3/18 – Un concurso de belleza nada inocente

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Ester, “Mujer de Dios en el tiempo de Dios”

3/18 – Un concurso de belleza nada inocente

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Carmen Espaillat: Nancy Leigh DeMoss escucha las preguntas de muchas mujeres.

Nancy Leigh DeMoss: ¿Por qué me puso Dios en este matrimonio? ¿Por qué Dios me puso en este trabajo? ¿Por qué Dios me puso en esta comunidad? ¿Por qué me puso Dios en este país, en este lugar, en estas circunstancias? No lo sabemos, pero confiamos en la providencia de Dios y en que Él tiene un propósito en ponernos ahí.

Carmen: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss, en la voz de Patricia de Saladín. Las noticias están llenas de historias sobre las injusticias cometidas en todo el mundo contra la mujer. Esto no es nada nuevo.

Hoy escucharemos sobre una adolescente atrapada en una cultura que no respetaba a la mujer.

Espero que te sientas animada a ver cómo Dios permaneció con ella mientras se movía en ese mundo tan peligroso. Nancy está continuando una serie llamada «Ester, una mujer de Dios en el tiempo de Dios».

Nancy: En estos últimos programas hemos estado en el primer capítulo de Ester, que toma lugar durante el tercer año del reinado del rey Asuero. En este capítulo vemos que la reina Vasti resiste la orden del rey de presentarse en esta fiesta que estaba llena de lascivia y borrachera. Ahora ella ya no está en el trono.

Este primer capítulo tuvo lugar mientras Asuero estaba preparándose para lanzar una guerra ofensiva contra los griegos. El rey no sustituye a Vasti de inmediato, sino que sale a invadir a Grecia, de modo que cuando retomamos el capítulo dos, dice «Después de estas cosas» (versículo 1), en realidad es cuatro años después.

Lo que pasó entre el capítulo uno y el capítulo dos es que el rey sufrió una derrota humillante frente a los griegos y es en ese contexto que llegamos al capítulo dos al versículo uno

Después de estas cosas, cuando el furor del rey Asuero se había aplacado, él se acordó de Vasti, de lo que ella había hecho y de lo que se había decretado contra ella.

Entonces los cortesanos al servicio del rey, dijeron: «Búsquense para el rey jóvenes vírgenes y de buen parecer. Y que el rey nombre oficiales en todas las provincias de su reino para que reúnan a todas las jóvenes vírgenes y de buen parecer en la fortaleza de Susa, en el harén, bajo la custodia de Hegai, eunuco del rey, encargado de las mujeres, y que se les den sus cosméticos. Y la joven que agrade al rey sea reina en lugar de Vasti. Y esto le pareció bien al rey, y así lo hizo» (hasta el versículo 4).

Debemos reconocer que este no era un concurso de belleza ingenuo de «Miss Persia». Estas mujeres están circunscritas al harén del rey. De acuerdo a un historiador antiguo, había unas 400 mujeres allí, o quizás más.

Este era un proceso horrible y degradante. Estas jóvenes estaban acostumbradas a satisfacer la lujuria de este rey lascivo, arrogante, alcohólico e iracundo. Una vez habían estado con el rey, si él no las aprobaba, si no quería que fueran su reina, ellas no podrían casarse jamás.

Se convertían entonces en concubinas y eran confinadas a ser prisioneras en su harén y destinadas a pasar el resto de sus vidas en la soledad; nunca podrían casarse. Esta no era una vida precisamente feliz ni sana.

Ahora, en el párrafo siguiente, empezando con el versículo cinco del capítulo 2, el tono que hemos visto hasta ahora, que es muy secular, muy mundano, muy arrogante, ese tono cambia completamente.

Leemos en el versículo cinco:

Y había en la Fortaleza de Susa un judío que se llamaba Mardoqueo, hijo de Jair, hijo de Simei, hijo de Cis, benjamita, que había sido deportado de Jerusalén con los cautivos que habían sido deportados con Jeconías, rey de Judá, a quien había deportado Nabucodonosor, rey de Babilonia (versículos 5-6).

Desglosemos esto por un momento. Aquí tenemos a Mardoqueo. La Biblia lo identifica como un judío en Susa. Déjenme decirles que hay algo malo con esta imagen. Él está en tierra extranjera.

Los judíos pertenecían a palestina. Aquí está Mardoqueo, judío, en una tierra pagana. No encaja, pero Dios lo va a usar y le va a dar un propósito.

Al igual que Mardoqueo nosotras no pertenecemos a esta tierra. Fuimos hechas para otro lugar. Se llama el cielo. No encajamos aquí en esta tierra, pero Dios quiere usarnos para que seamos de bendición, para cumplir sus propósitos, y para ayudar a traer Su reino a este mundo.

Vemos también que Mardoqueo era de la tribu de Benjamín. ¿A quién más conocen que era de la tribu de Benjamín? Al primer rey de Israel, al rey Saúl.

El bisabuelo de Mardoqueo había sido deportado de Judá por el rey de Babilonia, Nabucodonosor, y Mardoqueo era de la tercera o cuarta generación que había crecido en lo que ahora era Persia. Él vivió en la capital de Susa. Fue puesto allí providencialmente por Dios por razones que él no tenía forma de entender durante ese tiempo.

Él no podía ver. Él no sabía por qué Dios lo había puesto como judío, como extranjero, en medio de este imperio persa. Él no encajaba. Los judíos no encajaban en Persia. No es ahí donde pertenecían, pero Dios providencialmente había colocado allí a Mardoqueo; Él tenía un propósito para su vida.

Podría decirse que posiblemente ustedes no vean, que no sepan; es más, que no podemos ver, no sabemos, todos los propósitos e intenciones que Dios tiene con nuestras vidas en esta tierra. ¿Por qué Dios me puso en este matrimonio? ¿Por qué Dios me puso en este trabajo? ¿Por qué Dios me puso en esta comunidad? ¿Por qué Dios me puso en este país? ¿En este lugar? ¿En estas circunstancias? No lo sabemos, pero confiamos en la providencia de Dios que él tiene un propósito para ponernos allí.

Ahora, el versículo siete nos dice que Mardoqueo:

«…estaba criando a Hadasa, es decir, Ester, hija de su tío, pues ella no tenía ni padre ni madre. La joven era de hermosa figura y de buen parecer, y cuando su padre y su madre murieron, Mardoqueo la tomó como hija suya.»

O sea que Mardoqueo estaba criando a su sobrina huérfana. La había adoptado. La vigilaba. Cuidaba de ella, lo que veremos a medida que sigamos avanzando en el capítulo.

Él cumplió la responsabilidad de un padre hacia una hija; es decir, cuidarla. Es su hija adoptiva. Ester es judía, y los judíos, como veremos, serán una minoría despreciada en el reino.

Dice que ella es joven. Ayer busqué esa palabra en el idioma original, y dice que la palabra «joven» significa doncella. Habla de una muchacha que esté entre la infancia y la adolescencia. Ella era una jovencita, probablemente una adolescente.

Me alegro tanto de que haya mujeres más jóvenes que estén escuchando Aviva Nuestros Corazones todos los días, y me gustaría retar a algunas de ellas a que digan: «Señor, no sé cuál es Tu propósito para mi vida. No sé por qué me hiciste. No sé por qué me pusiste en esta familia, en este tiempo, pero sé que tienes un propósito. Quiero rendirme a ti para cualquiera que sea tu propósito en mi vida».

Vemos que ella es una joven. Vemos que es hermosa. Ese es un detalle pequeño, pero se hace importante. Así es como ella termina en el palacio.

¿De dónde obtuvo Ester su belleza? Dios se la dio. Eso fue parte de la providencia de Dios en su vida.

Ella era huérfana. Tanto su madre como su padre habían muerto. Ella no tenía otra familia que no fuera Mardoqueo, y uno piensa en todas las cosas en la historia de esta jovencita que uno diría que no fueron cosas ideales, cosas que pudieron haberla hecho decir: «No hay esperanza para mí. No valgo la pena».

Si hay una joven que pudiera tener problemas con la imagen de sí misma, aparte de su belleza física, era ella, y aun su belleza física pudo haberle causado problemas de imagen porque ella pudo haber pensado «la única razón por la que me quieren es por mi belleza». Ella era una mujer que tenía muchas razones para no salir adelante.

De modo que con este telón de fondo de la corte real y todos los oficiales del imperio medo-persa, este par, Mardoqueo y Ester, deben haberse sentido terriblemente insignificante, sin oportunidad de influenciar a un rey, y mucho menos a todo un imperio. Según leemos en el primer capítulo, pareciera que Asuero tenía todo el poder, toda la influencia en sus manos.

Así que él solo chasquea sus dedos, y zoom, la reina ya no está; chasquea sus dedos y la gente trae bebidas; chasquea sus dedos, y toda la nación se pone en atención. Él es quien tiene el poder. Pero algo de lo que no se daba cuenta Asuero era de que él, al igual que Mardoqueo y que Ester, todos estaban en manos de un Dios que tiene todo el poder.

Dios tiene todo el poder. Así que aparte de ser insignificantes, resultó que Ester y Mardoqueo iban a jugar un papel vital en la liberación del pueblo de Dios y por lo tanto la continuación de la nación a través de la cual nacería el Mesías. Su simple valentía, su fe y su devoción les permitió ser instrumentos en manos de un Dios soberano que siempre está obrando para cumplir Sus propósitos en este mundo.

Versículo ocho:

«Y sucedió que cuando el mandato y el decreto del rey fueron oídos, muchas jóvenes fueron reunidas en la Fortaleza de Susa bajo la custodia de Hegai; y Ester también fue llevada al palacio del rey, bajo la custodia de Hegai, encargado de las mujeres.»

El rey dio una orden. Traigan a las mujeres. Es uno de los cinco decretos reales hechos por el rey en el libro de Ester.

No sabemos si Ester fue llevada voluntariamente o si fue en contra de su voluntad. He tratado de descifrarlo. He leído este texto una y otra vez al igual que toneladas de comentarios, bueno, tal vez no tantos, pero sí unos cuantos.

No lo sabemos, pero diría, basándome en lo que conocemos hoy sobre Asuero y en lo que sí sabemos del texto, dice que fue llevada, que él hizo un decreto, y yo tendría la tendencia de pensar que ella fue reclutada en contra de su voluntad. Eso es lo que me parece que tiene sentido en este pasaje con todo el resto del pasaje. No sabemos si el rey ejercía autoridad absoluta y negarse o resistirse pudiera haber significado muerte al instante.

No obstante, sea que haya ido por su propia voluntad o que haya sido coaccionada, como pienso que fue el caso, sabemos esto: Sabemos que Dios, en su providencia, trajo lo bueno de lo malo.

Recuerda que Ester no conoce el final de la historia. Nosotras sí sabemos el final de la historia, pero ella no. Trata de ponerte en sus zapatos, en sus sandalias, si es posible, y escucha mientras vemos el versículo ocho.

Y sucedió que cuando el mandato y el decreto del rey fueron oídos [es decir, que todas estas hermosas mujeres debían ser reunidas de todo el reino para participar en una competencia, por así decirlo, para ser la próxima reina], muchas jóvenes fueron reunidas en la fortaleza de Susa bajo la custodia de Hegai; y Ester también fue llevada al palacio del rey, bajo la custodia de Hegai, encargado de las mujeres.

La joven [es decir, Ester], le agradó [es decir, a Hegai, quien estaba a cargo del harén. Ella ganó su favor, y noten esa palabra «favor» porque la verán repetidamente en el libro de Ester.], por lo que se apresuró en proveerle cosméticos y alimentos; le dio siete doncellas escogidas del palacio del rey, y la trasladó con sus doncellas al mejor lugar del harén (versículos 8-9)

Aquí tenemos a esta jovencita adolescente, que llega a este cambio total, inesperado y radical en toda su vida, en todas sus circunstancias. El curso completo de su vida fue alterado radicalmente en un instante.

