Proverbios

El Proyecto Biblia

Serie: Antiguo Testamento

33/42 – Proverbios

Antiguo Testamento

Mira nuestro video de Lee la Biblia sobre el libro de Proverbios, que analiza el diseño literario del libro y su flujo de pensamiento. El libro de Proverbios invita a la gente a vivir con sabiduría y en el temor del Señor para experimentar la buena vida.

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Abuelos Para Su Gloria – 16

Iglesia Caminando por Fe

Serie: Familias Conforme a las Escrituras

16 – Abuelos Para Su Gloria

Juan Manuel Vaz

Juan Manuel Vaz Salvador nació en Barcelona, España. Tras ser salvo, fue creciendo en el conocimiento de la Palabra y finalmente Dios le llamó al ministerio pastoral.

Juan Manuel es el fundador del ministerio ICPF, donde también sirve como pastor en la localidad de Hospitalet, en Barcelona. Además, ha escrito el libro La Iglesia Frente al Espejo.

Actualmente se dedica al pastorado y es conferenciante a nivel internacional.

Centrándote en Cristo en esta Navidad – Dic 16

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Festividades centradas en Cristo

Aviva Nuestros Corazones

Dic 16 – Centrándote en Cristo en esta Navidad

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/centrandote-en-cristo-en-esta-navidad/

Carmen Espaillat: Estamos ya cerca del día de Navidad. ¿No sientes la precipitación de las navidades encima de nosotros? ¿Cómo te enfocas en lo que realmente tiene importancia en esta temporada? Bien, esto es lo que una oyente de Aviva Nuestros Corazones descubrió:

Mujer: Algunas de las cosas que he encontrado que han aquietado mi Navidad es ir comprando durante el año los regalos. Cuando veo algo que me recuerda a mi mamá, pienso, “Oh esto estaría muy bueno para mi mamá”, podríamos estar en febrero, pero yo lo voy a comprar. Lo pongo en un cajón en mi ático, de manera que cuando se acerca el Día de Acción de Gracias, ya casi he terminado mis compras. Quiero ya haber terminado para el Día de Acción de Gracias. Yo doy regalos, pero estos son comprados a través del todo el año.

La otra cosa que aquieta mi corazón es tener en mi calendario un día como el de mañana, que dice “Sin planes”. No hay planes, y ese es el plan. Solo tengo que hacer el esfuerzo de reservar esos días en que no hacemos “nada”. Pero realmente este tiempo es para que estés junto a tu familia. Es un tiempo para que tengas tranquilidad en el Señor en esta temporada. Así que a través de diciembre tengo esparcidos, intencionalmente, algunos días sin planes, y esos días son sagrados.

Carmen: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Estamos a punto de escuchar buenos consejos para hacer que estos días festivos tengan más significado.

Primeramente, permíteme recordarte orar por Aviva Nuestros Corazones. Este mes de diciembre es muy importante para nuestro ministerio, pues sabremos con qué podremos comprometernos en el próximo año. Casi la mitad de las donaciones, de las cuales dependemos en el año, llegan en el mes de diciembre. Le estamos pidiendo al Señor que cubra nuestras necesidades y les dé a las oyentes de Aviva Nuestros Corazones el gozo de poder aportar a este ministerio.

Les pedimos que oren para que Dios provea todo lo que necesitamos para continuar llamando a las mujeres a la libertad, plenitud, y abundancia en Cristo.

Aquí está Nancy.

Nancy Leigh DeMoss: Bueno, hace poco pasó el Día de Acción de Gracias, y en medio de todas las preparaciones que estés haciendo para las reuniones familiares, cocinar, viajar, estar con parientes lejanos; espero que estés, en medio de todo eso, enfocándote en lo mucho que tienes que agradecer. Claro, debemos dar gracias todo el año. Probablemente no hay mayor gracia y evidencia de la presencia de Cristo en nosotras que la de tener corazones agradecidos. Pero este es un momento maravilloso en el año para hacer una pausa y celebrar que tenemos tanto por lo que estar agradecidas.

Nuestra invitada esta semana en Aviva Nuestros Corazones es mi buena amiga desde hace mucho tiempo, Bárbara Rainey. Ella ha estado antes en este programa como invitada. Bárbara, muchas gracias por venir y hablar con nosotras sobre los días de fiesta, cómo hacerlos más significativos, cómo usarlos como oportunidades de enseñanza para nuestros hijos. Tú has hecho muy buen trabajo en esta área, y es maravilloso estar aquí hablando contigo sobre esto.

Bárbara Rainey: Bueno gracias, estoy feliz de estar aquí hoy. Es muy divertido.

Nancy: Para los que no saben, Bárbara es la esposa de Dennis Rainey, y muchas de ustedes escuchan “Vida en Familia Hoy” en esta u otra estación de radio o en el internet. Es un ministerio que Dios ha usado en gran manera—está usando—para construir familias fuertes. Bárbara y Dennis fundaron juntos ese ministerio… ¿Hace ya cuántos años, Bárbara?

Bárbara: Hace muchos años.

Nancy: Sé que son más de veinticinco.

Bárbara: Sí, más de veinticinco.

Nancy: Tenías los niños pequeños en ese entonces y ahora ya son seis adultos—seis hijos adultos.

Bárbara: Ya están formados.

Nancy: ¿Y me dijiste que tienes diecinueve nietos?

Bárbara: Sí, y viene uno más en camino.

Nancy: ¿Y cuál es el rango de las edades de estos nietos?

Bárbara: El mayor cumplió este verano catorce años y los otros tienen entre diez años o menos. Así que serían diecisiete nietos que tienen entre diez años o menos.

Nancy: ¡Wow! Me imagino que es difícil reunirlos a todos.

Bárbara: Sí, es muy difícil juntarlos a todos.

Nancy: Pero cuando lo logran… he visto algunas de las fotos de la familia Rainey a través de los años, y ha sido divertido. No sé cómo caben todos en una sola foto.

Bárbara: ¡Mucho Photoshop!

Nancy: Para que todos puedan salir en la foto. Pero he visto a esta familia crecer. Te conocí cuando la mayoría de tus hijos eran solteros—casi todos lo eran—y verlos casarse y establecer sus propios hogares. Esto tiene que ser una gran alegría para ti y para Dennis. Aunque, como en todas las familias, hay tiempos buenos y tiempos malos, hay tiempos de altas y bajas y tiempos de sufrimiento. Todos somos personas pecadoras, y disfuncionales. ¿No es verdad?

Bárbara: Así es. Eso somos, y nosotros no somos menos rotos y disfuncionales que cualquier otra persona. Tenemos toda clase de retos, y tenemos problemas igual que todo el mundo.

Nancy: Y todos tenemos mucha necesidad de la gracia de Dios.

Bárbara: Claro que sí.

Nancy: Ese es el mensaje que tú, Dennis y todo el maravilloso equipo que tienen en “Vida en Familia Hoy” están proclamando cada día. Así que gracias por su ministerio. Y para aquellos que no lo saben, fueron algunos dentro del equipo de “Vida en Familia Hoy” quienes tuvieron la visión de empezar lo que luego se convirtió en Aviva Nuestros Corazones. De manera que el ministerio que tú y tu esposo fundaron es como el padre de Aviva Nuestros Corazones, y hemos tenido una relación cercana y muy buena a través de todos estos años.

Bárbara: Sí señor, así ha sido.

Nancy: Estoy muy agradecida de estar ahora esparciendo también el mensaje.

Bárbara: Sí. Ha sido un privilegio trabajar juntas.

Nancy: Tú consideras que los días festivos son especiales, y eso me encanta, porque las festividades en las Escrituras fueron originalmente creadas para ser días santos.

Bárbara: Así es.

Nancy: Estas eran fechas anuales de celebración, ya fuera la Pascua o la Fiesta de la Cosecha o diferentes momentos y días en el calendario, y en el ritmo del pueblo de Dios, ellos hacían una pausa. Y en algunos días se ayunaba, otros días eran festivos. Pero ellos se detenían y dejaban a un lado su trabajo habitual y recordaban y se centraban en lo que Dios había hecho.

Bárbara: Así era.

Nancy: Muchos días festivos en nuestro calendario están basados en la fe Cristiana. Pero parece que estos se han vuelto tan seculares, que apenas son un tiempo para ir de compras o de estar un día libre sin ir a la escuela, y es como si ya no tuviesen algún significado especial.

Bárbara: Sí, se han vuelto muy seculares. Me encanta lo que Dios hizo por nosotros, lo que Él instituyó para Su pueblo, la nación de Israel, antes de la venida de Cristo, todas esas fiestas y celebraciones. Me recuerda que Dios conoce nuestra tendencia a deambular y que necesitamos de todos esos momentos en el calendario anual, año tras año, donde podemos apartarnos de nuestras actividades diarias. Logramos parar y descansar para enfocarnos en Él. Tenemos la oportunidad de recordar quién es Él y lo que Él ha hecho por nosotros.

Muchos de nosotros no celebramos las fiestas judías y ni el calendario judío, pero en nuestras vidas celebramos las Navidades, la Pascua o Semana Santa y el Día de Acción de Gracias y esas fiestas se repiten cada año. Año tras año siempre regresan. Y creo que son una excelente oportunidad para que las madres y los padres impartan verdades espirituales a los hijos porque, como has dicho, todos estos días festivos tienen sus raíces en las verdades bíblicas y en la historia bíblica.

La razón por la que celebramos la Navidad es por la encarnación de Cristo. No es por Santa Claus. No es por todas esas otras cosas. Me sorprende el hecho de que, en época de Navidad todavía podemos escuchar en las tiendas canciones navideñas que hablan de Jesús.

Nancy: Por lo menos por un tiempo más.

Bárbara: Yo sé. Cada año me sorprende que no hayan anulado las canciones. Y esto me dice que hay personas que están receptivas a escuchar sobre Jesús en Navidad. Sabemos de qué se trata la Navidad. Todos saben de qué se trata. Y aun así no sabemos cómo conectarnos con esa verdad. No sabemos cómo tomar ese conocimiento general y vago de que la Navidad se trata de Cristo y hacer realmente, que se trate de él en nuestros hogares.

De manera que en los años después de que nuestros hijos se fueron de casa, he comenzado a crear productos y recursos principalmente para las mujeres, porque las mujeres somos quienes compramos las decoraciones. Somos las mujeres las que adornamos el árbol de Navidad. Somos nosotras las que decimos, “Sí, vamos a hacer esto”. Esos productos y recursos no son exclusivamente para mujeres. Ellos son tan significativos que creo que a los hombres les van a gustar tanto como a las mujeres.

Así que, de lo que hoy estamos hablando, es de los nombres de Cristo. Son adornos que hemos creado y están diseñados para que los puedas colgar en tu árbol de Navidad. Mi sueño es que un día en los hogares cristianos de todo el país,–y oro para que también suceda en todo el mundo–, los árboles de Navidad de las personas proclamen quién es Cristo y porqué celebramos la Navidad. Mi sueño es que los árboles navideños no estén llenos de adornos de futbol, bailarinas, osos de peluche y muchísimas otras cosas triviales que no tienen nada que ver con la razón por la cual celebramos la Navidad.

El año pasado hicimos adornos navideños con los nombres de Cristo. De esta forma nuestros árboles de Navidad sirven para instruirnos como dice Deuteronomio: que nuestros hogares, nuestros portales, los dinteles de nuestras puertas, y en efecto, nuestros árboles navideños, proclamen la verdad de Cristo.

Nancy: Y, a propósito, aún si no pones un árbol de Navidad… sé que pensamos que todo el mundo pone uno, pero algunos años yo no lo pongo.

Bárbara: Así es. Yo ya no pongo mucho el árbol. De hecho, el año pasado puse una urna muy interesante. Está llena de ramas que pinté de blanco, y allí es donde cuelgo todos mis adornos. Así que no es realmente un árbol en el sentido de ser un árbol verde y natural. Pero en verdad me gusta porque muestra los adornos. Y, claro, el mío estaba lleno de los adornos de los nombres de Cristo. Me encantó.

Nancy: A mí me encanta tener en mi casa todo el año cosas decorativas en la pared que guíen y apunten a mi propio corazón y a los invitados que vienen a casa, a las Escrituras.

Bárbara: A mí también.

Nancy: Pienso que hay algo alentador, hay exhortación, hay un enfoque en Cristo.

Bárbara: Estoy totalmente de acuerdo.

Nancy: Se supone que debemos tomar en cuenta a Cristo. Se supone que debemos fijar nuestros ojos en Él. Y si podemos entrar en un hogar y ver en las paredes, en los estantes y en las mesas, recordatorios de las Escrituras y de quién es Cristo, es una forma de mantenernos centradas en Él y que la Palabra de Dios quede en el centro de nuestros corazones.

Así que estos nombres de Cristo no son exclusivamente para la Navidad.

Bárbara: Oh no, en lo absoluto.

Nancy: Así que nosotros nos hemos estado enfocando en los nombres de Jesús, y eso me lleva otra vez a los adornos, que tú has llamado Bárbara “Adornos de Adoración”. Para aquellos que no nos escucharon ayer, explícales el significado de ese nombre, “Adornos de Adoración”.

