Éxito y felicidad

Martes 1 Septiembre
(Jesucristo dijo:) La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da.
La paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.
Éxito y felicidad

Convertirse en un deportista de alto nivel es el sueño de muchos jóvenes, pero este rara vez se cumple. Y cuando se logra, no siempre produce la felicidad esperada.

Alistair Taylor, deportista náutico, da su testimonio: «Participé en torneos durante 5 o 6 años seguidos y tuve mucho éxito. La gente esperaba verme como campeón del mundo en esta especialidad. Yo tenía muchas razones para ser feliz, pero no lo era. Cuando carecía de toda motivación y dejaba que mi vida se consumiese, Kelvin, un cristiano, me condujo a entregar mi vida al Señor Jesucristo. En ese momento tenía 18 años, y hoy sigo viviendo con Dios. Encontré una paz nueva y me siento colmado como solo un verdadero creyente puede comprenderlo. La relación que ahora tengo con Jesús es algo que no podría cambiar por nada. La fe es un camino en el que no cesamos de crecer.

Cuando usted se da cuenta de que Dios no solo controla su vida sino todo el universo, que él lo ama más que todo lo que uno puede imaginar… solo tiene que dejar de lado sus inquietudes, sus miedos, sus dudas en cuanto al futuro. ¡Esto lo supera, pero Dios no se ve superado! Entonces usted puede comprender lo que la Biblia dice: la paz de Dios, que sobrepasa todo lo que podemos comprender, guarda nuestros corazones y nuestros pensamientos en Cristo Jesús.

Sí, tenemos la seguridad de que Dios se ocupa de todo, y especialmente de nosotros».

59 – «El evangelio de la prosperidad»

Entendiendo los Tiempos

Primera Temporada

59 – «El evangelio de la prosperidad»

ENTENDIENDO LOS TIEMPOS

Surge en el 2013 como programa de radio bajo la cobertura de la emisora cristiana Radio Eternidad en la estación 990am. Las temáticas de nuestro programa son diversas y contemporáneas con las necesidades que se presentan  hoy en día en la sociedad. Todo tema es llevado a la luz de la Palabra de Dios que es la única mediadora entre los hombres y la única verdad que puede hacerle libre. Tratamos diferentes temas con el propósito de entender el presente bajo una cosmovisión bíblica y actuar en base a esta. Con nuestro productor Andrés Figueroa y el equipo de Gracia TV, quienes semanalmente transmiten este programa en un formato para Radio y TV.

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M25 – Preparando tu mente

Aviva Nuestros Corazones

Serie: El hermoso diseño de Dios para la mujer – Viviendo Tito 2:1-5

M25 – Preparando tu mente

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/preparando-tu-mente/

Carmen Espaillat: Aquí está Nancy, continuando con las enseñanzas de la serie de Tito 2.

Nancy Leigh DeMoss: Necesitamos recordar que la batalla está en la mente. Pensamos que el campo de batalla son nuestras emociones, nuestras circunstancias, u otras personas— aunque algunas veces todo esto entra en la contienda. Pero al final todo se trata de la forma en que pensamos.

Carmen: Esto es Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

En las Escrituras, Dios nos llama a no poner la mente en las cosas de la carne sino a vivir conforme al Espíritu, a perseverar en Él aun con nuestros pensamientos. Hoy continuaremos aprendiendo acerca de la importancia de esto para enfrentar los desafíos de la vida.

Nancy: Quiero continuar con una sesión más sobre este concepto de ser sophron– s-o-p-h-r-o-n- (Estamos recibiendo una pequeña lección de griego en estas últimas sesiones.) Es una palabra que aparece en múltiples ocasiones en el libro de Tito.

Es traducida en la NVI como “sensata”. Si tienes La Biblia de Las Américas, está traducida como “prudente”. Es una palabra que significa “domino propio; de buen entendimiento”. Es una mente salva, sano juicio, una mente sana, una mente restringida, una mente que es dominada por la Palabra de Dios y la verdad de la Palabra de Dios.

Mientras hablábamos durante un receso antes de esta sesión, comentábamos entre nosotras que esto afecta todo. La manera que pensamos determina la manera como vivimos. Si tenemos una mente sana, entonces nuestras emociones, nuestros apetitos, nuestras pasiones, nuestros pensamientos, nuestras palabras—todo seguirá ese patrón. Nuestras decisiones y nuestro comportamiento seguirán el patrón de nuestros pensamientos.

Y si no tenemos una mente sana, entonces nuestro comportamiento, nuestras palabras, nuestras actitudes, nuestras emociones—todo seguirá a ese pensamiento no sano. Ahí es cuando terminamos en problemas.

Hemos estado hablando sobre esta palabra basados en el pasaje de Tito 2 que nos dice que las mujeres mayores deben enseñar a las mujeres más jóvenes a ser sobrias—sophronizo; es una palabra relacionada a esto. Deben enseñar a las mujeres a pensar con claridad.

Todas nosotras podemos recordar. . . aquellas de nosotras que ya no somos mujeres jóvenes, podemos recordar cuando, como mujeres más jóvenes, necesitábamos en ocasiones alguien que se nos acercara y nos dijera, “No estás pensando con claridad.”

De hecho, aquellas de nosotras que somos mujeres mayores todavía necesitamos personas que nos acompañen en ocasiones y nos digan, “Tú no estás pensando con claridad”, y ayudarnos al aconsejar nuestros corazones de acuerdo a la verdad de la Palabra de Dios.

Así que las mujeres mayores deben enseñar a las más jóvenes a ser sobrias —a ser auto controladas, discretas, pensar con una mente sana— para que puedan amar a sus maridos y a sus hijos, para que puedan ser puras, para que puedan cuidar sus hogares, puedan ser amables, y puedan ser sumisas a sus esposos. Todo lo demás sobre nuestros roles y responsabilidades en la vida fluye, en cierta medida, si tenemos un sano juicio.

Ahora, hablando de ser sobrias, esa misma palabra sobria o sana suena como muy seria. Estoy un poco preocupada de que algunos puedan pensar que esta mujer sophron —esta mujer sobria – sana— nunca se divierte o que es aburrida, rígida, cerrada, legalista, siempre disciplinada, restringida y reprimida, toda cabeza y nada corazón.

No es de eso de lo que estoy hablando. No es eso a lo que Dios nos está llamando. Estamos hablando sobre una cualidad, una característica que está viva, es vital, vibrante y palpable en nuestras vidas. Esta cualidad, esta sensibilidad espiritual —este buen juicio, o auto-control o esta mentalidad sobria —esta cualidad es iniciada, producida y permitida por la gracia de Dios.

No es algo que se puede fabricar. No es algo que simplemente hacemos que pase por la fuerza de voluntad.

¿Cómo sabemos esto? Bueno, hemos estado leyendo y estudiando en Tito capítulo 2 de que la mujer sophron es autocontrolada. Pero miren en el versículo 11 de Tito capítulo 2. El apóstol Pablo ha repasado todas estas maneras en las que hombres mayores, los hombres jóvenes, las mujeres mayores, las mujeres los jóvenes, los siervos, etc., deben vivir el Evangelio, hablando de cómo luce eso. Él habla continuamente del dominio propio, sophron, no solamente cuando le habla a las mujeres, sino cuando habla acerca de los hombres mayores y jóvenes por igual.

Después de que ha hablado acerca de todo esto, Pablo dice en el versículo 11,

Porque la gracia de Dios se ha manifestado, trayendo salvación a todos los hombres, enseñándonos, que negando la impiedad y los deseos mundanos, vivamos en este mundo sobria [aquí está de nuevo la palabra sophron], justa y piadosamente.

Nosotros dependemos del poder del Espíritu Santo y de la gracia de Dios. Como Pablo le dijo a Timoteo en 2da de Timoteo 1 “Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía” —eso no es una mente sophron— “sino de poder, de amor y de mente sana” sophronismos, o una “mente sana”, como dice en la Reina Valera (versículo 7).

¿De dónde viene? ¿Quién nos lo dio? Dios. No tenemos eso naturalmente, no pensamos con claridad de manera natural. Es la gracia de Dios dentro de nosotras que nos permite pensar de manera sana.

Así que este tipo de dominio propio de pensamiento sensato del que estamos hablando se produce por la gracia de Dios y por el Espíritu de Dios, tendremos una persona que no será tensa, rígida o legalista, sino una persona que será encantadora, persuasiva, hermosa y libre—libre de vivir dentro de los parámetros que Dios ha diseñado para nuestras vidas. Teniendo este sophron, o siendo sophron, aumenta nuestra capacidad de orar, de amar y de servir a los demás.

Mientras pensamos sobre cómo desarrollar un estilo de vida sophron, ¿Cómo podemos desarrollar este tipo de pensamiento sano? Necesitamos recordar que la batalla está en la mente. Pensamos que son nuestras emociones o nuestras circunstancias u otras personas que son el campo de batalla—y a veces se meten en la lucha. Pero en última instancia vuelve a ser la forma en que pensamos.

Y es por eso que en Filipenses en el capítulo 4, Pablo dice, “Piensen en las cosas que son verdaderas, buenas, amables y excelentes y digno de elogio. Piensa en esas cosas” (versículo 8, parafraseado).

En Colosenses capítulo 3, Pablo dice, “Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra” (versículo 2).

Y en Romanos capítulo 8 Pablo dice,

Porque los que viven conforme a la carne, ponen la mente en las cosas de la carne, pero los que viven conforme al espíritu, en las cosas del Espíritu. [Esos son las personas que son sophron.] Porque la mente puesta en la carne es muerte, pero la mente puesta en el Espíritu es vida y paz (versículos 5-6).

Isaías capítulo 26, versículo 3: dice “Tú guardarás en perfecta paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera, porque en ti ha confiado” (Versión Reina Valera).

¿De dónde viene esa paz? De la mente, sophron, está fija en Dios.

Primera de Timoteo capítulo 5 describe a una mujer que es viuda. Ella se ha quedado sola, pero tiene puesta su esperanza en Dios y continúa en súplicas y en oraciones noche y día (versículo 5). Ella vive una vida sophron. Ella podría tener muchas razones para desesperarse, para estar deprimida, para estar melancólica, para estar desanimada, o para ser egocéntrica, demandante. Pero no: Ella pone su esperanza en Dios. Entonces, ¿qué ella hace? Ella invierte su tiempo provechosamente orando, en un ministerio de intercesión.

Entonces, en el siguiente versículo, Pablo describe a la mujer que no es sophron. La otra viuda que es autoindulgente. Esta mujer que no es sophron, él dice, esta está “muerta aún viviendo” (versículo 6). Ella no experimenta la vida y la paz que proviene de una mente puesta en las cosas del Espíritu. Necesitamos tener nuestras mentes renovadas, transformadas por la Palabra de Dios.

Estaba hablando con un amigo hace días que acaba de nacerle un nieto con un defecto congénito grave. El niño ha tenido convulsiones y no está fuera de peligro todavía, así que no estoy segura exactamente cuál sea el desenlace. Pero mi amigo ha estado caminando con su hija a través de todo este proceso.

Creo que su hija ya tiene tres o cuatro niños más, así que tiene sus manos llenas. Ella es una mamá que enseña en el hogar, y ahora ella tiene este pequeño que necesita cuidado y atención constantes y que rápidamente puede dejar de respirar. Por lo tanto, ella no puede alejarse ni un segundo o dejar de prestarle atención. Se requiere de un cuidado continuo de 24 horas. Es un tiempo en sus vidas aterrador, difícil, agotador.

Pero mi amiga Susan, quien es la abuela en esta situación, ha sido enseñada a ser sophron en este tipo de crisis. ¿Sabes cómo ella ha aprendido? Porque treinta y pico de años atrás, ella tuvo un hijo que nació con un defecto congénito grave y que requirió años de atención durante todo el día.

Susan estuvo noche tras noche, tras noche, tras noche, por días y semanas y meses y años, cuidando a su hijo. En el proceso, ella me dijo, “No tenía ningún lugar adonde ir sino al Señor.” Ella me dijo, “No tenía una mujer en mi vida que me enseñara a fijar mi pensamiento en la Palabra de Dios. Pero estaba desesperada. Fui al Señor, y el Señor fijó mi corazón y mi mente en Su Palabra.»

Bueno, ¿Qué está haciendo ella ahora? Ya han transcurrido décadas. Ella es una mujer mayor que ya ha pasado por esto. Ahora, como una madre a su hija mayor, ella le está enseñando a la más joven a ser sophron, a ser de mente sana. Ella está dirigiendo a su hija Lacy hacia la Palabra de Dios y ayuda a Lacy a pensar claramente en medio de esta situación.

