El discipulado en la iglesia local

9Marcas

Serie: Discipulado

Clase 5

El discipulado en la iglesia local

Introducción

Durante las últimas cuatro semanas hemos reflexionado mucho acerca del tema del discipulado. Hemos hecho la pregunta «¿qué es el discipulado?» y hemos concluido consiste en relacionarse deliberada e intencionalmente con otro cristiano con el fin de hacerle un bien espiritual. Hemos preguntado «¿por qué participar en el discipulado?» y concluimos que es algo crítico para el bien de los demás, para nuestro gozo y para la gloria de Dios. Consideramos varias «barreras y excusas del discipulado» y prescindimos de ellas basado en el razonamiento lógico y la enseñanza de la Escritura. Finalmente, consideramos el objetivo y la meta de nuestras relaciones de discipulado y concluimos que el mayor objetivo de esta maravillosa obra es motivar a nuestro amigo a crecer en santidad, según lo evidenciado por una mayor obediencia a la voluntad revelada de Dios.

Hay una pregunta más que debemos responder antes de ir a asuntos específicos y prácticos que ocuparán el resto de esta clase. Nuestras últimas preguntas generales son: «¿qué lugar es mejor para establecer relaciones de discipulado?» y «¿cómo comenzamos?» Hoy hablaremos del razonamiento práctico, pero basado más que todo en el modelo de la Escritura de que el lugar principal para las relaciones de discipulado debe ser la iglesia local dondequiera que seamos miembros.

Ahora, primeramente quiero establecer que con esto NO estamos diciendo que es un error tener relaciones intencionales espiritualmente motivadoras con personas que no son de tu iglesia local. Eso no es lo que estamos diciendo. Y no estamos diciendo que está mal iniciar ese tipo de relaciones con un amigo de la escuela o el trabajo.

Lo que estoy diciendo es que el mejor lugar para tener relaciones de discipulado es en tu iglesia local. Eso parece ser una idea muy sencilla, pero aclaremos lo que quiero decir con ello. Lo que NO estoy diciendo es que todo discipulado debe tener lugar en el local de la iglesia, o que solo los líderes reconocidos de la iglesia local deben discipular, NI TAMPOCO pretendo decir que está mal invertir en personas que no son miembros de tu iglesia, como son los amigos cristianos del trabajo o la escuela.

Lo que ESTAMOS diciendo es que es bíblicamente sabio que la mayoría de nosotros tenga la mayor parte de nuestras relaciones de discipulado en el contexto de la iglesia local. Debemos tener una relación de discipulado con alguien que también es miembro de la misma iglesia, donde comparten la misma enseñanza y la misma comunidad cristiana.

¿Por qué discipular en el contexto de la iglesia local?

Comencemos con diez razones por las que debemos discipular en nuestra iglesia local, y luego presentaremos algunas ideas sobre cómo puede ser hecho esto. Esta lista no es exhaustiva ni tampoco se encuentra en orden de importancia.

Hacer que tu iglesia sea la plataforma primaria para las relaciones de discipulado individuales tiene sentido y es una implicación necesaria de la enseñanza general de la Escritura con relación a la iglesia.

¿Por qué discipular en tu iglesia local?

Razón #1: porque Dios ha llamado a la iglesia a ser pura.

Considera el discipulado en tu iglesia local porque Dios ha llamado a la iglesia a ser pura. Leemos en Tito 2:14 que parte de la razón por la que Jesús vino al mundo fue para llamar y crear un pueblo puro para sí mismo conocido como la iglesia.

Pablo escribe: Tito 2:11-14 Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras. (RVR60)

Es en parte a través de las relaciones de discipulado que ayudamos a los demás cristianos a crecer en conocimiento y en santidad personal. Esta es una gran parte de lo que Jesús vino a hacer al mundo. Cuando trabajamos en relaciones de motivación especialmente entre aquellos que están en la iglesia, fomentamos el testimonio corporativo de la iglesia como cuerpo.

Este debe ser nuestro deseo para nuestra propia iglesia local, que sea un ejemplo radiante de la santidad y el poder transformador de Dios en la vida de su pueblo.

Razón #2: porque no tienes todos los dones espirituales. (Ver 1 Co. 12)

Debemos considerar el valor de la iglesia estableciendo el discipulado como una manera de equilibrar nuestra propia debilidad y falta de ciertos dones. Ser una fuente de motivación espiritual para los demás es mandatorio para la vida cristiana, pero tenemos áreas de debilidad y ceguera espiritual que también pueden limitar nuestra utilidad en el discipulado. Cuando nuestras relaciones de discipulado son establecidas en la comunidad de una iglesia local, hay otros en la mezcla relacional que ayudan a equilibrar la diferencia.

¿Dudas sobre participar en relaciones de discipulado porque eres tímido? ¿Estás dudando sobre participar en relaciones deliberadas de discipulado porque sientes que te falta capacidad y sabiduría para la tarea?

Bueno, tengo buenas nuevas: Dios sabe que no eres suficiente para esta gran tarea. En su bondad Dios nos la ha dado a nosotros la iglesia, y la iglesia es suficiente para la obra que pretende darle. Cuando discipulas en una relación de experiencia de iglesia compartida estas reconociendo que no tienes toda la sabiduría y exhortación que tu amigo necesita, pero te das cuenta de que a la iglesia como un cuerpo le es dada toda cosa buena que es necesaria para la tarea de evangelismo y discipulado. Dios no ha prometido darte todos los dones necesarios para exhortar y edificar a otros. Esa es una promesa que Él le ha hecho a toda la iglesia. No tienes todo lo que tu amigo necesita-por tanto tu amigo necesita una iglesia.

Tercero, debemos darnos cuenta de que en el contexto de relaciones de discipulado la iglesia provee una mejor y mayor rendición de cuentas que solo la de nuestro amigo. En la iglesia encontramos una red de relaciones con personas que nos conocen de una manera diferente y que ven nuestra relación con una perspectiva o preocupaciones diferentes. Esta red de relaciones significativas forma una «red de protección» espiritual que ayudará a tu amigo en los momentos difíciles más que solamente en tu relación.

Entiende que en parte la iglesia existe con el único propósito de aumentar la rendición de cuentas. La iglesia está formada no solo por el amor de Cristo sino también por su autoridad correctiva. Mateo 18 es Jesús dirigiendo a la iglesia sobre cómo actuar con alguien que no se arrepiente de su pecado.

Debemos darnos cuenta con toda humildad que un grupo de personas de una comunidad puede conocer a una persona mucho mejor de lo que puedes hacerlo a solas. Si te reúnes con un amigo del trabajo una vez a la semana para un café y discipular, hay limitaciones importantes en la manera que puedes conocer la vida de esa persona, pero en el contexto de una comunidad de iglesia hay por lo menos una mejor oportunidad de que la mezcla de relaciones provea una profundidad y textura de visión que produzca una mejor rendición de cuentas y protección.

Razón #4: porque tienes una cantidad de tiempo limitada. (Ver Efesios 5:16 y 1 Corintios 7:29)

Cuarto, todos somos desafiados por el hecho de que la vida es corta y nuestro tiempo es precioso. Para muchos de ustedes espero que sientan una gran presión tratando de equilibrar las demandas de su trabajo, parejas, hijos, familiares, ministerios de iglesia, evangelismo de vecindario y el deseo de tener relaciones de discipulado significativas. Piensa en algunas de las maneras en que el ministerio de la iglesia puede expandir tu ministerio de discipulado. Por ejemplo, hablamos acerca del uso previo de los momentos de enseñanza regular de la iglesia como el contenido de tus relaciones de discipulado—esto puede ser una manera de maximizar tu tiempo y ser fructífero en la vida de los demás en tu iglesia. Por tanto, considera reunirte con alguien de esta iglesia y hacer que el sermón del domingo en la mañana, o la conversación del domingo en la noche, o la clase del seminario de fundamento sea el contenido de tu relación de discipulado. Pueden hablar juntos sobre aplicación—como el sermón, la conversación o la lección aplican para sus vidas. No necesitan planificar y preparar un estudio bíblico ustedes mismos, en lugar de eso porque no permitir que la enseñanza pública de esta iglesia ayude a crecer y darle forma a ese hermano o hermana en Cristo aun cuando tu tiempo es muy limitado.

Razón #5: porque Dios es glorificado cuando el cuerpo crece unido. (Ro. 14:191 Co. 14:3-512)

Quinto, el cristianismo individualista es una contradicción. No fuiste hecho para vivir la vida cristiana solo. Si sientes que estas creciendo en madurez como cristiano mientras ignoras a los que están a tu alrededor, te desafío en lo que se refiere a la madurez que tienes. ¿En qué punto estas madurando si el cuerpo de Cristo no está reflejando su carácter con mayor claridad? Dios busca que nosotros le glorifiquemos primeramente a través de nuestra vida juntos como iglesia, por tanto debemos esforzarnos en crecer juntos en Él.

Independientemente de que te guste o no, cuando vives en el contexto de la comunidad tu vida está llamada a estar conectada con los demás. Mi hijo – amo verlo crecer. ¿No sería extraño si solo sus pies crecieran, pero su espalda y cuerpo permanecieran del mismo tamaño? Él se vería desproporcionado. El cuerpo de Cristo está llamado a crecer juntos. Mientras creces esto es recibido por los demás, quienes también crecen. Dios espera que nosotros maduremos juntos como comunidad, creciendo juntos hacia un mayor parecido a Cristo.[PAUSA PARA PREGUNTAS]

Razón #6: porque edificar la iglesia es para lo que fuiste dotado.

