Sexting

Sexting

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Mary Kassian

(Precaución: Este artículo puede contener material explícito que no es apropiado para jóvenes)

¿Qué consigues cuando mezclas los celulares con una cultura de chicas que se volvieron salvajes? Sexting. Es una práctica mediante la cual mujeres jóvenes envían mensajes a sus novios o pretendientes con fotos desnudas o parcialmente desnudas. Es la última locura. Y ha ido en aumento.

Una encuesta a 1,280 adolescentes y jóvenes adultas-conducida por una empresa líder global en investigación sobre adolescentes y jóvenes en sus 20’s -reporta que una de cada cinco adolescentes (22%)-y 11% de adolescentes entre 13-16 años-dicen que han enviado, o posteado en internet, imágenes de ellas mismas, semidesnudas. Estas imágenes también corren rápidamente: un tercio (33%) de los adolescentes y un cuarto (25%) de las adolescentes dicen que les han compartido imágenes desnudas o semidesnudas enviadas en privado. Las estadísticas sobre adultos jóvenes entre 20 a 26 años son todavía impactantes. Más de un tercio (36%) de las mujeres adultas jóvenes han enviado o posteado imágenes de sí mismas, desnudas o semidesnudas.

sexting-_headerLas agencias de cumplimiento de las leyes están luchando cómo manejar este fenómeno. En algunos casos en Estados Unidos, los fiscales han amenazado con imponer cargos por pornografía infantil a los adolescentes que reciben o envían estos mensajes. En Pensilvania, un fiscal amenazó con procesar tres adolescentes con traficar pornografía infantil luego de que fotos de ellas sin sujetadores o en su ropa interior terminaron en los teléfonos de sus compañeros de clases. La condenación podría conllevar prisión o ser registrado como ofensor sexual. Para evitar esas sanciones, el fiscal ofreció que las jóvenes participaran en un programa de 5 semanas de re-educación, donde pudieran discutir lo que habían «hecho mal» y «qué significa ser una joven». Pero sus padres y la Sociedad de Libertades Civiles estadounidenses intervinieron. Argumentaron que estas jóvenes tenían todo el derecho de enviar esas fotos.

Hay tanto que podría decirse acerca de esto, pero lo que me resulta interesante, fue la insistencia del fiscal de que las jóvenes necesitaban ser re-educadas acerca de lo que «significa ser una joven». La ironía de esta situación es que las acciones de estas jóvenes están completamente alineadas con la definición de esta cultura de lo que es femineidad.

La razón por la que ellas hacen sexting es porque se les ha re-educado acerca de lo que significa ser una joven. Son los primeros frutos de una cultura verdaderamente feminista. Se les ha enseñado -y realmente lo creen-que las mujeres tienen el derecho y el poder de hacer y ser cualquier cosa que ellas quieran. ¡Las mujeres se definen a sí mismas! Por lo tanto, en sus mentes ellas no han hecho nada malo. Sexting es otra forma de expresión del poder de las chicas. No es otra cosa que la aplicación práctica del mantra de Betty Friedan de que «¡Nosotras las mujeres no necesitamos ni podemos confiar en otra autoridad que nuestra propia verdad personal!»

Los autores de la Encuesta sobre Sexo y Tecnología concluyeron que las adolescentes necesitan pensar antes de presionar el botón de «enviar» y que los padres necesitan hablar con sus hijos sobre sexo y tecnología. Indudablemente es verdad.

Pero mientras no presentemos a nuestras jóvenes con una nueva y hermosa visión de la femineidad-una visión bíblica…una visión alta y noble que habla a su verdadera identidad y propósito ellas continuarán persiguiendo el ideal moderno sexualizado y se escurrirán por la cuesta resbalosa. Mujeres, es hora de rechazar la noción feminista de que las mujeres pueden definir lo que es la femineidad. Es tiempo de mirar a nuestro Creador para obtener la verdadera definición de femineidad. Es tiempo de levantarnos por las mentes y corazones de la próxima generación de mujeres. Es tiempo de una contra-revolución.

Un par de preguntas para ti:

¿Es el sexting solo otra expresión del poder de las chicas?

¿Cómo re-educamos a nuestras hijas en lo que «significa ser una joven»?

