LO QUE MÁS IMPORTA

LO QUE MÁS IMPORTA

12/9/2017

Que no obstante, de todas maneras, o por pretexto o por verdad, Cristo es anunciado; y en esto me gozo, y me gozaré aún. (Filipenses 1:18)

  La palabra “anunciado” en el versículo de hoy significa “proclamar con autoridad”. Sin que importara el costo personal, Pablo estaba decidido a que Cristo se proclamara con autoridad.

 Aun cuando los detractores de Pablo predicaran el evangelio verdadero, eso tenía un efecto. Un predicador con motivos egoístas puede ser usado por Dios porque la verdad es más poderosa que el paquete en el que viene.

Pablo vivía para ver que se proclamara el evangelio; no le importaba quién se atribuía el mérito. Esa debe ser la actitud de todo pastor, maestro, anciano, diácono, líder y laico en la iglesia. En todo lo que sufrió, Pablo no dejó de predicar, ni criticó, ni se deprimió ni perdió el gozo. Es porque la causa de Cristo seguía adelante y se proclamaba su nombre. Eso era todo lo que Pablo quería. Esa es una actitud que la gracia de Cristo infunde en todos los santos.

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Dos formas de oposición a Jesús

DICIEMBRE, 09

Dos formas de oposición a Jesús

Devocional por John Piper

Cuando lo oyó el rey Herodes, se turbó, y toda Jerusalén con él. (Mateo 2:3)

Jesús incomoda a las personas que no quieren adorarlo, y trae oposición para los que sí lo adoran. Es probable que ese no haya sido el punto principal en la mente de Mateo, pero es una conclusión inevitable a medida que la historia prosigue.

En esta historia, hay dos clases de personas que no quieren adorar a Jesús, el Mesías.

La primera clase está conformada por las personas que simplemente no hacen nada al respecto. Jesús es insignificante en sus vidas. Este grupo se ve representado por los principales sacerdotes y escribas. Mateo 2:4 dice: «Entonces, reuniendo a todos los principales sacerdotes y escribas del pueblo, [Herodes] indagó de ellos dónde había de nacer el Cristo». Y bien, se lo dijeron, y eso fue todo, ahora cada uno de vuelta a su oficio como antes. El silencio y la inactividad total de las autoridades judías eran abrumadores en vista de la magnitud de lo que estaba sucediendo.

Notemos también lo que dice el versículo 3: «Cuando lo oyó el rey Herodes, se turbó, y toda Jerusalén con él». En otras palabras, corría el rumor de que algunos creían que el Mesías había nacido. La inactividad de parte de los principales sacerdotes era sorprendente. ¿Por qué no acompañaron a los magos? No les interesaba. No querían adorar al Dios verdadero.

La segunda clase de persona que no quiere adorar a Jesús es quien se ve seriamente amenazado por él. En esta historia ese es Herodes. Está realmente asustado, hasta el punto de conspirar y mentir y llevar adelante una matanza con tal librarse de Jesús.

Hoy en día, estos dos tipos de oposición vendrán en contra de Cristo y sus adoradores. Indiferencia y hostilidad. ¿Están ustedes en uno de esos dos grupos?

Que esta Navidad sea un tiempo para meditar en el Mesías y reflexionar en lo que significa adorarlo.


Devocional tomado del libro “Hemos venido a adorarlo”

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Mi pueblo habitará en morada de paz.

9 de diciembre

«Mi pueblo habitará en morada de paz.

Isaías 32:18

La paz y el descanso no pertenecen a los no regenerados, sino a los creyentes y solo a ellos. El Dios de paz da paz perfecta a aquellos cuyos corazones descansan en él. Cuando el hombre aún no había caído, Dios le dio la florida habitación del Edén como su morada de paz; ¡pero ay, qué pronto marchitó el pecado esa hermosa mansión de la inocencia! En los días de la ira universal, cuando el Diluvio barrió a la generación culpable, la familia elegida se vio tranquilamente protegida en el refugio del arca, la cual la mantuvo a flote, librándola del antiguo mundo condenado, para que luego habitase la tierra del arco iris y del pacto; todo lo cual representa a Jesús, el arca de nuestra salvación. Israel descansó seguro en las habitaciones de Egipto, rociadas con sangre, mientras el ángel destructor hería a los primogénitos; y, en el desierto, la sombra de la columna de nube y el agua que salía de la roca, dieron a los cansados peregrinos dulce reposo. En este momento, descansamos en las promesas de nuestro escrupuloso Dios, sabiendo que sus palabras están llenas de verdad y de poder; descansamos en las doctrinas de su Palabra, que son consoladoras; descansamos en el pacto de su gracia, que es un deleitoso refugio. Nos sentimos mucho más favorecidos que David en Adulam o que Jonás bajo su calabacera, pues nadie puede invadir o destruir nuestro refugio. La persona de Jesús es el tranquilo lugar de reposo de su pueblo; y cuando nos acercamos a él, al partir el pan, al oír la Palabra, al escudriñar las Escrituras, al orar o cantar, hallamos en esto un medio de unirnos a él que trae de nuevo la paz a nuestros espíritus.

¡Paz, paz!, cuán dulce paz

es aquella que el Padre me da;

yo le ruego que inunde por siempre mi ser

en sus ondas de amor celestial.

