El Bravucón

Alimentemos El Alma

Serie: Para Entrenar un Niño

La Capacitación Infantil Para El Siglo XXI

Michael y Debi Pearl

– Capitulo Quince –

El Bravucón

Volviendo el corazón de los padres a los hijos

Hace tres mil años, un sabio dijo, “instruye (entrena) al niño en su camino y aun cuando fuere viejo, no se apartará de él.” Un buen entrenamiento o instrucción no es solucionar crisis; por el contrario, es aquel proceso que se debe hacer antes de enfrentarlas o de tener que disciplinar a los hijos.
La mayoría de las personas asumen la paternidad por accidente, no lo hacen de manera deliberada o planeada. ¡Imagínese si se construyera una casa de esa manera!
No tenemos que reinventar la instrucción. Existen principios para instruir a los niños, y métodos que han funcionado desde la antigüedad.
Negarle la formación o entrenamiento a un hijo es abandonarlo deliberadamente y es semejante a empujarlo hacia un mar de opciones y de pasiones, sin un barco apropiado ni una brújula.

Este es un libro escrito por Michael y Debi Pearl enfocado en la crianza de los niños. En este caso nos enseñan técnicas sencillas que al ser aplicadas generan resultados inmediatos y aquellos que requieren mas tiempo los podremos apreciar de forma progresiva si estas técnicas se aplican de forma correcta. A través de todas estas ideas podremos tener niños que en un futuro sean hombres y mujeres temerosos y obedientes ante la voluntad de Dios.

Alimentemos El Alma

Agt 14 – La gracia de Dios es suficiente para las madres

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Más allá del tiempo de baño

Agt 14 – La gracia de Dios es suficiente para las madres

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/la-gracia-de-dios-es-suficiente-para-las-madres/

Carmen Espaillat: Erin Davis dice que a veces las mamás pueden ser tentadas a estar descontentas.

Erin Davis: Aquí están las maneras en las que han salido en mi propia vida: mucha fatiga y queja. “Uff, ¿tengo que hacer esto otra vez?” Mucho levantar mis manos, perder la calma, también usar la palabra abrumada, para describir mi vida, más a menudo de lo que uso palabras como, “bendecida, feliz, satisfecha”. “Si no tuviera estos hijos, no estaría tan abrumada.” Oh, estos niños me están desgastando, soy miserable y este error de criar.

Pero 2da de Corintios 12 del 9 al 10 dice, “Y Él me ha dicho: te basta mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, muy gustosamente me gloriaré más bien en mis debilidades, para que el poder de Cristo more en mí. Por eso me complazco en las debilidades, en insultos, en privaciones, en persecuciones y en angustias por amor a Cristo; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.”

Carmen: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Nancy Leigh DeMoss: Uno de los compromisos fundamentales de Aviva Nuestros Corazones y el Movimiento de Mujer Verdadera es animar a las mujeres a ser intencionales en pasar el bastón de la verdad a la próxima generación. Así que piensa sobre el “Manifiesto de la Mujer Verdadera” del cual hemos hablado un sin número de veces en los últimos años en Aviva Nuestros Corazones.

Uno de los principios del “Manifiesto de Mujer Verdadera” es:

Los hijos son una bendición de Dios y las mujeres fueron especialmente diseñadas para ser dadoras y sustentadoras de vida, ya sean sus hijos biológicos o adoptivos y a otros niños en su esfera de influencia.

Así que esta semana estamos hablando sobre el aspecto completo de la maternidad, recibiendo los hijos como una bendición del Señor y el llamado que nosotras como mujeres tenemos de ser dadoras y sustentadoras de vida. Estoy muy emocionada con un libro que una querida amiga ha escrito.

El nombre de esta amiga es Erin Davis. Su esposo es parte del personal de Aviva Nuestros Corazones. Su familia es parte de este ministerio. Erin es la bloguista principal en “Mentiras que las mujeres creen” y tiene un ministerio muy fructífero aquí con las adolescentes. Ella ha escrito este nuevo y estupendo libro, “Beyond Bath time: Embracing Motherhood as a Sacred Role.”

Erin, todo lo que acabo de decir es una gran verdad. Te hace sonar como que eres una mujer muy ocupada y lo eres. Pero el gozo y el enfoque de tu vida en esta temporada, hasta ahora, son esos dos pequeños niños, que Dios te ha confiado a ti y a Jason.

En este libro y en los programas de esta semana, tú has compartido con mucha transparencia sobre el viaje que ha sido para ti abrazar la maternidad. No solamente para sobrellevarla, sino abrazarla como un llamado sagrado, como una función sagrada. Sé que hay puntos de tu recorrido donde muchas de las mujeres que están escuchando, o hijas de las mujeres que escuchan, se identifican.

Es por eso que quiero animar a las abuelas a adquirir este libro, mujeres que han criado hijas, quienes ahora están siendo madres ellas mismas, a obtener este libro y ayudar a divulgar una completa revolución sobre la manera en la que pensamos sobre la maternidad. Así que, gracias por escribir este libro. Gracias por tu compromiso de vivirlo, no perfectamente, como has sido rápida en decirlo. Pero es el compromiso de tu corazón de ver la maternidad desde el punto de vista de Dios. Y estoy sencillamente tan agradecida de que Dios ahora te esté ayudando a ayudar a otras mujeres que desean hacer eso.

Erin: Gracias Nancy.

Nancy: Creo que con el fin de ver la maternidad desde el punto de vista de Dios, como ocurre con otras áreas de la vida, tenemos que abordar las cosas que creemos que no son ciertas. Estamos en esta cultura bombardeada con maneras equivocadas de pensar. De hecho, escribí un libro titulado, “Mentiras que las mujeres creen y la verdad que las hace libres.”

Tú escoges ese mismo concepto al hablar de algunas de las mentiras que las mujeres creen acerca de la maternidad. Hay maneras falsas de pensar. Hay cosas que verdaderamente pueden poner en cautiverio a las mujeres que quieren ser buenas madres. Por ejemplo, una de las grandes mentiras que tú abordas es que la maternidad es un obstáculo para la felicidad. ¿Crees tú que muchas mujeres realmente sienten eso?

Erin: Absolutamente lo creo. De hecho, este capítulo de nuestro libro es de mamás reales que conozco y son historias reales. Ahora, yo no fui donde ellas y les dije, “¿qué mentiras crees acerca de la maternidad?” Debido a la naturaleza de las mentiras, ellas no saben. Pero acabo de pasar mucho tiempo con ellas, escuchando sus historias y escuchándolas hablar sobre la maternidad.

Pasé mucho tiempo orando acerca de eso y traté de exponer las mentiras que fueron el trasfondo de las áreas en las que ellas estaban luchando. Creo que muchas de las mamás sienten que la maternidad es un obstáculo a su felicidad.

Ahora, ellas no están diciendo eso. Si vas donde ellas y les preguntas, “¿es la maternidad un obstáculo para tu felicidad?”, ellas dirían, “no.” Pero ellas están viviendo como si lo fuera, y lamentan esas cosas en sus vidas que piensan que harían su vida mejor si pudieran tenerlas.

Por ejemplo, una mujer en el libro es Victoria. Ella habla de: “Antes de tener un bebé, yo me podía ir de viaje los fines de semana. Podía ser más espontánea. Podía irme de vacaciones y ahora no puedo hacer eso.” Así que ella estaba pensando, “Oh, yo sería mucho más feliz si me pudiera ir de vacaciones. Yo sería más feliz si pudiera ser más espontánea, pero este bebé me impide hacer eso”.

Otra mujer en el libro es mi amiga Jordan, quién tuvo un aborto muy temprano. Ella es muy honesta ante el hecho de que su primera sensación fue de alivio porque ella sintió como que, “¡Vaya! Ese fue un error cercano. Casi tenía mi vida como la quería como para ser destrozada”.

Nancy: Y entonces ella probablemente se sintió culpable.

Erin: Ella se sintió culpable por sentir alivio, por supuesto. Y luego quedó embarazada y llegó a tener un bebé sano. Pero su primer año de maternidad fue como mi primer año de maternidad. Ella se sentía abatida, y se sintió como, “Oh, si yo no hubiera tenido esta bebé sería mucho más feliz”.

Bueno, pienso que muchas de las mamás sienten una versión de eso. “Si yo no tuviera estos niños, yo sería más feliz porque yo podría _____.” Llena el espacio en blanco.

Nancy: Cuando miras a tu alrededor ves un montón de mamás que tienen luchas con esto en términos de descontento, decepción o amargura o simplemente una especie de infelicidad generalizada que es fruto de esta forma de pensar.

Erin: Por supuesto. No es un problema nuevo. En Ezequiel 16:45,48 encontramos a Dios castigando a las madres de Jerusalén por el mismo tipo de sentimiento. El versículo dice: “Eres hija de tu madre que aborreció a su marido y a sus hijos…. Vivo yo, declara el Señor DIOS, que tu hermana Sodoma y sus hijas no han hecho como tú y tus hijas habéis hecho.”

Él está diciendo que estas mujeres son peores que las mujeres de Sodoma. Recordamos a Sodoma. Recibió un castigo de fuego y azufre por causa de su pecado. ¿Y cuál es el pecado de estas mujeres? Amargura y odio hacia sus esposos y hacia sus hijos.

Nancy: Y esto no siempre viene de esta manera tan obvia o tan grande.

Erin: Por supuesto. Rara vez lo es.

Nancy: Puede ser únicamente un trasfondo de resentimiento o descontento. “Estas personas en mi vida, mi esposo, mis hijos, han hecho que mi vida sea más restrictiva; han hecho mi vida más difícil.”

Erin: Aquí están las maneras en las que han salido en mi propia vida: Mucha fatiga y queja. “Uff. ¿Tengo que hacer esto otra vez?” Mucho levantar mis manos, perder la calma, también usar la palabra abrumada para describir mi vida, más a menudo de lo que uso palabras como, “bendecida, feliz, satisfecha.” “Si no tuviera estos hijos, no estaría tan abrumada.” Bueno, si no tuviera estos niños, tampoco tendría realmente muchas cosas maravillosas.

Así que estoy optando por centrarme en eso. Algo que solía pasar en mi casa mucho más a menudo y trato de no dejar que pase tanto como antes, es que, inmediatamente mi esposo entra por la puerta, anuncio, “estoy fuera de servicio”. No puedo manejar ni un minuto más a estos niños. Y el mensaje es, “Oh, estos niños me están desgastando. Soy miserable en este rol de criar.”

Pero si alguien viene y me dice, “¿Tus hijos te hacen feliz?” Yo diría, “Sí, por supuesto. ¿Quieres ver su foto?” Pero, en la realidad, estoy viviendo de manera que si no tuviera a estos niños estaría menos estresada; sería más feliz; mi cuerpo volvería a su versión de los 18 años de edad; todas esas cosas que creo que me harían feliz.

Nancy: Pero el hecho es que hay mucho de la maternidad que es un reto. Y dependiendo de la estación del año y de la vida, puede haber noches de insomnio, niños gritando o niños enfermos, horarios restringidos. Así que no estamos diciendo que si abrazas la maternidad como una función sagrada, todas esas cosas se irán y la vida será más fácil.

Erin: Eso es correcto. La vida no es fácil para los padres. La vida no es fácil si no eres padre. Hay elementos de la paternidad que siempre van a estar ahí, y que pueden ser difíciles de manejar. Pero 2 Corintios 12:9-10 dice:

“Y Él me ha dicho: Te basta mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, muy gustosamente me gloriaré más bien en mis debilidades, para que el poder de Cristo more en mí. Por eso me complazco en las debilidades, en insultos, en privaciones, en persecuciones y en angustias por amor a Cristo; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.»

Nancy: Un momento, espera. Quiero volver a leer ese versículo porque es tan inmenso, no solamente para las madres, porque me habló a mí mientras estabas leyendo. Soy soltera. No tengo hijos. Y es alentador para mí en mi llamado el cual se puede sentir pesado a veces y tiene sus retos. Así que cualquiera que sea tu llamado, cualquiera que sea tu etapa en la vida, aquí está una verdad central de la Palabra de Dios si quieres ser una mujer verdadera de Dios.

Dios le dijo a Pablo: “Mi gracia es suficiente para tí.” Noches sin dormir, niños enfermos, horarios restringidos, lo que sea que está ocurriendo en esta temporada, nunca puedo mantener la casa recogida por más de ocho minutos o menos. “Mi gracia es suficiente para ti.” En este momento, en esta temporada.

Erin: Y Pablo dice, “Estoy contento con las debilidades, insultos, privaciones, persecuciones, angustias. Porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.” Él no está diciendo, “Dios quitó todo eso de mi y se fueron las nubes y los pájaros comenzaron a cantar y todo está maravilloso.”

Pero la cosa acerca de Dios y Su Palabra que es tan extraña y tan difícil de entender, que es un misterio tan grande, es que esas cosas son una bendición ya que nos obligan a depender de Dios. Nos revelan muestra necesidad de Él. Nos revelan su bondad y su gracia hacia nosotros.

Así que si quieres una fórmula para cómo hacer que tu bebé duerma toda la noche, no la tengo. Mi hijo, no dormía toda la noche hasta que tuvo un año y medio de edad. Y si quieres hacer que tu niño se comporte, no sé decirte cómo hacerlo. Pero yo sé que cuando ese bebé no dormía toda la noche, fui presionada hacia la oración de una manera como nunca antes lo había sido porque no lo podía hacer con mis propias fuerzas. Estaba exhausta. Y cuando Elí, mi hijo pequeño, me empuja, me presiona y ya no se qué hacer y no hay manera de que yo pueda tener auto control por mí misma, me presiona hacia Dios en maneras nuevas.