Sexto, debemos darnos cuenta de que este tipo de iglesia fundamentada en el discipulado está cerca del enfoque de lo que el Espíritu Santo buscaba cuando se te otorgaron los dones espirituales. Tus dones están destinados a bendecir el reino de Dios, si, pero especialmente a bendecir y edificar la iglesia local.

Pablo escribe acerca de esto en 1 Corintios 12:4-7 donde dice: Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo. Y hay diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo. Y hay diversidad de operaciones, pero Dios, que hace todas las cosas en todos, es el mismo. Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho. (RVR60)

De la misma manera, en 1 Corintios 14:12 Pablo nos dice: Así también vosotros; pues que anheláis dones espirituales, procurad abundar en ellos para edificación de la iglesia. (RVR60)

Existen muchos debates entre los evangélicos acerca de como exactamente pensar sobre estos dones espirituales. En la mayoría de los debates el propósito de estos dones es muchas veces pasado por alto. Los dones espirituales no son para tu satisfacción personal sino para la edificación de la iglesia.

Razón #7: porque discipular es una manera fundamental de mostrar amor por Cristo y por su iglesia.

Siete, si estás buscando una forma de mostrar amor por la iglesia de Dios, si estás agradecido por la manera en que Dios ha usado esta iglesia para impactar tu vida, entonces no puedo pensar en algo mejor que establecer hacer un bien intencional a otro miembro de tu iglesia local.

Tal y como consideramos anteriormente en este curso, Juan 15:12-15 nos dice como Jesús nos amó al entregar su vida y revelarnos la verdad del Padre. Podemos mostrar nuestro amor a aquellos que Dios a puesto en nuestra iglesia haciendo lo mismo. Puedes mostrar amor por este cuerpo local estableciendo hacer un bien intencional a otros miembros al motivarles y guiarles hacia una consideración más profunda y personal de la Palabra de Dios.

De la misma manera considera 1 Juan 4:19-21 Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero. Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto? Y nosotros tenemos este mandamiento de él: El que ama a Dios, ame también a su hermano. (RVR60)

Demostramos nuestro amor por Dios cuando amamos a los demás. Juan nos dice «quien ama a Dios debe amar a su hermano.» Lo segundo es una implicación necesaria de lo primero. Asimismo, Juan dice que si amas a Dios y odias a tu hermano, eres un mentiroso. Este lenguaje fuerte expresa que el amor por Cristo y por su pueblo está interrelacionado y no se separa fácilmente. Tu discipulado en la iglesia local es un manera de demostrar a los demás que realmente amas a Dios.

Razón #8: porque el discipulado fundamentado en la iglesia parece ser la hipótesis de todo el Nuevo Testamento.

Ocho, cuando observamos a lo largo del Nuevo Testamento vemos cristianos reunidos en la iglesia con el propósito de la edificación mutua.

Considera Hebreos 10:23-15 Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió. Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca. (RVR60)

Nota: cuando el autor nos dice que consideremos como podemos motivarnos unos a otros al amor y las buenas obras, su próximo pensamiento es que no debemos dejar de congregarnos como algunos tienen la costumbre de hacer.

Prácticamente cada epístola del Nuevo Testamento fue escrita para iglesias locales específicas con el fin de motivar el crecimiento espiritual mutuo. 1 y 2 de Corintios fueron escritas a los cristianos de Corinto para  oponerse a las situaciones entre los miembros, para motivar la pureza sexual, para exhortarles a tener un orden en la adoración congregacional, y para aclarar la importancia de la resurrección de Cristo. Los gálatas ayudaron a los creyentes de Galacia a luchar contra el legalismo y la vida de fe. Las cartas pastorales fueron escritas a Timoteo y Tito para ayudarles a enseñar y motivar mejor a los creyentes en el contexto de las iglesias locales de Creta y Éfeso. Cada epístola establece que el discipulado y el crecimiento tienen lugar en el contexto de la iglesia local.

Razón #9: porque el discipulado fundamentado en la iglesia refleja unidad en medio de la adversidad. (Ver Ap. 5:9-10)

Nueve, el discipulado fundamentado en la iglesia refleja unidad en medio de la adversidad. En su libro titulado «The Disciple-Making Church» [La Iglesia que hace Discípulos], el autor Bill Hull establece que fácil formar un ministerio para-eclesiástico de discipulado de personas similares con intereses similares. En las entrevistas de membresía, muchas veces le digo a las personas que no solo se compartan con personas que son igual a ellos. En la iglesia vemos la gloria y el valor del evangelio reflejado cuando las personas que no son iguales se relacionan amándose con un amor que está enfocado en el evangelio. Fortalecemos nuestro testimonio cristiano cuando mostramos unidad en medio de nuestra diversidad.

Por tanto considera cuanto de tus amigos se parecen a ti—tienen más o menos la misma edad, los mismos intereses, el mismo estilo de vida, los mismos pasatiempos, la misma etapa de vida? ¿O has dejado eso para cultivar relaciones con personas muy diferentes a ti? Pienso que compartir con personas que son como tú es una señal de egoísmo; y aprender a amar a otros que no son como tu es un buen indicador de alguien que está creciendo a la imagen de Cristo.

Razón #10: porque la iglesia es más sana cuando tiene una «cultura de discipulado.» (Ver Dt. 11:18-21)

Finalmente, debemos retroceder y tomar una visión panorámica de como luce el discipulado en el contexto de una iglesia local. Ciertamente, esto puede tomar la forma de un programa pero eso no es lo que la Escritura busca. Parece ser que en el cuerpo de una iglesia local la naturaleza de las relaciones de discipulado es más orgánica, intencional pero no necesariamente estructurada, deliberada pero no definida claramente. El lenguaje de la Escritura no gira alrededor de la teoría de la organización o la administración sino del amor. El amor de Dios por nosotros y nuestro amor por los demás.

Eso es lo que los ancianos de esta iglesia desean motivar y puedes gozarte de ser parte de ello. De no ser un programa de discipulado sino una cultura de discipulado—una red amorosa de relaciones donde es normal que los miembros de CHBC determinen hacerse un bien espiritual unos a otros.

  1. Donde las personas no necesitan inscribirse para nada, o ser reclutados, o buscar un permiso antes de establecer una relación de discipulado de motivación mutua.
  2. Donde los miembros simplemente entienden que es bueno para ellos reunirse a almorzar o tomar un café para hablar acerca de cosas espirituales.
  3. Donde la motivación mutua es vista como un ministerio normal y básico en la iglesia.
  4. Donde la rendición de cuentas y la transparencia son estratégicas y un deleite como buenos dones de un Dios amoroso y sabio.
  5. Eso es lo que queremos motivar en CHBC y esperamos que Dios te ayude a ser parte de ello. Queremos que de manera instintiva defiendas y aumentes esa cultura a través de tu propia iniciativa amorosa de motivar espiritualmente a otros miembros de CHBC.

¿Cómo hacemos que esa cultura crezca? Cuando hacemos que los líderes la modelen. No creando barreras estructurales que la inhiban. Motivando a las personas a tomar una responsabilidad personal en ello. Enseñándolo desde el púlpito y en nuestros seminarios de fundamentos.

Cómo comenzar

Una vez que decidimos hacia dónde vamos a enfocar nuestro esfuerzo por construir relaciones de discipulado, necesitamos abordar la pregunta práctica de cómo comenzar. Algunos de ustedes han sido anteriormente parte de ministerios de discipulado que estaban muy bien estructurados, como un ministerio para-eclesiástico universitario. Puede que te identifiques con esta idea de utilizar la iglesia como una plataforma para el discipulado, pero encuentras más difícil la idea de cómo llevarlo a cabo. Para considerar esto podríamos dividir la discusión restante en tres partes sencillas—quien, cuando, que.

¿En quién invertirás tu tiempo? ¿Cuándo se reunirán? ¿Qué harás durante el tiempo de reunión? Hablaremos más profundamente de esto más tarde en el curso, pero hablemos brevemente de estos 3 elementos ahora.

Quién

¿En quién debes invertir tu tiempo? Existen varias consideraciones importantes que debes tomar en cuenta. ¿A quién conoces aquí en CHBC? ¿A quién piensas que estarías más dispuesto a motivar? ¿Cuáles son las mayores necesidades de la iglesia? Todas estas son buenas preguntas para hacer.

Gran parte del enfoque de esta lección es ayudarte a ver más del beneficio de invertir en la vida de otras personas aquí en tu iglesia local. Una de las mejores cosas que puedes hacer es simplemente trabajar deliberadamente en establecer relaciones con personas aquí en CHCB. Puedes pasearte alrededor del puesto de libros y buscar nuevos hermanos que aun no tengan personas con quien hablar el domingo en la mañana e iniciar una conversación. Puedes conocer las personas que están trabajando contigo en el ministerio o están en tu grupo pequeño.

Una de las ventajas de estar en una iglesia transicional es que constantemente tiene nuevos miembros que están dispuestos a conocer a otros. Si estás teniendo un tiempo difícil tratando de conocer a otros, entonces deja de tratar de «forzar» los encuentros sociales. Los nuevos miembros están más dispuestos a conocer a otros.

Puedes decirle al personal que estás interesado en reunirte con otra persona para exhortación mutua. Es probable que ellos tengan sugerencias y personas que puedes contactar.

