55 – La trivialización de la gloria de Dios

Ministerios Integridad & Sabiduría

Tesis # 55

La trivialización de la gloria de Dios

95 Tesis para la iglesia evangélica de hoy

Miguel Núñez

Miguel Núñez

Es miembro del concilio de Coalición por el Evangelio. Es el pastor de predicación y visión de la Iglesia Bautista Internacional, y presidente de Ministerios Integridad y Sabiduría. El Dr. Núñez y su ministerio es responsable de las conferencias Por Su Causa, que procuran atraer a los latinoamericanos a las verdades del cristianismo histórico. Puede encontrarlo en Twitter.

Una producción de Ministerios Integridad & Sabiduría

11 – A la Mesa de la Gracia

Sabiduría para el Corazón

Serie: Vida de David (1 y 2 Samuel)

ESTUDIO DE LA VIDA DEL REY DAVID

11 – A la Mesa de la Gracia

Stephen Davey

Sabiduría para el Corazón comenzó en 2007 como una extensión del ministerio de enseñanza de Stephen Davey a su congregación, la Iglesia Bautista Colonial, ubicada en Carolina del Norte, EEUU. Desde entonces, el ministerio ha crecido, y hoy por hoy es un ministerio internacional, transmitido a través de todo el mundo vía radio e internet en seis idiomas: Inglés, Español, Portugués, Árabe, Chino Mandarín, y Swahili.

Sabiduría para el Corazón es el ministerio internacional de enseñanza bíblica del Pastor Stephen Davey, traducido y adaptado al español por Daniel Kukin.

Por la gracia de Dios esperamos proveer contenido bíblico y confiable en más idiomas y alcanzar al mundo con el mensaje de la Palabra de Dios.

4 – LA PERSONA DE JESUCRISTO

Alimentemos El Alma

Serie: Fundamentos de la Fe Cristiana

4 – LA PERSONA DE JESUCRISTO

Por: John MacArthur

ESTUDIO BIBLICO
FUNDAMENTOS DE LA FE CRISTIANA

ES UN ESTUDIO PARA GUIAR A LOS CREYENTES DE TODAS LAS ETAPAS, Y HA SIDO ELABORADO A TRAVÉS DE DÉCADAS DE REFINAMIENTO POR LOS ANCIANOS, MAESTROS Y PASTORES DE LA IGLESIA GRACE COMMUNITY.
ESTE MATERIAL FUNDAMENTAL HA SIDO ENSEÑADO Y PROBADA EN EL AULA BAJO EL LIDERAZGO DEL PASTOR JOHN MACARTHUR, Y HA DEMOSTRADO SU EFICACIA A TRAVÉS DE LAS VIDAS QUE HA INFLUENCIADO.

LAS 13 LECCIONES TRATARÁ ESTAS VERDADES FUNDAMENTALES QUE TODOS LOS CREYENTES DEBEN COMPRENDER:

1- INTRODUCCIÓN A LA BIBLIA
2- CÓMO CONOCER LA BIBLIA
3- DIOS: SU CARÁCTER Y ATRIBUTOS
4- LA PERSONA DE JESUCRISTO
5- LA OBRA DE CRISTO
6- LA SALVACIÓN
7- LA PERSONA Y MINISTERIO DEL ESPÍRITU SANTO
8- LA ORACIÓN Y EL CREYENTE
9- LA IGLESIA: COMUNIÓN Y ADORACIÓN
10- LOS DONES ESPIRITUALES
11- LA EVANGELIZACIÓN Y EL CREYENTE
12- LA OBEDIENCIA
13- LA VOLUNTAD Y LA GUÍA DE DIOS

Claro, el poder detrás de este currículum no está en su formato o plan, sino en la Palabra de Dios en la cual está basado. Sabemos que cuando el Espíritu Santo usa Su palabra en la vida de las personas, sus vidas son transformadas. Y es por esto que estoy tan emocionado de que estos materiales hayan llegado a sus manos. FDF le ha dado la bienvenida a millares de personas en la iglesia y en la familia de Cristo. Ha ayudado a creyentes a construir un fundamento espiritual en roca sólida.

Confío en que esto lo beneficiará a usted y a su iglesia de la misma manera.
John MacArthur
Pastor-Maestro
Grace Community Church

Church, G. C., & MacArthur, J., Jr. (2013). Fundamentos de la fe (guía del líder): 13 lecciones para crecer en la gracia y conocimiento de jesucristo. Chicago, IL: Moody Publishers.

GUIA DE ESTUDIO
FUNDAMENTOS DE LA FE
http://www.elolivo.net/LIBROS/MacArth…

3 – DIOS: SU CARÁCTER Y ATRIBUTOS

Alimentemos El Alma

Serie: Fundamentos de la Fe Cristiana

3 – DIOS: SU CARÁCTER Y ATRIBUTOS

Por: John MacArthur

ESTUDIO BIBLICO
FUNDAMENTOS DE LA FE CRISTIANA

ES UN ESTUDIO PARA GUIAR A LOS CREYENTES DE TODAS LAS ETAPAS, Y HA SIDO ELABORADO A TRAVÉS DE DÉCADAS DE REFINAMIENTO POR LOS ANCIANOS, MAESTROS Y PASTORES DE LA IGLESIA GRACE COMMUNITY.
ESTE MATERIAL FUNDAMENTAL HA SIDO ENSEÑADO Y PROBADA EN EL AULA BAJO EL LIDERAZGO DEL PASTOR JOHN MACARTHUR, Y HA DEMOSTRADO SU EFICACIA A TRAVÉS DE LAS VIDAS QUE HA INFLUENCIADO.

LAS 13 LECCIONES TRATARÁ ESTAS VERDADES FUNDAMENTALES QUE TODOS LOS CREYENTES DEBEN COMPRENDER:

1- INTRODUCCIÓN A LA BIBLIA
2- CÓMO CONOCER LA BIBLIA
3- DIOS: SU CARÁCTER Y ATRIBUTOS
4- LA PERSONA DE JESUCRISTO
5- LA OBRA DE CRISTO
6- LA SALVACIÓN
7- LA PERSONA Y MINISTERIO DEL ESPÍRITU SANTO
8- LA ORACIÓN Y EL CREYENTE
9- LA IGLESIA: COMUNIÓN Y ADORACIÓN
10- LOS DONES ESPIRITUALES
11- LA EVANGELIZACIÓN Y EL CREYENTE
12- LA OBEDIENCIA
13- LA VOLUNTAD Y LA GUÍA DE DIOS

Claro, el poder detrás de este currículum no está en su formato o plan, sino en la Palabra de Dios en la cual está basado. Sabemos que cuando el Espíritu Santo usa Su palabra en la vida de las personas, sus vidas son transformadas. Y es por esto que estoy tan emocionado de que estos materiales hayan llegado a sus manos. FDF le ha dado la bienvenida a millares de personas en la iglesia y en la familia de Cristo. Ha ayudado a creyentes a construir un fundamento espiritual en roca sólida.

