31/42 – Malaquías

El Proyecto Biblia

Serie: Antiguo Testamento

31/42 – Malaquías

Antiguo Testamento

Mira nuestro video de Lee la Biblia sobre el libro de Zacarías, que analiza el diseño literario del libro y su flujo de pensamiento. En este libro, las visiones de Zacarías fomentan la esperanza en la futura promesa del reino mesiánico y desafían a Israel después del exilio a permanecer fieles a Dios.

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Pastorea Tu Familia – 12

Iglesia Caminando por Fe

Serie: Familias Conforme a las Escrituras

12 – Pastorea Tu Familia

Juan Manuel Vaz

Juan Manuel Vaz Salvador nació en Barcelona, España. Tras ser salvo, fue creciendo en el conocimiento de la Palabra y finalmente Dios le llamó al ministerio pastoral.

Juan Manuel es el fundador del ministerio ICPF, donde también sirve como pastor en la localidad de Hospitalet, en Barcelona. Además, ha escrito el libro La Iglesia Frente al Espejo.

Actualmente se dedica al pastorado y es conferenciante a nivel internacional.

Salvaje Vs Sabia

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Mujeres sabias en un mundo salvaje

Aviva Nuestros Corazones

Oct 26 – Salvaje Vs Sabia

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/salvaje-vs-sabia/

Annamarie Sauter: La autora y conferencista Mary Kassian dice…

Mary Kassian: Muchas de nuestras jóvenes hoy en día están inactivas en el Reino de Dios, están perdiendo el tiempo. Simplemente todo su propósito es salir a capturar a un hombre, porque piensan que eso es lo que va a satisfacerlas. No hay ningún hombre sobre la faz de la tierra que vaya a satisfacer tus necesidades, ni uno solo.

Annamarie: Bienvenida a Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Nancy Leigh DeMoss: Las mujeres siempre se han enfrentado a la tentación, y eso se remonta a Génesis, capítulo 3 en el Huerto del Edén. En muchos sentidos, creo que las tentaciones que enfrentan las mujeres hoy en día son diferentes a las que enfrentaron sus madres o sus abuelas.

Hoy, mi amiga Mary Kassian va a describir algunos de los desafíos que enfrentan las mujeres en el mundo actual. Ella nos va a señalar una solución que te puede servir por el resto de tu vida. Mary ha sido una invitada habitual aquí en Aviva Nuestros Corazones.

Hoy vamos a escuchar un mensaje que ella dió en la primera conferencia de “Mujer Verdadera” en 2008. Mary también es la autora del libro, “Mujeres sabias en un mundo salvaje” (Girls Gone Wise in a World Gone Wild). Vamos a escuchar el mensaje de Mary, haciendo un contraste entre una mujer salvaje y una mujer sabia.

Mary Kassian: La mayoría de ustedes ha oído hablar del fenómeno de «Mujeres volviéndose salvajes» y de los autobuses que van por todo el país a diferentes playas, sobre todo cuando hay vacaciones de primavera. Por el precio de una camiseta, a las mujeres jóvenes se les pide hacer todo tipo de cosas. Por decir, «si te doy una camiseta, ¿desnudarías tus pechos para mí?». Y estas mujeres lo hacen. Incluso hacen cosas que son mucho más vulgares y rudas.

Me acuerdo del tiempo en que tales cosas eran vergonzosas, y que ni siquiera pensarías en algo así. Hubiera sido repugnante pedírselo a una mujer. Pero los tiempos han cambiado, y las mujeres han cambiado, y las jóvenes se han vuelto salvajes.

¿Has notado cuán agresivas se han vuelto las jóvenes? (para ustedes las mujeres que son un poco más grandes). Para ustedes, las mujeres que son más jóvenes, han crecido en una sociedad que te enseña a ser muy agresiva, si hay algo que tú quieres, vas por eso.

Así que vamos a estar hablando de algunos pasajes de la Escritura. Voy a estar haciendo un contraste entre lo que el Señor nos enseña de cómo debemos ser como mujeres. Su Palabra nos da algunos lineamientos acerca de cómo deber ser nuestro comportamiento.

A Nancy le encanta enseñar de este pasaje también. Yo lo hago un poco diferente, pero es un pasaje muy certero y revelador que está en Proverbios, capítulo 7 y que me gustaría que tú vieras ahora.

En este pasaje hay un padre hablando con su hijo acerca de cómo ser inteligente y cómo vivir sabiamente. Él le da una advertencia sobre un cierto tipo de mujer. Este pasaje describe una imagen de la mujer salvaje, del tipo de mujer que el padre quiere que su hijo evite.

Así que al tomar este pasaje y un poco del capítulo anterior (capítulo 6), podemos pintar la imagen en contrastante. Veremos veintiún contrastes entre lo salvaje y lo sabio desarrollándose.

Leeremos el capítulo completo:

«Hijo mío, guarda mis palabras, y atesora mis mandamientos contigo. Guarda mis mandamientos y vivirás, y mi enseñanza como la niña de tus ojos. Átalos a tus dedos, escríbelos en la tabla de tu corazón. Di a la sabiduría: Tú eres mi hermana, y llama a la inteligencia tu mejor amiga, para que te guarden de la mujer extraña, de la desconocida que lisonjea con sus palabras.

Porque desde la ventana de mi casa miraba por la celosía, y vi entre los simples, distinguí entre los muchachos a un joven falto de juicio, pasando por la calle cerca de su esquina; iba camino de su casa, al anochecer, en medio de la noche y la oscuridad. Y he aquí, una mujer le sale al encuentro, vestida como ramera y astuta de corazón.

Es alborotadora y rebelde, sus pies no permanecen en casa; está ya en las calles, ya en las plazas, y acecha por todas las esquinas. Y lo agarra y lo besa, y descarada le dice: Tenía que ofrecer ofrendas de paz, y hoy he cumplido mis votos; por eso he salido a encontrarte, buscando tu rostro con ansiedad, y te he hallado.

He tendido mi lecho con colchas, con linos de Egipto en colores; he rociado mi cama con mirra, alóes y canela. Ven, embriaguémonos de amor hasta la mañana, deleitémonos con caricias. Porque mi marido no está en casa, se ha ido a un largo viaje; se ha llevado en la mano la bolsa del dinero, volverá a casa para la luna llena. Con sus palabras persuasivas lo atrae, lo seduce con sus labios lisonjeros. Al instante la sigue, como va el buey al matadero, o como uno en grillos al castigo de un necio, hasta que una flecha le traspasa el hígado; como el ave que se precipita en la trampa, y no sabe que esto le costará la vida.

Ahora pues, hijos míos, escuchadme, y prestad atención a las palabras de mi boca. No se desvíe tu corazón hacia sus caminos, no te extravíes en sus sendas. Porque muchas son las víctimas derribadas por ella, y numerosos los que ha matado. Su casa es el camino al Seol, que desciende a las cámaras de la muerte».

Vayamos a Proverbios capítulo 6 y leamos los versículos 23 al 26.

«Porque el mandamiento es lámpara, y la enseñanza luz, y camino de vida las reprensiones de la instrucción, para librarte de la mujer mala, de la lengua suave de la desconocida. No codicies su hermosura en tu corazón, ni dejes que te cautive con sus párpados. Porque por causa de una ramera uno es reducido a un pedazo de pan, pero la adúltera anda a la caza de la vida preciosa».

Este pasaje pinta el cuadro de un cierto tipo de mujer. Esta mujer no es una mujer conforme al corazón de Dios. Ella es el tipo de mujer de la cual los hombres tienen que tener cuidado. Creo que como verás, mientras desglosamos este pasaje, este es el tipo de mujer que la sociedad dice que debemos ser.

El primer punto de diferencia entre una mujer salvaje y una mujer sabia es la perspectiva.

Número 1: Una mujer salvaje está preocupada por la apariencia externa. Preocupada de cómo ella se ve. De su aspecto físico. Está preocupada por vestirse de una manera que sea seductora, que sea atractiva. Ella pasa mucho tiempo, como lo hacen las chicas de esta serie de televisión llamada “Sexo en la Ciudad”, en esos zapatos de diseñador. Ahora, a mí me gustan los zapatos. Somos mujeres; nos gustan los zapatos, pero esto es solo una preocupación por lo externo, por cosas externas, por la apariencia.

Cuando contrastas esto con los otros pasajes, la mujer sabia sabe que la apariencia física es secundaria a la condición espiritual del corazón, que el hombre mira la apariencia exterior, pero realmente Dios mira el corazón. Ella se preocupa por su propio corazón. Ella tiene un “carácter noble”. Ella está “vestida de fortaleza y dignidad” en lugar de la última moda de Prada. Entonces ese es el punto número uno, perspectiva.

Número 2: Factor de modestia. Vemos que esta mujer, la mujer salvaje, es aquella que presume su cuerpo como una prostituta, lo dice en el versículo 10. Hemos tirado la modestia por la ventana, ¿cierto? Las mujeres jóvenes son enseñables, y muchas veces las mujeres mayores también… Las ves cómo se visten, y puedes decir, “¿qué estás pensando?”.

Tengo tres hijos, y algunos ya están justo en la cúspide de ser adultos. Mi hijo mayor tiene veinticuatro años; se acaba de casar con la joven más hermosa en el mundo. Mi segundo hijo está listo para cumplir los veintidós años, y mi más joven tiene diecinueve años. Así que tengo estos tres chicos en casa.

Recuerdo un día en que salí con uno de ellos y vimos a una mujer que iba pasando. La joven pasó por delante y estaba vestida muy, muy seductoramente. Estaba mostrando todo. Pasó a nuestro lado y no era solo lo que estaba vistiendo, era también su manera de caminar. Ella le dio a mi hijo una mirada. Así que le pregunté a mi hijo, “¿Qué es lo que estás pensando y sintiendo? ¿Qué piensas cuando ves a una mujer así?”. Esa es una pregunta bastante atrevida. Pensé que él podría querer evitarla.

Y él me dijo: “Mamá, para ser honesto, ella despierta la masculinidad en mí, pero no atrae a el hombre en mí”.

“Esa es una buena respuesta, cariño”.

Pero es cierto, y tenemos que cuidar como nos vestimos. Ahora a las mujeres se les enseña a usar su sexualidad como poder, que si tú te vistes de una manera en la que puedas seducir a un hombre, en la que puedas ser sexual, eso es de gran alcance. Son las mujeres sensuales quienes tienen el poder. Eso es una mentira de la boca del infierno, lo es. Una mujer que es sabia viste modestamente. Las palabras en los pasajes son… “modesta”, “moderada”, “decorosa”. El factor importante de la feminidad en Dios, es lo contrario.

Ahora déjame contarte, yo me crié en una familia. Tenía cinco hermanos. Yo era la única mujer. Según cuenta la historia, mi mamá estaba orando insistentemente por una niña y después de cuatro chicos, ella no dejaba de orar. Una noche se despertó y un ángel le dijo en el oído, “si quieres una niña, esta noche es la noche”, por lo que ella despertó a mi papá… y nueve meses más tarde nací en el Día de la Conmemoración. ¿Cuál es el punto de eso?

El punto de esto es que yo crecí en un ambiente exclusivamente masculino. Yo era la única chica. Mi mamá quería desesperadamente que yo fuera una niña femenina, y eso era lo último que yo quería ser. Yo no era una niña femenina. Casi me daban palpitaciones al ponerme esos vestidos de vuelos. El color rosa no era una palabra en mi armario y yo era más que feliz al no tener que usar maquillaje y hacerle de niña tierna. Nunca lo entendí. Las niñas me daban miedo. Ellas me asustaban.

Pero el Señor me convenció de que Él hizo a las mujeres y las hizo mujeres hermosas y Él quiere que disfrutemos de nuestra feminidad (número 3). Muchas de nosotras vamos por todas partes muy desaliñas y no nos importa. No llevamos maquillaje y yo soy de esa manera la mitad del tiempo. A menudo, tengo que ser muy intencional acerca de ser femenina. Tengo que pensar, “Ok, mi esposo me ha visto suficientemente fea en varios días consecutivos”.

Permítanme leerles un versículo que podría sorprenderles. A mí me sorprendió cuando lo encontré. Está en Deuteronomio 22, versículo 5. Dice lo siguiente:

«La mujer no vestirá ropa de hombre, ni el hombre se pondrá ropa de mujer; porque cualquiera que hace esto es abominación al Señor tu Dios».

¡Wao! Eso es un poco sorprendente ¿no? Esto es muy interesante para mí y creo que el punto de esto no es tanto, “Ah, las mujeres no deberían usar pantalones”. No podemos hacer reglas duras y rápidas, porque creo que las reglas van a ser distintas de una cultura a otra.

Pero creo que el propósito de esto es el siguiente: Dios nos creó, hombres y mujeres y quiere que sus hombres sean hombres y sus mujeres sean mujeres. Así que para algunas de nosotras que hemos crecido en esta cultura, esto va a requerir de un poco de trabajo y un poco de intencionalidad. Algunas se sienten atraídas a vestir sin modestia y a vestir de una manera que es sensual y a otras simplemente les encantan esas sudaderas y pantaloneras y no quieren desprenderse de ellas. ¿Cierto?

Así que el Señor tiene que desafiar nuestros corazones, para corregirnos y para llevarnos a un equilibrio en nuestra feminidad. Soy muy competente en muchas cosas, muy independiente, pero hay algo que Dios valora sobre la feminidad y es esa suavidad con la que Dios la ha hecho — este es otro factor de feminidad.

Número 4: El lenguaje corporal. Vemos aquí que la mujer salvaje es coqueta; ella es físicamente atrevida y provocativa; ella es descarada. En el pasaje se utiliza la palabra “descarada,” así que ella es la que se acerca, agarra al joven y lo besa. Lenguaje corporal — ella es muy coqueta y provocativa.

La mujer sabia guarda su dignidad; ella no recurre al encanto engañoso. Vemos en los pasajes de la Escritura las palabras “pureza”, “decoro”, “digna de respeto”, “no usa el encanto engañoso”. Las mujeres sí tienen poder, solo en términos de seducir a los hombres. Todas sabemos lo que significa intentar ser descarada, intentar ser atrevida, ser la que toma la iniciativa de acercamiento.

Número 5: Tiempo y energía. La mujer salvaje se la pasa en lugares en los que podría atraer a hombres. Ella está al acecho. Se nos dice en el pasaje que está en las plazas de las calles; que está en cada esquina, en los lugares públicos, los lugares en los que va a estar fuera como cebo para mirar, para buscar y atrapar a los hombres.

La mujer sabia, por otro lado, está ocupada con la misión personal, no en capturar a los hombres. Ella está ocupada con buenas obras. Ella no come el pan de balde. Sus brazos están para los pobres, sus manos para el menesteroso.

Yo estaba hablando con uno de mis hijos acerca de la mujer que un día iba a encontrar y con la que se casaría. Le dije: “Cuando encuentres a esta mujer, no va a estar allí sin nada que hacer y poniéndose a sí misma en lugares para encontrarte. Esta mujer va a ser una mujer de misión. Ella tendrá la misión y el propósito para el Reino de Dios”.

Muchas de nuestras jóvenes hoy en día están inactivas en el Reino de Dios, están perdiendo el tiempo. Simplemente todo su propósito es salir a capturar a un hombre, porque piensan que eso es lo que va a satisfacerlas. Pero como hemos hablado esta mañana, no hay un hombre sobre la faz de la tierra que vaya a satisfacer tus necesidades. Ni uno. Ahora, si el Señor te bendice con una gran relación, eso es una cosa maravillosa y hermosa.

Brent y yo hemos estado casados ​​por veinticinco años y es la relación más rica y más hermosa con la que cualquier mujer podría soñar desde una perspectiva terrenal. Pero aun así, él no es el que en última instancia, satisface mis necesidades. Es el Señor Jesucristo, que me da mi identidad, mi confianza en lo que soy. Tengo que ocuparme de las cosas del Señor, al igual que todas ustedes.

En este momento solo me voy a dirigir a las mujeres jóvenes no casadas, las que son solteras. ¿Qué es eso de que mujeres cristianas estén saliendo a los bares? No entiendo eso. Tú puedes llamarme anticuada; podrías decir que estoy fuera de la realidad, pero en mi mente, tú estás permitiéndote esos momentos de estar al acecho en la esquina de la calle, en cada esquina, por ahí, dando una señal. Tratando de tener el tipo de mentalidad masculina que la Escritura dice que no deberías tener.