Es algo tan hermoso de observar, en esta situación tan difícil, el poder de una mujer mayor acompañando y entrenando a una mujer más joven a ser sophron.

Después de nuestra última sesión de grabación, un grupo de nosotras nos reunimos con una amiga muy querida que estaba aquí en la sesión. En esa sesión nos dijo que había sido diagnosticada con leucemia aguda y se estaba alistando para ir al hospital, donde ahora se encuentra, para quimioterapia extrema. Durante las próximas semanas, esta mujer tendrá dosis masivas de quimioterapia para tratar y lidiar con esta leucemia.

El pronóstico, humanamente hablando, da miedo. Mientras hablábamos y orábamos con esta mujer, algo que verdaderamente me tocó… Yo conozco a esta mujer desde hace mucho tiempo, y esta no es la primera situación difícil que ella ha enfrentado… He visto a esta mujer, a través de las pruebas, la he visto meterse en la Palabra de Dios y obtener sophron.

Ella ha recurrido a las caminatas ya que así puede memorizar y meditar en las Escrituras. Por años, ella estaba haciendo esto porque estaba desesperada. Tenía que hacerlo. Ella ha estado renovando su mente con la Palabra de Dios día tras día, semana tras semana, año tras año.

Bueno, aquí está ella ahora en la mayor crisis física de su vida, una crisis de vida o muerte, enfrentando solamente lo que Dios sabe qué, y sabiendo que lo mejor que ella enfrenta, humanamente hablando, no es una situación placentera— por lo menos por las próximas semanas. Pero ella está sophron.

Claro, ella está tentada a atemorizarse; ella tiene emociones. Todo esto es muy real. Pero su mente está tan cimentada en la Palabra de Dios que cuando llega la presión o viene la crisis, su decisión es pensar, “Confía en Dios”, tener un corazón firme, cantarle al Señor, como vimos en una sesión anterior.

Así que vemos la importancia de meditar en las Escrituras, llenando tu mente y tu corazón. Y no esperes hasta que llegue la crisis para hacerlo, porque si esperas hasta ese entonces, no lo tendrás cuando lo necesitas.

Hemos estado estudiando sophron —el pensamiento sensato, con dominio propio; mente sana— en libro de Tito. Pero quiero que vayamos por un momento al libro de 1ra de Pedro, donde se ve este mismo concepto. Hay tres referencias en la carta de 1ra de Pedro a la sensatez y al autocontrol. Vayan conmigo a 1ra de Pedro capítulo 1, a los versículos 13 y 14.

Pedro dice, “Por tanto”—y el “por tanto” está hablando de lo que acaba de preceder, la maravilla de la salvación que él acaba de describir. Debido a lo que Dios ha hecho y esta obra impresionante de la salvación, “ceñid vuestro entendimiento para la acción; sed sobrios en espíritu, poned vuestra esperanza completamente en la gracia que se os traerá en la revelación de Jesucristo.”

Pedro está diciendo, “Si tienes un buen entendimiento sobre el Evangelio y preparas tu mente para la acción sobre la base de lo que sabemos que es verdad, entonces tendrás una vida santa en vez de llevarte de tus pasiones carnales naturales.”

Eso es lo que él describe en el versículo 14:

Como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais en vuestra ignorancia, sino que así como aquel que os llamó es santo, así también sed vosotros santos en toda vuestra manera de vivir.

Así que el pensar con buen juicio, de forma sensata, el ser de mente sobria, tiene como resultado el vivir de manera piadosa.

Ahora, esa frase, “ceñid vuestro entendimiento para la acción”—esa es la manera que se lee en la LBLA, la cual he estado usando. Pero la frase literal en el griego original sería “ceñir los lomos de tu mente”. De hecho, esa es la forma en que leen algunas de sus traducciones.

Ceñir los lomos de vuestro entendimiento, o preparar sus mentes para la acción, se refiere a esa antigua práctica de recoger sus túnicas cuando necesitaban actuar con rapidez, cuando necesitaban correr o pelear en una batalla.

Aquí se aplica a la forma en que pensamos, ciñendo los cabos sueltos de tu pensamiento —recogiendo tus pensamientos— para que puedas rechazar formas equivocadas de pensamiento y la seducción de la tentación y de lo mundano, para que puedas vivir una vida santa porque tu pensamiento es sobrio.

Pero para hacer esto, para ceñir los lomos de tu mente, para ser prudente, para ir preparando nuestras mentes para la acción, requiere esfuerzo y vigilancia. Y la idea de la disciplina no es un concepto popular. No suena muy divertido hoy en día.

Queremos los resultados finales—un cuerpo en forma, un matrimonio feliz y relaciones saludables. Pero no queremos disciplinarnos nosotros mismos o trabajar para llegar allí. Queremos ser capaces de tomarnos una pastilla o llamar un número 800 y que esto sencillamente ocurra.

Pero Pedro dice —vayan al capítulo 4 de 1ra de Pedro— “Mas el fin de todas las cosas se acerca; sed pues prudentes”—sophroneo; ahí está de nuevo nuestra palabra—“y de espíritu sobrio para la oración” (versículo 7). La Nueva Versión Internacional dice, “Así que, para orar bien, manténganse sobrios y con la mente despejada.”

Mientras estaba estudiando este pasaje, fue casi como una revelación en mi mente, se me ocurrió que una de las razones por la cual lucho tanto con la oración privada es porque mi mente se distrae. Me distraigo tan fácilmente. Y pensé, “Si no aprendo a ceñir los lomos de mi mente, si no logro tener una mente sobria, sophron, disciplinada; si no logro ser controlada de mente, una de las cosas que pudiera obstaculizarse es mi vida de oración.”

De hecho, obstaculiza mi vida de oración. Y yo pienso, “¿Qué querrá hacer Dios a través de mi vida? ¿Qué podrá querer hacer Él a través de tus oraciones como esposa, como madre, como una mujer en tu lugar de trabajo? Pero no puedes orar porque estás demasiado distraída.”

Es otra razón para convertirse en sophron. Y ser sophron no solo nos permite orar, sino que también nos permite amar correctamente.

Miren los versículos 8-9:

Sobre todo, sed fervientes en vuestro amor los unos por los otros, pues el amor cubre multitud de pecados. Sed hospitalarios los unos para con los otros, sin murmuraciones. (NIV).

Verás que como una mujer de capítulo Tito 2, vas a ser llamada a dar, a servir, a amar, a derramar tu vida cuando no sea fácil, cuando lo tengas que hacer 24 horas los 7 días de a la semana, cuando tengas al bebé llorando o al niño enfermo despierto a la mitad de la noche. ¿Cómo lo vas a manejar?

Tienes que ser sophron si quieres ser capaz de amar bien y extender hospitalidad —primero a aquellos en tu propia familia— sin quejarte. Comienza con ser sobria y prudente.

Y luego en 1ra de Pedro capítulo 5, versículo 8, dice: “Sed de espíritu sobrio, estad alerta. Vuestro adversario, el diablo, anda al acecho como león rugiente, buscando a quién devorar.” Si no somos prudentes, sophron, y vigilantes, no vamos a tener ninguna defensa espiritual.

Proverbios 25 dice, “Como ciudad invadida y sin murallas es el hombre que no domina su espíritu” (versículo 28).

¿Recuerdas al comienzo de esta serie cuando les di una ilustración, una historia, acerca de un experimento que fue conducido por un investigador de Stanford? Él tomó niños, de cuatro años de edad, a una habitación y les mostró un malvavisco.

El dijo, “Voy a salir de esta habitación y voy a hacer algunas diligencias. Estaré fuera como por 20 minutos. Mientras esté fuera, si dejan este malvavisco aquí y no se lo comen, cuando regrese les daré otro malvavisco, y podrán tener ambos.”

Entonces él salió de la habitación y observó lo que estos niños hacían. Algunos de estos niños eran tan impulsivos que no se podían controlar. De inmediato se comieron los malvaviscos.

Luego otros trataron. Resistieron durante un tiempo, pero no pudieron resistir más. Finalmente cedieron y se comieron el malvavisco.

Y hubo cerca de un tercio de los niños que esperaron hasta que el hombre regresara. Controlaron sus impulsos, y obtuvieron la recompensa del segundo malvavisco.

Entonces, 14 años después, los investigadores estudiaron a esos niños de cuatro años, cuando ya tenían 18 años, y mostraron el curso tan diferente que sus vidas habían tomado—los que ejercitaron dominio propio con los que no lo ejercitaron. Si has escuchado esta sesión, recordarás esa ilustración.

Vino a mi mente mientras estudiaba 1ra de Pedro y Tito sobre este asunto de la sensatez y el autocontrol. Tanto Pedro como Pablo, en el libro de Tito, atan el autocontrol a la recompensa futura, a una esperanza futura.

Escucha lo que dice Tito en el capítulo 2, versículos 11-13:

Porque la gracia de Dios se ha manifestado, trayendo salvación a todos los hombres, enseñándonos que negando la impiedad y los deseos mundanos, vivamos en este mundo sobria, justa y piadosamente. [¿Cuál es la clave?] Aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación de la Gloria de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo.

¿No te suena eso como un niño esperanzado a que el hombre vuelva para así poder ganarse otro malvavisco? Estamos esperando algo mucho más maravilloso que lo que nuestra mente puede comprender. Eso es lo que nos va a mantener con mentes sobrias, autocontroladas; lo que mantendrá nuestro pensamiento sano, ahora; mientras aguardamos la esperanza bienaventurada.

Pedro dice la misma cosa: “Por tanto, ceñid vuestro entendimiento para la acción; sed sobrios en espíritu, poned vuestra esperanza, completamente en la gracia que se os tendrá en la revelación de Jesucristo” (1 Pedro 1:13).

Pedro dice, “Mas el fin de todas las cosas se acerca. Por lo tanto”—a la luz de lo que viene, a la luz de nuestra esperanza futura, a la luz de nuestra recompensa futura—“sed pues prudentes y de espíritu sobrio para la oración” (1 Pedro 4:7).

Algunas de ustedes han leído La Travesía del Viajero del Alba, uno de los libros de las Crónicas de Narnia. En ese libro, Edmund, Lucy y Caspian están en un viaje desde Narnia, dirigiéndose hacia el Este, hacia el país de Aslan en el fin del mundo.

En un punto de su largo viaje, su barco, el Viajero del Alba, ancla cerca de la tierra y todos desembarcan. En este punto, algunos de los marineros están cansados del largo viaje. Quieren detenerse y pasar el invierno donde están, para entonces devolverse hacia el oeste y regresar al hogar en Narnia en la primavera. Les han dicho que si permanecían donde estaban, se les ofrecería una fiesta digna de un rey cada noche. Esto los hace aun más reacios a continuar hacia el final del mundo y al país de Aslan.

Pero mientras esto sucede, Caspian y Edmund están tratando de descifrar cómo pueden motivar a los marineros a mantenerse en camino hacia el país de Aslan.

¿Recuerdas a Reepicheep, el ratón noble que habla? Él habla, y expresa su determinación de mantenerse avanzando sin importar nada. Esto es lo que Reepicheep dice:

“Mis planes están hechos. Mientras pueda, navegaré hacia el este en el Viajero del Alba. Cuando me falle, voy a remar hacia el este en mi barquilla [que es un barco pequeño], y cuando ella se hunda, nadaré al este con mis cuatro patas. Y cuando ya no pueda nadar, si no he llegado al país de Aslan, me hundiré con mi nariz hacia la salida del sol.”

Preparando sus mentes para la acción y siendo de mente sobria. Pon tu esperanza completamente en la gracia que te traerá la revelación de Jesucristo. Vivan vidas autocontroladas, justas y piadosas—esperando, deseando, anhelando, anticipando ansiosamente, aguardando la esperanza bienaventurada, la manifestación de la Gloria de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo.

Carmen: Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín te ha estado llamando a algunas disciplinas de la mente para que estés lista para cualquier desafío que tengas que enfrentar. El mensaje de hoy es parte de la serie El hermoso diseño de Dios para la mujer .

Bueno, en un mundo en el que parecería que las muchachas se han vuelto salvajes, el libro de Tito se hace muy práctico. Descubre por qué, mañana cuando regresemos a Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de la Biblia de Las Américas a menos que se indique lo contrario.

