Dios exige lealtad

Grace en Español

 Dios exige lealtad

Josías Grauman

Josías Grauman

Josías es licenciado en idiomas bíblicos por The Master’s University y con Maestría en Divinidad por The Master’s Seminary. Sirvió durante cinco años como capellán del Hospital General de Los Angeles (California), y sirvió como misionero por dos años en la Ciudad de México. En la actualidad , está encomendado como anciano de la iglesia Grace Community Church donde sirviendo en el ministerio hispano. Josías y su esposa Cristal tienen tres hijos.

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No abandone el verdadero comienzo

Alimentemos El Alma

Desatando la Verdad de Dios un día a la vez

Serie: Las lecturas diarias de MacArthur

No abandone el verdadero comienzo

John MacArthur

Ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquier de todo viento de doctrina. Efesios 4:14

Muchos de los que deberían ser conocedores a cabalidad, los pastores y lideres cristianos quienes de manera habitual defienden la fe contra las enseñanzas falsas, han sido tentados a abandonar la batalla por la correcta interpretación de los primeros capítulos de Génesis. Hace poco un pastor evangélico se me acercó después de que prediqué. Se encontraba confundido e intimidado por varios libros que había leído, todos escritos por destacados autores evangélicos, donde se presentaban argumentos a favor de que la tierra ha existido por miles de millones de años. Estos autores tratan a la mayoría de las teorías evolucionistas como irrefutables hechos científicos. En algunas casos estos escritos muestran poseer credenciales científicas o académicas que persuaden a los lectores a estimar que sus opiniones son resultado de la investigación a cabalidad, aunque en realidad se tratan de presunciones naturalistas que incorporan al texto bíblico. Este pastor me preguntó si creía posible que los tres primeros capítulos de Génesis fueran solo una seria de artificios literarios o poéticos con el propósito de darles una aplicación <<espiritual>> de lo que ocurrió durante miles de millones de ańos de evolución.

Le respondí sin rodeos: No, no lo creo. Estoy convencido de Génesis capítulos 1 al 3 deben recibirse como lo que son: La historia de la creación revelada por Dios. Nada en el texto mismo de Génesis indica que el registro bíblico de la creación sea simbólico, poético, alegórico, o mítico. El mensaje central del pasaje no puede reconciliarse con la noción de que la creación ocurrió de modo natural mediante procesos evolutivos durante largos periodos de tiempo. Además, no creo que un tratamiento justo del texto bíblico según principios aceptables de hermenéutica, pueda reconciliar estos capítulos con la teoría de la evolución o cualquier otra de las teorías denominadas científicas acerca del origen del universo.

¿Cómo se ha sentido tentado a ceder a la idea del mundo acerca de la verdad?

The battle for the Beginning, pp. 18-19

John MacArtur

Desatando la verdad de Dios, un día a la vez

Las lecturas diarias de MacArthur

 

 

 

Seguridad en momentos de dificultad

Grace en Español

Seguridad en momentos de dificultad

John MacArthur

John MacArthur

Es el pastor-maestro de Grace Community Church en Sun Valley, California, así como también autor, orador, rector emérito de The Master’s University and Seminary y profesor destacado del ministerio de medios de comunicación de Grace to You.

Desde que completó su primer libro que fue un éxito en ventas, El Evangelio según Jesucristo, en el año 1988, John ha escrito cerca de 400 libros y guías de estudio, incluyendo Fuego Extraño, Avergonzados del Evangelio, El Asesinato de Jesús, El Hijo Pródigo, Doce Hombres Inconcebibles, Verdad en Guerra, El Jesús que no Puedes Ignorar, Esclavo, Una Vida Perfecta y la serie de Comentarios MacArthur del Nuevo Testamento. Los títulos de John han sido traducidos a más de dos docenas de idiomas. La Biblia de estudio MacArthur, el recurso que es la piedra angular de su ministerio, está disponible en el idioma inglés (NKJ, NAS y ESV), español, ruso, alemán, francés, portugués, italiano, árabe y chino.

John y su esposa, Patricia, viven en el sur de California y tienen cuatro hijos casados: Matt, Marcy, Mark y Melinda. Ellos también disfrutan de la alegre compañía de sus 15 nietos.

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El verdadero comienzo

Alimentemos El Alma

Desatando la Verdad de Dios un día a la vez

Serie: Las lecturas diarias de MacArthur

El verdadero comienzo

John MacArthur

En el principio creó Dios los cielos y la tierra. Genesis 1:1

Dios sí creó los cielos y la tierra. Y hay un solo documento que con credibilidad reclama ser un registro revelado divinamente de esa creación: El libro de Génesis. A menos que exista algún creador que nos haya dejado sin información con respecto a nuestros origen y propósito, el pasaje de Génesis 1 y 2 no tiene paralelo y es la única descripción de la creación revelada por Dios. En otras palabras, si hay un Dios que creó los cielos y la tierra, y si Él dio a conocer a la humanidad algún registro de la creación, ese registro es el Génesis. Si el Dios de las Escrituras no creó los cielos y la tierra, entonces estamos sin respuesta reales a cualquier asunto de importancia. Todo esto se reduce a esas dos simples opciones.

Así que si creemos en el registro de Génesis o no influye en todo lo demás.

Podemos creer o no en lo que dice Génesis. Si Génesis 1.1 es verdad, entonces el universo y todo lo que hay en él fue creado por un Dios amoroso y personal cuyos propósitos nos han sido revelados en las Escrituras. También, si el registros de Génesis es verdadero, nosotros llevamos el sello de Dios y Él nos ama, y porque somos hechos a su imagen, los seres humanos tenemos dignidad, valía y obligaciones que sobrepasan a las de todas las otras criaturas. Por otra parte, si Génesis es verdad, no solo tenemos las respuestas del mismo Dios a las preguntas de quiénes somos y cómo llegamos donde estamos, sino que además tenemos la promesa de salvación de nuestro pecado.

¿De qué manera el hecho de que Dios creó el mundo afecta su modo de ver la vida?

The Battle for the Beginning, pp. 42-43 

John Mac Artur

La definición de la Verdad

Alimentemos El Alma

Desatando la Verdad de Dios un día a la vez

Serie: Las lecturas diarias de MacArthur

La definición de la Verdad

John MacArthur

Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí. Juan 14:6

Entonces, ¿qué es la verdad?

Esta es una definición simple tomada de lo que enseña la Biblia: La verdad es lo que es coherente con la mente, voluntad, carácter, gloria y ser de Dios.

Yendo más allá en el punto: La verdad es la propia expresión de Dios. Ese es el significado bíblico de verdad y es la definición que empleo a lo largo de este libro. Porque la definición de verdad fluye de Dios, la verdad es teológica.

La verdad también es ontológica, que es una extraña manera de decir que es como las cosas realmente son. La realidad es lo que es porque Dios lo declaró y lo hizo así. Por eso, Dios es el autor, fuente, determinante, gobernador, árbitro, máximo ejemplo y juez definitivo de toda la verdad.

El Antiguo Testamento hace referencia al Todopoderoso como <<Dios de verdad>> (Deuteronomio 32:4; Salmos 31:5; Isaias 65:16). Cuando Jesús dijo de sí mismo:<<Yo soy…….la verdad>>(Juan 14:6, énfasis agregado), de ese modo Él estaba haciendo una profunda declaración acerca de su propia deidad. Él estaba aclarando también que toda <<verdad>> debe ser definida en términos de Dios y su eterna gloria. Después de todo, Jesús es <<el resplandor de su gloria [la de Dios], y la imagen misma de sus sustancia [su persona]>> (Hebreos 1:3).

El es la verdad encarnada, la perfecta expresión de Dios y de ahí, la encarnación absoluta de todo lo que es verdad.

Jesús también dijo que la Palabra escrita de Dios es verdad. No contiene meramente trozos de verdad; ella es la pura, inalterable e inviolable verdad,  que (según Jesús) <<no puede ser quebrantada>> (Juan 10:35).

Dios se reveló a sí mismo a la humanidad mediante las Escrituras y mediante su Hijo. Los dos encarnas perfectamente la esencia de qué es la verdad.

¿De qué manera tiene que someterse a la verdad que Dios ha revelado en Su Palabra?

Verdad en guerra, pp2-3

 

John Mac Artur

 

 

 

 

 

La importancia de la Verdad

Alimentemos El Alma

Desatando la Verdad de Dios un día a la vez

Serie: Las lecturas diarias de MacArthur

La importancia de la Verdad

John MacArthur

Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres. Juan 8:32

Cada cristiano verdadero debería conocer y amar la verdad. Las escrituras dicen que una de las características claves de <<los que se pierden>> (aquellas personas que están condenadas por su incredulidad) es que <<no recibieron el amor de la verdad para ser salvos>> (2 Tesalonicenses 2:10). Es claro que el amor genuino por la verdad se edifica en la fe salvadora. Es por lo tanto, una de las distintivas de cada  creyente verdadero. Según las palabras de Jesús, ellos conocieron la verdad, y la verdad los ha hecho libres (Juan 8:32).

 En una época en que la sola idea de verdad está siendo atacada con desdén (aun en la iglesia donde las personas deberían reverenciar la verdad), el consejo sabio de Salomón nunca fue tan oportuno: <<Compra la verdad, y no la vendas>> (Proverbios 23:23)

No hay nada en todo el mundo más importante o más valioso que la verdad. Y la iglesia tendría que ser <<columna y baluarte de la verdad>> (1 Timoteo 3:15)

No saber lo que usted cree es, por definición, una especie de incredulidad. Negarse a reconocer y defender la verdad revelada de Dios es una especie particularmente tenaz y perniciosa de la incredulidad. Abogar por la ambigüedad, exaltar la incertidumbre u otra cosa que deliberadamente nubla la verdad es una manera pecaminosa de nutrir la incredulidad.

¿Dónde tiene dudas en sus creencias?

Verdad en guerra, pp. xi-xii

John Mac Artur

01/45 – El predicador de las Buenas Nuevas

Gracia a Vosotros

Serie:  Romanos

01/45 – El predicador de las Buenas Nuevas

John MacArthur

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Romanos Capítulo 1. Y quiero leerle los versículos 1 al 7, sin estar bajo ilusión alguna de que vamos a cubrirlos todos, pero vamos a leerlos: “Pablo, siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol, apartado para el Evangelio de Dios, que Él había prometió antes por sus profetas en las Santas Escrituras, acerca de su hijo, Nuestro Señor Jesucristo, que era del linaje de David,  según la carne; que fue declarado Hijo de Dios con poder según el espíritu de santidad por la resurrección entre los muertos, y por quien recibimos la gracia y el apostolado, para la obediencia a la fe en todas las naciones por amor de su nombre; entre las cuales, estáis también vosotros, llamados a ser de Jesucristo. A todos los que estáis en Roma, amados de Dios, llamados a ser santos, gracia y paz a vosotros de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo”.

El enfoque de la instrucción de Pablo en la epístola de los Romanos, está en una frase al final del versículo 1. La frase es el Evangelio de Dios. Realmente ese es el tema de la epístola entera, las Buenas Nuevas de Dios. Una mirada rápida a cualquier periódico, un vistazo de cualquier revista semanal nos recuerda que en nuestro mundo las noticias son malas y están empeorando. Y lo que está sucediendo a gran escala simplemente es una multiplicación de lo que sucede a nivel individual: malas noticias. De hecho, eso se ha vuelto un coloquialismo en nuestra época; malas noticias. Como usted puede ver, los hombres y las mujeres están bajo un poder aterrador, y ese poder que está en la profundidad de su ser, los empuja a la auto-destrucción.

Ese poder es el pecado y el pecado es lo que lleva las malas noticias. Simplemente, a manera de resumen, veo cuatro áreas primordiales en donde el pecado produce malas noticias para la raza humanas y, en cierta manera, son secuenciales; y no pretendo que éstas sean exhaustivas o cubran toda área de la vida, pero simplemente para motivarlos a pensar. Las primeras malas noticias que el pecado trae a un individuo es el egoísmo; son malas noticias en la existencia humana que cada uno de nosotros está inclinado hacia cumplir nuestro propio deseo en particular a costa de lo que sea. El elemento básico de la pecaminosidad es el dominio del yo, del ego. Inclusive, esto comenzó cuando Satanás cayó; él dijo: “Yo haré, haré, haré, haré, haré”, cinco veces en estos verbos; el hombre ha heredado esta propensidad con la venida del pecado, él es absolutamente egoísta, está centrado en sí mismo, él quiere hacer lo que quiere (si se le permite), y lo que una sociedad permita, él va hacer; él va ir hasta donde la tolerancia de la sociedad llegue, el hombre va a consumir todo lo que está en sus ojos, en su propia concupiscencia; él va a consumir cosas y va a consumir a gente, y va a consumirse a sí mismo, y cuando un amigo o un cónyuge, o un amante, o un miembro en su familia cesa de proveer lo que un individuo quiere, entonces es descartado como un ‘par viejo de zapatos’ que no sirven para nada.

Vivimos en un mundo en donde la gente está demandando sus propios derechos, y esto no es nada más que la manifestación de lo que hay en la profundidad del corazón del hombre: egoísmo auto-destructivo; todo el mundo quiere derechos, y la meta definitiva en la vida es alcanzar la satisfacción personal. Satisfacción personal. Sea, que usted esté en el mundo de los negocios, o en el matrimonio, o, sea que este en alguna relación amorosa, el hombre termina pervirtiendo todo debido a su deseo egoísta por obtener ganancia, fama, dominio, popularidad, dinero, satisfacción física; y entonces el pecado empuja a la humanidad a un estado egoísta de auto-consumismo. Alguien dijo que debemos usar las cosas, y llamar a la gente, pero en lugar de esto amamos las cosas y usamos a la gente. El final de esto es que el hombre es incapaz de sostener una relación significativa, él es incapaz realmente de amar, él no está dispuesto a dar; y por lo tanto, pierde aquello que es la fuente más obvia de gozo verdadero que es la abnegación.

