Profecía contra los pastores de Israel

Ezequiel 34-36

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Profecía contra los pastores de Israel

34 Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo: Hijo de hombre, profetiza contra los pastores de Israel; profetiza y di[a] a los pastores: “Así dice el Señor Dios[b]: ‘¡Ay de los pastores de Israel que se apacientan a sí mismos! ¿No deben los pastores apacentar el rebaño? ‘Coméis la grosura, os habéis vestido con la lana, degolláis la oveja engordada, pero no apacentáis el rebaño. ‘Las débiles no habéis fortalecido, la enferma no habéis curado, la perniquebrada no habéis vendado, la descarriada no habéis hecho volver, la perdida no habéis buscado; sino que las habéis dominado con dureza y con severidad. ‘Y han sido dispersadas por falta de pastor, y se han convertido en alimento para toda fiera del campo; se han dispersado. ‘Mis ovejas andaban errantes por todos los montes y por todo collado alto; mis ovejas han sido dispersadas por toda la faz de la tierra, sin haber quien las busque ni pregunte por ellas.’”

Por tanto, pastores, oíd la palabra del Señor: Vivo yo —declara el Señor Dios—, ya que mi rebaño se ha convertido en presa, que incluso mi rebaño se ha convertido en alimento para todas las fieras del campo por falta de pastor, y que mis pastores no han buscado mis ovejas, sino que los pastores se han apacentado a sí mismos y no han apacentado mi rebaño, por tanto, pastores, oíd la palabra del Señor: 10 “Así dice el Señor Dios: ‘He aquí, yo estoy contra los pastores y demandaré mi rebaño de su mano y los haré dejar de apacentar el rebaño. Así los pastores ya no se apacentarán más a sí mismos, sino que yo libraré mis ovejas de su boca, y no serán más alimento para ellos.’”

11 Porque así dice el Señor Dios: He aquí, yo mismo buscaré mis ovejas y velaré por ellas. 12 Como un pastor vela por su rebaño el día que está en medio de sus ovejas dispersas, así yo velaré por mis ovejas y las libraré de todos los lugares adonde fueron dispersadas un día nublado y sombrío. 13 Las sacaré de los pueblos y las juntaré de las tierras; las traeré a su propia tierra, y las apacentaré en los montes de Israel, por las barrancas y por todos los lugares habitados del país. 14 Las apacentaré en buenos pastos, y en los altos montes de Israel estará su apacentadero. Allí reposarán en apacentadero bueno, y apacentarán en ricos[c]pastos sobre los montes de Israel. 15 Yo apacentaré mis ovejas y las llevaré a reposar[d] —declara el Señor Dios. 16 Buscaré la perdida, haré volver la descarriada, vendaré la perniquebrada y fortaleceré la enferma; pero destruiré la engordada y la fuerte. Las apacentaré con justicia.

17 Mas en cuanto a vosotras, ovejas mías, así dice el Señor Dios: “He aquí, yo juzgaré entre oveja y oveja[e], entre carneros y machos cabríos. 18 “¿Os parece poco pacer en los buenos pastos, para que holléis con vuestros pies el resto de vuestros pastos; o que bebáis de las aguas claras, para que enturbiéis[f] el resto con vuestros pies? 19 “Y en cuanto a mis ovejas, tienen que comer lo que habéis hollado con vuestros pies, y tienen que beber lo que con vuestros pies habéis enturbiado[g].”

20 Por tanto, así les dice el Señor Dios: He aquí, yo mismo juzgaré entre la oveja engordada y la oveja flaca. 21 Por cuanto vosotros habéis empujado con el flanco y con el hombro, y habéis embestido con vuestros cuernos a todas las débiles[h]hasta dispersarlas fuera, 22 libraré mis ovejas y ya no serán presa; juzgaré entre oveja y oveja. 23 Entonces pondré sobre ellas un solo pastor que las apacentará, mi siervo David; él las apacentará y será su pastor. 24 Y yo, el Señor, seré su Dios, y mi siervo David será príncipe en medio de ellas. Yo, el Señor, he hablado.

25 Haré un pacto de paz con ellos y eliminaré de la tierra las bestias feroces, para que habiten seguros en el desierto y duerman en los bosques. 26 Y haré de ellos y de los alrededores de mi collado una bendición. Haré descender lluvias a su tiempo; serán lluvias de bendición. 27 El árbol del campo dará su fruto y la tierra dará sus productos, y ellos estarán seguros en su tierra. Y sabrán que yo soy elSeñor cuando yo quiebre las varas de su yugo y los libre de la mano de los que los han esclavizado. 28 No serán más presa de las naciones, y las fieras de la tierra no los devorarán; sino que habitarán seguros y nadie los atemorizará. 29 Y estableceré para ellos un plantío de renombre, y no serán más víctimas[i] del hambre en la tierra, ni sufrirán más los insultos de las naciones. 30 Entonces sabrán que yo, el Señor su Dios, estoy con ellos, y que ellos, la casa de Israel, son mi pueblo —declara el Señor Dios. 31 Vosotras, ovejas mías, sois el rebaño de mi prado, hombres sois, y yo soy vuestro Dios —declara el Señor Dios.

Profecía contra Edom

35 Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo: Hijo de hombre, pon tu rostro hacia el monte Seir, y profetiza contra él, y dile: “Así dice el Señor Dios[j]:

‘He aquí, estoy contra ti, monte Seir,
extenderé mi mano contra ti,
y te convertiré en desolación y en soledad.
‘Dejaré en ruinas tus ciudades,
y serás convertida en desolación;
y sabrás que yo soy el Señor.

‘Por cuanto tuviste enemistad perpetua y entregaste[k] a los hijos de Israel al poder de la espada en el tiempo de su calamidad, en el tiempo del castigo[l] final,por tanto, vivo yo —declara el Señor Dios—, que a sangre te entregaré[m] y la sangre te perseguirá; ya que no has odiado el derramamiento de sangre, la sangre te perseguirá. ‘Haré del monte Seir desierto y desolación, y cortaré de él al que vaya y al que venga. ‘Y llenaré sus montes de sus muertos; en tus collados y en tus valles y en todas tus barrancas caerán los muertos a espada. ‘Te haré desolación perpetua, y tus ciudades no serán habitadas; y sabréis que yo soy elSeñor.

10 ‘Por cuanto has dicho: “Las dos naciones y las dos tierras serán mías, y las[n]poseeremos”, aunque el Señor estaba allí. 11 ‘Por tanto, vivo yo’ —declara el Señor Dios—, ‘haré contigo conforme a tu ira y conforme al celo que mostraste a causa de tu odio contra ellos, y me haré conocer entre ellos cuando te juzgue.12 ‘Entonces sabrás que yo, el Señor, he oído[o] todas las injurias que has hablado contra los montes de Israel, diciendo: “Están desolados; nos han sido dados para alimento.” 13 ‘Con arrogancia habéis hablado[p] contra mí y habéis multiplicado vuestras palabras contra mí; yo lo he oído.’ 14 “Así dice el Señor Dios: ‘Para alegría de toda la tierra, yo haré de ti una desolación. 15 ‘Como te alegraste sobre la heredad de la casa de Israel porque fue asolada, así te haré yo a ti. Serás una desolación, monte Seir, y todo Edom, todo él; y sabrán que yo soy el Señor.’”

Los montes de Israel bendecidos

36 Y tú, hijo de hombre, profetiza a los montes de Israel, y di: “Montes de Israel, oíd la palabra del Señor. “Así dice el Señor Dios[q]: ‘Por cuanto el enemigo ha dicho contra vosotros: “¡Ajá!” y: “Las alturas[r] eternas han pasado a ser posesión nuestra,” por tanto, profetiza y di: “Así dice el Señor Dios: ‘Porque os han asolado y aplastado por todos lados, para que fuerais posesión de las demás naciones, os han hecho el blanco de la habladuría[s] y de la calumnia del pueblo.’”’“Por tanto, montes de Israel, oíd la palabra del Señor Dios. Así dice el Señor Diosa los montes y a los collados, a las barrancas y a los valles, a las ruinas desoladas y a las ciudades abandonadas, que han venido a ser presa y escarnio de las demás naciones alrededor; por eso, así dice el Señor Dios: ‘Ciertamente en el fuego de mi celo he hablado contra las demás naciones y contra todo Edom, que se han apropiado[t] para sí de mi tierra como posesión, con alegría, de todo corazón y con desprecio de alma, para dejarla[u] como presa.’ “Por tanto, profetiza acerca de la tierra de Israel, y di a los montes y a los collados, a las barrancas y a los valles: ‘Así dice el Señor Dios: “He aquí, yo he hablado en mi celo y en mi furor porque habéis soportado los insultos de las naciones.” ‘Por lo cual, así dice el Señor Dios: “Yo he jurado[v] que las naciones que os rodean, ellas mismas soportarán sus insultos. “Pero vosotros, montes de Israel, echaréis vuestras ramas y produciréis vuestro fruto para mi pueblo Israel; porque pronto vendrán. “Pues, he aquí, estoy por vosotros y me volveré a vosotros, y seréis labrados y sembrados. 10 “Multiplicaré hombres en vosotros, toda la casa de Israel, toda ella; y las ciudades serán habitadas, y las ruinas reedificadas.11 “Multiplicaré en vosotros hombres y animales, y se multiplicarán y serán fecundos. Haré que seáis habitados como lo fuisteis anteriormente y os trataré mejor[w] que al principio; y sabréis que yo soy el Señor. 12 “Sí, haré andar hombres sobre vosotros, a mi pueblo Israel. Ellos tomarán posesión de ti, y serás su heredad, y nunca más les privarás de sus hijos.” 13 ‘Así dice el Señor Dios: “Porque os dicen: ‘Eres devoradora de hombres y has privado de hijos a tu nación[x]’, 14 por tanto, ya no devorarás hombres y ya no privarás de hijos a tu nación” —declara el Señor Dios. 15 ‘Y nunca más te haré oír el ultraje de las naciones, ni soportarás más los insultos de los pueblos, ni harás que tu nación tropiece más’ —declara el Señor Dios.

16 Entonces vino a mí la palabra del Señor, diciendo: 17 Hijo de hombre, cuando la casa de Israel habitaba en su propia tierra, ellos mismos la contaminaron con su conducta y con sus obras; como la impureza de una mujer en su menstruación fue su conducta delante de mí. 18 Por tanto, derramé mi furor sobre ellos por la sangre que habían derramado sobre la tierra y por haberla contaminado con sus ídolos.19 Los esparcí entre las naciones y fueron dispersados por las tierras. Conforme a sus caminos y a sus obras los juzgué. 20 Cuando llegaron a las naciones adonde fueron, profanaron mi santo nombre, porque de ellos se decía: Estos son el pueblo del Señor, y han salido de su tierra. 21 Pero yo he tenido compasión de mi santo nombre, que la casa de Israel había profanado entre las naciones adonde fueron.

22 Por tanto, di a la casa de Israel: “Así dice el Señor Dios: ‘No es por vosotros, casa de Israel, que voy a actuar, sino por mi santo nombre, que habéis profanado entre las naciones adonde fuisteis. 23 ‘Vindicaré la santidad de mi gran nombre profanado entre las naciones, el cual vosotros habéis profanado en medio de ellas. Entonces las naciones sabrán que yo soy el Señor’ —declara el Señor Dios— ‘cuando demuestre mi santidad entre vosotros a la vista de ellas. 24 ‘Porque os tomaré de las naciones, os recogeré de todas las tierras y os llevaré a vuestra propia tierra. 25 ‘Entonces os rociaré con agua limpia y quedaréis limpios; de todas vuestras inmundicias y de todos vuestros ídolos os limpiaré. 26 ‘Además, os daré un corazón nuevo y pondré un espíritu nuevo dentro de vosotros; quitaré de vuestra carne el corazón de piedra y os daré un corazón de carne. 27 ‘Pondré dentro de vosotros mi espíritu y haré que andéis en mis estatutos, y que cumpláis cuidadosamente mis ordenanzas. 28 ‘Habitaréis en la tierra que di a vuestros padres; y seréis mi pueblo y yo seré vuestro Dios. 29 ‘Os libraré de todas vuestras inmundicias; llamaré al trigo y lo multiplicaré, y no traeré[y] hambre sobre vosotros.30 ‘Y multiplicaré el fruto de los árboles y el producto del campo, para que no recibáis más el oprobio del hambre entre las naciones. 31 ‘Entonces os acordaréis de vuestros malos caminos y de vuestras obras que no eran buenas, y os aborreceréis a vosotros mismos[z] por vuestras iniquidades y por vuestras abominaciones. 32 ‘No hago esto por vosotros’ —declara el Señor Dios— ‘sabedlo bien. Avergonzaos y abochornaos de vuestra conducta, casa de Israel.’

33 “Así dice el Señor Dios: ‘En el día que yo os limpie de todas vuestras iniquidades, haré que las ciudades sean habitadas y las ruinas reedificadas. 34 ‘La tierra desolada será cultivada en vez de ser desolación a la vista de todo el que pasa. 35 ‘Y dirán: Esta tierra desolada se ha hecho como el huerto del Edén; y las ciudades desiertas, desoladas y arruinadas están fortificadas y habitadas. 36 ‘Y las naciones que quedan a vuestro alrededor sabrán que yo, el Señor, he reedificado los lugares en ruinas y plantado lo que estaba desolado; yo, el Señor, he hablado y lo haré.’

37 “Así dice el Señor Dios: ‘Aún permitiré a la casa de Israel que me pida hacer esto por ellos: Multiplicar sus hombres como un rebaño. 38 ‘Como el rebaño para los sacrificios[aa], como el rebaño en Jerusalén en sus fiestas señaladas, así se llenarán las ciudades desiertas de rebaños de hombres. Entonces sabrán que yo soy el Señor.’”

Notas al pie:

  1. Ezequiel 34:2 Lit., diles
  2. Ezequiel 34:2 Heb., YHWH, generalmente traducido Señor, y así en el resto del cap.
  3. Ezequiel 34:14 Lit., gordos
  4. Ezequiel 34:15 Lit., las haré reposar
  5. Ezequiel 34:17 O, entre cordero y cordero
  6. Ezequiel 34:18 Lit., pisoteéis
  7. Ezequiel 34:19 Lit., pisoteado
  8. Ezequiel 34:21 O, enfermas
  9. Ezequiel 34:29 Lit., los recogidos
  10. Ezequiel 35:3 Heb., YHWH, generalmente traducido Señor, y así en el resto del cap.
  11. Ezequiel 35:5 Lit., derramaste
  12. Ezequiel 35:5 O, de la iniquidad
  13. Ezequiel 35:6 Lit., te prepararé
  14. Ezequiel 35:10 Lit., la
  15. Ezequiel 35:12 O, que yo soy el Señor; he oído
  16. Ezequiel 35:13 Lit., os habéis engrandecido con vuestra boca
  17. Ezequiel 36:2 Heb., YHWH, generalmente traducido Señor, y así en el resto del cap.
  18. Ezequiel 36:2 Heb., Bamoz
  19. Ezequiel 36:3 Lit., labio de la lengua
  20. Ezequiel 36:5 Lit., dieron
  21. Ezequiel 36:5 Lit., arrojarla
  22. Ezequiel 36:7 Lit., he alzado mi mano
  23. Ezequiel 36:11 Lit., causaré más bien
  24. Ezequiel 36:13 O, tus naciones, y así en el resto del cap.
  25. Ezequiel 36:29 Lit., pondré
  26. Ezequiel 36:31 Lit., ante vuestros rostros
  27. Ezequiel 36:38 Lit., de cosas sagradas
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Destino de Asiria

Ezequiel 31-33

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Destino de Asiria

31:1 Y sucedió en el undécimo año, el tercer mes, el día primero del mes, que vino a mí la palabra del Señor, diciendo: Hijo de hombre, di a Faraón, rey de Egipto, y a su multitud:

“¿A quién te pareces en tu grandeza?
“He aquí, Asiria era un cedro en el Líbano
de hermosas ramas y frondoso, de sombra abundante
y de elevada estatura,
y su copa estaba entre las nubes[a].
“Las aguas lo hicieron crecer y las corrientes profundas lo encumbraron;
con sus ríos se extendía[b] en torno al lugar donde estaba plantado,
y enviaba sus corrientes a todos los árboles del campo.
“Por eso su altura era mayor que la de todos los árboles del campo;
se multiplicaban sus ramas y se alargaba su ramaje,
extendiéndose[c] a causa de las muchas aguas.
“En sus ramas anidaban todas las aves del cielo,
bajo su ramaje parían todas las bestias del campo,
y a su sombra habitaban todas las grandes naciones.
“Era, pues, hermoso en su grandeza, por la extensión de sus ramas;
porque sus raíces estaban junto a muchas aguas.
“Los cedros no lo igualaban en el huerto de Dios;
los cipreses[d] no se podían comparar con su ramaje,
y los plátanos no igualaban sus ramas.
Ningún árbol en el huerto de Dios podía compararse a él en su hermosura.
“Hermoso lo hice por la multitud de sus ramas,
y lo envidiaban todos los árboles del Edén que estaban en el huerto de Dios.

10 “Por tanto, así dice el Señor Dios[e]: ‘Porque es[f] de elevada estatura, y ha puesto su copa entre las nubes, y su corazón es altivo por su altura, 11 lo entregaré, pues, en manos de un déspota[g] de las naciones que lo tratará con dureza. Conforme a su maldad lo he echado fuera. 12 ‘Y extranjeros, los más crueles de entre las naciones, lo han derribado y abandonado; sobre los montes y en todos los valles han caído sus ramas, y su ramaje ha sido quebrado en todas las barrancas de la tierra; todos los pueblos de la tierra se han retirado de su sombra y lo han abandonado. 13 ‘Sobre sus ruinas habitarán todas las aves del cielo, y sobre su ramaje derribado estarán todas las bestias del campo, 14 para que no se exalten en su altura ninguno de los árboles junto a las aguas, ni alcen su copa entre las nubes, ni confíen en su altura sus poderosos bien regados[h]. Porque todos han sido entregados a la muerte, a las profundidades de la tierra, entre los hijos de los hombres, con los que descienden a la fosa.’

15 “Así dice el Señor Dios: ‘El día en que descendió al Seol[i] causé lamentaciones, le cerré las corrientes profundas y detuve sus ríos. Sus muchas aguas cesaron, e hice que el Líbano se lamentara[j] por él y por él todos los árboles del campo se marchitaron. 16 ‘Al estruendo de su caída hice temblar a las naciones, cuando lo hice descender al Seol con los que descienden a la fosa; entonces todos los árboles bien regados[k] del Edén, los escogidos y los mejores del Líbano, se consolaron en las profundidades de la tierra. 17 ‘También ellos descendieron con él al Seol, con los que murieron a espada; y los que eran su fuerza[l] habitaban bajo su sombra en medio de las naciones. 18 ‘¿A quién, pues, eres semejante en gloria y grandeza entre los árboles del Edén? Sin embargo, serás derribado con los árboles del Edén a las profundidades de la tierra; yacerás en medio de los incircuncisos, con los que fueron muertos a espada. Así es Faraón y toda su multitud’” —declara el Señor Dios.

Lamentación por Faraón

32:1 Y sucedió en el año duodécimo, el mes duodécimo, el día primero del mes, que vino a mí la palabra del Señor, diciendo: Hijo de hombre, eleva una elegíapor Faraón, rey de Egipto, y dile:

“Parecías[m] un leoncillo de las naciones
pero eras como el monstruo de los mares;
prorrumpías en tus ríos,
enturbiabas las aguas con tus pies
y ensuciabas[n] sus ríos.”
Así dice el Señor Dios[o]:
Mi red sobre ti tenderé
en compañía de muchos pueblos,
y ellos te alzarán en mi red.
Te dejaré en tierra,
te echaré en campo abierto[p],
y haré que habiten sobre ti todas las aves del cielo,
y saciaré de ti a las bestias de toda la tierra.
Pondré tu carne sobre los montes,
y llenaré los valles de tu carroña.
También haré que la tierra se empape con el derramamiento de tu sangre
hasta los montes,
y las barrancas se llenarán de ti.
Cuando te hayas extinguido, cubriré los cielos
y oscureceré sus estrellas;
cubriré el sol de nubes,
y la luna no dará su luz.
Todos los astros brillantes del cielo
oscureceré por causa tuya,
y pondré tinieblas sobre tu tierra
—declara el Señor Dios.

También turbaré el corazón de muchos pueblos, cuando haga llegar la noticia detu destrucción entre las naciones hasta tierras que no has conocido. 10 Y haré que muchos pueblos se queden pasmados por causa tuya, y sus reyes en gran manera se aterrorizarán de ti cuando yo blanda mi espada ante ellos; temblarán constantemente, cada uno por su vida, el día de tu caída.

11 Pues así dice el Señor Dios: La espada del rey de Babilonia vendrá sobre ti.12 Con las espadas de los poderosos haré caer tu multitud, tiranos todos ellos de las naciones,

que asolarán el orgullo de Egipto,
y toda su multitud será destruida.
13 También destruiré todo su ganado junto a aguas abundantes;
no las enturbiará más pie de hombre,
ni pezuñas de animales las enturbiarán.
14 Entonces haré asentarse sus aguas,
y haré correr sus ríos como el aceite
—declara el Señor Dios.
15 Cuando yo haga de la tierra de Egipto una desolación,
y la tierra quede despojada de lo que la llenaba,
cuando yo hiera a todos los que en ella viven,
entonces sabrán que yo soy el Señor.