Pensarás que debió ser suficiente que haya perdido a ambos padres. No sabemos cómo sucedió eso, pero cuando ella era pequeña, perdió a sus padres. Ustedes pensarán: «¿Qué más le puede suceder a esta joven?» y lo que pasa es que tan pronto llega al palacio, rápidamente halla el favor de todo aquel que la conoce.

Acabamos de leer en el versículo nueve que ella rápidamente halló el favor de Hegai, el principal chambelán o eunuco del rey. Si vamos al versículo 15 del mismo capítulo, veremos que ella también halló favor frente a todo el que la veía, y luego en el versículo 17 dice que cuando fue al rey, también halló su favor. Tres veces en este capítulo, ella halló el favor de la gente que la rodeaba.

Ahora, ¿cómo halló ella el favor de las personas y por qué? ¿Qué hacía ella que sobresaliera? Bueno, sabemos que inicialmente fue escogida por su impresionante apariencia física. Ella era bella. Eso dicen las Escrituras, pero pienso que debe haber habido algo más.

No pienso que ella simplemente fuera más atractiva sexualmente que las demás jóvenes. Primero, la mano de Dios estaba en su vida. Dios concede favor.

Pienso sobre el pasaje décadas antes en el libro de Daniel, cuando Daniel fue llevado cautivo al mismo palacio, y en Daniel capítulo uno nos dice que: «Dios concedió a Daniel hallar favor y gracia ante el jefe de los oficiales» (versículo 9). ¿De dónde provino el favor? El favor proviene de Dios.

Dios es el Rey. Dios reina y anula o desautoriza a todos los reyes del universo. Dios le concedió favor a Daniel, y creo que fue Dios quien le concedió favor a Ester porque Dios tenía un plan que era más grande que Daniel, más grande que el rey de Babilonia, más grande que Ester, más grande que el rey Asuero.

Dios tenía un plan para cumplir sus propósitos redentores en este mundo. Daniel era parte de este plan, al igual que Ester. Dios los puso en el palacio y les concedió favor.

Ella halló favor porque la mano de Dios estaba en su vida, pero pienso que hay también otra razón, y es porque ella tenía algo más que belleza física. Ella tenía belleza interior. Ella era una mujer con aplomo.

Mientras leemos el relato completo, vemos que ella es una joven extraordinaria, con un carácter digno de admiración. Su carácter le halló favor. Pienso que ella era una joven encantadora.

Proverbios capítulo 3 nos dice, «La misericordia y la verdad nunca se aparten de ti; átalas a tu cuello, escríbelas en la tabla de tu corazón. Así hallarás favor y buena estimación ante los ojos de Dios y de los hombres» (versículos 3-4).

No se aparten de ti la misericordia y la verdad. Ten un corazón encantador, un corazón piadoso, un espíritu piadoso.

Proverbios capítulo 13 nos dice que, «El buen entendimiento produce favor» (verso 15). Pienso que Ester era una mujer que tenía la cabeza en su sitio. Tenía sensatez, y era Dios quien le permitía ser así. Esa también era la gracia de Dios en su vida, pero les diré algo. Les garantizo que ella no halló favor frente a Hegai y también con el rey y los demás siendo una mujer quejumbrosa, llorona, temperamental, controladora, egocéntrica o regañona. Ese tipo de mujer no halla favor con nadie.

Todo el tiempo recibimos noticias a través de Aviva Nuestros Corazones de mujeres que están pasando por circunstancias duras y difíciles, como Ester cuando estaba en el harén de este rey malévolo y pagano. Hay mujeres que escuchan a Aviva Nuestros Corazones, tal vez algunas de ustedes hoy, que están en matrimonios muy difíciles, en ambientes de trabajo difíciles, ambientes escolares muy difíciles. Vivimos en un mundo malvado y caído, y algunas de estas mujeres, por la forma en que reaccionan a sus circunstancias, pierden el derecho a ganar favor.

Creo que una mujer de Dios puede hallar favor en la peor de las circunstancias si tiene un espíritu encantador, si tiene un corazón piadoso y si tiene un carácter piadoso. Eso es lo que leemos sobre Daniel en ese mismo palacio. Daniel capítulo 6 dice,

«Pero este mismo Daniel sobresalía entre los funcionarios y sátrapas porque había en él un espíritu extraordinario, de modo que el rey pensó ponerlo sobre todo el reino» (versículo 3).

¿Quieres hallar favor delante de Dios y delante de los hombres? Entonces desarrolla un espíritu extraordinario, un espíritu excelente, así como tenía Daniel. Ahora, tener un espíritu excelente no significa que nunca terminarás siendo cautivo, como Daniel o como Ester. Pero significa que Dios podrá obrar en tu vida para lograr sus propósitos cuando tienes ese espíritu excelente.

Pienso que Ester no se dejó influenciar por el espíritu de la gente a su alrededor, sino que se hacía cada vez más y más piadosa, a medida que se desarrollaba la historia. Había algo que se destacaba, algo que era cautivador e impresionante sobre ella, digno de admiración y favor, que iba más allá de su belleza física. Déjenme recordarles que Dios siempre está obrando en todo lugar, aun en el harén de un rey pagano.

Y esto es difícil de entender, ¿no es así? Les digo, no existe ningún lugar donde vivamos o trabajemos o sirvamos o tengamos una función que sea tan oscuro que Dios no pueda estar ahí. Dios está en los lugares más improbables, en tu trabajo secular, en tu familia, en la universidad. Dios es capaz de manifestar su presencia.

Ahora, el versículo 10 nos dice que,

Ester no dio a conocer ni su pueblo ni su parentela, porque Mardoqueo le había mandado que no los diera a conocer. Y todos los días Mardoqueo se paseaba delante del patio del harén para enterarse de cómo estaba Ester y qué le sucedía» (versículos 10-11).

Este es un pequeño paréntesis, tal vez, en este pasaje, pero pienso que vale la pena hacer la observación.

Vemos aquí la relación padre/hija entre Mardoqueo y su hija adoptada, su prima menor Ester, y cómo el rol de padre es instruir, proteger, dirigir y supervisar las vidas de los hijos. La preocupación de Mardoqueo por Ester no terminó cuando ella salió de la casa. Él siguió conectado con ella, lo mejor que pudo. Todavía tenía un sentido de responsabilidad hacia ella.

Ella era su hija. Él la crió como su hija. Déjenme decirles, jovencitas, su mamá siempre será su mamá. Ustedes siempre les importarán a sus padres.

Ahora, ellos no siempre lo harán a la perfección. A veces muestran esa atención de formas equivocadas, pero es propio de un padre preocuparse y cuidar de sus hijos. Era propio de Mardoqueo.

Solo puedo imaginarlo caminando frente a esa corte del harén tratando de averiguar la más mínima noticia. ¿Cómo le va? ¿Qué estará haciendo? Porque, claro está, Ester estaba aislada en ese harén.

Ella no podía salir a hablar con la gente fuera del palacio, pero Mardoqueo era diligente. No era como decir «ojos que no ven, corazón que no siente». Él quiere saber lo que ella estaba haciendo. Él desea estar conectado, y Ester se queda conectada en su corazón.

Mardoqueo le dice a Ester en el momento que ella se va: «No les digas de tu origen». Ahora, no sabemos por qué él dijo esto. Sabemos que había sentimientos antisemíticos en el reino en esos días, y que probablemente lo prudente era que él le diera este consejo, «No les digas de tu origen; no des a conocer a tu propia gente o tu parentela».

No obstante, Ester se sometió al consejo que recibía de Mardoqueo. Continuó siguiendo su consejo, siendo obediente al mismo, aun después de ya no estar bajo su cuidado directo.

Puedo decirles, jovencitas, que he encontrado gran protección y bendición en mi vida como resultado de tomar decisiones, aun como adulta, siguiendo los consejos que mis padres me enseñaron cuando era joven. Algunas de estas cosas, si se las dijera, ustedes dirían, «pero tú eres adulta, toma tus propias decisiones».

Yo tomo mis propias decisiones, y ¿saben lo que decido con mayor frecuencia? Seguir el consejo que recibí de mis padres cuando era joven. De modo que aquí vemos a Ester como una joven que es sumisa. Ella es receptiva. Recuerda lo que se le ha enseñado. Lo pone en práctica una vez llega al punto en que puede hacer lo que ella quiera.

Recuerdo cuando tenía 17 años y mis padres me dejaron ir de Filadelfia al otro lado de los Estados Unidos en California para mis dos últimos años de estudios en la Universidad del Sur de California. No me puedo imaginar cómo me dejaron hacerlo. Ciertamente Dios me protegió, pero quiero decirles que otra cosa que me protegió fue el hecho de que yo escogí, a los 17 años, cuando podía hacer lo que quisiera (podía ir a los lugares que quería; mis padres no estaban ahí para supervisarme), pero Dios me ayudó a tomar las decisiones correctas de acuerdo a lo que mis padres me habían enseñado.

No sé cuántas veces Dios ha protegido mi vida de cosas que pudieron haber sido influencias peligrosas, mortales o engañosas, por haber escogido escuchar el consejo de mis padres. De modo que Ester es discreta. Ella llega al palacio del rey, y no habla sobre su identidad ni su origen. Creo que en parte Dios la bendice y pone su favor sobre ella porque ella escoge permanecer bajo el consejo y la sabiduría que recibió al crecer bajo el cuidado de Mardoqueo.

Carmen: Nancy Leigh DeMoss nos ha estado ayudando a que la historia de Ester cobre vida, recordándonos el suspenso y drama de esta historia. El programa de hoy es parte de una serie llamada Ester: una mujer de Dios en el tiempo de Dios.

Te ayudará a ir más allá de las enseñanzas de escuela dominical sobre una mujer que llegó a ser reina. También te ayudará a ponerte en el lugar aterrador de esta adolescente en un mundo injusto. Lo que es más importante, te ayudará a ver la mano de Dios guiando a Ester a través de cada prueba.

Esta serie te guiará a ti también y te ayudará a aprender más de Su providencia. Si te has perdido alguno de los programas puedes escucharlos en AvivaNuestrosCorazones.com. También espero que te entusiasmes con la guía de estudio que nuestro equipo elaboró, llamada Ester, la reina exiliada. La lectura diaria tomará un tema de Ester, y te ayudará a relacionarlo con tu vida y tu relación con Dios.

Puedes adquirirlo al visitar nuestra página, AvivaNuestrosCorazones.com.

Hemos estado viendo la actitud chauvinista del rey Asuero. Mañana, contrastaremos esa actitud con la visión de Dios de la belleza y el valor de la mujer. Ahora, oremos con Nancy.

Nancy: Señor, te doy gracias porque tú concedes tu favor, y obras aún en las circunstancias más difíciles o improbables. Tu obras te mueves y logras tus propósitos.

Señor, gracias por la influencia piadosa y por las personas que traes a nuestras vidas para entrenarnos, Te pido que nos enseñes y nos muestres cómo vivir Tu consejo. Señor, Te oro por las mujeres que nunca tuvieron padres piadosos, como tampoco influencia o entrenamiento, para que puedan recibirlo de Tu Palabra y puedan vivir en obediencia al consejo de Tu Palabra.

Gracias, Señor, por Tu providencia, por cómo la vemos en esta historia y como estamos aprendiendo a verla en nuestras propias vidas. Gracias, Señor, en el Nombre de Jesús. Amén.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries .

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de Las Américas a menos que se cite otra fuente.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

2/18 – Casada con un alcohólico

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Ester, “Mujer de Dios en el tiempo de Dios”

2/18 – Casada con un alcohólico

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Carmen Espaillat: A Ester le estuvo sucediendo una cosa tras otra, pero Dios estuvo con ella…

Nancy Leigh DeMoss: En Su providencia, Dios tomó el control de una situación trágica, por el bien de Su pueblo y para cumplir el propósito de Su plan redentor. Dios se especializa precisamente en esto.

Carmen: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Si alguna vez te ves tentada a enfocarte en los errores de tu esposo, imagínate si te hubieras casado con un dictador borrachín con varias esposas. Esta es la historia sobre la que Nancy ha venido hablando. Es una historia que nos va a permitir poner nuestra esperanza en Dios sin importar con quien estemos casadas, o como se vea nuestro futuro, o a qué tipo de oposición estemos enfrentando.