Spurgeon, C. H. (2012). Lecturas vespertinas: Lecturas diarias para el culto familiar. (S. D. Daglio, Trad.) (4a edición, p. 354). Moral de Calatrava, Ciudad Real: Editorial Peregrino.

2 Crónicas 9 | Judas | Sofonías 1 | Lucas 23

9 DICIEMBRE

2 Crónicas 9 | Judas | Sofonías 1 | Lucas 23

Queridos hermanos, he deseado intensamente escribiros acerca de la salvación que tenemos en común, y ahora siento la necesidad de hacerlo para rogaros que sigáis luchando vigorosamente por la fe encomendada una vez por todas a los santos. El problema es que se han infiltrado entre vosotros ciertos individuos que desde hace mucho tiempo han estado señalados para condenación. Son impíos…” (Judas 3–4). Observemos:

(1) A veces, es correcto luchar por la fe. Ciertamente, no siempre es la manera de proceder: por lo general, el énfasis principal debe ser proclamar, articular y reestructurar todo el consejo de Dios. En ocasiones, una respuesta suave o una súplica honesta será la alternativa más sabia. Pero aquí, Judas anima a sus lectores a contender por la fe.

(2) Lo que debemos defender es la fe encomendada una vez por todas a los santos. El lugar donde la fe está siendo atacada en tales casos se halla vinculado a una postura que se describe como “progresista”, “contemporánea” o “a la vanguardia”, pero que inevitablemente está dispuesta a sacrificar algo que fue encomendado “una vez por todas a los santos”. Claro, a veces esto último es sólo un llamamiento a la tradición sin justificación, pero eso no es lo que sucedió en este caso. Aquí, los “progresistas” están sacrificando algo que ha sido esencial en el evangelio desde el principio.

(3) En algunos casos, luchar por la fe (que no se debe confundir con ser contencioso en cuanto a la fe) es lo más urgente. Por eso, Judas puede admitir abiertamente que había deseado escribir sobre otra cosa, pero se sintió obligado a dedicarse a esta tarea más urgente. Aunque sea desconcertante, cuando se niega una verdad esencial, y muchas personas llegan a creer esta negación, la sabiduría estratégica es prioritaria sobre el resto del ministerio por un tiempo y se centra en el peligro inmediato y apremiante.

(4) La necesidad de la lucha más firme suele aparecer cuando las voces herejes surgen en la iglesia. Cuando los que se oponen a la verdad están fuera de la iglesia, aunque algunos cristianos necesitan responder a sus argumentos (tal vez por razones evangelísticas), no es urgente contender por la fe encomendada a los santos. No obstante, una vez estas personas logran colarse dentro de la iglesia, de manera que muchos cristianos ingenuos podrían aceptar su enseñanza sin percibirla como peligrosa, es inevitable una lucha firme. Tales personas no sólo necesitan ser refutadas, sino disciplinadas, y esto no se puede lograr sin aquello.

(5) La impiedad peculiar que Judas refuta en este caso es una lectura perversa del evangelio que lo convierte en “libertinaje” (v. 4). Cualquier lectura del evangelio que promueva la inmoralidad o niegue la eficacia de la salvación de Jesús está equivocada y debe ser rechazada como impía.

Carson, D. A. (2013). Por amor a Dios: Devocional para apasionarnos por la Palabra. (R. Marshall, G. Muñoz, & L. Viegas, Trads.) (1a edición, Vol. I, p. 343). Barcelona: Publicaciones Andamio.

¿Para qué?

¿Es sabiduría contender con el Omnipotente? El que disputa con Dios, responda a esto. (Job respondió:) Por tanto, yo hablaba lo que no entendía; cosas demasiado maravillosas para mí, que yo no comprendía.

Job 40:2; 42:3

¿Para qué?

Hay días en los que todo va bien. Hago mi trabajo con ánimo y tarareo alegremente mis canciones preferidas. Pero también hay días en los que todo va mal, por ejemplo cuando el sufrimiento está ahí y me azota sin cesar. Entonces las preguntas vienen una y otra vez a mi mente: ¿Para qué…? ¿Para qué vivir? ¿Para qué luchar? ¿Para qué hacer el bien? Por mucho que me esfuerce, no encuentro una respuesta lógica por mí mismo. No me queda otro remedio que recurrir a lo que pienso en lo profundo de mi ser, a lo que creo. Y hay dos posibilidades:

–Me niego a reconocer que Dios dio origen a todo, incluido mi inteligencia y mis sentimientos, y entonces tropiezo con otras preguntas sin fin. ¿Por qué existimos? ¿Por qué existe el sufrimiento? ¿Por qué existe el bien y el mal? ¿Por qué hay esperanza, por qué la muerte…?

–O acepto creer en Dios. Entonces todo se ilumina progresivamente. No soy solo una combinación de células cuyo origen es inexplicable, sino una persona que tiene una conciencia, capaz de hacerse preguntas y de comprender. En otras palabras, soy un ser humano creado por un Dios personal, y no indefinido y lejano, un Dios vivo que piensa, ama y actúa sin cesar. La fe en Dios y en su Palabra da así un sentido a mi vida y me libera de mis preguntas revelándome la verdad. Es cierto, quizá todas las preguntas no sean resueltas, pero puedo confiar en mi Dios quien vela sobre mí en todas las circunstancias de mi vida.

Eclesiastés 8 – Apocalipsis 2:18-3:6 – Salmo 139:13-18 – Proverbios 29:15-16

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