Motivando la Pasión por el Evangelismo y las Misiones

9Marcas

Serie: Discipulado

Clase 9

Hoy vamos a cubrir los temas de evangelismo y misiones. Debido a nuestro tiempo limitado, vamos a describir brevemente la superficie de ambos temas. Pero te motivo a leer más y considerar asistir a los seminarios de fundamento sobre misiones y evangelismo que detallan más estos temas. En algún sentido, estos temas no son separados sino que están muy relacionados. El evangelismo consiste en comunicar el evangelio a los no creyentes y las misiones en hacer evangelismo pero atravesando las barreras culturales.

Parte 1. Motivando el evangelismo

Comenzamos pensando acerca de algunas razones por las cuales evangelizamos.

  1. El evangelismo es obligatorio y mandatorio para los cristianos

Entendemos que el evangelismo es normal para los cristianos.

En 2 Corintios 5:1114, el apóstol Pablo escribe, «Por tanto, como sabemos lo que es temer al Señor, tratamos de persuadir a todos, aunque para Dios es evidente lo que somos, y espero que también lo sea para la conciencia de ustedes… El amor de Cristo nos obliga, porque estamos convencidos de que uno murió por todos, y por consiguiente todos murieron.» (NVI) Él no dice, «debido a que somos apóstoles tratamos de persuadir a los hombres» o «debido a que tenemos un don especial de evangelismo tratamos de persuadir a los hombres.» En cambio, él escribe que debido a su temor por el Señor es obligado a compartir el evangelio y el amor de Cristo. Lo mismo debería también ser verdad para cada cristiano-porque tememos a Dios somos obligados a evangelizar.

El evangelismo es ordenado a todos los cristianos. Compartimos nuestra fe con un mundo que no es salvo porque es lo que Dios nos ordena hacer. No tiene sentido acaparar el evangelio para nosotros mismos. Tenemos las mejores noticias que nadie pudiera querer conocer. Por tanto, ¿por qué queremos dichas buenas noticias?

  1. El evangelismo es una fuente de gozo para los cristianos

No sólo evangelizamos porque se espera que lo hagamos como cristianos sino también porque el evangelismo es una fuente crítica de gozo para los cristianos.

Siempre doy gracias a mi Dios al recordarte en mis oraciones, porque tengo noticias de tu amor y tu fidelidad hacia el Señor Jesús y hacia todos los creyentes. Pido a Dios que el compañerismo que brota de tu fe sea eficaz para la causa de Cristo mediante el reconocimiento de todo lo bueno que compartimos. Hermano, tu amor me ha alegrado y animado mucho porque has reconfortado el corazón de los santos. (Filemón 1:4-7 NIV)

Pablo expresa gozo por el fruto de la obra de Dios en la vida de su amigo Filemón, pero él también motiva a Filemón (y a nosotros por añadidura) a compartir el evangelio regularmente para nuestro gozo. Cuando compartimos nuestra fe, ganamos un mayor entendimiento de cada buena cosa que tenemos en Cristo. Nunca debemos hacer sentir culpables a los cristianos por el evangelismo. Queremos que los cristianos compartan el evangelio porque eso profundiza su relación con Cristo. Debemos compartir nuestra fe para comprender completamente (y posiblemente disfrutar) las buenas nuevas que tenemos en Cristo. El evangelismo no es solo para las demás personas sino que también nos ayuda a crecer espiritualmente.

  1. El evangelismo es para la gloria de Dios

La tercera razón por la que motivamos el evangelismo está en su propósito principal: glorificar a Dios.

Romanos 3:25-26 a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados, con la mira de manifestar en este tiempo su justicia, a fin de que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús. (RVR60)

El propósito de la obra sustitutiva de Cristo fue primero y ante todo vindicar el nombre de Dios, porque su tolerancia anterior por el pecado había hecho que su justicia pareciera estar llamada al cuestionamiento. Sabemos de otros lugares de la Escritura que Dios mostró amor por nosotros a través del sacrificio de su Hijo, pero la gloria de Dios fue lo primero que tuvo en mente. Recordar que la gloria de Dios y el bien de sus hijos son inseparables. Lo que glorifica a Dios es «bueno» para nosotros.

Motivando el evangelismo en el discipulado

En tus relaciones de discipulado ganas más motivación por el evangelismo cuando entiendes porque lo haces. Como mencionamos anteriormente, el discipulado no es un cambio de comportamiento sino la formación del corazón, la mente, los deseos y la motivación del cristiano. No queremos promover una obediencia legalista sino que sea fruto de un corazón transformado, una de las razones de evangelismo que glorifica a Dios.

Una preocupación activa por los perdidos le enseña mucho a los demás. Si eres un discipulador esto ayuda cuando tus amigos ven el evangelismo como una parte natural de tu estructura de vida. Esto no es realizado a través de un programa especial o como una actividad ocasional sino que es una parte normal de tu vida diaria.

Toma tiempo para pensar en cómo puedes alcanzar a otros estratégicamente. El evangelismo no tiene que ser espontáneo, puede ser muy deliberado y planificado. Algunas veces solo se necesita una simple conversación con un amigo—pensar en quien es en su esfera de influencia, quien refleja apertura a las cosas espirituales y por quien está orando. Simplemente una o dos conversaciones sencillas pueden darle a tu amigo la motivación necesaria para ser valiente.

Lean juntos un libro sobre evangelismo. Algunas sugerencias: Evangelism and the Soveignty of God [El Evangelismo y la Soberanía de Dios], J. I. Packer; Words to Winners of Souls [Palabras para ganadores de almas], Bonar; The Gospel and Personal Evangelism [El evangelio y el evangelismo personal], Mark Dever; Tell the Truth [Di la verdad], Will Metzger; Christianity Explained & Two Ways of Life [El cristianismo explicado y dos formas de vida], Matthias Media.

Recuerda la importancia de una iglesia en el evangelismo. Una cultura sana de discipulado debe hacer mucho para recomendar el evangelio a un mundo incrédulo. Cuando observan la manera como vivimos juntos, los no creyentes verán el evangelio como algo falso o como algo verdadero. De la misma manera, una cultura sana de iglesia hará que sus miembros se interesen en el evangelismo. Por ejemplo, en nuestro servicio del domingo oramos regularmente para que el evangelio avance. Especialmente durante el servicio de la noche, tratamos de presentar ejemplos de la vida real de los miembros para que lo compartan con los demás. Queremos motivar regularmente el evangelismo a través de nuestro testimonio y oraciones corporativas.[PAUSA PARA PREGUNTAS]

Parte 2. Motivando las misiones

Si existen muchas cosas en las que podemos enfocarnos en el discipulado —el noviazgo, el matrimonio, la carrera, la crianza, la administración del dinero— ¿por qué queremos darle una posición más importante al tema de las misiones? A continuación algunas razones por las cuales queremos motivar las misiones en el discipulado.

Las misiones no son opcionales

Hay muchas cosas en la vida cristiana que uno puede escoger hacer o no hacer sin afectar tu discipulado cristiano. Puedo cantar en la reunión de CHBC o ayudar con el ministerio de sonido. Estas cosas son significativas pero opcionales. No se espera que todos los cristianos se involucren en ellas, pero involucrarse en la causa del evangelismo global no es una esas cosas opcionales. Todos los cristianos son llamados a servir a la causa del evangelismo global en una de dos maneras básicas.

Los que van. Hay algunos que son llamados por Dios (lo que sea que eso signifique) a dejar el lugar donde están e ir a algún otro lugar con la intención deliberada de compartir el mensaje del evangelio en un lugar diferente o con personas diferentes. Ver Mateo 28:19 y Romanos 10:14-15.

Los que envían. La ilustración bíblica es que si no vamos eso no hace que nuestra responsabilidad sea eliminada. En cambio, podemos ordenar nuestra vida para ayudar en el apoyo, motivación y a enviar.

En el libro de 3 Juan vemos el imperativo universal para TODOS los cristianos de involucrarse en las misiones.

Juan escribe:

3 Juan 1:5-8 Amado, fielmente te conduces cuando prestas algún servicio a los hermanos, especialmente a los desconocidos, los cuales han dado ante la iglesia testimonio de tu amor; y harás bien en encaminarlos como es digno de su servicio a Dios, para que continúen su viaje. Porque ellos salieron por amor del nombre de El, sin aceptar nada de los gentiles. Nosotros, pues, debemos acoger a tales personas, para que cooperemos con la verdad. (RVR60)

En el pasaje, vemos a algunos que fueron enviados por una iglesia por el bien del nombre de Cristo, y hay algunos que deben mostrar hospitalidad y enviar a esos que irán al extranjero a proclamar el evangelio. Los que van y los que envían son parte de la obra misionera. Para aquellos que envían misioneros, la pasión por las misiones globales debe ser una parte normal de su vida.

La gran comisión fue dada a la iglesia. Las misiones es una obra de todos los miembros de una iglesia y no solo de algunos. Por tanto, queremos inculcar una pasión por las misiones en cada discípulo. No podemos tener una iglesia que es bíblicamente fiel sin una pasión por las misiones.

Un compromiso con las misiones facilita el crecimiento espiritual

Nosotros hablamos de misiones deliberadamente en nuestras relaciones de discipulado porque queremos que nuestros amigos prosperen espiritualmente. Una vez más Juan escribe:

3 Juan 1:1-4 El anciano a Gayo, el amado, a quien amo en la verdad. Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma. Pues mucho me regocijé cuando vinieron los hermanos y dieron testimonio de tu verdad, de cómo andas en la verdad. No tengo yo mayor gozo que este, el oír que mis hijos andan en la verdad. (RVR60)

(¿Cómo dice Juan que Gayo estaba mostrando su fidelidad a la verdad que destacaba de manera especial su salud espiritual? Lee)

3 Juan 1:5-8 Amado, fielmente te conduces cuando prestas algún servicio a los hermanos, especialmente a los desconocidos, los cuales han dado ante la iglesia testimonio de tu amor; y harás bien en encaminarlos como es digno de su servicio a Dios, para que continúen su viaje. Porque ellos salieron por amor del nombre de El, sin aceptar nada de los gentiles. Nosotros, pues, debemos acoger a tales personas, para que cooperemos con la verdad. (RVR60)

Juan parecía basar mucha de su confianza en la salud espiritual de Gayo y en su disposición a cuidar y recibir a los evangelistas itinerantes o misioneros enviados supuestamente por la iglesia de Juan. Este acto en particular demuestra el amor de Juan y Gayo por los perdidos y otros creyentes.

Nosotros cultivamos de forma deliberada este tipo amor en la vida de nuestros amigos porque queremos que ellos estén bien espiritualmente. Cultivar una pasión por las misiones promueve la salud espiritual porque es una de las cosas más desinteresadas que podemos hacer como cristianos.

Un compromiso espiritual con las misiones trae gloria a Dios (Ver Romanos 15:8-915-16)

Si somos cristianos genuinos entonces el deseo por ver a Dios glorificado debe ser una parte real y significativa de la vida. En tus relaciones de discipulado le haces a tu amigo un gran servicio cuando cultivas un gusto por las misiones.

Las misiones rara vez son discutidas como parte del discipulado básico

Cuando las personas piensan en términos de 1 a 1 en el discipulado, raras veces las misiones son discutidas. Los cristianos hablan acerca de su vida devocional personal, sus tiempos de oración, su lucha con el pecado y hasta su necesidad de hacer evangelismo local, pero el asunto de las misiones globales parece ser abordado raras veces. Si queremos que las personas entiendan este aspecto básico del discipulado cristiano, necesitamos hablar de manera deliberada acerca de ello.

Motivando a las misiones en el discipulado

Por tanto, ¿qué podemos hacer en las relaciones de discipulado para motivar esta pasión por las misiones?

Haz que el tema de las misiones sea una parte habitual de tu relación. Así como la oración y el estudio bíblico, puedes hacer que esta preocupación por las misiones sea una parte común de discipulado hacia otra persona.

Cuando se reúnen pueden hacer que la oración por las misiones y los misioneros sea un punto importante. Si te estás reuniendo con alguien de manera regular, simplemente haz que uno de los puntos de oración sea uno de los obreros que apoyamos que se encuentra en la parte trasera del directorio de CHBC.

Lean juntos un buen libro sobre misiones. Algunas sugerencias: Let the Nations be Glad [Que las naciones se alegren], John Piper; Operación Mundo, Patrick Johnstone; A Vision for Missions [Una visión por las misiones], Tom Wells; From Jerusalem to Irian Jaya [De Jerusalén a Irian Jaya], Ruth Tucker; Mack and Leeann´s Guide to Short-term Missions [Guía para misiones a corto plazo de Mack y Leeann], Mack Stiles.

También puedes considerar la biografía de varios misioneros: To the Golden Shore: The Life of Adoniram Judson [Hacia la costa dorada: la vida de Adoniram Judson], Courtney Anderson; Faithful Witness: The Life and Mission of William Carey [Testigo fiel: la vida y misión de William Carey], Timothy George.

Da ejemplo de una preocupación por las misiones. Permite que tu amigo conozca cómo estas organizando tu vida personal y deliberadamente, con el fin de ser fiel a la pasión de Dios por las misiones globales. Permite que conozcan las decisiones que has hecho acerca de tu tiempo, tu dinero y tus vacaciones a la luz de tu deseo por que la obra de Cristo avance alrededor del mundo.

Habla específicamente acerca de su papel en las misiones globales. No todo cristiano se convertirá en pastor o misionero. Eso no es solo algo bíblico sino que cada cristiano sano y maduro debe en algún punto cual es su papel en el plan de Dios para alcanza a las naciones. Algunos serán los que van y otros serán los que envían, pero todos deben estar involucrados.

Discipulando a aquellos que están considerando convertirse en misioneros

Finalmente, algunos pensamientos sobre cuales cosas considerar si la persona que estás discipulando parece querer convertirse en misionero.

Primero, consigue que comience a hablar con otros. Queremos hacer esto porque queremos que las personas oren por ellos. También queremos hacer esto porque francamente algunas personas pueden necesitar ir más despacio antes de salir al extranjero. Pocas veces decimos que «no» a los deseos de una persona ir al extranjero, y más frecuentemente decimos «espera… quédate y crece por un tiempo en una iglesia sana… y danos algún tiempo para conocerte.»

Segundo, motívales a hablar con un líder de la iglesia lo antes posible. Muchas personas creen falsamente que un llamado a las misiones es una decisión personal intensa. Una decisión de buscar las misiones debe involucrar a tu iglesia local. En lugar de toma una decisión determinada y luego informar a los líderes de tu iglesia, preferimos que involucres a los ancianos en el inicio del proceso. La única manera en que podemos pastorearte y cuidarte en este proceso es si nos lo das a conocer temprano. Por favor, nunca pienses que estás perdiendo el tiempo del anciano si aun no saben nada todavía.

Tercero, ayúdales a entender que la iglesia envía misioneros, pero no ellos mismos. La carga nunca debe estar sobre los hombros de una persona para discernir un llamado a las misiones o para prepararse para la obra misionera. Nuestros ancianos y nuestra iglesia como cuerpo quieren ayudar; camina con ellos de la manera que consideran que están llamados a encajar en el plan de Dios para las naciones.

Cuarto, considera que lo que la iglesia estaría buscando es un potencial misionero: confiabilidad; fidelidad en la asistencia y servicio en la iglesia; estable en sus creencias cristianas; un historial de buen juicio; una vida de oración y tiempos de quietud consistentes y un sano entendimiento teológico de Dios, Cristo, el hombre y la Escritura.

Conclusión:

  • La preocupación por el evangelismo y las misiones es una parte básica de lo que significa ser un discípulo cristiano fiel.
  • Ayudar a tus amigos a entender esta verdad le dará un mayor gozo y a Dios su verdadera gloria.
Mark Deve

El Uso de Libros Cristianos en el Discipulado

9Marcas

Serie: Discipulado

Clase 8

El Uso de Libros Cristianos en el Discipulado

I. ¿POR QUÉ UTILIZAR LIBROS CRISTIANOS EN EL DISCIPULADO?

¿Por qué aun consideramos utilizar cualquier otro libro adicional a la Biblia cuando estamos discipulando a otro cristiano? ¿Es que la Biblia no contiene en sí misma todo lo que necesitamos saber para la vida y la piedad? Bueno, sí, pero hay varios beneficios que se obtienen de la lectura de libros de autores cristianos.

Primero, es muy beneficioso para los cristianos tener conversaciones acerca de cosas espirituales. Nadie negaría eso. Cuando le hablamos a otra persona acerca de la vida o doctrina cristiana, eso puede ayudarte a entender a Dios más claramente y puede hasta llevarte a amarlo más que si te dedicas a las cosas espirituales por ti mismo. Leer un libro cristiano es como tener una conversación con una persona que no puede estar contigo personalmente. Miles de cristianos han pensado en Dios y escrito esos pensamientos en papel. Es maravilloso poder aprender de ellos, ser enseñados por ellos, ¡aun cuando no puedan estar contigo personalmente!
Es importante para los cristianos recordar que no estamos solos en la historia. El cristianismo no comenzó con nosotros y no terminará con nosotros si el Señor tarda en venir. A pesar de que la Biblia contiene toda la verdad que es necesaria para la salvación y la piedad, Dios ha estado trabajando entre su pueblo durante los últimos 2000 años enseñándoles y entrenándoles para que lean Su Palabra y la entiendan. Existe una gran cantidad de conocimiento y sabiduría y los libros del pasado que sería bueno leer y considerar. Seríamos muy orgullosos si pensamos que podemos descubrir toda la verdad de las Escrituras que la iglesia universal ha estado enseñando a través de la historia por nosotros mismos. Por supuesto, aun el más grande autor cristiano no es inspirado ni autoritativo como la Biblia, ¡pero que beneficio hay en estar dispuesto a leer sus pensamientos acerca de la Palabra de Dios y aprender lo que el Espíritu Santo les enseñó!
Tienes el tiempo limitado. Tal vez has decidido que hay un tema que ambos desean estudiar (como la oración o el carácter de Dios), pero no tienes tiempo suficiente como discipulador para organizar un estudio comprensivo del tema. Alabado sea Dios porque hay muchos buenos autores cristianos haciendo un buen trabajo por adelantado, y es una gran ayuda para ti aprovecha su buen trabajo. / Leer un buen libro cristiano puede facilitar tus discusiones acerca de aspectos importantes de la vida cristiana, la fe y la piedad. Algunas veces y debido a tu tiempo limitado no están en la disposición de que ambos enseñen un buen material cristiano y también tener tiempo para hablar sobre el mismo y aplicarlo a sus vidas.
II. CÓMO LEER UN LIBRO

Lee un libro con un lápiz en la mano. ¡Marca el libro! ¡El libro no es importante! De hecho, la mejor manera de recordar ciertos pasajes del libro es marcándolos. ¡Discute con el autor! Ten una conversación con el autor. Eso te ayudará a entender mejor el material. Marcar un libro también facilita tu discusión personal con un amigo porque tendrás una mejor disposición a encontrar un pasaje que recuerdas. Con frecuencia las personas recuerdan un pasaje y luego pierden el tiempo por diez minutos tratando de encontrarlo en el libro. Una marca sencilla en la página de un libro podría hacer la diferencia entre un punto beneficioso para la vida del discípulo y una pérdida completa de su tiempo.
Lee un libro de dos maneras diferentes. Primero, léelo para ti mismo y observa cómo te afectan las ideas. La mayoría de las veces los lugares del libro que te afectan también afectarán al discípulo. También, lee el libro buscando puntos específicos de conversación para ti y el discípulo. Marca esos lugares y conviértelos en un punto de conversación para ser trabajado con el discípulo.
Haz buenas preguntas. Nunca, nunca, nunca hagas preguntas cuya respuesta solo sea sí o no. Nada termina una conversación más rápido que eso. «¿Es que el autor piensa que Jesús es Dios?» «Sí.» «Ummm… si él lo hace.» ¡No! Pregunta algo como, «¿Por qué es importante que el autor piense que Jesús es Dios? ¿Por qué es eso importante con relación a lo que dice?» Otras buenas preguntas son, «¿Cómo es que esta idea cambia la manera que pensamos acerca de Dios?» o «¿Cuáles presuposiciones equivocadas esta idea busca eliminar?»
También, no preguntes «¿Qué dice el autor?» Esta no es la reseña de un libro ni tampoco una prueba para evaluar su comprensión. Tu trabajo es aplicar el libro a la vida de la persona, su pensamiento, su corazón. (En este punto busca algunos párrafos favoritos de diferentes libros, léelos o repártelos, y haz que la práctica de la clase desarrolle buenas preguntas a partir de esos párrafos. Por ejemplo, este pasaje de la página 31 del libro de John Piper: The Pleasures of God [Los Deleites de Dios]:
Por tanto, cuando decimos que Dios ama a su hijo no estamos hablando acerca de un amor que es de auto-negación, sacrificio o misericordia sino de un amor de deleite y placer. Dios no está dejando de tener compasión hacia el que no lo merece cuando ama al Hijo, así es como Dios nos ama a nosotros y no como Él ama a su Hijo. Él está muy complacido con su Hijo. ¡Su alma se deleita en el Hijo! Cuando Él ve a su Hijo disfruta, admira, aprecia, valora y se entusiasma con lo que ve. El primer gran placer de Dios es su placer en el Hijo.