Permisos de publicación autorizados del Ministerio Aviva Nuestros Corazones para Alimentemos El Alma

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

17/42 – Lee la Biblia: Jeremías

El Proyecto Biblia

Serie: Antiguo Testamento

17/42 – Lee la Biblia: Jeremías

Antiguo Testamento

Mire nuestro video de Lee la Biblia sobre la primera parte del libro de Ezequiel, que analiza el diseño literario del libro y su flujo de pensamiento. Dentro de los exiliados en Babilonia, Ezequiel demuestra que Israel mereció este juicio, y también que la justicia de Dios produce esperanza para el futuro.

https://www.youtube.com/channel/UCsna10x6Sm-f_Yj6SxdALnQ

La revolución sexual y su influencia en la iglesia

Alimentemos El Alma

Serie: Iglesia y Moral

La revolución sexual y su influencia en la iglesia

Miguel Núñez

Miguel Núñez

Es miembro del concilio de Coalición por el Evangelio. Es el pastor de predicación y visión de la Iglesia Bautista Internacional, y presidente de Ministerios Integridad y Sabiduría. El Dr. Núñez y su ministerio es responsable de las conferencias Por Su Causa, que procuran atraer a los latinoamericanos a las verdades del cristianismo histórico. Puede encontrarlo en Twitter.

M22 – La belleza de tu paz

Aviva Nuestros Corazones

Serie: El hermoso diseño de Dios para la mujer – Viviendo Tito 2:1-5

M22 – La belleza de tu paz

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/la-belleza-de-tu-paz/

Carmen Espaillat: Una mujer le escribió a Nancy Leigh DeMoss ilustrándole la forma en que se desarrolla un sano juicio.

Nancy Leigh DeMoss: Ella dijo, “Usted me ha ayudado a darme cuenta de mi ingratitud y de mi espíritu quejumbroso son una realidad un ataque a la vida que Dios ha escogido para mí, la cual yo he estado detestando”. Dios comenzó a transformar su forma de pensar mientras ella escuchaba y aceptaba la Palabra de Dios. Ella dijo: “Gracias por hacerme entrar en razón—sophron—y por mostrarme otra vez la bondad del Dios al que servimos.”

Carmen : Esto es Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Durante varias semanas, el apóstol Pablo nos ha estado hablando de algunos temas muy relevantes de nuestros días. Hemos estado estudiando sus palabras en Tito 2 con Nancy Leigh DeMoss. Aquí está ella para continuar con la serie El hermoso diseño de Dios para la mujer.

Nancy: Sin lugar a dudas, la nación de los Estados Unidos de América ha sido bendecida con ser la nación más rica y próspera, probablemente en la historia del mundo. Tenemos más oportunidades y más comodidades que cualquier otra generación en la historia. Pero siendo este el caso, me intriga y me pregunto por qué tenemos ciertos padecimientos en nuestra cultura.

● ¿Por qué hay tantas familias atrapadas en deudas de tarjetas de crédito e hipotecas que no pueden pagar?

● ¿Por qué hay tan alto índice de desordenes mentales y emocionales en nuestra sociedad?

● ¿Por qué hay tanta depresión crónica, desórdenes de bipolaridad y déficit de atención con hiperactividad en los niños?

● ¿Por qué somos tan adictos como cultura —lo que hablamos anteriormente en esta serie sobre las cifras aterradoras de consumo de substancias—pornografía fuera de control, desórdenes alimenticios, la obesidad que literalmente nos está matando?

● ¿Por qué somos tan corrompidos moralmente?

● ¿Por qué hay tan alto índice de divorcios y adulterios, pasiones sexuales desenfrenadas y perversión?

● ¿Por qué todos estos tipos de enfermedades, aflicciones y padecimientos en nuestra cultura?

Bueno, hay muchos factores, y no quiero simplificar el tema aquí, pero yo creo que mucho de lo que he descrito es el fruto de no tener una mente sana. Dijimos que ser sensatas, ser sophron, en la palabra griega s-o-p-h-r-o-n, significa ser “sensible, tener autocontrol, pensar con sabiduría”. Pensar sabiamente está basado en una doctrina sana acerca de Dios, de Su Palabra y de Sus caminos. Pero dentro de nuestra cultura, generalmente, hemos fomentado el pensar insensatamente, y esto ha afectado la forma en que vivimos.

A medida que pienso en la época en que Pablo escribió el libro de Tito, que hemos estado estudiando durante estas últimas semanas, pienso acerca del Imperio Romano. Esta fue ciertamente una época conocida por ser decadente, perversa. Había un abuso desenfrenado de substancias e inmoralidad, parecido a nuestros días.

Dentro de esta cultura, en el cumplimento del tiempo, Jesús nació, vivió, murió y resucitó de nuevo y envió a su Espíritu Santo e inició la iglesia. La iglesia de Jesucristo nació en una cultura perversa, corrompida, obscura y caída, y en medio de esta obscuridad, los autores del Nuevo Testamento a medida que escribían las epístolas, las cartas a esas primeras iglesias, a esos primeros creyentes, esos seguidores de Cristo fueron llamados a ser sophron: sensibles, sensatos y a tener dominio propio.

Ellos fueron llamados a destacarse. Ellos tenían un pensamiento sano en un mundo que había perdido el tino. Sus vidas reflejaron la belleza, el balance, la estabilidad que el Evangelio trae a una mente, a una vida, a un hogar y a una cultura.

Ahora bien, en Tito capítulo 2, hemos estado estudiando cómo las mujeres ancianas deben entrenar a las mujeres jóvenes a ser sensatas, a tener una mente sana. Y, ¿cómo se refleja eso? ¿Qué es lo que significa? Esto significa que deben amar a sus esposos e hijos, y que deben tener dominio propio y ser sensatas. Hemos visto que esto es fundamental para hacer realidad nuestras otras obligaciones, funciones y responsabilidades como mujeres.

He estado pensando en lo que significa tener una mente sana, con dominio propio, sensible. Y dependiendo de tu versión de la Biblia. Es la palabra griega, sophron, en tu juicio cabal. El Señor me trajo a la mente un relato de los evangelios. Quiero pedirles que vayan a este pasaje en Marcos capítulo 5. Esta historia se encuentra en todos los demás evangelios sinópticos, en Mateo, Marcos y Lucas, pero quiero que miremos la versión de Marcos, el capítulo 5. Al final de esta historia —y quiero iniciar en el final— después regresaremos al principio. Al final de esta historia, encontramos una palabra relacionada con sophron, mente sana, sensible, con autocontrol.

Veamos el versículo 15 en Marcos, capítulo 5. Nos dice que la gente de la ciudad salió, y ellos encontraron (a este hombre) “sentado, vestido y en su cabal juicio”. Ahora bien, esa palabra “cabal juicio” es la palabra sophronetto… sophoron… sophronetto. Era un hombre que estaba en su cabal juicio. Uno lee esta descripción y uno se dice, “suena tan normal”. Él estaba ahí sentado; él estaba vestido y estaba en su juicio cabal. ¿No es así como todos deben estar? Bueno, lo extraordinario de esta descripción al final de la historia es que esta representa un cambio asombroso de la condición en la que se encontraba este hombre al principio de la historia.

Vayamos de regreso al versículo 1, y ahí veremos esta vívida descripción de un hombre que es todo menos sophron; estaba en todo menos en su sano juicio.

Marcos 5:1,

Y llegaron al otro lado del mar, a la tierra de los gadarenos. Y cuando Él salió de la barca, enseguida vino a su encuentro, de entre los sepulcros, un hombre con un espíritu inmundo.

En el relato de Lucas capítulo 8 se dice que él tenía demonios. Yo no voy a inquirir en todo lo que esto significa, todo el estudio de demonios y como éstos afectan a la gente. Este es un estudio completamente diferente. Pero lo que quiero que vean es que estos demonios habían afligido a este hombre, y que Satanás, quien es el príncipe de todos los demonios, trabaja a través de nuestras mentes. Él engaña. Él tuerce la verdad, y cuando nosotros creemos sus mentiras, nuestro pensamiento se distorsiona; se destruye y al final nos volvemos irracionales. Más allá de estar en su mente sana, este hombre estaba desquiciado, y esto afectó todo acerca de él.

El versículo 3 nos dice que él vivía entre los sepulcros. Y permítanme solo insertar aquí el pasaje paralelo de Lucas capítulo 8. Así es como describe a este hombre. Dice: “…por mucho tiempo no se había puesto ropa alguna, ni vivía en una casa, sino en los sepulcros” (versículo 27). Ahora bien, este ya no parece una persona normal.

Continuando en Marcos 5:3 dice,

Y nadie podía ya atarlo ni aun con cadenas; porque muchas veces había sido atado con grillos y cadenas, pero él había roto las cadenas y destrozado los grillos, y nadie era tan fuerte como para dominarle. Y siempre, noche y día, andaba entre los sepulcros y en los montes dando gritos e hiriéndose con piedras.

Una situación muy trágica aquí. John MacArthur en su estudio de la Biblia dice que “dando gritos” se refiere a un grito sobrenatural continuo pronunciado con intensa emoción, y que las piedras que él usaba para cortarse a sí mismo eran como rocas hechas de pedregales con puntas irregulares filosas.

Así que aquí vemos a un hombre que está en muy, muy mal estado, y miren su condición. No es una condición temporal. No es como que él haya tomado un descanso temporal de sus sentidos. Esto es una condición crónica. Las Escrituras dicen que esto había estado ocurriendo ya por mucho tiempo. Dice que “noche y día, andaba entre los sepulcros y en los montes dando gritos e hiriéndose con piedras.” Esta era la condición de su vida. Él había perdido el juicio. Él era un hombre salvaje. Él está completamente sublevado, fuera de control.

Él está bajo la influencia, bajo el control de poderes demoníacos—al extremo. Su condición mental era influenciada por demonios; y lo que no sabemos es cómo este hombre haya dado lugar a los demonios, no tenemos ese trasfondo. Pero por lo que haya sido, él termina en este lugar, en esta condición mental; la falta de una mente sana dio como resultado este comportamiento bizarro, extraño y errático.

Aquí está un hombre que andaba completamente desnudo; apartado de las personas. Él estaba aislado, solitario, y él está contaminado, de acuerdo a la ley judía, por estar cerca de las tumbas, porque los judíos no podían tocar cadáveres. Así que él no podía tener ninguna relación con los creyentes judíos. Él es violento. Él es peligroso para él mismo y para los demás. Él necesita ser sujetado, pero se desata repetitivamente. Y esto describe a alguien que está en una agonía mental y emocional—se corta a sí mismo, violento, con un comportamiento destructivo.

Ustedes pensarán, “Vaya, esto es tan extremo. No puedo imaginarme nada como esto”. Bueno, el hecho es que esta es la descripción de cómo muchas mujeres viven hoy en día—a mayor o menor grado. Se cortan a sí mismas. Escuchamos de esto hoy en día, y déjenme decirles que no solo le pasa a las jovencitas. Les pasa a mujeres mayores, maduras, esposas y madres. Hay mujeres en nuestra audiencia que con sus desordenes alimenticios y con su tendencia a cortarse han dañado sus propios cuerpos; o han sido un peligro para la vida de otros debido a su comportamiento errático, extremo y extraño.

En algún grado, mayor o menor, todas nosotras mostramos evidencia en algún momento de un comportamiento que no es el resultado de una mente sana, mostramos no estar en nuestro juicio cabal. Veo esto en ocasiones en los correos electrónicos que nos llegan a Aviva Nuestros Corazones. Una mujer nos escribió recientemente, y ella dijo:

“Acabo de tener un arrebato con mi hija de preescolar. Me duele pensar en ello. Últimamente he estado fuera de control al momento de comunicarme con ella y con mis otros hijos. Me he encontrado haciendo lo mismo que odiaba recibir de mi madre, pero por alguna razón me enojo muchísimo. Leo de padres que abusan de sus hijos, y me pregunto si yo también fuese capaz de hacerlo”.

Ahora, esto podría describir un patrón en tu vida, o tal vez pudiera describir solo unos momentos en tu vida, algo sucede que te hace explotar, pero hay momentos en los que tú simplemente, como mujer, te sientes fuera de control. Tal vez por la gracia de Dios logras controlarlos por las apariencias, pero todas nosotras tenemos tiempos así.

No te sientes ahí y me mires como que no sabes de lo que te estoy hablando. Si tú eres mujer, tú sabes de lo que estoy hablando. Hay momentos en los que sientes, “Si Dios no frenara mi vida, yo estaría muy, pero muy fuera de control en este mismo instante”. Hay momentos que no ponemos atención a las restricciones. Las pasamos por alto y nos salimos de control en nuestro tono de voz, o en lo que decimos, o en la forma que lo decimos, o en nuestro comportamiento.

