A16 – Aplicando la sana doctrina

Aviva Nuestros Corazones

Serie: El hermoso diseño de Dios para la mujer – Viviendo Tito 2:1-5

A16 – Aplicando la sana doctrina

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Carmen Espaillat: Hay una manera segura de evitar la falsa doctrina, abraza la sana. Aquí está Nancy Leigh DeMoss.

Nancy Leigh DeMoss: Si no estamos firmes en la sana doctrina, nos hacemos susceptibles a la falsa doctrina. Seremos fácilmente disuadidas, influenciadas y engañadas por cosas que podrían verse bien, podrían parecer buenas o ser muy populares, pero que no son ciertas.

Carmen: Esto es Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Cuando pienso en doctrina, me es fácil imaginar a los eruditos estudiando minuciosamente los detalles entre uno que otro texto en alguna biblioteca. Pero, como veremos a continuación, la doctrina que nos ocupa no fue diseñada para quedarse en los libros. Fue dada para vivirla.

Nancy se los va a explicar dándole continuación a la serie titulada El hermoso diseño de Dios para la mujer.

Nancy: Manejando hacia el estudio hoy por la mañana, tuve que reducir la velocidad porque había una niebla muy densa dificultando el tránsito.

Hubo momentos en los que casi no veía nada. Encendí las luces —como estaban haciendo las otras personas— y seguí manejando con mucho cuidado esperanzada de que los demás estuviesen haciendo lo mismo.

Mientras trataba de avanzar, pensé, “Así es como estamos viviendo hoy en día, en medio de la niebla”. La iglesia contemporánea se encuentra en una especie de niebla. Una niebla doctrinal que está creando mucha confusión.

Necesitamos ser muy cuidadosas en estos tiempos. No podemos asumir que porque lo hemos comprado en una librería cristiana o lo hemos escuchado o visto en una cadena cristiana de radio y televisión o lo hemos escuchado en una iglesia hoy, no debemos asumir que la enseñanza que estamos recibiendo está basada en una sana doctrina.

Hay mucha confusión y muchas cosas que están siendo enseñadas. Algunas personas me comentaron durante el receso de cómo —en lugares donde se supone imparten una sana doctrina— hay mucha confusión debido a enseñanzas anti-bíblicas.

El momento histórico de la iglesia en el que nos ha tocado vivir nos obliga a que seamos más cuidadosas que nunca. Necesitamos encender las luces, encender la luz de la Palabra de Dios y tenemos que movernos con cuidado para no vernos envueltas en situaciones críticas.

La niebla de esta mañana trajo a mi mente lo que hemos estado hablando mientras revisamos el libro de Tito. Vamos a terminar en un pasaje muy familiar de Tito capítulo 2 en el que se instruye a las mujeres, pero primero vamos a repasar un poco el trasfondo de este texto.

Pablo empieza ese capítulo diciéndole a Tito, su hijo en la fe, “en lo que a ti respecta, enseña de acuerdo a la sana doctrina” (verso 1).

Ahora, lo que preocupa a Pablo y a nosotras es esto: ¿Cómo la iglesia puede impactar, influenciar y evangelizar a una cultura pagana? Con eso era con lo que estaba lidiando Tito en la isla de Creta donde, como hemos dicho, los cretenses “son siempre mentirosos, malas bestias, glotones ociosos” (Tito 1:12).

Ellos eran libertinos; ellos eran degradados; ellos eran detestables; ellos eran desobedientes—todas estas frases fueron usadas en la carta a Tito. Ellos vivieron al máximo su incredulidad carnal acerca de Dios.

Y a Pablo le preocupaba cómo la iglesia podía ser luz en una generación rodeada por la niebla. Esa pregunta —acerca de cómo la iglesia podría impactar a una generación difícil y en tinieblas— es la que se hacen muchos líderes cristianos hoy en día.

Una gran pregunta sería, ¿cómo puede ser la Palabra de Dios relevante? Espero que lo que quieren decir con esa pregunta sea “¿cómo podríamos comunicar de forma efectiva el Evangelio y la doctrina de Jesucristo a una generación que no valora estas cosas?”

Pero lo interesante, al leer estas discusiones, parece ser que muchos autores, oradores y líderes están poniendo en práctica programas, campañas—modernizando las infraestructuras, cambiando sus nombres, cambiando sus programas para adolescentes, cambiando su música, cambiando sus horarios, o sus estilos o los días de la semana; cambiando su predicación; y un sinnúmero de cambios más, destinados a hacer la Palabra más atractiva, para hacer la iglesia más atractiva a los incrédulos.

Esa es la misma preocupación que tenía Pablo en su corazón cuando hablaba con un líder cristiano, con un líder de la iglesia llamado Tito. Él estaba preocupado por cómo él podía proveer liderazgo a esa primera generación de la Iglesia. La respuesta de Pablo, ante semejante situación, de cómo comunicar el Evangelio de una forma eficaz en aquel mundo, podría sorprenderte.

Su respuesta difiere de lo que se está escribiendo y diciendo hoy en día a ese respecto. Pablo le dice a Tito “Pero en cuanto a ti, enseña lo que está de acuerdo a la sana doctrina” Tito (2:1).

Apégate a lo básico. Sigue haciendo lo que se supone has estado haciendo durante todo este tiempo. No te distraigas con la novedad, con todas esas formas de hacer las cosas.

Con eso no queremos decir que el cambio es inherentemente erróneo, que no podemos cambiar los estilos. No estamos diciendo que estas cosas nunca están bien, sino que esa no es la esencia del asunto de como se debe predicar el Evangelio en nuestro mundo actual.

Pablo dice que lo que tienes que hacer es predicar a los creyentes la sana doctrina. Esa que va a impactar y a cambiar sus vidas en sus casas, en sus lugares de trabajo, y en sus comunidades. Ellos van a vivir de acuerdo a una doctrina sana. Y eso es lo que va a hacer el Evangelio creíble ante los incrédulos que les rodean.

Quiero continuar con este tema de la sana doctrina por un momento más y preguntarte “¿Por qué es importante una sana doctrina? ¿Qué hace la diferencia?”

Parte de la respuesta es que, si no nos basamos en una sana doctrina, vamos a ser susceptibles a las falsas doctrina. Seríamos persuadidos, influenciados y engañados fácilmente ante cosas que podrían parecer buenas y que nos hacen sentir bien —que podrían ser muy populares— pero falsas.

Por ejemplo, en Efesios capítulo 4:14, Pablo dice que debemos centrar nuestra vida en Cristo “para que ya no seamos niños, sacudidos por las olas y llevados de aquí para allá por todo viento de doctrina, por la astucia de los hombres, por las artimañas engañosas del error…” ¡Ahí está esa palabra, doctrina!

Hoy en día, hay muchas corrientes doctrinales dentro y fuera de la iglesia. Y Pablo dice que si llevamos la vida cimentada en la verdad, la verdad bíblica, entonces cuando estas corrientes vengan —las corrientes falsas— no nos vamos a ver sacudidas, ni llevadas de aquí para allá por esos vientos doctrinales, por las artimañas de los hombres y su astucia engañosa.

Pero si no estás firme, entonces podrías entrar en una librería cristiana —escoger un libro escrito por un autor popular y de buena reputación— y verte desviada por las enseñanzas y variedad de temas que no concuerdan con las Escrituras. ¡Hay tanto de esto, tanta niebla en el mundo cristiano de hoy!

Es por eso que me urge motivarlas para que entiendan la importancia de una sana doctrina. No solamente es importante para mantenernos alejadas de doctrinas engañosas, sino que la doctrina —es decir, lo que creemos— determina cómo vivimos. ¡Y la forma como vivimos revela lo que realmente creemos!

Podrían argumentar que la doctrina que siguen es la verdadera, la bíblica. En sus cabezas podrían tener una doctrina bíblica sana, pero si viven de forma contraria a la doctrina bíblica, entonces en lo que creen en realidad no es en una sana doctrina. La doctrina y la vida tienen que ser congruentes.

