Marido de una sola mujer | Tim Challies

Serie: El carácter del cristiano

Marido de una sola mujer
Por: Tim Challies

Este artículo pertenece a una serie titulada El Carácter Cristiano, publicada originalmente en Timchallies.com

Hoy continuamos con esta serie sobre el carácter del cristiano. Estamos explorando cómo los diversos requisitos del carácter de los ancianos son en realidad un llamado de Dios para todos los cristianos. Mientras que los ancianos tienen como propósito ejemplificar estos rasgos, todos los cristianos deben mostrarlos igualmente. Quiero que examinemos si es que estamos mostrando estos rasgos y aprender juntos cómo podemos orar para tenerlos en mayor medida.

Nuestro tema de hoy es una calificación que Pablo repite tanto en 1 Timoteo 3: 2 como también en Tito 1:6. La LBLA lo traduce como “marido de una sola mujer”, una descripción común del griego, que significa, literalmente, “hombre de una sola mujer.” Hay varias maneras en que podríamos interpretar esta calificación. ¿Significa que Pablo está diciendo que un pastor no puede ser un polígamo? ¿Quiere decir que un anciano debe estar casado? ¿Quiere decir que el pastor no puede haber sido previamente divorciado y vuelto a casar? Ninguna de estas cosas llega al fondo del asunto. John MacArthur dice, “No es algo relativo al estado civil, sino al carácter. No es una cuestión de circunstancia, es una cuestión de virtud. Y el asunto aquí tiene que ver con un hombre que se halle total y exclusivamente dedicado a la mujer que es su esposa. Es una cuestión de carácter. Es hombre de una sola mujer. Cualquier cosa menos que esto es una descalificación”.

De manera similar, en su libro Liderazgo Bíblico de Ancianos, Alexander Strauch nos recuerda que la primera calificación, irreprensible, es un resumen que se define por las virtudes que le siguen. Él escribe: “En las dos listas de calificaciones de Pablo, él coloca la calificación “marido de una sola mujer” inmediatamente después de “irreprensible.” Así que la primera y más importante área en la que un anciano debe ser irreprensible es en su vida conyugal y sexual. … La frase “marido de una sola mujer” está destinada a ser una declaración positiva que expresa fidelidad conyugal, monogamia. En español diríamos, “fiel y verdadero a una mujer.” Philip Ryken dice que Pablo “quiere que los líderes de la iglesia sean ejemplos vivos de un matrimonio bíblico: Un hombre y una mujer en un pacto de amor de por vida”.

De la misma manera en la que un anciano debe ser un ejemplo de integridad sexual, también hay un llamado dirigido a todos los cristianos a “abstengáis de inmoralidad sexual” (1 Tesalonicenses 4: 3). Esto es cierto ya sea que el cristiano esté casado o sea soltero, hombre o mujer. Pablo ordena a toda la congregación en Corinto a “Huid de la fornicación” y advierte que “Todos los demás pecados que un hombre comete están fuera del cuerpo, pero el fornicario peca contra su propio cuerpo.” (1 Corintios 6:18). Al escribir a la iglesia reunida en Éfeso, Pablo establece un estándar tan alto como para exigir “Pero que la inmoralidad, y toda impureza o avaricia, ni siquiera se mencionen entre vosotros, como corresponde a los santos;” (Efesios 5:3). Si tú eres “inmoral o impuro”, dice, no tienes ninguna “herencia en el reino de Cristo y de Dios.”(Efesios 5: 5). Escribiendo de nuevo a toda una congregación, Pablo llama tal fornicación una de las “obras de la carne” (Gálatas 5:19).

Por supuesto, al igual que con todos estos requisitos, no vamos a ejemplificarlos perfectamente por lo que siempre hay que volver a las buenas nuevas de salvación y santificación por medio de Jesucristo. Pablo también dice que a pesar de que algunos miembros de la congregación habían sido “fornicarios” y por lo tanto no tenían herencia en el reino de Dios, comienza a alegrarse al expresar, “Y esto erais algunos de vosotros; pero fuisteis lavados, pero fuisteis santificados, pero fuisteis justificados en el nombre del Señor Jesucristo y en el Espíritu de nuestro Dios.”(1 Corintios 6: 9-11). Les recuerda que su pecado sexual está relacionado con el viejo hombre y sus malos caminos, no con el nuevo hombre y sus caminos rectos. Aun así, el llamado a la pureza sexual es uno de los mandatos más importantes y repetidos en el Nuevo Testamento.