Confío en que esto lo beneficiará a usted y a su iglesia de la misma manera.
John MacArthur
Pastor-Maestro
Grace Community Church

Church, G. C., & MacArthur, J., Jr. (2013). Fundamentos de la fe (guía del líder): 13 lecciones para crecer en la gracia y conocimiento de jesucristo. Chicago, IL: Moody Publishers.

GUIA DE ESTUDIO
FUNDAMENTOS DE LA FE
http://www.elolivo.net/LIBROS/MacArth…

Conocerse mutuamente

Renovando Tu Mente

Serie: El matrimonio íntimo

En El matrimonio íntimo, el Dr. R.C. Sproul muestra que si seguimos los principios de Dios, el matrimonio puede ser una celebración de gozosa intimidad y uno de los mayores placeres de la vida. En esta serie, el Dr. Sproul examina no sólo la teología del matrimonio, sino también su sociología y psicología, cubriendo temas como la comunicación, los roles de género y el sexo.

Episodio 3
Conocerse mutuamente

Por R.C.Sproul

Quisiera darles la bienvenida de nuevo a esta sesión de nuestro estudio sobre el matrimonio cristiano. En esta sesión vamos a ver el tema de conocerse el uno al otro en el matrimonio. Siempre he estado impresionado por el hecho de que cuando el Antiguo Testamento habla de intimidad y de intimidad sexual, con frecuencia usa el verbo «conocer». Por ejemplo, la Biblia puede decir que Abraham conoció a su esposa, y ella concibió; o que Adán conoció a su esposa, y ella concibió. Escuchamos esa expresión, y me he preguntado ¿por qué se usa? ¿es porque los escritores bíblicos se avergüenzan de decir la palabra y entonces usan eufemismos, no van al grano, buscan formas de ser gráficos o sexualmente explícitos? Ellos solo dijeron, «Abraham conoció a su esposa y ella concibió». 

Bueno, acaso eso significa que Abraham caminó por la calle y conoció a esta dama en la calle y le dijo: «Hola, mi nombre es Abraham» y ella dijo: «Hola, mi nombre es Sarah». ¿Se presentaron y de repente Sarah está embarazada? Eso no es lo que quiere decir la Biblia.  Está usando ese verbo «conocer» para comunicar el nivel más profundo de intimidad humana y eso es porque para que la intimidad suceda, ya sea física o emocional o espiritual, tiene que haber conocimiento. Realmente no puedes experimentar intimidad con un extraño.  

Ahora, antes de que empezara nuestro programa, en esta sesión, estaba hablando con algunas de las personas aquí presentes en el público y estábamos cantando y bailando y pasándola bien y yo estaba retrocediendo en el tiempo, a la película El huevo y yo y recordé la canción que venía de allí: «Voy a conocerte, voy a saber todo sobre ti», y luego hicimos un zapateo suave y pensé: «Eso como que plasma la forma americana en que las citas se desarrollan hacia una relación matrimonial». Hay un proceso mediante el cual llegamos a conocernos, y es casi como un baile de cortejo que se lleva a cabo.  

Piensa en las primeras citas que quizás tuviste con la persona con la que finalmente te casaste. Miremos un campus universitario, por ejemplo y veamos cómo la gente se prepara para las citas. Los chicos se duchan, usan desodorante, toman la camisa más de moda que se les ocurre y quieren verse bien. Pasan el peine por su cabello. Mientras tanto, allá en el dormitorio de las mujeres, la mujer todavía le está dedicando tres horas a su cabello para tenerlo rizado y está usando todo su maquillaje y cosméticos porque todos quieren hacer una primera – una buena primera impresión en esa cita.  

Entonces en esa primera cita hacemos todo lo posible para asegurarnos de que esa persona, a quien queremos impresionar, no sepa quiénes somos, ¿verdad? Tratamos de no mostrarnos, en esa situación. Queremos dar nuestra mejor impresión. ¿Pero entonces qué pasa? La chica comienza a responder, o el muchacho comienza a responder a la chica y la relación comienza a evolucionar y luego una nueva etapa toma el control de la relación. Ahora empezamos a mostrar un poco más de nosotros mismos a la persona con la que estamos saliendo, porque regresamos a casa, y nos decimos «Oye, ella realmente me correspondió. ¿Pero fue a mí, o a mi colonia? ¿Fue a mí o a esta imagen de macho que mostré y con la que la engañé? ¿Le seguiré gustando cuando realmente me conozca?» 

Así que ahora empezamos a intentar decir la verdad, o empezamos a decir, «Bueno, sabes, tengo que contarte algo que hice hace mucho tiempo y muy lejos de aquí», es decir, empezamos a confesar aquellos pecados menos comprometedores. No le contamos sobre lo que estamos haciendo ahora. Así que poco a poco la máscara se cae mientras probamos las aguas, para ver si mientras nos sigue conociendo, sigue correspondiéndonos. Ahora, eso es algo natural que ocurre en una relación que inicia, pero lo que crea el tipo de amor que construye un matrimonio permanente, es cuando ese proceso de conocerse se profundiza y continúa y continúa y continúa, porque eso es absolutamente necesario para que la intimidad ocurra.  

Desafortunadamente lo que sucede en una relación en sus inicios, es que nos abrimos, empezamos a mostrarnos cada vez más y, a medida que nos sentimos seguros y cómodos, seguimos haciendo eso y luego viene el matrimonio y de repente se comienza a retroceder y empezamos a ocultar cosas a nuestra pareja y empezamos a construir otra barrera para la intimidad. Así que el principio es este: si queremos experimentar la intimidad tenemos que conocer a nuestras parejas. Así de simple. Conocerse es un requisito. El matrimonio no puede continuar y sostenerse solo de sentimientos.  Tienen que conocerse.  Debo conocer a mi esposa. Ella debe conocerme, pero para que aprendamos cualquier cosa, para saber algo en profundidad, tenemos que estudiar. Tenemos que estudiar. 

Recuerdo cuando mi padre murió, cuando yo tenía 17 años, y fui al funeral. El ministro dio un panegírico breve y corto, y dijo cosas buenas sobre mi padre y luego en un momento de esa meditación dijo: «Saben, siempre podía darme cuenta cuando Bob Sproul estaba entrando a mi oficina, en la iglesia, porque podía oír el sonido de sus pisadas mientras caminaba por el pasillo porque tenía una pisada característica y yo sabía que era él incluso antes que asomara su cabeza por mi puerta». 

Ahora, cuando dijo eso, cuando el ministro dijo eso, mi madre se quebró. Se quebró, se quebró en llanto. Se desmoronó y cuando terminó el funeral, le dije, «Mamá, ¿qué fue lo que dijo el ministro que te quebró así?».  Y ella dijo, «Bueno, cuando mencionó lo de la pisada de tu padre, pues siempre yo podía saber cuando él venía», y pensé, «¿De qué está hablando?». Viví 17 años en la casa con mi padre. Quiero decir que mi padre no cojeaba. No tenía una caminata diferente o graciosa, pero había algo distintivo en su andar que era diferente en él y era uno de esos pequeños matices de la personalidad que solo alguien cercano e íntimo lo nota. Eso decía algo de nuestro ministro, porque él tenía más de tres mil miembros en su congregación y un buen pastor conoce a sus ovejas.  