He llegado a creer (y estuve pensando en esto esta mañana) que cada fracaso en la vida cristiana —el fracaso de un matrimonio cristiano; el fracaso de nuestra moral; el fracaso en nuestras relaciones; cuando las cosas no caminan como deberían, cuando hay trastornos y adicciones— todas esas luchas tan comunes entre los cristianos, están conectadas de alguna manera con la doctrina.

Una de dos, o no conocemos o no creemos en una doctrina sana o no estamos poniendo en práctica las cosas que van de acuerdo a la sana doctrina.

Algunas personas no han sido instruidas. Son analfabetas espirituales y bíblicamente. Sencillamente, no conocen la verdad. Hay personas, que han dicho ser cristianas por años y años, que aún permanecen analfabetas y es por eso que sus vidas no son consistentes con las Escrituras.

Pero muchas de nosotras hemos tenido el privilegio de crecer en iglesias con una doctrina sana basadas en la verdad bíblica, pero no la estamos poniendo en práctica, no estamos viviendo de acuerdo a la sana doctrina.

Por lo que es muy importante que conozcamos la sana doctrina para que nuestra forma de pensar sea la correcta y, por consiguiente, nuestra manera de vivir sea sana y seamos espiritualmente saludables.

Ahora bien, hemos comentado en el programa pasado y en este, que hay mucha gente que tiene un concepto equivocado de doctrina. Piensan que es aburrida e insípida y por ende no les interesaría. Necesitamos recordar que la doctrina bíblica no se circunscribe a unos cuantos conceptos teológicos abstractos.

La doctrina siempre se relaciona —en las Escrituras— con el deber. Está relacionada con la vida. No se limita a un cúmulo de teorías abstractas. Las aplicaciones que se corresponden con la doctrina son las de la vida real.

• La sana doctrina requiere de nosotras que vivamos vidas agradables al Señor.

• La sana doctrina nos motiva a que vivamos vidas agradables al Señor.

• Y es la sana doctrina que nos capacita para que hagamos lo que queremos hacer y esto es vivir vidas agradables al Señor.

En Tito 1:9, Pablo dice que los ancianos, los líderes de la iglesia deben “exhortar con sana doctrina”. La doctrina es la base bíblica y teológica de la vida cristiana. No puedes construir una casa sin una buena base o fundamento.

La doctrina es el ¿Qué? ¿Qué es verdad? ¿Qué es lo que creemos?

Pero Pablo también dice, empezando el Capítulo 2:1, “Pero en cuanto a ti, enseña lo que está de acuerdo con la sana doctrina”. Ahí tienes el ¿entonces qué? Esa no es únicamente la base; es la aplicación personal y práctica de una doctrina sana.

● En la iglesia tendemos a irnos de un extremo al otro. Es difícil mantener un balance. Algunas iglesias enfatizan la doctrina una y otra vez y tienen la base, pero nunca llegan al “¿entonces qué?”

● Luego tienes a las iglesias que son muy de ¿entonces qué?, pero no hay un ¿Qué? No hay una base. Se centran en la aplicación porque no quieren desencantar a nadie. No quieren aburrir la gente. No quieren ser concretos y prácticos.

Pero si tu aplicación práctica no está arraigada y asida a una doctrina sana, ¿sobre qué base se supone que vivan? No hay base, no hay fundamento. Están a la deriva y en un océano en el que los valores morales son tan cambiantes como las olas, si no tienen un fundamento doctrinal sólido.

Por lo que necesitamos las dos cosas. No hay un “esto o lo otro”. Sin la aplicación —y vengo de un trasfondo con una doctrina sana; he sido muy bien adoctrinada; y lo digo en el mejor sentido posible…

Pero quiero decirles que sin la aplicación, sin las cosas que van de acuerdo a una sana doctrina, sin énfasis en el estilo de vida, la sana doctrina se va a quedar solamente en nuestras cabezas y en nuestros cuadernos, y nunca haría una gran diferencia en la forma en que vivimos, ni haría una gran diferencia en nuestra cultura.

Algunas de nosotras necesitamos sacar los apuntes de los cuadernos y del interior de nuestras cabezas y aplicarlos a nuestra vida. ¡Sabemos tanto! Y si viviéramos una fracción de lo que sabemos, seríamos gigantes espirituales en lugar de pigmeos espirituales.

Algunas no han sido expuestas a ella porque no se han percatado en cuán importante es tener ese fundamento de la sana doctrina. Déjenme darles una ilustración de la importancia de las dos cosas.

Vayamos a Tito 3:4. Ahí hay un párrafo que les señala el ¿Qué? Ese es un párrafo doctrinal y quizás algún día enseñaremos el párrafo completo. Es de una gran riqueza y me gustaría que pudiéramos detenernos aquí.

Esto es sana doctrina: Tito Capítulo 3: 4-7,

“Pero cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor hacia la humanidad Él nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino conforme a su misericordia, por medio del lavamiento de la regeneración por el Espíritu Santo que Él derramó sobre nosotros abundantemente por medio de Jesucristo nuestro Salvador, para que justificados por su gracia fuésemos hechos herederos según la esperanza de la vida eterna.”

Esta es una de las famosas oraciones largas del apóstol Pablo. Esas son las que dificultan y hacen de la memorización un reto difícil ya que —al no haber puntos— hay que llegar al final del párrafo para detenerse.

Aunque es probable que Pablo no se sentara a escribir estas cosas sino que las comunicara oralmente a un escriba. Pablo estaba derramando su corazón y su doctrina es doxológica. Quiero decir, que él está lleno de entusiasmo y de llenura ante el conocimiento de la gracia y la salvación de Dios, y entonces comienza una larga oración que no se detiene… ¡Cómo estoy haciendo yo ahora mismo y como lo hago muy a menudo!

Pero nos da este párrafo grandioso que describe el “qué” del Evangelio. Ahí tenemos la justificación, la bondad amorosa del Padre, la justicia imputada, la salvación, la misericordia, la regeneración y la renovación del Espíritu Santo y los herederos.

Ahí tenemos plasmados, no sé, alrededor de 15 conceptos teológicos y doctrinales en un solo párrafo. Ese es el “Qué” ¡Es glorioso! Pero no se mantiene por sí solo.

Miren el versículo 8. Ahí tienen el “¿Y entonces qué?” “Palabra fiel es ésta, y en cuanto a estas cosas quiero que hables con firmeza…” Ese es el “Qué” la sana doctrina.

“Por lo que…” Aquí tienen ¿Y entonces qué? ¿Por qué? ¿Cuál es el propósito de todo esto? “Para que los que han creído en Dios, los que tienen sana doctrina, procuren ocuparse en buenas obras”.

Ahí está el flujo. Ahí está el desbordamiento. Esas cosas, dice, son excelentes y de provecho para las personas.

Pablo dice, “si has experimentado la gloriosa doctrina de la salvación, la justificación por la fe en Cristo solamente y toda la enormidad que implica esa declaración…” (que acabamos de ver en los versículos 4 al 7), entonces tienes que llegar al “¿Entonces qué?

Y el “¿Entonces qué?” es que —cuando han experimentado esto— van a estar motivadas a dedicar sus vidas con devoción a las buenas obras por causa de la gracia que tan generosamente Dios ha derramado en sus vidas. Van a querer dársela a otros.

Hay otros “¿Entonces qué?” esparcidos a lo largo de este libro. Por lo que cuando lleguemos a Tito Capítulo 2:3-5, al que ustedes están ansiosas porque lleguemos pronto, veremos más “¿Entonces qué?”

¿Ves la conexión entre la sana doctrina y las cosas que concuerdan con esa sana doctrina? Está el “¿Qué?” y luego el “¿Entonces qué? que evidencian el flujo que debe haber la secuencia y la consecuencia. Si no tienen la base de una sana doctrina, no tienen base para un apropiado y bíblico “¿Entonces qué?”

El domingo pasado, en mi iglesia, fui a la escuela dominical y al culto. Escuché dos mensajes fabulosos salidos de la Palabra de Dios; la enseñanza de una sana doctrina en ambos pasajes. Tanto el pastor como el profesor de escuela dominical están en medio de dos series distintas: una es del Evangelio de Lucas y la otra es del libro de Romanos.