16 Esta es la lamentación y la cantarán[q]; las hijas de las naciones la cantarán[r]. Sobre Egipto y sobre toda su multitud la cantarán[s] —declara el Señor Dios.

17 Y sucedió en el año duodécimo, el quince del mes, que vino a mí la palabra delSeñor, diciendo: 18 Hijo de hombre, laméntate por la multitud de Egipto, hazla descender, a ella y a las hijas de las naciones poderosas, a las profundidades de la tierra, con los que descienden a la fosa;

19 “¿A quién superas en hermosura?
Desciende, y yace con los incircuncisos.”

20 En medio de los muertos a espada caerán. A la espada[t] es entregada; la han arrastrado con toda su multitud. 21 Los fuertes entre los poderosos hablarán de Egipto[u] y de sus auxiliares de en medio del Seol[v]: “Han descendido, yacen los incircuncisos muertos a espada.”

22 Allí está Asiria con toda su multitud, sus tumbas la rodean; todos ellos muertos, caídos a espada. 23 Sus tumbas están en las partes más profundas de la fosa, y su multitud está alrededor de su tumba; todos ellos muertos, caídos a espada, los cuales infundían[w] terror en la tierra de los vivientes.

24 Allí está Elam y toda su multitud alrededor de su tumba; todos ellos muertos, caídos a espada, los cuales descendieron incircuncisos a las profundidades de la tierra; ellos que infundían[x] su terror en la tierra de los vivientes, cargaron su ignominia con los que descienden a la fosa. 25 Le han hecho un lecho en medio de los muertos con toda su multitud. Sus tumbas lo rodean; todos son incircuncisos, muertos a espada, por haber infundido[y] su terror en la tierra de los vivientes, cargaron su ignominia con los que descienden a la fosa; fueron puestos[z] en medio de los muertos.

26 Mesec, Tubal y toda su multitud están allí; sus tumbas los[aa] rodean; todos ellos incircuncisos, fueron muertos a espada, por haber infundido[ab] su terror en la tierra de los vivientes. 27 Y no yacen junto a los héroes[ac] caídos de entre los incircuncisos que descendieron al Seol con sus armas de guerra, cuyas espadas estaban colocadas debajo de sus cabezas; pero el castigo de su iniquidad cayó sobre sus huesos, porque el terror de estos héroes[ad] prevalecía en la tierra de los vivientes. 28 Pero tú, en medio de los incircuncisos serás quebrantado, y yacerás con los muertos a espada.

29 Allí está Edom, sus reyes y todos sus príncipes[ae], quienes con todo su poderío fueron puestos con los muertos a espada; ellos yacen con los incircuncisos y con los que descienden a la fosa.

30 Allí están los jefes[af] del norte, todos ellos y todos los sidonios, quienes a pesar del terror causado por su poderío, descendieron avergonzados con los muertos. Yacen incircuncisos con los muertos a espada y cargaron su ignominia con los que descienden a la fosa.

31 A éstos verá Faraón y se consolará con respecto a toda su multitud muerta a espada, Faraón y todo su ejército —declara el Señor Dios. 32 Aunque yo infundí[ag]terror de él en la tierra de los vivientes, a Faraón y a toda su multitud se le hará yacer entre los incircuncisos con los muertos a espada —declara el Señor Dios.

El deber del centinela

33:1 Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo: Hijo de hombre, habla a los hijos de tu pueblo y diles: “Si yo traigo una espada sobre un país, y la gente del país toma a un hombre de entre ellos y lo ponen de centinela, y éste ve venir la espada sobre el país, y toca la trompeta y advierte al pueblo, y el que oye el sonido de la trompeta no se da por advertido, y viene una espada y se lo lleva, su sangre recaerá sobre su propia cabeza. “Oyó el sonido de la trompeta pero no se dio por advertido; su sangre recaerá sobre él. Pero si hubiera hecho caso[ah], habría salvado su vida. “Pero si el centinela ve venir la espada y no toca la trompeta, y el pueblo no es advertido, y una espada viene y se lleva a uno[ai] de entre ellos, él será llevado por su iniquidad; pero yo demandaré su sangre de mano del centinela.”

Y a ti, hijo de hombre, te he puesto por centinela de la casa de Israel; oirás, pues, la palabra de mi boca, y les advertirás de mi parte. Cuando yo diga al impío: “Impío, ciertamente morirás”, si[aj] tú no hablas para advertir al impío de su camino, ese impío morirá por su iniquidad, pero yo demandaré su sangre de tu mano. Pero si tú, de tu parte adviertes al impío para que se aparte de su camino, y él no se aparta de su camino, morirá por su iniquidad, pero tú habrás librado tu vida.

10 Y tú, hijo de hombre, di a la casa de Israel: “Así habéis hablado, diciendo: ‘Ciertamente nuestras transgresiones y nuestros pecados están sobre nosotros, y por ellos nos estamos consumiendo; ¿cómo, pues, podremos vivir?’” 11 Diles: “Vivo yo” —declara el Señor Dios[ak]— “que no me complazco en la muerte del impío, sino en que el impío se aparte de su camino y viva. Volveos, volveos de vuestros malos caminos. ¿Por qué habéis de morir, oh casa de Israel?” 12 Y tú, hijo de hombre, di a los hijos de tu pueblo: “La justicia del justo no lo salvará el día de su transgresión, y la maldad del impío no le será tropiezo el día que se aparte de su maldad; como tampoco el justo podrá vivir por su justicia[al] el día que peque.” 13 Cuando yo diga al justo que ciertamente vivirá, si[am] él confía tanto en su justicia que hace iniquidad, ninguna de sus obras justas le será recordada, sino que por la misma iniquidad que cometió morirá. 14 Pero cuando yo diga al impío: “Ciertamente morirás”, si[an] él se aparta de su pecado y practica el derecho y la justicia, 15 si el impío devuelve la prenda, restituye lo que ha robado, anda en los preceptos de vida sin cometer iniquidad, ciertamente vivirá, no morirá. 16 Ninguno de los pecados que ha cometido le será recordado. El ha practicado el derecho y la justicia; ciertamente vivirá.

17 Pero los hijos de tu pueblo dicen: “No es recto el camino del Señor”, pero es su propio camino el que no es recto. 18 Cuando el justo se aparta de su justicia y hace iniquidad, morirá por ello[ao]. 19 Pero cuando el impío se aparta de su maldad y practica el derecho y la justicia, vivirá por ello. 20 Y decís: “No es recto el camino del Señor.” Yo os juzgaré a cada uno de vosotros según sus caminos, oh casa de Israel.

Devastación de la tierra

21 En[ap] el año duodécimo de nuestro destierro, a los cinco días del décimo mes, vino a mí un[aq] fugitivo de Jerusalén, diciendo: La ciudad ha sido tomada[ar]. 22 Y la mano del Señor había venido sobre mí la tarde antes de llegar el fugitivo. Y El abrió mi boca cuando aquel llegó a mí por la mañana; mi boca se abrió y dejé de estar mudo.

23 Entonces vino a mí la palabra del Señor, diciendo: 24 Hijo de hombre, los que viven en estos lugares desolados de la tierra de Israel, dicen: Uno solo era Abraham, y poseyó la tierra; así que a nosotros que somos muchos se nos ha dado la tierra en posesión. 25 Por tanto, diles: “Así dice el Señor Dios: ‘Coméiscarne con sangre, alzáis los ojos a vuestros ídolos mientras derramáis sangre. ¿Poseeréis entonces la tierra? 26 ‘Confiáis[as] en vuestra espada, cometéis abominaciones, cada uno contamina la mujer de su prójimo. ¿Poseeréis entonces la tierra?’”

27 Así les dirás: “Así dice el Señor Dios: ‘Vivo yo, que los que están en los lugares desolados caerán a espada, y los que están en campo abierto[at] los entregaré a las fieras para ser devorados, y los que están en los refugios y en las cuevas, de pestilencia morirán. 28 ‘Y convertiré la tierra en desolación y en soledad, y cesará el orgullo de su poder; los montes de Israel serán desolados, y nadie pasará por ellos. 29 ‘Y sabrán que yo soy el Señor, cuando yo convierta la tierra en desolación y en soledad por todas las abominaciones que han cometido.’”

30 Pero en cuanto a ti, hijo de hombre, los hijos de tu pueblo hablan de ti junto a los muros y en las entradas de las casas; hablan el uno al otro, cada cual a su hermano, diciendo: Venid ahora, y oíd cuál es la palabra que viene del Señor. 31 Y vienen a ti como viene el pueblo, y se sientan delante de ti como pueblo mío, oyen tus palabras y no las hacen sino que siguen los deseos sensuales expresados por su boca, y sus corazones andan tras sus ganancias. 32 Y he aquí, tú eres para ellos como la canción de amor de uno que tiene una voz hermosa y toca bien un instrumento; oyen tus palabras, pero no las ponen en práctica. 33 Y cuando suceda, como ciertamente sucederá[au], sabrán que hubo un profeta en medio de ellos.

Notas al pie:

  1. Ezequiel 31:3 Así en la versión gr. (Sept.); en el T.M., entre ramajes, y así en los vers. 10 y 14
  2. Ezequiel 31:4 Lit., iba
  3. Ezequiel 31:5 Lit., en su extenderse
  4. Ezequiel 31:8 O, enebros (de Fenicia)
  5. Ezequiel 31:10 Heb., YHWH, generalmente traducido Señor, y así en el resto del cap.
  6. Ezequiel 31:10 Lit., eres
  7. Ezequiel 31:11 O, poderoso
  8. Ezequiel 31:14 Lit., bebedores de agua
  9. Ezequiel 31:15 I.e., región de los muertos
  10. Ezequiel 31:15 Lit., se oscureciera
  11. Ezequiel 31:16 Lit., bebedores de agua
  12. Ezequiel 31:17 Lit., brazo
  13. Ezequiel 32:2 O, Eras semejante a
  14. Ezequiel 32:2 Lit., pisoteabas
  15. Ezequiel 32:3 Heb., YHWH, generalmente traducido Señor, y así en el resto del cap.
  16. Ezequiel 32:4 Lit., en la faz del campo
  17. Ezequiel 32:16 Lit., lamentarán
  18. Ezequiel 32:16 Lit., lamentarán
  19. Ezequiel 32:16 Lit., lamentarán
  20. Ezequiel 32:20 O, La espada
  21. Ezequiel 32:21 Lit., él
  22. Ezequiel 32:21 I.e., región de los muertos
  23. Ezequiel 32:23 Lit., daban
  24. Ezequiel 32:24 Lit., daban
  25. Ezequiel 32:25 Lit., dado
  26. Ezequiel 32:25 Así en las versiones antiguas; en el T.M., fue puesto
  27. Ezequiel 32:26 Lit., lo
  28. Ezequiel 32:26 Lit., dado
  29. Ezequiel 32:27 O, poderosos
  30. Ezequiel 32:27 O, poderosos
  31. Ezequiel 32:29 O, líderes
  32. Ezequiel 32:30 O, príncipes
  33. Ezequiel 32:32 Lit., di
  34. Ezequiel 33:5 Lit., se hubiera dado por advertido
  35. Ezequiel 33:6 Lit., un alma
  36. Ezequiel 33:8 Lit., y
  37. Ezequiel 33:11 Heb., YHWH, generalmente traducido Señor, y así en el resto del cap.
  38. Ezequiel 33:12 Lit., por ella
  39. Ezequiel 33:13 Lit., y
  40. Ezequiel 33:14 Lit., y
  41. Ezequiel 33:18 Lit., ellas
  42. Ezequiel 33:21 Lit., Y sucedió que en
  43. Ezequiel 33:21 Lit., el
  44. Ezequiel 33:21 Lit., herida
  45. Ezequiel 33:26 Lit., Os apoyáis
  46. Ezequiel 33:27 Lit., la faz de la tierra
  47. Ezequiel 33:33 Lit., he aquí viene
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Profecías contra naciones vecinas

Ezequiel 25-27

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Profecías contra naciones vecinas

 

25:1 Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo: Hijo de hombre, pon tu rostro hacia los hijos de Amón, y profetiza contra ellos, y di a los hijos de Amón: “Oíd la palabra del Señor Dios[a]. Así dice el Señor Dios: ‘Por cuanto dijiste: “¡Ajá!” contra mi santuario cuando era profanado, y contra la tierra de Israel cuando era desolada, y contra la casa de Judá cuando iba en cautiverio, por tanto, he aquí, te entregaré por posesión a los hijos del oriente, y asentarán en ti sus campamentos y pondrán en ti sus tiendas; ellos comerán tus frutos y ellos beberán tu leche. ‘Yo haré de Rabá un pastizal para camellos, y de las ciudadesde los hijos de Amón un descansadero para rebaños. Y sabréis que yo soy elSeñor.’ “Porque así dice el Señor Dios: ‘Por haber batido palmas y golpeado con tus pies, por haberte alegrado con todo el escarnio de tu alma contra la tierra de Israel, por tanto, he aquí, yo he extendido mi mano contra ti y te daré por despojo a las naciones; te cortaré de entre los pueblos y te exterminaré de entre las tierras. Te destruiré; y sabrás que yo soy el Señor.’

“Así dice el Señor Dios: ‘Por cuanto Moab y Seir dicen: “He aquí, la casa de Judá es como todas las naciones”, por tanto, he aquí, voy a abrir el flanco de Moab y privarla de sus ciudades, de las ciudades que están en sus fronteras[b], la gloria de la tierra, Bet-jesimot, Baal-meón y Quiriataim, 10 y la daré en posesión a los hijos del oriente, junto con los hijos de Amón, para que los hijos de Amón no sean recordados más entre las naciones. 11 ‘Haré juicios contra Moab, y sabrán que yo soy el Señor.’

12 “Así dice el Señor Dios: ‘Por cuanto Edom ha obrado vengativamente contra la casa de Judá, ha incurrido en grave culpa y se ha vengado de ellos,’ 13 por tanto, así dice el Señor Dios: ‘Yo extenderé también mi mano contra Edom y cortaré de ella hombres y animales y la dejaré en ruinas; desde Temán hasta Dedán caerán a espada. 14 ‘Pondré mi venganza contra Edom en mano de mi pueblo Israel, y harán en Edom conforme a mi ira y conforme a mi furor; así conocerán mi venganza’ —declara el Señor Dios.

15 “Así dice el Señor Dios: ‘Por cuanto los filisteos han obrado vengativamente y con desprecio de alma han tomado venganza, destruyendo por causa de perpetua enemistad,’ 16 por tanto, así dice el Señor Dios: ‘He aquí, yo extenderé mi mano contra los filisteos, y cortaré a los cereteos y haré perecer a los que quedan en la costa del mar. 17 ‘Y ejecutaré contra ellos grandes venganzas con terribles represiones; y sabrán que yo soy el Señor cuando haga venir mi venganza sobre ellos.’”

Profecía contra Tiro

26:1 Y sucedió que en el undécimo año, el día primero del mes, vino a mí la palabra del Señor, diciendo: Hijo de hombre, por cuanto Tiro ha dicho acerca de Jerusalén: “¡Ajá!, la puerta de los pueblos está rota, se abrió[c] para mí, me llenaré,ya que ella está asolada”, por tanto, así dice el Señor Dios[d]: “He aquí, estoy contra ti, Tiro, y haré subir contra ti muchas naciones, como el mar hace subir sus olas. “Y destruirán las murallas de Tiro y demolerán sus torres; barreré de ella sus escombros y la haré una roca[e] desnuda. “Será tendedero de redes en medio del mar, porque yo he hablado” —declara el Señor Dios— “y ella será despojo para las naciones. “Y sus hijas que están tierra adentro[f], serán muertas a espada; y sabrán que yo soy el Señor.”

Porque así dice el Señor Dios: He aquí, traeré por el norte sobre Tiro a Nabucodonosor, rey de Babilonia, rey de reyes, con caballos, carros, jinetes y un gran ejército[g]. Matará a espada a tus hijas que están tierra adentro[h]. Edificará contra ti muros de asedio, levantará contra ti un terraplén y alzará contra ti un escudo grande. Y dirigirá el golpe de sus arietes contra tus murallas, y con sus hachas[i] demolerá tus torres. 10 Por la multitud de sus caballos, su polvo te cubrirá; por el estruendo de la caballería, de las carretas[j] y de los carros, se estremecerán tus murallas cuando entre él por tus puertas como se entra en una ciudad en que se ha hecho brecha. 11 Con los cascos de sus caballos hollará todas tus calles, a tu pueblo matará a espada, y tus fuertes columnas caerán por tierra. 12 También saquearán tus riquezas y robarán tus mercancías; demolerán tus murallas y destruirán tus casas suntuosas, y arrojarán[k] al agua tus piedras, tus maderas y tus escombros. 13 Así haré cesar el ruido de tus canciones, y el son de tus arpas no se oirá más. 14 Y haré de ti una roca[l] desnuda; serás un tendedero de redes. No volverás a ser edificada, porque yo, el Señor, he hablado —declara el Señor Dios.

15 Así dice el Señor Dios a Tiro: Al estruendo de tu caída, cuando giman los heridos, cuando se haga la matanza en medio de ti, ¿no se estremecerán las costas? 16 Entonces descenderán de sus tronos todos los príncipes del mar, se quitarán sus mantos y se despojarán de sus vestiduras bordadas. Se vestirán de temores, se sentarán en tierra, temblarán a cada momento y se horrorizarán a causa de ti. 17 Elevarán una elegía por ti, y te dirán:

“¡Cómo has perecido, habitada de los mares,
la ciudad renombrada,
que era poderosa en el mar!
Ella y sus habitantes,
infundían[m] terror
a todos sus vecinos[n].
18 “Ahora tiemblan las costas
por el día de tu caída;
sí, las costas del[o] mar se espantan de tu fin.”

19 Porque así dice el Señor Dios: Cuando yo te convierta en una ciudad desolada, como las ciudades despobladas; cuando haga subir sobre ti el abismo, y te cubran las grandes aguas, 20 entonces te haré descender con los que descienden a la fosa, con el pueblo de antaño, y te haré habitar en las profundidades de la tierra, como las antiguas ruinas, con los que descienden a la fosa, para que no seas habitada[p]; y pondré gloria en la tierra de los vivientes. 21 Traeré sobre ti[q]terrores, y no existirás más; aunque seas buscada, no serás encontrada jamás —declara el Señor Dios.

Lamentación sobre Tiro

27:1 Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo: Tú, hijo de hombre, eleva una elegía por Tiro; y di a Tiro, que está asentada en las entradas del mar, negociante de los pueblos de muchas costas: “Así dice el Señor Dios[r]:

‘Tiro, tú has dicho: “Soy de perfecta hermosura.”
‘En el corazón de los mares están tus fronteras;
tus edificadores perfeccionaron tu hermosura.
‘De los cipreses de Senir te han hecho[s] todas tus tablas;
del Líbano han tomado un cedro para hacerte un mástil.
‘De encinas de Basán han hecho tus remos;
tu cubierta de boj de las costas de Chipre[t] han incrustado[u] con marfil.
‘De lino fino bordado de Egipto era tu vela
para que te sirviera de distintivo[v];
de azul[w] y púrpura de las costas de Elisa era tu pabellón[x].
‘Los habitantes de Sidón y de Arvad eran tus remeros;
tus sabios, Tiro, estaban a bordo[y]; eran tus pilotos.
‘Los ancianos de Gebal y sus mejores obreros[z] estaban contigo
reparando tus junturas;
todas las naves del mar y sus marineros estaban contigo
para negociar con tus productos.

10 ‘Los persas, los de Lud y los de Fut eran en tu ejército tus hombres de guerra. Colgaban en ti el escudo y el yelmo, manifestaban tu esplendor. 11 ‘Los hijos de Arvad, con tu ejército, estaban en tus murallas todo alrededor, y los gamadeos[aa]estaban en tus torres. Colgaban sus escudos en tus murallas todo alrededor; ellos perfeccionaban tu hermosura.

12 ‘Tarsis era tu cliente por la abundancia de toda riqueza; con plata, hierro, estaño y plomo pagaban tus mercancías. 13 ‘Javán, Tubal y Mesec comerciaban contigo; con[ab] hombres y con utensilios de bronce pagaban tus productos. 14 ‘Los de Bet-togarmá daban caballos y corceles de guerra y mulos por tus mercancías. 15 ‘Los hijos de Dedán comerciaban contigo. Muchas costas eran clientes tuyas[ac]; colmillos de marfil y madera de ébano te traían como pago. 16 ‘Aram[ad] era tu cliente por la abundancia de tus productos[ae]; pagaban tus mercancías con turquesas, púrpura, bordados, lino fino, corales y rubíes. 17 ‘Judá y la tierra de Israel comerciaban contigo; con trigo de Minit, tortas[af], miel, aceite y bálsamo pagaban tus productos. 18 ‘Damasco era tu cliente por la abundancia de tus productos[ag], por la abundancia de toda riqueza, por el vino de Helbón y la lana blanca. 19 ‘Vedán y Javán pagaban tus mercancías desde Uzal[ah]; hierro forjado, casia y caña dulce[ai] estaban entre tus productos. 20 ‘Dedán comerciaba contigo en mantas para cabalgaduras. 21 ‘Arabia y todos los príncipes de Cedar eran clientes tuyos[aj]: comerciaban en corderos, carneros y machos cabríos; en estas cosas eran tus clientes. 22 ‘Los comerciantes de Sabá y de Raama comerciaban contigo; con lo mejor de todas las especias, y con toda clase de piedras preciosas y oro pagaban tus mercancías. 23 ‘Harán, Cane, Edén, los comerciantes de Sabá, de Asiria y de Quilmad comerciaban contigo. 24 ‘Ellos comerciaban contigo en lujosos vestidos, en mantos de azul[ak] y bordados, en tapices multicolores, en cordones firmemente trenzados, que había entre tus mercancías. 25 ‘Las naves de Tarsis eran las portadoras[al] de tus productos.