El hombre se vuelve, entonces, dominado por una avaricia egoísta que lo aísla de todo y de toda cosa. Y el resultado de todo esto, es que el hombre realmente llega a un punto de desesperanza y de soledad absoluta, y encuentra que todas las cosas que consume en sus propias concupiscencias, lleva la ley de la devolución decreciente; de tal manera que entre más tiene, menos le satisface. Entonces, lo primero que el pecado ha producido a manera de malas nuevas, es que somos egoístas y es una trampa que nos lleva a la desesperanza. Ahora, las malas nuevas que el pecado produce egoísmo, nos lleva a una segunda área que también son malas nuevas; el hombre no solo es egoísta, sino también es culpable. El auto-consumismo, el usar a la gente, abusar de la gente, hacer lo que sea para que pueda usted alcanzar lo que quiere lleva a la culpabilidad, porque Dios ha diseñado que el hombre sienta algo cuando él peca, de otra manera el hombre nunca podría evitar ir al infierno.

Es como el dolor. Dios ha dado el dolor para que usted sepa que cuando su cuerpo es lastimado, usted busque ayuda de su cuerpo; y Dios le ha dado la culpabilidad como una manera de decirnos que estamos en el camino equivocado y algo tiene que cambiar; y entonces, el hombre es oprimido por la culpabilidad; y las malas noticias es que el hombre vive en ansiedad, vive en temor, vive sin dormir, vive con problemas sicológicos, úlceras, muchísimas enfermedades causadas por su culpabilidad, las cuales él puede tratar de aliviar mediante la embriaguez o el suicidio o algo más. Vivimos en un mundo aterrador, en el cual la gente están llena de pánico debido a su culpabilidad, y tratan de cubrirlo mediante de cubrirlo mediante de una fachada frívola; algunas personas tratan de evitar la culpabilidad real mediante el dinero, las posesiones, el alcohol, las drogas, el sexo, los viajes, el psicoanálisis, echarle la culpa a la sociedad por su culpabilidad, echarle la culpa a alguna tradición bíblica anticuada que se les impone culpando a Dios, a los cristianos, a la iglesia, a sus padres, algún trauma pre-natal; inclusive, escuche de un hombre que le echó la culpa a un plátano que su mamá le dio cuando era pequeño para justificar su culpabilidad.

El egoísmo lleva al pecado, y eso, inevitablemente trae culpabilidad. Y cuando usted trata de culpar a alguien por ello, eso únicamente multiplica la culpabilidad; porque ahora no solo es culpable de pecado, sino de tratar de culpar a alguien que no lo merece, y eso nos da aún más malas noticias, ya que el egoísmo lleva a la culpabilidad y la culpabilidad lleva a una vida sin significado; el hombre está atrapado en una trampa de su propio egoísmo, en la trampa de su propio egoísmo; no lo lleva a ningún lugar, más que a una culpabilidad que lo abruma y, tarde o temprano, se dice a sí mismo: “¿En esto consiste la vida? Es mejor que no hubiera nacido”. La vida un ciclo interminable de tratar de encontrar satisfacción cuando es imposible, y solo encuentra culpabilidad; y en ese tipo de vida no hay satisfacción, y donde no hay satisfacción, todas las preguntas elementales son hechas: “¿Esto es lo único que hay? ¿Dónde están las verdaderas respuestas? ¿Dónde están las verdaderas preguntas? ¿Por qué vivo? ¿Cuál es el significado de mi vida? ¿Qué es la verdad? ¿Dónde encuentro lo que es verdad?”.

Al hombre se le alimenta una dieta constante de mentiras por parte del mentiroso Satanás, quien está a cargo del sistema del mundo; y las mentiras realmente nunca proveen respuestas ante la pregunta del significado, y por ello nunca escucha una respuesta, nunca encuentra una respuesta; y las noticias siempre son malas. Esto es lo que Edna St. Vincent Millay quiso decir cuando dijo: “La vida deber seguir y simplemente olvido porqué”. Vivimos en una serie de periodos de 24 horas sin importancia, sin significado, nada cambia, todo es vaciedad, y como el personaje primordial en una de las novelas de Sartre dijo: “Decidí matarme a mí mismo para quitar, por lo menos, una vida superflua”. Ahora, encontramos un cuarto elemento en esta cadena de malas noticias que es traída por el pecado, y me gusta llamarlo ‘desesperanza’.

Comienza usted con un egoísmo auto-consumista y, finalmente, despierta ante el hecho de que encuentra la ley del retorno o la devolución decreciente, y cuando todo ha terminado, lo único que encuentra es culpabilidad después de todo lo que ha hecho. Y a partir de este trauma y ansiedad de la culpabilidad, se encuentra la falta de significado en la vida, y partir de la falta de significado en la vida, se encuentran las malas noticias que ahora no tiene nada ahora, y tampoco lo tendrá después; y entonces hay una desesperanza total, una carencia de esperanza. No hay satisfacción posible en una vida sin significado, llena de culpabilidad, centrada en uno mismo, únicamente la horrible expectativa de la muerte; y, ¿después qué? No hay esperanza. Entonces la gente enmascara a la muerta, lo cual creo que es la obscenidad más perversa para la mayoría de la gente, pero la enmascara al reírse de ella o al burlarse de ella o cubrirla de alguna manera para aliviar el temor que esto trae; pero en últimas, son las peores noticias de todas; no hay nada ahí y tampoco y nada aquí. Malas noticias, malas noticias.

Miles de bebés nacen diariamente en un mundo lleno de malas noticias. Son malas noticias. Y a lo largo de este proceso, los hombres se encuentran hundiéndose a mayor y mayor profundidad en un dilema, porque son empujados ahí por el mentiroso Satanás, que continua alimentándolos con las mentiras a través del sistema en el que viven. Y la manifestación de todo este pecado que ha producido malas noticias, es lo que usted lee cuando toma el periódico ‘Los Ángeles Time’, malas noticias. Inclusive, los destellos de buenas noticias –que así le llaman– son momentos de descanso en una saga interminable de malas noticias. Es como alguien dijo acerca de los tratados de paz: “Los tratados de paz y los tiempos de paz son solos esos momentos donde toda persona se detiene para recargar sus armas”. Inclusive, los pecadores tienen que dormir; y un breve respiro, y quizás algo de lo que supuestamente se llaman buenas noticias, no duran mucho.

¿Hay buenas noticias? ¿Realmente hay buenas noticias? ¿Buenas noticias acerca de que el pecado puede ser enfrentado? ¿Buenas noticias acerca del egoísmo que no tiene que vivir de esa manera? ¿Buenas noticias acerca de la culpabilidad y ansiedad que puede ser aliviada? ¿Hay alguna buena noticia acerca del significado de la vida? ¿Hay alguna buena noticia acerca del futuro, de la vida futura después de la muerte? ¿Hay alguna buena noticia? Pablo dice en el versículo 1 que hay buenas noticias, y esas son el Evangelio: las buenas noticias de Dios; y de eso trata Romanos. Pablo comienza en el versículo 1 con las buenas noticias de Dios, y en capítulo 15 conforme llega al final, en el versículo 16, él dice: “Soy ministro de Jesucristo a los gentiles, ministrando las buenas noticias de Dios”. Entonces, como un paréntesis en esta epístola, se encuentra la gran realidad de que Pablo está trayendo buenas noticias, buenas noticias.

Pablo también lo llamó ‘las buenas noticias bienaventuradas’, las llamó ‘las buenas noticias de salvación’, las llamó ‘las buenas noticias de Jesucristo’, las llamó ‘las buenas noticias de Su Hijo’, las llamó ‘las buenas noticias de la gracia de Dios’. Sea lo que sea que lo llamó, fueron buenas noticias; buenas noticias de que el pecado podía ser perdonado; buenas noticias de que la culpabilidad podía ser quitada; buenas noticias de que la vida podía tener significado; buenas noticias de que el futuro tenía una realidad, que era eternamente glorioso; buenas noticias. Y usted pensaría que estamos predicando las malas noticias por la manera en que el mundo reacciona, pero así de torcidos están porque están bajo la influencia del mentiroso. Tenemos buenas noticias. Ahora, al avanzar a lo largo del libro de Romanos, veremos las riquezas incomprensibles de las buenas noticias, y cómo se desarrolla frente a nosotros; pero quisiera decirle –y tomo un segundo para decirle esto, no planeaba hacerlo–, pero quisiera decirle que el enfoque entero de los 16 capítulos de Romanos, se destilan en los primeros 7  versículos. Puedo entender a Pablo; él está tan emocionado por lo que va a decir que no puede esperar el decirlo, hasta que llegue al final del 16; entonces él resume todo lo que va a decir en los primeros 7 versículos, destila el enfoque de su epístola entera; lo resume, lo sintetizas, y después, lo desarrolla.

Es como si la semilla está en los primeros 7 versículos, y después encontramos cómo  germina y florece conforme a usted avanza a lo largo de los 16 capítulos. Ahora, observe el versículo 1 por un momento, y vea la frase “El Evangelio de Dios”, “El Evangelio de Dios”, ‘euangelion’, ‘euangelion’; ese término es usado por Pablo 60 veces en sus epístolas; 60 veces habla de las Buenas Nuevas, buenas noticias. Es un término favorito de Pablo. No es sorprendente que el hombre que vivió su vida entera oyendo malas noticias, y una vez que oyó las buenas noticias, no podía evitar el hecho de decirle a todo mundo, a toda persona que encontró acerca de eso. Tindole escribió: “La palabra ‘euangelion’ significó: bueno, contento, noticias buenas, contentas, gozosas, que hacen que el corazón de un hombre se regocije, y lo hacen cantar, y bailar, y brincar de gozo”.

Y creo que en esa frase realmente él capturó el significado: son buenas noticias, son noticias buenas llenan de felicidad de gozo, de gusto; buenas noticias de que Dios nos librará de nuestro pecado egoísta; buenas noticias de que Dios nos perdonará y nos librará de la culpabilidad; buenas noticias de que Dios traerá significado a la vida y la hará abundante; y buenas noticias de que hay esperanzas para la vida venidera. Y note también en el versículo 1 que son buenas de Dios, y ese es el enfoque del griego, dice: “De Dios”. Y es importante que Pablo dijera eso porque la palabra ‘euangelion’ era una palabra griega común, y, ¿sabe cómo era usada?, era usada en el culto de la adoración al emperador; estaba relacionada  con el culto al emperador. Ahora, usted se recordará que en el imperio Romano, la gente tenía la responsabilidad de adorar al emperador como si fuera dios, un dios; y cuando alguien que venía del partido oficial del emperador, iba a hacer un anuncio importante acerca de algún acontecimiento importante que tenía que ver con el emperador, era llamado el ‘euangelion’, buenas noticias.

Por ejemplo: “Buenas noticias: el emperador ha dado luz a un heredero”, esa sería una manera en la que era usada, o: “Buenas noticias: el heredero ha llegado a su edad”, o: “Buenas noticias: tenemos un nuevo emperador conforme llega al trono”; esto era el ‘euangelion’. Pero Pablo dice esto, escuchen: “Les estoy escribiendo en Roma, los que están a oír el ‘euangelion’ del imperio Romano, y les estoy diciendo: ‘Ustedes tienes buenas noticias, pero no son de César’”, ¿son de quién? ¡De Dios! Realmente esas  son buenas noticias, porque francamente la mayoría de los cesares eran malas noticias para comenzar; éstas son buenas noticias de Dios. Ahora, usted no puede detenerse y pensar: “¿Por qué Dios me va a dar buenas noticias? No lo merezco”, y tiene razón, pero así es, Él trae buenas noticias aquellos que no lo merecen.

El Doctor Donald Grey Barnhouse, creo yo, captura el pensamiento el pensamiento en un párrafo fascinante en el cual él relata una historia. Escuche, él dice que se le contó de un joven en Francia que era muy amado por su madre, que se entregó a una vida de impiedad, que lo llevó más y más al pecado a mayor profundidad; él se enamoró de una mujer perversa que lo alejó más y más a la injusticia, lo llevó a la injusticia. La madre, de la manera natural, buscó traerlo de regreso a un plano más alto, y la otra mujer lo resintió de manera amarga. Y una noche, la historia cuenta que la mujer mala acusó al hombre de que realmente no la amaba porque él permitió que su madre interfiriera, y él prometió y le dijo que la amaba. Ella apeló a su mente embragada diciendo: “Si realmente me amas, entonces te vas a deshacer de tu madre y de sus ruegos constantes”. Bueno, de acuerdo con la leyenda, el joven salió corriendo de la habitación a una casa cercana, en la cual su madre vivía, y le pegó hasta matarla, arrancando el corazón de su cuerpo para llevarlo de regreso a su amante como prueba de que él había quitado la vida de su madre.

Y después dice Barnhouse –llego al clímax del cuento–: Conforme entró corriendo, en su insensatez, él se cayó y, a partir del corazón ensangrentado, salió una voz que le dijo: “Hijo mío ¿estás lastimado?”. Barnhouse dijo: “Esa es la manera en la que Dios, un perdón absoluto y total”, entonces, así es como Dios ama. Carlos Wesley lo expresó en un himno “La profundidad de la misericordia. ¿Puede haber misericordia aún reservada para mí? ¿Puede mi Dios perdonarme y hacer un lado su ira al primero de los pecadores? He resistido su gracia por mucho tiempo, he provocado su ira, no he oído sus llamados, lo he entristecido mil veces”. Entonces, Wesley se maravilló entre las buenas noticias de que Dios le extendió esto a los hombres inmerecedores. Amados, estas son buenas noticias. ¿No les da gusto tener estas buenas noticias?