Pero para conocer a alguien así, tenemos que trabajar en eso. Nunca deja de sorprenderme que cuando hablo con hombres que pasan por crisis, las dos crisis más grandes que tienden a experimentar, aparte de la muerte y otras, es- o son, debo decir – el divorcio y la pérdida del trabajo. El que un hombre sea despedido es devastador para él, pero no es tan devastador, para la mayoría de hombres, como cuando sus esposas los dejan; y por eso estamos preocupados – y las mujeres también están preocupadas – por el matrimonio y por la profesión. 

Ahora, ¿cómo nos preparamos para nuestra profesión? No tenemos ningún problema con ir a la escuela secundaria durante 12 años y luego muchos de nosotros seguimos después de la secundaria por otros 4 años o 5 años, gastando varios miles de dólares para aprender cómo ser competentes en un campo determinado para que podamos salir y tener un trabajo. Luego, casualmente conocemos a alguien 3, 6 meses después, nos casamos con ellos y no hacemos ningún esfuerzo intencional para dominar el material del matrimonio. Estudiaremos historia y filosofía y psiquiatría e ingeniería y biología y todo eso para poder ganar más dinero, pero no invertimos tiempo ni trabajo para conocer a nuestras esposas. 

Una de las mayores quejas que escucho – y ustedes la han escuchado – «Él nunca me habla», y de repente el matrimonio se disuelve, y la persona sufre más que si hubiese perdido su trabajo o hubiese tenido que cambiar su vocación. Damas y caballeros, hemos comprado el mito que nos dice que los matrimonios felices surgen de hacer lo que nace naturalmente, que de alguna manera aprenderemos a conocer a nuestra pareja a través de la ósmosis.  Ahora, hay ciertas cosas que podemos aprender sobre la gente solo por estar cerca a ellas. Podemos empezar a notar sus pequeños hábitos de cómo caminan y cómo se visten y cómo reaccionan. Puedo aprender mucho sobre esa persona solo estudiando a esa persona externamente. 

Si quieres saber algo sobre mí, puedes contratar a un investigador privado y pueden indagar en mi pasado y ver mi trayectoria. Pueden decirte a qué escuela fui. Pueden decirte qué notas tuve en el colegio. Pueden ir al fisco y decirte cuánto dinero produzco y en qué gasto mi dinero. Puedes ir al banco, puedes obtener todo tipo de data e información externa sobre RC Sproul, pero por mucho que estudies eso, no puedes saber quién soy por dentro, porque si me preguntas dónde vivo, te lo voy a decir, «Vivo en Orlando, en el 408 Timber Ridge Drive, Longwood», ¿de acuerdo? Pero no vivo realmente ahí. Ahí es donde está mi casa. Paso mucho más tiempo fuera de esa casa que adentro. ¿Pero sabes dónde vivo? Vivo dentro de mí, en el mismo lugar que tú vives. 

Quiero decir, podríamos ponernos místicos o metafísicos sobre dónde está el ego, dónde se encuentra la personalidad, donde se puede detectar la sustancia de la individualidad; pero obviaremos todo eso por un minuto y diremos que vives ahí dentro y todo lo que puedo saber de ti es lo que puedo observar externamente a menos o hasta que decidas decirme lo que está pasando dentro. Por eso estamos tan interesados en la Biblia. Podemos saber mucho sobre Dios al mirar la creación. La creación nos da pistas sobre la identidad de Dios y el carácter de Dios, pero realmente no conocemos íntimamente a Dios hasta que Dios hable, hasta que Dios elija revelarse y decirnos lo que hay dentro.  

Así que, si quieres conocer a tu esposo y quieres que tu esposo te conozca, tienen que hablar y tienen que hablar de otras cosas además del clima. Tienen que hablar sobre cómo se sienten. Tenemos que llegar a lo que yo llamo el segundo nivel de comunicación, no solo reacciones comunes, sino cómo nos sentimos sobre las cosas. Es ahí donde la intimidad comienza a suceder. Uno de los grandes beneficios que mi esposa y yo tenemos es poder pasar mucho tiempo juntos en la carretera.  Cada año pasamos casi 8 meses lejos de casa. Ahora, parte de eso es en un apartamento en Mississippi donde estoy enseñando en el seminario, pero mucho de eso es por solo viajar por el país. 

La mayoría de las veces conducimos, y el conducir me parece muy, muy aburrido; así que jugamos mientras conducimos. Jugamos este tipo de juegos, «Está bien, cariño», le digo. «Si pudiera ser algo en el mundo, sin miedo al fracaso, además de ser maestro, ¿qué sería?» Ella dice, «un golfista, un golfista profesional o un jugador de béisbol» y yo digo, «No. Me gustaría ser violinista de concierto». Ella dice, «¿qué?» Acabo de revelarle algo de la vida secreta de Walter Mitty. No es una revelación personal del todo peligrosa, pero ella me está conociendo.  

Entonces la conversación se vuelve más profunda. Un juego que jugamos, que lo recomiendo a las parejas, pero deben tener cuidado al jugarlo – es lo que yo llamo «Ordena tu pareja a domicilio».  Ya saben, cuando entras en una tienda – tienda de autos – y quieres comprar un auto nuevo, entras en el concesionario y lo primero que te dicen es que tienen 7 u 8 modelos diferentes, y tienes que analizarlo. Luego cada modelo viene con 150 posibles opciones de fábrica y las combinaciones que puedes pedir para un auto simplemente son una locura – muchas cosas diferentes. Pueden tener el volante regulable, aire acondicionado, ventanas automáticas, desempañador en la ventana trasera y todo eso. 

Entonces jugamos este juego de un «pedido especial de novia» o un «pedido especial de novio», en el que decimos: «Bien, cariño. Aquí hay veinte opciones para el esposo ideal. Puedes pedir el tuyo». ¿Qué opciones estás buscando en un esposo? ¿Qué opciones estás buscando en una esposa? Esto es importante que lo hagan las personas que están contemplando casarse, pero también es útil para las que ya están casadas.  Entonces dije, «Bien, seamos honestos. Si pudieras estar casado con la persona ideal, ¿qué pedirías? ¿Sería guapo? ¿Sería alto? ¿Sería bajo? ¿Sería delgado? ¿Sería gordo? ¿Sería rico? ¿Sería pobre? ¿Sería brillante? ¿Sería tonto? ¿Sería agresivo? ¿Sería pasivo?» 

Luego juntamos todas estas cosas y entonces le digo, «Bien, después de haber visto veinte de estas cualidades, ahora pongámonos serios. Entras a la sala de exhibición para hacer tu pedido de novia o para hacer tu pedido de esposo y el vendedor dice, «aquí hay veinte opciones, pero solo puedes elegir cinco de ellas. Solo puedes tener cinco de ellas». ¿Cuáles serían tus cinco elecciones? Ahora, cuando le hago esa pregunta a mi esposa, «¿qué cinco opciones elegirías si pudieras tener el esposo perfecto? ¿qué cinco opciones querrías? ¿qué estás buscando?». Lo que ella está haciendo cuando responde a esa pregunta es expresarme las necesidades que tiene. 

