Las cuerdas de Dalila – 4/6

Iglesia Evangélica de la Gracia

El Evangelio según Sansón

Las cuerdas de Dalila – 4/6

David Barceló

David Barceló

David es licenciado en Psicología y graduado de los seminarios Westminster en California (MA) y Westminster en Filadelfia (DMin). Es miembro de la NANC y graduado en Consejería Bíblica por IBCD. David ha estado sirviendo en la Iglesia Evangélica de la Gracia, desde sus inicios en mayo de 2005, siendo ordenado al ministerio pastoral en la IEG en junio de 2008.

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Falsa seguridad

Agosto 22

Falsa seguridad

No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. (Mateo 7:21)

El Nuevo Testamento presenta normas elevadas para distinguir la verdadera vida cristiana, y también da muchas advertencias para evitar el engaño de sí mismo respecto a la salvación (vea Mt. 25).

Una de las causas del engaño de sí mismo es una interpretación errónea de la doctrina de la seguridad. Muchos son engañados por testigos cristianos bienintencionados que les dicen que para ser salvos sencillamente tienen que tomar una decisión por Cristo y después, basándose en esa oración de decisión, nunca volver a dudar de su salvación.

Lamentablemente, tales evangelistas están tratando de garantizar la salvación de alguien sin la obra convincente del Espíritu Santo y la futura evidencia de los frutos espirituales acompañados de la obediencia a la Palabra (Jn. 8:31).

Solo Dios puede dar a una persona la verdadera promesa de la salvación, por el Espíritu obrando mediante su Palabra (vea Ro. 8:14-16).

Del libro La Verdad para Hoy de John MacArthur DERECHOS DE AUTOR © 2001 Utilizado con permiso de Editorial Portavoz, http://www.portavoz.com

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¿COMO PUEDE SER MALA LA HOMOSEXUALIDAD?

Sabiduría para el Corazón

¿COMO PUEDE SER MALA LA HOMOSEXUALIDAD?

Escrito por Peter Goeman, Profesor en el Seminario Teológico Shepherds.

¿Cómo es posible que la homosexualidad sea mala si no le hace daño a nadie? Esta es una objeción común a la perspectiva bíblica de que las relaciones homosexuales son pecado (Génesis 2:18-25Romanos 1:18-321 Corintios 6:9-101 Timoteo 1:8-10, etc.). El argumento es típicamente el siguiente: “Si dos adultos quieren involucrarse en una relación homosexual, y no le hacen daño a nadie, ¿porque les negamos esa libertad?” La implicación de este tipo de argumento es que si algo no es dañino, es bueno (o al menos permisible). Sin embargo, este argumento debería ser rechazado por las siguientes dos razones.

(1) La cuestión del daño es un tema distinto al de la moralidad.

El que algo sea bueno o malo no depende en que sea dañino a otras personas o no. Podemos ver esto simplemente desde un punto de vista lógico. Si una esposa es infiel, y su esposo nunca se entera (por lo tanto nunca es dañado o afectado negativamente), aun es malo y pecaminoso que la esposa cometa adulterio. De forma similar, digamos que un niño miente (y esa mentira no provoca ningún daño a los demás). Esto aun es pecado. Evaluar la moralidad en base al daño es un criterio inapropiado. El único criterio para la moralidad es Dios y su Palabra escrita.

Si sigue el camino de definir la moralidad en base al daño, ¿qué prohíbe el incesto, la pedofilia, o la poligamia consensuada como practicas sexuales válidas? Claramente, el daño no puede ser el estándar de la moralidad, y en ningún lugar la Biblia aprueba tal criterio. El defender la relación homosexual en base a esto es lógicamente ingenuo.

(2) Solo porque algo no parece ser dañino no significa que no lo es.

Hay una variedad de formas en que esto es evidente. Desde un punto de vista cristiano, entendemos que cuando una criatura desobedece al Creador y hace lo que quiere, va a haber un precio a pagar por esa rebelión. En el punto anterior, una esposa que comete adulterio y “se sale con las suyas” sin dañar a nadie ha roto el estándar de Dios para el matrimonio. Aunque no haya daño visible o inmediato, habrá un juicio divino para ese pecado en especifico (ya sea en esta vida o en la siguiente – o en ambas).  Por lo tanto, aunque no haya daño visible en el contexto inmediato, entendemos que el juicio de Dios resultará en daño futuro.

También sabemos que aquellos involucrados en relaciones homosexuales, generalmente se dañan a si mismos desde una perspectiva física (ej. SIDA). Sin embargo, más importante aún, al involucrarse en estas relaciones antinaturales, ellos están dañándose a si mismos desde una perspectiva humana. Ya que Dios desea que sus criaturas disfruten ciertos tipos de relaciones, cuando el ser humano corrompe estas relaciones, no puede disfrutar la plenitud del propósito de Dios, y se daña a si mismo. Por lo tanto, ya que las relaciones homosexuales van en contra del plan de Dios, son inherentemente dañinas.

En resumen, aunque muchos apoyan las relaciones homosexuales sobre la base de que no dañan a nadie más (o sea, “dejemos que los adultos hagan lo que quieran, siempre y cuando haya consentimiento), la verdad es que este argumento es deficiente en más de un aspecto, y debería ser reconocido como tal.

Este artículo ha sido traducido y adaptado con el consentimento de su autor.
 
Puede encontrar el artículo original en la página web del autor.

El único medio de salvación

Jueves 22 Agosto

Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo.

Hechos 16:31

Creemos que por la gracia del Señor Jesús seremos salvos.

Hechos 15:11

El único medio de salvación

La palabra “diluvio” es utilizada frecuentemente, pero quizá muchos ignoran que el relato de este hecho se halla en las primeras páginas de la Biblia (Génesis 7:11 a 8:22). Jesús también habló de este tema con sus discípulos (Mateo 24:38). Varias veces la Escritura hace referencia al diluvio, precisando que Noé y su familia fueron salvos por la fe en Dios (Hebreos 11:7). Las cartas del apóstol Pedro citan este hecho como un ejemplo del justo castigo de Dios a las personas de aquellos tiempos que se habían alejado de él. Pero también anuncian que un día el mundo será destruido, no por un diluvio, sino por el fuego.

Los contemporáneos de Noé seguramente se burlaban de él viéndolo construir el arca (un enorme barco) sobre tierra firme. De igual manera, hoy muchos se burlan de aquellos que creen en Jesucristo para ser salvos, no de una catástrofe, sino del merecido juicio por sus pecados.

Sin embargo, las catástrofes difundidas por los medios de comunicación nos muestran la urgencia de poner nuestra confianza en Jesucristo. Solo se salvaron los que entraron en el arca antes del diluvio, es decir, Noé y su familia. La Biblia nos recuerda: “En ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo (que el nombre de Jesús), dado a los hombres, en que podamos ser salvos” (Hechos 4:12).

“Como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:14-15).

2 Crónicas 7 – Lucas 24:36-53 – Salmo 98:1-3 – Proverbios 21:29-30