2 Timoteo 4
Reina-Valera 1960
Predica la palabra
1 Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino, 2 que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina. 3 Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, 4 y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas. 5 Pero tú sé sobrio en todo, soporta las aflicciones, haz obra de evangelista, cumple tu ministerio.
Domingo 22 Octubre Jesús… vio una gran multitud, y tuvo compasión de ellos, porque eran como ovejas que no tenían pastor; y comenzó a enseñarles muchas cosas. Marcos 6:34 El Señor Jesús, ¡un desconocido tan accesible! Alguien dijo de Cristo: “Él fue el Hombre de mayor gracia, el más accesible que jamás hubo”. En su forma de ser vemos una ternura y una bondad nunca vistas en otros hombres y, sin embargo, vemos que siempre fue un “extraño” en la tierra. Sin embargo, estuvo muy cercano tan pronto como la miseria o la necesidad humanas lo reclamaban. Tanto la distancia a la que se mantenía como la intimidad que expresaba eran perfectas. Hacía mucho más que observar la miseria a su alrededor: se compenetraba de ella, demostrando una simpatía que le era peculiar. Por otro lado, hacía mucho más que repudiar la corrupción que lo rodeaba: mantenía siempre una plena distancia entre la santidad misma y toda contaminación y mancha.
Véanlo manifestando esta combinación de distancia y de proximidad en el relato de Marcos 6. Es una escena impresionante. Tras un largo día de servicio, los discípulos vuelven a él; Jesús se interesa por ellos; la fatiga que sienten toca su corazón; él lo toma en cuenta y de pronto provee lo necesario: “Venid vosotros aparte… y descansad un poco” (v. 31). Pero la multitud los siguió, y él se vuelve hacia ella con la misma prontitud; conoce su estado moral y, viendo que se hallan como ovejas sin pastor, comienza a enseñarles.
En todo esto lo vemos cercano, muy cercano a las múltiples necesidades que se van suscitando a su alrededor, ya sea la fatiga de sus discípulos o el hambre de la multitud. Pero de repente los discípulos se muestran algo resentidos al ver la atención de Jesús hacia la muchedumbre y le piden que la envíe a sus casas. Sin embargo, esto no lo afectará en ningún sentido; y en ese mismo instante se produce un distanciamiento entre Jesús y los discípulos, el que hallará su expresión cuando poco después les manda entrar en la barca. Los vientos y las olas se levantaron contra ellos en el mar, y entonces, en medio de su angustia, ¡Jesús nuevamente se les acercó para socorrerlos y ponerlos a salvo!
Sábado 21 Octubre Y habiendo tenido consejo, hizo el rey [Jeroboam] dos becerros de oro, y dijo al pueblo… he aquí tus dioses, oh Israel, los cuales te hicieron subir de la tierra de Egipto. Y puso uno en Bet-el, y el otro en Dan. Y esto fue causa de pecado; porque el pueblo iba a adorar delante de uno hasta Dan. 1 Reyes 12:28-30 Tras aquellos acudieron también de todas las tribus de Israel los que habían puesto su corazón en buscar a Jehová Dios de Israel; y vinieron a Jerusalén para ofrecer sacrificios a Jehová, el Dios de sus padres. 2 Crónicas 11:16 Jeroboam y su culto falso Después de los tiempos gloriosos de gran consagración a Dios bajo el reinado de David y Salomón, ¡qué triste es ver cómo se impuso una nueva forma de adoración que era, ciertamente, una adoración falsa! Con esto los hijos de Israel abandonaron a Dios por los ídolos. Sin embargo, hubo quienes permanecieron fieles porque sus corazones permanecieron en Dios.
Es terrible ver lo cambiante que es el corazón del hombre: convencido de algo un día, abandona al siguiente lo que creía tan verdadero. Puede ser por conveniencia que cambie de opinión de esta manera, o por lazos o influencias familiares, o para obtener, más o menos conscientemente, alguna ventaja. O puede ser que esta nueva forma de pensar sea más atractiva que la anterior. Nuestras mentes están, por supuesto, convencidas de que tenemos razón, pero debemos recordar que nuestro corazón natural es engañoso y desesperadamente perverso.
Sin embargo, leemos que los “que habían puesto su corazón en buscar a Jehová Dios de Israel” hicieron lo que Dios quería. Se dieron cuenta de que este nuevo culto no era conforme a la Palabra de Dios, y lo rechazaron, porque querían ser fieles a Dios y obedecerlo. Buscaban su aprobación y su comunión. Que nosotros también tengamos un corazón que busque a Dios y su gloria, dándole el lugar que le corresponde.
Si Dios te ha llamado a ser realmente como Jesús, Él exigirá de ti una vida de crucifixión y humildad, y pondrá sobre ti tal demanda de obediencia que no te será posible seguir a otros, ni medirte a ti mismo por otros cristianos. En muchos asuntos Él aparentemente permitirá a otras personas practicar actividades dudables, los cuales no te permitirá a ti tocar.
Aparentemente religiosos y útiles hombres pujan por avanzar, buscan para llegar más alto, y planean ardides para llevar a cabo sus planes, pero a ti no se te permite. Y si lo intentas hacer, te encontrarás con tal fracaso y reprensión del Señor como para dejarte bien arrepentido.
Otros pueden jactarse de sí mismos, de sus obras, de sus éxitos, de sus escritos, pero el Santo Espíritu no te permitirá a ti hacerlo. Si comienzas a hacerlo, Él te sumirá en una profunda mortificación, la cual hará que te desprecies a ti mismo y a todas tus buenas obras.
A otros les puede ser permitido tener éxito en ganar dinero, o pueden obtener una herencia dejada para ellos. Pero es probable que Dios quiera tener para ti alguna cosa mucho mejor que el oro- una desaliada dependencia en Él, para que Él pueda tener el privilegio de suplir tus necesidades día a día, de una tesorería escondida.
El Señor puede permitir a otros ser honrados y puestos en alto, y guardarte a ti escondido en oscuridad, porque Él quiere producir algún selecto, fragrante fruto para su venidera gloria, el cual se produce solamente en la sombra. Él puede permitir a otros ser distinguidos, pero te guardará pequeño. Él puede permitir a otros trabajar para Él y obtener el reconocimiento por esto, pero dejará tus trabajos y fatigas, dejando desconocido lo que tú estás haciendo. Y para hacer tu obra aún más preciosa, Él puede permitir a otros obtener el crédito por las obras que tú has hecho, haciendo tu recompensa diez veces más grande cuando Jesús venga.