Por lo tanto, esta calificación es un llamado a la devoción—devoción primeramente a Dios y luego a un cónyuge dado por Dios. Sin lugar a dudas es un llamado a alejarnos del adulterio, pero también a alejarnos de un corazón errante, de ojos errantes, o manos errantes. Es un llamado para cada uno de nosotros a ser puros y castos, a ser ejemplos en carácter y conducta, ya sea en el matrimonio o en la soltería. Es un llamado a los casados a buscar y disfrutar la relación sexual con su cónyuge y un llamado a los solteros a someter voluntariamente su sexualidad a la voluntad y el cuidado de un Dios de amor.

Autoevaluación
Para fortalecer tu lucha contra la inmoralidad sexual y tu esfuerzo hacia la pureza sexual, te animo a evaluarte a ti mismo a la luz de preguntas como las que están a continuación:
– A pesar de que tú eres imperfecto, ¿podrías estar delante el Señor y decir honestamente, “Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce mis pensamientos; y ve si hay en mí camino de perversidad, y guíame en el camino eterno”(Salmo 139: 23-24)?

– ¿Existen pecados sexuales que hayas cometido los cuales tienes que confesar y arrepentirte? ¿Hay algún o algunos pecados que hayas estado escondiendo y que necesitas sacar a la luz? (Salmo 32:3-7)

– ¿Existen ciertos escenarios o contextos donde eres especialmente propenso al fracaso sexual? ¿Qué precauciones has tomado para evitar estas situaciones? ¿Existen acciones radicales que todavía necesitas tomar? (Mateo 5: 27-30)

– ¿Sirve tu matrimonio como un ejemplo del diseño ideal de Dios para el matrimonio? ¿Estás enamorado de tu cónyuge? ¿Buscas regularmente la unión sexual con tu cónyuge? (1 Corintios 7: 3-5)

– ¿Disfrutas regularmente de entretenimiento que muestra desnudo explícito o que envilecen el diseño y el propósito de Dios para la sexualidad? ¿Te abstienes voluntariamente de toda forma de mal y te niegas a hacer del mismo un asunto trivial? (1 Tesalonicenses 5:22; Efesios 5: 3)

Puntos de oración
Si vamos a incrementar nuestra pureza sexual, mantenerla, y crecer en ella, debemos orar. Les animo a orar de esta manera:

– Oro para que me des el deseo y la sabiduría de proteger mi corazón de todas las formas de inmoralidad sexual. Yo oro para ser diligente en confesar y abandonar todo pecado sexual conocido. [Considera orar a través de Proverbios 6:23-35]

– Para los hombres: Oro para considerar a las ancianas, como a madres y a las mujeres jóvenes, como a hermanas, con toda pureza. (1 Timoteo 5: 1-2)

– Para las mujeres: Oro para considerar a los hombres mayores como a padres y a los hombres más jóvenes como a hermanos, con toda pureza. (1 Timoteo 5: 1-2)
– Oro para que purifiques mi corazón para que el pecado de adulterio—expresado incluso en pensamientos y miradas lujuriosas—pierda todo su poder sobre mí. (Mateo 5: 27-30) “Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, oh Jehová, roca mía, y redentor mío.” (Salmo 19:14)

– Oro para no desanimarme cuando peque. Por favor, déjame tener consuelo en el conocimiento de que cuando confieso mis pecados, eres fiel y justo para perdonar mis pecados y limpiarme de toda maldad. (1 Juan 1: 9)

Publicado originalmente en Challies.com | Traducido con permiso para Soldados de Jesucristo por Ricardo Daglio

¿Quién controla mi vida?

Martes 24 Enero

Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar; sobre ti fijaré mis ojos.

Salmo 32:8

¿Quién controla mi vida?