Ahora, vamos a ver en estos 7 versículos, y vamos a ver en las próximas semanas cómo se desarrollan las buenas noticias; y esencialmente, aquí hay 7 aspectos. Vamos a comenzar con el primero: el predicador de las buenas noticias, el predicador de las buenas noticias. Quizás es porque soy un predicar y ministro que me encuentro… me hayo atraído, me veo con un gran deseo de pasar algo de tiempo en esto porque me habla tanto; y, si usted me permite, por un momento me voy a predicar a mí mismo. Ahora, Dios llamó a un hombre único para que fuera el vocero primordial de las buenas noticias. Versículo 1, Pablo, ¿se acuerda de él? Pablo, él era ese hombre, el predicador de las buenas noticias, único; se le encomendaron los misterios, aquello que había estado escondido de generaciones pasadas y pueblos pasados, y ahora revelados –es lo que dice en Efesios 3 y Colosenses 1–, él era el orador primordial de Dios para ser el heraldo de las buenas noticias; ese judío sobresaliente con preparación académica griega y ciudadanía romana; ese hombre con capacidades increíbles como líder; un peleador muy motivado, determinado, expresivo, brillante; un hombre con una capacidad de expresión única; especialmente llamado y convertido por Dios mismo.

Ese hombre que completó tres viajes misioneros, proclamando las buenas noticias desde Jerusalén a Macedonia, y cruzando por ese territorio. Pablo fue uno siervo único que podía hacer milagros; sin embargo, no podía quitarse su propio aguijón en la carne. Pablo que podía salir de prisiones, como lo hizo en Filipos; sin embargo, fue un prisionero, Pablo es el predicador. Y le recuerdo que todo predicador que ha predicado desde ese entonces, ha dependido de los sermones de Pablo para su material; 13 libros del nuevo testamento; el legado de este hombre a través de la inspiración del Espíritu  Santo. Ahora él nos cuenta tres cosas acerca de si mismo en el versículo 1. Primero, Pablo, siervo de Jesucristo –la palabra es ‘esclavo’ realmente–, observe conmigo por un momento Éxodo 21. Permítame ver si le puedo dar un contexto judío para la manera de pensar de Pablo.

En Éxodo capítulo 21 encontramos, descubrimos algo de la relación entre amo y esclavo, amo y siervo entre el pueblo de Dios, conforme Dios le das unas leyes; y en los versículos 5 y 6 leemos esto: “Si el siervo dice: ‘Amo a mi amo, mi esposa y mis hijos, no voy a irme como alguien libre’”; en otras palabras, si el siervo dice: “No sirvo porque se me forza, no sirvo porque se me paga, no sirvo porque tengo temor. Sirvo porque amo a mi amo; por lo tanto, nunca voy a salir como un hombre libre”, y él era conocido como un esclavo. Y esto es realmente la esencia de la palabra ‘doulos’ usada en Romanos 1; un esclavo, un esclavo voluntario. Y observe lo que sucedió en el versículo 6: su amo lo traía a los jueces y ellos afirmaban esto, y ellos también lo llevaban a la puerta o un marco de una puerta en donde había madera, y su amo perforaba su oído y lo servía para siempre. Y si usted decía: “Quiero servir motivado por amor, y nunca me voy a ir porque te amo”, entonces era llevado usted a la puerta y ahí donde las mujeres se perforan los oídos, lo cual es insignificante, algo muy significativo sucedía, y ese lóbulo del oído era presionado contra la madera, y era perforado, y llevaba de manera permanente la marca que expresaba, “soy un esclavo de amor”.

Ahora, esa es la esencia de lo que está detrás de Romanos 1:1 –regrese a esa porción–, y Pablo está diciendo: “Yo soy un esclavo, esto es algo que yo he escogido por amor, no por temor”. Y había millones de esclavo en el imperio romano; quizá no todos entendían este concepto judío, quizás algunos de ellos sí, estoy seguro de que algunos  servía por amor; pero la mayoría de los esclavos en el mundo romano, en la cultura griega, no eran tratados como personas, sino como objetos, como herramientas; si usted quería, usted podía matar a sus esclavos; no era algo importante. Por lo tanto, algunos comentaristas bíblicos dicen acerca de este pasaje que Pablo está usando ‘doulos’ solo en su sentido judío; que él solo está hablando de la afirmación de su amor, y de que está hablando de la dignidad de un servicio así; y, por cierto, en el uso hebreo del concepto de siervo, alguien en los rangos más elevados podía ser un siervo; los reyes tenían siervos, ministros que ministraban a sus necesidades reales; y entonces, en un sentido hebreo, un siervo podía ser un término sublime de gran honor y gran dignidad.

Por ejemplo, en Génesis 26:24, dice que Abraham era un siervo; Números 12:7 dice que Moisés era un siervo; en Josué 24 dice que Josué era siervo; en 2ª de Samuel 7:5 dice que David era un siervo; y en Isaías 20:3 dice que Isaías era un siervo; y en Isaías 53 dice que cuando el Mesías venga, será un siervo. Y entonces, muchos comentaristas creen que Pablo está diciendo: “Soy un siervo de Jesucristo”, y que dice esto como un énfasis de la dignidad de su responsabilidad en un sentido hebreo, más que en un sentido griego del menosprecio; pero realmente creo que eso no es correcto. No es el punto de Pablo. Sí hay cierta  exaltación, hay cierto honor, hay cierta dignidad maravillosa incomprensible por ser llamado siervo un siervo de Jesucristo; hay un sentido en el que usted espera servir a la majestad y realeza del Rey de Reyes y Señor de Señores, y eso es verdad; pero no es verdad separar eso de lo que los gentiles habrían entendido del mismo término. Y para el mundo griego mismo, ‘doulos’ significaba esclavitud total, un esclavo; no dignidad, sino humildad; y yo creo que Pablo quiere que veamos  eso en ese sentido también.

Él escoge otras dos palabras para hablar de su servicio. 1ª de Corintio 3 nos da una de ellas, versículo 5, y aquí obviamente su énfasis se encuentra en la humildad: “¿Qué pues es Pablo y que es Apolos?”, diáconos; de ahí obtenemos la palabra ‘diáconos’, significa un mesero; si usted veía esa cultura, realmente significaba alguien que quitaba los platos sucios. “Pero, ¿qué somos nosotros más que meseros, mediante los cuales creísteis conforme a cada uno concedió el Señor. Yo planté, Apolo regó, y Dios dio el crecimiento; así que en el que plantes, algo en el que riegas, sino Dios que da el crecimiento, no somos nada –él dice– sino meseros”. Más adelante, en 1ª de Corintios 4:1 él dice: “Somos siervos de Cristo”, y él usa una palabra diferente, él usa la palabra ‘huperetes’, es la palabra traducida “ministros” en algunas versiones, es ‘huperetes’, ‘huper’ significa abajo, ‘etes’ viene de una palabra que significa remar, es un remero; tenían barcos de tres niveles con tres cubiertas, en esas tres cubiertas habían tres niveles de esclavos de galeón que estaban remando para que esos navíos, esos barcos avanzaran.

Y Pablo dice: “Acuérdense de mí como un esclavo de galeón de tercer nivel”, eso es humildad; no puede ir más abajo de eso. Entonces, sí, creo que hay un pensamiento hebreo aquí de dignidad, de honor, de respeto; pero está mezclado de manera maravillosa con la humildad del significado del término griego; de tal manera que Pablo, de manera paradójica, se encuentra así mismo, tanto exaltado como el siervo de Cristo, como también humillado; una expresión de humildad y dignidad, y esta es la ambivalencia que todo representante de Jesucristo lleva. Algunas unas veces, cuando pienso en la dignidad de lo que hago me abruma; algunas veces cuando me doy cuenta de que me pongo de pie y proclamo el Evangelio de Dios, cuando me pongo de pie y proclamo lo que he aprendido de la Palabra de Dios, y el ministerio de Pablo, y la enseñanza de las Escrituras bajo el poder del Espíritu de Dios, me doy cuenta de que no hay un llamado más elevado en el mundo que ese.

Y ahí hay una dignidad maravillosa, y la Biblia dice: “Nunca hables una palabra en contra de alguien que represente a Cristo; no acuses a un anciano, a menos de que tengas una buena razón para hacerlo, delante de dos o tres testigos”; y la Biblia dice: “Da honor a quien el honor es debido”; y la Biblia dice: “Págales doble de lo que le debes pagar, si trabajan duro en la Palabra y en la doctrina”; y la Biblia dice: “Respétalos”; y la Biblia dice: “Obedécelos y sométete a ellos, y has que tu vida imite su ejemplo”; es algo sublime. Sin embargo, está esa maravillosa ambivalencia espiritual que dice: “Es el servicio, el tipo de servicio más humilde”, porque usted sabe que lo que usted hace, aquello que usted hace, no se lo ganó por algún derecho, no tiene derecho de hacerlo debido a quién es usted. Y entonces, como dijo Pablo en 1ª de Corintio 3: “Usted no es nadie, no es nada”; y entonces, Pablo era un siervo con todo eso incluía, era un siervo de Cristo, eso significaba que tenía que obedecer de manera absoluta a Jesucristo, y al mismo tiempo, había una dignidad que era maravillosa. En segundo lugar, el predicador del Evangelio dice: “No solo soy un  siervo de Jesucristo, sino también soy llamado a ser apóstol”.

La mejor manera de expresar el griego ‘ser llamado a ser apóstol’ es ‘llamado apóstol’, ‘llamado apóstol’; la idea es que él era un apóstol, no porque él decidió serlo, sino porque Dios decidió y lo llamó de manera eficaz. No hay una selección humana aquí. Por cierto, el término ‘apóstol’ fue usado primero por el Señor en Lucas 6:13, Él llamó a sus discípulos ‘apóstoles’. Ahora, Pablo era llamado apóstol por Dios. Rápidamente, por un momento, acompáñenme a Hechos 9; y usted se acuerda, a partir de la semana pasada, que Pablo iba camino a Damasco a perseguir cristianos, y el Señor lo detuvo y lo cegó, y después vino un hombre llamado Ananías quien cuido de él; y en versículo 15 de Hechos 9, el Señor dijo a través de Ananías a Pablo: “Id, ve, porque instrumento escogido me es éste para llevar mi Nombre”, ¿él es un qué?, un instrumento escogido; no fue su decisión, fue la decisión de Dios.

En el capítulo 22 de Hechos, Pablo mira hacia atrás, y él se acuerda de lo que Ananías le dijo. Ananías llegó a él, así como el Espíritu lo instruyó en el capítulo 9, y le dijo en el versículo 3, hermanos, Saúl recibe la vista: “En la misma hora vi”, y él dijo: “El Dios de nuestros padres te ha escogido para que conocieses su voluntad, y vieras al Justo y oyeras la voz de su boca –esto es Cristo–, porque tú serás testigo a todos los hombres de lo que has visto y oído”. Observe ahora el capítulo 26, versículo 16, el Señor dice… Pablo está recordando aquí su testimonio: “Pero levántate y ponte sobre tus pies, porque para eso te he aparecido a ti, para ponerte por ministro y testigo de las cosas que has visto, y de aquellas en que me apareceré a ti, librándote de tu pueblo y de los gentiles a quienes ahora te envío para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y de la potestad de Satanás a Dios, para que reciban por la fe, que es en Mí, perdón de pecados, y herencia entre los santificados; por lo cual, oh rey Agripa, no fui rebelde a la visión celestial”. Él fue llamado apóstol.

De hecho, en 1ª de Corintio 9 él dice: “Ay de mí si no predicare el Evangelio”; él dice: “No me den una recompensa, no me den honor, no nombren una escuela con mi nombre, no pongan una placa en la pared o construyan una estatua; oren por mí. Dios me ha dado la tarea que yo no pedí, y si yo lo echo a perder, estoy en muchos problemas”. En Gálatas 1 él dijo: “Yo soy un siervo llamado apóstol”, y él dice: “Dios me colocó en este ministerio”. Y él dice en el versículo 10 de Gálatas 1: “¿Acaso busco el favor de los hombres o de Dios? Si yo busco agradar los hombres, no debo ser el siervo de Cristo”; y él dice: “Y les he dado, les doy a conocer que el Evangelio que fue predicado por mí, no es evangelio de hombres, porque no lo recibí de hombres, ni fui enseñado por hombres, sino por la revelación de Jesucristo”; él dice: “Mi llamado es de Cristo mismo”.

Ahora, creo que eso es una palabra muy importante. Si usted va a representar al Señor Jesucristo, más vale que sepa que lo llamó a usted; yo no daría un paso hacia delante si no estuviera seguro de que Dios me había colocado en el ministerio; va más allá de mí ahora. El término ‘apóstol’ que es traducido allá en Romanos 1 como ‘apóstol’ significa uno enviado, un comisionado, alguien despachado, un mensajero, un embajador, un emisario. Y por cierto, en esos días, tenían ciertos barcos que se llamaban barcos apostólicos, y los barcos apostólicos no eran  barcos que llevaban apóstoles; tenía un sentido secular, un uso secular; un barco apostólico era un barco de cargamento, era enviado con un cargamento para otra ciudad; y entonces, significaba cualquier cosa despachada o enviada. Y Pablo está diciendo: “Yo fui enviado, pero el hecho de que fue enviado no fue una decisión personal”. ¿Sabía usted que el término ‘apóstol’ aparece 78 veces en el Nuevo Testamento, y en la mayoría de esas ocasiones se refieren a los 12 y a Pablo que fueron enviados de manera especial? De manera especial.