El Espíritu Santo pondrá alrededor de ti una estricta guarda de amor celoso, y te reprenderá por pequeñitas palabras bruscas y chiquitos sentimientos irritados, o por malgastar tu tiempo, aunque otros cristianos nunca parecen haber aflicción por estos. Para que tengas en mente que Dios es un Soberano infinito, y tiene el derecho de hacer como a Él le place con lo que es suyo. Él puede no explicarte mil cosas, las cuales dejan perplejo tu entendimiento acerca de su trato contigo, pero si tú entregas completamente para ser su esclavo de amor, Él te rodeará de celoso amor; te dará muchas bendiciones que vienen sólo a los que están dentro de su círculo más íntimo.
Resuelve esto para siempre, entonces, que tú necesitas tratar directamente con el Espíritu Santo, y que Él tenga el privilegio de atar tu lengua, o contener tu mano, o cerrar tus ojos, en maneras que no parezca Él usar con los otros. Note la respuesta de Jesús cuando Pedro estaba interesado más con lo que Juan debía hacer que su propia responsabilidad. «¿Qué a ti? Sígueme tú.» (Juan 21:22)
Cuando tú seas tan posesionado con el Dios viviente que estés, en lo secreto de tu corazón, complacido y lleno de contentamiento con esta particular, personal, privada y celosa guarda del Espíritu Santo sobre tu vida, habrás encontrado el portal del cielo.
«Si habéis pues resucitado con Cristo,… Poned la mira en los cosas de arriba, no en los de la tierra. Porque muertos sois, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios.» (Colosenses 3:1-3)
«Y porque…no me levante descomedidamente, me es dado un aguijón en mi carne…Por lo cual tres veces he rogado al Señor, que se quite de mí. Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi potencia en la flaqueza se perfecciona. Por tanto de buena gana me gloriaré más bien en mis flaquezas, porque habite en mí la potencia de Cristo.» (2 Corintios 12:7-9)
«Porque cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí.» (Romanos 14:12)
Tres cosas para recordar al consolar a personas en duelo
Randy Alcorn
“Gócense con los que se gozan y lloren con los que lloran” (Ro. 12:15). Tendemos a ser mejores en el regocijarnos. Como no nos gusta sentir dolor, tendemos a ignorar el dolor de los demás. Pero ellos necesitan que nos convirtamos en los brazos de Cristo para ellos.
Aquí hay tres cosas que debemos recordar cuando somos llamados a consolar a aquellos que están en duelo:
Ignorar el dolor de alguien es añadir a ese dolor. En lugar de temer que digamos algo equivocado, deberíamos acercarnos a las personas que están en dolor. Muchas veces es mejor simplemente poner nuestros brazos alrededor de alguien y llorar con ellos; las personas casi siempre aprecian cuando reconoces su pérdida. Siempre que tu corazón esté en el lugar correcto, decir algo es casi siempre mejor que decir nada.
En lugar de temer que digamos algo equivocado, deberíamos acercarnos a las personas que están en dolor.
La gente necesita sentirse amada. Un niño en dolor necesita sentir los brazos de su padre alrededor de él. Cuando el padre está ausente, puede dejar palabras de amor escritas, como Dios lo ha hecho en su Palabra. Sin embargo, también puede pedirle a los hermanos y hermanas mayores del niño que expresen su amor hacia su hijo.
Hay un tiempo para el silencio, para solo sentarse y escuchar, y llorar con los que lloran. A menudo condenamos a los amigos de Job, pero debemos recordar que ellos empezaron bien. Cuando vieron su miseria, lloraron en voz alta. Y luego, durante siete días y noches, se sentaron con él, en silencio, expresando sin palabras su preocupación por él (Job 2:11-13).
Si no sabemos qué decirle a un amigo en crisis, recuerda que mientras los amigos de Job permanecieran callados, le ayudaron a soportar su dolor. Más tarde, cuando comenzaron a dar consejos y reprensión no solicitada, Job no solo tuvo que lidiar con su sufrimiento, sino con respuestas engreídas de sus amigos, lo que aumentó su sufrimiento.
Cuando alguien en dolor expresa crudamente sus emociones, no debemos regañarlos. Los amigos dejan que sus amigos compartan sus sentimientos honestos. Cuando la corrección prematura y equivocada de los amigos de Job hirió a Job, ellos no tuvieron suficiente tacto para decir “lo siento”, y luego callarse. Ellos continuaron haciendo daño. Job les dijo: “Consoladores molestos son todos ustedes” (Job 16:2).
Darrell Scott me contó que después de que su hija Rachel fuera asesinada en Columbine, la gente a menudo le citaba Romanos 8:28. No estaba listo para oírlo. Cuán triste es que un verso tan poderoso, citado descuidada o prematuramente, se convierta en una fuente de dolor cuando debería ofrecer gran consuelo. Piensa en las verdades de Dios como herramientas. No uses un martillo cuando necesites una llave. Sobre todo, no utilices algunas de ellas cuando necesites darle a alguien un abrazo, una manta, o una comida, o simplemente llorar con ellos.
Los amigos dejan que sus amigos compartan sus sentimientos honestos.
Por otro lado, Nancy Guthrie dice que las personas que sufren deben extender gracia a los consoladores insensibles que les hacen daño. Lo último que necesita una persona afligida es llevar la carga del resentimiento. “Sean más bien amables unos con otros, misericordiosos, perdonándose unos a otros, así como también Dios los perdonó en Cristo” (Ef. 4:32).
No te desaparezcas ni evites a tu amigo que te necesita ahora más que nunca. Mi madre murió en 1981, cuando yo era un pastor joven. Diez años antes, no mucho después de convertirme en cristiano, tuve el gozo de conducir a mi madre a Cristo. Crecimos juntos, leyendo y discutiendo las Escrituras y grandes libros, orando y riendo juntos, y luego discutiendo sobre mis hijas, sus nietas, Karina y Angela. Cuando ella murió, lloré mi pérdida, la de mi esposa, y sobre todo la de mis hijas. Sentí que arrancaron una parte de mí.
Cuando entré en la iglesia ese primer domingo después de la muerte de mamá, sentí como si mi presencia separaba el Mar Rojo. En lugar de saludarme calurosamente en su manera habitual, la gente se hizo a un lado. Sabía que lo hacían porque no sabían qué decir, pero eso magnificó mi soledad.