¿Cómo la protegemos de las formas mundanas de pensar?

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Este artículo procede del Ministerio Aviva Nuestros Corazones ® http://www.avivanuestroscorazones.com

El material publicado en esta página se encuentra disponible para ser compartido gratuitamente, en cuyo caso, agradecemos su integridad al citar la fuente en respeto a nuestros derechos de autor.

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NO A CUALQUIERA

NO A CUALQUIERA

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 Pablo Martini
Programa No. 2016-06-24

Muchas personas acudieron al Señor Jesús para hacerle preguntas. Para cuestionar su autoridad y comisión. Para fingir una religiosidad hipócrita ignorando que estaban frente al que todo lo ve. Pero pocas personas recibieron de sus labios la respuesta que ellos exigían. De alguna manera, este Jesús revelaba secretos del cielo en la medida que percibía sinceridad, corazón necesitado y reconocimiento de incapacidad. De lo contrario, no satisfacía la curiosidad de cualquiera. Sus palabras eran vida y debían ser administradas con dirección del cielo. Pero quizás, de todas las personas que se encontraron y entablaron una charla con el Maestro y recibieron una de las revelaciones más directas del secreto de los siglos, haya sido justamente la menos indicada desde el punto de vista humano. Primero, una mujer. De menor rango que un hombre, según la cultura de su época. Segundo de Samaria, ciudad rival de Judea. De vida moral cuestionable. Divorciada cinco veces. Discriminada, devastada. Juzgada y anónima. Ni siquiera el nombre sabemos. Despreciada de los despreciados. La más insignificante de la región, pero con la condición indispensable para recibir palabras que sacian el alma: Un corazón hambriento. El capítulo cuatro de San Juan narra el evento. La charla se había tornado interesante y llegó el momento cúlmine: “Sé que viene el Mesías, al que llaman el Cristo —respondió la mujer—. Cuando él venga nos explicará todas las cosas. —Ése soy yo, el que habla contigo —le dijo Jesús.” ¿Puedes creerlo?… Jesús no le reveló este secreto al curioso Pilato. Tampoco a la realeza herodiana. Ni siquiera al Sanedrín, custodio de la ley. No fue frente a una corte romana o un grupo de elocuentes pensadores de su época. No. Fue a la sombra de un pozo, en una ciudad rechazada, frente a una vida despreciada. Fue tal la emoción de esta mujer que salió corriendo para dar la noticia a su gente y dejó olvidado su cántaro. Su carga, su ícono de insatisfacción crónica. Es que ya no lo necesitaba. Había sido saciada. Porque son bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia. Solamente ellos serán saciados. No pierdas tu tiempo dirigiéndote a Jesús parado sobre el umbral de tus razonamientos, prejuicios y justificaciones. Sólo cuando le busques arrepentido, con hambre y sed de ser justificado, hallarás respuesta.

PENSAMIENTO DEL DÍA:

No importa cuán insignificante aparente ser tu vida. Si te diriges a Dios en sinceridad cobrará inmediato valor.

http://https://soundcloud.com/labibliadice/pausa-2016-06-24

Disponible en Internet en: http://www.labibliadice.org

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La Biblia Dice
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La Esposa Exelente

La Esposa Exelente

Reseña de libro por: 

Esposa-excelente-191x300Me casé recién, y cualquier consejo de mis hermanas que tienen mas tiempo en la vida de fe y de matrimonio es de mucha bendición. Mi esposo me recomendó el libro “La Esposa Excelente (The Excellent Wife)” de Martha Peace. En estos tiempos donde para las mujeres, la palabra sumisión significa algo negativo —ser esclava o maltratada—, la autora explica lo que es ser una esposa sumisa: “Una esposa debe ser sumisa a su marido en todo a no ser que él le pide pecar”.[1]

Este libro, con bases en la Biblia, aconseja a la esposas en como actuar en cada situación que aparece en la vida matrimonial. Es importante que una esposa sepa cual es su lugar en el matrimonio, que Dios ha creado esta institución, y que debe ser para Su gloria. Sabemos que la esposa es la imagen de la iglesia, y el esposo de Cristo, entonces para comportarnos como esposas es muy importante saberlo (Efesios 5.21-33).