Esta semana leí la historia de un querido predicador de color; él predicaba ahí en una pequeña iglesia en el campo; él predicó con todo su corazón, y era un hombre piadoso y humilde; y un joven vino a predicar un domingo por la noche, que era un joven arrogante, y pensaba que era más de lo que la gente realmente merecía; y él predicó y se vio claro en su actitud que era un hombre orgulloso. Cuando terminó, el querido predicador de color se le acercó y dijo esto: “Joven, ¿usted fue enviado o usted simplemente fue?”, y creo que quizá hay muchas personas que no fueron enviadas, sino que solo fueron; pero Pablo fue enviado, y él lo sabía porque Dios se lo había afirmado.

He estado leyendo en las últimas dos semanas un libro titulado “El Pastor Reformado”, escrito por Richard Baxter, en el año del 1650; y en la primeras 100 páginas, él llama al clero ahí en Gran Bretaña en 1650, y les dice: “Antes de que sigan predicando, más vale que regresen y se aseguran de que son redimidos”; y por 100 páginas les habla de esto: “Más vale de que se aseguren de que Dios los ha enviado”. También hay un sentido oficial en el que tenemos que entender la palabra ‘apóstol’; un apóstol era una responsabilidad oficial; tenía un sentido amplio, y todo mundo, toda persona que lleva el mensaje de Cristo es enviado: “Id por todo el mundo y predicad el Evangelio”; todos somos enviados, todos somos apóstoles con una “a” minúscula. Y el Nuevo Testamento enlista a varias personas que son apóstoles, que están afuera de Pablo, del grupo de Pablo y los 12; pero ellos son los que tienen una “A” mayúscula, una responsabilidad oficial.

Y si ustedes estudian el Nuevo Testamento, descubriría que tenían que ser llamados directamente por Jesucristo, esto es directo y verbalmente y personalmente por Él; tenían que haber sido testigos oculares de Cristo y su resurrección; y Pablo lo fue, porque lo vio en el camino a Damasco; fueron capacitados de manera especial por parte del Espíritu Santo, para poder escribir correctamente el Nuevo Testamento, porque Jesús les hizo la promesa de que el Espíritu vendría y viviría en ellos y los llevaría a toda, ¿qué?, la verdad, y les traería a su memoria, haría que se acordaran de todo lo que Él había dicho. También se les dio la capacidad de hacer señales y milagros y obras poderosas, milagros que son llamados por el apóstol Pablo, ‘las señales de un apóstol’; y su responsabilidad no estaba restringida a una iglesia local, ni por un corto periodo de tiempo; sino que se volvieron el cimiento, en el cual toda la historia de la iglesia está construida.

Entonces, estos 12 apóstoles, únicos, estos 12 hombres únicos más uno, Matías, reemplazando a Judas, eran el cimiento; tenían que ser llamados por Jesús mismo, tenían que ser testigo oculares de su resurrección, recibieron el Espíritu Santo mediante el cual pudieron escribir la revelación, y podían hacer señales y maravillas y obras poderosas; y su responsabilidad se extendió más allá de cualquier congregación local; y Pablo fue una de esas personas tan, tan especiales, y él sabía que Dios lo había llamado. Usted sabe, en Jeremías 23 dice que había algunos profetas que salieron, pero nunca fueron enviados, y la gente nunca debe escucharlos. Oh amados, quiero decirlse que hay tantos profetas así, como ellos el día de hoy, que están allá afuera hablando, pero no deben ser escuchados; son profetas condenados, falsos profetas; y después están aquellos que nunca fueron enviados, simplemente salieron, no tienen la unción de Dios; y no debemos escucharlos. Han corrompido a la iglesia a lo largo de todos los siglos de su existencia, y continúan haciéndolo aún el día de hoy.

Y entonces, Pablo dice: “Soy siervo –dice Pablo–, siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol”; y, por cierto, él se llama a sí mismo, al principio de varias de sus otras cartas; y en tercer lugar –ahí vamos a detenernos con este punto–, apartado para el Evangelio de Dios. ¿Quiere saber algo básico? Usted no puede servir a Dios, a menos de que sea apartado o separado, no puede ser hecho; es una idea rica, rica. La palabra ‘apartado’ es la idea de apartar, separar. Usted puede regresar en el entendimiento del Antiguo Testamento al capítulo 13, por ejemplo, de Éxodo, y usted verá que Dios quiso apartar para Él al primogénito de los hombres, al  primogénito de las bestias; puede remontarse a Números 15, y verá que Dios quiso las primicias, la primera parte de la cosecha; y puede ir Números 8 y ver que Dios apartó a los mejores hombres, consagró a los levitas para su servicio; y puede ir a Levítico 20, y ver que Dios tomó a la nación entera de Israel, de acuerdo con Levítico 20:26, los separó de todas las naciones y dijo: “Este pueblo es santo para el Señor”.

Y en cada uno de estas Escrituras que les acabo de dar, el separar al hombre y a la bestia, el separar a las primicias, el separar a los levitas, y separar a Israel, en la versión Septuaginta, la versión griega, usa la palabra ‘aforisane’, y esa es exactamente la misma palabra que se usa aquí; significa ‘separación en el sentido más pleno’. Esos animales, y esos primogénitos, esos hijos primogénitos, fueron totalmente separados al Señor; las primicias lo mismo, los levitas igual, la nación igual; no debía haber mezcla alguna. Y Pablo sabía que una vez que fue llamado apóstol, él fue desconectado del pasado. Por cierto, ‘aforisane’, tiene en medio una pequeña frase, ‘foris’, que puede ser la raíz de la palabra ‘fariseo’; ‘fariseo’ significaba ‘uno separado’. Y su vida enterada, hasta este punto, su vida adulta, Pablo había sido un fariseo, separado a la tradición o separado para la tradición de los judíos. Ahora, él dice: “Yo soy –por así decirlo– un fariseo separado para el Evangelio de Dios”. Buenas nuevas. Ya no más malas noticias del hombre.

En Gálatas 1:15, él dijo: “Pero cuando agradó a Dios, que me apartó desde el vientre de mi madre, y me llamó por su nombre por su gracia”. Pablo fue separado desde el vientre de su madre; en el camino a Damasco, él fue separado para el Evangelio de Dios; y después se volvió un pastor de la iglesia en Antioquia, y en Hechos 13:2 la Biblia dice que el Espíritu Santo dijo: “Apartadme a Pablo y a Bernabé para enviarlos a la obra a que los he llamado”. Él fue un hombre separado; el secreto de su servicio es que era un esclavo; él se rindió de manera total al Señor; él fue un apóstol enviado para llevar el mensaje; y amados, él cortó el cordón. Quiero decirles que hay más gente en el ministerio del Evangelio que ven poco fruto y no ven poder, aunque pueden entender que deben ser siervos, y pueden haber sido llamados, pero en algún punto a lo largo del proceso no están dispuestos a ser separados; apartarse.

¿Sería tan amable de ver conmigo una última referencia? La última que veremos por está ocasión. 2ª de Timoteo 2. ¿Ustedes se acuerda de la situación de 2ª de Timoteo 2? Timoteo era un siervo del Señor, siervo de Cristo. Timoteo era un apóstol con una “a” minúscula; no uno de los 12 más Pablo; no obstante, un mensajero enviado. Pero Timoteo había llegado a un punto en su vida en que todo estaba desmoronándose: lo perdió; él se desmoronó. ¿Sabe usted lo que estaba pasando? Bueno, simplemente al ver esta carta, puede ver muchas cosas; versículo 6, capítulo 1: “Por lo cual, te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos”. ¿Qué quieres decir con ‘avives el fuego del don de Dios’? ¿Cuál era el don de Dios? Bueno, el don de Dios fue la capacitad particular que tenía para el ministerio, la predicación y la enseñanza, y eso era un don de Dios que se le dio y le fue confirmado por aquellos que tenían conocimiento, y confirmado por la imposición de las manos. En otras palabras, él estaba volviéndose flojo en el ministerio; simplemente no estaba funcionando.

Y después dice: “No solo no está funcionando, sino que –versículo 7– Dios no nos ha dado espíritu de cobardía”; se había vuelto tímido en lugar de valiente; versículo 8: “Por tanto, no te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor, ni de mí, preso suyo”. Aquí está Timoteo, un hombre discipulado personalmente por Pablo, lo suficientemente dotado como para haber seguido a Pablo como el pastor de la iglesia Efesia; este es el Timoteo de quien Pablo le dijo a los Corintios: “Se los voy a enviar para que él los corrija, porque él les va a recordar toda mi manera de operar, de cómo hago todas las cosas”, esto fue reproducción, este era el hijo número uno, y él no está funcionando, él es tímido, y está avergonzado del Evangelio, inclusive de estar asociado con Pablo. Y capítulo 2, versículo 15: “Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado como obrero que no tiene de qué avergonzarse, y que usa bien la palabra de verdad”, aparentemente, ni siquiera realmente estaba haciendo su trabajo, estaba cumpliendo con su trabajo con la Palabra de Dios; pero el versículo 16 dice que estaba involucrado en palabrerías  profanas y vanas, luchando ahí con filosofías.

Versículo 22 indica que él probablemente estaba enredándose con algunas pasiones juveniles; versículo 23, que él estaba involucrado en cuestiones necias e insensatas; él carecía de gentileza. En otras palabras, todo estaba desmoronándose. Él había sido jalado por el sistema; y la palabra le llega en el capítulo 2, versículo 4, Pablo le dice esto: “Timoteo, ¿se te ha olvidado que eres un soldado? –versículo 3– ¿Se te ha olvidado que debes soportar el sufrimiento como un buen soldado? (y, ¿se acuerdan de esto?) Ningún hombre que pelee en la batalla, puede enredarse con los asuntos de esta vida”. ¿Oye lo que está diciendo? “Timoteo, no puedes verte atrapado por las concupiscencias de este mundo; Timoteo, no puedes enredarte en las filosofías de este mundo; no puedes ser atrapado por ser avergonzado del Evangelio, por la intimidación de este mundo; no puedes ser atrapado por la sociedad que busca la comodidad; debes ser diligente en avivar el fuego de don de Dios. Timoteo, ¿se te olvidó que no debes enredarte en los asuntos de esta vida?”.

Cuando entras al ministerio de Jesucristo, cortas el cordón, te apartas. Ese es el tipo de hombre que fue Pablo, un siervo de Cristo, pero no solo eso, llamado apóstol; pero no solo eso, separado, apartado; y él nunca se enredó con los asuntos de esta vida. He conocido a hombres que han salido del ministerio porque amaron el dinero, las posesiones; no pudieron cortar el cordón, cayeron en pecado moral, el mundo los atrajo; o estaban más preocupados por su reputación, y entonces cuando tuvieron la oportunidad de hablar, se aseguraron de que nunca ofendieran a nadie, y al hacerlo, ofendieron a Dios porque no se apartaron. Qué ejemplo es él para nosotros. Su posición: fue un siervo; su autoridad: fue enviado por Dios; su poder: fue apartado; su mensaje: buenas noticias, y buenas noticias que han venido de Dios mismo. Ahora, usted conoce al predicador. La próxima semana o dos semanas, o tres semanas creo, hasta que regrese a este tema. La próxima vez, creo que hasta que regrese este tema; la próxima vez, la promesa de las Buenas Nuevas, versículo 2; e inclusive, podamos llegar hasta el versículo 3.

Oremos. Padre, gracias por hablar a mi corazón en esta noche, por refrescar de nuevo mi propia alma, lo que yo soy, porque sé que este hombre es el ejemplo. Porque él dijo: “Sed imitadores de mí, así como yo soy de Cristo”. Que yo también sea un siervo fiel, entendiendo tanto en la dignidad como en la humildad, de este servicio; que tenga yo la afirmación de ser llamado, aunque no como un apóstol, como los 12 y Pablo, sin embargo, como un enviado, construyendo sobre su cimiento; y que yo, Padre, también sea apartado; que yo no me enrede en los asuntos de esta vida; que no ceda al atractivo que presenta la debilidad de mi carne para hacer a un lado la diligencia del estudio para trazar bien la Palabra; que no vea atraído por el mundo, que no sea tímido, que no sea traído por el mundo para avergonzarme del Señor o de aquellos que lo representan aunque sean prisioneros; que no convierta mi ministerio; que no me resbale y convierta mi ministerio en un debate filosófico; que no sea yo atraído por las concupiscencias de la injusticia; que no sea yo alguien que sea contencioso, que da lugar a la contención, que carece de gentileza.

En resume, así como el Espíritu de Dios le dijo a Timoteo, que yo sea un buen soldado, que sabe que no puede enredarse en los asuntos de esta vida. Y oro también esto por todos ellos, tu congregación, tu pueblo. Todos nosotros que peleemos la batalla; todos nosotros somos tus siervos; todos nosotros hemos sido llamados y enviados a este mundo para ser testigos; y todos nosotros debemos ser apartados. Enséñanos lo que eso significa, a manera de aplicación, en nuestras propias vidas, para que podamos llevar las Buenas Nuevas a un mundo que literalmente se está muriendo de todas las malas noticias; y que también haya muchos que oyen esas buenas noticias, porque nosotros también hemos sido fieles. Oramos en el nombre de Cristo. Amén.

John MacArthur

Es el pastor-maestro de Grace Community Church en Sun Valley, California, así como también autor, orador, rector emérito de The Master’s University and Seminary y profesor destacado del ministerio de medios de comunicación de Grace to You.

Desde que completó su primer libro que fue un éxito en ventas, El Evangelio según Jesucristo, en el año 1988, John ha escrito cerca de 400 libros y guías de estudio, incluyendo Fuego Extraño, Avergonzados del Evangelio, El Asesinato de Jesús, El Hijo Pródigo, Doce Hombres Inconcebibles, Verdad en Guerra, El Jesús que no Puedes Ignorar, Esclavo, Una Vida Perfecta y la serie de Comentarios MacArthur del Nuevo Testamento. Los títulos de John han sido traducidos a más de dos docenas de idiomas. La Biblia de estudio MacArthur, el recurso que es la piedra angular de su ministerio, está disponible en el idioma inglés (NKJ, NAS y ESV), español, ruso, alemán, francés, portugués, italiano, árabe y chino.