Quiero decirles que, mientras estuve sentada oyendo —y voy a la iglesia pidiéndole a Dios que me hable que las Escrituras tomen vida en mi corazón. No quiero solo llenar mi cuaderno de notas. Quiero una vida rica en las Escrituras… De manera que voy a la iglesia con esa mentalidad.

Así que mientras que estaba sentada allí para escuchar los mensajes el ¿entonces qué? De ambos pasajes, empezó a explotar en mi corazón. Es decir, el Espíritu Santo se movía en mi interior y me hizo preguntarme “¿qué tipo de mujer se supone que debo ser a la luz de estos pasajes y a la luz de lo que dicen, a la luz de lo que yo estaba escuchando?”

Empecé a darme cuenta de que había algunas áreas de mi vida —dos mensajes distintos enfocados en dos áreas distintas— en las que yo no estaba dando la talla. El “¿Y entonces qué?” no estaba siendo congruente con la sana doctrina.

Ahora bien, no es que esté conduciéndome de una forma aberrante, aunque de hecho vamos desviándonos en nuestra conducta poco a poco y grado a grado. Por lo que Dios me estaba mostrando pequeños grados de cosas—relativamente pequeños; no hay pequeños grados de santidad, pero tenía que hacer pequeños ajustes en mi forma de pensar y de vivir.

Me encontré ponderando y luchando con esto. Y luego, en la noche del domingo, me reuní con una pareja y les dije “¿Podríamos hablar de alguna de estas cosas?”

No quería llegar a la casa, comer, dormir una siesta y olvidarme de mi convicción del mediodía. No quería comenzar la semana olvidando lo que escuché. Quiero que la Palabra sea parte de mi forma de pensar, mi forma de vivir.

Por lo que, esa noche del domingo, nos sentamos en mi sala —a discutir esos mensajes— por un par de horas. En un momento dije “Aquí hay algunas cosas que estoy viendo en mi vida que no concuerdan con ese pasaje, ¿podríamos hablar de eso?, ¿podríamos orar por eso?

Durante toda la semana me encontré arrepintiéndome y luchando con las implicaciones de poner en práctica la sana doctrina en esas áreas específicas, cambiando mi forma de pensar; cambiando mi forma de vivir. Eso es lo que se conoce como cristianismo dinámico transformador.

Lo que les acabo de describir no se supone que sea una gran excepción que sucede cada 12 años en nuestras vidas. Esa es la manera en la que se supone debemos estar viviendo.

Mientras escuchas Aviva Nuestros Corazones e independientemente del programa que le precede o del que le sigue, denle gracias al Señor por los David Jeremiahs, por los John Piper por los John MacArthurs y todos esos hombres grandes de Dios que enseñan la Palabra, por tu pastor y por tu profesor de escuela dominical.

Porque sus deseos y los de Dios, mientras escuchamos estos mensajes —mi deseo mientras las mujeres me oyen enseñar— es que el Espíritu de Dios haga en sus corazones lo que Él estaba haciendo en el mío mientras estaba sentada en la iglesia el domingo sintiendo que el Espíritu Santo se movía, que revoloteaba iba a explotar el “¿Entonces qué?” en mi corazón.

Ahora, al llegar a Tito 2, lo que vemos en este capítulo es “¿Cómo luce la doctrina en la vida real?” Hombres, mujeres, ancianos, jóvenes, esclavos, cualquiera que sea la posición en la vida— la doctrina tiene aplicaciones prácticas para cada género, para cada etapa de la vida, para cada posición social.

El mundo va a someter a escrutinio no lo que decimos creer, sino como luce por fuera —en nuestras vidas— lo que decimos creer. Eso es lo que va a impactar su percepción de Cristo y los va a motivar a abrirse al Evangelio.

Por lo que cuando digas, “Vivimos en una cultura malvada, muy parecida a la cultura en la que Tito vivió en Creta. Hay muchas similitudes entre sus días y los nuestros.” Y digas, “¿Qué hacemos? ¿Cómo podemos impactar? Sólo necesitamos métodos más modernos. Solo necesitamos programas más dinámicos. Necesitamos “más de esto, o de aquello, o menos de esto, cambiar lo otro…”

Pablo dice “Pero en cuanto a ti, enseña lo que está de acuerdo con la sana doctrina.”

“Y ¿qué diferencia hace eso? En realidad, lo que necesitamos es mejorar las leyes o crear más leyes; necesitamos nuevas estructuras, nuevos sistemas o necesitamos revisar el sistema judicial, las escuelas o el gobierno. Necesitamos un presidente distinto. Necesitamos un congreso distinto. Necesitamos más programas sociales.”

No hay nada de malo en esas cosas si siguen el patrón de las Escrituras, pero Pablo dice que esa no es la clave. Lo que necesitamos es:

● Cristianos cimentados bíblicamente en una doctrina sana, que saben lo que creen y que viven de acuerdo a sus creencias.

● Cristianos que sean buenos y sabios, bondadosos, que hablen la verdad, que no sean hostiles entre sí, sino amorosos los unos con los otros, que sean afables, gentiles, hospitalarios y llenos de gracia con una familia estable y en orden. Necesitamos

● Matrimonios funcionales.

● Esposos y esposas contentos con sus parejas.

● Esposas sometidas a sus esposos.

● Esposos que provean un liderazgo piadoso, lleno de sabiduría al guiar a sus esposas y a sus familias.

● Hijos que respeten a sus padres.

● Mujeres que reverencien y respeten sus maridos.

Todas estas cosas las vamos a leer en Tito 2. Eso es lo que impacta nuestro mundo. Eso es lo que adorna el Evangelio de Jesucristo. Eso es lo que causa que las personas miren a los cristianos y digan, “Ustedes hacen a Cristo creíble. Háblenme de Él”.

No hay una herramienta más poderosa de evangelismo. No hay una herramienta más poderosa de cambio social y estructural en nuestro mundo que los cristianos crean y vivan la doctrina y el Evangelio de Cristo Jesús.

Por lo que, podrían preguntarse, ¿Cuál es la diferencia de si ustedes o yo vivimos una vida piadosa en un mundo impío? ¿Sabes qué? Tu vida y tu familia quizás sea una isla pequeñita de piedad en un mar de maldad. Pero así es como el Reino de Dios se extiende.

No subestimen el impacto de una vida, basada en una doctrina sana y que vive de acuerdo a las implicaciones del Evangelio , porque llegará el día en que la gloria de Dios cubra la tierra así como las aguas cubren los océanos. (Ver Habacuc 2:14).

Y va a ser el resultado de la providencia y tiempo de Dios en cada una de ustedes; en sus matrimonios y en sus familias, en ti como mujer soltera en tu trabajo, en ti como una mujer retirada y en ti, como una adolescente en la escuela viviendo las implicaciones de la sana doctrina de Jesucristo. Eso es lo que hace que Él sea creíble.

Carmen: Nancy Leigh DeMoss les ha estado enseñando como luce la doctrina cuando se vive en el mundo real. Es muy importante mantenernos en el camino correcto… Sin embargo es tan fácil desviarse. La mejor forma de conocer y vivir una sana doctrina es estudiando la Palabra de Dios.

Y para esto puedes contar con nosotros. Te invitamos a entrar a nuestra página web donde encontrarás recursos y artículos diseñados para la mujer. Visita www.AvivaNuestrosCorazones.com .

En nuestra próxima entrega escucharemos a esposas de pastores que han aprendido a dar sabios consejos cuando las cosas parecen ser muy complicadas. Acompáñanos en el próximo programa.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

A15 – Manteniendo salud espiritual

Aviva Nuestros Corazones

Serie: El hermoso diseño de Dios para la mujer – Viviendo Tito 2:1-5

A15 – Manteniendo salud espiritual

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Carmen Espaillat: ¿Qué es lo que la mayoría de las personas piensan cuando se encuentran con la palabra “doctrina”?

Mujer 1 : Bueno, yo creo que la mayoría de la gente se imagina que son como un conjunto de normas o de requisitos sobre la forma en que se hace algo. Y me imagino que casi siempre se relaciona con la palabra “religión”.