En realidad no existe una respuesta a la pregunta quién. Solo necesitas decidir que quieres comenzar a reunirte para tener conversaciones espiritualmente motivadoras y hacerlo.

Cuándo

¿Cuándo debes reunirte con esta persona? Bueno, eso puede en gran medida ser parte de tu propia agenda. Ciertamente, debe ser lo suficientemente frecuente como para permitir una rendición de cuentas útil y significativa. Si solo ves a alguien cada 2 ó 3 meses, eso no permitirá el tipo de contacto con sus vidas que pueda ser más útil para su crecimiento espiritual. La mayoría de las personas encuentran útil reunirse por lo menos cada dos semanas, o como mínimo una vez al mes.

Qué

Para muchas personas es una de las preguntas más difíciles de responder para comenzar a bendecir a otros en una relación de discipulado. Como mencioné hace un momento, lo que queremos cultivar es una cultura y no un programa. Queremos modelar y motivar una cultura de vivir juntos con un enfoque en hacernos un bien espiritual unos a otros. Por tanto, lo que haces no es tan importante como el hecho básico de que se encuentre enfocado en la Biblia y sea espiritualmente edificante. Lee un libro. Discute un sermón. Oren juntos por el directorio de CHBC. No existe un programa específico o libro a seguir. Tienes muchas buenas opiniones, así que es tu responsabilidad escoger una.

Conclusión

Que bendición tan maravillosa es la iglesia local para nosotros. Vivir juntos como iglesia ofrece una oportunidad de ser fructífero en la vida de los demás. Aquí en Capitol Hill Baptist estás rodeado de cientos de otras personas que se han comprometido a buscar tu bienestar espiritual y permitir que otros los motive a ellos también. Cuando nos convertimos en miembros firmamos un pacto que dice que trabajaremos por el bienestar de los demás miembros.

Por tanto y en resumen, no estamos afirmando que otros lugares de discipulado son equivocados sino que no es la perspectiva que vemos en la Escritura. La manera principal que Dios parece habernos dado para ser fructíferos en el discipulado es a través de la red de relaciones de la iglesia local.

Aparte de nuestro amor por Cristo y su iglesia, este debe ser tu enfoque principal para el discipulado. Las personas con las que hemos pactado son un enfoque maravilloso para manifestar nuestro amor y preocupación por el discipulado.

Recuerda que la iglesia existe en parte para ayudarte a discipular, así que valórala como tal.

Cierro con 1 Tesalonicenses 5:9-11 Porque no nos ha puesto Dios para ira, sino para alcanzar salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo, quien murió por nosotros para que ya sea que velemos, o que durmamos, vivamos juntamente con él. Por lo cual, animaos unos a otros, y edificaos unos a otros, así como lo hacéis. (RVR60)

Por CHBC Capitol Hill Baptist Church (CHBC) es una iglesia bautista en Washington, D.C., Estados Unidos

25 – CASI FELICES PARA SIEMPRE

Sabiduría para el Corazón

Serie: ESTUDIO DE JOB

25 – CASI FELICES PARA SIEMPRE

Stephen Davey

Texto: Job 42:7-17

En este último estudio del libro de Job, nos encontramos con una serie de eventos maravillosos. Pareciera que la vida de Job llega a un típico «y vivieron felices para siempre…» pero, ¿es ese realmente el caso?  Sabiduría para el Corazón es el ministerio internacional de enseñanza bíblica del Pastor Stephen Davey, traducido y adaptado al español por Daniel Kukin.

Este ministerio se sostiene gracias a las oraciones y ofrendas de sus oyentes. Si quisiera ofrendar a este ministerio puede hacerlo en nuestra página https://sabiduriaespanol.org/ofrendar/

La Importancia de la Santidad

9Marcas

Serie: Discipulado

Clase 4

La Importancia de la Santidad

Introducción: Breve reseña de las 3 primeras semanas

Comencemos con un pequeño recordatorio de lo que hemos estado haciendo hasta ahora.

Semana 1 – comenzamos estableciendo una definición de discipulado, lo cual definimos como: la exhortación intencional de los cristianos bajo el fundamento de relaciones amorosas deliberadas y entrenamiento en la Palabra de Dios. Intencional o deliberado es la palabra operativa aquí, y esto no sucede pasivamente. También hablamos acerca de como serás un instrumento de la verdad, comunicando a los demás lo que Dios te ha dado.

Semana 2 – Reflexionamos acerca de las razones por las que debemos discipular – para tu gozo y para la gloria de Dios. Estuvimos sorprendidos de la primera razón porque habíamos asumido que tener gozo en hacer esto podía ser egoísta, pero vimos el ejemplo de Pablo de como él sentía un gran gozo por el fruto del discipulado fruto de su obra y de ministrar a los demás. También quisimos ser cuidadosos al no decir que esto se trata de nosotros, sino de enfocarnos en lo correcto—la gloria de Dios. Él es el único que sembrará la semilla en el corazón de las personas, y por tanto es quien también producirá la cosecha. Nosotros simplemente tenemos el privilegio de ser un medio que Dios utiliza para ayudar a otros.

Semana 3 – Reflexionamos acerca de las barreras, excusas y temores del discipulado. Recuerda algunos ejemplos: «no quiero estar en una posición de autoridad» o «no tengo tiempo.» En cada caso, vimos como la Biblia elimina nuestras excusas y temores y nos lleva nuevamente a vivir sin excusas.

Durante las próximas semanas comenzaremos a reducir nuestro enfoque un poco mientras estudiamos aspectos específicos del discipulado, como estudiar la Escritura juntos, leer un buen libro juntos, ministrar a personas heridas, etc. Sin embargo, hoy queremos ver como el discipulado puede producir santidad personal en la vida de las personas involucradas en una relación de discipulado.

Mi objetivo para nuestro tiempo juntos es que entendamos el lugar que la santidad tiene en una relación de discipulado y que reflexionemos de manera práctica sobre cómo podemos motivarnos a la santidad personal.

EL OBJETIVO FINAL DEL DISCIPULADO – OBEDIENCIA

Comencemos reflexionando acerca de la importancia de la obediencia en la vida cristiana. Sobre todas las cosas, el discipulado finalmente nos lleva a la obediencia las palabras y mandatos de Cristo. Ese es el gran objetivo del discipulado. Una persona puede leer todos los libros cristianos del mundo u orar con otro cristiano de mayor edad todos los días, pero si no hay un verdadero cambio en su vida marcado por una obediencia en aumento hacia Cristo entonces esa persona es muy probable que no sea un discípulo. El discipulado no se trata simplemente de un cambio de conducta, sino de corazones cambiados que llevan vidas cambiadas.

Existen dos razones por las que la obediencia es un objetivo importante de cualquier relación de discipulado.

Primero, la obediencia es importante porque Dios es glorificado en la manera en que vivimos. Dios es glorificado en nuestras vidas conforme reflejamos su carácter al mundo que nos rodea, no sólo a través de lo que decimos sino de la forma en que vivimos. Si nos llamamos cristianos pero vivimos de una manera que es claramente contraria al carácter de Dios, entonces estamos haciendo que los que nos rodean tengan una mala interpretación de Dios.

Otro versículo, Filipenses 1:9-11« Y esto pido en oración, que vuestro amor abunde aun más y más en ciencia y en todo conocimiento, para que aprobéis lo mejor, a fin de que seáis sinceros e irreprensibles para el día de Cristo, llenos de frutos de justicia que son por medio de Jesucristo, para gloria y alabanza de Dios.» ¿Por qué Pablo desea tanto que su amor por Cristo crezca/abunde? Fíjate en la palabra que los une «a fin» – denota que el propósito viene después. A fin de que puedan «discernir (aprobar) lo que es mejor» (para que puedan decir no al pecado) y «sinceros e irreprensibles» (es decir, que puedan ser santos). ¿Y ese es el objetivo supremo de estas cosas? «¡Para la gloria y alabanza de Dios!» Una vez más, vemos que mucho amor tiene como resultado mucha obediencia. Ambas tienen una relación muy estrecha.

Si la manera en que vivimos alaba el evangelio que profesamos, entonces daremos gloria a Dios y un poderoso testimonio de la verdad del evangelio. La regeneración se trata finalmente de glorificar a Dios.

Segundo, la obediencia es importante porque es una marca de los verdaderos cristianos. La obediencia se manifiesta en aquellos que aman a Dios.

Jonathan Edwards pasó mucho tiempo considerando todas las marcas de la conversión que asistieron la obra del Espíritu durante el gran avivamiento. Al final concluyó diciendo que el crecimiento en santidad personal con el tiempo era la mayor y más confiable evidencia de una verdadera obra del Espíritu. Es lo mismo para nosotros hoy en día.

Un cambio interno (por ejemplo, un amor por Cristo) debe manifestarse a través de un cambio externo de vida (por ejemplo, mayor obediencia). Piensa en Juan 14:15, «si me amáis, guardad mis mandamientos.» Existe una relación inevitable entre nuestro amor por Cristo y nuestra obediencia a Cristo. Nuestro amor por Cristo produce en nosotros un deseo de agradarle. Si verdaderamente hemos sido regenerados y tenemos al Espíritu Santo morando en nosotros, nuestro mayor deseo será hacer la voluntad de Cristo.

1 Juan 1:3-6«lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo. Estas cosas os escribimos, para que vuestro gozo sea cumplido. Este es el mensaje que hemos oído de él, y os anunciamos: Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en él. Si decimos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad.»