¿Cómo puede esta idea cambiar la manera que pensamos acerca de Dios el Padre y su relación con Jesús el Hijo? ¿Cómo cambia la manera que pensamos acerca de nuestra posición en el universo? ¿Cómo esta idea serviría para eliminar una visión del universo enfocada en el hombre?

III. ESCOGIENDO UN LIBRO

Existen principalmente dos tipos de libros que puedes escoger para leerlos con un discípulo—los doctrinales y los devocionales. Los libros doctrinales trabajarán más directamente con la enseñanza cristiana, serán didácticos y sistemáticos y tratarán de enseñar verdades de la fe cristiana. Los libros devocionales buscarán tomar la verdad que ya conocemos y la aplicarán de manera forzosa a nuestra vida. Ahora dicho esto, la mayoría de los libros caen en algún lugar del centro de esa continuidad. Muy pocos libros tendrán solo doctrina o solo devocional, la mayoría tendrá ambas cosas mezcladas.
El libro que escoges para la persona que estás discipulando dependerá mayormente de su necesidad e intereses. Los jóvenes cristianos muchas veces se benefician grandemente de un libro que busca enseñarles las verdades profundas de la fe cristiana. Los cristianos mayores pueden necesitar tener verdades que ya tienen plantadas en su consciencia diaria. Se sabio al escoger un libro para el discípulo. No satisfagas totalmente su interés sino investiga también cual es su necesidad en este momento de su vida. Tal vez la persona tiene un profundo interés en la apologética pero se beneficiaría más aprendiendo acerca de la soberanía de Dios o reflexionando acerca del significado de la muerte de Cristo en su propia vida. En general, los libros que escoges deben tener en cuenta tanto la necesidad como el interés.
Cuida de no escoger libros basados únicamente en el título. Muchos cristianos jóvenes caen en esa trampa. Ellos ven un título que parece interesante, lo leen y se dan cuenta que fue escrito por un monje liberal que niega la divinidad de Cristo. Escoge el libro por su autor y no por su título. Busca algunos autores en quienes confíes, lee sus obras y muévete fuera de allí. En CHBC hemos tratado de reunir en la librería una fuerte colección de libros que puedes utilizar en el discipulado. Todos esos libros son de buenos autores y casi todos han sido leídos por un anciano o miembro del personal. Puedes cerrar tus ojos y escoger uno, y será bueno y edificante para ti y la persona que estás discipulando.
IV. OTRAS COSAS QUE LEER ADEMÁS DE LIBROS

Algunas veces es beneficioso leer otras cosas además de libros. Por ejemplo, puedes anhelar leer una confesión de fe con un discípulo y hablar acerca de las doctrinas que son explicadas allí. Podrías también leer artículos, ya sea de fuentes cristianas o de revistas seculares. Las noticias de las revistas seculares y los editoriales de los periódicos son muy buenos para llevar al discípulo a identificar y hablar acerca de la visión del mundo que tiene la opinión de un autor. Ese tipo de ejercicio puede servir mucho para mostrar la gran diferencia que hay entre la mente de Cristo y la mente del mundo.

V. SEIS BUENOS LIBROS CRISTIANOS

(Sería bueno para ti el maestro estar por lo menos un poco familiarizado con los siguientes libros antes de presentarlos a la clase. Sería poco útil si la única información que puedes ofrecer es el título y el autor. La clase sería más edificada si estás familiarizado con lo que el autor está diciendo en el libro y lo que espera de aquellos que leen su obra. Toma tiempo para leer uno o dos capítulos de cada libro en la clase. Eso te permitirá destacar algunos buenos pasajes de esos capítulos y estarás en la disposición de dar a tu clase una mejor percepción del tema del libro.)

(Mientras enseñas en la clase, pregunta si alguien de la clase ha leído cada libro en particular. Si lo ha hecho, permite que haya una discusión acerca de los beneficios de cada libro y su utilidad para un discípulo. ¿Cuáles son los aspectos más útiles de este libro? ¿De qué necesitamos cuidarnos? ¿Qué tipo de discípulo-joven cristiano, no cristiano, cristiano maduro o cristiano herido-recibiría el mejor beneficio de este libro?

Nine Marks of a Healthy Church [Nueve marcas de una iglesia sana], Mark Dever
Este es un libro de tu propio pastor aquí en CHBC, acerca de lo que significa para nosotros vivir nuestra vida juntos como cristianos. Tiene nueve características que deben ser presentadas en cualquier iglesia que busca honrar a Cristo y el ejemplo que Él nos da en el Nuevo Testamento. Este sería un libro maravilloso para un discípulo que está comenzando a familiarizarse con el cristianismo. No es muy común que un joven cristiano sea enseñado acerca de la importancia de ser parte de una iglesia sana, pero la Biblia enseña que es importante para el crecimiento como cristiano. Este libro podría también ser útil para cristianos más maduros mientras reflexionan sobre el significado y el papel de la iglesia en sus vidas.

A Call to Spiritual Reformation [Un Llamado a la Reforma Espiritual], D. A. Carson
El libro de Carson es un llamado a los cristianos a aprender cómo orar a partir de las Escrituras. El primer capítulo es muy práctico y ofrece un buen consejo sobre cómo cultivar una vida de oración. El resto del libro examina las diferentes oraciones de Pablo que encontramos en el Nuevo Testamento y nos enseña de la oración a través de ellas. Este sería un buen libro para cualquier cristiano. Es un libro maravilloso escrito de forma devocional, que puede servir para despertar la vida de oración de un cristiano.

Ten Questions to Diagnose your Spiritual Health [Diez preguntas para diagnosticas tu salud espiritual], Don Whitney
Este es uno de los libros más útiles que he encontrado para reunirme con alguien que no conozco muy bien. Es también útil cuando nos reunimos con alguien de quien no tengo seguridad que sea cristiano. En él Don Whitney establece 10 marcas tomadas de la Escritura que deben caracterizar un cristiano sano: hambre por la Palabra, ser más amoroso, crecer en santidad, etc. Cada capítulo contiene un diagnóstico «soy más amoroso» y una prescripción «cómo puedo ser más amoroso.» Es una buena manera de darle seguimiento a un amigo cristiano a partir de la Palabra de Dios, que puede ayudar a establecer la dirección de una relación futura de discipulado.

The Pleasures of God [Los Deleites de Dios], John Piper
Este es un libro maravilloso. Hasta el subtítulo es edificante—«Meditations on God´s Delight in being God [Meditaciones sobre el deleite de Dios en ser Dios].» ¡Qué pensamiento tan maravilloso justo allí en la cubierta! Las ideas de este libro son extraordinarias y son muy útiles para explotar la falsa idea de que los humanos son el centro del universo de Dios. De hecho, ¡es Dios quien está en el centro del universo de Dios! Este es un buen libro para introducir a un joven cristiano en las doctrinas de la gracia. Piper explica los conceptos claramente y les permite ser tan fuertes como la Biblia. Aunque todos los conceptos son verdad y bíblicos, los cristianos jóvenes serán desafiados por algunas de las ideas—por ejemplo, que Dios se deleita en todo lo que hace y que todo lo que sucede es ordenado por Él. Asegúrate de que estás listo para algunas buenas pero intensas conversaciones si utilizas este libro. ¡Pero utilízalo!

Spiritual Disciplines of the Christian Life [Disciplinas Espirituales de la Vida Cristiana], Don Whitney
Este es un libro muy práctica que explora algunas de las disciplinas que los cristianos deben cultivar en su vida. Oración, lectura de la Biblia, meditación, ayuno—todas estas están incluidas. Whitney habla acerca de ellas a partir de la Escritura y ofrece maneras concretas y prácticas que pueden desarrollar estas disciplinas en nuestra vida. Sería un buen libro para cualquier joven cristiano, y te permitirá a ti y tu discípulo establecer algunos objetivos juntos.

What is the Gospel [Qué es el evangelio], Greg Gilbert
Un libro sobre el evangelio y un buen resumen de lo que muchas veces hablamos cuando describimos la respuesta Dios-hombre-Cristo.

OTROS LIBROS
Lleva contigo cualquier otro libro que hayas encontrado útil en tus propias relaciones de discipulado. Menciona que la mayoría, sino todos, de los libros que están más arriba están disponibles en el puesto de libros de CHBC o en la librería.

VI. CÓMO COMENZAR A LEER UN LIBRO CON ALGUIEN

Se valiente y busca oportunidades

Estarás en un error si piensas que discipular es solo para extrovertidos. Hemos afirmado una y otra vez que discipular es un requerimiento para cada creyente—independientemente de que te encuentres siendo discipulado, discipulando a otros o haciendo ambas cosas. En cuyo caso necesitas orar y buscar oportunidades de forma proactiva si no aun no estás en una relación de discipulado. Comienza orando por el directorio y pidiéndole al Señor que provea a alguien con quien puedas reunirte, y luego mira a tu alrededor en tu propia vida y ora acerca de las personas con quienes interactúas en la iglesia o grupo pequeño. Busca oportunidades en las reuniones de miembros que añadimos nuevos miembros. De manera deliberada presentamos una foto e información de contacto para motivar a los miembros a acercarse y comenzar a cuidar de los nuevos miembros (especialmente los creyentes jóvenes). Si ninguna de estas cosas ayuda, pídele consejo a un anciano. Si vas a ser el discipulador, entonces el próximo paso es simplemente tomar la iniciativa.

Se valiente y está disponible para hacer la sugerencia

Seamos francos, acercarse a alguien para cualquier tipo de relación deliberada puede ser intimidante. A nadie le gusta ser rechazado. Esto es verdad en la mayoría de las relaciones… y es verdad en lo que se refiere al discipulado. Invitar a alguien a leer un libro o reunirse regularmente para cualquier propósito y que tu oferta sea rechazada es decepcionante, vergonzoso y tal vez doloroso… pero vale la pena. Vale la pena por el bien que podrías hacerle y que podría hacerte a ti. Por tanto, ¡se valiente y disponte a ejercer esta posibilidad con tus amigos! Cualquier decepción que puedas recibir si no funciona es pequeña comparado con el gozo potencial de ser un catalizador para el crecimiento espiritual que bendecirá a tu amigo ahora y por la eternidad.

Pide una recomendación si deseas, pero disponte a seleccionar por tu amigo

En lo que se refiere a seleccionar un libro para leer es mejor tener uno en mente. Puedes decir «he estado pensando leer Knowing God [Conociendo a Dios] de J. I. Packer (o leerlo nuevamente) y preguntar si estaría interesado en leerlo juntos.» Muchas veces los creyentes jóvenes pueden no querer leer el tipo de libros que pueden hacer el mayor bien, y tú ciertamente no siempre estás seguro de saber cual es mejor. Pero si eres más maduro espiritualmente probablemente estás en una mejor posición que ellos de tomar una buena decisión.

Recuerda tu propia motivación y deseo para los demás

Una de las mejores maneras de motivarte a leer un libro con alguien es pensar acerca del bien que has experimentado a través de una buena enseñanza bíblica, ya sea de una persona o de un libro. No seas como un hombre que atesora buenas cosas sin compartirlas con los demás. Considera compartir con los demás la motivación que has recibido tanto de buenos libros cristianos como de la motivación de conversaciones con otros creyentes.

Mark Deve

Motivando la Oración Bíblica

9Marcas

Serie: Discipulado

Clase 7

Motivando la Oración Bíblica

Hoy vamos a hablar acerca de: (1) la importancia de la oración; (2) ayudar a otros a orar regular y fielmente; (3) motivar a otros a orar de manera efectiva y según la voluntad de Dios; (4) ayudar a otros a entender como Dios responde a las oraciones.

  1. La oración es importante

Necesitamos recordar que el objetivo principal del discipulado es exhortar a nuestro amigo a una mayor comunión con Dios y santidad personal que glorifique a Dios. Necesitamos enseñar a los demás a conocer, amar y obedecer a Dios, y esto no será alcanzado sin la oración.

1 Corintios 3:5-9 ¿Qué, pues, es Pablo, y qué es Apolos? Servidores por medio de los cuales habéis creído; y eso según lo que a cada uno concedió el Señor. Yo planté, Apolos regó; pero el crecimiento lo ha dado Dios. Así que ni el que planta es algo, ni el que riega, sino Dios, que da el crecimiento. Y el que planta y el que riega son una misma cosa; aunque cada uno recibirá su recompensa conforme a su labor. Porque nosotros somos colaboradores de Dios, y vosotros sois labranza de Dios, edificio de Dios. (RVR60)

El punto destacado aquí es que si no hay oración, hay muchas probabilidades de que tus esfuerzos de discipulado fracasen. Lo primero que hago por alguien que estoy discipulando es orar por ellos diariamente. Si hoy olvidas todo lo demás pero recuerdas esto, consideraré que la clase fue un éxito.

Se nos dice en Juan 17:3: «Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado.» (RVR60) Así como podemos conocer a otras personas cuando hablamos con ellos, la oración es una de las maneras principales en que podemos llegar a conocer a Dios, y una de las maneras claves en que glorificamos a Dios y decimos que amamos glorificar. Por tanto, necesitamos motivar a nuestros amigos a orar de forma regular.

Hablándoles de nuestro Señor como nuestro ejemplo más importante, vemos que Jesús apartó tiempo para orar.

En Mateo 14:23 y Marcos 1:35, vemos a Jesús yendo hacia un lugar solitario. Todo el capítulo 17 del libro de Juan habla de la oración que Jesús hizo a Dios antes de ser traicionado y arrestado.

Jesús también instruyó a sus discípulos a orar repetidas veces.

En Mateo 6:5-15, Jesús da instrucciones específicas sobre la oración, incluyendo la oración del Señor como un ejemplo para ellos. Jesús comunica la parábola de la viuda y el juez injusto en Lucas 18:1-8 reflejando la importancia de la oración insistente a un Dios justo. Presta una  atención especial al versículo 8; la oración insistente muestra tu fe porque la oración es un acto de fe.

A lo largo de todas las epístolas del Nuevo Testamento, somos motivados a orar.

En Filipenses 4:6Colosenses 4:2 y Tesalonicenses 5:17, por ejemplo, somos exhortados a orar y presentar nuestras peticiones a Dios, a ser dedicados a la oración y a orar sin cesar.

La oración es muy importante. Sin ella el crecimiento es atrofiado, la fe es débil y la santificación es obstaculizada.

La oración en el discipulado

Si reconocemos que la oración es importante, ¿cómo la podemos motivar en el discipulado?

Motiva a la oración a través del ejemplo (Lucas 11:1)

Una de las maneras más naturales y efectivas es simplemente a través del ejemplo. Si realmente pasas tiempo orando, tu amigo escuchará la manera en que oras. Al igual que nosotros como congregación podemos aprender a orar cuando escuchamos las oraciones de los domingos en la mañana y la noche (AM: tipos de oración – HECHOS; orando por otras iglesias, personas en autoridad, la expansión del evangelio hacia otros países; PM: cambios de vida; evangelismo), ¡podemos transmitir la oración apropiada y efectiva a nuestros amigos simplemente orando con ellos!

Lucas 11:1 Aconteció que estaba Jesús orando en un lugar, y cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: Señor, enséñanos a orar, como también Juan enseñó a sus discípulos. (RVR60) Vemos en Lucas 11:1 la manera en que Jesús dio ejemplo de la oración frente a sus discípulos y como ellos respondieron a este ejemplo.

Motiva la oración a través de la instrucción (Lucas 11:2)

Además, debemos ayudar a nuestros amigos de manera intencional enseñándoles cómo orar. Con esto NO me refiero a darle a alguien las palabras exactas para sus oraciones («Bob, haz esta oración después de mí… ̒Yo, Bob, me arrepiento de mis pecados y le pido a Cristo que entre a mi corazón.̓ )

En lugar de eso, puedes enseñarles cómo orar:

  1. Comparte peticiones de oración y acuerden orar uno por el otro. Recuérdense el pacto de la iglesia[1] y motiven la comunidad de la iglesia.
  2. Den ejemplo de una buena oración al darle seguimiento a tu amigo durante la semana. Envía peticiones de oración.
  3. Para ir un paso hacia adelante, desafía a tu amigo a apartar tiempo para orar cada día.
  4. Cuando él se encuentre enfrentando decisiones importantes, motívalo a orar por ellas.

Utilizando un libro para enseñar a orar: A Call to Spiritual Reformation [Un Llamado a la Reforma Espiritual], Don Carson, IVP.

Más que eso, lleva a cabo algunas discusiones acerca de la oración, o utiliza algún tiempo para estudiar libros o Escrituras relacionados con la oración. Durante el resto de la clase de hoy hablaremos acerca de como orar de manera efectiva y regular. ¡Piensa acerca de como transmitir estas ideas! ¡Un buen libro que puedes consultar es el de D. A. Carson titulado A Call to Spiritual Reformation [Un Llamado a la Reforma Espiritual], que utilicé mucho para la clase de hoy! (Busca una copia del libro para mostrarla a la clase. Comunica que está disponible en la librería de CHBC).

  1. Ayudando a los demás a orar regular y fielmente

Planifica orar

Es muy probable que no oremos a menos que planifiquemos orar. Aparta tiempo durante el día para orar y motivar a tu amigo a hacerlo. Periódicamente, pregúntales cómo lo están haciendo y comparte como están tus tiempos de oración. Ejemplo para DVR: comenzando la oración primero en QT.

Maneras de evitar la desviación mental

Adopta algunas maneras prácticas para evitar la desviación mental. Algunas ideas útiles: habla en voz alta las palabras y ten un diario (donde escribimos el contenido de nuestras oraciones de cada día). Ora las oraciones escritas por otras personas utilizando un libro como El Valle de la Visión. Ora a través de la Escritura, utilizando el enfoque en un pasaje como un resumen de lo que orarás O utilizando las palabras, frases e ideas bíblicas del pasaje en tus oraciones. Ora por el directorio de la membresía. Cuando oras una página o dos por día, estás dándole forma a tus motivos de oración.

Ora con otro cristiano

Desarrolla relaciones de oración. Aparta tiempo para reunirte con personas simplemente para orar. Haz que cada uno rinda cuentas de la oración regular. ¡Esto funciona de maravilla en un discipulado!

Dale seguimiento a las oraciones y las respuestas

Desarrolla un sistema de seguimiento de tus oraciones. Considera escribir notas de las peticiones de oración en una mascota de espiral o una hoja de Excel. Recuérdate darle seguimiento a la persona acerca de peticiones específicas de oración. ¡Puedes ser muy motivado cuando tomas tiempo para revisar y darte cuenta de cómo Dios ha respondido tus oraciones!

Ora hasta que ores

Ora hasta que realmente comiences a orar. Cuando comenzamos a orar nuestra mente muchas veces lucha para calmarse y enfocarse en nuestras oraciones. Cuando comiences a orar toma tiempo para que tu mente se calme y se enfoque en Dios.

Este es solo un ejemplo rápido de algunos puntos útiles acerca de la oración que pueden ser discutidos en el contexto de una relación de discipulado. Habla acerca de algunos de estos temas en tus relaciones de discipulado. Decide que vas a mostrar amor a tu amigo cuando le preguntes acerca de sus tiempos de oración de forma específica y hablen sobre maneras en las que pueden crecer en la oración. [PAUSA PARA PREGUNTAS]

Venciendo las excusas de la falta de oración

¿Qué haces si la persona con la que estás reuniéndote no pasa mucho tiempo en oración y tiene una razón o excusa que te comunica para justificar su falta de fidelidad en la oración? Durante los próximos minutos consideraremos algunas excusas para la falta de oración y cómo responder a ellas.

Estoy muy ocupado para orar (Lucas 10:38-42)

¿Es el trabajo diario más importante que la oración? En Lucas 10:38-42, ¡la historia de María y Marta muestra que Dios debe estar en primer lugar! Nuestro trabajo nunca debe reemplazar nuestra relación con Dios. Si estás muy ocupado para orar, considera cómo tu vida necesita cambiar para orar de manera más consistente.

  1. ¿Ayudaría comenzar tu día con oración?
  2. ¿Necesitan dejar de hacer algo para tener más tiempo en tu agenda? (Ejemplo: yo tenía un amigo que leía religiosamente el periódico cada mañana durante el desayuno, pero nunca leía la Biblia ni oraba. Él dejó de leer el periódico para tener tiempo para leer la Escritura y orar).
  3. ¿Qué harías para hacerlo una parte integral de todo el día? En 1 Tesalonicenses 5:17 Pablo nos pide que «oremos sin cesar.»