Mujer 2 : Yo creo que lo primero que llega a la mente es la palabra “división”.

Mujer 3 : Yo creo que piensan en un conjunto de enseñanzas de carácter religioso o de otra índole.

Mujer 4 : Conjunto de teorías aburridas, largas, complicadas… cosas a lo mejor hasta pasadas de moda.

Carmen : Esto es Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Recién acabamos de comenzar una serie llamada El hermoso diseño de Dios para la mujer. Hoy, al continuar, Nancy te ayudará a definir una palabra importante y al mismo tiempo también mal entendida.

Nancy Leigh DeMoss: Cuando digo la palabra doctrina, ¿qué viene a tu mente? Cuando la mayoría de la gente escucha la palabra doctrina, ¿Qué crees que viene a sus mentes? ¿Sabes lo que es tu doctrina? ¿Qué tanto te importa?

¿Conoces la doctrina que se les enseña a tus hijos en su grupo de jóvenes? ¿Conoces la doctrina que se les está enseñando a tus hijos en la escuela? Quizás estés pensando, “Oh, mis hijos están en una escuela pública. No se les está enseñando doctrina.” ¡Oh si! Cada día, durante cada clase, y en cualquier tipo de escuela a la que estén yendo… a tus hijos se les está enseñando doctrina.

La palabra doctrina simplemente quiere decir “enseñanza”. La Wikipedia dice que la doctrina es “un código de creencias”. Es lo que tú crees. Es tu sistema de creencias.

Todos tenemos una doctrina . Los ateos tienen una doctrina, y la están promoviendo agresivamente en nuestra cultura. Oprah tiene una doctrina, y ella enseña su doctrina a millones de mujeres todos los días. Yo vi un reportaje en el programa de Oprah que salió al aire el otoño pasado titulado “237 Razones para tener sexo.” El invitado en este programa en particular abogó por una serie de comportamientos sexuales detestables, incluyendo aventuras amorosas de una noche y el uso de pornografía para parejas para mejorar su matrimonio.

Leí una entrevista en la página web de Oprah relacionada a ese programa—una entrevista con una pareja que actualmente estaba promocionando el concepto de los “matrimonios abiertos”. En caso de que no estés familiarizada con esto, eso quiere decir que tienes un esposo y un novio, y ustedes dos saben acerca del uno y del otro, y todos se sienten cómodos con la situación. Simplemente es algo que “refresca” tu matrimonio.

Tú dirás, “bueno, esa no es buena doctrina”. Pero el punto es que la doctrina es crucial. Es crucial para todos.

Al llegar al libro de Tito, el apóstol Pablo está preocupado con el tipo de doctrina que creemos y el tipo de doctrina que enseñamos. Así que, cuando llegamos al capítulo 2 del libro de Tito, al versículo 1, Pablo le escribe a Tito —su hijo en la fe, a este pastor joven— él le dice, “pero en cuanto a ti, Tito, enseña lo que está de acuerdo con la sana doctrina”.

Pasamos algunas de las últimas sesiones ofreciéndoles un contexto y un panorama del libro de Tito, y ahora venimos al capítulo 2, que es uno de los pasajes claves para las mujeres en toda la Palabra de Dios. Y comenzamos en el versículo 1, que dice, “pero en cuanto a ti, enseña lo que está de acuerdo con la sana doctrina.”

Y nuestra tendencia podría ser la de saltar este versículo del todo e ir directamente a los versículos 3 al 5, que nos da la lista de cualidades que deben ser una realidad en las mujeres de Dios. Esas son las “cosas prácticas,” y allí pudiéramos vernos tentadas a comenzar. Pero el versículo 1, “en cuanto a ti, enseña lo que está de acuerdo con la sana doctrina”—es una preparación crucial para esas características y para esas cualidades prácticas sobre las mujeres descritas en los versículos del 3 al 5. No podemos saltar el versículo 1.

Vimos en las primeras dos sesiones del libro de Tito que la cultura en la que estaba viviendo Tito en la isla de Creta donde Tito estaba supervisando las iglesias —la cultura en la que Pablo estaba viviendo también— era una cultura pagana e impía. En el versículo 12 del capítulo 1, Pablo cita uno de los antiguos filósofos cretenses, que al referirse a su propia gente decían: “Los cretenses siempre son mentirosos, malas bestias, y glotones ociosos”.

Y Pablo dice que este testimonio es cierto. El filósofo de ellos decía la verdad; no estaba exagerando. Era una cultura malvada y Pablo sigue diciendo que estas personas eran detestables. Son desobedientes. No son capaces de hacer buenas obras (versículo 16). Esa es una cultura pagana. Y Pablo está preocupado por el hecho de que esta cultura está siendo violentamente atacada por falsas enseñanzas. Se estaba enseñando mucha religión que no es verdadera; no es exacta. Pablo dice en el capítulo 1 versículos 10 y 11:

Porque hay muchos rebeldes, habladores vanos y engañadores, especialmente los de la circuncisión (judíos convertidos), a quienes es preciso tapar la boca, porque están trastornando familias enteras, enseñando por ganancias deshonestas, cosas que no deben.

No están buscando a Dios, y las cosas que esta gente está enseñando —los libros más vendidos y los programas y los presentadores de programas más populares de televisión, para ponerlo en términos contemporáneos— están enseñando cosas que no son verdaderas. Así que Pablo se dirige a Tito y le dice, “En esta cultura, donde todo esto está ocurriendo, esto es lo que debes hacer”.

Y así llegamos al capítulo 2, versículo 1: “En cuanto a ti”— Tito, en esa cultura, donde está ocurriendo todo esto—“enseña lo que está de acuerdo a la sana doctrina”. Esa es la solución de Pablo, la de dirigirse a los líderes espirituales y decir, “Enseña lo que está de acuerdo con la sana doctrina”.

Como hemos dicho, mucha gente hoy en día piensa de la doctrina como que es seca o muerta o irrelevante o que no es interesante. Y eso puede ser debido a que no hemos sido enseñados de acuerdo a la sana doctrina: a las implicaciones prácticas de nuestra doctrina, lo que fluye de la sana doctrina.

Vamos a ver a través de este estudio que la sana doctrina es transformación radical. Si la vivimos, nos cambia totalmente. Y en última instancia, mientras nos cambia, transforma la cultura a nuestro alrededor. No es un asunto sin importancia el que Pablo les instruya a empezar por enseñar lo que está de acuerdo con la sana doctrina.

¿Y qué es la sana doctrina? Bueno, la fe cristiana, como sabes, está basada en las Buenas Nuevas—el Evangelio de salvación por medio de Jesucristo. La doctrina cristiana, la sana doctrina, corresponde al cuerpo de verdades en su totalidad, lo que explica y define la fe. Este explica:

● Quiénes somos.

● Lo que significa ser cristiano.

● Qué es el Evangelio.

● Quién es Jesús.

● Por qué vino.

● Por qué murió.

De todo esto consta la sana doctrina.

Y la palabra sana, en el lenguaje griego original en el que fue escrito el Nuevo Testamento, es hugiaino. Si ves esa palabra escrita en un papel, podrás notar que está muy relacionada con la palabra higiene. Es la palabra de dónde sacamos nuestra palabra higiene, que quiere decir estar sano. Estar sano es estar saludable. La sana doctrina es lo que hace a las personas enfermas, saludables. Es aquello que es saludable. Es aquello que produce buena salud.

Probablemente todos conocemos a personas —y entre esas quizás estén incluidas algunas con las que hablo ahora— que se encuentran bien; que están bien involucradas en todo lo que tiene que ver con su bienestar físico. Con una buena alimentación, el ejercicio físico entre otras cosas. Algunas de ustedes son muy, muy cuidadosas acerca de lo que comen porque sabemos que podemos convertirnos en lo que comemos. De manera que lo que tú entras en tu sistema te importa. Te importa eso —y todas probablemente deberíamos de ser más cuidadosas con esto— pero algunas personas están muy involucradas con todo esto. Leen las etiquetas. Compran su comida en tiendas de alimentos naturales y orgánicos. Pagan más por comidas orgánicas —¡y ahora ya te estoy diciendo más de lo que yo misma conozco acerca de este tema!