Fuiste repleta y muy gloriosa[am]
en el corazón de los mares.

26 ‘A muchas aguas te condujeron
tus remeros;
el viento solano te destrozó
en el corazón de los mares.
27 ‘Tus riquezas, tus mercancías, tu comercio,
tus marineros y tus pilotos,
tus calafates, tus agentes comerciales,
y todos los hombres de guerra que hay en ti,
con toda tu tripulación que en medio de ti está,
caerán en el corazón de los mares
el día de tu derrota.
28 ‘A la voz del grito de tus pilotos
se estremecerán las praderas.
29 ‘Y descenderán de sus naves
todos los que empuñan el remo;
los marineros y todos los pilotos del mar
se quedarán en tierra;
30 harán oír su voz por ti
y gritarán amargamente.
Echarán polvo sobre sus cabezas,
se revolcarán en ceniza;
31 se raparán la cabeza por tu causa
y se ceñirán de cilicio;
llorarán por ti, en la amargura de su alma,
con amargo duelo.
32 ‘Elevarán por ti una elegía en su llanto
y se lamentarán por ti:
“¿Quién como Tiro,
como la silenciosa en medio del mar?
33 “Cuando tus mercancías salían por los mares
saciabas a muchos pueblos;
con la abundancia de tus riquezas y de tus productos
enriquecías a los reyes de la tierra.
34 “Ahora[an] que estás destrozada por los mares
en las profundidades de las aguas,
tu carga[ao] y toda tu tripulación
se han hundido contigo[ap].
35 “Todos los habitantes de las costas
están pasmados por causa tuya;
sus reyes están aterrorizados sobremanera,
demudados sus rostros.
36 “Los mercaderes entre los pueblos te silban;
te has convertido en terrores,
y ya no serás más.”’”

Notas al pie:

  1. Ezequiel 25:3 Heb., YHWH, generalmente traducido Señor, y así en el resto del cap.
  2. Ezequiel 25:9 Lit., su término
  3. Ezequiel 26:2 Lit., se volvió
  4. Ezequiel 26:3 Heb., YHWH, generalmente traducido Señor, y así en el resto del cap.
  5. Ezequiel 26:4 O, peñasco
  6. Ezequiel 26:6 Lit., en el campo
  7. Ezequiel 26:7 Lit., una asamblea
  8. Ezequiel 26:8 Lit., en el campo
  9. Ezequiel 26:9 Lit., espadas
  10. Ezequiel 26:10 Lit., ruedas
  11. Ezequiel 26:12 Lit., pondrán
  12. Ezequiel 26:14 O, peñasco
  13. Ezequiel 26:17 Lit., que dieron su
  14. Ezequiel 26:17 Lit., habitantes
  15. Ezequiel 26:18 Lit., que están en el
  16. Ezequiel 26:20 O, no vuelvas
  17. Ezequiel 26:21 Lit., Te daré
  18. Ezequiel 27:3 Heb., YHWH, generalmente traducido Señor, y así en el resto del cap.
  19. Ezequiel 27:5 Lit., construido
  20. Ezequiel 27:6 Heb., Kittim
  21. Ezequiel 27:6 Lit., hecho
  22. Ezequiel 27:7 O, estandarte
  23. Ezequiel 27:7 Lit., violeta
  24. Ezequiel 27:7 O, cobertura
  25. Ezequiel 27:8 Lit., en ti
  26. Ezequiel 27:9 Lit., sus sabios
  27. Ezequiel 27:11 O, valientes
  28. Ezequiel 27:13 Lit., con almas de
  29. Ezequiel 27:15 Lit., de tu mano
  30. Ezequiel 27:16 Muchos mss. y versiones antiguas dicen: Edom
  31. Ezequiel 27:16 Lit., obras
  32. Ezequiel 27:17 Heb., panag
  33. Ezequiel 27:18 Lit., obras
  34. Ezequiel 27:19 O, con estambre
  35. Ezequiel 27:19 O, cálamo
  36. Ezequiel 27:21 Lit., de tu mano
  37. Ezequiel 27:24 O, violeta
  38. Ezequiel 27:25 Lit., tus viajeros
  39. Ezequiel 27:25 Lit., muy pesada
  40. Ezequiel 27:34 Lit., El tiempo
  41. Ezequiel 27:34 O, comercio
  42. Ezequiel 27:34 Lit., han caído en medio de ti
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Pecado y castigo de Jerusalén

Ezequiel 22-24

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Pecado y castigo de Jerusalén

 

22:1 Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo: Tú, hijo de hombre, ¿Vas a juzgar? ¿Vas a juzgar a la ciudad sanguinaria? Hazle saber todas sus abominaciones. Dirás: “Así dice el Señor Dios[a]: ‘Ciudad que derrama sangre en medio de sí misma para que llegue su hora, y que se[b] hace ídolos para contaminarse, por la[c] sangre que has derramado te has hecho culpable, y con los ídolos que has hecho te has contaminado. Has hecho acercar tu día[d] y has llegado al término de[e] tus años. Por tanto te he hecho oprobio de las naciones y objeto de burla de todas las tierras. ‘Las que están cerca de ti y las que están lejos se burlarán de ti, ciudad de mala fama, llena de confusión. ‘He aquí, los príncipes de Israel, cada uno según su poder[f], han estado en ti para derramar sangre. ‘En ti despreciaron al padre y a la madre, en medio de ti trataron con violencia al extranjero y en ti oprimieron al huérfano y a la viuda. ‘Has despreciado mis cosas sagradas y profanado mis días de reposo. ‘En ti han estado calumniadores para derramar sangre, en ti han comido en los santuarios de los montes y en ti han cometido perversidades. 10 ‘En ti se ha descubierto la desnudez del padre, en ti han humillado a la que estaba impura por su menstruación. 11 ‘Uno ha cometido abominación con la mujer de su prójimo, otro ha manchado a su nuera con lascivia, y en ti otro ha humillado a su hermana, la hija de su padre. 12 ‘En ti se ha recibido soborno para derramar sangre; has tomado interés y usura, y has dañado a tus prójimos, extorsionándolos y de mí te has olvidado’ —declara el Señor Dios.

13 ‘Y he aquí, bato palmas contra las ganancias deshonestas que has adquirido y contra el[g] derramamiento de sangre que hay en medio de ti. 14 ‘¿Aguantará tu corazón o serán fuertes tus manos en los días que yo actúe contra ti? Yo, elSeñor, he hablado y lo haré. 15 ‘Yo te dispersaré entre las naciones, te esparciré por las tierras y haré desaparecer de ti tu inmundicia. 16 ‘Y por ti misma quedarás profanada a la vista de las naciones; y sabrás que yo soy el Señor.’”

17 Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo: 18 Hijo de hombre, la casa de Israel se ha convertido en escoria para mí; todos ellos son bronce, estaño, hierro y plomo en medio del horno; escoria de plata son. 19 Por tanto, así dice el SeñorDios: “Por cuanto todos vosotros os habéis convertido en escoria, por tanto, he aquí, os voy a reunir en medio de Jerusalén. 20 “Como se junta plata, bronce, hierro, plomo y estaño en medio del horno, y se atiza el fuego en él para fundirlos, así os juntaré yo en mi ira y en mi furor, os pondré allí y os fundiré. 21 “Os reuniré y atizaré sobre vosotros el fuego de mi furor, y seréis fundidos en medio de ella.22 “Como se funde la plata en el horno, así seréis fundidos en medio de ella; y sabréis que yo, el Señor, he derramado mi furor sobre vosotros.”

23 Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo: 24 Hijo de hombre, dile: “Tú eres tierra que no ha sido lavada ni mojada con la lluvia el día de la indignación.” 25 Hay conspiración de sus profetas en medio de ella, como león rugiente que desgarra la presa. Han devorado almas, de las riquezas y cosas preciosas se han apoderado, las viudas se han multiplicado en medio de ella. 26 Sus sacerdotes han violado mi ley y han profanado mis cosas sagradas; entre lo sagrado y lo profano no han hecho diferencia, y entre lo inmundo y lo limpio no han enseñado a distinguir; han escondido sus ojos de mis días de reposo, y he sido profanado entre ellos. 27 Sus príncipes en medio de ella son como lobos que desgarran la presa, derramando sangre y destruyendo vidas para obtener ganancias injustas.28 Y sus profetas los han recubierto con cal, viendo visiones falsas y adivinándoles mentiras, diciendo: “Así dice el Señor Dios”, cuando el Señor no ha hablado. 29 Las gentes de la tierra han hecho violencia y cometido robo, han oprimido al pobre y al necesitado y han maltratado injustamente al extranjero. 30 Busqué entre ellos alguno que levantara un muro y se pusiera en pie en la brecha delante de mí a favor de la tierra, para que yo no la destruyera, pero no lo hallé. 31 He derramado, pues, mi indignación sobre ellos; con el fuego de mi furor los he consumido; he hecho recaer su conducta sobre sus cabezas —declara el Señor Dios.

Parábola de las dos hermanas

23:1 Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo: Hijo de hombre, había dos mujeres, hijas de una madre, que se prostituyeron en Egipto; se prostituyeron en su juventud. Allí fueron palpados sus pechos y allí fueron acariciados sus senos virginales. Sus nombres eran Aholá, la mayor, y Aholibá, su hermana. Vinieron a ser mías y dieron a luz hijos e hijas. Y en cuanto a sus nombres, Aholá es Samaria y Aholibá es Jerusalén.

Y Aholá se prostituyó cuando era mía[h]; y se apasionó de sus amantes, los asirios, vecinos suyos, vestidos de púrpura, gobernadores y oficiales, todos ellos jóvenes apuestos, jinetes montados a caballo. Cometió sus prostituciones con ellos, con lo más selecto de los asirios[i]; y con todos los que se había apasionado, con todos sus ídolos se contaminó. Y no abandonó sus prostituciones de Egipto; pues con ella muchos en su juventud se habían acostado, y acariciaron sus senos virginales y derramaron sobre ella su pasión[j]. Por tanto, la entregué en manos de sus amantes, en mano de los asirios, de los que se había apasionado. 10 Ellos descubrieron su desnudez, se llevaron a sus hijos y a sus hijas, y a ella la mataron a espada. Y vino a ser ejemplo[k] para las mujeres, pues se ejecutaron juicios contra ella.

11 Y aunque su hermana Aholibá vio esto, se corrompió en su pasión[l] más que ella, y sus prostituciones fueron mayores que las prostituciones de su hermana.12 Se apasionó de los asirios, gobernadores y oficiales, vecinos suyos, lujosamente vestidos, jinetes montados a caballo, todos ellos jóvenes apuestos.13 Y vi que ella se había contaminado; un mismo camino seguían las dos. 14 Y aumentó sus prostituciones. Vio hombres pintados en la pared, figuras de caldeos pintadas con bermellón, 15 ceñidos sus lomos con cinturones y amplios turbantes en sus cabezas, con aspecto de oficiales todos ellos, semejantes a los babilonios[m] de Caldea, tierra de su nacimiento. 16 Cuando los vio[n] se apasionó de ellos y les envió mensajeros a Caldea. 17 Y vinieron a ella los babilonios[o], al lecho de amores, y la contaminaron con sus prostituciones. Y después de haber sido contaminada con ellos, su alma se hastió de ellos. 18 Reveló sus prostituciones y descubrió su desnudez; entonces me hastié[p] de ella como me[q]había hastiado de su hermana. 19 Pero ella multiplicó sus prostituciones, recordando los días de su juventud, cuando se prostituía en la tierra de Egipto.20 Y se apasionó de sus amantes, cuya carne es como la carne de los asnos y cuyo flujo es como el flujo de los caballos. 21 Añoraste así la lujuria de tu juventud, cuando los egipcios[r] palpaban tu seno, acariciando[s] los pechos de tu juventud.

22 Por tanto, Aholibá, así dice el Señor Dios[t]: “He aquí, incitaré contra ti a tus amantes, de los que te alejaste[u], y los traeré contra ti de todos lados: 23 los babilonios[v] y todos los caldeos, los de Pecod, Soa y Coa, y con ellos todos los asirios, jóvenes apuestos, todos ellos gobernadores y oficiales, capitanes y de renombre[w], todos montados a caballo. 24 “Y vendrán contra ti con armas, carros y carretas[x], y con multitud de pueblos. Se apostarán contra ti de todos lados con coraza, escudo y yelmo; a ellos les encargaré el juicio y ellos te juzgarán conforme a sus costumbres. 25 “Pondré contra ti mi celo, y te tratarán con furor; te arrancarán la nariz y las orejas, y tus sobrevivientes caerán[y] a espada; te quitarán tus hijos y tus hijas, y los que queden serán consumidos por el fuego. 26 “También te despojarán de tus vestidos y te quitarán tus bellas joyas[z]. 27 “Así pondré fin a tu lujuria y a tu prostitución traídas de la tierra de Egipto, y no levantarás más tus ojos hacia ellos ni recordarás más a Egipto.” 28 Porque así dice el Señor Dios: “He aquí, yo te entregaré en manos de los que odias, en manos de aquellos de los que te alejaste[aa]. 29 “Ellos te tratarán con odio, te quitarán todas tus posesiones y te dejarán desnuda y descubierta. Y será descubierta la vergüenza de tus prostituciones; tanto tu lujuria como tus prostituciones. 30 “Estas cosas se harán contigo porque te has prostituido con las naciones, porque te has contaminado con sus ídolos. 31 “Has andado en el camino de tu hermana; por eso yo te pondré su cáliz en tu mano.” 32 Así dice el Señor Dios:

“Beberás el cáliz de tu hermana,
que es hondo y ancho;
servirá[ab] de risa y de escarnio
porque es de gran capacidad.
33 “De embriaguez y de dolor te llenarás.
El cáliz de horror y desolación
es el cáliz de tu hermana Samaria.
34 “Lo beberás y lo agotarás;
roerás sus fragmentos,
y te desgarrarás los pechos.

Porque yo he hablado” —declara el Señor Dios. 35 Por tanto, así dice el SeñorDios: “Porque me has olvidado y me has arrojado a tus espaldas, carga ahora conel castigo de tu lujuria y de tus prostituciones.”

36 También me dijo el Señor: Hijo de hombre, ¿juzgarás a Aholá y a Aholibá? Hazles saber, pues, sus abominaciones. 37 Porque han cometido adulterio y hay sangre en sus manos; han cometido adulterio con sus ídolos, y aun a sus hijos, que dieron a luz para mí, han hecho pasar por el fuego como alimento para los ídolos[ac]. 38 Además me han hecho esto: han contaminado mi santuario en ese día y han profanado mis días de reposo; 39 después de sacrificar sus hijos a sus ídolos, entraron en mi santuario el mismo día para profanarlo; y he aquí, así hicieron en medio de mi casa. 40 Aún más, mandaron[ad] llamar a hombres que vinieran de lejos, a quienes se les envió un mensajero; y he aquí, vinieron. Para ellos te bañaste, te pintaste los ojos y te ataviaste con adornos; 41 luego te sentaste en un suntuoso diván ante el cual estaba preparada una mesa en la que habías puesto mi incienso y mi aceite. 42 Y el ruido de una multitud despreocupada se oía allí, multitud de hombres, bebedores traídos del desierto. Y pusieron brazaletes en las manos de las mujeres[ae] y hermosas coronas sobre sus cabezas. 43 Entonces dije acerca de aquella que estaba consumida por susadulterios: “¿Cometerán ahora fornicaciones con ella, estando ella así?[af] 44 Y se llegaron a ella como quien se llega a una ramera. Así se llegaron a Aholá y a Aholibá, mujeres depravadas. 45 Pero los[ag] hombres justos los[ah] juzgarán en el juicio de las adúlteras y en el juicio de las mujeres que derraman sangre, por ser ellas adúlteras y haber sangre en sus manos.

46 Porque así dice el Señor Dios: “Tráigase una multitud contra ellas, y sean entregadas al terror y al pillaje. 47 “Y la multitud las apedreará y las cortará con sus espadas; matará a sus hijos y a sus hijas y prenderán fuego a sus casas. 48 “Y haré cesar la lascivia[ai] de la tierra, y todas las mujeres serán advertidas y no cometerán lascivia[aj] como vosotras[ak]. 49 “Y recaerá[al] vuestra lascivia[am] sobre vosotras, y cargaréis el castigo de haber adorado a vuestros ídolos; así sabréis que yo soy el Señor Dios.”

La olla hirviente

24:1 Y vino a mí la palabra del Señor en el año noveno, el mes décimo, a los diezdías del mes, diciendo: Hijo de hombre, escribe la fecha del día, del día de hoy. Este mismo día el rey de Babilonia ha avanzado contra Jerusalén. Relata una parábola a la casa rebelde y diles: “Así dice el Señor Dios[an]:

‘Pon la olla, ponla,
y echa también en ella agua;
pon en ella los[ao] trozos,
todo trozo bueno, pierna y espalda;
llénala de huesos escogidos.
‘Toma lo mejor del rebaño,
y apila también la leña[ap] debajo de ella;
hazla hervir a borbotones,
cuece también sus huesos en ella.’

“Porque así dice el Señor Dios:
‘¡Ay de la ciudad sanguinaria,
de la olla que tiene herrumbre,
cuya herrumbre no se le va!
Trozo por trozo sácala,
sin echar suertes sobre ella.
‘Porque su sangre está en medio de ella,
la puso sobre la roca[aq] desnuda;
no la derramó sobre la tierra
para que el polvo la cubriera.
‘Para hacer subir el furor,
para tomar venganza,
he puesto yo su sangre sobre la roca[ar] desnuda,
para que no sea cubierta.’
“Por tanto, así dice el Señor Dios:
‘¡Ay de la ciudad sanguinaria!
Yo también haré grande el montón de leña.
10 ‘Aumenta la leña, enciende el fuego,
hierve[as] bien la carne,
mézclale las especias,
y que se quemen los huesos.
11 ‘Luego pon la olla[at] vacía sobre las[au] brasas,
para que se caliente,
se ponga al rojo[av] su bronce,
se funda en ella su inmundicia,
y sea consumida su herrumbre.
12 ‘De trabajos me ha fatigado,
y no se le ha ido su mucha herrumbre.
¡Consúmase en el fuego su herrumbre!
13 ‘En tu inmundicia hay lujuria.
Por cuanto yo quise limpiarte
pero no te dejaste limpiar,
no volverás a ser purificada de tu inmundicia,
hasta que yo haya saciado[aw] mi furor sobre ti.

14 ‘Yo, el Señor, he hablado. Esto viene y yo actuaré; no me volveré atrás, no me apiadaré y no me arrepentiré. Según tus caminos y según tus obras te juzgaré[ax]’ —declara el Señor Dios.”

Muerte de la mujer de Ezequiel

15 Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo: 16 Hijo de hombre, he aquí, voy a quitarte de golpe el encanto de tus ojos; pero no te lamentarás, ni llorarás, ni correrán tus lágrimas. 17 Gime en silencio, no hagas duelo por los muertos; átate el turbante, ponte el calzado en los pies y no te cubras los bigotes ni comas pan de duelo[ay]. 18 Y hablé al pueblo por la mañana, y por la tarde murió mi mujer; y a la mañana siguiente hice como me fue mandado. 19 Y el pueblo me dijo: ¿No nos declararás lo que significan para nosotros estas cosas que estás haciendo?20 Entonces les respondí: La palabra del Señor vino a mí, diciendo: 21 “Habla a la casa de Israel: ‘Así dice el Señor Dios: “He aquí, voy a profanar mi santuario, orgullo de vuestra fuerza, encanto de vuestros ojos y deleite de vuestra alma; y vuestros hijos y vuestras hijas a quienes habéis dejado detrás, caerán a espada.22 “Haréis como yo he hecho; no cubriréis vuestros bigotes ni comeréis pan de duelo[az]. 23 “Vuestros turbantes estarán sobre vuestras cabezas y vuestro calzado en vuestros pies. No os lamentaréis ni lloraréis, sino que os pudriréis en vuestras iniquidades y gemiréis unos con otros[ba]. 24 “Os servirá, pues, Ezequiel de señal; según todo lo que él ha hecho, haréis vosotros; cuando esto suceda, sabréis que yo soy el Señor Dios.”’

25 “Y tú, hijo de hombre, ¿no será que el día en que les quite su fortaleza, el gozo de su gloria[bb], el encanto de sus ojos, el anhelo[bc] de su alma, y a sus hijos y a sus hijas, 26 en ese día el que escape vendrá a ti con noticias para tus oídos?27 “En ese día se abrirá tu boca para el que escapó, y hablarás y dejarás de estar mudo. Y servirás para ellos de señal, y sabrán que yo soy el Señor.”

