
Serie: Introducción a la Teología Sistemática
Plan de estudio: https://drive.google.com/file/d/1-Al6rOq6Tox4zb4wBU2nWqekLnhk6l9W/view
Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

Serie: Romanos
18 – Muertos al pecado, vivos para Dios | Romanos 6:1-14
Ps. Sugel Michelén

El pastor Michelén ha formado parte del Consejo de Ancianos de Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo en Santo Domingo, República Dominicana, durante más de 30 años.Tiene la responsabilidad de predicar la Palabra regularmente en el día del Señor.Tiene una Maestría en Estudios Teológicos y es autor de varios libros: Historia de las Iglesias Bautistas Reformadas de Colombia, Coautor junto al Pastor Julio Benítez; La Más Extraordinaria Historia Jamás Contada, Palabras al Cansado – Sermones de aliento y consuelo; Hacía una Educación Auténticamente Cristiana, El que Perseverare Hasta el Fin; y publica regularmente artículos en su blog “Todo Pensamiento Cautivo”https://www.todopensamientocautivo.com/
Él es instructor asociado en Universidad Wesleyana en Indiana (IWU), extensión en español; enseña Filosofía en el Colegio Cristiano Logos; y durante 10 años, ha sido profesor regular de la Asociación Internacional de Escuelas Cristianas (ACSI) para América Latina. El pastor Michelén, junto a su esposa Gloria tiene tres hijos y cuatro nietos.
Entendiendo los Tiempos

Primera Temporada
54 – “La Masculinidad Biblica “ Parte 2
ENTENDIENDO LOS TIEMPOS
Surge en el 2013 como programa de radio bajo la cobertura de la emisora cristiana Radio Eternidad en la estación 990am. Las temáticas de nuestro programa son diversas y contemporáneas con las necesidades que se presentan hoy en día en la sociedad. Todo tema es llevado a la luz de la Palabra de Dios que es la única mediadora entre los hombres y la única verdad que puede hacerle libre. Tratamos diferentes temas con el propósito de entender el presente bajo una cosmovisión bíblica y actuar en base a esta. Con nuestro productor Andrés Figueroa y el equipo de Gracia TV, quienes semanalmente transmiten este programa en un formato para Radio y TV.
http://www.entendiendolostiempos.org/
https://play.google.com/store/apps/details?id=net.nowyouseeme.radioeternidad&hl=es_EC
https://apps.apple.com/us/app/radio-eternidad/id1053755428
Aviva Nuestros Corazones

Serie: El hermoso diseño de Dios para la mujer – Viviendo Tito 2:1-5
A21 – Belleza que perdura
https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/Belleza-que-perdura/
Carmen Espaillat: Aquí está Nancy Leigh DeMoss.
Nancy Leigh DeMoss : Cuando eres joven, hay algunos defectos de carácter—ya sea amargura o egoísmo u orgullo—que pueden ser cubiertos o disimulados con la energía propia de la juventud, o con una buena apariencia, o habilidades naturales, o una personalidad cautivante.
Pero al envejecer esas cosas físicas y externas desaparecen, y si esos defectos de carácter no han sido santificados, se van a hacer cada vez más pronunciados y más visibles.
Carmen : Esto es Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.
Puedes encontrar suficientes productos en el mercado que prometen combatir el proceso del envejecimiento. Muchas mujeres gastan mucho dinero, tiempo y energía tratando de aferrarse a su juventud. Pero si no le estás pidiendo a Dios que moldee tu carácter, no estás verdaderamente cultivando tu belleza.
Aquí está Nancy continuando en una serie llamada El hermoso diseño de Dios para la mujer: Viviendo Tito 2:1-5.
Nancy : No hace mucho tiempo tuve la oportunidad de viajar a Precept Ministries en Chattanooga y entrevistar a Kay Arthur, quien ha tenido un ministerio significativo en muchas de nuestras vidas—así como lo ha tenido en la mía propia.
Kay tiene 78 años de edad, si no me equivoco. La he conocido por muchos años y ha sido algo increíble ver la gracia de Dios en su vida. Fue de mucha alegría estar con ella ahora, en esta época de su vida, y ver como esta mujer —que es alrededor de 25 años mayor que yo— está tan llena de la Palabra, llena de fe, llena de vitalidad espiritual.
Lo digo no para exaltarla —ella no querría que yo lo hiciera— sino solo para decir que es una bendición y un reto ver mujeres que están más adelantadas en la vida que nosotras y ver cómo Dios las está sosteniendo por Su gracia y manteniéndolas creciendo, floreciendo, y fructificando mientras envejecen.
Esta semana pasada he estado escuchando una serie de mensajes de una conferencia presentada porDesiring God Ministries ( Ministerios Deseando a Dios). El tema de la conferencia fue sobre cómo perseverar y mantenerse en pie hasta el final—mantenerse firme y fiel en la Palabra de Dios.
Los conferencistas eran todos personas mayores. Creo que el menor estaba al final de sus cincuenta, y algunos de ellos eran un poco mayor que eso. Dentro de estos conferencistas estaba Helen Roseveare, quien ha sido una de mis heroínas por mucho tiempo y fue una misionera por muchos años. Nunca la he conocido en persona, pero he sido muy influenciada por sus libros.
Ella tiene… no quiero atreverme a decir cuántos años tiene, pero si suficientes… Ella les habló a las mujeres. John MacArthur habló, John Piper habló, y Jerry Bridges —quizás tú has leído alguno de sus libros—. Todos estos son hombres y mujeres de Dios quienes han sido fieles por mucho tiempo.
Fue muy alentador para mí. Todavía no he terminado de ver todas las conferencias. Pero mientras veo a estos fieles santos, me digo a mi misma: “Sí es posible”.
Hay días donde solo me desespero, en cierto sentido, pensando si llegaré a la meta final. Quizás “desesperación” es una palabra muy fuerte. Pero hay días cuando pienso, “No lo voy a lograr,” o, “¿No lo lograré?”
Veo mis propios fracasos, mi falta de voluntad a veces, y mis propias tentaciones y luchas. Luego los veo a ellos, quienes yo sé que tienen tentaciones y luchas, pero Dios ha sido fiel con ellos. Y los ha mantenido fieles. Escucharlos a ellos me reta a mí.
Ahora en mis 50 estoy pensando más acerca de los últimos capítulos de mi vida, por más cortos o largos que sean. Estoy pensando –—al ver personas como Jerry Bridges y John MacArthur y John Piper y Helen Roseveare—– acerca de qué tipo de persona yo quiero ser cuando este en mis 60, 70 y, si el Señor me da como mujer le he pedido, servirle hasta que tenga 85 años. ¿Qué tipo de mujer quiero ser? Y, ¿cómo es que quiero envejecer?
Es provechoso tener personas así que puedes ver y tener algún patrón… Tener estos ejemplos piadosos. Pero de una cosa estoy segura, y es que no ocurre por sí solo. No te despiertas a los 80 años de edad y de repente eres piadoso o fructífero o lleno de gracia, si no te estás convirtiendo en eso cuando tienes 20, 30, 40 ó 50 .
Estoy convencida que la mayoría de la gente solo deambula por la vida. No son intencionales acerca de la manera como que viven. Me da tristeza decir que muchos días de mi vida, así soy yo. Tengo cosas que hacer, lugares a donde ir, gente que ver, lecciones para preparar, trabajo para hacer, y correos para responder. A veces no soy realmente intencional acerca de mi alma.
El problema es que, si vives de esa manera sin percatarte de ello, los días se convierten en semanas, las semanas en meses, los meses en años, y los años se convierten en décadas. Y luego tienes toda una vida. Y ¡puf! se acaba todo lo que tiene que ver con esta vida en la tierra.
También he visto a creyentes que, en el transcurso de esas décadas, no se hicieron más espiritualmente atractivos, sino que llegaron a tener mentes estrechas; a ser negativos, egoístas y amargados. Y yo pienso, “Qué desperdicio”.
Pero luego, estoy tan agradecida que he visto personas que han llegado a ser más maduros, más piadosos, más llenos de gracia. Y yo digo, “Señor, por Tu gracia, hacia eso quiero dirigirme yo.”
Si no somos intencionales en poner nuestros ojos en Cristo e insistir en ser cada día más como Él, nos llegaremos a convertir como esas personas de mentes estrechas; negativas y amargadas—si no somos intencionales acerca de nuestra búsqueda de Cristo.
Mientras llegamos a Tito 2, comenzando en el versículo 1, Pablo le dice a Tito, “Tito, como líder de estas iglesias, debes de enseñar a lo que está de acuerdo a la sana doctrina” (parafraseado).
Así es como luce esto en las personas, en las diversas épocas de la vida. Versos 2 y 3: “Los ancianos deben ser sobrios, dignos, prudentes, sanos en la fe, en el amor, en la perseverancia. Asimismo las ancianas…”
Voy a detenerme aquí. Hasta aquí vamos a llegar hoy. Has estado deseando que vayamos al versículo 3, y sí lo haremos. Pero primero no quiero que brinquemos el versículo 2.
Tú dirás, “Este es un ministerio de mujeres. Tú eres una mujer enseñando a mujeres, como debe ser. Así que, ¿Por qué vas a enseñar acerca del versículo 2, acerca de los ancianos?”