¿Cómo sabemos que estamos en Cristo? ¡Es por medio de nuestra obediencia! ¿Qué dice Juan acerca de la persona que dice, «conozco a Cristo» y no obedece sus mandatos? ¡Esa persona es mentirosa! ¡Eso puede sonar como una declaración dura, pero es importante para nosotros entender que la prueba final del cristianismo en una vida cambiada marcada por un aumento de la santidad personal!

Esto significa que una razón por la que queremos ayudar a alguien a vivir una vida que se caracterice por una gran obediencia, es que la obediencia le dará una oportunidad de mostrar el amor que tienen hacia Dios proveyendo así la seguridad de su salvación. Obviamente, esa obediencia no les hace creyentes sino que nos muestra lo que hay en su corazón.

Entonces, ¿suena esto al revés? Si veo un campo de flores y quiero agrandarlo y hacer que brille más, no hago eso masajeando las hojas y pintándolas de colores más brillantes. Claro que no. Le echo agua a las plantas y las cuido, sabiendo que si las plantas están saludables los colores de las flores serán más brillantes. Así como los nutrientes y el agua son necesarios para producir flores más grandes y brillantes, la fe es la fuente de la obediencia. Y si la fe es la fuente de la obediencia, ¿por qué hablamos tanto acerca de la santidad y la obediencia? ¿No deberíamos en su lugar hablar acerca de la fe?

Si alguien es cristiano, entonces obedecerá a Dios. Eso es verdad parte de tu responsabilidad como discipulador es ayudarles a crecer en su obediencia a Dios. Y dices, «¿Cuál es el punto?» Ellos lo harán de todos modos si son cristianos. Es verdad, Dios hará que sus verdaderos hijos produzcan fruto, sin embargo, ¿tal vez Dios puede usarte para ayudar a producir ese fruto de obediencia? Tú puedes ser un medio que Dios utilice para ayudar a promover una mayor obediencia en su vida.

Además, es importante para nosotros darnos cuenta de que no solo buscamos cambios externos ni conocimiento teológico interno. Buscamos motivar un crecimiento y conocimiento interno que dé lugar a una vida más piadosa, un mayor amor por los cristianos y los perdidos, y una vida de santidad que muestre evidencias de un corazón cambiado y maduro. La verdad no es buena si vive en una torre de marfil. Debe mostrar evidencia a través de la manera en que cambia la forma en que vive, promoviendo así un corazón renovado y una vida redimida.

Existe una paradoja aquí que es importante abrazar si vamos a ser efectivos y útiles en discipular a otros. Reconocemos que el verdadero arrepentimiento y la obediencia es algo que solo Dios puede producir. Y por tanto nos llama a ayudar a motivar la santidad en nuestros hermanos y hermanas en Cristo.

Recuerda, eres el canal de la obra de Dios en la vida de esa persona. Por tanto, no debe ser una sorpresa que te encuentres ante todo ayudando a promover algo en ellos que Dios ya ha prometido hacer. El gozo del discipulado es ver a Dios cumplir su obra prometida a través de ti, no hacer algo que Dios nunca podría hacer cumplir por sí mismo sin tu ayuda. Pero permíteme recordarte también que tu objetivo no es el cambio de comportamiento sino la madurez en Cristo. Si una persona cambia su comportamiento simplemente para agradarte, entonces no has tenido éxito en glorificar a Dios, ni le has mostrado como expresar amor por Cristo a través de la obediencia, ni le has ayudado a alcanzar la verdadera seguridad de su salvación. Pero si puedes ayudarles a identificar áreas de su vida que necesitan aumento de obediencia, y si puedes ofrecer motivación y sabiduría en esa tarea, entonces le has ayudado en una manera que será útil para ellos.[PAUSA PARA PREGUNTAS]

MOTIVANDO LA SANTIDAD EN EL DISCÍPULO

Por tanto, ¿cómo es que podemos motivar la santidad en la vida de alguien que estamos discipulando? Comencemos por diferenciar entre lo que sucede inmediatamente y lo que llegar a ser un proceso gradual cuando alguien se convierte en cristiano.

La Biblia habla acerca de diferentes cosas que cambian inmediatamente luego de la conversión de una persona. (haz que varias personas busquen estos versículos)

Juan 5:24«De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida.» Jesús dice que la condición de la persona cambia inmediatamente. Existe un cambio de perspectiva en la vida y una nueva esperanza en la promesa de salvación de Dios. Eso puede hacer una gran diferencia en la manera como una persona maneja las dificultades casi de forma inmediata (ver también Ef. 5:8Ro. 6:18He. 12:18-24).

Marcos 1:8«Yo a la verdad os he bautizado con agua; pero él os bautizará con Espíritu Santo.» Una de las cosas luego de la conversión es que el Espíritu Santo hace morada en nosotros. Como resultado, tendremos una mayor convicción del pecado; nuestras consciencias serán más sensibles. (ver también Ro. 8:13-141 Co. 3:16Gá. 5:16-26).

Marcos 2:5, «Al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Hijo, tus pecados te son perdonados.» Nuestros pecados son perdonados de manera inmediata, lo cual es otro efecto instantáneo de la conversión. Esa verdad puede ser la fuente de un nuevo optimismo acerca de la vida, o una gratitud hacia Dios (ver también Ro. 8:11 Jn. 1:9He. 10:12-14).

Cuando una persona se convierte su identidad cambia. Es un recién justificado, recién convertido discípulo de Cristo. Ya no es más lo que era sino que ahora tiene una nueva condición, una nueva vida y un nuevo gozo en Cristo. Sin embargo, esto no significa que todos sus malos hábitos y deseos desaparecerán de forma mágica. Observa en algún momento a Romanos 6. Es un pasaje maravilloso acerca del poder del cristiano sobre el pecado. No obstante, es interesante ver que Pablo nunca dice una palabra acerca de que la tentación es quitada. La misma idea es expresada en Gálatas 5:16-17. Aún después que somos cristianos, la naturaleza pecadora continúa luchando contra nosotros. Aunque como cristianos tenemos el poder del Espíritu Santo para ayudarnos a vencer cada vez más el pecado.

Los discipuladores frecuentemente hacen las cosas al revés. Muchas veces queremos ver los malos hábitos y deseos desaparecer inmediatamente en aquellos que estamos discipulando. ¡No esperes eso! Espera ver el Espíritu de Dios obrar efectivamente para quitar esos deseos y hábitos durante un período de tiempo. Los teólogos se refieren a esta santificación progresiva como nuestra conformidad gradual y en aumento hacia la imagen de Cristo. Puede que el cambio sea rápido y dramático o puede que sea lento y con interrupciones. Dios no promete que siempre será de una u otra manera, pero promete que sucederá así que no te rindas o desanimes si no sucede inmediatamente.

Más bien, lo que buscas en un discípulo de Cristo es un carácter en formación que puede ser definido como fortaleza moral o formación. Romanos 5:3-4 nos dice como es desarrollado el carácter. «Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza.» En nuestros sufrimientos y luchas aun con el pecado, Dios está desarrollando carácter en nosotros. ¿Y por qué el carácter produce esperanza? Porque cuando vemos la fidelidad inquebrantable de Dios sosteniéndonos a través del sufrimiento, aprendemos a depender de Él más y más. Recuerda, el objetivo aquí no es un cambio de comportamiento porque eso nunca alcanzará las metas que tenemos de darle gloria a Dios y ofrecer seguridad de salvación. Tu objetivo es trabajar gentil y amorosamente en ayudar a fortalecer el carácter moral de la persona que estas discipulando para que en por sí misma pueda vivir una vida de gozo para el deleite y la gloria de Dios.

Por tanto, de manera práctica, ¿cómo motivamos la santidad en las vidas de aquellos que discipulamos?

Primero y ante todo, ora para que Dios te de conocimiento de sus luchas con el pecado y sabiduría sobre como puedes ser de ayuda para ellos.

Segundo, asegúrate de discutir modelos de obediencia en la Escritura o varios mandatos bíblicos en los que discutas como comparar sus vidas. La Biblia es la mejor herramienta diagnóstica que tienes para ayudar a esa otra persona a ver el pecado en su vida. Utilízala.

Tercero, no dejes de compartir las preocupaciones que puedas tener acerca de diferentes aspectos de su vida. Algunas veces, el pecado está claro y es tu trabajo confrontar a tu amigo con la realidad de lo que está haciendo. «¿Entiendes de la Escritura que mentir es pecado?» «¿Pero sigues mintiéndoles a tu jefe?» «¿Estas en la disposición de cambiar y dejar de vivir de esa manera?

Sin embargo, es caso más frecuente es que las cosa no están tan claras. Algunas veces, puedes sospechar que hay una actitud pecaminosa detrás de alguna acción pero nunca puedes estar seguro. Aunque sea incómodo, y aunque puedas estar equivocado, como hermano o hermana en Cristo con una relación estrecha con esta persona, es tu responsabilidad hacerle preguntas difíciles y estar dispuesto a hablarles acerca de ello. No obstante, mientras haces eso recuerda que no conoces sus motivos o ni tampoco tiene una imagen perfecta como vive su vida. En humildad, explica que aunque solo Dios conoce el estado de su corazón ante Él, desde tu perspectiva la manera en que describe una situación en particular o la respuesta a los demás con relación a una acción específica te ha hecho preocuparte de que puede haber una actitud pecaminosa oculta. Luego discute con ellos si llegan a la misma conclusión mientras son honestos acerca de su corazón ante Dios.