Notas al pie:

  1. Ezequiel 22:3 Heb., YHWH, generalmente traducido Señor, y así en el resto del cap.
  2. Ezequiel 22:3 Lit., y contra ella
  3. Ezequiel 22:4 Lit., tu
  4. Ezequiel 22:4 Lit., días
  5. Ezequiel 22:4 Lit., hasta
  6. Ezequiel 22:6 Lit., brazo
  7. Ezequiel 22:13 Lit., tu
  8. Ezequiel 23:5 Lit., bajo mi dominio
  9. Ezequiel 23:7 Lit., hijos de Asur, y así en el resto del cap.
  10. Ezequiel 23:8 Lit., prostitución
  11. Ezequiel 23:10 Lit., nombre
  12. Ezequiel 23:11 Lit., prostitución
  13. Ezequiel 23:15 Lit., hijos de Babel
  14. Ezequiel 23:16 Lit., a la vista de sus ojos
  15. Ezequiel 23:17 Lit., hijos de Babel
  16. Ezequiel 23:18 Lit., mi alma se hastió
  17. Ezequiel 23:18 Lit., como mi alma se
  18. Ezequiel 23:21 Así en dos mss.; en el T.M., de Egipto
  19. Ezequiel 23:21 Así en algunas versiones antiguas; en el T.M., a causa de
  20. Ezequiel 23:22 Heb., YHWH, generalmente traducido Señor, y así en el resto del cap.
  21. Ezequiel 23:22 Lit., tu alma se alejó
  22. Ezequiel 23:23 Lit., hijos de Babel
  23. Ezequiel 23:23 Lit., los llamados
  24. Ezequiel 23:24 Lit., ruedas
  25. Ezequiel 23:25 Lit., tu resto caerá
  26. Ezequiel 23:26 Lit., tus artículos de belleza
  27. Ezequiel 23:28 Lit., tu alma se alejó
  28. Ezequiel 23:32 O, servirás
  29. Ezequiel 23:37 Lit., ellos
  30. Ezequiel 23:40 O, vosotras mandasteis
  31. Ezequiel 23:42 Lit., de ellas
  32. Ezequiel 23:43 O, Ahora cometerán fornicación con ella y ella con ellos
  33. Ezequiel 23:45 Lit., ellos
  34. Ezequiel 23:45 Algunos mss. dicen: las
  35. Ezequiel 23:48 O, lujuria
  36. Ezequiel 23:48 O, lujuria
  37. Ezequiel 23:48 Lit., y no harán conforme a vuestra lascivia
  38. Ezequiel 23:49 Lit., Y os darán
  39. Ezequiel 23:49 O, lujuria
  40. Ezequiel 24:3 Heb., YHWH, generalmente traducido Señor, y así en el resto del cap.
  41. Ezequiel 24:4 Lit., junta sus
  42. Ezequiel 24:5 En el T.M., los huesos
  43. Ezequiel 24:7 O, peñasco
  44. Ezequiel 24:8 O, peñasco
  45. Ezequiel 24:10 Lit., termina
  46. Ezequiel 24:11 Lit., ponla
  47. Ezequiel 24:11 Lit., sus
  48. Ezequiel 24:11 Lit., se queme
  49. Ezequiel 24:13 Lit., haya hecho descansar
  50. Ezequiel 24:14 Así en algunos mss. y versiones antiguas; en el T.M., juzgarán
  51. Ezequiel 24:17 Lit., de hombres
  52. Ezequiel 24:22 Lit., de hombres
  53. Ezequiel 24:23 Lit., cada uno a su hermano
  54. Ezequiel 24:25 O, hermosura
  55. Ezequiel 24:25 Lit., la exaltación
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Elegía por los príncipes de Israel

Ezequiel 19-21

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Elegía por los príncipes de Israel

19:1 Y tú, eleva una elegía por los príncipes de Israel, y di:

“¿Qué era tu madre?
una leona entre leones.
Echada[a] en medio de leoncillos,
crió a sus cachorros.
“Cuando exaltó a uno de sus cachorros,
éste se hizo león,
y aprendió a desgarrar su presa;
devoró hombres.
“Entonces oyeron de él las naciones;
en su foso fue capturado,
y lo llevaron con garfios
a la tierra de Egipto.
“Cuando ella vio, mientras aguardaba,
que su esperanza estaba perdida,
tomó otro[b] de sus cachorros
y lo hizo un leoncillo.
“Y él andaba entre los leones;
hecho ya un leoncillo,
y aprendió a desgarrar su presa;
devoró hombres;
destruyó[c] sus torres fortificadas[d]
y asoló sus ciudades;
la tierra y cuanto había en ella estaban aterrados
por el estruendo de sus rugidos.
“Entonces se pusieron contra él los pueblos
de las provincias de alrededor,
y tendieron sobre él su red;
en su foso fue capturado.
“Lo pusieron en una jaula con garfios
y lo llevaron al rey de Babilonia;
lo llevaron enjaulado[e]
para que no se oyera más su voz
en los montes de Israel.
10 “Tu madre era como una vid en tu viña[f],
plantada junto a las aguas;
estaba llena de frutos y ramas
por la abundancia de aguas.
11 “Tenía ramas fuertes[g]
propias para cetros de gobernantes,
y su estatura se elevó
hasta en medio de las nubes[h],
y fue vista a causa de su altura
y por sus muchos sarmientos.
12 “Pero fue arrancada con furor,
derribada a tierra,
y el viento solano secó su fruto;
su rama fuerte fue quebrada
y se secó[i];
el fuego la consumió.
13 “Y ahora está plantada en el desierto,
en una tierra árida y reseca[j].
14 “Y ha salido fuego de su rama[k],
ha consumido sus pámpanos y su fruto,
y no queda en ella rama fuerte,
para cetro de gobernante.”

Esta es una elegía, y de elegía servirá.

Relato de la infidelidad de Israel

20:1 Y sucedió que en el año séptimo, el día diez del quinto mes, vinieron algunos[l] de los ancianos de Israel a consultar al Señor, y se sentaron delante de mí. Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo: Hijo de hombre, habla a los ancianos de Israel y diles: “Así dice el Señor Dios[m]: ‘¿Venís a consultarme? Vivo yo, que no me dejaré consultar por vosotros’” —declara el Señor Dios. ¿Los juzgarás? ¿Los juzgarás, hijo de hombre? Hazles saber las abominaciones de sus padres, y diles: “Así dice el Señor Dios: ‘El día que escogí a Israel y juré[n] a los descendientes[o] de la casa de Jacob, me di a conocer a ellos en la tierra de Egipto, y les juré diciendo: Yo soy el Señor vuestro Dios; aquel día les juré que los sacaría de la tierra de Egipto a una tierra que yo había escogido[p] para ellos, que mana leche y miel y que es la más hermosa de todas las tierras. ‘Y les dije: “Arroje cada uno las cosas detestables que os atraen[q], y no os contaminéis con los ídolos de Egipto; yo soy el Señor vuestro Dios.” ‘Pero se rebelaron contra míy no quisieron escucharme; no[r] arrojaron las cosas detestables que les atraían[s], ni abandonaron los ídolos de Egipto.

Entonces decidí[t] derramar mi furor sobre ellos, para desahogar contra ellos mi ira en medio de la tierra de Egipto. ‘Pero actué en consideración a mi nombre, para que no fuera profanado ante los ojos de las naciones en medio de las cualesvivían, y a cuya vista me había dado a conocer sacándolos de la tierra de Egipto.10 ‘Los saqué, pues, de la tierra de Egipto y los llevé al desierto. 11 ‘Les di mis estatutos y les hice conocer mis decretos, por los cuales el hombre vivirá si los cumple. 12 ‘También les di mis días de reposo por señal entre ellos y yo, para que supieran que yo soy el Señor, el que los santifica. 13 ‘Pero la casa de Israel se rebeló contra mí en el desierto; no anduvieron en mis estatutos y desecharon mis decretos, por los cuales el hombre que los cumple vivirá, y mis días de reposo profanaron en gran manera. Entonces decidí[u] derramar mi furor sobre ellos en el desierto, para exterminarlos. 14 ‘Pero actué en consideración a mi nombre, para que no fuera profanado ante los ojos de las naciones a cuya vista los había sacado. 15 ‘También les juré en el desierto que no los llevaría a la tierra que les había dado, que mana leche y miel y que es la más hermosa de todas las tierras,16 porque desecharon mis decretos, no anduvieron en mis estatutos y profanaron mis días de reposo, porque su corazón se iba tras sus ídolos. 17 ‘Sin embargo, mi ojo los perdonó para no destruirlos, y no los hice exterminar en el desierto.

18 ‘Y dije a sus hijos en el desierto: “No andéis en los estatutos de vuestros padres, ni guardéis sus decretos, ni os contaminéis con sus ídolos. 19 “Yo soy elSeñor vuestro Dios; andad en mis estatutos, guardad mis decretos y ponedlos por obra[v]. 20 “Y santificad mis días de reposo; y que sean una señal entre yo y vosotros, para que sepáis que yo soy el Señor vuestro Dios.” 21 ‘Pero los hijos se rebelaron contra mí, no anduvieron en mis estatutos, ni tuvieron cuidado de cumplir mis decretos, por los cuales el hombre que los cumple vivirá, y profanaron mis días de reposo. Entonces decidí[w] derramar mi furor sobre ellos, para desahogar contra ellos mi ira en el desierto. 22 ‘Pero retiré mi mano y actué en consideración a mi nombre, para que no fuera profanado ante los ojos de las naciones a cuya vista los había sacado. 23 ‘También yo les juré en el desierto que los dispersaría entre las naciones y los esparciría por las tierras, 24 porque no habían cumplido mis decretos, habían desechado mis estatutos y habían profanado mis días de reposo, y tras los ídolos de sus padres se iban sus ojos.25 ‘También les di estatutos que no eran buenos y decretos por los cuales no podrían vivir; 26 y los declaré inmundos en sus ofrendas, pues hicieron pasar por el fuego a todos sus primogénitos[x], a fin de llenarlos de terror, para que supieran que yo soy el Señor.’”

27 Por tanto, hijo de hombre, habla a la casa de Israel, y diles: “Así dice el SeñorDios: ‘Aun en esto me han blasfemado vuestros padres actuando deslealmente contra mí. 28 ‘Cuando los traje a la tierra que había jurado darles, miraron a toda colina alta y todo árbol frondoso, y allí ofrecieron sus sacrificios y allí presentaron sus ofrendas provocativas; allí presentaron también su aroma agradable y allí derramaron sus libaciones. 29 ‘Entonces les dije: “¿Qué es el lugar alto adonde vais?” Y se le dio el nombre de Bama[y] hasta el día de hoy.’” 30 Por tanto, di a la casa de Israel: “Así dice el Señor Dios: ‘¿Os contaminaréis a la manera de[z]vuestros padres y os prostituiréis tras sus abominaciones? 31 ‘Cuando ofrecéis[aa]vuestras ofrendas, cuando hacéis pasar por el fuego a vuestros hijos, os contamináis con todos vuestros ídolos hasta el día de hoy. ¿Y me dejaré consultar yo por vosotros, casa de Israel? Vivo yo’ —declara el Señor Dios— ‘que no me dejaré consultar por vosotros. 32 ‘Y no sucederá lo que estáis pensando[ab], cuando decís: “Seremos como las naciones, como las tribus de otras tierras, que sirven a la madera y a la piedra.” 33 ‘Vivo yo’ —declara el Señor Dios— ‘que[ac] con mano fuerte, con brazo extendido y con furor derramado yo seré rey sobre vosotros. 34 ‘Y os sacaré de entre los pueblos y os reuniré de las tierras donde estáis dispersos con mano fuerte, con brazo extendido y con furor derramado;35 y os llevaré al desierto de los pueblos y allí entraré en juicio con vosotros cara a cara. 36 ‘Como entré en juicio con vuestros padres en el desierto de la tierra de Egipto, así entraré en juicio con vosotros’ —declara el Señor Dios. 37 ‘Y os haré pasar bajo la vara y os haré entrar en el vínculo del pacto; 38 y separaré de vosotros a los rebeldes, a los que han transgredido contra mí; y los sacaré de la tierra donde peregrinan, pero no entrarán en la tierra de Israel. Y sabréis que yo soy el Señor. 39 ‘En cuanto a vosotros, casa de Israel’ —así dice el Señor Dios— ‘vaya cada uno a servir a sus ídolos; pero más tarde ciertamente me escucharéis y[ad] no profanaréis más mi santo nombre con vuestras ofrendas y con vuestros ídolos. 40 ‘Porque en mi santo monte, en el alto monte de Israel’ —declara el Señor Dios— ‘allí me servirá toda la casa de Israel, toda ella, en esta tierra; allí los aceptaré y allí reclamaré vuestras ofrendas y las primicias de vuestros dones con todas vuestras cosas sagradas. 41 ‘Como[ae] aroma agradable os aceptaré, cuando os haya sacado de entre los pueblos y os haya recogido de las tierras donde estáis dispersos; y mostraré mi santidad entre vosotros a la vista de las naciones.42 ‘Y sabréis que yo soy el Señor, cuando os traiga a la tierra de Israel, a la tierra que juré dar a vuestros padres. 43 ‘Allí os acordaréis de vuestros caminos y de todas vuestras obras con las que os habéis contaminado, y os aborreceréis a vosotros mismos[af] por todas las iniquidades que habéis cometido. 44 ‘Y sabréis que yo soy el Señor, cuando actúe con vosotros en consideración a mi nombre, y no conforme a vuestros malos caminos ni conforme a vuestras perversas obras, casa de Israel’” —declara el Señor Dios. 45 [ag]Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo: 46 Hijo de hombre, pon tu rostro hacia Teman[ah] y habla[ai] contra el sur, profetiza contra el bosque[aj] del Neguev[ak], 47 y di al bosque del Neguev: “Oye la palabra del Señor. Así dice el Señor Dios: ‘He aquí, voy a prenderte un fuego que consumirá en ti todo árbol verde y todo árbol seco; no se apagará la llama abrasadora, y será quemada por ella toda la superficie[al], desde el sur hasta el norte. 48 ‘Y toda carne verá que yo, el Señor, lo he encendido; no se apagará.’”49 Entonces dije: ¡Ah, Señor Dios! Ellos dicen de mí: “¿No habla éste más queparábolas?”

La espada del Señor

21:1 [am]Vino a mí la palabra del Señor, diciendo: Hijo de hombre, pon tu rostro hacia Jerusalén y habla[an] contra los santuarios, profetiza contra la tierra de Israel,y di a la tierra de Israel: “Así dice el Señor: ‘He aquí, estoy contra ti; sacaré mi espada de la vaina y cortaré de ti al justo y al impío. ‘Puesto que he de cortar de ti al justo y al impío, por tanto mi espada saldrá de la vaina contra toda carne desde el sur hasta el norte. ‘Así sabrá toda carne que yo, el Señor, he sacado mi espada de la vaina. No volverá más a su vaina.’” Y tú, hijo de hombre, gime con corazón quebrantado[ao]; con amargura gemirás a la vista de ellos. Y[ap] cuando te digan: “¿Por qué gimes?”, dirás: “Por la noticia que viene, todo corazón desfallecerá, toda mano se debilitará, todo espíritu se apagará y toda rodilla flaqueará[aq]. He aquí, viene y sucederá” —declara el Señor Dios[ar]. Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo: Hijo de hombre, profetiza, y di: “Así dice el Señor.” Di:

“Espada, espada afilada
y también pulida.
10 “Para la matanza ha sido afilada,
para brillar como el rayo[as] ha sido pulida.”

¿Acaso hemos de alegrarnos, cuando el cetro[at] de mi hijo desprecia toda vara[au]?

11 Es dada para que sea pulida, para que sea empuñada;
ha sido afilada la espada, ha sido pulida,
para ponerla en manos del matador.
12 Clama y gime, hijo de hombre,
porque ella está contra mi pueblo,
está contra todos los príncipes de Israel;
ellos son entregados a la espada junto con mi pueblo;
por tanto, golpéate el muslo.

13 Porque la prueba está hecha; ¿y qué si el cetro[av] mismo que desprecia la espada deja de existir? —declara el Señor Dios.

14 Tú, pues, hijo de hombre, profetiza y bate palmas;
sea la espada duplicada y triplicada,
la espada para los muertos.
Es la espada de la gran víctima,
que los tiene rodeados,
15 para que sus corazones se acobarden[aw] y caigan muchos.
En todas sus puertas he puesto la espada reluciente.
¡Ah!, hecha para centellear,
pulida[ax] para la matanza.
16 Muéstrate afilada[ay], ve a la derecha; prepárate, ve a la izquierda,
adondequiera que tu filo[az] sea dirigido.
17 También yo batiré palmas,
y aplacaré[ba] mi furor.
Yo, el Señor, he hablado.

18 Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo: 19 Y tú, hijo de hombre, traza[bb] dos caminos por donde venga la espada del rey de Babilonia; ambos saldrán de una misma tierra. Haz una señal y ponla[bc] al comienzo del camino a la ciudad.20 Trazarás[bd] el camino por donde venga la espada hacia Rabá de los hijos de Amón, y hacia Judá, que en Jerusalén tiene su fortaleza. 21 Porque el rey de Babilonia se ha detenido en la bifurcación[be] del camino, al comienzo de los dos caminos, para emplear la adivinación; sacude las saetas, consulta con los ídolos domésticos[bf], observa el hígado. 22 En su mano derecha vino el vaticinio: Jerusalén. ¡A colocar arietes, a llamar a[bg] la matanza, a alzar la voz en grito de guerra, a poner arietes contra las puertas, a levantar terraplenes, a edificar muro de asedio! 23 Pero fue para los judíos[bh] como vaticinio falso a sus ojos, pueshabían hecho[bi] juramentos solemnes. Pero él les hará recordar su iniquidad y serán apresados. 24 Por tanto, así dice el Señor Dios: “Por cuanto habéis hecho que vuestra iniquidad sea recordada poniendo al descubierto vuestras transgresiones, de modo que se manifiestan vuestros pecados en todas vuestras obras, por cuanto habéis sido recordados, seréis apresados por su mano[bj]. 25 “Y tú, infame y malvado príncipe de Israel, cuyo día ha llegado, la hora del castigo[bk]final”, 26 así dice el Señor Dios: “Quítate la tiara y depón la corona; esto cambiará[bl]; lo humilde será ensalzado y lo ensalzado será humillado. 27 “A ruina, a ruina, a ruina lo reduciré; tampoco esto sucederá hasta que venga aquel a quien pertenece el derecho, y a quien yo se lo daré.”

28 Y tú, hijo de hombre, profetiza y di: “Así dice el Señor Dios acerca de los hijos de Amón y de su oprobio”. Dirás: “La espada, la espada está desenvainada, para la matanza está pulida, para hacer exterminio, para centellear 29 (mientras ellos ven para ti visiones falsas, mientras adivinan para ti mentiras), para ponerla[bm]sobre los cuellos de los infames malvados cuyo día ha llegado en la hora del castigo[bn] final. 30 “Vuélvela a su vaina. En el lugar donde fuiste creada, en tu tierra de origen, te juzgaré. 31 “Y derramaré sobre ti mi indignación, soplaré sobre ti el fuego de mi furor y te entregaré en mano de hombres brutales, expertos en[bo]destrucción. 32 “Serás pasto[bp] del fuego, tu sangre quedará en medio de la tierra; no quedará memoria de ti, porque yo, el Señor, he hablado.”