Bueno, el versículo 3 dice, “asimismo las ancianas”, que sugiere que las ancianas deben tener las mismas cualidades de las que acabamos de ver en el versículo 2 acerca de los ancianos. Así que por eso no quiero que saltemos el versículo 2, sino que miremos esas cualidades.
Estudiaremos más en detalle esas cualidades en los versículos 3-5 que son específicas para mujeres. Pero las que aparecen en el versículo 2 son importantes para nosotras también. Estas cualidades no son opcionales. Esto no es un buffet, donde escoges lo que prefieres, donde tomas una cosa y saltas la otra. Estas cosas deben ser ciertas de todos los creyentes ancianos.
Y estas cosas son cruciales, como hemos visto en sesiones previas, si es que la iglesia va a tener un impacto piadoso en un mundo que no tiene a Dios. Esto es lo que hace a nuestro impacto y esfuerzos evangelísticos efectivos y fructíferos.
Déjame también decir, antes de ver las cualidades específicas, que estas son cualidades que tú no desarrollas de un día para otro. Son cualidades que son cultivadas durante un periodo de tiempo.
● Deben ser sazonadas.
● Requieren tiempo de tu vida.
● Requieren experiencia.
● Implican fracasos.
● Implican crecimiento.
● Requieren confesión.
● Requieren arrepentimiento.
● Requieren intencionalidad.
● No hay atajos.
¿No te gustaría que sí hubiera atajos? “Atajos para obtener la madurez espiritual”. Si yo pudiera escribir ese libro, y si fuera cierto, sería un éxito de ventas porque todos lo querríamos.
Pero no existe…podría haber un libro así, pero no hay verdad en un libro como ese. No hay atajos.
La vida consta de lo cotidiano, del día a día, de tomar un día a la vez, de perseverar, de resistir, ser fiel, vivir lo que sabes, caerte y levantarte por la gracia de Dios y seguir adelante. De eso se trata la vida.
Así que mientras lees esto, si eres como yo, quizás pienses: “Oh, todavía falta mucho,” no dejes que eso te desanime. Deja que te motive y te encause a seguir y alcanzar madurez espiritual.
Tenemos oyentes mayores y menores aquí en este salón hoy y escuchando en el radio y en el internet. Para las oyentes mayores, solo déjenme animarlas a evaluar sus vidas, en donde están ahora mismo a la luz de estas cualidades. Este es el modelo al que eres llamada. Esto es lo que importa sobre tu vida. Estas son las cosas que deben ser verdaderas en tu vida si tu vida adorna el Evangelio de Jesucristo.
Para las oyentes jóvenes— y tenemos a madres jóvenes que escuchan, tenemos a adolescentes, tenemos a mujeres solteras, tenemos a mujeres jóvenes casadas, que están en sus 20 y 30—en todas esas etapas iniciales de la vida. Lo que necesitas escuchar es que esta es la meta.
No trates de ignorarlo y digas, “Oh, esto es para mujeres mayores. Esto no es para mí.” Si no estás aprendiendo y buscando desarrollar estas cualidades en tu vida ahora, no las vas a tener cuando seas anciana. Estas son cualidades que cada creyente necesita estar tratando de cultivar. Necesitas estar tratando de cultivarlas ahora, sea que tengas 16 ó 26 ó 36 ó 46—y yo te dejaré a ti determinar cuándo es que dejarás de ser “joven”…
Así que vamos a ver esas cualidades en el versículo 2. Antes que nada, estas personas ancianas deben ser de “mente sobria”. Algunas de tus traducciones dirán “moderado.” Esa es una palabra que significa “sobrio.” Significa, “libre de intoxicación, que no se embriaga.”
Está hablando de un estilo de vida. Es un estilo de vida que es moderado, templado, y no desenfrenado. Estas personas son sobrias en su juicio. Son libres de los efectos intoxicantes del mundo, la carne y del diablo.
Hay una aplicación muy literal aquí. No deben ser gente que se embriaga con alcohol. Pero tampoco deben ser intoxicados con el mundo. Deben ser de moderados y de mente sobria.
Al convertirte en un creyente anciano, debes haber aprendido cómo distinguir entre placeres eternos, piadosos y entre placeres temporales del pecado—y tener la disciplina y madurez para decir “no” a los placeres temporales y decir “sí” a los placeres eternos.
Una persona templada no comete excesos, no es extravagante. No excede sus apetitos y sus pasiones. Esta persona no está caracterizada por la embriaguez, glotonería u otros excesos. Es moderada. Él o ella son moderados en su uso del tiempo, dinero, y de su lengua.
Esta es evidencia de madurez: saber lo que realmente importa, tener prioridades que son rectas, y experimentar contentamiento al tener lo que se necesita, sin necesidad de tener más . Todas esas cosas caben en este concepto de ser moderado.
La segunda palabra usada aquí en el versículo 2 es que mujeres y hombres ancianos deben ser “dignos”. La Biblia de Las Américas lo traduce de esa manera. Es una palabra que la Nueva Versión Internacional traduce como “respetables”. Esa es una buena traducción de la palabra. Es ser honorable.
De hecho, Filipenses 4:8 usa esta palabra cuando dice, “todo lo que es verdadero, todo lo que es honorable en esto meditad”… [Deja que tu mente medite en estas cosas].
Estas personas mayores deben ser honorables. Deben ser reverentes. Deben tener una mentalidad seria acerca de la vida. Deben ser respetables.
En 1 Timoteo capítulo 3, donde habla acerca de las mujeres—esta palabra es traducida (o algunas de sus traducciones dicen) “esposas de diáconos”. “De igual manera, las mujeres deben ser dignas, no calumniadoras, sino sobrias, fieles en todo” (versículo 11).
Así que la persona que es anciana sabe suficiente acerca de la vida para saber que en la vida no todo es frivolidad, no todo es superficial. Hay una mentalidad apropiadamente seria acerca de la vida.
Sin embargo, como un comentarista escribió—y pienso que es útil lo que dijo:
“Esta palabra no describe la conducta de una persona que es un triste aguafiestas, sino que describe la conducta de un hombre que sabe que vive a la luz de la eternidad, y que en poco tiempo dejará la raza caída de los hombres por la gloriosa presencia de Dios.
La persona digna nunca es frívola, trivial o superficial. No se ríe de la inmoralidad, vulgaridad, o cualquier otra cosa que es pecaminosa e impía. Tampoco se ríe de lo que es trágico o a costa de los demás.” (Precept Austin).
Es un sentido de lo que es apropiado. Es digno y respetable.
La tercera palabra es “dominio propio”. O como La Biblia de las Américas la traduce, “prudente”. Vamos a tomar más tiempo después en la serie para expandir en todo este concepto porque esta palabra es usada varias veces en este capítulo y a través del libro de Tito. Así que le daremos mucha más atención.
Pero déjame darte solo un breve resumen. La palabra “dominio propio” es la palabra sophron en griego. Viene de dos palabras griegas: una significa “salvar” y la otra significa “la mente”.
Esto es tener una mente sana o “salva”. Esta persona actúa como una que su mente ha sido salvada. Espiritualmente hablando se encuentran en su juicio cabal.
De hecho, la ultima parte de esta palabra, phren, es la palabra moderna en griego para “frenos de carro”. Esta persona sabe cuándo parar, sabe cuándo decir “no”, sabe cuándo frenar sus deseos e impulsos. Es una persona que con dominio propio, se encuentra bajo el control del Espíritu Santo.
Ha desarrollado la habilidad de gobernar y de disciplinarse a sí misma, a disciplinar su mente, sus pasiones, afectos y comportamiento.
La persona que es sophron —de mentalidad sana, de mente salva— es capaz de resistir la tentación y la atracción del mundo. Así que esto trata con toda forma de domino propio. De nuevo, obtendremos más de esto cuando hablemos a las mujeres jóvenes. Ahora bien, esta mente y vida madura y disciplinada es resultado de caminar con Dios por muchos años. De nuevo te digo, no hay atajos. Esto es lo que necesitamos alcanzar.
Luego él dice que estos hombres y mujeres mayores deben ser de mentalidad sobria, dignos, de dominio propio y luego “sanos en la fe, en el amor, en la perseverancia”.
“Sanos.” Hemos hablado acerca de eso antes en la serie. Es la palabra que significa “saludable, eso que protege y preserva la vida”.
Ahora, a medida que las personas llegan a ser ancianas a menudo presentan problemas de salud. Esta persona anciana de la que Pablo está hablando puede que este mal de salud, puede que se esté deteriorando físicamente con la edad. Pero este hombre o mujer anciana todavía está sana de su mente y de su corazón porque hay un fundamento de sana doctrina que ha producido una vida que está de acuerdo a la sana doctrina.
¿Qué significa estar sano en la fe? Esa palabra en sí es “La fe” – “sano en la fe”. Ese es el cuerpo de la doctrina cristiana. Esta es una persona que se basa en su sistema de creencias. Este hombre o mujer se aferra firmemente a la Palabra de Dios y a la verdad de la Palabra de Dios.