Una publicidad para un videojuego indicaba: «¡Ya hay catorce millones de jugadores! Este juego podría tomar el control de tu vida…». Efectivamente, algunos juegos se vuelven adictivos muy rápido. Es como una alternativa a la vida real, que a menudo es difícil. La mente se evade a otro universo, que creemos poder controlar. Podemos ser adictos al juego, a la droga, al alcohol y a muchas otras cosas. Una persona es adicta cuando se deja dominar por algo hasta el punto que ya no controla el tiempo que pasa en dicha actividad.

¿Qué es lo que nos guía? ¿Qué orienta nuestra vida? ¿Qué hacemos con nuestra existencia? Es preciso hacernos estas preguntas para no perder nuestra vida. ¿Ella es útil? ¿Tiene un sentido? ¿Cuál es el objetivo que persigo?

Un profeta de la Biblia decía: “Conozco, oh Señor, que el hombre no es señor de su camino, ni del hombre que camina es el ordenar sus pasos” (Jeremías 10:23). Dios quiere que tome conciencia de mi incapacidad para conducirme solo. Sin Dios ando errante por la tierra, sin rumbo, sin objetivo, sin esperanza. Pero él quiere ayudarme, por ello debo dejarle el control de mi vida. ¡Él quiere lo mejor para mí! Él me dice: “He puesto delante de ti hoy la vida y el bien, la muerte y el mal; porque yo te mando hoy que ames al Señor tu Dios, que andes en sus caminos, y guardes sus mandamientos… para que vivas y seas multiplicado, y el Señor tu Dios te bendiga” (Deuteronomio 30:15-16).

“La gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente” (Tito 2:11-12).

1 Samuel 19 – Mateo 15:21-39 – Salmo 16:7-11 – Proverbios 4:20-27

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Nos acordaremos de tus amores más que del vino – Cantares 1:4

23 de enero
Nos acordaremos de tus amores más que del vino
Cantares 1:4

Jesús no permitirá que su pueblo se olvide de su amor. Si llegara a olvidarse de todo el amor que ha disfrutado, él lo visitaría con nuevo amor. «¿Olvidas mi cruz? —dice—; yo te la haré recordar. Pues en mi mesa me manifestaré a ti otra vez. ¿Olvidas lo que hice por ti en el consejo secreto de la eternidad? Yo te lo recordaré, porque tú necesitarás un consejero y me hallarás pronto cuando me llames».

Las madres no dejan que sus hijos las olviden. Si el hijo se ha ido a Australia y no escribe a casa, su madre le pregunta en una carta: «¿Se ha olvidado Juan de su madre?». Entonces le llega una amable misiva que demuestra que aquella suave advertencia no resultó en vano. Así pasa con Jesús. Él nos dice: «Recuérdame». Y nuestra respuesta es: «Nos acordaremos de tus amores». Nosotros recordaremos tu amor y su incomparable historia: tu amor es tan antiguo como la gloria que tuviste con el Padre antes que el mundo fuese. Recordamos, oh Jesús, tu eterno amor cuando te convertiste en nuestro Fiador y nos desposaste contigo. Recordamos el amor que inspiró tu sacrificio de ti mismo: amor que, hasta el cumplimiento del tiempo, pensó en ese sacrificio y ansió la hora acerca de la cual, en el rollo del libro, está escrito de ti: «He aquí, vengo». Recordamos tu amor, oh Jesús, como se manifestó a nosotros en tu vida santa, desde el pesebre de Belén hasta el huerto de Getsemaní.

Nosotros seguimos tus pisadas de la cuna al sepulcro, porque todas tus palabras y todas tus obras fueron de amor, y nos regocijamos en tu amor que la muerte no agotó; tu amor, que brilló con esplendor en tu resurrección.

Recordamos aquel ardiente fuego de amor que nunca te hará guardar silencio hasta que tus escogidos estén todos recogidos con seguridad, hasta que Sion sea glorificada y Jerusalén se establezca sobre sus eternos fundamentos de luz y de amor en el Cielo.