Algunas veces, el asunto no es que el estado de su corazón no está claro, es que su actitud no es necesariamente pecaminosa sino simplemente imprudente. Esto parece presentarse mucho en relaciones de pareja y asuntos de finanzas. Tal vez están empleando mucho tiempo solo y se están tentando sexualmente. Tal vez gastan mucho en cosas que parecen necias. Obviamente, no eres su padre ni tampoco la policía del pensamiento pero como alguien en quien también mora el Espíritu de Dios, pienso que es bueno compartir con ellos la sabiduría y experiencia que Dios te ha dado. Recuérdales que nuestro objetivo como cristianos no es simplemente evitar el pecado sino buscar obediencia y sabiduría. Y adviérteles sobre las consecuencias potenciales de seguir en el camino en que están.

Cuarto, en la medida en que Dios hace cosas buenas en tu vida, no dejes de mantenerte como un ejemplo. Sabemos que no eres perfecto, pero tu vida puede ser muy útil como modelo para desarrollar los principios de la Escritura en un formato muy práctico. Dale el crédito a Dios por la cosas buenas que ha hecho en ti, y permítele utilizar esas buenas obras para motivar a otros cristianos. Cuida siempre de darle la gloria y el honor a Dios.

Quinto, asegúrate lo más que puedas de que cualquier persona que discipules se encuentre bajo la autoridad de una iglesia local (preferiblemente la tuya).

Brian Fujito, uno de los ancianos de Capitol Hill Baptist Church escribió lo siguiente acerca de la importancia de la iglesia local en el discipulado:

En dos ocasiones en mi vida he discipulado individuos que se envolvieron en pecados escandalosos e impenitentes. En una situación, la persona en primera instancia no estuvo de acuerdo en que lo que hacía era pecaminoso. Tuvimos largas conversaciones juntos y con uno que otro amigo cristiano que sabía que él respetaba. En última instancia y debido a que no era miembro de una iglesia local, al final del día, todo lo que pude ofrecer fue mi opinión sobria. En la segunda situación, la persona nuevamente no estuvo de acuerdo en que lo que hacía era pecaminoso, por lo menos no inicialmente. Pero yo no estaba solo porque era miembro de mi iglesia. Por tanto, recibí ayuda de otras personas de la congregación, de los ancianos, y finalmente de la iglesia como cuerpo mientras ejercía la disciplina de iglesia [excluyéndolo de la membresía.] Esa fue una experiencia desalentadora y difícil, pero sabía que donde terminaban mis esfuerzos era respaldado por la fuerte autoridad de toda una comunidad de creyentes cristianos. La disciplina de iglesia es un respaldo importante mientras motivas a las personas hacia la santidad personal. – Brian Fujito

Con esto no estoy sugiriendo que debes verte como el policía de la santidad o que tu trabajo es reunir y escoger cada detalle. Para algunos de ustedes, puede ser una gran tentación ejercer un control arbitrario de la vida de alguien, y para ti esto es algo que necesitas abordar en tu propia vida para no hacer daño a otros. Recuerda que el autor de los Hebreos nos dice que consideremos como motivarnos unos a otros hacia el amor y las buenas obras, sin exasperarnos o criticarnos unos a otros hacia la santidad.

LA SANTIDAD EN EL DISCIPULADOR

Una manera clara en que puedes evitar tener una actitud no saludable en el discipulado, es que tú también debes estar creciendo en santidad. Y mientras lo haces, Dios te usará como un ejemplo beneficioso en la vida de aquellos a quienes estas discipulando.

Después de todo, ¿cómo es que un discípulo aprende como luce ser santo? Observa Juan 13:15. Cristo le dice a sus discípulos, «Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis.» Jesús modeló todo lo que los discípulos necesitaban saber acerca de la santidad. Él no solo les dijo como ser santos, sino que les mostró como hacerlo.

De la misma manera, nosotros como discipuladores debemos también ser santos para establecer un ejemplo a aquellos que estamos discipulando. Observa estos pasajes:

  • 1 Corintios 11:1, «Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo.»
  • Filipenses 3:17, «Hermanos, sed imitadores de mí, y mirad a los que así se conducen según el ejemplo que tenéis en nosotros.»
  • 1 Tesalonicenses 1:6«Y vosotros vinisteis a ser imitadores de nosotros y del Señor, recibiendo la palabra en medio de gran tribulación, con gozo del Espíritu Santo.»
  • 2 Timoteo 1:13«Retén la forma de las sanas palabras que de mí oíste, en la fe y amor que es en Cristo Jesús.»

Todos estos pasajes hablan acerca del ejemplo de Pablo hacia los creyentes. Pablo esperaba que los demás siguieran su ejemplo. ¿Es eso algo único de un apóstol? No. Lee Tito 2:7 – aquí Pablo le dice a Timoteo que sea un ejemplo para los hombre jóvenes. Ahora leemos 1 Timoteo 4:12 – una vez más le dice a Timoteo, un hombre joven, que sea un ejemplo para los creyentes. Ser un ejemplo para los demás es el deber de cada cristiano y una de las maneras más importantes en que enseñamos y aprendemos acerca de la santidad.

¿Cuáles son algunas maneras en que aseguramos que permanecemos santos en nuestra propia vida?

  • Asistencia regular a la iglesia
  • Tiempo personal regular con el Señor
  • Lectura regular acerca del carácter de Dios en su Palabra
  • Rendición de cuentas regular a otros cristianos de tu iglesia
  • Esfuerzo regula por servir a otros (especialmente tu iglesia)
  • Etc.

Ser ejemplo no significa que siempre haremos lo correcto. Después de todo, todos seguimos estando en pecado. ¡El proceso de ser hechos santos continúa sucediendo aun en el discipulador! Sin embargo, significa que aun cuando pecamos los cristianos más jóvenes ven la manera como manejamos ese pecado. ¿Nos reímos de esto, o es un asunto serio? ¿Hacemos cambios, o esperamos que nadie diga nada? Es seguro que esto nos hace vulnerables, pero no existe una mejor manera para un cristiano joven aprender que vernos luchar para ser santos.

Conclusión

Pablo escribe en 1 Corintios 9, «¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno solo se lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis. Todo aquel que lucha, de todo se abstiene; ellos, a la verdad, para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible. Así que, yo de esta manera corro, no como a la ventura; de esta manera peleo, no como quien golpea el aire, sino que golpeo mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado» (24-27). Él quiere que nosotros lleguemos al final.

No sé si alguna vez has escuchado a aquellos que han cuidado bien de otros, han sido fructíferos en discipular a otros, y aun así ellos (al final de la historia) no terminan la carrera.

No permitas que ese seas tú. Aunque su santidad es importante, la tuya también lo es.

Resumen

  • Crecer en santidad personal es un objetivo primario de nuestra exhortación en las relaciones de discipulado.
  • Un discipulador fiel motivará de manera específica una mayor santidad en cualquier amigo que se encuentre discipulando.
  • Crecer en santidad es esencial para todos los cristianos… el discipulado y el discipulador por igual.

Por CHBC Capitol Hill Baptist Church (CHBC) es una iglesia bautista en Washington, D.C., Estados Unidos

Venciendo las barreras y las excusas

9Marcas

Serie: Discipulado

Clase 3

Venciendo las barreras y las excusas

Idea básica:

Hemos pensado acerca de como luce generalmente el discipulado, y hemos visto que Jesús nos llama a todos a discipular a otros. Y hemos visto por que discipular concluyendo que es muy importante para nuestro gozo y para la gloria de Dios.

Ahora, esta semana veremos algunas barreras o excusas para no discipular. Y luego responderemos a esas barreras y excusas con la Biblia con el objetivo de responder la pregunta ¿cómo podemos vencer estas barreras y excusas?

Y la afirmación al responder esta pregunta es que todos los que estamos en este salón tenemos barreras y excusas que pueden impedirnos discipular.  Por mucho que podamos ascender intelectualmente en la importancia del discipulado, especularía que para muchos de nosotros existen razones por las que discipular aun es difícil para ponerlo en práctica. Por tanto, simplemente quiero comenzar preguntándote:

¿Cuáles son algunas razones por las que una persona puede optar por no involucrarse en relaciones de discipulado? ¿Qué piensas al respecto?

Espero que nuestra clase de hoy vea que pueden haber algunas barreras (incluso inconscientes) que nos impiden ser fructíferos en nuestras relaciones intencionales de motivación espiritual. Pero aun si no estás siendo detenido por estos asuntos lo discutiremos, apuesto que a alguien con quien pasas tiempo le está sucediendo. Pensar claramente en las barreras y excusas para no involucrarnos en el discipulado, te ayudará a ser un mejor discipulador para aquellos que influencias.

En esta clase veremos específicamente 5 excusas. Y para pensar acerca de estas excusas podemos dividirlas en tres categorías: un problema de teología (excusas 1 y 2), un problema de complacencia (excusa 3), y un problema de insuficiencia (excusas 4 y 5).

Excusa #1: no quiero estar en una posición de «autoridad.»

Algunas veces las personas no quieren ser colocadas en una posición de «autoridad.» Como están las cosas, nuestra cultura produce independencia y la idea de tener una autoridad o ser visto como una figura de autoridad no es muy atractiva. Y entonces, menos aun ¡el deseo de enseñar e instruir a otros!