La mujer que es sana en su fe tiene un alto grado de confianza en Dios y en Su Palabra. Ella sabe que se puede confiar en Dios. Es como Josué, quien, en sus 90 dijo,
“He aquí, hoy me voy por el camino de toda la tierra, [me voy a morir], y vosotros sabéis con todo vuestro corazón y con toda vuestra alma que ninguna de las buenas palabras que el SEÑOR vuestro Dios habló acerca de vosotros ha faltado; todas os han sido cumplidas, ninguna de ellas ha faltado.” (Josué 23:14).
Al final de su vida Josué tenía una fe sólida. Eso es lo que queremos tener. Y no es solo una fe intelectual. Es una fe con experiencia, probada, donde estás tan confiada en la Palabra de Dios, la Verdad de Dios, y la bondad de Dios que cuando vienen circunstancias difíciles, no te deshaces. No titubeas. No acusas a Dios ni dudas de Él, ni cuestionas Su bondad. No resistes Su voluntad .
Aprendes a tener un registro de las obras de Dios a través de los años; has visto que Él ha demostrado vez tras vez que Él es fiel. Tú sabes que Él está en control. Tú sabes que Sus caminos con rectos. Tú sabes que Su gracia es suficiente, y tú sabes que Él va a cumplir Sus santos y eternos propósitos. Eso es ser sano en la fe.
Las personas ancianas deben ser sanas o saludables en amor: amor ágape, el amor de Dios. Ellas deben tener amor incondicional y sacrificial, donde realmente se preocupan por los demás, y ellas aman al pueblo de Dios con el amor de Dios.
Anteriormente mencioné a Kay Arthur. El estar con ella esos días cuando estuve en Precept Ministries, me impresionó cómo esta mujer mayor ha crecido en amor por otras personas, cómo ella ayuda y demuestra interés genuino y preocupación por los demás, versus ser egoísta.
La persona mayor que es piadosa ha aprendido a amar con el amor de Dios, aun cuando el amor es inmerecido, y continúa amando y dando y sirviendo aun cuando su amor es rechazado. Esta persona no es amargada, ella perdona. Al envejecer, necesitamos preguntarnos —y yo me pregunto esto de tiempo en tiempo— ¿Estoy creciendo en amor? ¿Me estoy volviendo más y más sana y saludable en amor?
Y luego las ancianas deben ser sanas en la perseverancia. La palabra perseverancia es la traducción de una palabra griega compuesta que viene de dos palabras que significan “debajo de” y “permanecer”—“permanecer debajo de”. Significa permanecer constante bajo pruebas y aflicciones, firmemente soportando una carga pesada.
Esta persona mayor que no cede bajo presión y pruebas sino que ha cultivado la habilidad para aguantar aun cuando las circunstancias son difíciles.
Yo sé que cuando tenía 20 años de edad, hubo cosas que me llevaban a un colapso emocional, que gracias a Dios por Su gracia, son cosas que no parecen ser muy grandes para mí ahora. Porque he crecido algo, por la gracia de Dios, soy capaz de sobrepasar algunas cosas más fácilmente—mientras hay otras cosas hoy que realmente me aturden. Y me pongo a pensar, “Oh Señor, quiero hacerme sana en la perseverancia, sana en la constancia”.
Mencioné a Helen Roseveare hace unos momentos. Su mensaje a las mujeres en esta conferencia de Desiring God National Conference (Conferencia Deseando a Dios) se tituló, “Un llamado de perseverancia para los santos”. Ella dijo en ese mensaje que ella prefiere la palabra “perseverancia” en lugar de la palabra “aguantar” porque en Inglaterra, de donde es ella—y la estoy citando aquí:
“La palabra aguantar tiene una cierta connotación de apretar tus dientes, apretar tus labios, y de alguna manera pasar a través de algo…
La palabra perseverancia se refiere a constantemente seguir, rechazar el rendirse, no importa lo que venga.”
Pienso que esa es una buena imagen, para cualquiera de las dos palabras. Estamos hablando de no solo sobrevivir la vida, no solo pasivamente aguantar, sino de enfrentar las circunstancias de la vida triunfando – permitiendo que Dios las use para moldearnos y para formarnos, y soportando de una manera que traiga gloria a Dios .
Un comentario que leí acerca de este pasaje decía, “La vejez desnuda el cuerpo de su encanto para enfatizar la belleza del alma”. Así es como debe ser. Tú sabes, cuando eres joven, hay algunos defectos de carácter —ya sea amargura o egoísmo u orgullo— que pueden ser cubiertos o disimulados con energía propia de la juventud, con una buena apariencia, habilidad natural, o una personalidad cautivante.
Pero a medida que envejeces y esas cosas físicas y externas desaparecen, si esos defectos de carácter no han sido santificados, se van a hacer cada vez más pronunciados y más visibles.
Así que quiero animarte, sea que ya seas de edad avanzada o te estás dirigiendo en esa dirección, que persigas el tipo de belleza, el tipo de corazón, el tipo de piedad que aguanta y que se vuelve más hermosa con la edad: “La vejez desnuda el cuerpo de su encanto para enfatizar la belleza del alma”.
Carmen : Nancy Leigh DeMoss regresará para orar. Encontrarás anaqueles llenos de productos que prometen combatir los efectos de la vejez, pero Nancy nos ha proporcionado algo mucho mejor que cremas o lociones.
Para poder desarrollar la verdadera belleza interna que Nancy ha estado describiendo necesitas conocer la Palabra de Dios. Sabemos un maravilloso lugar para comenzar: Estudia el libro de Tito capítulo 2. Es el pasaje que Nancy ha estado describiendo para nosotras, acerca de desarrollar una sana doctrina y belleza verdadera.
Esta semana hemos considerado el valor que tiene el que las mujeres mayores y las jóvenes se conecten. No hay mejor lugar para que experimentar esa conexión que en tu iglesia local. Espero que te estés congregando en una iglesia donde se predique la sana doctrina de las escrituras.
También te invitamos a visitar nuestra página web, allí encontraras artículos y podrás conectarte con otras hermanas que nos siguen, visita www.avivanuestroscorazones.com
Regresa con nosotros mientras Nancy continúa con Tito capítulo 2. Ahora, de nuevo Nancy para orar.
Nancy: Padre, mientras escucho y leo esas palabras, yo digo, “Eso es lo que yo quiero: que Tú arranques cualquier cosa que sea de obstáculo para mi desarrollo y crecimiento espiritual”.
Mientras el cuerpo físico y los sentidos se deterioran, te pido, oh Dios, por una gracia que crezca y por belleza, para ser de “mentalidad-sobria, digna, con domino propio, sana en la fe, sana en amor y sana en perseverancia”.
Que nuestras vidas como mujeres se vuelvan más y más hermosas y más radiantes con esa verdadera belleza de la vida de Cristo en nosotros. Te lo pido en el nombre de Jesús, amén.
Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.
Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.
Permisos de publicación autorizados del Ministerio Aviva Nuestros Corazones para Alimentemos El Alma
Todos los Derechos Reservados
Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

Serie: Introducción a la Teología Sistemática
Plan de estudio: https://drive.google.com/file/d/1-Al6rOq6Tox4zb4wBU2nWqekLnhk6l9W/view

Biblia y Teología es un podcast del Dr Larry Trotter, dedicado a la exposición bíblica y la enseñanza teológica. Larry es pastor de Florida Coast Church en Pompano Beach, Florida y profesor adjunto de Knox Theological Seminary en Fort Lauderdale, Florida.
Vivió veinticuatro maravillosos años como pastor en México y conferencista en distintos países de Latinoamérica. El propósito de Biblia y Teología es proporcionar enseñanza avanzada y en una forma accesible.
Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

Serie: Romanos
17 – Los dos Adanes | Romanos 5:12-21
Ps. Sugel Michelén

El pastor Michelén ha formado parte del Consejo de Ancianos de Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo en Santo Domingo, República Dominicana, durante más de 30 años.Tiene la responsabilidad de predicar la Palabra regularmente en el día del Señor.Tiene una Maestría en Estudios Teológicos y es autor de varios libros: Historia de las Iglesias Bautistas Reformadas de Colombia, Coautor junto al Pastor Julio Benítez; La Más Extraordinaria Historia Jamás Contada, Palabras al Cansado – Sermones de aliento y consuelo; Hacía una Educación Auténticamente Cristiana, El que Perseverare Hasta el Fin; y publica regularmente artículos en su blog “Todo Pensamiento Cautivo”https://www.todopensamientocautivo.com/
Él es instructor asociado en Universidad Wesleyana en Indiana (IWU), extensión en español; enseña Filosofía en el Colegio Cristiano Logos; y durante 10 años, ha sido profesor regular de la Asociación Internacional de Escuelas Cristianas (ACSI) para América Latina. El pastor Michelén, junto a su esposa Gloria tiene tres hijos y cuatro nietos.
Iglesia Evangélica de la Gracia

Serie: La iglesia local y el discipulado
4/9 – La teología de la iglesia local y el discipulado
Carlos Astorga
La teología de la iglesia local y el discipulado – Carlos Astorga
La iglesia local y el discipulado
Intensivo 9 Marcas.