Así que ¿siempre soy feliz como mamá? No, no lo soy. Pero la lección es que la felicidad realmente no es el objetivo final. El camino fácil nos lleva a lugares aburridos. Pero la felicidad. . .

Nancy: Pero algunas de nosotras estamos pensando, “pero me gustaría probar.”

Erin: Te habría gustado probarlo por ti misma. Entiendo eso. Me gustaría caminar por caminos fáciles de vez en cuando. Pero ese niño puede hacer tu vida más difícil. Pero deja de enfocarte en eso. ¿Son un obstáculo para tu felicidad? Tal vez, pero ellos son el camino hacia tantas otras cosas que son mucho más ricas que la felicidad. Así que la mentira es: Mis hijos son un obstáculo para mi felicidad”. Bueno, supéralo. Concéntrate en todas las cosas que ellos hacen para enriquecer tu vida.

Nancy: Y Erin, lo que estás compartiendo es tan crucial, no solamente para las madres jóvenes sino para mujeres, para hombres, para cada uno de nosotros en cada etapa de nuestras vidas. Como digo a menudo aquí en Aviva Nuestros Corazones, cualquier cosa que me haga necesitar más a Dios es una bendición. Es una bendición. Me aferran a Su gracia de una forma que de otra manera no lo haría si no me sintiera tan desesperada, tan necesitada y tan abrumada.

Ahí es que vemos el poder de Dios desplegado de manera tan grande, cuando nuestra debilidad se corresponde con Su gracia, entonces lo vemos, los niños lo ven, las personas a nuestro alrededor lo ven. Ellos saben que somos débiles, pero ven que Él es fuerte. Se convierte en una forma de mostrar su grandeza y el poder de Dios que es realmente de lo que se trata nuestro llamado.

Erin: Enseñamos a nuestros hijos esta canción desde muy temprano. “Sí, Jesús me ama. Somos débiles, pero Él es fuerte.” Y como mamás, eso es tan cierto. Somos tan débiles para cuidarlos bien. Pero Él es fuerte. Él es fiel. Sí, tus hijos son un recordatorio diario de la fortaleza de Dios, o algunas veces en mi casa, o minuto a minuto, a la luz de mi debilidad, ¿cómo me puedo quejar de esto?

Nancy: Te diría, con el fin de contrarrestar las mentiras, tenemos que aprender a aconsejar nuestros corazones conforme a la Verdad. Creo que hay una mamá escuchando ahora mismo que solamente necesita decirlo en voz alta. Los niños pueden estar ahí, alguien más puede estar alrededor, pueden pensar que estás loca, pero solamente di, “Su Gracia es suficiente para mí. Su Gracia es suficiente para mí”.

Erin: En mi casa, frecuentemente pedimos por el fruto del Espíritu. Le digo a mis hijos: “Mami está luchando. Vamos a pedirle a Él , amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, mansedumbre, y dominio propio”. Y cuando mis hijos están luchando, yo soy capaz de decirles, y ellos lo han visto, “no pueden hacer esto por ustedes mismos, chicos”. Así que mamá, cuando te sientas como que vas a explotar, es un momento de aprendizaje no una carga.

Nancy: Ok, hay otra mentira con la cual pienso muchas mujeres luchan, madres o no madres, pero particularmente cuando se trata de la maternidad. Y es que el objetivo primordial de la maternidad es el perfeccionismo, la presión de ser la madre perfecta. ¿Hay alguna mujer que no se sienta así?

Erin: No sé o no la he conocido nunca. Esta es una mentira enorme y la amiga que me lo reveló es una gran mamá. Ella es como un emblema de una gran mamá. Ella tiene cuatro niños, más hijos adoptados. Ella los educa en el hogar. Ella está siempre en calma, siempre está peinada, quiero decir, ella es una mamá perfecta. Cuando la entrevisté para este libro, no tenía ni idea de que esta sería un área en la que ella estaba siendo pulida.

Ella habló de que ella recibe dos mensajes de la cultura. El primero es que sus hijos son una distracción para ella y lo que ella desea. Y lo segundo es, que si vas a ser una madre, mejor cría hijos buenos que se comporten perfectamente y sean perfectos en la escuela. Necesitas tener una casa perfectamente limpia. Necesitas inculcarles esto, esto, y esto. Necesitas hacerles escuchar a Mozart. Tienes que mostrarles tarjetas educativas cuando estén en sus sillas altas. Y así una y otra vez.

Y entonces ella es una mamá, y ella ve el valor del reino en esto. Pero ella está en esta olla de presión donde siente que tiene que hacerlo todo perfectamente. Y ella no lo está haciendo perfectamente. Y entonces ella continúa luchando en su rol.

Nancy: Entonces, ¿qué le dices a esta mamá?

Erin: Pienso que solamente debemos darnos cuenta cuán poco realista es esto. La cultura nos está enviando ese mensaje en todos los ámbitos. Siempre me molestan esas mamás celebridades que están en las portadas de las revistas. “Ella dio a luz hace tres días y mírala ahora en este bikini, completamente absurdo.” Y en algún grado, solamente tenemos que apagar esos mensajes y no dejar que se filtren.

Pero Pablo, otra vez, nos motiva con algunas grandes palabras en la Escritura. Filipenses 3:12 dice: “No que lo haya alcanzado o que haya llegado a ser perfecto, sino que sigo adelante, a fin de poder alcanzar aquello…” ¿Por qué? “Porque Cristo Jesús me hizo suyo”.

Así que la belleza de exponer las mentiras es que, una vez estás consciente de ellas, tienes el poder de hacer algo al respecto. Pero eso no es suficiente. Vas a tener que reemplazarlas con la Verdad de Dios. La Verdad de Dios es, “sí, tú no eres perfecta. Pero sigue adelante porque el perfecto ya te redimió. Y Aquél que comenzó la buena obra en ti la continuará hasta el final. Él no está interesado en la perfección para ti”.

Así que sé fiel de caminar a través de su llamado y de depender de Él. Jesús no te está pidiendo que lo hagas perfecto. Él te está pidiendo que lo hagas bien y que dependas de Él, y esto es todo lo que puedes hacer. Así que cuando comiences a sentir la presión de tener una casa perfecta, un cuerpo perfecto, un matrimonio perfecto e hijos perfectos, sencillamente proclámalo como una mentira—eso es lo que es—y reemplázalo por la Verdad de Dios.

Nancy: Creo que una prima de esa mentira y con la cual tratamos es que la maternidad te hará santa.

Erin: Eso es correcto.

Nancy: Tú o tienes que ser perfecta o la maternidad te hará una mujer piadosa. Y eso es una mentira también.

Erin: Parece opuesto a la intuición colocar esa mentira en el mismo capítulo con estas otras mentiras sobre ser una madre perfecta o de la que la maternidad es un obstáculo para tu felicidad, pero creo que es igual de peligrosa. Estamos en peligro de hacer llegar el péndulo demasiado lejos en la otra dirección. No serás más santa por cada bebé que traigas al hogar. No te da un estacionamiento privilegiado en el cielo tener un montón de hijos. No hay una santificación automática que ocurre por el simple hecho de ser mamá.

Creo que realmente se reduce al derecho de un montón de mamás. Ellas se sienten como que esto es un trabajo duro. ¿Y no ve Dios lo que yo hago? Y se sienten con derecho a cualquier cosa porque están trabajando duro como madres. O quizás no está dirigido a Dios. Quizás está dirigido a sus esposos, probablemente, el caso más común. “¿No sabe él, cuán duro estoy trabajando como mamá? Me merezco un “tiempo para mí”. Me merezco una noche de chicas. Me merezco una casa más grande para tener todo esto. Me merezco esto y esto y esto.” O, “me lo merezco por mis hijos por todo lo que estoy haciendo por ellos”.

Y ciertamente, ellos deben estar agradecidos y esto es algo que tú tendrás que enseñarles. Pero esta actitud de, “me merezco algo”, o de “yo soy más santa de lo que tú eres porque soy una mamá,” o “soy una mejor cristiana porque soy una mamá.” Realmente no tiene sentido cuando lo ponemos frente a la Palabra de Dios. No hay nada en las Escrituras que nos diga que ser una mamá nos va a hacer más santas.

Nancy: De hecho, al contrario, no somos santas. Solamente Dios puede hacernos más santas. Nuestra única justicia, valor o dignidad viene de Cristo. Ahí es donde pienso que la humildad que viene por no ser perfecta como mamá es realmente la misma cosa que puede empujar a una mujer hacia la gracia de Dios y la puede santificar. Es darse cuenta, “no soy santa, no soy perfecta ¡estoy muy lejos de serlo!” Si tú piensas que eres perfecta, una vez tengas niños seguramente te darás cuenta que no lo eres porque ellos sacarán a flote todas las imperfecciones, ¿no es cierto?

Erin: Pienso que la maternidad es el fuego purificador más ardiente en el que he estado. Creo que tenía un concepto más alto de mí misma que lo que debía tener antes de tener hijos. Y esos bebés y sus necesidades solamente exponen ese egoísmo en mí. Cuando mis hijos son desobedientes y actúan como tales, revelan la fealdad de mi propia desobediencia en maneras nuevas. Así que no me están haciendo santa simplemente por ser mis hijos.

Pero el proceso de ser madre, si lo voy a usar como un fuego purificador para empujarme hacia Dios y no para alejarme de Él, sí, tiene una forma de hacer mi corazón más como el suyo.

Nancy: Purifica.

Erin: Cierto.

Nancy: Bueno Erin, quiero motivar a mis oyentes a obtener una copia de tu nuevo libro, “Beyond Bath Time: Embracing Motherhood as a Sacred Role”. Es un gran libro para mamás jóvenes, mamás con niños pequeños, pero también uno para aquellas que quieren ser mamás y mamás más viejas que quieran ser un estímulo para las nuevas mamás. Pero también para todas nosotras que necesitamos ser recordadas de la gracia de Dios y Su suficiencia y de que cuando somos débiles, Él es fuerte.

Y de hecho, si hay algo que me llevaría personalmente de nuestra conversación de hoy, los llevaría hacia aquel versículo, 2 Corintios 12:9, el cual pienso necesita ser no únicamente el lema para las madres, sino para todas nosotras. “Te basta mi Gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, muy gustosamente me gloriaré más bien en mis debilidades, para que el poder de Cristo more en mí.”

Y, Oh Padre, como oro de que tú incentives a las mujeres, a las mamás, tus hijas, en sus roles, nuestro llamado, como quiera que eso se vea. Te damos a ti, elevamos a ti nuestras debilidades, nuestras necesidades, nuestros fracasos, todas las áreas donde nos damos cuenta que no estamos a la altura. Te damos gracias de que no podemos ser perfectas, lo sabemos, pero Cristo es perfecto. Si Él vive en nosotras, entonces somos agradables a ti y Tu Gracia es suficiente para nosotras en cada momento de necesidad.

Así que Señor, ¿derramarías Tú, Te ruego, un bautismo de gracia sobre muchas, muchas oyentes que hoy todas juntas decimos, “Señor, nosotras somos débiles, pero Tú eres fuerte”? Estamos tan agradecidas. Oramos en el nombre de Jesús, amén.

Carmen: Nancy Leigh DeMoss y nuestra invitada, Erin Davis, han alentado a las mamás a seguir invirtiendo en las vidas de sus hijos.

¿Quisieras estudiar la Palabra de Dios más profunda y efectivamente para poder enseñarla a otras mujeres? Entonces este evento es para ti, “Revive 15| Mujeres enseñando mujeres”, Indianápolis, septiembre 25 y 26. Contaremos con la presencia de Nancy Leigh DeMoss, Jen Wilkin y Lauren Chandler, dirigiendo la alabanza.

Si estás interesada en enseñar o hablar a las mujeres uno de tus mayores recursos puede ser aprender de otros que han profundizado en preciosas verdades de la palabra de Dios, únete a Nancy Leigh DeMoss, Trillia Newbel, Andrea Griffin y Paula Hendricks para obtener sabiduría práctica en cómo comunicar más efectivamente las enseñanzas de la Palabra de Dios en tu entorno particular.

Si has estado ahí confundida, desesperada, temerosa, hasta que las palabras de otra mujer te han infundido gracia y esperanza renovada, ahora es tu oportunidad de ayudar a otras mujeres con tus palabras. Ven a escuchar por qué es importante que tú escribas y comprendas lo que Dios ha hecho contigo y cómo puedes hacerlo mejor, “Revive 15| mujeres enseñando mujeres”, Indianápolis, septiembre 25 y 26, acompáñanos, no te lo pierdas.

Carmen: Bueno, después de la llegada del segundo hijo de Erin, ella sintió como si una nube oscura se hubiera presentado sobre su vida. Ella les da consejos prácticos a cualquier persona que esté enfrentando depresión después del parto. Esto será el lunes en Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se indique otra fuente.

Música: Fuente de la vida eterna, Natasha Perez, Nueva Oportunidad ℗ 2014 Natasha Perez

Permisos de publicación autorizados del Ministerio Aviva Nuestros Corazones para Alimentemos El Alma

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

¿Cómo Amar a tu Esposo? – 8

Iglesia Caminando por Fe

Serie: Familias Conforme a las Escrituras

8 – ¿Cómo Amar a tu Esposo?