La mayoría de nosotros hemos visto a amigos desaparecer cuando más los necesitábamos y, sin querer, hemos hecho lo mismo con otros. Si te encuentras en la posición de no querer hacer una llamada telefónica cuando te enteras de la crisis de alguien, recuerda que cualquier expresión de preocupación es mejor que ninguna. Cuando las personas pierden a un ser querido, no quieren “seguir adelante” como si la persona nunca hubiera existido. Usualmente quieren y necesitan hablar de ellos, aunque hacerlo les haga llorar.
Originalmente publicado por Eternal Perspectives Ministries, donde también puedes leer una extensa lista de libros (en inglés) recomendados por el autor. Traducido por Diana Rodríguez.
Randy Alcorn es el autor de más de 40 libros y también el fundador y director de Ministerios Eterna Perspectiva. Él ama a Jesús, su esposa Nanci, sus hijos, y sus cinco nietos.
La hombría no es una cuestión de edad, es una cuestión de carácter. Interactuar con hombres que profesan conocer a Cristo es cada vez más frustrante en el ministerio y particularmente en el contexto de la consejería matrimonial.
Seamos francos, hombres, es hora de que asuman responsabilidad y dejen de culpar a los demás por sus problemas. Dejen de culpar a otros por sus deslices sexuales, abuso con el alcohol, arrebatos de ira, pereza, glotonería, dinero malgastado, etc. Dejen de culpar a mami y papi, esposa e hijos, jefes y compañeros de trabajo, u otros. Todos hemos sufrido las consecuencias del pecado. Todos hemos hecho sufrir a otros por nuestro pecado. Sus pasados no definen quiénes son y el daño que han sufrido no les justifica. El comportamiento pecaminoso o deshonroso es tal cual eso, y es inexcusable.
Muy frecuentemente la sociedad nos inculca que alguien más tiene la culpa por nuestros problemas o dice “solo tómate esta pastillita y no te preocupes, espera a que te calme el dolor”. Rara vez se te inculca que dejes de poner excusas, que asumas responsabilidad y que hagas lo que se te ha llamado a hacer.
Hombres, empiecen a liderar a su familia y dejen de poner esa carga en sus esposas. Dejen de jugar videojuegos la mitad de la noche, y mirar imágenes inapropiadas y sexualmente explícitas la otra mitad. Dejen de estar sentados en el sofá comiendo chatarra, bebiendo refrescos, mirando Netflix hasta la una de la mañana, para luego quejarse cuando sus esposas no quieren “dormir” con gordos perezosos que las han ignorado y no han hecho nada para ayudar en la casa. Dejen de tratar a sus esposas como sus sirvientas y trátenlas como el tesoro que son. Les sorprenderá la diferencia que esto hará en sus hogares.
Hombres, Dios les ha dado el privilegio de ser líderes. Muy frecuentemente los hombres quieren los privilegios del liderazgo sin la responsabilidad del mismo. Los dos van de la mano. Modelen piedad durante el próximo año y vayan a liderar a sus familias, se sorprenderán de la diferencia que esto hará.
He dicho lo suficiente.
Adam McLendon Es colaborador frecuente para For The Church, es director del Doctorado en Ministerio en Liberty University en Lynchburg, Virginia, y es fundador y director de New Line Ministries. También es el autor de Paul’s Spirituality in Galatians y Square One.
Miércoles 11 Octubre Cristo Jesús nuestro Señor, en quien tenemos seguridad y acceso con confianza por medio de la fe en él. Efesios 3:11-12 Tenemos acceso con confianza a Dios Podemos ver ilustrada esta verdad, la cual nos es abierta en el Nuevo Testamento, en un acontecimiento del Antiguo Testamento, pero en forma de contraste. Durante la época de la reina Ester, se había desatado una viciosa amenaza contra las familias judías de Persia, una amenaza de muerte estimulada por el odio hacia Mardoqueo, el primo mayor que había cuidado de Ester cuando era niña. Este le advirtió que incluso ella sería arrastrada por la violencia a menos que el rey actuara para evitar tal desenlace.
Ester le recordó a Mardoqueo que el acceso al rey era muy limitado. Se sentaba en un trono real en una casa real. Por ley, entrar incluso en el patio que rodea esa casa se castigaba con la muerte. Aunque el rey había hallado gran complacencia en Ester y la amaba por encima de todas las mujeres de su corte, Ester no tenía ninguna seguridad de que fuera a ser bienvenida. De hecho, no había sido llamada ante el rey desde hacía un mes; y cuando aceptó ir sin invitación, anticipó plenamente que podría significar su muerte (Est. 4:11-16).
¡Qué contraste con el pasaje de hoy! En la época de la Iglesia, mediante la fe en Cristo Jesús, nuestro Señor, todo creyente tiene acceso con confianza a la presencia de Dios. Venimos con valentía ante el trono de la gracia para buscar ayuda oportuna, y venimos con la seguridad de que Dios se deleita en vernos allí. La reina Ester solo podía esperar, con incertidumbre, que el rey extendiera su cetro de oro, indicando su aprobación por el momento. Sin embargo, el cristiano ve a Cristo mismo en la presencia de Dios y, por lo tanto, tiene una aceptación inmediata allí. “Esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye” (1 Jn. 5:14). Estos versículos del Nuevo Testamento son como el cetro de oro de Dios, siempre extendido en gracia hacia nosotros.
El calvinismo es una rama del protestantismo que se originó en el siglo XVI como resultado de las enseñanzas y reformas propuestas por el teólogo francés Juan Calvino. Esta corriente religiosa tuvo un impacto significativo en Europa durante la Reforma Protestante y dejó una huella duradera en la teología, la política y la sociedad de la época.
El calvinismo se caracteriza por su énfasis en la soberanía de Dios y la predestinación. Según esta doctrina, Dios predestina a algunas personas a la salvación y a otras a la condenación, sin que su voluntad o acciones influyan en esta elección. Además, los calvinistas creen en la autoridad suprema de la Biblia, la depravación total del ser humano debido al pecado original y la necesidad de la gracia divina para la salvación. Esta corriente también promueve una ética de trabajo y frugalidad, conocida como «ética protestante del trabajo«, que ha sido ampliamente estudiada e influyente en el desarrollo del capitalismo.