17 – 19 de Enero del 2020
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IEG Barcelona
Sermón predicado el domingo FECHA DEL CULTO.
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9Marcas

Serie: Clases esenciales: Teología Sistemática
Clase 3/26
Existencia y atributos de Dios – Parte 1
En medio de los desafios de la vida, el dolor y la frustración, ¿dónde buscas alivio? Los cristianos son aquellos que pueden recurrir a Dios con confianza y gozo, no solo porque él existe, sino por lo que él es.
En la clase pasada observamos que lo que distingue a Dios del resto de los otros dioses falsos es que él habla. Él se ha revelado por gracia a través de la palabra escrita, la Biblia, y la palabra hecha carne, Jesucristo. Y esta revelación es verdadera (inerrante), fidedigna (infalible), suficiente y necesaria. No puede desviarnos. Es nuestra máxima autoridad, el árbitro principal en todos los asuntos de la fe y práctica, no la iglesia, la razón o nuestras impresiones o experiencias subjetivas.
Al comenzar esta tercera clase, hay dos preguntas que se encuentran en la base no solo del conocimiento religioso, sino también de cada forma posible de conocimiento.
1) ¿Existe un Dios? (Relacionado a esto, ¿cómo podemos saberlo?)
2) ¿Cómo es Dios? (¿Cuáles son sus atributos?)
Estas son las preguntas que comenzaremos a responder en nuestro tiempo juntos el día de hoy.
A. Presuposición bíblica
[Job 11:7; 26:14; 30:26; Is 40:18]
Iniciamos esta mañana reflexionando acerca de la existencia de Dios. En respuesta a nuestra primera pregunta: «¿Existe un Dios?», debemos señalar desde el principio que la Biblia no pierde tiempo discutiendo acerca de la existencia de Dios. Simplemente supone que lo hace. Es una presuposición bíblica, de la misma manera que la preexistencia de la materia es un hecho para el materialista. La Biblia trata la existencia de Dios como la gravedad. Podemos negarlo, ignorarlo, o pretender que no existe, pero a nuestro propio riesgo. Toda cosmovisión comienza en alguna parte. Como discutimos en la semana 1, la cosmovisión cristiana comienza con estas dos premisas: Él está presente (existencia) y no está callado (habla).
Pero si alguien te preguntara cómo puedes saber que Dios existe, ¿qué dirías?
Si somos cristianos, podemos decir que creemos que Dios «realmente está presente» porque él se ha revelado:
La Escritura testifica esto:
«Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadera, y a Jesucristo, a quien has enviado» (Juan 17:3).
«Pues este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos» (1 Juan 5:20).
Así que en el primer capítulo de Romanos, Pablo nos dice que Dios ha hecho que el hecho de su existencia sea evidente a toda la humanidad: «Porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó» (Ro. 1:19). En el versículo 20, dice: «Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles (no ocultas, no escondidas, sino claramente visibles), desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas (resultado de esta revelación), de modo que no tienen excusa». La creación clama que hay un creador.
¿Quién es el que envía la lluvia y el sol? ¿Quién es el que cubre la tierra en oscuridad y luego desata el sol de la mañana? ¿Quién es el que separa la tierra del mar? Desde el orden de las estaciones hasta las complejidades de una flor hasta las innumerables estrellas en la noche, vemos la mano de Dios como el Creador inteligente.
¿Quién ha visto el programa Planet Earth de la BBC? Ha sido un favorito en nuestro hogar por años. De una manera visualmente deslumbrante e impactante, esa producción captura poderosamente la grandeza, majestuosidad, maravillosa diversidad y notable complejidad de la creación de Dios. Sin embargo, los productores no dicen nada acerca de Dios. ¿Por qué?
Porque pese a esta revelación en la creación, Pablo sigue diciendo en Romanos que el hombre suprime voluntariamente la verdad y la intercambia por una mentira. Por ello, el hombre caído adora al mundo natural en lugar del creador.
Pero no solo está la creación. También está la conciencia. Debido a que estamos hechos a imagen de Dios (Gn. 1:26-27), algo de su carácter moral permanece en nosotros. Aunque nuestras conciencias no son una guía perfecta porque han sido corrompidas por la caída, nuestras preocupaciones por la moral, la justicia, el conocimiento, la verdad, también nos señalan a nuestro creador.
Si bien la creación y la conciencia deben ser la única razón para convencernos de que Dios existe, el hecho de que suprimimos la verdad en nuestro estado caído ha llevado a los cristianos a formular «pruebas teístas» (argumentos) para la existencia de Dios. Estas «pruebas» son simplemente intentos de demostrar que es racional creer en la existencia de Dios. Dios no es nuestro amigo imaginario y, por tanto, relegado al reino del mito y la superstición.
Menciono estas pruebas porque a menudo están incluidas en la teología sistemática, pero dado que también están cubiertas en el seminario básico «Apologética», lo dejo con solo mencionarlo. Estas pruebas no nos llevan al Dios soberano y personal de la Escritura. Pueden ayudar a demostrar que no es irracional creer en Dios, pero ninguna de estas pruebas dice mucho acerca de cómo es Dios. Ninguno de ellas te lleva al Dios de la Escritura y a la fe salvadora en Cristo.
B. Revelación general y especial
Todo el conocimiento de Dios se basa en la revelación. Aunque no podemos conocer a Dios en toda la riqueza de su ser, él es conocido por todas las personas a través de su revelación en la creación, el teatro de su gloria. El mundo nunca está sin Dios. Al final no hay ateos; solo hay argumentos acerca de la naturaleza de Dios.
Esta distinción entre lo que se conoce acerca de Dios para todos de manera general, y lo que solo se conoce acerca de él especialmente, a menudo se conoce como la revelación «general» vs. la revelación «especial».
La revelación general es esa revelación de Dios, el conocimiento del ser y la voluntad de Dios que es dado a todas las personas en todas partes del mundo, en todo momento, a través de la experiencia ordinaria de estar vivos en el mundo de Dios [Sal. 19:1, 2; Ro. 1:19, 20; 2:14, 15]
La revelación especial es cómo Dios se ha dado a conocer mediante actos y palabras particulares, especialmente la Palabra del Señor (=la Escritura), y el Señor de la Palabra (=Jesucristo).
¿Qué nos enseña la revelación general?
Salmo 19 y otros textos, pero escogeré solo dos. Ro 1:18-32; Hechos 17:22-31. Mientras leo, ¿Qué dicen estos textos que la revelación general enseña a todo el que vive?
¿Qué revelan estos textos a toda la humanidad en general?
La Biblia dice todas estas cosas que debemos saber naturalmente, simplemente por el hecho de que todos hemos sido creados a imagen de Dios y vivimos en este mundo que él creó.
{Algunos argumentarían, como Tomás de Aquino y muchos en la tradición del catolicismo romano y la ilustración, que con la ayuda de la razón y la revelación general podemos llegar a saber quién es Dios y cómo es. Así, la teología natural es el intento de alcanzar la comprensión de Dios y su relación con el universo por medio de la reflexión natural, sin apelar a una revelación especial}.
Con todo, Pablo enfatiza en Romanos 1-2 que uno de los efectos de la caída es que hemos rechazado este conocimiento de Dios y lo hemos intercambiado por una mentira. Así, los Reformadores y hombres como Martin Lutero en The Bondage of the Will enfatizaron los efectos noéticos del pecado (nous – mente en latin). Nuestras mentes están tan pervertidas como resultado de la caída como para conocer a Dios simplemente a través de la razón aplicada a la revelación general. Aunque la conciencia y la naturaleza apuntan hacia Dios, en nuestra pecaminosidad necesitamos los lentes de la Escritura y la obra regeneradora del Espíritu para ver correctamente lo que está allí.
Una clara implicación de esto es que la revelación general hace que los seres humanos sean culpables. No podemos escapar de Dios. Fuera de nosotros, el orden creado nos grita como el vocalista principal de una banda de metal. ¿No lo ves? ¿No lo entiendes? Hay un Dios que te creó, y eres responsable ante él. Podemos cerrar nuestros ojos y cubrir nuestros oídos, pero eso no cambiará la realidad. Y dentro de nuestras propias mentes, nuestras conciencias no nos dejarán en paz.
[Recuerdo que antes de ser cristiano, amigos no cristianos me animarían a hacer esto y aquello —hacer trampa en un examen, acostarme al azar con alguien en una fiesta—, sin embargo, no podía ignorar la sensación de que algo estaba inherentemente mal con tales cosas. Y no es como si hubiese crecido en una familia religiosa o escuchado alguna vez el evangelio. La vida se convierte en un constante intento de explicarle a nuestra conciencia porque aunque sabemos lo que debemos hacer, no lo hacemos. En diferentes niveles todos rechazamos el conocimiento que Dios ha provisto de manera general, y solo esto es suficiente para condenarnos. Así que en este sentido, la revelación general es completamente autoritativa, suficiente y perspicaz (=clara), pero no es salvífica. No puede salvar por sí sola].
Debido a que el pecado ciega y distorsiona nuestras percepciones de Dios, si debemos conocer cómo es Dios realmente, debemos ir a su revelación en la Biblia.