Bárbara: Cuando pensamos en la Navidad, una de las frases en uno de nuestros villancicos favoritos que todos cantamos cada año dice, “Oh venid y adoremos”.

El propósito de la Navidad y de celebrarla es que lo veneremos, que adoremos a Cristo, al Rey recién nacido. Y aun así, la manera en que celebramos la Navidad prácticamente nos ayuda muy poco a enfocarnos en adorarlo a Él.

Así que hemos creado esos adornos, y los hemos llamado “Adornos de Adoración” porque son ornamentos que deben llevarnos a adorar a Cristo. Con los ornamentos viene un folleto que habla sobre el significado de cada uno de estos siete nombres.

Está diseñado para ser leído en voz alta. Puedes colgar en tu árbol un adorno cada día o mostrar uno cada día en un marco. Yo tengo dos de ellos enmarcados en mi casa; los enmarqué en la Navidad del año pasado, y han estado ahí desde entonces. Me encanta tenerlos donde yo pueda ver los nombres de Cristo en mi casa.

Pero volviendo al folleto, este te brinda una oportunidad como madre—si todavía tienes niños en casa—de leerles a tus hijos las historias sobre cada uno de estos siete nombres, de manera que ellos entiendan por qué Jesús fue llamado “Admirable, Consejero”, por qué Él fue llamado “Dios Poderoso”, por qué Él es llamado “El Señor Jesucristo”. ¿Qué significa esto y qué debe significar para nosotros? ¿Qué significa esto para mí como creyente? ¿Y qué necesito hacer en respuesta a este nombre?

Así que estos adornos no solo están hechos para llevar tu corazón a la adoración, sino también para enseñarles a tus hijos, y a pasar la verdad a la próxima generación como se nos instruye a hacer en Deuteronomio, a enseñarles estas verdades a tus hijos.

Nancy: Pienso en el capítulo 2 de Lucas, al principio de la historia de la Navidad, cuando Jesús acababa de nacer y los pastores vinieron a verlo. Ellos habían venido a adorarle. Y luego dice,–y estás familiarizada con este versículo–, en Lucas 2:19 dice, “Pero María atesoraba todas estas cosas, reflexionando sobre ellas en su corazón.”

Creo que una de las cosas que no hacemos mucho durante la Navidad es atesorar las cosas que hemos visto y oído, las cosas que sabemos de Cristo, y reflexionar sobre ellas en nuestros corazones, y hacer esto juntos en familia. Muchas familias están ocupadas todo el año, pero creo que si hay una temporada en el año más agitada que otras o quizás la más agitada del año, es la Navidad y las fiestas alrededor de ella. Oigo a familias y gente sin familia—como personas solteras, o padres que ya no tienen hijos en casa—volviéndose locos. Y se preguntan, “¿Cómo podemos evitar tanto caos y locura en esta temporada?

Bueno, estos adornos de adoración y el material que viene con ellos, pienso que son una forma de hacer una pausa y reflexionar en las maravillas de Su Nombre, parar y adorar a Cristo por quien Él es.

Bárbara: Así es.

Nancy: Puedes poner el árbol. Puedes decorarlo. Pero puedes terminar tan agotada y frenética que todo el mundo está como temiendo la Navidad y pensando, ¡Gracias al Señor que faltan once meses para la próxima Navidad!

Bárbara: Exactamente.

Nancy: Y realmente no queremos que la gente termine así.

Bárbara: No, no, no queremos eso.

Nancy: Así lo que necesitamos es empezar a prepararnos. Creo que a muchas de nuestras oyentes les gustaría tener estos adornos en sus casas, les gustaría prepararse, y piensan, cómo puedes obtener estos recursos o recursos como estos para estar lista cuando la Navidad llegue, entrenando a tus hijos, reflexionando en estas cosas, poniendo este tipo adornos en sus casas.

Y en el día de hoy y mañana vamos a hablar de cuáles son estos nombres. Pero también queremos decirles que ustedes pueden desarrollar con estas mismas ideas cosas en sus casas que las lleven a reflexionar sobre los nombres y sobre realmente la idea central de la Navidad, que es Cristo.

En el caso de Bárbara y de “Vida en Familia Hoy” ellos han producido paquetes de siete adornos, y son algunos de los nombres de Cristo que se relacionan particularmente con la Navidad y con Su nacimiento. Bárbara, vamos a comenzar hoy con el nombre…

Bárbara: El nombre “Jesús”. Es una historia tan interesante, y la conocemos muy bien. Pero cuando retrocedemos y miramos el milagro de cómo se le dio el nombre de Jesús… Fue el ángel Gabriel quien anunció cuál sería Su nombre.

Pienso que es maravilloso. Es asombroso dar marcha atrás y pensar en cómo pudo haber sido para María y José recibir esa visita del ángel, y luego el ángel les dice cuál será el nombre de este niño. Y por eso he escrito en el folleto acerca de qué significa el nombre de “Jesús” y por qué tiene ese significado.

Nancy: Y de la forma que ese nombre está relacionado al nombre de Josué en el Antiguo Testamento.

Bárbara: Así es.

Nancy: Quien fue un libertador y un líder militar en el Antiguo Testamento, y cómo Jesús vendría y libertaría a Su pueblo.

Bárbara: Exactamente.

Nancy: A salvarlos del enemigo, del pecado y de Satanás.

Bárbara: Así es.

Nancy: Realmente une de manera preciosa las Escrituras, el dar un paso atrás y mirar el significado de ese nombre.

Bárbara: Sí. Y pienso que lo importante es que comuniquemos esta verdad a nuestros hijos. Es uno de los primeros nombres que los niños aprenden—Jesús–ellos saben decirlo desde que tienen dos o tres años. Pero a medida que van creciendo, no saben el significado de este nombre.

Nancy: ¡Algunas veces los adultos tampoco saben lo que significa!

Bárbara: Oh, yo lo sé—los adultos tampoco saben lo que significa. A decir verdad, aprendí muchísimo trabajando en esta serie y haciendo la investigación del significado de cada uno de los nombres. Pero cuando cuelgas en el árbol el nombre de Jesús, y lees la historia de ese nombre, simplemente nos conduce a la adoración. Y esto no es porque lo que está escrito en el folleto sea tan bueno, sino porque nos recuerda la verdad de quién es Él y porqué Dios lo envió y porqué lo necesitamos.

De esto debe tratarse la Navidad. Debe tratarse de adorar a Jesús porque Él estuvo dispuesto a venir y nacer como un bebé. Lo que Él hizo por nosotros, el que Él haya venido, es algo tan maravilloso, abrumador, asombroso, e incomprensible.

Nancy: Amén, así es. Y he observado a algunas de mis amigas que tienen niños pequeños. Si los padres han estado orando y enseñando a sus hijos los caminos de Dios, los corazones de algunos de esos niños estarán tiernos, sensibles, y receptivos.

Tengo una amiguita de seis años y el otro día ella me detuvo en la entrada de mi casa y me dijo, “Señorita Nancy, ¿pudieras orar por mi sobre…?” Entonces ella empezó a decirme que tenía miedo de algo que estaba por suceder. Y nos detuvimos ahí mismo en la entrada y oramos. Ella volvió donde mi otra vez hace apenas unos días–la misma niña—y me dijo, “Oh señorita Nancy, yo oré la otra noche, y le pedí a Jesús que perdonara mis pecados y que me ayudara a querer a mi hermanita.”

Y yo miro a esta niña y me digo, “El Espíritu de Dios está obrando en su corazón.” ¡Que etapa tan tierna y tan sensible!– antes de que los niños pierdan el interés y quieran salirse de la iglesia–, hay que aprovechar la admiración que estos niños sienten.

Y a propósito, quizás tú seas abuela. Quizás tus hijos no están criando a sus hijos en la fe, pero tienes oportunidades durante la Navidad de estar con esos niños. Quizás eres madre soltera o seas como una hermana mayor y amiga para los hijos de otros. Hay muchas maneras de influenciar las vidas de estos pequeños. Y además estaremos recordándole a nuestros propios corazones quién es Jesús y por qué vino. La maravilla de todo esto radica en mirar estos nombres con ojos frescos. Pienso que hacerlo nos aviva y eso es algo grandioso.

Bárbara: Claro que sí. Una de mis historias favoritas del año pasado es que regalamos varios de estos adornos a una iglesia en un área de escasos recursos en el centro de la ciudad en Little Rock. Ellos usaron el folleto para enseñar a los niños que venían a la iglesia sobre los nombres de Jesús. Luego ellos le dieron a cada niño uno de esos nombres como regalo de Navidad. La señora que maneja el programa me dijo, “Debiste haber visto los ojos de esos niños. Se les agrandaron como platillos.”

Fue mucho mejor darles a esos niños un adorno que podían llevarse a sus casas, y ser de ellos para siempre, en vez de darles algún pequeño juguete o una bolsa de caramelos. El ministerio de esta iglesia les leyó las historias de los nombres de Jesús y luego le dio a cada niño un adorno. Me encanta eso, porque de eso es que se trata la Navidad.

Me da la impresión que esos niños van a atesorar esos adornos por muchos años. Sé que eso es lo que yo hubiera hecho porque cuando era una niña, recuerdo ser receptiva a todo sobre Jesús en mi pequeña clase en la iglesia los domingos. Si alguien me hubiera dado un adorno con el nombre de Cristo, probablemente aún lo tuviera conmigo, porque todavía tengo algunas cosas que nos dieron en la escuela dominical cuando era pequeña.

Así que hay muchas maneras de usar estos “adornos de adoración” aparte de usarlos con tu propia familia.

Nancy: Y también fuera de la temporada navideña.

Bárbara: Exactamente.

Nancy: Prácticamente durante todo el año. Queremos poner cosas a nuestro alrededor y en nuestros hogares, como recordatorios visuales de quién es Jesús, por qué vino. Su obra redentora, Su amor por nosotros. Así que de estos nombres diferentes, estos “Adornos de Adoración”, ya hablamos de Jesús, y vamos a hablar mañana de un par de nombres más,–además Él es llamado Salvador, El Señor Jesucristo, Emmanuel, Admirable, Consejero, Dios Fuerte, y Príncipe de Paz.

Claro, estos últimos nombres son los que encontramos en Isaías—700 años antes del nacimiento de Cristo. Dios le dio los nombres a Su Hijo, y nos dijo cuáles serían esos nombres. Cada uno de esos nombres nos dice algo maravilloso y especial sobre Jesús.

Y el último nombre, Príncipe de Paz, como hemos estado diciendo, es hermoso. El adorno viene con una pequeña historia de ese nombre. Y es bueno para los adultos leerlo y también para los niños. Vamos a hablarle un poco de los antecedentes. Leeremos parte de esa historia mañana, así que esperamos que regreses con nosotros de nuevo en Aviva Nuestros Corazones.

Carmen: Asegúrate de hacer que esta época del año sea significativa. Hoy hemos oído de algunas ideas que pudieran ayudarte a darle un giro a tus celebraciones navideñas.

Y recuerda tu compromiso de orar por Aviva Nuestros Corazones. No podríamos llegar a ti sin tus oraciones. Espero que esta semana de preparación de Navidad sea significativa para ti y para toda tu familia.

Bueno, hoy se nos acabó el tiempo, pero Bárbara estará otra vez aquí con nosotros mañana, en Aviva Nuestros Corazones. Vamos a hablar del significado del nombre Príncipe de Paz y por qué necesitamos a Jesús y cómo Él nos trae la paz que no podemos obtener de ninguna otra fuente. Gracias por estar con nosotros hoy, y espero que nos acompañes en el próximo programa de Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se indique otra fuente.

Permisos de publicación autorizados del Ministerio Aviva Nuestros Corazones para Alimentemos El Alma

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

Música: Venid y Adoremos, Tercer Cielo, Es Navidad ℗ 2008 Kasa Producciones; Al Mundo Paz, Papel Maché, Ve Dilo en las Montañas – EP ℗ 2014 Papel Maché

Felices los misericordiosos – 6

Iglesia Evangélica de la Gracia

Las Bienaventuranzas

Serie: Verdadera Felicidad

6 – Felices los misericordiosos

David Barceló

David Barceló

Westminster en California (MA) y Westminster en Filadelfia (DMin)

David es licenciado en Psicología y graduado de los seminarios Westminster en California (MA) y Westminster en Filadelfia (DMin). Es miembro de la NANC y graduado en Consejería Bíblica por IBCD. David ha estado sirviendo en la Iglesia Evangélica de la Gracia, desde sus inicios en mayo de 2005, siendo ordenado al ministerio pastoral en la IEG en junio de 2008.

¿Me puedo casar con un incrédulo?

Protestante Digital

¿Me puedo casar con un incrédulo?

WILL GRAHAM

Pregunta: ¿Puede un cristiano casarse con un no cristiano?

Respuesta: ¡No, no, no, no, no, no, no, no!

Aquí van ocho razones…

Razón 1: No glorifica a Dios.

¿Cuál es la gran meta de la vida cristiana sino glorificar a Dios y disfrutar de Él para siempre? 1 Corintios 10:31 se lee, “Si, pues, coméis o bebéis o hacéis cualquier otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios”. Podríamos añadir a la lista paulina: “Si, pues, os casáis, hacedlo todo para la gloria de Dios”. Dios ha estipulado muy claramente en su bendita Palabra que sus hijos se casen con hijas del Señor y viceversa. Casarse con un incrédulo no glorifica a Dios.