Definición del calvinismo: doctrina teológica
El calvinismo es una doctrina teológica que se originó en el siglo XVI con la figura de Juan Calvino. Esta corriente religiosa forma parte de la tradición protestante y se basa en las enseñanzas de la Biblia, especialmente en la interpretación de la predestinación y la soberanía de Dios.
Historia del calvinismo: origen y desarrollo
El calvinismo es una corriente del protestantismo que se originó en el siglo XVI, durante la Reforma Protestante liderada por el teólogo francés Juan Calvino. Esta corriente religiosa se basa en los principios de la predestinación y la soberanía absoluta de Dios.
A lo largo de la historia, el calvinismo ha tenido un impacto significativo en distintas regiones del mundo. Durante el siglo XVI, se expandió rápidamente por Suiza, Francia, Escocia, Países Bajos y partes de Alemania. En el ámbito político, el calvinismo influyó en la formación de estados protestantes y en el fortalecimiento de movimientos independentistas.
El desarrollo del calvinismo también estuvo marcado por la creación de iglesias reformadas y la influencia de sus líderes. Juan Calvino, con su obra «Institución de la religión cristiana», sentó las bases teológicas de esta corriente y estableció una disciplina eclesiástica rigurosa.
A lo largo de los años, el calvinismo se expandió por diferentes regiones de Europa y tuvo un impacto significativo en la política, la sociedad y la cultura de esos lugares. Países como Escocia, Holanda, Francia e Inglaterra adoptaron el calvinismo como su doctrina oficial.
Características del calvinismo: predestinación y soberanía de Dios
El calvinismo es una doctrina teológica que se basa en la predestinación y la soberanía de Dios. Esta corriente ha dejado un legado duradero en la historia del cristianismo y ha influido en la forma en que muchas comunidades religiosas entienden la fe y la salvación.
El calvinismo se originó en el siglo XVI y se basa en la predestinación y la soberanía absoluta de Dios. Ha tenido un impacto significativo en la historia y ha influido en la formación de estados protestantes y en el desarrollo de movimientos independentistas. Además, el calvinismo destaca por su énfasis en la gracia divina, su ética del trabajo y su creencia en la prosperidad como señal de bendición divina.
El calvinismo se distingue por varias características centrales. Una de ellas es la doctrina de la predestinación, que enseña que Dios ha elegido de antemano a ciertas personas para la salvación eterna. Esta creencia se basa en la idea de la soberanía absoluta de Dios sobre el destino humano.
Otra característica clave del calvinismo es la creencia en la soberanía de Dios en todas las áreas de la vida. Según esta perspectiva, Dios tiene control absoluto sobre todo lo que sucede en el mundo y todo lo que ocurre está de acuerdo con su voluntad.
El calvinismo también enfatiza la importancia de la ética y la disciplina en la vida de los creyentes. Los seguidores del calvinismo suelen poner énfasis en la responsabilidad personal y la moralidad en todas las áreas de la vida, incluyendo el trabajo, las finanzas y la sociedad en general.
El calvinismo es una corriente teológica que destaca la predestinación y la soberanía de Dios. Su influencia ha sido significativa en la historia del protestantismo y ha dejado una marca duradera en las creencias y prácticas religiosas de muchas personas en todo el mundo.
Características principales del calvinismo podrían resumirse en:
Predestinación: El calvinismo sostiene que Dios ha predestinado a algunas personas para la salvación y a otras para la condenación, sin que la voluntad humana tenga influencia en esta elección divina.
Soberanía absoluta de Dios: Los calvinistas creen que Dios tiene control absoluto sobre todas las cosas, incluyendo la salvación y el destino de cada persona.
Teología de la gracia: El calvinismo enfatiza la necesidad de la gracia divina para la salvación, argumentando que los seres humanos son incapaces de alcanzar la salvación por sus propios méritos.
Ética del trabajo: Los seguidores del calvinismo valoran el trabajo y la prosperidad económica como señales de bendición divina. Esta idea se conoce como «ética del trabajo calvinista» o «espíritu del capitalismo».
Influencia del calvinismo en la Reforma Protestante
El calvinismo es una corriente teológica y religiosa que se originó en el siglo XVI como parte de la Reforma Protestante. Fue fundada por Juan Calvino, teólogo y reformador suizo, quien desarrolló una doctrina que tuvo una gran influencia en el protestantismo.
El calvinismo es una corriente teológica que tuvo un impacto significativo en la Reforma Protestante. Su doctrina de la soberanía de Dios en la salvación, así como sus características distintivas, han dejado una huella duradera en la historia y el pensamiento religioso.
Importancia de la ética calvinista en el desarrollo del capitalismo
El calvinismo, también conocido como la doctrina de la predestinación, es una corriente del protestantismo que fue fundada por el teólogo francés Juan Calvino en el siglo XVI. Esta corriente religiosa tuvo un gran impacto en el desarrollo del capitalismo y la ética de trabajo que lo caracteriza.
El calvinismo promueve una ética de trabajo rigurosa y disciplinada, basada en la creencia de que el éxito material y la prosperidad son señales de la elección divina. Los seguidores del calvinismo consideran que el trabajo duro, el ahorro y la acumulación de riqueza son expresiones de la voluntad de Dios.
Además, el calvinismo enfatiza la importancia de la educación y la formación académica, ya que los creyentes deben estudiar la Biblia y desarrollar una comprensión sólida de la doctrina calvinista.
El calvinismo ha tenido un impacto duradero en el desarrollo del capitalismo a través de su ética de trabajo, su énfasis en la responsabilidad individual y su creencia en la predestinación divina. Esta corriente religiosa ha influenciado en la forma en que las sociedades occidentales han entendido el éxito material y la acumulación de riqueza.
Diversas ramas del calvinismo: puritanismo, presbiterianismo, etc
El Calvinismo es una corriente teológica cristiana que se originó en el siglo XVI con la obra del teólogo francés Juan Calvino. Esta corriente tuvo una gran influencia en la Reforma Protestante y se caracteriza por su énfasis en la soberanía de Dios, la predestinación y la autoridad de las Escrituras.
El Calvinismo ha tenido una influencia significativa en la teología cristiana y ha dado origen a diversas ramas, como el puritanismo, el presbiterianismo y otras corrientes reformadas.