Estoy muy frío espiritualmente para orar

Cuando estás frío, la última cosa que quieres hacer es leer u orar. Este es el momento cuando necesitas considerar vivir de forma obediente aún cuando no tengas deseos de orar. Estás permitiendo que tus acciones (tu obediencia) dirijan tu corazón.

Durante estos tiempos de frialdad espiritual, es bueno orar de manera específica para que Dios renueve tu corazón y vida. Ver Ez. 37:1-10.

No siento la necesidad de orar

Algunas veces, durante las crisis de nuestra vida, puede haber arrogancia y orgullo que nos llevan a abandonar la oración.

Cuando nos sentimos suficientes en nosotros mismos por la tarea que tenemos y realmente no creemos que es Dios quien está haciendo el trabajo, caemos en la falta de oración. Richard Sibbes habla de dos pecados más peligrosos todos los demás: el orgullo y la seguridad espiritual.[2] Necesitamos aprender a confrontar nuestro orgullo y crecimiento en nuestro sentido de dependencia de Dios. Ver Santiago 4:6 y Salmo 127:1-3.

Estoy muy amargado para orar

La amargura, los rencores y tener algo en contra de alguien, puede ser un obstáculo para tu vida de oración. En Mateo 6:14 vemos que la falta de perdón hacia los demás perjudica tus oraciones. No seas como el siervo ingrato de Mateo 18, no puedes devolver la deuda (v. 26) y perdonas porque Cristo te perdonó (v. 33) no porque se lo merezca. Cuando perdonamos a los demás, demostramos que realmente deseamos el perdón de Dios.

Me siento muy avergonzado para orar

La vergüenza nos lleva a escondernos de Dios porque no queremos que las partes pecaminosas de nuestra vida sean expuestas. Sin embargo, el nosotros actuar como si estuviéramos escondiéndonos de Dios es falso. Hebreos 4:13 dice que cada parte de nuestra vida es vista claramente por Dios. Debido a que Dios ya conoce tu vida, es bueno no ser alejados por la vergüenza sino confesar regularmente tu pecado a Dios y pedir misericordia. Ver Salmo 51:4 y Proverbios 28:13

Dios parece no responder a mis oraciones

Dios no siempre responde a nuestras oraciones con un «sí.»

Algunas veces oramos con motivaciones equivocadas y Dios muestra bondad cuando no nos concede nuestros deseos egoístas (Santiago 4:3). La oración no se trata de nosotros obtener lo que queremos. Hay asuntos más importantes disponibles—como la gloria de Dios, el cumplimiento de la voluntad de Dios, la proclamación del evangelio (para mencionar algunos).

Algunas veces necesitamos esperar la respuesta de Dios, porque su tiempo de respuesta es muy diferente del nuestro. Tus expectativas harían una gran diferencia en la manera en que oras y lo que esperas de tus oraciones. Estarías decepcionado de las expectativas equivocadas. Alinea tus expectativas con Dios y no contigo mismo. Espera que Dios sea fiel, pero en su tiempo y no en el tuyo. Recuerda que Dios quien está a cargo y no tú.

  1. Motivando a otros a orar efectivamente

Otra tarea del discipulador es enseñar a las personas a orar efectivamente.

Una tendencia de los cristianos jóvenes es orar según su propia voluntad y deseos. Es muy fácil citar versículos como Mateo 7:7-11 (pide, busca, halla), Mateo 21:21-22 (si crees, puedes mover montañas), y Santiago 1:5-8 (Dios le da sabiduría a los que piden) y clama para que podamos obtener cualquier cosa que pidamos de Dios. En dicho caso, nos estamos poniendo ante Dios. La oración nunca debe ser un conjuro persona para obtener las cosas que queremos. DA Carson escribe: «la oración efectiva es fruto de una relación con Dios, no una técnica para la adquisición de bendiciones» (A Call to Spiritual Reformation [Un Llamado a la Reforma Espiritual], Carson, Pág. 33)

Para enseñar a las personas a orar efectivamente debemos enseñarles a orar según la voluntad de Dios. Enseñarles a orar con las motivaciones correctas, para que puedan acercarse a Dios correctamente.

1 John 5:14-1 Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho. Nuestras peticiones deben estar alineadas con la voluntad de Dios, es decir sus prioridades en las cosas específicas y en el enfoque general de nuestras oraciones.

Por tanto, ¿cómo seguimos la voluntad de Dios en nuestras oraciones? ¿Cómo sabemos si lo que pedimos está de acuerdo con la voluntad de Dios? ¡La Escritura! Estúdiala, y obtén entendimiento de lo que Dios ha hecho. La manera más segura de orar conforme a la voluntad de Dios es orar a través de la Escritura. Después que lees un pasaje que te desafía en cierta manera, hay varias formas en las que puedes responder a ese pasaje. Lo más simple que puedes hacer es orar utilizando el pasaje, haciendo que las palabras de la Escritura se conviertan en tus propias palabras. Puedes también orar para que Dios te ayude a crecer y cambiar según lo que has visto en el pasaje. Puedes ofrecer una oración de acción de gracias por una verdad que leíste. Puedes también revisar tus motivaciones. ¿Están glorificándote a ti o a Dios? ¿Los intereses de quien estás tratando de promover? De la misma manera, habla con otras personas. Haz que oren por ti. ¡Haz que oren para que ores por las cosas correctas!

Cuando estudias la Biblia, presta una atención especial a las oraciones que encuentras en la Escritura. Podemos aprender a orar efectivamente cuando estudiamos las oraciones de Jesús y Pablo y vemos como las prioridades de sus oraciones reflejan claramente la voluntad de Dios. Ver 1 Ts. 3:11-13. Examina las oraciones de la Biblia en tu propio tiempo. Aun mejor, ¡examina estas oraciones con las personas que discipulas! Puedes comenzar con la oración del Señor en Mateo 6. El libro de D. A. Carson titulado A Call to Spiritual Reformation [Un Llamado a la Reforma Espiritual] es un gran libro para ti y tu amigo discípulo examinar juntos. Analiza las oraciones de Pablo en la Escritura y destaca las prioridades que debemos tener en la oración.

Mateo 7:7 promete buenos dones para los hijos de Dios que los pidan a Dios. Como discipuladores que verán diferentes respuestas a diferentes oraciones, debemos reconocer que independientemente de la petición, la voluntad de Dios es prioritaria. Dios sabe lo que es mejor para nosotros, aun cuando pensemos que lo que nos sucede es malo. La fe cree que Dios es bueno y es galardonador de los que le buscan. (Marcos 10:18Hebreos 11:16).

A pesar de todo nuestro estudio de la Escritura, habrá ocasiones en que no siempre sabremos cual es la voluntad de Dios. Pero afortunadamente, el Seño nos ayuda. Romanos 8:26-27 habla de la manera en que el Espíritu Santo intercede por nosotros en oración.

  1. Entendiendo cómo Dios responde a la oración

Finalmente, esto nos lleva al asunto importante de entender como Dios responde a nuestras oraciones. Nosotros podemos pensar en 3 respuestas de Dios en términos de espera, sí o no.

Algunas veces Dios nos tiene esperando,  y es en esos casos en que Él nos llama a perseverar. Como discipuladores, necesitamos motivar a nuestros amigos a perseverar en oración. Recuerda esa parábola de la viuda y la persistencia de la viuda en procurar al juez (Lucas 18:2-8). Continúa apoyando a tu amigo en la oración y motivándole a continuar orando acerca de ello semanalmente. Trata de ayudarle a reconocer su dependencia total de Dios durante dichos momentos.

Algunas veces vemos a Dios responder con un «sí.» Como discipulador, deléitate con tu amigo, y motiva a tu amigo a hacer una oración de acción de gracias allí mismo en el acto. ¡Graba este recuerdo en su mente para que más tarde puedan recordar lo que Dios ha hecho por ellos!

¿Pero qué sucede si tu amigo ha orado sincera y desinteresadamente, pensado que oraba según la voluntad de Dios, pero al final ve que Dios responde con un «no?» Como discipulador, parte de tu trabajo es estar presente para ayudar. Recuérdale que Dios es bueno y confiable. Algunas veces no conocemos sus planes y sus caminos (Romanos 11:33-36). Oramos para que Dios sane al enfermo, y sin embargo el amigo querido muere y no sabemos porque. Existen muchas otras maneras en que podemos orar por un cambio de circunstancias (por ejemplo, queremos ver cambios en nuestro trabajo, en personas que conocemos, u otros cambios en el mundo que nos rodea), y aun así esos cambios no suceden. Al final, independientemente de cuál sea nuestra oración necesitamos confiar en Dios.

Hablaremos más detalladamente sobre esto dentro de varias semanas, acerca de ayudar a las personas a manejar el dolor. Por ahora, me gustaría leer una cita que nos motiva a perseverar y someter totalmente nuestra voluntad a la de Dios:

«Independientemente del gigante espiritual en que te conviertas, habrá días cuando la respuesta de Dios a tus oraciones será no. A pesar de tu petición, búsqueda y derramamiento de tu alma, tu Padre celestial ha decidido responder de tu petición de forma contraria. Cuando esto sucede tu actitud se convierte en un factor importante. ¿Estás dispuesto a entregar tu herida, decepción, tal vez hasta tu dolor a Cristo quien murió por ti… y luego comenzar a orar nuevamente? Los problemas con la oración son muchas veces intelectuales y no de la voluntad. Cuando oras efectivamente, la sumisión de tu voluntad está directamente relacionada con encontrar la voluntad de Dios. La oración que Dios responde es ofrecida con una actitud de sumisión. ¿Estás dispuesto a decir lo siguiente cuando la respuesta de Dios a tu oración urgente no sea la que quieres: ̒ Señor, haz tu voluntad ̓ ?»[3]

En conclusión:

  • La oración es una parte importante de la vida cristiana. Necesitamos ayudar a las personas a mirar dentro de sí mismos, para que vean cuales son los pecados que los han hecho dejar la oración y ayudarles a buscar la Escritura para ver cómo orar bíblica y efectivamente.
  • Motivar una vida de oración bíblica puede ser uno de los mejores dones que podemos darle a amigo cristiano que amamos.

[1] Caminaremos juntos en amor fraternal cuando nos convertimos en miembros de una iglesia cristiana, ejercemos un cuidado y vigilancia afectiva unos con otros, y amonestamos y rogamos fielmente unos por otros según la ocasión lo requiera.

[2] Richard Sibbes, The Bruised Reed [La Caña Cascada],(Carlisle, PA:  The Banner of Truth Trust, publicado primeramente en 1630) Pág. 95.

[3]W. Bingham Hunter, The God Who Hears [El Dios que Escucha], (Downers Grove, IL:  IVP Books, 1986) Pág. 65.

Mark Deve

Motivando el Estudio Cuidadoso de la Biblia

9Marcas

Serie: Discipulado

Clase 6

 Motivando el Estudio Cuidadoso de la Biblia

Una vez más, bienvenidos al seminario de FUNDAMENTO sobre discipulado, donde estamos pasando 13 semanas buscando como discipular a otros en Cristo.

Introducción:

¿Por qué estamos hablando acerca de las disciplinas espirituales?

Al inicio de esta clase, puede que sea más útil hacer la pregunta que algunos pudieran hacer hoy en día «¿por qué estamos hablando acerca de las disciplinas espirituales, como el estudio de la Biblia, en una clase de discipulado individual?» «¿No se trata el discipulado de relaciones?» Bueno, la respuesta a eso es sí y no.

Queremos comenzar nuestro estudio sobre la parte de «cómo» de esta clase comenzando donde se encuentra la raíz y el fundamento de nuestra habilidad para discipular—en la Palabra de Dios. Afortunadamente, entendemos que la raíz de nuestro discipulado está no en nuestro buen consejo o simplemente escuchando como un consejero pasivo.  Según discutimos la semana pasada, nuestra labor de discipulado tiene un objetivo y un propósito en mente: queremos ver a nuestro amigo crecer activa, progresiva y consistentemente a la imagen de Jesucristo. Y tanto el medio como la medida de ese crecimiento viene siempre y solamente de la Palabra de Dios: la Biblia.

  • La centralidad de la disciplina de la Palabra.

La obra de la Palabra de Dios es toda para la gloria de Dios

Por tanto, el enfoque de toda nuestra labor en la exhortación, la oración, la enseñanza, la consejería, etc. debe estar en la Biblia si vamos a hacer discípulos de Cristo. Todo lo que conocemos con certeza acerca de Cristo proviene de la Palabra.

Discipular no se trata de tu buen consejo.

Nuestro objetivo al discipular no es ser la fuente de consejo de nuestros amigos sino aconsejar la Palabra a nuestros amigos. Una y otra vez, en esta clase volveremos a la ilustración de la tubería o conducto. Debemos ser una tubería que vierte contenido bíblico y exhortación y aplicación en la vida de nuestros amigos. No necesitas sentirte competente para colocar una teja y ser un consejero profesional para dirigir a tu amigo hacia el consejo de Dios en diferentes situaciones. Eso es todo lo que ellos realmente necesitan.

La Palabra de Dios crea, sostiene y da seguridad a su pueblo.

Finalmente, al inicio de esta sección pasamos el tiempo enfocados en la Palabra de Dios porque de su Palabra misma vemos que la Palabra de Dios es el instrumento para la creación, sostenimiento y seguridad de su pueblo.

Crea – Ezequiel 37:1-14Génesis 1:1-2Romanos 4:17

Sostiene – Salmos 119:9-162528Romanos 4:17

Da seguridad – Salmos 119:152Apocalipsis 19:11-16Romanos 4:17

Cuerpo

Primero debería decir que nos encontramos en un lugar que tiene mucha mentalidad bíblica. Los sermones que Mark y los demás hombres preparan para los domingos son casi siempre una exposición exacta de la Biblia, y los miércoles tenemos un estudio profundo de la Biblia. Los miembros se aferran a la inerrancia de la Escritura y lo aman.

Estoy a punto de pasar un poco de tiempo buscando POR QUÉ es importante leer y estudiar la Biblia, pero casi me siento un poco ridículo haciéndolo para esta gente… PERO pienso que es bueno para nosotros que se nos recuerde lo importante que es la Escritura. No solo para nosotros mismos, sino más que todo porque muchas personas que se llaman a sí mismos cristianos lo sienten lo mismo acerca de la Biblia.

Si vamos a discipular a las personas de dentro y fuera de la iglesia de una manera efectiva, necesitamos reconocer que existe un problema general entre los cristianos con la falta de cuidado por la Palabra de Dios.

Para muchas personas de las iglesias evangélicas puede haberse hablado mucho acerca de la importancia de la Biblia, pero muy pocas se enfocan realmente en la Biblia con sermones sobre asuntos de auto-ayuda. Los cristianos aprender a valorar la enseñanza pero no la enseñanza bíblica.

Y eso no solo me sucede a mí. A continuación algunas estadísticas de diferentes encuestas.

  • Solo un 11% de los norteamericanos lee la Biblia diariamente.
  • 18% de los cristianos «nacidos de nuevo» lee la Biblia todos los días.
  • 23% de los cristianos «nacidos de nuevo» dice que nunca ha leído la Palabra de Dios.

Personalmente, pienso que esto es horrendo, ¿pero que piensa Dios de estas estadísticas? ¿Qué dice Dios acerca de su Palabra? Observemos esto un poco.

Aunque puede que esto no sea nuevo para nosotros, es importante para nosotros tener una razón para motivar a nuestros amigos a estudiar la Biblia.

Haz que las personas lean los pasajes.

I. Deuteronomio 6:6-9. ¡La Palabra de Dios debe ser aplicada a toda nuestra vida!

II. Salmos 119:9-16. La Palabra de Dios hace que nuestro camino sea puro.

III. Salmos 119:28. La Palabra de Dios nos fortalece en los tiempos difíciles.

IV. Mateo 4:4. VIVIMOS por la Palabra de Dios.

V. Mateo 7:24-27. Si escuchamos la Palabra de Dios y actuamos conforme a lo que ella dice, construimos un fundamento firme.

VI. 2 Timoteo 3:16. La Escritura es muy útil en la práctica en la mayoría de los aspectos de la vida cristiana.

VII.  Hebreos 4:12. A través de la Palabra de Dios podemos reconocer el pecado de nuestro corazón.

En estos pasajes está claro que Dios piensa que su Palabra es beneficiosa para nosotros. ¿Podemos por tanto poner cualquier excusa para permanecer fuera de la Palabra de Dios?

  1. Hemos sido recordados que la Palabra de Dios es importante para nuestro crecimiento como cristianos. Debemos darnos cuenta que es importante para nosotros como discipuladores comunicar este sentido de importancia de la Biblia a nuestros amigos. Pensemos entonces acerca de dos maneras de motivar el amor por la Palabra de Dios. Primero, hablaremos acerca del estudio de la Biblia, y luego hablaremos acerca de la memorización de la Escritura.

Primero, el estudio de la Biblia.

Hablando de manera práctica, es muy fácil para nosotros buscar otras cosas antes que leer la Biblia. No te sorprendas si eso es verdad en tu amigo también.

Para ser muy prácticos necesitamos motivar a nuestros amigos a leer la Biblia regularmente antes de exhortarles a meditar en ella. Algunas veces las personas se sienten muy intimidades por tanta lectura. Puede ser útil señalarles que toda la Biblia puede ser leída en voz alta en alrededor de 71 horas. ¡Tenemos grabaciones de la Biblia para probarlo! Puede que tome algún tiempo, pero no es una tarea insuperable!

Si es más de lo que la disciplina es un problema, puedes querer motivarles a utilizar un plan de lectura disciplinado. Muchas Biblias tienen planes de lectura que pueden ser practicados. Hay un plan de lectura que te lleva a través del Nuevo Testamento y los Salmos dos veces, y el resto del Antiguo Testamento una vez en un año. Allí leemos cerca de 4 capítulos por día de diferentes partes de la Biblia. Con eso puedes obtener diferentes percepciones de toda la historia de Dios en el mismo día. D. A. Carson tiene un libro titulado For the Love of God [Por el Amor de Dios] el cual tiene un devocional diario que se aplica junto con este plan. Puedes comprar ese libro para tu amigo y motivarlo a comenzar a leerlo.

Debes motivarlo a buscar tiempo durante el día y hacer de ello algo regular. Hablamos acerca del mismo tipo de cosa la semana pasada, acerca de la oración. Es muy fácil seguir empujando hacia atrás. También, es útil leer temprano durante el día para así meditar en lo leído a través el día en lugar de dormirse inmediatamente luego de leer.

Pregunta aquí por cualquier otro pensamiento/idea sobre disciplinas para la lectura de la Biblia.

Por supuesto, no es suficiente simplemente leer. Los pasajes que leímos anteriormente hablan sobre cómo podemos crecer y aprender de la Palabra de Dios. Como discipuladores, necesitamos exhortar a nuestros amigos a crecer a partir de su lectura. Una cosa que es muy bueno motivar es orar a través del texto como una guía. Recuérdale a tu amigo que la Biblia fue escrita bajo la inspiración del Espíritu Santo. Por tanto, es muy apropiado orar para que el Espíritu Santo te ayude a entender el texto. Debemos comunicar el entendimiento que el salmista del Salmo 119 tuvo:

«Abre mis ojos, y miraré las maravillas de tu ley» (v. 18)

También necesitamos motivar a nuestros amigos a realmente estudiar y meditar en el texto. Necesitamos exhortar a nuestros amigos a pensar en lo que hemos leído. Aquí hay algunos métodos prácticos para motivar a tus amigos a comenzar con la meditación a partir de un capítulo de un libro de Don Whitney.

  • Selecciona un pasaje apropiado. Escoge un pasaje específico de tu lectura que te llame la atención. Este podría ser de cualquier longitud, pero probablemente en el orden de algunos versículos.
  • Repítelo y léelo varias veces. Además, lee el contexto que está alrededor del pasaje.
  • Escríbelo nuevamente en tus propias palabras. Escribir las cosas te hará pensar con más detenimiento en lo que dice el texto.
  • Ora a través del texto.
  • Lee menos, medita más
  • Busca y ora por aplicaciones.

El método más utilizado de estudio inductivo de la Biblia donde buscas lo que dice un pasaje, lo que significa y como aplica, es un método excelente en el cual introducir a tu amigo. Entregué una hoja que dice «Métodos para estudiar la Biblia» que describe algunos pasos y preguntas que puedes hacerte para este método inductivo.

Como discipulador, recuerda que no quieres que tu amigo caiga en la costumbre de mal interpretar la Escritura.