Pero antes, cuando piensas en describir a Dios según la Escritura, ¿cuáles son algunas de las primeras palabras que se te ocurren? (por ejemplo. amoroso, soberano, bueno). Estas palabras constituyen los atributos de Dios.
Cuando los teólogos hablan de los atributos de Dios, se refieren a aquellas cualidades que son esenciales a la naturaleza de Dios, quién es y cómo es.
La mayoría de los teólogos sistemáticos escogen clasificar a los atributos de Dios dividiéndolos en varias clases: atributos incomunicables (aquellos atributos que solo Dios posee: omnipotencia, omnisciencia, etc.) y atributos comunicables (aquellos atributos que compartimos, aunque sea de manera caída y finita, con Dios: amor, justicia, etc.).
3.1. Atributos incomunicables
3.1.1. La independencia o autoexistencia de Dios [Aseidad]
(Ex 3.14; Sal. 50:8-15; Véase también Sal. 33:11; 115:3; Is. 40:18 ff.; Dn. 4:35; Juan 5:26; Ro. 11:33-36; Hechos 17:25; Ap. 4:11).
La existencia y el carácter de Dios están determinados solo por él y no dependen de nadie ni de ninguna otra cosa. Esto a veces se conoce como aseidad (a se = tener vida en sí mismo). Él posee todas las cosas, no tiene necesidades fuera de sí mismo. Dios no nos creó porque estaba solo y necesitaba compañía o necesitaba que lo completáramos.
En la trinidad, Dios es autoexistente, autosuficiente y autónomo. «YO SOY EL QUE SOY» (Ex 3:14). Él no necesita nada. Nosotros necesitamos horas y horas de sueño para poder mantener nuestros ojos abiertos, agua para mantenernos vivos, comida para tener energía, refugios para tener protección, doctores para nuestra salud, maestros que nos enseñen todas las cosas que no conocemos y que luego olvidamos rápidamente… Podría seguir y seguir [los dioses paganos necesitan cosas…].
¿Dios? No necesita…. ¡nada! [2 S. 7:14]. Vida, fortaleza, protección, salud, conocimiento, ¡lo tiene todo en él! … y es exactamente por ello que podemos ir a él y depender de él en todo tiempo. Él es Rey. Su palabra gobierna. Literalmente. Pero él no es la clase de rey que está limitado por déficits presupuestarios, un congreso dividido o la debilidad de la edad. Él está totalmente libre de todas esas limitaciones. Porque él no depende de nada ni de nadie, él siempre capaz de estar allí para su pueblo. Su independencia y autoexistencia debe ser un gran estimulo para nosotros.
3.1.2. La inmutabilidad de Dios
En segundo lugar, Dios es inmutable. Es decir, Dios en su naturaleza, carácter y propósitos, no cambia. Nosotros tenemos que cambiar nuestros planes todo el tiempo, ya sea por falta de previsión y conocimiento necesarios para anticipar todas las contingencias o porque no tenemos el poder y la capacidad de llevar a cabo lo que planificamos.
Pero no sucede así con Dios. Dios tiene todo el poder y el conocimiento. Inundaciones, nieve, fuego, caídas de gobierno: nada como esto frustra sus propósitos. Nada toma a Dios por sorpresa. Dios nunca tiene que recurrir al plan B o C. Él no necesita un plan de contingencia, ni una opción alternativa, ni una ruta de escape de emergencia.
Prácticamente, esto significa que siempre podemos confiar en él y confiar en su palabra. Él siempre actuará de conformidad con lo que ha prometido. Y entonces tenemos confianza en él. Vivimos como en la superficie de un océano inquieto, todo cambia y cambia sobre nosotros. Siempre estamos tratando de recuperar nuestro equilibrio en este mundo. Pero Dios… es una roca en medio de esas aguas fluctuantes. Y así, con una confianza inquebrantable, podemos apoyarnos firmemente en él.
Algunos rechazan esta enseñanza. Dirán que Dios no puede conocer nuestra decisión futura para que esas decisiones sean totalmente libres. Porque si las conoce de antemano, eso significa que necesariamente sucederán, lo que significa que la decisión no puede ser verdaderamente libre, ya que solo podríamos haber hecho lo que Dios ya conocía, y nada más (por ejemplo, lo que vamos a almorzar). Entonces dirán que Dios es un gran adivino, pero como él finalmente no lo sabe, no podemos decir que sea inmutable. Al igual que nosotros, tendrá que cambiar de opinión.
Bíblicamente, Dios tiene emociones. Él no es el motor inmóvil del pensamiento griego. Es solo que sus emociones no son como las nuestras. Nosotros somos sorprendidos, tomados por sorpresa, confundidos, heridos, lloramos. En nuestro enojo, arremetemos. Dios también puede llorar, pero no de la misma manera. Cuando él sufre, él elige hacerlo. Sus pasiones son reales, pero ellas no lo gobiernan. La ira nos gobierna, pero Dios gobierna sobre la ira. Esa es la diferencia fundamental.
[Así que cuando el Catecismo Menor de Westminster dice que Dios no tiene «partes o pasiones», no niega la capacidad de respuesta de Dios a la acción de las criaturas, sino que niega (a) que Dios está «compuesto» de varias facultades o emociones y (b) que Dios es llevado cautivo por cualquier otra cosa que no sea su propia naturaleza. El testimonio bíblico constituyente es que aunque Dios puede ser provocado, Dios no puede ser vencido por la sorpresa, la angustia, el enojo, la compasión o la oposición. Buenas noticias para aquellos que merecen la ira de Dios [Oseas 11:9].
Hay muchas cosas que podríamos decir, pero la Escritura es clara. Números 23:19: «Dios no es hombre, para que mienta, ni hijo de hombre, para que se arrepienta. Él dijo, ¿y no lo hará? Habló, ¿y no lo ejecutará?». O 1 Samuel 15:29: «Además, el que es la Gloria de Israel no mentirá, ni se arrepentirá, porque no es hombre para que se arrepienta».
Dios es perfectamente inmutable y, por tanto, perfectamente confiable.
3.1.3. Dios es infinito
En tercer lugar, la Biblia también enseña que Dios es infinito. Esto significa que no hay limitación a las perfecciones de Dios. Su infinitud se expresa de varias maneras, como en el espacio, en el poder y en el tiempo.
Primero, Dios es infinito en el espacio u omnipresente. Esto significa que Dios trasciende las limitaciones espaciales, no tiene tamaño y está presente en todo el espacio con todo su ser. Cuando las personas se refieren a Dios como «un gran Dios», se están refiriendo a su grandeza más que a una medida cuantitativa. El Salmo 139 transmite esto claramente cuando dice: «¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y dónde huiré de tu presencia? Si subiere a los cielos, allí estás tú; y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí tú estás. Si tomare las alas del alba y habitare en el extremo del mar, aun allí me guiará tu mano, y me asirá tu diestra».
Una consecuencia de esto es que Dios es espíritu (Jn. 4:24). Él es incorpóreo. No está hecho de materia, no tiene partes ni dimensiones.
Aunque Dios está completamente presente en todas las cosas, es distinto de todas las cosas. El panteísmo afirma que Dios menos el mundo = 0. Están perfectamente identificados. La Biblia afirma que Dios menos el mundo = Dios. Él es distinto de todo lo creado. Entonces, que Dios se mude a mi casa no significa que tenga que mudarme. Pensamos en la presencia en términos de lo físico, no es así con Dios. Entonces, cuando leemos que el Espíritu «mora» o «permanece» en un cristiano, o leemos que Dios está «en el cielo», no se refiere tanto a la ubicación como a la relación. El Espíritu mora porque está presente con nosotros de una manera salvadora. Podemos «entrar en su presencia» no porque nos hayamos acercado espacialmente a Dios, sino porque accedemos a través de Cristo a una nueva relación con Dios donde podemos llevar todo ante el trono de su gracia. Entonces el infierno no es la ausencia de Dios, sino la ausencia de Dios de una manera salvadora. El infierno es la presencia de Dios en la plenitud de su ira.
Hablando en términos prácticos, la omnipresencia de Dios significa que siempre podemos estar seguros de la atención indivisa de Dios. No necesitamos hacer cola, hacer una cita o realizar una peregrinación religiosa. ¡Estamos en su presencia! Pero también es una advertencia. No tenemos lugar para escondernos. No hay un rincón del universo donde Dios no esté. Él lo ve todo. Jean Paul Sartre llama a Dios el «voyeur cósmico» porque odia la idea de que Dios está en todas partes. Esto significa que somos responsables. «Las escondidas» no es un juego que podamos jugar con Dios en nuestros pecados. No deberíamos engañarnos a nosotros mismos. Entonces, si estás tratando de esconderte, solo sal y confiésalo. No estás engañando a Dios. Reconcíliate con él.
Pero Dios no solo es omnipresente, también es infinito en poder u omnipotente. Dios puede hacer todo lo que decida hacer. Jesús nos dice en Mateo 19:26: «para Dios todo es posible». Jeremías en Jer. 32:17 declara que no hay nada demasiado difícil para el Señor Soberano. ¿Entendiste? Nada es demasiado difícil para Dios.