Hay personas que verdaderamente están envueltas en esto de la salud física, de la sanidad física, pero me asombra que algunas de esas mismas personas pueden estar absolutamente despreocupadas acerca del tipo de doctrina que ingieren—lo que permiten que entre en sus mentes, lo que meten en sus corazones. Son súper, súper, súper, cuidadosas acerca de la comida física que permiten que entre a sus cuerpos, y son cuidadosas de no tocar microbios o de contaminarse, pero no tienen cuidado en lo absoluto por la doctrina que están entrando en su sistema.

La sana doctrina, la doctrina saludable, es una doctrina que es pura. Es higiénica. Es segura. Está libre de error. No está contaminada. La doctrina saludable, y sana producirá creyentes espiritualmente saludables, y los creyentes espiritualmente saludables producen iglesias saludables.

Así que si las iglesias no son saludables, es porque los creyentes no son saludables. Y si los creyentes no son saludables, es porque no están ingiriendo sana doctrina—o no están ingiriendo lo que va de acuerdo con la sana doctrina, lo que quiere decir que no conocen las implicaciones de la sana doctrina. Y de eso se trata la verdadera doctrina, sana y saludable. Produce creyentes saludables e iglesias saludables.

¿Y qué de la doctrina enfermiza, la doctrina enferma y poco higiénica? Esa es la doctrina falsa; la que no es pura. Quizás no sea totalmente falsa. La realidad es que si fuese totalmente falsa, la mayoría de la gente la rechazaría. Lo que es verdaderamente peligroso es la doctrina que consiste en una mezcla de verdad y de error—quizás es verdadera en su mayor parte, pero tiene un poquito de error mezclado con la verdad.

Solo quiero preguntarte, ¿qué cantidad de arsénico te sientes cómoda de tener dentro de tu bebida o dentro de tu comida? ¿Está bien con solo un poco? No. Solo un poco puede ser muy letal. Pero quizás no reconozcas pequeñas cantidades de alguna toxina o veneno en tu comida. También a veces es muy difícil reconocer pequeñas cantidades de doctrina errónea; pero solo un poquito de mala doctrina en la mezcla puede lograr que toda la doctrina sea insalubre y mala. Una doctrina que no es sólida produce creyentes espiritualmente enfermos, o débiles, y creyentes espiritualmente enfermos o débiles producen iglesias espiritualmente enfermas.

Ahora bien, tristemente, en general, hoy tenemos poca tolerancia en la iglesia—eso no es cierto de todas las iglesias, pero diría que es verdad de muchas, muchas, muchas iglesias y de muchos, muchos creyentes profesantes —que tenemos poca tolerancia por la sana doctrina. Tenemos más bien una mentalidad de consumidor. Queremos ser entretenidos. Queremos estar cómodos. No queremos tener que pensar.

Somos constitucionalmente ociosos, y no queremos ser percibidos exclusivistas o estrechos de mente, y no queremos alejar a las personas que pudieran pensar diferente a nosotros. Así que hemos aceptado esta mentalidad moderna que vive y deja vivir: “Está bien, tú tienes tu mentalidad, y estos tienen la suya. No te molestes tanto cuando la gente no ve las cosas como tú las ves”. Hoy en día no tenemos una tolerancia alta por la sana doctrina dentro de la iglesia.

Aquí veo a mi amiga Kim Wagner sentada allí en el salón. Kim compartió conmigo una historia el otro día que ilustraba esto perfectamente. Kim, tú la puedes contar mejor que yo. Tuviste una experiencia en la que pudiste ver este concepto de personas que no tienen tolerancia por la sana doctrina.

Kim Wagner: Recientemente estaba en la oficina del doctor con mi papá. Permanecí en la sala de espera mientras él estaba con el médico. Estaba leyendo un libro. No recuerdo el título exacto del libro que estaba leyendo, pero un caballero en la sala se interesó en lo que yo estaba leyendo, así que comencé a compartir un poco con él acerca del tópico del libro.

Se dio cuenta de que yo era cristiana y me dijo, “Oh, yo también soy cristiano”, y comenzamos a hablar un poco de nuestras iglesias. Él compartió conmigo acerca de su iglesia, y dijo, “En mi iglesia, no creemos en doctrina. Solo hablamos de Jesús. No queremos hablar de doctrina”.

Nancy : ¿No es esa una imagen de cómo muchas personas piensan hoy? “No estamos interesados en doctrina; solo estamos interesados en Jesús”. Déjame decirte, no puedes hablar del Jesús verdadero sin hablar acerca de doctrina. Hay doctrina verdadera acerca de Jesús, y también hay falsa doctrina acerca de Jesús. Quizás no conozcas los grandes términos teológicos, pero sí tienes doctrina cuando estás hablando de Jesús. Es importante que la doctrina sea sana, y que esté enraizada en las Escrituras.

Yo creo que esta intolerancia por la sana doctrina en la iglesia de hoy es el resultado de algo que hemos escuchado en la generación pasada. Es ese concepto, como diría mucha gente, de que “la doctrina divide; y el amor nos une”. De manera que, según ellos, no deberíamos tener todas estas diferentes doctrinas que nos dividen. Se supone que debemos amarnos los unos a otros.

Y hay algo de cierto en ese concepto. Hay algunas cosas que no son absolutas o claras en la Escritura, y en estas tenemos libertad de interpretar de forma diferente como creyentes. Y no debemos dejar que esas cosas dividan nuestro compañerismo y nuestras relaciones entre los unos y los otros. Debemos amarnos los unos a los otros a pesar de estas diferencias donde la Escritura no es clara o en áreas que la Escritura no toca. Pero ese concepto—que la doctrina divide; y que el amor nos une—también es muy incorrecto.

La doctrina debe estar basada en la verdad. Tiene que ser sana. Pablo al final del capítulo 3 del libro de Tito, “Saluda a los que nos aman en la fe” (versículo 15). Eso es lo que nos une: un común amor por Cristo como Él es representado y visto y enseñado en la Escritura. Lasana doctrina, la doctrina bíblica, es lo que en última instancia nos une y nos da la capacidad para verdaderamente amarnos los unos a los otros como debe ser.

Esta falta de interés por la sana doctrina es algo que encuentro muy desalentador hoy en día. De hecho—y no quiero ser critica aquí; realmente mi corazón no es crítico en este momento, pero me rompe el corazón ver cuántos ministerios de mujeres, cuántas iglesias, y cuántas conferencias de mujeres de hoy están ofreciendo lo que yo llamo “doctrina-light” o doctrina ligera.

No quieren desanimar a nadie. Quieren atraer a los perdidos. Quieren atraer personas espiritualmente inmaduras y no quieren rechazarlas Quieren atraerlas. De manera que piensan: “Ofrezcamos sólo pequeñas cantidades de doctrina. No les des algo que realmente los haga pensar. Quizás no sea una doctrina falsa, necesariamente, pero no damos doctrina seria o profunda. No queremos agobiarlos. No queremos que se desanimen.”

Eso es exactamente lo que el apóstol Pablo dijo que pasaría en nuestra generación. Si buscas en tu Biblia en la 2 Carta Timoteo en el capítulo 4, y miras los versículos 3 y 4. Pablo dice,

Porque vendrá tiempo cuando no soportarán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oídos, acumularán para sí maestros conforme a sus propios deseos; [gente que les dirá no lo que necesitan oír, sino lo que quieren oír] y apartarán sus oídos de la verdad, y se volverán a mitos.

Estamos viviendo hoy en nuestra generación —aun en la iglesia— con las consecuencias de nuestras generaciones de falsa doctrina o de doctrina liviana, ligera—“Ve despacio con la doctrina; aguanta la doctrina; no queremos la doctrina”.

Alguien me mandó un artículo recientemente, una pieza que rompió mi corazón. Era sobre una serie de fracasos morales en posiciones de alto perfil dentro de las diferentes mega-iglesias y ministerios. Al leerlo me resultó interesante que en esa pieza en particular, todas las iglesias y las denominaciones que estaban representadas eran grupos conocidos por enseñar, de manera consistente, falsa doctrina o muy poca doctrina. Y yo pensé, “Umm ¿No es esto interesante?”