Con ustedes Nancy en la Serie de Ester: Mujer de Dios en el tiempo de Dios.

Nancy: Bien, aún estamos en el primer párrafo del libro de Ester, y estamos leyendo el primer capítulo, el cual nos presenta el escenario en donde ella llega a convertirse en una reina.

Hasta ahora hemos estamos viendo que el personaje central es el rey Asuero, o Jerjes;

En este primer capítulo estaremos viendo palabras como mandato, orden, decretos; reyes, reinando sobre, gobernante, grandeza, palacio— y todas esas palabras que implican poder. Este es un hombre que piensa que el es un hombre verdaderamente grande.

Pero es interesantemente, que se nos recuerda que Dios no está en nada de esto. Dios no está en medio de todo ese esfuerzo, de toda esa maquinación; en toda esa intriga.

Ya te puedes imaginar todas estas personalidades tratando de llegar a la mesa del rey, tratando de ser vistos, tratando de ser reconocidos, dándose codazos unos a otros, tratando de llegar a ser alguien en esa tierra. Dios no está en nada de eso; ni en aquel entonces, ni ahora.

Dios habita en las pequeñas cosas, en lo humilde, en los lugares despreciados —en el pesebre donde nació el Hijo de Dios. Es en medio de las pequeñas cosas, en medio de las personas insignificantes y con los humildes de corazón, donde Dios está presente.

El rey Asuero por su lado no tiene conciencia de Dios, ni conocimiento de Dios. Él es el centro de su propio universo, y piensa que él es el centro del universo.

Nosotras hemos visto su autoridad, su arrogancia, sus riquezas, y hoy veremos su uso del alcohol y su ira —que son dos cosas que sobresalen en este capítulo.

Y comencemos leyendo el versículo 7, y aquí nos encontramos en medio de la fiesta más grande en la ciudad capital. Dicen los versículos 7 y 8:

« Las bebidas se servían en vasijas de oro de diferentes formas, y el vino real abundaba conforme a la liberalidad del rey. Y se bebía conforme a la ley, no había obligación, porque el rey así había dado órdenes a todos los oficiales de su casa para que hicieran conforme a los deseos de cada persona».

La razón por lo que esta orden era importante durante esta fiesta de seis meses (más una semana) era que había una ley persa que disponía que cada vez que el rey tomaba una copa, las demás personas tenían que tomar una copa también. Este rey era dado a la bebida, así que él no quería que la gente sintiera que tenía que beber cada vez que él bebía, por lo que esta ley no aplicó específicamente en esta fiesta.

La palabra fiesta, como aparece en este capítulo—la palabra banquete, en algunas traducciones quizás está relacionada a la palabra hebrea que se usa para «bebida». Las dos palabras van juntas.

En el libro de Ester hay ocho referencias a la bebida, y vamos a ver el impacto significativo que el alcohol tenía en la conducta de las personas —produjo un impacto entonces, y aún lo produce ahora. Aun hoy no trae ningún resultado positivo.

Ahora, al llegar al versículo 9, se nos introduce a un segundo personaje a este elenco, y es la reina Vasti. Su nombre significa «una que es deseada» o «amada» Eso es un poco irónico, ¿verdad? Especialmente al ver que la que era deseada se convirtió en una no deseada. Pero ¿Cómo sucedió esto?

Bien, en el versículo 9, «La reina Vasti también hizo un banquete para las mujeres en el palacio que pertenecía al rey Asuero». Ahora, en las fiestas y los banquetes de aquellos días había segregación; es decir los hombres estaban en un lado y las mujeres en otro. En aquellos días las mujeres no entraban a los lugares donde los hombres tenían sus fiestas—eso era contrario a la etiqueta y el protocolo.

Así que la reina Vasti, siendo la reina, está asumiendo y cumpliendo con su rol de reina. Ella está entreteniendo a las mujeres mientras el rey está entreteniendo a los hombres.

Ahora vemos en los versículos 10 y 11 que:

«Al séptimo día, cuando el corazón del rey estaba alegre por el vino, él ordenó a Mehumán, a Bizta, a Harbona, a Bigta, a Abagta, a Zetar y a Carcas, los siete eunucos que servían en la presencia del rey Asuero, que trajeran a la reina Vasti a la presencia del rey con su corona real…»

Estos eunucos eran oficiales en las tareas de la casa del rey, estaban asignados a guardar y a manejar el harem de las mujeres. A menudo eran castrados. No siempre, pero usualmente estos eunucos lo eran. Él envió estos siete eunucos, que estaban a cargo del harem del rey para…

«que trajeran a la reina Vasti a la presencia del rey con su corona real, para mostrar al pueblo y a los príncipes su belleza, porque era muy hermosa. Pero la reina Vasti rehusó venir al mandato del rey transmitido por los eunucos. Entonces el rey se enojó mucho y se encendió su furor en él.»

Así que ya hemos visto la arrogancia de Asuero; y desde la perspectiva humana, creo que toda esta serie de eventos fueron provocados precisamente por su orgullo —el deseo de Asuero en parte era mostrar todas sus riquezas, y por otra parte mostrar todos sus logros.

Recordemos, que leímos en el versículo 4 que por 180 días él estuvo exhibiendo la inmensa riqueza de su reino y el esplendor y la gloria de su majestad. ¿No te suena como un hombre arrogante?

Él está exhibiendo sus juguetes, exhibiendo sus posesiones, exhibiendo sus cosas; y el pecado del orgullo siempre, siempre, siempre lleva a otro pecado. Siempre viene antes de la caída (ver Prov. 16:18).

Por lo tanto, aquí vemos un rey que es inseguro. Tú puede ver esto en la medida en que meditamos en este pasaje. Él tiene un increíble deseo de impresionar a los demás con su poder, su riqueza y su poder, y esto lo lleva a buscar la aprobación de los demás.

Como resultado podemos ver que él es impetuoso. Se deja influenciar fácilmente por las ideas y por las opiniones de los demás. Así, después de seis meses de actividades y todo este despliegue de arrogancia, él decide mostrar lo único que no ha tenido todavía la oportunidad de mostrar —a su reina, a Vasti.

Observen que él está bajo la influencia de alcohol en ese momento, que tiene una influencia negativa en su vida, como ocurre con muchos.

Hay diferencias de opinión sobre lo que el rey estaba demandando exactamente, o de por qué Vasti respondió de la forma que lo hizo. Es seguro asumir —siendo esta una fiesta de hombres; hombres que habían estado bebiendo libremente, donde el alcohol había sido provisto en abundancia por semanas y meses— es seguro asumir que seguramente los hombres estaban en un estado de lujuria y ebrios.

Lo que sí sabemos es que el rey demandaba que Vasti saliera para ser exhibida delante de todos sus oficiales. Sabemos, que en el mejor de los casos, se habría violado la costumbre de mantener a los hombres ya las mujeres separados.

Por alguna razón, Vasti se niega, y observa cómo responde el rey. Él se enfurece. Está furioso.

Es importante destacar, que los reyes persas eran considerados como una deidad. El rey es dios. De manera que Asuero está a cargo de todo —por lo menos así lo cree él. Todo el mundo está asombrado ante él.

Durante seis meses todas las personalidades del mundo le han estado rindiendo pleitesía; se han rebajado ante él; han doblado sus rodillas delante de él: «Sí, señor», rendidos, reverentes. «Sí, su majestad» …Y ahora de repente su esposa dice: «No, su majestad.»

Aquí vemos a un hombre acostumbrado a conseguir todo lo que quiere, el hombre que habla y todo el mundo salta, el hombre más poderoso del planeta, y ahora no puede salirse con la suya. De hecho, ha sido avergonzado delante de la misma gente a quien él ha estado tratando de impresionar durante 6 meses. Él ha sido humillado.

Así que, ¿qué es lo que él hace? Él explota. Su rabia explota. En los versículos 13-14 dice:

« Y el rey dijo a los sabios que conocían los tiempos (pues era costumbre del rey consultar así a todos los que conocían la ley y el derecho, y estaban junto a él Carsena, Setar, Admata, Tarsis, Meres, Marsena y Memucán, los siete príncipes de Persia y Media que tenían entrada a la presencia del rey y que ocupaban los primeros puestos en el reino)»…

Yo no mencioné todos los nombres que aparecen allí, pero había siete nombres de hombres sabios que fueron consultados por el rey también. Ellos eran sus asesores, y consejeros.

Probablemente eran astrólogos. Y aquí dice que eran conocedores de los tiempos. En ese reino. En esa era probablemente consultaban las estrellas y usaban otras formas de adivinación para ofrecer dirección al rey.

Así que el rey les dice a ellos en el versículos15 y 16:

«Conforme a la ley, ¿qué se debe hacer con la reina Vasti, por no haber obedecido el mandato del rey Asuero transmitido por los eunucos? Y en la presencia del rey y de los príncipes, Memucán dijo: La reina Vasti no sólo ha ofendido al rey sino también a todos los príncipes y a todos los pueblos que están en todas las provincias del rey Asuero.»

Nota la palabra todos en este párrafo. «Ella ha hecho un daño no solo a ti, oh rey», pero ella ha hecho mal a «todos los príncipes y a todos los pueblos que están en todas las provincias del rey Asuero.» Eso era cerca de 100 millones de personas. Ella ha perjudicado a todas estas personas al negarse a asistir a su banquete.

«Porque la conducta de la reina llegará a conocerse por todas las mujeres y hará que ellas miren con desdén a sus maridos, y digan: «El rey Asuero ordenó que la reina Vasti fuera llevada a su presencia, pero ella no fue.»Y desde hoy las señoras de Persia y Media que han oído de la conducta de la reina hablarán de la misma manera a todos los príncipes del rey, y habrá mucho desdén y enojo.» (V. 17-18)

Ahora, yo diría que la conclusión a la que ellos llegaron aquí puede ser un poco exagerada. Mientras leo esto pienso que estos funcionarios no son hombres de integridad. Ellos solo quieren decir lo que ellos piensan que el rey quiere escuchar.

Él está furioso. Ellos están respondiendo a su ira. Así que dicen en el versículo 19,

«Si le place al rey, proclame él un decreto real y que se escriba en las leyes de Persia y Media para que no sea revocado, que Vasti no entre más a la presencia del rey Asuero…»

Sal de ella, divórciate, elimínala…

«…Y que el rey dé su título de reina a otra que sea más digna que ella. Y cuando el decreto que haga el rey sea oído por todo su reino, inmenso que es, entonces todas las mujeres darán honra a sus maridos, a mayores y a menores.» (v. 20)

Quisiera hacer algunas observaciones en este respecto. Primero en el versículo 19, en cuanto a la ley de los medas y los persas—esta era una ley que no podía ser revocada. No podía ser revocada ni derogada, ni siquiera por el mismo rey.

Verás, en aquellos días los reyes podían hacer leyes precipitadas. Si ellos lo determinaban.. ¡Wao! ¡Así se hacía! Pero ellos no podían echar estas leyes para atrás; no podían cambiarlas. Aparentemente el pueblo sentía que era mejor que estuvieran gobernados por reyes que hacían leyes precipitadas, pero que por lo menos estas no se pudieran estar cambiando a cada rato.

Así que este hecho viene a ser bastante significativo más tarde en la historia. Ellos están diciendo: «Emite un decreto, una ley de medos y persas que no pueda ser revocada».

De hecho, cuando el rey sale de su estupor y de su borrachera llega a extrañar a la reina, y dice, «¿Dónde está ella?» Y ellos le contestan, «Oh, rey, no puedes traerla de vuelta. Usted firmó una ley, usted firmó un decreto, ella se ha ido». No podría traerla de vuelta después de haber sido emitida esa ley…

Ahora, al ver los consejos que le dan estos hombres sabios al rey, se ve que están animando a los hombres a gobernar en sus hogares como autócratas, como dictadores. Ese es el concepto pagano del matrimonio, el concepto pagano de la autoridad. Estos hombres gobernaban sobre sus esposas como reyes, como autoridades, como autócratas.