Número 6: Búsqueda. Tengo que hacer una confesión. Había una chica que llamaba a mi hijo menor. Esto fue antes de los teléfonos celulares. Ella estaba llamando y llamando y llamando y llamando y yo solo ejercité mi autoridad parental, llamé a la compañía telefónica y pedí que bloquearan su número.

Antes de hacer eso, intenté otra táctica. Le dije: “Voy a tomar tu mensaje. Sí, él está sentado allí en el sofá, pero voy a tomar tu mensaje y él te llamará de vuelta”. Pero a las jóvenes hoy en día se les enseña que ellas pueden ser las iniciadoras en una relación, que en realidad no importa. “Tú debes ir por lo que tú quieres. Si ves a un chico que deseas, ve por él, búscalo, persíguelo”.

Déjame te cuento lo que esto hace. Lo he visto una y otra vez, que son mujeres las que han hecho esto, son las que han conseguido al chico y las que iniciaron la relación. Ellas le llaman por teléfono, lo buscan, lo persiguen, consiguen la boda corriendo y están en control de la relación. Cinco, diez años después, ellas lo odian porque es un adicto a la televisión. Están cansadas ​​de hacer de todo y manejar la casa y tener un hombre que es pasivo o pasivo-agresivo.

La forma en la que buscas noviazgo se convierte en la forma en la que te relacionas cuando te casas. La forma en que te relacionas con los hombres en general establece las pautas para tu matrimonio. Son importantes los patrones que estableces y cómo te relacionas, y se nos dice en las Escrituras que esa mujer, la mujer salvaje, es la mujer que sale, que se apodera de él, la mujer que lo busca y se aprovecha de él.

En cambio, la mujer sabia es la mujer que se lo gana con una conducta pura y santa, ella ganó a su marido. Sara respetaba a Abraham como amo. En otras palabras, hay una reverencia y una pureza y un “yo no voy a salir a conseguir, yo voy a ser un premio que vale la pena conseguir. Yo voy a ser una mujer de Dios, y ser digna de buscar, porque Dios lo dice”.

Es como la santidad, la relación y el cuadro entero de Cristo buscando a su Iglesia. Si estamos hablando de un hombre y una mujer siendo como una mini-imagen de la relación entre Cristo y la Iglesia y además, una relación inter-trinitaria, donde aprendemos mucho sobre Dios, porque hombres y mujeres han sido creados a su imagen. Si ese es el caso, entonces esto verdaderamente importa.

Las mujeres de Dios saben cómo tener ese dulce y suave espíritu, saben que la pureza y la santidad dicen: “Yo confío en Dios. Yo no tengo que ir a buscar y estar a cargo. Dios está a cargo, y puedo confiar mi vida misma a Él”.

Número 7: Decencia. Recuerden que estamos hablando de los puntos que distinguen a una mujer salvaje de una mujer sabia. Una mujer salvaje se pone a si misma en situaciones potencialmente comprometedoras. Vemos en este pasaje que ella sale en la oscuridad de la noche. “Cariño, ¿qué haces afuera en la noche oscura? ¿Para que lo estás invitando a tu casa?”.

Ahora, cuando le ministro a mujeres universitarias, a las que se visten seductoramente; las que inician; van tras el chico; dejan que venga a sus apartamentos y luego se lamentan diciendo: «No me respetó», cuando él no puede controlarse a sí mismo. No sean tontas. Decencia — lo que es propio, bueno y adecuado. Es importante.

Es una gran novedad en este momento que se puede tener un compañero de habitación del sexo opuesto. ¡Eso no es correcto! ¡No está bien! No es honorable.

La Biblia dice que la mujer sabia se mantiene alejada de las situaciones potencialmente comprometedoras; que ella es una mujer de decencia; ella entiende que lo que es correcto, es bueno y que incluso evita la apariencia del mal.

Mi mamá no me dejaba salir en un carro al lago con un chico. Pensaba que solo estaba siendo, ya sabes, muy maternal. Algunas de ustedes pueden pensar que estoy siendo maternal en este momento, pero yo no lo creo. Creo que estoy siendo bíblica.

Una mujer sabia se mantiene alejada de las situaciones potencialmente comprometedoras. Ella es digna de respeto. Yo respeto quien soy, respeto como Dios me creó para que fuera, me respeto lo suficiente para ni siquiera acercarme un poquito al límite. Puedes pensar que soy anticuada, pero yo elijo, porque no soy una cobarde y débil, elijo estar de pie contra el mundo y hacer lo que es correcto y no le daré ninguna oportunidad al enemigo.

Y chicas, eso es lo que estamos haciendo cuando nos ponemos en situaciones potencialmente comprometedoras. Si estamos en un negocio, trabajamos en una oficina, y salimos solas para el almuerzo con un chico, no es apropiado. Si voy en un viaje de negocios y salgo con un colega masculino, solo él y yo para tomar un café, no es apropiado. No está bien. Eso deshonra al Señor; deshonra a mi marido, y le estoy dando al enemigo una oportunidad. ¡Es solo una erosión! ¡No viene como una gran caída! Por lo general, es poco a poco como el enemigo avanza sobre nuestro territorio.

Número 8: Influencia. Una mujer salvaje es manipuladora e intrigante. El versículo 10 nos dice que ella tiene un corazón astuto, así que trata de armar un complot. Ella trata de escribir el guión y manipular para conseguir lo que quiere. Esto ocurre antes del matrimonio, y esto sucede también después del matrimonio — esta astucia de corazón, para manipular a nuestros muchachos.

Una mujer sabia, por otro lado, evita el engaño, la astucia y la manipulación. Se nos dice que las mujeres sabias no son chismosas y no son entrometidas. Ahora las mujeres son bastante buenas en esto, ¿no es así? Podemos bailar en la cabeza de un hombre, y él ni siquiera darse cuenta. Pero, ¿cómo honramos a Dios cuando buscamos manipular? Nosotras no le honramos.

Eso nos lleva a un punto número 9: nuestros hábitos al hablar. Una mujer imprudente, no sabia, habla alagando, seduciendo, manipulando, o tal vez llorando, suplicando o quejándose. El pasaje dice palabras seductoras, palabras persuasivas, diciendo cosas que no deberían ser dichas; mientras que la Escritura nos dice que una mujer sabia es sensata y prudente con sus palabras. Ella influye incluso sin palabras, se nos dice en el pasaje. Ella habla con sabiduría, y ella no habla maliciosamente.

Nuestros hábitos al hablar son importantes, y podemos honrar nuestro diseño de la forma en que Dios nos ha creado cuando lo honramos con nuestra boca.

Número 10: La prominencia. Se nos dice que la mujer salvaje es egocéntrica, que clama por atención. Ella es ruidosa—yo, yo, yo, yo, yo, yo, yo—se trata de mí; se trata de mis necesidades, de lo que yo quiero. Se trata de que no me siento satisfecha. Se trata de que necesito atención; necesito esto; necesito aquello. Es una mujer que reclama; mientras que una mujer sabia es alguien centrada en los demás. Ella no está centrada en sí misma, está enfocada en los demás, y ella está feliz de servir.

La Biblia dice que una mujer sabia da comida a su familia, porciones para sus criadas; su marido toma su asiento en la puerta de la ciudad, y ella tiene un espíritu manso. Ella está de acuerdo con eso (ver Proverbios 31). ¡Uf! ¡Ouch! Se nos ha enseñado en nuestra cultura: «Mujer, si tú eres igual a los hombres, entonces debes tomar tu lugar en las puertas de la ciudad, eso es por lo que debes luchar, y él debe estar allí ayudándote para que lo logres».

Esa es la sabiduría del mundo. Pero la Biblia dice que una mujer sabia no clama por prominencia para sí misma.

Solo tienes que pensar en las Escrituras y las palabras que se nos enseñan acerca de Cristo, «el cual, aunque existía en forma de Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse, sino que se despojó a sí mismo tomando forma de siervo, haciéndose semejante a los hombres. Y hallándose en forma de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le confirió el nombre que es sobre todo nombre» (Filipenses 2:6-9).

Nancy: Esta sí que es una verdad clave y fundamental: Dios está a cargo y yo puedo confiar mi vida misma a Él. Hemos estado escuchando la primera parte de un mensaje que Mary Kassian dió en “Mujer Verdadera 2008”. Ha sido increíble para mí en todas las conferencias de “Mujer Verdadera” ver a miles de mujeres que vienen de todo Estados Unidos y de otros países del mundo, atraídas por un deseo común. Ellas quieren ver a Dios cultivar en sus vidas las cualidades de una mujer sabia a la cual Mary acaba de describir.

Mary ha escrito un libro excelente que se titula, “Mujeres sabias en un mundo salvaje” (Girls Gone Wise in a World Gone Wild). Este es un gran recurso para mujeres de cualquier edad. Recuerdo la primera vez que lo estuve leyendo y pensaba: “Este es un libro que me gustaría haber escrito”. Está tan lleno de grandes ideas que se pueden aplicar en todas las estaciones de la vida. Es un libro que creo que es particularmente valioso para mujeres en edad universitaria, las mujeres en sus veinte años, mujeres jóvenes que están lidiando con algunos problemas en nuestra cultura y en nuestro mundo que son particularmente difíciles.

Así que, madres, abuelas, ustedes que pueden tener una hija o nieta joven adulta, este libro es una gran herramienta para regalarle a esa joven.

Annamarie: En las últimas décadas, las mujeres han sido motivadas a “hacer las cosas a su manera” y muchas se han dejado engañar por las promesas vacías del feminismo. Este movimiento de “Mujer Verdadera” busca recapturar el diseño original de la mujer tal y como fue ideado por Su creador.

Estamos agradecidos a Dios porque recientemente estamos siendo testigos de un gran anhelo por parte de muchas mujeres alrededor del mundo de ser mujeres sabias, de volver a las sendas antiguas y abrazar este hermoso diseño. Muchas mujeres han vuelto a sus hogares con la convicción y el deseo de hacer las cosas “a la manera de Dios”; para buscar la definición de lo que significa ser una ‘mujer verdadera” en la Palabra de Dios. Estas mujeres, por la gracia de Dios, anhelan vivir vidas centradas en Dios, anhelan confiar en Él y decirle “Sí, Señor”.

¿Quieres tú ser parte de este movimiento? Deja que tu mente y tu corazón se empapen de la Palabra de Dios y descubre Su voluntad para tu vida.

Te invitamos a escuchar los mensajes de la conferencia de “Mujer Verdadera 2015” que se llevó a cabo a principio de este año en Santo Domingo, República Dominicana. Si no pudiste asistir, esta es una buena forma de ser parte de lo que Dios hizo allí. Y si estuviste allí, te invitamos a refrescar aquellas verdades en tu corazón. Puedes verlas todas al visitar nuestra página de AvivaNuestrosCorazones.com.

Nancy: Gracias Leslie. La Escritura nos anima especialmente a las mujeres a cultivar un espíritu afable y apacible. Tú podrías preguntarte, ¿acaso es eso realmente posible hoy? Mary Kassian va a abordar esa pregunta cuando regrese mañana, aquí en Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se indique otra fuente.

Permisos de publicación autorizados del Ministerio Aviva Nuestros Corazones para Alimentemos El Alma

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Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

Sep 25 – La muerte trae vida (y otras verdades fundamentales)

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Quince cosas que he aprendido en 50 años

Aviva Nuestros Corazones

Sep 25 – La muerte trae vida (y otras verdades fundamentales)

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/la-muerte-trae-vida-y-otras-verdades-fundamentales/

Carmen Espaillat: Cuando sirves, ¿lo haces con un deseo de que la fama del nombre de Cristo sea esparcida?

Nancy Leigh DeMoss: Donde sea que Dios nos tenga, no se trata de nosotras. No se trata de mi conveniencia. No se trata de mi comodidad. No se trata de mi felicidad. No se trata de mi éxito. No se trata de mi reputación. Todo, todo, todo se trata de Su gloria.

Carmen: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Hace dos años Nancy celebró cincuenta años en el Señor. Por lo que ha estado reflexionando en las cosas más importantes que ha aprendido desde que conoció al Señor. Ayer, comenzó una serie llamada “Quince cosas que he aprendido en cincuenta años”. Ella compartió las primeras cinco verdades fundamentales. Puedes escuchar ese programa en www.AvivaNuestrosCorazones.com si te lo perdiste. Continuaremos donde nos quedamos ayer.

Pero antes quiero invitarte a conectarte con nosotras en la conferencia Revive 15, que se está celebrando desde ayer en Indianápolis, Indiana. Visita nuestra página para más información.

¡No te pierdas de esta oportunidad!

Nancy: Mi lema desde que nosotros iniciamos Aviva Nuestros Corazones por radio es “Nosotros somos débiles pero Él es fuerte”. Yo soy débil pero Él es fuerte. Sí, yo soy débil, sí, yo soy indefensa, yo no puedo hacer esto sin Él, pero Él es fuerte y Su fuerza es mostrada a través de nuestra debilidad.

Nuestras limitaciones no son un obstáculo para Su poder. Durante tantas, tantas veces a lo largo de los años he tenido este intercambio con el Señor, muy similar a lo que la joven María de Nazaret tuvo con ese ángel cuando el vino y le dijo: “Tú vas a tener a este niño” y ella le contestó: ¿cómo puede ser esto?, yo le he dicho eso al Señor no sé cuantas veces, millones de veces: ¿Cómo puede ser eso? ¡Yo no puedo hacer eso! Dios lo sabe y es por eso que el elige a los débiles, a los necios, a los menospreciados, no a aquellos que son alegres, brillantes, capaces y talentosos, o sí, algunos como esos, pero no muchos. Pablo dice: “De manera que pueda ser visto que la excelencia del poder es de Dios”. El ángel le respondió a María en ese intercambio y le dijo: “El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra”. Esa es la gracia de Dios.

Tú también estás allí, tú no puedes hacer eso, es humanamente imposible amar a esa persona, perdonar a esa persona, servir a esa persona o criar ese niño o amar a esa pareja, amar a esa suegra, cualquier cosa, tú no puedes hacerlo, pero Dios te dice: “Yo lo sé, pero el Espíritu Santo vendrá sobre ti y el Poder del Altísimo te cubrirá con Su sombra”. Su gracia es suficiente.

Número seis: Necesitamos Su Palabra más de lo que necesitamos la comida física. Necesitamos Su Palabra más que cualquier otra cosa que traiga consuelo a la criatura. No podemos vivir sin la Palabra de Dios. ¿Has escuchado que “eres lo que comes”? Bueno, en el reino espiritual ciertamente es verdad. Tú eres lo que comes, lo que te alimentas. Y así muchos cristianos, me parece, están comiendo de la miseria de este mundo, y están desnutridos porque no están comiendo la Palabra de Dios.

Tenemos que sumergirnos en la Palabra de Dios. Necesitamos la Palabra. La necesitamos más de lo que necesitamos comer. Y no podremos lograrlo si no pasamos tiempo consistente en la Palabra de Dios. Esa es nuestra vida, es pan, es agua.

Y aprendí algo acerca del agua esta semana que yo debería haber sabido pero realmente no lo entendía. Y esto no es una nueva modalidad. Pero el lunes de esta semana terminé en la sala de emergencia de nuestro hospital local severamente deshidratada con una infección viral y me desmayé en mi casa. No tenía tiempo para eso esta semana; solo puedo decirles eso. Y luego, como estaba deshidratada, no podían sacarme sangre. Pasaron una hora tratando de encontrar un lugar para poder sacarme la sangre. Necesitas agua. Necesitamos agua.

Necesitamos el agua de Su Palabra. Nos lava, nos limpia. Hace que nuestra sangre fluya. Y espiritualmente, ¿cuántas de nosotras estamos deshidratadas? Nos estamos desmayando. No podemos lidiar con la presión. Estamos débiles y nos estamos cayendo a pedazos. Y también las personas a nuestro alrededor están espiritualmente desnutridas. Están espiritualmente deshidratadas. Necesitan el agua y el pan de la Palabra de Dios, porque todas los necesitamos.