John y su esposa, Patricia, viven en el sur de California y tienen cuatro hijos casados: Matt, Marcy, Mark y Melinda. Ellos también disfrutan de la alegre compañía de sus 15 nietos.

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Coronavirus – Tiempo en manos del Señor

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John MacArthur

John MacArthur

Es el pastor-maestro de Grace Community Church en Sun Valley, California, así como también autor, orador, rector emérito de The Master’s University and Seminary y profesor destacado del ministerio de medios de comunicación de Grace to You.

Desde que completó su primer libro que fue un éxito en ventas, El Evangelio según Jesucristo, en el año 1988, John ha escrito cerca de 400 libros y guías de estudio, incluyendo Fuego Extraño, Avergonzados del Evangelio, El Asesinato de Jesús, El Hijo Pródigo, Doce Hombres Inconcebibles, Verdad en Guerra, El Jesús que no Puedes Ignorar, Esclavo, Una Vida Perfecta y la serie de Comentarios MacArthur del Nuevo Testamento. Los títulos de John han sido traducidos a más de dos docenas de idiomas. La Biblia de estudio MacArthur, el recurso que es la piedra angular de su ministerio, está disponible en el idioma inglés (NKJ, NAS y ESV), español, ruso, alemán, francés, portugués, italiano, árabe y chino.

John y su esposa, Patricia, viven en el sur de California y tienen cuatro hijos casados: Matt, Marcy, Mark y Melinda. Ellos también disfrutan de la alegre compañía de sus 15 nietos.

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Muerto al Pecado

Alimentemos El Alma

Desatando la Verdad de Dios un día a la vez

Serie: Las lecturas diarias de MacArthur

Muerto al Pecado

John MacArthur

Porque en cuanto murió, al pecado murió una vez y por todas; mas en cuanto vive, para Dios vive. Romanos 6:10

Los cristianos han muerto al pecado. Por tanto, es inconcebible para Pablo que podamos seguir viviendo en el pecado del que fuimos librados por la muerte de Cristo. Solo una mente corrupta usando la lógica pervertida podría argumentar que continuar en pecado magnifica la gracia de Dios. Es evidente que la muerte termina la vida, es igualmente obvio que la muerte al pecado debe poner fin a una vida de continua transgresión.

[ Muerto al pecado ]habla de un hecho histórico que se refiere a nuestra muerta en la muerte de Cristo. Ya que estamos [ en Cristo ] (Romanos 6:11; 8.1) y Él murió en nuestro lugar (Romanos 5.6-8), somos contados como muertos con Él. Por tanto, estamos muertos a la pena y dominio del pecado. La muerte es permanente. La muerte y la vida son incompatible. Así que la persona que ha muerto al pecado no puede seguir viviendo en pecado. Ciertamente podemos cometer pecados, pero no vivimos más en la dimensión del pecado y bajo el dominio del pecado (cp. Romanos 8.2-4). No es solo que no debemos seguir viviendo en pecado continuo, sino que no podemos.

La frase [ los que hemos muerto al pecado ] no describe una clase avanzada de los cristianos. Pablo está hablando aquí de todos los creyentes. Su argumento es que una vida justificada debe ser una vida santificada. Santidad práctica en tanto la obra de Dios como cualquier otro elemento de la redención. Cuando nacemos de nuevo, Dios no solo nos declara justos, sino que también comienza a cultivar la justicia en nuestras vidas. No hay tal cosa como un verdadero convertido a Cristo que es justificado pero que no está siendo santificado.

¿Qué le resulta más difícil acerca de la noción de [ morir al pecado ]?

The Gospel According to the Apostles, pp.113-114 

John MacArthur

 

12/12 – La Creación: Día 6, 3ª Parte

Gracia a Vosotros

Serie:  La batalla por el comienzo

12/12 – La Creación: Día 6, 3ª Parte

John MacArthur

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Abramos nuestras biblias en Génesis capítulo uno; y ésta será la última parte en nuestra serie acerca de los orígenes que tiene que ver con la Creación en Génesis uno. Llegamos a la conclusión de la historia de seis días de la Creación.

Permítanme resumir lo que hemos aprendido hasta hoy. Con respecto al origen del universo, hay únicamente tres opciones. Sólo hay tres opciones. Podemos llamar a la opción número uno la evolución materialista. La evolución materialista afirma que el universo entero, tal como existe ahora, llegó existir de la nada. De alguna manera, apareció algo vivo en el medio de la nada, una especie de lodo primitivo que a lo largo de billones de años mutó hasta convertirse en el complejo y vasto universo en el cual ahora vivimos. Esa es la evolución materialista. Esa es la opción número uno.

La opción dos es la evolución teísta… teísta refiriéndose a Dios. La evolución teísta afirma que Dios existe; y que Dios fue la mente original y el poder original que echó a andar y determinó la evolución con varios actos creativos a lo largo del proceso. Entonces, Dios está involucrado inicialmente. Dios puede también haber estado involucrado en otros puntos. Pero la evolución es el proceso que Dios utiliza a lo largo de billones de años para mutar y cambiar y presentar al universo tal como lo conocemos.

La única otra alternativa es la creación divina. Y la creación divina afirma que el Dios eterno, todo sabio, todopoderoso e inmutable hizo al universo tal como existe ahora. Y que Dios creó todo de la nada al hablar; e hizo que existiera. El creacionismo rechaza cualquier forma de evolución. La creación divina afirma que Dios creó todo de la manera en la que existe en la actualidad. Obviamente, dentro de ciertas plantas y ciertos animales hay variaciones; pero las categorías permanecen iguales a como Dios las creó de manera original. Y francamente, no hay otras opciones.

Y hemos visto la primera opción. La primera opción, esto es la evolución materialista, sabemos que no puede ser verdad. No puede ser verdad porque la evolución es imposible; el azar no es nada, el azar no es una fuerza y nadie por nada es igual a nada. Nadie por nada no es igual a todo. El azar no puede resultar en nada. Si nada existe, nada puede existir.

También sabemos que el sistema de vida, el ADN, los cromosomas, el código genético, la información codificada en cada célula viva evita que la evolución sea una realidad porque ese código determina lo que esa célula viviente hará y no podrá hacer; más allá de lo que está programada a ser, no puede ser nada superior de lo que es. Si algo cambia, es inferior, produce algo inferior, no superior. Por lo que sabemos que la evolución es imposible.

La segunda opción es imposible por los mismos motivos que la primera; porque la evolución es imposible. Y no existe ninguna evidencia verdadera, precisa y científica de que cualquier vida haya evolucionado al punto de convertirse en otro tipo de vida con un nuevo código genético y un nuevo ADN. También rechazamos la evolución teísta, la segunda opción, porque el Dios que es eterno, el Dios que es sabio, poderoso e inmutable se ha revelado a nosotros y nos ha dicho cómo creó el universo. Y no nos dijo que Él usó procesos evolucionarios. Hemos estado aprendiendo en Génesis uno y dos; y eso es afirmado a lo largo de las Escrituras, que no hay nada en ninguna parte de las Escrituras que indique algo diferente a que Dios creó todo tal como es sin el uso de ningún proceso evolutivo.

Eso nos deja únicamente con otra opción; y es la tercera opción, que es la creación divina. Dios creó todo como es ahora. Eso tiene sentido científico. Eso es lo único que tiene sentido científico. Como les he estado diciendo, los evolucionistas tienen muchas dificultades para probar la evolución. La razón por la cual no la pueden probar es porque no sucedió.

¿Cómo llegó a existir el universo? El único y preciso registro, el registro divinamente ordenado e inspirado, está aquí en Génesis uno. La Biblia nos dice que Dios creó al universo en seis días solares… Seis días de 24 horas. Y las genealogías de Génesis, la cuenta de las generaciones del hombre, indican que esa creación de un período de seis días ocurrió probablemente hace 6 o 7000 años atrás; eso es todo. Esto es lo que dice la Palabra de Dios; sólo estoy resumiendo lo que hemos aprendido. Esto es lo que dice la Palabra de Dios. Esto es inspirado e inerrante. Esto es inconfundible e indiscutible. La ciencia nunca llegado a producir algo que pueda refutar la Creación divina. De hecho, por otro lado, ellos nunca han mostrado nada que pueda probar la evolución.

Cuando Dios comenzó la Biblia, Él inició la revelación con el registro histórico de la Creación. Así es como comienza la Biblia. Porque la Creación es el cimiento de toda la historia y toda teología. La Creación, de hecho, es la base de toda la verdad, toda la verdad y toda la religión verdadera. Si el universo llegó existir por creación divina, hay Dios. Y debido que hay Dios, Él está a cargo, Él es soberano, Él establece las reglas. Todo eso es establecido como el cimiento en la Creación.

Y le he estado diciendo que la Biblia debe ser tomada seriamente en Génesis uno y dos así como en cualquier otro lugar; tan seriamente como Juan 3:16, tan seriamente como Romanos 3:23, tan seriamente como cualquier otra parte de la Escritura. Y cualquier cosa menos que un compromiso total con la integridad de la verdad de Génesis uno y dos, cualquier cosa menos que eso, cuestiona las Escrituras, cuestiona la precisión y la autoridad de Dios y atesta un golpe en contra de Dios.

Douglas Kelly, quien ha escrito un libro muy útil al cual me he referido varias veces llamado La creación y el cambio dijo, y cito: “Si evitamos lidiar con lo que dice la Biblia acerca de la creación del universo material, entonces hay una tendencia para que la religión esté desconectada del mundo real. O para cambiar la ilustración, hay una tendencia a colocar a las Escrituras y al cristianismo en un clóset de vitral que no impacta la esfera del tiempo/espacio,” fin de la cita.

Usted no puede volverse místico acerca de Dios, el Creador sin ser místico acerca de todo lo demás que las Escrituras revelan. No puede estar dudando, cuestionando, socavando las declaraciones de la Biblia acerca de la Creación sin potencialmente socavar también todo lo demás que la Biblia dice. El cristianismo no comienza con aceptar a Jesucristo como Salvador. Comienza aceptando a Dios como Creador. Y el verdadero problema del siglo XX, el verdadero problema de un mundo posmoderno no es que rechaza a Jesucristo sino que rechaza a Dios como Creador. Consecuentemente, ni siquiera saben quién es Jesús o cómo encaja. Y yo creo que rechazar a Dios como Creador es la causa de toda perdición humana. Es la causa de pensamientos humanos inestables. Es la causa de divagaciones filosóficas.

Por otro lado, cuando usted cree que Dios es el Creador y que Él creó todo exactamente tal cual está revelado en Génesis, eso establece la base para toda la Verdad, porque entonces Dios es soberano y toda la verdad y toda la autoridad acerca de todo procede de Dios. Y creo que hemos estado diciendo esto, simplemente lo repetiré de manera breve, pero lo triste es que la Iglesia se ha sumado a esta evolución teísta y ha sido parte de socavar su propia credibilidad, ha tenido parte en socavar su propio Evangelio, ha tomado parte en socavar su propio mensaje. Y han contribuido a la pérdida de la humanidad al desconectarse de un Creador santo soberano.

Y cuando la iglesia demanda seriamente que la gente reconozca a Dios como Creador y Soberano y Sustentador y Consumador del universo tiempo-espacio, cuando la Iglesia le dice a la gente de manera inequívoca que Dios está actuando en la historia humana, que Dios está más que tan sólo actuando, que Dios está controlando la historia humana, que Dios ha establecido las reglas y los estándares y es el Juez de toda vida, cuando eso es establecido, entonces los hombres se vuelven responsables a Dios; entonces la Biblia, el Evangelio y Jesucristo se convierten en esencialmente críticos porque revelan a Dios… Sus mandatos, Sus leyes, Sus promesas, Sus propósitos y Su salvación.

Y afirmamos esta tercera opción de que Dios creó a todo el universo tal como es y que lo hizo en seis días de 24 horas, 6 a 7000 años atrás. Y a lo largo de nuestra serie he tratado de mostrarles muchas indicaciones científicas de que cualquier otra cosa distinta de esto es insensatez. De hecho, en nuestra serie hemos descubierto que los evolucionistas han construido un castillo de arena; y todas sus pruebas acerca de la evolución se han desmoronado cuando han sido examinadas con honestidad.

Entonces, hemos llegado a Génesis uno con la confianza de que ésta es la Palabra de Dios, esta es la Biblia, la Palabra de Dios. Y en Génesis uno tenemos el único registro de la Creación que es verdadero. No creerlo es el más serio de los crímenes porque rechaza a Dios y a Su palabra. ¿Y qué es lo que Génesis uno dice? Observe el versículo uno: “En el principio creó Dios los cielos y la tierra.” Esa es una declaración de resumen. En realidad es todo lo que usted necesita saber. Todo lo que existe en los cielos y en la tierra fue creado por Dios. Y luego, comenzando en el versículo 2 y hasta el final del capítulo, versículo 31, se dan los detalles de ese resumen del versículo uno. El versículo 1 simplemente nos dice que Dios creó los cielos y la tierra. Comenzando en el versículo 2, desarrolla como Él lo hizo… Se dan los detalles. Y revelan claramente que hubo seis días de Creación, seis días solares identificados como mañana y tarde, o tarde y mañana. Un período de luz seguido por un período de oscuridad como en cualquier día normal.

Y hemos aprendido que en el día uno Dios creó la luz junto con el material para el resto de Su Creación. En el día dos, Él creó el mar y los cielos. En el día tres, Él creó la tierra y las plantas. En el día cuatro, Él creó las lumbreras, el Sol, la Luna, las estrellas. En el día cinco, Él creó las criaturas marinas y las aves del cielo. Y en el día seis, Él creó los animales terrestres y al hombre. Y aquí nos encontramos. Vayamos al versículo 24.