Spurgeon, C. H. (2012). Lecturas vespertinas: Lecturas diarias para el culto familiar (S. D. Daglio, Trad.; 4a edición, p. 31). Editorial Peregrino.

Jesús – su humildad (3)

Domingo 22 Enero

Jesús… siendo en forma de Dios… se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.

Filipenses 2:6-8

Jesús – su humildad (3)

Adán, el primer hombre, quiso elevarse y volverse como Dios. Jesús, el Hijo de Dios, se humilló a sí mismo para hacerse hombre.

Vivió como hombre en la tierra que él mismo había creado. Sabía todo, podía todo y tenía el control sobre todo. Entonces, ¿trató de impresionarnos con su grandeza? ¡Jamás! Él no vino para ser servido, sino para servir (Marcos 10:45). Escogió como discípulos a personas en su mayoría poco instruidas y se hizo su siervo, hasta el punto de lavarles los pies (Juan 13:1-15). Se acercó a los pobres, los débiles y los desdichados para consolarlos, y nunca trató de hacer que lo admirasen por sus milagros (Juan 7:3-4). Cuando quisieron hacerlo rey, se fue a otro lugar (Juan 6:15). Lo trataron de bebedor y de loco, pero no se defendió (Lucas 7:34Juan 10:20). A la gente cansada de la vida, le decía: “Venid a mí… soy… humilde de corazón” (Mateo 11:28-29). ¡Era el hombre más accesible de todos!

Después de vivir en humildad, Jesús, al final de su ministerio, “se humilló a sí mismo” hasta la muerte, por obediencia a Dios. Lo escupieron, lo trataron indignamente, y por último lo condenaron y lo crucificaron entre dos malhechores. Para el santo Hijo de Dios, la crucifixión fue la humillación extrema.

Pero Dios halló su complacencia en el humilde Jesús, y lo demostró: “Le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre” (Filipenses 2:9).

“Dios… le resucitó de los muertos y le ha dado gloria” (1 Pedro 1:21).

(continuará el próximo domingo)

1 Samuel 17:31-58 – Mateo 14:13-36 – Salmo 15 – Proverbios 4:10-13

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¡Oh, Dios! ¡Perdóname! (2)

Sábado 21 Enero

Dice el necio en su corazón: No hay Dios.

Salmo 14:1

He aquí que el temor del Señor es la sabiduría.

Job 28:28

¡Oh, Dios! ¡Perdóname! (2)

Todo el pueblo conocía nuestro plan. El domingo la iglesia estaba totalmente llena. El predicador comentó el pasaje: “Dice el necio en su corazón: No hay Dios” (Salmo 14:1). Luego habló sobre la crucifixión de Jesús:

– El Hijo de Dios fue clavado en una cruz como un criminal. La gente se burló de él… Luego vino un soldado romano y le abrió el costado con una lanza. De la herida salió sangre y agua. Para los creyentes de todos los tiempos, esta escena suscita adoración: el amor infinito de Dios dando a su Hijo respondía al colmo de la maldad del hombre. La sangre que salió de la herida de Jesús muestra que Cristo murió por mis pecados. ¡Todo pecador puede ser lavado por esta sangre!

La predicación terminó; todo el mundo miraba a Ralph Newman. Pero este no se movía. De repente Ralph se levantó y gritó:

– ¡Oh, Dios, perdóname! Yo soy ese soldado, ese pecador. Yo crucifiqué a Jesús porque lo detestaba.

Hubo un silencio total. Unos minutos después Ralph hablaba con el que había dado el mensaje.

A partir de ese domingo, Ralph fue otro hombre. Se trasladó a Londres. Cuando se iba, le pregunté: ¿por qué ese cambio tan radical?

– ¡La crucifixión de Jesús! Cuando se habló del soldado que abrió el costado del Señor Jesús con una lanza, y de la sangre que purifica nuestros pecados, ¡tomé conciencia de mis propios pecados!

Ralph no los minimizaba. La escena de la crucifixión le hizo comprender el precio que fue pagado para perdonar sus pecados.