¡Qué diferente es esta imagen, esta descripción, del tipo de amor y respeto que debe existir entre un esposo y una esposa, tal y como se enseña en el Nuevo Testamento! A lo largo de este libro de Ester, podemos ver la perspectiva tan diferente que el mundo tiene de los hombres y las mujeres dentro del matrimonio, en cuanto a sus roles. Es tan diferente a lo que enseña el Nuevo Testamento, y todas las Escrituras..

«Esta palabra pareció bien al rey y a los príncipes, y el rey hizo conforme a lo dicho por Memucán. Y envió cartas a todas las provincias del rey, a cada provincia conforme a su escritura y a cada pueblo conforme a su lengua, para que todo hombre fuera señor en su casa y que en ella se hablara la lengua de su pueblo.» (V. 21-22)

Así que estos asesores le dijeron al rey lo que él quería oír. Lo motivaron a actuar precipitadamente. Reforzaron o apoyaron su ego y su comportamiento irracional en lugar de decir lo que el rey necesitaba escuchar en ese momento de estupor.

Él necesitaba una voz que le hablara razonablemente, pero, ¿no es difícil a veces ser honestos con personas como el rey Jerjes, con personas que son autocráticas? Estas personas están en control; son crueles, estas personas están gobernando; tienen el poder. Era difícil ser honesto.

Al pensar en este rey Asuero y lo difícil que fue para las personas el hablarle con honestidad, puedo ver el contraste con el texto de Santiago capítulo 3, que nos habla de la sabiduría que proviene de lo alto, de la sabiduría de Dios. Estos hombres solo le ofrecieron consejo humano.

Pero la sabiduría de Dios, dice, es condescendiente. Está llena de misericordia. Está llena de mansedumbre [véase Santiago 3:17]. Ese es el tipo de sabiduría que viene de lo alto, de Dios, y no la clase de sabiduría que estos hombres le dieron a su rey.

Así que Asuero toma una decisión muy tonta en relación a su reina, y creo que él lo hace bajo la influencia combinada de su arrogancia, el alcohol, y la ira. Cuando ponemos estas tres cosas juntas, tomaremos algunas decisiones realmente estúpidas. Y eso fue exactamente lo que él hizo.

Ahora, esta decisión de desterrar a Vasti, para divorciarse de ella, plantea dos preguntas. En primer lugar, ¿hizo Vasti lo correcto al desafiar la orden de su marido? En segundo lugar ¿es siempre adecuado para una mujer a desobedecer a su marido? No se puede estudiar el libro de Ester sin abordar estas dos preguntas.

En primer lugar, ¿hizo Vasti lo correcto? Bueno, yo solo diré esto: Si estudiamos todos los comentarios (y te voy a ahorrar un poco de tiempo aquí), algunos dicen que sí, y algunos dicen que no. Algunos grandes comentaristas, que van desde Matthew Henry, Charles Spurgeon hasta Warren Wiersbe, y otros —algunos dicen que sí, y algunos dicen «no».

El hecho es que no sabemos por qué se negó a ir, y no sabemos de qué forma se negó. No sabemos acerca de su verdadero carácter. No sabemos acerca de su corazón. No sabemos acerca de sus motivaciones. No sabemos cómo se manejó la situación. Las Escrituras no nos dicen lo suficiente para poder saber.

Creo que es importante recordar que ella era una reina pagana. Ella estaba viviendo sin el conocimiento bíblico que tenemos hoy.

Lo que ella hizo en esta situación es solo una muestra de los varios comportamientos y elecciones controversiales que encontramos en el libro de Ester. No solo esta desobediencia de Vasti, sino también el que Ester fuera al harem de Jerjes.

Hay otras cosas a lo largo de este libro que no pueden justificarse o explicarse sin saber más antecedentes que los que ofrecen las Escrituras. Las Escrituras no nos ofrecen suficiente luz sobre algunos de estos asuntos, por lo que pudiéramos debatir entre lo correcto y lo incorrecto de cada una de ellas. Pero es mejor no sacar conclusiones en asuntos donde realmente Dios no nos muestra todos los hechos.

Lo que sí sabemos es que Dios usó la situación de Vasti para posicionar a Ester en el palacio «para un tiempo como este,» y sabemos que en la providencia de Dios, Él invalidó lo que pudo ser una situación trágica por el bien de Su pueblo y para el cumplimiento de Su plan de redención.

Eso es lo que Dios se especializa en hacer —en tus circunstancias, en tu situación. En Su providencia, Dios es capaz de invalidar incluso la peor de las situaciones. No importa lo equivocado que esté el rey, no importa lo equivocada que esté la reina, Dios es capaz de ir por encima de todo esto por el bien de Su pueblo y para el cumplimiento de Su plan.

Entonces surge la pregunta, ¿es correcto para una mujer que en algún momento desobedezca una orden de su marido? Permíteme decirte algo, si estás buscando una razón para no ser sumisa a tu esposo o a otra autoridad ordenada por Dios, no encontrarás esa respuesta en este pasaje. Querrás hacer un razonamiento, pero no vas a poder encontrar las respuestas aquí.

Mientras la historia se va desarrollando podremos ver en la Reina Esther algunas buenas ilustraciones sobre cómo apelar a una autoridad que ha hecho una mala decisión o algunas elecciones impías, pero no podremos sacar conclusiones sobre el matrimonio y la sumisión basándonos en este pasaje del Antiguo Testamento. Hay otros textos, especialmente en el Nuevo Testamento, que claramente abordan estos temas, y ahí es donde tenemos que ir a buscar esas respuestas.

Por el Nuevo Testamento sabemos que existe un equilibrio entre la autoridad bíblica amorosa y la sumisión respetuosa. También sabemos que hay extremos que deben evitarse; como la agresividad en un extremo y la pasividad en el otro; extremos donde la mujer se convierte en un limpiapiés o el marido se convierte en un dictador abusivo y se enseñorea sobre su esposa .

Sabemos que estos no son los patrones bíblicos que Dios ideó. Debe haber autoridad amorosa y debe haber sumisión respetuosa a la autoridad.

Por lo tanto, si te vas a resistir a los deseos de tu marido, a las directrices de su autoridad, es mejor que estés segura de que no es en referencia a algún asunto de preferencia personal, sino que sea en relación a algo claramente contrario a las Escrituras . Esto es muy importante.

Algunas mujeres nos han llamado o nos han escrito, sobre las cosas que sus maridos quieren que ellas hagan, y dicen: «Eso no lo voy a hacer». Pero es porque no quieren hacerlo. No es porque sea claramente contrario a la Escritura, es solo que no quieren estar bajo la autoridad. O también dicen: «Es que mi esposo no es cristiano».

Realmente no importa. Dios puso a los maridos allí, y les dio un papel de autoridad, así que si vas a desobedecer a sus directrices, es mejor que estés segura que es en relación a algo que está claramente violando las Escrituras.

Y si vas a ir en contra de su dirección, aun en asuntos que sean claramente contrarios a lo señalado en las Escrituras, debes asegurarte de que lo haces con un espíritu correcto delante de Dios —con respeto, con mansedumbre, con un espíritu de humildad— no con un espíritu rebelde, terco, resentido o resistente.

Este pasaje no autoriza a las mujeres a desobedecer a sus maridos. Lo que sabemos es que el Nuevo Testamento enseña que Dios ha ordenado una autoridad y que debemos obedecer y someternos a ella a menos que claramente esta vaya en contra de la Palabra de Dios. Entonces, cuando decimos «no», esto debe ser comunicado con un espíritu manso con un espíritu humilde, no con un espíritu rebelde.

Ahora, déjame regresar aquí por un momento al versículo 16 y los siguientes, donde los hombres sabios del rey hicieron esta gran exageración al dirigirse al rey, ellos dijeron:

“Si permites que Vasti se conduzca de esa forma esto «llegará a conocerse por todas las mujeres y hará que ellas miren con desdén a sus maridos…”

Esto es una exageración obvia, pero el hecho es que otras personas van a ser influenciadas por la forma en cómo nosotras respondamos a la autoridad. Así como me ven responder a mí, así como te ven responder a ti, —ya sea ante una autoridad humana o ante la autoridad del mismo Dios— las personas serán influenciadas.

Yo quiero que mi vida sea una vida de sumisión, una vida que influencie a otras mujeres que me vean y puedan decir: «quiero estar bajo la autoridad de Dios. Quiero obedecer la autoridad».

El corazón del rey está en las manos del Señor. Puedes confiar en Dios aun cuando dicha autoridad tome una decisión que no parezca sabia o que no sea la mejor. Puedes confiar en que Dios está en control, su protección está sobre ti, Dios interviene en tu defensa desde el mismo instante en que te colocas bajo Su autoridad, y cuando demuestras esto colocándote debajo de las autoridades humanas que Él ha puesto en tu vida.

Señor, te ruego que nos des esa clase de sabiduría que es fácil de persuadir, que está llena de mansedumbre y de misericordia, de buenos frutos, y que nos des un corazón de sumisión, un corazón obediente, que nuestras vidas puedan influenciar a los demás a querer obedecer.

Señor, danos esa sabiduría que está llena de mansedumbre, misericordia y buenos frutos. Pon en nosotras un corazón de sumisión; un corazón de obediencia, que nuestras vidas puedan ser de influencia para que otros lleguen a obedecerte.

Danos ese equilibrio. Ayúdanos a saber cuándo hay que decir que sí y cuando que no, y siempre ayúdanos a ser mujeres que viven en obediencia a Tu autoridad máxima, suprema, sobre nuestras vidas. Pido todo esto en el nombre de Jesús, Amén.

Carmen: Nancy Leigh DeMoss ha estado ayudando a ver por qué el libro de Ester es tan relevante aun para nosotras hoy.

Una de nuestras oyentes respondió a nuestro programa anterior. El programa introducía el libro de Ester y tocaba algunos de los temas prácticos que este estudio abarca.

Esta oyente trabaja en una misión y comentó cómo disfrutaba de esta serie sobre Ester, debido a «los hombres y mujeres con los que tiene que relacionarse.» Ella trabaja con adictos, con asuntos emocionales y con personas sin hogar. Esta oyente se da cuenta cuán práctica y confiable puede ser la Palabra de Dios al tratar estos asuntos.

Ya sea que el problema que estés enfrentando sea alcoholismo, ira o temor, encontrarás este estudio de Ester enriquecedor y práctico.

Para ver más recursos como estos puedes visitar nuestra página: AvivaNuestrosCorazones.com.

Hasta ahora no hemos llegado a conocer a Ester, pero llegaremos a conocerla en nuestro próximo programa. En Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance Life Action Ministries…

Toda la Escrituras fueron tomadas de la Biblia de Las Américas a menos que se cite otra fuente.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

1/18 –Tres temas

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Ester, «Mujer de Dios en el tiempo de Dios»

1/18 –Tres temas

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/tres-temas/

Nancy Leigh DeMoss: Aun en este mundo desordenado y loco Dios está ahí, aunque no puedas verlo.

Carmen Espaillat: Esa es Nancy Leigh DeMoss explicando qué los teólogos quieren decir cuando hablan sobre la providencia de Dios.

Nancy Leigh DeMoss: Él siempre está vivo, siempre activo tras bastidores, muchas veces escondido, pero siempre, siempre, siempre, trabajando para el bien de Su pueblo y para Su gloria.

Carmen Espaillat: Este es Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss, en la voz de Patricia de Saladín.

Ya estamos a un mes de la Conferencia Mujer Verdadera para América Latina. Ayúdanos a orar para que la presencia de Dios sea manifiesta en medio de esa reunión de mujeres que vienen desde diversos lugares del mundo.

Ustedes nos han escuchado hablar acerca de True Woman (o “Mujer Verdadera”) la conferencia nacional para mujeres que se llevó a cabo del 9 al 11 de Octubre del 2008 en Chicago. El versículo lema de esta conferencia fue «¿Quién sabe si has venido al reino para un tiempo como este?» eso esta es (Ester 4:14). También es el lema de nuestra próxima conferencia en Santo Domingo.

Ese verso viene de la interesante historia que estamos a punto de explorar. Hollywood no puede ofrecer algo mejor que Ester: Mujer de Dios en el tiempo de Dios.