Número siete: Nos necesitamos los unos a los otros. Hay tanto material en las Escrituras acerca de esto: el poder que da el ánimo, la exhortación, el rendirnos cuentas unos a otros, la seguridad que se encuentra en la multitud de los consejeros.

Tengo un grupo de mujeres con las que periódicamente me reúno y oramos juntas. Nos llamamos “la hermandad”. Y estábamos en una llamada y eso fue el lunes en la noche yo acababa de salir del hospital y tuvimos esta conferencia telefónica y compartimos lo que Dios estaba haciendo en nuestras vidas y cómo podemos orar las unas por las otras.

Estas son mujeres que están involucradas en diferentes tipos de ministerios. Una de estas mujeres tiene un ministerio público muy exitoso y ella comenzó a llorar. Comenzó a sollozar y derramó su corazón al decirnos que su familia había estado bajo algunas presiones recientemente y compartió lo que estaban pasando. Y aquí estaba este grupo de mujeres en el teléfono que vinieron a su alrededor y oraron y la levantaron y la animaron. Y yo he estado ahí y las demás mujeres en esa llamada también han estado ahí. Tú has estado ahí.

Nos necesitamos las unas a las otras. Necesitamos relaciones invasivas en nuestras vidas. Las mujeres lo necesitan. Yo no le predico a los hombres, pero estoy muy segura que los hombres se necesitan unos a otros también. Hay un gran peligro en vivir en aislamiento. Aun si estás en medio de una multitud, puedes estar viviendo una vida aislada. Nos necesitamos las unas a las otras. Esto es algo grande que he aprendido durante mis cincuenta años de caminar con Dios.

Número ocho: El Evangelio verdaderamente es Buenas Nuevas. De hecho, es la noticia más grande, la mayor noticia. Necesitamos escuchar y volver a creer el Evangelio cada día de nuestras vidas. Ahora, eso no significa que volvemos a ser salvas todos los días de nuestras vidas. Pero necesitamos escucharlo de nuevo y necesitamos creerlo de nuevo. Y donde nos hemos desviado, necesitamos arrepentirnos de nuevo.

El Evangelio realmente es Buenas Nuevas. No es solo un mensaje para que lo escuchen los incrédulos. Necesitamos ser recordadas cada día de la gracia de Dios, de Su perdón, de Su poder para transformar nuestras vidas, de Su promesa de vida eterna, de que Él es un Dios que redime y que está haciendo nuevas todas las cosas, que es un Dios que guarda Su pacto y todo esto es un recordatorio de que la vida cristiana es imposible de vivir.

Yo no puedo vivirla. Tú no puedes vivirla. Yo conozco a personas que leen mis libros y me escuchan en la radio y piensan que vivo esta vida cristiana. Y te diré, no soy yo que vivo, sino Cristo quien vive en mí. Cristo que vive en ti. Porque Jesús es el Único que tuvo éxito en vivir esta vida y por eso necesitamos creer el Evangelio todos los días de nuestras vidas.

Número nueve: Y este está en el corazón del Evangelio, y es que la muerte trae vida. La muerte trae vida. La mayoría de las personas pasan sus vidas esquivando la muerte en todas sus diferentes manifestaciones. Pero la muerte, la cruz, es algo que debemos abrazar porque al pasar por la muerte, salimos por el otro lado a la vida.

La muerte de Jesús nos compró vida eterna. Y a través de nuestra muerte con Él entramos a Su vida abundante y mientras estemos dispuestas a rendir nuestras vidas y a morir por otros, ellos a su vez podrán experimentar la vida de Cristo. Jesús dijo, “el que quiera salvar su vida, la perderá. Pero si la pierdes, la salvarás. Tendrás verdadera vida”.

Y me encanta una cita de Ugo Bassi, no recuerdo cuándo vivió él pero fue hace muchos años. Él dijo, “Medid vuestra vida por la pérdida y no por la ganancia; no por el vino tomado sino por el vino derramado. Porque la fuerza del amor reposa sobre el sacrificio del amor y el que sufre más tiene más que dar”.

Algunas de ustedes hoy tienen mucho que dar de su vida porque han estado dispuestas a rendir su vida, a abrazar la cruz, y a decir “sí, Señor” a lo que sea que Su guión haya sido para su vida. Como resultado, hay una fragancia, hay un resplandor, una belleza y hay poder.

Quiero estar cerca de ustedes y quiero conocer al Jesús que brilla a través de muchas de sus vidas. Y eso es porque la muerte trae vida. No es algo a lo que debamos temer. Ríndete. Suéltalo. La semilla entra a la tierra y muere y trae mucho fruto para Su gloria.

Número diez: Nunca, nunca te equivocarás en el camino de la humildad. Y tendríamos mucho que decir acerca de eso. Dios se aleja del orgulloso. Tener un corazón humilde es tener un espíritu enseñable para siempre estar aprendiendo de otros. Lo opuesto de la humildad es el orgullo que nos impide tener una comunión genuina con Dios. Nunca te equivocarás en el matrimonio, en la vida, en la vida de la iglesia.

“Solamente por el orgullo viene la contienda”. Y me gustaría que ese versículo no estuviera en la Biblia, pero sí lo está. “Donde hay contención hay orgullo”. Así que nunca podrás equivocarte al ser la que corre a la cruz. Mira a ver si puedes llegar tú primero. Humíllate. Yo estoy aprendiendo eso en mis relaciones y en el ministerio.

Número once: la mayor libertad se halla en la esclavitud a Cristo. La mayor libertad se halla en el corazón que dice, “Sí, Señor. Tengo este contrato en la mano Señor y estoy poniendo mi firma en la línea que aparece abajo antes de saber lo que dice el contrato. Mi vida es tuya. Te pertenece, Señor. Toma mi vida, Oh Señor y que sea consagrada solo a ti, llena Tú los detalles. Lo que sea, Señor, yo digo, ‘sí Señor’.”

Mientras venía en el avión el miércoles, tuve una conversación con una joven graduada de Harvard que ahora está en la escuela de negocios en la Universidad de Virginia. Ella llegó a conocer al Señor en su adolescencia, a los trece años, viniendo de una familia no-creyente y leyendo la versión Reina Valera de la Biblia. Así ella fue salva. Ha caminado con el Señor y busca agradarle a Él, pero no ha tenido a su alrededor muchas personas que la nutran en su fe.

Y estuvimos hablando todo el viaje de dos horas y media. Ella acababa de terminar una relación que sabía que no era lo que Dios tenía para ella. Apenas hacía una semana y todavía se encontraba en un lugar doloroso. Pude hablar con ella acerca de la libertad. Yo le dije, “Soy prácticamente una anciana hablándote a ti que tienes veinticinco años de edad. Pero quiero decirte y dije su nombre, “la mayor libertad se encuentra en decir ‘sí, Señor’. Lo que sea que eso signifique, como sea que eso se vea, en cualquier edad, en cualquier temporada de la vida. Todos somos esclavos. La pregunta es: ¿de qué? o ¿de quién?”

Y el privilegio es ser esclavas de Jesucristo. Porque no hay ningún amo como Él. Y allí es donde encontramos nuestra libertad y nuestro mayor gozo.

Número doce: Somos bendecidas para ser de bendición. No somos bendecidas solo para que podamos disfrutar las bendiciones de Dios para nosotras mismas, aunque no hay nada malo en eso, pero somos bendecidas para ser un canal de bendición para otros. Dios nos ha colocado aquí con un propósito y ese propósito no es para desperdiciar nuestras vidas, para acumular cosas a la derecha o a la izquierda o solo para sobrevivir o para realizarnos. Ninguna de estas cosas son propósitos de vida que realmente tienen valor. Nuestro propósito en la vida es permitir que las bendiciones de Dios fluyan a través de nosotras hacia los demás, dejar un legado de piedad, invertirnos en las vidas de los demás.

Esta joven estudiante de postgrado me dijo el otro día, “¿dónde están las mujeres mayores que serán consejeras y que nutrirán a las jóvenes en su fe – mujeres como yo?”. No sé, ¿Dónde están? ¿Dónde estoy yo? ¿En qué estoy gastando mi vida, mi tiempo, mis recursos? Yo he sido bendecida para ser bendición.

Número trece: No puedes dar más que Dios. Esto es algo que mi papá y mi mamá, porque estaba casada con mi papá, creyeron y practicaron con todo su corazón. Si hay un don espiritual para dar, mi papá lo tenía y mi mamá lo apoyaba. Nunca llegará el punto en el que digas, «puedo dar más que Dios, de mis tesoros, de mi tiempo, de mi talento, de mi vida». Proverbios capítulo 11:24 dice, “Hay quien reparte y le es añadido más, y hay quien retiene lo que es justo, solo para venir a menos”. Esas son las matemáticas divinas, esa es la paradoja de Dios sobre el dar.

Y estoy absolutamente convencida que cuando lleguemos al Cielo no va a haber ningún santo a través de todas las edades que diga, “hay algo que di de lo cual me arrepiento de haber dado”. Sí creo que cada una de nosotras, aún la persona con el corazón más generoso dirá, “A la luz de lo que Jesús hizo por mí para traerme aquí a la eternidad, cómo me gustaría haberle dado más”. Estoy convencida de esto. Entonces por qué no dar ahora y poder entrar a esas habitaciones eternas libres de todas las cosas que se nos pegaron. No puedes dar más que Dios.

Ahora la número catorce: El tiempo es corto, la eternidad es larga y Jesús viene. Y esta es una manera de pensar que nuestro padre nos inculcó a mis hermanos y a mí durante los veintiún años que estuvo con nosotros. Él murió el fin de semana de mi cumpleaños número veintiuno. Este concepto y muchos de estos son un legado para mí.

Aquí tengo un pequeño pisapapeles que era de él que ahora tengo en mi estudio. Y a propósito, por motivo de mi cincuenta aniversario de haber conocido al Señor, pusimos un pequeño mostrador con recuerdos de mis primeros años de caminar con el Señor y algunas fotos y cosas que fueron significativas para mí. Y tenía unas líneas de ese conocido himno con el que quizás estás familiarizada, que dice, “Solo una vida pronto pasará. Solo lo que es para Cristo durará.” Y luego ese versículo de Filipenses capítulo 1, que dice, “Porque para mí el vivir es Cristo”.

Dentro de las cosas que había en exhibición también había un juguete Slinky y eso fue una parte importante en todo nuestro crecimiento en nuestra familia y me acordé de él cuando pensé en este principio.

Mi papá conoció al hombre que inventó el Slinky. El slinky es una especie de resorte y el nombre del señor que inventó esto se llamaba Dick James. Él era un joven ingeniero y él inventó este juguete que ahora prácticamente todos conocen. El haberlo creado lo llevó a la fama y a la fortuna de un día para otro. Y aquí estaba un hombre que había estado buscando felicidad y de repente tenía todo este dinero. Él podía viajar por todo el mundo. Podía hacer lo que él quisiera, pero todavía estaba vacío. Y eso lo puso en una búsqueda que al final lo llevó a la fe en Cristo.

Bueno, este hombre, cuando fue salvo, realmente fue salvo. Quizás has leído otras cosas acerca de él en otros lugares. Y te aconsejo que no creas todo lo que leas. Porque quizás no obtendrás la historia completa en la versión secular de esto. Pero él, para hacer la historia corta, decidió convertirse en un misionero en Suramérica. No recuerdo en qué país pero él básicamente regaló todo lo que tenía.

Encima de eso un tío murió y le dejó una herencia y él también la regaló. Él decidió que iba a ir allá y que iba a servir por fe. No quería depender de ninguna otra cosa ni de nadie más que no fuera el Señor. Mi papá nos recordaba. Ahora, Dios no llama a todos a hacer esto. Pero en el caso de Dick James, eso fue lo que él sintió que fue su llamado, el llamado de parte de Dios. Lo hizo, se fue y pasó el resto de su vida como misionero en un país en Suramérica.

Él confesó que cuando fue allá había resistido a Dios en un aspecto. Él se llevó con él el molde original del Slinky. Pensó que si tal vez Dios le fallaba, él podría comenzar a hacer los juguetes allá y abrir mercados completamente nuevos. Bueno, pues luego escribió y compartió el gozo increíble que experimentó el día que tomó ese molde y se fue al océano pacífico y lo tiró al océano y dijo que ese día se había convertido en un hombre libre.

Mi papá tenía una carta, una carta de Dick James que le escribió a sus amigos incluyendo a mi papá y solo compartió el gozo increíble y la libertad que él experimentó viviendo en este país golpeado por la pobreza, pero él, totalmente libre para amar y servir a Jesús.

El tiempo es corto, la eternidad es larga, y Jesús viene ya. Eso significa que debemos tomar decisiones ahora de las que no nos arrepentiremos en la eternidad. Debemos preguntarnos a nosotras mismas, “¿Valdría la pena morir por aquello por lo que estoy viviendo?” ¿Tiene valor eterno? Debemos mantener nuestros ojos puestos en la línea final. Eso es lo que nos da el poder para mantenernos en la carrera.

Y soy de las que a menudo se detiene en la carrera. A menudo quiero tirar la toalla. No puedo decirte cuántas veces en mi mente, he renunciado a varios aspectos de la vida en el ministerio. Gracias a Dios que tengo relaciones confiables y por la gracia de Dios, Él me mantiene allí. Pero eso es mientras mantienes tus ojos en Cristo, mientras mantienes tus ojos en la recta final, mientras recuerdas que esta vida es corta y que la eternidad es para siempre y que Jesús viene ya. Eso es lo que nos da valentía y gracia para seguir adelante y nos recuerda que seremos recompensadas por cualquier labor que le ofrezcamos a Él ahora. Él es digno de todo y de todas las cosas que perdamos por Su nombre.

Bueno, y finalmente la número quince: No se trata de mí. Todo se trata de Él. Y fue más o menos por allí donde comenzamos en Romanos 11:36: “Porque de Él, por Él y para Él son todas las cosas. A Él sea la gloria para siempre. Amén”. La meta de nuestras vidas es que toda la tierra sea cubierta con la gloria del Señor, que la fama de Su Nombre sea esparcida, y por eso vale la pena decirle “no” a nuestra carne.

Y no estoy solo hablándole a aquellas en el ministerio vocacional. Estoy hablándoles a todas las mujeres. Porque estos son principios que son verdaderos para todas nosotras donde sea que tú le sirvas al Señor, en tu negocio, en tu hogar, con esos pequeñitos, con esos nietos, en ese rol de cuidadora, quizás de tus padres ancianos, donde sea que Dios te haya colocado. Porque no se trata de nosotras. No se trata de nuestra conveniencia. No se trata de nuestra comodidad y no se trata de mi felicidad. No se trata de mi éxito, no se trata de mi reputación. Todo, todo, todo es para Su gloria.

Cada vez que entras por la puerta principal de nuestro Centro Nacional de Ministerio en el suroeste de Michigan, pasas por una fuente que está rodeada de ladrillos que tiene un gran globo terráqueo colocado encima de esa fuente. Y en las temporadas en que tenemos deshielos allí en Michigan, lo cual no es muy a menudo, la fuente corre sobre el mundo en cada lado.

A cada lado de esa fuente tenemos versículos de las Escrituras como aquellos que nos recuerdan que la gloria del Señor cubrirá la tierra como las aguas cubren el mar. Y cuando paso por esa fuente y entro al edificio, a menudo me encuentro orando o siendo recordada, de que esa es nuestra visión. Para eso estamos aquí. Esa es la meta: “que ante el nombre de Jesús se doble toda rodilla…y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre” (Fil. 2:10-11).

Así que en nuestras luchas, en nuestra pruebas, en nuestras dificultades, en nuestros desafíos, en nuestra confusión, sí, también tenemos esas, pero santifican, ¿no es verdad? Y no estoy siendo simplista al respecto. Yo sé que hay personas aquí que tienen un peso grande en su corazón. Pero hay un propósito en ese sufrimiento. Hay propósito en hacerlo una ofrenda para el Señor. Hay un propósito en las labores donde sea que le sirvas al Señor.

Y el propósito es que la gloria del Señor cubra la tierra como las aguas cubren el mar.