Razón 2: No honra a Cristo.

¿Por qué murió Cristo? ¿Por qué se entregó por nosotros? Explica Tito 2:14 que lo hizo todo con el fin de “redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras”. Morimos con Cristo. Ahora andamos en el poder de una nueva vida. Agradecidos por su preciosa obra de salvación, seguimos al Señor gozosa y libremente. Por lo tanto no nos hagamos esclavos de los hombres (1 Corintios 7:23).

Cristo es nuestro Señor. Sólo Él es digno de nuestra obediencia. No pequemos contra el Salvador que nos rescató y nos redimió para sí. ¿Cómo podemos casarnos con alguien cuya vida no se centra en nuestra joya más preciosa, el Señor Jesús? Casarse con un incrédulo no honra a Cristo.

Razón 3: Ofende al Espíritu Santo.

El Espíritu de Dios es santo, santo, santo. Su labor en la economía del Nuevo Pacto es la de santificarnos y hacernos semejantes a Cristo en todo. El Espíritu no quiere que nos casemos con incrédulos. Razona 2 Corintios 6:16 de la siguiente forma: “¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos? Porque vosotros sois el templo del Dios viviente”. Al casarnos, nos hacemos una sola carne con nuestro cónyuge así que es necesario que nos casemos con alguien en el Señor. ¡No frustremos el propósito del Espíritu en nuestras vidas! Casarse con un incrédulo ofende al Espíritu divino.

Razón 4: Es una violación de la Palabra de Dios.

La Escritura dice textualmente que un cristiano no se puede casar con un incrédulo. 1 Corintios 7:39 revela que un cristiano puede casarse con quién él o ella quiera bajo una sola condición: “con tal de que sea en el Señor”. Los creyentes solteros son libres para casarse solo con un seguidor de Jesús. La Biblia no está en contra del matrimonio; pero sí se opone a los matrimonios mixtos entre creyentes e incrédulos. Casarse con un incrédulo es una violación de la Palabra.

Razón 5: Es un yugo desigual.

Pablo ofrece la analogía de un yugo desigual para defender la idea de que un cristiano no debe tener compañerismo con la injusticia. Aludiendo a Deuteronomio 22:10, manda 2 Corintios 6:14, “No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas?” Explica John MacArthur: “Con esta analogía, Pablo enseñó que no es correcto unirse en iniciativas espirituales comunes con aquellos que no son de la misma naturaleza (incrédulos).

Es imposible que todas las cosas se hagan para la gloria de Dios en una situación así”. El matrimonio es la forma más íntima de compañerismo espiritual que hay. Por esta razón los cristianos, si no tienen el don de continencia, se tienen que casar con otros creyentes. Casarse con un incrédulo es un yugo desigual.

Razón 6: Es egoísmo.

Si algún creyente insiste en casarse con su novio o novia no cristiano/a, hay que hacerle la siguiente pregunta: “¿Por qué quieres casarte con él o ella si sabes que esta forma de actuar no glorifica a Dios, no honra a Cristo, ofende al Espíritu, viola la Palabra y constituye un yugo desigual?” Invariablemente la respuesta que te da será algo como: “Es que no entiendes. Sé que no es del Señor todavía pero es una persona realmente maravillosa. Es casi cristiano/a. A veces viene conmigo al culto y me hace sentir tan especial. Me dice cosas bonitas. Me ama tal como soy. Me entiende. Nos llevamos tan bien”.

Se trata de puro egoísmo. En vez de colocar al Señor en primer lugar, tal creyente opta más bien por rendir culto a sus sentimientos personales y subjetivos. Por un lado está la voluntad inmutable de Dios. Por otro lado, la voluntad sentimentalista del creyente. Y se escoge conforme a las emociones. ¡Qué tragedia! De nuevo digo, ¡qué tragedia! Casarse con un incrédulo es egoísmo sentimentalista.

Razón 7: Estorbará la vida espiritual de tus hijos e hijas.

Después de la boda vienen los niños. ¿Qué clase de ejemplo piadoso va a ejercer un padre o una madre no creyente? ¿Cómo puede un incrédulo enseñar grandes verdades espirituales a sus niños y niñas? No puede. ¿Acaso los peques aprenderán de él o ella acerca de la belleza la lectura y meditación bíblica, de la comunión con el Señor a través de Cristo en oración o de la necesidad de congregarse semanalmente con otros hermanos en la fe? ¡Qué va! ¿No prefieres que tus hijos vean a sus padres cantando las maravillas del Señor en el hogar? Casarse con un incrédulo estorbará la vida espiritual de tus hijos e hijas.

Razón 8: Lleva a la depresión espiritual.

No me gusta emplear razones egoístas para obedecer a Dios. Pero coloco este octavo argumento porque es algo que he visto suceder decenas de veces a lo largo de los años. Quiero guardar a mis lectores de caer en la misma trampa. Ves a una jovencita cristiana toda emocionada porque se va a casar con su novio incrédulo. ¿Y qué pasa?

Pasa un año, pasan dos años y ve que el tipo no tiene ningún interés en las cosas del Señor (aunque debería de haberse dado cuenta de esto mucho antes de pensar en salir con él).

Y luego siempre acontece una de dos cosas: o después de un tiempo de enfriamiento espiritual la mujer se va definitivamente de la iglesia o simplemente sigue congregándose de forma deprimida en las reuniones pidiendo oración por la conversión de su marido. Anda amargada, triste, abatida, echándole la culpa a Dios, “¿Por qué no obras en mi marido, Señor?” Por algo será que Dios nos dijo que no nos casaremos con incrédulos. Casarse con un incrédulo lleva a la depresión espiritual.

Conclusión

Pregunta: ¿Puede un cristiano casarse con un no cristiano?

Respuesta: ¡No, no, no, no, no, no, no, no!

Casado con Ágota y padre de dos hijas, Will Graham (1985) sirve como pastor evangélico, profesor y blogger en la cuidad española de Almería (ubicada en el extremo sureste de la península).

Escribe semanalmente en sus blogs en Protestante Digital Evangelical Focus y colabora con Unión BíblicaCoalición por el Evangelio Pasión por el Evangelio.

http://www.pastorwillgraham.com

Importancia de Acción de Gracias – Dic 15

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Festividades centradas en Cristo

Aviva Nuestros Corazones

Dic 15 – Importancia de Acción de Gracias

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/importancia-de-accion-de-gracias/

Carmen Espaillat: Los adornos navideños son divertidos, e incluso transmiten una gran cantidad de significados. Aquí está Bárbara Rainey.

Bárbara Rainey: Tengo una verdadera carga por devolverle a la celebración de la Navidad su enfoque en Cristo. Muchas de nosotras estamos decorando nuestros árboles de Navidad con osos de peluche, pelotas de fútbol y cientos de cosas que no tienen absolutamente nada que ver con Jesucristo.

Carmen: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss, en la voz de Patricia de Saladín.

Lo creas o no, celebraremos la Navidad dentro de unas semanas. Estos últimos días pudieran ser una montaña rusa de compromisos sociales y ocupaciones o un tiempo significativo centrado en Jesús. Nancy va a hablar de esto. Pero primero permíteme recordarte que ores por este ministerio, recuerda orar por Aviva Nuestros Corazones pues en este momento es muy importante.

Oramos para que el Señor supla todas las necesidades del ministerio para el año que iniciará pronto. Tus oraciones son muy valiosas para nosotros. ¡Gracias por llevarnos al trono de la gracia en tus oraciones!

En los próximos días, Nancy te ayudará a tener un concepto más significativo de la Navidad. Aquí está ella para presentarnos a la invitada de hoy.

Nancy Leigh DeMoss: Estaba cenando con unos amigos en su casa la otra noche. Y ellos tienen cuatro hijos pequeños. Y durante la conversación me dijeron, «Estamos tratando de averiguar qué podemos hacer para mantener centrada la Navidad en Cristo.» Y empezamos a hablar de todas las actividades que se realizan durante estas semanas y sobre la necesidad de hacer conciencia en los niños de que, no solo se trata de conseguir regalos, sino de dar y centrarnos en Cristo. Y yo estaba tan feliz de tener esa conversación como una preparación para el día de hoy con mi amiga de mucho tiempo, Bárbara Rainey. Bárbara, bienvenida a Aviva Nuestros Corazones.

Bárbara Rainey: Gracias, Nancy. Es un gusto estar aquí.

Nancy: El gusto es nuestro por tenerte aquí en nuestro estudio en Michigan.

Bárbara: Es maravilloso. No lo había visto antes.

Nancy: He estado muchas veces en los estudios de “Vida en Familia Hoy” que es donde sirves junto con tu esposo. De hecho, ustedes fueron los co fundadores de “Vida en Familia”. Y grabamos Aviva Nuestros Corazones durante los primeros ocho años en sus estudios allí en Little Rock. Así que es muy agradable, muy grato recibirte en nuestros estudios aquí.

Bárbara: Me encanta estar aquí.

Nancy: Eres como la reina de las fiestas, haciendo que todo sea especial y significativo. Y te he seguido de cerca en los últimos años, de cómo has invertido en las familias y al mismo tiempo tratas de marcar la pauta para que las festividades no sean sin sentido o secularizadas, sino realmente centradas en Cristo.

Y estamos en un momento oportuno para hablar sobre el día de Acción de Gracias y porque pronto será Navidad. En estas semanas para muchas familias serán solo un montón de actividades, corriendo de aquí para allá, para luego llegar al 1ro de enero y decir: «Uff, ¿Qué pasó? ¿Qué hemos hecho?».

Estoy tan agradecida de que vas a ayudarnos en los próximos días a pensar en lo que podemos hacer como individuos y como familias para hacer de esta temporada de Navidad, un tiempo significativo.

Así que, Bárbara, eres una madre de seis hijos adultos, y ahora, ¿Cuántos nietos tienes?

Bárbara: En realidad, diecinueve. Es todo un grupo.

Nancy: Son muchos niños. Así que tienes festejos enormes con tu familia en estos días festivos, tanto lo tuviste en el día de Acción de Gracias y ahora los tendrás en Navidad. Lo primero que pensé fue, ¿Cómo hacer de estas fiestas, de estas vacaciones, ocasiones realmente significativas en la vida de tu familia?

Bárbara: Bueno, empecé a pensar en esto cuando, como madre, tenía una casa llena de niños. Mis hijos estaban corriendo alrededor y todos estaban entusiasmados con las fiestas. Ellos escuchaban de sus amigos sobre Santa Claus y todas esas cosas. Recuerdo pensar: espera, no todo es acerca de Santa Claus. ¿Cómo puedo enseñar a mis hijos que en realidad todo es acerca de Jesús?

Así que probamos diferentes cosas a través de los años. Pero nunca, nunca encontré, en lo personal, como madre, los recursos que me ayudarían a comunicar la profundidad de la verdad, a mis hijos. Lo más que pudimos hacer, fue recrear la escena del pesebre como punto central de la decoración navideña.

Dennis y yo hemos trabajado muy duro, para ayudar a nuestros niños a enfocarse en dar y que eso es lo que hay que hacer: dar unos a otros. A nosotros, ésta experiencia nos ayudó a enseñarles a nuestros hijos quién era Jesús y por qué nació, por qué vino y su importancia.

Gran parte de la razón por la que yo no había hecho nada hasta entonces, era porque estaba ocupada siendo mamá. Vivía tan abrumada como la mayoría de las madres hoy. Estaba atareada con la Navidad y las fiestas en la escuela y esas cosas que había que hacer. Así que tomar el tiempo como madre y crear algo para hacerlo con mis hijos, simplemente no iba a suceder. Por eso ahora, en mis años de ocio, estoy disfrutando mucho de la creación de productos y recursos que los padres podemos utilizar durante las vacaciones, para enseñarle a nuestros hijos la verdad sobre Cristo. Cosas que me hubiera gustado haber tenido. Realmente ha sido un deleite poder hacer esto.

Nancy: Y ustedes han producido unos materiales preciosos. Y lo que me gusta es que no solo son hermosos a la vista, sino que están acompañados de grandes herramientas de enseñanzas para que las familias conozcan la Palabra. Y vamos a hablar de algunos de esos recursos y la forma de utilizarlos durante los próximos días.

Pero ahora tenemos las navidades casi encima de nosotras. Y hace poco celebramos el día de Acción de Gracias. Y esta se ha convertido en una fiesta muy secularizada. Cuando los hijos están creciendo, se pone un montón de atención en la actitud de gratitud, para el tiempo de Acción de Gracias. Pero es necesario también tomarlo como un tiempo de expresar realmente gratitud al Señor y a los demás.

Vamos por un momento a ese tiempo cuando tus hijos eran pequeños. ¿Cómo era el día de Acción de Gracias en tu casa?

Bárbara: Bueno, recuerdo un día de fiesta específico cuando quería comunicarles a mis hijos la verdad de lo que se trata todo esto. Lo que significa el verdadero agradecimiento. Y he descubierto, a través de los años, que las vacaciones y las festividades son momentos de enseñanza primordiales para las familias. Creo que nuestros hijos saben intuitivamente que hay algo importante, de lo contrario, ¿Por qué estaríamos celebrándolo? Ellos sienten que hay algún significado detrás de esta cosa llamada «Día de Acción de Gracias.» Y que hay algo trascendental detrás de esta fiesta llamada «Navidad».