Legado del calvinismo en la sociedad moderna
El calvinismo es una rama del protestantismo que se basa en las enseñanzas del teólogo francés Juan Calvino. Esta corriente religiosa tuvo un gran impacto en la sociedad moderna y dejó un legado duradero en diferentes aspectos de la vida cotidiana.
El calvinismo se extendió rápidamente por Europa, especialmente en países como Suiza, Escocia, Países Bajos y Francia. También tuvo un impacto significativo en las colonias europeas de América del Norte, donde influyó en el desarrollo de la sociedad y las instituciones.
El calvinismo ha dejado un legado profundo en la sociedad moderna, tanto en términos de su influencia religiosa como en aspectos como la ética del trabajo y las formas de gobierno en algunas regiones. Su énfasis en la soberanía de Dios y la predestinación ha generado debates teológicos y ha influido en el pensamiento religioso y filosófico de muchas personas a lo largo de los siglos.
Bibliografía consultada:
1. Enciclopedia Britannica – Calvinismo
2. History.com – Calvinismo
3. Theopedia – Calvinismo
Preguntas frecuentes
1. ¿Qué es el calvinismo?
El calvinismo es una rama del protestantismo que sigue las enseñanzas del teólogo reformista Juan Calvino.
2. ¿Cuál es la historia del calvinismo?
El calvinismo surgió en el siglo XVI durante la Reforma Protestante y tuvo una influencia significativa en Europa.
3. ¿Cuáles son las características principales del calvinismo?
Las principales características del calvinismo incluyen la predestinación, la autoridad de la Biblia y la soberanía de Dios.
4. ¿En qué países se encuentra principalmente el calvinismo?
El calvinismo ha tenido una influencia particularmente fuerte en países como Suiza, Escocia, Países Bajos y Estados Unidos.
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Martes 10 Octubre Venid y volvamos a Jehová; porque él arrebató, y nos curará; hirió, y nos vendará… misericordia quiero, y no sacrificio, y conocimiento de Dios más que holocaustos. Oseas 6:1, 6 Un espíritu quebrantado como sacrificio a Dios Este capítulo comienza de una forma mucho más alegre que el anterior. Los tratos de Dios con Israel habían obtenido el resultado deseado. Hubo un verdadero retorno a Dios. Llegaron a confiar en él, quien, a pesar de sus fracasos, los vendó amorosamente debido a Su propia bondad. Conocieron a su Dios, y él los bendijo.
¿Perduró este cambio? Lamentablemente, pronto se envolvieron de un espíritu fariseo. No dejaron de observar la ley de Moisés, sino que enseñaban meticulosamente todos los mandamientos de Dios. Incluso el Señor Jesús pudo decir: “Todo lo que os digan que guardéis, guardadlo y hacedlo” (Mt. 23:3). Sin embargo, su corazón estaba lejos de Dios. Por eso Dios les dijo que no quería sacrificios ni holocaustos. Pero ¿por qué los pidió entonces en primer lugar?
He aquí una lección para nosotros, una lección que David comprendió después de haber caído tan profundamente (Sal. 51:16-17). Dios quiere sacrificios solo cuando están acompañados de un espíritu de obediencia, de corazón contrito, de amor y de conocimiento de Dios.
Hoy en día, los cristianos también pueden conducirse y servir de forma meticulosa y perfecta; pueden, como los fariseos, aplicar la Palabra al pie de la letra en todo lo que hacen. Pero todo esto no tiene valor si no muestran la bondad y el carácter de Dios. Si pisoteamos la conciencia de nuestros hermanos y hermanas y despreciamos sus ejercicios de corazón y de conciencia, nuestros orgullosos sacrificios serán una abominación para Dios. Porque entonces no estaremos manifestando el carácter de nuestro Señor en nuestra vida práctica, por muy bíblica que esta luzca. Actuar con un espíritu de orgulloso legalismo es un gran peligro para todos los que buscan obedecer la Palabra de Dios. ¡Cuidémonos de ello!
Lunes 9 Octubre Hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo. Y hay diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo. Y hay diversidad de operaciones, pero Dios, que hace todas las cosas en todos, es el mismo. 1 Corintios 12:4-6 Una herramienta para el maestro En los primeros capítulos de esta epístola podemos encontrar ejemplificado lo que leemos en el texto de hoy. En el capítulo 2, versículos 1 al 5, encontramos un ejemplo de cómo el Espíritu Santo actúa como el poder detrás de los diversos dones espirituales. Pablo llegó a Corinto con mucha debilidad, temor y temblor. Sin embargo, les habló “con demostración del Espíritu y de poder”. ¡Qué contraste! Cuando no confiamos en nuestra propia sabiduría y fuerza, el Espíritu Santo nos dará poder y nos usará como instrumentos suyos para glorificar a Cristo (Jn. 16:14). Cuando nos damos cuenta de que somos débiles, incluso en el servicio, entonces somos fuertes (2 Co. 12:10).
En el capítulo 3 vemos que es el Señor quien distribuye los servicios. Le da a cada siervo el trabajo que tiene que hacer. Él le encargó a Pablo que plantara en Corinto, y a Apolos que regara lo plantado (vv. 5-6). Este capítulo 3 también nos presenta a Dios como el que obra todo en todos. Pablo había plantado, Apolos había regado, pero solo Dios es quien podía dar el crecimiento (v. 7).
Como siervos debemos llevar a cabo la tarea que se nos ha encomendado y dejar espacio para que otros hagan lo que el Señor les ha encomendado. Sin embargo, no podemos producir el resultado en los corazones. Esa es la obra de Dios, para su propia gloria, y a otro no dará su gloria. Esto elimina toda oportunidad de gloria en el hombre, ya sea en nosotros mismos o en otros siervos del Señor. Cada uno tiene su papel de siervo, y debemos apreciar a cada siervo por su trabajo (1 Ts. 5:12, 13). Pero toda la gloria le pertenece solo a Dios. “El que se gloría, gloríese en el Señor” (1 Co. 1:31).