Recibimos otro correo de un hombre diciendo, “¿Pudieran por favor orar por mi esposa?” No voy a leer todo ni puedo darte todo el contexto, pero aquí está un hombre que estaba muy abatido y consternado por algunas situaciones en su matrimonio. Quiero solo sacar este extracto porque se relaciona con el tema, y creo que describe algunas veces la forma en que vivimos muchas de nosotras. Él dijo:

“Ella vive con altas y bajas—constantes ataques de pánico, ansiedad, acciones y actitudes hirientes hacia mí, hacia la familia e incluso hacia ella misma. Durante todo nuestro matrimonio ha habido cortos periodos de paz, y esos han sido geniales, pero la mayoría de los años han estado repletos de problemas y de confusión espiritual, es como vivir con el enemigo, casi como tener que rescatarla de sí misma a diario. Me rompe el corazón.”

Bueno, esta es una situación extrema, y este matrimonio está obviamente en crisis. Esto no pasó de un día para otro, pero aquí está una mujer, aquí vemos dos mujeres —recordando la que describí primero— que no tienen una mente sana. Ellas no son sophron, sus vidas están fuera de control porque sus mentes están fuera del control del Espíritu Santo y de la Palabra de Dios.

Si regresamos al hombre que vivía en los sepulcros en Marcos capítulo 5, las Escrituras nos dicen que nadie podía detenerlo o frenarlo. Nadie podía ayudarlo. De nuevo, a medida que pienso en las mujeres que nos escriben a Aviva Nuestros Corazones, con todos los diagnósticos psicológicos que hay hoy en día, las mujeres están siendo atendidas de muchas formas diferentes, con muchos métodos y medios diferentes.

Pero lo que veo en muchas de estas mujeres es que nadie ha sido capaz de ayudarlas. Ellas no encuentran ayuda. Ellas van donde un terapeuta. Ellas van donde un doctor. Ellas van donde un consejero. Ellas van donde su pastor. Ellas van donde una amiga. Pero ellas no mejoran. Nadie es capaz de ayudarlas a controlarse y tener una mente sana. En muchos casos ellas no cambian.

Esta era la realidad de este hombre. Este hombre que había sido tan oprimido y afligido por esta posesión demoníaca y por este descontrol, irracional, sin juicio y con un comportamiento extraño, ahora se encuentra con Cristo. Cristo es su única esperanza. Quiero decirte, aún si tu comportamiento es tan extremo como el de este hombre, o si solo son pequeñas faltas de sophron en tu vida cotidiana, Cristo es tu única esperanza. El poder de Cristo fue el único poder que pudo confrontar y doblegar a los demonios y restaurarle a este hombre su cordura.

En el versículo 6 nos dice que, “cuando vio a Jesús de lejos, corrió y se postró delante de Él”, lo que necesitamos hacer muchas de nosotras las mujeres es ir a Cristo, ir a Jesús. Correr a Él. Postrarnos delante de Él. Pero aquí todavía hay una lucha. Miren el versículo 7, “y gritando a gran voz, [esto en realidad es el demonio gritando dentro de él] dijo: ¿Qué tengo yo que ver contigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? Te imploro por Dios que no me atormentes”.

A medida que sigan este pasaje recordarán que Jesús sacó a estos demonios y les dio permiso de entrar en un hato de cerdos que estaban paciendo cerca de ahí. Los cerdos se precipitaron por un despeñadero al mar y se ahogaron. Pero lo que vemos en este pasaje, al llegar al final del versículo 14, es que un encuentro con Jesucristo es transformador. Lo cambia todo. Como resultado de encontrarse con Cristo, los demonios fueron echados fuera y la mente de este hombre fue sometida al control de Cristo. El encuentro con Cristo fue transformador. La mente de este hombre fue sometida al control de Cristo.

No quiero que en este instante tu mente se desvié a pensar cómo la actividad demoníaca pudiera afectarte a ti o a este hombre o a otros—ese no es el punto que quiero obtener de este pasaje. El punto es que a este hombre le fue restaurada su cordura porque Cristo vino y trajo estabilidad a su mente.

Miren el versículo 14, “y los que cuidaban a los cerdos huyeron y lo contaron en la ciudad y por los campos. Y la gente vino a ver lo que había sucedido”. Les diré algo, cuando las mujeres someten sus mentes al control del Espíritu Santo de Dios, habrá tal cambio que la gente vendrá a ver lo que pasó. Ellos querrán saber, “¿Qué te pasó? ¿Qué pasó?” Estarán sorprendidos. Ellos estarán maravillados.

Y ahora, para la última parte de este relato, permítanme citar la forma en que Lucas lo dice en Lucas 8:35,

Salió entonces la gente [esto es la gente de la ciudad y del campo], a ver qué había sucedido; y vinieron a Jesús, y encontraron al hombre de quien habían salido los demonios, sentado a los pies de Jesús, vestido y en su cabal juicio.

Ese pequeño detalle de que él estaba sentado a los pies de Jesús es un detalle que no vemos en el evangelio de Marcos. Marcos solo nos dice que él estaba sentado, vestido y en su cabal juicio, pero Lucas nos dice dónde estaba él sentado —estaba sentado a los pies de Jesús— vestido. Este hombre había andado completamente desnudo por años, o al menos por mucho tiempo, y ahora estaba vestido y en su cabal juicio. ¿Le tomó diez años de terapia? No. Al instante Jesús restauró su mente —sophronetto – sophron— su mente sana.

Rápidamente se corrió la voz. Todos sabían acerca del cambio de este hombre.

El enemigo está trabajando en las mentes de un sin número de mujeres hoy en día, aun en mujeres cristianas. Hemos adoptado patrones de pensar que no son sensatos, y como resultado, hemos dado lugar a que el enemigo gane terreno y se dé gusto en tantas de nuestras mentes y de nuestras vidas. Muchas veces la razón por la que nos sentimos tan fuera de control es porque nuestro pensamiento no está basado en una mente sana, pero alabado sea Dios por el poder de Cristo para restaurarnos a un nuestro juicio cabal. Verán, ser sophron —ser sensibles, con autocontrol o dominio propio— es en realidad tener la mente de Cristo; la mente de Cristo.

Déjenme leerles un ejemplo. No es particularmente uno dramático, pero es una ilustración, creo yo, de cómo vivimos muchas de nosotras. Es una ilustración de cómo Cristo puede transformar una mente sin juicio a tener una mente sana.

Una mujer nos escribió, y ella nos dijo,

“Mi esposo fue llamado al ministerio hace alrededor de 9 meses y nuestra familia tuvo que mudarse a otro estado. Nuestro sueldo se redujo en un 50%, nuestra vivienda se redujo en un 50% y mi gozo también se redujo en un 50%. Por los últimos nueve meses he estado murmurando en mi corazón y a veces en voz alta sobre las cosas que ya no tenemos o las que desearía tener. He codiciado [esto es una verdadera lucha en mi mente] toda posesión imaginable y me he sentido completamente miserable en la vida que Dios me ha dado en Su gracia.”

Aquí está una mujer que no tiene un pensamiento sano, y como resultado ella se sentía miserable e hizo a otros miserables a su alrededor, estoy segura de esto. Ella continuó,

“Usted me ha ayudado a darme cuenta que mi ingratitud y mi espíritu quejumbroso son en realidad un ataque a la vida que Dios ha escogido para mí, la cual yo he estado detestando.” [Dios comenzó a transformar su forma de pensar al paso que ella escuchaba y aceptaba la Palabra de Dios. Y ella dijo,] “Gracias por devolverme mi sano juicio y mostrarme otra vez la bondad del Dios al cual servimos.”

Ven, cuando ella no estaba pensando correctamente, ella se estaba enfocando en las cosas que ella no tenía. Pero cuando ella comenzó a pensar correctamente, ella se enfocó en la bondad de Dios. Cuando ella no estaba pensando correctamente, ella se sentía miserable. Ella redujo su gozo a la mitad, pero cuando ella comenzó a pensar correctamente, su gozo regresó; y es cuando ella dice, “Este pequeño apartamento” —su circunstancia no ha cambiado; ella todavía tiene la mitad del espacio que tenía antes— pero “este pequeño apartamento estará ahora lleno de gozo cada mañana al darle gracias al Señor por todo lo que Él ha escogido para mí”.

Él restaura nuestras mentes. Un encuentro con Cristo nos restaurará y nos devolverá el juicio cabal.

John Greenleaf Whittier fue un poeta en el siglo 19, un nombre quizás familiar para ustedes. En 1872, él escribió un largo poema narrativo que lo llamó “The Brewing of Soma” (“La Cerveza de Soma”). Este poema épico describe a sacerdotes vedas o hindúes que tratan de evocar una experiencia religiosa al ir al bosque y tomar un brebaje llamado Soma hasta llegar al estupor y perder los sentidos. Es un poema muy extraño. Tal vez no les sea familiar, no lo era para mí hasta que lo encontré en el internet el otro día.

Después de describir esta rara escena de los sacerdotes tomando hasta perder sus sentidos, Whittier escribe este extenso poema, un himno, que nos es familiar a muchas de nosotras, y proviene de este poema, y es un himno que tal vez puede ser más relevante hoy en día que cuando primero fue escrito, casi 140 años atrás. En nuestro contexto contemporáneo, habla de una cultura que es dependiente a las sustancias o de sentir emociones.

Aquí está lo que el himno dice:

Amado Señor, Padre de todos,

¡Perdónanos nuestras necedades!

Revístenos en mente buena y justa.

Que con vidas puras te sirvamos,

Y con más honda humildad te adoremos.

Qué oigamos el llamado de tu gracia

Con la llana confianza de los pescadores.

Y al igual que aquellos,

Sin palabras levantémonos

Y sigamos en pos de ti.

En el descanso del séptimo día,

En la calma de las colinas galileas,

Jesús se arrodilló compenetrándose

Con tu silencio eterno y con tu amor.

Con tu profunda quietud

Ven y avasalla todas esas palabras

Y obras nuestras que ensordecen el delicado silbo del llamado,

Y haz que en silencio tu bendición,

Como el maná, nos caiga.

Esparce tu rocío de sosiego

Hasta que cesen todas nuestras luchas.

Quita de nuestras almas la fiebre y el bullicio;

Y haz que nuestras vidas ordenadas

Confiesen lo bello de tu paz.

Sopla por entre los ardores del deseo

Tu frescura y tu bálsamo;

Enmudece los sentidos, aquieta la carne;

Y por entre el terremoto, el viento, el fuego,

Habla tú, oh voz apacible de calma.

Oh Padre, como oro que Tú pudieras, por medio del poder de Cristo, nombre que es sobre todo nombre, ante el cual los demonios mismos tienen que inclinarse y huir, en el poder de Su nombre, que Tú pudieras revestirnos con una mente sana, y que nuestras vidas ordenadas manifiesten la belleza de Tu paz. Oro en el nombre de Jesús, amén.

Carmen: Nancy Leigh DeMoss te ha estado invitando a tener una vida hermosa y pacífica—no la que viene por trabajar o esforzarse más, sino la que proviene de tener una mente sana.

Cuando desarrollas un juicio cabal, nadie puede ver lo que está pasando, pero ese proceso interno, silencioso puede llevar a un éxito exterior visible. Sabrás cómo, la próxima semana, espero que nos volvamos a reunir en Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

Permisos de publicación autorizados del Ministerio Aviva Nuestros Corazones para Alimentemos El Alma

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

MUJER: EN EL MUNDO ESTÁS, PERO DEL MUNDO NO ERES

Esclavos de Cristo

MUJER: EN EL MUNDO ESTÁS, PERO DEL MUNDO NO ERES

Johanna Ramírez Suavita

En estos tiempos de confinamiento son muchos los pensamientos que vienen a nuestra mente y muchas las dudas que se quieren sembrar en nuestro corazón. Las avalanchas de noticias y opiniones terminan abrumándonos y por momentos no sabemos qué actitud tener. Esto es normal, hermanas, y no está mal sentirlo. El punto realmente importante es hacia dónde nos lleva todo esto: ojalá la respuesta siempre sea Cristo.