¿Significa esto que Dios puede hacer todo? Pregunta clásica de primer año universitario: «¿Puede Dios hacer una roca tan grande que no pueda moverla?». Estás atrapado. Pero esa pregunta presenta un falso dilema basado en una suposición falsa, que Dios puede hacer cualquier cosa. Es mejor decir: «Dios puede hacer todo» al decir que «Dios puede hacer todo lo que quiera y sea consecuente con su carácter». Por ejemplo, según Hebreos, Dios no puede mentir (Hebreos 6:18). En 2 Timoteo 2:13, encontramos que Dios no puede negarse a sí mismo. Dios no puede dejar de ser Dios o actuar de una manera inconsistente con cualquiera de sus otros atributos.
Esto también es un gran estímulo. Un dios que puede sentir, pero no ayudar es de poca utilidad. Es un consuelo en nuestra persecución. «Jehová es mi luz y mi salvación, ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida, ¿de quién he de atemorizarme?» (Sal. 27:1) Es un consuelo en nuestras oraciones. «Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos…» (Efesios 3:20). Nos da confianza en el futuro. «Y a Aquel que es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros sin mancha delante de su gloria con gran alegría, al único y sabio Dios, nuestro Salvador, sea gloria y majestad, imperio y potencia, ahora y por todos los siglos. Amén» (Judas 24-25). Entonces, si Dios no responde nuestras oraciones o responde de una manera particular, confiamos en su sabiduría, la cual estudiaremos la próxima semana.
Pero Dios también es infinito en el tiempo, eterno. El Salmo 90:2 dice: «Antes que naciesen los montes y formases la tierra y el mundo, desde el siglo y hasta el siglo, tú eres Dios». En Apocalipsis, el Señor Dios dice: «Yo soy el Alfa y la Omega… el que es y que era y que ha de venir». Esto no significa que Dios está en todas partes en el tiempo, sino que trasciende las limitaciones del tiempo. Él no tiene principio ni fin. Algunos han comparado el tiempo con un largo desfile. Estamos en el desfile, marchando solos, experimentando solo una sección de él. Mientras que Dios se encuentra en la cima de una montaña, lo ve todo a la vez. No lo está pasando por alto, por así decirlo.
Prácticamente, esto significa que Dios siempre estará ahí para nosotros. No será ese amigo que se aleja, o peor aún, muere sobre nosotros. Él siempre fue y será, y por eso siempre está ahí para nosotros. Podemos hacer todos nuestros planes en torno a él, confiar en él, saber que él estará allí, porque él es eterno.
Hermano, Dios no es como nosotros. Él es majestuoso, glorioso. Perfectamente autosuficiente, con planes perfectos, potencia perfecta, cubriendo todo, todo el tiempo. Antes de irte, hazte esta única pregunta. A la luz de todo esto, ¿por qué te sentirías tentado a poner tu amor, seguridad, bienestar en cualquier otra persona?
ORACIÓN
«¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios!
¡Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos!
Porque ¿quién entendió la mente del Señor?
¿O quién fue su consejero?
¿O quién le dijo a él primero, para que le fuese recompensado?
Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas.
A él sea la gloria por los siglos. Amén».
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Soldados de Jesucristo

Mi alegría es tan efímera ¿Cómo puedo hacer que dure?
John Piper Responde
Episodio 38

Es el fundador y escritor principal de DesiringGod.com y es presidente de Bethlehem College & Seminary. Durante 33 años Piper ha servido como pastor de Bethlehem Baptis Church. Ha escrito más de 50 libros, entre ellos Cinco puntos y Viviendo en la luz: dinero, sexo & poder.
Es uno de los escritores cristianos más reconocidos de las últimas décadas. Su escritura es caracterizada por un corazón pastoral y un estilo confrontador, pero también alentador. Sus más de 30 años de ministerio están recopilados gratuitamente en artículos y vídeos. Los puedes encontrar en: DesiringGod.org.
El pastor John Piper vive en la ciudad de Minneapolis, Estados Unidos con su esposa Noel. Tiene cinco hijos y catorce nietos.
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Aviva Nuestros Corazones

Serie: El hermoso diseño de Dios para la mujer – Viviendo Tito 2:1-5
A20 – Enseña con tu vida
https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/Ensena-con-tu-vida/
Carmen Espaillat: ¿No te sientes capacitada para enseñar a otros? Nancy Leigh DeMoss comprende el sentir que tienen muchas mujeres en cuanto a esto.
Nancy Leigh DeMoss : He desperdiciado una gran parte de mi vida. He tomado muchas decisiones incorrectas. He fracasado en muchos aspectos. Estoy segura que mientras vas entrando en años mayor es el catálogo de fracasos que Satanás puede sacarte en cara, y decirte: “no hay nada que puedas ofrecer”.
Enseña de tus fracasos. Enseña de lo que Dios te mostró cuando echaste algo a perder, cuando no confiaste en Él; enseña lo que aprendiste a través de eso, sobre dónde te encontró Dios, de las adicciones que tenías; enseña sobre las maneras como fracasaste. Enseña con tu vida, y ayuda a aquellos que vienen detrás de ti para que sean protegidos y guardados en sus pasos. Mi vida ha sido muy enriquecida debido a algunas personas mayores que han invertido en mi vida.
Carmen : Esto es Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.
Hoy al continuar con la serie El hermoso diseño de Dios para la mujer: Viviendo Tito 2:1-5 escucharás buenas noticias para las personas imperfectas.
Aquí está Nancy Leigh DeMoss.
Nancy : Pat Moore era una diseñadora industrial que diseñaba productos que eran usados por la gente para diferentes aplicaciones. Un día a la edad de 26 años, se dio cuenta que —debido a una variedad de razones— muchos de los productos que se usaban en nuestra cultura no eran adecuados o no funcionaban bien para los ancianos. Así que a la edad de 26 años, Pat Moore se propuso descubrir cómo era la vida realmente para los ancianos e hizo un experimento fascinante.
En el transcurso de tres años, ella viajó a través de los Estados Unidos y Canadá, visitando 116 ciudades, disfrazada de una indefensa anciana de 85 años. Ella usó maquillaje profesional; una peluca canosa; unos lentes especiales que le causaban una visión borrosa. Hizo muchas cosas. Usó un aparato ortopédico especial que hacía que su cuerpo se moviera más despacio, y que la hacía sentir y actuar y conducirse como una anciana. Ella quería ver qué tipo de respuesta y qué reacciones provocaría en las personas. Yo he visto fotos de ella en ese disfraz, y no creerías que esta sea una mujer de 26 años.
En 1984, después de transcurridos los tres años de este experimento, ella escribió un libro llamado “Disfrazada” (“Disguised”). Es un relato de primera mano de lo que ella experimentó durante esos años. Habla acerca de cómo los ancianos, como regla general, la trataban con cariño, pero como las personas jóvenes a menudo eran ásperos con ella. En un momento dado, fue asaltada por un grupo de niños de 13 años. Fue golpeada tan severamente que sufrió lesiones serias y permanentes en su espalda. Ella usa el término “rechazo social” para describir cómo la trataban los más jóvenes.
La actitud de la Escritura hacia los ancianos nunca pudiera ser caracterizada como “rechazo social”. Nada pudiera estar más lejos de como Dios ve a los ancianos. Contrariamente al “rechazo social,” en Tito capítulo 2, vamos a ver que los ancianos, los creyentes ancianos, juegan un papel vital en la iglesia y en el progreso del reino de Dios.
Déjame tomar un momento para restablecer donde estamos. Espero que a través de esta serie, que continuará por un buen número de semanas, estés leyendo junto con nosotras el libro de Tito. Espero que estés tomando tiempo cada día por 30 días (lanzamos un reto de 30 días para leer el libro) para meditar en él, para dejar que Dios te hable por medio de él. Eso es importante para que al estudiar estos pocos versos de Tito 2 en los que nos vamos a enfocar, tengas mejor sentido de cómo encajan y cómo se relacionan al resto del libro.
Vimos que en el capítulo 1, el apóstol Pablo se dirige a los líderes espirituales—a los ancianos o supervisores. Estos líderes deben vivir vidas piadosas; eso es lo que los califica. No pueden ser líderes espirituales en la iglesia —o no deben serlo— si sus vidas y sus familias no son ejemplares. Su función y su responsabilidad es enseñar sana doctrina y corregir a aquellos que no la enseñan, para que el rebaño sea protegido de lo que no es sana doctrina (ver versículos 5-9).
Luego en el capítulo 2 llegamos a un énfasis para los miembros de la iglesia, para los seguidores, para aquellos que no necesariamente son líderes. Vemos que deben vivir sus vidas de una manera que sea consistente con la sana doctrina. Vemos la influencia y el impacto que nuestras vidas tienen en los demás. Ya sea que seamos hombres o mujeres, jóvenes o ancianos, independientemente de la posición o la época de la vida, debemos vivir de acuerdo con la sana doctrina. Nuestras vidas deben tener influencia sobre los demás—de hecho tiene influencia, sea para bien o para mal.
Pablo dice en el capítulo 2, versículo 1, “pero en cuanto a ti, Tito, enseña lo que está de acuerdo a la sana doctrina”. Nuevamente, eso quiere decir no solo la sana doctrina por sí sola, sino como ésta se aplica a la vida. Es la Palabra de Dios la que produce vidas agradables al Señor.