Ahora bien, eso no quiere decir que si enseñas sana doctrina no puedes caer en un fracaso moral y pecado; algunos si caen. Pero resultó interesante ver que en este artículo en particular, los grupos representados eran grupos que, o no estaban enseñando doctrina en lo absoluto, o tienen muy poca doctrina bíblica, o tienen falsa doctrina— están enseñando cosas que no son bíblicas.

Cuando vives en esta cultura que le ha dado la espalda a la sana doctrina, donde la gente no soporta la sana enseñanza, donde se están desviando de la verdad y vagan hacia los mitos, ¿Qué haces? ¿Simplemente levantas tus manos en desesperación? ¿Te levantas en contra de esas personas? Debo admitir que a veces me he visto tentada a hacer las dos cosas—a veces solo me retraigo y me doy por vencida y a veces solo me digo a mi misma: “Voy a hacerle frente a esto y voy a cortarlos como a pasto”.

Bueno, Pablo dice en 2 Timoteo capítulo 4, versículos 1-2, “Esto es lo que debes hacer”. Le está hablando a un pastor, y él le dice,

Te encargo solemnemente, en la presencia de Dios y de Cristo Jesús, que ha de juzgar a los vivos y a los muertos, por su manifestación y por su reino: predica la palabra.

La gente no quiere escuchar eso. ¿Qué hacemos? Predica la Palabra. La gente no está interesada; no aguantan la sana doctrina; no tienen estómago para ella; no tienen apetito para ella. ¿Qué hacemos? Predica la Palabra.

Pablo continúa, “insiste a tiempo y fuera de tiempo”—predica la Palabra esté o no de moda; predica la Palabra, “redarguye, reprende, exhorta con mucha paciencia” —algo que se necesita mucho hoy día— “e instruye”.

Ese es el antídoto de Dios en medio de esta era en la que la gente no tiene apetito para la sana doctrina. Enseña la Palabra. Sigue enseñando la Palabra.

Mientras pienso en las cuestiones que las mujeres en nuestras iglesias están enfrentando hoy, cuestiones de divorcio, nuevo matrimonio, hijos rebeldes, relaciones rotas, desórdenes sexuales, adicciones, amargura, desordenes de alimentación —todos estos problemas— la tentación a veces es de solamente enseñar mensajes de “qué debes hacer, o cómo lidiar con estas cosas”, y meramente tratar con algunas de estas consideraciones prácticas.

Pero la Palabra de Dios me reta y me dice que lo que realmente ayudará a la gente, que es el centro de todo, es enseñar sana doctrina: quién es Dios, quién es Cristo, qué es el Evangelio, qué diferencia hace el Evangelio, y cómo debemos vivirlo. Esa doctrina saludable, y sana se convierte entonces en la base de una vida sana y saludable.

Esa es la responsabilidad número uno y el llamado de tu pastor y de los ancianos en tu iglesia: la de proveer dirección espiritual y protección para los miembros del rebaño. Regresando a Tito, Pablo dice que deben mantenerse firmes a la palabra fiel que es conforme a la enseñanza para que ellos puedan dar instrucción en la sana doctrina y también para reprender a aquellos que la contradicen (1:9). Ese es el llamado a los pastores del rebaño—mantén la sana doctrina, y corrige a aquellos que se desvían de ella.

Mi iglesia acaba de pasar por el proceso de buscar un pastor durante los últimos dos años. El pastor que pastoreó por 39 años se retiró recientemente. Él sabía que se iba a retirar, así que mientras él estaba todavía ahí, la iglesia pasó por un proceso largo de búsqueda, y el nuevo pastor acaba de llegar. Solo hubo un espacio de seis-semanas entre los dos.

Los miembros de la iglesia están realmente emocionados con lo que ellos creen que ha sido la recompensa de Dios por su búsqueda. Pero al principio de esa búsqueda, el comité de búsqueda y la congregación conversaron mucho acerca de, “¿Qué estamos buscando en un pastor?” Ellos sabían los requisitos espirituales para el tipo de persona que debía ser, pero ¿Qué debe hacer él? ¿Qué se supone que él debe poder hacer?

Déjame decirte, por la Palabra de Dios, que ellos no tienen que ser buenos oradores. Ellos no tienen que —en lo que concierne a la Palabra de Dios— entretener. Ellos no tienen que ser fabulosos administradores ni líderes naturales. Ahora bien, algunas de esas cualidades pueden ayudar, y no tiene nada de malo el poseer algunos de esos dones. Pero no tienen que tener un gran carisma. Bíblicamente, no tienen que tener la habilidad de construir una iglesia gigantesca.

Lo que sí deben ser capaces es de hacer dos cosas: Dar instrucción en sana doctrina, y reprender a aquellos que la contradicen—“exhortar y reprender con toda autoridad,” como dice Pablo en Tito capitulo 2, en el versículo 15. Ese es el llamado de los pastores y ancianos que guían nuestras iglesias. Ellos tienen que tener la capacidad de dar instrucción en sana doctrina y de corregir a aquellos que se desvían de ella.

Muchos de nuestros pastores de hoy son criticados por no ser talentosos en todas aquellas otras cosas que es bueno que los pastores puedan hacer. Pero yo te digo, esas otras cosas no son esenciales. Lo que sí es esencial —esto es lo que ha estado tocando mi corazón en la medida en que he permanecido en este libro de Tito— es el llamado dirigido a los hombres de Dios que guían nuestras iglesias hoy: dar instrucción en sana doctrina y corregir a aquellos que se desvían de ella.

Si tenemos doctrina sana, saludable e higiénica tendremos creyentes sanos y saludables, y tendremos iglesias sanas y saludables. Eso es lo que hará la diferencia en nuestra cultura .

Carmen : Nancy regresará para orar.

Ella nos ha estado enseñando la belleza y la importancia de la doctrina. No es un concepto viejo o anticuado, pero es refrescante y da vida cuando realmente lo entiendes. En nuestra serie actual, El hermoso diseño de Dios para la mujer, hemos estado viendo conceptos importantes de Tito 2. Toda mujer necesita entender este pasaje.

Gracias por conectarse con nosotros hoy. Hay una manera segura de evitar la falsa doctrina. Mañana, Nancy te dirá cuál es, y ahora, nos dirige en oración.

Nancy: Oh Padre, te pido que nos perdones por no tener estómago ni apetito por la seriedad de la sana doctrina. Gracias por el regalo de la enseñanza sana y saludable en Tu Palabra, que es tan práctica. Te pido que nos ayudes a amarla y a amarte a Ti más al haber sido plantados en la sana doctrina, y que nos ayudes a saber cómo vivirla y traer gloria a Tu Nombre de esa manera. Lo pido en el nombre de Jesús. Amén.

Gracias por conectarse con nosotros hoy. Si te has perdido alguno de los programas de esta serie, puedes obtenerlo al visitar www.AvivaNuestrosCorazones.com. Allí podrás obtener también las transcripciones y otros recursos.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

A14 – Dar testimonio de la transformación

Aviva Nuestros Corazones

Serie: El hermoso diseño de Dios para la mujer – Viviendo Tito 2:1-5

A14 – Dar testimonio de la transformación

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/Dar-testimonio-de-la-transformacion/

 

Carmen Espaillat: Nancy Leigh DeMoss dice que necesitas afirmar la sana doctrina de tu mente. Pero también necesitas hacer algo más.

Nancy Leigh DeMoss: El Evangelio no será oído ni recibido por nuestra cultura, por nuestra generación, por nuestros hijos, por nuestros vecinos ni por la gente en tu lugar de trabajo; el Evangelio no será recibido si no puede ser visto en las vidas de aquellos que profesamos creerlo.

Carmen: Esto es Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

En el programa anterior comenzamos una serie que hemos titulado El hermoso diseño de Dios para la mujer: Viviendo Tito 2:1-5. Hoy Nancy continúa la serie y nos recuerda la necesidad que tenemos de glorificar a Dios en nuestra vida diaria. Aquí está Nancy.