Nancy: Es que es algo más que un día en que estamos libres de la escuela.

Bárbara: Exactamente. Así que creo que sus corazones están, tal vez más abiertos, que en otras épocas del año de vida ordinaria. Y me di cuenta de eso con mis hijos. Es un momento de aprendizaje que creo que los padres, muy a menudo se apresuran, porque no saben qué hacer. Ellos no saben cómo conectar con sus hijos a un nivel significativo, quieren, pero no saben cómo.

Así que empecé hace años. Mi hijo menor tendría dos o tres años en ese entonces y tú sabes que soy encargada del departamento de historia en la universidad, ya que me encanta la historia y me encanta el patrimonio de nuestro país. Encontré algunas historias que podía leerle a mis hijos y enseñarles acerca de lo que significa el día Acción de Gracias, porqué lo   celebramos y porqué es un día de fiesta en este país.

Fue muy simple lo que hice. Solo les leía esas historias a mis hijos. Dennis y yo nos turnábamos. Leíamos alrededor de la mesa en el desayuno. No las leíamos alrededor del pavo a la hora de la cena, todos disfrazados y eso, porque cuando nos reuníamos con la familia, era simplemente demasiada gente, demasiado caos. Y así lo hicimos, era nuestro pequeño «servicio de acción de gracias por la mañana», por decirlo así, en torno al desayuno, solos con nuestra familia inmediata.

Nancy: ¿Y eso fue una tradición en tu casa durante años y años?

Bárbara: Bueno, comenzó y se convirtió en una tradición, porque me sentía como si estuviera haciendo algo para impartir la verdad a mis hijos. Me sentía enseñando acerca de la gratitud, por tener ese “pequeño desayuno familiar” donde leíamos las historias. Luego, cada uno de nosotros tenía una tarjeta o una hoja de papel de cuaderno -en realidad no importaba lo que fuera- y cada uno escribía cinco cosas por las que estuviera agradecido.

Nancy: Y ¿Lo hacían antes o después de comer?

Bárbara: Bueno, lo hacíamos antes, porque yo siempre preparaba una gran cacerola de desayuno. Y mientras estaba todavía en el horno, nos sentábamos a la mesa a leer las historias, y a llenar nuestras tarjetas. Entonces cada uno leía lo que había anotado en su tarjeta o papelito hasta dar la vuelta mientras compartíamos alrededor de la mesa.

Nancy: Y ¿Escribían algo por lo que estuvieran agradecidos desde el año anterior?

Bárbara: Sí. Se nombran cinco cosas por las que estés agradecida a partir del Día de Acción de Gracias del año anterior.

Nancy: ¿Y también los más pequeños hacían eso?

Bárbara: Sí. Tengo un recuerdo realmente bello de Laura, nuestra hija menor, de cuando tenía unos tres años. Tenía un pedazo de papel de cuaderno con líneas por todas partes y garabatos de crayón. Y entonces le pregunté: «¿Por qué estás agradecida, Laura?» y entre sus tantos garabatos señala uno y dice: «Mi Tobija.» Y así lo escribió: «Mi Tobija”. Y le digo: » ¿Y por qué más estás agradecida?» «Por mi familia”.

Nancy: ¡Ay! ¡Pero que linda!

Bárbara: Es uno de mis recuerdos favoritos. Con los años hemos coleccionado todo un álbum de esas “tarjetas”. Desde los finales de los años ochenta, principios de los noventa. Durante los últimos veinte y tanto de años, tengo esas tarjetas de cada Acción de Gracias en el que hemos estado. Por supuesto, que conforme nuestros hijos crecían, sus declaraciones de gratitud se hacían más significativas, más profundas, porque comprendían mejor de qué se trataba todo esto. Y así, esas tarjetas se han convertido en un verdadero tesoro.

Nancy: Y ¿Alguna vez llegaron a ese momento de esas edades en las que algunos niños o jóvenes no estaban tan ansiosos de participar?

Bárbara: Oh, por supuesto. Es decir, los niños a veces van a dar un giro de ojos. Me refiero, todos esos años de la adolescencia. O simplemente pueden estar teniendo un mal día, y se van o preguntan «¿Tenemos que hacer esto de nuevo?» Pero los padres tenemos que perseverar, porque están a cargo, no los niños. Si dejas que los niños te dicten lo que se va a hacer, entonces nunca va a suceder. Es un ejercicio de fe. Gran parte de la crianza de los hijos es un ejercicio de fe.

Tratar de hacer algo significativo en el día Acción de Gracias, en la Navidad y en otras fiestas, es también un ejercicio de fe. Yo les digo a mis hijos, «necesitan aprender acerca de la gratitud.» No estoy diciendo literalmente esas palabras, pero en mi corazón yo sé que es lo mejor. Tanto ellos, como nosotros, tenemos que aprender a ser agradecidos. Y así, «Vamos a hacer esto te guste o no.» Así que algunos de esos años en los que no estaban muy dispuestos a participar, podían escribir una respuesta corta de una sola palabra como Dios, familia, o amigos.

Nancy: Y no muy profunda.

Bárbara: Sí, ellos no quieren pensar mucho, pero está bien. Quiero decir, es lo que son. Es la etapa en la que se encuentran. Es parte del proceso de crecer juntos como una familia.

Debido a lo que hemos hecho todos los años el día de Acción de Gracias, se ha convertido en la fiesta más importante para nuestra familia. Mucho más que la Navidad. El día de Acción de Gracias es la fecha en la que todos nosotros, cada año, nos reunimos e intercambiamos por lo que estamos agradecidos. Esa experiencia nos ha unido mucho más de lo que simplemente hubieran hecho: ver fútbol y comer pavo.

Nancy: Pero ¿Hacen esas cosas, también?

Bárbara: Sí, claro. Hacemos todas esas cosas, claro que las hacemos. Cuando nos reunimos más tarde, con el resto de la familia, es cuando tenemos nuestra gran cena de pavo, y luego todos miramos fútbol en la noche y al día siguiente. Especialmente desde que nuestros hijos estaban empezando la universidad, pues para ellos era importante. Lo vemos con ellos.

Nancy: Y por cierto, de nuevo, volviendo al desayuno, la cazuela de desayuno que preparas se llama. . .

Bárbara: Bueno, en realidad hay dos. Una de ellas es «la receta de tostadas francesas», y la otra es simplemente “huevos en cazuela”, que nos dan un poco de proteína, pues tenemos que tener un poco de proteína.

Nancy: Tal vez, cuando celebres la Navidad quieras hacer alguna receta especial. O tal vez desees tomar la idea de que cada persona escriba las cosas por las que están agradecidos, alrededor de la mesa.

Tengo una curiosidad, Bárbara. Ahora que tus hijos han crecido y la mayoría de ellos están casados y tienen sus propias familias, ¿Alguno de ellos continúa con esa tradición?

Bárbara: Bueno, no sé con seguridad porque a menudo muchos de ellos vuelven a casa, así que simplemente lo hacemos juntos. Nuestros hijos vienen a nuestro hogar para Acción de Gracias más que para la Navidad. Así que los días de Acción de Gracias, no estoy muy segura cómo lo celebren.

Nancy: Y ¿Entonces, tus nietos ahora también lo hacen contigo?

Bárbara: Si, así es. Tengo un montón de tarjetas y la repasamos cada día de Acción de Gracias. Creo que la tradición está tan arraizada en ellos que cuando aún no vienen la siguen celebrando.

Nancy: Y ahora recuerdo algo sobre unos granos de maíz.

Bárbara: Bueno, una de las historias que he leído a los niños, no se puede probar históricamente, pero la tradición nos dice que en ese invierno, el primer invierno que los peregrinos pasaron en la colonia de Massachusetts (lo que se convirtió en la colonia Massachusetts), sus raciones de alimentos se agotaron. Así que el gobernador Bradford y los otros líderes decidieron que si iban a sobrevivir el invierno, cuando es obvio que no podían cultivar nada, no había tiendas y no podían comprar comida y lo poco que tenían era carnada para la pesca en la bahía, los suministros de alimentos tendrían que ser racionados. Y la tradición dice que cada persona se limitaba a cinco granos de maíz.

Y así es que en la mañana de Acción de Gracias, cuando nos sentamos mientras están listas las cacerolas, cada uno tiene cinco granos de maíz en el plato. Así que a medida en que avanzamos en el círculo, compartiendo por lo que estamos agradecidos, cada uno deposita un grano de maíz en la pequeña cesta y luego leemos el número uno de nuestra lista. En seguida se da la vuelta y así dos, tres, cuatro y cinco.

Nancy: Y creo que ese tipo de simbología es muy importante.

Bárbara: También lo creo.

Nancy: No tiene nada de importante un grano de maíz, pero es como un retrato hablado, una imagen en la mente del niño para recordar.

Bárbara: Estoy de acuerdo. Creo que es bueno que los niños se involucren. Y si son o no literalmente cinco granos de maíz o no, es un buen recordatorio de, «Wow, ellos no tenían mucho”, aunque tuvieran diez granos. Es difícil sobrevivir con tan poco. Y, sin embargo, el gobernador Bradford y otros escribieron historias sobre cómo ellos continuaron alabando a Dios y dándole gracias a pesar de no tener casi nada que comer, a pesar de que muchas personas estaban muriendo de enfermedad, nadie murió de hambre. Es tan sorprendente para mí que en medio de circunstancias tan difíciles, esas personas cada día estaban alabando a Dios. Así que es una maravillosa lección que debemos sembrar en la mente de nuestros niños.

Hemos leído esas historias en los días de Acción de Gracias durante más de veinte años. Mis hijos se las saben de memoria. Y ahora mis nietos están empezando a memorizarlas. Si me salto una línea, me dicen, «Se te olvidó sobre. . . lo que sea.» Me encanta que se saben las historias tan bien porque funciona como un recordatorio de que: si pueden estar agradecidos en condiciones duras, entonces deberían estar aún más agradecidos en situaciones que no son tan difíciles.

Nancy: Así es. Bárbara has desarrollado algunos recursos relacionados con varias festividades, entre ellas el día de Acción de Gracias. Creo que es una de las principales.

Bárbara: Fueron los primeros que hice. Sí, tomé todas esas historias y escribí un libro para leer en el día de Acción de Gracias.

Nancy: Espero que ustedes busquen realmente al Señor en todos los momentos de sus vidas no solo en el día de Acción de Gracias, que definitivamente puede ser un momento especial de celebración y agradecimiento. Yo vivo sola, así que tengo mis propias tradiciones de Acción de Gracias. Generalmente estoy con mi familia. Mi madre hace años, muchos, muchos años atrás, ella tenía una bella voz, y ella grabó unas canciones de Acción de Gracias cantando los coros, la música de temporada. Era una cinta o un casete. Lo tengo, claro, ahora en un CD. Una de mis tradiciones de Acción de Gracias es escucharlo.

Y, por supuesto, los Salmos están llenos de canciones de gratitud. Ya sea que estés sola o acompañada, lee algunos de esos pasajes, como el Salmo 103. Bendice alma mía al Señor, bendiga todo mi ser su Santo Nombre… (Vs.1-2)

Así que entre la prisa y la agitación de tu casa en estas semanas, toma un momento para contar, para enumerar los beneficios del Señor. Cuenta Sus bendiciones. Nómbralas una por una y te sorprenderá de lo que el Señor ha hecho.

Incluso me doy cuenta Bárbara, que en tu familia y en la mía y en cualquier vida, hay temporadas en que el día de Acción de Gracias cae en momentos difíciles. Tal vez haya sido la pérdida de un ser querido, o hay un lugar vacío en la mesa que debería estar ocupado, tal vez por un hijo o una hija pródiga y nuestros ojos están llenos de lágrimas, de tristeza en lugar de alegría en este día de Acción de Gracias.

Pero en medio de las lágrimas y de la pérdida, hay que levantar nuestros ojos y decir: «Oh, Señor, Tú eres fiel, Tú sigues siendo misericordioso, Tu fidelidad se eleva sobre mí como dicen las Escrituras. “Tu misericordia es para siempre”. Así que, incluso en esos momentos de tristeza, ofrecemos un sacrificio de acción de gracias, contando Sus bendiciones y dando gracias al Señor. ¡Y qué gran manera de entrenar y discipular a nuestros hijos!

Eso con relación al día de Acción de Gracias. Pero ahora también estamos celebrando la temporada de Navidad. Y vamos a estar hablando mucho más de este tema en los próximos dos días. Solo quiero dejar establecido el escenario para los próximos programas. Porque como hemos visto, la decoración navideña nos rodea por todas partes, y ya las tiendas están listas y preparadas desde hace días.

Bárbara: Si, ya desde hace meses.

Nancy: Si, durante mucho tiempo. Pero Bárbara, tú has desarrollado algunas herramientas realmente geniales y recursos para celebrar la Navidad señalando el verdadero significado de Cristo a las familias. Y es algo que vamos a ver en los próximos días, un conjunto de adornos para árboles de Navidad, llamados “Adornos de Adoración”.

Bárbara: Es correcto.