Y, oh Señor, te doy gracias por los dulces recuerdos, los recuerdos de mis cincuenta años – que no se sienten así – de haber sido conocida por Ti y de conocerte y de haber sido separada para Ti. Gracias, gracias, Señor. Gracias por ver la sangre del Cordero inmolada, derramada por mi pecado y pasar de largo. Gracias porque nunca experimentaré Tu ira. Hemos sido librados de la ira de Dios.

Y gracias porque nos has salvado para algo y para alguien más grande y mayor que nosotras. Su nombre es Jesús. Por eso le amamos. Te amamos. Y oramos, Señor, que estas cosas que he dicho, con las que lucho, las que enfrento y a menudo fallo en creer, enraízalas profundamente, Señor, en nuestros corazones y recuérdanos para quién es y para qué es. Y que Tu reino venga y Tu voluntad sea hecha aquí en la tierra como se hace en el Cielo. Oramos en el nombre de Jesús, amén.

Carmen: Ella es Nancy Leigh DeMoss. Ha estado compartiendo quince cosas que ha aprendido en cincuenta años de caminar con Dios. Si te perdiste alguna de las quince cosas, puedes visitar a www.AvivaNuestrosCorazones.com y leer la transcripción del programa de ayer y del programa de hoy.

Te esperamos en nuestra próxima entrega la semana que viene. Que tengas un bendecido fin de semana!

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de Las Américas a menos que se indique lo contrario.

Permisos de publicación autorizados del Ministerio Aviva Nuestros Corazones para Alimentemos El Alma

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

Conclusión

Alimentemos El Alma

Serie: Para Entrenar un Niño

La Capacitación Infantil Para El Siglo XXI

Michael y Debi Pearl

– Capitulo Veinte y Dos –

Conclusión

Volviendo el corazón de los padres a los hijos

Hace tres mil años, un sabio dijo, “instruye (entrena) al niño en su camino y aun cuando fuere viejo, no se apartará de él.” Un buen entrenamiento o instrucción no es solucionar crisis; por el contrario, es aquel proceso que se debe hacer antes de enfrentarlas o de tener que disciplinar a los hijos.
La mayoría de las personas asumen la paternidad por accidente, no lo hacen de manera deliberada o planeada. ¡Imagínese si se construyera una casa de esa manera!
No tenemos que reinventar la instrucción. Existen principios para instruir a los niños, y métodos que han funcionado desde la antigüedad.
Negarle la formación o entrenamiento a un hijo es abandonarlo deliberadamente y es semejante a empujarlo hacia un mar de opciones y de pasiones, sin un barco apropiado ni una brújula.

Este es un libro escrito por Michael y Debi Pearl enfocado en la crianza de los niños. En este caso nos enseñan técnicas sencillas que al ser aplicadas generan resultados inmediatos y aquellos que requieren mas tiempo los podremos apreciar de forma progresiva si estas técnicas se aplican de forma correcta. A través de todas estas ideas podremos tener niños que en un futuro sean hombres y mujeres temerosos y obedientes ante la voluntad de Dios.

Alimentemos El Alma

Sep 24 – Cómo aquietar tu corazón

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Quince cosas que he aprendido en 50 años

Aviva Nuestros Corazones

Sep 24 – Cómo aquietar tu corazón

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/como-aquietar-tu-corazon/

Carmen Espaillat: Nancy Leigh DeMoss dice que cualquier cosa que nos hace necesitar a Dios es una bendición.

Nancy Leigh DeMoss: El sufrimiento nos separa de las cosas terrenales y enfoca nuestros corazones en lo eterno. Separa nuestro corazón de este mundo presente y lo conecta con el cielo y la eternidad.

Carmen: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones, con Nancy Leigh DeMoss, en la voz de Patricia de Saladín.

Algunas veces las verdades más simples pueden ser las más poderosas. Creo que serás recordada de esta realidad al escuchar el programa de hoy. Nancy inicia compartiendo con nosotras 15 cosas que ella ha aprendido en los últimos 50 años.

Es bueno meditar en los sucesos importantes que ocurren en nuestra vida. Nancy está a punto de contarte acerca de un evento que ella experimentó.

Nancy: Hace algunos años celebré mi 50avo aniversario de conversión. Y fue una celebración significativa en mi vida. Mi primer recuerdo consciente tuvo lugar el 14 de mayo de 1963, cuando, siendo solo una niña de 4 años de edad, me arrodillé junto a mi cama y con todo lo que yo sabía acerca de Jesús, en ese momento, me entregue a Él y conscientemente sentí Su llamado en mi vida.

Ese es el momento que marcó mi conversión, el momento en que Él atrapó mi corazón y me atrajo hacia Él. Yo no sabía casi nada acerca de teología, todavía no se mucho, pero supe… Quiero decir, yo tenía 4 años, pero solo sabía que el Espíritu estaba atrayendo mi corazón. Y yo miro hacia atrás y me digo, “Ese fue el momento en el que Él me hizo consciente de mi necesidad de un Salvador y ese era el Salvador que yo necesitaba”.

Hace dos años celebré 50 años de conocer a Jesús.

A mí me gusta celebrar las ocasiones y los eventos especiales y hago de estas cosas una gran ocasión. Dios les dijo a los hijos de Israel después de la Pascua, “Este es el inicio del año para ustedes. Cada año, recuerden esto. Cuéntenle esta historia a sus hijos. Tengan símbolos y cosas que les recuerden que todo esto es acerca de cuándo Dios pasó sobre ustedes en un juicio y tuvo misericordia de ustedes gracias a la sangre derramada del cordero. Recuerden esto. No lo olviden”.

Y tú piensas que nunca olvidarás, pero la realidad es que lo hacemos con mucha facilidad. Así es que busco oportunidades para recordar a Cristo y lo que Él ha hecho en mi vida. Y estoy muy agradecida. Y he estado reflexionando mucho este año respecto a mi trayectoria espiritual.

Hace un par de años en un evento de los Locutores Religiosos Nacionales (National Religious Broadcasters), escuché a Chuck Swindoll hablar sobre “Quince cosas que había aprendido en cincuenta años de ministerio”. Él había estado en el ministerio vocacional durante cincuenta años. Bueno y yo hoy quiero compartir contigo, de manera muy rápida, “Quince reflexiones en cincuenta años de caminar con Dios y conocer a Jesús”.

Ahora, quince, podría sonar como mucho, pero tú puedes estar agradecida porque en mi cuadragésimo cumpleaños espiritual, yo hice una lista de cuarenta cosas que eran un reflejo de caminar 40 años con el Señor. Bueno y ahora estoy haciendo listas más cortas, así que solo serán quince. Tú puedes anotarlas, son verdades que son muy fortalecedoras para mí.

Estas son cosas que he aprendido. Son cosas que, en la medida en que reflexiono en ellas, sé que son verdades, independientemente de si estoy viviendo como si lo fueran o no, independientemente de si siento que estas cosas son verdades o no, son verdad. Y esas son cosas que me gusta recordar.

Yo escuché a John Piper decir en una ocasión, “Yo solo tengo un mensaje y cualquier cosa que escriba, diga o haga, todas vuelven a ese único mensaje”. Y algunas veces me siento como una persona con un único mensaje también, pero voy a decirlo en quince formas diferentes, brevemente. Estas son cosas, que cuando vuelves y reflexionas sobre ellas, afirman tu corazón en un mundo inestable.

Como dice el himno, cuando tu propio corazón está propenso a vagar, sientes que está propenso a dejar al Dios que amas, regresa a esas cosas que son verdad. Tú sabes que tú sabes que tú sabes que esas cosas son verdad y esas son cosas por las que yo daría mi vida, pero esas son cosas que están protegiendo el castillo de mi corazón y han probado ser ciertas en mi vida a través de 50 años de conocer a Jesús.

La primera es esta: Puedes confiar en Dios. «Grande es tu fidelidad». Vivimos en un mundo lleno de un incalculable dolor, de miseria y confusión.

Recibí un correo de Joel Rosenberg y algunas de ustedes tal vez siguen su ministerio. El encabezado decía: “¿Está América enfrentando la inflación fiscal y espiritual?” Y él habló acerca de dos nuevas encuestas. Una de ellas, la encuesta Rasmussen y la otra, la encuesta de noticias del Wall Street Journal de la NBC. Ambas tienen números similares indicando que cerca del 80% de los norteamericanos creen que los Estados Unidos está en el camino equivocado y el otro 20% simplemente no sabe, pero está en el camino equivocado.

Y tú puedes ver que está pasando culturalmente y en nuestra nación, y también internacionalmente, en las otras naciones del mundo. El mundo está en el camino equivocado. Como dice el Salmo, el mundo está fuera de su curso. Nuestros propios corazones pueden llegar a ser inestables en medio de todo esto y no solo está pasando en el mundo, sino también en nuestras vidas personales.

He conversado con algunas personas que han compartido angustia y dolor y retos que han enfrentado en sus propias vidas. Tengo amigos que en estos momentos están atravesando toda clase de crisis personales, y al igual que tú, amigos batallando con el cáncer, amigos con hijos e hijas pródigos, amigos con retos y reveses financieros y de negocios. Y tú ves todo esto y tu propio corazón puede dar vueltas y hacerte sentir nerviosa y asustada.

Pero nosotras tenemos que recordarnos a nosotras mismas que, contrario a todo lo que vemos pasar a nuestro alrededor, tenemos un Dios digno de confianza. Él es soberano. Él es sabio. Él es amoroso. Él es bueno. Él es inmutable. Él nunca cambia. Él es el mismo ayer, hoy y siempre. Todas las cosas en este mundo se dirigen hacia el cumplimiento de Su voluntad, Su plan eterno, Su buena voluntad. Y eso es un ancla para mi alma. Es un ancla para nuestras almas.

A menudo digo que me encanta vivir bajo la providencia y me encanta ver pequeños destellos de la providencia de Dios en Su obrar. Me encanta ser recipiente y beneficiaria de Su gracia misericordiosa, de Su bondad, de Su providencia y darme cuenta de que Dios nunca, nunca, nunca comete un error, que en Él se puede confiar.

Alguien dijo que la voluntad de Dios es lo que nosotras elegiríamos si supiéramos lo que Dios sabe. Si nosotras estuviéramos escribiendo el guión, lo habríamos escrito diferente, pero habríamos hecho un gran desastre de eso. Y comprendo que nosotras podemos estar en paz porque Él sabe lo que está pasando y está en control de eso. Él es suficiente. Y Sus promesas son verdaderas y Él mantiene Sus promesas y Él conoce nuestras necesidades y Él se preocupa. Todas estas cosas que son verdades acerca del carácter de Dios, la naturaleza de Dios de mantener el pacto; en Él se puede confiar.

Cuando todo lo demás en torno a mi alma se desploma, Él entonces es toda mi esperanza y mi soporte. En Dios puedo confiar.

Bueno, y podemos estar en esto por largo tiempo, pero tenemos quince de estos, así que número dos – cosas que aquietan mi alma – y es esto: Nada ni nadie más que Jesús puede satisfacer las necesidades y anhelos más profundos de nuestros corazones y esto va para todas nosotras en cualquier etapa de la vida.

Tenemos tantos sustitutos baratos que perseguimos en nuestras vidas. Tenemos una cultura que se entretiene hasta morir y algunas veces le seguimos el juego ya sea en la búsqueda de la plenitud o de la satisfacción para nuestras almas y nuestro significado. Quiero decir, seguir Facebook, tú pensarías que la cosa más duradera en este mundo son ciertos equipos deportivos – dependiendo de qué temporada del año es –basquetball, volleyball, football, Los Óscares – lo que sea que esté en ese momento, American Idol, creemos que estas son cosas que pueden realmente satisfacer y entonces vamos tras ellas. Sin embargo, todavía nos dejan anhelantes y hambrientas porque estas cosas no nos satisfacen de manera profunda y duradera.

Y esto es porque nosotras fuimos hechas para Alguien y Algo más grande que todo eso. Todo lo demás es una sombra. Él es la sustancia. Y es solo cuando comprendemos lo que tenemos en Jesús que dejamos de pasarnos la vida en una búsqueda excesiva y descuidada de cosas y personas que nunca nos podrán satisfacer.

Así que eso va para las mujeres solteras que anhelan una pareja. Y eso va para las casadas que anhelan una pareja que ame a Jesús o una pareja diferente. Eso va para las parejas que no han podido tener hijos y luchan con ese deseo de tener un niño. Nosotras tenemos dentro de nuestra audiencia a algunas de ustedes recientemente han perdido sus parejas porque han partido al cielo y tienen dolor, tiene anhelos, eso es muy humano, pero en última instancia, no es cierto que todas nosotras, cada una en la etapa de la vida en que se encuentra, ha tenido que decir, “Señor, no hay nada ni nadie en esta tierra ni en el mismo cielo que pueda satisfacer las más profundas necesidades y anhelos de mi alma más que Jesús”.

Y eso no significa que no recibamos y disfrutemos las buenas cosas que Él nos da, pero no las hacemos ídolos. No las hacemos ídolos. Nosotras comprendemos que por quien realmente anhelan nuestras almas es por Cristo. Él es la sustancia.

Bueno y ahora la número tres: El mundo entero se ve diferente cuando lo miras a través de los ojos de la alabanza. El mundo entero se ve diferente cuando lo ves a través de los ojos de la alabanza. Todo esto es algo propio de la actitud de gratitud.

Yo tengo un querido amigo, un miembro de nuestro consejo asesor, un hombre de negocios de mi edad, que fue diagnosticado con leucemia aguda hace un tiempo atrás. Mientras Scott estaba atravesando por las primeras semanas de quimio, ordenó una copia de la versión en audio del libro “Sea agradecido: Su camino al gozo”. Él no estaba en capacidad de leer mientras estaba siendo debilitado a causa de la quimio, pero durante siete semanas, él escuchó cuatro veces el libro completo porque él decía, “yo quiero que la gratitud sea el sello, la marca mientras caminemos a través de esta crisis”.

Ellos no saben cuál será el resultado, humanamente hablando, pero ellos saben que en la economía de Dios, el resultado solo será maravilloso. Que solo será mejor que ahora. Y él está aconsejando y entrenando a sus cinco hijos adolescentes a tener una actitud de gratitud mientras caminan en medio de esta crisis.

Tuve otra amiga que quizás algunos de ustedes conocieron a Bobbie Wolgemuth cuyo esposo es un agente literario. Ella estuvo batallando contra el cáncer durante algunos años y ella dijo, “Los pájaros no se preocupan. Ellos cantan” y ese fue su lema. Ahora, no es como si nada estuviera pasando, esto es difícil. Pero estas personas están cantando; están cantando himnos; están cantando himnos de fe. Ellos decidieron decir, “Mira, nosotros podemos preocuparnos, o podemos cantar; quejarnos o adorar”. Todo se ve diferente cuando lo vemos a través de los ojos de la alabanza.

Y esa es una verdad con la que necesito aconsejar mi corazón porque estoy crónicamente tentada, a través de cincuenta años de conocer a Jesús, crónicamente tentada a la murmuración, la queja, el temor, la duda, el desaliento. Estos son como pecados que me asedian en mi vida. Y es por eso que tengo que mantenerme regresando a la alabanza.

“Gracias, Señor, que cuando no puedo ver, yo sé que Tú eres bueno”. Es una posición de fe que se demuestra a través de la alabanza.

Número cuatro– y nosotros decimos esto frecuentemente en nuestro ministerio: Cualquier cosa que nos hace necesitarlo a Él es una bendición – cualquier cosa que nos hace necesitar al Señor es una bendición.

Yo entrevisté a un pastor y a su esposa hace algún tiempo. Ellos habían perdido un par de niños — no hacía mucho tiempo, uno había nacido muerto y algunos abortos involuntarios. Y recuerdo al pastor Mark diciendo, “Difícil, es difícil, pero difícil no es malo”. Difícil es difícil, pero difícil no es malo porque la verdadera bendición no es la ausencia de problemas, sino la presencia de Cristo con nosotros en medio de los problemas, en los momentos difíciles.

