Entrar por la puerta

Agosto 5

Entrar por la puerta

Nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia. (Tito 3:5)

Cuando usted entra por la puerta estrecha de la salvación, tiene que pasar solo. Tal vez una puerta de torniquete represente mejor el concepto de la puerta estrecha. Solo una persona a la vez, sin equipaje, puede pasar por una puerta de torniquete. Dios ha ordenado que las personas entren en su reino individualmente, no en grupos. Usted no puede aprovecharse de lo que haya logrado su iglesia, su familia o sus amigos, sin que importe cuán espirituales sean.

La puerta de Dios es tan angosta que además de pasar por ella solo, tiene que ir desnudo. No puede pasar por la puerta vestido de pecado y terquedad. Como dijera el himno: “Nada en la mano llevo, sino que a tu cruz me aferro”. Ese es el camino de la cruz, que es el evangelio. Y el evangelio es la puerta estrecha, que implica negación de sí mismo. Jesús dijo: “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará” (Mt. 16:24-25).

Del libro La Verdad para Hoy de John MacArthur DERECHOS DE AUTOR © 2001 Utilizado con permiso de Editorial Portavoz, http://www.portavoz.com

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¿Le importa a Dios tu peso?

Iglesia Bautista Internacional

¿Le importa a Dios tu peso?

Catherine Scheraldi de Nuñez

​Catherine Scheraldi de Núñez es la esposa del pastor Miguel Núñez, y es doctora en medicina, con especialidad en endocrinología. Está encargada del ministerio de mujeres Ezer de la Iglesia Bautista Internacional. Conduce el programa Mujer para la gloria de Dios, en Radio Eternidad. Puedes seguirla en Twitter.

Os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios.

Lunes 5 Agosto

Os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios.

2 Corintios 5:20

He aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salvación.

2 Corintios 6:2

¡Qué imprudencia!

«Un joven gravemente enfermo sabía que, sin los cuidados apropiados, iba a morir. Su madre llamó al médico; este le prescribió una serie de medicamentos que debía tomar inmediatamente. Pero el joven los rechazó porque eran amargos. Murió la noche siguiente. Los medicamentos estaban al lado de su cama, pero el enfermo ni siquiera los tocó».

Ridículo, ¿verdad? Dicha historia parece inverosímil. Sin embargo, este tipo de imprudencia es muy común, y podría ser calificada como descuido o insensatez.

Sin lugar a dudas usted no es insensato, pero ¿está seguro de no parecerse a ese personaje? ¿Se ha preparado para el futuro eterno?

Tal vez usted prefiere olvidar que algún día, tarde o temprano, debe morir. O quizá le parezca demasiado amargo reconocer sus mentiras, su orgullo, sus ofensas a Dios. No obstante, usted tendrá que rendir cuentas ante él. Todo esto le parece muy incómodo y desagradable, prefiere no tocar el tema. Sin embargo, el remedio está a la mano. Jesucristo vino para sanarnos espiritualmente. Él mismo es el remedio que necesitamos. Él dio su vida, llevó el juicio de Dios en nuestro lugar, para que nosotros podamos ser perdonados y curados. Solo debemos tomar ese remedio. Es necesario aceptarlo hoy para recibir la vida eterna.

No sea de los que dicen: “De ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo”. Escuche la respuesta del Señor: “Yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico… y unge tus ojos con colirio, para que veas” (Apocalipsis 3:17-18).

1 Crónicas 18 – Lucas 15 – Salmo 90:13-17 – Proverbios 20:25-26

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

La BATALLA por tu CORAZÓN en la era de las REDES SOCIALES

Bite

Josué Barrios

La BATALLA por tu CORAZÓN en la era de las REDES SOCIALES

En su charla, Josué nos revela los peligros de sucumbir ante los deleites que las redes sociales nos presentan y permitir que ellas atrapen nuestros corazones, alejándonos del verdadero y auténtico gozo que solo podemos encontrar en el evangelio.

Sobre Josué

Josué Barrios posee una licenciatura en periodismo y es uno de los bloggers cristianos más leídos en español. Sirve como coordinador editorial en Coalición por el Evangelio. Vive con su esposa Arianny en Santa Marta, Colombia, y es parte de Iglesia Bíblica Soberana Gracia sirviendo en el discipulado, la enseñanza, y la predicación.

 

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La estrategia de Satanás y tu defensa 

Agosto 5

La estrategia de Satanás y tu defensa

Devocional John Piper

1 Pedro 5:9: «al cual resistid firmes en la fe»

Los dos grandes enemigos de nuestras almas son el pecado y Satanás. Y el pecado es el peor enemigo, porque es la única forma en que Satanás puede destruirnos: haciéndonos pecar.

Puede que Dios le de cabida suficiente para tratarnos ásperamente, como hizo con Job, o incluso para matarnos, como hizo con los santos de Esmirna (ver Apocalipsis 2:10). Pero Satanás no puede condenarnos o robarnos la vida eterna. La única forma en que puede hacernos un daño definitivo es influenciándonos para que pequemos. Y eso es exactamente lo que trata de hacer.

Así que el principal negocio de Satanás es defender, promocionar, ayudar, hacer brillar y confirmar nuestra inclinación a pecar.

Lo vemos en Efesios 2:1-2: «estabais muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales anduvisteis en otro tiempo, … conforme al príncipe de la potestad del aire». El pecado se conforma con el poder de Satanás en el mundo. Cuando consigue traer la maldad moral, es a través del pecado. Cuando pecamos, nos movemos en su influencia, y nos ponemos de acuerdo con él. Cuando pecamos, damos «lugar al diablo» como dice Efesios 4:27.

La única cosa que puede condenarnos en el día del juicio son los pecados no perdonados, ni las enfermedades, ni las aflicciones, ni las persecuciones, intimidaciones, apariciones o pesadillas pueden condenarnos. Satanás lo sabe. Por tanto su enfoque principal no es ver cómo asusta a los cristianos con fenómenos extraños (aunque existen bastantes), sino ver como corrompe a los cristianos con novedades inútiles y malos pensamientos.

Satanás quiere atraparnos en un tiempo en que nuestra fe no esté firme, cuando está vulnerable. Tiene sentido que la misma cosa que Satanás quiere destruir es también el medio para resistir sus esfuerzos. Es por eso que Pedro dice: «resistid, firmes en la fe» . Es también por lo que Pablo dice que el «escudo de la fe» puede «puede apagar todos los dardos de fuego del maligno» (ver Efesios 6:16).

La manera de atajar al diablo es fortalecer aquello que más quiere destruir: tu fe.

Traducido de: http://solidjoys.desiringgod.org/en/devotionals/satan-s-strategy-and-your-defense