Nancy: Y ¿Cómo se te ocurrió ese nombre?

Bárbara: Bueno, el nombre de «Adornos de Adoración” que acabamos de crear fue porque el motivo de la Navidad es acerca de adorar a Cristo. Uno de nuestros himnos favoritos dice: «Venid adoremos.» Así que estos adornos no solo son para adornar el árbol, sino para llevarnos a adorar a Jesucristo. Hemos creado la primera de una serie de adornos llamada «Sus Nombres de Navidad.» Y este es un conjunto de siete ornamentos que son los nombres de Jesucristo que más frecuentemente se asocian con la historia de la Navidad. Surgen del pasaje de Lucas 2. Y hay un pasaje en Mateo donde Él se llama Emmanuel, y pasajes de Isaías también, donde es llamado Admirable, Consejero, Príncipe de Paz, Dios fuerte.

Tomamos esos nombres y los pusimos en unas hermosas letras que brillan ligeramente, para que esta Navidad sea más enfocada en Cristo. Y es que muchas de nosotras estamos decorando nuestros árboles de Navidad con osos de peluche, pelotas de fútbol y cientos de cosas que no tienen absolutamente nada que ver con Jesucristo.

Desde mediados de los años noventa, más o menos, lo que ha sido un tiempo largo, he buscado cada año, cuando los adornos de Navidad se presentan en las tiendas en todo el lugar y es difícil hallar algo acerca de Cristo. Podemos encontrar cruces de vez en cuando, pesebres, estrellas, pero en realidad no hay nada que te lleve a un lugar de adoración.

Para ello creamos siete decoraciones llamadas «Sus Nombres de Navidad.» Y con ese conjunto, esa caja de siete nombres, viene un pequeño folleto, muy bien diseñado. En este cuadernillo hay una historia de dos páginas sobre cada nombre. Por ejemplo ¿Por qué Él es llamado Admirable Consejero? ¿Y qué tiene que ver eso con nosotros? ¿Por qué es El Dios Poderoso? Fue declarado antes de su nacimiento que Su nombre sería Dios Poderoso. Esa es una declaración muy significativa. Tenemos que entender por qué ese nombre y los demás fueron elegidos para Él y la diferencia de todos Sus otros nombres.

Nancy: Vamos a hablar más sobre algunos de esos nombres, su importancia para nosotras, y por qué son significativos. También hablaremos acerca de este conjunto de adornos llamado «Adornos de Adoración» durante los próximos días.

Ya está por terminar este año y nuestro ministerio está confiado en que Dios suplirá las necesidades para poder continuar sirviendo a las mujeres hispanas durante el nuevo año. ¿Tomarías un momento para orar por nosotros?

Y si te sientes dirigida a dar una ofrenda, puedes hacerlo al visitar AvivaNuestrosCorazones.com o llamar al 1-800-569-5959, desde los Estados Unidos y Canadá. Si llamas, asegúrate de especificar que tu donación es para el ministerio de alcance hispano. Gracias de antemano por orar y/o contribuir con este ministerio.

Bárbara, ha sido un placer tenerte con nosotros en el programa de hoy. Y quiero animar a nuestras oyentes a sintonizarnos mañana y a medida que continuamos con la discusión sobre cómo abordar las festividades de Navidad, y qué podemos hacer esta próxima semana para proteger nuestros propios corazones y los de nuestras familias y festejar de verdad de una manera significativa, de lo que se tratan estas celebraciones de los días santos. Así que únete a nosotros de nuevo aquí mañana en Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se indique otra fuente.

Música: Venid y Adoremos, Tercer Cielo, Es Navidad ℗ 2008 Kasa Producciones; Allá en el Pesebre, Cedarmont Kids, Villancicos Navideños ℗ 2001 Provident Label Group, LLC

Permisos de publicación autorizados del Ministerio Aviva Nuestros Corazones para Alimentemos El Alma

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

¿Por qué ser agradecida? – Nov 26

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Una actitud de gratitud

Aviva Nuestros Corazones

Nov 26 – ¿Por qué ser agradecida?

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/por-que-ser-agradecida/

Carmen Espaillat: ¿Por qué estás agradecida?

Mujer 1: Porque Dios es bueno porque, Él me salvó, porque cada día Él me sostiene con Su gracia, porque Él es el todo de mi vida.

Mujer 2: Estoy agradecida porque Dios no me ha dejado en mi pecado y aun cuando tal vez  no me gusten las circunstancias que Él ha utilizado para hacerme ver que estoy mal eso es una muestra de Su amor para conmigo.

Mujer 3: Yo estoy agradecida porque tengo la Palabra de Dios y porque cada día en la mañana puedo buscarlo a Él y tener una relación personal con Él que no es solo algo aéreo algo virtual sino que es una relación personal, que Él puede hablarme a mí y yo puedo hablarle con Él a través de la oración.

Mujer 4: Bueno estoy muy agradecida por la grandiosa salvación que tengo en Cristo Jesús.

Mujer 5: Estoy agradecida por el privilegio de vivir una vida centrada en el Evangelio.

Mujer 6: Estoy tan agradecida por la salvación, la salvación que Dios me ha dado,  el perdón de mis pecados por ser hija de Dios, por tener una herencia con Cristo, por la esperanza que hay en Él.

Carmen Espaillat: ¡Feliz Día de Acción de Gracias!

Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Acción de Gracias es un día profundamente agradable y significativo, pero es mucho más que solo un día en el calendario, especialmente para aquellos que saben lo que significa ser perdonado.

Nancy nos explica por qué, continuando en esta serie, La actitud de gratitud.

Nancy Leigh DeMoss: Creo que un cristiano ingrato es realmente una contradicción. En realidad tal cosa no debería existir cuando lo piensas. Nosotras éramos culpables, pecadoras condenadas, sin relación con Dios, separadas de Dios, separadas de Él, sin esperanza – esa era la realidad de cada una de nosotras. Esa es la condición en que nacimos.

Entonces Dios en Su gran misericordia y gracia se dignó a salvarnos, a redimirnos, a comprarnos del pecado, a liberarnos, a enviarnos a Jesús, a darnos Su Santo Espíritu, a darnos Su Palabra, a darnos Su Cuerpo, Su Pueblo, a darnos la esperanza y las promesas de la vida eterna.

¿Y es impensable que seamos otra cosa que agradecidas? Culpa, gracia, y gratitud – ese es el Evangelio, y nosotras muy a menudo por diversas razones nos quedamos cortas en la parte de la gratitud. Creo que necesitamos ser recordadas – sé que yo también – de la gracia de Dios y donde Dios me encontró y de lo que Él nos salvó.

Para algunas de nosotras que  conocimos al Señor como niñas, es difícil recordar cómo era. No tengo recuerdos de antes de ser salva. Venir a confiar en Jesús es mi primer recuerdo. A veces olvidamos dónde Dios nos encontró y dónde estábamos separadas de Él y qué maravilla es que Él nos salvara.

Mi padre no era un hombre muy emocional, pero cuando él  iba a hablar acerca de dónde Dios lo había  encontrado como un hombre joven, un rebelde, a  mediados de sus veinte años y cómo Dios lo salvó – el viernes, 13 de octubre, 1950 – él se ponía lloroso porque nunca se recuperó de la maravilla  de que Dios lo hubiera  salvado.

Yo no quiero tampoco superar  el asombro, y creo que un corazón agradecido es una manera de conservar el asombro; y mantener el asombro es una manera de ayudarnos a mantener un corazón agradecido.

Puedo recordar el último Día de Acción de Gracias en la iglesia en que he estado asistiendo aquí en Little Rock, la noche antes del Día de Acción de Gracias había un servicio especial por ser la víspera de Acción de Gracias. Y una oportunidad se abrió para que  las personas  compartieran sobre el año y su testimonio sobre la fidelidad y de la grandeza de Dios y lo que Él había hecho por ellos.

Uno tras otro, hombres, mujeres, una niña pequeña, algunos ancianos, algunos jóvenes,  se acercaron al micrófono y dieron su testimonio personal de lo que Dios había hecho por ellos en el último año. Le dieron gracias.

Mi corazón  fue tan alentado mientras escuchaba sus testimonios – desde diferentes ámbitos de la vida. Tantas experiencias diferentes de vida durante este año pasado, y sin embargo los escuché al unísono dando gracias al Señor. Esto simplemente creó acción de gracias en mi propio corazón porque estas personas estuvieron dispuestas a ir a un micrófono y decir, “Dios ha sido tan bueno. Yo le doy gracias”.

Y hoy queremos hablar no solo acerca de cómo dar gracias sino también de cuándo dar gracias. ¿Cuándo debemos darle gracias al Señor?

Permíteme empezar diciendo que – todo el tiempo debemos darle gracias al Señor – y vamos a hablar sobre eso, pero hay algunos momentos particulares en los que debemos darle gracias al Señor. Quisiera señalar varios de esos.

El primero es, que creo que hay algunas ocasiones especiales cuando es particularmente apropiado darle gracias al Señor –  los días festivos, las festividades, por ejemplo. Esa palabra vino originalmente de dos palabras: días santos, que en inglés es Holiday. Así que mientras pensamos en el Día de Acción de Gracias, en la Navidad, en algunos de los días santos en nuestro calendario de la iglesia, por ejemplo – el Día de la Reforma, es el último día de octubre – algunos de estos días santos fueron creados para ser oportunidades para nosotros para parar y pensar acerca de nuestra fe cristiana y acerca de lo que significa para nosotros y acerca de lo que Dios ha hecho por nosotros; detenernos  hacer un balance, y de una manera especial apartar tiempo para darle gracias al Señor.

Me encanta tomar tiempo en las festividades para darle gracias a Dios mientras reflexiono en Su bondad.

Me encanta hacer eso en la Víspera de Año Nuevo y en el Día de Año Nuevo. De hecho, por varios años una de las mayores bendiciones de mi año ha sido un servicio especial de Víspera de Año Nuevo que hemos celebrado en mi casa. Tenemos las familias que se reúnen. Simplemente llevan bocadillos y es como un tipo de cena compartida, se pone todo sobre la mesa. Tenemos niños y jóvenes y sus padres, y pasamos un gran tiempo de compañerismo y  de disfrutar unos  con otros.

Luego al final  de la tarde  tenemos un tiempo de alabanzas y de acción de gracias. Damos testimonios de lo que el Señor ha hecho en el último año de Su bondad. Leemos las Escrituras juntos. Oramos y oramos por el Año Nuevo. Alabamos a Dios por las misericordias que Él nos ha demostrado a lo largo del año pasado y por la fidelidad que anticipamos durante el próximo año. Esos han sido tiempos preciosos.

Ocasiones especiales para agradecer al Señor. En el Antiguo Testamento los judíos tenían sus propias festividades. Tenían tres festividades  cada año, por ejemplo, una en que todos los varones judíos debían hacer una peregrinación a Jerusalén, con el propósito principal de agradecerle al Señor. Dos de esas ocasiones eran al principio y al final de la cosecha.

Así que al principio de la cosecha, ellos ofrecían sus primeros frutos  al Señor y decían, “Gracias, Señor, por lo que Tú has provisto y por lo que sabemos que Tú vas a proveer.” y al final de la cosecha, cuando todo el grano y el trigo y las provisiones de alimentos ya se habían reunido, ellos se detenían y tomaban un tiempo para reflexionar en la bondad de Dios, para decir, “Gracias Señor,” para ofrecer sus diezmos y sus ofrendas y sus acciones de gracias al Señor.

Momentos especiales del año, momentos especiales en nuestras vidas para dar gracias. Hay tiempos en las Escrituras y tiempos en nuestras propias vidas cuando nos detenemos para darle gracias a Dios en la finalización de una tarea o de un compromiso.

Pienso  cuando el templo fue construido y tuvieron  ese maravilloso servicio de acción de gracias, cuando terminaron. También cuando el muro fue reconstruido en Jerusalén luego de 70 años de exilio, el pueblo se detuvo. Ellos trabajaron duro, trabajaron durante un largo tiempo pero al final se detuvieron para decir, “Gracias,” Gracias al Señor y para adorarle. De hecho, hubo personas cuyo trabajo era ser “agradecedores”, para conducir al pueblo en acción de gracias. Estos eran músicos, instrumentalistas, y cantantes, y ellos ayudaron en la ofrenda de acción  gracias al Señor.

En la medida que tendremos compromisos en el curso de nuestras vidas, es bueno que nos detengamos en el principio y en el final para decir, “Gracias, Señor, por lo que Tú vas a hacer, y gracias, Señor, por lo que Tú has hecho”.

Recuerdo cuando construí mi casa. Al final de ese tiempo, tuvimos una dedicación de la casa. Se la ofrecimos al Señor, pero también dimos acciones de gracias. Al final del primer año de grabar Aviva Nuestros Corazones, tuvimos una reunión especial, y le dimos gracias al Señor por lo que Él había hecho al dar a luz a este ministerio y por las personas que habían sido parte del mismo.

Las bodas, los funerales son ocasiones, cuando hay creyentes involucrados, para dar gracias. Cuando mi papá se fue a su hogar a estar con el Señor, tuvimos un servicio de celebración, un tiempo para celebrar su vida y la bondad de Dios en darnos ese papá ese esposo y amigo para aquellos que estábamos presentes.