Juan Manuel Vaz

Juan Manuel Vaz Salvador nació en Barcelona, España. Tras ser salvo, fue creciendo en el conocimiento de la Palabra y finalmente Dios le llamó al ministerio pastoral.

Juan Manuel es el fundador del ministerio ICPF, donde también sirve como pastor en la localidad de Hospitalet, en Barcelona. Además, ha escrito el libro La Iglesia Frente al Espejo.

Actualmente se dedica al pastorado y es conferenciante a nivel internacional.

Entrenamiento Contra Desenfreno

Alimentemos El Alma

Serie: Para Entrenar un Niño

La Capacitación Infantil Para El Siglo XXI

Michael y Debi Pearl

– Capitulo Quince –

Entrenamiento Contra Desenfreno

Volviendo el corazón de los padres a los hijos

Hace tres mil años, un sabio dijo, “instruye (entrena) al niño en su camino y aun cuando fuere viejo, no se apartará de él.” Un buen entrenamiento o instrucción no es solucionar crisis; por el contrario, es aquel proceso que se debe hacer antes de enfrentarlas o de tener que disciplinar a los hijos.
La mayoría de las personas asumen la paternidad por accidente, no lo hacen de manera deliberada o planeada. ¡Imagínese si se construyera una casa de esa manera!
No tenemos que reinventar la instrucción. Existen principios para instruir a los niños, y métodos que han funcionado desde la antigüedad.
Negarle la formación o entrenamiento a un hijo es abandonarlo deliberadamente y es semejante a empujarlo hacia un mar de opciones y de pasiones, sin un barco apropiado ni una brújula.

Este es un libro escrito por Michael y Debi Pearl enfocado en la crianza de los niños. En este caso nos enseñan técnicas sencillas que al ser aplicadas generan resultados inmediatos y aquellos que requieren mas tiempo los podremos apreciar de forma progresiva si estas técnicas se aplican de forma correcta. A través de todas estas ideas podremos tener niños que en un futuro sean hombres y mujeres temerosos y obedientes ante la voluntad de Dios.

Alimentemos El Alma

Ago 13 – Maternidad bajo ataque

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Más allá del tiempo de baño

Ago 13 – Maternidad bajo ataque

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/maternidad-bajo-ataque/

Carmen Espaillat: Erin Davis y su esposo retrasaron el tener hijos porque estaban muy ocupados trabajando en el ministerio de jóvenes.

Erin Davis: Yo creo que hay muchos jóvenes que sienten que lo correcto es no tener hijos para poder tener un ministerio.

Carmen: Pero Dios ha cambiado su corazón.

Erin: El tener hijos es un ministerio.

Carmen: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Nancy Leigh DeMoss: Nuestra invitada esta semana es mi buena amiga Erin Davis. Ella ha sido parte de Aviva Nuestros Corazones y del movimiento Mujer Verdadera por varios años y ella ama al Señor. Ella ama a su esposo, ama a sus hijos y además tiene un don para escribir. Y estoy muy emocionada porque ha escrito su último libro llamado, Más allá del tiempo de baño: Abrazando la maternidad como un rol sagrado (disponible en inglés).

Erin, bienvenida nuevamente a Aviva Nuestros Corazones.

Erin: Gracias a ti.

Nancy: Lo que me gusta acerca de la forma como escribes de este tema, es que lo haces como una mujer joven hablándole a esta cultura y lo que estás diciendo es que el asunto no es realmente: ¿Si es trabajo o no es trabajo? y no es que estas cosas no sean importantes, pero lo que estás diciendo es que miremos esto desde una perspectiva más amplia: ¿Cuáles son mis motivaciones? ¿Cuáles son mis prioridades? ¿Para qué estoy viviendo? Y al pensar en un sentido más amplio, cómo mis decisiones de hoy impactan mi vida a lo largo del camino, cómo impactan la vida de otros, y cómo impactan a las futuras generaciones.

Erin: Seguro, y el enfoque de este libro es para madres porque mis amigas son madres, muchas de ellas son madres a tiempo completo. Y como ellas no tienen la visión de Dios acerca de la maternidad, se están ahogando. Ellas están cayendo en picada, están amargadas, están enojadas, están estresadas. Ellas están siendo privadas del sueño o duermen todo el tiempo. Ellas están realmente, realmente teniendo mucha dificultad.

Ellas son madres, pero no entienden la mentalidad del Reino acerca de la maternidad. Así que, la hora del baño y sándwiches de mantequilla de maní y de transporte compartido y listas de tareas domésticas, todas esas cosas están solo extrayendo o absorbiendo sus vidas.

Nancy: Tú dijiste que escribiste este libro porque necesitabas encontrar por ti misma por qué la maternidad realmente importa.

Erin: Eso es correcto. Todos los libros que he escrito han nacido de mi propia experiencia personal y del trabajo que Dios ha hecho en mí.

No estoy tratando de parecer una madre experta. Ciertamente no lo soy. Pero puedo decir; «mira, yo he estado ahí y estuve luchando también y fui a la Palabra y dije: ¿Dios, qué tienes que decir acerca de la maternidad?»

Eso también, era mucho más profundo de lo que jamás imaginé. Mi perspectiva era que podría encontrar la mujer de Proverbios 31 y que eso sería todo lo que encontraría en la Biblia acerca de la maternidad, y eso para nada es cierto. Él habla acerca de la maternidad una y otra vez, una y otra vez, en este pasaje de las Escrituras donde tú realmente no tendrías la expectativa de que hubiera un mensaje acerca de la maternidad, pero Dios tiene un corazón para la maternidad.

Él tiene un corazón para las madres. Él tiene un corazón para las familias, y Él no piensa que sea poco, Él piensa que es algo grande, realmente grande. Ve a la Palabra de Dios y pídele que te muestre Su visión, Su plan para lo que estás haciendo. Creo que serás muy animada y muy fortalecida para la travesía.

Nancy: Y ha sido todo un viaje para ti. Por las cosas que estás diciendo ahora. Tú no estabas hablando así cuando nos conocimos por primera vez. De hecho, yo estaba contigo cuando estabas esperando tu primer hijo y aún estabas un poco indecisa al respecto… decías las cosas correctas, pero fue un reto para ti abrazar la maternidad como una llamado santo.

De hecho, tú y Jason escogieron no tener hijos en los primeros años de su matrimonio. Cuéntanos un poco acerca de esa temporada.

Erin: Elegimos no tener hijos por siete años de nuestro matrimonio y muchas personas nos presionaron durante esos siete años y nuestra respuesta era que no queríamos tener hijos porque sentíamos gran pasión por el ministerio estudiantil. Sentíamos que eso era parte del sacrificio que teníamos que hacer para ser grandes ministros estudiantiles. Yo pienso que esa idea surgió de diferentes fuentes. Y pienso que estábamos equivocados; pero siento que hay muchos jóvenes que sienten que es correcto el no tener hijos para poder tener un ministerio.

Eso fue realmente un tira y jala en mi corazón. Yo no quería tener hijos para no dejar el ministerio. Lo que no entendía era que tener hijos es un ministerio, y que no estaba renunciando a algo importante para el Señor por tener hijos.

Nancy: Yo no te puedo decir cuántas veces a través de los años se me han acercado mujeres diciendo: «yo quiero tener un ministerio. Yo quiero tener un ministerio como el tuyo. Yo quiero estar enseñando. Quiero estar escribiendo». Solo diferentes cosas que tiene en sus corazones que quieren hacer.

Y yo pienso que esos deseos pueden haber sido puestos por Dios. Pero realmente he tratado de ayudarlas a entender que lo que están haciendo en las casas como ayuda de sus esposos, como madres para sus hijos, eso no es nada menos que un ministerio. Es un ministerio enorme y debemos ser muy cuidadosas de no ponerlo en una caja, y pensar: «esa es mi familia, pero luego, estoy anhelando días donde pueda estar libre para trabajar en el ministerio».

No hay ningún llamado más grande para el ministerio, en la voluntad y en el tiempo de Dios, que lo que tú estás haciendo en este momento con esos dos pequeños que Dios ha puesto en tu casa.

Erin: Y esa es la lección que he aprendido. Mi esposo y yo hemos estado en el ministerio por un largo tiempo y yo tengo el ministerio de hablar y escribir, y los adolescentes eran mi ministerio. Así que he impactado a cientos de adolescentes a través de los años. Pero nada de eso le llega a los tobillos a entregarme cada día que pasa a estos niños.

Si estos hijos -mis hijos- van y crían hijos cristianos y mis nietos van y comparten la fe con sus hijos, ese impacto es aún mayor que el de una joven que fue impactada por una charla que di en un retiro o alguien que leyó un libro que escribí. Impactará su pensamiento por un rato. Sin duda es un ministerio, pero la maternidad es contracultural y no mucha gente está diciendo eso.

Nancy: El asunto con la maternidad es que tú no ves los frutos y las recompensas o las ganancias de inmediato.

Erin: Correcto. Eso es correcto.

Nancy: Todavía estás atada con la hora del baño y los sándwiches de mantequilla de maní y mermelada. Tú tienes que estar en esto a largo plazo y tener una visión a largo plazo para poder verlo con algún propósito.

Erin: Y pienso que esas cosas que son comunes, asumimos que no son santas o no son sagradas o no son de Dios o no están bendecidas por Dios. Es muy fácil para las madres sentir que son el escalón más bajo de la iglesia porque ellas no están haciendo algo nuevo, innovador y emocionante. Pero eso no es verdad.

Yo pienso en el salón de la fe en Hebreos y aquellas personas que se enumeran y a las que se les elogió por su gran fe. Me encanta que al final de la larga lista habla de cómo perseveraron sin ver sus frutos. Ellos tenían una gran fe.

La maternidad es así. Es definitivamente así. No hay muchos frutos por un buen tiempo, pero el hecho de que la maternidad sea algo común, no significa que Dios no la esté usando.

Nancy: No crees que es el enemigo que quiere socavar y debilitar todo el concepto de la maternidad, que es la que está involucrada en pasar el bastón de la fe de una generación a otra. Puedo ver como si Satanás fuera la mente intelectual, tratando de conquistar la cultura, de detener el avance del Evangelio, una gran arma en su arsenal sería hacer que las personas pensaran que la maternidad es algo insignificante.

Erin: Por supuesto. Quiero decir, Satanás es astuto, pero no es tan original. Esto es muy similar a la mentira original que le susurró a Eva: «¿Conque Dios te ha dicho que no se puede hacer eso? ¿Dios realmente dijo eso? El trasfondo es, «Quien eres no es suficiente. ¡Tienes que ser otra cosa! Tienes que estar haciendo algo más con tu vida. Él está reteniendo algo de ti».

Es la misma mentira que las madres están masticando todo el tiempo: La maternidad no es suficiente. No soy suficiente si soy solo mamá.

Yo no te puedo decir la cantidad de gente que tengo cerca, que pregunta: «¿Que tú qué?» Respondo: «Oh, yo solo soy una mamá». Como si se estuvieran disculpando por eso. Es absolutamente significativo que la maternidad esté bajo ataque del enemigo. Y sabemos que Satanás puede socavar a las familias, luego él estaría ganando muchas batallas y muchos frentes. Y si él puede socavar la maternidad, él puede destruir muchas familias.

Nancy: Incluso la forma en que Eva obtuvo su nombre es realmente un homenaje precioso al valor de la maternidad.

Erin: Eso es correcto.

Nancy: Tú piensas en Adán y Eva pecando, tomando la decisión equivocada de comer del fruto prohibido y luego Dios viene al jardín y les da las consecuencias al hombre, a la mujer, a la serpiente, y los vistió.

Vas a través de toda esta escena de gracia, de volver allí, con el hombre y la mujer caídos.

Erin:Esta fue la mejor cosa que he descubierto en la Escritura cuando estaba investigando este concepto de la maternidad. La maldición acababa de ser entregada, y las primeras palabras que salen de la boca de Adán es cambiar el nombre de su mujer a Eva, porque ella sería la madre de muchos, ella daría vida a muchos.

Así que, al principio fue como ¿Qué? ¿Ella lo acaba de echar a perder y tú le vas a llamar dadora de vida? Pero Adán sabía que habría algún tipo de redención. Sí, ella pecó, pero ella iba a ser madre de todos los vivientes.

En la medida en que continué estudiando esto, dije que ese pecado es una canción que deberíamos cantar acerca de Eva, pero sus hijos eran su obra porque ella pasó a tener hijos después de eso. Conocimos la historia de Caín y Abel. Sabemos que no fue perfecta. Pero en el nacimiento de esos hijos, Eva cada vez más decía: «Con la ayuda de Dios, he dado a luz a un hombre». Se puede escuchar el asombro de su voz. «Sí, he pecado, pero Dios me está ayudando a dar a luz a un niño».

Y después del nacimiento de Set se dice, que «en ese momento la gente de la tierra llegó a invocar y llamaba el nombre del Señor». Sí, Eva pecó, pero también Eva hablaba con sus hijos acerca del Señor. No había escuela bíblica de verano. No había pastores de jóvenes, no había eventos para alcance. Adán y Eva eran los responsables de enseñarle a sus hijos acerca del Señor. Y por eso, porque ellos fielmente les hablaban a sus hijos del Señor y les contaban historias del Señor y compartían la importancia de seguir al Señor, las personas en la tierra comenzaron a clamar en el nombre de Dios.

Ella cometió un error pero su nombre dadora de vida es un recordatorio. En el jardín ella perdió tanto, pero no perdió a su esposo, no perdió a sus hijos y no perdió a Dios. Así que, hay algo de redención en ese rol de dadora de vida.