Una vez escuché a un ministro decir que el matrimonio es una acción que involucra amor desinteresado, que el verdadero matrimonio, el matrimonio cristiano se basa en el amor desinteresado. ¿No suena bonito? Damas y caballeros, eso es una tontería. No existe tal cosa como el amor desinteresado. Para que yo ame, tengo que estar involucrado en ello. Ahora, obviamente, Dios no quiere que estemos involucrados de forma egoísta donde solo usamos a nuestra pareja para nuestra propia gratificación, para nuestros propios fines, explotándolos y denigrándolos y destruyéndolos. 

Pero cuando estaba buscando una esposa, no me propuse buscar – bueno, tengo que encontrar a alguien a quien pueda entregarme totalmente por el resto de mi vida sin esperar nada a cambio. No, me casé con mi esposa porque pensé que me iba a hacer feliz, porque iba a satisfacer mis necesidades. Y lo maravilloso fue que ella sintió que yo era quien podía satisfacer sus necesidades. Pero eso puede ser un círculo vicioso, ¿no es cierto? Si lo único que me importa es que ella llene mis necesidades, y todo lo que le importa a ella es satisfacer sus necesidades, tendremos problemas sin lugar a duda. 

Pero no hay nada de malo en querer que ciertas necesidades se satisfagan en el matrimonio, pero mi esposa, si me ama, necesita saber cuáles son mis necesidades principales y si la amo, necesito saber cuáles son las suyas. Así que empezamos a expresarlas.  Le digo, «Está bien, cariño. Solo puedes elegir 5 cosas.  ¿Cuáles van a ser?» Y ella dice, «Si solo pudieras tener 5 cosas», para mí, «¿cuáles serían?» Y yo le digo, y ella dice, «¿cuáles son las otras cuatro?» ¿Bien? Y así conversamos sobre eso y encuentro todo tipo de sorpresas.  Ella me dirá, «Aquí están las cinco cosas más importantes que quiero de este matrimonio» y yo diré, «¡Espera un minuto! Tres de ellas las habría descubierto, pero nunca habría adivinado las otras dos si no me las hubieras dicho». Hago suposiciones sobre lo que mi esposa necesita y sobre lo que mi esposa desea y muy a menudo esas suposiciones son incorrectas. Y ella hace lo mismo conmigo. 

Ahora, aquí está la tragedia. ¿Qué pasa, cuando tengo las 5 necesidades principales de mi matrimonio y yo sé cuáles son? y le digo a mi esposa, «bien» – no voy a hacer esto con ella porque esto podría ser muy, muy destructivo, pero lo voy a decir en mi propia mente – en privacidad, voy a ocultar esto – voy a decir, «bien, ahora voy a calificarla. ¿Cómo le está yendo?» Y miro la necesidad 1 uno y digo, «Ella es un 10.  Ella es genial». Número 2, la segunda necesidad más importante de mi vida es un 9. La tercera necesidad más importante que siento en mi vida es un 2. Número 4, un 10.  Número 5, un 10.  No creo que haya muchos matrimonios que alcancen un total tan alto, pero incluso ese matrimonio donde 4 de las 5 necesidades principales están siendo satisfechas es una bomba de tiempo a punto de explotar. ¿Por qué? Porque si 1 de las 5 necesidades principales no se está satisfaciendo, ese es tu punto vulnerable.

¿Qué pasa si un hombre tiene 4 de sus 5 necesidades principales satisfechas y se va a trabajar y todos los días pasa tiempo con su secretaria que a ese nivel es un 10? Tendemos a dar por sentado las cosas que van bien en nuestro matrimonio. Es donde tenemos anhelos y si estos no están siendo satisfechos y si alguien más viene y los cumple, nuestra cabeza empieza a traicionarnos. Estamos dispuestos a cambiar esos 4 por ese 1 y sucede todos los días. Le preguntas a un hombre que acaba de dejar a su esposa por su secretaria, le digo, «¿qué te hizo hacerlo?» Siempre es la misma respuesta. «Ella me hizo sentir como un hombre de nuevo». 

¿Qué está diciendo? Él está diciendo, «Tuve una ardiente necesidad en mi vida que mi esposa no estaba satisfaciendo y mi secretaria lo hizo, así que fui tras ello». Necesitamos conocer esas necesidades insatisfechas y tanto como nos sea posible, tenemos que esforzarnos por satisfacer las necesidades de nuestras parejas y ahí es donde la comunicación es absolutamente vital. Bromeo sobre esto y me río sobre esto, pero si quieres probar lo bien que estás comunicando tus sentimientos y tus necesidades a tu pareja, mira tus regalos de Navidad. ¿Estás contento con los regalos que tu esposa te da o tu esposo te da para tu cumpleaños? 

Recuerdo uno de los primeros años en que Vesta y yo estábamos casados. Ella es muy práctica, muy práctica y no tiende a ser muy romántica que digamos. Yo soy el romántico empedernido. En Navidad o en su cumpleaños, quiero conseguirle un regalo romántico «cursi»- un abrigo de piel, algunas joyas, un camisón de encaje – algo así, que sea romántico. Ella quiere una lavadora. Eso es práctico. ¿Y yo qué quiero? Quiero algo que diga, «Eres mi hombre. Eres mi héroe», ya saben, «¡Vamos, Rocky!» y que me compre palos de golf nuevos. Eso es lo que quiero. Me siento y pienso: «¿Mi esposa me habrá regalado por Navidad un palo de golf nuevo largo o corto» ¿Qué consigo? Camisas blancas. 

Ahora, las camisas blancas es lo que necesito. No es lo que quiero. Puedo comprar camisas blancas en cualquier momento. No necesito una ocasión especial para justificar gastar dinero en camisas blancas. Son una necesidad. Así que mi esposa me da camisas blancas ¿y qué hago? «Cariño, ¡justo lo que necesitaba! ¡Me encantan! Muchas gracias» y hago un gran trabajo en convencerla de lo feliz que estoy con las camisas blancas y seguro el próximo año tendré 4 camisas blancas y seguiré sin tener mis palos de golf. Luego mi secretaria me compra un palo de golf nuevo y me lo regala en mi cumpleaños porque se da cuenta que eso quiero. Solemos dar los regalos más baratos. Damos los regalos que queremos recibir en lugar de regalar lo que la persona quiere recibir. Damos los regalos que creemos que deberían querer, en lugar de los regalos que realmente quieren y cuando eso sucede, no nos estamos comunicando. Nos estamos pasando por alto. No estamos aprendiendo los sentimientos más profundos de nuestra pareja.  