Acabo de comenzar a leer este libro, How to Read the Bible for All Its Worth [Cómo leer la Biblia con todo su Valor], que está en la librería de la iglesia. Puede que quieras introducir este libro a tu amigo, o hablar acerca de los principios que hay en él con él o ella. El libro introduce los procesos de exégesis y hermenéutica. En la exégesis, interpretas el texto en su contexto original. En la hermenéutica, interpretas el texto en el contexto actual. ¿Qué significa la Biblia en el «aquí y ahora?» El libro habla acerca de cómo hacer primero una exégesis cuidadosa, y luego avanzar de manera apropiada hacia la hermenéutica para una aplicación actual. Luego, el autor muestra cómo aplicar este método de interpretación a todos los diferentes géneros de la Escritura.

Por tanto y como discípulos, ¿cómo realmente «motivamos» estas cosas? He utilizado mucho la palabra «motivar.» Motivar a la lectura regular. Motivar a la meditación. Motivar el estudio inductivo de la Biblia. Motivar la interpretación adecuada. Así que, ¿cómo motivamos estas cosas?

Pregunta por ideas…

Probablemente, ¡lo más fácil de hacer sea llevarlos a uno de los estudios de los miércoles en la noche! Mark es maravilloso en dar los antecedentes de los pasajes que estudiamos para ayudarnos a comprender el contexto original en el cual fue escrito. Él hará preguntas acerca de lo que el texto significaba originalmente así como de lo que el texto significa para nosotros actualmente. El también hará preguntas acerca de aplicaciones específicas. No puedo decir que soy un fiel asistente debido a mi agenda, pero las veces que he asistido ha sido un gran ejemplo para mí. Y no solo eso, sino que las personas que están allí son un gran ejemplo de un grupo con una mente bíblica. Las personas definitivamente conocen su Biblia.

También pueden pasar tiempo juntos escudriñando la Escritura. Tuve la oportunidad única de ir a través de todo el libro de Romanos por dos años con un discipulador a tiempo completo del ministerio de mi universidad, y fue muy útil. Él me hizo resumir en varios niveles de profundidad, explicó el contexto y me ayudó a pensar en las aplicaciones. Este tipo de ejemplo de estudio de la Biblia es bueno comunicarlo a otros cristianos para que puedan asimismo comunicarlo a otros. Una cosa para recordar aquí es que debes ser cuidadoso con lo que le enseñas a la persona que estás discipulando. Presta atención a la advertencia de la Biblia con relación a las falsas enseñanzas.

Además, mientras continúas reuniéndote, desafíale y pregúntale si lee regularmente la Palabra de Dios. Dile lo que has estado leyendo y lo que has aprendido, y pregúntale a tu amigo lo que ha aprendido en su estudio personal de la Biblia durante la semana.

Bueno, ahora que hemos hablado acerca del estudio de la Biblia, hablemos solo un poco acerca de la memorización de la Escritura.

Desafía a tu amigo a memorizar la Palabra de Dios. Recuerda que estamos tratando de motivar a nuestro amigo a crecer en su conocimiento y obediencia a Dios. Su Palabra y su Espíritu Santo nos guían en la santidad, por tanto mientras más tenemos la Escritura en nuestra mente más seremos ayudados. ¡Lo mismo para nuestros amigos discipulados!

Piensa en Jesús. Cuando satanás lo tentó en Mateo 4:1-11, Jesús ahuyentó cada una de las tentaciones de satanás con la Escritura. De la misma manera, podemos utilizar la Escritura para ayudarnos a ahuyentar el pecado. Honestamente, encuentro muy patético el hecho de que haya más lírica de música Pop en mi cabeza que Escritura. ¡Y la música Pop ciertamente no me está ayudando mucho en mi proceso de santificación!

Por tanto, debemos desafiarnos a nosotros mismos y a nuestro amigo a memorizar versículos de la Biblia y pensar en su aplicación. Puedes motivarle a memorizar versículos en los que han meditado durante su estudio de la Biblia. Puedes desafiarle a conocer el evangelio como es indicado en los versículos de la Biblia.

En una ocasión hice esto y espero refrescar mi mente. He entregado otra hoja llamada «Versos de memoria: el mensaje del evangelio» que tiene una lista de pasajes que describen los puntos del evangelios. Puedes ir a través de algunos de estos con tu amigo y desafiarse uno al otro a la memorización y aplicación.

Pregunta por ideas sobre la memorización efectiva.

De esta manera, hoy hemos hablado acerca del estudio de la Biblia y la memorización de la Escritura. Necesitamos recordar y comunicar el hecho de que la Biblia es la espada de Dios para defendernos del mundo. Necesitamos motivar a nuestro amigo a estudiar la Palabra mientras lo discipulamos, y necesitamos dar ejemplo de buenos métodos de estudio de la Biblia y la disciplina para ellos.

Por CHBC Capitol Hill Baptist Church (CHBC) es una iglesia bautista en Washington, D.C., Estados Unidos

El discipulado en la iglesia local

9Marcas

Serie: Discipulado

Clase 5

El discipulado en la iglesia local

Introducción

Durante las últimas cuatro semanas hemos reflexionado mucho acerca del tema del discipulado. Hemos hecho la pregunta «¿qué es el discipulado?» y hemos concluido consiste en relacionarse deliberada e intencionalmente con otro cristiano con el fin de hacerle un bien espiritual. Hemos preguntado «¿por qué participar en el discipulado?» y concluimos que es algo crítico para el bien de los demás, para nuestro gozo y para la gloria de Dios. Consideramos varias «barreras y excusas del discipulado» y prescindimos de ellas basado en el razonamiento lógico y la enseñanza de la Escritura. Finalmente, consideramos el objetivo y la meta de nuestras relaciones de discipulado y concluimos que el mayor objetivo de esta maravillosa obra es motivar a nuestro amigo a crecer en santidad, según lo evidenciado por una mayor obediencia a la voluntad revelada de Dios.

Hay una pregunta más que debemos responder antes de ir a asuntos específicos y prácticos que ocuparán el resto de esta clase. Nuestras últimas preguntas generales son: «¿qué lugar es mejor para establecer relaciones de discipulado?» y «¿cómo comenzamos?» Hoy hablaremos del razonamiento práctico, pero basado más que todo en el modelo de la Escritura de que el lugar principal para las relaciones de discipulado debe ser la iglesia local dondequiera que seamos miembros.

Ahora, primeramente quiero establecer que con esto NO estamos diciendo que es un error tener relaciones intencionales espiritualmente motivadoras con personas que no son de tu iglesia local. Eso no es lo que estamos diciendo. Y no estamos diciendo que está mal iniciar ese tipo de relaciones con un amigo de la escuela o el trabajo.

Lo que estoy diciendo es que el mejor lugar para tener relaciones de discipulado es en tu iglesia local. Eso parece ser una idea muy sencilla, pero aclaremos lo que quiero decir con ello. Lo que NO estoy diciendo es que todo discipulado debe tener lugar en el local de la iglesia, o que solo los líderes reconocidos de la iglesia local deben discipular, NI TAMPOCO pretendo decir que está mal invertir en personas que no son miembros de tu iglesia, como son los amigos cristianos del trabajo o la escuela.

Lo que ESTAMOS diciendo es que es bíblicamente sabio que la mayoría de nosotros tenga la mayor parte de nuestras relaciones de discipulado en el contexto de la iglesia local. Debemos tener una relación de discipulado con alguien que también es miembro de la misma iglesia, donde comparten la misma enseñanza y la misma comunidad cristiana.

¿Por qué discipular en el contexto de la iglesia local?

Comencemos con diez razones por las que debemos discipular en nuestra iglesia local, y luego presentaremos algunas ideas sobre cómo puede ser hecho esto. Esta lista no es exhaustiva ni tampoco se encuentra en orden de importancia.

Hacer que tu iglesia sea la plataforma primaria para las relaciones de discipulado individuales tiene sentido y es una implicación necesaria de la enseñanza general de la Escritura con relación a la iglesia.

¿Por qué discipular en tu iglesia local?

Razón #1: porque Dios ha llamado a la iglesia a ser pura.

Considera el discipulado en tu iglesia local porque Dios ha llamado a la iglesia a ser pura. Leemos en Tito 2:14 que parte de la razón por la que Jesús vino al mundo fue para llamar y crear un pueblo puro para sí mismo conocido como la iglesia.

Pablo escribe: Tito 2:11-14 Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras. (RVR60)

Es en parte a través de las relaciones de discipulado que ayudamos a los demás cristianos a crecer en conocimiento y en santidad personal. Esta es una gran parte de lo que Jesús vino a hacer al mundo. Cuando trabajamos en relaciones de motivación especialmente entre aquellos que están en la iglesia, fomentamos el testimonio corporativo de la iglesia como cuerpo.

Este debe ser nuestro deseo para nuestra propia iglesia local, que sea un ejemplo radiante de la santidad y el poder transformador de Dios en la vida de su pueblo.

Razón #2: porque no tienes todos los dones espirituales. (Ver 1 Co. 12)

Debemos considerar el valor de la iglesia estableciendo el discipulado como una manera de equilibrar nuestra propia debilidad y falta de ciertos dones. Ser una fuente de motivación espiritual para los demás es mandatorio para la vida cristiana, pero tenemos áreas de debilidad y ceguera espiritual que también pueden limitar nuestra utilidad en el discipulado. Cuando nuestras relaciones de discipulado son establecidas en la comunidad de una iglesia local, hay otros en la mezcla relacional que ayudan a equilibrar la diferencia.

¿Dudas sobre participar en relaciones de discipulado porque eres tímido? ¿Estás dudando sobre participar en relaciones deliberadas de discipulado porque sientes que te falta capacidad y sabiduría para la tarea?

Bueno, tengo buenas nuevas: Dios sabe que no eres suficiente para esta gran tarea. En su bondad Dios nos la ha dado a nosotros la iglesia, y la iglesia es suficiente para la obra que pretende darle. Cuando discipulas en una relación de experiencia de iglesia compartida estas reconociendo que no tienes toda la sabiduría y exhortación que tu amigo necesita, pero te das cuenta de que a la iglesia como un cuerpo le es dada toda cosa buena que es necesaria para la tarea de evangelismo y discipulado. Dios no ha prometido darte todos los dones necesarios para exhortar y edificar a otros. Esa es una promesa que Él le ha hecho a toda la iglesia. No tienes todo lo que tu amigo necesita-por tanto tu amigo necesita una iglesia.

Tercero, debemos darnos cuenta de que en el contexto de relaciones de discipulado la iglesia provee una mejor y mayor rendición de cuentas que solo la de nuestro amigo. En la iglesia encontramos una red de relaciones con personas que nos conocen de una manera diferente y que ven nuestra relación con una perspectiva o preocupaciones diferentes. Esta red de relaciones significativas forma una «red de protección» espiritual que ayudará a tu amigo en los momentos difíciles más que solamente en tu relación.

Entiende que en parte la iglesia existe con el único propósito de aumentar la rendición de cuentas. La iglesia está formada no solo por el amor de Cristo sino también por su autoridad correctiva. Mateo 18 es Jesús dirigiendo a la iglesia sobre cómo actuar con alguien que no se arrepiente de su pecado.

Debemos darnos cuenta con toda humildad que un grupo de personas de una comunidad puede conocer a una persona mucho mejor de lo que puedes hacerlo a solas. Si te reúnes con un amigo del trabajo una vez a la semana para un café y discipular, hay limitaciones importantes en la manera que puedes conocer la vida de esa persona, pero en el contexto de una comunidad de iglesia hay por lo menos una mejor oportunidad de que la mezcla de relaciones provea una profundidad y textura de visión que produzca una mejor rendición de cuentas y protección.

Razón #4: porque tienes una cantidad de tiempo limitada. (Ver Efesios 5:16 y 1 Corintios 7:29)

Cuarto, todos somos desafiados por el hecho de que la vida es corta y nuestro tiempo es precioso. Para muchos de ustedes espero que sientan una gran presión tratando de equilibrar las demandas de su trabajo, parejas, hijos, familiares, ministerios de iglesia, evangelismo de vecindario y el deseo de tener relaciones de discipulado significativas. Piensa en algunas de las maneras en que el ministerio de la iglesia puede expandir tu ministerio de discipulado. Por ejemplo, hablamos acerca del uso previo de los momentos de enseñanza regular de la iglesia como el contenido de tus relaciones de discipulado—esto puede ser una manera de maximizar tu tiempo y ser fructífero en la vida de los demás en tu iglesia. Por tanto, considera reunirte con alguien de esta iglesia y hacer que el sermón del domingo en la mañana, o la conversación del domingo en la noche, o la clase del seminario de fundamento sea el contenido de tu relación de discipulado. Pueden hablar juntos sobre aplicación—como el sermón, la conversación o la lección aplican para sus vidas. No necesitan planificar y preparar un estudio bíblico ustedes mismos, en lugar de eso porque no permitir que la enseñanza pública de esta iglesia ayude a crecer y darle forma a ese hermano o hermana en Cristo aun cuando tu tiempo es muy limitado.

Razón #5: porque Dios es glorificado cuando el cuerpo crece unido. (Ro. 14:191 Co. 14:3-512)

Quinto, el cristianismo individualista es una contradicción. No fuiste hecho para vivir la vida cristiana solo. Si sientes que estas creciendo en madurez como cristiano mientras ignoras a los que están a tu alrededor, te desafío en lo que se refiere a la madurez que tienes. ¿En qué punto estas madurando si el cuerpo de Cristo no está reflejando su carácter con mayor claridad? Dios busca que nosotros le glorifiquemos primeramente a través de nuestra vida juntos como iglesia, por tanto debemos esforzarnos en crecer juntos en Él.

Independientemente de que te guste o no, cuando vives en el contexto de la comunidad tu vida está llamada a estar conectada con los demás. Mi hijo – amo verlo crecer. ¿No sería extraño si solo sus pies crecieran, pero su espalda y cuerpo permanecieran del mismo tamaño? Él se vería desproporcionado. El cuerpo de Cristo está llamado a crecer juntos. Mientras creces esto es recibido por los demás, quienes también crecen. Dios espera que nosotros maduremos juntos como comunidad, creciendo juntos hacia un mayor parecido a Cristo.[PAUSA PARA PREGUNTAS]

Razón #6: porque edificar la iglesia es para lo que fuiste dotado.

Sexto, debemos darnos cuenta de que este tipo de iglesia fundamentada en el discipulado está cerca del enfoque de lo que el Espíritu Santo buscaba cuando se te otorgaron los dones espirituales. Tus dones están destinados a bendecir el reino de Dios, si, pero especialmente a bendecir y edificar la iglesia local.

Pablo escribe acerca de esto en 1 Corintios 12:4-7 donde dice: Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo. Y hay diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo. Y hay diversidad de operaciones, pero Dios, que hace todas las cosas en todos, es el mismo. Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho. (RVR60)

De la misma manera, en 1 Corintios 14:12 Pablo nos dice: Así también vosotros; pues que anheláis dones espirituales, procurad abundar en ellos para edificación de la iglesia. (RVR60)

Existen muchos debates entre los evangélicos acerca de como exactamente pensar sobre estos dones espirituales. En la mayoría de los debates el propósito de estos dones es muchas veces pasado por alto. Los dones espirituales no son para tu satisfacción personal sino para la edificación de la iglesia.

Razón #7: porque discipular es una manera fundamental de mostrar amor por Cristo y por su iglesia.

Siete, si estás buscando una forma de mostrar amor por la iglesia de Dios, si estás agradecido por la manera en que Dios ha usado esta iglesia para impactar tu vida, entonces no puedo pensar en algo mejor que establecer hacer un bien intencional a otro miembro de tu iglesia local.

Tal y como consideramos anteriormente en este curso, Juan 15:12-15 nos dice como Jesús nos amó al entregar su vida y revelarnos la verdad del Padre. Podemos mostrar nuestro amor a aquellos que Dios a puesto en nuestra iglesia haciendo lo mismo. Puedes mostrar amor por este cuerpo local estableciendo hacer un bien intencional a otros miembros al motivarles y guiarles hacia una consideración más profunda y personal de la Palabra de Dios.

De la misma manera considera 1 Juan 4:19-21 Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero. Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto? Y nosotros tenemos este mandamiento de él: El que ama a Dios, ame también a su hermano. (RVR60)

Demostramos nuestro amor por Dios cuando amamos a los demás. Juan nos dice «quien ama a Dios debe amar a su hermano.» Lo segundo es una implicación necesaria de lo primero. Asimismo, Juan dice que si amas a Dios y odias a tu hermano, eres un mentiroso. Este lenguaje fuerte expresa que el amor por Cristo y por su pueblo está interrelacionado y no se separa fácilmente. Tu discipulado en la iglesia local es un manera de demostrar a los demás que realmente amas a Dios.

Razón #8: porque el discipulado fundamentado en la iglesia parece ser la hipótesis de todo el Nuevo Testamento.

Ocho, cuando observamos a lo largo del Nuevo Testamento vemos cristianos reunidos en la iglesia con el propósito de la edificación mutua.

Considera Hebreos 10:23-15 Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió. Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca. (RVR60)

Nota: cuando el autor nos dice que consideremos como podemos motivarnos unos a otros al amor y las buenas obras, su próximo pensamiento es que no debemos dejar de congregarnos como algunos tienen la costumbre de hacer.

Prácticamente cada epístola del Nuevo Testamento fue escrita para iglesias locales específicas con el fin de motivar el crecimiento espiritual mutuo. 1 y 2 de Corintios fueron escritas a los cristianos de Corinto para  oponerse a las situaciones entre los miembros, para motivar la pureza sexual, para exhortarles a tener un orden en la adoración congregacional, y para aclarar la importancia de la resurrección de Cristo. Los gálatas ayudaron a los creyentes de Galacia a luchar contra el legalismo y la vida de fe. Las cartas pastorales fueron escritas a Timoteo y Tito para ayudarles a enseñar y motivar mejor a los creyentes en el contexto de las iglesias locales de Creta y Éfeso. Cada epístola establece que el discipulado y el crecimiento tienen lugar en el contexto de la iglesia local.

Razón #9: porque el discipulado fundamentado en la iglesia refleja unidad en medio de la adversidad. (Ver Ap. 5:9-10)

Nueve, el discipulado fundamentado en la iglesia refleja unidad en medio de la adversidad. En su libro titulado «The Disciple-Making Church» [La Iglesia que hace Discípulos], el autor Bill Hull establece que fácil formar un ministerio para-eclesiástico de discipulado de personas similares con intereses similares. En las entrevistas de membresía, muchas veces le digo a las personas que no solo se compartan con personas que son igual a ellos. En la iglesia vemos la gloria y el valor del evangelio reflejado cuando las personas que no son iguales se relacionan amándose con un amor que está enfocado en el evangelio. Fortalecemos nuestro testimonio cristiano cuando mostramos unidad en medio de nuestra diversidad.

Por tanto considera cuanto de tus amigos se parecen a ti—tienen más o menos la misma edad, los mismos intereses, el mismo estilo de vida, los mismos pasatiempos, la misma etapa de vida? ¿O has dejado eso para cultivar relaciones con personas muy diferentes a ti? Pienso que compartir con personas que son como tú es una señal de egoísmo; y aprender a amar a otros que no son como tu es un buen indicador de alguien que está creciendo a la imagen de Cristo.

Razón #10: porque la iglesia es más sana cuando tiene una «cultura de discipulado.» (Ver Dt. 11:18-21)

Finalmente, debemos retroceder y tomar una visión panorámica de como luce el discipulado en el contexto de una iglesia local. Ciertamente, esto puede tomar la forma de un programa pero eso no es lo que la Escritura busca. Parece ser que en el cuerpo de una iglesia local la naturaleza de las relaciones de discipulado es más orgánica, intencional pero no necesariamente estructurada, deliberada pero no definida claramente. El lenguaje de la Escritura no gira alrededor de la teoría de la organización o la administración sino del amor. El amor de Dios por nosotros y nuestro amor por los demás.

Eso es lo que los ancianos de esta iglesia desean motivar y puedes gozarte de ser parte de ello. De no ser un programa de discipulado sino una cultura de discipulado—una red amorosa de relaciones donde es normal que los miembros de CHBC determinen hacerse un bien espiritual unos a otros.

  1. Donde las personas no necesitan inscribirse para nada, o ser reclutados, o buscar un permiso antes de establecer una relación de discipulado de motivación mutua.
  2. Donde los miembros simplemente entienden que es bueno para ellos reunirse a almorzar o tomar un café para hablar acerca de cosas espirituales.
  3. Donde la motivación mutua es vista como un ministerio normal y básico en la iglesia.
  4. Donde la rendición de cuentas y la transparencia son estratégicas y un deleite como buenos dones de un Dios amoroso y sabio.
  5. Eso es lo que queremos motivar en CHBC y esperamos que Dios te ayude a ser parte de ello. Queremos que de manera instintiva defiendas y aumentes esa cultura a través de tu propia iniciativa amorosa de motivar espiritualmente a otros miembros de CHBC.