Luego él sigue en el versículo 2, él dice a los ancianos—esto es lo que va de acuerdo con la sana doctrina, esta es la aplicación de la sana doctrina, así es como luce cuando la encarnas: “Los ancianos deben ser sobrios, dignos, prudentes, sanos en la fe, en el amor, en la perseverancia”.
Luego, así es como luce la sana doctrina en el caso de las ancianas, versículo 3, “asimismo, las ancianas deben ser reverentes en su conducta: no calumniadoras ni esclavas de mucho vino, que enseñen lo bueno, que enseñen a las jóvenes”.
Así es como luce la sana doctrina para las mujeres jóvenes: “[enseña a] las jóvenes a que amen a sus maridos, a que amen a sus hijos, a ser prudentes, puras, hacendosas en el hogar, amables, sujetas a sus maridos, para que la Palabra de Dios no sea blasfemada”.
Versículo 6, “Asimismo, exhorta a los jóvenes que sean prudentes”. Así es como se manifiesta la sana doctrina en los hombres jóvenes. Luego él sigue hablando a aquellos que son esclavos o sirvientes y continúa en el siguiente texto.
Déjame detenerme aquí porque este es el párrafo en el que nos queremos enfocar durante esta serie. Nota que antes que todo Pablo da dirección distintiva a los hombres y mujeres, y es diferente para cada uno. Pienso que es porque los hombres y mujeres tienen tentaciones diferentes, tendencias diferentes, inclinaciones diferentes en cuanto a cómo caemos en pecado.
Todos necesitamos sana doctrina, pero la forma como esta se encarna en nuestras vidas y las cosas que deben ser enfatizadas pudieran diferir. Él hace distinciones entre jóvenes y ancianos, porque en las diversas épocas de la vida hay diferentes tentaciones, diferentes maneras en las que tenemos que ser recordados sobre la necesidad de aplicar sana doctrina. Hay personas en diversos estados socio-económicos, personas con diferentes papeles y responsabilidades, líderes y seguidores. Pablo hace distinciones entre esas categorías de personas porque la forma en que vivimos la sana doctrina tiene implicaciones prácticas para cada una de esas categorías.
Observa también que, en este párrafo que acabamos de leer, no hay excepciones. Casi todos caen en una de estas categorías. O eres un hombre o eres mujer; o eres joven o anciano. Ahora bien, debería estar muy claro si eres un hombre o una mujer, lo que quizás no esté muy claro es si eres joven o eres mayor, pero esto nos cubre a todos. Él incluye a los líderes e incluye a los seguidores. Él está diciendo que la doctrina aplica a todos.
No solo los ministros están supuestos a conocer la doctrina y vivir la doctrina. Alguna clase de cristiano maduro que se supone que conozca y viva la doctrina. Él está diciendo que cada persona en cada época y categoría de la vida tiene implicaciones que necesitan seguir en relación a la doctrina.
Observa que él comienza con los ancianos, luego pasa a las ancianas. Comienza con las ancianos primero, y es lo que vamos a hacer en esta serie. Luego pasa a las mujeres jóvenes y luego a los hombres jóvenes. Queremos tomarlo en el mismo orden. Hoy solo quiero introducir el concepto de los creyentes mayores, de los ancianos. Vamos a revisar los pasajes dirigidos a los hombres y a las mujeres, porque hay aplicaciones para todas nosotras como mujeres.
Primero solo quiero concentrarme en este asunto sobre la participación de los ancianos en la iglesia. La iglesia necesita y debe tener personas jóvenes y ancianas. Resulta triste para mí ver hoy ciertas iglesias o grupos cristianos haciéndose tan homogéneos que solo acomodan a un grupo de personas. Escuchas acerca de iglesias que están tratando de alcanzar a esta o aquella generación, o a un grupo particular de personas.
Recientemente estuve en una iglesia; era una iglesia pequeña que consistía, casi exclusivamente, de personas mayores. Pensé, “Esta iglesia se está perdiendo de lo que la gente joven podría traer a la vida de esa congregación”. Pero luego hay algunas iglesias hoy que atraen casi exclusivamente a personas de veintitantos, o treinta y tantos, o familias jóvenes, o profesionales jóvenes, o jóvenes solteros. Tienes estos grupos que quizás se disfruten entre ellos, o tengan mucho en común unos con otros, pero no tienen el beneficio de la sabiduría y la gracia o la oportunidad de tener mentores ancianos.
Antes de hablar sobre mujeres u hombres ancianos creyentes, primero vamos a definir ¿quién es un anciano? Todo el mundo está esperando a que yo conteste esa pregunta. Algunos dicen que la ancianidad es siempre 15 años más de la edad que tienes. Cuanto más envejezco, más me convenzo de que eso es verdad. Los comentaristas generalmente están de acuerdo que cuando se menciona a las ancianas en las Escrituras se está refiriendo a personas que ya han pasado sus años de crianza de niños, y están aproximadamente entre los 50 a 60 años de edad o más. Hablaremos más de eso cuando toquemos específicamente en el versículo de las mujeres ancianas.
Recibí un correo electrónico de una amiga hace un tiempo. Estábamos intercambiando pensamientos acerca de esto de la vejez, y ella dijo algo que pienso que muchas mujeres sienten. Ella dijo, “La idea de envejecer me espanta y me horroriza”. Ahora bien, esta era una mujer en sus 40. Pienso que así es como muchas mujeres se sienten. La idea de envejecer es una cosa espantosa y horrorosa, quizás para algunas.
Mientras estaba estudiando este pasaje la semana pasada, dos personas diferentes me mandaron artículos por correo electrónico. Fue interesante ver que las dos señalaron la fijación de nuestra cultura de lucir y mantenerse joven. El primero era una entrevista de AOL con una mujer llamada Anne Kreamer, que tiene 51 años de edad, y ella ha escrito un libro llamado “Going Gray” (“Dejándome las canas”).
Señalaba que 65% de las mujeres sobre la edad de 40 años se tiñen el cabello. En esta entrevista le preguntaron a Anne Kreamer: “Tú decidiste cambiar de un tinte castaño a gris natural. ¿Por qué hiciste eso?” Su respuesta fue,
“Hace dos años, a la edad de 49, me vi en una foto, y pensé, “¿A quién estoy engañando? No se veía real.” Así que después de 24 años de teñirme el cabello cada tres semanas, decidí averiguar mi verdadero color y liberarme de ese yugo.
Estoy agradecida de decir que yo me liberé de esa esclavitud a mediados de mis 30s. Alrededor de ese tiempo decidí, “¿sabes qué?, yo me gané estas canas.” Pero ese es un asunto crítico para muchas mujeres hoy. No quiero decir que el teñirse o dejar de teñirse es un asunto de espiritualidad. Solo estoy diciendo que somos una cultura que le preocupa mucho el mantenerse luciendo joven.
Una hora después alguien me envió otro artículo de The New York Times de la sección de Moda y Estilo. Se titulaba, “¿Es el trabajo de la mamá realmente necesario?” Hablaba acerca de lo que los cirujanos plásticos llaman el “cambio radical de mamá”. Este articulo era acerca de varios procedimientos y cirugías diseñadas para “renovar el cuerpo después de un embarazo”. Ciertamente, no importa cuántas cirugías te hagas, de todas formas vas a envejecer, pero esto muestra que nuestra cultura tiene una fijación de mantenerse luciendo joven.
Al llegar a Tito capítulo 2, donde nos pasaremos las próximas semanas, vemos el valor que tienen los creyentes ancianos y el hecho de que son cruciales para la vida de la iglesia. También vemos un respeto para las mujeres maduras, por su experiencia , por la experiencia que viene con la edad—lo contrario a nuestra manera de pensar de hoy donde idolatramos la juventud. Tendemos a servir a la juventud y a pasar por alto a los ancianos.
Ahora bien, el apóstol Pablo no solo enfatiza la importancia y el valor que las personas mayores traen a la vida de la iglesia, sino que también habla acerca de lo que es importante para los ancianos, acerca de cuáles deben ser sus prioridades, de cuál debe ser su enfoque. Así que, antes de adentrarnos en los detalles y las características específicas y las cualidades que deben ser verdaderas en las mujeres ancianas, solo quiero decirles unas palabras a aquellos que están en la etapa de la ancianidad en su vida y luego unas cuantas palabras a aquellos que son jóvenes.
Antes que todo, unas cuantas palabras a los mayores, y tú puedes decidir si tú estás en ese grupo—todos estamos envejeciendo, así que en un sentido esto podría aplicar a todas nosotras. Primero está la madurez cronológica—esto es envejecer, cumplir años, ir avanzando en años—la madurez cronológica debe estar acompañada con crecimiento espiritual y madurez. A medida que envejeces en edad, debes estar madurando espiritualmente, madurando a la semejanza de Cristo. Me encanta ese versículo, Proverbios capítulo 4, versículo 18, y a menudo pongo esto en tarjetas de cumpleaños o en saludos a cumpleañeros. Dice, “Mas la senda de los justos es como la luz de la aurora, que va aumentando en resplandor hasta que es pleno día”.