Ahora, hay una última cosa que quiero decir antes de pasar al siguiente tema, que será en la próxima sesión, considerar el conocimiento sexual y la relación en el matrimonio, pero lo que quiero decir antes de hacer eso, es que soy una persona que ha pasado toda su vida estudiando una cosa u otra, sobretodo teología y he descubierto que una de las mayores experiencias que hay en este mundo es aprender algo nuevo. Estoy fascinado con eso. No puedo esperar para llegar al cielo, para en los primeros 15 mil años dedicarme a estudiar música, y los segundos 15 mil años estudiar arte, y los próximos 15 mil años puedo estudiar, bueno puede que finalmente llegue a biología uno de esos días. Ya saben cómo me ha ido en química. La he evitado toda mi vida. Pero me encanta aprender cosas nuevas.

La variedad del orden creado es simplemente maravillosa, es asombroso y aprender algo nuevo es emocionante. Pero no hay más variedad, nada más provocativo, nada más fascinante que un alma humana. Podemos decir que las personas se parecen, pero cada persona tiene una personalidad única y no hay tal cosa bajo el cielo de Dios como una persona aburrida, una vez que la conocemos en profundidad. Cualquiera en este salón, tiene una historia con suficiente drama e interés para producir una novela exitosa. Así que es divertido aprender a conocer a otra persona íntimamente. Enriquece sus vidas y enriquece nuestras vidas.

R.C. Sproul

El Dr. R.C. Sproul fue el fundador de Ligonier Ministries, co-pastor de Saint Andrew’s Chapel [Capilla de San Andrés] en Sanford, Florida, y el primer presidente del Reformation Bible College. Fue el autor de más de cien libros, incluyendo La Santidad de Dios.

Mi hijo está en la presencia del Dios de amor (1)

Martes 22 Marzo

El Señor te bendiga, y te guarde; el Señor haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; el Señor alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz.

Números 6:24-26

Mi hijo está en la presencia del Dios de amor (1)

“El Señor se llevó a nuestro pequeño hijo, Haddon, para estar junto a él. Justo antes de su muerte le cantamos un himno lo mejor que pudimos. Lo tuve en mis brazos por última vez diciéndole que pronto iríamos a verlo. Lo pasé a mi marido Ernie, quien le murmuró este bello versículo: “El Señor te bendiga, y te guarde; el Señor haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; el Señor alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz”. Estas fueron las últimas palabras que Haddon escuchó.

Mientras todas nuestras esperanzas como padres desaparecían en medio de la confusión y la tristeza, el Señor permitió que viviésemos un entierro en una paz increíble. Temía ver su pequeño ataúd, pero cuando llegó el momento, Dios me mostró rápidamente que mi hijo ya no estaba ahí, que solo se trataba de su cuerpo, en el que ya no sufría. Me recordó que Jesús resucitó de los muertos, y que Haddon también resucitaría. En mi vida nunca había experimentado una paz tan grande como la que sentí en ese momento. Miré alrededor las numerosas tumbas de bebés imaginando a esos niños despertar un día en la presencia de la gloria de Dios. ¡Lo mismo sucederá con Haddon! Esta es nuestra confianza respecto a nuestro bebé. ¡Nuestro gozo eterno está por llegar!

Mi corazón dolorido aprende a creer que ser madre no es mi última felicidad. Cuando el pueblo de Dios esté al fin ante Cristo, experimentará el gozo eterno y vivificante del que a veces ya tenemos una pequeña muestra en la tierra, incluso en medio de las lágrimas”.

(mañana continuará)

Éxodo 34 – Hechos 23:12-35 – Salmo 35:15-21 – Proverbios 12:1-2

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

54 – Adoración, para la gloria de Dios o el entretenimiento del hombre

Ministerios Integridad & Sabiduría

Tesis # 54

Adoración, para la gloria de Dios o el entretenimiento del hombre

95 Tesis para la iglesia evangélica de hoy

Miguel Núñez

Miguel Núñez

Es miembro del concilio de Coalición por el Evangelio. Es el pastor de predicación y visión de la Iglesia Bautista Internacional, y presidente de Ministerios Integridad y Sabiduría. El Dr. Núñez y su ministerio es responsable de las conferencias Por Su Causa, que procuran atraer a los latinoamericanos a las verdades del cristianismo histórico. Puede encontrarlo en Twitter.

Una producción de Ministerios Integridad & Sabiduría

Dios y la desnudez

Renovando Tu Mente

Serie: El matrimonio íntimo

En El matrimonio íntimo, el Dr. R.C. Sproul muestra que si seguimos los principios de Dios, el matrimonio puede ser una celebración de gozosa intimidad y uno de los mayores placeres de la vida. En esta serie, el Dr. Sproul examina no sólo la teología del matrimonio, sino también su sociología y psicología, cubriendo temas como la comunicación, los roles de género y el sexo.

Episodio 2
Dios y la desnudez
Por R.C.Sproul

Me gustaría darles la bienvenida de nuevo a nuestra serie de estudios sobre el matrimonio cristiano, y en la sesión de hoy, vamos a considerar el tema «Dios y la desnudez» – Dios y la desnudez, Me gustaría dirigir su atención en primer lugar, a una historia un tanto extraña que encontramos en el Antiguo Testamento con respecto al patriarca Noé. Todo el mundo ha oído hablar de Noé – Noé y el diluvio, Noé y el arca, de dos en dos, y todo eso; pero ¿qué le pasó a Noé después del diluvio? ¿Qué pasó después que las aguas bajaron y llegaron a salvo a tierra firme? Bueno, leemos en el capítulo 9 del libro de Génesis esta breve historia, pero pienso que también extraña.  

Dice el versículo 20: «Entonces Noé comenzó a labrar la tierra, y plantó una viña. Y bebió el vino y se embriagó, y se desnudó en medio de su tienda. Y Cam, el padre de Canaán, vio la desnudez de su padre, y se lo contó a sus dos hermanos que estaban afuera. Entonces Sem y Jafet tomaron un manto, lo pusieron sobre sus hombros, y caminando hacia atrás cubrieron la desnudez de su padre; y sus rostros estaban vueltos, y no vieron la desnudez de su padre». ¿No es esa una historia extraña? Aquí está Noé, empieza a cultivar un viñedo y luego cosecha las uvas y hace vino y bebe demasiado. Entra en su tienda y está borracho y en su estado de embriaguez, está dando vueltas y se mete en una situación en la que queda expuesto. Está desnudo. 

Luego leemos cómo su hijo entra en la tienda y dice: «vio la desnudez de su padre». Fíjate que no dice que Cam entró y miró la borrachera de su padre; y luego sale corriendo, y se lo dice a sus hermanos. Ahora tenemos que reconstruir esto, pero obviamente a Cam le divierte encontrar a su padre en esta situación comprometedora y embarazosa y quiso sacar provecho de ella. Él sale, y les dice a sus hermanos: «Deberían entrar allí y ver al viejo. Está borracho al máximo, y está completamente desnudo». Bueno, los otros dos hermanos, en lugar de sacar provecho de su padre, toman una manta, la estiran entre ellos, colocándola sobre los hombros del otro y caminaron de espaldas en la tienda. Mientras ellos se movían, cubrieron a su padre con la manta. Cubrieron su desnudez.