¿Cómo hacemos que esa cultura crezca? Cuando hacemos que los líderes la modelen. No creando barreras estructurales que la inhiban. Motivando a las personas a tomar una responsabilidad personal en ello. Enseñándolo desde el púlpito y en nuestros seminarios de fundamentos.

Cómo comenzar

Una vez que decidimos hacia dónde vamos a enfocar nuestro esfuerzo por construir relaciones de discipulado, necesitamos abordar la pregunta práctica de cómo comenzar. Algunos de ustedes han sido anteriormente parte de ministerios de discipulado que estaban muy bien estructurados, como un ministerio para-eclesiástico universitario. Puede que te identifiques con esta idea de utilizar la iglesia como una plataforma para el discipulado, pero encuentras más difícil la idea de cómo llevarlo a cabo. Para considerar esto podríamos dividir la discusión restante en tres partes sencillas—quien, cuando, que.

¿En quién invertirás tu tiempo? ¿Cuándo se reunirán? ¿Qué harás durante el tiempo de reunión? Hablaremos más profundamente de esto más tarde en el curso, pero hablemos brevemente de estos 3 elementos ahora.

Quién

¿En quién debes invertir tu tiempo? Existen varias consideraciones importantes que debes tomar en cuenta. ¿A quién conoces aquí en CHBC? ¿A quién piensas que estarías más dispuesto a motivar? ¿Cuáles son las mayores necesidades de la iglesia? Todas estas son buenas preguntas para hacer.

Gran parte del enfoque de esta lección es ayudarte a ver más del beneficio de invertir en la vida de otras personas aquí en tu iglesia local. Una de las mejores cosas que puedes hacer es simplemente trabajar deliberadamente en establecer relaciones con personas aquí en CHCB. Puedes pasearte alrededor del puesto de libros y buscar nuevos hermanos que aun no tengan personas con quien hablar el domingo en la mañana e iniciar una conversación. Puedes conocer las personas que están trabajando contigo en el ministerio o están en tu grupo pequeño.

Una de las ventajas de estar en una iglesia transicional es que constantemente tiene nuevos miembros que están dispuestos a conocer a otros. Si estás teniendo un tiempo difícil tratando de conocer a otros, entonces deja de tratar de «forzar» los encuentros sociales. Los nuevos miembros están más dispuestos a conocer a otros.

Puedes decirle al personal que estás interesado en reunirte con otra persona para exhortación mutua. Es probable que ellos tengan sugerencias y personas que puedes contactar.

En realidad no existe una respuesta a la pregunta quién. Solo necesitas decidir que quieres comenzar a reunirte para tener conversaciones espiritualmente motivadoras y hacerlo.

Cuándo

¿Cuándo debes reunirte con esta persona? Bueno, eso puede en gran medida ser parte de tu propia agenda. Ciertamente, debe ser lo suficientemente frecuente como para permitir una rendición de cuentas útil y significativa. Si solo ves a alguien cada 2 ó 3 meses, eso no permitirá el tipo de contacto con sus vidas que pueda ser más útil para su crecimiento espiritual. La mayoría de las personas encuentran útil reunirse por lo menos cada dos semanas, o como mínimo una vez al mes.

Qué

Para muchas personas es una de las preguntas más difíciles de responder para comenzar a bendecir a otros en una relación de discipulado. Como mencioné hace un momento, lo que queremos cultivar es una cultura y no un programa. Queremos modelar y motivar una cultura de vivir juntos con un enfoque en hacernos un bien espiritual unos a otros. Por tanto, lo que haces no es tan importante como el hecho básico de que se encuentre enfocado en la Biblia y sea espiritualmente edificante. Lee un libro. Discute un sermón. Oren juntos por el directorio de CHBC. No existe un programa específico o libro a seguir. Tienes muchas buenas opiniones, así que es tu responsabilidad escoger una.

Conclusión

Que bendición tan maravillosa es la iglesia local para nosotros. Vivir juntos como iglesia ofrece una oportunidad de ser fructífero en la vida de los demás. Aquí en Capitol Hill Baptist estás rodeado de cientos de otras personas que se han comprometido a buscar tu bienestar espiritual y permitir que otros los motive a ellos también. Cuando nos convertimos en miembros firmamos un pacto que dice que trabajaremos por el bienestar de los demás miembros.

Por tanto y en resumen, no estamos afirmando que otros lugares de discipulado son equivocados sino que no es la perspectiva que vemos en la Escritura. La manera principal que Dios parece habernos dado para ser fructíferos en el discipulado es a través de la red de relaciones de la iglesia local.

Aparte de nuestro amor por Cristo y su iglesia, este debe ser tu enfoque principal para el discipulado. Las personas con las que hemos pactado son un enfoque maravilloso para manifestar nuestro amor y preocupación por el discipulado.

Recuerda que la iglesia existe en parte para ayudarte a discipular, así que valórala como tal.

Cierro con 1 Tesalonicenses 5:9-11 Porque no nos ha puesto Dios para ira, sino para alcanzar salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo, quien murió por nosotros para que ya sea que velemos, o que durmamos, vivamos juntamente con él. Por lo cual, animaos unos a otros, y edificaos unos a otros, así como lo hacéis. (RVR60)

Por CHBC Capitol Hill Baptist Church (CHBC) es una iglesia bautista en Washington, D.C., Estados Unidos

La Importancia de la Santidad

9Marcas

Serie: Discipulado

Clase 4

La Importancia de la Santidad

Introducción: Breve reseña de las 3 primeras semanas

Comencemos con un pequeño recordatorio de lo que hemos estado haciendo hasta ahora.

Semana 1 – comenzamos estableciendo una definición de discipulado, lo cual definimos como: la exhortación intencional de los cristianos bajo el fundamento de relaciones amorosas deliberadas y entrenamiento en la Palabra de Dios. Intencional o deliberado es la palabra operativa aquí, y esto no sucede pasivamente. También hablamos acerca de como serás un instrumento de la verdad, comunicando a los demás lo que Dios te ha dado.

Semana 2 – Reflexionamos acerca de las razones por las que debemos discipular – para tu gozo y para la gloria de Dios. Estuvimos sorprendidos de la primera razón porque habíamos asumido que tener gozo en hacer esto podía ser egoísta, pero vimos el ejemplo de Pablo de como él sentía un gran gozo por el fruto del discipulado fruto de su obra y de ministrar a los demás. También quisimos ser cuidadosos al no decir que esto se trata de nosotros, sino de enfocarnos en lo correcto—la gloria de Dios. Él es el único que sembrará la semilla en el corazón de las personas, y por tanto es quien también producirá la cosecha. Nosotros simplemente tenemos el privilegio de ser un medio que Dios utiliza para ayudar a otros.

Semana 3 – Reflexionamos acerca de las barreras, excusas y temores del discipulado. Recuerda algunos ejemplos: «no quiero estar en una posición de autoridad» o «no tengo tiempo.» En cada caso, vimos como la Biblia elimina nuestras excusas y temores y nos lleva nuevamente a vivir sin excusas.

Durante las próximas semanas comenzaremos a reducir nuestro enfoque un poco mientras estudiamos aspectos específicos del discipulado, como estudiar la Escritura juntos, leer un buen libro juntos, ministrar a personas heridas, etc. Sin embargo, hoy queremos ver como el discipulado puede producir santidad personal en la vida de las personas involucradas en una relación de discipulado.

Mi objetivo para nuestro tiempo juntos es que entendamos el lugar que la santidad tiene en una relación de discipulado y que reflexionemos de manera práctica sobre cómo podemos motivarnos a la santidad personal.

EL OBJETIVO FINAL DEL DISCIPULADO – OBEDIENCIA

Comencemos reflexionando acerca de la importancia de la obediencia en la vida cristiana. Sobre todas las cosas, el discipulado finalmente nos lleva a la obediencia las palabras y mandatos de Cristo. Ese es el gran objetivo del discipulado. Una persona puede leer todos los libros cristianos del mundo u orar con otro cristiano de mayor edad todos los días, pero si no hay un verdadero cambio en su vida marcado por una obediencia en aumento hacia Cristo entonces esa persona es muy probable que no sea un discípulo. El discipulado no se trata simplemente de un cambio de conducta, sino de corazones cambiados que llevan vidas cambiadas.

Existen dos razones por las que la obediencia es un objetivo importante de cualquier relación de discipulado.

Primero, la obediencia es importante porque Dios es glorificado en la manera en que vivimos. Dios es glorificado en nuestras vidas conforme reflejamos su carácter al mundo que nos rodea, no sólo a través de lo que decimos sino de la forma en que vivimos. Si nos llamamos cristianos pero vivimos de una manera que es claramente contraria al carácter de Dios, entonces estamos haciendo que los que nos rodean tengan una mala interpretación de Dios.

Otro versículo, Filipenses 1:9-11« Y esto pido en oración, que vuestro amor abunde aun más y más en ciencia y en todo conocimiento, para que aprobéis lo mejor, a fin de que seáis sinceros e irreprensibles para el día de Cristo, llenos de frutos de justicia que son por medio de Jesucristo, para gloria y alabanza de Dios.» ¿Por qué Pablo desea tanto que su amor por Cristo crezca/abunde? Fíjate en la palabra que los une «a fin» – denota que el propósito viene después. A fin de que puedan «discernir (aprobar) lo que es mejor» (para que puedan decir no al pecado) y «sinceros e irreprensibles» (es decir, que puedan ser santos). ¿Y ese es el objetivo supremo de estas cosas? «¡Para la gloria y alabanza de Dios!» Una vez más, vemos que mucho amor tiene como resultado mucha obediencia. Ambas tienen una relación muy estrecha.

Si la manera en que vivimos alaba el evangelio que profesamos, entonces daremos gloria a Dios y un poderoso testimonio de la verdad del evangelio. La regeneración se trata finalmente de glorificar a Dios.

Segundo, la obediencia es importante porque es una marca de los verdaderos cristianos. La obediencia se manifiesta en aquellos que aman a Dios.

Jonathan Edwards pasó mucho tiempo considerando todas las marcas de la conversión que asistieron la obra del Espíritu durante el gran avivamiento. Al final concluyó diciendo que el crecimiento en santidad personal con el tiempo era la mayor y más confiable evidencia de una verdadera obra del Espíritu. Es lo mismo para nosotros hoy en día.

Un cambio interno (por ejemplo, un amor por Cristo) debe manifestarse a través de un cambio externo de vida (por ejemplo, mayor obediencia). Piensa en Juan 14:15, «si me amáis, guardad mis mandamientos.» Existe una relación inevitable entre nuestro amor por Cristo y nuestra obediencia a Cristo. Nuestro amor por Cristo produce en nosotros un deseo de agradarle. Si verdaderamente hemos sido regenerados y tenemos al Espíritu Santo morando en nosotros, nuestro mayor deseo será hacer la voluntad de Cristo.

1 Juan 1:3-6«lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo. Estas cosas os escribimos, para que vuestro gozo sea cumplido. Este es el mensaje que hemos oído de él, y os anunciamos: Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en él. Si decimos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad.»

¿Cómo sabemos que estamos en Cristo? ¡Es por medio de nuestra obediencia! ¿Qué dice Juan acerca de la persona que dice, «conozco a Cristo» y no obedece sus mandatos? ¡Esa persona es mentirosa! ¡Eso puede sonar como una declaración dura, pero es importante para nosotros entender que la prueba final del cristianismo en una vida cambiada marcada por un aumento de la santidad personal!

Esto significa que una razón por la que queremos ayudar a alguien a vivir una vida que se caracterice por una gran obediencia, es que la obediencia le dará una oportunidad de mostrar el amor que tienen hacia Dios proveyendo así la seguridad de su salvación. Obviamente, esa obediencia no les hace creyentes sino que nos muestra lo que hay en su corazón.

Entonces, ¿suena esto al revés? Si veo un campo de flores y quiero agrandarlo y hacer que brille más, no hago eso masajeando las hojas y pintándolas de colores más brillantes. Claro que no. Le echo agua a las plantas y las cuido, sabiendo que si las plantas están saludables los colores de las flores serán más brillantes. Así como los nutrientes y el agua son necesarios para producir flores más grandes y brillantes, la fe es la fuente de la obediencia. Y si la fe es la fuente de la obediencia, ¿por qué hablamos tanto acerca de la santidad y la obediencia? ¿No deberíamos en su lugar hablar acerca de la fe?

Si alguien es cristiano, entonces obedecerá a Dios. Eso es verdad parte de tu responsabilidad como discipulador es ayudarles a crecer en su obediencia a Dios. Y dices, «¿Cuál es el punto?» Ellos lo harán de todos modos si son cristianos. Es verdad, Dios hará que sus verdaderos hijos produzcan fruto, sin embargo, ¿tal vez Dios puede usarte para ayudar a producir ese fruto de obediencia? Tú puedes ser un medio que Dios utilice para ayudar a promover una mayor obediencia en su vida.

Además, es importante para nosotros darnos cuenta de que no solo buscamos cambios externos ni conocimiento teológico interno. Buscamos motivar un crecimiento y conocimiento interno que dé lugar a una vida más piadosa, un mayor amor por los cristianos y los perdidos, y una vida de santidad que muestre evidencias de un corazón cambiado y maduro. La verdad no es buena si vive en una torre de marfil. Debe mostrar evidencia a través de la manera en que cambia la forma en que vive, promoviendo así un corazón renovado y una vida redimida.

Existe una paradoja aquí que es importante abrazar si vamos a ser efectivos y útiles en discipular a otros. Reconocemos que el verdadero arrepentimiento y la obediencia es algo que solo Dios puede producir. Y por tanto nos llama a ayudar a motivar la santidad en nuestros hermanos y hermanas en Cristo.

Recuerda, eres el canal de la obra de Dios en la vida de esa persona. Por tanto, no debe ser una sorpresa que te encuentres ante todo ayudando a promover algo en ellos que Dios ya ha prometido hacer. El gozo del discipulado es ver a Dios cumplir su obra prometida a través de ti, no hacer algo que Dios nunca podría hacer cumplir por sí mismo sin tu ayuda. Pero permíteme recordarte también que tu objetivo no es el cambio de comportamiento sino la madurez en Cristo. Si una persona cambia su comportamiento simplemente para agradarte, entonces no has tenido éxito en glorificar a Dios, ni le has mostrado como expresar amor por Cristo a través de la obediencia, ni le has ayudado a alcanzar la verdadera seguridad de su salvación. Pero si puedes ayudarles a identificar áreas de su vida que necesitan aumento de obediencia, y si puedes ofrecer motivación y sabiduría en esa tarea, entonces le has ayudado en una manera que será útil para ellos.[PAUSA PARA PREGUNTAS]

MOTIVANDO LA SANTIDAD EN EL DISCÍPULO

Por tanto, ¿cómo es que podemos motivar la santidad en la vida de alguien que estamos discipulando? Comencemos por diferenciar entre lo que sucede inmediatamente y lo que llegar a ser un proceso gradual cuando alguien se convierte en cristiano.

La Biblia habla acerca de diferentes cosas que cambian inmediatamente luego de la conversión de una persona. (haz que varias personas busquen estos versículos)

Juan 5:24«De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida.» Jesús dice que la condición de la persona cambia inmediatamente. Existe un cambio de perspectiva en la vida y una nueva esperanza en la promesa de salvación de Dios. Eso puede hacer una gran diferencia en la manera como una persona maneja las dificultades casi de forma inmediata (ver también Ef. 5:8Ro. 6:18He. 12:18-24).

Marcos 1:8«Yo a la verdad os he bautizado con agua; pero él os bautizará con Espíritu Santo.» Una de las cosas luego de la conversión es que el Espíritu Santo hace morada en nosotros. Como resultado, tendremos una mayor convicción del pecado; nuestras consciencias serán más sensibles. (ver también Ro. 8:13-141 Co. 3:16Gá. 5:16-26).

Marcos 2:5, «Al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Hijo, tus pecados te son perdonados.» Nuestros pecados son perdonados de manera inmediata, lo cual es otro efecto instantáneo de la conversión. Esa verdad puede ser la fuente de un nuevo optimismo acerca de la vida, o una gratitud hacia Dios (ver también Ro. 8:11 Jn. 1:9He. 10:12-14).

Cuando una persona se convierte su identidad cambia. Es un recién justificado, recién convertido discípulo de Cristo. Ya no es más lo que era sino que ahora tiene una nueva condición, una nueva vida y un nuevo gozo en Cristo. Sin embargo, esto no significa que todos sus malos hábitos y deseos desaparecerán de forma mágica. Observa en algún momento a Romanos 6. Es un pasaje maravilloso acerca del poder del cristiano sobre el pecado. No obstante, es interesante ver que Pablo nunca dice una palabra acerca de que la tentación es quitada. La misma idea es expresada en Gálatas 5:16-17. Aún después que somos cristianos, la naturaleza pecadora continúa luchando contra nosotros. Aunque como cristianos tenemos el poder del Espíritu Santo para ayudarnos a vencer cada vez más el pecado.

Los discipuladores frecuentemente hacen las cosas al revés. Muchas veces queremos ver los malos hábitos y deseos desaparecer inmediatamente en aquellos que estamos discipulando. ¡No esperes eso! Espera ver el Espíritu de Dios obrar efectivamente para quitar esos deseos y hábitos durante un período de tiempo. Los teólogos se refieren a esta santificación progresiva como nuestra conformidad gradual y en aumento hacia la imagen de Cristo. Puede que el cambio sea rápido y dramático o puede que sea lento y con interrupciones. Dios no promete que siempre será de una u otra manera, pero promete que sucederá así que no te rindas o desanimes si no sucede inmediatamente.

Más bien, lo que buscas en un discípulo de Cristo es un carácter en formación que puede ser definido como fortaleza moral o formación. Romanos 5:3-4 nos dice como es desarrollado el carácter. «Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza.» En nuestros sufrimientos y luchas aun con el pecado, Dios está desarrollando carácter en nosotros. ¿Y por qué el carácter produce esperanza? Porque cuando vemos la fidelidad inquebrantable de Dios sosteniéndonos a través del sufrimiento, aprendemos a depender de Él más y más. Recuerda, el objetivo aquí no es un cambio de comportamiento porque eso nunca alcanzará las metas que tenemos de darle gloria a Dios y ofrecer seguridad de salvación. Tu objetivo es trabajar gentil y amorosamente en ayudar a fortalecer el carácter moral de la persona que estas discipulando para que en por sí misma pueda vivir una vida de gozo para el deleite y la gloria de Dios.

Por tanto, de manera práctica, ¿cómo motivamos la santidad en las vidas de aquellos que discipulamos?

Primero y ante todo, ora para que Dios te de conocimiento de sus luchas con el pecado y sabiduría sobre como puedes ser de ayuda para ellos.

Segundo, asegúrate de discutir modelos de obediencia en la Escritura o varios mandatos bíblicos en los que discutas como comparar sus vidas. La Biblia es la mejor herramienta diagnóstica que tienes para ayudar a esa otra persona a ver el pecado en su vida. Utilízala.

Tercero, no dejes de compartir las preocupaciones que puedas tener acerca de diferentes aspectos de su vida. Algunas veces, el pecado está claro y es tu trabajo confrontar a tu amigo con la realidad de lo que está haciendo. «¿Entiendes de la Escritura que mentir es pecado?» «¿Pero sigues mintiéndoles a tu jefe?» «¿Estas en la disposición de cambiar y dejar de vivir de esa manera?

Sin embargo, es caso más frecuente es que las cosa no están tan claras. Algunas veces, puedes sospechar que hay una actitud pecaminosa detrás de alguna acción pero nunca puedes estar seguro. Aunque sea incómodo, y aunque puedas estar equivocado, como hermano o hermana en Cristo con una relación estrecha con esta persona, es tu responsabilidad hacerle preguntas difíciles y estar dispuesto a hablarles acerca de ello. No obstante, mientras haces eso recuerda que no conoces sus motivos o ni tampoco tiene una imagen perfecta como vive su vida. En humildad, explica que aunque solo Dios conoce el estado de su corazón ante Él, desde tu perspectiva la manera en que describe una situación en particular o la respuesta a los demás con relación a una acción específica te ha hecho preocuparte de que puede haber una actitud pecaminosa oculta. Luego discute con ellos si llegan a la misma conclusión mientras son honestos acerca de su corazón ante Dios.

Algunas veces, el asunto no es que el estado de su corazón no está claro, es que su actitud no es necesariamente pecaminosa sino simplemente imprudente. Esto parece presentarse mucho en relaciones de pareja y asuntos de finanzas. Tal vez están empleando mucho tiempo solo y se están tentando sexualmente. Tal vez gastan mucho en cosas que parecen necias. Obviamente, no eres su padre ni tampoco la policía del pensamiento pero como alguien en quien también mora el Espíritu de Dios, pienso que es bueno compartir con ellos la sabiduría y experiencia que Dios te ha dado. Recuérdales que nuestro objetivo como cristianos no es simplemente evitar el pecado sino buscar obediencia y sabiduría. Y adviérteles sobre las consecuencias potenciales de seguir en el camino en que están.