Ser creyentes no nos hace inmunes ante el dolor, la enfermedad o la inquietud, recuerden cómo el mismo Señor Jesucristo nos advierte que tendremos aflicción (unas veces más que otras) pero que confiemos en Él porque ya ha vencido (Juan 16:33). No obstante, sé que no siempre podemos mantener la calma y que si bien conocemos su promesa, a veces la obediencia nos cuesta. En mi caso, cuando apenas empezaba todo en nuestro país Colombia, tuve un momento de incertidumbre y agobio: pensaba en cuánto duraría esta situación, miraba la despensa e intentaba calcular cuántos días de provisión teníamos, descargaba aplicaciones para tener mercados a domicilios y buscaba todas las formas posibles de tener el control. Hasta que un día, sentada en la sala de la casa conversando con mi esposo (y pastor), reconocí sinceramente que no era posible, que en mis fuerzas nada podía hacer, porque detrás de todos estos esfuerzos estaba la necesidad y la necedad de querer tener resuelto cada detalle. Entonces entendí que no hay nada más esperanzador y consolador que descansar en Jesús.

Hermanas, las que somos esposas debemos ser ayuda idónea para nuestros maridos en estos momentos, debemos apoyarlos en todo, confiar en las decisiones sabias que ellos han de tomar guiados por el Señor, y ser buenas administradoras de la provisión que hay en casa, aprovechar estos tiempos para conocer más a nuestros hijos y llevarlos amorosa y cálidamente a los pies del Señor.

Las que no son casadas pero que son hijas o hermanas también son llamadas a manejar con dominio propio y sabiduría cada día. Pero ciertamente, todas estamos en el deber de testificar a Cristo, de anclarnos en Su Palabra y exaltarle en cada momento sin importar qué tan agotador haya sido el día, pues reconocemos y afirmamos que todo lo que sucede está enmarcado en su soberanía y ha sido decretado por Él. Dios, que es bueno y misericordioso nos conoce más que nadie, y por eso podemos descansar confiadamente en que proveerá en nuestro hogar conforme a su voluntad y, además, nos dará la verdadera paz para transitar en cualquier situación que se nos presente (Filipenses 4:71 Pedro 5:7).

Queridas mujeres, diariamente vemos cómo para el inconverso permanecer en casa puede parecer un castigo, un yugo difícil de cargar, algo aburridor y por eso intenta encontrar en el mundo respuestas ante esta pandemia. Busca refugios vanos en las energías, en los buenos pensamientos, en los sentimientos, o en dioses creados a imagen del hombre en donde una falsa piedad debería torcer su voluntad. Sin embargo, los hijos de Dios nos gozamos en nuestros hogares, en la bendición de poder permanecer allí para conversar, para orar en familia, para disfrutar de todo aquello con lo que Dios nos ha bendecido. Nosotras no vemos un refugio más perfecto, una roca más firme y un consuelo más efectivo que Dios mismo (Salmos 62:7). Es por esto que la invitación en esta y cualquier otra calamidad que podamos enfrentar en lo que nos quede de vida es que seamos luz en la oscuridad, calma en el caos, pero no por lo que nosotras tengamos para ofrecer, sino porque testificamos la poderosa y grandiosa obra de Jesús.

Hoy, mañana y siempre oremos fervientemente a nuestro buen Dios para que podamos hablar a otros de su gracia  y para que le amemos más cada día, confiada y plenamente, para que con nuestros ojos puestos solamente en Jesús, seamos capaces de responder ante la presión del mundo y el afán de cada día. Que el desasosiego no nos sobrepase, sino que sea Su Palabra la que nos reconforte y nos embriague desde que salga el sol hasta que se ponga de nuevo.

Bautista reformada. Redimida por gracia. Esposa de Eduar y mamá de Antonia.

 

M21 – Pensamiento sano

Aviva Nuestros Corazones

Serie: El hermoso diseño de Dios para la mujer – Viviendo Tito 2:1-5

M21 – Pensamiento sano

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/pensamiento-sano/

Carmen Espaillat: La Biblia te invita a desarrollar buen juicio. De acuerdo a Nancy Leigh DeMoss, esto es muy importante.

Nancy Leigh DeMoss: No puedes amar a tu esposo y a tus hijos si no tienes sano juicio. Porque cuando ellos no son amables, si no tienes claridad de pensamiento, vas a responder de manera poco amorosa.

Carmen: Esto es Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

A veces, las presiones vienen hacia ti tan rápido, que parece que no pudieras pensar con claridad, pero Nancy ha estado explicando cómo Dios nos puede enseñar a pensar con claridad, a tener un sano juicio, no importa qué. Es parte de la serie El hermoso diseño de Dios para la mujer: Viviendo Tito 2:1-5 .

Nancy: En esta serie de Tito capítulo 2, estamos hablando sobre una virtud que he llegado a creer que es fundamental para vivir la vida cristiana. Si no dominamos esta virtud en particular, creo que lucharemos con todo lo demás. Estoy empezando a ver… o el Señor está comenzando a conectar algunos puntos en mi propia vida, en mi propia forma de pensar acerca de por qué esta virtud es tan importante.

Es algo que se enfatiza en el libro de Tito y también muy particularmente a través de 1era y 2da cartas a Timoteo, las epístolas pastorales. Pablo habló a los pastores sobre el desarrollo de estas iglesias jóvenes y destacó la virtud del dominio propio, el autocontrol.

Así que mientras estudiamos Tito capítulo 2, permítanme recordarles la razón por la cual estamos estudiando este curriculum. Se trata de un plan de estudios para la formación de mujeres y que éstas lleguen a convertirse en seguidoras y discípulas de Jesucristo. Es así como luce la madurez cristiana en una mujer. Esta es la forma como se lleva a cabo.

Lo vemos en mujeres mayores viviendo vidas ejemplares, que son modelos de santidad, y en mujeres que son intencionales en la formación y la enseñanza de las mujeres más jóvenes para que tengan las cualidades y las características que necesitan para vivir su cristianismo.

Hemos dicho que estas cualidades son muy personales. Están basadas en nuestras relaciones, y se centran mucho en nuestras relaciones dentro de la familia. Déjenme retomar Tito capítulo 2, comenzando en el versículo 2, solo para darnos un poco de contexto aquí.

Quiero que veamos este concepto de dominio propio que estábamos viendo en nuestra última sesión, y que tiene que ver con una mente sobria; con el dominio propio. Vemos cómo esta frase aparece tres veces en estos versículos que hemos estado viendo.

Tito 2:2: Primero que nada, “Los ancianos deben ser sobrios, dignos, prudentes…” Ahí está nuestra palabra —sophron— autocontrolados. Dominio propio. Necesitan ser “sanos en la fe, en el amor, en la perseverancia”.

Versículo 3: “Asimismo, las ancianas deben ser reverentes en su conducta: no calumniadoras ni esclavas de mucho vino, que enseñen lo bueno…”

Aquí no ves la palabra “autocontrol”, pero la palabra “enseñen” pertenece a la misma familia de palabras en el griego original que la palabra sophron. Significa enseñarlas a tener un sano juicio, enseñarlas a ser prudentes, enseñarlas a ser sobrias.

No puedes ver todo esto en la traducción al español, pero es lo que está detrás del original. “Que enseñen a las jóvenes a que amen a sus maridos, a que amen a sus hijos, a ser prudentes” (versículo 4). Aquí está nuestra palabra nuevamente, sophron—sobria, dominio propio. En la Nueva Versión Internacional tienes la palabra “sensata” aquí…y “juiciosas”, en la versión Dios Habla Hoy. Con dominio propio; de buen entendimiento.

La palabra sophron es algo que, como veíamos en la última sesión, está enraizada en la sana doctrina. Primero que nada, debemos pensar correctamente acerca de la Palabra de Dios: ¿Quién es Él? ¿Qué es el Evangelio? ¿Cómo luce? Y, ¿cómo funciona? Si tenemos una sana doctrina, eso resultará en buen entendimiento en todos los aspectos de la vida—seremos sabias, discretas, sensatas, auto controladas, viviremos prudentemente en todas las áreas del vivir. Esto resultará en una vida sana y prudente.

Un diccionario bíblico habla acerca de la esta palabra —sophron— sensata, con dominio propio. Dice, “Esta es una persona que ha desarrollado la capacidad para gobernar o disciplinarse a sí misma, su mente, sus pasiones, sus afectos, y su comportamiento.» 1 Por lo tanto, se trata de ponerle riendas a tu vida—a tus afectos, a tu comportamiento, a tu lengua, a tus pensamientos. Todo esto está siendo gobernado por el Espíritu Santo como resultado de tener dominio propio.

Esta virtud es fundamental para todos los creyentes en todas las etapas de la vida. Me estoy dando cuenta de que no podemos cumplir las demás cualidades y características que se encuentran en este plan de estudios para las mujeres jóvenes y mayores por igual, si no estamos sophron, si no tenemos un sano juicio. No puedes amar a tu marido y a tus hijos si no tienes una mente clara. Porque cuando ellos no son amables, si no tienes buen entendimiento, vas a responder sin amor.

No podrás ser pura ni ser una guardadora del hogar; una ama de casa; una trabajadora del hogar; no podrás ser amable. No puedes tener un sano juicio.

Ahora, he estado tratando de entenderlo a medida que voy meditando en esta palabra, en este concepto en las últimas semanas. Estoy tratando de entender cómo luce una mujer sophron y qué diferencia hace si tenemos una mente prudente o no la tenemos. Así que hoy quiero describir los dos tipos de mujeres que hay. Aquella que es sophron y la que no es sophron.

Me tomé un tiempo en los últimos días solo para hacer dos listas, una lista de las características de estos dos tipos de mujeres. Quiero empezar con las características que describen a la mujer que no es sophron; una que no tiene dominio propio. Esta mujer no es prudente.

Eso no quiere decir que una sola persona tendrá todas estas cualidades. Porque cuando tenemos buen entendimiento, esto se manifestará de diversas maneras, dependiendo de nuestra personalidad, de nuestras circunstancias, de nuestra educación. Pero he aquí una especie de retrato de las características que podrían ser el caso de una mujer que no tiene buen entendimiento.

Por ejemplo, ¿cómo podría afectar nuestra mente y nuestras actitudes no ser sophron? ¿Cómo luce esto? Una mujer que no es sophron puede ser impetuosa e impulsiva. Por ejemplo, en relación con los gastos, con la compra de cosas que no pueden pagar y que no son necesarias. En relación con la alimentación, la forma de hablar, las decisiones—es impulsiva. Lo ves, tienes que tenerlo. Esta mujer actúa ahora y luego lamenta haberlo hecho.

Eso es una mujer que no es sophron. Una mujer que no es sophron no discierne. Ella no es cuidadosa en relación con las cosas que ella permite que entren en su pensamiento, en su mente. Si quieres todo esto puedes obtener la lista completa al final de la transcripción y luego puedes orar por esta lista.

Así que escucha con tu corazón, y solo quizás anota algunos que son muy específicos, como el Señor te los vaya mostrando y que son importantes para ti. Una mujer que no es sophron va a ser fácilmente engañada por filosofías mundanas y por las formas equivocadas de pensar. Alimentará su carne. Su carne va a controlar su espíritu, en lugar de su espíritu controlar su carne. Ella tiende a ser víctima de sus circunstancias o de su pasado.

Una mujer que no es sophron puede tener buenas intenciones, pero es lenta en el seguimiento. Es rápida para hacer compromisos, pero le cuesta trabajo mantenerlos y vivirlos. Ella tiende a tener una vida centrada en sí misma. ¿Cómo me afecta esto a mí? Esta es la forma como ella piensa.

Muy fácilmente es una persona descontenta. Ella tiene este modo de pensar, «Yo merezco algo mejor que esto.» De hecho, a medida que me relaciono con la mentalidad y las actitudes de una mujer que no es sophron, he llegado a creer, y he estado pensando en esto, que muchos de los trastornos mentales y emocionales que son muy frecuentes en las mujeres hoy en día son el resultado de no tener un sano juicio; de no pensar con claridad.

¿Cómo afecta esto nuestras emociones? Si no estamos sophron, tendemos a ser inestables, fuera de control; somos como una montaña rusa emocional, nuestras emociones son controladas por las circunstancias. Nuestro comportamiento y nuestras respuestas tienden a ser controladas por las circunstancias. Así que si tenemos ganas de hacer algo, lo hacemos. Y si no tenemos ganas de hacerlo, no lo hacemos.

Eso tiene que ver con levantarse de la cama, con la forma de comer, con la forma en que respondemos a la gente difícil —impulsadas por nuestras emociones. Tiene que ver con cambios de humor, depresión crónica; todas estas cosas pueden ser evidencias de no tener un sano juicio. Estas mujeres son propensas a los estallidos emocionales o a grandes variaciones de subidas y bajadas emocionales. Esos pueden ser indicios de que no estamos teniendo dominio propio; no tenemos una forma sana de pensar.