Notas al pie:

  1. Ezequiel 19:2 O, ¿Por qué tu madre, una leona, entre leones se echó;
  2. Ezequiel 19:5 Lit., uno
  3. Ezequiel 19:7 Así en el Targum; en el T.M., conoció
  4. Ezequiel 19:7 Lit., sus viudas
  5. Ezequiel 19:9 O, en redes
  6. Ezequiel 19:10 Así en dos mss. heb., en el T.M., sangre
  7. Ezequiel 19:11 Lit., vara(s) de fuerza, y así en los vers. 12 y 14
  8. Ezequiel 19:11 Otra posible lectura es: del ramaje
  9. Ezequiel 19:12 Así en la versión gr. (Sept.); en el T.M., fueron quebradas y se secaron
  10. Ezequiel 19:13 Lit., sedienta
  11. Ezequiel 19:14 Lit., vara
  12. Ezequiel 20:1 Lit., hombres
  13. Ezequiel 20:3 Heb., YHWH, generalmente traducido Señor, y así en el resto del cap.
  14. Ezequiel 20:5 Lit., alcé mi mano, y así en el resto del cap.
  15. Ezequiel 20:5 Lit., la simiente
  16. Ezequiel 20:6 Lit., espiado
  17. Ezequiel 20:7 Lit., de sus ojos
  18. Ezequiel 20:8 Lit., cada uno no
  19. Ezequiel 20:8 Lit., de sus ojos
  20. Ezequiel 20:8 Lit., dije para
  21. Ezequiel 20:13 Lit., dije para
  22. Ezequiel 20:19 Lit., y hacedlos
  23. Ezequiel 20:21 Lit., dije para
  24. Ezequiel 20:26 Lit., todo lo que abre la matriz
  25. Ezequiel 20:29 I.e., lugar alto
  26. Ezequiel 20:30 Lit., en el camino de
  27. Ezequiel 20:31 Lit., Y al alzar
  28. Ezequiel 20:32 Lit., lo que viene sobre vuestro espíritu
  29. Ezequiel 20:33 Lit., si no
  30. Ezequiel 20:39 O, y después, si no me escucháis, entonces
  31. Ezequiel 20:41 Lit., Con
  32. Ezequiel 20:43 Lit., ante vuestros rostros
  33. Ezequiel 20:45 En el texto heb., cap. 21:1
  34. Ezequiel 20:46 O, el sur
  35. Ezequiel 20:46 Lit., destila
  36. Ezequiel 20:46 Lit., bosque del campo
  37. Ezequiel 20:46 I.e., región del sur
  38. Ezequiel 20:47 Lit., todos los rostros
  39. Ezequiel 21:1 En el texto heb., cap. 21:6
  40. Ezequiel 21:2 Lit., destila
  41. Ezequiel 21:6 Lit., lomos quebrantados
  42. Ezequiel 21:7 Lit., Y sucederá que
  43. Ezequiel 21:7 Lit., fluirá como el agua
  44. Ezequiel 21:7 Heb., YHWH, generalmente traducido Señor, y así en el resto del cap.
  45. Ezequiel 21:10 Lit., para que sea rayo para ella
  46. Ezequiel 21:10 O, la vara
  47. Ezequiel 21:10 Lit., todo árbol
  48. Ezequiel 21:13 O, la vara
  49. Ezequiel 21:15 Lit., se derritan
  50. Ezequiel 21:15 Así en el Targum; en heb., envuelta
  51. Ezequiel 21:16 Lit., Sé una
  52. Ezequiel 21:16 Lit., rostro
  53. Ezequiel 21:17 Lit., haré descansar
  54. Ezequiel 21:19 Lit., ponte
  55. Ezequiel 21:19 Lit., Y corta la forma de una mano; corta
  56. Ezequiel 21:20 Lit., Pondrás
  57. Ezequiel 21:21 Lit., madre
  58. Ezequiel 21:21 Heb., terafim
  59. Ezequiel 21:22 Lit., abrir la boca en
  60. Ezequiel 21:23 Lit., para ellos
  61. Ezequiel 21:23 Lit., tenían
  62. Ezequiel 21:24 Lit., palma
  63. Ezequiel 21:25 O, iniquidad
  64. Ezequiel 21:26 Lit., esto no será esto
  65. Ezequiel 21:29 Lit., ponerte
  66. Ezequiel 21:29 O, iniquidad
  67. Ezequiel 21:31 O, artesanos de
  68. Ezequiel 21:32 Lit., alimento
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Jerusalén, una vid inútil

Ezequiel 15-18

9781586403546

Jerusalén, una vid inútil

 

15:1 Entonces vino a mí la palabra del Señor, diciendo: Hijo de hombre, ¿en qué es mejor la madera de la vid que cualquier otra rama de árbol que haya entre los árboles del bosque? ¿Se toma madera de ella para hacer alguna obra? ¿Se toma acaso una estaca de ella para colgar alguna vasija? Si[a] en el fuego se ha puesto para consumirla y el fuego ha consumido los dos extremos, también la parte de en medio ha sido quemada, ¿es aún útil para algo[b]? Si[c] cuando estaba intacta, no se utilizaba para nada[d], ¡cuánto menos, cuando la haya consumido el fuego y esté quemada, se podrá hacer aún algo[e] de ella! Por tanto, así dice el Señor Dios[f]: “Como la madera de la vid entre los árboles del bosque, que he entregado al fuego para consumirla, así he entregado yo a los habitantes de Jerusalén. “He puesto mi rostro contra ellos; del fuego han escapado, pero el fuego los consumirá. Y sabréis que yo soy el Señor, cuando ponga mi rostro contra ellos. “Y convertiré la tierra en desolación, por cuanto han cometido infidelidad” —declara el Señor Dios.

Orígenes de Jerusalén

16:1 Entonces vino a mí la palabra del Señor, diciendo: Hijo de hombre, haz saber a Jerusalén sus abominaciones, y di: “Así dice el Señor Dios[g] a Jerusalén: ‘Por tu origen y tu nacimiento eres de la tierra del cananeo, tu padre era amorreo y tu madre hitita. ‘En cuanto a tu nacimiento, el día que naciste no fue cortado tu cordón umbilical, ni fuiste lavada con agua para limpiarte; no fuiste frotada con sal, ni envuelta en pañales. ‘Ningún ojo se apiadó de ti para hacer por ti alguna de estas cosas, para compadecerse de ti; sino que fuiste echada al campo abierto[h], porque fuiste aborrecida[i] el día en que naciste.

‘Yo pasé junto a ti y te vi revolcándote en tu sangre. Mientras estabas en tu sangre, te dije: “¡Vive!” Sí, te dije, mientras estabas en tu sangre: “¡Vive!” ‘Te hice tan numerosa[j] como la hierba del campo. Y creciste, te hiciste grande y llegaste a la plenitud de tu hermosura[k]; se formaron tus pechos y creció tu pelo, pero estabas desnuda y descubierta. ‘Entonces pasé junto a ti y te vi, y he aquí, tu tiempo era tiempo de amores; extendí mi manto sobre ti y cubrí tu desnudez. Te hice juramento y entré en pacto contigo’ —declara el Señor Dios— ‘y fuiste mía.‘Te lavé con agua, te limpié la sangre y te ungí con aceite. 10 ‘Te vestí con tela bordada y puse en tus pies sandalias de piel de marsopa; te envolví con lino fino y te cubrí con seda. 11 ‘Te engalané con adornos, puse brazaletes en tus manos y un collar a tu cuello. 12 ‘Puse un anillo en tu nariz, pendientes en tus orejas y una hermosa corona en tu cabeza. 13 ‘Estabas adornada con oro y plata, y tu vestido era de lino fino, seda y tela bordada. Comías flor de harina, miel y aceite; eras hermosa en extremo y llegaste a la realeza. 14 ‘Entonces tu fama se divulgó entre las naciones por tu hermosura, que era perfecta, gracias al esplendor que yo puse en ti’ —declara el Señor Dios.

Infidelidad de Jerusalén

15 ‘Pero tú confiaste en tu hermosura, te prostituiste a causa de tu fama y derramaste tus prostituciones a todo el que pasaba, fuera quien fuera[l].16 ‘Tomaste algunos de tus vestidos y te hiciste lugares altos de varios colores, y te prostituiste en ellos, cosa que nunca debiera haber[m] sucedido ni jamás sucederá. 17 ‘Tomaste también tus bellas joyas[n] de[o] oro y de[p] plata que yo te había dado, y te hiciste imágenes de hombres para prostituirte con ellas.18 ‘Tomaste tu tela bordada y las cubriste, y ofreciste ante ellas mi aceite y mi incienso. 19 ‘También te di mi pan, la flor de harina, el aceite y la miel con que yo te alimentaba, y lo ofrecías ante ellas como aroma agradable. Así sucedió’ —declara el Señor Dios. 20 ‘Tomaste además a tus hijos y a tus hijas que habías dado a luz para mí, y se los sacrificaste como alimento. ¿Acaso eran poca cosa tus prostituciones, 21 para que mataras a mis hijos y se los ofrecieras haciéndolos pasar por fuego? 22 ‘Y en todas tus abominaciones y prostituciones no te acordaste de los días de tu juventud, cuando estabas desnuda y descubierta y revolcándote en tu sangre.

23 ‘Y sucedió que después de toda tu maldad (“¡Ay, ay de ti!” —declara el SeñorDios) 24 te edificaste un santuario y te hiciste un lugar alto en todas las plazas.25 ‘En toda cabecera de camino te edificaste tu lugar alto, y abominable hiciste tu hermosura; y te entregaste[q] a todo el que pasaba y multiplicaste tu prostitución.26 ‘También te prostituiste a los egipcios, tus vecinos de cuerpos robustos, y multiplicaste tu prostitución para provocarme a ira. 27 ‘Y he aquí, yo extendí mi mano contra ti y disminuí tus raciones. Y te entregué al deseo de las que te odiaban, las hijas de los filisteos, que se avergonzaban de tu conducta deshonesta. 28 ‘Además, te prostituiste a los asirios[r] porque no te habías saciado; te prostituiste a ellos y ni aun entonces te saciaste. 29 ‘También multiplicaste tu prostitución en la tierra de los mercaderes, Caldea, y ni aun con esto te saciaste.’”

30 ¡Qué débil es tu corazón —declara el Señor Dios— cuando haces todas estas cosas, las acciones de una ramera desvergonzada[s]! 31 Cuando edificaste tu santuario en toda cabecera de camino y te hiciste tu lugar alto en cada plaza, al desdeñar la paga, no eras como la ramera. 32 ¡Mujer adúltera, que en lugar de su marido recibe a extraños! 33 A todas las rameras les dan regalos, pero tú dabas regalos a todos tus amantes y los sobornabas para que vinieran a ti de todas partes para tus prostituciones. 34 En tus prostituciones eras distinta de las otrasmujeres: nadie te solicitaba[t] para fornicar; tú dabas la paga, pero a ti ninguna paga se te daba. Eras distinta.

35 Por tanto, ramera, oye la palabra del Señor. 36 Así dice el Señor Dios: Por cuanto fue derramada tu lascivia y descubierta tu desnudez en tus prostituciones con tus amantes y con todos tus detestables ídolos, y a causa de la sangre de tus hijos que les ofreciste, 37 por tanto, he aquí, yo reuniré a todos tus amantes con quienes te gozaste, a todos los que amaste y a todos los que aborreciste; los reuniré de todas partes contra ti, descubriré tu desnudez ante ellos y ellos verán toda tu desnudez. 38 Te juzgaré como son juzgadas las adúlteras y las que derraman sangre, y traeré sobre ti sangre de furor y de celos. 39 También te entregaré en manos de tus amantes[u] y ellos derribarán tus santuarios, destruirán tus lugares altos, te despojarán de tus vestidos, te quitarán tus bellas joyas[v] y te dejarán desnuda y descubierta. 40 Incitarán[w] contra ti una multitud, y te apedrearán y te harán pedazos con sus espadas. 41 Prenderán fuego a tus casas y ejecutarán juicios contra ti a la vista de muchas mujeres. Y haré que dejes de ser ramera y no darás más paga a tus amantes. 42 Desahogaré mi furor en ti; mis celos se apartarán de ti, me apaciguaré y no me enojaré más. 43 Por cuanto no te has acordado de los días de tu juventud, sino que me has irritado[x] con todas estas cosas, he aquí, también yo haré recaer tu conducta sobre tu cabeza —declara el Señor Dios— para que no cometas esta lascivia con todas tus otrasabominaciones.

Jerusalén comparada con Sodoma y Samaria

44 He aquí, todo aquel que cita proverbios repetirá este proverbio acerca de ti, diciendo: “De tal madre, tal hija.” 45 Eres hija de tu madre que aborreció a su marido y a sus hijos, y hermana de tus hermanas que aborrecieron a sus maridos y a sus hijos. Vuestra madre era hitita y vuestro padre amorreo. 46 Tu hermana mayor es Samaria que con sus hijas[y] habita al norte de ti[z], y tu hermana menor es Sodoma que habita al sur de ti[aa] con sus hijas[ab]. 47 Pero no sólo has andado en sus caminos y has hecho según sus abominaciones, sino que, como si eso fuera muy poco, te has corrompido más que ellas en todos tus caminos. 48 Vivo yo —declara el Señor Dios— que tu hermana Sodoma y sus hijas no han hecho como tú y tus hijas habéis hecho. 49 He aquí, esta fue la iniquidad de tu hermana Sodoma: arrogancia, abundancia de pan y completa[ac] ociosidad tuvieron ella y sus hijas; pero no ayudaron al pobre ni al[ad] necesitado, 50 y se enorgullecieron y cometieron abominaciones delante de mí. Y cuando lo vi[ae] las hice desaparecer.51 Ni aun Samaria ha cometido ni la mitad de tus pecados, pues tú has multiplicado tus abominaciones más que ellas, y has hecho aparecer justas a tus hermanas con todas las abominaciones que has cometido. 52 También tú, carga con tu ignominia ya que has hecho juicios favorables de[af] tus hermanas. A causa de tus pecados, en los que obraste en forma más abominable que ellas, ellas son más justas que tú. Tú pues, avergüénzate también y carga con tu ignominia, ya que hiciste parecer justas a tus hermanas.

53 Y cambiaré su suerte[ag], la suerte[ah] de Sodoma y de sus hijas, la suerte[ai] de Samaria y de sus hijas, y junto con[aj] ellas, tu propia suerte[ak], 54 para que cargues con tu humillación y te avergüences de todo lo que has hecho cuando seas consuelo para ellas. 55 Y tus hermanas, Sodoma con sus hijas[al] y Samaria con sus hijas, volverán a su estado anterior; también tú y tus hijas volveréis a vuestro estado anterior. 56 El nombre de tu hermana Sodoma no era mencionado en tu boca el día de tu soberbia, 57 antes que fuera descubierta tu maldad. Como ella has venido a ser tú el[am] oprobio de las hijas de Edom[an] y de todas sus vecinas yde las hijas de los filisteos que te desprecian por todos lados. 58 Llevas sobre ti el castigo de tu lascivia y de tus abominaciones —declara el Señor. 59 Porque así dice el Señor Dios: Yo haré contigo como has hecho tú, que has despreciado el juramento violando el pacto.

60 Yo recordaré sin embargo mi pacto contigo en los días de tu juventud, y estableceré para ti un pacto eterno. 61 Entonces te acordarás de tus caminos y te avergonzarás cuando recibas a tus hermanas, las mayores que tú y las menores que tú; y te las daré por hijas, pero no por causa de tu pacto. 62 Estableceré mi pacto contigo; y sabrás que yo soy el Señor; 63 para que recuerdes y te avergüences, y nunca más abras la boca a causa de tu humillación, cuando yo te haya perdonado por todo lo que has hecho —declara el Señor Dios.

Parábola de las águilas y la vid

17:1 Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo: Hijo de hombre, propón un enigma y relata una parábola a la casa de Israel. Y dirás: “Así dice el SeñorDios[ao]:

‘Una gran águila de grandes alas,
largos piñones y espeso plumaje de muchos colores,
vino al Líbano y se llevó la cima del cedro;
arrancó el más alto de sus renuevos,
lo llevó a una tierra de mercaderes
y lo puso en una ciudad de comerciantes.
‘Después tomó de la semilla de la tierra
y la plantó en terreno fértil[ap].
La puso[aq] junto a aguas abundantes;
la plantó como un sauce.
‘Brotó y se hizo una vid
muy extendida, de poca altura,
con sus sarmientos vueltos hacia el águila[ar],
pero sus raíces quedaron debajo de ella.
Así se hizo una vid,
echó pámpanos y se hizo frondosa[as].

‘Pero había otra[at] gran águila
de grandes alas y abundante plumaje,
y he aquí, esta vid dobló sus raíces hacia ella,
y hacia ella extendió sus sarmientos
desde los surcos donde estaba plantada para que la regara.
‘En tierra fértil[au], junto a aguas abundantes estaba plantada,
para echar ramas y dar fruto,
para hacerse una vid excelente.’”

Di: “Así dice el Señor Dios: ‘¿Prosperará?

¿No arrancará sus raíces y cortará su fruto
para que se seque y se sequen todas sus hojas tiernas?
Y no hará falta gran poder[av] ni mucha gente
para arrancarla[aw] de sus raíces.
10 ‘He aquí, está plantada, ¿prosperará?
Cuando el viento solano la azote, ¿no se secará totalmente?
En los surcos donde creció se secará.’”

11 Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo: 12 Di ahora a la casa rebelde: “¿No sabéis lo que significan estas cosas?” Di: “He aquí, el rey de Babilonia vino a Jerusalén, tomó a su rey y a sus príncipes y los llevó consigo a Babilonia. 13 “Y tomó a uno de la familia[ax] real, hizo un pacto con él y le hizo prestar[ay] juramento. Se llevó también a los poderosos de la tierra, 14 para que el reino quedara sometido[az] sin poder levantarse, a fin de que guardando su pacto se mantuviera.15 “Pero se ha rebelado contra él enviando embajadores a Egipto para que le den caballos y muchas tropas[ba]. ¿Tendrá éxito? ¿Escapará el que hace tales cosas? ¿Puede romper el pacto y escapar? 16 “Vivo yo” —declara el Señor Dios— “que ciertamente en la tierra[bb] del rey que lo puso en el trono[bc], cuyo juramento despreció y cuyo pacto rompió, allí[bd], en medio de Babilonia, morirá. 17 “Ni con poderoso ejército ni con gran compañía lo ayudará[be] Faraón en la guerra, cuando levanten terraplenes y construyan muros de asedio para cortar muchas vidas.18 “Pues ha despreciado el juramento al romper el pacto; he aquí, juró fidelidad[bf]pero hizo todas estas cosas. No escapará.” 19 Por tanto, así dice el Señor Dios: Vivo yo, que ciertamente mi juramento que él despreció, mi pacto que él rompió, lo haré recaer[bg] sobre su cabeza. 20 Y tenderé sobre él mi red y será atrapado en mi trampa. Entonces lo llevaré a Babilonia y allí entraré en juicio con él por la infidelidad que ha cometido contra mí. 21 Y todos los escogidos[bh] de todas sus tropas a espada caerán, y los sobrevivientes serán esparcidos a todos los vientos; y sabréis que yo, el Señor, he hablado.

22 Así dice el Señor Dios: Yo también tomaré un renuevo de lo más alto de la copa del cedro y lo plantaré[bi]; arrancaré de la punta de sus renuevos uno tierno y loplantaré en un monte alto y eminente. 23 En el alto monte de Israel lo plantaré; extenderá ramas y dará fruto, y llegará a ser un cedro majestuoso. Debajo de él anidarán[bj] toda clase de aves[bk], a la sombra de sus ramas anidarán[bl]. 24 Y todos los árboles del campo sabrán que yo soy el Señor; humillo al árbol elevado y elevo al árbol humilde; seco al árbol verde y hago reverdecer al árbol seco. Yo, el Señor, he hablado y lo haré.

La responsabilidad individual

18:1 Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo: ¿Qué queréis decir al usar este proverbio acerca de la tierra de Israel, que dice:

“Los padres comen las uvas agrias,
pero los dientes de los hijos tienen la dentera[bm]”?

Vivo yo —declara el Señor Dios[bn]— que no volveréis a usar más este proverbio en Israel. He aquí, todas las almas son mías; tanto el alma del padre como el alma del hijo mías son. El alma que peque, ésa morirá. Pero el hombre que es justo, y practica el derecho y la justicia, y no come en los santuarios de los montes ni levanta sus ojos a los ídolos de la casa de Israel, ni amancilla a la mujer de su prójimo, ni se acerca a una mujer durante su menstruación; el hombre que no oprime a nadie, sino que devuelve al deudor su prenda; que no comete robo,sino que da su pan al hambriento y cubre al desnudo con ropa, que no prestadinero a interés ni exige con usura, que retrae su mano de la maldad y hace juicio verdadero entre hombre y hombre, que anda en mis estatutos y mis ordenanzasobrando fielmente, ése es justo; ciertamente vivirá —declara el Señor Dios.

10 Pero si engendra un hijo violento que derrama sangre y que hace cualquiera de estas cosas a un hermano 11 (aunque él mismo no hizo ninguna de estas cosas), que también come en los santuarios de los montes y amancilla a la mujer de su prójimo, 12 oprime al pobre y al necesitado, comete robo, no devuelve la prenda, que levanta sus ojos a los ídolos y comete abominación, 13 que presta a interés y exige con usura; ¿vivirá? ¡No vivirá! Ha cometido todas estas abominaciones, ciertamente morirá; su sangre será sobre él.

14 Mas he aquí, si engendra un hijo que observa todos los pecados que su padre ha cometido, y viéndolo no hace lo mismo, 15 no come en los santuarios de los montes, ni levanta sus ojos a los ídolos de la casa de Israel, ni amancilla a la mujer de su prójimo, 16 que no oprime a nadie, ni retiene la prenda, ni comete robo, sino que da su pan al hambriento y cubre al desnudo con ropa, 17 que retrae su mano del pobre[bo], no cobra interés ni usura, cumple mis ordenanzas y anda en mis estatutos, ése no morirá por la iniquidad de su padre, ciertamente vivirá. 18 Su padre, que practicó la extorsión, robó[bp] a su hermano e hizo lo que no era bueno en medio de su pueblo[bq], he aquí, morirá por su iniquidad.

19 Y vosotros decís: “¿Por qué no carga el hijo con la iniquidad de su padre?” Cuando el hijo ha practicado el derecho y la justicia, ha observado todos mis estatutos y los ha cumplido, ciertamente vivirá. 20 El alma que peque, ésa morirá. El hijo no cargará con la iniquidad del padre, ni el padre cargará con la iniquidad del hijo; la justicia del justo será sobre él y la maldad del impío será sobre él.

21 Pero si el impío se aparta de todos los pecados que ha cometido, guarda todos mis estatutos y practica el derecho y la justicia, ciertamente vivirá, no morirá.22 Ninguna de las transgresiones que ha cometido le serán recordadas; por la justicia que ha practicado, vivirá. 23 ¿Acaso me complazco yo en la muerte del impío —declara el Señor Dios— y no en que se aparte de sus caminos y viva?