Cuarto, en la medida en que Dios hace cosas buenas en tu vida, no dejes de mantenerte como un ejemplo. Sabemos que no eres perfecto, pero tu vida puede ser muy útil como modelo para desarrollar los principios de la Escritura en un formato muy práctico. Dale el crédito a Dios por la cosas buenas que ha hecho en ti, y permítele utilizar esas buenas obras para motivar a otros cristianos. Cuida siempre de darle la gloria y el honor a Dios.

Quinto, asegúrate lo más que puedas de que cualquier persona que discipules se encuentre bajo la autoridad de una iglesia local (preferiblemente la tuya).

Brian Fujito, uno de los ancianos de Capitol Hill Baptist Church escribió lo siguiente acerca de la importancia de la iglesia local en el discipulado:

En dos ocasiones en mi vida he discipulado individuos que se envolvieron en pecados escandalosos e impenitentes. En una situación, la persona en primera instancia no estuvo de acuerdo en que lo que hacía era pecaminoso. Tuvimos largas conversaciones juntos y con uno que otro amigo cristiano que sabía que él respetaba. En última instancia y debido a que no era miembro de una iglesia local, al final del día, todo lo que pude ofrecer fue mi opinión sobria. En la segunda situación, la persona nuevamente no estuvo de acuerdo en que lo que hacía era pecaminoso, por lo menos no inicialmente. Pero yo no estaba solo porque era miembro de mi iglesia. Por tanto, recibí ayuda de otras personas de la congregación, de los ancianos, y finalmente de la iglesia como cuerpo mientras ejercía la disciplina de iglesia [excluyéndolo de la membresía.] Esa fue una experiencia desalentadora y difícil, pero sabía que donde terminaban mis esfuerzos era respaldado por la fuerte autoridad de toda una comunidad de creyentes cristianos. La disciplina de iglesia es un respaldo importante mientras motivas a las personas hacia la santidad personal. – Brian Fujito

Con esto no estoy sugiriendo que debes verte como el policía de la santidad o que tu trabajo es reunir y escoger cada detalle. Para algunos de ustedes, puede ser una gran tentación ejercer un control arbitrario de la vida de alguien, y para ti esto es algo que necesitas abordar en tu propia vida para no hacer daño a otros. Recuerda que el autor de los Hebreos nos dice que consideremos como motivarnos unos a otros hacia el amor y las buenas obras, sin exasperarnos o criticarnos unos a otros hacia la santidad.

LA SANTIDAD EN EL DISCIPULADOR

Una manera clara en que puedes evitar tener una actitud no saludable en el discipulado, es que tú también debes estar creciendo en santidad. Y mientras lo haces, Dios te usará como un ejemplo beneficioso en la vida de aquellos a quienes estas discipulando.

Después de todo, ¿cómo es que un discípulo aprende como luce ser santo? Observa Juan 13:15. Cristo le dice a sus discípulos, «Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis.» Jesús modeló todo lo que los discípulos necesitaban saber acerca de la santidad. Él no solo les dijo como ser santos, sino que les mostró como hacerlo.

De la misma manera, nosotros como discipuladores debemos también ser santos para establecer un ejemplo a aquellos que estamos discipulando. Observa estos pasajes:

  • 1 Corintios 11:1, «Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo.»
  • Filipenses 3:17, «Hermanos, sed imitadores de mí, y mirad a los que así se conducen según el ejemplo que tenéis en nosotros.»
  • 1 Tesalonicenses 1:6«Y vosotros vinisteis a ser imitadores de nosotros y del Señor, recibiendo la palabra en medio de gran tribulación, con gozo del Espíritu Santo.»
  • 2 Timoteo 1:13«Retén la forma de las sanas palabras que de mí oíste, en la fe y amor que es en Cristo Jesús.»

Todos estos pasajes hablan acerca del ejemplo de Pablo hacia los creyentes. Pablo esperaba que los demás siguieran su ejemplo. ¿Es eso algo único de un apóstol? No. Lee Tito 2:7 – aquí Pablo le dice a Timoteo que sea un ejemplo para los hombre jóvenes. Ahora leemos 1 Timoteo 4:12 – una vez más le dice a Timoteo, un hombre joven, que sea un ejemplo para los creyentes. Ser un ejemplo para los demás es el deber de cada cristiano y una de las maneras más importantes en que enseñamos y aprendemos acerca de la santidad.

¿Cuáles son algunas maneras en que aseguramos que permanecemos santos en nuestra propia vida?

  • Asistencia regular a la iglesia
  • Tiempo personal regular con el Señor
  • Lectura regular acerca del carácter de Dios en su Palabra
  • Rendición de cuentas regular a otros cristianos de tu iglesia
  • Esfuerzo regula por servir a otros (especialmente tu iglesia)
  • Etc.

Ser ejemplo no significa que siempre haremos lo correcto. Después de todo, todos seguimos estando en pecado. ¡El proceso de ser hechos santos continúa sucediendo aun en el discipulador! Sin embargo, significa que aun cuando pecamos los cristianos más jóvenes ven la manera como manejamos ese pecado. ¿Nos reímos de esto, o es un asunto serio? ¿Hacemos cambios, o esperamos que nadie diga nada? Es seguro que esto nos hace vulnerables, pero no existe una mejor manera para un cristiano joven aprender que vernos luchar para ser santos.

Conclusión

Pablo escribe en 1 Corintios 9, «¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno solo se lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis. Todo aquel que lucha, de todo se abstiene; ellos, a la verdad, para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible. Así que, yo de esta manera corro, no como a la ventura; de esta manera peleo, no como quien golpea el aire, sino que golpeo mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado» (24-27). Él quiere que nosotros lleguemos al final.

No sé si alguna vez has escuchado a aquellos que han cuidado bien de otros, han sido fructíferos en discipular a otros, y aun así ellos (al final de la historia) no terminan la carrera.

No permitas que ese seas tú. Aunque su santidad es importante, la tuya también lo es.

Resumen

  • Crecer en santidad personal es un objetivo primario de nuestra exhortación en las relaciones de discipulado.
  • Un discipulador fiel motivará de manera específica una mayor santidad en cualquier amigo que se encuentre discipulando.
  • Crecer en santidad es esencial para todos los cristianos… el discipulado y el discipulador por igual.

Por CHBC Capitol Hill Baptist Church (CHBC) es una iglesia bautista en Washington, D.C., Estados Unidos

Venciendo las barreras y las excusas

9Marcas

Serie: Discipulado

Clase 3

Venciendo las barreras y las excusas

Idea básica:

Hemos pensado acerca de como luce generalmente el discipulado, y hemos visto que Jesús nos llama a todos a discipular a otros. Y hemos visto por que discipular concluyendo que es muy importante para nuestro gozo y para la gloria de Dios.

Ahora, esta semana veremos algunas barreras o excusas para no discipular. Y luego responderemos a esas barreras y excusas con la Biblia con el objetivo de responder la pregunta ¿cómo podemos vencer estas barreras y excusas?

Y la afirmación al responder esta pregunta es que todos los que estamos en este salón tenemos barreras y excusas que pueden impedirnos discipular.  Por mucho que podamos ascender intelectualmente en la importancia del discipulado, especularía que para muchos de nosotros existen razones por las que discipular aun es difícil para ponerlo en práctica. Por tanto, simplemente quiero comenzar preguntándote:

¿Cuáles son algunas razones por las que una persona puede optar por no involucrarse en relaciones de discipulado? ¿Qué piensas al respecto?

Espero que nuestra clase de hoy vea que pueden haber algunas barreras (incluso inconscientes) que nos impiden ser fructíferos en nuestras relaciones intencionales de motivación espiritual. Pero aun si no estás siendo detenido por estos asuntos lo discutiremos, apuesto que a alguien con quien pasas tiempo le está sucediendo. Pensar claramente en las barreras y excusas para no involucrarnos en el discipulado, te ayudará a ser un mejor discipulador para aquellos que influencias.

En esta clase veremos específicamente 5 excusas. Y para pensar acerca de estas excusas podemos dividirlas en tres categorías: un problema de teología (excusas 1 y 2), un problema de complacencia (excusa 3), y un problema de insuficiencia (excusas 4 y 5).

Excusa #1: no quiero estar en una posición de «autoridad.»

Algunas veces las personas no quieren ser colocadas en una posición de «autoridad.» Como están las cosas, nuestra cultura produce independencia y la idea de tener una autoridad o ser visto como una figura de autoridad no es muy atractiva. Y entonces, menos aun ¡el deseo de enseñar e instruir a otros!

¿Cómo es que el mundo describe la autoridad? ¿Qué piensas de la autoridad? Más importante, como cristiano queremos saber como la Biblia ilustra la autoridad. Jesús modela la autoridad para nosotros. Considera como la Escritura se refiere a la enseñanza de Jesús como algo «autoritario» (Marcos 1:22). En y a través de Jesús, vemos la postura correcta de uno en «autoridad,» la de un siervo amoroso. Jesús establece el ejemplo para nosotros sobre como una persona de autoridad puede ser un líder siervo amoroso:

Juan 13:13-14: Vosotros me llamáis Maestro, y Señor; y decís bien, porque lo soy. Pues si yo, el Señor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros los pies los unos a los otros.

  1. Oswald Sander en su libro «Spiritual Leadership [Liderazgo Espiritual]» dice lo siguiente acerca de lo que él llama «el principio maestro del Maestro:»

A la luz del tremendo estrés que hay sobre el papel de liderazgo tanto el mundo secular como en el religioso, es sorprendente descubrir que en la versión King James de la Biblia, por ejemplo, el término «líder» aparece solo seis veces, tres en singular y tres en plural. Eso no quiere decir que el tema no es relevante en la Biblia, sino que frecuentemente se refiere a diferentes términos siendo el más destacado ser un «siervo.» No es «Moisés mi líder,» sino «Moisés mi siervo.» El énfasis está acorde con la enseñanza de Cristo sobre el tema[1].

Mateo 20:25-28 Entonces Jesús, llamándolos, dijo: Sabéis que los gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y los que son grandes ejercen sobre ellas potestad. Mas entre vosotros no será así, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, y el que quiera ser el primero entre vosotros será vuestro siervo; como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.

Tener esta actitud en tu corazón, la actitud que pone el bienestar de la otra persona antes que el tuyo. Encontrarás que aunque el discipulado te pone en una posición de autoridad, una actitud de amor sacrificial se unirá a la iniciativa con el servicio y la humildad. No estamos «ejerciendo señorío» sobre los demás cuando los discipulamos; en lugar de eso estamos sirviéndoles aun cuando ellos no lo perciben como tal.

Debemos ser muy cuidadosos en tener una visión apropiada de nuestra autoridad en estas relaciones. La autoridad bíblica no es una autoridad abusiva, sino una autoridad de servicio. Pregúntate: ‘¿estoy reflejando el amor de siervo de Cristo en uso de la autoridad? ¿O estoy utilizándola para mi gloria?’ ‘¿Estoy dirigiéndoles hacia la Palabra de Dios o hacia mí?’

Cuando los dirigimos hacia la Palabra de Dios (y no hacia nuestras opiniones personales), estas siendo un sirviente amoroso. No te jactes porque sirves de esta manera sino regocíjate de la bondad de Dios al usarte para llevar fruto a la vida de los demás.

Excusa #2: el discipulado intencional convierte a los amigos en proyectos.

Algunas personas pueden oponerse al hecho de que si desarrollo una relación con otro cristiano que de forma deliberada está enfocada en exhortarle espiritualmente y no simplemente en disfrutar su compañía o amistad como objetivo principal, entonces he disminuido la realidad de mi verdadera amistad con ellos y los he convertido en un proyecto de discipulado.

Para ayudarnos a entender y lidiar con esta segunda oposición potencial, sería útil hacernos esta simple pregunta… «¿Qué son en realidad el verdadero amor y amistad bíblica?» (toma una o dos respuestas de la clase)

En Juan 15 Jesús dice que el verdadero amor es cuando amamos a los demás como Jesús nos amó a nosotros. Si reconocemos el ejemplo del amor de Jesús por sus discípulos como cualquier tipo de modelo, entonces no podemos concluir que el verdadero amor es simplemente afirmar afecto y camaradería. Jesús amó al establecer fundamentalmente hacer un bien espiritual a los demás como una marca suprema de su amor por ellos.

La semana pasada leímos las palabras de Jesús a sus discípulos de Juan 15:15 Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer. Por tanto, la amistad de Jesús era manifestada al revelar la voluntad de su Padre. ¿Escuchaste eso? La amistad de Jesús era manifestada al revelar al Padre. «Porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer.» La amistad es mostrada al compartir la voluntad del Padre. Ellos no eran simplemente un proyecto para Él sino que Él los amaba al revelarles la verdad.

Fíjate en Efesios 5:1-2 Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados. Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante.

Una vez más vemos aquí el deseo de Cristo de disponerse a hacer el bien a todos sus hijos como una gran marca de su amor por ellos, y como modelo a seguir para nosotros. Debemos vivir una vida llena de amor por los demás de la misma manera que Cristo vivió una vida de amor por los demás. El verdadero amor establece a propósito hacer un bien espiritual y eterno al amado.

Dicho esto, es posible convertir a las personas en proyectos. Podemos hacer que un amigo sea un proyecto al demandar una adherencia rígida a algún «programa» establecido, o cuando no nos preocuparnos por los sentimientos actuales de nuestro amigo, o cuando compartimos simples versículos bíblicos sin tomar tiempo para entender la lucha que enfrentan.

Por tanto, simplemente para hacer una pregunta: ¿cómo podemos evitar hacer de una persona un proyecto? ¿Qué piensas acerca de esto?

Al final del día necesitamos ser fieles a Dios y la Escritura en esto. Habrá momentos cuando tendremos relaciones con personas que simplemente no se «sentirán» amados a través de una relación intencional enfocada en su bien espiritual. Algunas veces esto sucede porque creen que tu discipulado intencional no tiene sentido de obligación, ni de un amor real hacia ellos. Otras veces esto sucederá cuando alguien realmente no cree que cuidar su alma es lo más importante de su vida.

Para muchos una relación enfocada principalmente en la motivación espiritual, puede ser algo emocionalmente insatisfactorio. Te exhorto a mantener un buen balance de la gentileza, la amabilidad y la claridad en este punto. Queremos ser amables y gentiles para ayudar a una persona a entender y percibir el amor que tenemos hacia ellos en Cristo. Al mismo tiempo, especialmente con cristianos menos maduros, no quieres ver tu forma de relacionarte con ellos ser dirigida por sus «necesidades superficiales» sino que quieres que sea formada por la Palabra de Dios. Así que se un amigo, compartan un rato si puedes, pero recuerda dirigirlos hacia el Padre para un mayor gozo y obediencia porque esa es la mejor manera de amarles.

Excusa #3: Simplemente no siento hacerlo, y no tengo tiempo para ello

Vivimos en una ciudad acelerada, en un país acelerado, en una era acelerada del mundo. La mayoría de las personas que viven en los alrededores y muchos de nuestra ciudad están llenos hasta el punto de saturación de cosas que son relativamente buenas. Considerando todo lo que hemos recibido de Dios y su iglesia, ¿qué dice acerca de nuestro entendimiento de la gracia y el amor el hecho de que acaparemos esas bendiciones para nosotros?

Muchas veces ayuda a establecer un enfoque en las cosas que realmente son importantes en la vida, las cosas que la Biblia especifica como más importantes. Piensa en cómo Dios te ha cuidado, amado, perdonado, bendecido y consolado. Mientras piensas acerca del amor, el perdón y el cuidado de Dios para ti, este pensamiento debería hacerte/motivarte a hacer lo mismo por los demás (Juan 15:15Efesios 4:322 Corintios 1:3-5). Amamos a los demás porque Dios nos amó primero.

Recuerda que la vida no está completa sin Cristo. Si nuestros amigos no viven la vida de la manera en que Dios espera que lo hagan, entonces no están viviendo su vida al máximo. Elegir no motivarlos a vivir la vida con Cristo no es amoroso. (Repetir) Permíteme remover las negaciones de la oración anterior y decírtelo de otra manera: desafiarlos a vivir su vida con Cristo es lo más significativo que puedes hacer por ellos.

Piensa en las personas que te han motivado a través de tu fe y que te han desafiado a luchar contra el pecado. La gran comisión estaba destinada a tener un efecto de difusión—y no a terminar contigo.

¿Y si tu problema es el tiempo? ¿Qué sucede si no sientes que tienes el tiempo para discipular a otros? Puede muy bien ser que aun con agenda absurda puedas hacerlo. (Es bueno hablar sobre esto con alguien más, como un amigo cercano o pastor, como luciría una agenda edificante).

Es casi seguro que si observas tu programa encontrarás que hay cosas de menor valor que podrías eliminar para tener tiempo para ser una motivación para otros en esta iglesia. Más que nada, sospecho que se trata de un asunto de deseos y prioridades.

No sé si alguna vez has considerado como las expectativas pueden llevarnos a hacer menos en la vida cristiana. Toma por ejemplo tu tiempo de quietud. Para muchos, si tú no puedes tener un tiempo de quietud de 30 minutos con todas las cosas buenas que puedas imaginar (oración extensa, estudio profundo de un pasaje, meditación en la aplicación, etc.), entonces muchos no lo hacen para nada. Esa es una expectativa muy inútil. Muchos de nosotros tiene una expectativa estática similar de nuestras relaciones—no tenemos el tiempo para hacer todas las cosas que pudieran ayudar y por eso no nos molestamos en hacer nada para ayudar. A continuación una cita de mi suegro: «si vale la pena hacer algo, vale la pena hacerlo mal.» ¿Está él defendiendo el poco trabajo o la pereza? No, él está defendiendo la importancia del trabajo. Aun cuando no es hecho conforme a nuestras expectativas.

Más tarde en la clase consideraremos cómo hacer un estudio de la Biblia unos con otros, y cómo orar juntos. Pero si no tienes mucho tiempo para prepararte para una relación de discipulado, considera cómo puedes utilizar el ministerio local de enseñanza y predicación como fundamento para la enseñanza sobre relaciones de discipulado.

  • Asiste a una clase de seminario de fundamento y luego reúnete durante el almuerzo para discutir el contenido.
  • Reúnete para discutir el sermón del domingo en la mañana.
  • El simple hecho de reunirte con alguien para tener una discusión acerca de contenido que la otra persona ha preparado y comunicado es también un liderazgo bueno y útil en el discipulado.

Excusa #4: no tengo nada que pueda «enseñar»

Todo cristiano tiene por lo menos una cosa importante que comunicar a los demás—el evangelio de Jesucristo. En el mejor de los casos, si no sientes que tienes nada que puedas enseñar puedes buscar a alguien con quien compartir el evangelio. Puedes pensar en el evangelio como algo que Dios usa para llevar a los incrédulos a la salvación en Cristo. Eso es cierto, pero el mismo evangelio que nos salva es el mismo que nos santifica diariamente. Cuando fue discutido la semana pasada, ¡los puntos del evangelismo y el discipulado no siempre son presentados claramente!

A lo largo del libro de Tito, Pablo declara que una de las mejores cosas que podemos hacer es recordarle a otros creyentes las verdades básicas del evangelio. Lee Tito 3:1-8

Recuérdales que se sujeten a los gobernantes y autoridades, que obedezcan, que estén dispuestos a toda buena obra. Que a nadie difamen, que no sean pendencieros, sino amables, mostrando toda mansedumbre para con todos los hombres. Porque nosotros también éramos en otro tiempo insensatos, rebeldes, extraviados, esclavos de concupiscencias y deleites diversos, viviendo en malicia y envidia, aborrecibles, y aborreciéndonos unos a otros. Pero cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para con los hombres, nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo, el cual derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador, para que justificados por su gracia, viniésemos a ser herederos conforme a la esperanza de la vida eterna. Palabra fiel es esta, y en estas cosas quiero que insistas con firmeza, para que los que creen en Dios procuren ocuparse en buenas obras. Estas cosas son buenas y útiles a los hombres.

Debemos recordarnos constantemente y a los demás la verdad básica del evangelio. Puedes formar una buena relación de discipulado con alguien simplemente pasando tiempo repasando estas verdades profundamente. Como dice Pablo, ellas son «excelentes y beneficiosas para todo el mundo.»

Además, puedes utilizar libros de los cuales hablaremos en una lección más adelante. Muestra libros.

Independientemente de la etapa que te encuentres como cristiano, siempre tienes algo que puedes enseñar. Tu vida diaria, tu vida de oración, tus palabras, y todo lo que sucede en tu vida es un medio a través del cual puedes discipular a otros.

Excusa #5: no tengo dones para discipular a otros. Otros están más dotados que yo. Deja que ellos discipulen a los demás.