Una mujer que no es sophron tratará siempre de escapar de sus problemas; hará cualquier cosa para evitar el dolor y las dificultades en la vida. Ella pudiera hacerlo en la forma en que come, o bebe, o se medica a sí misma, tratando de librarse del dolor, en lugar de enfrentarlo y tratar con él a la manera de Dios.

Una mujer que no es sophron tiende a ser fácilmente provocada. Puede perder los estribos con facilidad, puede tener un problema con la ira o mal genio. Otras lo guardan en su interior, acumulando o internalizando ira contra las personas en sus corazones. Puede ser hacia adentro o hacia afuera. Puede explotar, o puede guardarlo por dentro, pero es una evidencia de no ser sophron.

Una mujer que no es sophron tenderá a desmoronarse en una crisis o cuando recibe una mala noticia. Ella puede ser una persona temerosa. Cuando la vida no funciona —algo que muchas veces ocurre, de diversas maneras. Cuando la vida no funciona, una mujer que no es sophron tenderá a enojarse, o a llenarse de resentimiento, de miedo, o a deprimirse; a perder las esperanzas.

Una mujer que no es sophron dirá lo que pase por su cabeza sin pensar. Simplemente va a salir por su boca. Ella va a dejarlo escapar de sus labios. Ella es rápida para expresar su frustración o su ira, o para ventilarla. Ella puede ser muy obstinada, rápida al hablar o argumentativa; ella tiene que tener la última palabra.

Una mujer que habla con palabras ásperas, fuertes o groseras; de forma vulgar o profana, evidencia de que ella no es sophron—ella no tiene buen entendimiento. A veces, las mujeres que no son sophron, se expresan de otra forma: no hablan o no se sienten cómodas hablando con los demás porque están demasiado preocupadas por lo que otros piensan, o por lo que los demás piensan de ellas. No son sophron, por lo que se quedan paralizadas. Ellas no pueden hablar.

De manera que también vemos que esto afecta nuestro comportamiento. Una mujer que no es sophron, su vida tenderá a estar fuera de orden. Habrá caos y confusión. Su comportamiento puede ser impredecible. Ella puede ser moralmente descuidada, en vez de cuidadosa. Si ella no es sophron, carece de discreción, puede ser coqueta y sensual, o fácilmente desviada sexualmente, y ella puede hasta llegar a llevar a otros por el mal camino.

La mujer de Proverbios 7, la esposa adúltera, la mujer seductora—si vas atrás y examinas ese pasaje, esta mujer definitivamente no es sophron. Una mujer que no es sophron tiende a posponer las cosas, a aplazar las tareas que no le agradan o que son difíciles—juego ahora y trabajo más adelante, si tengo que hacerlo. Eso no es sophron, no es sobria o sensible, no tiene dominio de sí misma en su pensamiento.

Una mujer que no es sophron puede ser entregada a los excesos y a los extremos en su comportamiento, o puede vivir una vida frívola. Ella puede ser amante de los placeres vanos. Ella vive para la diversión, vive para el placer. Ella está consumida por las cosas que son temporales y terrenales, en lugar de las cosas que son espirituales y eternas.

Ella cede fácilmente a la tentación. Por supuesto, la primera persona que viene a mi mente es Eva, la madre de todos nosotros, que no era sophron. Como resultado, ella se dejó llevar por sus emociones y por lo que —a su entender— era mejor, aunque al final era una necedad y terminó pecando y haciendo decisiones insensatas y pecaminosas.

Una mujer que no es sophron tendrá que luchar para desarrollar disciplinas constantes y rutinas en su vida. ¿Cuántas de nosotras luchamos aún con la constancia en áreas prácticas, como en nuestra vida devocional? Esa constancia o falta de ella es una evidencia de si somos o no sophron—de si tenemos dominio propio.

Aquí hay una que me ha dado mucha convicción. Una mujer que no es sophron tiende a distraerse fácilmente, saltando de una cosa a otra. La incapacidad para enfocarse o concentrarse o para terminar una tarea es una evidencia de no ser sophron.

Una mujer que no es sophron podrá disfrutar del entretenimiento vacío, del entretenimiento hueco. La palabra diversión significa «sin pensar». No es que cualquier entretenimiento o diversión sea malo, pero ¿qué de bueno tiene el entretenimiento frívolo, sin sentido o vano? Convertirse en una adicta a la televisión, que solo vive para ser entretenida—esto es una mujer que no tiene buen entendimiento.

Una mujer que no es sophron tiende a desperdiciar su vida, tiende a desperdiciar el tiempo. Come, bebe, regocíjate, vive el momento. ¿No es así como muchas de nosotras tendemos a vivir, solo por el momento,sin pensar a largo plazo; en el futuro, en la próxima generación; en las implicaciones de las decisiones que estamos tomando hoy?. No es sophron. No es sensata, no tiene buen entendimiento.

Una mujer que no es sophron puede tomar decisiones basadas en sus propios sentimientos o en lo que es más fácil o más cómodo, en lugar de lo que es sabio, prudente y bueno.

Una mujer que no es sophron manejará sus anhelos no cumplidos, que todos tenemos, siendo demandante, tomando el asunto en sus propias manos, tal vez haciendo rehenes de los demás.

Podríamos seguir y seguir, pero permítanme decir que en última instancia podemos justificar cualquier tipo de comportamiento irracional, violento, o corrupto hasta el extremo, si no somos sophron, si no somos razonables, si carecemos de un sano juicio.

Ahora, por el contrario —y me voy a mover a través de esto rápidamente. Una mujer que es sophron tiene dominio propio, tiene sano juicio, y presenta las siguientes características —todo lo contrario de lo que hemos estado hablando en estos últimos instantes. Si ella es sophron, su corazón y sus pensamientos están fundamentados en la Palabra y en los caminos de Dios.

La Palabra de Dios y sus caminos construyen límites en su vida. Por otro lado, en el caso de la mujer que no es sophron, su vida es como un río en la etapa de la inundación. No hay límites, está fuera de control—y es capaz de hacer mucho daño a mucha gente.

Pero para una mujer que es sophron, la Palabra de Dios, la verdad de Dios, los caminos de Dios ponen límites a su vida. Por lo tanto, ejerce moderación y autocontrol en todos los ámbitos de su vida y en sus pensamientos. Ella lleva cautivo todo pensamiento a la obediencia de Cristo. Ella no permite que ideas no autorizadas construyan un nido en su mente.

Ella ejerce moderación en relación a la lengua. Ella habla con palabras puras y amables, palabras medidas. Es lenta para hablar. Piensa antes de hablar, no solo habla impulsivamente.

Piensa en Proverbios 29:11 donde se muestra este contraste. «El necio», por un lado, es una persona que no es sophron, “da rienda suelta a su ira, pero un hombre o una mujer sabia», que es sophron, “la reprime».

Una mujer que es sophron ejercita la moderación en su alimentación. Ella es moderada. Ella come para vivir en vez de vivir para comer. Es también moderada en sus gastos. Ella no gasta el dinero que no tiene. Cuando gasta dinero, piensa en términos de los valores eternos.

Ella es moderada y restringe sus reacciones, no se irrita fácilmente, es lenta para enojarse. Es emocionalmente estable. Ella puede estar en calma bajo presión. Ella usa su tiempo con propósito. Ella es unabuena administradora. Ella es moralmente casta y pura. Tiene una vida bien ordenada. Ella tiene un buen juicio; la capacidad de resolver problemas difíciles.

Cuando se enfrenta a una crisis, como todas tendremos que hacer—y realmente, si eres una madre o una esposa, o una empleada, o una estudiante, todos los días te enfrentas a minicrisis. Así que ya sea en las minicrisis o en las crisis más importantes de su vida, la mujer que es sophron mantiene el ánimo. Ella tiene buen entendimiento. Ella sabe qué hacer. Ella no pierde los estribos bajo presión. Ella no se desmorona. Su confianza está en el Señor.

En las Escrituras vemos muchas veces cómo describen esto. En mi tiempo de quietud hace varios días estaba meditando sobre el Salmo 57, donde David es muy realista acerca de las cosas que debe enfrentar. Él dice: «Mi alma está entre leones; tengo que acostarme entre los que vomitan fuego; entre los hijos de los hombres, cuyos dientes son lanzas y saetas, y cuya lengua es espada afilada…Han tendido una red para mis pasos” (versículos 4-6).

Él está en problemas. Él está en medio de una crisis. ¿Pero qué es lo que él dice? Salmo 57:7, “Firme está mi corazón, oh Dios, mi corazón está firme; ¡cantaré y entonaré salmos!”

En medio de la crisis, una persona que es sophron está tranquila y responde y piensa de forma ordenada. La mujer sophron es capaz deresponder con fe frente al miedo cuando se enfrenta a retos. Ella guarda su corazón. Ella guarda su mente. Ella es cuidadosa y exigente con relación a lo que lee, lo que ve y lo que le permite entrar en su mente.

Ella evalúa lo que lee, lo que oye y lo que otros dicen a la luz de las Escrituras, no solo piensa si se siente bien acerca de esto, pero si esto es verdad de acuerdo a la Palabra de Dios. Está mentalmente disciplinada. Ella es capaz de resistir la tentación. Es capaz de posponer la gratificación.

Su comportamiento es controlado por el Espíritu de Dios y por sus convicciones y no por circunstancias y emociones. La mujer que es sophronvive centrada en Dios y en otros. Ella vive a la luz de la eternidad. Eso es lo que determina sus opciones y sus reacciones. Es diligente y fiel en el cumplimiento de sus responsabilidades. Trabaja primero y juega más tarde.

Ella es modesta en su vestimenta y en su comportamiento. Ella vive una vida reflexiva e intencional. Ella no solo va a la deriva o con la corriente. Ella es intencional sobre su vida. Ella está dispuesta y es capaz de soportar las dificultades en aras de una ganancia o recompensa mejor.

Cuando la vida no funciona, la mujer que es sophron espera en Dios de todos modos. Su corazón está firme. Ellapuede dar gracias en todas las cosas. Ella experimenta la gracia en el medio del fuego. Basasus decisiones en lo que es prudente, sabio y bíblico, incluso en lo que respecta a las decisiones difíciles. Ella es capaz de orar.

El Espíritu de Dios controla su carne en lugar de lo contrario. Ella está espiritual y moralmente alerta. Su corazón y su mente están siempre—siempre bajo la vigilancia y la protección del Espíritu de Dios, la verdad de Dios, y la verdad de la Palabra de Dios.

Creo que hemos ido sobre estas características demasiado rápido, pero, ¿has captado la idea? ¿Eres una mujer sophron? Quizás me digas, “Bueno, depende qué día, a qué hora, o en qué circunstancia.”

Yo puedo estar actuando de una manera muy sophron o pensar de una manera muy sophron mientras estoy en la mitad de mi tiempo de quietud o en la primera hora de la mañana. Pero luego, dos horas o diez minutos más tarde, puedo actuar como una mujer salvaje, fuera de control. ¿Qué pasó?

Algunas dirán: «Bueno, es que mi hijo hizo tal cosa…” o, “Es que se produjo esta o aquella llamada telefónica” o, «Me llegó este correo electrónico… o no me llegó…” En fin, sucedió que volví a pensar de una manera que no era la correcta o juiciosa.

Y así vamos hacia delante y hacia atrás. Acabo de empezar a ver y a evaluar en mi propia vida, ¿es esto sophron? ¿Es esto de buen entendimiento? ¿Es este pensamiento sensato? ¿Es mi forma de pensar en esta circunstancia prudente, o imprudente?

Carmen: Nancy Leigh DeMoss nos ha mostrado la importancia de desarrollar un sano juicio y buen entendimiento. Es parte de esta serieEl hermoso diseño de Dios para la mujer: Viviendo Tito 2:1-5. Si te has perdido parte de esta serie puedes escucharla al visitar www.AvivaNuestrosCorazones.com.

Tito 2 nos ha estado ofreciendo una increíble cantidad de valiosa doctrina. Se trata de una ayuda práctica para resolver temas de este tiempo. Continuaremos con esta serie sobre Tito 2, investigando lo que dice acerca de la vida de pureza en un mundo promiscuo.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de la Biblia de Las Américas a menos que se indique lo contrario.

1Zodhiates, S. (2000, c1992, c1993). The Complete Word Study Dictionary: New Testament (electronic ed.) (G5182). Chattanooga, TN: AMG Publishers.

Mi Vida Es Cristo

Sovereign Grace Music

Eres Dios ℗ 2012 Sovereign Grace Music

Una mujer que no tiene buen entendimiento:

• Es impulsiva.