Nancy: Estamos comenzando una nueva serie basada en Tito capítulo 2, uno de los pasajes más familiares e importantes de la Palabra de Dios para nuestras vidas como mujeres.

Pero antes de saltar al párrafo sobre las mujeres, tomaremos estos primeros días para mostrar el trasfondo y el contexto en el que se desenvuelve este pasaje, dándole un vistazo completo al libro de Tito.

Quiero animarte por lo menos a leer el libro de Tito. Puedes leerlo diariamente por los siguientes 30 días. Anota las cosas que te hablan, cosas que llaman tu atención que tal vez yo no he visto, pero a las que el Espíritu Santo te está dirigiendo mientras lees.

En la última sesión hablamos sobre el punto de que el libro de Tito está lleno de contrastes. Quiero tomar hoy algunos otros contrastes entre no creyentes creyentes, que podemos encontrar en este libro. Los no creyentes son descritos como desobedientes e insubordinadosEllos son rebeldes. Están en rebelión contra la autoridad. Con cada uno de estos contrastes, te estoy dando algunas frases que vienen del libro de Tito. No te estoy dando todas las referencias para no enredarte demasiado por el momento. Pero puedes ir a nuestra transcripción en www.AvivaNuestrosCorazones.com y puedes encontrar las referencias. O como dije ayer, mejor aún, búscalas y haz tu propia lista de las Escrituras.

En Tito, las Escrituras hablan sobre los hijos de los no creyentes (1:4). Ahí dice que están abiertos a la acusación de libertinaje e insubordinación. Esto no significa que todos los hijos no creyentes actúen como rebeldes salvajes, pero hay una inclinación del corazón no creyente a ser insubordinado.

Es una inclinación en el corazón del adulto no creyente y es una inclinación que es transmitida a sus hijos. Y esta consiste en ser insubordinados, rebeldes.

En el Capítulo 1, versículo 10 dice, “Porque hay muchos rebeldes, habladores vanos y engañadores”.

Pablo dice en el capítulo 3, versículo 3: “Porque nosotros también en otro tiempo éramos necios, desobedientes”. Esta es la descripción de un no creyente o incrédulo.

Los creyentes, por otro lado, son descritos como sumisos y obedientes. Las esposas son retadas en este pasaje a ser sujetas a sus propios esposos (2:5). Los esclavos a ser sumisos con sus amos. (2:9). Hablaremos más sobre esto cuando lleguemos a esta parte del pasaje.

En el capítulo 3 hay un mandamiento para todos nosotros, el de ser sumisos y obedientes a nuestros gobernantes y autoridades (3:1). Existe una inclinación en el corazón redimido del creyente a ser sujeto, sumiso a la autoridad ordenada por Dios.

Hay algo inherente en nosotros que quiere romper las reglas. Somos rebeldes de corazón. Pero cuando Cristo nos redime, Él lleva nuestras voluntades a la sumisión de Su señorío y a la autoridad de las EscriturasUn corazón sumiso y obediente, el estar dispuesto a colocarse bajo la autoridad ordenada por Dios, es evidencia de un corazón creyente.

Aquí tenemos otro contraste. Los no creyentes son descritos como mentirosos y engañadores.

Pablo dice, «Muchos son engañadores» (versículo 12). Esto fue dicho a los cretenses, la gente que vivía en Creta, dice que “los cretenses son siempre mentirosos”. Ellos tenían la reputación de ser mentirosos.

Pablo habla de aquellos que creían y promocionaban los mitos judíos, promovían cosas que no eran verdad sobre la fe, engañadores. Pablo habla sobre mujeres que son calumniadoras (2:3). Daremos un tiempo en esta serie para ver el significado de ser calumniadora y como las mujeres creyentes son llamadas a no serlo.

Los no creyentes son mentirosos y engañadores. Los creyentes están comprometidos con la verdad. Pablo comienza este libro en el versículo uno diciendo, “Yo soy Pablo escribiéndoles esto por causa de la fe de los elegidos por Dios y su conocimiento de la verdad” [paráfrasis]. La verdad es la clave. Es importante para aquellos que son creyentes.

Pablo habla en el segundo versículo sobre “Dios que nunca miente”. Los cretenses son siempre mentirosos pero Dios nunca miente. ¿Cómo quien deberían ser los creyentes?

¿Deberían ser los creyentes engañadores y mentirosos, calumniadores, diciendo cosas sobre la gente que no son ciertas? ¿O deberían ser como Dios, que nunca miente? Este es el contraste.

Pablo dice que los ancianos en las iglesias deben “retener la palabra fiel que es conforme a la enseñanza” (1:9). Ellos tienen que tener sus vidas arraigadas, basadas en la verdad. Otra vez, las mujeres no deben ser calumniadoras. Ellas deben ser habladoras de verdad.

La verdad debe importar a los creyentes. La verdad les importa a los creyentes.

Aquí hay otro contraste. Los no creyentes enseñan lo que ellos no deberían enseñar. (1:11). Cuando se trata de capacitar a otros en asuntos espirituales, hay mucha gente por ahí enseñando cosas que no deberían estar enseñando.

Ellos pueden reclamar ser cristianos; ellos pueden no reclamar ser cristianos. Pero están enseñando a otras personas sobre áreas de religión que no son verdad. Ellos no se basan en la Palabra de Dios. Estas son las personas que Pablo describe como los que se apartan de la verdad en lo que enseñan.

Pero los creyentes son exhortados a fundamentar sus vidas en la sana doctrina (2:1). Esta es una frase muy importante en este libro. Tomaremos un tiempo largo para hablar sobre lo que es la sana doctrina y por qué es realmente importante.

Sana doctrina es la clase de enseñanza que debe caracterizar la creencia de los miembros de la iglesia y de nuestras iglesias . Los no creyentes son descritos como los que enseñan su falsa doctrina, su insana doctrina; ellos son descritos como quienes enfadan o derriban familias completas.

Esta es una de las razones por que la doctrina es importante. Tiene impacto en familias completas. Aquellos que están enseñando cosas que no son ciertas, el efecto de esa enseñanza, de lo que ellos escriben, el efecto de las filosofías que promueven es disgustar, alterar o derribar familias completas.

Es el cuadro de familias de no creyentes que se encuentran en estado de caos. Son disfuncionales, desordenadas. Es el cuadro de familias de no creyentes. Ellos han sido derribados, volcados de la verdad.

¿No es esto cierto en nuestra cultura? Familias no creyentes altamente disfuncionales y en desorden.

Tú dices, “Pero esto también es cierto para muchas familias creyentes”. Pero no se supone que sea cierto en familias creyentes. Ese es el punto de este libro. En Tito se habla sobre las familias creyentes: “Sus familias están en orden si están viviendo las implicaciones del Evangelio. Encajan entre sí”.

Así que, los hijos de los creyentes son descritos como aquellos que están bajo control. Ellos son obedientes a la palabra de Dios. Las mujeres jóvenes son descritas como aquellas que aman a sus esposos y a sus hijos (2:4-5).

Esto no significa que ellos nunca tienen asuntos pendientes con los que lidiar. Conforme vamos viendo cada frase, hablaremos sobre lo que quiere decir y lo que no quiere decir cada una de ellas.

Pero hay amor en el matrimonio. Hay amor entre los padres e hijos en las familias creyentes que viven el Evangelio.

Está hablando acerca de mujeres que están trabajando en casa. Hablaremos sobre lo que esto significa y la prioridad de la familia para la mujer creyente y las esposas que están sujetas a sus propios esposos. (2:4-5).

Vemos como el Evangelio trabaja en estas diferentes relaciones en los hogares donde el Evangelio puede ser visto en la vida de los creyentes.

Piensa sobre todos estos diferentes contrastes. Déjame resumirlo en esta forma. Pablo dice que esto es lo que solíamos ser. Cuando no éramos creyentes así éramos.

Y vamos al capítulo 3 y míralo por ti misma. Pablo dice, «Pero nosotros también en otro tiempo éramos necios.” En nuestra condición de no creyentes así éramos. “Éramos necios, desobedientes, extraviados, esclavos de deleites y placeres diversos, viviendo en malicia y envidia, aborrecibles y odiándonos unos a otros”.