Nancy: Y es la gracia restauradora de lo que Satanás pretende despojarla.

Erin: Absolutamente.

Nancy: Yo pienso que él intentó dejarla sin nada de eso.

Erin: Correcto.

Nancy: Él hubiera querido arruinar su matrimonio, arruinar su vida entera y desde ahí en adelante hubiera querido arruinar la vida de todos los demás.

Erin: Seguro.

Nancy: Pero es aquí donde entra la gracia; y parte de esa provisión de la gracia redentora, justo en el jardín, es que todavía es llamada y capacitada por Dios para nutrir y ser dadora de vida.

Erin: Y para Eva esto no fue fácil. Y parte de la maldición de Eva fue que daría a luz con dolor. Y sus niños probablemente actuaban como los míos. Pero cada carita era un recordatorio de que la redención era posible y de que Dios tiene un plan para la redención. No todo se detuvo en el jardín con la mordida de la manzana, su familia continuaría.

Y nosotros aún hoy estamos hablando de Eva. Por generaciones y generaciones y generaciones y todavía se habla de su historia. ¿Por qué? ¿Porque ella pecó? Sí. Pero también porque ella dio vida.

Nancy: Y ni hablar del hecho de que a través del tercer hijo Set finalmente vino Cristo.

Erin: Eso es correcto.

Nancy: . . . el Mesías, el que haría una herida mortal a la serpiente y compraría nuestra salvación.

Así que fue a través de su disposición de dar vida, de abrazar el llamado de la maternidad, por lo que en definitiva estamos sentadas aquí hoy siendo seguidoras y amantes de Cristo. Es a través de esa línea que Dios proveyó salvación en la persona de Cristo.

Erin: Y así es como es con la maternidad. Pienso que muchas madres piensan que la meta de la maternidad es criar muchachos que sean buenos, que se comporten bien. Si tú tienes el primer plano de la maternidad, yo tengo noticias para ti: ellos no siempre se van a comportar bien y eso no significa que eres un fracaso como madre. Tú no siempre te vas a comportar bien y eso no significa que eres un fracaso como madre. Tienes que tener una visión de largo alcance.

¿Qué pasaría si tus hijos clamaran en el nombre del Señor? ¿Y después qué pasaría si sus hijos clamaran en el nombre del Señor? ¿Y qué pasaría si sus hijos clamaran en el nombre del Señor? ¿Cuántas personas serían impactadas por todos esos hijos sobre los cuales derramaste sabiduría, de los que has sido dadora de vida y que van a ser sal y luz en este mundo oscuro?

Tú no puedes pensar en esto como: «¿Puedo pasar el día sin perder la calma?» Tú tienes que pensar en esto como: «¿Cuál es mi potencial en el ministerio a largo plazo?» Eso fue lo que Eva pudo hacer y es una linda historia de redención y restauración y la belleza de dar vida.

Nancy: Y no es una historia con excesivo romanticismo.

Erin: Seguro.

Nancy: Porque como lo señalaste anteriormente, en Génesis, vemos el dolor de dar a luz, de criar hijos, y de saber que la maternidad implica sufrimiento.

Erin: Eva fue la primera mujer que sepultó a su hijo. De modo que, Eva conoció el dolor de la maternidad que muchas de nosotras no conoceremos. En un grado mayor, Eva conoció el dolor de la maternidad pero, la historia no se detiene ahí.

Nancy: Y pienso que es un recordatorio de que la maternidad no es tan traumática pero sí difícil, y eso no viene por naturaleza a criaturas caídas. Me recuerda el pasaje de Tito capítulo 2, que dice que parte de la consejería es el proceso de discipulado de mujeres más maduras a mujeres más jóvenes para enseñarlas a amar a sus hijos. Ahora, eso implica que eso no viene por naturaleza, que eso es algo que tenemos que aprender y que puede ser aprendido.

Erin: Este pasaje me alienta tanto. De hecho, yo dirijo un grupo de madres en mi iglesia y hemos estado enfocándonos en ese pasaje por meses y meses.

Yo fui tan liberada al aprender: «¿Oh, se supone que eso me debe ser enseñado? ¿no se supone que yo deba saber cómo amar a mis hijos y cómo amar a mi esposo?»

También dice que estemos felices en la casa. No se supone que salga del hospital y de repente sepa cómo ser feliz por todo lo que pasa en mi vida. Esas son cosas que debo aprender.

¿Y cuál debería ser mi curriculum o carta de presentación? La Palabra de Dios enseñada por mujeres maduras que estén dispuestas a enseñarme.

Esto es un tremendo alivio, que no estoy supuesta a saber automáticamente como ser una gran madre, cómo sentirme de maravilla acerca de ello y cómo mantener mi matrimonio durante la maternidad, sino que esas son cosas que me pueden ser enseñadas a través de la Palabra de Dios.

Nancy: ¿Y cuáles son de las cosas que Dios ha usado en tu temprana experiencia como madre (y tu libro se enfoca especialmente en madres con niños pequeños), cuáles son algunas de las cosas que Dios ha usado para animarte y darte gracia en ese viaje y ayudarte a abrazar la maternidad como un llamado santo?

Erin: Bueno, yo me involucré casi inmediatamente con MOPS, que es un acrónimo para madres de niños que están en preescolar. Es un ministerio nacional que se enfoca en entrenar y equipar a las madres. Y realmente hice una conexión ahí. También, comencé un grupo de madres en mi propia iglesia y esas mujeres realmente han sido de gran influencia para mi vida.

Pero también, el tener hijos me hizo darme cuenta de mi necesidad de pasar tiempo o compartir con personas que no son como yo. Amo el pasar tiempo con mis amigas que son madres, empujando nuestros coches, pero todas tenemos los mismos asuntos y ninguna de nosotras está más allá del camino. Pero he sido verdaderamente intencional en pasar tiempo con madres que tienen hijos un poco mayores, y también he invitado a mi casa a madres que tienen niños menores.

Para mí una de las cosas favoritas es invitar familias a nuestra casa una mañana cualquiera para comer unos pancakes-«vengan en sus pijamas» y pasamos un rato. De modo que esto realmente profundiza mis relaciones en muchas formas.

Ahora, esto necesita esfuerzo de mi parte porque esas cosas ahora no son tan naturales como quizás pasaba en generaciones anteriores, donde las madres, abuelas, tías y primas estaban todas en áreas próximas. Yo tengo que hacer el esfuerzo.

Yo literalmente me conecté en línea y busqué grupos de madres. Encontré varios de ellos; llamé y eso es mucho trabajo. Toma trabajo el mantener amistades y comenzar nuevas amistades y todo lo demás. Pero ha sido mi tabla de salvación en este tiempo pasar tiempo con otras personas que están en esta etapa de la maternidad y recoger todo lo que pueda de ellas.

Nancy: Estoy pensando en una madre joven que está escuchando este programa y ella está pensando: bueno, yo no soy una oradora, no soy una escritora. Yo no soy tan brillante, tan talentosa o algo como Erin- ella debe ser una súper mujer. Yo estoy aquí ahogándome. Tengo muchas luchas, no puedo dormir. A duras penas puedo recordar mi nombre. El pensamiento de levantarse y salir y hacer una cosa más, en ese intenso trabajo de ser madre, parece ser abrumadora.

Erin: Seguro, lo es.

Nancy: Ayúdala. Motívala.

Erin: Ella tiene que poner un pie delante del otro y tiene que encontrar la manera de conectarse quizás con otras madres; pero por supuesto, cuesta trabajo. Cuando estás en los primeros años, el simple hecho de salir de la casa es mucho esfuerzo. Es un gran esfuerzo para mi familia, pero vale la pena.

La maternidad puede ser muy, pero muy aislante. Hay una temporada cuando el bebé está recién nacido, en la que las personas pasan y te dejan alguna comida y todo tipo de cosas y después desaparecen y tú estás sola. Nuestra cultura tiende a pensar, «ese asunto de los bebés es muy privado y no deberíamos llamar, deberíamos darle su espacio y no debemos interferir». Así que la mamá tendrá que hacerlo.

Entonces, ella debe encontrar un paso que pueda dar. Quizás sea llamando a una amiga. Quizás sea uniéndose a un grupo de madres en su iglesia local, preguntándole a una amiga si se pueden juntar y caminar una vez a la semana.

Pero yo entiendo; requiere de esfuerzo. Requiere mucho estar cargando cosas pesadas, requiere estar empacando la pañalera y todo eso. Pero, no lo puedes hacer bien si no tienes otras madres con las que estés conectada.

Nancy: Y existen formas de mantenerse conectada que no requieren que salgas de la casa…

Erin: Ciertamente.

Nancy: ¿Y qué del uso de Facebook, del teléfono, del correo electrónico- las personas aún usan los correos electrónicos?

Erin: Claro, yo sí. Es el correo ordinario que ya ni siquiera lo usamos.

Nancy: Correcto. Y es divertido ver algunas de mis amigas que son madres jóvenes, como se animan la una a la otra en Facebook.

Erin: Seguro.

Nancy: Solo recordándose la una a la otra que no están haciendo esto solas. Tú tienes una porrista…

Erin: Eso es correcto. Motivo a las madres a verdaderamente comunicarse vía internet, «mis hijos son una bendición». Es muy fácil poner en tu estatus de Twitter o Facebook o lo que sea, algo por lo cual quejarse: «Oh, estoy tan cansada». «Ugh, otra clase de fútbol». «O esto, o lo otro». Pero lo que sea que comuniques en línea, comunícalo: «Mis hijos son una bendición. Mis hijos…mira esto, no es esto lindo. Mira lo que hicimos hoy en nuestro devocional familiar. Nosotros vamos a salir. Nosotros vamos a recoger hoja lo que sea».

Comunica las cosas de deleite que tiene la maternidad- ellas están ahí si tú estás dispuesta a buscarlas- y otras madres vendrán ti como polillas a una llama porque no quieren hablar más de su duro trabajo. Ellas no quieren quejarse más, pero no saben cómo salir de ahí. Así que, tal vez comienza contigo.

Carmen: Erin Davis y Nancy Leigh DeMoss han estado hablando de un ministerio importante. Es llamado: Maternidad.

Erin en su libro Más allá del tiempo de baño (disponible en inglés), escribe acerca de la importancia del llamado a la maternidad.

Nancy: Esperamos que cada mamá que escuchó este programa lea este libro. Si tú no tienes niños pequeños, yo espero que obtengas una copia y se la pases a una mamá que conozcas.

Sé que las madres con niños pequeños no tienen tiempo para leer mucho. Una de las cosas que aprecio de este libro es que no es largo. Es de fácil lectura. Es atractivo. Y simplemente pienso que será de gran bendición para esas madres con niños pequeños.

Carmen: ¿Vives en los EEUU y tienes una posición de enseñanza a otras mujeres de tu iglesia? Queremos animarte a participar de un evento muy especial Revive 15 | Mujeres enseñando mujeres, a celebrarse en Indianápolis los días 24, 25 y 26 de septiembre.

¿Quisieras estudiar la Palabra de Dios más profunda y efectivamente para poder enseñarla a otras mujeres? Entonces, este evento es para ti, contaremos con la presencia de Nancy Leigh DeMoss, Jen Wilkin y Lauren Chandler, dirigiendo la alabanza.

Si has estado ahí confundida desesperada, temerosa hasta que las palabras de otra mujer te han infundido gracia y esperanza renovada, ahora es tu oportunidad de ayudar a otras mujeres con tus palabras, ven a escuchar porque es importante que tú escribas y compartas lo que Dios ha hecho contigo y cómo puedes hacerlo mejor, inspírate y recibe ayuda de otras mujeres como tú, conoce a Lore Ferguson, Erin Davis y Jennifer Lyell durante tres horas de ideas prácticas y mucho más.

Habrá traducción al español, Revive 15 | Mujeres enseñando mujeres, visita AvivaNuestrosCorazones.com para que obtengas mas información.

Cuando eres madre de niños pequeños, es fácil ser tentada por el desencanto. Erin Davis entiende y te mostrará cómo puedes ser animarte cuando piensas que te darás por vencida. Por favor únete a ella y a Nancy mañana en Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblias de Las Américas a menos que se indique otra fuente.

Música: Fuente de la vida eterna, Natasha Perez, Nueva Oportunidad ℗ 2014 Natasha Perez

Permisos de publicación autorizados del Ministerio Aviva Nuestros Corazones para Alimentemos El Alma

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

Control Emocional

Alimentemos El Alma

Serie: Para Entrenar un Niño

La Capacitación Infantil Para El Siglo XXI

Michael y Debi Pearl

– Capitulo Catorce –

Control Emocional

Volviendo el corazón de los padres a los hijos

Hace tres mil años, un sabio dijo, “instruye (entrena) al niño en su camino y aun cuando fuere viejo, no se apartará de él.” Un buen entrenamiento o instrucción no es solucionar crisis; por el contrario, es aquel proceso que se debe hacer antes de enfrentarlas o de tener que disciplinar a los hijos.
La mayoría de las personas asumen la paternidad por accidente, no lo hacen de manera deliberada o planeada. ¡Imagínese si se construyera una casa de esa manera!
No tenemos que reinventar la instrucción. Existen principios para instruir a los niños, y métodos que han funcionado desde la antigüedad.
Negarle la formación o entrenamiento a un hijo es abandonarlo deliberadamente y es semejante a empujarlo hacia un mar de opciones y de pasiones, sin un barco apropiado ni una brújula.