Ahora, si lees lo que sigue en el texto, cuando Noé envejece y es hora de que él pase la bendición patriarcal, él pronuncia su bendición sobre Sem y Jafet, pero pronuncia una maldición sobre Cam porque él miró la desnudez de su padre. Ahora, ¿qué está pasando aquí? ¿Es que el antiguo pueblo israelita era inflexible y le molestaba tanto la desnudez que no soportaban ser vistos sin ropa, incluso en el contexto de la familia? Un estudio interesante sería pasar por toda la Escritura y ver lo que la Biblia dice sobre la desnudez, el estar desnudo. Vemos, por ejemplo, que en tiempos de guerra, en el Antiguo Testamento, si derrotabas a tu enemigo en la guerra y en la batalla, el insulto por excelencia a la dignidad de tu enemigo no era simplemente despojarlo de sus armas y de su botín, sino desnudarlo y hacerlo desfilar al enemigo encadenado y sin ropa. Eso era para degradar al enemigo a la humillación total. 

No es un accidente que parte de la pena a la que se sometía al criminal ejecutado en la antigüedad, fuera el ser ejecutado prácticamente desnudo, así como Cristo fue expuesto a ese tipo de humillación en la cruz. ¿De dónde vienen esas ideas e imágenes? Creo que para entenderlo mejor tenemos que retroceder aun más en el Antiguo Testamento, de vuelta al Huerto del Edén, al relato de la creación, el cual vimos brevemente en nuestra primera sesión. Recuerdan que vimos la historia de cómo Dios había hecho al hombre y luego había hecho a la mujer como un acto especial de creación y lo emocionado que Adán estaba cuando vio por primera vez a su esposa y dijo: «Esta es carne de mi carne, hueso de mis huesos» y así. 

Bueno, el capítulo 2 de Génesis termina de una manera muy extraña. Leemos: «Y el hombre dijo: Esta es ahora hueso de mis huesos, y carne de mi carne; ella será llamada mujer, porque del hombre fue tomada. Por tanto, el hombre dejará a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y serán una sola carne». Ahora, cuando alguien está escribiendo algo como eso, llegas al clímax del relato, y colocas un punto ahí y luego tienes una transición hacia tu próximo pensamiento. Pero aquí tenemos, como un participio independiente, como un epílogo final poco científico que termina adjunto a la conclusión del capítulo 2 de Génesis con estas palabras extrañas: «Y estaban ambos desnudos, el hombre y su mujer, y no se avergonzaban». ¿Qué significa eso? Ambos estaban desnudos, y no se avergonzaban.  ¿Por qué el autor incluye eso en el texto? No estoy seguro, excepto que el autor de Génesis retoma eso en el siguiente capítulo donde leemos cómo Dios da una prohibición a Adán y Eva y pone reglas y regulaciones en torno a cómo se debe usar el Huerto del Edén. 

Ahora vemos el ingreso de la serpiente. Dice: «Y la serpiente era más astuta que cualquiera de los animales del campo», y leemos de esa primera tentación en la que la serpiente aparece en escena y seduce a Eva y Adán, diciendo: «seréis como Dios, conociendo el bien y el mal» y cómo nuestros primeros padres sucumbieron a la tentación y comieron del fruto del árbol; y ahora de repente, hay un cambio radical en toda la atmósfera del Edén. Antes, cuando Dios se paseaba en el fresco del día en el huerto, al entrar en el huerto, podíamos ver a Adán y Eva correr para estar en la presencia de Dios.  Se deleitaban en la gloria de Dios. Experimentaron intimidad y comunión con su Creador en el huerto.  

Pero, después le desobedecieron, y ahora, cuando Dios entra en el huerto, ¿qué hacen? Se esconden. Dice: «Tan pronto como pecaron, he aquí, sus ojos fueron abiertos y supieron que estaban desnudos». Me pregunto cuál es el significado psicológico de eso, que la primera experiencia de culpa humana no se expresara en términos de: «Y sus ojos fueron abiertos y supieron que eran pecadores».  «Sus ojos fueron abiertos y supieron que eran culpables».  «Sus ojos fueron abiertos y supieron que eran malvados».  Eso no es lo que dice. Dice que sus ojos fueron abiertos y conocieron que estaban desnudos, entonces su primer impulso fue correr y esconderse, para cubrirse ellos mismos. Ya no podía decirse que eran hombre y mujer, desnudos y sin vergüenza. 

Ahora estaban desnudos y avergonzados. Pero antes de seguir avanzando con esto en términos de su significado para el matrimonio, veamos cómo Dios responde a eso. Cuando Dios entra en el huerto, Él llama a Sus criaturas. «Adán, ¿dónde estás?» Están escondidos, y Dios dijo: «¿Has comido? ¿Por qué te escondes?» Él dijo, «¿Por qué te escondes?» ¿Y qué dijeron ellos? «Nos escondemos porque estamos desnudos» – no, «Nos escondemos porque hemos pecado». «Nos escondemos porque» – Dios dijo, «¡Han estado desnudos todo el tiempo! ¡Estaban desnudos el día que los hice! Estaban desnudos cada vez que estaba con ustedes en el jardín. ¿Por qué el estar desnudo hace que te escondas? ¿Comiste del árbol?» Ven, la confesión de estar conscientes de su desnudez, Dios la entendió como una confesión de su conciencia de pecado. Así que vemos esta conexión extraña aquí entre la desnudez y la culpa. 

Ahora, ¿han notado cómo nuestra cultura responde a la desnudez humana? Es decir, hemos pasado por la revolución sexual. Hemos visto la aparición de la revista Playboy y Penthouse y todas las demás y hemos visto que los estándares de censura han cambiado en la televisión y en las películas, de modo que ahora la desnudez es común en la industria del cine y las revistas y demás. Parece que como personas estamos poco preocupados con la desnudez, no solo la desnudez femenina, sino la masculina, donde los famosos muestran sus músculos, y las mujeres se apresuran a ir a comprar para poder mirar fotos de hombres que están desnudos.  Es decir, los hombres siempre han hecho eso, pero ahora las mujeres lo están haciendo.  Vimos el fenómeno, hace unos años atrás donde la gente se quitaba la ropa y corría por las calles. 

Pero saben que, algo interesante para mí sobre ese fenómeno – era que no salían caminando. Es decir, tenemos sentimientos ambivalentes sobre la desnudez. Todo el mundo, creo que sabe lo que se siente poder ir a casa, quitarse la corbata y decir, «Oooh, solo quiero relajarme y darme un baño y no tener que preocuparme si mi corbata está chueca o si mi camisa está arrugada o algo más». Todavía hay la sensación, amigos, de que estamos buscando un lugar donde podamos estar desnudos y no sentir vergüenza; pero con toda nuestra sofisticación, toda nuestra valentía y toda nuestra supuesta madurez adulta, la desnudez aún nos pone nerviosos. Por más pequeños que sean los trajes de baño, aún da tranquilidad que los artículos básicos en las tiendas incluyan cortinas de ducha, persianas y cortinas. La gente no camina desnuda en la vida cotidiana. 