• Carece de discreción.

• Sigue las filosofías mundanas.

• Es conducida por su carne.

• Falta de seguimiento.

• Centrada en sí misma.

• Falta de contentamiento.

• Sus emociones son controladas por las circunstancias.

• Busca escapar de los problemas.

• Es fácilmente provocada.

• Se desmorona en las crisis.

• Fácilmente pierde la esperanza.

• Dice lo que piensa sin pensarlo primero.

• Es muy testaruda.

• Habla de manera brusca, profanando o de forma grosera.

• Se preocupa demasiado por lo que piensan los demás.

• Tiene un comportamiento impredecible.

• No tiene prudencia moral.

• Es postergadora.

• Tiende a los extremos.

• Busca placeres.

• Se distrae con facilidad.

• Cae fácil ante la tentación.

• Lucha para desarrollar disciplinas constantes en su vida.

• Disfruta de entretenimiento frívolo.

• Busca las salidas fáciles.

• Piensa en el corto plazo en lugar de ver las consecuencias a largo plazo.

• Es demandante.

• Malgasta el tiempo.

• Toma decisiones basadas en lo que es más fácil.

Una mujer de buen entendimiento:

• Se refrena en…

• Sus pensamientos

• Su lengua

• Su alimentación

• Sus gastos

• Sus reacciones

• Mantiene la calma bajo presión.

• Invierte su tiempo con propósito.

• Es buena administradora.

• Es moralmente casta.

• Tiene una vida ordenada.

• Tiene buen juicio.

• No pierde el control bajo la presión.

• Responde con fe ante el temor.

• Guarda su corazón y su mente.

• Evalúa lo que lee y lo que escucha a la luz de las Escrituras.

• Es mentalmente disciplinada.

• Resiste la tentación.

• Es capaz de retrasar la gratificación.

• Demuestra una vida centrada en otros.

• Es diligente y fiel en sus responsabilidades.

• Es intencional.

• Es modesta en su vestir y comportamiento.

• Su esperanza está en el Señor.

• Da gracias en todo.

• Toma decisiones sabias y bíblicas.

• Ora.

• Demuestra que el Espíritu controla su carne.

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Todos los Derechos Reservados

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M20 – Sano juicio

Aviva Nuestros Corazones

Serie: El hermoso diseño de Dios para la mujer – Viviendo Tito 2:1-5

M20 – Sano juicio

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/sano-juicio/

Carmen Espaillat: Nancy Leigh DeMoss pregunta, “¿Te han vuelto loca tus hijos alguna vez?”

Nancy Leigh DeMoss : ¿Por qué arremetiste contra tu hijo? “Bueno, si no hubiera pintado los muebles de la sala con mantequilla o llenado la secadora con agua, yo nunca hubiera hecho eso.”

¿Qué estás diciendo? “¡Mi niño de tres años me volvió loca!”

No. Lo que pasó es que tu niño de tres años actuó de tal manera que trajo a la superficie o reveló el hecho de que tú no estabas pensando en tu sano juicio.

Carmen: Esto es Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Por varias semanas, Nancy nos ha estado desempacando el capítulo 2 de Tito. Ha sido una serie muy útil acerca de lo que significa vivir como una mujer para la gloria de Dios

Hoy regresamos a la serie El hermoso diseño de Dios para la mujer: Viviendo Tito 2:1-5 .

Nancy: Seguramente recordarás un artículo que salió… me parece que fue en la cubierta de una edición de la revista Time en 1995, acerca del factor “CE”. CE significa “coeficiente emocional”.

Este artículo estaba sugiriendo que la inteligencia emocional quizás sea más importante que el coeficiente intelectual (IQ, en inglés). Estaba basado en un proyecto de investigación conducido por un investigador en Stanford quien llevó a niños de cuatro años de edad uno por uno a una habitación.

Él les mostró a los niños un malvavisco, y luego les dijo, “puedes tener este malvavisco ahora mismo; pero si te esperas hasta que yo regrese de hacer un mandado y no te lo comes, cuando regrese, podrás tener dos malvaviscos.” Luego el investigador puso el malvavisco en la mesa, salió de la habitación como por 20 minutos, y observaba.

Había una ventana por la que solo se podía ver por un lado, y ellos observaban lo que hacían los niños en esos 20 minutos que no estaba el investigador.

Cerca de un tercio de los niños no podían esperar. Agarraban el malvavisco en cuanto el hombre salía del cuarto. Esos fueron identificados como niños impulsivos.

Otro tercio duraba solo unos cuantos minutos. Realmente trataron; podías verlos luchar, pero al fin cedieron y se comieron el malvavisco.

Luego estaba el último tercio que esperaron a que regresara el hombre, y fueron recompensados con dos malvaviscos. Ese grupo de niños de cuatro años fue identificado como los de impulso controlado. Eran capaces de retrasar su gratificación para obtener el malvavisco.

A menudo pienso qué hubiese hecho yo a la edad de cuatro años. Y te puedo decir lo que haría a mi edad—“¡Dame ese malvavisco!”

Luego, 14 años después, a la edad de 18 años, esos niños fueron examinados otra vez, y los resultados fueron sorprendentes. En conjunto, los niños que pudieron esperar por el segundo malvavisco, los niños con impulso controlado, se convirtieron en adolescentes con, “mejor capacidad de adaptación, más populares, aventureros, seguros de sí mismos y confiables.

Los niños que cedieron ante la tentación al momento [los impulsivos] eran más inclinados a ser aislados, se frustraban fácilmente, y eran obstinados. Ellos se rendían bajo estrés, y rehuían de los retos. Y cuando algunos de los estudiantes de los dos grupos tomaron la prueba de aptitud académica, los que aguantaron más tiempo obtuvieron un promedio de 210 puntos sobre los demás.”1

Ahora bien, mientras leía acerca de eso, pensaba en toda esta cuestión del dominio propio, al cual llegamos hoy en nuestro estudio de Tito capítulo 2. Es un concepto crucial para cada creyente en cada estación de la vida, y es repetido más que cualquier otra cualidad o característica en el libro de Tito.

Seis veces en el libro de Tito tenemos referencia a este concepto de dominio propio , como algo que las mujeres ancianas deben enseñar a las mujeres jóvenes. A tener dominio propio. Pero no es solo para mujeres.

En el capítulo 1 vimos que esta característica del dominio propio, “impulso controlado,” debe caracterizar a los ancianos, a los líderes espirituales de la iglesia. La persona que no tiene dominio propio no está espiritualmente calificada para guiar al rebaño de Dios. Pero no es solo para líderes espirituales.

Vimos en el capítulo 2 de Tito, versículo 2, donde habla acerca de hombres ancianos, y dice que ellos deben “ser sobrios, dignos, prudentes, sanos en la fe, en el amor, en la perseverancia.” Ellos deben ser ejemplo del dominio propio.

Luego en el capítulo 2, versículo 6, les habla a los hombres jóvenes y dice, “exhorta a los jóvenes que sean prudentes.” De hecho, esa es la única característica que es mencionada en relación a los hombres jóvenes.

Luego en el capítulo 2, versículo 12, vemos que esto es algo que debe caracterizar a todos los creyentes. Lee conmigo en el versículo 11 del capítulo 2.

Porque la gracia de Dios se ha manifestado, trayendo salvación a todos los hombres, enseñándonos, que negando la impiedad y los deseos mundanos, vivamos en este mundo sobria, justa y piadosamente, aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación de la gloria de nuestro gran Dios y Salvador Cristo Jesús, quien se dio a sí mismo por nosotros, para redimirnos de toda iniquidad [iniquidad = falta de dominio propio] y purificar para sí un pueblo para posesión suya, celoso de buenas obras.

Así que hemos visto que los líderes, los ancianos, los hombres jóvenes, y todos los creyentes deben tener esta cualidad de dominio propio.

Ahora venimos al pasaje en Tito 2:4-5 en el cual nos hemos estado enfocando en relación a las ancianas y mujeres jóvenes. El versículo 4 nos dice que las ancianas deben enseñar a las mujeres jóvenes.

Vimos la palabra enseñar hace unas sesiones, “enseñar” —sophronidzo— a estas mujeres a ser prudentes, a ser sensibles, a traerlas a tener un sano juicio, a ser razonables. Todo eso está incluido en la palabra enseñar; aunque no veas las palabras dominio propio allí, se refiere al dominio propio.

¿Qué deben enseñarlas a hacer? “A que amen a sus maridos y a que amen a sus hijos” (versículo 4), y luego a “ser prudentes” (versículo 5). La palabra prudente es en la que nos queremos enfocar en esta sesión y en las próximas.

En este pasaje, el apóstol Pablo les está hablando a las mujeres ancianas y a las mujeres jóvenes. ¿Qué les está diciendo a las ancianas?

Necesitas modelar la prudencia. No puedes guiar a otros a donde tú no has estado. No puedes discipular a alguien más allá de tu propia madurez espiritual. Pero no solo debes modelar esto; debes tener la intención de enseñar a las mujeres jóvenes a ser prudentes.

¿Qué les está diciendo a las mujeres jóvenes? Debes cultivar la prudencia, y debes hacerlo mientras aún eres joven. ¿Cuántas de ustedes desearían haber aprendido más prudencia cuando eran jóvenes? Sientes como que hoy tienes algunas luchas que quizás no hubieras tenido si hubieses obtenido más de eso cuando eras joven.

Quiero darte un poco de clase de griego en esta sesión. No soy una erudita en griego. En realidad, nunca he tenido una clase de griego, pero hay unas herramientas maravillosas en el internet, y otros recursos que están disponibles.

Quiero enseñarte una palabra y tratar de darte un concepto de todo este asunto de la prudencia y del dominio propio. La palabra aquí que es traducida como “prudencia” en la versión de la Biblia de Las Américas es la palabra griega sophron.

En la Nueva Versión Internacional es traducida como sensata. Si tienes otras traducciones esta palabra pudiera ser traducida como templada—ser templada. Dominio propio. Prudente. Sensata. Templada.

Otras versiones traducen esa misma palabra griega sophron de tres diferentes maneras solo en el libro de Tito. Unas la traducen como “sobrio”. Otras la traducen como “templado”, y aquí lo traduce como “prudente”.

Tú dirás, “¿Por qué hay tantas traducciones diferentes en español de esta misma palabra griega?” Bueno, pienso que la razón por qué hay tantas diferentes traducciones es porque sophron es una palabra que tiene muchos significados y es difícil de captar en una sola palabra en español. Las palabras en español dan sombras del significado, pero no el significado completo, así que quiero que veamos algunos aspectos diferentes del significado de sophron.

Primero, la palabra no es la misma palabra griega que es usada para dominio propio cuando hablamos del fruto del Espíritu en Gálatas 5. Sophron, prudencia, tiene que ver más bien con la manera de pensar.

Un estado mental sophron es lo que nos permite vivir una vida que es prudente en nuestro comportamiento, pero comienza con un estado mental, un sano juicio. Un estado mental sophron es el que nos permite refrenar nuestros deseos carnales. Un estado mental sophron resultará en la práctica de la prudencia en cada área de nuestras vidas —nuestra lengua, nuestro comportamiento, nuestros hábitos, el dominio de los apetitos sexuales— todo esto fluirá de un estado mental sophron.

Me voy a enfocar aquí en esta palabra más de lo que había planeado en esta serie. Pensé que podríamos hacerlo en solo una sesión, pero en realidad me tendré que tomar varias sesiones, porque al estudiar esto he llegado a pensar que es un tema crucial.

¿Por qué habla el apóstol Pablo acerca de esto seis veces en el libro de Tito, que tan solo tiene tres cortos capítulos? Porque es crucial, y el Señor ha estado hablando a mi propia mente, como lo mencioné antes.

He comenzado a darme cuenta de que muchas de mis luchas personales y fallas en la vida cristiana están relacionadas con mi necesidad de ser más sophron, así que quiero compartir con ustedes un poco de mi historia con relación a esta palabra y ayudarlas a tratar de obtener una mejor compresión de esto.

La palabra sophron está compuesta por dos palabras. La primera palabra es so, de sozo, que significa “salvar”, o de soas, que significa “sano”, y luego phren, que significa “mente”. Significa tener una “mente salva” o un “sano juicio”.

Es una persona que actúa como si su mente hubiese sido salvada. Tiene una mente sana. Está en su juicio cabal, espiritualmente hablando.

Mencioné antes en esta serie que la última parte de sophron, la palabra phren, en realidad es la palabra griega moderna para los frenos en tu carro—frenos de carro. ¿Has estado alguna vez en tu carro cuando se han desgastado los frenos?