Nancy Leigh DeMoss: Estoy muy emocionada con el estudio del libro de Ester que he estado haciendo en los últimos años, y también durante estas últimas semanas mientras nos preparábamos para estas grabaciones.

Permítanme ofrecerles un poco de trasfondo. Yo creo que esta historia es muy familiar para la de la mayoría de nosotras. Pero recordarán que Ester era una joven judía que vivía en la capital del Imperio Persa, alrededor de 450 años antes de Cristo.

Aproximadamente 100 años antes, los judíos habían sido deportados de su tierra natal, de Jerusalén a Babilonia, como una disciplina de Dios por su pecado.

Ellos estuvieron cautivos en Babilonia durante 70 años. Luego, después de estos años, el imperio babilónico fue derrotado por los persas, y Dios levantó un rey, un rey pagano, el rey Ciro, quien le dio a los judíos la libertad de ir de vuelta a su tierra natal.

En ese momento 50,000 judíos retornaron a su tierra. Ahora, parecerían ser muchos, pero en realidad eran un pequeño porcentaje de todos los judíos que vivían en ese tiempo en el imperio persa.

El resto de los judíos se quedaron en Persia. Ellos habían vivido allí por generaciones. Habían asimilado la cultura. Y al leer el libro de Ester vemos que muchos comentaristas creen que aquellos que se quedaron en Persia estaban fuera de la voluntad de Dios, que se habían secularizado, y que no estaban buscando a Dios.

Yo creo que eso pudo haber sido cierto para muchos de ellos. Pero aun así Dios tenía un plan para Su pueblo, para la nación judía, y Dios quería traer al Mesías al mundo a través de ese pueblo.

Dios tiene un plan, pero Satanás siempre tiene un contra-ataque. Y en este caso, el plan de Dios fue atacado por un hombre llamado Amán. Amán era enemigo de los judíos. Aprenderemos por qué a medida que vayamos estudiando este libro. Y Amán llega a tomar la segunda posición en esa tierra, la posición de Primer Ministro; Primer Ministro de este imperio.

Y contando con el apoyo del rey, que en ese tiempo era el rey Asuero, Amán toma la determinación de exterminar a toda la raza judía, a toda la población judía.

Como podrás imaginarte, entre los judíos se desencadena una total confusión, «¿Qué hacemos? ¿Qué haremos?» La situación parecía no tener solución.

Pero justo en ese tiempo Dios trae a una joven, una joven, probablemente solo una adolescente, una joven sin un trasfondo que le permitiera llegar a hacer algo grande para Dios, una mujer que saldría de una serie de circunstancias extremadamente difíciles e increíbles. Dios levanta a esta mujer llamada Ester para que sea Su instrumento para salvar al pueblo judío.

Es una historia increíble. Es una historia de valor y coraje. Es una historia de fe. Es una historia de la providencia, del plan y del poder de Dios.

Mientras voy estudiando este libro, me asombra la cantidad de similitudes que hay entre la cultura del imperio persa de hace 2,500 años y la cultura de occidente del siglo XXI.

Estas dos culturas, la del imperio persa y nuestra cultura, están obsesionadas con la riqueza. Podemos observar:

● Alcoholismo

● Poder

● Diversión

● Inmoralidad sexual y promiscuidad

● Exaltación de la belleza física

● Religiones falsas

● Personas malvadas siendo promovidas a grandes posiciones de poder

● Muy poca conciencia de la existencia de Dios y muy pocas personas que realmente creen que hay un Dios que marca una diferencia.

Es un reto para nosotras, como también lo era en el tiempo de Ester, el vivir como una hija de Dios en un mundo que no reconoce a Dios. Y creo que este libro nos ayudará mientras tratamos de hacer eso precisamente.

Ahora, quiero motivarte a través de estas próximas semanas… Nos tomaremos nuestro tiempo con el libro de Ester. No vamos a apresurarnos a través del mismo. Son diez capítulos. Nos tomaremos varias semanas.

Pero quiero motivarte a leer el libro de Ester por tu cuenta. Léelo una y otra vez, como lo he hecho yo en estas pasadas semanas. Cuando lo hagas, quisiera motivarte a buscar tres cosas, tres temas o tres hilos conectores a través del libro de Ester.

Primero verás que se está desarrollando una batalla entre dos reinos. En primer lugar tenemos al reino del hombre, y luego tenemos el reino de Dios.

● El reino del hombre, que es natural.

● El reino de Dios, que es sobrenatural.

● El reino del hombre, que es visible. Corresponde a lo que se puede ver.

● El reino de Dios, que es invisible.

● El reino del hombre que es terrenal.

● El reino de Dios que es celestial.

● El reino del hombre es un reino de oscuridad.

● El reino de Dios es un reino de luz.

● El reino del hombre es temporal. Es vulnerable a ser derrocado.

● Pero el reino de Dios es eterno. Nunca será derrocado.

Como bien le dijera Daniel al rey Nabucodonosor décadas antes:

«El Dios del cielo levantará un reino que jamás será destruido, y este reino no será entregado a otro pueblo; desmenuzará y pondrá fin a todos aquellos reinos, y él permanecerá para siempre.» (Daniel 2:44)

Así que mientras leemos este libro, quiero que estés alerta para ver la batalla entre estos dos reinos: el reino del hombre y el reino de Dios.

Número dos , busca contrastes entre dos tipos de personajes en el libro de Ester. Hay dos tipos de personajes y son tan diferentes como la noche y el día. Uno es el rey Jerjes, o como se le llama en algunas traducciones, el rey Asuero, es la misma persona. El rey Jerjes y Amán, quien era el segundo hombre en poder en la tierra.

El rey Asuero y Amán —ambos representan un tipo de persona y representan el reino del hombre, el reino de oscuridad. Ellos muestran las características de aquellos que pertenecen al reino de la oscuridad. Son hombres malvados.

Ahora, antes de que seamos muy críticas de Asuero y de Amán, tengo que confesar que a medida que he ido estudiando este libro, me he encontrado retratada, mi propio corazón, en Asuero y en Amán. Veo algunas de sus características merodeando allí en la profundidad de mi corazón.

Así que mientras vayas leyendo pídele al Señor que te muestre, «¿Tengo yo características de oscuridad? ¿Se habrán adentrado en mi corazón algunas de las características de estos dos hombres?» Dios expondrá nuestros corazones mientras estudiamos estos personajes.

Ahora, hay dos personajes más muy contrastantes en el libro, y estos son Mardoqueo y Ester. Mardoqueo y Ester —son los otros dos personajes claves. Ellos representan, en un sentido, el reino de Dios. Su historia representa una batalla entre los dos reinos; entre el bien y el mal, entre las fuerzas de Dios y las fuerzas de Satanás.

Ahora, seré franca y admitiré rápidamente que Mardoqueo y Ester tienen sus fallas. No son individuos perfectos y hay mucho debate entre los comentaristas de si ellos eran realmente personas temerosas de Dios. Algunos comentaristas han dicho que ellos estaban totalmente secularizados.

Yo creo que este libro contiene evidencias que nos llevan a pensar que sí, que en efecto se habían secularizado en cierta medida, pero también que ellos tenían un corazón para Dios. Ciertamente ellos no son como Asuero y Amán, y ellos demuestran muchas características piadosas.

De todas formas, la realidad es que los judíos en ese tiempo estaban viviendo en una condición apartada de Dios. Yo creo que eso es lo que hace que esta intervención de Dios, el rescate de Dios y la protección que les provee, sea aún más magnífica, además del hecho de que Dios usa instrumentos imperfectos para llevar a cabo Sus propósitos.

Eso me hace pensar que quizás Dios pudiera usarme a mí también. Él puede. Si creemos que para que Dios nos use tenemos que haber llegado completamente, que tenemos que haber alcanzado la totalidad de nuestra madurez espiritual antes de que Dios nos pueda usar, entonces quizás nunca seamos usadas. Pero Dios escoge, Él elije, Él usa instrumentos imperfectos para llevar a cabo Sus planes.

La realidad es que el hecho de que Mardoqueo, Ester y los judíos estuvieran o no donde se suponía que estuvieran —espiritualmente hablando— ellos eran el pueblo elegido por Dios así como nosotros somos el pueblo elegido por Dios como creyentes.

Y vemos que Dios todavía se preocupa por ellos; Él obra a favor de ellos para protegerlos y para librarlos de sus enemigos. Y Él los usa para mostrar Su poder y gloria a Sus enemigos.

Ten muy presente mientras estudias estos personajes, que Ester no es la heroína de esta historia, Dios es el héroe. Y esa es la tercera cosa que quiero que busques mientras lees el libro de Ester. Busca a Dios. Busquen a Dios en este libro.

Ahora, de manera interesante vemos que Ester es uno de solo dos libros en la Biblia en el que el nombre de Dios no aparece ni una sola vez. El otro libro es, por supuesto, el Cantar de los Cantares. Y algunas se preguntarán, «¿Dónde está Dios en esta historia?»

Pero quiero decirles mientras lo lees, mientras lo estudias, mientras meditas en él, que Dios está en todos lados en esta historia. Puedes ver sus huellas en cada capítulo. Búscalo y lo encontrarás.

Estas son algunas de las cosas que encontrarás mientras buscas a Dios. Encontrarás Su fidelidad —Su fidelidad a Su pacto y a Su pueblo aun cuando ellos eran infieles. Verás el control soberano de Dios sobre cada circunstancia, sobre cada situación y cada asunto del hombre.

Dios tiene el control sobre el rey Asuero y sobre el malvado Amán. Él es un Dios que tiene el corazón del rey en sus manos. Dios siempre tiene la última palabra. Eso es lo que verán en esta historia.

Verás la providencia de Dios. Un diccionario bíblico dice que, «La providencia de Dios es el cuidado continuo que Dios ejercita sobre el universo que ha creado». Esa es la providencia de Dios. Y verás la providencia de Dios en todos lados.

Verás que Dios tiene un plan y que nada puede cambiar el plan de Dios; que Dios librará a Su pueblo. Dios al final llevará a cabo Sus propósitos en este mundo.

Esta historia, al estudiarla, al meditarla, me ha ayudado a reconocer la invisible mano de Dios en mi vida, siempre presente, siempre trabajando.

Y solo quiero recordarte que aun cuando no puedas ver a Dios, cuando no puedas ver lo que Él está haciendo en tu matrimonio, o en tu clase, en tu trabajo, en tu iglesia, en este mundo loco y desordenado; aun cuando no puedas verlo, Dios está ahí. Él siempre está vivo, activo, tras bastidores sin poder ser visto, escondido muchas veces, pero siempre, siempre, siempre, trabajando para el bien de Su pueblo y para Su gloria.

Así que Dios nos dio esta historia increíble inspirada por Él para que nos maravillemos de Su providencia, para que nos maravillemos de la forma magistral en que Dios orquesta y teje cada detalle y las circunstancia de nuestras vidas y del universo entero.

Vamos a leer los versículos 1 y 2 de Ester, capítulo 1:

«Aconteció en los días de Asuero, el rey Asuero que reinó desde la India hasta Etiopía sobre ciento veintisiete provincias, que en aquellos días, estando el rey Asuero sentado en su trono real, en la fortaleza de Susa…»

Detengámonos por un momento y observemos lo que estamos leyendo aquí. Este es el imperio persa. Era un imperio muy vasto que iba desde la India—hoy lo que es Pakistán, en el lado este—, hasta lo que llamamos Etiopía en el oeste. Esta sería la región norte del Nilo, área que incluye hoy día el sur de Egipto, todo Sudán, y el norte de Etiopía—un gran imperio. En ese tiempo había como 100 millones de personas. Este es un gran imperio.

Ahora bien, Susa era la residencia de invierno de los reyes persas. Algunas de sus traducciones dirán «Susán», pero es lo mismo. Susa es como le llama la versión de la Biblia de las Américas. Susa estaba básicamente en el centro del imperio. Hoy día esto es Irán. Allí era donde estaba Susa. Seguramente recordarás que años antes Daniel, y Nehemías algunos años después, sirvieron a reyes en Susa, probablemente en ese mismo palacio.

