La puerta estrecha

Agosto 3

La puerta estrecha

Entrad por la puerta estrecha. (Mateo 7:13)

Muchos han admirado los principios enseñados en el Sermón del Monte, pero la mayoría no ha seguido esos principios. Muchos han respetado a Jesús como un gran maestro pero nunca lo han recibido como Salvador y Señor.

Eso es porque no han entrado por “la puerta estrecha”; la puerta de Dios, la única que lleva a la vida eterna.

El camino angosto de la vida cristiana es por la puerta estrecha de Cristo mismo. “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida. Nadie llega al Padre sino por mí” (Jn. 14:6). ¿Ha entrado usted por la puerta estrecha?

Del libro La Verdad para Hoy de John MacArthur DERECHOS DE AUTOR © 2001 Utilizado con permiso de Editorial Portavoz, http://www.portavoz.com

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Vida Santa «NO» Secular

Seré Honesto

Vida Santa «NO» Secular

Paul Washer

Paul David Washer (Estados Unidos11 de septiembre de 1961) es un misioneroevangelicoescritor, fundador y director de la Sociedad Misionera Heartcry que apoya el trabajo misionero con los nativos sudamericanos, también es predicador itinerante de la Convención Bautista del Sur.1​ Aparte de sus viajes y predicas, Paul es profesor invitado en varios seminarios, en particular en el Seminario de Master (The Master’s Seminary).

Obra maestra de la creación

Sábado 3 Agosto

Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; estoy maravillado, y mi alma lo sabe muy bien.

Salmo 139:14

Todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible…

1 Tesalonicenses 5:23

Obra maestra de la creación

Después de haber creado los seres vivos que pueblan los mares, el aire y la tierra, Dios creó al hombre, obra maestra de una creación perfecta. Sopló en su nariz aliento de vida, y el hombre se convirtió en un “ser viviente” (Génesis 2:7). Este soplo divino hizo del hombre una criatura especial, distinta, y la ubicó por encima de los animales.

El hombre es una criatura maravillosa, posee un cuerpo –parte material de su ser, en relación con el mundo exterior–, un espíritu y un alma, los cuales constituyen la parte espiritual, inmortal, responsable e inteligente del hombre. Gracias a su espíritu, el hombre puede entrar en relación con su Creador (cosa que los animales no pueden hacer).

El cuerpo humano es admirable. Las facultades del alma y del espíritu también lo son. El hombre piensa, reflexiona, razona, estudia, compara… Está dotado de una memoria, tiene deseos, decide, hace proyectos, siente, ama, es feliz, espera…

Desde el principio, Dios quiso establecer una relación con el hombre. Pero esta relación fue dañada por el pecado, y la humanidad entera dio la espalda a Dios.

Jesús vino y dio su vida en la cruz para reconciliar al hombre con Dios. Él da una nueva vida a todos los que creen en él: “Si alguno está en Cristo, nueva criatura es” (2 Corintios 5:17). Los introduce en una nueva relación mucho más íntima: la de hijos de Dios (Juan 1:12). Renueva sus pensamientos, sus corazones, sus espíritus. Libera sus conciencias.

1 Crónicas 16 – Lucas 13:18-35 – Salmo 90:1-6 – Proverbios 20:22

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

¿Por qué tienes un cuerpo?

Agosto 3

¿Por qué tienes un cuerpo?

Devocional John Piper

1 Corintios 6:20: «Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo»Dios no creó el universo físico y material simplemente porque sí. Tenía un propósito, y este era añadir nuevas formas en que su gloria sería manifestada. Salmos 19:1 dice: «Los cielos cuentan la gloria de Dios, Y el firmamento anuncia la obra de sus manos».

Nuestros cuerpos encajan en la categoría de elementos físicos que Dios creó con el propósito de manifestar su gloria. Dios no va a retroceder en su plan de glorificarse a través de los seres humanos y los cuerpos humanos.

¿Por qué se molesta Dios en ensuciar sus manos, por así decirlo, con nuestra carne corruptible y manchada por el pecado para reestablecerla en un cuerpo resucitado y revestirla de inmortalidad? La respuesta es porque su Hijo pagó el precio de la muerte para que el propósito que tenía el Padre para el universo material se cumpliese, para que el Padre fuese glorificado en él, incluyendo nuestros cuerpos, por siempre y para siempre.

Eso es lo que este texto dice: «habéis sido comprados por precio (la muerte de su Hijo), glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo». Dios no va a desechar o deshonrar la obra de su Hijo. Dios honrará la obra de su Hijo levantando nuestros cuerpos de la muerte, y utilizará nuestros cuerpos para glorificarle, por siempre y para siempre.

Esa es la razón por la que ahora tienes un cuerpo, y ese es el por qué será resucitado para que sea como el cuerpo glorioso de Cristo.

Traducido de: http://solidjoys.desiringgod.org/en/devotionals/why-you-have-a-body