El rol de la mujer en la iglesia local Richard B. Ramsay
El tema del papel de la mujer en la Iglesia es muy complejo, y no pretendo resolver todas las dudas, pero me gustaría tratar de contestar las siguientes preguntas: ¿Las mujeres pueden ser pastores, presbíteros, o diaconisas? ¿Las mujeres pueden predicar en los cultos? Ofrezco los siguientes comentarios: Hay dos extremos: Por un lado, algunos descartan los pasajes acerca del ministerio de la mujer en la iglesia, porque piensan que se aplicaban solamente a las iglesias antiguas del tiempo del Nuevo Testamento. Piensan que las enseñanzas acerca de la mujer estaban vinculadas con las normas culturales de aquel tiempo, pero que ahora esas normas han cambiado, y ya no hay distinciones en los roles de hombres y mujeres. Por otro lado, otros limitan su participación en la iglesia solamente a observadoras. Algunos piensan que las mujeres deben quedarse totalmente calladas en los cultos, o que deben cubrir su cabeza, o que deben sentarse en el otro lado, separadas de los hombres. Mi opinión es que ninguno de estos extremos es correcto. Es importante comenzar esta discusión destacando el hecho de que según la Biblia, los hombres y las mujeres son iguales en honor, y pueden tener los mismos dones espirituales. También debemos reconocer el gran aporte que normalmente hacen en nuestras iglesias. Frecuentemente son colaboradoras muy fieles y muy comprometidas en nuestras iglesias. Hay muchos ministerios para las mujeres, y debemos animarles a usar sus dones, no aplastarlas. Creo que hemos fallado a las mujeres en nuestras iglesias, sin mostrarles claramente cuáles son sus oportunidades de ministerio. Las mujeres normalmente son la mayoría en nuestras iglesias, y si no les ofrecemos ministerios significantes, estamos perdiendo mucho. Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús. GÁLATAS 3:28 Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho. 1 CORINTIOS 12:7 Sin embargo, tenemos que distinguir entre los dones espirituales que pueden tener todos los cristianos y los oficios o las funciones. Obviamente, una persona nombrada a un oficio o asignada a una cierta función también debería tener los dones necesarios, pero no todos que tienen esos dones serán necesariamente designados para un puesto de liderazgo. Por ejemplo, muchas personas pueden tener el don de la enseñanza, pero no todos son pastores o presbíteros.1 El pasaje clave está en 1 Timoteo 2:11-15. Note que en este capítulo, Pablo está hablando de reuniones públicas, de oración y enseñanza. La mujer aprenda en silencio, con toda sujeción. Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio. Porque Adán fue formado primero, después Eva; y Adán no fue engañado, sino que la mujer, siendo engañada, incurrió en transgresión. Pero se salvará engendrando hijos, si permaneciere en fe, amor y santificación, con modestia. 1 TIMOTEO 2:11-15 La pregunta importante para interpretar este pasaje es si las estipulaciones de Pablo están vinculadas con las normas culturales de aquel tiempo de tal manera que no se apliquen hoy. Es decir, ¿la aplicación de los principios está condicionada por el contexto cultural? En este estudio tendremos que aprender a distinguir entre normas universales y normas que son más flexibles en su aplicación, porque dependen del contexto. Parte del problema es que en los dos versículos anteriores, pareciera que las normas están conectadas con el contexto social: Asimismo que las mujeres se atavíen de ropa decorosa, con pudor y modestia; no con peinado ostentoso, ni oro, ni perlas, ni vestidos costosos, sino con buenas obras, como corresponde a mujeres que profesan piedad. 1 TIMOTEO 2:9-10 Observe las palabras relacionadas con normas culturales: «decorosa», «pudor», «modestia», «ostentoso», y «costoso». El significado de estos términos tiende a variar de un país a otro, y de una generación a otra. Para una mujer que vive en algunos países musulmanes, mostrar la cara sería una falta de «pudor», pero para mujeres de otros países es totalmente apropiado. Para mujeres que viven en algunos países, usar ropa de muchos colores fuertes puede ser «ostentoso», mientras para mujeres de otros países, es lo más común. ¿Qué es un peinado «ostentoso»? Depende de la cultura. Obviamente el significado del término «costoso» varía de un país a otro, incluso de un sector de la ciudad a otra. En el sector oriente de Santiago de Chile, muchas mujeres se visten de abrigos que cuestan más de US$200, y no parece extravagante para la gente que vive allí. Sin embargo, si la misma mujer camina por las calles de un sector pobre de Santiago, llamaría la atención. La reacción al uso de joyas de oro y de perlas también varía mucho entre un lugar y otro. Mi conclusión es que el propósito de estos versículos no es dar una lista absoluta de cosas que las mujeres deben evitar en todo lugar y en todo tiempo, sino exhortarles a evitar lo que parece «ostentoso» y «costoso» en el contexto en que se encuentre, y a vestirse de una manera que parece «decoroso» y «modesto» en el contexto en que se encuentre. Ahora observe una diferencia importante en los versículos 11-15 de 1 Timoteo 2: la base usada para defender estos principios éticos no tiene ninguna relación con la cultura de aquel tiempo. Incluso, es algo que no va a cambiar nunca, porque son dos hechos históricos: Adán fue creado primero y Eva fue engañada. Son dos verdades que no cambiarán con ninguna cultura, ni ahora ni nunca. Pablo no está diciendo que Eva haya sido más culpable que Adán por la Caída, o que la razón que la mujer debe someterse al hombre sea porque él es de alguna manera superior. Incluso, en otro pasaje, Pablo enseña que Adán es responsable por la Caída (ver Romanos 5:12). Siendo la cabeza de la familia, debería haber ayudado a Eva, pero aparentemente aprobó el acto en silencio como un cobarde. Después, él mismo tomó de la fruta. Pero no podemos cambiar los hechos históricos que Adán fue creado primero y que Eva fue engañada primero. El punto principal es que la mujer no debe ejercer autoridad sobre el hombre o ejercer dominio sobre el hombre en las reuniones de la iglesia. La palabra griega usada en el versículo 12, traducida con la frase «ejercer dominio sobre», es (authentéo) , que significa tener plena autoridad sobre, dominar.