1 Samuel 17:1-30 – Mateo 13:44-14:12 – Salmo 14 – Proverbios 4:7-9

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¡Oh, Dios! ¡Perdóname! (1)

Viernes 20 Enero

¿Queréis también vosotros haceros sus discípulos?

Juan 9:27

¡Oh, Dios! ¡Perdóname! (1)

Hace muchos años conocí a Ralph Newman en Inglaterra. Disfrutábamos mucho de nuestro tiempo libre. Pasábamos noches en las discotecas con muchos amigos. Vivíamos exclusivamente para nuestro placer, sin preocuparnos por Dios, por su amor, ni por lo que le agrada. Una noche hablamos del joven predicador de la congregación.

–Es un buen tipo, dijo Rendall, el mecánico del garaje.

–¿Cómo? ¿Un buen tipo?, exclamó Ralph. ¿Te vas a volver religioso?

–¡Cuidado, Newman! ¡También podría persuadirte!, respondió Rendall.

–¿Cómo?, vociferó Ralph… ¡Yo, Ralph Newman en la iglesia! ¡Ni pensarlo! E hizo todo tipo de comentarios desagradables sobre el predicador, enojándose cada vez más. Pero el mecánico dijo tranquilamente:

–Es fácil insultar a alguien a sus espaldas. Si realmente eres un tipo honesto, ve a la iglesia y, después de la reunión, dile lo que piensas de él.

Ralph dudó. ¿Se arriesgaría a atacar públicamente a un hombre que era respetado en todo el pueblo?

–Ralph, ¡no eres tan valiente como pretendes!, bromeó su amigo. Pero Ralph no quería admitirlo, y exclamó:

–Si nos vamos todos a la iglesia el domingo, le diré en la cara a ese joven payaso que él no hace más que decir palabras piadosas, pero que él mismo no cree lo que predica…

¡Al final todos aceptaron ir!

(mañana continuará)

1 Samuel 16 – Mateo 13:24-43 – Salmo 13 – Proverbios 4:1-6

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No eres Dios: Ciencia cognitiva para abrazar tus límites

No eres Dios: Ciencia cognitiva para abrazar tus límites
Ana Ávila

¿Por qué me resulta tan difícil enfocarme? ¿Por qué me toma tanto tiempo aprender y memorizar los conceptos que estudio? ¿Por qué olvido la mayor parte de lo que leo? ¿Por qué estoy tan cansada y tengo mis pensamientos borrosos, incluso cuando dormí bien durante la noche? ¿Qué me pasa?

Mis compromisos teológicos me obligan a examinar mi corazón inmediatamente: busca el pecado, arrepiéntete del pecado, huye del pecado. ¿Soy el perezoso del que habla el libro de Proverbios? ¿Me estoy rebelando en contra de lo que he sido llamada a hacer? ¿Estoy amargada con mi trabajo?

Seguramente algunas veces soy alguna de esas cosas… quizá incluso la mayoría de las veces. Pero no siempre. ¿Qué es lo que siempre soy? Una criatura limitada.

Una ciencia de ciencias
La ciencia cognitiva en realidad no es una ciencia, sino un grupo de ciencias trabajando juntas. ¿La meta? Entender la mente humana; estudiar no solo lo que pensamos, sino cómo pensamos.

Como podrías imaginar (ya que eres un ser humano y posees una mente), entender el funcionamiento cognitivo —nuestro razonamiento, percepción, memoria, la manera en que nos comunicamos y todo lo que sucede dentro de nuestra mente, estemos conscientes de ello o no— no es una tarea sencilla. Diferentes disciplinas —desde la antropología hasta las ciencias informáticas, incluyendo la filosofía, la neurociencia, la psicología y lingüística— contribuyen estudiando desde neuronas individuales hasta datos conductuales.

La ciencia cognitiva tiene el objetivo de proveer una descripción de nuestros procesos mentales desde lo general a lo específico: qué es lo que logra un sistema cognitivo (como el sistema visual, que nos ayuda a reconocer y localizar objetos), cuál es el proceso a través del cual ese sistema cognitivo consigue su objetivo y cuáles son las estructuras cerebrales que permiten que el sistema logre dicha tarea.

