“Siempre te ayudaré.” Isaías 41:10.

6 de Enero
“Siempre te ayudaré.” Isaías 41:10.

a1La promesa de ayer nos aseguraba fortaleza para lo que tenemos que hacer, pero esta promesa nos garantiza ayuda en los casos en los que no podemos actuar solos. El Señor dice: “Siempre te ayudaré.” La fortaleza interior es suplementada con ayuda exterior. Dios puede levantarnos aliados en nuestra guerra si pareciera bueno a Sus ojos; y aun si no nos enviara ayuda humana, Él mismo estará a nuestro lado, y esto es todavía mejor. “Nuestro Augusto Aliado” es mejor que legiones de ayudadores mortales.
Su ayuda es oportuna: es nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. Su ayuda es muy sabia: Él sabe cómo dar a cada hombre una ayuda idónea y adecuada para él. Su ayuda es sumamente eficaz; en cambio la ayuda del hombre es vana. Su ayuda es más que ayuda, pues Él soporta toda la carga, y suministra toda la ayuda. “El Señor es mi ayudador; no temeré lo que me pueda hacer el hombre.”

Debido a que Él ya ha sido nuestra ayuda, tenemos confianza en Él para el presente y para el futuro. Nuestra oración es: “Jehová, sé tú mi ayudador.” Nuestra experiencia es: “el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad.” Nuestra esperanza es: “Alzaré mis ojos a los montes; ¿de dónde vendrá mi socorro?” Y nuestro cántico pronto será: “Tú, Jehová, me ayudaste.”

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Yo soy tu Dios que te esfuerzo.” Isaías 41:10.

5 de Enero
“Yo soy tu Dios que te esfuerzo.” Isaías 41:10.

a1Cuando somos llamados a servir o a sufrir, hacemos un inventario de nuestras fuerzas, y descubrimos que son menores de lo que pensábamos, y menores de las que requerimos. Pero nuestro corazón no ha de abatirse en nuestro interior, ya que contamos con una palabra como esta, en la que podemos apoyarnos, pues nos garantiza todo lo que podamos necesitar. Dios tiene una fuerza omnipotente y Él puede comunicarnos esa fuerza, y nos promete que lo hará. Él será el alimento para nuestras almas, y la salud de nuestros corazones; y así, Él nos dará fortaleza. No se puede saber cuánto poder pondrá Dios en un hombre. Cuando la fortaleza divina viene, la debilidad humana ya no es más un obstáculo.

¿No recordamos épocas de trabajos y pruebas en las que recibimos tal fortaleza especial que nos sorprendimos de nosotros mismos? En medio del peligro conservamos la calma, ante la pérdida de seres queridos estábamos resignados, ante la calumnia poseíamos dominio propio, y en la enfermedad éramos pacientes. El hecho es que Dios provee una fortaleza inesperada cuando nos sobrevienen pruebas inusuales. Nos levantamos por encima de nuestras débiles constituciones. Los cobardes hacen papeles de hombres, los insensatos reciben sabiduría, y a los silenciosos les es dado en el preciso instante lo que han de hablar. Mi propia debilidad hace que me acobarde, pero la promesa de Dios me vuelve valeroso. Señor, fortaléceme “conforme a Tu dicho.”

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Y te haré dormir segura.” Oseas 2:18.

4 de Enero
“Y te haré dormir segura.” Oseas 2:18.

a1Sí, los santos habrán de tener paz. El pasaje del cual es tomada esta graciosa palabra habla de paz “con las bestias del campo, con las aves del cielo y con las serpientes de la tierra.” ¡Esta paz es con enemigos terrenales, con males misteriosos, y con pequeñas molestias! Cualquiera de estas cosas podría impedirnos dormir seguros, pero ninguna de ellas lo hará. El Señor destruirá completamente aquellas cosas que amenazan a Su pueblo: “Quitaré de la tierra arco y espada y guerra.” La paz será en verdad profunda cuando todos los instrumentos que producen inquietud sean destrozados.