Todas estas ocasiones diferentes proveen oportunidades para dar gracias al Señor, pero no solo en las ocasiones especiales. Las Escrituras dicen también que Sus misericordias son nuevas cada mañana y que cada día el Señor nos colma de beneficios. Así que si el Señor nos ha honrado en darnos regalos cada día, Él nos está dando nuevas misericordias cada día, ¿no te parece que nuestro agradecimiento debe ser diario?

Diario — cada día —cada mañana y cada tarde — había levitas en el Antiguo Testamento que fueron asignados para “estar presentes cada mañana para dar gracias y para alabar al Señor, y asimismo por la noche,” dice 1 Crónicas en el capítulo 23 versículo 30.

Y el salmista dice, “A media noche me levantaré para darte gracias a Ti” (Salmos 119:62, parafraseado).

Tres veces al día Daniel se arrodillaba y oraba y le daba gracias al Señor.

Así que continuamente debemos estar dándole gracias a Dios mientras Él nos bendice continuamente.

Efesios capítulo 5 dice, “Dando siempre gracias por todo” (versículo 20).

Primera Tesalonicenses capítulo 1, Pablo dice, “Damos gracias a Dios por todos vosotros” (versículo 2).

Hebreos capítulo 13, “Ofrezcamos continuamente mediante Él, sacrificio de alabanza a Dios, es decir, el fruto de labios que confiesan su nombre” (versículo 15).

Continuamente – Salmos capítulo 34, “Bendeciré al Señor [¿cuándo?] en todo tiempo; continuamente estará Su alabanza en mi boca” (versículo 1).

Ahora eso no significa que las cosas van a salir bien todo el tiempo, desde nuestro punto de vista humano. No significa que las circunstancias van a ser siempre de nuestro agrado o siempre cómodas o fáciles o convenientes, pero el salmista dice, “Como un acto de mi voluntad, voy a bendecir al Señor en todo tiempo; continuamente estará Su alabanza en mi boca”.

No es solo en esta vida, sino que el Salmo 30, el, versículo  12, dice, “Oh Señor, Dios mío, te alabaré por siempre” – por siempre.

Esto es lo que vamos a estar haciendo por toda la eternidad – dando gracias, adorando, honrando al Único que ha derramado tanta gracia en nuestras vidas.

El Día de Acción de Gracias no es solo un día del año, no es solo un evento en el año. Es bueno tener esas ocasiones especiales cuando nos detenemos y de una manera consciente damos gracias. Pero el Día de Acción de Gracias realmente debería ser La vida de acción de gracias – una forma de vida – día tras día, mañana, tarde, y noche – continuamente, siempre dando gracias al Señor.

Carmen: El espíritu  de Acción de Gracias en verdad no tiene que terminar hoy. Nancy Leigh DeMoss te ha estado alentando a mostrar gratitud cada día durante todo el año.

Ella estará de vuelta, pero te quiero dejar saber acerca de una manera poderosa en la que puedes crecer en agradecimiento: Obtén una copia del libro de Nancy, Sea Agradecido: Su camino al gozo.

Es un libro maravilloso lo puedes  en tu librería cristiana favorita.

Ahora, volvamos a la enseñanza de Nancy.

Nancy: Un Día de Acción de Gracias Ann Landers publicó en su columna una lista que alguien le había enviado de cosas por las cuales estar agradecidas.

Así es como decía esta lista:

Sé agradecida por la ropa que te queda un poco ajustada porque significa que tienes suficiente para comer.

Sé agradecida por el desorden que tienes que limpiar después de una fiesta porque significa que has estado rodeada de amigos.

Sé agradecida por los impuestos que pagas porque significa que tienes un empleo.

Sé agradecida por el césped que necesitas cortar y las ventanas que tienes que arreglar porque significa que tienes un hogar.

Sé agradecida por tu factura de la calefacción porque significa que tienes con qué calentarte.

Sé agradecida por la ropa sucia porque significa que tienes ropa para vestir.

Sé agradecida por el espacio que encontraste al final del estacionamiento porque significa que puedes caminar.

Sé agradecida por la señora que canta fuera de tono detrás de ti en la iglesia porque significa que puedes escuchar.

Sé agradecida cuando las personas se quejan por el gobierno porque significa que tienes libertad de expresión.

Sé agradecida por la alarma que suena temprano en las horas de la mañana porque significa que estás viva.

Tenemos mucho por lo cual estar agradecidas, y queremos hablar acerca de por qué cosas deberíamos estar agradecidas. ¿Cuáles son algunas de las cosas por las cuáles deberíamos dar gracias? Hemos dicho que tenemos todas las razones en el mundo para tener una actitud de gratitud porque éramos culpables, y Dios derramó Su gracia sobre nosotras y la gratitud es nuestra respuesta razonable – culpa, gracia, y gratitud. Ese es el Evangelio de Cristo.

Tenemos que empezar diciendo que de acuerdo a las Escrituras debemos ser agradecidas por todo, y eso incluye, bueno, lo incluye todo.

En Efesios capítulo 5 Pablo dice, “Dando siempre gracias por todo, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo” (versículo 20).

¿Cuáles son algunas de esas cosas que encajan debajo de todo por lo cual debemos estar agradecidas?

Quiero que veamos el dar gracias a Dios por las bendiciones físicas y materiales y el dar gracias a Dios por las bendiciones espirituales.

Primero, las bendiciones físicas y materiales. Permíteme apresurarme a decir que esas no son las bendiciones más importantes, pero usualmente son las primeras que vienen a la mente y eso nos lleva a empezar mientras tratamos de expresarle gratitud al Señor.

La Palabra de Dios dice que “toda buena dádiva y todo don perfecto viene de lo alto” (Juan 1:17). Dios es el dador. No tenemos nada bueno que haya venido de nosotras mismas. Cada regalo que tenemos viene de Dios.

El Primer libro de Crónicas el capítulo  29 es un relato del servicio de alabanza, el servicio de acción de gracias que se llevó a cabo luego que los judíos habían traído sus ofrendas que se iban a utilizar para construir el templo. Cuando todas las ofrendas habían sido recolectadas, el rey David los dirigió en una oración de acción de gracias. Él le agradeció al Señor por las bendiciones materiales y físicas que Él había provisto para el templo.

David dijo en este maravilloso salmo de alabanza,

De ti proceden la riqueza y el honor; tú reinas sobre todo y en tu mano están el poder y la fortaleza, y en tu mano está engrandecer y fortalecer a todos. Ahora pues, Dios nuestro, te damos gracias y alabamos tu glorioso nombre (versículo 12-13).

Lo que David estaba diciendo es, “Todo lo que tenemos proviene de Ti. Todo es un regalo que procede de Ti, y aún lo que nosotros te damos, Tú nos los diste para que te lo diéramos de vuelta. Nosotros no tenemos nada que no haya venido de Ti, por eso te damos gracias”.

Así que necesitamos darle gracias a Dios por aquellas cosas que solemos pasar por alto – la salud, un hogar, comida, ropa – esas bendiciones tangibles, materiales.

Pienso en cuán a menudo Jesús daba gracias antes de participar de una comida. Agradecerle a Dios por nuestra comida nos recuerda que nosotras tenemos muchas otras cosas por las cuales estar agradecidas.

Entonces no solo tenemos bendiciones físicas y materiales; Dios también nos ha llenado con bendiciones espirituales, demasiadas para contarlas. Encuentro que es tan bueno para mí hacer una lista de algunas de esas bendiciones y estimular mi memoria y mi mente acerca de todas las cosas que Dios ha hecho por mí en el reino espiritual.

Permítanme enumerarles aquí algunas de las cosas que, mientras estaba estudiando las Escrituras, algunos de los versículos que me hablaron acerca de las bendiciones espirituales por las cuales debemos estar agradecidas:

El Salmos 75, versículo 1, dice, “¡Te damos gracias, oh Dios, te damos gracias! Pues cercano está Tu nombre”. Los hombres declaran tus maravillas.

Dando gracias por la cercanía de la presencia de Dios.

¿Sabías que en la era del Antiguo Testamento, el tiempo del antiguo pacto hasta que Cristo vino y murió en la cruz, los creyentes judíos no podían acercarse a Dios? Había un velo grueso que los separaba del lugar santísimo donde la presencia de Dios moraba. Pero cuando Jesús murió, ese velo se rasgó de arriba abajo, y nos fue dado acceso a la presencia de Dios. Ahora se nos invita a acercarnos a la presencia de Dios.

Recibí un correo electrónico la semana pasada de una mujer que dijo que en un retiro reciente de mujeres ellas tenían un modelo de tamaño real del tabernáculo. Ella dijo, “No me di cuenta de lo mucho que me impactaría entrar al Lugar Santísimo. Me sentí abrumada cuando me di cuenta de que no tenía que arriesgar mi vida al entrar a la presencia de Dios como lo hicieron los israelitas”.

Esto es un gran recordatorio de cuán agradecidas deberíamos ser al experimentar la presencia de Dios cuando sea y donde sea – dando gracias a Dios por la cercanía de Su presencia.

El Salmo 30 dice que debemos “celebrar la memoria de Su santidad” – dando gracias a Dios por Su santidad (versículo 4).

Isaías capítulo  12 dice que demos gracias por Su misericordia. “Te doy gracias, oh Señor, porque aunque estabas airado conmigo, se ha apartado tu ira y me has consolado” – dando gracias a Dios por Su misericordia (versículo 1).

Pablo dice en 2da a los Corintios capítulo 9, demos gracias por Jesús. “Gracias a Dios por su don inefable” (versículo 15). Eso es suficiente para mantenernos dando gracias a Dios por toda la eternidad, y luego con Cristo vienen otras tantas bendiciones.

Colosenses capítulo 1 dice,

Dando gracias al Padre que nos ha capacitado para compartir la herencia de los santos en luz. Porque Él nos libró del dominio de las tinieblas y nos trasladó al Reino de Su Hijo amado, en quien tenemos redención por su sangre: el perdón de los pecados. (Versículos 12-14).

Pablo dice que él le dio gracias a Jesucristo “porque me tuvo por fiel, poniéndome en el ministerio” – el llamado al ministerio (1 Timoteo 1:12).

Tú dices, “Bueno pero yo  no he sido llamada al ministerio; yo tengo un trabajo normal”.

No sé qué clase de trabajo tienes, pero sí sé que Dios nos ha llamado a ser Su sierva, a ser sacerdotes para Él, a servirlo, y a servir a otros. Pablo dice que eso es una increíble bendición.

Le agradezco a Dios por el privilegio de enseñar Su palabra, tanto para una audiencia como ustedes con muchas personas  o de uno a uno en el curso de la vida cotidiana. Eso es una bendición. Es un privilegio por el cual estoy profundamente agradecida.

Y también Pablo dice en 1era a los Corintios capítulo 15 que él dio gracias a Dios por la victoria sobre la muerte y sobre la tumba. “A Dios gracias, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo” (versículo 57).

La muerte es un enemigo, pero ya no es un enemigo final. Cristo ha venido y ha roto el poder de la muerte y del infierno , el pecado  y nos ha libertado de la muerte y de la tumba.

Luego Pablo pasa a través de esa larga porción de Romanos capítulo 7 donde él habla acerca de los problemas que él tiene con el deseo de hacer el bien pero no siempre teniendo el poder de hacer lo que es correcto y la lucha que se da dentro de él a causa del pecado que mora en nosotros.

Y él llega al final del pasaje, y exclama, “¡Miserable de mí! ¿Quién me libertará de este cuerpo de muerte?” (Versículo 24). ¿Quién me libertará de este dominio del pecado?

Luego él dice, “Gracias a Dios, por Jesucristo Señor nuestro. Así que no hay condenación para los que están en Cristo Jesús.

¿Qué es lo que  él está diciendo? “Doy gracias a Dios por la liberación a través de Cristo del dominio, del control del pecado en mi vida.”

Luego Pablo agradece a Dios por el triunfo del Evangelio. “Pero gracias a Dios, que en Cristo siempre nos lleva en triunfo, y que por medio de nosotros manifiesta en todo lugar la fragancia de Su conocimiento” (2 Corintios 2:14).

Este mundo puede parecer como que está ganando contra Cristo y contra Su reino, pero las puertas del infierno no prevalecerán contra el reino de Cristo, en contra de la iglesia de Cristo. Su Evangelio es triunfante.

Así que los ángeles y los 24 ancianos en el cielo dieron gracias a Dios por el poder y el reino de Cristo. Apocalipsis capítulo 11 dice, “Te damos gracias, oh Señor Dios Todopoderoso, el que eres y el que eras y serás, porque has tomado tu gran poder y has comenzado a reinar” (versículo 17).

Le damos gracias por Su gobierno y reino eterno. Él reina el día de hoy y por toda la eternidad sobre todos los reyes y presidentes y principados y poderosos y gobernantes de esta tierra. Él reina sobre todo en el cielo y sobre todo en la tierra y sobre todo debajo de la tierra. Todos los poderes del infierno están bajo Su autoridad máxima.

Tanta otras bendiciones espirituales – le doy gracias por Su Espíritu Santo. Le doy gracias por la convicción de pecado. Le doy gracias por Su Palabra. Le doy gracias por la Iglesia, el Cuerpo de Cristo, y por lo que eso significa en mi vida personalmente, y por el privilegio de ser parte de ese cuerpo. Así que le damos gracias a Él.