No necesito ser fuerte. Necesito admitir que soy débil

La ciencia cognitiva es una empresa bastante reciente (se cristalizó en la década de los setenta) pero ya ha producido ideas en las que vale la pena reflexionar. Una de ellas es la dura realidad de los límites de nuestra mente.

¿Todo es posible?
Durante gran parte del siglo XX, el conductismo —la idea de que solo se debe estudiar la conducta observable y medible— fue la perspectiva dominante en el campo de la psicología. Los conductistas, quienes fueron capaces de enseñar trucos a las palomas y hacer que niños pequeños temieran a los conejos (usando recompensas de comida y acompañando la presentación del animal con un fuertísimo sonido), se animaron por sus descubrimientos acerca del aprendizaje asociativo. Estaban convencidos de que cualquiera podía ser transformado en cualquier cosa:

Entrégame una docena de infantes saludables, bien desarrollados, y mi propio mundo en el que pueda criarlos, y garantizaré tomar cualquiera de ellos al azar y lo entrenaré para convertirse en cualquier clase de especialista que pudiera seleccionar: doctor, abogado, artista, jefe mercante y sí, incluso un mendigo y un ladrón, independientemente de sus talentos, inclinaciones, tendencias, habilidades, vocaciones y la raza de sus ancestros.1

Los conductistas desarrollaron una perspectiva muy optimista de las habilidades humanas. No existía límite para lo que la mente de una persona pudiera lograr. Su credo era que «todas las cosas son posibles para el que tiene el entrenamiento conductual correcto»… un credo que neciamente intento seguir todavía, a pesar de que la evidencia muestra que es engañoso.

Aunque el análisis conductual fue y sigue siendo valioso (¡nunca refuerces con recompensas los berrinches de tus hijos!), la ciencia cognitiva retó los sueños de la mente humana ilimitada con mucha fuerza. Los experimentos de George A. Miller mostraron que las personas solo podían manejar más o menos siete elementos de información al mismo tiempo. Los estudios de Donald Broadbent revelaron cómo debemos enfocarnos en un canal de información a la vez si vamos a encontrarle sentido a los estímulos que estos canales nos hacen llegar. Lento pero seguro, comenzó a acumularse la evidencia de que nuestras capacidades mentales, así como las físicas, son limitadas.

Tu mente es limitada
Siempre he tenido el delirio de que, si paso el tiempo suficiente entre libros y hago suficientes tarjetas de estudio, seré capaz de saberlo todo. Quizá no completamente todo, pero casi.

Como cristiana, tomo el mandamiento de amar a Dios con toda mi mente muy seriamente, en respuesta al amor de Dios mostrado en la cruz. Esa es la razón por la que me siento decepcionada cuando los versículos que pasé horas memorizando hace quince años desaparecen de mi mente. Me reprocho a mí misma por no captar el nombre de la nueva mujer que se presentó en la iglesia mientras sonaba una canción de fondo muy pegadiza. Me avergüenza que me tome diez horas escribir un artículo en lugar de cinco.

La ciencia cognitiva nos invita a mantener los pies en la tierra, conscientes de nuestros límites naturales como seres humanos

Mi instinto para la santidad (¿o la autojusticia?) me obliga a señalarme a mí misma y a otros que puedan cometer estos mismos errores como pecadores perezosos y centrados en uno mismo. Pero la ciencia cognitiva me invita a detenerme y considerar: ¿No es esto simplemente parte de lo que significa ser un ser humano limitado?

Los recuerdos que no se repasan constantemente se pierden de la memoria a largo plazo. Esa es la razón por la que no puedo recordar los 176 versículos del Salmo 119. Si un canal auditivo está ocupado recibiendo una canción a todo volumen, no va a registrar un nombre. Esa es la razón por la que no sé el nombre de mi nueva conocida. Mi memoria de trabajo solo puede sostener una limitada cantidad de información al mismo tiempo, sin importar lo mucho que me esfuerce. Esa es la razón por la que repasar mis libros y crear algo nuevo me toma el tiempo que me toma.