Con esta paz vendrá el descanso. “Pues que a su amado dará Dios el sueño.” Plenamente provistos y divinamente aquietados, los creyentes duermen en calmado descanso.

Este descanso será seguro. Una cosa es dormir, pero algo muy diferente es “dormir seguro.” Somos conducidos a la tierra prometida, a la casa del Padre, al aposento del amor, y al pecho de Cristo: seguramente ahora podemos “dormir seguros.” Para un creyente es más seguro dormir en paz que estar vigilante y preocupado.

“En lugares de delicados pastos me hará descansar.” Nunca encontraremos el descanso hasta que el Consolador nos haga dormir seguros.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“La tierra en que estás acostado te la daré a ti y a tu descendencia.” Génesis 28:13.

3 de Enero
“La tierra en que estás acostado te la daré a ti y a tu descendencia.” Génesis 28:13.

a1Ninguna promesa es de interpretación privada: las promesas no pertenecen a un solo santo, sino a todos los creyentes. Hermano mío, si tú puedes acostarte en fe sobre una promesa, y descansar sobre ella, es tuya. Jacob tomó posesión del lugar al que “llegó”, y en el que durmió y descansó. Poco se imaginaba que al acostar su humanidad sobre el suelo y usar las piedras del lugar como almohadas, estaría tomando posesión de la tierra; y, sin embargo, así fue. Vio en su sueño esa maravillosa escalera que une para todos los creyentes la tierra con el cielo; y en verdad el lugar donde estaba la base de la escalera había de pertenecerle por derecho, pues de otra manera no habría podido alcanzar la divina escalinata. Todas las promesas de Dios son Sí y Amén en Cristo Jesús; y como Él es nuestro, cada promesa es nuestra si nos acostamos en ella en confiada paz.

Vamos, tú que estás cansado, usa las palabras de tu Señor como tu almohada. Acuéstate en paz. Sueña únicamente con Él. Jesús es tu escalera de luz. Mira a los ángeles subir y bajar sobre Él entre tu alma y tu Dios; y puedes estar seguro de que la promesa es tu propia porción que te ha sido dada por Dios, y que no cometerás un robo si la tomas para ti, como expresada especialmente para ti.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román.

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Y el Dios de paz aplastará en breve a Satanás bajo vuestros pies.” Romanos 16:20.

2 de Enero
“Y el Dios de paz aplastará en breve a Satanás bajo vuestros pies.” Romanos 16:20.

a1Esta promesa es una apropiada continuación de la promesa de ayer. Evidentemente hemos de ser conformados a nuestra Cabeza del pacto, no sólo en Su herida en Su calcañar, sino en Su conquista del maligno. Bajo nuestros pies el dragón antiguo ha de ser herido. Los creyentes romanos estaban afligidos por contiendas en la iglesia; pero su Dios era “el Dios de paz”, y proporcionaba descanso a su alma. El archienemigo hacía tropezar el pie de los incautos y engañaba el corazón de los ingenuos; pero a él le toca la peor parte, y ha de ser hollado por aquellos a quienes había atribulado. Esta victoria no vendrá al pueblo de Dios por causa de su propia habilidad o poder; Dios mismo ha de herir a Satanás. Aunque habrá de ser aplastando bajo vuestros pies, el golpe será asestado únicamente por el Señor.

¡Aplastemos valerosamente bajo nuestros pies al tentador! No sólo los espíritus inferiores, sino el propio Príncipe de las tinieblas han de ser aplastados por nosotros. Con confianza absoluta en Dios esperemos una rápida victoria. “EN BREVE.” ¡Feliz palabra! ¡En breve aplastaremos a la serpiente antigua! ¡Qué gozo es aplastar al mal! ¡Qué deshonra es para Satanás ser aplastado por pies humanos! Aplastemos al tentador bajo nuestros pies por medio de la fe en Jesús.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.