Oh Padre, no tendremos el tiempo suficiente por toda la eternidad para agradecerte, pero nuestros corazones están llenos, y estamos agradecidas, y te decimos, “Gracias, gracias, gracias, gracias, gracias”. Amén.

Carmen : Ese profundo sentido de agradecimiento  se desborda a través de todas las páginas de su  libro. Se titula Sea Agradecido: Su camino al gozo.

Mantén el espíritu de la  Acción de Gracias todos los años próximos y más allá. Sea Agradecido te ayudará y te enseñará por qué el agradecimiento es una actitud tan importante. Va a afectar profundamente tu manera de ver las circunstancias en tu vida. Nancy te mostrará cómo incorporar el agradecimiento día tras día.

¿Sabías que una gran parte del Nuevo Testamento fue escrito desde un lugar de gratitud? Descubre por qué, mañana en Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblias de las Américas a menos que se indique otra fuente.

Permisos de publicación autorizados del Ministerio Aviva Nuestros Corazones para Alimentemos El Alma

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Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

Contentamiento o amargura – Nov 25

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Una actitud de gratitud

Aviva Nuestros Corazones

Nov 25 – Contentamiento o amargura

Carmen Espaillat: Aquí está Nancy Leigh DeMoss.

Nancy Leigh DeMoss: Escuchen mamás; es tan importante que ustedes tengan un espíritu agradecido con sus esposos y con sus hijos, que no sean lloronas, quejumbrosas porque sus hijos crecerán no queriendo estar en casa si la atmósfera en su hogar es de un espíritu quejumbroso.

Carmen Espaillat: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss,  en la voz de Patricia de Saladín.

Una mujer escribió en respuesta al programa que se transmitió ayer. Ella es divorciada y tiene cuatro niños en casa. Ella escribió: «Sola y vacía. Yo sé que tengo un corazón mal agradecido».

En sus circunstancias, ¿tiene ella el derecho de sentir ingratitud? Nancy nos mostrará cómo dar gracias a través de grandes dificultades, mientras continuamos con la serie: La actitud de gratitud.

Nancy Leigh DeMoss: Todas nosotras hemos sido bendecidas por algunos de los himnos escritos por Fanny Crosby. Esta mujer escribió más de 8,000 canciones en su vida. Estamos muy familiarizadas con algunas de ellas como: A Dios Sea la Gloria, Bendita Seguridad, Redimidos: Como Amo Proclamarlo, Donde Él Me Guíe, y un sinnúmero más que han sido de tanta bendición al pueblo de Dios a través de los años.

Lo que tal vez no sepas es que Fanny Crosby era una mujer quien por los estándares de hoy en día podría haber sido una persona muy desafortunada, miserable y atormentada. Pudo haber sido una mujer infeliz, miserable, problemática. De hecho, si ella  hubiera vivido en la cultura de hoy en día ella habría podido ser exactamente así.

Su padre murió cuando ella aún era muy joven, y ella fue criada por su madre y por su abuela. Cuando tenía solamente seis semanas de nacida y como resultado de una negligencia médica, ella quedó ciega de por vida. Esas circunstancias trágicas y traumáticas de su infancia pudieron haberle dado a la mayoría de las personas más que razones suficientes  para tener una vida de autocompasión, de lástima, amargura y desórdenes sicológicos.

Sin embargo, en su autobiografía Fanny Crosby escribió estas palabras, ella dijo: «Parecía la intención de que por la bendita Providencia de Dios yo debí haber sido ciega toda mi vida, y le agradezco a Él por la dispensación».

Ves, Fanny Crosby era una mujer agradecida. Ella sabía lo que era tener la actitud de gratitud. El doctor que destruyó su vista nunca se perdonó a sí mismo y se mudó del área. Pero no hubo lugar en el corazón de Fanny  para el resentimiento hacía ese hombre.

Ella dijo: «Si pudiera conocerlo en este momento, le diría: ¡Gracias! ¡Gracias! una y otra vez por haberme hecho ciega».

Ves, la ceguera que la mayoría hubiese considerado un accidente o una tragedia o una maldición, ella consideró que fue una de sus grandes bendiciones. De hecho ella aceptó su ceguera como un don de Dios.

Ella dijo: «No hubiera escrito miles de himnos si hubiera sido obstaculizada por las distracciones de ver todas las cosas interesantes y los objetos hermosos que se hubieran presentado para que los notara». Siempre buscaba una razón para estar agradecida.

El primer poema de Fanny fue escrito cuando ella tenía solamente ocho años. Y muestra su perspectiva, su actitud de agradecimiento que tenía desde ese momento hasta su muerte a la edad de 95 años.

Escribió siendo una niña de ocho años lo siguiente:

«Oh, qué niña tan feliz soy, ¡a pesar de que no puedo ver! Estoy resuelta a que en este mundo  estaré contenta.  Cuántas bendiciones disfruto  ¡Que otra gente no!  Así que llorar o suspirar porque estoy ciega yo no puedo, ni lo haré.

Esa puede ser una estrofa un poco extraña – «Yo no puedo, ni lo haré» – pero es una gran teología. Una mujer con un corazón agradecido, y qué bendición ha sido su vida. La llenura, la fragancia, la belleza de su vida aun décadas  después está viva entre nosotras aún hoy en día – la llenura de un corazón agradecido.

Hemos estado viendo las características de un corazón agradecido y las características de un corazón ingrato, desagradecido. Y hoy quiero que veamos que la gente con un corazón agradecido está fácilmente contentas mientras que la gente desagradecida o malagradecida  se convierten en prisioneras de la amargura y del descontentamiento.

Por muchos años he estado hablando de las personas   que son crónicamente infelices, crónicamente deprimidas, crónicamente frustradas y emocionalmente inestables. Hay muchas mujeres así incluso en nuestras iglesias hoy en día – siempre miserables, siempre con algún desorden mayor.

Me he convencido por muchas y muchas conversaciones con personas  miserables que muchas veces estos desórdenes brotan de un corazón malagradecido, de la incapacidad de ser agradecidas.

No estoy diciendo que los problemas no sean reales. Solo estoy diciendo que cuando vas hacia la raíz, seguido encuentras una raíz de ingratitud. Puedes ver circunstancias externas que proveen alguna clase de explicación, pero la raíz no son esas circunstancias.

Ves, Fanny Crosby pudo haber sido una mujer miserable, pero ella no lo fue. Ella fue fructífera. Ella estaba plena. Ella fue bendecida. Ella era libre a pesar de que sus circunstancias pudieron haberla dejado miserable, pudieron haberla dejado con toda clase de desórdenes psicológicos.

Pero porque ella fue una persona agradecida, ella fue una persona contenta y estable.

Una persona malagradecida se aferra a sus derechos. Y como resultado se coloca en una posición de dolor y de decepción cuando Dios u otros fallan en alcanzar o llenar sus expectativas. Cuando Dios no hace lo que debería, desde su punto de vista, o cuando otros no alcanzan lo esperado, cuando sus padres o su pareja no hacen lo que ellos piensan que tienen que hacer; entonces estas personas se ponen en una situación de decepción porque están aferrándose a sus derechos.

Pero las personas agradecidas le han entregado todos sus derechos a Dios. Así que ellas ven toda la vida a través de unos ojos agradecidos. Un corazón agradecido realmente te da un par de lentes diferente con los que ves al mundo.

La persona agradecida no tiene lugar en su corazón para emociones egoístas y emociones destructivas – emociones como la amargura, el resentimiento y la ira. Así que las personas  con corazones agradecidos fácilmente se contentan mientras que las personas malagradecidas son prisioneras de la amargura y el descontento.

Aquí tenemos otra característica de un corazón agradecido. Un corazón agradecido será revelado y expresado a través de palabras de agradecimiento. Nuestro corazón se muestra en las palabras que hablamos. Jesús dijo: «De la abundancia del corazón habla la boca» (Lucas 6:45).

Así que una persona que tiene un corazón agradecido hablará palabras de agradecimiento; mientras que, una persona que tiene un corazón malagradecido ¿qué clase de palabras hablará?

  • palabras de queja
  • palabras de murmuración
  • palabras ofensivas
  • lloriqueos

Ves, un espíritu agradecido capacita a las personas para ver las circunstancias más dolorosas de la vida con acción de gracias, para responder a los problemas, al dolor y al sufrimiento con gratitud.

Alguien dijo: «Algunas personas se quejan porque Dios pone espinas sobre las rosas, mientras que otras personas lo alaban por poner rosas entre las espinas».  La gente agradecida expresa su agradecimiento con palabras de gratitud.

Algunas de ustedes están familiarizadas con David Brainerd. Él fue un misionero a los Indios Americanos, de hecho murió a la edad de 29 años. Él realmente derramó su vida en el servicio como misionero.

Encontramos en él a un hombre que fue caracterizado por un espíritu agradecido, y ese espíritu le permitió contar sus bendiciones aún cuando estuvo en medio de increíbles dificultades. Él vivió en circunstancias muy sencillas, primitivas, llevando el Evangelio a lugares remotos.

En una ocasión, mientras él visitaba a unos amigos, de repente le dio un dolor de muelas y escalofríos. Durante la noche le atacó una fiebre muy alta y tuvo mucho dolor en todo su cuerpo.

Pero de cualquier forma, él agradeció a Dios que esta situación le tomó mientras estaba con amigos y no mientras estaba solo en esos lugares remotos.

Luego, hubo otra ocasión en la que él se enfermó en su choza y tuvo dolores severos. Y en esta ocasión él  escribió en su diario: «Bendito sea el Señor. No estoy al aire libre. Tengo una casa y numerosas comodidades que me ayudan».

Él no tenía numerosas comodidades, desde el punto de vista de hoy en día. Pero como él tenía un corazón agradecido, él verbalizaba esa gratitud incluso en medio de esas circunstancias cuando estaba enfermo en esta pequeña choza en la que vivía.

Luego hubo otra ocasión en la que él enfrentaba largas semanas de soledad y el escribió: «Forjándome a través de pantanos en terrenos rocosos en noches oscuras y separado de toda compañía humana».

En este momento él no estaba con amigos. En este momento él estaba solo, y esto es lo que él  escribió en esta ocasión: «Cuántas razones para estar agradecido tengo por este retiro». Luego siguió explicando que el contacto con la gente le ha dado el privilegio de la amistad y el compañerismo, pero que cuando estaba solo, eso le llevaba a experimentar una comunión más íntima con el Señor.

  • Cuando él estuvo acompañado, él estuvo agradecido por las personas.
  • Cuando él estuvo solo, él estuvo agradecido porque no tenía gente y eso lo llevaba hacia  una intimidad mayor con el Señor.
  • Cuando él podía quedarse en casa, él estaba agradecido por ello.
  • Cuando él estaba en una pequeña choza en aquellos lugares remotos, él estuvo agradecido de que tenía numerosas comodidades.

Las personas  agradecidas expresan su corazón en palabras de agradecimiento.

Aquí hay una característica más. Las personas agradecidas son como manantiales refrescantes,  dadoras de vida para otros. Su gratitud se derrama hacia otros. La gratitud es contagiosa, y por cierto, también lo es la ingratitud.

La gente desagradecida halará a otros alrededor de ellos hacia el lodo y el fango de su propia arena movediza de ingratitud. Ambas cosas son contagiosas.

Todas hemos conocido personas  con quienes no es divertido estar  cerca porque son personas  negativas. Siempre hay algo malo. Ellas siempre tienen ese desánimo en la boca para la forma de enfrentar y de ver la vida.

Y les preguntas: «¿cómo has estado?» Y la primera cosa que sale de sus bocas va a ser negativa.

Puedo decirte que yo naturalmente tiendo hacia una manera negativa de pensar y de responder. Una de las cosas que estoy tratando de hacer, que quiero hacer un hábito, es que cuando las personas me pregunten: «¿cómo  estás?» si hay alguna necesidad, alguna carga o preocupación, quiero sentir la libertad de poder compartirla, pero primero tratar de decir algo sobre cuán bueno es Dios y cuán bendecida soy. Quiero decir palabras de agradecimiento antes de compartir una carga, antes de compartir una preocupación.

Porque te digo, podemos convertirnos en alguien miserable para los que están  cerca. Esa actitud negativa es tan contagiosa. Sabemos cómo es  tener nuestra propia actitud afectada negativamente por personas que son negativas.

La ingratitud envenena y contamina la atmósfera en nuestros hogares, en nuestros corazones y en otras relaciones. Y déjame preguntarte, por cierto, ¿cómo está la atmósfera en tu hogar? ¿Es posible que entre las cuatro paredes de tu propio hogar haya habido un espíritu contaminante de ingratitud, un espíritu negativo?

Escuchen mamás, es tan importante que ustedes tengan un espíritu agradecido  con su esposo y con sus hijos, que ustedes no sean lloronas, quejumbrosas porque sus hijos crecerán no queriendo estar en casa si la atmósfera en el hogar es un espíritu de quejas. Es contagioso. Contamina.

Pero también te digo que, la gratitud es igualmente  contagiosa. En las siguientes sesiones, queremos hablar sobre  cómo luce en la práctica el agradecimiento, el trabajo práctico de un corazón agradecido. ¿Cómo se expresa a sí mismo?