No me gusta enfrentarme a la realidad de mi debilidad; admitir mis limitaciones cognitivas es humillante. Pero las palabras del apóstol Pablo me hacen recordar que, aunque no lo parece, esto glorifica a Dios: «[Él] me ha dicho: “Te basta Mi gracia, pues Mi poder se perfecciona en la debilidad”. Por tanto, con muchísimo gusto me gloriaré más bien en mis debilidades, para que el poder de Cristo more en mí» (2 Co 12:9). No necesito ser fuerte. Necesito admitir que soy débil.

La ciencia cognitiva nos invita a mantener los pies en la tierra, conscientes de nuestros límites naturales como seres humanos. Curiosamente, también nos permite examinar nuestros corazones, los cuales —de acuerdo con la Biblia— no solo representan nuestros afectos posiblemente pecaminosos, sino también los pensamientos y procesos dentro de nuestras mentes.

1 John B. Watson, Behaviorism, 2nd ed. (London: Kegan Paul & Co., 1931), 82. Vía Barrett, Justin L.. Cognitive Science, Religion, and Theology (Templeton Science and Religion Series) p. 174.


Ana Ávila es escritora senior en Coalición por el Evangelio, Química Bióloga Clínica, y parte de Iglesia El Redil. Es autora de «Aprovecha bien el tiempo: Una guía práctica para honrar a Dios con tu día». Vive en Guatemala junto con su esposo Uriel y sus dos hijos. Puedes encontrarla en YouTube, Instagram y Twitter.

Entonces les abrió el entendimiento, para que comprendiesen las Escrituras – Lucas 24:45

Entonces les abrió el entendimiento, para que comprendiesen las Escrituras

Lucas 24:45

Aquí encontramos a Jesús, a quien vimos anoche abriendo las Escrituras, abriéndoles el entendimiento a las personas. En la primera obra tiene muchos colaboradores, pero en la segunda permanece solo: muchos pueden llevar las Escrituras a la mente, pero solo Dios es capaz de preparar esta última para recibirlas. Nuestro Señor Jesús difiere de todos los demás maestros en que, mientras que estos últimos llegan al oído, él instruye el corazón.

Ellos se ocupan de la letra externa, pero él imparte un gusto interior por la verdad, por el cual percibimos el sabor y el espíritu de la misma. El más ignorante de los hombres llega a ser un perfecto erudito en la escuela de la gracia, cuando el Señor Jesús, por medio de su Santo Espíritu, le revela los misterios del Reino y le concede la divina unción por la cual lo capacita para contemplar lo invisible. Si el Maestro ha abierto y capacitado nuestros sentidos, somos dichosos. ¡Cuántos hombres de profunda erudición ignoran las cosas eternas!

Conocen, de la revelación, la letra que mata, pero no pueden discernir su espíritu que vivifica: tienen un velo sobre sus corazones que los ojos de la razón carnal no logran atravesar. Nosotros, que ahora vemos, éramos una vez tan ciegos como ellos. La verdad era, para nosotros, como la belleza en la oscuridad: una cosa inadvertida y olvidada. Si no hubiese sido por el amor de Jesús, habríamos permanecido en perfecta ignorancia hasta este momento; de no habernos abierto él el sentido, no hubiéramos alcanzado el conocimiento espiritual, como tampoco un niño sería capaz por sí solo de escalar las pirámides. La escuela de Jesús es la única en donde se puede realmente aprender la verdad de Dios.

Otras escuelas pueden enseñarnos lo que debe creerse, pero solo la de Cristo es capaz de enseñarnos cómo creer. Sentémonos a los pies de Jesús y, con ardiente ruego, imploremos su ayuda bendita, para que nuestros embotados sentidos puedan ir esclareciéndose y nuestros débiles entendimientos acepten las cosas celestiales.

Spurgeon, C. H. (2012). Lecturas vespertinas: Lecturas diarias para el culto familiar (S. D. Daglio, Trad.; 4a edición, p. 27). Editorial Peregrino.

El museo del muelle Branly (París)

Jueves 19 Enero

(Dios) nos ha librado de la potestad de las tinieblas.

Colosenses 1:13

(Jesús libra) a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre.