24 Pero si el justo se aparta de su justicia y comete iniquidad, actuando conforme a todas las abominaciones que comete el impío, ¿vivirá? Ninguna de las obras justas que ha hecho le serán recordadas; por la infidelidad que ha cometido y el pecado que ha cometido, por ellos morirá. 25 Y vosotros decís: “No es recto el camino del Señor.” Oíd ahora, casa de Israel: ¿No es recto mi camino? ¿No son vuestros caminos los que no son rectos? 26 Cuando el justo se aparta de su justicia, comete iniquidad y muere a causa de ello, por la iniquidad que ha cometido, morirá. 27 Y cuando el impío se aparta de la maldad que ha cometido y practica el derecho y la justicia, salvará su vida. 28 Porque consideró y se apartó de todas las transgresiones que había cometido, ciertamente vivirá, no morirá.29 Pero la casa de Israel dice: “El camino del Señor no es recto.” ¿No son rectos mis caminos, oh casa de Israel? ¿No son vuestros caminos los que no son rectos?

30 Por tanto, os juzgaré, a cada uno conforme a su conducta, oh casa de Israel —declara el Señor Dios—. Arrepentíos y apartaos de todas vuestras transgresiones, para que la iniquidad no os sea piedra de tropiezo. 31 Arrojad de vosotros todas las transgresiones que habéis cometido, y haceos un corazón nuevo y un espíritu nuevo. ¿Por qué habéis de morir, casa de Israel? 32 Pues yo no me complazco en la muerte de nadie[br] —declara el Señor Dios—. Arrepentíos y vivid.

Notas al pie:

  1. Ezequiel 15:4 Lit., He aquí
  2. Ezequiel 15:4 Lit., una obra
  3. Ezequiel 15:5 Lit., He aquí
  4. Ezequiel 15:5 Lit., una obra
  5. Ezequiel 15:5 Lit., una obra
  6. Ezequiel 15:6 Heb., YHWH, generalmente traducido Señor, y así en el vers. 8
  7. Ezequiel 16:3 Heb., YHWH, generalmente traducido Señor, y así en el resto del cap.
  8. Ezequiel 16:5 Lit., a la faz del campo
  9. Ezequiel 16:5 Lit., en el desprecio de tu alma
  10. Ezequiel 16:7 Lit., una miríada
  11. Ezequiel 16:7 Lit., con adorno de adornos
  12. Ezequiel 16:15 Lit., de él será
  13. Ezequiel 16:16 Lit., cosas que no habían
  14. Ezequiel 16:17 Lit., tus artículos de belleza
  15. Ezequiel 16:17 Lit., de mi
  16. Ezequiel 16:17 Lit., de mi
  17. Ezequiel 16:25 Lit., te abriste de piernas
  18. Ezequiel 16:28 Lit., hijos de Asur
  19. Ezequiel 16:30 Lit., dominante
  20. Ezequiel 16:34 Lit., te seguía
  21. Ezequiel 16:39 Lit., en sus manos
  22. Ezequiel 16:39 Lit., tus artículos de belleza
  23. Ezequiel 16:40 Lit., Harán subir
  24. Ezequiel 16:43 Así en algunas versiones antiguas; en el T.M., estás irritada conmigo
  25. Ezequiel 16:46 I.e., vecindades, así hasta el vers. 55
  26. Ezequiel 16:46 Lit., a tu izquierda
  27. Ezequiel 16:46 Lit., a tu derecha
  28. Ezequiel 16:46 I.e., vecindades, así hasta el vers. 55
  29. Ezequiel 16:49 Lit., quieta
  30. Ezequiel 16:49 Lit., no asió la mano del pobre ni del
  31. Ezequiel 16:50 Algunos mss. y versiones antiguas dicen: como tú viste
  32. Ezequiel 16:52 Lit., has mediado por
  33. Ezequiel 16:53 O, cautividad
  34. Ezequiel 16:53 O, cautividad
  35. Ezequiel 16:53 O, cautividad
  36. Ezequiel 16:53 Lit., en medio de
  37. Ezequiel 16:53 Lit., la cautividad de tu cautividad
  38. Ezequiel 16:55 En heb. se incluye aquí: volverán a su estado anterior
  39. Ezequiel 16:57 Lit., Como en el tiempo del
  40. Ezequiel 16:57 Así en muchos mss. y en la versión siriaca; en el T.M., Aram
  41. Ezequiel 17:3 Heb., YHWH, generalmente traducido Señor, y así en el resto del cap.
  42. Ezequiel 17:5 Lit., un campo de sembrar
  43. Ezequiel 17:5 Lit., tomó
  44. Ezequiel 17:6 Lit., ella
  45. Ezequiel 17:6 Lit., y echó ramaje
  46. Ezequiel 17:7 Así en algunas versiones antiguas; en el T.M., una
  47. Ezequiel 17:8 Lit., En buen campo
  48. Ezequiel 17:9 Lit., brazo
  49. Ezequiel 17:9 Lit., levantarla
  50. Ezequiel 17:13 Lit., simiente
  51. Ezequiel 17:13 Lit., entrar en
  52. Ezequiel 17:14 Lit., humillado
  53. Ezequiel 17:15 Lit., mucha gente
  54. Ezequiel 17:16 Lit., el lugar
  55. Ezequiel 17:16 Lit., lo hizo rey
  56. Ezequiel 17:16 Lit., con él
  57. Ezequiel 17:17 Lit., actuará con él
  58. Ezequiel 17:18 Lit., dio la mano
  59. Ezequiel 17:19 Lit., lo pondré
  60. Ezequiel 17:21 Así en muchos mss. y versiones antiguas; en el T.M., fugitivos
  61. Ezequiel 17:22 Lit., pondré
  62. Ezequiel 17:23 Lit., morarán
  63. Ezequiel 17:23 Lit., ala
  64. Ezequiel 17:23 Lit., morarán
  65. Ezequiel 18:2 Lit., se embotan
  66. Ezequiel 18:3 Heb., YHWH, generalmente traducido Señor, y así en el resto del cap.
  67. Ezequiel 18:17 La versión gr. (Sept.) dice: de la maldad como en el vers. 8
  68. Ezequiel 18:18 Lit., cometió robo
  69. Ezequiel 18:18 Lit., sus parientes
  70. Ezequiel 18:32 Lit., del que muere

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Destierro del príncipe

Ezequiel 12-14

9781586403546

Destierro del príncipe

12 Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo: Hijo de hombre, habitas en medio de la casa rebelde; tienen ojos para ver y no ven, oídos para oír y no oyen, porque son una casa rebelde. Y tú, hijo de hombre, prepárate el equipaje del destierro y sal al destierro de día, ante sus ojos; sal al destierro desde tu lugar a otro lugar, ante sus ojos. Quizá entiendan, aunque[a] son una casa rebelde. Saca tu equipaje como equipaje del destierro, de día, ante sus ojos. Entonces sal tú por la tarde, ante sus ojos, como los que salen al destierro. Ante sus ojos haz un hueco en el muro y sal[b] por él. Ante sus ojos carga el equipaje sobre los hombros y sácaloen la oscuridad. Cúbrete el rostro para no ver la tierra, porque por señal te he puesto a la casa de Israel.

Yo hice tal como se me había mandado. Saqué mi equipaje de día como el equipaje de un desterrado; y al atardecer cavé con mis manos a través del muro; salí[c] en la oscuridad y cargué el equipaje sobre los hombros, ante sus ojos.

Y vino a mí la palabra del Señor por la mañana, diciendo: Hijo de hombre, ¿no te ha dicho la casa de Israel, esa casa rebelde: “¿Qué estás haciendo?” 10 Diles: “Así dice el Señor Dios[d]: ‘Este oráculo[e] se refiere al príncipe en Jerusalén y a toda la casa de Israel que está en medio de ella[f].’” 11 Di: “Yo soy vuestra señal; como he hecho, así se hará con ellos; irán al destierro, a la cautividad.” 12 Y el príncipe que está en medio de ellos, cargará su equipaje sobre los hombros en la oscuridad, y saldrá. Cavará[g] un hueco en el muro para sacarlo. Cubrirá su rostro para no ver la tierra con sus ojos[h]. 13 Extenderé mi red sobre él y quedará preso en mi trampa. Lo llevaré a Babilonia, a la tierra de los caldeos; pero no la verá, y morirá allí. 14 Y a todos los que los rodean, sus servidores[i] y todas sus tropas, esparciré a todos los vientos y sacaré la espada tras ellos. 15 Y sabrán que yo soy el Señor cuando los disperse entre las naciones y los esparza por las tierras.16 Pero preservaré[j] a algunos de ellos de la espada, del hambre y de la pestilencia, para que cuenten todas sus abominaciones entre las naciones adonde vayan, y sepan que yo soy el Señor.

17 Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo: 18 Hijo de hombre, come tu pan con temblor y bebe tu agua con estremecimiento y angustia. 19 Y di a la gente de la tierra: “Así dice el Señor Dios acerca de los habitantes de Jerusalén sobre el suelo de Israel: ‘Comerán su pan con angustia y beberán su agua con terror, porque su tierra será despojada[k] de su abundancia a causa de la violencia de todos los que habitan en ella. 20 ‘Las ciudades habitadas serán devastadas y la tierra vendrá a ser una desolación; y sabréis que yo soy el Señor.’”

21 Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo: 22 Hijo de hombre, ¿qué proverbio es ése que vosotros tenéis acerca de la tierra de Israel, que dice: “Se alargan los días y desaparece toda visión”? 23 Por tanto, diles: “Así dice el Señor Dios: ‘Haré cesar este proverbio para que ya no lo usen como proverbio en Israel.’ Diles, pues: ‘Se acercan los días y el cumplimiento[l] de toda visión. 24 ‘Porque ya no habrá ninguna visión falsa[m] ni adivinación lisonjera en medio de la casa de Israel. 25 ‘Porque yo, el Señor, hablaré, y toda palabra que diga se cumplirá. No se demorará más, sino que en vuestros días, oh casa rebelde, hablaré la palabra y la cumpliré —declara el Señor Dios.’”

26 Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo: 27 Hijo de hombre, he aquí, la casa de Israel dice: “La visión que él ve es para dentro de muchos días, y para tiempos lejanos él profetiza.” 28 Por tanto, diles: “Así dice el Señor Dios: ‘Ninguna de mis palabras se demorará más. Toda palabra que diga se cumplirá’” —declara el Señor Dios.

Condenación de los profetas falsos

13 Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo: Hijo de hombre, profetiza contra los profetas de Israel que profetizan, y di a los que profetizan por su propia inspiración[n]: “Escuchad la palabra del Señor. “Así dice el Señor Dios[o]: ‘¡Ay de los profetas necios que siguen su propio espíritu y no han visto nada! ‘Como zorras entre ruinas han sido tus profetas, oh Israel. ‘No habéis subido a las brechas, ni habéis levantado un muro alrededor de la casa de Israel, para que pueda resistir en la batalla en el día del Señor. ‘Han visto falsedad[p] y adivinación mentirosa los que dicen: “El Señor declara”, cuando el Señor no los ha enviado; no obstante, esperan el cumplimiento de su palabra. ‘¿No habéis visto una visión falsa y habéis hablado una adivinación mentirosa cuando decís: “El Señordeclara”, y yo no he hablado?’”

Por tanto, así dice el Señor Dios: Por cuanto habéis hablado falsedad[q] y habéis visto mentira, por tanto, he aquí, yo estoy contra vosotros —declara el Señor Dios.Y estará mi mano contra los profetas que ven visiones falsas[r] y hablan adivinaciones mentirosas. No estarán en el consejo de mi pueblo, no serán inscritos en el libro de la casa de Israel, ni entrarán en la tierra de Israel; y sabréis que yo soy el Señor Dios. 10 Sí, porque han engañado a mi pueblo, diciendo: “¡Paz!”, cuando no hay paz. Y cuando alguien edifica un muro, he aquí, ellos lo recubren con cal; 11 di, pues, a los que lo recubren con cal, que caerá; vendrá una lluvia torrencial y caeréis vosotras, piedras de granizo, y se desencadenará un viento huracanado. 12 He aquí, cuando el muro haya caído, ¿no se os preguntará: “¿Dónde está la cal con que lo recubristeis?” 13 Por tanto, así dice el Señor Dios: En mi enojo haré que un viento huracanado se desencadene; también por mi ira vendrá una lluvia torrencial y granizo para consumirlo con furor. 14 Así derribaré el muro que habéis recubierto con cal, lo echaré a tierra y quedará al descubierto su cimiento. Y cuando caiga, seréis destruidos en medio de él; y sabréis que yo soy el Señor. 15 Desahogaré así mi furor contra el muro y contra los que lo han recubierto con cal, y os diré: “No existe el muro ni existen los que lo recubrieron,16 ni los profetas de Israel que profetizaban acerca de Jerusalén y que veían para ella visiones de paz cuando no había paz” —declara el Señor Dios.

17 Y tú, hijo de hombre, pon tu rostro contra las hijas de tu pueblo que profetizanpor su propia inspiración[s], profetiza contra ellas 18 y di: “Así dice el Señor Dios”: ‘¡Ay de las que cosen cintas mágicas para todas las coyunturas de la[t] mano y hacen velos para las cabezas de personas de toda talla con el fin de cazar almas! ¿Cazaréis las vidas[u] de mi pueblo y preservaréis vuestras vidas[v]? 19 ‘Me habéis profanado ante mi pueblo por puñados de cebada y por pedazos de pan, dando muerte a algunos[w] que no debían morir y dejando con vida a otros[x] que no debían vivir, mintiendo[y] a mi pueblo que escucha la mentira.’”

20 Por tanto, así dice el Señor Dios: He aquí, yo estoy contra vuestras cintasmágicas con las que allí cazáis vidas[z] como aves[aa]; las arrancaré de vuestros brazos y dejaré ir las vidas[ab], las vidas[ac] que cazáis como aves[ad]. 21 También rasgaré vuestros velos y libraré a mi pueblo de vuestras manos, y no serán más presa en vuestras manos; y sabréis que yo soy el Señor. 22 Porque habéis entristecido el corazón del justo con falsedad, cuando yo no lo he entristecido, y habéis fortalecido las manos del impío para que no se aparte de su mal camino a fin de preservar su vida, 23 por tanto, no veréis más visiones falsas[ae] ni practicaréis más la adivinación, y libraré a mi pueblo de vuestra mano; y sabréis que yo soy el Señor.

Condenación de la idolatría

14 Entonces vinieron a mí algunos de los ancianos de Israel y se sentaron delante de mí. Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo: Hijo de hombre, estos hombres han erigido sus ídolos en su corazón, y han puesto delante de su rostro lo que los hace caer en su iniquidad. ¿Me dejaré yo consultar por ellos? Por tanto, háblales y diles: “Así dice el Señor Dios[af]: ‘Cualquier hombre de la casa de Israel que erija sus ídolos en su corazón, y que ponga delante de su rostro lo que lo hace caer en su iniquidad, y después venga al profeta, yo, el Señor, le responderé entonces[ag] de acuerdo con la multitud de sus ídolos, a fin de alcanzar a la casa de Israel en sus corazones, que están apartados de mí a causa de todos[ah] sus ídolos.’”

Por tanto, di a la casa de Israel: “Así dice el Señor Dios: ‘Arrepentíos y apartaos de vuestros ídolos, y de todas vuestras abominaciones apartad vuestros rostros.‘Porque a cualquiera de la casa de Israel, o de los forasteros que residen en Israel, que se aleje de mí y erija sus ídolos en su corazón, que ponga delante de su rostro lo que lo hace caer en su iniquidad, y después venga al profeta para consultarme por medio de él, yo, el Señor, le responderé por mí mismo. ‘Y pondré mi rostro contra ese hombre, haré de él señal y proverbio[ai], y lo cortaré de en medio de mi pueblo; y sabréis que yo soy el Señor. ‘Pero si el profeta se deja engañar[aj] y dice algo, soy yo, el Señor, el que he engañado[ak] a ese profeta, y extenderé mi mano contra él y lo exterminaré de en medio de mi pueblo Israel.10 ‘Llevarán ambos el castigo de su iniquidad; como la iniquidad del que consulta será la iniquidad del profeta, 11 a fin de que la casa de Israel no se desvíe más de mí ni se contamine más con todas sus transgresiones. Y ellos serán mi pueblo y yo seré su Dios’” —declara el Señor Dios.

12 Entonces vino a mí la palabra del Señor, diciendo: 13 Hijo de hombre, si un país peca contra mí cometiendo infidelidad, y yo extiendo mi mano contra él, destruyo su provisión[al] de pan y envío hambre contra él y corto de él hombres y animales,14 y aunque estos tres hombres, Noé, Daniel y Job, estuvieran en medio de ese país, ellos, por su justicia, sólo se salvarían a sí mismos —declara el Señor Dios.15 Si yo hiciera pasar por la tierra fieras y ellas la despoblaran[am], y se volviera desolada sin que nadie pasara por ella a causa de las fieras, 16 aunque estos tres hombres estuvieran en medio de ella, vivo yo —declara el Señor Dios—, ni a sushijos ni a sus hijas podrían salvar; sólo ellos se salvarían, pero el país quedaría desolado. 17 O si yo trajera la espada contra ese país, y dijera: “Pase la espada por el país”, y corto de él hombres y animales, 18 y estos tres hombres estuvieran en medio de él, vivo yo —declara el Señor Dios—, que no podrían salvar ni a sushijos ni a sus hijas; sino que sólo ellos se salvarían. 19 O si yo enviara una plaga contra ese país y derramara mi furor sobre él con sangre, para cortar de él hombres y animales, 20 aunque Noé, Daniel y Job estuvieran en medio de él, vivo yo —declara el Señor Dios—, que ni a su hijo ni a su hija podrían salvar; ellos, por su justicia, sólo se salvarían a sí mismos.

21 Porque así dice el Señor Dios: ¡Cuánto más cuando yo envíe mis cuatro terribles[an] juicios contra Jerusalén: espada, hambre, fieras y plaga para cortar de ella hombres y animales! 22 Sin embargo, he aquí, en ella quedarán sobrevivientes, hijos e hijas que serán sacados. He aquí, saldrán hacia vosotros y veréis su conducta y sus obras; entonces seréis consolados de la calamidad que he traído contra Jerusalén, de todo lo que he traído sobre ella. 23 Y ellos os consolarán cuando veáis sus caminos y sus obras, y sabréis que no he hecho en vano lo que hice en ella —declara el Señor Dios.

Notas al pie:

  1. Ezequiel 12:3 O, Quizá vean que
  2. Ezequiel 12:5 Así en algunas versiones antiguas; en el T.M., sácalo
  3. Ezequiel 12:7 Así en algunas versiones antiguas; en el T.M., saqué
  4. Ezequiel 12:10 Heb., YHWH, generalmente traducido Señor, y así en el resto del cap.
  5. Ezequiel 12:10 O, carga
  6. Ezequiel 12:10 Lit., ellos
  7. Ezequiel 12:12 Así en las versiones gr. y siriaca; en el T.M., Cavarán
  8. Ezequiel 12:12 Lit., el ojo
  9. Ezequiel 12:14 Lit., su ayuda
  10. Ezequiel 12:16 Lit., dejaré
  11. Ezequiel 12:19 Lit., desolada
  12. Ezequiel 12:23 Lit., la palabra
  13. Ezequiel 12:24 Lit., vana
  14. Ezequiel 13:2 Lit., de su corazón
  15. Ezequiel 13:3 Heb., YHWH, generalmente traducido Señor, y así en el resto del cap.
  16. Ezequiel 13:6 Lit., vanidad
  17. Ezequiel 13:8 Lit., vanidad
  18. Ezequiel 13:9 Lit., vanas
  19. Ezequiel 13:17 Lit., de su corazón
  20. Ezequiel 13:18 Así en la versión gr. (Sept.); en el T.M., mi
  21. Ezequiel 13:18 O, almas
  22. Ezequiel 13:18 O, almas
  23. Ezequiel 13:19 O, almas
  24. Ezequiel 13:19 O, almas
  25. Ezequiel 13:19 Lit., por mentir vosotros
  26. Ezequiel 13:20 O, almas
  27. Ezequiel 13:20 O, al vuelo
  28. Ezequiel 13:20 O, almas
  29. Ezequiel 13:20 O, almas
  30. Ezequiel 13:20 O, al vuelo
  31. Ezequiel 13:23 Lit., no veréis vanidad
  32. Ezequiel 14:4 Heb., YHWH, generalmente traducido Señor, y así en el resto del cap.
  33. Ezequiel 14:4 Lit., en ello
  34. Ezequiel 14:5 O, están todos apartados de mí por
  35. Ezequiel 14:8 Lit., proverbios
  36. Ezequiel 14:9 O, seducir
  37. Ezequiel 14:9 O, seducido
  38. Ezequiel 14:13 Lit., quebrando el cayado
  39. Ezequiel 14:15 Lit., privaran de hijos
  40. Ezequiel 14:21 Lit., malos
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Visión de las abominaciones en Jerusalén

Ezequiel 8-11

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Visión de las abominaciones en Jerusalén

 

8:1 Y sucedió en el año sexto, en el día cinco del sexto mes, que estando yo sentado en mi casa y los ancianos de Judá sentados ante mí, bajó[a] allí sobre mí la mano del Señor Dios[b]. Entonces miré, y he aquí, una figura con aspecto de hombre[c]; desde sus lomos para abajo tenía la apariencia de fuego, y desde sus lomos para arriba la apariencia de un resplandor, como el aspecto de un metal refulgente. Y extendió algo semejante a una mano y me tomó por un mechón de mi cabello[d]; y el Espíritu me alzó entre la tierra y el cielo y me llevó a Jerusalén en visiones de Dios, a la entrada de la puerta que mira al norte del atrio interior, allí donde estaba la morada del ídolo de los celos que provoca los celos. Y he aquí, la gloria del Dios de Israel estaba allí, como la visión que yo había visto en la llanura.

