El triunfo de Cristo

El triunfo de Cristo

4/20/2018

También Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios. (1 Pedro 3:18)

Es increíble pensar que alguien que era perfectamente justo muriera por los injustos. Pilato tenía razón cuando dijo de Jesús: “Ningún delito hallo en este hombre” (Lc. 23:4). Las acusaciones presentadas contra nuestro Señor fueron inventadas. Los testigos fueron sobornados, y el fallo condenatorio era ilícito.

Pero Cristo triunfó en medio de ese injusto sufrimiento al llevarnos a Dios. Y aunque los creyentes nunca sufrirán como sustitutos ni redentores, Dios puede usar nuestra reacción cristiana ante el sufrimiento injusto para atraer a otros a Él.

Así que, cuando el Señor nos pida que suframos por su causa, debemos comprender que solo se nos pide que soportemos lo que Él mismo soportó de manera que podamos llevar a otros a Él.

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Creo en Dios

Viernes 20 Abril

http://labuenasemilla.net/20180420

No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí.

Juan 14:1

Estas (señales) se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre.

Juan 20:31

Creo en Dios

«El conocimiento de la existencia de Dios, sin Jesucristo, es inútil y estéril», escribió Blaise Pascal, matemático y filósofo cristiano.

Hoy en día mucha gente dice ser creyente. Pero cuando se les interroga sobre lo que esto significa para ellos, afirman que creen en la existencia de un ser supremo llamado Dios. Para ellos, ser creyente es simplemente lo contrario de ser ateo.

Como hay tantas religiones en la tierra, dicen que es difícil saber cuál es la buena. Ser deísta evita decidirse por una religión y permite estimarse tolerante. Algunos piensan que con solo creer en la existencia de Dios es suficiente para que él los apruebe.

Sería bueno detenerse en la declaración de Blaise Pascal. Ella es conforme a lo que dice la Palabra de Dios, pues hace la distinción entre la fe en Dios y la fe que salva.

Creer en la existencia de Dios no basta. No soluciona nada en cuanto al mal o al pecado que contamina el corazón del hombre.

La fe que salva no solo es una fe en Dios, sino la fe o la plena confianza en la obra de Jesucristo, el Hijo de Dios muerto en la cruz para borrar los pecados.

¿Qué clase de fe es la suya? ¿Puso usted su confianza en Jesucristo como su Salvador?

Jesús dijo: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí” (Juan 14:6).

Isaías 30-31 – 1 Pedro 5 – Salmo 46:1-3 – Proverbios 14:3-4

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