Este es el día seis: “Luego dijo Dios: “Produzca la tierra seres vivientes según su género, bestias y serpientes y animales de la tierra según su especie.” Y fue así. E hizo Dios animales de la tierra según su género y ganado según su género y todo animal que se arrastra sobre la tierra según su especie. Y vio Dios que era bueno. Entonces dijo Dios: “Hagamos al hombre a Nuestra imagen, conforme a Nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. Y creó Dios al hombre a Su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.

Y los bendijo Dios y les dijo: “Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra y sojuzgadla; y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.” Y dijo Dios: “He aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer. Y a toda bestia de la tierra y a todas las aves de los cielos y a todo lo que se arrastra sobre la tierra en que hay vida, toda planta verde les será para comer.” Y fue así. Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Y fue la tarde y la mañana del día sexto.”

La última vez que vimos los versículos 24 y 25, hablamos de los animales terrestres. Y los vimos, de acuerdo con esos versículos, divididos en tres categorías. Tanto el versículo 24 como el 25 mencionan esas tres categorías; y también el versículo 26 repite algunas de ellas. Está la categoría del ganado o las bestias, los cuales dijimos que son los animales domésticos, animales que se pueden domesticar. Están las serpientes, refiriéndose a cualquier cosa que vive que está cerca del suelo, desde insectos a roedores y muchas otras cosas, reptiles y demás. Y están los animales de la tierra que se refiere sin duda a los animales más grandes de cuatro patas, no domesticados, que caminan sobre la tierra. Dios entonces, al crear esos animales, dio los toques finales al ambiente para el hombre. Y luego llegamos a los versículos 26 y 27; y esto es lo que comenzamos a ver con cierto detalle la última vez.

Dios dijo entonces que todo estaba listo. Todo el universo ha sido creado con el propósito de que el hombre viva en él y que vea la mano de Dios declarada a través de esto, a través del firmamento y a través de las bestias del campo, las cuales le darán gloria, tal como dijo el profeta Isaías. Dios creó un mundo entero, un ambiente entero para el hombre para que el hombre pudiera ver el genio creador maravilloso de la mente de Dios y Dios pudiera demostrar Su belleza, Su orden a través de todo el mundo creado; y Dios pudiera proveer un ambiente en donde desplegar Su gloria.

Y después, para concluir, una vez que todo estuvo preparado, se hizo la casa para el hombre. Versículo 26: “Entonces dijo Dios: “Hagamos al hombre a Nuestra imagen.”” Y aquí se nos presenta la corona de la Creación la cual es el hombre. Y no tengo tiempo para entrar en lo que vimos la semana pasada, pero estuvo muy involucrado y fue muy importante. Y espero que usted escuche la grabación. Si usted va a escuchar una grabación de esta serie, probablemente debe escuchar esta, a pesar de que todas, sino las ha oído, serán para su beneficio.

Comenzando con esta declaración, “hagamos al hombre,” detengámonos en ese punto. Aquí se resumen cuatro características en la creación del hombre. Cuatro características. La primera es la más importante, “hagamos al hombre a Nuestra imagen,” y después se dice de manera inmediata de otro modo: “conforme a Nuestra semejanza.” En el versículo 27: “Y creó Dios al hombre a Su imagen, a imagen de Dios lo creó,” como si de alguna manera no hubiéramos entendido el punto, se repite cuatro veces. El hombre es hecho a imagen de Dios. Se repite nuevamente en el capítulo 5, dice en el versículo 1: “El día en que creó Dios al hombre, a semejanza de Dios lo hizo.”

¿Qué significa ser hecho a imagen de Dios? Significa que usted no es un animal. Significa que usted no es un animal superior. Significa que usted no evolucionó de un mono, un orangután, un mandril o cualquier otra cosa. Desde el principio, el hombre fue creado siguiendo un patrón divino, hecho conforme a un patrón divino en lugar de hecho conforme únicamente de acuerdo a un patrón material terrestre. Y, por cierto, él es el único ser vivo en el universo de tiempo/espacio hecho conforme a un patrón divino. El hombre es trascendente. La parte más unida del hombre no puede ser reducida una fórmula química. La esencia misma del hombre no puede ser vista en el ADN. No puede ser encontrada en los cromosomas. No puede ser encontrada al diseccionar su cerebro. No puede encontrarse al abrir su corazón. No puede ser encontrada al analizar su sistema nervioso.

Usted puede tomar todos los experimentos científicos que quiera acerca de la anatomía de un ser humano y nunca descubrirá la verdadera parte del hombre, la cual es la realidad intangible de que él es un ser trascendente que no tiene componentes químicos. El hombre es diferente de cualquier otra criatura creada. En Eclesiastés capítulo 3, versículo 11, se hace una declaración asombrosa. “Todo lo hizo… hablando de Dios… hermoso en su tiempo. Y ha puesto eternidad en el corazón de ellos.”¡Qué gran declaración! Él ha puesto eternidad en el corazón de ellos. Esto es en el corazón de los hombres. Eso es solo verdad del hombre. En el versículo 21 de Eclesiastés 3: “¿Quién sabe que el espíritu de los hijos de los hombres sube arriba y que el espíritu del animal desciende abajo a la tierra?” El escritor está diciendo que el hombre, su espíritu, sube; y el espíritu de cualquier otra criatura creada, al morir, desciende. Deja de existir, va al suelo, por así decirlo, porque Dios ha establecido eternidad en nuestros corazones. Usted puede quitar su cuerpo y vamos a vivir para siempre.

Entonces, la imagen de Dios no está hablando de algún tipo de forma física. La imagen de Dios indica atributos que no son compartidos por ningún animal. Y la palabra conclusiva que le di era personal… El hombre es una persona, tiene personalidad. Éstos son sus distintivos… Tiene conciencia propia. Los animales son conscientes, pero no tienen conciencia propia, de sí mismos. Ellos están conscientes de su ambiente, reaccionan al ambiente, pero no saben que están reaccionando a su ambiente; es algo simplemente instintivo. Pero el hombre, es consciente y reacciona a su ambiente y sabe cómo reaccionar porque reacciona de manera cognitiva. El hombre tiene razón en vez de instinto. El hombre tiene la capacidad de pensar de manera abstracta. El hombre tiene la capacidad de apreciar la belleza, de sentir emociones, de ser moralmente consciente. Y por sobre todo, como hemos señalado la última vez, el hombre tiene la capacidad de la necesidad de relacionarse personalmente con otros, con otras personas y especialmente con Dios, siendo capaz de amarle y adorarle. Eso es personalidad.

El hombre tiene la capacidad de amar. El hombre tiene la capacidad de tener comunión, de conversar, de convivir. El hombre es la única criatura que existe en el mundo de espacio-tiempo que tiene lenguaje. Todo eso apunta a la Trinidad y es por lo que, tal como le dije la última vez, el versículo 26 indica: “Hagamos al hombre,” por primera vez y Dios se presenta como más que uno porque Él está haciendo al hombre a Su imagen; y el hombre es hecho para tener relaciones personales. Dios revela el hecho de que Él mismo es una Trinidad, como bien sabemos, y lo desarrolla a lo largo del resto de las Escrituras, particularmente el Nuevo Testamento, de tal manera que Dios en las relaciones de la Trinidad establece el modelo para las relaciones del hombre.

Eso es en cierta manera la esencia ontológica del hombre. La esencia ética del hombre, él tiene la capacidad de conducirse moralmente. Él tiene la capacidad de ser santo y justo. Él tiene la capacidad de ser santificado. Él tiene la capacidad de obedecer a Dios. Él tiene la capacidad de recibir salvación divina y eterna. El hombre creado a imagen de Dios; y eso es solo un breve repaso de lo que hemos visto la última vez, primordialmente indicando la personalidad; y por lo tanto, relaciones.

Ahora, veamos las tres características restantes del hombre que son descritas aquí. Número dos, el hombre no sólo es hecho a imagen de Dios, el hombre es el rey de la tierra. Él es el rey de la tierra. Veamos eso en los versículos 26 y 28. En el versículo 26, después de decir: “Hagamos al hombre a Nuestra imagen, conforme a Nuestra semejanza,” Dios dijo: “Y señoree… señoree.” Y después, Él pasa a describir todo: los peces del mar, las aves de los cielos, las bestias en toda la tierra, todo animal que se arrastra sobre la tierra. Y en el versículo 28 dice, a la mitad del versículo, “Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra y sojuzgadla. Y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.” El hombre fue diseñado por Dios para ser el soberano del planeta, para ser el rey del planeta. Versículo 26: “Señoree”. Versículo 28: “Sojuzgadla y señoread.”

Por cierto, el nombre en el versículo 26 es plural porque el hombre es un término colectivo. Esa es la razón por la que dice: “Hagamos al hombre a Nuestra imagen,” y después: “Señoree,” un nombre colectivo. El hombre, como especie, es creado a imagen de Dios conforme al patrón divino; y se le da la responsabilidad de ser soberano sobre toda la Creación, la Creación entera. Y después Dios regresa a lo largo de la secuencia. Usted recordará si regresa al día cinco, aparecen los peces, luego las aves, después el ganado, luego las cosas que se arrastran y luego las bestias o las cosas vivientes mencionadas al final del versículo 28. Entonces, la secuencia es repetida. Todas las formas de vida creadas más elevadas más allá de las plantas, las cuales serán mencionadas en un momento, están bajo el dominio soberano del hombre.

Esto involucra algo muy práctico. Vaya al capítulo 2, versículo 19. Y aquí se repite el mismo relato de la Creación, añadiéndose algunos detalles. “Jehová Dios formó, pues, de la tierra, toda bestia del campo y toda ave de los cielos.” Ya hemos aprendido eso, esto simplemente está resumiendo y repitiendo. “Y las trajo a Adán para que viese cómo las había de llamar; y todo lo que Adán llamó a los animales vivientes, ése es su nombre. Y puso a Adán nombre a toda bestia y ave de los cielos y a todo ganado del campo.” Esa fue la primera responsabilidad del hombre. Si iba a ser el soberano sobre toda la Creación, él tenía que identificar a la Creación. Él tenía que clasificar la Creación. Y lo hizo. Él tuvo la capacidad de mirar las características de una criatura dada y darle un nombre adecuado, lo cual hizo.

Y hay una segunda responsabilidad que tuvo el hombre, en el versículo 15, con respecto a la soberanía sobre la Creación. Capítulo 2, versículo 15: “Tomó, pues Jehová Dios al hombre,” antes de esto claro, creó Dios al hombre, “y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase.” Recuerde que todavía no hay maldición, no hay pecado. No hay caída, no hay muerte. Pero aquí, de alguna manera, se tenía que cuidar el huerto de Dios, tal como algunos teólogos lo han dicho. Necesitaba cuidar el huerto de Dios. No sabemos lo que eso significó, pero ésta fue la responsabilidad del hombre, asegurarse de que el huerto de Dios fuera cultivado y floreciera.

Ahora, regresen al versículo 8; aprendamos algo acerca de este huerto. “Y Jehová Dios plantó un huerto en Edén, al oriente; y puso allí al hombre que había formado. Y Jehová Dios hizo nacer de la tierra todo árbol delicioso a la vista y bueno para comer; también el árbol de la vida en medio del huerto y el árbol de la ciencia del bien y del mal.” Dos árboles que son diferenciados como árboles únicos.

“Y salía de Edén un río para regar el huerto y de allí se repartía en cuatro brazos. El nombre del uno era Pisón; éste es el que rodea toda la tierra de Havila, donde hay oro; y el oro de aquella tierra es bueno; hay allí también hay bedelio y ónice. El nombre del segundo río es Gihón; éste es el que rodea toda la tierra de Cus. Y el nombre del tercer río es Hidekel; éste es el que va al oriente de Asiria. Y el cuarto río es el Éufrates. Tomó pues Jehová Dios al hombre y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase.”

Las plantas necesitan agua. Y entonces, la responsabilidad del hombre era asegurarse de que todo fuera cuidado de manera apropiada. No sé todo lo que eso implicaba antes de la caída, porque nada podía morir; pero quizás podía florecer de una mejor manera para la gloria de Dios si era cuidadosamente atendido por el hombre.

Dios también le dio la responsabilidad al hombre en el huerto, tal como he leído, de nombrar a los animales. Lo hemos visto. Pero regrese por un momento al versículo 16. “Y mandó Jehová Dios al hombre diciendo: “De todo árbol del huerto podrás comer.”” Puedes disfrutar de todo eso. “”Mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás.”¿Qué es morir? ¿Qué es eso? Esa fue la única advertencia, la única advertencia.

Entonces, Dios coloca al hombre en el huerto con la responsabilidad de nombrar a los animales, lo cual muestra sus capacidades cognitivas, y también la responsabilidad de cuidar del jardín. La responsabilidad del hombre era aprender acerca de la Creación y glorificar a Dios por la maravilla de lo que veía; y luego clasificar a la Creación y de alguna manera moldear la Creación de tal manera que fuera una honra a su Creador en todo sentido. Recuerde, no había temor, no había muerte, no había derramamiento de sangre. Pero el hombre, sin embargo, tenía la responsabilidad de cuidar del huerto de Dios.

