Una buena conciencia

Una buena conciencia

4/17/2018

Teniendo buena conciencia, para que en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, sean avergonzados los que calumnian vuestra buena conducta en Cristo. (1 Pedro 3:16)

La conciencia acusa o excusa a una persona, obrando como fuente de convicción o afirmación. Una buena conciencia no acusa a un creyente de pecado porque está llevando una vida de santidad. Más bien, una buena conciencia confirma que todo anda bien, mientras que una mala conciencia indica pecado.

Un creyente debe vivir con la conciencia tranquila para que el peso de la culpa no lo abrume cuando se enfrenta a la crítica hostil. Sin embargo, si no tiene pasión por hacer el bien y servir a Cristo, conocerá el tremendo peso del merecido sentido de culpa. Una conciencia manchada no puede estar tranquila ni soportar el ataque furioso de las pruebas. Pero una conciencia tranquila lo ayudará a no estar ansioso ni atribulado durante sus pruebas.

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Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón. Proverbios 4:2

Martes 17 Abril

 http://labuenasemilla.net/20180417

Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón.

Proverbios 4:23

Confía en el Señor, y haz el bien… Guarda silencio ante el Señor, y espera en él.

Salmo 37:3, 7

Guarda mi alma, y líbrame; no sea yo avergonzado, porque en ti confié.

Salmo 25:20

Reflexiones

«Estoy envejeciendo, y mis recuerdos se me escapan, pero hay dos cosas que no puedo olvidar: soy un grandísimo pecador y Jesús es un grandísimo Salvador».

Isaac Newton

«El siervo debe aprender a no ser nada para que solo el Señor sea admirado».

«La apreciación de la gracia de Dios no llena de orgullo al que se beneficia de ella, sino que lo vuelve humilde. Pone al hombre en su lugar y da a Dios el suyo».

«Empezamos la eternidad entrando en el mundo. El tiempo de nuestra vida en la tierra es una corta fase, que pasa como una neblina, pero en la cual se decide de qué lado se hallará definitivamente cada uno después de la muerte».

«Dios no quiere ni nuestros dones ni nuestras obras antes de poseernos a nosotros mismos».

«Estando cada uno a los pies del Señor, los creyentes estarán cerca los unos de los otros».

«Cuando la tentación llama a nuestra puerta, pensemos en Jesús: él puede librarnos».

“El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ese es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él” (Juan 14:21).

Isaías 27 – 1 Pedro 2:11-25 – Salmo 45:1-5 – Proverbios 13:22-23

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