Este es un libro escrito por Michael y Debi Pearl enfocado en la crianza de los niños. En este caso nos enseñan técnicas sencillas que al ser aplicadas generan resultados inmediatos y aquellos que requieren mas tiempo los podremos apreciar de forma progresiva si estas técnicas se aplican de forma correcta. A través de todas estas ideas podremos tener niños que en un futuro sean hombres y mujeres temerosos y obedientes ante la voluntad de Dios.

Alimentemos El Alma

Agt 12 – Una visión mayor de la maternidad

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Más allá del tiempo de baño

Agosto 12, 2015

Agt 12 – Una visión mayor de la maternidad

Carmen Espaillat: Erin Davis sostiene que vivimos en un mundo que ejerce presión sobre las madres.

Erin Davis: Nuestra cultura es muy anti-mamá en muchas formas, quieres pruebas compra una minivan, la gente se siente apenada por ti si le dices que tienes que comprarte una minivan, es como si estuvieras intercambiando la esperanza de tener el vehículo que te gusta para acomodar a tus hijos a otro tipo de vehículo que no necesariamente es lo que prefieres, eso es lo último tu vida se acabó si tienes una minivan.

Y otro ejemplo son los pantalones jeans para mamá, ahora te vistes como una madre y realmente eso no es lucir a la moda, o sea tal vez seas una mamá pero sería mejor que no parezcas una, y sería mejor también que no manejes un carro que diga con una calcomanía que eres una mamá. Debes de tratar de alguna manera de mantener una imagen de no mamá porque «los hijos son una carga».

Carmen Espaillat: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss, en la voz de Patricia de Saladín.

Nancy Leigh DeMoss: Uno de los mayores gozos que estamos experimentando en Aviva Nuestros Corazones es ver a Dios levantar a toda una nueva generación de mujeres jóvenes que con gran entusiasmo están abrazando el llamado de Dios para sus vidas como mujeres. Esto luce diferente para diferentes mujeres en diferentes etapas y estaciones de sus vidas.

Estoy encantada de recibir en el día de hoy en Aviva Nuestros Corazones, a una querida amiga que nos visita una vez más. Ya la han escuchado antes en Aviva Nuestros Corazones y ahora ha escrito un nuevo libro. Estaremos hablando de este libro, de su vida y del llamado de Dios, especialmente para las madres. Erin Davis está con nosotros, y Erin, bienvenida a Aviva Nuestros Corazones. Muchas gracias por ser parte de esta serie.

Erin: Gracias por tenerme de vuelta.

Nancy: El esposo de Erin, Jason era pastor de jóvenes anteriormente y ahora es el gerente de mercadeo de Aviva Nuestros Corazones. Esto es algo nuevo desde la última vez que estuvimos juntas en el estudio. Estamos muy contentos de que tu familia sea ahora parte del equipo de Aviva Nuestros Corazones.

Erin: Nosotros también estamos muy contentos.

Nancy: Erin y me encanta este nuevo libro que has escrito. Hablaremos de él en un momento, pero primero déjenme referirles otros libros que Erin también ha escrito. Tu primer libro, «Graffiti: Aprendiendo a ver el arte en nosotros mismos» (disponible en inglés), es un libro sobre belleza e imagen corporal, dirigido particularmente a jovencitas. También estuviste involucrada en ayudar a escribir la guía de estudio de «Mentiras que las mujeres jóvenes creen«, junto con Dannah Gresh y una servidora, y -¡wow!- cómo está Dios usando este material en la vida de tantas jóvenes. Tú ves esto porque eres una de las principales escritoras del blog de «Mentiras que las mujeres jóvenes creen«. Así que has podido ver algunos destellos en las vidas de estas jóvenes mujeres.

Erin: Dios continúa usando el contenido de este libro para exponer las mentiras y reemplazarlas por Su Verdad. Sí, veo esto todos los días, y es muy emocionante ver cómo Dios continúa trabajando a través de este libro.

Nancy: Y has sido tan valiente de adentrarte con estas jóvenes en estos tópicos en donde «hasta los ángeles temen pisar». Hay algunos de los temas que tratas en el blog que son crudos y difíciles. Incluso, no nos sería permitido tratar muchos de estos temas, en algunas estaciones de radio. Pero la realidad es que estas jóvenes están lidiando con estas rudas y crudas realidades, y tú te has lanzado justo a tratar con ellas.

Erin: La oración de aquellas que estamos liderando este blog es que, este blog sea un faro de verdad en línea. Es cierto que tendemos a traer algunas preguntas rudas, pensamientos para algunas jovencitas en situaciones horribles, y no rehuimos de ellas. Utilizamos la Palabra de Dios como nuestra espada y ha sido muy emocionante ver como Él ha estado cambiando las vidas de estas jóvenes mujeres alrededor del país y realmente, alrededor del mundo.

Nancy: Me encanta tu corazón por guiar y discipular a estas jóvenes así como tú misma has sido guiada y discipulada por mujeres mayores. Es realmente estupendo ver como se te ha pasado a ti el bastón de la fe, y de ti, a la próxima generación. Ahora te has adentrado en otro tema, que no es realmente tan diferente, porque sigue siendo sobre discipulado y consejería. Tu nuevo libro se llama: » Más allá del tiempo de baño: Abrazando la maternidad como un rol sagrado «. (Disponible en inglés)

Erin: Tenía miedo de escribir un libro sobre la maternidad, porque aquellos que me conocen y conocen a mi familia saben que yo no tengo el tema de la maternidad totalmente resuelto. No soy una mamá perfecta criando hijos perfectos.

Nancy: Entonces ¿no escribiste este libro como una experta?

Erin: Yo no escribí este libro como experta en maternidad- ¡ciertamente que no! Lo escribí como parte de mi propio caminar y de lo que el Señor me está enseñando a través de la maternidad. Hay mucho que aprender en el caminar de la maternidad.

Nancy: Tu libro es un gran aliento porque lleva a las madres a reflexionar en que va más allá de los detalles – de la comida y de los peligros -y de cambiar y alimentar a los niños, y de llevarlos a clases de piano, o cualquiera que sea la demanda de la etapa de la vida del niño. Lo que estás diciendo a las madres es que tienen una misión y una visión para abrazar, que va más allá.

Erin: Hay muchos afanes que vienen junto con la maternidad, sin importar la edad en que estén tus hijos. Si te enfocas en estos afanes y no ves el cuadro completo, de seguro que te sentirás abrumada. Pero si puedes ir a la Palabra de Dios para una visión mayor sobre la maternidad, seguirás haciendo sándwiches y jugos, pero podrás encontrar un propósito mayor al hacer esto. Es mucho más llevadero, y mucho más divertido, porque estás haciendo un trabajo sumamente importante.

Nancy: Lo que me encanta de ti, Erin, es que eres tan honesta y transparente. En este libro compartes mucho acerca de tu propia experiencia y del hecho de que la maternidad no fue algo que te vino naturalmente, fácilmente, o gozosamente al principio, sino que Dios utilizó un incidente cuando tenías doce semanas de embarazo de tu primer hijo, para empezar un cambio completo de paradigma en tu vida.

Fue en el momento en que el doctor te dio la noticia de que el bebé que llevabas no sobreviviría el embarazo y el doctor te aconsejó algo que probablemente no estabas realmente preparada para escuchar.

Erin: Eso es correcto. No había avanzado mucho mi embarazo cuando decidimos hacernos un ultrasonido. La doctora me llamó. Estaba alistándome para salir a un viaje de negocios por tres semanas. Ella me dijo, «He visto los resultados de tu ultrasonido, y hay un problema con tu embarazo». Yo dije, «Bueno, tendrá que esperar; estoy preparándome para salir a un viaje de negocios», que era un indicador de dónde estaba mi corazón antes de que esto sucediera. Entonces ella dijo: «Tendrás que tomar una decisión acerca de este embarazo antes de que pasen las tres semanas».

Yo le dije: «¿Una decisión sobre este embarazo? Yo había decidido. Me embaracé, eso era lo que había decidido». Pero ella sutilmente estaba tratando de decirme que la situación era mala.

Mi pequeño varón, no sabía en ese momento que era varón, tenía una obstrucción en la vejiga. Esto no sonaba tan serio, excepto que los bebés cuando están en el útero procesan el líquido amniótico a través de su sistema urinario y así es como se desarrollan sus pulmones. Si mi bebé no podía procesar el líquido amniótico, entonces él no iba a poder desarrollar sus pulmones.

Tuvimos un difícil fin de semana, de mucha oración, y ese lunes fuimos a donde una especialista y me hicieron otro ultrasonido. Ella irrumpió en la habitación con una carpeta en la mano (yo estaba acostada en la mesa de ultrasonido todavía) mi esposo estaba a mi lado y nuestras madres estaban también en la habitación.

Este doctor dijo, sin ninguna sutileza, «su bebé probablemente no sobreviva este embarazo. Si lo hace, tendrá muchas discapacidades. Le sugiero que lo aborte». La habitación se volvió borrosa, y recuerdo que delegué en mi esposo el manejo de las preguntas desde ese momento. Yo estaba aturdida.

Nancy: ¿Y cómo manejó tu esposo las preguntas?

Erin: Calmadamente y con sabiduría. No estoy segura de cómo logró evadir el expresar lo enojado que debió haberse sentido. Él simplemente dijo calmadamente, «Nosotros no abortaremos a este bebé, por lo que usted necesita decirnos cuáles son las otras opciones». Entonces tuve una serie de pruebas en la oficina del doctor ese mismo día, y durante el resto del embarazo.

Estuve yendo cada semana para un ultrasonido, y esto significó siete meses de ultrasonidos. Al mirar atrás esa etapa, recuerdo que nunca estuvimos devastados. Estábamos en calma… y ese bebé lo íbamos a llamar Truett.

Un día mi esposo dijo, «cambié el nombre del bebé».

¿El nombre del bebé que está en mi barriga? ¿Tú le cambiaste el nombre?

Y él dijo, «yo lo quiero llamar Eliseo porque esto significa «Dios salva» o «Dios es mi salvación».

En ese punto era todo tan incierto. Yo le dije, «cariño, Dios puede que no lo salve».

Y Jason me dijo: «Bueno, Dios como quiera salva. Por lo que quiero que su nombre sea un testimonio de esto».

A partir de ese momento el bebé que estaba en mi vientre se convirtió en Eliseo. Desde muy temprano pudimos usar esta prueba para testificar…y pasajes de la Biblia acerca de que Dios es nuestra fuerza cuando somos débiles y que podemos depender de Él. Estos pasajes eran vida; eran como pan para nosotros en esta etapa, mientras continuaba llevando a este bebé en mi vientre y esperaba a ver que iba a suceder.

Nancy: Quiero ir un paso atrás por un minuto y hablar acerca de las cosas que condujeron a este embarazo, pero para aquellos que están aguantando la respiración, esperando saber qué le sucedió a Eliseo, síguenos contando Erin.

Erin: Eliseo es el niño de cuatro años más tierno, cómico y bulloso que yo conozca. Él ama la pelota, y le encantan las cosas de vaqueros, y está completamente saludable.

Teníamos un ultrasonido cada semana, y su pequeña vejiga era solo un punto negro. Creció y creció con cada ultrasonido porque su sistema urinario falló, y se estaba llenando de líquido.

Hasta el día en que él nació, nos hicieron un ultrasonido, y su vejiga llenaba todo su abdomen. Había un equipo de especialistas esperando en un ala de la habitación para llevárselo inmediatamente a cirugía de emergencia. Estábamos preparados. Dimos a luz en otra ciudad diferente de donde está nuestro hogar. Estábamos preparados para vivir allí por varias semanas hasta que el bebé se recuperara de lo que tuvieran que hacerle.

Déjenme decirles que, al dar a luz fue evidente para todos los allí presentes que su sistema urinario estaba funcionando perfectamente. El cirujano que estaba esperando para llevárselo se rió y dijo, «Acaban de comprar un ticket de salida de la Unidad de Cuidados Intensivos». El bebé nunca tuvo que ser intervenido; él nunca tuvo cirugía…él es un niño saludable.

Eliseo tiene un poquito de hidronefrosis en su sistema urinario y tiene un riñón que es un poco más pequeño. Yo continúo orando para que él sea sanado completamente, pero la verdad es que él fue sanado el día de su nacimiento. Él es feliz y lo está haciendo muy bien.

Nancy: Eliseo . . .

Erin: Eliseo

Nancy: Dios salva…

Erin: Dios salva, eso es correcto.

Nancy: Déjame volver a cuando te enteraste que estabas embarazada de tu primer hijo, de este hijo que estamos hablando. Escuché que la prueba de embarazo salió positiva más rápido de lo que esperabas.

Erin: Es correcto. Tienes que conocer un poquito acerca de mi pasado, de quién yo soy hoy día y de quién era en aquel momento. Yo tenía todo lo que el mundo decía que una mujer debía de tener. Fui a la escuela de pregrado y luego a la universidad. Siempre me ha gustado referirme a mí misma como «tipo doble A». Hice la universidad como ya te conté durante tres años y luego fui nuevamente a la universidad para hacer la maestría. Tenía el esposo, tenía la casa, tenía la carrera, y embarazarme era lo próximo en la lista, del guión, que el mundo había escrito por mí.