¿Cómo es que el mundo describe la autoridad? ¿Qué piensas de la autoridad? Más importante, como cristiano queremos saber como la Biblia ilustra la autoridad. Jesús modela la autoridad para nosotros. Considera como la Escritura se refiere a la enseñanza de Jesús como algo «autoritario» (Marcos 1:22). En y a través de Jesús, vemos la postura correcta de uno en «autoridad,» la de un siervo amoroso. Jesús establece el ejemplo para nosotros sobre como una persona de autoridad puede ser un líder siervo amoroso:

Juan 13:13-14: Vosotros me llamáis Maestro, y Señor; y decís bien, porque lo soy. Pues si yo, el Señor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros los pies los unos a los otros.

  1. Oswald Sander en su libro «Spiritual Leadership [Liderazgo Espiritual]» dice lo siguiente acerca de lo que él llama «el principio maestro del Maestro:»

A la luz del tremendo estrés que hay sobre el papel de liderazgo tanto el mundo secular como en el religioso, es sorprendente descubrir que en la versión King James de la Biblia, por ejemplo, el término «líder» aparece solo seis veces, tres en singular y tres en plural. Eso no quiere decir que el tema no es relevante en la Biblia, sino que frecuentemente se refiere a diferentes términos siendo el más destacado ser un «siervo.» No es «Moisés mi líder,» sino «Moisés mi siervo.» El énfasis está acorde con la enseñanza de Cristo sobre el tema[1].

Mateo 20:25-28 Entonces Jesús, llamándolos, dijo: Sabéis que los gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y los que son grandes ejercen sobre ellas potestad. Mas entre vosotros no será así, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, y el que quiera ser el primero entre vosotros será vuestro siervo; como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.

Tener esta actitud en tu corazón, la actitud que pone el bienestar de la otra persona antes que el tuyo. Encontrarás que aunque el discipulado te pone en una posición de autoridad, una actitud de amor sacrificial se unirá a la iniciativa con el servicio y la humildad. No estamos «ejerciendo señorío» sobre los demás cuando los discipulamos; en lugar de eso estamos sirviéndoles aun cuando ellos no lo perciben como tal.

Debemos ser muy cuidadosos en tener una visión apropiada de nuestra autoridad en estas relaciones. La autoridad bíblica no es una autoridad abusiva, sino una autoridad de servicio. Pregúntate: ‘¿estoy reflejando el amor de siervo de Cristo en uso de la autoridad? ¿O estoy utilizándola para mi gloria?’ ‘¿Estoy dirigiéndoles hacia la Palabra de Dios o hacia mí?’

Cuando los dirigimos hacia la Palabra de Dios (y no hacia nuestras opiniones personales), estas siendo un sirviente amoroso. No te jactes porque sirves de esta manera sino regocíjate de la bondad de Dios al usarte para llevar fruto a la vida de los demás.

Excusa #2: el discipulado intencional convierte a los amigos en proyectos.

Algunas personas pueden oponerse al hecho de que si desarrollo una relación con otro cristiano que de forma deliberada está enfocada en exhortarle espiritualmente y no simplemente en disfrutar su compañía o amistad como objetivo principal, entonces he disminuido la realidad de mi verdadera amistad con ellos y los he convertido en un proyecto de discipulado.

Para ayudarnos a entender y lidiar con esta segunda oposición potencial, sería útil hacernos esta simple pregunta… «¿Qué son en realidad el verdadero amor y amistad bíblica?» (toma una o dos respuestas de la clase)

En Juan 15 Jesús dice que el verdadero amor es cuando amamos a los demás como Jesús nos amó a nosotros. Si reconocemos el ejemplo del amor de Jesús por sus discípulos como cualquier tipo de modelo, entonces no podemos concluir que el verdadero amor es simplemente afirmar afecto y camaradería. Jesús amó al establecer fundamentalmente hacer un bien espiritual a los demás como una marca suprema de su amor por ellos.

La semana pasada leímos las palabras de Jesús a sus discípulos de Juan 15:15 Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer. Por tanto, la amistad de Jesús era manifestada al revelar la voluntad de su Padre. ¿Escuchaste eso? La amistad de Jesús era manifestada al revelar al Padre. «Porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer.» La amistad es mostrada al compartir la voluntad del Padre. Ellos no eran simplemente un proyecto para Él sino que Él los amaba al revelarles la verdad.

Fíjate en Efesios 5:1-2 Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados. Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante.

Una vez más vemos aquí el deseo de Cristo de disponerse a hacer el bien a todos sus hijos como una gran marca de su amor por ellos, y como modelo a seguir para nosotros. Debemos vivir una vida llena de amor por los demás de la misma manera que Cristo vivió una vida de amor por los demás. El verdadero amor establece a propósito hacer un bien espiritual y eterno al amado.

Dicho esto, es posible convertir a las personas en proyectos. Podemos hacer que un amigo sea un proyecto al demandar una adherencia rígida a algún «programa» establecido, o cuando no nos preocuparnos por los sentimientos actuales de nuestro amigo, o cuando compartimos simples versículos bíblicos sin tomar tiempo para entender la lucha que enfrentan.

Por tanto, simplemente para hacer una pregunta: ¿cómo podemos evitar hacer de una persona un proyecto? ¿Qué piensas acerca de esto?

Al final del día necesitamos ser fieles a Dios y la Escritura en esto. Habrá momentos cuando tendremos relaciones con personas que simplemente no se «sentirán» amados a través de una relación intencional enfocada en su bien espiritual. Algunas veces esto sucede porque creen que tu discipulado intencional no tiene sentido de obligación, ni de un amor real hacia ellos. Otras veces esto sucederá cuando alguien realmente no cree que cuidar su alma es lo más importante de su vida.

Para muchos una relación enfocada principalmente en la motivación espiritual, puede ser algo emocionalmente insatisfactorio. Te exhorto a mantener un buen balance de la gentileza, la amabilidad y la claridad en este punto. Queremos ser amables y gentiles para ayudar a una persona a entender y percibir el amor que tenemos hacia ellos en Cristo. Al mismo tiempo, especialmente con cristianos menos maduros, no quieres ver tu forma de relacionarte con ellos ser dirigida por sus «necesidades superficiales» sino que quieres que sea formada por la Palabra de Dios. Así que se un amigo, compartan un rato si puedes, pero recuerda dirigirlos hacia el Padre para un mayor gozo y obediencia porque esa es la mejor manera de amarles.

Excusa #3: Simplemente no siento hacerlo, y no tengo tiempo para ello

Vivimos en una ciudad acelerada, en un país acelerado, en una era acelerada del mundo. La mayoría de las personas que viven en los alrededores y muchos de nuestra ciudad están llenos hasta el punto de saturación de cosas que son relativamente buenas. Considerando todo lo que hemos recibido de Dios y su iglesia, ¿qué dice acerca de nuestro entendimiento de la gracia y el amor el hecho de que acaparemos esas bendiciones para nosotros?

Muchas veces ayuda a establecer un enfoque en las cosas que realmente son importantes en la vida, las cosas que la Biblia especifica como más importantes. Piensa en cómo Dios te ha cuidado, amado, perdonado, bendecido y consolado. Mientras piensas acerca del amor, el perdón y el cuidado de Dios para ti, este pensamiento debería hacerte/motivarte a hacer lo mismo por los demás (Juan 15:15Efesios 4:322 Corintios 1:3-5). Amamos a los demás porque Dios nos amó primero.

Recuerda que la vida no está completa sin Cristo. Si nuestros amigos no viven la vida de la manera en que Dios espera que lo hagan, entonces no están viviendo su vida al máximo. Elegir no motivarlos a vivir la vida con Cristo no es amoroso. (Repetir) Permíteme remover las negaciones de la oración anterior y decírtelo de otra manera: desafiarlos a vivir su vida con Cristo es lo más significativo que puedes hacer por ellos.

Piensa en las personas que te han motivado a través de tu fe y que te han desafiado a luchar contra el pecado. La gran comisión estaba destinada a tener un efecto de difusión—y no a terminar contigo.

¿Y si tu problema es el tiempo? ¿Qué sucede si no sientes que tienes el tiempo para discipular a otros? Puede muy bien ser que aun con agenda absurda puedas hacerlo. (Es bueno hablar sobre esto con alguien más, como un amigo cercano o pastor, como luciría una agenda edificante).

Es casi seguro que si observas tu programa encontrarás que hay cosas de menor valor que podrías eliminar para tener tiempo para ser una motivación para otros en esta iglesia. Más que nada, sospecho que se trata de un asunto de deseos y prioridades.

No sé si alguna vez has considerado como las expectativas pueden llevarnos a hacer menos en la vida cristiana. Toma por ejemplo tu tiempo de quietud. Para muchos, si tú no puedes tener un tiempo de quietud de 30 minutos con todas las cosas buenas que puedas imaginar (oración extensa, estudio profundo de un pasaje, meditación en la aplicación, etc.), entonces muchos no lo hacen para nada. Esa es una expectativa muy inútil. Muchos de nosotros tiene una expectativa estática similar de nuestras relaciones—no tenemos el tiempo para hacer todas las cosas que pudieran ayudar y por eso no nos molestamos en hacer nada para ayudar. A continuación una cita de mi suegro: «si vale la pena hacer algo, vale la pena hacerlo mal.» ¿Está él defendiendo el poco trabajo o la pereza? No, él está defendiendo la importancia del trabajo. Aun cuando no es hecho conforme a nuestras expectativas.