De pronto verás el nombre del rey que aparece tres veces en estos dos primeros versículos, Asuero, o como puede aparecer en otras traducciones, el rey Jerjes —es el mismo hombre. Asuero era su titulo persa, significa «Alto padre” o «Rey venerable». Era conocido como «Jerjes el Grande». Ese era su titulo griego.

Gobernó sobre el imperio persa desde 486 hasta 465 A.C. Él era el gobernador soberano sobre la mayor parte del mundo conocido de ese tiempo. Sin duda el hombre más poderoso en la faz de la tierra en ese tiempo. Él era orgulloso, era rico y era controlador.

Y este primer versículo nos dice que Asuero reinaba, versículo 2, «Y se sentaba en su trono real».

Él era un hombre que tenía absoluta autoridad. Gran autoridad. Él declaró varios decretos a lo largo de este libro, y esos decretos eran considerados irrevocables. Eran finales. Él se constituía en la última palabra. Nadie podía sobrepasarle. En realidad era como un ‘playboy’ de la antigüedad.

Había una vez un historiador griego llamado Herodoto, quien había nacido alrededor del tiempo en que Asuero fue hecho rey. Así que era casi contemporáneo de Asuero. Y Herodoto describió a Asuero como impaciente, con mal temperamento, y lascivo. Él era conocido en la historia por su temperamento, por sus horribles arranques de cólera y por su crueldad. Él era dado a ejercer el control.

Algunas de las ilustraciones que leí se quedaron en mi mente— solo para darles una idea del tipo de hombre con el que Ester terminó casada. En una ocasión Asuero trató de seducir a la esposa de su propio hermano. Cuando ella no accedió, el terminó practicando incesto con la hija de ella y luego mandó a matar a toda la familia.

Este era un hombre cruel. Era un hombre malvado. Había un hombre de negocios en su reino quien le dio a Asuero el equivalente a $11M de dólares en dinero de hoy día para que fuera a luchar contra los griegos.

Y luego de haberle dado todo el dinero… El hombre tenía cinco hijos que eran soldados. Él le pidió a Asuero que dejara a uno de sus hijos quedarse en la casa con él para que le ayudara. Asuero mandó a cortar a este hijo por la mitad y luego le envió las dos mitades a su padre, con el mensaje: «Toma. Aquí lo tienes ahora.»

● Él era un hombre cruel.

● Un hombre vengativo.

● Este es un hombre que tiene ejércitos.

● Él tiene poder.

● Él tiene autoridad.

● Él tiene riqueza.

● Él tiene influencia.

● Él tiene posesiones.

● Pero hay algo que él no tiene, y es dominio propio.

● Él tiene lujuria por el poder.

● Él es controlado por su temperamento. Ustedes verán su ira surgiendo a través de toda esta historia.

● Él también tiene problemas con la bebida.

Mientras leo sobre Asuero, pienso en aquellas mujeres que nos han escrito a Aviva Nuestros Corazones o en mujeres que entregan sus peticiones de oración durante nuestras conferencias. Algunas mujeres están casadas con hombres parecidos a Asuero—hombres iracundos, hombres crueles y hombres vengativos.

Este estudio será de gran ayuda a la hora de adquirir perspectivas frescas acerca de como Dios obra, mientras piensas sobre hombres, quizás en tu propia vida, u otros hombres que conoces.

Debo decir que algunas de nosotras tenemos algo de Asuero en nuestros corazones. Nos damos cuenta de que luchamos con nuestro temperamento, con asuntos de dominio propio. Puede que el problema no sea tan profundo como el de Asuero, pero seguramente observamos que hay un problema de falta de dominio en nuestras propias vidas.

Mientras uno piensa sobre estos tipos de personas malvadas y difíciles, a veces parecería que ese es el tipo de persona que está manejando el mundo —personas paganas, iracundas y malvadas. A veces parecería que este es el tipo de personas que dirigen nuestras vidas. Hay mujeres casadas con hombres como estos. Hay jefes que son así. Hay instituciones que están siendo administradas por personas así.

A veces en Su providencia Dios permite que sean personas impías las que están a cargo. Necesitamos reconocer eso. Durante esos tiempos nos sentimos como que no podemos hacer nada. Es fácil perder la esperanza o pensar que nunca las cosas van a cambiar.

Solamente tenemos que ver algunas de las personas que están ejerciendo los altos puestos en los gobiernos. Ahí es cuando más tenemos que recordar lo que dice el Salmo 47:7 que Dios sigue siendo el Rey sobre toda la tierra. Dios gobierna. Él reina. Él todavía es soberano. Él está obrando.

Dios es capaz de gobernar aun por encima de los decretos de los hombres malvados.

Ahora hay momentos en que parece que los malvados prosperan, y Dios les permite prosperar por un tiempo. Pero tenemos que recordar que el capítulo final todavía no está escrito. Tenemos que mirar hacia adelante, hacia el final de la historia y darnos cuenta que ellos no durarán para siempre.

En este primer capítulo veremos a Asuero. Parece ser más grande que la vida misma; quiero decir, el está en todos lados. Es tan controlador. Y tú te preguntarás, «¿Dónde está Dios?». Quiero decirles que Dios está ahí, no puede ser visto pero está activo. Él está trabajando todavía desde Su trono.

Así que Asuero es un hombre de gran autoridad. También vemos en este capítulo que tiene gran abundancia y una gran arrogancia. Esto son solo algunas de las palabras que vinieron a mi mente mientras leía el capítulo 1.

Nota el versículo 3:

«En el año tercero de su reinado, hizo un banquete para todos sus príncipes y servidores».

Esta no será la última vez que vamos a leer sobre una fiesta en el libro de Ester. De hecho, hay dieciocho referencias sobre fiestas y banquetes en el libro de Ester. En los primeros tres capítulos veremos que el rey ofrece varios banquetes. Después en los capítulos intermedios verás que Ester ofrece varios también. Y luego en los últimos tres verás a los judíos disfrutando de fiestas y banquetes.

Podemos notar una diferencia palpable entre los banquetes del rey al principio del libro y la fiesta de los judíos al final. Las fiestas del rey que encontramos en los primeros capítulos no tenían nada de significado, mientras que las fiestas de los judíos al final del libro tenían un propósito. Ellos celebraban la salvación que Dios les había brindado.

En las fiestas del rey al principio del libro no encontrarás ninguna referencia -ni siquiera una- al gozo o a la alegría. Ahora, de seguro pensarás que las fiestas debieran estar acompañadas de felicidad y de contentamiento. Pero sabes también que cuando el mundo hace fiestas en realidad no tiene razón para estar feliz.

Las fiestas del rey Asuero no tenían ninguna referencia al gozo o a la alegría; y por el contrario, en los últimos tres capítulos cuando leas sobre las fiestas que los judíos tuvieron al final del libro, verás muchas referencias a felicidad y alegría. Ellos celebraban con contentamiento de corazón porque ellos tenían algo por que celebrar. Veremos más adelante qué era lo que celebraban.

También verás que las fiestas del rey al principio del libro comenzaron con celebración pero terminaron con tristeza. Cuando llegamos al final del libro encontramos que los judíos comenzaron entristecidos pero terminaron con celebración.

Y es que Dios transforma el llanto en alegría para Su pueblo.

Así que vemos en el versículo 3 del capítulo 1 que el rey Asuero ofreció una fiesta para todos sus oficiales y siervos.

«…Estando en su presencia los oficiales del ejército de Persia y Media, los nobles y los príncipes de sus provincias. Y él mostró las riquezas de la gloria de su reino y el esplendor de su gran majestad durante muchos días, ciento ochenta días. (Versos 3-4).»

¿Ves las enormes riquezas? ¿Ves su arrogancia? Él está jactándose.

«Cuando se cumplieron estos días, el rey hizo para todo el pueblo que se encontraba en la fortaleza de Susa, desde el mayor hasta el menor, un banquete de siete días en el atrio del jardín del palacio del rey.» (v 5)

Luego el versículo 6 procede a describir la gran opulencia del palacio y de esta fiesta y de toda su ambientación. Aquí tenemos una fiesta que duró seis meses; una exhibición del poder y de la riqueza que duró seis meses. Y toda la gente importante del imperio vino a la fiesta.

No sabemos si vinieron todos al mismo tiempo, o si vinieron por grupos, pero había gobernadores presentes, los más grandes de la milicia, líderes de negocios, líderes cívicos. Algunos historiadores piensan que esta fiesta fue probablemente ofrecida con el propósito de planear y ganar respaldo para una guerra que Asuero quería llevar a cabo contra los griegos, cosa que de hecho hizo en el próximo capítulo.

Y durante este tiempo él está desplegando toda su riqueza, quizás tratando de probar que tenía los recursos necesarios para llevar a cabo una guerra contra Grecia. El clímax de todo este evento, de estos seis meses, fue un banquete masivo para todo el pueblo en la ciudad capital.

Era una semana de fiesta, una semana de bebida en el ambiente más opulente posible. Puedes notar el orgullo del rey, puedes notar su arrogancia. Él lo tiene todo. Tiene autoridad. Tiene afluencia y es orgulloso. Él quiere que todos vean lo mucho que él tiene.

Bueno, veremos que todo ese orgullo eventualmente fue la causa del rompimiento de su matrimonio porque el orgullo siempre precede la caída. Y aun así, este orgullo de parte de este rey humano fue algo que Dios usó para demostrar Su poder y Su reino, que reina sobre todos los reyes y los reinos de esta tierra.

Carmen Espaillat: Quizás este rey te recuerde a alguien que conoces. O quizás, si quieres ser honesta, te recuerde a ti misma. Espero que permanezcas con nosotras a través de esta serie para que puedas escuchar como Dios usó a este rey tan arrogante para Su propia gloria.

Esta serie se llama Ester: Mujer de Dios en el tiempo de Dios. Nuestro equipo ha creado un estudio de la Biblia inspirado por las enseñanzas de Nancy a través de Ester. Te ayudará a ver elementos de esta historia que quizás nunca hayas pensado antes. También te ayudará a evaluar tus propias acciones.

¿Ves cualidades de este rey en tu vida? ¿Ves algo de Ester? Te ofrecemos un devocional que te asistirá para hacer de esto más que sólo una historia, una parte de tu vida. Visita nuestra página de internet, AvivaNuestrosCorazones.com para que veas los recursos que tenemos disponibles para ti.

Ester se encontró en una situación con la que muchas mujeres se pueden relacionar. ¿Cómo manejas un esposo alcohólico? Eso lo veremos en nuestro próximo programa en Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries. Y quiero ser una mujer verdadera.

Toda las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se cite otra fuente.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

9/42 – Lee la Biblia: Deuteronomio

El Proyecto Biblia

Serie: Antiguo Testamento

9/42 – Lee la Biblia: Deuteronomio

Antiguo Testamento

Mira nuestro video de Lee la Biblia sobre el libro de Deuteronomio, que analiza el diseño literario del libro y su flujo de pensamiento. En Deuteronomio, Moisés da las palabras finales de sabiduría y de advertencia antes de que los israelitas entren en la tierra prometida, desafiándoles a ser fieles a Dios.

Lanzaremos un nuevo video de Lee la Biblia para cada libro de la Biblia en coordinación con nuestro plan de lectura. Si no has leído la Biblia entera anteriormente, o si lo has intentado y te has rendido, te animamos a leer con nosotros. #BibleProject #VideosDeLaBiblia #Introducción Lee la Biblia

En el Proyecto Biblia, hacemos videos animados que exploran los libros y temas de la Biblia. Aquí puedes encontrar todos nuestros videos y recursos por libro, tema o serie de forma gratuita.

https://thebibleproject.com/international/spanish/

Episodio 31 – ¿Es pecaminoso querer morir?

Soldados de Jesucristo

¿Es pecaminoso querer morir?

John Piper Responde

Episodio 31

¡Nuestro episodio semanal número 31 de John Piper Responde!

El Pastor John nos explica

SOBRE NOSOTROS

Es el podcast Ask Pastor John en Español, en la voz de Nathan Díaz. Disponible también en videos.