Entonces decidimos, bueno, esto es lo próximo. Pero sí, la prueba salió positiva mucho antes de lo que esperábamos, y le di la noticia a mi esposo Jason, de que un bebé venía en camino mientras estaba sentada en mi cama con mi bata de baño, llorando incontrolablemente. Yo sentía como si en mi vida hubiera explotado una bomba.

Nancy: No porque no tuvieran, en algún momento, el tener hijos entre sus planes… ¿por qué fue entonces tan traumático ese momento?

Erin: Creo que planeaba tener hijos porque estaba dentro del listado de cosas por hacer, pero cuando los hijos se volvieron de repente una realidad, yo estaba muy, muy consciente de todas las formas en que esto iba a interrumpir la vida que yo quería para mí. No sabía cómo continuar la trayectoria profesional que quería y ser una mamá. No tenía idea de cómo continuar con el matrimonio que yo quería y ser una mamá…tener las amistades, e incluso el ministerio.

Mi esposo y yo habíamos estado ministrando a estudiantes por doce años, y no sabía cómo íbamos a continuar dedicando nuestras vidas a adolescentes y a la vez tener a un bebé de por medio. Entonces cuando eso se hizo una realidad, fue que de repente yo me percaté de todas las formas en que esto iba a alterar mi vida, y esto me disgustaba mucho.

Nancy: Es decir que te sentías como, «Simplemente no tengo el tiempo para ser una mamá».

Erin: Absolutamente. Mi sentir era, «no sé cómo voy a encajar a un bebé en alguna esquina de mi vida», y yo tenía cada rincón de mi vida bien planificado.

Nancy: En ese sentido entonces, ¿estabas viendo a los hijos más como una carga que como una bendición?

Erin: Absolutamente. Creo que la carga o bendición es la pregunta en la que muchas mujeres, mamás incluidas, están todavía enganchadas. Tengo una buena amiga, y es muy citada en el libro, que dice que nuestra cultura tiene una personalidad doble con respecto a las madres.

Vamos a las fiestas de bebés que son los (baby showers) y pensamos «Oh, no es esto tierno» y admiramos las barrigas de las embarazadas. Pero por dentro sentimos pena por ellas y pensamos, «Oh pobre, ¿se estará ella preparando para lo que viene?» Es decir que de cierta manera nos encanta la idea del embarazo, de la maternidad, de tener familia, pero en realidad estamos pensando que es una pesadez.

Esta fue realmente la forma en que me sentía sobre la maternidad, y la forma en que algunas veces todavía pienso sobre la maternidad. Todavía tengo una lucha interna sobre creer lo que Dios dice, que los hijos son una bendición, en vez de creer lo que me dice mi carne, que ellos son una carga. Tengo que resistirme al deseo de algunas veces llamar a mis dos hijos «reductores de velocidad», porque me están desacelerando de hacer tantas cosas. Esto es realmente una elección, de verlos o no, como una bendición o como una carga.

Nancy: Es una elección ante la cual muchas mujeres de nuestra cultura se enfrentan, y nuestra cultura realmente no ha contribuido para que veamos a los hijos como una bendición.

Erin: Nuestra cultura es muy anti-mamá en muchas formas. ¿Quieres pruebas? Compra una minivan. La gente se siente apenada por ti si le dices que tienes que comprarte una minivan. Es como si estuvieras intercambiando la esperanza de tener el vehículo que te gusta para acomodar a tus hijos a otro tipo de vehículo que no necesariamente es lo que prefieres, eso es lo último, «tu vida se acabó», si tienes una minivan.

Y otro ejemplo es «Pantalones jeans para mamá». Ahora te vistes como una madre y realmente eso no es lucir a la moda, o sea tal vez seas una mamá, pero sería mejor que no parezcas una. Y sería mejor también que no manejes un carro que diga con una calcomanía que eres una mamá.

Debes de tratar de alguna manera de mantener una imagen de no mamá porque los hijos son una carga.

Nancy: Entonces luego de los nueve meses de espera estabas sosteniendo en tus brazos al precioso Eliseo, que era un regalo de Dios, un niño milagro que Dios sanó en el vientre. Entonces instantáneamente cargaste a este pequeño ser lleno de vida, ¿inmediatamente abrazaste la maternidad como un gran llamado?

Erin: No, no lo hice. Claro que lo amaba, y el milagro de todo lo ocurrido no fue en vano para mí, pero no fue algo tan natural como había pensado. Creo que esto es verdad con muchas cosas, en la maternidad. Conozco de muchas amigas que han tenido algo similar a un estrés postraumático en la lactancia. No pueden descifrarlo, y se traumatizan hasta muchos años después de que sus hijos están bien crecidos.

Hay muchas áreas como éstas en la maternidad. Creemos que la disciplina ocurrirá naturalmente, y no es así. Pensamos que el vínculo se dará naturalmente o que simplemente estará ahí, y no es así. Pensamos que nuestros matrimonios se van a adaptar a los hijos, y esto no sucede fácilmente.

Esto fue verdad para mí y Eliseo. Yo lo amaba mucho, mucho, desde el momento en que lo vi, pero la maternidad no vino naturalmente. Mi primer año como mamá fue realmente, realmente difícil.

Nancy: Cuéntanos un poco más.

Erin: Yo simplemente no me ajusté bien por todas las razones que te dije. Tenía miedo de convertirme en una mamá. Estas eran preocupaciones reales, y realmente sucedieron. De repente, toda mi vida giraba alrededor de esta pequeña cosa que no tenía sentido de horario.

Él no distinguía entre el día y la noche, y cuando fuera que tuviera hambre o sueño o lo que fuera que necesitara, yo tenía que adaptarme a eso.

Me quedé en casa con él al principio y realmente me aislé porque no tenía ninguna amiga que fuera mamá. Todas mis amigas estaban en la misma etapa de la vida en que yo estaba, antes de tener bebé, y de repente me di cuenta que no había diversificado mis amistades muy bien porque al menos que fuera una mujer que estuviera exactamente en la misma etapa de la vida que yo, no tendríamos nada en común…hacer un horario fue realmente difícil.

Estaba en casa con este bebé que no tenía consciencia de horario y era extremadamente demandante y mi vida laboral fue puesta en pausa y a la vez fue duro para mi matrimonio – justo como lo sospechaba.

No podíamos salir a comer sushi cada vez que queríamos. Cuando dices que un bebé cambia todo, no es solo una frase bonita de tarjeta. Tener un bebé cambia todo, y yo no tenía un marco bíblico para entenderlo.

Yo no entendía que era mucho más que cambiar un millar de pañales cada día. Yo no entendía que era más que establecer una rutina de sueño. Para mí era lo cotidiano de todo, el aburrimiento, la repetición de lo mismo… yo no tenía ningún marco de Dios o de la Biblia porque no lo había estudiado como para tener una imagen mayor.

Realmente me enfrasqué en las cosas pequeñas, y fue un año difícil.

Nancy: Vamos a conversar más acerca de tu caminar y lo que Dios te ha enseñado desde que tuviste a tu primer hijo, y vamos a ver la Palabra de Dios y a compartir algunas, de las que pienso, serán ideas liberadoras y alentadoras para las mamás y para aquellos que alientan a las madres. Vamos a dar un vistazo. ¿Qué Dios ha utilizado, desde un principio de tu maternidad, para darte un sentido de esperanza, gozo o propósito, para ayudarte a perseverar a través de ese primer año?

Erin: Yo pienso que la historia que ha tenido más impacto de la Biblia desde el principio ha sido del libro de Nehemías. Ellos estaban reconstruyendo las murallas de Jerusalén, y Nehemías le dijo a los israelitas: «Quiero que peleen con sus familias, y que peleen por sus familias». Los enemigos de Israel han venido a ver qué está sucediendo, y la encomienda de Nehemías fue: «Estén lado a lado».

Hay una descripción en la Biblia, de esposos, esposas, hijos, con espadas en una mano, pala en la otra mano, reconstruyendo su muralla. Y construyeron la muralla milagrosamente rápido, y los enemigos de Dios tuvieron miedo (ver Neh. 4:13-14)

Cuando comencé a ver la maternidad como algo más que interminables tomas de alimentos, cambios de pañales, disciplina, todas las cosas de la rutina…y más como mi parte de construir la muralla, como mi contribución para mi familia y de hacer algo por mi familia como parte de mi cuota en la construcción de la muralla, porque no podría hacerlo de ninguna otra forma, comencé a tener una visión mayor de la familia y del trabajo del reino. Entender que Dios podía usarme para hacer un trabajo del Reino (hasta ese momento me sentía marginada del trabajo del Reino como mamá de acuerdo a lo que yo creía que era el trabajo del Reino).

Pero cuando Dios comenzó a usar el pasaje de Nehemías para ayudarme a entender que construir el Reino con mi familia y por mi familia era algo que haría temblar a los enemigos de Dios, esto fue algo que realmente comenzó a redefinir mi visión de la maternidad y el ministerio, y lo que Dios quería hacer a través de mí y de mis hijos.

Carmen: Erin Davis y Nancy Leigh DeMoss están hablando acerca del impacto que tienen las madres cuando se invierten en la vida de sus hijos.

Nancy: Cuando Dios le habla a las mujeres a través de Su Palabra, no solo las impacta, sino que también impacta a sus hijos y a las generaciones por venir. Es por esto que me encantó recibir un correo electrónico de una mujer que describió mucho de lo que Dios está haciendo en su vida. Ella dijo:

Aviva Nuestros Corazones ha sido una gran bendición para mí. En las últimas semanas he estado reprogramándome. Crecí en una familia con padres inconversos y nunca tuve el ejemplo de cómo luce la feminidad bíblica. Desde que me hice adulta y me casé he luchado por encontrar cómo una mujer de Dios debe ser.

Gracias sean a Dios, mis padres recibieron a Cristo hace unos años. De todas formas, ha sido difícil ser la mentora de mi propia madre. Yo no era la imagen perfecta de lo que es la feminidad bíblica, y no tenía una mentora o modelo que me enseñara.

Luego ella sigue describiendo cuán exhaustos estaban ella y su esposo, luego de algunas intensas oportunidades de hacer ministerio. Y ella continúa diciendo:

Escuché acerca de Aviva Nuestros Corazones a través de la Internet. Aviva Nuestros Corazones era exactamente lo que mi cansado y hambriento corazón necesitaba. Sus enseñanzas me están ayudando a reaprender lo que significa ser una mujer de Dios. Doy gracias a Dios por Su gracia y por usarles a ustedes para ayudarme. Gracias por ser obedientes al obrar del Padre.

Esta oyente tiene dos niños pequeños en casa. Imagina el impacto que la Palabra de Dios está teniendo en estos pequeños, mientras crecen con una mamá comprometida a aprender a cómo ser una mujer de Dios.

Carmen: ¿Sientes como si debieras retrasar la maternidad porque estás muy ocupada en el ministerio? Erin Davis lo sintió así.

Erin: Nosotros decidimos no tener hijos por siete años de nuestro matrimonio, y muchas personas nos presionaron sobre tenerlos durante estos siete años. Nuestra respuesta era que no queríamos tener hijos porque teníamos una gran pasión por el ministerio de estudiantes. Sentíamos que eso era parte del sacrificio que teníamos que hacer para poder ser excelentes ministros para los estudiantes.

Creo que llegamos a esta idea por diferentes fuentes. Creo que estábamos equivocados, y siento como si hubiera muchos jóvenes que sienten que esto es lo correcto, no tener hijos para poder tener un ministerio. Esta era la lucha constante de mi corazón. Yo no quería tener hijos porque no quería tener que dejar el ministerio.

Lo que yo no entendía es que tener hijos es un ministerio. Yo no estaba dejando de hacer algo importante para el Señor por tener hijos.

Carmen: En el próximo programa de Aviva Nuestros Corazones sabrás qué llevó a Erin a cambiar de parecer sobre los hijos y el ministerio.

Nos sobrecoge la emoción cuando leernos algunos de los testimonios que las oyentes nos envían, hoy queremos compartir este recibido recientemente.

Mi nombre es Ivelisse, conocí al Señor a la edad de doce años, cuando crecí anhelaba continuar haciendo la voluntad de Dios, sin embargo no tenía claro el diseño de Dios para la mujer y esto me hizo trabajar mucho fuera del hogar, soy casada y tengo tres hijas por la gracia de Dios.

El Señor utilizó a mi hija mayor para explicarme con mucha paciencia y cariño que yo estaba fuera del diseño de Dios y me recomendaba una y otra vez escuchar los programas del ministerio Aviva Nuestros Corazones.

Cuando mi estilo de vida afectó finalmente mi salud entonces tuve el tiempo suficiente para escuchar lo que Dios tenía que decirme, al estar recluida tuve tiempo de escuchar los mensajes y escudriñar los recursos de la página, ver cómo Dios cambió mi forma de pensar y como ciertamente está cambiando mis actitudes y conducta me hace estar más que agradecida de Dios por ello.

El proceso de mi enfermedad se ha convertido en una bendición para mí y para mi familia, sé que soy una obra en proceso pero «Aquel que comenzó la buena obra la perfeccionará hasta el día de Cristo». Doy gracias al Señor por Aviva Nuestros Corazones, oro para que el Señor los siga sosteniendo y usando, desde que conocí este ministerio no he dejado de recomendarlo a mis amigas tanto cristianas como inconversas y créanme que me doy cuenta enseguida si están escuchando los mensajes porque el cambio es notable.

Doy gloria a Dios por ustedes y quisiera ser parte de su equipo de apoyo permanente, es lo menos que puedo hacer.