Y conforme pensaba en eso, pensé en mi jardín. Yo tengo un jardín caído. Tengo un jardín en el cual existe la muerte. Y yo puedo matar cosas tan bien como cualquier otra persona, a pesar de que esté tratando de hacer que vivan. Y comencé a pensar en el hecho de que nosotros todavía vivimos en el huerto de Dios… Ha sido brutalmente afectado por la caída y el pecado y la muerte. Pero todavía vivimos en un mundo que está diseñado por Dios para manifestar Su gloria. Y tenemos una responsabilidad, creo yo, de cuidar el huerto de Dios. No sé usted, pero cuando yo salgo al jardín que tenemos en nuestro hogar y veo todas estas plantas magníficas y hermosas floreciendo allí, mi respuesta instantánea es glorificar a Dios y alabarlo. Hay un hombre que viene cada semana y quien sabe muy bien lo que está haciendo y cuida de estas plantas para que se vean siempre hermosas. Y uno puede ir y cortar esas rosas magníficas en cualquier momento; y cuando usted viene a nuestra casa siempre encontrará pequeños contenedores llenos de magníficas rosas. Y cuando veo a ese hombre, que es cristiano, y le observo, en cierto sentido, como un siervo de Dios que está dando honor a Dios por el modo en él que cuida del jardín de Dios.

Yo no adoro en ningún sentido a las plantas, ni a ninguno de los pájaros que vienen… o creo que fue antes de ayer que un precioso cervatillo disfrutaba de nuestro jardín. Eso sólo ocurre ocasionalmente. Inclusive algún emú local suele aparecer y visitar. Creo que hay un enfoque razonable de todo esto. Realmente así lo creo. Yo creo que Dios le ha dado un pequeño espacio, un pequeño pedazo de Su mundo, del mundo de Dios, y es correcto que ese pequeño pedazo le de gloria al Creador. ¿No es asombroso cuando usted piensa en todas las plantas que Dios ha creado, por qué cree que las creó? ¿Para qué las creó? Para Su propia gloria. Y cuando usted cultiva esas cosas, está haciendo eso, está desplegando ese poder creador de Dios. Le gana a la pila de desechos en la zona central de Inglaterra. A los ríos muertos de Europa oriental. Gran parte del mundo comunista no vio más allá. Ellos simplemente destruyeron la creación debido a propósitos económicos. Eso sucede todo el tiempo…

Y no estoy convirtiéndome en un loco ambientalista, tal como son llamados. Pero creo que por lo menos hay un mandato de dominio aquí que indica que yo tengo una responsabilidad de permitir que la magnificencia de la Creación de Dios sea desplegada de la mejor manera que yo pueda, para tratar de algún modo de moldear el pequeño mundo donde vivo en una dirección que va hacia Dios. Ésta era la distinción de Juan Calvino, él de alguna manera quería moldear al mundo secular de manera que pudiera manifestar a Dios y que fuera en cierto modo sagrado. Entonces, todo lo que hacemos debería ser para la gloria de Dios. Tenemos una tierra maldecida con que lidiar; y eso no es fácil. Pero tal como Adán después de pecar, necesitamos trabajar al punto en el que sudamos para que la belleza creativa de Dios pueda desplegarse. Pueda verse. Todavía somos mayordomos de Su Creación. Y creo que como cristiano siento esa mayordomía. Reconozco que este es un planeta temporal, todo se quemará. Pero mientras que yo estoy aquí, quiero que Dios pueda ser desplegado.

A Adán se le dio esa responsabilidad. Nosotros, de este lado de la caída, de este lado del pecado, no podemos dominar el huerto de Dios como quisiéramos. Es un mundo salvaje; y escuchamos acerca de la muerte que ocurre en el mundo. Inclusive tenemos plantas que son mortales, ¿no es cierto? Plantas que son drogas. Bacterias que viven y cosas que matan, que han creado plagas que han literalmente resultado en la muerte de decenas de miles de personas. Tenemos animales que matan. No es el huerto que fue originalmente por la caída y la maldición. En el capítulo 2 de Hebreos, versículo 8, dice que Cristo, quien es el hombre supremo, ha sido coronado con gloria y honor, versículo 7. Y después, en el versículo 8, dice “Tú has colocado todas las cosas en sujeción o bajo sus pies.”

Y eso es verdad. Cristo, como el hombre encarnado, es verdaderamente el Rey de la tierra; porque al sujetar todas las cosas a Él no dejó nada que no esté sujeto a Él. Pero observe esta siguiente declaración, muy importante. “Pero ahora todavía no vemos todas las cosas sujetas a Él.”¿No es eso verdad? Cristo es el verdadero Rey de la tierra. Él fue hecho un poco más bajo que los ángeles, descendió y se volvió uno de nosotros y asumió el mandato de dominio; y debido a que Él es Dios, tiene el poder más grande para sujetar la Creación a sí mismo. Pero vemos a la Creación y todas las cosas fueron sujetas a Él, dice el versículo 8, todas las cosas. No existe nada que no esté sujeto a Él. Pero todavía no vemos todas las cosas sujetas a Él. No vemos a un reino animal bajo control, dócil y pasivo. No vemos a la vida de las plantas simplemente creciendo y fortaleciendo sin ninguna necesidad de ser cuidadas. No vemos a un mundo libre de guerras, odio, matanza, enfermedad, etcétera. Entonces, todavía no vemos todas las cosas sujetas a Él.

Pero… Lo veremos. Algún día, todas las cosas estarán sujetas a Él. Algún día, Él revertirá la caída. Él revertirá la maldición. Él será el Rey de la tierra. Observe el versículo 10: “Porque convenía que Él, por cuya causa son todas las cosas y por quien todas las cosas subsisten, que habiendo de llevar muchos hijos a la gloria, perfeccionarse por aflicciones al autor de la salvación de ellos.” A través de Su muerte, Él ganó el derecho de ser el soberano de la tierra; y Él tomará ese derecho e irá a Su gloria, gobernará a este mundo, someterá a este mundo y nos llevará junto con Él al traer a muchos hijos a la gloria.

Podríamos decir esto, que antes de la Caída, se dio un mandato de dominio al hombre que él podía ejercer. Y él tenía el control de todos los animales y tenía control del huerto de Dios. Pero lo perdió en la Caída; y será recuperado cuando Jesús, que todavía no ha sujetado todas las cosas a sí mismo, hará eso. Y eso está mirando al reino del milenio, a la tierra restaurada, al Edén invertido, por así decirlo.

Usted recuerda que el profeta Isaías dice que el desierto florecerá como una rosa, que el león se acostará con el Cordero, un niño jugará en un foso de serpientes; y si alguien se muere a los 100 años, morirá como bebe. De tal manera que la muerte, aún en su curso normal, será abatida. En una serie de programas de televisión que hice esta semana señalé que es razonable asumir o suponer que la gente que entra al milenio que esté viviendo en la tierra, vivirá a lo largo de los 1000 años completos sin morir. La muerte será mitigada. La maldición será mitigada. Todavía habrá elementos de la maldición en la tierra porque todavía nacerá gente en la tierra con una naturaleza pecaminosa quienes se rebelarán contra Dios. Entonces, el pecado estará ahí, pero será en gran parte sometido. Y luego, finalmente, al final de los 1000 años, toda la tierra se disolverá y serán creados un nuevo cielo y una nueva tierra en donde no hay pecado y no hay caída. Entonces, el hombre reinará con Cristo en el Reino. Y un día, cuando Cristo sujete a la Creación, disfrutaremos de esa sujeción de la Creación porque reinaremos con Él.

Lo segundo que decimos entonces acerca del hombre es que él es el rey de la tierra. Él es soberano en la tierra. Él no es solamente la extensión biológica de alguna otra criatura, fue hecho de algo diferente, a imagen de Dios, para gobernar este universo. Y él hará eso en las glorias del reino del milenio cuando junto con Cristo reine sobre el universo sujeto traído a sujeción por Jesucristo mismo. De hecho, lo señalan los profetas en las Escrituras, el Nuevo Testamento se refiere a esa tierra que será renovada al principio de los 1000 años. Entonces, ciertas características de la maldición van a ser mitigadas en ese momento. El hombre recibió esta soberanía desde el principio. Él se levanta por encima de todo el orden creado y es el soberano, el rey de la tierra.

En tercer lugar, encontramos en la Creación… Regresemos a Génesis… Encontramos que esto también es la responsabilidad del hombre. Dicen el versículo 28: “Y los bendijo Dios y les dijo: “Fructificad y multiplicaos, llenad la tierra.”” En el versículo 27 dice que Él los hizo varón y hembra. Esta es la tercera responsabilidad del hombre. Él debe manifestar la imagen de Dios, personalidad y relación, él debe ser el rey de la tierra, él debe cuidar del huerto de Dios, hacer todo lo que puede para guiar y someter al orden creado para desplegar el poder glorioso de Dios; y él es el propagador de la vida humana. Él es el propagador de la vida humana.

Entonces, Dios los hizo varón y hembra. Ese es el diseño de Dios para el matrimonio y la procreación. Hemos estado hablando del hecho de que la procreación existe en todo el mundo animal. Existe posible una capacidad procreadora entre las plantas que se reproducen por medio de semillas o semilla en el fruto. Dios le dio al hombre capacidades de relación; y después le dio Dios al hombre a una ayuda. Dicen el versículo 7 del capítulo 2 que Dios formó al hombre del polvo de la tierra, sopló en su nariz aliento de vida y fue el hombre un ser viviente. Y conforme usted lee más adelante este pasaje, versículo 18: “Dijo Jehová Dios: no es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él.”” Esto no va a funcionar porque tengo que seguir creando personas. Él no puede estar así. Tengo que hacerle una ayuda idónea.

Sé que la mayoría de las personas piensa que alguien tiene que lavar los platos, alguien tiene que sacar la basura, alguien tiene que hacer la cama. Ese no es el tipo de ayuda. Él necesitaba ayuda en algo fundamental y eso era la procreación, la propagación de la raza humana. Ese era el punto aquí. Él necesita una ayuda. Él necesita una compañera. Él necesita una compañera perfecta del polvo del cual el señor Dios había formado todo, pero había algo diferente acerca de la manera en la que Él formó a esta ayuda en el versículo 20. Dios miró a toda la Creación y no se halló ayuda idónea para él. No había nada en el orden creado que estuviera a su nivel. Y ahora necesitamos seguir afirmando eso. El hecho de ser un ser humano no es ser un animal glorificado, es ser un ser eterno hecho a imagen de Dios. Y sólo había uno; y ese era Adán.

“Entonces, Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán; y mientras este dormía tomó una de sus costillas y cerró la carne en su lugar. Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer y la trajo al hombre. Dijo entonces Adán: “Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; esta será llamada Varona porque del varón fue tomada.” Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su mujer; y serán una sola carne. Y estaban ambos desnudos, Adán y su mujer, y no se avergonzaban.” No había nada de qué avergonzarse porque no había ningún pecado. Esta sección que le acabo de leer en el capítulo 2 expande la declaración simple del versículo 27b que dice que dice varón y hembra los creó. Y ahí tiene cómo Dios hizo eso. El capítulo 2 no es una historia adicional, es una expansión del original.

En ambos lugares el varón es primero. Varón y hembra los creó. Y el capítulo 2 le dice en el versículo 7, que creó al hombre; y ahí en el versículo 18 y en adelante Él creó luego a la mujer. Esto es importante. El hombre es colocado primero y esto es necesario en la Creación. Y muestra la precisión asombrosa del libro de Génesis. Permítame decirle a qué me refiero. La investigación genética confirma esto, ya que el hombre tiene ambos cromosomas X, que por cierto producen mujeres, y los cromosomas Y que producen hombres. Los hombres son X e Y. Las mujeres no. Si la mujer hubiera sido creada primero y el hombre hubiera sido tomado del cuerpo de ella, entonces la reproducción habría sido imposible ya que no habría habido nada más que cromosomas X, en cuyo caso sólo mujeres podrían haber sido reproducidas porque las mujeres no tienen un cromosoma Y. El hombre tenía que ser creado primero porque tiene un cromosoma X y un cromosoma Y; y el cromosoma Y produce un hombre y el cromosoma X, una mujer.

Dios sabía exactamente lo que Él estaba haciendo. Y es por eso que entró, tomó un hueso; y ese hueso, si nos ponemos un poco científicos, tenía el ADN codificado en la estructura celular con la cual Él crearía a un hombre. Él hizo una mujer a partir de ese hueso, hizo una compañera para Adán; y entonces juntos podían producir hombres y mujeres. Entonces, los cromosomas X y los cromosomas Y eran bien conocidos para Dios, aunque no aparecen en el libro de Génesis. El hombre tenía el material genético para que una mujer pudiera ser tomada de él y estar genéticamente relacionada a él siendo del mismo género; y entonces a través de la relación con ella pudiera procrear tanto hombres como mujeres. Entonces, juntos, cumplen el mandato de dominio del versículo 28: “Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra y sojuzgadla.”

Fructificad y multiplicaos… La palabra técnica para eso es fecundidad, significa la habilidad de procrear. Y por cierto, esto se encuentra todo a lo largo de Génesis. No voy a tomar el tiempo, pero usted lo puede hacer… capítulo 9, Dios bendijo a Noé después del Diluvio y sus hijos y les dijo que tenían que cumplir el mandato original, “fructificad y multiplicaos y llenad la tierra.” Hagan bebés en el sentido coloquial, produzcan niños. Y en el capítulo 17 del libro de Génesis, en el versículo 16, habla de Abraham y Sara: “La bendeciré, y también te daré de ella un hijo; sí, la bendeciré y vendrá a ser madre de naciones; Reyes de pueblos vendrán de ella.” En el versículo 20: “Y en cuanto a Ismael, también te he oído; he aquí que le bendeciré y le haré fructificar y multiplicar mucho en gran manera.” Esto es hacerse fructífero y multiplicarse es la expresión en el Antiguo Testamento para procreación. Entonces, el diseño del hombre y la mujer permitiría que el hombre procreara, lo cual permitiría que el hombre tuviera la responsabilidad maravillosa y el privilegio de producir a otros a imagen de Dios. ¡Qué bendición tan increíble, tan increíble! Usted trae un pequeño bebé al mundo; es una persona eterna hecha la imagen de Dios.