Y El me dijo: Hijo de hombre, levanta ahora tus ojos hacia el norte. Y levanté mis ojos hacia el norte, y he aquí, al norte de la puerta del altar, estaba el ídolo de los celos a la entrada. Entonces me dijo: Hijo de hombre, ¿ves lo que hacen éstos, las grandes abominaciones que comete aquí la casa de Israel para que me aleje de mi santuario? Pero aún verás mayores abominaciones.

Después me llevó a la entrada del atrio, y cuando miré, he aquí, había un agujero en el muro. Y me dijo: Hijo de hombre, cava ahora en el muro. Cavé en el muro, y he aquí una entrada. Entonces me dijo: Entra y ve las perversas abominaciones que ellos cometen aquí. 10 Entré, pues, y miré; y he aquí, había toda clase de reptiles y bestias y cosas abominables, y todos los ídolos de la casa de Israel estaban grabados en el muro por todo alrededor. 11 Y de pie frente a ellos, estaban setenta hombres de los ancianos de la casa de Israel, y Jaazanías, hijo de Safán, de pie entre ellos, cada uno con su incensario en la mano; y el aroma de la nube de incienso subía. 12 Me dijo entonces: Hijo de hombre, ¿has visto lo que hacen en la oscuridad los ancianos de la casa de Israel, cada uno en su cámara de imágenes grabadas? Porque ellos dicen: “El Señor no nos ve; el Señor ha abandonado la tierra.” 13 Y me dijo: Aún verás que cometen mayores abominaciones.

14 Entonces me llevó a la entrada de la puerta de la casa del Señor que está al norte; y he aquí, había allí mujeres sentadas llorando a Tamuz. 15 Y me dijo: ¿Has visto, hijo de hombre? Aún verás mayores abominaciones que éstas.

16 Entonces me llevó al atrio interior de la casa del Señor. Y he aquí, a la entrada del templo del Señor, entre el pórtico y el altar, había unos veinticinco hombres de espaldas al templo del Señor y de cara al oriente, y se postraban hacia el oriente, hacia el sol. 17 Y El me dijo: ¿Has visto, hijo de hombre? ¿Le parece poco a la casa de Judá cometer las abominaciones que aquí han cometido, que han llenado la tierra de violencia y me han provocado repetidas veces? Porque he aquí, se llevan el ramo a la nariz. 18 Por tanto, yo ciertamente obraré con furor. Mi ojo no tendrá piedad, ni yo perdonaré; y aunque griten a mis oídos con gran voz, no los escucharé.

Visión de la matanza de los culpables

9:1 Entonces gritó a mis oídos con gran voz, diciendo: Acercaos, verdugos de la ciudad, cada uno con su arma destructora en la mano. Y he aquí, seis hombres venían por el camino de la puerta superior que mira al norte, cada uno con su arma destructora en la mano; y entre ellos había un hombre vestido de lino con una cartera[e] de escribano a la cintura[f]. Y entraron y se pusieron junto al altar de bronce.

Entonces la gloria del Dios de Israel subió del querubín sobre el cual había estado, hacia el umbral del templo[g]. Y llamó al hombre vestido de lino que tenía la cartera de escribano a la cintura; y el Señor le dijo: Pasa por en medio de la ciudad, por en medio de Jerusalén, y pon una señal en la frente de los hombresque gimen y se lamentan por todas las abominaciones que se cometen en medio de ella. Pero a los otros dijo, y yo lo oí[h]: Pasad por la ciudad en pos de él y herid; no tenga piedad vuestro ojo, no perdonéis. Matad a viejos, jóvenes, doncellas, niños y mujeres hasta el exterminio, pero no toquéis a ninguno sobre quien esté la señal. Comenzaréis por mi santuario. Comenzaron, pues, con los ancianos que estaban delante del templo[i]. Entonces les dijo: Profanad el templo[j] y llenad de muertos los atrios. ¡Salid! Y salieron, y fueron hiriendo por la ciudad. Y sucedió que mientras herían, quedé yo solo y caí sobre mi rostro; clamé y dije: ¡Ah, Señor Dios[k]! ¿Destruirás a todo el remanente de Israel derramando[l] tu furor sobre Jerusalén? Entonces me dijo: La iniquidad de la casa de Israel y de Judá es grande en extremo, la tierra está llena de sangre, y la ciudad está llena de perversión; porque dicen: “El Señor ha abandonado la tierra, el Señor nada ve.” 10 Mas en cuanto a mí, tampoco mi ojo tendrá piedad, ni yo perdonaré, sino que haré recaer su conducta sobre sus cabezas.

11 Y he aquí, el hombre vestido de lino que tenía la cartera a la cintura, trajo un informe[m], diciendo: He hecho tal como me ordenaste.

Visión de la gloria de Dios

10:1 Entonces miré, y he aquí, en el firmamento que estaba sobre las cabezas de los querubines, como una piedra de zafiro de apariencia semejante a un tronoapareció sobre ellos. Y El habló al hombre vestido de lino y dijo: Entra en medio de las ruedas debajo de los querubines[n], llena tus manos de carbones encendidos de entre los querubines y espárcelos sobre la ciudad. Y ante mis ojos entró.

Los querubines estaban de pie a la derecha del templo[o] cuando el hombre entró, y la nube llenaba el atrio interior. Entonces la gloria del Señor subió del querubín hacia el umbral del templo, y el templo se llenó de la nube, y el atrio se llenó del resplandor de la gloria del Señor. El ruido de las alas de los querubines se oía hasta el atrio exterior, como la voz del Dios Todopoderoso[p] cuando habla.

Y sucedió que cuando ordenó al hombre vestido de lino, diciendo: Toma fuego de entre las ruedas, de entre los querubines, él entró y se paró junto a una rueda.El querubín extendió su mano de entre los querubines hacia el fuego que estabaentre ellos[q], lo tomó y lo puso en las manos del que estaba vestido de lino, el cuallo tomó y salió. Y los querubines parecían tener la forma de la mano de un hombre debajo de sus alas.

Entonces miré, y he aquí, había cuatro ruedas junto a los querubines, cada rueda junto a cada querubín; el aspecto de las ruedas era como el brillo de una piedra de Tarsis[r]. 10 En cuanto a su apariencia, las cuatro tenían la misma semejanza, como si una[s] rueda estuviera dentro de la otra rueda. 11 Cuando andaban, se movían[t] en las cuatro direcciones[u], sin volverse cuando andaban, sino que seguían la dirección en que ponían el rostro[v], sin volverse cuando andaban. 12 Y todo su cuerpo, sus espaldas, sus manos, sus alas y las ruedas estaban llenos de ojos alrededor, las ruedas de los cuatro. 13 A las ruedas se les llamó torbellino, y yo lo oí[w]. 14 Y tenía cada uno cuatro caras. La primera cara era la cara de un querubín, la segunda, la cara de un hombre, la tercera, la cara de un león y la cuarta, la cara de un águila.

15 Entonces los querubines se levantaron. Estos eran los seres vivientes[x] que yo había visto en el río Quebar. 16 Cuando los querubines andaban, las ruedas andaban a su lado; y cuando los querubines alzaban sus alas para elevarse del suelo, las ruedas no se apartaban de su lado. 17 Cuando los querubines[y] se detenían, se detenían las ruedas, y cuando se levantaban, se levantaban las ruedas con ellos, porque el espíritu de los seres vivientes[z] estaba en ellas.

18 Y la gloria del Señor salió de sobre el umbral del templo y se puso sobre los querubines. 19 Cuando los querubines alzaron sus alas y se elevaron del suelo ante mis ojos salieron con las ruedas a su lado, y se detuvieron a la entrada de la puerta oriental de la casa del Señor. Y la gloria del Dios de Israel estaba por encima, sobre ellos.

20 Estos eran los seres vivientes que yo había visto debajo del Dios de Israel junto al río Quebar; entonces supe que eran querubines. 21 Cada uno tenía cuatro caras y cada uno cuatro alas, y había una semejanza de manos de hombre debajo de sus alas. 22 En cuanto a la forma de sus caras, eran las mismas caras cuya apariencia yo había visto junto al río Quebar. Cada uno caminaba derecho hacia adelante.

Castigo de los gobernantes

11:1 Entonces el Espíritu me levantó y me llevó a la puerta oriental de la casa delSeñor que mira al oriente. Y he aquí, a la entrada de la puerta había veinticinco hombres, y entre ellos vi a Jaazanías, hijo de Azur, y a Pelatías, hijo de Benaía, jefes del pueblo. Y El me dijo: Hijo de hombre, estos son los hombres que maquinan iniquidad y dan malos consejos en esta ciudad, los cuales dicen: “¿No está cerca el tiempo[aa] de edificar casas? Esta ciudad es la olla y nosotros la carne.” Por tanto, profetiza contra ellos, profetiza, hijo de hombre.

Entonces el Espíritu del Señor cayó sobre mí, y me dijo: Di: “Así dice el Señor: ‘Así habéis dicho, casa de Israel, yo conozco vuestros pensamientos[ab]. ‘Habéis multiplicado vuestros muertos en esta ciudad, habéis llenado sus calles de muertos.’ “Por tanto, así dice el Señor Dios[ac]: ‘Vuestros muertos, los que habéis dejado en medio de la ciudad[ad], son la carne, y ella es la olla; pero yo os sacaré[ae]de ella. ‘Habéis temido la espada, y espada traeré sobre vosotros’ —declara el Señor Dios. ‘Y os sacaré de en medio de la ciudad[af], os entregaré en manos de extraños y traeré juicios contra vosotros. 10 ‘A espada caeréis; en los confines de Israel os juzgaré; y sabréis que yo soy el Señor. 11 ‘Esta ciudad no será olla para vosotros, ni vosotros seréis carne en medio de ella; hacia los confines de Israel os juzgaré. 12 ‘Y sabréis que yo soy el Señor; porque no habéis andado en mis estatutos ni habéis ejecutado mis ordenanzas, sino que habéis obrado conforme a las costumbres de las naciones que os rodean.’”

13 Y sucedió que mientras yo profetizaba, Pelatías, hijo de Benaía, murió. Entonces caí sobre mi rostro, y clamé a gran voz y dije: ¡Ah, Señor Dios! ¿Vas a acabar por completo con el remanente de Israel?

14 Entonces vino a mí la palabra del Señor, diciendo: 15 Hijo de hombre, tus hermanos, tus parientes[ag], los hombres en el destierro contigo[ah] y toda la casa de Israel, todos ellos, son aquellos a quienes los habitantes de Jerusalén han dicho: “Alejaos del Señor; a nosotros se nos ha dado esta tierra en posesión.”16 Por tanto, di: “Así dice el Señor Dios: ‘Aunque yo los había echado lejos entre las naciones, y aunque yo los había dispersado por las tierras, sin embargo fui para ellos un santuario por poco tiempo en las tierras adonde habían ido.’” 17 Por tanto di: “Así dice el Señor Dios: ‘Yo os recogeré de entre los pueblos y os reuniré de las tierras entre las cuales habéis sido dispersados, y os daré la tierra de Israel.’” 18 Cuando lleguen allí, quitarán de ella todas sus cosas detestables y todas sus abominaciones. 19 Yo les daré un solo corazón y pondré un espíritu nuevo dentro de ellos[ai]. Y quitaré de su carne el corazón de piedra y les daré un corazón de carne, 20 para que anden en mis estatutos, guarden mis ordenanzas y los cumplan. Entonces serán mi pueblo y yo seré su Dios. 21 Pero en cuanto a aquellos cuyo corazón va detrás de sus cosas detestables y abominaciones[aj], haré recaer su conducta sobre su cabeza —declara el Señor Dios.

22 Entonces los querubines alzaron sus alas con las ruedas a su lado, y la gloria del Dios de Israel estaba por encima, sobre ellos. 23 La gloria del Señor se elevó de en medio de la ciudad, y se detuvo sobre el monte que está al oriente de la ciudad. 24 Y el Espíritu me levantó y me llevó a Caldea[ak], a los desterrados, en visión por el Espíritu de Dios. Y se alejó[al] de mí la visión que había visto.25 Entonces hablé a los desterrados de todas las cosas que el Señor me había mostrado.

Notas al pie:

  1. Ezequiel 8:1 Lit., cayó
  2. Ezequiel 8:1 Heb., YHWH, generalmente traducido Señor
  3. Ezequiel 8:2 Así en la versión gr. (Sept.); en el T.M., fuego
  4. Ezequiel 8:3 Lit., cabeza
  5. Ezequiel 9:2 O, el tintero, y así en los vers. 3 y 11
  6. Ezequiel 9:2 Lit., sus lomos, y así en los vers. 3 y 11
  7. Ezequiel 9:3 Lit., de la casa
  8. Ezequiel 9:5 Lit., a mis oídos
  9. Ezequiel 9:6 Lit., de la casa
  10. Ezequiel 9:7 Lit., la casa
  11. Ezequiel 9:8 Heb., YHWH, generalmente traducido Señor
  12. Ezequiel 9:8 Lit., por tu derramamiento de
  13. Ezequiel 9:11 Lit., palabra
  14. Ezequiel 10:2 Así en la versión gr. (Sept.); en heb., querubín
  15. Ezequiel 10:3 Lit., casa, y así en el resto del cap.
  16. Ezequiel 10:5 Heb., El Shaddai
  17. Ezequiel 10:7 Lit., querubines
  18. Ezequiel 10:9 Posiblemente, berilo
  19. Ezequiel 10:10 Lit., la
  20. Ezequiel 10:11 Lit., andaban
  21. Ezequiel 10:11 Lit., lados
  22. Ezequiel 10:11 Lit., la cabeza
  23. Ezequiel 10:13 Lit., a mis oídos
  24. Ezequiel 10:15 Lit., Este es el ser viviente, y así en el vers. 20
  25. Ezequiel 10:17 Lit., ellos
  26. Ezequiel 10:17 Lit., del ser viviente
  27. Ezequiel 11:3 O, El tiempo no está cercano
  28. Ezequiel 11:5 Lit., lo que sube en vuestro espíritu
  29. Ezequiel 11:7 Heb., YHWH, generalmente traducido Señor, y así en el resto del cap.
  30. Ezequiel 11:7 Lit., ella
  31. Ezequiel 11:7 Así en algunos mss. y versiones antiguas; en el T.M., él os sacará
  32. Ezequiel 11:9 Lit., ella
  33. Ezequiel 11:15 Lit., hermanos
  34. Ezequiel 11:15 Así en la versión gr. (Sept.) y siriaca; en heb., los hombres de tu redención
  35. Ezequiel 11:19 Así en muchos mss. y versiones antiguas; en el T.M., vosotros
  36. Ezequiel 11:21 Lit., Y al corazón de sus cosas detestables y de sus abominaciones va su corazón
  37. Ezequiel 11:24 I.e., Babilonia
  38. Ezequiel 11:24 Lit., subió
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Símbolos del sitio de Jerusalén

Ezequiel 4-7

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Símbolos del sitio de Jerusalén

4:1 Y tú, hijo de hombre, toma una tableta de barro, ponla delante de ti y graba en ella una ciudad, Jerusalén. Y pon sitio contra ella: edifica un muro de asedio contra ella, echa un terraplén contra ella, pon campamentos delante de ella, y coloca contra ella arietes alrededor. Entonces toma una sartén de hierro y colócala como un muro de hierro entre ti y la ciudad, dirige tu rostro hacia ella y quedará bajo sitio: tú la sitiarás. Esta es una señal para la casa de Israel.

Y tú acuéstate sobre el lado izquierdo, y pon sobre él la iniquidad de la casa de Israel; por el número de días que estés acostado sobre él, llevarás su iniquidad.Porque yo te he asignado un número de días igual a los años de su iniquidad, trescientos noventa días; tú cargarás, pues, con la iniquidad de la casa de Israel.Cuando los hayas cumplido, te acostarás por segunda vez, pero sobre el lado derecho, y llevarás la iniquidad de la casa de Judá; te la he asignado por cuarenta días, un día por cada año. Entonces dirigirás tu rostro y tu brazo desnudo hacia el sitio de Jerusalén, y profetizarás contra ella. He aquí, te ataré con[a] cuerdas para que no puedas volverte de un lado a otro, hasta que hayas cumplido los días de tu sitio.

Y tú toma trigo, cebada, habas, lentejas, millo y centeno; ponlos en una vasija y hazte con ellos pan; conforme al número de días que estés acostado sobre tu lado, trescientos noventa días, lo comerás. 10 El alimento que comas será de veinte siclos[b] de peso por día; lo comerás de tiempo en tiempo. 11 Y beberás el agua por medida: la sexta parte de un hin[c]; la beberás de tiempo en tiempo.12 Comerás torta de cebada, habiéndola cocido sobre excrementos humanos a la vista de ellos. 13 Entonces el Señor dijo: Así comerán los hijos de Israel su pan inmundo entre las naciones donde yo los arrojaré. 14 Y yo dije: ¡Ah, Señor Dios[d]! He aquí, nunca me he contaminado; porque desde mi juventud hasta ahora nunca he comido animal muerto o despedazado, ni jamás ha entrado en mi boca carne inmunda. 15 Entonces El me dijo: Mira, te concedo que prepares tu pan sobre estiércol de vaca en lugar de sobre excremento humano. 16 Me dijo además: Hijo de hombre, he aquí, voy a romper la provisión[e] de pan en Jerusalén, y comerán el pan por peso y con angustia, y beberán el agua por medida y con terror, 17 para que al escasear el pan y el agua, se aterren unos a otros y se consuman en su iniquidad.

La destrucción de Jerusalén predicha

5:1 Y tú, hijo de hombre, toma una espada afilada; tómala y hazla pasar sobre tu cabeza y sobre tu barba como navaja de barbero. Toma luego una balanza y divide el pelo cortado[f]. Una tercera parte quemarás a fuego en medio de la ciudad cuando terminen los días del sitio. Otra tercera parte tomarás y golpearás con la espada alrededor de la ciudad[g]; y la otra tercera parte esparcirás al viento, y yo desenvainaré la espada detrás de ellos. Toma también de allí unos pocos en número y átalos en la orla de tu manto[h]. Y toma otra vez algunos de ellos, échalos en medio del fuego, y quémalos en el fuego. De ahí saldrá el fuego hacia toda la casa de Israel. Así dice el Señor Dios[i]: “Esta es Jerusalén; yo la coloqué en el centro de las naciones y de los territorios a su alrededor. “Pero ella se ha rebelado contra mis ordenanzas con más impiedad que las naciones, y contra mis estatutos más que los territorios alrededor de ella; porque ellos han desechado mis ordenanzas y no han andado en mis estatutos[j].” Por tanto, así dice el SeñorDios: “Porque vuestra rebelión es mayor que la de las naciones que os rodean, y no habéis andado en mis estatutos ni observado mis ordenanzas, ni tampoco observado las ordenanzas de las naciones que os rodean”, por eso, así dice el Señor Dios: “He aquí, yo, yo mismo, estoy contra ti, y yo ejecutaré juicios en medio de ti a la vista de las naciones. “Y yo haré en ti lo que no he hecho y lo que no volveré a hacer jamás a causa de todas tus abominaciones. 10 “Por eso, los padres se comerán a sus hijos en medio de ti, y los hijos se comerán a sus padres; ejecutaré juicios en ti y esparciré cuantos te queden a todos los vientos.11 “Por tanto, ¡vivo yo! —declara el Señor Dios— que por haber profanado mi santuario con todos tus ídolos detestables y con todas tus abominaciones, yo me retiraré, mi ojo no tendrá piedad, y tampoco perdonaré. 12 “Una tercera parte de ti morirá de pestilencia o será consumida por el hambre en medio de ti, otra tercera parte caerá a espada alrededor de ti y la otra tercera parte esparciré a todos los vientos, y yo desenvainaré la espada tras ellos.

13 “Se desahogará mi ira, saciaré[k] en ellos mi furor y me vengaré[l]; entonces sabrán que yo, el Señor, he hablado en mi celo cuando desahogue mi furor contra ellos. 14 “Te haré desolación y oprobio entre las naciones que te rodean, a los ojos de todos los que pasen. 15 “Y serás[m] oprobio, escarnio, advertencia y objeto de horror para las naciones que te rodean, cuando haga juicios contra ti con ira, furor y terribles reprensiones. Yo, el Señor, he hablado. 16 “Cuando envíe contra ellos las saetas mortíferas[n] del hambre para destrucción, las cuales enviaré para destruiros, entonces también aumentaré el hambre sobre vosotros y romperé la provisión[o] de pan. 17 “Enviaré también sobre vosotros hambre y fieras, y te dejarán sin hijos; y la plaga y la sangre pasarán por ti, y mandaré sobre ti la espada. Yo, el Señor, he hablado.”