Alabamos a Dios con corazones agradecidos por Su obra en medio nuestro y por usar este ministerio para bendecir a tantas mujeres a ¡Él sea toda la gloria!

Vives en los EE. UU. y tienes una posición de enseñanza a otras mujeres de tu iglesia, queremos animarte a participar de un evento muy especial : Revive 15, a celebrarse en Indianápolis los días 24, 25 y 26 de septiembre habrá traducción al español, visita AvivaNuestrosCorazones.com para que obtengas mas información.

Por favor no te pierdas el próximo programa de Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

Permisos de publicación autorizados del Ministerio Aviva Nuestros Corazones para Alimentemos El Alma

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

Entrenamiento de Actitudes

Alimentemos El Alma

Serie: Para Entrenar un Niño

La Capacitación Infantil Para El Siglo XXI

Michael y Debi Pearl

– Capitulo Trece –

Entrenamiento de Actitudes

Volviendo el corazón de los padres a los hijos

Hace tres mil años, un sabio dijo, “instruye (entrena) al niño en su camino y aun cuando fuere viejo, no se apartará de él.” Un buen entrenamiento o instrucción no es solucionar crisis; por el contrario, es aquel proceso que se debe hacer antes de enfrentarlas o de tener que disciplinar a los hijos.
La mayoría de las personas asumen la paternidad por accidente, no lo hacen de manera deliberada o planeada. ¡Imagínese si se construyera una casa de esa manera!
No tenemos que reinventar la instrucción. Existen principios para instruir a los niños, y métodos que han funcionado desde la antigüedad.
Negarle la formación o entrenamiento a un hijo es abandonarlo deliberadamente y es semejante a empujarlo hacia un mar de opciones y de pasiones, sin un barco apropiado ni una brújula.

Este es un libro escrito por Michael y Debi Pearl enfocado en la crianza de los niños. En este caso nos enseñan técnicas sencillas que al ser aplicadas generan resultados inmediatos y aquellos que requieren mas tiempo los podremos apreciar de forma progresiva si estas técnicas se aplican de forma correcta. A través de todas estas ideas podremos tener niños que en un futuro sean hombres y mujeres temerosos y obedientes ante la voluntad de Dios.

Alimentemos El Alma

Agt 3 – Viviendo la vida por fe

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Habacuc: del temor a la fe

Agt 3 – Viviendo la vida por fe

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/viviendo-la-vida-por-fe/

Carmen Espaillat: Durante el funeral de Kathy Helvey- sus amigos y familiares escucharon estas palabras de Kathy grabadas para Aviva Nuestros Corazones. Kim Wagner estaba en el hospital con su padre cuando se encontró con su amiga Kathy Helvey.

Kathy Helvey: Alguien dijo alguna vez, «Todo lo que nos pasa es filtrado por el Padre, debido a Su providencia y Su maravilloso y soberano amor».

Al final eso siempre me conforta ya que, cuando empiezo a pensar con cordura en medio de la crisis, o cuando ya la he sobrepasado, entiendo que todo lo que me pasa viene de Su mano, aun lo malo. Lo bueno, lo malo, lo feo es filtrado amorosamente por el Padre. Por lo que puedo beber de esa copa.

Carmen: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss.

Nancy Leigh DeMoss: A todas nos sorprendió y nos encantó cuando Kathy apareció durante la última sesión de grabación de Aviva Nuestros Corazones.

Carmen: Esta es parte del mensaje que Nancy grabó para el funeral de Kathy Helvey.

Nancy: Ella estaba tan hambrienta por la Palabra de Dios. Era rápida en responder, en ver la verdad y personalizarla en su propia vida. Siempre estaba impaciente y lista para compartir con otras personas lo que Dios estaba mostrándole.

Me encantó tener a Kathy como invitada en Aviva Nuestros Corazones. Tenía facilidad para contar historias. Nos podía hacer reír y nos podía hacer llorar. Ella siempre estuvo dispuesta a ser transparente y honesta con sus luchas, sus fracasos y sus necesidades.

Ella siempre nos llevaba de vuelta a la Palabra, al carácter y a la gracia de Dios – quizás hasta más que cualquier otra persona que haya conocido. Su corazón siempre estuvo atado a esas realidades inmutables.

Cuando compartió con nuestras oyentes la forma en la que Dios había trabajado en su vida, la gente la escuchó.

Carmen: Sé que hay personas que van a escuchar con atención la grabación que Nancy describió. Por semanas hemos estado estudiando la serie llamada «Habacuc: del temor a la fe «. Al final de esta serie, Nancy reflexionó sobre este libro con Kim Wagner, María Johnson, Holly Elliff y Kathy Helvey.

En una porción de la conversación que escuchamos anteriormente, Kathy hablaba de su lucha con el autismo de su hija adolescente. Ella continuará haciéndolo un poco más adelante. Primero, ella citó Habacuc 3:19.

Kathy Helvey: «Él ha hecho mis pies como los de las ciervas, y por las alturas me hace caminar». (Habacuc 3:19b) Lo que pensé es que, aparte de todo lo demás que se dijo, es que Él me levanta. A menudo me encuentro aquí abajo.

Estamos en medio de esto; esto nos arropa y nos hala hacia abajo. Tenemos estos sentimientos y ansiedades que se multiplican en nuestro interior.

De alguna manera -y es Dios, no nosotras que lo hacemos- Él nos da su perspectiva. La situación permanece igual, pero la vemos de otra manera – si es que la estamos viendo.

Nancy Leigh DeMoss: Cuando estás 30,000 pies de altura, todas las cosas que nos parecen aplastantes se ven insignificantes.

Kathy: Quiero llegar al punto de poder ver a Jesús en medio de ello. No pongo mis ojos en la situación. No estoy tratando de ver lo que Dios va a hacer; solo estoy buscando Su rostro en medio de todo ello; estoy buscando verlo a Él más claramente.

María Johnson: Es que la perspectiva de Dios es la eterna, no la del aquí y ahora – no de lo que tenemos encima. Creo que esa fue la perspectiva que Habacuc obtuvo, la eterna.

Nancy: Las cosas que vemos son temporales. Pero las cosas que no podemos ver, excepto por la fe, esas son las que son eternas (ver 2 Corintios 4:6).

Kathy: Porque la vida es como un pestañear.

Kim Wagner: Y hablando de eso yo, me sentí agradecida Nancy: de que terminaras con el testimonio de Horacio Spafford. Cuando él estaba en medio de esa dolorosa situación – de la que yo tan solo puedo imaginarme su lucha, el dolor y la pérdida – probablemente él vivió unos 20 ó 30 años más, como mucho, luego de haber pasado por esa experiencia.

Pero si piensas los últimos 200 años, él ha estado regocijándose con su familia en el cielo. Ese tiempo aquí fue tan breve y tan diminuto en comparación…

Nancy: . . . y a nosotras nos luce como interminable cuando lo estamos viviendo en carne propia.

Kim: Sí, parece muy largo cuando lo estás atravesando, pero ahora – visto 200 años después- su tiempo de lucha y sufrimiento ha sido un gran testimonio; una lección de vida para animar a muchos: «Si él escribió ‘(Estoy Bien Mi Dios), con la pérdida que tuvo en su vida y pudo abrazar y mirar a Cristo en medio de su sufrimiento… si él lo pudo hacer, yo también puedo hacerlo».

Holly: Nos da esperanza.

Kim: Nos da esperanza y nos anima.

Holly: Sabremos la verdad sobre eso en la eternidad, pero aún tenemos que vivir el ahora hasta que llegue ese momento. Pienso que nuestra esperanza está en el hecho de que Dios será fiel aun en este momento, aun en este día, en este jueves negro, en medio de lo que sea que estemos atravesando. Dios está presente en ese momento, hasta el día en que yo lo pueda ver desde Su perspectiva y cobre sentido (porque ahora no la va a tener).

Kathy: Nancy, ¿No fue John Piper que citaste cuando dijiste que por cada cosa que nos pase en la vida, hay 100 otras que están pasando al mismo tiempo, en términos divinos?

Nancy: Sí, Su providencia. Solamente podemos ver una, dos o tres cosas que Él está haciendo. Él dice que Dios siempre está obrando; hay miles de cosas distintas que Dios está haciendo que no podemos ver y que no conocemos.

Kathy: Y siempre debemos recordar… alguien dijo alguna vez: «Todo lo que nos pasa está filtrado por el Padre, debido a la providencia y al maravilloso y soberano amor de Dios».

Al final eso siempre me conforta ya que, cuando empiezo a pensar con cordura en medio de la crisis, cuando ya la he sobrepasado, comprendo que todo lo que me pasa viene de Su mano, aun lo malo. Lo bueno, lo malo, lo feo es filtrado amorosamente por el Padre. Por lo que puedo beber de esa copa.

Nancy: El hecho es que estamos escribiendo una canción para la eternidad. Tendremos que vivir con esto por 20, 30 ó quizás 40 años, pero piensa en Horacio Spafford. Kim, la forma en la que lo dices me da una perspectiva fresca: la forma en la que respondo a las circunstancias de mi vida, no solo me está preparando para la eternidad, sino que dentro de unos 200 años o más…

Kim: . . . Es que las personas estarán mirando y escuchando…

Nancy: . . . el testimonio que ha sido dejado.

Kim: Exacto.

Nancy: «Encuéntranos fieles,» como dice la canción. Un testimonio de la fidelidad de Dios. ¿Sería John Wesley quien dijo que «nuestro trabajo en la vida es darle al mundo la opinión correcta de Dios»?

Por lo que cada vez que respondo con quejas, le estoy dando al mundo una opinión de Dios – pero cuando hace mis pies como los de la cierva y me eleva a las alturas – no escapando, sino dejando que Dios me guíe con fe, estoy escribiendo un testimonio en los corazones, aun en los corazones de la próxima generación

Kim: Y todo esto trae gloria a Dios.

Nancy: Que es nuestro objetivo -de eso se trata.

Kim: Por lo que estás viviendo con Sus propósitos en esta vida. Eso le agrada a Dios y ese es un lugar de gozo, cuando le traemos gloria a Dios.

Kathy: Recuerdo que fue un giro importante en mi vida cuando pasé de «aceptar» a «aceptar a Stephanie con su autismo en nuestra vida». Nuestro pastor había dado un sermón sobre la eternidad en el cielo. Él fue quien dijo «esta vida es un pestañear». Dio una palmada que nos hizo saltar a todos y dijo… a la luz de la eternidad tu vida es ese pestañear».

En lo único que pensaba durante el culto – con lágrimas corriendo por mis mejillas – era en lo difícil que era ver la vida de Stephanie. ‘Es un soplo, un pestañear, Kathy’. Puedes pestañear porque por la eternidad la vas a ver como ella estaba supuesta a ser – perfecta y completa, sin que le falte nada.

Luego pensé, «Señor esto es tan difícil porque, como hemos estado diciendo, «esto es lo que conocemos»; necesitaba que me recordaran que en la eternidad vería su cara, como estaba supuesta a ser, frente a Dios y para siempre. Por lo que pensé, «Yo puedo hacer esto. Con Dios yo lo puedo hacerlo. No sola, pero con Él».

Pestañeamos y ya habrá terminado. Y esperamos -como hemos estado diciendo-que Dios sea glorificado. No hubiese podido perderme de lo que Él quería hacer con y a través de ella.

Holly: Eso no tiene precio. No solo tener la Palabra de Dios para atravesar por esos trechos con fe, sino también el estar sentada aquí escuchando a María, Kathy, Kim y Nancy. Se enriquece mi fe cuando oigo la verdad salir de las vidas de otras mujeres que han pasado por una situación difícil – solo siendo lo suficientemente honestas acerca de dónde estamos y no perder la oportunidad de tener otras mujeres levantando nuestros brazos.

Kim: . . . mujeres que te hablen verdad. Es por eso que Holly es una buena amiga porque puedo hablarle, en medio de mi auto-compasión, y decirle «Dime la verdad», y confiar en que ella lo va a hacer fielmente. Ella también es comprensiva. Es una buena amiga.

Pero hablando acerca de la eternidad, me ha ayudado el ver la eternidad desde otra perspectiva. Mientras estábamos en un período difícil y de luchas en nuestra iglesia… Tuvimos la oportunidad de irnos en barco en medio del océano. Yo nunca había estado en un lugar donde no podía ver la tierra. Nos rodaba agua por todos lados. Nunca había estado en una situación semejante.

Estaba en la barandilla del barco viendo la profundidad del agua; todo lo que podíamos ver era agua. El Señor nos ilustró la eternidad. «Mira este océano. Mira la inmensa cantidad de agua que te rodea y desde donde no puedes ver nada más. Ahí tienes la eternidad delante de ti».

«Si tomas una piedrecita y la tiras, esa es tu vida. Eso es por lo que estás atravesando ahora. Ese es el tiempo que vas a vivir, pero mira la eternidad. Es solo una mota cuando lo miras así. Quiero decir, va a pasar pronto. Va a pasar pronto».

Él también me enseñó que, por el hecho de que la vida es tan corta y de que en la eternidad no vamos a tener ni conflictos ni batallas, mientras esté en este corto tiempo que es mi vida, esta es la única oportunidad que tengo de adorar a Dios en medio de la batalla, en medio de la lucha.

Por lo que yo quiero aprovechar todas las oportunidades que tenga, en esta corta vida, para corresponderle en adoración, en alabanzas y en glorificarlo porque cuando pase la eternidad no voy a tener la oportunidad de alabarle de la misma forma, en medio de la batalla.