Ahora, a través de estos años, también cumplo treinta y cinco años de ministerio vocacional, lo cual es un gran privilegio. Y le agradezco al Señor por eso. Pero ha habido muchas, muchas veces, muchos lugares donde he pensado, si no hubiera sabido que Jesús estaba en la barca conmigo aquí mismo, no habría tenido la esperanza de sobrevivir a esta tormenta. ¿Has estado allí o esto es solo para mí? Y tú piensas, este bote se está hundiendo. Este negocio, esta familia, esta relación, esta situación se está hundiendo.

Y ha habido momentos desde que inició Aviva Nuestros Corazones en los que he dicho, “Señor, nosotras podemos hundirnos, pero hasta donde sé, estoy haciendo lo que Tú me pusiste a hacer en esta tierra, yo no tengo que sobrevivir, pero tengo que confiar. Tengo que obedecer. Yo no tengo que salir con vida. Si me estoy hundiendo, yo quiero hundirme sabiendo que estaba haciendo lo que Tú me pediste que hiciera aquí en esta tierra”.

Pero el hecho es que, a la larga, si Jesús está en la barca contigo, tú no te hundirás. Cualquier cosa que me haga necesitarlo es una bendición. Las presiones en la vida son inevitables. El sufrimiento es inevitable. Es lo que las Escrituras nos dicen una y otra vez.

Estuve leyendo en Tesalonicenses esta semana y Pablo estaba hablando acerca de sus aflicciones y él dice, “Nosotros estábamos destinados a esto”. Y quiero decir, este no es un mensaje para sentirse bien. Y él dice, “Y tú también”. Y cuando recibiste la Palabra de Dios, la recibiste como la Palabra de Dios capaz de sostenerte a través de estas tormentas y estas aflicciones y estas adversidades”.

Pero si es inevitable, también es hermoso porque el sufrimiento santifica. Las presiones santifican. Nos despojan de todas esas cosas que no son eternas que se nos pegan como lapas a nuestras almas. Que son pasajeras, y desvían nuestra atención de las cosas que son eternas. Los sufrimientos nos despojan de lo pasajero y enfocan nuestros corazones y los colocan en lo eterno. Él desarraiga nuestros corazones de este mundo y los une al cielo y a la eternidad.

Y quiero decirte y piensa en ello, si nunca nos lastimamos, si nunca lloramos, si nunca estamos profundamente dolidas, tú piensas que nosotras ¿podríamos sentir una gran necesidad de Dios? ¿No podríamos ser independientes y autosuficientes? El mayor crecimiento ocurre en las situaciones más duras. ¿Estoy en lo correcto?

Algunas de ustedes me han dicho hoy. Tú solamente has compartido conmigo lo que ha sido mi vida durante este año y dijiste, “Pero es donde estoy creciendo”. El lugar más difícil se convierte en el mejor lugar.

En nuestro ministerio nosotras a veces llamamos a esto “Momentos del Mar Rojo”. Estoy enfrentando una sesión de grabación y me digo, “Yo no puedo con todo esto”. O estamos llegando a una conferencia, y digo «es que no puedo con todo este mensaje». Yo simplemente no puedo hacerlo. Estoy enfrentando este Mar Rojo y hay todos estos obstáculos al frente, por todos lados y por detrás. Y entonces tú te quedas quieta y ves la salvación del Señor.

Cualquier cosa que me hace necesitar a Dios es una bendición. Ahí es cuando veo Su poder. Ahí es cuando nosotras aprendemos que Él siempre está en medio nuestro y que Él siempre provee un medio de salvación.

Bueno, la número cinco: Su gracia es suficiente. Y esta no es solo una teoría, esto no es solo de libros de texto, no es solo teología. Es buena teología, pero también es muy, muy cierto. Su gracia es suficiente. Es suficiente para cada necesidad. Es suficiente para cubrir cada pecado, cada fracaso.

Nosotras somos totalmente dependientes en cada momento de nuestras vidas, en cada respiro, somos totalmente dependientes de la gracia salvadora de Cristo, de la gracia santificadora de Dios, de la gracia fortalecedora de Dios, de la gracia de Dios que satisface, y de la gracia de Dios que nos capacita para servirle a Él y a los demás.

“Separados de Mí,” dijo Jesús, “tú no puedes hacer nada.” Y cuando llegamos a ese lugar donde nos sentimos indefensas y sin esperanza y no podemos hacer nada… Dios me mantiene en un lugar de eterna necesidad. Y ¿me va a gustar estar allí? No, realmente no, ni a ti, ¿Pero es un buen lugar para estar? Sí, lo es, porque me recuerda constantemente que necesito postrarme ante Dios y Su gracia.

Carmen: Nancy Leigh DeMoss ha estado compartiendo quince cosas que ella ha aprendido en cincuenta años de caminar con el Señor. Cuando tú llenas tu mente con verdades como estas y mantienes tu mente ocupada con la verdad día a día, esto tendrá un gran efecto en tu vida. Nancy está aquí para contarte acerca de una mujer que empezó a llenar su mente con la verdad día a día, y eso hizo una gran diferencia en sus pensamientos y en sus acciones.

Nancy: Quiero compartir contigo una historia alentadora acerca de cómo una ingeniera impulsiva y ambiciosa encontró libertad, plenitud, y abundancia en Cristo. En una de nuestras sesiones de grabación en Michigan nosotras nos estábamos moviendo por la sala para conocer a cada invitada en la audiencia y esta mujer se puso de pie y nos habló acerca de su experiencia como ingeniera.

Mujer: Yo crecí en los años 60 y 70 era una época en que las mujeres eran fuertemente alentadas a ir a la universidad y tener una buena educación para ser parte de la fuerza laboral. Entonces, me encuentro a mí misma trabajando como ingeniera en una gran compañía, siendo promovida rápida y exitosamente. Realmente, yo estaba muy, muy enfocada en lo que era mi propio éxito.

Yo creo que, probablemente, el mayor problema que reconozco ahora en retrospectiva, era el orgullo y una falsa sensación de control de que yo conseguiría cualquier cosa que quisiera y que de alguna manera sería feliz, pero yo no era feliz. Mi esposo se convirtió en cristiano al principio de nuestro matrimonio. Nosotros no nos casamos hasta que teníamos como 30 años y yo más o menos le dije que él iba a cocinar algunas noches de la semana y que íbamos a dividirnos las responsabilidades del matrimonio equitativamente.

Yo de hecho tracé y comparé nuestros salarios y me hice la meta de siempre estar por encima de él. Creo que eso nos hizo muy competitivos porque entonces trabajábamos en la misma empresa y el mismo cargo, pero esto realmente estaba minando nuestro matrimonio. Dios misericordiosamente le dio a mi esposo la paciencia para esperarme y eso tomó casi diez años más.

Bueno yo crecí en la iglesia y me llamaba a mí misma cristiana y Dios verdaderamente me habló y me dijo que yo era un fraude y yo sabía que Él estaba en lo cierto. En ese momento empecé a hacer planes para dejar el trabajo. Eso me tomó un tiempo, como unos seis meses. Al principio, mis hijos estaban muy preocupados porque nuestros ingresos estaban bajando y las cosas que eran comunes, como salir a cenar cada viernes por la noche, sabíamos que no podríamos continuar haciéndolas.

Sin embargo, muy pronto, se volvieron muy agradecidos de que yo estuviera en la casa y no lo habría querido de ninguna otra manera. Me encontré a mí misma, sabiendo que yo era una pecadora y aprendiendo más y más cada día acerca de cuán pecadora yo era, pero no teniendo muy claro cómo vivir una vida cristiana. Yo realmente no sabía cómo eso se veía.

Yo tenía mis hijos pequeños en ese entonces y estaba conduciendo por la ciudad y escuché a Nancy por la radio. Casi todo el tiempo yo la escuchaba y terminé llorando porque sentí como si ella realmente le hablara a mi corazón y apreciaba su transparencia. Yo pienso que ella fue el modelo de cómo ser una cristiana y cómo ser capacitada y tener la habilidad para estudiar las Escrituras y aprenderlas y aplicarlas.

Pienso que lo que me ayudo de Aviva Nuestros Corazones, y también de algunos estudios bíblicos y algunas mujeres cristianas que llegué a conocer, fue comprender cómo aplicarlo de manera práctica de modo que las Escrituras fueran un estilo de vida y no solo un libro que necesitaba asimilar.

Sé que algunas personas donaron para hacer posible Aviva Nuestros Corazones de manera que yo pudiera beneficiarme y escucharlo y estoy agradecida por sus sacrificios. Si no hubiera tenido eso, no puedo adivinar dónde estaría y estoy muy agradecida de poder hacer lo mismo.

Nancy: Esta mujer se dio cuenta que el Señor tenía para ella una prioridad mayor en esta etapa de su vida.

Me encanta escuchar historias acerca de cómo las mujeres experimentan la más grande libertad, plenitud y abundancia al conocer a Cristo. ¿No te sientes bendecida al escuchar esta clase de testimonios?

Bueno, cuando apoyas financieramente a Aviva Nuestros Corazones, contribuyes con esta clase de historias. Nosotras somos capaces de hablarle a mujeres como esta ingeniera gracias a oyentes como tú, que creen en este ministerio y quieren verlo continuar.

Estamos orando para que el Señor ponga en el corazón de nuestras oyentes el ayudarnos a alcanzar nuestra meta y superarla. Eso nos permitirá continuar con los ministerios actuales y estarás ayudando al ministerio a acelerar un movimiento de avivamiento y feminidad bíblica.

Así que si quieres hacer una contribución, llámanos al 1–800–569–5959, o visítanos a través de la página http://www.AvivaNuestrosCorazones.com. Si llamas, asegúrate de decir que deseas apoyar el ministerio hispano.

Carmen: No dejes de conectarte a la trasmisión en vivo de la conferencia Revive 15, que se está llevando a cabo en Indianápolis hoy y mañana. Visita AvivaNuestrosCorazones.com para más informes de cómo ser parte.

Bien, mañana Nancy volverá con “Quince cosas que he aprendido en cincuenta años”. Por favor, regresa con nosotros a Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones, con Nancy Leigh DeMoss, es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se indique otra fuente.

Permisos de publicación autorizados del Ministerio Aviva Nuestros Corazones para Alimentemos El Alma

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

Carta de Mamá a las Muchachas

Alimentemos El Alma

Serie: Para Entrenar un Niño

La Capacitación Infantil Para El Siglo XXI

Michael y Debi Pearl

– Capitulo Veinte y Uno –

Carta de Mamá a las Muchachas

Volviendo el corazón de los padres a los hijos

Hace tres mil años, un sabio dijo, “instruye (entrena) al niño en su camino y aun cuando fuere viejo, no se apartará de él.” Un buen entrenamiento o instrucción no es solucionar crisis; por el contrario, es aquel proceso que se debe hacer antes de enfrentarlas o de tener que disciplinar a los hijos.
La mayoría de las personas asumen la paternidad por accidente, no lo hacen de manera deliberada o planeada. ¡Imagínese si se construyera una casa de esa manera!
No tenemos que reinventar la instrucción. Existen principios para instruir a los niños, y métodos que han funcionado desde la antigüedad.
Negarle la formación o entrenamiento a un hijo es abandonarlo deliberadamente y es semejante a empujarlo hacia un mar de opciones y de pasiones, sin un barco apropiado ni una brújula.

Este es un libro escrito por Michael y Debi Pearl enfocado en la crianza de los niños. En este caso nos enseñan técnicas sencillas que al ser aplicadas generan resultados inmediatos y aquellos que requieren mas tiempo los podremos apreciar de forma progresiva si estas técnicas se aplican de forma correcta. A través de todas estas ideas podremos tener niños que en un futuro sean hombres y mujeres temerosos y obedientes ante la voluntad de Dios.

Alimentemos El Alma

Ago 28 – La práctica de una vida de devoción diaria

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Descubre una vida de devoción diaria

Aviva Nuestros Corazones

Ago 28 – La práctica de una vida de devoción diaria

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/la-practica-de-una-vida-de-devocion-diaria/

Carmen Espaillat: Has sintonizado Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Nancy Leigh DeMoss: Es imposible para nosotros ser los hombres y las mujeres que Dios ha diseñado para estar en comunión con Él, si no tenemos un hábito devocional consistente. No creo que pueda suceder. Tú lo necesitas.

Carmen: De todos los buenos hábitos que podrías proponerte, ninguno es más importante que pasar tiempo a solas con Dios en la oración y en Su Palabra. Ayer, Nancy comenzó mostrando el valor de una vida devocional personal diaria. Si te lo perdiste, puedes escuchar el audio en AvivaNuestrosCorazones.com. Aquí está Nancy con la parte 2 de la serie «Descubre una vida de devoción diaria».

Nancy: Bueno, permíteme decir unas pocas palabras sobre la práctica de una vida devocional. Sé que algunas de ustedes realmente quieren avanzar en esta área de sus vidas. El primer libro que escribí, y que he mencionado anteriormente, fue titulado En la quietud de Su presencia: una invitación a fortalecer tu vida devocional con Dios . Muchas mujeres me han preguntando en los últimos años cómo yo tengo un tiempo significativo con el Señor. Hay un montón de libros de devocionales por ahí, pero no podía encontrar uno que me dijera cómo tener un tiempo de quietud significativo. Así que lo .escribí para ministrar y bendecir a esas mujeres.

Una de las cosas que realmente creo que es muy buena acerca de este libro, es que, al final de cada capítulo, hay un ensayo, una página escrita por otra persona —Joni Eareckson Tada, Kay Arthur, Elisabeth Elliot—, cada una de ellas, diferentes mujeres, dirigida a las mujeres. Estos ensayos indican cómo ellas hacen su devocional personal diario. Ellas dan algunas sugerencias generales, y hay una serie de elementos específicos de su tiempo de quietud.

En primer lugar, es importante que este tiempo sea regular. Jesús se apartaba frecuentemente. Éxodo capítulo 30 y otros pasajes nos dicen que en el tabernáculo del Antiguo Testamento, los sacerdotes tenían ciertas cosas que se suponía tenían que hacer cada mañana y cada tarde. Ellos ofrecían incienso sobre el altar cada mañana y cada tarde. Ellos encendían las velas cada mañana. Estas eran cosas que hacían todos los días, día tras día. Y cuando lo lees, puede que suene un poco monótono y quizás piensas, ¿No se habrá convertido eso en una simple rutina, en una rutina sin sentido? Sí, de hecho lo hizo con los judíos del Antiguo Testamento.

Pero esto es lo que he encontrado. Creo que es mucho más fácil revivir una rutina que se ha vuelto seca y no tan significativa que comenzar una rutina si no la tienes en lo absoluto. Hay momentos en que diría honestamente que mi tiempo de quietud se siente como comer cartón para el desayuno, y es más a menudo de lo que quisiera admitir. No estoy todos los días con este gran banquete en la presencia de Dios. Tal vez algunas de ustedes lo tienen y me gustaría tenerlo. Pero muchas veces para mí, es sólo la rutina. Sin embargo, he descubierto que con el tiempo Dios infunde vida fresca y gracia en esa rutina. Así que tener nuestro tiempo devocional como algo regular es muy importante.

D.L. Moody dijo: «Un hombre no puede suplirse de gracia para el futuro así como no puede comer lo suficiente para los próximos seis meses o tomar suficiente aire en sus pulmones de una sola vez para mantener la vida durante una semana”. Debemos recurrir a los depósitos ilimitados de la gracia de Dios de día en día a medida que lo necesitamos. Regular.

Número dos: Yo solía pedir disculpas o hasta atorarme cuando hablaba sobre esto, porque yo sabía lo que estaba pensando un montón de gente. Pero ya no soy tan apologética al respecto porque creo que realmente hay una fuerte base bíblica que lo sustenta, y puedes pedirle a Dios que te guíe sobre esto. Pero creo que tiene gran valor el tener este tiempo con el Señor temprano en el día.

Ahora, acabo de perder todas mis seguidoras de la noche. Y algunas de ustedes estarán pensando, ¿Qué hora es temprano? ¿Sabes qué? Yo no te puedo decir qué hora es temprano. Puede ser diferente para ti que para mí o para alguien más, pero es antes de que empecemos a correr y enredarnos con el día. Ahora, no hay ninguna ley al respecto. Simplemente consigue el tiempo.