Pienso que debe ser muy, muy espantoso, especialmente si vas rápido en la autopista o si un camión se mete enfrente de ti y no tienes frenos, o si estas bajando una por una montaña inclinada y tus frenos te fallan. Tú quieres estar segura de que tus frenos funcionan si vas en tu carro con seguridad; si no, te verás en un grave problema.

Mientras pienso en eso, sé que muchas mujeres están hoy en problemas —en grandes problemas— porque no sirven sus frenos. Me refiero a los frenos de sus pensamientos, los frenos de sus lenguas, los frenos de sus actitudes y de sus emociones .

La persona que es sophron sabe cómo ponerse los frenos, sabe cómo parar, sabe decir no y cuándo decir no. La persona que es sophron refrena sus deseos e impulsos.

Se autocontrola. Se disciplina a sí misma. Es el “ejercicio de dominio de sí mismo que gobierna todas las pasiones y deseos”, dice un recurso de estudio bíblico (Vine’s Dictionary). Gobierna sus pasiones y deseos.

La persona que tiene una manera correcta de pensar es sophron, y esa persona ha desarrollado la habilidad de gobernar y disciplinarse a sí misma—gobernar su mente, sus pasiones, sus afectos y su comportamiento. Voluntariamente se pone límites en su libertad (The Complete Word Study Dictionary).

Estoy leyendo de otra guía de estudio bíblico aquí: Es la habilidad de auto-gobernarse; de aplicar frenos en tu vida, sobre tus pasiones, tus instintos, tu mente, tu comportamiento, y tus afectos; por consiguiente tienes la habilidad de resistir tentaciones, de resistir la atracción y el encanto del mundo, al tener una mente sophron, una mente sana.

Otros comentaristas describen esta palabra como “sensata”. De hecho, así es como la Nueva Versión Internacional traduce la palabra sophron —sensata—alguien que demuestra buen sentido o buen juicio. Cuando hablamos de una joven sensata, ella es sophron; es sabia.

Otro comentarista dice que es “ese hábito de autogobierno interno, con constantes riendas sobre todas las pasiones y deseos” (Vine’s Dictionary). Se trata de aprender cómo poner los frenos.

De acuerdo a William Barkley, sophron describe a “alguien con una mente que tiene todo bajo control…esa fuerza mental que limpia, salva y que ha aprendido a gobernar cada instinto y pasión hasta que cada uno tiene su lugar correcto y no más.”

Los niños que fueron capaces de ver el malvavisco en la mesa y aguantarse las ganas de comerlo, demoraron su deleite y esperaron hasta que el hombre regresara —los que pudieron refrenarse y controlar esos impulsos— tenían una mente sophron. No en el sentido redimido, pero estaban ejercitando el autocontrol, el dominio propio—fueron capaces de decir no, capaces de esperar, capaces de que sus deseos fueran cumplidos más tarde.

Hay muchas, muchas mujeres en nuestra cultura y en nuestras iglesias hoy —y muchas veces es cierto de nosotras también— que están tomando decisiones imprudentes y destructivas y están justificando sus decisiones. He oído algunas de las cosas más ridículas ser justificadas y defendidas, aun por algunas mujeres cristianas. Me refiero a, dejar sus maridos, dejar a sus hijos—algunas cosas realmente increíbles en las que las mujeres se meten hoy en día.

Pienso que si lo rastreas, puedes decir que es porque no fueron sophron en las cosas pequeñas. No cultivaron un sano juicio. No tuvieron autogobierno. No se pusieron los frenos.

La mayoría de las mujeres simplemente no se levanta de la cama una mañana y dice, “pienso que voy a salir a tener una aventura con un joven en el trabajo hoy”. Ellas ceden ante una serie de momentos comprometedores; donde no piensan con sano juicio . No actúan sanamente. No se pusieron los frenos.

Oportunidad tras oportunidad, situación tras situación en los que pudieron haber esperado para comerse el malvavisco —para decir sí o decir no— decidieron comerse el malvavisco. Dijeron, “Voy a hacer esto. Es solo un malvavisco. No es gran cosa. Es algo pequeño. Es solo un saludo. No es algo porque preocuparme. No es una aventura.”

No fueron sophron, no tuvieron sano juicio en las cosas pequeñas. Aparentemente hicieron pequeños compromisos, y luego terminaron en estas situaciones y circunstancias desastrosas.

A menudo he dicho de mis propios pensamientos, cuando se trata de tus emociones y de tu estado mental, si le das una pulgada al mal pensamiento, se tomará una milla. Pienso que no hay ni una de nosotras, como mujeres, que no pudiera volverse loca si permitimos que nuestras mentes se vayan en direcciones poco saludables e insensatas.

Por eso necesitamos ser sophronSophron es lo que te mantiene sana y estable y funcionando eficaz, sabia y sensiblemente. Es tener buen juicio.

Si no tienes una mente sophron, si no tienes buen juicio, una mente autocontrolada, entonces eventualmente te encontrarás actuando y llevando a cabo cosas que tú pensaste que nunca harías, diciendo cosas que nunca pensaste decir, actuando de formas que nunca pensaste que actuarías. No ayuda el solo mirar el comportamiento; necesitas mirar hacia atrás y analizarlo. “¿Qué cosa en mi forma de pensar no estuvo bien, no fue sensato? ¿Dónde fue que no puse los frenos en mi mente?”

Sophron es crucial para otras características que están en todo este currículum que estamos viendo en Tito capítulo 2. Las mujeres deben amar a sus esposos y amar a sus hijos. Deben ser puras, trabajando en su casa, amables, sumisas a sus propios esposos—y en medio de eso está la prudencia, sophron.

Si no tienes una mente sana, no podrás hacer estas otras cosas. No vas a poder amar a tu esposo cuando él no sea digno de ser amado.

Tu mente te llevará por un camino que dirá, “Me merezco un descanso. Necesito sacarme de adentro lo que pienso. Merezco ser egoísta después de como él me trató.” ¿Ves como una mente insensata te evitará el ser capaz de amar a tu esposo cuando es probada?

Si no tienes una mente sana, no serás capaz de amar a esos tres niños preescolares cuando estás enojada y duermes muy poco en la noche…o a esos tres adolecentes que están desafiando tu buen juicio y tu sensatez.

Necesitas tener buen juicio, ese pensamiento prudente. Si no, no podrás ser pura. La ausencia de una mente sana y de discreción resultará en falta de castidad moral. No serás casta si no tienes un juicio sano.

Si no tienes una mente sana, eso afectará tu motivación y tu habilidad de cumplir tus responsabilidades básicas en la casa. ¿Cuántas de nosotras en ocasiones hemos visto el reguero y el desorden y el caos en nuestras casas y pensamos, “¡No puedo con esto!” porque mentalmente, o emocionalmente, o físicamente tiramos la toalla? Porque no tuvimos un sano juicio.

Si tienes niños, ¿cuándo llega el fin? Ropa que lavar, limpiar, recoger, cocinar, una cosa tras otra tras otra, reguero tras reguero, y si no tienes una mente sana, te vas a volver loca. No vas a tener la motivación o la habilidad de trabajar en tu casa, para administrarla bien, como dice Tito que debemos hacer.

Así que sophron primeramente tiene que ver con el estado mental, el modo de pensar, la actitud mental; pero afecta todo en cuanto a la manera en que vivimos. Es un modo de pensar sensato y sano y resultará en un comportamiento sensato y sano.

¿Alguna vez has visto a alguien que esté haciendo algo realmente fuera de lo normal o inapropiado, y piensas, “¿Por qué tal y tal hizo eso?”? O quizás te miras a ti misma y piensas, “¿Por qué hice eso?”

La razón por la que hacemos esas cosas, y la razón por la que la persona que viste hizo esas cosas, es porque no tiene un sano juicio. No está pensando correctamente.

Comportamiento irracional, comportamiento compulsivo, comportamiento impulsivo, comportamiento inestable, comportamiento carnal—todas estas cosas son evidencia de una mente que no está en su sano juicio, porque “como piensa [el hombre] dentro de sí, así es” (Proverbios 23:7). Por eso es que la batalla comienza en la mente, por eso Dios dice que debes tener una mente sana; debes pensar correctamente.

Una mentalidad inestable resultará en comportamiento inestable. Una mente sana resultará en comportamiento sano. Una mente disciplinada resultará en comportamiento disciplinado y piadoso.

¿Recuerdas cuando comenzamos a ver todo este asunto de la sana doctrina en esta serie? Ahí es realmente el lugar donde comienza una mente sana, y por eso Pablo dice en Tito 1:9 que los ancianos deben enseñar a sus congregaciones a conocer la sana doctrina.

Luego él dice en el capítulo 2, versículo 1, ahora “enseña [las cosas] que están de acuerdo a la sana doctrina”. Tú debes enseñar cosas que encajan con la sana doctrina. Si tienes sana doctrina, eso producirá pensamientos sanos, buen juicio; y si tienes una mente sana, eso producirá una vida sabia, piadosa y sana.

Al estar estudiando esto he pensando en, ¿cuánto de nuestro comportamiento es irracional o errático o fuera de control o inapropiado? ¿Qué cosas que decimos y hacemos son compulsivas o impulsivas? O vemos y decimos, “¿Por qué hice eso? ¿Por qué los demás hacen eso?”

Pienso que muchas veces nos enfocamos mucho en tratar de cambiar o detener el comportamiento, cuando el apóstol Pablo está diciendo aquí: NO, necesitas regresar y averiguar qué tipo de pensamiento produjo ese tipo de comportamiento.

¿Por qué arremetiste contra tu esposo? “Bueno, es que el hizo ____________.” No, no es por lo que él hizo. Es porque tú no tuviste sano juicio.

¿Por qué arremetiste contra tu hijo? “Bueno, si no hubiera pintado los muebles de la sala con mantequilla o llenado la secadora con agua, yo nunca hubiera hecho eso.”

¿Qué estás diciendo? “¡Mi niño de tres años me volvió loca!”

No. Lo que pasó es que tu niño de tres años actuó de tal manera que trajo a la superficie o reveló que tú no estabas pensando con un sano juicio. No tuviste una mente sana.

Así que, si queremos cambiar el comportamiento, si queremos tratar con esas adicciones, si queremos tratar con esos impulsos fuera de control y ansias y motivaciones y deseos y lujurias de la carne, tenemos que regresar y analizar nuestro pensamiento y asegurarnos de que es sano y que está enraizado en la sana doctrina, en los caminos y en las palabras de Dios.

Por eso es tan importante que llenes tu mente y tu corazón con la Palabra de Dios, con la Escritura; que medites día y noche en ella; que te estés adoctrinando con la Palabra de Dios, la cual dará forma y moldeará y transformará y renovará tu mente, y de eso saldrá el comportamiento y las palabras y los hábitos y los patrones en tu vida que serán sabios, sanos y piadosos.

Carmen: Nancy Leigh DeMoss estará de regreso para orar. Todos necesitamos orar por ese tipo de sanidad mental de la que ella nos ha estado hablando.

¿Qué tan bien piensas bajo presión? Bueno, Dios te puede ayudar a aprender a pensar rápido. Descubre cómo, en el próximo programa. Ahora oremos con Nancy.

Nancy : Señor, queremos ser mujeres en su sano juicio. Hay muchas mujeres en el mundo de hoy que no están pensando con claridad; mujeres que están pensando neciamente, y los resultados de eso se ven en el hecho de que están viviendo vidas sin prudencia.

¿Cuántos matrimonios y hogares están siendo devastados y destrozados por mujeres que no están pensando ni viviendo con claridad? No estoy diciendo que los hombres no tienen parte en esto, pero, Señor, nosotras como mujeres tenemos que tomar mucha responsabilidad y decir que una gran parte del alboroto y el caos en nuestros hogares es porque no estamos pensando con claridad.

Así que te pido, te suplico, que durante estas próximas sesiones Tú nos ayudes a entender en qué consiste tener un sano juicio y luego muéstranos cómo obtenerlo y que Tú realmente transformes nuestras vidas. Gracias, gracias porque tenemos la mente de Cristo.

No nos has dado un espíritu de temor sino de amor y de dominio propio. Así que, Señor, te pido que Tú nos renueves de adentro hacia afuera, y que nuestras vidas y nuestra forma de pensar estén enraizadas en la sana doctrina, y que nuestras familias y aquellos a nuestro alrededor vean los resultados y glorifiquen Tu Nombre. Lo pido en el nombre de Jesús, amén.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

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