Condenación de la idolatría

6:1 Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo: Hijo de hombre, pon tu rostro hacia los montes de Israel, profetiza contra ellos, y di: “Montes de Israel, escuchad la palabra del Señor Dios[p]. Así dice el Señor Dios[q] a los montes, a las colinas, a las barrancas y a los valles: ‘He aquí, yo mismo traeré sobre vosotros la espada y destruiré vuestros lugares altos. ‘Vuestros altares serán devastados, vuestros altares de incienso[r] serán destrozados y haré que caigan vuestros muertos delante de vuestros ídolos. ‘También pondré los cadáveres de los hijos de Israel delante de sus ídolos, y esparciré vuestros huesos alrededor de vuestros altares.‘Dondequiera que tengáis vuestras moradas, las ciudades quedarán desoladas y los lugares altos devastados, para que queden desolados y devastados[s] vuestros altares, rotos y eliminados vuestros ídolos, derribados vuestros altares de incienso[t] y borradas vuestras obras. ‘Los muertos caerán en medio de vosotros, y sabréis que yo soy el Señor.

‘Sin embargo dejaré un remanente, porque tendréis entre las naciones a los que escaparon de la espada cuando seáis esparcidos por las tierras. ‘Entonces los que de vosotros escapen me recordarán entre las naciones adonde serán llevados cautivos, porque he sufrido a causa de[u] sus corazones adúlteros que se apartaron de mí, y a causa de sus ojos que se prostituyeron tras sus ídolos; y se aborrecerán a sí mismos[v] por los males que han cometido, por todas sus abominaciones. 10 ‘Y sabrán que yo soy el Señor; no en vano he dicho que les haría este mal.’”

11 Así dice el Señor Dios[w]: “Bate tus manos[x], golpea con tu pie, y di: ‘¡Ay!, a causa de todas las graves abominaciones de la casa de Israel, que a espada, de hambre y de pestilencia caerán. 12 ‘El que esté lejos morirá de pestilencia, el que esté cerca caerá a espada, y el que quede y esté sitiado de hambre morirá. Así desahogaré mi furor sobre ellos. 13 ‘Y sabréis que yo soy el Señor, cuando sus muertos estén en medio de sus ídolos alrededor de sus altares, en toda colina elevada, en todas las cumbres de los montes, bajo todo árbol verde y bajo toda encina frondosa, lugares donde ofrecían aroma agradable a todos sus ídolos. 14 ‘Y por todas sus moradas extenderé mi mano contra ellos, y haré la tierra más desolada y devastada que el desierto hacia Diblat; y sabrán que yo soy el Señor.’”

Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo: Y tú, hijo de hombre, di[y]: “Así dice el Señor Dios[z] a la tierra de Israel: ‘¡El fin, el fin viene sobre los cuatro extremos de la tierra! ‘Ahora viene el fin sobre ti y enviaré mi ira contra ti; te juzgaré conforme a tus caminos y traeré sobre ti todas tus abominaciones. ‘Mi ojo no tendrá piedad de ti ni yo te perdonaré; sino que te pagaré[aa] conforme a tus caminos, y tus abominaciones en medio de ti quedarán; y sabréis que yo soy el Señor.’”

Así dice el Señor Dios[ab]: “¡Un desastre!, ¡he aquí que viene un desastre sin igual!“El fin viene, viene el fin; se ha despertado contra ti; he aquí, ha venido. “Te ha llegado tu turno[ac], oh habitante de la tierra. Ha llegado el tiempo, se acerca el día; pánico, y no júbilo, en los montes. “Ahora pronto derramaré mi furor sobre ti y descargaré mi ira contra ti; te juzgaré conforme a tus caminos y traeré sobre ti todas tus abominaciones. “Mi ojo no tendrá piedad ni yo perdonaré. Te pagaré[ad]conforme a tus caminos, y tus abominaciones quedarán en medio de ti; y sabréis que soy yo, el Señor, el que hiere.

10 “He aquí el día; he aquí que viene. Ha salido tu turno[ae], ha florecido la vara, ha reverdecido la arrogancia. 11 “Se ha levantado la violencia para hacerse vara de impiedad. Nada quedará de ellos, ni de su multitud, ni de su riqueza, ni gloria entre ellos. 12 “El tiempo ha venido, ha llegado el día. No se alegre el que comprani se lamente el que vende, porque el furor está sobre toda su multitud.13 “Ciertamente el vendedor no recuperará lo vendido[af] mientras ambos vivan[ag], porque la visión acerca de toda su multitud no será revocada[ah]; y nadie, por su iniquidad, podrá conservar su vida.

14 “Han tocado la trompeta y lo han preparado todo, pero nadie va a la batalla; porque mi furor está contra toda su multitud. 15 “La espada está afuera, y la plaga y el hambre están dentro. El que esté en el campo morirá a espada, y al que esté en la ciudad, la plaga y el hambre lo consumirán. 16 “Aun cuando escapen los sobrevivientes, estarán sobre los montes como palomas de los valles, todos ellos gimiendo por su iniquidad. 17 “Todas las manos se debilitarán, y todas las rodillas serán[ai] como de agua. 18 “Se ceñirán de cilicio y los cubrirá el terror; habrá en todos los rostros vergüenza y todas las cabezas estarán rapadas. 19 “Arrojarán su plata en las calles y su oro se convertirá en cosa abominable; ni su plata ni su oro podrán librarlos el día de la ira del Señor. No saciarán su apetito[aj] ni llenarán sus estómagos, porque su iniquidad ha llegado a ser ocasión de tropiezo.20 “Cambiaron la belleza de sus ornamentos en orgullo, y de ellos hicieron las imágenes de sus abominaciones y de sus cosas detestables; por tanto haré que esto sea cosa abominable para ellos. 21 “La entregaré en manos de extraños por botín y a los impíos de la tierra por despojo, y la profanarán. 22 “Apartaré de ellos mi rostro y profanarán mi lugar secreto; entrarán en él ladrones y lo profanarán.

23 “Haz la cadena, porque la tierra está llena de crímenes sangrientos[ak] y la ciudad llena de violencia. 24 “Por tanto, traeré a las más perversas de las naciones, que se apoderarán de sus casas; y haré cesar el orgullo de los poderosos y sus santuarios serán profanados. 25 “Cuando llegue la angustia, buscarán la paz, pero no la habrá. 26 “Vendrá calamidad sobre calamidad, y habrá rumor tras rumor; entonces buscarán visión del profeta, y la ley desaparecerá del sacerdote y el consejo de los ancianos. 27 “El rey hará duelo, el príncipe se vestirá de horror y temblarán[al] las manos del pueblo de la tierra. Según su conducta los trataré y por sus juicios los juzgaré; y sabrán que yo soy el Señor.”

Notas al pie:

  1. Ezequiel 4:8 Lit., pondré sobre ti
  2. Ezequiel 4:10 Un siclo equivale aprox. a 11.4 gramos
  3. Ezequiel 4:11 Un hin equivale aprox. a 3.7 litros
  4. Ezequiel 4:14 Heb., YHWH, generalmente traducido Señor
  5. Ezequiel 4:16 Lit., el cayado
  6. Ezequiel 5:1 Lit., y divídelos
  7. Ezequiel 5:2 Lit., ella
  8. Ezequiel 5:3 Lit., en tus bordes
  9. Ezequiel 5:5 Heb., YHWH, generalmente traducido Señor; y así en el resto del cap.
  10. Ezequiel 5:6 Lit., en ellos, mis estatutos
  11. Ezequiel 5:13 Lit., haré descansar
  12. Ezequiel 5:13 Lit., me consolaré
  13. Ezequiel 5:15 Así en algunas versiones antiguas; en el T.M., será
  14. Ezequiel 5:16 Lit., malignas
  15. Ezequiel 5:16 Lit., el cayado
  16. Ezequiel 6:3 Heb., YHWH, generalmente traducido Señor
  17. Ezequiel 6:3 Heb., YHWH, generalmente traducido Señor
  18. Ezequiel 6:4 O, pilares del sol
  19. Ezequiel 6:6 Así en algunas versiones antiguas; en heb., y sean culpables
  20. Ezequiel 6:6 O, pilares del sol
  21. Ezequiel 6:9 Lit., he sido quebrantado por o he quebrantado
  22. Ezequiel 6:9 Lit., ante sus rostros
  23. Ezequiel 6:11 Heb., YHWH, generalmente traducido Señor
  24. Ezequiel 6:11 Lit., tu palma
  25. Ezequiel 7:2 Así en la versión gr. (Sept.); el heb. omite: di
  26. Ezequiel 7:2 Heb., YHWH, generalmente traducido Señor
  27. Ezequiel 7:4 Lit., daré
  28. Ezequiel 7:5 Heb., YHWH, generalmente traducido Señor
  29. Ezequiel 7:7 O, sentencia
  30. Ezequiel 7:9 Lit., daré
  31. Ezequiel 7:10 O, sentencia
  32. Ezequiel 7:13 Lit., no volverá a la cosa vendida; i.e., a su tierra heredada
  33. Ezequiel 7:13 Lit., mientras sus vidas entre los vivientes
  34. Ezequiel 7:13 Lit., no volverá
  35. Ezequiel 7:17 Lit., caminarán
  36. Ezequiel 7:19 Lit., alma
  37. Ezequiel 7:23 Lit., juicio de sangre
  38. Ezequiel 7:27 Lit., se aterrarán
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Visión de los seres vivientes y las ruedas

Ezequiel 1-3

9781586403546

Visión de los seres vivientes y las ruedas

 

1:1 Sucedió que en el año treinta, al quinto día del cuarto mes, estando yo entre los desterrados junto al río Quebar, los cielos se abrieron y vi visiones[a] de Dios. (En aquel día cinco del mes, en el quinto año del destierro del rey Joaquín, la palabra del Señor fue dirigida al sacerdote Ezequiel, hijo de Buzi, en la tierra de los caldeos junto al río Quebar; y allí vino sobre él la mano del Señor.)

Miré, y he aquí que un viento huracanado venía del norte, una gran nube con fuego fulgurante y un resplandor a su alrededor, y en su centro, algo como metal refulgente en medio del fuego. En su centro había figuras semejantes a cuatro seres vivientes. Y este era su aspecto: tenían forma humana. Tenía cada uno cuatro caras, y cuatro alas cada uno de ellos. Sus piernas eran rectas, y la planta de sus pies era como la planta de la pezuña del ternero, y brillaban como bronce bruñido. Bajo sus alas, a sus cuatro lados, tenían manos humanas. En cuanto a las caras y a las alas de los cuatro, sus alas se tocaban una a la otra y sus carasno se volvían cuando andaban; cada uno iba de frente hacia adelante. 10 Y la forma de sus caras era como la cara de un hombre; los cuatro tenían cara de león a la derecha y cara de toro a la izquierda, y los cuatro tenían cara de águila; 11 así eran sus caras. Sus alas se extendían por encima; con dos se tocaban uno a otro y con dos cubrían su cuerpo. 12 Y cada uno iba de frente hacia adelante; adondequiera que iba el espíritu, iban ellos, sin volverse cuando andaban. 13 En medio[b] de los seres vivientes había algo que parecía[c] carbones encendidos en llamas, como[d] antorchas que se lanzaban de un lado a otro entre los seres vivientes. El fuego resplandecía, y del fuego salían rayos. 14 Y los seres vivientes corrían de un lado a otro como el fulgor[e] del relámpago.

15 Miré a los seres vivientes, y he aquí, había una rueda en la tierra junto a cada uno de los seres vivientes de[f] cuatro caras. 16 El aspecto de las ruedas y su hechura era como el brillo[g] del crisólito[h], y las cuatro tenían la misma forma; su aspecto y su hechura eran como si una[i] rueda estuviera dentro de la otra rueda.17 Cuando andaban, se movían[j] en las cuatro direcciones[k], sin volverse cuando andaban. 18 Sus aros eran altos e imponentes, y los aros de las cuatro estaban llenos de ojos alrededor. 19 Y cuando los seres vivientes andaban, las ruedas se movían[l] con ellos. Y cuando los seres vivientes se levantaban de la tierra, las ruedas también se levantaban. 20 Y adondequiera que iba el espíritu, iban ellos en esa dirección[m]. Y las ruedas se levantaban juntamente con ellos; porque el espíritu de los seres vivientes[n] estaba en las ruedas. 21 Cuando ellos andaban, andaban ellas, y cuando ellos se detenían, se detenían ellas. Y cuando ellos se levantaban de la tierra, las ruedas se levantaban juntamente con ellos, porque el espíritu de los seres vivientes[o] estaba en las ruedas.

22 Sobre las cabezas de los seres vivientes[p] había algo semejante a un firmamento con el brillo deslumbrante de un cristal[q], extendido por encima de sus cabezas. 23 Y debajo del firmamento sus alas se extendían derechas, la una hacia la otra; cada uno tenía dos que cubrían sus cuerpos por un lado y[r] por el otro.24 Y oí el ruido de sus alas cuando andaban, como el estruendo de muchas aguas, como la voz del Todopoderoso[s], un ruido de tumulto como el ruido de un campamento militar; cuando se detenían, bajaban sus alas. 25 También hubo un ruido por encima del firmamento que había sobre sus cabezas; cuando se detenían, bajaban sus alas.

26 Y sobre el firmamento que estaba por encima de sus cabezas había algo semejante a un trono, de aspecto como de piedra de zafiro; y en lo que se asemejaba a un trono, sobre él, en lo más alto, había una figura con apariencia de hombre. 27 Entonces vi en lo que parecían sus lomos y hacia arriba, algo como metal refulgente que lucía como fuego dentro de ella en derredor, y en lo que parecían sus lomos y hacia abajo vi algo como fuego, y había un resplandor a su alrededor. 28 Como el aspecto del arco iris que aparece[t] en las nubes en un día lluvioso, así era el aspecto del resplandor en derredor. Tal era el aspecto de la semejanza de la gloria del Señor. Cuando lo vi, caí rostro en tierra y oí una voz que hablaba.

Llamamiento de Ezequiel

2:1 Y me dijo: Hijo de hombre, ponte en pie para que yo te hable. Y el Espíritu entró en mí mientras me hablaba y me puso en pie; y oí al que me hablaba.Entonces me dijo: Hijo de hombre, yo te envío a los hijos de Israel, a una nación[u] de rebeldes que se ha rebelado contra mí; ellos y sus padres se han levantado contra mí hasta este mismo día. A los hijos de duro semblante y corazón empedernido, a quienes te envío, les dirás: Así dice el Señor Dios[v]. Y ellos, escuchen o dejen de escuchar, porque son una casa rebelde, sabrán que un profeta ha estado entre ellos. Y tú, hijo de hombre, no temas, no temas ni a ellos ni a sus palabras aunque haya contigo cardos y espinas y te sientes en escorpiones; no temas sus palabras ni te atemorices ante ellos, porque son una casa rebelde. Les hablarás mis palabras, escuchen o dejen de escuchar, porque son rebeldes.

Y tú, hijo de hombre, escucha lo que te hablo; no seas rebelde como esa casa rebelde. Abre tu boca y come lo que te doy. Entonces miré, y he aquí, una mano estaba extendida hacia mí, y[w] en ella había un libro en rollo. 10 El lo desenrolló delante de mí, y estaba escrito por delante y por detrás; y en él estaban escritas lamentaciones, gemidos y ayes.

Comisión del profeta

3:1 Y él me dijo: Hijo de hombre, come lo que tienes delante[x]; come este rollo, y ve, habla a la casa de Israel. Abrí, pues, mi boca, y me dio a comer el[y] rollo.Entonces me dijo: Hijo de hombre, alimenta tu estómago y llena tu cuerpo[z] de este rollo que te doy. Y lo comí, y fue en mi boca dulce como la miel.

Me dijo además: Hijo de hombre, ve[aa] a la casa de Israel y háblales con mis palabras. Porque no eres enviado a un pueblo de habla incomprensible y lengua difícil[ab], sino a la casa de Israel; tampoco a pueblos numerosos de habla incomprensible y lengua difícil[ac] cuyas palabras no puedes entender. Sino que te he enviado a ellos; ellos te escucharán[ad]. Pero la casa de Israel no te querrá escuchar, ya que no quieren escucharme a mí. Ciertamente toda la casa de Israel es terca[ae] y de duro corazón. He aquí, he hecho tu rostro tan duro como sus rostros, y tu frente tan dura como sus frentes. Como esmeril[af], más duro que el pedernal, he hecho tu frente. No les temas ni te atemorices ante ellos, porque son casa rebelde. 10 Además me dijo: Hijo de hombre, recibe en tu corazón todas mis palabras que yo te hablo, y escúchalas atentamente[ag]. 11 Y ve[ah] a los desterrados, a los hijos de tu pueblo; háblales y diles, escuchen o dejen deescuchar: “Así dice el Señor Dios[ai].”

12 Entonces el Espíritu me levantó, y oí detrás de mí un gran ruido atronador: Bendita sea la gloria del Señor desde su lugar. 13  el ruido de las alas de los seres vivientes que se tocaban una a la otra, y el ruido de las ruedas junto a ellos, un gran ruido atronador. 14 Y el Espíritu me levantó y me tomó; yo iba con amargura en la indignación de mi espíritu, y la mano del Señor era fuerte sobre mí.15 Entonces vine a los desterrados de Tel-abib que habitaban junto al río Quebar, y allí donde ellos vivían, estuve sentado siete días, atónito, en medio de ellos.

16 Y sucedió que al cabo de los siete días vino a mí la palabra del Señor, diciendo:17 Hijo de hombre, te he puesto por centinela de la casa de Israel; cuando oigas la palabra de mi boca, adviérteles de mi parte. 18 Cuando yo diga al impío: “Ciertamente morirás”, si no le adviertes, si no hablas para advertir al impío de su mal camino a fin de que viva, ese impío morirá por su iniquidad, pero yo demandaré su sangre de tu mano. 19 Pero si tú has advertido al impío, y éste no se aparta de su impiedad ni de su camino impío, morirá él por su iniquidad, pero tú habrás librado tu vida. 20 Y cuando un justo se desvíe de su justicia y cometa iniquidad, yo pondré un obstáculo delante de él, y morirá; porque tú no le advertiste, él morirá por su pecado, y las obras de justicia que había hecho no serán recordadas, pero yo demandaré su sangre de tu mano. 21 Sin embargo, si tú has advertido al justo para que el justo no peque, y él no peca, ciertamente vivirá porque aceptó la advertencia, y tú habrás librado tu vida.

22 Allí vino sobre mí la mano del Señor, y El me dijo: Levántate y ve a la llanura, y allí te hablaré. 23 Entonces me levanté y salí a la llanura; y he aquí, la gloria delSeñor estaba parada allí, como la gloria que vi junto al río Quebar, y caí rostro en tierra. 24 Y el Espíritu entró en mí, me hizo ponerme en pie y habló conmigo, y me dijo: Ve, enciérrate en tu casa. 25 Y tú, hijo de hombre, mira, te echarán[aj] cuerdas y con ellas te atarán, para que no salgas en medio de ellos. 26 Y haré que tu lengua se te pegue al paladar y enmudecerás, y no serás para ellos el hombre que reprenda, porque son una casa rebelde. 27 Pero cuando yo te hable, te abriré la boca, y les dirás: “Así dice el Señor Dios[ak].” El que oye, que oiga; el que rehúse oír, que rehúse; porque son una casa rebelde.

Notas al pie:

  1. Ezequiel 1:1 Algunas versiones antiguas dicen: una visión
  2. Ezequiel 1:13 Así en algunas versiones antiguas; en heb., Y la semejanza
  3. Ezequiel 1:13 Lit., su aspecto era como
  4. Ezequiel 1:13 Lit., como el aspecto de
  5. Ezequiel 1:14 Lit., aspecto
  6. Ezequiel 1:15 Lit., para sus
  7. Ezequiel 1:16 Lit., la apariencia
  8. Ezequiel 1:16 O, berilo
  9. Ezequiel 1:16 Lit., la
  10. Ezequiel 1:17 Lit., andaban
  11. Ezequiel 1:17 Lit., lados
  12. Ezequiel 1:19 Lit., andaban
  13. Ezequiel 1:20 El T.M. agrega: el espíritu para ir
  14. Ezequiel 1:20 En el T.M., del ser viviente
  15. Ezequiel 1:21 En el T.M., del ser viviente
  16. Ezequiel 1:22 En el T.M., del ser viviente
  17. Ezequiel 1:22 O, del hielo
  18. Ezequiel 1:23 Lit., y cada uno tenía dos que cubrían
  19. Ezequiel 1:24 Heb., Shaddai
  20. Ezequiel 1:28 Lit., está
  21. Ezequiel 2:3 Lit., naciones
  22. Ezequiel 2:4 Heb., YHWH, generalmente traducido Señor
  23. Ezequiel 2:9 Lit., y he aquí
  24. Ezequiel 3:1 Lit., lo que hallas
  25. Ezequiel 3:2 Lit., este
  26. Ezequiel 3:3 Lit., tus entrañas
  27. Ezequiel 3:4 Lit., ve, ven
  28. Ezequiel 3:5 Lit., profundidad de labio y pesadez de lengua
  29. Ezequiel 3:6 Lit., de profundidad de labio y pesadez de lengua
  30. Ezequiel 3:6 O, Si te hubiera enviado a ellos, ellos te escucharían
  31. Ezequiel 3:7 Lit., de frente obstinada
  32. Ezequiel 3:9 Lit., corindón
  33. Ezequiel 3:10 Lit., con tus oídos
  34. Ezequiel 3:11 Lit., ve, ven
  35. Ezequiel 3:11 Heb., YHWH, generalmente traducido Señor
  36. Ezequiel 3:25 Lit., pondrán sobre ti
  37. Ezequiel 3:27 Heb., YHWH, generalmente traducido Señor
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