Y para ti, puede ser cuando tus hijos están durmiendo una siesta, o tal vez tú estás realmente mucho más despierta en la noche. Acabo de darme cuenta que si empiezo mi día sin haberme apartado a encontrarme con el Señor, va a ser muy difícil para mí conseguir un corazón tranquilo el resto del día. Y tú tal vez estás hecha de manera diferente.

Pero escucha estos versículos:

En la mañana mi oración se presentará delante de ti. (Sal. 88:13)

Por la mañana, Señor, escuchas mi clamor; por la mañana te presento mis ruegos, y quedo a la espera de tu respuesta. (Salmos 5:3 NVI )

Y este es un versículo que deseo que no estuviera en la Biblia, pero está:

“Despierta, alma mía. Haré despertar al amanecer. (Sal. 57:8)

A medianoche me levanto a darte gracias por tus rectos juicios. (Sal. 119:62 NVI)

Muchos versículos acerca de Dios despertándonos por la mañana para escucharlo.

Un momento de quietud exitoso en la mañana comienza la noche anterior. Y creo que el Diablo hace un trabajo tan magistral en conseguir que estemos distraídas y en que malgastemos horas de la noche con conversaciones sin importancia y actividades que nos roban la posibilidad de encontrarnos con Dios en la mañana siguiente. Una vez más, no te voy a poner bajo la ley por eso, porque no creo que la Escritura lo hace, pero creo que hay una gran base bíblica para decir que tiene valor empezar el día con Dios.

Número tres: necesitamos tiempo a solas con el Señor. Jesús se fue a un lugar solitario lejos de la multitud. Moisés subió a la tienda de reunión, fuera del campamento. Dios le dijo a Moisés: «Ven por la mañana al monte Sinaí. Preséntate ante mí en la cumbre de la montaña. Nadie va a venir contigo.»

Aquellas de ustedes que están casadas ​​saben que no van a tener un gran matrimonio si están siempre en medio de una multitud. No vas a cultivar un nivel de compromiso, de conversación, de intimidad si nunca estás sola con tu esposo. Algunas de nosotras queremos convertirnos en gigantes espirituales, pero nunca pasamos tiempo a solas con el Señor y necesitamos ese tiempo a solas.

Don Whitney escribió un libro muy útil titulado, “Disciplinas espirituales para la vida cristiana”. Escucha lo que él dice de esto.

El Señor Jesucristo está dispuesto a reunirse contigo en privado durante todo el tiempo que quieras. Y él está dispuesto, incluso ansioso, por reunirse contigo todos los días.

Parte de los últimos tres años de su vida terrenal. ¿Puedes imaginar lo emocionada que habrías estado si uno de sus discípulos te hubiera dicho: «El Maestro quiere que te digamos que Él está dispuesto a estar a solas contigo siempre que estés dispuesta y durante todo el tiempo que quieras pasar con Él, y estará esperándote todos los días”. Qué privilegio. ¿Quién se hubiera quejado de esta expectativa? Bueno, ese maravilloso privilegio y expectativa es siempre tuya.

Piensa en eso. Qué gran privilegio.

Número cuatro: Y yo no quiero sobre enfatizar esto. Pero sí creo que hay un gran valor en llevar un diario en lo que se refiere a nuestro tiempo de quietud. Algunas de ustedes no están en el ánimo de escribir sus pensamientos y no hay problema. Pero puede ser útil al meditar la Palabra de Dios, el expresar tu respuesta a Dios, registrar y recordar las obras de Dios, la creación y la preservación de una herencia espiritual que puedes pasarle a la siguiente generación, monitorear tu crecimiento espiritual y los objetivos y prioridades, solo como un manera de dejar un registro de los caminos de Dios.

Yo no hago eso fielmente todos los años. Pero en los años en los que lo he hecho, me he dado cuenta que mi tiempo de quietud ha sido mucho más significativo. Es más fácil concentrarse solo en un nivel práctico. Y yo no sé tú, pero me parece que todo esto de la concentración es tan difícil para mí.

Estoy segura que padezco de TDAH (trastorno déficit de atención) de adulto. Desde que me siento en mi tiempo de quietud o donde sea que me vaya a encontrar con el Señor, de repente me empieza a llegar toda esta serie de pensamientos, y de ideas y de mensajes y entonces pienso que tengo que enviar este correo electrónico, y tengo que hacer aquello o tengo que hacer esto… Y puedo sentir esta necesidad de limpiar la casa cuando llego a ese lugar y es increíble.

Creo que el enemigo quiere hacer todo lo posible para evitar que yo pase ese momento con el Señor. Me he dado cuenta que si escribo las cosas, lo que Dios me está diciendo a través de Su Palabra, aunque sea solo copiar las Escrituras, me ayuda a concentrarme y me ayuda a que Él reine en mis pensamientos.

Bueno, cuando tengas tu tiempo de quietud, querrás asegurarte de que ese tiempo tenga ingredientes balanceados. Y no hay una manera correcta de hacerlo, pero creo que querrás recordar que es una comunicación de doble vía. En primer lugar, queremos recibir de Él, y entonces queremos responderle a Él.

¿Cómo recibimos de Él? A través de Su Palabra. Escuchamos Su Palabra. Tenemos una gran bendición en nuestra generación de poder tener en la cultura cristiana altavoces, libros y programas de radio, CDs y podcasts cristianos. Pero quiero decirte algo, escuchar a otras personas que han encontrado a Dios en Su Palabra no es un sustituto para tu encuentro con Dios, para que yo me encuentre con Dios en Su Palabra, solas por nosotras mismas.

Todas estas ayudas pueden alentarte, te pueden desafiar, pero tú tienes que tener este tiempo en la Palabra para que el poder de la Palabra de Dios sea quien te limpie, quien renueve tu mente, te libre del pecado, te libre de pensamientos ansiosos y te cambie de adentro hacia afuera. Es muy, muy poderosa. ¿Puedes imaginarte nosotras llegando al Cielo y Dios diciendo: “Yo te di mi corazón, mis pensamientos, mi Palabra, mi mente. Te di mi Palabra para que me pudieras conocer y ¿qué hiciste con todo eso?” Nosotras posiblemente diríamos: “Yo nunca la leí completa, la leí por encima, la guardé en el estante y sola la saqué cuando iba a la iglesia”.

Solo sé que cuando mi vida está realmente creciendo, fértil, fructífera… por lo general se puede ver una conexión en que estoy sacando tiempo para leer la Palabra de Dios, reflexionando sobre ella, meditando en ella, memorizándola, interiorizándola, y, en respuesta a eso mismo, obedeciéndola, compartiéndola con otros. No hay un tesoro más precioso que la vida de la Palabra de Dios en nosotras que tenemos esta Palabra viva de Dios. Es tan, tan preciosa. Y eso tiene que ser una gran parte de nuestro tiempo en la Palabra.

A medida que te adentras en la Palabra, busca a Jesús. Llega a Jesús. Jesús dijo a los fariseos, que eran expertos en la Palabra, “Ustedes ni siquiera tienen a Dios en ustedes, porque no me han encontrado a mí mientras han estado llenando su cabeza con estas cosas”. Así que sepan que ustedes pueden llenar su cabeza con esto, pero si pierden de vista a Jesús, pierden el punto. La Palabra de Dios es tan importante.

Y entonces ¿cómo respondemos? Nosotras respondemos en adoración. Tomamos Su Palabra y la oramos de vuelta a Él. Estaba leyendo en 1 Timoteo 6 un día en esta semana y todo estaba marchando bien, y daba gracias a Dios por eso. . . Como Pablo alabó a Dios por Su misericordia y Su gracia en su vida poniéndolo a él en el ministerio y solo estaba repitiendo esas palabras al Señor, dando gracias a Dios, adorándolo por Su misericordia y Su gracia en mi vida.

Conviértelo en alabanza y conviértelo en oración. Deja que Dios utilice la Palabra para dirigir y para alimentar tu vida de oración, que te muestre cómo orar por ti misma, cómo orar por las demás, cómo orar por la iglesia donde tú estás sirviendo. Recibe de Dios, y luego respóndele. Asegúrate de que tú estás teniendo una comunicación de dos vías.

Cuando yo estaba en mis veinte años viajando con uno de los equipos de Life Action, prácticamente vivía en las ventanillas para de comida rápida. Estaba viviendo una vida muy ocupada y era Wendy’s… Voy a hacer aquí un poco de comercial para la hamburguesa doble, con queso, salsa de tomate y pepinillo de Wendy’s. Esa era mi favorita. Yo solo conducía hacia allá , salía y me la comía en el camino a cualquier lado que yo fuera.

Yo hice eso en mis veinte años. Pero cuando llegué a los treinta años, me di cuenta de que ya no me sentía igual. Simplemente me di cuenta y dije, “mis hábitos alimenticios no son buenos, por eso es que me estoy sintiendo mal”. Así que me di cuenta que tenía que cambiar mis hábitos alimenticios. Ahora, tampoco fue que me fui al otro extremo, sin embargo, no te puedo decir la última vez que comí una hamburguesa de Wendy’s. No es porque no me encantara, sino porque sé que vivir en las ventanillas de comida rápida, no es bueno para mi salud. No te sientes bien cuando haces eso.

Bueno, ha habido épocas en mi vida en que me he encontrado a mí misma viviendo en ventanillas de comida rápida espiritual. Sé la importancia de una vida devocional. Crecí en un hogar donde todo eso era una prioridad para nuestra familia. Sé que importa. Así que si voy a agarrar mi proverbio para el día, mis pocos versículos de los Salmos para el día mientras corro por la puerta a enfrentar a alguna otra responsabilidad. En realidad no me he encontrado con Dios. No estoy siendo transformada. No estoy siendo persistente en Su presencia y tú comienzas a estar espiritualmente desnutrida. Empiezo a sentir los efectos y otras personas a mi alrededor empiezan a sentir los efectos del hecho de que no estoy sana espiritualmente.

Y estoy tan agradecida de que Dios en su misericordia me mantiene trayéndome de vuelta a ese lugar de quietud, a ese corazón tranquilo, a ese tiempo de silencio para encontrarme con Él en Su Palabra. Es una batalla recurrente para mí. Conozco algunas personas que nunca tienen que luchar en esta área. Yo si las tengo. Pero sé lo importante que es. En cincuenta años que llevo de caminar con el Señor, estoy convencida de que esta es una batalla que vale la pena pelear. Es algo por lo que vale la pena luchar.

Como ves, esto muestra donde mi corazón realmente está. Muestra lo que es importante para mí y necesario. Cuando estoy en ese modo de comida rápida para llevar, es un indicador de mi inclinación a vivir mi vida independiente de Dios. Y ese es un lugar peligroso para estar. Eso expone los ídolos en mi vida cuando estoy viviendo en las ventanillas para llevar de comida rápida, porque cualquier cosa que desplaza a Dios de mi vida es un ídolo. Dios quiere que yo sea despojada de esos ídolos. Puede ser un trabajo o un estudio o una actividad recreativa o las relaciones o el ministerio o el sueño. Cualquier cosa que lo desplaza a Él de mi vida, se ha convertido en un ídolo.

Sé que muchas veces nos decimos, «No tengo tiempo. ¿Cómo voy a encajar esto en el día? “Bueno, la triste realidad es que la mayoría de nosotras tenemos tiempo para Facebook, pero no tenemos tiempo para Su libro. ¿Qué hay de malo en esta imagen? He estado ahí muchas veces. Tenemos tiempo para videojuegos, juegos de computadora, y estamos en una cultura que está siempre en búsqueda de cosas que entretienen y tratan de satisfacer los lugares vacíos de nuestro corazón. Pero creo que esas distracciones son a veces formas de Satanás mantenernos lejos del Pan de Vida y el Agua Viva que realmente nos satisface.

Estamos muy ocupadas, y necesitamos escuchar a Dios diciendo a nuestros corazones lo que Jesús dijo a Marta: “Tú estás afanada y preocupada, involucrada y distraída por tantas cosas. Pero solo una cosa es necesaria solo una”. «Una cosa he demandado del Señor y esa buscaré”.

Realmente creo, y me voy a atrever a decir esto que es imposible para nosotros ser los hombres y las mujeres que Dios nos ha diseñado para estar en una relación con Él si no tenemos un hábito devocional consistente. Lo creo que eso pueda suceder. Necesitamos a Dios. Lo necesitamos.

Hay una pareja que sirvió en este ministerio por muchos años. La mayoría de ustedes no los conocen, pero ellos eran amigos muy queridos. Salieron de este ministerio, y se fueron a servir en una iglesia en la costa oeste. Una mañana temprano, el pastor de esta iglesia me llamó. Eran tres horas más temprano, hora de California. (Y este pastor también es un amigo.)

Y me dijo: “Te llamo para decirte que probablemente vas a recibir una llamada de. . .” y nombró a esta esposa … “Vas a recibir esta llamada hoy, porque su marido va a decirle a ella hoy que durante los últimos seis meses él ha estado en una relación inmoral con una joven del grupo de jóvenes aquí en la iglesia”. Él es parte del personal de la iglesia.

Yo conocía bien a esta pareja. Yo había servido con ellos en este ministerio por más o menos diez años. Yo estaba tan desconsolada. no lo podía creer, pero era cierto. Fue una noticia devastadora. Sabía que iba a serlo para mi amiga. Ella no sabía nada de eso todavía. Los ancianos le habían dado veinticuatro horas para que él se lo dijera a ella.

Pero le dije a este pastor, como estábamos emocionalmente molestos por todo esto, “esto va a ser obviamente demasiado devastador”. Pero también le dije: “También sé algo de ella que me dice que va a salir adelante”. Yo sabía que cuando ella era adolescente, algunos años antes, alguien la retó a dar la primera parte de cada día al Señor en Su Palabra y en oración. Y ella fue tan consistente en esto como mi papá, tal vez como nadie que yo haya conocido, esta amiga y mi papá.

Sabía que sus devocionales no eran solo devocionales, era devoción. Sabía que era una piedra angular de su vida. Jesús dijo: “Construye tu vida, tu casa, sobre roca para que cuando lleguen las tormentas, que lo harán, tu casa permanezca firme”.

Y le dije: “Ella ha construido su vida sobre la roca que es Cristo y Su Palabra, y sé que su casa va a estar en pie”. Ella me llamó ese día y fue muy doloroso porque su esposo no estaba todavía arrepentido. En realidad, fue algunos meses, tal vez incluso como dos años después que él realmente dio un giro y se arrepintió de todo lo que había hecho, así que dejó todo aquello atrás. Pasamos muchas, muchas, muchas horas en los siguientes dos años en el teléfono juntas.

Recuerdo visitarlos a ambos, visitarla a ella, y él seguía todavía jugando con aquella joven y bajo la disciplina de la iglesia. Nada parecía funcionar. Recuerdo solo abrazarla a ella en mis brazos mientras ella estaba tirada en el suelo llorando y sollozando. Fue terriblemente doloroso. Pero esa mujer también sabía dónde conseguir la gracia de Dios, y lo hizo. Siguió corriendo a la Roca que es más alta que nosotros.

Ella recibió sabiduría de Dios acerca de cómo amar a ese hombre a través de esa temporada. Ella sabía cómo animarlo a él por la gracia de Dios. Había días en que tenía que decir: “No, esto no puede estar sucediendo”. Hubo conversaciones difíciles, pero Dios le permitió hacerlo sin amargura, sin ser consumida por la ira que mucha otra gente sentía hacia este hombre.

Y llegó el momento en que Dios, en un período de tiempo, restauró el corazón de este hombre, y en parte porque hubo una mujer quien batalló por su alma. Ella no podría haber hecho eso sin la gracia de Dios que estaba recibiendo en su vida todos los días, durante años,

Verás, cuando se va la luz en la noche, y te estás quedando en un lugar que no has estado antes, vas a golpearte el dedo del pie tratando de encontrar tu camino alrededor. Pero si se va la luz en mi casa, si estoy despierta, no voy a golpearme el dedo del pie porque sé dónde están las cosas. He estado ahí antes. Se va a ir la luz en nuestras vidas. Pero si Dios quiere, no va a ser lo que acabo de describir, aunque puede ser.

Habrá tormentas, habrá vientos, habrá tornados, hablando espiritualmente, emocionalmente, relacionalmente. He pasado por una situación en el último año yo misma. La única manera de sobrevivir, de seguir adelante, en esos tiempos difíciles es que has estado durante un buen tiempo buscando al Señor mientras Él está cerca, por lo que en el tiempo de angustia sabrás dónde está.