En este siglo, las mujeres suelen quitarles el lugar de líder en la familia al esposo, o que el esposo sea muy autoritario y quiere tomar el lugar de Dios. De ahí nacen matrimonios disfuncionales, donde los hijos más tarde serán confundidos, y crecerán con carencias espirituales. Martha Peace nos brinda toda clase de consejos, con la Biblia como referencia. Se pone el acento en las cosas que creemos que son pequeñas: como el tono con el que se debe dirigir al esposo, la actitud que debe tomar la esposa cuando quiere que él la ayude pero se frustra demasiado porque siempre deja su ropa en el piso y ella tiene que recogerla, etc. Cosas como éstas no son chiquitas, nunca, es lo que nos hace ver la autora, por eso este libro es muy práctico, y exhorta lo espiritual y las cosas diarias de un matrimonio en Cristo.

Las mujeres somos personas que por desgracia nos dejamos llevar por los sentimientos, si alguien ataca unos de esos sentimientos, nos ponemos muy mal, y olvidamos que lo que es verdaderamente el amor que describe Pablo en 1 Corintios 13.

El amor se trata de sacrificio no de romanticismo.

Claro que estos gestos románticos son buenos cuando el esposo, o la esposa (no es una propiedad exclusivamente de los hombres, este romanticismo) quieren demostrar su amor a través de esto. Pero el libro atrae la atención de que las mujeres no pueden vivir esperando que los esposos siempre hagan lo correcto y que sean siempre sólo miel. Somos seres imperfectos, que se equivocan y pecan (Romanos 3:10). La esposa en vez de esperar de que el conyugue haga lo que ella quiere, primero debe ser ella quien haga lo que Dios quiere, y que se cumpla la voluntad de Él. Nuestra voluntad siempre se inclina a nuestros deseos porque aún tenemos egoísmo en nuestras vidas, es a esto que debemos morir cada día con la ayuda de la gracia de Dios, conciderando al otro más importante que a nosotros mismos (Filipenses 2.3-4).

“Santiago nos advirtió: Primero escuche. Cultive el arte de escuchar. Sea tardo para hablar. Piense en lo que va decir. Escoja palabras que edifican, en ves de palabras con ira”. [2]

Los esposos son una sola carne y uno no hace daño a su propio cuerpo (Efesios 5:29), por aún así muchas veces fallamos a nuestros seres queridos. No olvidemos, que de todos a quien le fallamos más, es a Dios, pero Él nos sigue amando, ésta es la manera de amar que debemos imitar.

Recordemos que el matrimonio no es para “Ser felices para siempre” sino para la santificación del esposo y de la esposa, para llegar a ser cada día mas semejantes a nuestro Dios. Esposas este libro es un tesoro.


[1] Martha Peace, La esposa excelente, p. 142, Ed. Publicaciones Faro de Gracia, 2007.
[2] Martha Peace, La esposa excelente, p. 216, Ed. Publicaciones Faro de Gracia, 2007.

 

Rumana de nacimiento, pero peregrina en esta tierra, hoy estoy radicada en Chile junto a mi esposo Abraham Serey, comenzando una nueva vida. Soy apasionada por la lectura y me gusta escribir, el idioma rumano es mi lengua materna pero escribiré en español, uno de los cinco idiomas provenientes del latín, puedes visitar mi blog georgiablidar.com. De profesión soy periodista así que desde aquí comenzaré a comunicar lo que la Gracia de Dios nos permita compartir.

Pacto de Dios con David

Salmos 88-90

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88:1 Oh Jehová, Dios de mi salvación,
Día y noche clamo delante de ti.

Llegue mi oración a tu presencia;
Inclina tu oído a mi clamor.

Porque mi alma está hastiada de males,
Y mi vida cercana al Seol.

Soy contado entre los que descienden al sepulcro;
Soy como hombre sin fuerza,

Abandonado entre los muertos,
Como los pasados a espada que yacen en el sepulcro,
De quienes no te acuerdas ya,
Y que fueron arrebatados de tu mano.

Me has puesto en el hoyo profundo,
En tinieblas, en lugares profundos.

Sobre mí reposa tu ira,
Y me has afligido con todas tus ondas. Selah

Has alejado de mí mis conocidos;
Me has puesto por abominación a ellos;
Encerrado estoy, y no puedo salir.