Necesitamos reconocer que todos tenemos dones diferentes que podemos pasar a cristianos más jóvenes. No se trata simplemente de un asunto de teología o experiencia en exposición bíblica. Puedes discipular a alguien al enseñarles como orar diligente y efectivamente, simplemente escuchando sus luchas, permitiéndoles estar contigo mientras modelas tu vida para ellos, etc. (Ejemplo de hombres y mujeres casados que involucran solteros en su vida; hombres y mujeres de carrera solteros que involucran estudiantes universitarios o de escuela en su vida; etc.)

El discipulado se trata fundamentalmente de llevar personas a la verdad de Dios. Debes ser un instrumento para esa verdad. Si en este punto de tu vida cristiana no te sientes competente o con confianza para enseñar a otros la Biblia, entonces considera leer un buen libro de Cristo con alguien. Si es un buen libro, entonces incluye sabiduría y verdad bíblica que puedes discutir y compartir con alguien mientras lo lees.

Discipular no es algo que hacer por ti mismo. Fundamentalmente, además de nuestro propio entendimiento del evangelio lo más importante que puedes hacer por un amigo cristiano es ayudarle a involucrarse en la iglesia local. Quieres que tu amigo se involucre en tu iglesia (u otra iglesia que cree en la Biblia) para que él o ella pueda ser discipulado por otra persona de tu congregación que tenga dones que no tienes. Recuerda—¡es necesario una iglesia! ¡El discipulado nunca debe ser visto como una tarea individualista sino como un asunto comunitario!

Aquí la discusión de otras «excusas» generales si el tiempo lo permite: ¿puedes darme algunas otras razones por las que luchas con el discipulado, o sugerir algunas maneras en que piensas que tu y otros pueden tener excusas?

Venciendo los temores del discipulado

Aun si usamos las «excusas» anteriores para no discipular, muchos de nosotros tendrá ciertos temores acerca del discipulado. De hecho, ¡es probable que sea bueno tener alguna medida de un temor saludable y santo sobre la tarea que tienes por delante!

Reconoce el compromiso. Discipular no debe ser tomado a la ligera, y un poco de temor es algo bueno.

En Mateo 18, recuerda el tiempo cuando Jesús recibió a los niños. Muchos piensan en este pasaje como algo que solo se trata de niños, y a pesar de que ciertamente implica niños (especialmente lo que se encontraban parados frente a Jesús), nuestro Señor también utilizó a los niños como una analogía sobre cómo lidiar espiritualmente con cualquier cristiano, sea adulto o niño. En el versículo seis leemos que no quieres ser piedra de tropiezo para los niños de Dios (o cualquier creyente).

En 2 Pedro 2:1, encontramos a Pedro advirtiéndole a la gente no seguir a los falsos maestros. A lo largo de la Biblia, encontramos advertencias sobre los falsos maestros que llevan a la gente por mal camino. Tú no quieres ser uno de esos—ni siquiera en el sentido más sutil.

Cuando te comprometes de manera intencional a pasar un tiempo significativo con alguien, debes reconocer que puedes tener una gran influencia en su caminar cristiano—especialmente si nos ven como alguien con alguna autoridad y como alguien que pueden tomar como modelo. No queremos enseñar o dar ejemplo de falsedad. Por tanto, ¡debemos abordar el discipulado con temor santo para no hacer que ninguno de los hijos de Dios tomen una dirección equivocada!

Lidiando con temores de fracaso/y con un temor general de tu ministerio de discipulado

¿Cuáles son algunos temores que podemos tener mientras desarrollamos una relación de discipulado?

  • Tu amigo hará preguntas que no puedes responder
  • Dirás algo equivocado
  • No vivirás una vida cristiana perfecta frente a tu amigo
  • Eres muy inmaduro para ayudar a alguien
  • Puedes fracasar en esto
  • Puede que no le caigas bien a la otra persona, y (como la mayoría) odias el rechazo

En todas estas cosas, necesitamos recordar que Dios nos ayuda a vencer el temor (ver Salmos 53 y 56) y la debilidad. Y no solo eso, sino que Él encuentra maneras de trabajar a través de nosotros a pesar de nuestras limitaciones.

  • 1 Corintios 16:10-11: Pablo no condenó a Timoteo por su temor, ni tampoco Dios nos condena a nosotros.
  • 1 Corintios 1:25-29: Dios trabaja a través de lo necio, humilde, despreciado, y débil del mundo. En esa descripción, encontramos que estamos incluidos. Particularmente, Dios trabaja a través de nosotros—cristianos débiles y que tienen luchas; y utiliza estos vasos quebrantados para llevar la verdad a los demás. ¡Alabado sea Dios porque un buen ministerio de discipulado no consiste en predicar nuestra capacidad, sabiduría o fortaleza!
  • 2 Timoteo 1:7: Dios nos da la fortaleza donde la necesitamos. Él nos dio un espíritu de poder, amor y dominio propio.
  • 1 Timoteo 4:12: Recuerda lo que Dios te ha dado. No permitas que una visión pobre de tus habilidades te desanime de tratar de motivar a otros creyentes, en cambio aférrate a la justicia a la que Dios te ha llamado. Pablo exhorta a Timoteo a ser un ejemplo en su forma de hablar, con su vida, su amor, su fe y su pureza.

Además, recuerda que no somos perfectos. Cuando tropezamos necesitamos enfrentar nuestros errores. Necesitamos mostrarle a aquellos que discipulamos como lidiamos con el pecado y las fallas. Modela confesión, arrepentimiento y oración de acción de gracias por el perdón. Si pecas contra tu amigo, pídele perdón. Si dices algo equivocado, corrígelo la próxima vez que se encuentren. Al mundo no le gusta admitir el pecado y la debilidad. Podemos modelar la vida cristiana cuando lidiamos con ello directamente y forma honesta.

Reflexiones finales

A pesar de los temores involucrados en ello, discipular es un proceso que tiene recompensa—no solo para el discípulo sino también para la persona que discipula. Esto es algo muy importante para la expansión del reino de Dios. ¡De su propia gracia y amor, Dios nos escogió para hacer su obra! Algunas veces necesitamos tomar el coraje que viene de ser un instrumento de Dios y simplemente sumergirnos en la tarea.

Dios nos dará la fortaleza para hacer el trabajo que nos llamó a hacer. Debemos agradecer a Dios por todo lo que nos ha dado en Cristo, y considerar el hecho de que nos ha llamado a—comunicar todo lo que se nos ha dado a otros cristianos.

Y después de todo lo que he dicho esta mañana, si aun tienes temor de participar en un ministerio de discipulado, recuerda que en última instancia Dios no depende de nosotros sino de su Palabra. El verdadero poder del discipulado se encuentra en el poder de la Palabra de Dios y su aplicación en la vida de los demás.

COSAS QUE HACER ESTA SEMANA/3 PASOS PRÁCTICOS:

  • Escribe tus propias barreras y excusas para el discipulado. Considera las razones no bíblicas que te hacer evitar el discipulado. Toma esa lista y haz lo que hicimos hoy en esta clase—observa si las razones son razonables a la luz de la Escritura. Probablemente encontrarás que la mayoría de tus excusas pueden ser tiradas por la ventana una vez que la luz de la Escritura se refleje en ellas.
  • Piensa en tu agenda, y piensa acerca de cómo hacer que una agenda desorganizada sea más desorganizada para que así puedas tener tiempo de comenzar a edificar a otros. Buscar especialmente cosas que puedas eliminar que sean de menor valor. (Ejemplo: leer el periódico versus tener un desayuno reunión con un amigo cada semana.)
  • Toma alguna enseñanza de este seminario de fundamento o del sermón de la mañana y comienza a hablar de ello con un amigo esta semana. Aun cuando sea una conversación breve sobre la verdad, eso es un paso hacia la dirección correcta. Comienza probando esta semana que ya no retendrás la verdad.

Gálatas 5:13-14 Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros. Porque toda la ley en esta sola palabra se cumple: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.[PAUSA PARA PREGUNTAS]

[1] Paul S. Rees citado por J. Oswald Sanders en Liderazgo Espiritual, (Chicago: Moody Press, ©1967, 1980 The Moody Bible Institute of Chicago), Pág. 29.

Te exhorto a comenzar a pensar en cómo puedes crecer en tu propio discipulado de Cristo, al convertirte en un contribuidor intencional y deliberado de la cultura de discipulado de Capitol Hill Baptist Church.

Por CHBC Capitol Hill Baptist Church (CHBC) es una iglesia bautista en Washington, D.C., Estados Unidos

¿Por qué Discipular?

9Marcas

Serie: Discipulado

Clase 2

¿Por qué Discipular?

Introducción

¿Por qué quieres discipular a alguien? Porque tienes que, es decir, ¿sientes que es una obligación? Porque quieres, es decir, ¿por qué has encontrado alguna forma de motivación que te hace desear hacerlo?

La semana pasada mencionamos que todo cristiano está llamado al ministerio de discipulado, independientemente de que te encuentres siendo discipulado por un creyente más maduro o alguien más joven en la fe, o ambas cosas.  Antes de comenzar este ministerio de discipulado queremos entender cuáles son los fundamentos bíblicos para una motivación cristiana de hacer discípulos. Hoy vamos a considerar dos razones por las cuales discipular.

Razón #1. ¿Por qué discipular? ¡Para tu gozo!

A algunas personas puede parecerles extraño decir que un motivo principal de nuestro discipulado hacia los demás es el gozo que recibimos al hacerlo. Suena egoísta, ¿no es así? Y aunque pueden haber muchas maneras en que podríamos buscar este gozo equivocadamente, el hecho está en que la Escritura presenta nuestro gozo como un motivador legítimo para los cristianos discipuladores.

Escucha estos versículos (selecciona personas para que lo lean en voz alta):

«Doy gracias a mi Dios siempre que me acuerdo de vosotros, siempre en todas mis oraciones rogando con gozo por todos vosotros, por vuestra comunión en el evangelio, desde el primer día hasta ahora.» (Fil. 1:3-5)

«Por tanto, si hay alguna consolación en Cristo, si algún consuelo de amor, si alguna comunión del Espíritu, si algún afecto entrañable, si alguna misericordia, completad mi gozo, sintiendo lo mismo, teniendo el mismo amor, unánimes, sintiendo una misma cosa.» (Fil. 2:1-2)

«Así que, hermanos míos amados y deseados, gozo y corona mía, estad así firmes en el Señor, amados.» (Fil. 4:1)

«Porque vuestra obediencia ha venido a ser notoria a todos, así que me gozo de vosotros; pero quiero que seáis sabios para el bien, e ingenuos para el mal.» (Ro. 16:19)

«Mucha franqueza tengo con vosotros; mucho me glorío con respecto de vosotros; lleno estoy de consolación; sobreabundo de gozo en todas nuestras tribulaciones. Por esto hemos sido consolados en vuestra consolación; pero mucho más nos gozamos por el gozo de Tito, que haya sido confortado su espíritu por todos vosotros. Pues si de algo me he gloriado con él respecto de vosotros, no he sido avergonzado, sino que así como en todo os hemos hablado con verdad, también nuestro gloriarnos con Tito resultó verdad. Y su cariño para con vosotros es aun más abundante, cuando se acuerda de la obediencia de todos vosotros, de cómo lo recibisteis con temor y temblor. Me gozo de que en todo tengo confianza en vosotros.» (2 Co. 7:413-16)

«Porque ¿cuál es nuestra esperanza, o gozo, o corona de que me gloríe? ¿No lo sois vosotros, delante de nuestro Señor Jesucristo, en su venida? Vosotros sois nuestra gloria y gozo.» (1 Ts. 2:19-20)

«Mucho me regocijé porque he hallado a algunos de tus hijos andando en la verdad, conforme al mandamiento que recibimos del Padre.» (2 Jn. 1:4)

Pregunta – En todos estos versículos, ¿cuál era el fundamento del gozo de Pablo y Juan? ¿Puedes escoger algún tema en común en estos versículos que explique su motivación para el discipulado?

Respuesta – Ellos escribieron acerca de su propio gozo. Dios busca producir gozo en ti cuando eres usado para ayudar a otros a prosperar y crecer.

Explicación – A partir de estos textos vemos que Pablo y Juan reciben una motivación especial del conocimiento que ELLOS personalmente estaban utilizando para ayudar a edificar a los cristianos a quienes escribían. ¿Esto te sorprende? Esta es una razón bíblica por la que no debemos avergonzarnos de cultivarlo. Los cristianos pueden de manera natural encontrar mucho placer en ver a otros creyentes crecer y prosperar. Pablo frecuentemente se referirá a sus oidores como sus «hijos en el Señor» y él parece disfrutar verlos prosperar a través del fruto de su ministerio y la labor continua de los demás. El gozo de Pablo es que los hijos se encuentren caminando en la verdad.

Pregunta – ¿Es este tipo de gozo egoísta? ¿Es que el gozo de ayudar a alguien a madurar discípulos nos lleva a enfocarnos en el hombre o es algo bueno?

Respuesta – Si este fuera el total de lo que Pablo y Juan (y otros) disfrutaran entonces si podría llevar a una dependencia equivocada, pero esa no es la ilustración que tenemos. Ellos se estaban deleitando al verse a sí mismos como los medios utilizados en el discipulado cristiano, específicamente porque luego traía gloria al Dios que amaban mucho.

Pregunta – ¿Esto lleva al orgullo?

Respuesta – El hecho de que puedes hacer algo mal no es un argumento contra hacerlo bien.

Resumen:

  1. Los cristianos se regocijan al ver otros creyentes crecer, y se gozan en ver que ese crecimiento ocurre como resultado de su involucramiento. Este placer de trabajar para ver a otros prosperar espiritualmente a través de tu involucramiento en sus vidas, es uno de los gozos más importantes del corazón de un verdadero discípulo cristiano.
  2. Ver crecer a los creyentes como un fruto de tu ministerio es parte de tu gloria y recompensa ante Cristo. Lejos de ser algo equivocado, diría que si no disfrutas ser usado por Dios para exhortar y edificar a otros creyentes, entonces hay algo incorrecto en tu entendimiento.
  3. Nuestro placer en ver a Dios usarnos para exhortar y edificar a otros creyentes es una motivación importante y bíblica, pero no es la motivación suprema.

Razón #2: ¿Por qué discipular? ¡Para la gloria de Dios!

Aprendemos de la Palabra de Dios que el resultado de discipular es el mayor fruto de nuestras vidas que lleva a la gloria de Dios. Para considerar esta idea de forma cuidadosa, pasaremos el resto de los próximos minutos observando una sección de la Escritura que explica este concepto con muchos detalles- Juan capítulo 15, versículos del 1 al 17.

Lee Juan 15:1-8. Aquí Jesús enseña a sus seguidores diciendo:

Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador. Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto. Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado. Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí.

Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer. El que en mí no permanece, será echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, y los echan en el fuego, y arden. Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho. En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos.

En las próximas semanas tendremos tiempo para pensar más acerca de lo que significa permanecer en Cristo como una vía de fructificación. Pero ahora mismo quiero que prestemos más atención a la idea final de esta sección.

Pregunta – ¿Qué es lo que Cristo describe de la vida del creyente que traerá más gloria al Padre?

Respuesta – Que llevemos mucho fruto. Discutiremos lo que es ese fruto en un momento.

Pregunta – ¿Y que demostrará ese fruto al mundo que nos observa?

Respuesta – Que somos verdaderos discípulos de Jesucristo, para la gloria de Dios el Padre.

Pregunta – Entonces, ¿cuál es ese fruto del que Jesús está hablando?

Respuesta – El texto no especifica lo que significa exactamente, si solo es una cosa o muchas cosas a las que nos referimos aquí. Sin embargo, podemos obtener buenos conocimientos del significado que se busca simplemente continuando con la lectura de los versículos del 9 al 17. Aquí vemos ejemplos del tipo de fruto que Jesús tiene en mente, el fruto que debe fluir de forma natural de nuestro ser «en Cristo» y cómo ese fruto trae una gran gloria al Padre.

Lee los versículo del 9 al 17.

Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor. Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor. Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido. Este es mi mandamiento: Que os améis unos a otros, como yo os he amado. Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer. No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé. Esto os mando: Que os améis unos a otros.

Juan capítulo 15 está claramente enfocado en la necesidad de morar en Cristo y en el amor que Él nos ha mostrado. Pero también hay un mandato claro para nosotros en este pasaje… se nos dice que debemos amarnos unos a otros como Cristo nos amó. Por tanto, parece obvio que por lo menos parte del fruto del que se habla aquí es el amor, es decir, un amor por Dios que se manifiesta a través de amarnos unos a otros. Sin embargo, pensemos acerca de como Cristo nos ha amado y cómo eso puede darnos pistas hacia el tipo particular de «amor fructífero» que estamos llamados a reflejar.

Jesús entregó su vida por nosotros

Primero, en los versículos 12-13 leemos que Cristo nos amó al entregar su vida por nosotros. Él nos ordena a nosotros (seguidores de Cristo) hacer lo mismo—para nosotros el amor es definido al imitar a Cristo, por ejemplo, amando a nuestros hermanos al entregar nuestra vida en su nombre.

La semana pasada mencionamos que no podemos entregar nuestra vida por otro de la manera en que solo Cristo pudo hacerlo. Cristo es el unigénito Hijo de Dios y su muerte cumplió una gran obra redentora de lo cual solo podemos maravillarnos pero nunca si quiera imitar. Aun así, parece que Cristo desea que pasemos nuestra vida dedicada a los demás de la misma manera que Él lo hizo. Por tanto, piensa más específicamente acerca de lo que podría ser entregar tu vida.

Pregunta: Con relación a hacer el bien a la humanidad, ¿cuál fue el objetivo principal de Jesús al entregar su vida por nosotros? ¿Qué estaba Él cumpliendo para aquellos que había escogido al entregar su vida?

Respuestas – llevarnos al Padre.

  • Para que pudiéramos compartir el gozo que Cristo disfruta con el Padre
  • Para que podamos llevar fruto
  • Para que nuestro gozo sea completo
  • Para que nuestra enemistad hacia Dios sean reemplazada por una relación de amor

¡Así debe ser con nosotros! Debemos entregar nuestra vida por los demás con la intención deliberada de convertirnos en medios que Dios pueda utilizar para hacer estas cosas buenas en la vida de otras personas. La mayoría de nosotros nunca será llamado a morir por otros cristianos. Solo un grupo selecto es llamado a entregar su vida como libación sobre el altar del martirio. Pero el resto de nosotros está también llamado a entregar su vida, una gota a la vez. Día a día, entregando nuestro tiempo y nuestra energía al bien eterno de los creyentes que Jesús ha colocado a nuestro alrededor. Jesús entregó su vida para hacer un bien eterno por aquellos que amaba, y nosotros debemos entregar nuestra vida por los demás no simplemente para ayudarles en algún sentido terrenal sino para ayudarles eternamente. Nuestro fruto debe ser uno que permanezca para siempre.

Jesús nos dio a conocer todo lo que aprendió de su Padre

Segundo, leemos que otra marca del amor de Cristo por sus discípulos es que él les dio a conocer lo que aprendió del Padre. Él les proporcionó la verdad y los propósitos de Dios para ellos. Él compartió con ellos el conocimiento que venía del Padre.

Es trágico que en nuestra cultura arrogante e individualista muchos han perdido el entendimiento bíblico de que enseñar no es algo autocrático o rudo. Lejos de ser arrogante, enseñar amorosamente a otra persona acerca de las verdades de la Escritura es una señal fuerte de que realmente los amamos y consideramos nuestros amigos. Nosotros, que hemos aprendido algunas cosas de Dios, debemos amar a los demás al compartir la verdad de la Palabra con ellos como Cristo lo hizo con nosotros graciosamente.

Por tanto, una segunda manera de imitar a Cristo y mostrar amor a nuestros hermanos es compartir voluntariamente la verdad que hemos aprendido de la Palabra de Dios con los demás.

Esto no significa que necesitas ser un experto en la Biblia, como un profesor de seminario. A cada cristiano que está aquí se le ha otorgado la verdad de Dios, independientemente de si es a través de tu propio estudio personal de la Palabra o de la enseñanza pública que recibimos en esta iglesia, o de buenas conversaciones espirituales que has tenido con amigos, o de buenas lecturas que hacemos a través de muchos libros que son vendidos o que llegan a esta iglesia. Tienes la responsabilidad de mostrar amor a los demás al no retener esa verdad. Estás llamado a ser un canal de verdad—para comunicar los demás lo que has aprendido de Dios.

Resumen:

Si determinar relacionarte deliberadamente con otro cristiano con el fin de hacerle un bien espiritual, estás amándole al entregar tu vida por ellos y al comunicarle voluntariamente verdades de la Palabra de Dios.

CONCLUSIÓN:

  1. Para ser fructífero en el discipulado debemos enfocarnos en la motivación fundamental del mismo—nuestro gozo en la gloria de Dios.
  2. Desear ver a otros crecer es obligatorio para los cristianos.