Kathy: Eso es tan grandioso, Kim. ¿No mencionaste una referencia en las Escrituras donde Dios dejó la batalla para venirnos a consolar?…

Nancy: En Daniel, ¿verdad?

Kathy: Eso verdaderamente me impresionó. Dios…

Nancy: . . . Estaba batallando contra el príncipe de Persia; pero vino al lado de Daniel para fortalecerlo y le dijo «Ahora voy de vuelta a la batalla» (ver Daniel 10). Que el Salvador haya tenido un corazón tan bondadoso para con este siervo en su momento de debilidad, nos ilustra una increíble imagen del corazón de Dios.

Kathy: Amo lo que dicen las Escrituras en el Salmo 34 versículo 17, «Claman los justos, y el Señor los oye, y los libra de todas sus angustias».

Eso era lo que estaba pensando cuando estabas hablando de Daniel. Pensé, «Él tiene cosas importantes que hacer, Kathy; pero Él va a dejarlas y va a venir a tu «fiestecita de auto-compasión» y te va a mostrar Su rostro y te va a levantar; a levantarte sobre esto, a darte pies de cierva…» si estoy dispuesta a querer esperar y a escuchar. Yo quiero subir a esa torre de vigilia.

Veo a Habacuc en tres partes. La primera es cuando está deprimido y se va a la torre de vigilia. «Ok, esperaré. Ya veremos».

Luego, pasa a confiar. Tiene una vida de fe. Pienso en que quiero que Dios me saque «de sentirme deprimida» y me lleve a tener una fe así.

Nancy: Pero no queremos pasar por el proceso que se toma.

Kathy: Quiero estar quieta, esperar y saber que Él es Dios. No importa el tiempo que se tome, Señor haz lo que quieras hacer. Pero cuando salga de este salón quiero que Dios lo haga real en mi vida.

Holly: Quizás algún día lleguemos al punto donde el proceso nos sea precioso, hasta más que el resultado de estar en ese lugar alto. Yo no sé si llegaremos al punto de añorar el proceso porque sabemos el resultado.

Kim: Bueno porque el proceso nos lleva a Su corazón. ¿Y qué mejor que estar allí? El proceso es para hacernos a la imagen de Cristo y así poder glorificarlo.

Yo recuerdo estar una noche en cama, con todas mis luchas frente a mí, y caer en cuenta de que «Está bien -si el Señor quiere moldearme a la imagen de Cristo en esto- ¿qué privilegio que el estar siendo moldeada a la imagen de Cristo? ¿Que Él esté dispuesto a hacer esto? Si eso es lo que se necesito para poder ser moldeada a la imagen de Cristo, eso es lo que deseo».

Nancy: También teniendo en cuenta, que aunque demos un paso atrás con lo que hemos estado diciendo, nuestro proceso no es la meta. Porque no se trata de mí. Todo obra para la gloria de Dios.

Kim: Así es.

Nancy: Se trata de que el reino de Dios avance. Nosotras somos pequeñas, una mota, un punto en el grandioso plan redentor de Dios.

Por lo que – aunque no tenga nada que ganar durante este proceso, aunque no obtenga ningún beneficio, o un gran resultado – si supiera que eso agrada a Dios -el que mi vida sea prescindible- para ser de testimonio, para ser usada de alguna manera que le glorifique, aunque no haya cielo que ganar; ni eternidad que disfrutar, ¿todavía afirmaría que «abrazo el proceso; que estoy dispuesta a ser solamente un ejemplo en la lección de Su gracia, aunque no obtenga nada a cambio»?.

Ahí es cuando llegas al punto -y pienso que Habacuc lo hizo- de que lo que nos importe sobre todas las cosas sea glorificar a Dios. «Señor, aviva Tu obra; hazte presente; dala a conocer» (Habacuc 3:2 parafraseado). Ahí es cuando somos libres. Es decir, nunca vamos a llegar a ese punto en su totalidad, pero mientras más cerca estemos de esa forma de pensar, más libres seremos de nosotras mismas.

María: Es llegar al punto de realización, como dije hace un rato, de que todo -los tiempos difíciles, los tiempos buenos, los tiempos de espera, todo el proceso – es la provisión de Dios para Su gloria. Así como la situación de Habacuc que no cambió, pero él aprendió. Su corazón cambió. Esa fue la provisión de Dios para Su gloria.

Siempre pensamos que la provisión de Dios para Su gloria es una misión o un viaje. Pero no, es la vida. Él dijo «vive».

Nancy: «Los justos vivirán…»

María: Vivirán. Vivir. No dice ‘soportarán’. Dice vivir por fe. Eso incluye los tiempos buenos, los malos, los difíciles, los tiempos de «clama y ruégale-a-Dios» y los de soledad también.

Pero hasta en eso, Dios nos hace provisión para Su gloria. Cuando empiezas diciendo, «Dios no vino; Dios no estuvo…» Sí, Él estuvo allí. Él estuvo allí aun cuando tú no podías sentirlo, verlo o entenderlo. Él te mostrará más tarde que si estuvo allí.

Kathy: Y yo sabía que Él estaba ahí, pero fui demandante.

Holly: Querías sentir que Él estaba ahí.

Kathy: Quería sentirlo; quería que Él me consolara; quería que Él cambiara a mi hija; quería que cambiara la situación y me diera una luz de esperanza tenue.

Recuerdo sentir la vergüenza de «sentirme desesperanzada, de sentirme abandonada» y de admitírselo a Dios sabiendo que Él estaba escuchando afuera… o a mi lado. Él estaba afuera en los árboles ese día. Tan lejano (risas).

Pero sabiendo que lo conocía lo suficiente, que lo amaba lo suficiente y que Él me amaba, le podía decir todo eso; podía ser genuina con Él. Es por eso que este librito me es más precioso después de que en estos dos días entendí que Habacuc era genuino. Él nos enseña que vamos a ir allí, que vamos a estar allí y esa es la forma en la que Dios quiere que lo recordemos cuando estemos allí. ¡Y nos regocijemos!

Y para que conozcan el final de la historia, (si quiere saber el inicio de la misma escucha el programa anterior). Esto fue un tiempo horroroso y llegué a pensar «pero, ¿qué vamos a hacer? ¿La vamos a poner en un centro especial?» (Lo cual yo dije que nunca haría), pero después de todo lo que habíamos pasado, de casi tenerla que hospitalizar, y ahora esto. Ella no estaba cooperando y ¿qué iba a decir la gente del Servicio Social? y las demás personas etc., etc., etc.. Unido a como yo me sentía acerca de ella.

Bueno, esa noche y muy a mi disgusto, le dije a la familia:

– «Pueden prepararse su cena. Me voy a encerrar en mi habitación. Soy esa indigente». Me levanté, al otro día, y ella estaba supuesta a hacer su rutina. No sabía yo qué esperar. Ella bajó y preguntó: ¿Mamá, qué hay de desayuno? Preparó el desayuno. Se vistió y dijo:

– ¿me voy a ir al golf hoy por la mañana?

– Sí, vas a ir.

– Más tarde, ¿a comer?

-Sí.

– Luego, ¿a la biblioteca?

-Sí, vas a ir, Stephanie.

-Ok

Y salió con esta terapista nueva con la que nunca había estado. Mucho de esto, cuando miro hacia atrás, eran muchos cambios para ella al mismo tiempo. A las personas autistas no les gusta el cambio, mucho menos todos al mismo tiempo, pero -a la mañana siguiente- estaba bien y se ha mantenido así hasta el sol de hoy.

Judy es una de mis terapistas tres veces por semana. Dios proveyó con la maravilla que es Judy. Aún no se ha presentado otra situación. Quizás las haya, pero Bob y yo -esto me ha ayudado a entender por qué debía pasar por esa situación- mi esposo y yo hemos hablado.

Él decía, «No entiendo por qué tuviste que pasar por eso». Y yo no lo sé tampoco, solo que el Salmo es más real ahora; y el versículo para mi vida este año -estoy firme en ese versículo. Pase lo que pase, lo voy a hacer, pero Habacuc me ha ayudado a entender por lo que pasé y de qué manera fallé en la prueba.

Kim: Kathy, pienso que al tocar fondo, ha surgido algo bueno. Has llegado a conocer a Dios de una forma más profunda y a un nivel más real. La próxima vez que te veas ante una crisis, vas a recordar el punto en el que estabas cuando (en medio de esta crisis) tú sentías que Dios no estaba ahí y que llegaste a decirle «¿dónde estás? me has rechazado».

Y con todo esto viste…

Holly: Es como cuando Jesús le dijo a Pedro, «pero yo he rogado por ti para que tu fe no falle» (Lucas 22:32). Aún así, Pedro lo negó. Pero Jesús sabía eso.

Nancy: «Y le dijo cuando seas restaurada», ¿qué dice?

María: Vas a darle ánimo a tus hermanos.

Nancy: Vas a animar a otros.

Holly: Ahora sabes mejor que antes, cómo acudir a Dios en esos momentos difíciles.

Kathy: Yo no quiero estar en ese lugar nunca más. Me dio miedo estar allí siendo cristiana. Yo sabía que no había abandonado mi fe, pero fue como… no puedo expresarlo con palabras. Fue como… ¿Alguna vez has estado ahí? ¿O soy yo?

Holly: No, no eres tú.

Kathy: ¡Daba miedo! ¡Daba miedo! Ahora, poniendo la vergüenza y la culpa a un lado, miro atrás y esa fue la profundidad del fondo que me tocó. Pero, ¡daba miedo! El Señor de mi vida, el amor de mi vida no estaba ahí (aunque sí estaba). Todavía no logro encontrar palabras para describir esa experiencia. Lo que sé, es que fue horrorosa. Nunca quiero volver a estar en una situación semejante.

Espero que cuando empiece, lo reconozca como lo que es.

Nancy: Pero ahora tienes una canción.

Kathy: Oh, sí.

Nancy: Una nueva estrofa, quizás la canción de vida que no tenías escrita. «Para el director del coro, con mis instrumentos de cuerda». (Habacuc 3:19)

Kathy: Sí, sí.

Carmen Espaillat: El profeta Habacuc pasó por un tiempo horroroso y, luego, recibió una nueva canción. La fenecida Kathy Helvey le describió una experiencia similar a Nancy Leigh DeMoss y la forma en la que Habacuc la tocó. Otras amigas han estado respondiendo con el estudio de Habacuc. Escuchamos de María Johnson, Holly Elliff y Kim Wagner.

Si la conversación de hoy te ha dejado intrigada acerca del libro de Habacuc, excelente. Nancy nos ha estado guiando en su estudio y ofrece ideas que pueden ser aplicadas en la vida de cualquier mujer.

¿Quisieras estudiar la Palabra de Dios más profunda y efectivamente para poder enseñarla a otras mujeres? Entonces este evento es para ti, Revive 15, contaremos con la presencia de Nancy Leigh DeMoss, Jen Wilkin y Lauren Chandler, dirigiendo la alabanza.

Si estás interesada en enseñar o hablar a las mujeres uno de tus mayores recursos puede ser aprender de otros que han profundizado en preciosas verdades de la Palabra de Dios.

Si has estado hay confundida desesperada, temerosa, hasta que las palabras de otra mujer te han infundido gracia y esperanza renovada, ahora es tu oportunidad de ayudar a otras mujeres con tus palabras, ven a escuchar porque es importante que tú escribas y compartas lo que Dios ha hecho contigo y cómo puedes hacerlo mejor, inspírate y recibe ayuda de otras mujeres como tú, conoce a Lore Ferguson, Erin Davis y Jennifer Lyell durante tres horas de ideas prácticas y mucho más.

Revive 15 | Mujeres enseñando mujeres, Indianápolis Septiembre 25 y 26, acompáñanos no te lo pierdas.

Y mañana Nancy iniciará una nueva serie. Te esperamos – ¡no dejes de sintonizar Aviva Nuestros Corazones!

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se cite otra fuente.

Permisos de publicación autorizados del Ministerio Aviva Nuestros Corazones para Alimentemos El Alma

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

Mano de Obra Infantil

Alimentemos El Alma

Serie: Para Entrenar un Niño

La Capacitación Infantil Para El Siglo XXI

Michael y Debi Pearl

– Capitulo Doce –

Mano de Obra Infantil

Volviendo el corazón de los padres a los hijos

Hace tres mil años, un sabio dijo, “instruye (entrena) al niño en su camino y aun cuando fuere viejo, no se apartará de él.” Un buen entrenamiento o instrucción no es solucionar crisis; por el contrario, es aquel proceso que se debe hacer antes de enfrentarlas o de tener que disciplinar a los hijos.
La mayoría de las personas asumen la paternidad por accidente, no lo hacen de manera deliberada o planeada. ¡Imagínese si se construyera una casa de esa manera!
No tenemos que reinventar la instrucción. Existen principios para instruir a los niños, y métodos que han funcionado desde la antigüedad.
Negarle la formación o entrenamiento a un hijo es abandonarlo deliberadamente y es semejante a empujarlo hacia un mar de opciones y de pasiones, sin un barco apropiado ni una brújula.

Este es un libro escrito por Michael y Debi Pearl enfocado en la crianza de los niños. En este caso nos enseñan técnicas sencillas que al ser aplicadas generan resultados inmediatos y aquellos que requieren mas tiempo los podremos apreciar de forma progresiva si estas técnicas se aplican de forma correcta. A través de todas estas ideas podremos tener niños que en un futuro sean hombres y mujeres temerosos y obedientes ante la voluntad de Dios.

Alimentemos El Alma