Cuando estas llegando a tus 50, 60, 70, no tiendes a ver tu vida como cada vez más brillante y más plena. Tendemos a pensar que estamos yendo cuesta abajo—así es como la gente habla sobre el envejecimiento hoy en día. La perspectiva de Dios consiste en que si eres una persona justa, si eres una creyente, tu vida es como la luz de la aurora—comienza como un rayito de luz, y luego a medida que transcurre el día y se acerca más y más al mediodía, el sol se pone más y más alto en el cielo, hasta que justo al mediodía la luz está en su máximo esplendor.
Espiritualmente hablando, así es como debe verse el envejecimiento. Nunca debe haber un tiempo en tu vida —sin importar la edad que tengas— cuando pares de florecer, de crecer, y de ser fructífera; nunca. Nunca llegará el momento de jubilarte espiritualmente; nunca llegará el momento donde te tengas que echar a un lado.
Una vez más, aquí está otro pasaje que me encanta, Salmos capítulo 92 versículos 12-15.
El justo florecerá como la palma, crecerá como cedro en el Líbano. Plantados en la casa del Señor, florecerán en los atrios de nuestro Dios. Aun en la vejez darán fruto; estarán vigorosos y muy verdes, [imagen de vitalidad] para anunciar cuan recto es el Señor, mi roca, y que no hay injusticia en Él.
Esa es una descripción de personas ancianas piadosas. Están floreciendo. Están creciendo. Están llenos de vitalidad espiritual . Sus cuerpos físicos pueden estar disminuyendo, es parte de la maldición de la caída. Pero su hombre interior si está siendo renovado día a día. Están creciendo; están floreciendo, y nunca dejan de dar fruto. Ellos nunca paran de proclamar a otros la bondad y las maravillas de Cristo y de Su Evangelio.
Miro hacia allá y veo a mi amiga Peg Campbell. Los padres de Peg, Al y Margaret, son una imagen de este pasaje—una pareja anciana piadosa, ahora en sus 80, que son espiritualmente vibrantes. Ahora bien, todavía no han llegado, y ellos serán los primeros en decirte eso. Eso no pasa hasta que veamos a Jesús cara a cara. Pero yo he observado a esta pareja a través de los años, y algunos de ustedes han escuchado a Al Sanders, es la voz en el programa radial de Joni Eareckson Tada. Los Sanders han estado en la radio cristiana por muchos años, pero qué increíble desafío y qué bendición ha sido ver a parejas como Al y Margaret creciendo en gracia, cada vez más llenos y brillantes y amando al Señor y amando a la gente y viviendo la sana doctrina, como octogenarios—así es como debe ser.
Y ahora me dirijo a las personas ancianas: déjame decirte que tú debes ser modelo. Debes ser ejemplo. Tu carácter, tu estilo de vida debe ser digno de respeto. Debes tener una vida que los demás puedan señalar y decir, “así es como quiero ser cuando tenga tu edad,” una vida que es digna de imitar; una vida que es digna de seguir. Porque tú sigues a Cristo, debes ser un modelo para otros.
Pero hay algo más—también debes ser un mentor—no solo un modelo, sino también un mentor. Necesitas estar enseñando de tus propias experiencias para proveer aliento y exhortación y desafío a aquellos que son más jóvenes que tú.
Ahora, tú dirás, “He desperdiciado mucho de mi vida. He tomado muchas decisiones incorrectas. He fracasado en muchos aspectos”. Estoy segura que mientras vas entrando en años mayor es el catálogo de fracasos que Satanás puede sacarte en cara, y decirte: “No hay nada que puedas ofrecer”.
Enseña de tus fracasos. Enseña sobre lo que Dios te mostró cuando echaste todo a perder, cuando no confiaste en Él; enseña lo que aprendiste a través de eso, donde te encontró Dios, sobre de las adicciones que tenías, acerca de las maneras en que fracasaste. Enseña con tu vida, y ayuda a aquellos que vienen detrás de ti para que sean protegidos y guardados en sus pasos. Mientras avanzo en años siento que mi vida es mucho más rica hoy gracias a las personas mayores que invirtieron en mi vida y modelaron para mí y fueron mis mentores en los caminos de Dios.
Quiero retar a las personas mayores a estar dispuestas a tomar iniciativa y acercarse a las personas jóvenes en la comunidad de la fe. Una de las cosas que escuché sobre de las ancianas, acerca de mujeres mayores en la iglesia, escuché decir, “simplemente no quieren ser mentores”. Luego, claro, escucho también algunas de las personas mayores decir que los jóvenes simplemente no quieren tener un mentor.
¿Sabes qué? Ya seas joven o anciana, toma la iniciativa. Acércate. Si eres anciana, busca a una mujer joven. No tienes que tener un doctorado en teología. No tienes que haber ido al seminario. No tienes que ser una gran maestra de la Biblia. Solo abre tu vida y abre la Palabra de Dios, y camina al lado de algunas de estas mujeres jóvenes y disponte a compartir de tu vida.
Finalmente solo una breve palabra a aquellas que son jóvenes: Job 12:12 dice, “En los ancianos está la sabiduría, y en largura de días el entendimiento”. Puedes ser joven y sabio, pero hay algunos aspectos de sabiduría y entendimiento que solo puedes obtener con la experiencia de la vida. Acuérdate de eso, y luego recuerda que Dios se preocupa sobre cómo tratamos a los creyentes mayores. Deben ser tratados con honor y respeto.
Levítico 19:32 dice, “Delante de las canas te pondrás en pie; honrarás al anciano, y a tu Dios temerás; Yo soy el Señor”. La manera como tratas a los ancianos es una evidencia de la manera como tú tratas al Señor.
Ahora eso no quiere decir que nunca van a cometer un error, pero el apóstol Pablo enseñó a los pastores Timoteo y Tito, que si esos ancianos estaban en el error, cuando apelaran a ellos, debían hacerlo de manera humilde y con respeto. No es que no puedes retar su estilo de vida y las elecciones que una persona mayor haga, pero Pablo dice a Timoteo en 1 Timoteo 5, “No reprendas con dureza al anciano, sino, más bien, exhórtalo como a padre; a los más jóvenes como a hermanos, a las ancianas como a madres; a las más jóvenes como a hermanas, con toda pureza” (versículo 1).
Luego a las mujeres jóvenes—y todas somos más jóvenes para alguien y todas somos mayores para alguien. Mujeres jóvenes, sean enseñables; humildes. Valora la experiencia de la vida de las mujeres mayores a tu alrededor. Solicita su opinión. Recibe instrucción y corrección con humildad. Haz preguntas. Escucha.
Una vez más, yo he aprendido tanto al buscar a personas mayores. Fui y me senté no hace mucho tiempo con mi querido amigo pastor de mucho tiempo, Ray Ortlund y su esposa Anne, Ray ya está en la presencia del Señor (son buenos amigos de Al y Margaret Sanders los que acabo de mencionar, otra pareja en sus 80s).
Les pedí consejo. Les pedí su opinión. Estoy tan contenta de haberlo hecho, porque en cuestión de meses Ray se fue con el Señor, y no tuve otra oportunidad. Pero ellos se derramaron sobre mi vida en ese almuerzo. Hubo algunas lágrimas. Hubo sabiduría compartida. Todavía estoy viviendo del rejuvenecimiento y aliento y gracia que recibí de esa pareja anciana mientras nos sentamos a almorzar juntos.
Haz preguntas. Escucha. Aprende. Aprende de sus vidas. Aprende al observar. Aprende al escuchar lo que tienen que decir. Si tú quieres ser el tipo de anciana que trae gloria a Dios, entonces aprende de las vidas de ancianas quienes ya han caminado por allí antes que tú.
Carmen: Si no estás aprendiendo de las ancianas, te estás perdiendo recursos incalculables. Nancy Leigh DeMoss nos ha estado recordando esto y estará de regreso para orar.
Todos tenemos debilidades y defectos en nuestro carácter. Si no le permites a Dios tratar con esas debilidades, se harán más pronunciadas mientras más avanzas en edad. Descubre por qué cuando Nancy continúe en Tito 2 en el siguiente programa.
Ahora ella está de regreso para orar.
Nancy : Gracias, Señor, por el ejemplo sabio y piadoso de algunos de los ancianos que has puesto en mi vida. Te pido que en esta época de mi vida Tú me estés haciendo el tipo de mujer que será modelo y mentora, que tiene una vida digna de imitar para aquellos que vienen detrás. Padre, enséñanos dentro de la iglesia, a ancianos y jóvenes, a glorificarte a Ti en nuestras relaciones y enséñanos cómo crecemos y aprendemos a través de cada vida y a alentarnos unos a otros en nuestra fe como Tú nos has instruido que debemos hacer. Te lo pido en el nombre de Jesús, amén.
Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.
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Iglesia Evangélica de la Gracia

Serie: La iglesia local y el discipulado
3/9 – El papel de la disciplina en el proceso de discipulado
Giancarlo Montemayor
El papel de la disciplina en el proceso de discipulado – Giancarlo Montemayor
La iglesia local y el discipulado
Intensivo 9 Marcas.
17 – 19 de Enero del 2020
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