Recuerden el estudio de Desmond Morris sobre el hombre desde una perspectiva antropológica, y él tituló su estudio: El hombre: mono desnudo.  Demostró que éramos solo uno entre 70 u 80 primates diferentes en este mundo.  Todos somos diferentes tipos de monos, simios y gorilas, y lo que distingue nuestra simionía del mono rhesus o el orangután o el gorila, es que somos los únicos que no tenemos totalmente cubierto nuestro cuerpo con vello corporal, por lo que tenemos que ir a comprar ropa. La naturaleza adorna al resto de los animales. ¿Alguna vez has visto a alguno de los animales corriendo por las tiendas comprando trajes y corbatas? Vemos perros con bufandas y camiseta y todo eso, pero solo porque los humanos se las ponen. Pero nos preocupa la ropa. 

Pero ¿por qué es que de todas las especies de vida en este planeta, somos los únicos que usamos formas artificiales de ropa? ¿De dónde salió la ropa en primer lugar? Me impresiona el hecho que cuando Dios entró en ese huerto y encontró a Adán y Eva escondidos – ellos estaban asustados, nerviosos, estaban avergonzados – «¿Qué están haciendo allí?» «Nos estamos escondiendo porque estamos desnudos». Dios podría haber dicho, «Muy bien.  Me desobedeciste.  Mala suerte. Pasarán el resto de sus días corriendo alrededor, temblando y avergonzados, totalmente desnudos y dejaré que toda la creación se ría de ustedes».  

Pero aun cuando Dios pronuncia juicio por el pecado de ellos, Él atenúa ese juicio con gracia y misericordia, y el primero de todos los actos de redención en la historia humana fue cuando Dios hizo ropa para sus criaturas desnudas, y Dios dijo: «Aquí», y cubrió su desnudez. Traza eso a lo largo de la historia bíblica: cómo el profeta Isaías, por ejemplo, habla de nosotros en nuestra condición humana y pecaminosa diciendo que nuestra justicia es como trapo de inmundicia. Todo el concepto de la expiación en el Antiguo Testamento y en el Nuevo Testamento se centra en esta idea: cubrir – que Cristo es quien cubre nuestros pecados. Hay una sensación en la que el símbolo o imagen más temprana de la redención final fue ese acto tierno, cuando Dios bajó y vistió a sus hijos desnudos. 

Bueno, ¿qué podemos aprender de eso? Bueno, creo que una cosa que podemos aprender es que Dios nos permite usar ropa. Dios nos permite usar ropa. Nosotros, en nuestra sociedad, escuchamos a todos decir: «Tienes que ser abierto. Tienes que ser totalmente franco». Vamos a sesiones de terapia, discusiones grupales en las que se anima a las personas a quitarse la ropa, porque el psiquiatra entiende el vínculo simbólico entre la desnudez física y la desnudez espiritual y emocional; y así, con el fin de animarnos a derribar nuestras barreras para que podamos ser abiertos y honestos, nos animarán a quitarnos la ropa.  Y Dios dice, «Espera un minuto. No tienes que quitarte la ropa». No tengo que revelar mi ser más íntimo a todos los que se acercan y quieren tener un pedazo de mi mente o de mi alma.  Dios nos da el derecho a la privacidad. 

Hemos aprendido hace tiempo que no podemos desnudarnos de forma indiscriminada para mostrar nuestras almas a todo el mundo, porque todos aquí han experimentado ese problema en sus vidas. Tal vez cuando eras una niña pequeña o cuando eras un niño pequeño hiciste algo malo y eso te avergonzaba y llevabas la culpa sobre ti y entonces fuiste donde tu mejor amigo y le dijiste, «Tengo algo que contarte, pero prométeme que no se lo dirás a nadie», y luego le cuentas a tu amigo lo que hiciste.  Entonces al día siguiente todos en la escuela ya lo saben. ¿Hay alguien… hay alguien a quien eso nunca le ha pasado? Todos hemos experimentado eso y así aprendimos, ¿no es cierto?, a ser cuidadosos. Le dije a alguien un secreto; pero lo divulgó, así que la próxima vez voy a tener cuidado. Me voy a esconder. Me quedaré callado. No dejaré que nadie sepa lo que estoy pensando.  No dejaré que nadie sepa cómo me siento. 

Bueno, llegamos a ser expertos en ocultarnos, y necesitamos eso. No tenemos que exponer nuestra vida a todo el mundo. Dios nos dio ropa. Pero a pesar de eso, todavía anhelamos el paraíso restaurado. Todavía anhelamos un lugar donde podamos volver a estar desnudos y sin vergüenza ¿y adivinen qué? Hay dos lugares que Dios ha provisto para que podamos estar desnudos y sin vergüenza.  El primero es Su presencia. No hay lugar en este planeta donde me sienta más cómodo que en la presencia de Dios, en parte porque sé que no puedo fingir delante Suyo, en parte porque conozco todas las maneras sutiles para ocultarme, y el ser un evasor ingenioso y el distraer su atención, no funcionan con Él. 

Es decir, hay una desesperanza total al respecto. Él me conoce. Él sabe cuando me siento; Él sabe cuando me paro; antes de que se forme una palabra en mis labios, Él lo sabe. Así que hay una sensación de que no puedo escapar de Su vista. No puedo escapar de Su mirada. Estoy al descubierto ante Dios, lo quiera o no. Ahora, a muchas personas esto las pone nerviosas. La mayoría de la gente no quiere que Dios los mire. La mayoría de la gente quiere que Dios los pase por alto, y esa es la tragedia del incrédulo: es que el incrédulo nunca ha experimentado la mirada benevolente de Dios, donde Dios mira a esa persona y la ve en toda su pecaminosidad y le dice: «te amo». 

Es decir, de eso se trata el Evangelio: que el Dios que me conoce en toda mi desnudez, me ama. ¿De qué otra manera David podría decir, «Escudríñame, oh Dios. Conóceme. Conoce mis pensamientos; conoce mi corazón. Ve si hay en mí camino malo. Límpiame», porque hay algo acerca de Dios, que cuando vamos a Él, incluso en nuestra culpa, a pesar de que nos reprenda y nos amoneste y nos corrija y nos castigue, Él nunca, jamás nos humillará. Hay una ternura en Su juicio, cuando nos corrige, para que podamos sentirnos cómodos en Su presencia. Ese es un lugar. Ese es el lugar supremo. 

Pero el segundo lugar, humanamente hablando, que Dios ha provisto a las personas para estar desnudas y no sentir vergüenza es el santo vínculo del matrimonio.  No hay lugar en este mundo, entre la gente, donde me sienta más cómodo que con mi propia familia. Cuando estoy con mi familia, puedo relajarme. No tengo que actuar. No tengo que cumplir con las expectativas de la gente. Puedo relajarme y ser yo mismo, poner mis zapatos sobre la mesa. Mi familia me conoce, y como he dicho un millón de veces, no hay ser humano en todo este mundo que me conozca mejor que mi esposa. 