Mis ojos enfermaron a causa de mi aflicción;
Te he llamado, oh Jehová, cada día;
He extendido a ti mis manos.

10 ¿Manifestarás tus maravillas a los muertos?
¿Se levantarán los muertos para alabarte? Selah

11 ¿Será contada en el sepulcro tu misericordia,
O tu verdad en el Abadón?

12 ¿Serán reconocidas en las tinieblas tus maravillas,
Y tu justicia en la tierra del olvido?

13 Mas yo a ti he clamado, oh Jehová,
Y de mañana mi oración se presentará delante de ti.

14 ¿Por qué, oh Jehová, desechas mi alma?
¿Por qué escondes de mí tu rostro?

15 Yo estoy afligido y menesteroso;
Desde la juventud he llevado tus terrores, he estado medroso.

16 Sobre mí han pasado tus iras,
Y me oprimen tus terrores.

17 Me han rodeado como aguas continuamente;
A una me han cercado.

18 Has alejado de mí al amigo y al compañero,
Y a mis conocidos has puesto en tinieblas.

Pacto de Dios con David

Masquil de Etán ezraíta.

89:1 Las misericordias de Jehová cantaré perpetuamente;
    De generación en generación haré notoria tu fidelidad con mi boca.

Porque dije: Para siempre será edificada misericordia;
En los cielos mismos afirmarás tu verdad.

Hice pacto con mi escogido;
Juré a David mi siervo, diciendo:

Para siempre confirmaré tu descendencia,
Y edificaré tu trono por todas las generaciones. Selah

Celebrarán los cielos tus maravillas, oh Jehová,
Tu verdad también en la congregación de los santos.

Porque ¿quién en los cielos se igualará a Jehová?
¿Quién será semejante a Jehová entre los hijos de los potentados?

Dios temible en la gran congregación de los santos,
Y formidable sobre todos cuantos están alrededor de él.

Oh Jehová, Dios de los ejércitos,
¿Quién como tú? Poderoso eres, Jehová,
Y tu fidelidad te rodea.

Tú tienes dominio sobre la braveza del mar;
Cuando se levantan sus ondas, tú las sosiegas.

10 Tú quebrantaste a Rahab como a herido de muerte;
Con tu brazo poderoso esparciste a tus enemigos.

11 Tuyos son los cielos, tuya también la tierra;
El mundo y su plenitud, tú lo fundaste.

12 El norte y el sur, tú los creaste;
El Tabor y el Hermón cantarán en tu nombre.

13 Tuyo es el brazo potente;
Fuerte es tu mano, exaltada tu diestra.

14 Justicia y juicio son el cimiento de tu trono;
Misericordia y verdad van delante de tu rostro.

15 Bienaventurado el pueblo que sabe aclamarte;
Andará, oh Jehová, a la luz de tu rostro.

16 En tu nombre se alegrará todo el día,
Y en tu justicia será enaltecido.

17 Porque tú eres la gloria de su potencia,
Y por tu buena voluntad acrecentarás nuestro poder.

18 Porque Jehová es nuestro escudo,
Y nuestro rey es el Santo de Israel.

19 Entonces hablaste en visión a tu santo,
Y dijiste: He puesto el socorro sobre uno que es poderoso;
He exaltado a un escogido de mi pueblo.