Más tarde en la clase consideraremos cómo hacer un estudio de la Biblia unos con otros, y cómo orar juntos. Pero si no tienes mucho tiempo para prepararte para una relación de discipulado, considera cómo puedes utilizar el ministerio local de enseñanza y predicación como fundamento para la enseñanza sobre relaciones de discipulado.

  • Asiste a una clase de seminario de fundamento y luego reúnete durante el almuerzo para discutir el contenido.
  • Reúnete para discutir el sermón del domingo en la mañana.
  • El simple hecho de reunirte con alguien para tener una discusión acerca de contenido que la otra persona ha preparado y comunicado es también un liderazgo bueno y útil en el discipulado.

Excusa #4: no tengo nada que pueda «enseñar»

Todo cristiano tiene por lo menos una cosa importante que comunicar a los demás—el evangelio de Jesucristo. En el mejor de los casos, si no sientes que tienes nada que puedas enseñar puedes buscar a alguien con quien compartir el evangelio. Puedes pensar en el evangelio como algo que Dios usa para llevar a los incrédulos a la salvación en Cristo. Eso es cierto, pero el mismo evangelio que nos salva es el mismo que nos santifica diariamente. Cuando fue discutido la semana pasada, ¡los puntos del evangelismo y el discipulado no siempre son presentados claramente!

A lo largo del libro de Tito, Pablo declara que una de las mejores cosas que podemos hacer es recordarle a otros creyentes las verdades básicas del evangelio. Lee Tito 3:1-8

Recuérdales que se sujeten a los gobernantes y autoridades, que obedezcan, que estén dispuestos a toda buena obra. Que a nadie difamen, que no sean pendencieros, sino amables, mostrando toda mansedumbre para con todos los hombres. Porque nosotros también éramos en otro tiempo insensatos, rebeldes, extraviados, esclavos de concupiscencias y deleites diversos, viviendo en malicia y envidia, aborrecibles, y aborreciéndonos unos a otros. Pero cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para con los hombres, nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo, el cual derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador, para que justificados por su gracia, viniésemos a ser herederos conforme a la esperanza de la vida eterna. Palabra fiel es esta, y en estas cosas quiero que insistas con firmeza, para que los que creen en Dios procuren ocuparse en buenas obras. Estas cosas son buenas y útiles a los hombres.

Debemos recordarnos constantemente y a los demás la verdad básica del evangelio. Puedes formar una buena relación de discipulado con alguien simplemente pasando tiempo repasando estas verdades profundamente. Como dice Pablo, ellas son «excelentes y beneficiosas para todo el mundo.»

Además, puedes utilizar libros de los cuales hablaremos en una lección más adelante. Muestra libros.

Independientemente de la etapa que te encuentres como cristiano, siempre tienes algo que puedes enseñar. Tu vida diaria, tu vida de oración, tus palabras, y todo lo que sucede en tu vida es un medio a través del cual puedes discipular a otros.

Excusa #5: no tengo dones para discipular a otros. Otros están más dotados que yo. Deja que ellos discipulen a los demás.

Necesitamos reconocer que todos tenemos dones diferentes que podemos pasar a cristianos más jóvenes. No se trata simplemente de un asunto de teología o experiencia en exposición bíblica. Puedes discipular a alguien al enseñarles como orar diligente y efectivamente, simplemente escuchando sus luchas, permitiéndoles estar contigo mientras modelas tu vida para ellos, etc. (Ejemplo de hombres y mujeres casados que involucran solteros en su vida; hombres y mujeres de carrera solteros que involucran estudiantes universitarios o de escuela en su vida; etc.)

El discipulado se trata fundamentalmente de llevar personas a la verdad de Dios. Debes ser un instrumento para esa verdad. Si en este punto de tu vida cristiana no te sientes competente o con confianza para enseñar a otros la Biblia, entonces considera leer un buen libro de Cristo con alguien. Si es un buen libro, entonces incluye sabiduría y verdad bíblica que puedes discutir y compartir con alguien mientras lo lees.

Discipular no es algo que hacer por ti mismo. Fundamentalmente, además de nuestro propio entendimiento del evangelio lo más importante que puedes hacer por un amigo cristiano es ayudarle a involucrarse en la iglesia local. Quieres que tu amigo se involucre en tu iglesia (u otra iglesia que cree en la Biblia) para que él o ella pueda ser discipulado por otra persona de tu congregación que tenga dones que no tienes. Recuerda—¡es necesario una iglesia! ¡El discipulado nunca debe ser visto como una tarea individualista sino como un asunto comunitario!

Aquí la discusión de otras «excusas» generales si el tiempo lo permite: ¿puedes darme algunas otras razones por las que luchas con el discipulado, o sugerir algunas maneras en que piensas que tu y otros pueden tener excusas?

Venciendo los temores del discipulado

Aun si usamos las «excusas» anteriores para no discipular, muchos de nosotros tendrá ciertos temores acerca del discipulado. De hecho, ¡es probable que sea bueno tener alguna medida de un temor saludable y santo sobre la tarea que tienes por delante!

Reconoce el compromiso. Discipular no debe ser tomado a la ligera, y un poco de temor es algo bueno.

En Mateo 18, recuerda el tiempo cuando Jesús recibió a los niños. Muchos piensan en este pasaje como algo que solo se trata de niños, y a pesar de que ciertamente implica niños (especialmente lo que se encontraban parados frente a Jesús), nuestro Señor también utilizó a los niños como una analogía sobre cómo lidiar espiritualmente con cualquier cristiano, sea adulto o niño. En el versículo seis leemos que no quieres ser piedra de tropiezo para los niños de Dios (o cualquier creyente).

En 2 Pedro 2:1, encontramos a Pedro advirtiéndole a la gente no seguir a los falsos maestros. A lo largo de la Biblia, encontramos advertencias sobre los falsos maestros que llevan a la gente por mal camino. Tú no quieres ser uno de esos—ni siquiera en el sentido más sutil.

Cuando te comprometes de manera intencional a pasar un tiempo significativo con alguien, debes reconocer que puedes tener una gran influencia en su caminar cristiano—especialmente si nos ven como alguien con alguna autoridad y como alguien que pueden tomar como modelo. No queremos enseñar o dar ejemplo de falsedad. Por tanto, ¡debemos abordar el discipulado con temor santo para no hacer que ninguno de los hijos de Dios tomen una dirección equivocada!

Lidiando con temores de fracaso/y con un temor general de tu ministerio de discipulado

¿Cuáles son algunos temores que podemos tener mientras desarrollamos una relación de discipulado?

  • Tu amigo hará preguntas que no puedes responder
  • Dirás algo equivocado
  • No vivirás una vida cristiana perfecta frente a tu amigo
  • Eres muy inmaduro para ayudar a alguien
  • Puedes fracasar en esto
  • Puede que no le caigas bien a la otra persona, y (como la mayoría) odias el rechazo

En todas estas cosas, necesitamos recordar que Dios nos ayuda a vencer el temor (ver Salmos 53 y 56) y la debilidad. Y no solo eso, sino que Él encuentra maneras de trabajar a través de nosotros a pesar de nuestras limitaciones.

  • 1 Corintios 16:10-11: Pablo no condenó a Timoteo por su temor, ni tampoco Dios nos condena a nosotros.
  • 1 Corintios 1:25-29: Dios trabaja a través de lo necio, humilde, despreciado, y débil del mundo. En esa descripción, encontramos que estamos incluidos. Particularmente, Dios trabaja a través de nosotros—cristianos débiles y que tienen luchas; y utiliza estos vasos quebrantados para llevar la verdad a los demás. ¡Alabado sea Dios porque un buen ministerio de discipulado no consiste en predicar nuestra capacidad, sabiduría o fortaleza!
  • 2 Timoteo 1:7: Dios nos da la fortaleza donde la necesitamos. Él nos dio un espíritu de poder, amor y dominio propio.
  • 1 Timoteo 4:12: Recuerda lo que Dios te ha dado. No permitas que una visión pobre de tus habilidades te desanime de tratar de motivar a otros creyentes, en cambio aférrate a la justicia a la que Dios te ha llamado. Pablo exhorta a Timoteo a ser un ejemplo en su forma de hablar, con su vida, su amor, su fe y su pureza.

Además, recuerda que no somos perfectos. Cuando tropezamos necesitamos enfrentar nuestros errores. Necesitamos mostrarle a aquellos que discipulamos como lidiamos con el pecado y las fallas. Modela confesión, arrepentimiento y oración de acción de gracias por el perdón. Si pecas contra tu amigo, pídele perdón. Si dices algo equivocado, corrígelo la próxima vez que se encuentren. Al mundo no le gusta admitir el pecado y la debilidad. Podemos modelar la vida cristiana cuando lidiamos con ello directamente y forma honesta.

Reflexiones finales

A pesar de los temores involucrados en ello, discipular es un proceso que tiene recompensa—no solo para el discípulo sino también para la persona que discipula. Esto es algo muy importante para la expansión del reino de Dios. ¡De su propia gracia y amor, Dios nos escogió para hacer su obra! Algunas veces necesitamos tomar el coraje que viene de ser un instrumento de Dios y simplemente sumergirnos en la tarea.

Dios nos dará la fortaleza para hacer el trabajo que nos llamó a hacer. Debemos agradecer a Dios por todo lo que nos ha dado en Cristo, y considerar el hecho de que nos ha llamado a—comunicar todo lo que se nos ha dado a otros cristianos.