Déjame hacerte varias sugerencias aquí sobre cómo debemos dar gracias. Y voy a ir hacía las Escrituras para encontrar esta enseñanza sobre cómo damos gracias.

Primero, se nos dice en las Escrituras que debemos dar gracias audiblemente, en voz alta, fuerte. No solo teniendo pensamientos agradecidos – ahí es donde se comienza   – sino expresando esos pensamientos agradecidos en palabras.

Anteriormente definimos la ingratitud  como el aprender a reconocer y a expresar aprecio por los beneficios que he recibido de Dios y de otros. Un corazón agradecido reconoce esos beneficios y luego expresa gratitud por esos beneficios a Dios y a otros. Hemos recibido beneficios de otros. Y también hemos recibido beneficios de Dios. Si vamos a dar gracias necesitamos dar: «Gracias» – gracias a Dios y gracias a los otros.

Necesitamos hablar. Hebreos capítulo  13 versículo 15 dice: «Por tanto, ofrezcamos continuamente mediante Él, sacrificio de alabanza a Dios, es decir, el fruto de labios que confiesan su nombre». Me doy cuenta de que hay tantas cosas por las cuales estoy agradecida en mi corazón si me detengo y pienso en ello, pero no me  detengo  a pensar en ello. A veces cuando sí pienso en ello, simplemente lo digo.

Dilo. Háblalo. Di: «Dios ha sido bueno».

Mientras manejábamos sobre el puente cruzando el río esta mañana de camino para esta sesión de grabación, veía sobre ese río y el sol justamente estaba saliendo sobre el río y estaba reflejándose en el agua. Y  simplemente dije en voz alta: «Gracias Dios por este precioso paisaje. Nos refresca. Es uno de los lugares más hermosos en ésta zona».

Mi corazón se sentía agradecido, y es importante decir verbalmente, «Gracias Señor», expresarlo en voz alta, ofreciendo el fruto de labios dando gracias a Su nombre.

Y entonces  la Escritura también nos dice que agradezcamos al Señor con música, el Salmo 28 dice: «…le daré gracias con mi cántico» (versículo 7). Cántale al Señor. El Salmo 147 canta al Señor con acción de gracias. El salmo Es un mandamiento.

Y quizás puedes estar pensando, «pero es que yo no soy buena cantante». Bueno yo tampoco canto bien. De hecho, me encanta cantar, pero no me dejarían cantar en estas grabaciones. Sigo amenazándoles de que uno de estos días simplemente voy a soltarme a cantar, pero no quieren que haga esto las grabaciones de radio.

Pero  me encanta cantar pero lo mejor es cuando lo hago y nadie está cerca. Pero mientras sea en la iglesia con otros del pueblo de Dios o con un grupo como éste o simplemente  solita mientras me arrodillaba ante el Señor esta mañana antes de venir a la sesión habiendo tenido una noche corta, estando cansada e insegura de cómo todo esto iba a compaginar; simplemente  me detuve y de rodillas empecé a cantarle al Señor con agradecimiento, cantándole alabanzas al Señor.

Porque hay algo en cantarle al Señor, cantarle nuestra  gratitud a Él, algo que levanta nuestros espíritus, nos energiza y nos recuerda por  lo mucho que tenemos para estar agradecidas. Hay muchas ocasiones en las Escrituras en las que la música es  parte de dar gracias.

Pienso en la historia  de Nehemías cuando el muro de Jerusalén había sido reconstruido y el pueblo se reunió para dedicar la muralla. La Escritura dice que: «En la dedicación de la muralla de Jerusalén buscaron a los levitas de todos sus lugares para traerlos a Jerusalén, a fin de celebrar la dedicación con alegría, con himnos de acción de gracias y con cánticos, acompañados de címbalos, arpas y liras» (Nehemías12:27).

Cantando al Señor usando instrumentos musicales para entonar himnos, acción de gracias y alabanzas al Señor.

Yo estudié piano en la universidad. Pero no toco  de oído, así que no he tocado mucho desde mis años en la universidad. No toco mucho. Pero algunas veces en mi casa cuando estoy ahí, es tan infrecuente en estos días, pero tengo un piano y algunas veces, incluso a altas horas de la noche, o a veces en la noche después de un largo día, me siento en el  piano y empiezo a tocar y a cantar con el himnario abierto en frente de mí, cantando coros e himnos, canciones y salmos de alabanza al Señor.

Algunas veces me encanta  hacerlo con un piano, y algunas veces es simplemente genial hacerlo a capela. Algunas veces incluso leo un pasaje de la Escritura que es un salmo de alabanza y empiezo a cantar al Señor sin usar una melodía que alguien más haya  escrito sino que solamente  creo mi propia melodía cantándole al Señor.

Me hubiese encantado enseñarte como, pero de cualquier forma cortarían esa parte de la grabación. Pero tomo un pasaje de la Escritura que es justamente un salmo de acción de gracias y simplemente empiezo a cantarle al Señor. Con mi canto le agradezco. Así que ¡canten!

Hoy en día ves en las iglesias y ves  tanta gente que no está cantando durante el tiempo que es para eso. Quiero decir, es un tiempo para cantar, coros, himnos de alabanza, pero la gente  no mueve la boca. Y te voy a decir esto: Tú no puedes cantar sin mover la boca; simplemente no puedes hacerlo.

Necesitamos cantarle al Señor. Tú vuelves y me dices: “pero es que yo no soy  gran cantante”. Bueno yo tampoco. Pero canto de cualquier forma. Así que ¡habla y canta!

Y luego también damos gracias con la oración. En Colosenses capítulo  1 el apóstol Pablo dice: “Damos gracias a Dios, … orando siempre por vosotros” (versículo 3), agradeciendo a Dios en nuestras oraciones.

Pablo continúa diciendo en Colosenses capítulo  4 “Perseverad en la oración, velando en ella con acción de gracias” (versículo 2). Orando con acción de gracias, así que estoy expresando mi gratitud  a Dios a través de las oraciones.

Mientras he estado preparando esta serie, he pensado en lo poco que realmente le digo “Gracias” a Dios. Pienso que tengo un corazón agradecido. Me siento como una mujer muy bendecida.  Pero esto no quiere decir que todo en mi vida haya salido bien, o haya sido fácil, pero trato de enfocarme en las bendiciones de Dios, y trato de pensar  mucho en ellas.

Pero  a menudo me quedo corta de expresárselo a Él. Así que  necesito aprender a decir gracias en mis oraciones. ¿Qué tan seguido clamamos al Señor, le pedimos cosas y luego olvidamos regresar cuando Él ha respondido para darle gracias, o inclusive decir gracias antes de recibir la respuesta? Así que también  damos gracias a Dios en oración.

Hay otros dos aspectos más en las Escrituras de cómo damos gracias a Dios, y quiero llamar tu atención hacia ellos en estos últimos momentos. Hay un aspecto privado en el dar gracias, y hay uno público. Vamos a ver primero el privado , la adoración en privado.

Considero que uno de los grandes ejemplos en las Escrituras es Daniel en el Antiguo Testamento. Él fue un hombre con un corazón agradecido. Él expresaba su corazón agradecido con palabras y en oraciones de gratitud.

En el capítulo 2 de Daniel nos dice la ocasión en la que el rey, el rey Nabucodonosor, tuvo un sueño y ordenó que Daniel se lo interpretara. Daniel fue delante del Señor y le pidió que lo ayudara a entender el sueño del rey.

Y el Señor le dio sabiduría. El Señor le dijo lo que significaba el sueño. La Escritura nos lo cuenta en Daniel capítulo 2 en el versículo 19:

Entonces el misterio fue revelado a Daniel en una visión de noche. Daniel entonces bendijo al Dios del cielo. Daniel habló, y dijo:

Sea el nombre de Dios bendito por los siglos de los siglos, …Él es quien revela lo profundo y lo escondido … A ti, Dios de mis padres, doy yo gracias y alabo, porque me has dado sabiduría y poder, y ahora me has revelado lo que te habíamos pedido, pues el asunto del rey nos has dado a conocer (versículos 19-23) lo que Daniel estaba diciendo es: “Dios, te pedimos que Tú nos mostraras lo que significaba el sueño del rey, y ahora regresamos a ti y te damos gracias”.

Pero Él expresó esto en privado. Ésta fue una alabanza privada. Daniel era un hombre quien a solas con Dios expresaba gratitud.

Pero luego llegamos al capítulo 6 de Daniel. Y ahora hay otro rey, el rey Darío. Este emitió un edicto, un edicto, de que por 30 días nadie podría hacerle alguna petición  a nadie sino al rey para cualquier cosa. Esto fue una trampa para Daniel de parte de algunos de sus compañeros a quienes él no les agradaba y querían deshacerse de él y de su posición en el gobierno.

Y la Escritura relata en Daniel capítulo 6 versículo 9:

Que cuando Daniel supo que había sido firmado el documento, entró en su casa (y su aposento superior tenía ventanas abiertas en dirección a Jerusalén), y como lo solía hacer antes, él  continuó arrodillándose tres veces al día, orando y dando gracias delante de su Dios (versículos 9-10).

Daniel aparentemente tenía el hábito de tres veces al día arrodillarse, orar y agradecer a Dios en privado. Alabanza y adoración en privado.

Pero déjame solamente decir que no es suficiente que nuestra adoración y agradecimiento sea en privado. Necesita también  ser en público.

El salmista dijo en el Salmo 57: “Te alabaré entre los pueblos, Señor; te cantaré alabanzas entre las naciones (versículo 9).

Lo que él está diciendo es, “Dios en medio de aquellos que no son creyentes, en medio de naciones paganas, en medio de los gentiles cantaré alabanzas a Ti”. Y luego él dice: “No solamente en medio de los que no son creyentes, sino en compañía del pueblo de Dios daré gracias”.

Salmo 35 versículo 18: “En la gran congregación te daré gracias; entre mucha gente te alabaré”.

Salmo 111 versículo 1: “¡Aleluya! Daré gracias al Señor con todo mi corazón, en la compañía de los rectos y en la congregación”.

¿Te has encontrado alguna vez en esos momentos de adoración en tu iglesia o en tu grupo pequeño en los que el líder dice: “Nos tomaremos un momento para simplemente agradecer al Señor”? Se nos pide que compartamos un testimonio o   digamos una palabra de adoración, de agradecimiento, o que elevemos oraciones de gratitud  al Señor.

Y entonces  luego  escuchas este grande y largo silencio. Luego tal vez una persona valiente lo interrumpe y dice algo por lo que está agradecido. Y entonces otro largo silencio.

No hay nada malo con el silencio, a menos que sea tiempo de agradecer. En ese momento necesitamos hablar, cantar y expresar: “Dios ha sido tan bueno conmigo”.

Podrías decir: “Bueno, lo que pasa es que yo no soy del tipo de persona que le gusta hablar en público”. Escucha, si has recibido la gracia de Dios por tus grandes culpas, Su abundante gracia, entonces no podrás evitar ser una persona agradecida y expresar esa gratitud no solo cuando estés sola sino también cuando estés en público.

“Daré gracias a Dios con todo mi corazón en la compañía de los rectos y en la congregación”.

Carmen Espaillat: El libro de Nancy Sea Agradecido: Su camino al gozo. Puede ayudar a que la acción de gracias sea una realidad en tu vida durante todo el año. Cuando tomas las palabras de este libro a conciencia, te quejarás y reclamarás menos y expresarás agradecimiento más seguido.

Solicita este libro en tu librería cristiana favorita. Para información acerca de la distribución en América Latina, visita nuestra página, AvivaNuestrosCorazones.com.

Mañana Nancy describirá una de las razones de mayor peso para estar agradecidas. Oremos para que tengas un especial día de Acción de Gracias mañana  y espero que te unas a nosotras aquí en Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss  es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

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El Corazón de tu Hijo – 15

Iglesia Caminando por Fe

Serie: Familias Conforme a las Escrituras

15 – El Corazón de tu Hijo

Juan Manuel Vaz

Juan Manuel Vaz Salvador nació en Barcelona, España. Tras ser salvo, fue creciendo en el conocimiento de la Palabra y finalmente Dios le llamó al ministerio pastoral.

Juan Manuel es el fundador del ministerio ICPF, donde también sirve como pastor en la localidad de Hospitalet, en Barcelona. Además, ha escrito el libro La Iglesia Frente al Espejo.

Actualmente se dedica al pastorado y es conferenciante a nivel internacional.

Navidad en la adversidad

Iglesia Bautista Internacional

Serie: Sermones

Navidad en la adversidad

Joel Peña

Joel Peña

Joel Peña

Ingeniero Industrial de profesión. Realizó estudios de Postgrado en Productividad y Calidad en Santo Domingo donde ejerció su profesión por 13 años. Se desempeña como pastor de los ministerios para jóvenes, que incluye edades desde la pre-adolescencia hasta la etapa universitaria. Realizó una Maestría en Divinidad (MDiv) en Seminario Teológico Bautista del Sur en Louisville, Kentucky. Está casado con Angélica Rivera y tiene dos hijos, Samuel y Abigail.

Una producción de Ministerios Integridad & Sabiduría

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