Hebreos 2:15

El museo del muelle Branly (París)

Este museo está dedicado a las artes y civilizaciones de África, Asia, Oceanía y las Américas. El visitante constata que hay tres temas presentes en los cuatro continentes:

– Las máscaras: desde las islas del Pacífico hasta el corazón de África, por todas partes el hombre se esconde bajo máscaras muy variadas.

– La muerte: numerosos rituales tienen que ver con la muerte y el más allá.

– El mundo invisible: los brujos, con sus objetos mágicos, tratan de conjurar los hechizos realizados por los espíritus maléficos.

Estos tres temas son puestos en evidencia desde las primeras páginas de la Biblia. Por medio de la serpiente, el mundo invisible tentó a la primera pareja (Génesis 3:1). Avergonzados por haber desobedecido a Dios, Adán y Eva se escondieron (cap. 3:8). La sentencia de muerte anunciada fue confirmada (cap. 2:17; 3:19). Hasta hoy, el temor a la muerte y las supersticiones han marcado a la humanidad. Pero el Evangelio hace brillar una gran luz sobre esta escena tenebrosa:

– Ya no hay que esconder ninguna vergüenza: el Señor Jesús nos acepta tal como somos y nos perdona. Luego nos da la fuerza para hacer el bien y vivir en la luz, en una perfecta rectitud.

– Ya no debemos tener miedo a la muerte: por medio de la resurrección de Cristo, la muerte fue vencida, y el creyente sabe que estará con Cristo cuando deje este mundo.

– No más miedo a un mundo invisible: todo lo oscuro y oculto pierde su poder sobre el que conoce a Jesucristo. Es liberado del poder de las tinieblas y experimenta el amor divino.

1 Samuel 15 – Mateo 13:1-23 – Salmo 12 – Proverbios 3:32-35

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Les declaraba en todas las Escrituras lo que de él decían – Lucas 24:27

Los discípulos que iban a Emaús tuvieron un viaje provechoso. El compañero y Maestro de ellos era el mejor de los preceptores, el mejor intérprete entre mil, en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y el conocimiento. El Señor Jesús se dignó convertirse en predicador del evangelio y no se avergonzó de ejercer su vocación ante un auditorio de dos personas, ni tampoco rehúsa ahora ser el Maestro hasta de uno solo. Busquemos la compañía de tan excelente Instructor, pues hasta que él no nos sea hecho sabiduría, nunca seremos sabios para la salvación.

Este Maestro sin rival utilizó como libro de texto el mejor de los libros. Aunque capacitado para revelarnos nuevas verdades, prefirió exponer la verdad antigua. Él conocía por su omnisciencia cuál era la norma de enseñanza más instructiva y, al referirse enseguida a Moisés y a los profetas, nos mostró que el camino más seguro hacia la sabiduría no es la conjetura, el razonamiento o la lectura de libros humanos, sino la meditación de la Palabra de Dios. El modo más efectivo de ser rico en conocimiento celestial es cavar en esta mina de diamantes y recoger perlas en este mar celestial.

Cuando Jesús procuraba enriquecer a otros, recurría a la cantera de las Sagradas Escrituras. A estas dos personas favorecidas se las llevó a considerar el mejor de los temas, pues Jesús habló de sí mismo y expuso las cosas concernientes a su persona. Aquí el diamante talla el diamante, ¿y qué podría ser más admirable? El dueño de la casa abre sus propias puertas, conduce a los huéspedes a su mesa y coloca en ella sus sabrosas comidas. El que ha ocultado el tesoro en el campo, él mismo guía a los que lo buscan. Nuestro Señor disertaría, naturalmente, acerca de los temas más agradables, y no hallaría ninguno más bello que su propia persona y su obra.

Teniendo en mente esto, debiéramos escudriñar siempre la Palabra de Dios.

¡Dios nos conceda la gracia de estudiar la Biblia teniendo a Jesús como Maestro y lección!

Spurgeon, C. H. (2012). Lecturas vespertinas: Lecturas diarias para el culto familiar (S. D. Daglio, Trad.; 4a edición, p. 26). Editorial Peregrino.