“Pues que a su amado dará Dios el sueño.” Salmo 127:2.

2 de Julio
“Pues que a su amado dará Dios el sueño.” Salmo 127:2.

a1La nuestra no es una vida de ansioso afán, sino de fe feliz. Nuestro Padre celestial suplirá las necesidades de Sus propios hijos, y Él sabe de qué tenemos necesidad, antes de que se lo pidamos. Por tanto, podemos retirarnos a la cama a la hora indicada, sin necesidad de agotarnos quedándonos despiertos hasta tarde para tramar, y planear y fraguar. Si hemos aprendido a confiar en nuestro Dios, no nos quedaremos despiertos mientras el miedo roe nuestros corazones; pondremos nuestras preocupaciones en el Señor, y nuestra meditación acerca de Él será dulce, y Él nos dará un sueño reparador.

Ser el amado del Señor es el honor más elevado posible, y quien lo tiene debería sentir que la propia ambición no podría desear nada más, y, por tanto, cualquier deseo egoísta debe dormir. ¿Qué más hay, incluso en el cielo, que el amor de Dios? Reposa, entonces, oh alma, pues posees todas las cosas.

Sin embargo, damos vueltas de un lado al otro a menos que el propio Señor nos proporcione, no sólo las razones para el descanso, sino el descanso mismo. Sí, Él hace esto. Jesús mismo es nuestra paz, nuestro reposo, nuestro todo. En Su pecho dormimos en perfecta seguridad, tanto en la vida como en la muerte.

“Rociado de nuevo con la sangre perdonadora,
Me acuesto a descansar,
Como en los brazos de mi Dios,
O en el pecho de mi Salvador.”

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Dios estará con vosotros.” Génesis 48:21.

1 de Julio
“Dios estará con vosotros.” Génesis 48:21.

a1El buen anciano Jacob no podía estar más con José, pues su hora de morir había llegado: pero dejaba a su hijo sin ansiedad, pues dijo confiadamente: “Dios estará con vosotros.” Cuando nuestras más amadas relaciones, o nuestros más útiles amigos, son llamados al hogar por la muerte, debemos consolarnos con la reflexión de que el Señor no se ha apartado de nosotros, sino que vive para nosotros, y permanece con nosotros para siempre.

Si Dios está con nosotros, estamos en una compañía ennoblecedora, aunque seamos pobres y despreciados. Si Dios está con nosotros, tenemos una fuerza que es suficiente para todo, pues nada es demasiado difícil para el Señor. Si Dios está con nosotros, estamos seguros siempre, pues nadie puede hacer daño a quienes caminan bajo Su sombra. ¡Oh, qué gozo tenemos aquí! No sólo Dios está con nosotros, sino que estará con nosotros. Con nosotros como individuos; con nosotros como familias; con nosotros como iglesias. ¿Acaso no es el propio nombre de Jesús: Emanuel, Dios con nosotros? ¿Acaso no es esto lo mejor de todo, que Dios esté con nosotros? Hemos de ser valerosamente diligentes, y gozosamente esperanzados. Nuestra causa ha de prosperar y la verdad ha de triunfar, pues el Señor está con aquellos que están con Él.

Que durante todo este día esta preciosa palabra sea gozada por cada creyente que lea «LA SANTA BIBLIA». No hay una mayor felicidad posible.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.