Toda organización funciona mejor con alguna estructura, con distinciones en los roles de los líderes. No todos pueden dirigir o tener autoridad. Y tener un cierto rol no necesariamente indica superioridad o inferioridad como persona. Aun la Trinidad refleja eso. Son tres personas del mismo honor y gloria, pero tienen distintas funciones. En algunos aspectos, el Hijo se somete al Padre, y en algunos aspectos el Espíritu Santo está sometido a Jesús. Pero son iguales. De una manera similar, Dios ha ordenado que el hombre sea la cabeza de la familia, y ha ordenado que los hombres sean los dirigentes de la Iglesia. Pero no son superiores. ¿Qué del «silencio»? La palabra traducida «silencio» es (hesuchía), que significa: silencio tranquilidad, descanso. El problema con interpretar esto de una manera en que la mujer no puede nunca hablar en las reuniones públicas es que Pablo da a entender en otros pasajes que pueden orar y profetizar. Pero toda mujer que ora o profetiza con la cabeza descubierta, afrenta su cabeza; Porque si la mujer no se cubre, que se corte también el cabello; y si le es vergonzoso a la mujer cortarse el cabello o raparse, que se cubra. 1 CORINTOS 11:5 Aquí Pablo no prohíbe orar o profetizar, sino dice que no debe hacerlo con la cabeza «descubierta.» Esto probablemente significa usar un estilo de peinado con el pelo arriba, como señal de sumisión a su marido (11:10). El punto clave es no rebelarse en contra del marido. Este pasaje también contiene aspectos vinculados con la cultura. En ese tiempo si una mujer casada andaba en público con el pelo suelto, era un acto de rebeldía, actuando como si no estuviera casada. En ese caso, dice Pablo, sería lo mismo que cortarse el cabello o raparse, señal de una mujer siendo castigada por infidelidad. (Vea Números 5.11-18.) La forma en que se manifiesta esa rebeldía, o esa «vergüenza» varía de una cultura a otra. En muchas culturas hoy en día, cuando una mujer tiene el pelo corto o tiene el pelo suelto, no indica nada de rebeldía. Posiblemente un paralelo hoy sería una mujer casada que asiste las reuniones de la iglesia sin su anillo de boda, o con ropa muy llamativa, o que se sienta sola en otro lugar de la iglesia, en vez de sentarse con su marido. ¿Qué significa entonces que la mujer esté en «silencio» en 1 Timoteo 2:11-12? El contexto ayuda a entenderlo. Cada vez que Pablo menciona el «silencio» de la mujer, también menciona su relación con el hombre. Dice que debe estar en «sumisión», y que no debe «ejercer dominio» sobre el hombre. El «silencio» es prácticamente sinónimo de «sumisión» en este pasaje. James Hurley, quien ha escrito un libro excelente, muy completo y muy exegético, sobre el tema de la mujer opina que el «silencio» de la mujer está relacionado con la evaluación de las «revelaciones» y de las «profecías». Cuando estaban en el culto, y muchos estaban participando con sus profecías, otros tenían que juzgar si eran realmente de Dios. Era este papel de juzgar que no correspondía a la mujer. Tampoco le correspondía enseñar con la autoridad de un líder espiritual. Hay apoyo para esta interpretación en 1 Corintios 14. En este capítulo, hay una prohibición similar a lo que dice 1 Timoteo 2:11-12.
Vuestras mujeres callen en las congregaciones; porque no les es permitido hablar, sino que estén sujetas, como también la ley lo dice. Y si quieren aprender algo, pregunten en casa a sus maridos; porque es indecoroso que una mujer hable en la congregación. 1 CORINTIOS 14:34-35 El contexto de los versículos anteriores demuestra claramente que Pablo está hablando de reuniones públicas en que hay profecías que tenían que ser «juzgadas»: ¿Qué hay, pues, hermanos? Cuando os reunís, cada uno de vosotros tiene salmo, tiene doctrina, tiene lengua, tiene revelación, tiene interpretación. Hágase todo para edificación. Si habla alguno en lengua extraña, sea esto por dos, o a lo más tres, y por turno; y uno interprete. Y si no hay intérprete, calle en la iglesia, y hable para sí mismo y para Dios. Asimismo, los profetas hablen dos o tres, y los demás juzguen. 1 CORINTIOS 14:26-29. Así que creo que Hurley tiene razón acerca de 1 Corintios 14:34-35, pero creo que 1 Timoteo 2:11-15 tiene una aplicación más amplia. En todos los pasajes que hemos visto, el tema principal es que la mujer no debe ejercer dominio sobre el hombre. La evaluación de profecías no es la única situación en que esto se aplica. El problema en algunas iglesias en el tiempo del Nuevo Testamento era que se adelantaban en su manera de vivir, como si Cristo hubiese vuelto a establecer la forma eterna y final de Su reino. Los corintios cometían el error de la «escatología sobre realizada.»6 Es decir, pensaban que todos los beneficios del Reino de Dios se experimentaban ya. Así que las mujeres vivían como si no estuvieran casadas.
Y algunos esclavos (o siervos) querían vivir como libres. Pablo tuvo que recordarles que las mujeres casadas deberían mantenerse fieles a sus maridos y que los esclavos (siervos) deberían seguir sometidos a sus maestros (1 Corintios 7:10-24). El problema de este malentendido se manifestaba cuando algunas mujeres querían juzgar las revelaciones. Para comprender esto, veamos una ilustración. En las reuniones oficiales de los presbiterios en nuestra denominación, solamente participan hombres (pastores y presbíteros). Y la costumbre es que, cuando alguien desea participar en una discusión, se pone de pie y pide permiso al moderador. Solamente cuando el moderador le da permiso, puede hablar. Ahora supongamos que en una reunión del presbiterio, algunas mujeres asisten que son esposas de los pastores. Se sientan solas, no con sus maridos, remuevan sus anillos de boda, y actúan como si no fueran casadas. Cuando hay un tiempo para discutir un tema importante, las mujeres también se paran y piden permiso para hablar. En un contexto así, el moderador quizás diría que las mujeres deben quedarse sentadas o que se mantengan en «silencio». Con eso no les está diciendo que nunca pueden hablar, sino que no pueden participar en la discusión en forma oficial. Creo que Pablo está diciendo algo así. Jesucristo trajo más respeto por la mujer, y el Nuevo Testamento admite cambios en la aplicación de algunos principios. Pero no cambia su rol de sumisión en la familia y en la Iglesia. Según la Biblia, es igual al hombre en valor, y tiene los mismos dones, pero tiene otra función. La mujer tiene el rol importante de apoyo, quizás algo parecido al rol del Espíritu Santo dentro de la Trinidad. El hombre tiene el papel similar al rol del Padre en su liderazgo, pero también tiene el papel de Jesús en darse a sí mismo por su esposa y por sus hijos.