Hemos estado casados por veinticinco años, estuvimos juntos durante ocho años antes, crecimos juntos en el mismo pueblo, estábamos en el preescolar, literalmente, juntos – no en el preescolar, en 2do grado. De hecho, ambos nos encontramos con nuestra maestra – nuestra maestra de 3er grado- anoche y ella nos dijo: «¿Ustedes dos todavía están juntos?» Sí, después de todos estos años.  Así que compartimos ese trasfondo y tenemos amigos en común y mucho más. Nos conocemos. Ella sabe lo que voy a decir antes de decirlo, cómo voy a responder antes de hacerlo; pero ella no lo sabe todo. No puede meterse en mi mente como Dios puede. Solo puede saber lo que le revelo, lo que estoy dispuesto a exponer de mí mismo ante ella. 

Pero aquí está el asunto: incluso dadas esas barreras que quedan, ella me conoce mucho más que cualquier ser humano en este planeta ¿y adivina qué? Ella me ama. ¿Sabes lo que eso significa para mí, que la persona que mejor me conoce me ama? ¿que la persona que me ha visto desnuda, en cuerpo y alma, me ama? ¿No es de extrañar que Dios utilice la institución humana del matrimonio como la imagen suprema para comunicar a Su pueblo la relación que Él quiere tener con ellos, que Israel en el Antiguo Testamento es la novia de Yahvé? La iglesia del Nuevo Testamento es la novia de Cristo porque esa imagen del matrimonio procura demostrar intimidad y una dimensión profunda de comunión en la que nos sentimos cómodos. 

No es de extrañar que una de las experiencias humanas emocionales más devastadoras por la que una persona puede pasar es el divorcio. Cuando tu compañero se va, ¿qué está pasando? ¿qué estás experimentando? Estás experimentando justo lo contrario, cuando te das cuenta de que la persona que te conoce mejor que nadie en este mundo te ha rechazado.  Eso es brutal para un ser humano y lo hace temeroso de volver a desnudarse otra vez. Pero Dios nos ha dado una institución con medidas de seguridad, así como con responsabilidades y dice, aquí puedes estar desnudo. ¿Puedes estar desnudo en tu matrimonio? ¿Conoces a tu pareja? ¿Sientes que eres conocido? La peor queja que escuchamos todo el tiempo es: «Mi esposa no me entiende». Cuando eso sucede, hay una ruptura en la intimidad.  La ropa empieza a llegar porque hay algo que se está escondiendo y ocultando. 

Algunos de los matrimonios que he visto son realmente juegos de escondidas. Las personas están tratando de evitar ser conocidas por el otro y viceversa; así que, si queremos tener esa experiencia de estar desnudos sin avergonzarnos, tenemos que aprender a conocernos. 

R.C. Sproul

El Dr. R.C. Sproul fue el fundador de Ligonier Ministries, co-pastor de Saint Andrew’s Chapel [Capilla de San Andrés] en Sanford, Florida, y el primer presidente del Reformation Bible College. Fue el autor de más de cien libros, incluyendo La Santidad de Dios.

La Biblia habla de usted y de mí (7)

Lunes 21 Marzo

Anduvieron perdidos por el desierto… hambrientos y sedientos, su alma desfallecía en ellos. Entonces clamaron al Señor en su angustia, y los libró de sus aflicciones. Los dirigió por camino derecho… Alaben la misericordia del Señor, y sus maravillas para con los hijos de los hombres.

Salmo 107:4-8

La Biblia habla de usted y de mí (7)

¡Este pasaje habla de mí! Cuando leo el salmo 107 me identifico con cada versículo. Muy a menudo me siento perdido, hambriento de felicidad, sediento de paz y de una vida que valga la pena ser vivida… Me siento humillado, cansado. Incluso fui destrozado por la desgracia, estuve desesperado, desorientado… Tuve la impresión de estar en un mar tempestuoso, sin ninguna solución para sobrevivir…

La Biblia afirma que otros experimentaron estas cosas, antes que yo. Pero lo que me interesa aún más es que muchos de ellos clamaron a Dios en medio de la desesperación, dejando de lado su incredulidad, sus dudas, su propia sabiduría, su rebelión contra el Creador. Clamaron… porque ya no sabían qué hacer, porque no tenían nada más que perder y estaban dispuestos a aceptar cualquier cosa para salir de esa situación desesperada.

Esto me hace pensar en mí. ¿También le hace pensar en usted, en ciertas situaciones desesperadas de su vida, en la circunstancia con la que está luchando quizás en este mismo momento? Dios quiere responderle, no haciendo todo lo que usted desea, sino conduciéndole por el “camino derecho”, el único bueno. Le muestra al Salvador que le dio, Jesucristo. Le invita a reconocer ante él que usted está perdido, que necesita su perdón y su ayuda. Le invita a confiar en él. La continuación del pasaje bíblico nos muestra que, clamando a Dios con fe, vemos las maravillas de su amor.

(continuará el próximo lunes)

Éxodo 33 – Hechos 22:22-23:11 – Salmo 35:9-14 – Proverbios 11:31

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Salomón y Pablo

Domingo 20 Marzo

(El rey Salomón dijo:) Gozarás de bienes. Mas he aquí esto también era vanidad.

Eclesiastés 2:1

(El apóstol Pablo dijo:) He aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación.

Filipenses 4:11

Salomón y Pablo

Salomón era un rey de la Antigüedad extremadamente rico, no se privó de nada. También era un sabio que reflexionaba sobre el sentido de la vida en la tierra. En el libro del Eclesiastés hallamos sus experiencias y sus reflexiones. Como un triste estribillo, la palabra “vanidad” llena este libro. “Vanidad de vanidades, todo es vanidad” (Eclesiastés 1:2), es decir, fútil, que solo tiene un valor ilusorio.

El apóstol Pablo había trabajado duro para predicar el Evangelio. Cuando fue mayor, casi todos sus amigos lo abandonaron, y sus enseñanzas fueron descuidadas. Pablo estaba encadenado en lo profundo de una cárcel romana debido a su fe, pero era feliz. Y escribió: “Regocijaos en el Señor siempre” (Filipenses 4:4).

Salomón sintió amargura y una gran insatisfacción. Pablo no sintió nada de eso, al contrario, experimentó un verdadero gozo interior, duradero y profundo.

Dios sabe escoger a sus portavoces: “Regocijaos” en la boca de un rey rico no habría sido muy convincente. “Vanidad de vanidades” en la boca de un prisionero desanimado hubiese sido muy comprensible. ¡Lo curioso es que el que reconoce su insatisfacción es el rey, y el prisionero es feliz!

Salomón buscó la felicidad en la tierra, y fue decepcionado. Pablo encontró su gozo en Jesucristo, quien subió al cielo. Ese prisionero nos da el secreto de su felicidad: “Estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor… y lo tengo por basura, para ganar a Cristo” (Filipenses 3:8).

Éxodo 32 – Hechos 21:37-22:21 – Salmo 35:1-8 – Proverbios 11:29-30

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