Nuestra misión es predicar el Evangelio de la gracia de Dios en Jesucristo por todos los medios online, a todo el mundo.

John Piper

Es el fundador y escritor principal de DesiringGod.com y es presidente de Bethlehem College & Seminary. Durante 33 años Piper ha servido como pastor de Bethlehem Baptis Church. Ha escrito más de 50 libros, entre ellos Cinco puntos y Viviendo en la luz: dinero, sexo & poder.

Es uno de los escritores cristianos más reconocidos de las últimas décadas. Su escritura es  caracterizada por un corazón pastoral y un estilo confrontador, pero también alentador. Sus más de 30 años de ministerio están recopilados gratuitamente en artículos y vídeos. Los puedes encontrar en: DesiringGod.org.

El pastor John Piper vive en la ciudad de Minneapolis, Estados Unidos con su esposa Noel. Tiene cinco hijos y catorce nietos.

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5/5 – Ladrones del tiempo

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Primero lo primero

5/5 – Ladrones del tiempo

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Annamarie Sauter: Nancy Leigh DeMoss “¡Cualquier cosa que tengas que hacer hoy, hazlo apasionadamente!”

Nancy Leigh DeMoss: Si es el tiempo de llorar, llora de verdad. Si es tiempo de regocijarse, regocíjate con todo tu corazón. Si es tiempo de trabajar, trabaja con todo tu corazón, con toda tu energía, como para el Señor. Si es tiempo de tomarte un descanso y celebrar, entonces toma un descanso y celebra. Pero cualquier cosa que hagas, si es el tiempo de Dios para eso en tu vida, entra en ese momento a plenitud.

Annamarie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Es muy probable que tengas pestillos en tus puertas, quizás hasta un sistema de seguridad. Es sabio ser precavido y proteger los bienes que te han sido dados. Pero los pestillos y las alarmas no pueden hacer nada para proteger uno de tus recursos más valiosos– tu tiempo.

Nancy te mostrará algunos ladrones del tiempo a medida que ella continúa con la serie llamada, Lo primero es lo primero.

Nancy: Hay una pequeña frase en el Antiguo Testamento que verdaderamente ha sido de mucha utilidad para mí a la hora de determinar la mejor manera para manejar mi tiempo. Es esa frase que dice, “Las zorras pequeñas…arruinan las viñas” (Cantar de los Cantares 2:15). Muchas veces no son las cosas grandes que destruyen el sentido de orden en nuestras vidas, sino que a veces son las pequeñas cosas.

Hemos estado en estos últimos programas estudiando acerca de las prioridades y sobre cómo poner las nuestras en orden y hemos estado haciendo esto con la palabra prioridades (PRIORITIES, en inglés), tomando cada una de estas letras, y agregándole algunas reflexiones y enseñanzas a las mismas que nos ayuden a recordar.

Hemos visto las letras P-R-I-O-R-I-T, y ahora llegamos a la tercera letra “I” de la palabra. Es aquí donde queremos identificar los ladrones del tiempo – las pequeñas zorras. ¿Cuáles son esos ladrones del tiempo que están drenando mi energía, robando mi tiempo, y evitando que yo haga las cosas que son verdaderamente importantes en mi vida?

Necesitamos identificar esos ladrones de tiempo, y entonces – aquí está la parte dura – necesitamos eliminarlos. Deshacernos de ellos. Deshacernos de los desórdenes innecesarios en nuestras vidas – simplificarnos. Y de nuevo, esto no es algo que podamos hacer de una sola vez y para siempre. Es algo que necesitamos hacer de manera regular.

Tengo ciertas gavetas y armarios en mi casa donde las cosas sencillamente tienden a amontonarse. No sé cómo todo llega ahí, pero simplemente llega.

Entonces tengo que pasar por el proceso de reordenar de organizarlo todo. Y así es que necesitamos identificar, en lo que al tiempo se refiere, las cosas que abarrotan las gavetas de nuestras vidas.

Ahora, permíteme sugerirte algunas de las cosas que pudieras tomar en consideración. El Señor tiene que mostrarte cuáles son los ladrones del tiempo en tu vida. Quizás el ladrón de tiempo para la mayoría de los estadounidenses es la televisión.

Yo tomé la decisión hace unos años atrás de siempre que me encontraba sola apagar la televisión de mi casa, no acostumbraba a ver televisión sola. Ahora yo vivo sola. Así que sabía que si estaba con alguna otra persona y nos proponíamos ver algún programa en particular, eso no se convertiría realmente en un ladrón de mi tiempo.

Pero la televisión sí llegó a convertirse en un ladrón enorme de tiempo en mi vida. No era tanto lo que veía en la televisión, sino más bien el hecho de que estaba tomando un tiempo que realmente necesitaba ser invertido en cosas mucho más importantes. La televisión y el entretenimiento pueden ser grandes ladrones del tiempo.

También las novelas. Las novelas toman tiempo en leerse. No sé ustedes, pero yo tuve que tomar la decisión de que si iba a glorificar a Dios en mi vida y si iba a cumplir el propósito para el cual Él me había colocado aquí en la tierra, habría algunas cosas buenas y algunas bastante buenas que simplemente yo no tendría el tiempo de hacer – ciertamente, no el tiempo suficiente para dedicarlo a cosas como estas novelas.

Ahora, a mí me encanta leer. En realidad yo disfruto mucho leer novelas. De vez en cuando, leo una. Pero tengo que tomar decisiones. “¿Es éste el tiempo de mi vida para hacer esto?” “¿O constituye esto, en este tiempo de mi vida, un ladrón de mi tiempo?”

Hoy en día, los correos electrónicos y la mensajería instantánea y otras formas de tecnología se han convertido en ladrones del tiempo para muchas personas . El teléfono, la computadora, el internet, y otros tipos de tecnología. De repente, estas cosas pueden ser herramientas tremendamente útiles. De hecho, el internet puede ser una herramienta muy útil para ayudarte a realizar algunas prioridades que Dios te ha dado.

En ocasiones yo uso el internet para hacer investigaciones sobre material que estoy usando para enseñar a otras mujeres. Puede ser de mucha utilidad, pero también podemos desperdiciar mucho tiempo divagando en nuestras computadoras. Por cierto, entrena a tus hijos para que no permitan que estas cosas controlen su tiempo. Es muy importante que tú los ayudes en la administración del tiempo que ellos dedican como niños a jugar juegos de computadora si en realidad tú quieres que ellos desarrollen buenos hábitos que se lleven hasta su vida de adultos.

Otra cosa que puede ser un ladrón del tiempo es el teléfono – en múltiples formas es una bendición y es un regalo. ¿Pero cuántas horas pasamos en el teléfono en conversaciones que no son significativas? Que no son importantes; no son necesarias. Si es un ladrón de tiempo, entonces disminúyelo. Pídele a Dios que te ayude a controlarlo.

Hay algunas personas que también pueden ser ladronas de tu tiempo . Eso no quiere decir que elimines a esas personas de tu vida. Pero puede ser, que algunas veces, tú necesites decir, “Yo no puedo gastar todo este tiempo haciendo cosas que tú quieres que hagamos juntas porque Dios ha determinado ciertas prioridades en mi vida que yo no estoy cumpliendo, y tengo que poner primero lo primero”.

Las actividades de tus hijos – esas pueden ser ladronas del tiempo. Recuerda, como mamá, tus hijos no tienen que estar involucrados en todos los programas que existen. Ellos no tienen que estar involucrados en todas las cosas buenas que existen y que ellos pudieran estar involucrados. No todo es parte de la prioridad de Dios para tu familia.

Es por eso que tú, junto a tu esposo, necesitan decir, “¿Cuáles son las prioridades de Dios para nuestra familia?” ¿Cuáles son la una, dos o las tres cosas a las que nuestros hijos tienen una mayor inclinación – cada uno de nuestros hijos? ¿Cuáles son las cosas en las que nosotros como padres queremos que ellos se enfoquen y se desarrollen? Ayúdalos a escoger actividades que vayan con ellos por el resto de sus vidas. Cosas que ellos usarán más adelante, quizás para producir ingresos o como una manera de servir o de oportunidades para el ministerio.

Otro ladrón del tiempo son las malas actitudes –el malhumor, la queja, el lloriqueo, y un espíritu malagradecido. Esas cosas socavannuestra energía, nuestra vida y nuestro tiempo, sin necesidad. A veces encuentro que en muchos de mis días pudiera hacer más cosas si no malgastara tanto tiempo quejándome sobre todo lo que tengo que hacer. Pídele a Dios que te ayude a abordar tus tareas con gozo y con la llenura de Su Espíritu Santo. Encontrarás que tu día en efecto se extiende mucho más.

Hay distracciones innecesarias de varios tipos —y es tan fácil desviarse. Es por eso que necesitamos ejercer el dominio propio, ser llenas con el Espíritu Santo, y permitir que Él dirija nuestros pasos. Me he dado cuenta, recientemente, que he tenido que ser más cuidadosa con esto de los ladrones del tiempo porque el ministerio de Aviva Nuestros Corazones me está tomando mucho tiempo. He tenido que decir “no” a otras cosas para las que había tenido tiempo en otras temporadas de mi vida.

Por ejemplo me encanta hacer rompecabezas, por ejemplo. He completado un gran número durante años. Comencé uno no hace mucho tiempo y llegué hasta la mitad– y para mí esa era una manera agradable de relajarme. Mientras trabajaba en ese rompecabezas, me percaté de que, “Este no es el tiempo para mí de estar trabajando en un rompecabezas”. Por más duro que fue, coloqué aquel rompecabezas a medio terminar de vuelta a su caja, y dije, “Habrá algún otro momento cuando quizás sea el tiempo para esto”.

Ahora, mientras hablamos sobre los ladrones del tiempo, permítanme solamente mencionar algo sobre las interrupciones. Algunas interrupciones vienen de parte de Dios, y algunas otras no. Es por eso que necesitamos ser flexible, porque quizás Dios quiera cambiar tu agenda .

Planifica tu día, pero entonces pídele al Señor que dirija y controle estos planes. Aprende a discernir y a ser sabia. Arroja esos “cortos momentos de oración” directo al Señor y dile, “Señor, ¿esto viene de parte Tuya? Esta llamada telefónica, esta oportunidad, esta interrupción que parece ser una emergencia– ¿es verdaderamente importante? ¿Es algo que Tú estás enviando a mi día? Y si es así, yo me voy a detener, y me voy a hacer cargo de esta interrupción”.

Anoche mientras me preparaba para salir de la casa, recibí una llamada telefónica– alguien que quería reunirse para cenar. Tuve que hacer un juicio rápido a la luz de los planes que ya yo tenía para esa noche. “¿Es esto algo que debe ser una prioridad para esta noche?” “¿Es esto una interrupción de parte del Señor, o es esto una distracción?”

En ese caso, sentí— mientras intenté discernir ahí mismo en medio de la encrucijada– de que esto era algo que era de parte del Señor, yo debía aprovechar esta oportunidad. En otra instancia, yo hubiera tenido que decir, “No puedo hacer eso esta noche –por mucho que me hubiese gustado, sencillamente no puedo. Esta no es la prioridad para mí en esta noche”.

Jesús tenía una agenda global: Hacer la voluntad del Padre. Pero al examinar los evangelios, vemos que Sus planes del día-a-día cambiaban constantemente. Él se preparaba para hacer algo. Entonces alguien que tenía una necesidad venía y lo interrumpía. Te vas a encontrar personas que Dios traerá personas a tus caminos que tu no esperas.

Si te mantienes fija en tu plan, en tu agenda, probablemente te vas a perder de mucho de lo que Dios quiere hacer a través de tu vida .

Ahora llegamos, la letra “E” – experimenta y vive este tiempo y este momento a plenitud. Vive a plenitud, entra completamente en cualquier temporada, en cualquier momento en el cual Dios te ha colocado. Eclesiastés dice que, “Hay un tiempo señalado para todo, y hay un tiempo para cada suceso bajo el cielo…” (3:1)

He aquí el consejo. Sea lo que sea que tengas que hacer ahora, hazlo con todo tu corazón. Enfócate; mantente ahí. Si es tiempo de colorear junto a tus hijos, hazlo con todo tu corazón. Permanece ahí, y no estés pensando sobre todas las otras cosas que pudieras estar haciendo con tu tiempo.