Una ilustración más. Conozco la esposa de un pastor. Me encontré con ella, y yo no la había visto en mucho tiempo. Se trata de una mujer que siempre se veía muy bien, siempre se veía increíble y parecía que ella lo tenía todo bien, todo en orden. Me encontré con ella luego de no haberla visto en un par de años, y le dije: “Linda, ¿cómo estás?”

Ella se veía bien , pero no estaba bien y comenzó a descargar en mi lo que estaba pasando en su vida. Su matrimonio estaba bajo presión; sus hijos se habían alejado del Señor; su iglesia estaba teniendo problemas importantes. Su vida era un desastre. Ella admitió que era un desastre.

Y yo solo estaba tratando de ministrarle gracia. ¿Qué dices en un momento como ese? Porque es solo un encuentro breve. “Entonces le dije: “Linda, ¿qué haces cuando te levantas por la mañana?” “Bueno, me tomo una taza de café y leo el periódico.” Esto fue antes cuando teníamos periódicos.

Y le dije: “Yo quiero darte un reto de treinta días”. El mismo reto que estoy dando a cada una de nosotras el día de hoy. Le dije: “Durante los próximos treinta días, bebe tu café, si necesitas eso para conseguir un poco de cafeína que fluya en tus venas. Pero antes de coger el periódico o hacer cualquier otra cosa, ¿recogerías este libro —la Biblia— y pasarías un poco de tiempo en la presencia de Dios? Deja que Él te hable. Reúnete con Él”.

En realidad, le tomó, por lo que recuerdo, alrededor de una semana para abrazar el reto. Ella tenía hábitos y los hábitos tardan en morir. Este no era uno de sus hábitos en ese momento. Ella lo había tenido hacía años, pero no en ese momento.

Pero ella finalmente aceptó el reto y unos treinta días después me comuniqué con ella y le dije: “Linda, ¿cómo te va?” Y ella me contestó: “Oh, Nancy, mi corazón ha sido avivado. Tú sabes que cuando empecé este reto, quince minutos era demasiado largo. Ahora, dos horas no es suficiente. Si yo no tuviera que limpiar la casa y hacer algunas otras cosas, simplemente me quedaría allí”.

Ahora, déjame decirte esto. En ese período de treinta días, nada más a su alrededor cambió. Aún había desafíos en su matrimonio, todavía había desafíos con sus hijos, todavía había desafíos en su iglesia. Pero aquí está lo que había cambiado. Ella ha cambiado. Ella se había estado reuniendo con el Señor.

Carmen: Nancy Leigh DeMoss te ha mostrado cuán importante es estar a solas con el Señor cada día. Si no estás pasando tiempo a solas con Él, espero que comiences este año. Para ayudarte a desarrollar este hábito, te estamos desafiando a leer la Biblia por 30 días consecutivos en el reto de 30 días .

Y te invitamos también a obtener el libro de Nancy, “En la quietud de Su presencia: una invitación a fortalecer su vida devocional con Dios” . Ella describe el valor de pasar tiempo con el Señor cada día. Ella te da varias maneras prácticas para desarrollar una vida devocional diaria. Puedes obtener este libro y otros libros de Nancy Leigh DeMoss en tu librería cristiana favorita.

¿Vives en los EEUU? ¿Tienes una posición de liderazgo o enseñas a otras mujeres? Te invitamos a asistir a la conferencia Revive 15, a celebrarse próximamente en Indianapolis, Indiana, los días 24-26 de septiembre. Ven y conéctate con otras mujeres que como tú desean transmitir el mensaje de las Buenas Nuevas, del avivamiento y la feminidad. Visita avivanuestroscorazones.com para que puedas enterarte de los detalles. Habrá traducción al español durante esta conferencia.

Todos vamos a experimentar dolor y gozo en la vida. Nancy te ayudará a prepararte para las altas y bajas que vienen por delante al contarte la historia bíblica de una mujer piadosa y generosa que perdió a su esposo y su hijo. En su dolor, ella vio a Dios obrar de manera poderosa. Este será el tema de la próxima serie que iniciaremos el lunes, aquí en Aviva Nuestros Corazones.

Oramos que puedas tener un tiempo bendecido en tu iglesia local y que la gracia, la paz y el amor de Jesucristo abunden entre todas ustedes.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leah DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

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Carta a Mis Hijos

Alimentemos El Alma

Serie: Para Entrenar un Niño

La Capacitación Infantil Para El Siglo XXI

Michael y Debi Pearl

– Capitulo Veinte –

Carta a Mis Hijos

Volviendo el corazón de los padres a los hijos

Hace tres mil años, un sabio dijo, “instruye (entrena) al niño en su camino y aun cuando fuere viejo, no se apartará de él.” Un buen entrenamiento o instrucción no es solucionar crisis; por el contrario, es aquel proceso que se debe hacer antes de enfrentarlas o de tener que disciplinar a los hijos.
La mayoría de las personas asumen la paternidad por accidente, no lo hacen de manera deliberada o planeada. ¡Imagínese si se construyera una casa de esa manera!
No tenemos que reinventar la instrucción. Existen principios para instruir a los niños, y métodos que han funcionado desde la antigüedad.
Negarle la formación o entrenamiento a un hijo es abandonarlo deliberadamente y es semejante a empujarlo hacia un mar de opciones y de pasiones, sin un barco apropiado ni una brújula.

Este es un libro escrito por Michael y Debi Pearl enfocado en la crianza de los niños. En este caso nos enseñan técnicas sencillas que al ser aplicadas generan resultados inmediatos y aquellos que requieren mas tiempo los podremos apreciar de forma progresiva si estas técnicas se aplican de forma correcta. A través de todas estas ideas podremos tener niños que en un futuro sean hombres y mujeres temerosos y obedientes ante la voluntad de Dios.

Alimentemos El Alma

Ago 27 – La prioridad de una vida devocional

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Descubre una vida de devoción diaria

Aviva Nuestros Corazones

Ago 27 – La prioridad de una vida devocional

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/la-prioridad-de-una-vida-devocional/

Carmen Espaillat: Con nosotras Nancy Leigh DeMoss.

Nancy Leigh DeMoss: Si vamos a ser siervas útiles del Señor, tenemos que cultivar y mantener una relación de amor íntima con Cristo, que se mantenga viva y creciendo. No habrá frutos sin unión y comunión con Cristo.

Carmen: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Nancy: Hace algún tiempo estaba en una conferencia que iniciaba viernes en la noche y le pedí a las mujeres que llenaran una tarjeta de oración en que nos pudieran decir cómo podíamos orar por ellas. Al final de la conferencia yo tomé esas tarjetas de oración y no sé si eran todas pero leí muchas de ellas y estaba asombrada de un hilo conductor que se veía a través de muchas de estas tarjetas.

Una decía, “Algunas veces me siento fuera de control bajo tanta presión”.

Esta decía: “Yo quiero que Dios me muestre cómo manejar mis diferentes roles de maestra, madre, esposa e hija de manera exitosa y todavía tener tiempo para servir en la iglesia y tener tiempo para mí”.

Y luego esta otra: “yo necesito ayuda con mi agotamiento y este estado agitado, frenético”. ¿Alguien puede identificarse con esto? A menudo me miro al espejo y eso es lo que veo, una mujer agotada y frenética.

Una de las cosas que de verdad admiro de Jesús mientras leo sobre Él en los evangelios, es la manera en que Él podía darse a Sí mismo sirviendo a Dios y a otros día tras día con responsabilidades increíbles y listas de cosas que hacer y aun así mantener este espíritu calmado, generoso y de gracia.

Y yo lo veo tantas veces y solo me pregunto, “¿Cómo lo hizo? ¿Cómo mantuvo ese paso y esa agenda?” Jesús solo tuvo tres años para completar el plan eterno de redención. Yo creo que esa es una descripción de puesto mucho más grande que la mía.

Tú no lo ves molesto con las personas, deseando que ellos se quiten de su camino para poder descansar.

Y reflexiono sobre esto. De hecho si pudieras abrir tu Biblia en el Evangelio de Marcos, en el capítulo 1, déjame invitarte a ir allí. Quiero que veamos un día en la vida de Jesús.

Quiero que veas el corazón de Jesús en este día y luego haremos la pregunta, y el texto nos dará la respuesta de, “¿Como lo hizo?”.

Marcos capítulo 1, comenzando en el versículo 21: “Entraron en Capernaúm; y enseguida, en el día de reposo (Así que el día entero es día de reposo. Todo lo que vamos a leer aquí es en un día de descanso) entrando Jesús en la sinagoga comenzó a enseñar. Y se admiraban de su enseñanza; porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas”.

Y he compartido este mensaje muchas veces de una forma u otra, siempre le pido a Dios que lo haga fresco, que lo personalice en cada oportunidad y que le de vida al Ministerio de la Palabra.

Y al igual que muchas de ustedes, yo sé lo que es gastarse, estar exhausta de haber compartido lo que hay dentro de ti, ministrando la Palabra a otros. Y tú sabes que en la medida en que te das a ti misma esto toma algo de ti y es difícil. Bueno y no solo eso, mira el versículo 23:

Y he aquí estaba en la sinagoga de ellos un hombre con un espíritu inmundo, el cual comenzó a gritar, diciendo: ¿Qué tenemos que ver contigo, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a destruirnos? Yo sé quién eres: el Santo de Dios. Jesús lo reprendió, diciendo: ¡Cállate, y sal de él!

Entonces el espíritu inmundo, causándole convulsiones, gritó a gran voz y salió de él. Y todos se asombraron de tal manera que discutían entre sí, diciendo: ¿Qué es esto? ¡Una enseñanza nueva con autoridad! Él manda aun a los espíritus inmundos y le obedecen.

Las Escrituras nos dicen en Efesios capítulo 6 que estamos en una batalla y que nuestro enemigo no es carne ni sangre. El enemigo, dicho sea de paso, no es tu compañero. No es tu hijo adolescente, no son tus niños.

Nosotras tenemos un enemigo que es un enemigo espiritual. Nosotras luchamos con principados, potestades, contra los poderes de este mundo de tinieblas, contra las huestes espirituales de maldad en las regiones celestiales. Y no los podemos ver la mayor parte del tiempo— Hay una batalla cósmica llevándose a cabo entre el Cielo y el Infierno; entre Dios y Satanás.

Ahora, nosotras sabemos quién gana pero a veces nos quedamos atrapadas en el fuego cruzado.

Hay una guerra espiritual que se está llevando a cabo, pero yo pienso que hay algo que nos es quitado cuando estamos envueltas en esta guerra, en esta batalla. Jesús lo hizo y Él echó fuera esos espíritus inmundos. Y Él está trabajando a través de nosotras. Dondequiera que Jesús iba, el infierno se hacía pedazos a sus pies.

Y luego en el versículo 28 dice que enseguida su fama se extendió por todas partes, por toda la región alrededor de Galilea.

Él es noticia de primera plana. Y todo el mundo quiere una entrevista con Él y todo el mundo quiere Su firma en el libro. Y todo el mundo quiere que Él hable en su evento.

Y mi presión arterial sube solo de pensar de cómo sería esto, en el nivel humano, para Jesús. La fama se riega y todo el mundo quiere un pedazo de Él. Él es humano, Él es Dios pero en carne humana. Y Él no tenía una hora más de Su día de las veinticuatro horas que tú y yo tenemos.

Y tenía que dormir de noche, tenía que detenerse y comer. Él tiene necesidades humanas. Su fama se ha esparcido y todo el mundo quiere un pedazo de Él. ¿Has estado ahí?

El próximo versículo dice: “Inmediatamente después de haber salido de la sinagoga, fueron a casa de Simón y Andrés, con Jacobo y Juan”.

Mira el versículo 30,

La suegra de Simón yacía enferma con fiebre; y enseguida le hablaron de ella. Una persona más con necesidad, ¿Alguna vez has deseado que todo el que tiene una necesidad se vaya? Pero Dios los mantiene allí, poniéndolos en tu camino aun cuando estás cansada, aun al final de un largo día donde te has gastado y has ministrado, sirviendo de cualquier forma que lo hagas.

Mira lo que Él hace en el versículo 31

Jesús se le acercó, y tomándola de la mano la levantó (Estos son los momentos en los que yo soy tentada a decir, ¿Puedes venir mañana?, pero sin embargo Él va y sacia su necesidad)”, y la fiebre la dejó; y ella les servía.

Hay poder que sale de Él. ¡WAO! Ahora Él ya sanó a todos en esta casa, ahora sí podemos relajarnos, ponernos cómodas, disfrutar de una comida tarde e irnos a la cama temprano en la noche,” ¿Verdad? ¡No lo creo! Mira el versículo 32:

A la caída de la tarde (ese mismo día), después de la puesta del sol (En ese día de reposo, ¿Recuerdas?, no ha habido mucho descanso en la agenda), le trajeron a todos los que estaban enfermos y endemoniados; y toda la ciudad se reunió a la puerta.

Solo de pensarlo yo me siento exhausta. ¿Te sientes así algunas veces? La gente cree que tú puedes satisfacer sus necesidades. O ellos se dan cuenta que tienes un don para servir y hacen fila, ¿Harías esto o harías aquello?

O las madres con niños pequeños, no hay lugar donde puedas escapar de la multitud, pero dices hay un lugar vas al baño y te cierras con llave, aquí por fin tendré privacidad, oh no no no, tú no ¿tengo razón? Esos pequeños deditos vienen por debajo de la puerta y comienzan, mami, mami y lo que tú quieres decirles es, mi nombre no es mami, ¿verdad? “Ve y búscate otra”, porque estás tan cansada, queremos enviar lejos las multitudes. ¿O soy yo la única que se siente de esta manera? Por favor díganme que no, gracias.

Bueno, gracias a Dios porque Él se preocupa. Dios a través de Jesús, Dios en Jesús, Jesús siendo Dios y Jesús en nosotras. Se preocupa por el enfermo, por el oprimido por demonios que llega a tu puerta. Versículo 34: Y sanó a muchos que estaban enfermos de diversas enfermedades, y expulsó muchos demonios; y no dejaba hablar a los demonios, porque ellos sabían quién era Él.

Bueno y yo leo todo esto y me siento exhausta solo de leerlo. Estoy pensando en mí misma y en situaciones similares. Y pienso, ¿Cómo lo hizo? ¿Cómo seguía adelante? Él lo hizo en su condición de hombre.

Y tú dices “Sí pero, Él es Dios”. Pero Él está haciendo esto como un hombre en la llenura y el poder del Espíritu Santo para que sepamos que podemos vivir esa vida por Su gracia y en la maravilla de Su vida en nosotras. Pero algunas veces me siento tan débil, tan agotada y agitada. ¿Cómo lo hizo?

Bueno, yo creo que la clave la hallamos en el próximo versículo en el versículo 35 de Marcos 1 “Levantándose muy de mañana (ya este es el próximo día), cuando todavía estaba oscuro,

Bueno y hay más en el versículo pero permíteme detenerme aquí por un segundo. Solo te puedo decir que después de tener un día como el que Jesús había tenido ese día de reposo, permíteme decirte que lo último que yo quisiera hacer, muy temprano la mañana siguiente—aún oscuro— es levantarme.

“Salió, y se fue a un lugar solitario, y allí oraba”.

Él tomó tiempo para alejarse de las multitudes porque ese era el único tiempo que él podía estar alejado de las multitudes, temprano en la mañana. Él se fue a un lugar solitario y se conectaba con Su Padre celestial, en un nivel humano, Él estaba recargando las baterías.

Bueno pues nuestras baterías espirituales tienen que ser recargadas.

Y quiero compartir en el tiempo que nos resta lo que en la vida de Jesús y en nuestras vidas recarga esas baterías. Y por cierto fue justo a tiempo porque, mira el próximo versículo: Y Simón y sus compañeros salieron a buscarle; le encontraron y le dijeron: Todos te buscan. (Vs. 36-37)

Esto suena parecido a lo que algunos de ustedes padres experimentan en sus casas, ¿verdad? Y algunas veces lo escuchas en tu equipo, “Hay una necesidad. Tú tienes que venir a hacer esto. El líder de tu equipo te necesita. Tus hijos te necesitan; todo el mundo te está buscando”.