Y después de todo lo que he dicho esta mañana, si aun tienes temor de participar en un ministerio de discipulado, recuerda que en última instancia Dios no depende de nosotros sino de su Palabra. El verdadero poder del discipulado se encuentra en el poder de la Palabra de Dios y su aplicación en la vida de los demás.

COSAS QUE HACER ESTA SEMANA/3 PASOS PRÁCTICOS:

  • Escribe tus propias barreras y excusas para el discipulado. Considera las razones no bíblicas que te hacer evitar el discipulado. Toma esa lista y haz lo que hicimos hoy en esta clase—observa si las razones son razonables a la luz de la Escritura. Probablemente encontrarás que la mayoría de tus excusas pueden ser tiradas por la ventana una vez que la luz de la Escritura se refleje en ellas.
  • Piensa en tu agenda, y piensa acerca de cómo hacer que una agenda desorganizada sea más desorganizada para que así puedas tener tiempo de comenzar a edificar a otros. Buscar especialmente cosas que puedas eliminar que sean de menor valor. (Ejemplo: leer el periódico versus tener un desayuno reunión con un amigo cada semana.)
  • Toma alguna enseñanza de este seminario de fundamento o del sermón de la mañana y comienza a hablar de ello con un amigo esta semana. Aun cuando sea una conversación breve sobre la verdad, eso es un paso hacia la dirección correcta. Comienza probando esta semana que ya no retendrás la verdad.

Gálatas 5:13-14 Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros. Porque toda la ley en esta sola palabra se cumple: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.[PAUSA PARA PREGUNTAS]

[1] Paul S. Rees citado por J. Oswald Sanders en Liderazgo Espiritual, (Chicago: Moody Press, ©1967, 1980 The Moody Bible Institute of Chicago), Pág. 29.

Te exhorto a comenzar a pensar en cómo puedes crecer en tu propio discipulado de Cristo, al convertirte en un contribuidor intencional y deliberado de la cultura de discipulado de Capitol Hill Baptist Church.

Por CHBC Capitol Hill Baptist Church (CHBC) es una iglesia bautista en Washington, D.C., Estados Unidos

04 – La invitación de Dios y el amor

Iglesia Evangélica Unida

Serie: Mi experiencia con Dios

04 – La invitación de Dios y el amor

Juan Marcos Vázquez

PR. DAVID CONDE PALOMINO

Evangelización y juventud

Desde su conversión en 1995 David Conde no ha dejado de estar vinculado al mundo de la evangelización y de los jóvenes. Participa regularmente en campañas como evangelista y en retiros y campamentos de jóvenes como conferenciante invitado. Su perfil juvenil y dinámico le mantiene siempre activo buscando e innovando con el fin de alcanzar a otros para el Señor.  David transmite un mensaje motivador y desafiante, que confronta a la vez que conmueve, un mensaje apasionado que llega al corazón.

http://www.unidavigo.es

Cambia tus pensamientos… ¿y cambiará tu mundo?

Coalición por el Evangelio

Cambia tus pensamientos… ¿y cambiará tu mundo?

CATHERINE SCHERALDI DE NUÑEZ

“Cambia tus pensamientos y cambiará tu mundo”. – Norman Vincent Peale

Toda verdad es verdad de Dios, sin importar quién lo ha dicho. Entonces al leer el famoso dicho de Norman Vincent Peale: “Cambia tus pensamientos y cambiará tu mundo”, me pregunto si será que esta frase contiene alguna verdad bíblica. Es importante aclarar que estoy en desacuerdo con la teología de Peale. Con toda probabilidad, él se estaba refiriendo más al poder de la positividad de las palabras y no de la Palabra de Dios. Otra conocida frase es: “Cuida tus pensamientos porque se convertirán en tus palabras, tus palabras en tus acciones, tus acciones en tus hábitos, tus hábitos en tu carácter, y tu carácter en tu destino”. Es fácil estudiar la Biblia y distorsionar su mensaje, ¿no? Por eso es tan importante seguir lo que la Palabra enseña en Juan 5:39: “Ustedes examinan las Escrituras porque piensan tener en ellas la vida eterna. ¡Y son ellas las que dan testimonio de Mí!”.

Cuando el mundo habla sobre el poder del pensamiento positivo, ¿qué está diciendo realmente? Todos hemos oído el refrán, “¿Estas viendo el vaso medio lleno o medio vacío?”. Es cierto. Hay diferentes formas de ver la misma cosa o situación. Tu cosmovisión puede llevarte a tener una perspectiva positiva. No se trata de ver todo a través de un lente rosado e ignorar la realidad para ver bien las cosas. Más bien el dicho enseña que debemos buscar el beneficio no importa la situación. En otras palabras: tener una perspectiva positiva.

El psicólogo Martin Seligman explica que esa es la forma en la que debemos ver la vida. Él explica que las personas positivas aceptan el crédito cuando las cosas van bien pero culpan a otros cuando van mal. Su última esperanza está en que todo va a salir bien en el final. Por otro lado, los pesimistas creen que las cosas siempre saldrán mal y que será su propia culpa. Hasta Abraham Lincoln dijo: “La mayoría de las personas solo son tan contentas como deciden serlo”.

Como nuestros pensamientos están cimentados en nuestras creencias, y hay algo de verdad en lo que estos dos hombres están diciendo, es necesario preguntarnos, ¿qué dice la Biblia al respecto? ¿Debo ver el vaso medio lleno o medio vacío? La realidad es que los cristianos pueden quedarse contentos sea que el vaso esté medio lleno o medio vacío. Dios es quien nos lo ha dado todo, y Él ha prometido suplir todas nuestras necesidades (Fil. 4:19). Esto no necesariamente significa que nada malo nos pasará, y tampoco que tendremos todo lo que deseamos, sino que cuando tengamos una necesidad, podemos saber que hay un propósito tras él y Dios lo usará para nuestro bien (Ro. 8:28-29). Si el vaso está medio vacío es porque Dios ha decidido que eso es precisamente lo que necesito en ese momento. En otras palabras, en nuestro momento de necesidad, necesitamos esa carencia para que la imagen de Cristo sea formada en nosotros. Esto cambia nuestra perspectiva de un vaso medio vacío a uno completamente lleno, porque sabemos que en Cristo tenemos todo lo que necesitamos en ese momento.

Dios tiene que moldear nuestro corazón. Después de todo: “…del corazón provienen malos pensamientos, homicidios, adulterios, fornicaciones, robos, falsos testimonios y calumnias. Estas cosas son las que contaminan al hombre” (Mt. 15:19-20). Nuestro corazón es engañoso (Jer. 17:9), y al igual que con los judíos, a veces el Señor necesita traernos al desierto para que veamos la gravedad de nuestro pecado en nuestro corazón y en nuestros pensamientos.

“Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que cualquier espada de dos filos; penetra hasta la división del alma y del espíritu, de las coyunturas y los tuétanos, y es poderosa para discernir los pensamientos y las intenciones del corazón”, Hebreos 4:12.

La Palabra de Dios es suficiente para destruir las pensamientos que se levantan contra el conocimiento de Dios, y traerlos a la obediencia a Cristo (2 Co. 10:5Fil. 4:8).

Entonces, es verdad que el cristiano debe ser una persona “positiva”. No porque el positivismo mejorará mi vida, sino porque Cristo dio Su vida para darnos vida eterna (Ro. 8:32). Esta verdad nos muestra la verdadera libertad que tenemos en Cristo (Gál. 5:1); una libertad que sobrepasa cualquier sufrimiento de este tiempo (Ro. 8:18). Dios es quien controla las circunstancias, y transforma mi forma de pensar. Cuando nuestra mente es renovada a través de un estudio de la Palabra, y esa Palabra es aplicada a nuestra vida, Dios cambiará no solo nuestra perspectiva sino también nuestro corazón.

​Catherine Scheraldi de Núñez es la esposa del pastor Miguel Núñez, y es doctora en medicina, con especialidad en endocrinología. Está encargada del ministerio de mujeres Ezer de la Iglesia Bautista Internacional. Conduce el programa Mujer para la gloria de Dios, en Radio Eternidad. Puedes seguirla en Twitter.

8 – Felices los Pacificadores

Iglesia Evangélica de la Gracia

Serie: Verdadera Felicidad

8 – Felices los Pacificadores

David Barceló

David Barceló

Westminster en California (MA) y Westminster en Filadelfia (DMin)

David es licenciado en Psicología y graduado de los seminarios Westminster en California (MA) y Westminster en Filadelfia (DMin). Es miembro de la NANC y graduado en Consejería Bíblica por IBCD. David ha estado sirviendo en la Iglesia Evangélica de la Gracia, desde sus inicios en mayo de 2005, siendo ordenado al ministerio pastoral en la IEG en junio de 2008.

03 – Dios busca una relación de amor

Iglesia Evangélica Unida

Serie: Mi experiencia con Dios

03 – Dios busca una relación de amor 

Juan Marcos Vázquez

JUAN MARCOS VÁZQUEZ

Ha sido profesor de teología en los Centros de Educación Teológica de Catalunya y Galicia, presidente de la Unión Evangélica Bautista de España, presidente de la Unión Bautista do Noroeste y presidente del Consello Evanxélico de Galicia. En el año 2014 realizó un viaje misionero a Guinea Ecuatorial, donde estuvo durante 5 meses colaborando en la dirección del Colegio Buen Pastor y la iglesia Bautista de Malabo. En la actualidad es miembro de la Junta Directiva de la U.E.B.E.