de los suyos que son perseguidos injustamente. Como lo hizo con Pablo, Dios ha empleado a muchos cristianos en la cárcel para servirle, sobre todo para trabajar en el estudio o la traducción de la Biblia. Pudieron tener experiencias inolvidables de la fidelidad del Señor y de la verdad del Evangelio.

Sea que estemos en la cárcel o en libertad, cada día nos ofrece la posibilidad de pensar en Dios y orar a él. Los días de espera y sufrimiento en la cárcel pueden hacernos encontrar al Señor… Muchos que iban por el camino de la perdición, encontraron así el camino de la liberación, de la verdadera liberación por medio de Jesús.

Ezequiel 31 – 1 Tesalonicenses 2 – Salmo 40:6-12 – Proverbios 13:4

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Riesgos y advertencias

Martes 6 Abril

En una o en dos maneras habla Dios; pero el hombre no entiende.Job 33:14

Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones.Hebreos 3:15

Riesgos y advertencias

El 6 de abril de 2009 hubo un temblor de tierra en la ciudad italiana de L’ Aquila. Casas y edificios se derrumbaron sobre los habitantes mientras estos dormían. 308 personas perdieron la vida. ¡La conmoción en Italia fue inmensa! Algunos estaban furiosos, pues consideraban que la comisión de expertos que se había reunido seis días antes no había sabido evaluar los riesgos de una catástrofe o no había sido lo suficientemente clara en sus conclusiones.

Nuestra sociedad quiere eliminar al máximo los riesgos, probados o probables, y esto en todos los ámbitos. Pero las advertencias no siempre son escuchadas. Y eso no es cosa de hoy. La Biblia nos dice que los hombres fueron advertidos claramente sobre la destrucción del mundo mediante un diluvio (Génesis 6 y 7). Noé construyó el arca porque creyó y obedeció la palabra de Dios, y solo él y su familia entraron en el arca y fueron salvos.

Hoy Dios ofrece claramente la salvación a toda persona que se arrepiente y cree en el sacrificio de Jesucristo en la cruz. También nos dice que el único medio para escapar al juicio y a la condenación es creer en el sacrificio de su Hijo.

¡Escuche la Palabra de Dios! “El que cree en el Hijo (de Dios) tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él” (Juan 3:36). Mañana quizá sea demasiado tarde.

“Respondiendo Jesús, les dijo: … Aquellos dieciocho sobre los cuales cayó la torre en Siloé, y los mató, ¿pensáis que eran más culpables que todos los hombres que habitan en Jerusalén? Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente” (Lucas 13:24-5).

Ezequiel 30 – 1 Tesalonicenses 1 – Salmo 40:1-5 – Proverbios 13:2-3

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Jesús venció a la muerte (3)

Domingo 4 Abril

¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive? No está aquí, sino que ha resucitado. Acordaos de lo que os habló… Es necesario que el Hijo del Hombre sea entregado en manos de hombres pecadores, y que sea crucificado, y resucite al tercer día.Lucas 24:5-7

Jesús venció a la muerte (3)

Pasaje del evangelio según Juan 19: 38 a 20: 20

“Después de todo esto (José de Arimatea y Nicodemo) … tomaron, pues, el cuerpo de Jesús, y lo envolvieron en lienzos con especias aromáticas, según es costumbre sepultar entre los judíos. Y en el lugar donde había sido crucificado, había un huerto, y en el huerto un sepulcro nuevo, en el cual aún no había sido puesto ninguno. Allí… pusieron a Jesús…

El primer día de la semana, María Magdalena fue de mañana, siendo aún oscuro, al sepulcro; y vio quitada la piedra del sepulcro. Entonces corrió, y fue a Simón Pedro y al otro discípulo, aquel al que amaba Jesús, y les dijo: Se han llevado del sepulcro al Señor, y no sabemos dónde le han puesto.

Y salieron Pedro y el otro discípulo, y fueron al sepulcro… Simón Pedro… entró en el sepulcro, y vio los lienzos puestos allí, y el sudario, que había estado sobre la cabeza de Jesús, no puesto con los lienzos, sino enrollado en un lugar aparte. Entonces entró también el otro discípulo, que había venido primero al sepulcro; y vio, y creyó. Porque aún no habían entendido la Escritura, que era necesario que él resucitase de los muertos…

Cuando llegó la noche de aquel mismo día, el primero de la semana, estando las puertas cerradas en el lugar donde los discípulos estaban reunidos por miedo de los judíos, vino Jesús, y puesto en medio, les dijo: Paz a vosotros. Y cuando les hubo dicho esto, les mostró las manos y el costado. Y los discípulos se regocijaron viendo al Señor”.

Ezequiel 28 – Gálatas 5 – Salmo 39:1-6 – Proverbios 12:27-28

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Jesús en la cruz (2)

Sábado 3 Abril

Desde la hora sexta hubo tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora novena. Cerca de la hora novena, Jesús clamó a gran voz, diciendo… Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?Mateo 27:45-46

Jesús en la cruz (2)

Pasaje del evangelio según Juan 19: 16-30

“Entonces (Pilato) lo entregó a ellos para que fuese crucificado. Tomaron, pues, a Jesús, y le llevaron.

Y él, cargando su cruz, salió al lugar llamado de la Calavera, y en hebreo, Gólgota; y allí le crucificaron, y con él a otros dos, uno a cada lado, y Jesús en medio.

Escribió también Pilato un título, que puso sobre la cruz, el cual decía: Jesús nazareno, rey de los judíos…

Dijeron a Pilato los principales sacerdotes de los judíos: No escribas: Rey de los judíos; sino, que él dijo: Soy Rey de los judíos.

Respondió Pilato: Lo que he escrito, he escrito.

Cuando los soldados hubieron crucificado a Jesús, tomaron sus vestidos, e hicieron cuatro partes, una para cada soldado. Tomaron también su túnica, la cual era sin costura, de un solo tejido de arriba abajo. Entonces dijeron entre sí: No la partamos, sino echemos suertes sobre ella, a ver de quién será. Esto fue para que se cumpliese la Escritura, que dice: Repartieron entre sí mis vestidos, y sobre mi ropa echaron suertes. Y así lo hicieron los soldados…

Después de esto, sabiendo Jesús que ya todo estaba consumado, dijo, para que la Escritura se cumpliese: Tengo sed. Y estaba allí una vasija llena de vinagre; entonces ellos empaparon en vinagre una esponja, y poniéndola en un hisopo, se la acercaron a la boca. Cuando Jesús hubo tomado el vinagre, dijo: Consumado es. Y habiendo inclinado la cabeza, entregó el espíritu”.(mañana continuará)

Ezequiel 27 – Gálatas 4 – Salmo 38:15-22 – Proverbios 12:25-26

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