“Y Él les dijo (y creo que esto es interesante)*: Vamos a otro lugar, a los pueblos vecinos, para que predique también allí, porque para eso he venido”. (v38)

¿Pero por qué irse ahora? Quiero decir, Él está en una buena racha, Él es popular. Pero en el punto más alto de Su popularidad él dice, “es tiempo de irnos”. ¿Cómo supo Él que era el tiempo de irse? Porque Él había estado con Su Padre quien le había dicho que era tiempo de irse.

“Y fue por toda Galilea, predicando en sus sinagogas y expulsando demonios”. (v39)

Un ministerio efectivo siempre fluye de la unión y de la comunión con Dios. Así que si vamos a ser servidoras efectivas del Señor. Si vamos a tener algo que dar a otros, nosotras tenemos que cultivar y mantener una relación de amor íntima vital y en crecimiento con Cristo. No habrá frutos sin unión y comunión con Cristo.

Por eso es que tengo una gran carga con este tema en mi propia vida y en la de todas nosotras sobre cultivar una íntima relación con Dios a través de una vida de devoción personal.

Las personas lo llaman de diferentes maneras, crecí escuchándolo como el tiempo de quietud, mi devocional personal, la hora sagrada, realmente no importa cómo le llames, pero si espero que todas lo tengamos.

Pienso que he escrito unos dieciséis libros. El primero fue sobre este tema. Y creo que si no hubiera escrito nada más, este es el mensaje que yo quisiera darle a las mujeres porque creo que esta sola práctica haría una gran diferencia en tu vida y en la mía por el resto de nuestras vidas. Así que yo no sé dónde tú estás en este punto, pero al final de nuestro tiempo juntas el día de hoy te voy a invitar a hacer un compromiso en la medida que Dios está hablando a tu corazón durante los próximos treinta días, cada día a pasar algún tiempo a solas con el Señor, en Su Palabra y en oración.

La prioridad de una vida devocional. Lo hemos visto en la vida de Jesús. Las Escrituras nos dice que Jesús a menudo se retiraba a lugares apartados y oraba, como lo vemos en Lucas capítulo 5 versículo 16.

Y pienso en el Salmista David en el Antiguo Testamento. El Salmo 27, el versículo 4 es uno de mis versículos favoritos. David era rey, él era pastor, autor de canciones, músico y un estratega militar. Y hay tantas cosas que él hizo bien pero él dice, “Una cosa he pedido al Señor, y esa buscaré: que habite yo en la casa del Señor todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura del Señor, y para meditar en su templo”.

¿Una cosa, David? Si tú tan solo pudieras pedirle una cosa a Dios, ¿qué sería? ¿Ganar las batallas? ¿Ser bueno en esto o en aquello? ¿Qué sería? “Una cosa he pedido al Señor y esa buscaré”. Es en esto que voy a ser intencional en buscar ¿Qué es eso, David? “que habite yo en la casa del Señor todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura del Señor, y para meditar en su templo”.

Vivir en Su presencia. Contemplar Su belleza y aprender de Él, David dice, Esto es más importante para mí que cualquier otra cosa en el mundo, si no logro hacer nada más en mi día, esa es la cosa que quiero que quede hecha en mi día.

El otro día hicimos referencia al pasaje en Lucas capítulo 10 acerca de Marta y María en su casa en Betania y acerca de cómo María se sentaba a los pies del Señor y escuchaba Su enseñanza. Esa fue su elección. Esa fue su prioridad.

Y también tenemos a Marta quien estaba distraída con el mucho servicio. Yo vivo ahí la mayor parte del tiempo. Es una cosa buena estar sirviendo pero ella estaba distraída porque ella no tenía su copa llena para poder dar a otros así que ella está trabajando con el tanque vacío. Ella está obrando con los vapores del tanque.

María está llenando su copa y luego podrá servir a otros con eso que ella ha recibido de Cristo. La distracción de las muchas ocupaciones, las ocupaciones aun en las cosas buenas, cosas del ministerio, aun esas pueden alejarnos de buscar Su corazón.

Así que Jesús le dice a Marta cuando ella le pregunta demandante, “Señor, dile a mi hermana que vaya a la cocina y me ayude,” como a veces nos encontramos diciéndole a Dios qué hacer, Jesús dice, Marta, Marta, tú estás preocupada y molesta por tantas cosas”… Tú tienes tu delantal puesto, estás tensa.

Y yo me veo retratada en Marta. “Tú estás preocupada y molesta por tantas cosas”. Hay tantas cosas en mi lista de cosas por hacer de cada día. Tengo listas de mis listas. Pero Jesús le dice a ella “Una sola cosa es necesaria” y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada”. (Vs.42)

Si tan solo pudiera hacer una cosa en mi día, tengo que llegar al punto en mi vida y es donde me encantaría ver a Dios llevarnos a cada una de nosotras, donde si no pudiera hacer otra cosa, la única cosa que debería hacer es encontrarme con el Señor, estar con Él, en Su presencia, en Su Palabra, en oración.

Nosotras necesitamos llegar a los pies de Cristo. Jesús dijo que, “María había escogido la mejor parte”. Esto requiere una elección consciente y deliberada de nuestra parte.

¿Es ese el compromiso de tu corazón cuando tu buzón de correo está hasta el tope, cuando tienes cosas que hacer, personas con las que reunirte, lugares a los cuales ir? Yo haré lo que tenga que hacer para reunirme con Cristo al inicio de mi día.

Y yo he tenido la bendición de haber crecido en un hogar con un padre que creía en la prioridad de una vida de devoción personal. Su nombre era Art DeMoss. Él amaba el evangelismo y las almas y era muy activo en el ministerio, pero era un hombre de negocios ocupado.

Él no conoció al Señor hasta mediados de sus veinte años. En el primer año de su vida cristiana, alguien le retó a darle al Señor la primera hora de cada día en Su Palabra y en oración. Y él tomó este reto muy en serio y desde ese momento hasta el día que el Señor lo llamó, veintiocho años después, nunca faltó un solo día, ni uno solo de darle a Dios la primera hora en Su Palabra y en oración.

Él tenía este lema, “No lectura de la Palabra, no desayuno”. Y no leía ninguna otra cosa más en el día antes de estar en la Palabra de Dios. Era como si esto fuera tan importante para él como respirar o quizás más.

Él tenía una almohadilla para arrodillarse que él mantenía debajo de su cama y realmente tuvo varias a través de los años.

Y él tenía una lista de oración larga, una larga, larga lista de oración. Yo no sé si él oraba por cada una de estas personas cada día. Yo sé que él oraba por nosotros. Y puedo decirles a las madres y a los padres y a esos que un día serán padres y madres que ustedes van a cometer muchos errores con sus hijos. Pero hay mucha gracia que se extenderá a sus hijos cuando ellos crezcan al saber que hay un padre en casa que comienza el día sobre sus rodillas, en la Palabra, en oración, orando por su propia alma y por las almas de otros.

Así que conocer a Dios, caminar con Dios y tener una relación con Dios era más importante, tan importante para él que lo hizo la prioridad número uno de su día y ¡que marca indeleble hizo esto en mi vida como su hija! Me gustaría decir que tengo su récord de nunca fallar un día. Pero ni me acerco a ese récord.

Pero te diré algo, cuando estoy pronta a apresurarme a empezar mi día, y es una batalla virtualmente cada día, tengo indeleblemente impreso en los ojos de mi mente una imagen de mi papá sobre sus rodillas, comenzando su día en la Palabra, encontrándose con Cristo. Esa es la prioridad de una vida devocional.

Tener un tiempo de quietud no te da ganar puntos con Dios. No te hace que seas una mejor cristiana. Es que encontrarte con Dios te hace más como Jesús.

Estamos hablando de ser intencionales acerca de cultivar una relación de intimidad con Dios a través de tiempos diarios apartados para estar a solas con Dios en Su Palabra y en oración.

Y ahora permíteme hablar por un momento acerca del propósito de una vida devocional. Y yo quiero enfatizar en esto mucho más que en la mecánica porque pienso que si tú tienes un deseo por esto, vas a encontrar la mecánica. Pero quiero que al final de este programa si todavía no lo tienes, digas, “Esto es algo que debo tener. Esto es algo que quiero tener”.

El primer propósito de una vida devocional es la comunión con Dios. Compañerismo, comunión con Dios. Nosotras fuimos creadas para relacionarnos con Dios. Nosotras fuimos creadas para relacionarnos y tener comunión y amistad.

Moisés le dijo a Dios en Éxodo capítulo 33 “te ruego que me hagas conocer tus caminos para que yo te conozca”. ¿Cómo luce eso? ¿Qué significa tener una íntima relación con Dios?

¿Quieres descubrirlo? Desarrolla compañerismo, comunión con Dios a través de un tiempo diario en Su Palabra y de conocerle a Él. Moisés lo hizo. Y las Escrituras dicen, “Y acostumbraba a hablar el Señor con Moisés cara a cara, como habla un hombre con su amigo”. (Ver Éxodo 33:11)

El propósito de un tiempo de quietud es conocer a Dios, disfrutar a Dios. Es tener devoción ¿sabes de lo que estoy hablando?

Si tú has hecho tu devocional pero no tuviste devoción es porque no experimentaste relación y comunión con Dios. Comunión con Dios es el primer propósito.

El segundo propósito es la purificación de mi corazón y de mi vida. Es un tiempo cuando Dios puede encender la luz de Su Palabra en los rincones y las grietas de mi vida, en las hendiduras de mi corazón, mostrándome cosas que yo no veo acerca de mí misma a menos que Él me lo muestre. “examíname, oh Dios y conoce mi corazón”. Límpiame, lávame. Yo pongo mi vida bajo la sangre de Cristo. Yo recibo tu perdón. Yo he sido limpiada, permito que Dios purifique mi corazón con Su Palabra, el agua que limpia. Este es el propósito de una vida devocional.

Una tercera cosa es la restauración de mi alma. “Él restaura mi alma”. Este mundo es tan ruidoso, tan ocupado. Nos aplasta y en la medida en que le damos a otros en cualquier rol o posición en la que sirvamos, nos gastamos—como vimos a Jesús hacer en ese día de reposo. Necesitamos reponer los recursos, los recursos internos que hemos agotado con la multitud. Es tiempo en Su Presencia que aquieta nuestros corazones, que restaura nuestras almas y calma y aquieta nuestros espíritus.

El propósito número cuatro es instrucción en los caminos de Dios.

Y me encanta ese versículo en el salmo 103 que dice, “A Moisés dio a conocer sus caminos, y a los hijos de Israel sus obras”. Versículo 7. Los hijos de Israel conocían las obras de Dios. Ellos vieron las obras de Dios pero Moisés conoció sus caminos. Él conocía el corazón de Dios.

Yo quiero conocer los caminos de Dios. Yo no solo quiero conocer sus obras. Yo quiero saber lo que Él piensa, como Él siente, lo que Él ama, lo que Él odia. Yo quiero conocer Sus caminos.

¿Tú sabes como Moisés conoció sus caminos? Sentándose en lo alto de un monte lejos del resto de la comunidad, yendo a esa tienda de reunión fuera del campamento donde él se reunía con Dios. Y su rostro estaba radiante por la gloria de Dios.

Hay algunas cosas que podemos aprender en comunidad, pero hay aspectos de conocer a Dios y de caminar con Él en Sus caminos que solo adquirimos al estar a solas con Él, en Su palabra, dejando a Su Espíritu ministrar a través de Su Palabra y enseñarnos sus caminos.

Número cinco es sumisión a Dios y a Su voluntad. Es en este tiempo de quietud, ese lugar de quietud que mi corazón y mi voluntad se alinean con la voluntad de Dios. Mi corazón y mi voluntad se encuentran muy a menudo desalineados con la voluntad de Dios.

Yo recibo esos ajustes espirituales mientras paso esos tiempos en la presencia del Señor, mientras mi voluntad es traída en sumisión con Su voluntad y yo me sumerjo en ese tiempo y veo mi voluntad oponiéndose a Su Voluntad pero llego al lugar donde digo, “Oh Señor, no se haga mi voluntad sino la tuya”.

Número seis: recibo dirección para mi vida, mis responsabilidades, mis relaciones.. Dirección. Escuchamos tantas voces diciéndonos qué hacer, dónde ir. El mundo tiene tantos consejos los cristianos tienen tantos consejos. Pero hay tiempos donde solo necesitamos escuchar Su voz. Nosotras decimos “Señor, necesito dirección. Necesito sabiduría ¿Qué quieres que hagamos en esta situación?”

Yo nunca, nunca, nunca Ilego al final de un día habiendo tachado todo lo que tenía que hacer en mi lista de cosas para hacer. De hecho, esto es imposible en cualquier periodo de veinticuatro horas para mí, lograr completar todo lo que hay en mi lista de cosas por hacer para ese día. Pero aquí hay una verdad liberadora. Darme cuenta que en cada día de veinticuatro horas solo es posible para mí hacer lo que Dios tiene en su lista de cosas por hacer para mí ese día.

Es por eso que debemos llegar antes que Él y decirle, “Señor, dame mis tareas. ¿A cuáles interrupciones en el día de hoy debo decir “no” y a cuáles debo darles la bienvenida?

El salmo 36 versículo 9 dice “En tu luz veremos la luz” Porque en ti está la fuente de la vida; en tu luz veremos la luz. Él da dirección.

Número siete, otro propósito para un tiempo de quietud es la intercesión a favor de otros necesitados. Mientras intercedemos por sus necesidades, las necesidades de aquellos que amamos, las necesidades de aquellos que nos rodean que son tan grandes…

Yo no puedo resolver esas necesidades. Pero yo sí puedo levantarlas delante del trono de la gracia de Dios donde ellas pueden encontrar misericordia y gracia para ayudarlas a ellas en sus tiempos de necesidad.

Y luego el número ocho y este quizás es mi favorito. El propósito de una vida devocional es que nosotras podamos ser transformadas a su imagen.

Yo quiero ser como Jesús. Y pienso que tú también.

Bueno, tú no te pareces a Jesús pasando tiempo en medio de todas las influencias y los aportes de este mundo que te rodea. Leyendo las revistas del mundo los programas de TV, las películas, la música, interiorizando todo esto en tu sistema. Tú te parecerás a Jesús pasando tiempo con Él.

Pablo dijo en 2da a los Corintios capítulo 3 versículo 18: “Pero nosotros todos, con el rostro descubierto, contemplando como en un espejo la gloria del Señor, estamos siendo transformados en la misma imagen de gloria en gloria, como por el Señor, el Espíritu”. Como dijo David en el salmo 27—mientras lo estemos contemplando, seremos transfigurados (es la palabra que se usa allí) a su imagen de gloria en gloria como por el Espíritu del Señor”.

Ocurre esa asombrosa transfiguración, lo cual no es ser diferente en lo externo; es ser transformadas de dentro hacia afuera para que puedas convertirte en una nueva persona como Jesús quien mora en nosotras. Somos transformadas en su imagen de gloria en gloria por el poder del Espíritu Santo.

¿Cómo lo hacemos? En la medida que lo contemplamos a Él, esto es lo que hacemos cuando nosotras abrimos este Libro, esta es la Palabra viva escrita de Cristo. Así que en la medida en que le contemplo en este libro y Él está en cada página de este libro desde Génesis hasta Apocalipsis 21, mientras le contemplo hay algo que está sucediendo dentro de mí que me está transformando en Su imagen.

Yo no sé tú pero yo quiero eso. Yo necesito eso. Y es por eso por lo que yo quiero tener este tiempo.

Carmen: Esta es Nancy Leigh DeMoss recordándonos acerca de la importancia de desarrollar una vida devocional diaria.

Te retamos a leer tu Biblia por 30 días seguidos. Si lees la Biblia por 30 días, vas a desarrollar el hábito que va a alentarte a mantenerte leyendo más allá del reto.

Bueno, mañana Nancy va a estar de vuelta con la parte dos de este mensaje. Escucharas algunas maneras prácticas de eliminar distracciones y desarrollar un hábito de pasar tiempo con el Señor. Por favor acompáñanos en Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leah DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

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