20 Hallé a David mi siervo;
Lo ungí con mi santa unción.

21 Mi mano estará siempre con él,
Mi brazo también lo fortalecerá.

22 No lo sorprenderá el enemigo,
Ni hijo de iniquidad lo quebrantará;

23 Sino que quebrantaré delante de él a sus enemigos,
Y heriré a los que le aborrecen.

24 Mi verdad y mi misericordia estarán con él,
Y en mi nombre será exaltado su poder.

25 Asimismo pondré su mano sobre el mar,
Y sobre los ríos su diestra.

26 El me clamará: Mi padre eres tú,
Mi Dios, y la roca de mi salvación.

27 Yo también le pondré por primogénito,
El más excelso de los reyes de la tierra.

28 Para siempre le conservaré mi misericordia,
Y mi pacto será firme con él.

29 Pondré su descendencia para siempre,
Y su trono como los días de los cielos.

30 Si dejaren sus hijos mi ley,
Y no anduvieren en mis juicios,

31 Si profanaren mis estatutos,
Y no guardaren mis mandamientos,

32 Entonces castigaré con vara su rebelión,
Y con azotes sus iniquidades.

33 Mas no quitaré de él mi misericordia,
Ni falsearé mi verdad.

34 No olvidaré mi pacto,
Ni mudaré lo que ha salido de mis labios.

35 Una vez he jurado por mi santidad,
Y no mentiré a David.

36 Su descendencia será para siempre,
Y su trono como el sol delante de mí.

37 Como la luna será firme para siempre,
Y como un testigo fiel en el cielo. Selah

38 Mas tú desechaste y menospreciaste a tu ungido,
Y te has airado con él.

39 Rompiste el pacto de tu siervo;
Has profanado su corona hasta la tierra.

40 Aportillaste todos sus vallados;
Has destruido sus fortalezas.

41 Lo saquean todos los que pasan por el camino;
Es oprobio a sus vecinos.

42 Has exaltado la diestra de sus enemigos;
Has alegrado a todos sus adversarios.

43 Embotaste asimismo el filo de su espada,
Y no lo levantaste en la batalla.

44 Hiciste cesar su gloria,
Y echaste su trono por tierra.

45 Has acortado los días de su juventud;
Le has cubierto de afrenta. Selah

46 ¿Hasta cuándo, oh Jehová? ¿Te esconderás para siempre?
¿Arderá tu ira como el fuego?

47 Recuerda cuán breve es mi tiempo;
¿Por qué habrás creado en vano a todo hijo de hombre?

48 ¿Qué hombre vivirá y no verá muerte?
¿Librará su vida del poder del Seol? Selah

49 Señor, ¿dónde están tus antiguas misericordias,
Que juraste a David por tu verdad?

50 Señor, acuérdate del oprobio de tus siervos;
Oprobio de muchos pueblos, que llevo en mi seno.

51 Porque tus enemigos, oh Jehová, han deshonrado,
Porque tus enemigos han deshonrado los pasos de tu ungido.

52 Bendito sea Jehová para siempre.
Amén, y Amén. ms LIBRO IV

La eternidad de Dios y la transitoriedad del hombre

Oración de Moisés, varón de Dios.

90:1 Señor, tú nos has sido refugio
    De generación en generación.

Antes que naciesen los montes
Y formases la tierra y el mundo,
Desde el siglo y hasta el siglo, tú eres Dios.

Vuelves al hombre hasta ser quebrantado,
Y dices: Convertíos, hijos de los hombres.

Porque mil años delante de tus ojos
Son como el día de ayer, que pasó,
Y como una de las vigilias de la noche.

Los arrebatas como con torrente de aguas; son como sueño,
Como la hierba que crece en la mañana.

En la mañana florece y crece;
A la tarde es cortada, y se seca.

Porque con tu furor somos consumidos,
Y con tu ira somos turbados.

Pusiste nuestras maldades delante de ti,
Nuestros yerros a la luz de tu rostro.

Porque todos nuestros días declinan a causa de tu ira;
Acabamos nuestros años como un pensamiento.

10 Los días de nuestra edad son setenta años;
Y si en los más robustos son ochenta años,
Con todo, su fortaleza es molestia y trabajo,
Porque pronto pasan, y volamos.

11 ¿Quién conoce el poder de tu ira,
Y tu indignación según que debes ser temido?

12 Enséñanos de tal modo a contar nuestros días,
Que traigamos al corazón sabiduría.

13 Vuélvete, oh Jehová; ¿hasta cuándo?
Y aplácate para con tus siervos.

14 De mañana sácianos de tu misericordia,
Y cantaremos y nos alegraremos todos nuestros días.

15 Alégranos conforme a los días que nos afligiste,
Y los años en que vimos el mal.

16 Aparezca en tus siervos tu obra,
Y tu gloria sobre sus hijos.

17 Sea la luz de Jehová nuestro Dios sobre nosotros,
Y la obra de nuestras manos confirma sobre nosotros;
Sí, la obra de nuestras manos confirma.

Reina-Valera 1960 (RVR1960)Versión Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988.