No existe nada como eso. No hay absolutamente nada como eso porque esa pequeña vida tiene la capacidad de tener una relación. Sea una relación que yo disfruto con un miembro de la familia como mi padre, quien está cerca del fin de su vida o sea una relación con mi pequeña nieta que viene corriendo hacia mí con ambos brazos al aire, pidiéndome que la levante y la abrace. Esas son las cosas más ricas en toda la vida, las relaciones. Y tenemos el privilegio y el gozo de enriquecer nuestra propia relación en el matrimonio al multiplicar y al traer a esa unión a otros capaces de tener una comunión profunda y personal, de tener conversación, de tener convivencia. Podemos disfrutar con ellos las mismas relaciones personales que disfrutamos uno con el otro; y por lo tanto Dios está diciendo que puede extender este dominio sobre la faz de la tierra, llena la tierra, Génesis 9:1, llena la tierra. Lo mismo en Génesis 1:28, llena la tierra.

Dios diseñó el matrimonio, un hombre, una mujer; eso es claro partir de lo que le acabo de leer al final del capítulo dos. El hombre deja a su padre y a su madre y se une a su mujer; se vuelven una carne. Y la manera en que se vuelven una carne es en la vida que viene a partir de ellos. Una carne podría significar que tiene intimidad sexual, una carne podría significar que piensan de manera semejante, igual; y hacen las cosas juntos. Pero, la expresión más pura y verdadera de una carne es cuando los dos se unen en una carne, una vida… Y ese fue el mandato para el hombre, porque al hacerlo el hombre multiplica la imagen de Dios. Es por eso que hablamos con tanto énfasis a los padres cristianos que tienen hijos pequeños para que comprendan la administración que tienen, dada por Dios, de criar a ese pequeño hecho a imagen de Dios, llevándolo de regreso al conocimiento de Dios a través de la fe en Jesucristo.

Entonces, Dios estableció esta capacidad, esta capacidad de ser fecundos, tal como es llamada, esta habilidad de procrear; y Dios estableció al matrimonio como el ambiente… Un hombre, una mujer de por vida… En lo cual esto se llevaría a cabo. Fue un recurso de evolución que estaba tratando de explicar la conducta del hombre de una manera de evolución. Y ellos no podían descubrir por qué era eso… Esta fue la declaración… ¿Por qué los humanos casi siempre terminan en lo que llaman pares? No podían entender cómo la evolución produce eso. Parece que en nuestra cultura no sucede de esa manera, o sí? La gente no va por todos lados teniendo bebés y teniendo hijos ilegítimos que nacen; pero de acuerdo con este recurso, ellos dijeron que el 98% de los seres humanos de la tierra termina en un par. Eso es porque Dios nos hizo de esa manera. Por supuesto, todos los feministas y todos los homosexuales quieren hacer todo lo que hacen para atacar y destruir la intención de Dios. Y ellos han sido muy exitosos en nuestra sociedad. Y debido a eso, Romanos 1 dice que la ira de Dios ha venido sobre ellos. Bueno, suficiente acerca de eso.

El hombre, entonces, es creado a imagen de Dios. Él es creado para ser rey de la tierra. Él es creado para ser el propagador de la vida. Y finalmente, él fue creado como el destinatario del gozo. Dios quería bendecirlo. Y dice en el versículo 28: “Y los bendijo Dios.” Dios los bendijo. Él simplemente quería a alguien a quien pudiera bendecir. Y los bendijo.

¿Cómo los bendijo? Bueno, los bendijo con dominio. Los bendijo con una imagen divina, con un ser eterno. Los bendijo con la capacidad de tener relaciones. Los bendijo con personalidad. Los bendijo con la habilidad de comprender Su Creación. Los bendijo con la capacidad de conocerlo a Él tanto como de conocerse el uno al otro. Los bendijo con la habilidad de reproducirse a sí mismos y llenar la tierra con otros hechos a imagen de Dios. Y los bendijo de otra manera, versículo 29: “Y dijo Dios: “He aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra; y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer.”

¿Se ha preguntado alguna vez por qué Dios creó a este mundo con una variedad tan extensa de comida simplemente en el área de las plantas, las frutas y los vegetales? Quite la carne, porque no hay muerte en este punto; entonces, cuando el hombre es originalmente creado, es vegetariano. Pero parece que no hay fin para toda la vegetación, todo lo que crece, lo que cuelga de los árboles, para el gozo del hombre. Con frecuencia he pensado que Dios pudo haber hecho un cielo color marrón, agua color marrón y un mundo sin color y arroz. Y entonces, todo lo que usted haría toda su vida es comer arroz… O lo que fuera. ¿Pero por qué llenó Dios este mundo con una variedad tan grande de plantas, de vegetales, de frutas?

Cada vez que viajo a una nueva cultura, otro lugar en el mundo, me presentan algo que la gente obtiene de la tierra y come. Es realmente asombroso. Algunas de ellas no las quiero volver a probar, pero eso quizás tiene que ver más con la manera en que están preparados que con lo que se podría hacer con ellos… Usted sabe, como cubrirlas con mucho queso o algo. Pero continúa sorprendiéndome; y Dios ha proporcionado esto con una habilidad humana extraordinaria que es el sentido del gusto. Algo que usted da por sentado. Y la capacidad de oler. Usted piensa que primordialmente prueba, pero en realidad huele más de lo que prueba. Pero Dios nos ha dado la capacidad de probar ciertas cosas, y qué bendición para que podamos literalmente disfrutar de la cosecha inmensa que Dios ha provisto para nosotros.

Entonces, en un principio, Adán y Eva eran vegetarianos. Podían comer toda planta que daba semilla que estaba en toda la superficie de la tierra, cada árbol que daba fruto con semilla era de alimento para ellos. Y a toda bestia de la tierra y a toda ave de los cielos y a todo lo que se movía sobre la tierra que tenían vida, toda planta verde les será para comer. “Y fue así.” Nuevamente, ese tipo de declaración que indica que ese fue el patrón permanente establecido. El hombre era vegetariano y los animales también eran vegetarianos en la Creación. ¿Por qué? Porque no había muerte, nada moría… Nada moría. Dios estableció esto como el patrón fijo original. Era permanente en ese entonces. “Y fue así” indica permanencia.

Había sólo una excepción, capítulo 2, versículo 9, estaba el árbol de la vida en medio del huerto, y también el árbol de la ciencia del bien y del mal. Versículo 16: “Y mandó Jehová Dios al hombre diciendo: “De todo árbol del huerto podrás comer; mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás.” Podían comer del árbol de la vida todo lo que quisieran, pero no podían comer del árbol de la ciencia del bien y del mal. Comer de lo que estaba prohibido arruinaría el diseño original produciendo muerte y putrefacción.

Esa es una triste historia, ¿no es cierto? Porque eso es exactamente, exactamente lo que hicieron. El capítulo 3 nos cuenta la terrible historia; y no sabemos cuánto tiempo pasó, no sabemos si fueron décadas o si fueron cientos de años, pero llegó el tiempo cuando Eva fue engañada por la serpiente. La serpiente le mintió y ella creyó la mentira. Y ella desobedeció a Dios y comió. Y después Adán deliberadamente desobedeció a Dios y comió; y todo cambió, todo.

Capituló 3, versículo 19, de pronto cuidar del huerto no era fácil. Regresando al versículo 17: “Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer y comiste del árbol que te mandé diciendo: “No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida. Espinos y cardos te producirá y comerás plantas del campo. Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra.” Toda tu vida será un gran desafío. Tendrás que trabajar duro para poder comer de la vegetación que antes era accesible, estaba lista para ti.

Y luego, dice en el versículo 21: “Y Jehová Dios hizo al hombre y a su mujer túnicas de pieles,” esa es la primera muerte. Para poder hacer una prenda de vestir de piel, Dios tuvo que matar al animal. Y Dios mató al primer animal para cubrir la desnudez de Adán y de su mujer.

En el capítulo 4, versículo 4: “Y Abel trajo también de los primogénitos de sus ovejas, de lo más gordo de ellas. Y miró Jehová con agrado Abel y a su ofrenda.” Eso significa que él trajo un sacrificio de un animal, mató a un animal; y el señor consideró a Abel y a su ofrenda. El Señor aceptó la muerte de los animales como un sacrificio, lo cual significa que la muerte de un animal fue iniciada por Dios, aceptada por Dios dentro del marco de Su sistema sacrificial porque, por supuesto, apuntaba a la paga del pecado que es muerte. Y Dios, más adelante, permitió que la gente comiera carne.

En el capítulo 9, cuando Noé y sus hijos salieron del arca, Dios les dijo: “Fructificad y multiplicaos y llenad la tierra,” capítulo 9, versículo 2: “El temor y el miedo de vosotros estarán sobre todo animal de la tierra.” Ahora, instantáneamente, va a ser el rey de la tierra, va a tener autoridad sobre estos animales, pero no van a ser amables con eso, ellos te temerán. “Sobre todo animal de la tierra y sobre toda ave de los cielos, en todo lo que se mueva sobre la tierra y en todos los peces del mar; en vuestra mano son entregados. Todo lo que se mueve y vive os será para mantenimiento: así como las legumbres y plantas verdes, os lo he dado todo.”

Entonces, no crea que ser vegetariano es el modo cristiano. Fue originalmente el modo, pero entonces no había pecado; Dios permitió que la gente comiera carne una vez que hubo pecado. Y creo que eso es muy, muy importante porque Dios demostró originalmente a través de esas muertes que había muerte a través del pecado; la muerte requería un sacrificio, la muerte requería inclusive un sustituto.

Ahora, en el glorioso Reino milenario por venir la pregunta podría surgir… ¿Será lo mismo? Bueno no, los animales estarán domesticados y no serán salvajes; pero algunos animales serán matados durante el Reino milenario porque de acuerdo con Ezequiel 40 al 48, habrá sacrificios que serán llevados a cabo en el templo milenario. Entonces, algunos de ellos serán matados por lo menos para festivales conmemorativos en el templo milenario; y el pecado existirá, tal como dije, en el Milenio. Pero habrá cierto regreso al diseño original. El profeta Isaías quiere que comprendamos, y lo señalé en alguna referencia anteriormente, quiere que entendamos que el mundo será diferente en cierto grado. “La vaca y el oso pacerán, sus crías se echarán juntas; y el león, como el buey, comerá paja. Y el niño de pecho jugará sobre la cueva del áspid; y el recién destetado extenderá su mano sobre la caverna de la víbora.” Entonces, definitivamente habrá cierta inversión de la maldición, a pesar de que no será total. En Isaías 65:25: “El lobo y el cordero serán apacentados juntos; y el león comerá paja como el buey; y el polvo será el alimento de la serpiente.” Habrá algunos cambios.

Para resumir, obviamente hay mucho más que podemos profundizar en el capítulo 2; y veremos si lo hacemos en el futuro. Pero por el momento, Dios creó al hombre a Su imagen, creó al hombre para ser rey de la tierra, creó al hombre para procrear, para propagarse y para llenar la tierra con otros que serían hechos a la imagen de Dios. Él creó al hombre para disfrutar la riqueza de Su bendición. Y cuando todo eso fue hecho, dice el versículo 31: “Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera.” No sólo las partes, ya comentó acerca de que las partes eran buenas, en esta ocasión Él dice que era bueno en gran manera… Esa es la primera vez. Y no tan sólo las partes, sino vio todo lo que Él había hecho. Nuevamente reiteramos que Él es el Creador y el Hacedor de todo; no hay muerte porque no hay maldad, no hay pecado y no hay caída.

Eso termina con toda posibilidad de evolución, incluyendo cualquier tipo de evolución teísta que depende de la muerte. No había muerte. Las cosas no estaban mutando y muriendo por billones de años durante este tiempo. Cuando Dios dice un día, Él dice en realidad un día. Entonces, usted llega al capítulo 2, versículo 1: “Fueron pues acabados los cielos y la tierra y todo el ejército de ellos.” Eso es todo, no hay más; esa es la historia. Comenzó y terminó en 32 versículos; y nos dio la descripción completa del universo creado en su perfección completa. ¿Cree usted eso? Es la palabra de Dios, ¿no es cierto?

Padre, te agradecemos esta noche por estas semanas en las que hemos podido ver esto; ver Tu mano poderosa y gloriosa. Gracias por ser nuestro Creador, nuestro Sustentador, el consumador del universo. Gracias por ser nuestro Salvador, nuestro Señor, nuestro amigo. Gracias por ser nuestro Padre; que el gran Creador se convirtió en mi Salvador es una realidad maravillosa. Te bendecimos y te damos gracias en el nombre de tu Hijo. Amén.

John MacArthur

Es el pastor-maestro de Grace Community Church en Sun Valley, California, así como también autor, orador, rector emérito de The Master’s University and Seminary y profesor destacado del ministerio de medios de comunicación de Grace to You.

Desde que completó su primer libro que fue un éxito en ventas, El Evangelio según Jesucristo, en el año 1988, John ha escrito cerca de 400 libros y guías de estudio, incluyendo Fuego Extraño, Avergonzados del Evangelio, El Asesinato de Jesús, El Hijo Pródigo, Doce Hombres Inconcebibles, Verdad en Guerra, El Jesús que no Puedes Ignorar, Esclavo, Una Vida Perfecta y la serie de Comentarios MacArthur del Nuevo Testamento. Los títulos de John han sido traducidos a más de dos docenas de idiomas. La Biblia de estudio MacArthur, el recurso que es la piedra angular de su ministerio, está disponible en el idioma inglés (NKJ, NAS y ESV), español, ruso, alemán, francés, portugués, italiano, árabe y chino.

John y su esposa, Patricia, viven en el sur de California y tienen cuatro hijos casados: Matt, Marcy, Mark y Melinda. Ellos también disfrutan de la alegre compañía de sus 15 nietos.

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