El liderazgo del hombre implica responsabilidad, más que poder. El hombre tendrá que rendir cuentas frente a Dios por su familia y por la iglesia, más que la mujer. El liderazgo también implica que debe asumir una actitud de entrega y sacrificio, tratando a la mujer con amor y respeto. Debería imitar a Cristo, quien se dio a sí mismo por la iglesia (Efesios 5.21-33, Filipenses 2.3-8). Si los hombres actuáramos así, ¡las mujeres no tendrían dificultad en someterse! No debemos ver esto como un castigo de la mujer. No es una forma de poner un «bozal» o cinta adhesiva sobre la boca de la mujer. Debemos recordar las otras dimensiones del término «hesuchía»; es una «tranquilidad» para la mujer, un «descanso» de liderazgo y supervisión, dejando al hombre cumplir esa tarea. Hablando de aspectos más específicos, parece bastante claro en estos pasajes que la mujer no debe tener un oficio de autoridad en la iglesia, como pastor, presbítero, o diácono. También queda claro que no debe enseñar con «autoridad» sobre los hombres. Yo creo que esto incluye especialmente la predicación en el culto de adoración. Si predicar en el culto no es enseñar con autoridad, ¡entonces no sé qué actividad sería enseñar con autoridad! James Hurley nos deja una buena pauta: la mujer puede hacer en la iglesia cualquier actividad que pueda realizar un hombre que no sea ordenado a un oficio de liderazgo. Es decir, el límite es el oficio, pero se aplica a las actividades que corresponden al oficio. Por ejemplo, las mujeres también tienen dones de enseñanza (Pablo exhorta a las mujeres a enseñar a las mujeres más jóvenes en Tito 2.4), pero no deben ejercerlos en las ocasiones cuando representa autoridad, como en los sermones del culto. Tampoco deben predicar hombres que no sean presbíteros. Creo que la administración de los sacramentos es otra actividad en que debería ser realizada por un presbítero ordenado. 1 Timoteo 3:2 dice que el presbítero debería ser «marido de una sola mujer». Esto presupone que será un hombre. También tenemos el trasfondo del Antiguo Testamento, en que los ancianos eran hombres. No vemos ninguna indicación de cambiar eso en el Nuevo Testamento. Alguien podría objetar que Tito 2:3 habla de «ancianas», como si fueran también oficiales de la iglesia. Sin embargo, según el contexto, parece que no está hablando de un oficio aquí. En el capítulo anterior, sí está hablando de un oficio. Pablo dice a Tito que debe «establecer ancianos» en cada ciudad (Tito 1:5). Después, habla de «ancianos» de nuevo en Tito 2:2, pero en el segundo capítulo no usa la misma forma de la palabra que usa en el primer capítulo. En Tito 1:5 es [presbíteros], y aquí es [presbítes]. El primero es comparativo (más), y el segundo no lo es. Sería como la diferencia entre «más anciano» y «anciano», o entre «mayores» y «hombres viejos». La forma [presbíteros] que se encuentra en el primer capítulo había llegado a ser un término técnico para dirigentes religiosos, para el oficio. Se usa en los evangelios y en Hechos frecuentemente en una frase como «los principales sacerdotes y los ancianos» (Mateo 21:23, Hechos 4:8 y 23). En el relato del concilio de Jerusalén, se usa el término cuando dice que «los apóstoles y los ancianos» se reunieron para discutir el asunto (Hechos 15:4,6). Pablo lo usa en 1 Timoteo 5:17 donde habla de los «ancianos que gobiernan bien».
Por alguna razón, Pablo no usa la misma forma de la palabra en capítulo 2. El cambio lingüístico sugiere que ha cambiado de tema. Ahora está hablando de hombres mayores de edad, y no específicamente de los oficiales de la iglesia. Después de hablar de los hombres mayores de edad, habla de las «ancianas» (Tito 2:3). El término es [presbítis], la forma femenina de [presbítes]. Tampoco es un término técnico. Concluyo que no se refiere a un oficio, sino simplemente a mujeres mayores de edad. Esto todavía deja muchos otros ministerios para las mujeres. Pueden enseñar en otras situaciones que no sea el culto, como la escuela dominical y en grupos de mujeres. Pueden evangelizar, orar, dar su testimonio, cantar, llevar a cabo actividades de servicio a la comunidad y a los necesitados, y organizar actividades de compañerismo, por ejemplo. En fin, las mujeres pueden usar todos sus dones y practicar todos los aspectos del ministerio de la iglesia, pero sin ser ordenadas a un oficio de autoridad. En general, no deben ejercer autoridad sobre los hombres. Personalmente, no tengo problema en que haya mujeres «diaconisas», siempre que no sean ordenadas al oficio. En muchas iglesias, hay un cuerpo de diáconos que dirige el ministerio diaconal, pero también hay un grupo de mujeres que realizan actividades diaconales, siempre bajo la supervisión del cuerpo oficial. Tampoco tengo problemas en que haya mujeres que manejan las finanzas de la iglesia, siempre que estén bajo la supervisión de los presbíteros o los diáconos ordenados. Cómo se explica en un capítulo anterior del libro, 1 Timoteo 3:11 menciona a las mujeres en el contexto de hablar de los diáconos. Algunos piensan que este versículo autoriza la ordenación de mujeres al oficio de diácono. En griego la palabra es («gunaikas»), que se puede traducir como «mujeres» o como «esposas.» Esto ha sido interpretado como las mujeres que ocupan el cargo de diácono, las mujeres que no tienen el cargo de diácono pero que hacen trabajo diaconal como ayudantes de los diáconos, o como las esposas de los diáconos. Puesto está insertado aquí dentro de un pasaje que trata con hombres diáconos (observe que el versículo 12 vuelve a hablar de los hombres diáconos que deben tener una sola esposa), me inclino a pensar que Pablo está hablando de las esposas de los diáconos en este versículo. También creo que puede haber excepciones en situaciones especiales. Por ejemplo, aunque los jueces en Israel eran casi siempre hombres, Débora fue una excepción (Jueces 4). En una isla donde los únicos creyentes son mujeres, ¿será un pecado que una mujer sea la pastora de la iglesia? Sin embargo, la excepción no cambia la norma. Quizás ayude pensar en esto: Si el hombre ha sido asignado por Dios como cabeza de la familia (no por ser mejor o tener más dones que la mujer), causaría un problema si no lo fuera también en la iglesia. Si él está enseñando en la iglesia, pero su esposa es la pastora o dirigente quien evalúa su enseñanza, produce un conflicto. Y si su esposa predica sermones autoritativos desde el púlpito, cuando él está sentado en la banca, produce una inversión de roles.