COSAS QUE HACER:

  1. Meditar en la manera como el discipulado te trae gozo, edifica la iglesia, y trae mucha gloria a Dios.
  2. Si encuentras que aun no estás motivado a pasar tiempo exhortando a otros creyentes a crecer, entonces toma tiempo esta semana para contemplar, cambiar, «sumergirte» en las razones por las cuales discipular que hemos establecido en la lección de hoy. Mientras consideras las razones bíblicas, esperamos que encuentres que la Palabra comienza a motivar tu corazón.
  3. Determina hoy cultivar un gusto por el gozo de ser un medio que Dios utiliza para motivar a otros.

Te exhorto a comenzar a pensar en cómo puedes crecer en tu propio discipulado de Cristo, al convertirte en un contribuidor intencional y deliberado de la cultura de discipulado de Capitol Hill Baptist Church.

Por CHBC Capitol Hill Baptist Church (CHBC) es una iglesia bautista en Washington, D.C., Estados Unidos

¿Qué es discipular?

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Serie: Discipulado

Clase 1

¿Qué es discipular?

Si has sido cristiano por mucho tiempo, probablemente has escuchado palabras como «discípulo» y «discipular» ser utilizadas en varios contextos diferentes. Mientras comenzamos en esta mañana, podría ser útil obtener un mejor entendimiento de las imágenes e ideas que esas palabras traen a nuestra mente. ¿En qué piensas cuando escuchas la palabra «discípulo?» ¿Qué te recuerda la palabra «discípulo»? [Las respuestas pueden incluir: disciplina, seguidor, imitador, discípulos de Jesús, relaciones individuales, etc.]

No hay dudas de que existen muchas ideas acerca de lo que puede ser un discípulo. Principalmente en la Biblia, un discípulo es presentado como alguien que sigue la vida y enseñanza de otra persona. De hecho, como veremos en breve más detalladamente, el último mandato que Jesús le dio a sus seguidores fue ir y hacer discípulos (Mateo 28:16-20). Como seguidores de Jesús, nosotros mismos tenemos mucho interés en conocer cómo podemos ser más obedientes a ese mandato – de ir y llevar a cabo la obra de hacer discípulos – a lo cual nos referiremos como la obra de «discipular.»

I. ¿Qué es un DISCÍPULO?

Necesitamos comenzar considerando de manera bíblica lo que pudieran ser algunas de las marcas de un discípulo.

Ciertamente, podemos ser tentados a observar solo a los primeros discípulos o los doce discípulos que son mencionados en el Nuevo Testamento. Sin embargo, frecuentemente ellos tienen un papel único que no puede ser totalmente atribuido a nosotros. No obstante, si observamos los testimonios más amplios de la Escritura podemos obtener una ilustración muy buena de lo que buscamos cuando hablamos acerca de lo que es hacer discípulos.

¿Cuáles son algunas de las marcas generales de un discípulo de Dios?

No empleamos mucho tiempo aquí ahora, pero estas son algunas de los rasgos de un discípulo que buscaríamos motivar si estamos trabajando en hacer discípulos que sean bíblicamente fieles.

II. El MAYOR CONTEXTO para el DISCIPULADO—la IGLESIA LOCAL

Aunque ayuda a conocer el esquema de lo que es un discípulo, también necesitamos saber cómo luce el «discipulado» según las Escrituras. Podríamos mencionar muchas definiciones diferentes acerca de la obra del discipulado. No existe ninguna definición autoritaria dada en ningún lugar de la Escritura. En cambio, el proceso de hacer discípulos es tan crítico para el mensaje de la Biblia que encontramos el tema en toda la Escritura. En el Antiguo Testamento vemos al pueblo de Dios siendo ordenado de manera regula a discipularse constantemente unos a otros, recordándose la fidelidad de Dios y hablando acerca de sus obras, especialmente su rescate durante el Éxodo de Egipto. En el Nuevo Testamento vemos que el proceso de hacer discípulos comenzó con el ministerio de Juan el Bautista cuando él prepara a los hombres y mujeres para la venida de Cristo. Lo vemos en la obra de Cristo cuando Él llama y entrena a sus primeros seguidores. Lo vemos mientras se forma la iglesia en el libro de los Hechos para implementar el mandato del Cristo resucitado que dice «vayan y hagan discípulos.» Lo vemos en las epístolas mientras la iglesia crece en su entendimiento de la tarea de hacer discípulos, tanto para la iglesia como un todo como para los creyentes de manera individual.

Cuando hablamos acerca del discipulado, también necesitamos definir el alcance de lo que tenemos en mente. Para la mayoría, en esta clase estaremos hablando acerca del discipulado relacional o individual—que consiste en relacionarse con otra persona o dos con el fin de hacerle un bien espiritual. Pero eso no es todo lo que sucede cuando estamos haciendo discípulos. Ni tampoco es la forma más importante en que es llevado a cabo el discipulado. Piensa en el discipulado en una escala mayor—lo que hacemos juntos como iglesia en nuestros servicios de adoración pública. En realidad, el discipulado es lo que sucederá si Dios quiere, en solo un momento cuando un predicador se para delante de nosotros y expone la Palabra de Dios. Hacer discípulos es lo que la iglesia a través de las canciones que cantamos, de la Escritura que es leída, de las oportunidades semanales de servir juntos y motivarnos unos a otros, en las relaciones de rendición de cuentas que fomenta, y en la diversidad de dones y amor que forman parte del cuerpo de Cristo en la tierra. En un sentido, el cuerpo de la iglesia es como invernadero que Dios mismo ha construido para hacer crecer y cultivar discípulos de Cristo, para la gloria de Dios el Padre. Lo que estamos hablando en esta clase (por ejemplo, el discipulado individual) es una de las muchas herramientas que Dios utiliza en su invernadero (por ejemplo, la iglesia local) y no debe considerarse de manera aislada con relación a los demás.

Todo creyente es llamado a la obra del discipulado. Solo algunos serán llamados a predicar; solo algunos dirigirán la alabanza pública; o enseñarán a grupos grandes. Sin embargo, es la opinión de esta clase que todo cristiano es llamado por Dios a contribuir en la obra de la iglesia de hacer discípulos a través de relaciones deliberadas y mutuamente motivadoras. Acerca de esto es que primeramente pensamos en esta clase—la relación interpersonal con otras personas que podemos nosotros iniciar. Recuerda, el discipulado individual no debe ser visto como algo diferente a la obra mayor de la iglesia local. Las relaciones individuales de discipulado deben siempre ser parte del amplio contexto bíblico de la obra de hacer discípulos de la iglesia.

III. ¿Qué es DISCIPULAR?

Habiendo dicho eso, consideremos ahora como luce el discipulado 1 a 1 o discipulado relacional. Según la síntesis de la verdad bíblica, pienso que una manera cómo podríamos definir la obra de discipulado es: la motivación intencional de cristianos sobre la base de relaciones deliberadas, de amor y entrenamiento en la Palabra de Dios.

Aunque nuestra definición no es autoritaria, es importante. Las palabras claves en esta definición puede ayudarnos a enfocarnos en que:

  • El discipulado es INTENCIONAL y DELIBERADO – no es algo que simplemente sucede, es el resultado de una iniciativa con propósito de parte de otros cristianos.
  • El discipulado implica MOTIVACIÓN – los cristianos necesitan motivación para ser fieles y perseverar en su fe.
  • El discipulado está enfocado en hacer seguidores de Jesús, es decir, CRISTIANOS – no solo en una reforma moral o algo aun peor, copias de ti mismo.
  • El discipulado está fundamentado en la PALABRA de DIOS – no solo en nuestro buen consejo.
  • Discipular es AMAR – cuidar del alma de alguien de esta manera ES amor.
  • Y finalmente, el discipulado es RELACIONAL porque implica más que solo observar una lección que está en video – implica que los humanos compartamos nuestras vidas unos con otros.

Para entender mejor este tema quiero que pasemos el resto de esta clase pensando en algunos componentes claves de su definición y algunas implicaciones.

Primero, el discipulado bíblico es intencional y deliberado.

Estas son palabras que vas a escuchar mucho en esta clase – intencional, deliberado. Pero necesitamos entender que hacer discípulos no es algo que simplemente sucede, sino que es el resultado de cristianos que responden en obediencia a un mandato imperativo de Dios. El mandato de hacer discípulos no es sólo una estrategia que soñamos para hacer crecer la iglesia, sino la obra principal que Jesús le dio a su pueblo redimido (la iglesia) mientras se prepara para volver desde la diestra del Padre. Recuerda el encargo de Mateo 28:18-20.

Mateo 28:18-20. Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén. (RVR60)

Este no es un encargo que implica simplemente comunicar el mensaje del evangelio, sino hacer discípulos. Ese debe ser en enfoque de nuestro evangelismo – hacer discípulos. Jesús instruye a sus discípulos a volver y hacer discípulos de los demás. Ellos no deben hacer discípulos de ellos mismos, sino de Jesús. Así como Él hizo, ellos deben invertir sus vidas con el propósito de enseñar a los demás a seguir a Cristo.

Y eso es lo que entendemos que estamos llamados a hacer como cristianos-darnos intencionalmente/deliberadamente/a propósito para relacionarnos con los demás y así ayudarles a convertirse en creyentes maduros de Cristo. Esto no es tampoco una obra que es sólo para individuos especiales. A lo largo de la Escritura vemos que todo el pueblo de Dios está llamado a exhortarse unos a otros como una marca de su propio discipulado de Dios.

En Hebreos capítulo 10 el escritor de los Hebreos le dice a los cristianos que reciben su carta «Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras.» (He. 10:24). Fíjate que él dice «nosotros» y «unos a otros.» Esta motivación de la vida cristiana es presentada aquí y a través de las Escrituras como una labor obligatoria del pueblo de Dios, y no sólo de algunos profesionales pagados. Y también te fijaste en las palabras «considerar» y «estimular.» Esto no es simplemente algo que sucede si es que sucede, sino algo que el escritor nos dice que «consideremos» pensar, crear estrategias y trabajar deliberadamente con el fin «estimular» a nuestros hermanos y  hermanas hacia adelante en el amor y crecimiento como cristianos.

Podríamos continuar, pero espero que por lo menos puedas apreciar un poco la verdad bíblica de que hacer discípulos no es algo pasivo. Para ser fieles al llamado de hacer discípulos estamos llamados a lanzarnos a la obra de manera intencional y deliberada.

Segundo, el discipulado bíblico es relacional.

La idea de que el discipulado es relacional está entretejida a través del Antiguo y Nuevo Testamentos. En las Escrituras vemos a un Dios que no es simplemente revelado, sino a un Dios que es relacional. A lo largo de la Biblia vemos a Dios revelarse a sí mismo no sólo para transmitir información, sino para revelar la verdad que tiene como fin una relación con Él. En cada momento vemos a dios moviéndose intencional y deliberadamente hacia niveles más profundos y significativos de relación con su pueblo—desde la aparición de su Ley en el Éxodo hasta la promesa de Dios con nosotros en Isaías, hasta la aparición del Cristo encarnado en los evangelios, culminando en una relación cara a cara y sin medicación con el Dios descrito en Apocalipsis.

Tal vez la razón por la cual el proceso por el que trabajamos para construir el pueblo es tan relacional, es porque representa y describe la gran verdad de la naturaleza relacional de Dios. Vemos este enfoque relacional a través de la descripción bíblica de la reunión de los hijos de Dios en la iglesia local. Estas reuniones son descritas como «hogares,» «cuerpos,» «edificios» – imágenes que representan la interrelación y las labores integradas de las diferentes partes. La simple transferencia de información no es suficiente. La iglesia está llamada a relacionarse unos con otros para añadir un aspecto relacional diferente a todo lo que hace, aun al discipulado individual.

Así como muchas otras cosas de la vida de iglesia, el discipulado individual debe desarrollarse en el contexto de relaciones de amor y exhortación. A través de esto llegamos a conocer la vida, las luchas y los dones de los demás y construimos una cultura de iglesia de edificación mutua.

Tercero, el discipulado bíblico es amoroso.

El discipulado intencional relacional no es frío y práctico, sino que se parece mucho a la misma esencia de como Dios nos ha llamado a amarnos unos a otros dentro de su iglesia. Estamos llamados a entregar de forma deliberada nuestras vidas para el bien espiritual de los demás, así como Cristo entregó su vida para nuestro bien eterno. Ciertamente, Cristo hizo por nosotros lo que nunca haríamos unos por otros, Él cargó nuestros pecados como un sustituto perfecto sin pecado – nosotros no podemos hacer eso. Sin embargo, estamos llamados en nuestro estado imperfecto y caído, a reflejar ese perfecto amor de Cristo. ¿Cómo? Derramando nuestras vidas para el bien espiritual de los demás, para su motivación y bendición. Eso es lo que la Biblia describe como amor entre cristianos.

El apóstol Juan lo dice claramente en 1 Juan 3:16 En esto hemos conocido el amor, en que él puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos. (RVR60)

¿Qué significa decir que Jesús «entregó su vida por nosotros?» Bueno, puede referirse a su obra redentora… porque no podemos imitar eso en nuestras relaciones unos con otros. Debe significar algo más, algo que nosotros como humanos podemos imitar. Debido a esto, pienso que está claro que Él está observando la manera como Jesús entregó su vida, no en la muerte sino en el discipulado.

¿Por qué Jesús entregó su vida por nosotros? Para glorificar a Dios y hacernos un bien espiritual. Para enseñar, modelar, exhortar y amar a sus discípulos.

Debemos reflejar ese amor en nuestras pequeñas maneras de entregar nuestra vida por los demás, con el objetivo de glorificar a Dios y hacerles un bien. Eso es lo que significar amar.

Cuarto, el discipulado bíblico implica entrenar en la Palabra de Dios.

El discipulado implica entrenamiento. Tiene mucho contenido para transmitir y aplicar. Sin embargo, este entrenamiento no puede estar en cualquier cosa. Lo que le enseñamos a las personas y le ayudamos a asimilar es lo que pasarán contemplando y haciendo el resto de su vida. Si le enseñamos a la gente a depender de sí mismos o volverse a las cosas del mundo, nunca encontrarán a Dios.

El discipulado debe estar fundamentado en la Palabra de Dios. Es la Palabra de Dios la que da vida y no el consejo sabio del discipulador. La auto-certificación del poder y habilidad de las Escrituras para transformar es evidente a través de todo el canon.

2 Timoteo 3:16-17 Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra. (RVR60) (Ver Isaías 55:10-11Santiago 1:212 Pedro 1:3-4).

En su forma más simple, hacer discípulos es la tarea diaria de enfocar a otros en la Palabra de Dios. Como discipuladores, trabajamos duro para no cultivar una dependencia en nosotros y en lugar de eso entrenar cristianos para que se vuelvan a las Escrituras de forma consistente.

IV. EL DISCIPULADO BÍBLICO ES COMO UNA TUBERÍA

Para comprender mejor el concepto de discipulado, consideremos la imagen de un conducto para derramar bendiciones espirituales en la vida de otra persona.

A mi hijo le gustan los equipos de construcción. Él se emociona cuando una grúa toma una pieza de tubería, la levanta en el aire y la coloca entre piezas contiguas de tubería.

El propósito de una tubería es mover el fluido hacia la dirección que debe ir, asegurarse de que va desde la fuente hasta el destino previsto. El discipulado bíblico se parece mucho a lo que es una tubería. Los cristianos que se fundamentan en la verdad de Dios se encuentran en la posición de hacerles un bien a los demás. Dios usa a los cristianos como conductos de su verdad. Tomamos la verdad de Dios, aprendemos a vivir de acuerdo a ella y luego lo pasamos a los demás.[Ilustración: EN UN EXTREMO ESTÁ LLENO DE LA PALABRA «VERDAD DE DIOS» Y AGUA QUE FLUYE HACIA LA TUBERÍA; EN LA TUBERÍA ESTÁ LA PALABRA «TU»; Y EN EL OTRO EXTREMO ESTÁ LLENO DE LA PALABRA «OTROS»]

Las tuberías no tienen mucho de que enorgullecerse (1 Co. 4:7Gá. 6:14). La función de la tubería es simplemente estar en el lugar correcto, llevando la verdad de Dios hacia los demás. ¿Eres tú una tubería?

V. UN PROCESO, NO UN PROGRAMA

¿Por qué puede ser fácil pensar en el discipulado como un programa en lugar de un proceso? Muchos programas han sido desarrollados para hacer «crecer» discípulos. Pero debido a que cada persona es diferente y tiene diferentes luchas y tentaciones, el discipulado no puede ser presentado muy fácilmente.

En esencia, el discipulado es más que todo cualquier cosa que hacemos de manera intencional para ayudar a otros cristianos a crecer en santidad. Es un proceso de ser transformados a la imagen de Cristo; no es un programa. Puede incluir la lectura de un buen libro cristiano y discutirlo; puede significar hacer un resumen de un libro de la Biblia juntos; puede significar tomar una clase de fundamento y discutirla durante el almuerzo; puede significar compartir conocimientos del sermón de la semana durante un café; puede significar llevar a tus hijos a jugar en la casa de otra madre para hablar acerca del devocional del último domingo; puede significar invitar a un hombre o mujer solteros a cenar y hablarles sobre lo que enseña la Escritura del matrimonio y la crianza… y podríamos seguir. Lo que representa el discipulado en la práctica es algo muy amplio. La clave está en que cualquier cosa que hagas debe estar fundamentada en la verdad de la Escritura y ser presentada sobre la base de una relación intencional y amorosa. En pocas palabras, eso es el discipulado.

CONCLUSIÓN

Mientras avanzamos en esta clase consideraremos muchas de las especificaciones de lo que parece ser el discipulado en la práctica, por ejemplo, como discutir un libro con alguien, como estudiar la Biblia juntos, y muchos otros temas específicos. Pero conforme terminamos esta mañana, quiero recordarte que:

  • El discipulado es intencional deliberado – no es algo que simplemente sucede. Requiere que decidas, con la ayuda de Dios, trabajar para ser un canal de transmisión de bendición espiritual en la vida de otra persona – como un aspecto de tu obediencia personal al mandato de Cristo de ir y hacer discípulos.
  • El discipulado es relacional – requiere que busques conocer a otras personas e invertir tiempo en ellas para su bien espiritual. No puede ser hecho a través de un video o cursos de internet… requiere que tu (como parte de la iglesia local) inviertas tiempo real en personas reales.
  • El discipulado es amar – no existe una mejor manera en que puedas mostrar amor a tu hermano creyente en Cristo que considerando de forma deliberada y seria como puedes hacerle un bien espiritual a través de tu relación con Él.
  • El discipulado implica entrenamiento en la Palabra de Dios – queremos que sea la Palabra que transforme y cambie a las personas, y no nuestras opiniones e ideas personales.

Te exhorto a comenzar a pensar en cómo puedes crecer en tu propio discipulado de Cristo, al convertirte en un contribuidor intencional y deliberado de la cultura de discipulado de Capitol Hill Baptist Church.

Por CHBC Capitol Hill Baptist Church (CHBC) es una iglesia bautista en Washington, D.C., Estados Unidos

¿Es la fe en Cristo la única manera de ser salvos?

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Por 9Marks 

¿Es la fe en Cristo la única manera de ser salvos?

  • El cambio cultural: las personas de hoy en día aman ser inclusivos. Queremos que todo el mundo tenga la razón. De hecho, pensamos que la única manera de estar equivocados es pensando que cualquiera podría alguna vez estar equivocado sobre cualquier cosa. Así que en lo que se refiere a religión decimos, «todos los caminos conducen a Dios. No hay un camino correcto. Lo correcto es creer en cualquier cosa que funcione para ti». Pero, ¿Es eso lo que la Biblia dice?
  •  La respuesta corta: En Hechos 4:12 Pedro dice, «y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos».
  •  Una respuesta un poco más larga: la fe en Cristo es la única manera de ser salvos porque es sólo por la fe en Cristo que podemos ser considerados justos a la vista de Dios (Gálatas 2:16). Es sólo por la fe en Cristo que podemos ser reconciliados con Dios (Romanos 5:9-11). Es sólo por la fe en Cristo que podemos recibir vida eterna (Juan 3:16). Jesús es el único mediador entre Dios y el hombre (1 Timoteo 2:5).
  •  Verdaderamente inclusivo: a pesar de que muchas personas hoy en día encuentran este mensaje intolerablemente exclusivo, deberíamos apuntarles hacia la inclusividad radical del evangelio. El evangelio confronta a todas las personas como pecadores y ofrece perdón y vida eterna a todos aquellos que se vuelven de su pecado y confían en Cristo. No importa lo bueno o malo que hayas sido. No importa de dónde eres o cuáles son tus antecedentes religiosos. Si te arrepientes de tu pecado y confías en Cristo serás salvo.
Mark Dever