No pierdas tiempo viviendo en el pasado. No pierdas tiempo viviendo en el futuro. Tú no tienes el futuro; y tampoco no tienes el pasado; tú tienes este momento.

Y una palabra para ustedes madres: Les quiero advertir en contra de empujar a sus niños rápidamente de una etapa a la otra, en lugar de disfrutar la temporada donde Dios los tiene ahora mismo. Permítanles ser niños mientras son niños. Aun mientras los estás entrenando para ser adultos, disfruta y éntrate de lleno en ese tiempo.

Si es el tiempo de llorar, llora de verdad. Si es tiempo de regocijarse, regocíjate con todo tu corazón. Si es tiempo de trabajar, trabaja con todo tu corazón, con toda tu energía, como para el Señor. Si es tiempo de tomarte un descanso y de celebrar, entonces toma un descanso y celebra. Pero cualquier cosa que hagas, si es el tiempo de Dios para eso en tu vida, entra en ese momento a plenitud.

Pídele a Dios, si eres madres, que te haga una madre gozosa de tener hijos. Yo pienso en ese versículo del Salmo 113 que dice, “Que Él hace habitar en casa a la mujer estéril, gozosa de ser madre de hijos”. (Versículo 9) Permite que Dios te haga una madre gozosa – ya sean tus hijos pequeños; adolescentes; que estén fuera del nido y que aún recibas sus llamadas telefónicas desde la universidad; o que ya tengan sus propios hijos; tú estarás invirtiendo en sus vidas de una manera diferente. Pídele a Dios mientras estés en la etapa que sea, que te haga una mujer de gozo, una mujer que está llena del Espíritu Santo y quién vive plenamente cualquier experiencia que Dios le haya dado en este tiempo .

Annamarie: Esa es Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín, y volverá enseguida con la segunda parte del mensaje de hoy.

Nancy ha estado hablando sobre colocar primero lo primero. Si has estado escuchando Aviva Nuestros Corazones por un tiempo, sabrás que Nancy tiene pasión por dedicar la primera parte de cada día a la oración y a la Palabra de Dios. Es necesario que esto sea lo primero para todas nosotras.

Ella quiere que yo las motive a hacer de la Biblia una prioridad durante este año. Dedícate a leer aunque sea una sección de la Biblia cada día.

Si eres más ambiciosa y quieres leerla aún más, busca algún plan de lectura que te ayude. También puedes obtener “Tu Andar Diario”, la Biblia que podrás leer en un año de tapa a tapa. Lo importante es que estés sumergida en la Palabra de Dios cada día. ¿Te comprometerías a leerla cada vez que la tierra da un giro completo?

Nancy nos ha estado ayudando a reflexionar sobre nuestras prioridades. Ahora es tiempo para el gran final de esta serie.

Nancy Leigh DeMoss: No puedo resistirme. Y tengo que darles dos “S´s” para completar este estudio sobre como ordenar nuestras prioridades. La primera S es la palabra “sabáticos”. Con esto quiero decir que nosotras necesitamos tomar tiempo para desconectarnos –para refrescarnos, para retomar la perspectiva, parareflexionar, para evaluar donde estamos, y reorganizar nuestras prioridades según sea necesario, para hacer ajustes en nuestro itinerario.

A medida que escudriñamos a lo largo del Antiguo Testamento, vemos que Dios nos ha hecho provisión para los días de reposo en nuestras vidas. Dios le dijo a los hijos de Israel que tomaran un día cada semana – un día de siete – como un Sabático, consagrado para el Señor.

El día del Sabat es un regalo que Dios nos ha dado para ayudarnos a mantener nuestras prioridades en orden. Yo sugiero que, antes que buscar un día a la semana, que busques la manera de separar algún tiempo cada día. Pudiera ser solamente algunos minutos entre una cosa y otra para detenerte, para respirar, para reflexionar y para pensar sobre lo que estás haciendo, para pensar sobre las decisiones que estás tomando, solamente detenerte y abastecerte. Recuperar tu perspectiva diariamente, semanalmente, y periódicamente a través del año.

Para eso es que se supone que son los feriados. Esa palabra en inglés Holyday proviene de la frase “días santos”, viene de los días de fiesta del Antiguo Testamento. Por ejemplo, tres veces al año todos los hombres judíos debían ir a Jerusalén y tomar tiempo para un día santo, para observar un día de fiesta.

Había dos propósitos diferentes para esos días; pero uno era sencillamente tener tiempo para respirar dentro del ciclo de la vida y evaluar –para asegurarte que estás conectada correctamente con Dios; para asegurarte que estás cumpliendo correctamente con Su agenda para tu vida. Es importante que tomemos tiempo para respirar.

Cuando te montas en un avión y éste se está preparando para despegar, la azafata del vuelo se acercará y te informará que si el avión pierde oxígeno, hay una mascarilla de oxígeno que caerá justo encima de tu cabeza.

¿Qué dirá la azafata? Ella dirá, “Primero, colocas la mascarilla sobre tu propia cara y respiras, entonces date la vuelta y ayuda a los niños y a otros alrededor tuyo”. Ahora, aquellas de ustedes que son mamás… Si piensan bien sobre esto, su instinto seguramente será ayudar a los niños y a otros primero. Pero el hecho es que: Si tú misma no respiras, realmente no podrás ayudar a tus hijos.

De hecho, no estarás viva para ayudar a tus hijos si tú misma no respiras. No serás de utilidad para otros; serás una carga para ellos.

Echa un vistazo a los tiempos en los Evangelios cuando Jesús viajaba en barco, cuando hacía largas caminatas. Yo pienso que el hecho hoy de que podamos llegar a todas partes tan rápidamente no siempre es bueno para nuestras almas. No siempre es bueno para nuestros espíritus.

Necesitamos tomarnos tiempo mientras tengamos la oportunidad. Cuando llegamos a esos días ó esas temporadas de la vida que están sobrecargadas, habremos almacenado una reserva de gracia para ese tiempo. Ahora, no dejes que pase mucho tiempo entre estos sabáticos. Pudieran ser solamente unos pocos minutos aquí y allá– unos pocos minutos de quietud en tu carro. No te limites a saltar dentro de tu carro para correr a poner un CD o encender el radio. Quizás necesites unos pocos minutos de quietud.

Puede ser que te des cuenta de que no necesitas tanto tiempo sola como crees que necesitas, pero si aprovecha los pocos momentos que realmente tienes cuando los tengas.

Estar en medio de la voluntad de Dios es lo que realmente es refrescante. Así que asegúrate de que estás tomando esos momentos aquí y allá de descanso sabático, para detenerte y ponderar lo que Dios está haciendo en tu vida y lo que Él te está diciendo.

Hudson Taylor, ese gran misionero de la China, llegó a una temporada en su vida donde se ha dicho que él tenía cuatro veces más del trabajo que podía realizar. Y en esa temporada en particular, le dio disentería; él tenía múltiples proyectos. Uno de los trabajadores del campo misionero fue llamado a regresar a casa, así que él tuvo que hacer el trabajo de aquel hombre. Tenía fechas límites de entrega que lo estaban presionando.

Uno de los escritores dijo que al final de cada día, que a veces era alrededor de las dos o las tres de la madrugada, Hudson Taylor se sentaba con su pequeño armonio – su pequeño órgano portátil – y tocaba sus himnos favoritos. Muy a menudo él tocaba este:

Jesús, estoy descansando, descansando, en el gozo que eres Tú; Estoy descubriendo la grandeza de Tu corazón amoroso. 

En su panfleto “La tiranía de lo urgente, Charles Hummel dice,

Si el cristiano está demasiado ocupado para detenerse, para hacer un inventario espiritual, y para recibir sus tareas de parte de Dios, se convierte en un esclavo de la tiranía de lo urgente. Él puede trabajar noche y día para alcanzar mucho de lo que a él mismo y a otros le parece significativo, pero no terminará la obra que Dios le ha entregado para hacer.

Así que pídele al Señor que te muestre cómo tomar sabáticos – descansos sabáticos durante el día, durante la semana y en el curso del año.

Ahora déjame hablarte de otra “S”. Pienso que es muy importante que nos mantengamos sensibles y rendidas al Espíritu de Dios.

A medida que caminamos a través de nuestro día, es tan importante que nos mantengamos sensibles y rendidas al Espíritu de Dios. Permite que sea Dios dirija tu día. Si perteneces a Él y estás comprometida con Él, entonces las Escrituras te dicen, “Mis tiempos están en tus manos” (Salmo 31:15, NIV)

Él es quién controla los tiempos y las diversas etapas de la vida. Dios nunca tiene prisa; Él nunca llega tarde; Él siempre está a tiempo.Así que pídele al Señor al comienzo de tu día que lo dirija, que ordene tus pasos. Entonces, a través del día, ve escuchando; no con una voz audible, sino por el Espíritu que hablará a tu corazón: “Esto es una interrupción que debes evitar; esto es solamente una distracción”.

Pero en otro momento quizás Él te pueda decir: “He aquí alguien que he puesto en tu camino. Quiero que tomes tiempo de lo que sea que estés haciendo para detenerte y escuchar. Toma tiempo para esa persona para ese proyecto que no estaba en tu “listado de cosas por hacer” para el día de hoy.

El Señor realmente es confiable. Confía en Él con relación a las interrupciones. Confía en Él en relación a las oportunidades. Ríndete totalmente a Él. Si hay algo que yo considero que la mayoría de nosotras la mujeres necesitamos hoy en día, es un espíritu de reposo.

No creo que sea tanto un reposo físico lo que necesitamos la mayoría de las veces– a pesar de que quizás pudieras estar atravesando una etapa de la vida en la que necesites descanso físico. Puede ser que estés amamantando un bebé ó estés asistiendo al cuidado de algún pariente anciano. Hay algunos momentos que son simplemente tiempos de agotamiento.

Pero la mayoría de las veces, lo que hace falta es reposo en nuestras almas. Es reposo en nuestro espíritu. Es por eso que necesitamos ser sensibles al Espíritu de Dios– debemos estar sintonizadas con Él; rendidas a Él; atadas a Él; descansando en Él.

Jesús, estoy descansando, descansando, en el gozo de lo que eres Tú.

Si vamos a vivir de acuerdo a estas ideas, de acuerdo a las prioridades de Dios y de Su agenda para nuestras vidas, eso no significa que nuestros días nunca serán agitados. No significa que no habrá mucho más que hacer en el día de lo que de hecho podemos hacer. No significa que nuestras vidas van a ser muy fáciles, o fácilmente controladas o fácilmente gobernadas– ¡a nosotros nos gusta que sean de esta manera! Pero Dios quiere mantenernos en un lugar donde lo necesitemos a Él.

Habrá épocas donde no será fácil descifrar cuáles son las prioridades de Dios para mí en ese momento. Aun cuando sea difícil, necesitamos poner la vista en Él y decir, “Señor, muéstrame Tus caminos. Guíame en Tu Verdad. Enséñame, porque Tú eres Dios mi Salvador, y mi esperanza está en Ti durante todo el día”. (Salmos 25:4-5, parafraseado)

Entonces podremos llegar al final de nuestras vidas, y podremos decir como lo hizo Cristo, “Oh Padre, Yo te glorifiqué en la tierra. He terminado la obra que Tú me diste para hacer” (Juan 17:4, parafraseado).

Annamarie: Si tú deseas decir esas palabras al final de tu vida, necesitas estar bien dirigida y sobre todo decidida en la forma en la que empleas cada día.

Nancy Leigh DeMoss ha estado proporcionando consejos bíblicos y prácticos en la administración del tiempo.

Si te has perdido algunas de estas enseñanzas tan útiles de Nancy, puedes escuchar estos programas al visitar AvivaNuestrosCorazones.com.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries….

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de Las Américas menos que se cite otra fuente.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com