Pablo dice que este es el retrato de como éramos.

Tu puedes estar pensando, “Pero yo fui salvo a la edad de cuatro años.” (Como lo fui yo.) “Yo no hice todas esas cosas. ¿Yo era necio, desobediente, extraviado, esclavo de deleites y placeres diversos, viviendo en malicia y envidia, aborrecible y odiando a otros?”.

Caramba, yo no recuerdo haber hecho todo esto antes de los cuatro años. Tal vez le lancé mi biberón a mi hermana o algo así. No lo sé.

Para aquellas de nosotros que hemos crecido en la iglesia y hemos vivido en un buen hogar y que tal vez conocimos al Señor como niños pequeños, ¿es eso cierto para nosotros?

Pablo dice que nosotros mismos alguna vez fuimos de esta forma. Esta era la inclinación de nuestro corazón.

No tuvimos la oportunidad de expresarlo como tal, pero así éramos. Apartados de la gracia de Dios, es como seríamos hoy en día, lejos de la transformación que el Evangelio trae a nuestras vidas. Pablo dice que así éramos lejos de Cristo.

Regresemos al versículo 1 en el capítulo 3. Pablo dice, «Esto es lo que deberían ser». El versículo 3 describe como éramos, como éramos todos en algún tiempo. Pero el capítulo 3, los versículos 1 y 2 dice, esto es como deberían ser. Es como los creyentes deben ser descritos.

Les recuerda que deben ser sujetos a sus líderes y autoridades, ser obedientes, listos para toda buena obra, a no hablar mal de nadie, evitar peleas, ser amables, mostrar perfecta cortesía para todas las personas.

¿Puedes ver el contraste entre los versículo 1, 2 y el versículo 3? Dos tipos de personas, aquellos que no son creyentes y aquellos que sí lo son. Ahora la pregunta es —y hemos estado haciendo alusión a esto durante todo este tiempo— ¿qué hace la diferencia?

● ¿Es simplemente que algunas personas son mejores que otras?

● ¿Es solo que algunas personas tratan o se esfuerzan más que otras?

● ¿Es solo que algunas personas nacieron en mejores hogares que otras?

● ¿Es solo que algunas personas han socializado mejor que otras?

¡No! Esto no es lo que hace la diferencia.

Hay una mujer sentada en este salón hoy, quien ha estado muy abierta sobre su testimonio. Pasó, si mal no recuerdo, 12 años en una prisión por un cargo de drogas con un trasfondo que probablemente nadie en esta habitación podría igualar. Ella estuvo viviendo algunas de las cosas que se describen en el versículo 3.

Pero hoy ella es un retrato de los versículos 1 y 2. Ella es una creyente. Su vida ha sido transformada. No fue el sistema de prisión quien lo hizo. No fueron libros que ella leyó. No fue un mentor. No fue algún programa social.

¿Qué hizo la diferencia en la vida de Stacey Smith? ¿Qué ha hecho la diferencia en tu vida? ¿Qué puede hacer la diferencia en la vida de alguien más, para llevarlo de ser como el no creyente que describimos a la descripción de un creyente como Cristo? ¿Qué hace la diferencia?

Una palabra: Es el Evangelio, el Evangelio de Jesucristo. Veamos el versículo 4 mientras continuamos con el capitulo 3. Pablo dice que esto es lo que tú debes ser. Esto es lo que tú una vez fuiste. Mira el versículo 4.

Pero cuando la bondad amorosa de Dios nuestro Salvador aparece…

Dios nuestro Salvador, Él se revela a nosotros con su bondad y su tierno amor. Y ¿Cómo lo hace?

Él nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino conforme a su misericordia, por medio del lavamiento de la regeneración y la renovación por el Espíritu Santo, que El derramó sobre nosotros abundantemente por medio de Jesucristo nuestro Salvador, para que justificados por Su gracia fuésemos hechos herederos según la esperanza de la vida eterna. (Versículos 5-7).

Este pasaje describe el punto, la clave del asunto. Es la salvación. Es la obra salvadora de Cristo. Esto es el Evangelio, las Buenas Nuevas, de que Cristo vino a este mundo a salvar a los pecadores.

La gracia de Dios se ha revelado a nosotros y nos ha tomado de quienes éramos y de donde estábamos —siguiendo el curso de este mundo caído y malvado— y nos hace alguien y algo que es totalmente diferente. No solo nos reforma, sino que nos regenera.

Si tú has sido salvo por Cristo Jesús nuestro Salvador, tú no eres la misma persona que alguna vez fuiste. Tú has sido transformado. Eres una nueva persona, diferente. La salvación hace toda la diferencia en el mundo.

Debe haber una tremenda diferencia entre creyentes y no creyentes. Tú me dirás: “Ya me has dicho esto 14 veces”.

Y quiero decirlo otra vez porque hay algo erróneo en el panorama cristiano del siglo XXI y esto es que hay millones y millones de personas que dicen ser creyentes en Jesucristo, pero sus vidas no dan evidencia de ello en lo absoluto. Hay algo tremendamente equivocado con este panorama.

Mientras tú lees el libro de Tito, tú dices, “Aparentemente estas personas no han experimentado el Evangelio. Aparentemente ellos nunca han estado cara a cara con la gracia salvadora y redentora de Cristo Jesús. Eso hace una diferencia”.

Esta es la diferencia entre creyentes y no creyentes. Y esta diferencia será evidente.

Pablo está preocupado de que los cristianos que lean estas palabras no solo profesen conocer a Dios, pero que actualmente vivan las implicaciones del Evangelio. Él está preocupado de que sus vidas muestren un vívido, distintivo, un rígido contraste con los que no siguen a Cristo, aquellos que no han sido salvos.

Veamos el capítulo 2 comenzando en el versículo 11. Aquí tú puedes ver otro párrafo que describe las implicaciones del Evangelio, las implicaciones de la gracia de Dios.

Porque la gracia de Dios se ha manifestado, trayendo salvación a todos los hombres, enseñándonos que negando la impiedad y los deseos mundanos, vivamos en este mundo sobria, justa y piadosamente.

Así que Pablo dice que la gracia de Dios, si ha llegado a tu vida, y te ha dado salvación, ¿qué es lo que hace? Te discípula, te disciplina. Te entrena a decir “no” a esas cosas que eran parte de tu vieja vida —impiedad, pasiones mundanas— y a decir “sí” a las cosas que son parte de tu nueva vida, vivir en autocontrol, rectitud y vidas piadosas en este tiempo presente.

Y te da algo por lo cual vivir, él dice en los versículos 13-14, “aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación de la gloria de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, quien se dio a sí mismo por nosotros”.

¿Por qué? ¿Por qué vino Jesucristo a esta tierra y murió en esa cruz? ¿Por qué? Para redimirnos de toda impiedad.

¿Qué tanto? ¿Solo para limpiarnos un poco y hacernos socialmente aceptables? No. Él murió para redimirnos de toda impiedad y para purificar para Sí mismo a las personas que son Su propia posesión, quienes son celosos de buenas obras. Es por eso que Jesucristo vino.

Así que a través de este libro Pablo dice, Yo quiero que tengan el conocimiento de la verdad, que es el Evangelio y la gracia de Cristo Jesús. Quiero que vean que si reciben y encuentran esa gracia, esto cambiará sus vidas. Serán personas diferentes.

Por lo que a través del capítulo 1, Pablo aplica el concepto básico del poder transformador del Evangelio. Él lo aplica primero a aquellos que son líderes espirituales—quienes tienen posición de liderazgo en la iglesia local, los ancianos, aquellos que son supervisores espirituales. Él comienza con ellos.

Él habla en los versículos 5-8 del capítulo 1 acerca de las cualidades que deben tener los líderes espirituales en las iglesias, aquellos que sonancianos, obispos. Dice que sus vidas deben demostrar e ilustrar el Evangelio. Deben ser un ejemplo del Evangelio de Jesucristo, un ejemplo de creyentes verdaderos con sus vidas, con su carácter y con sus familias.

Pablo dice en el versículo 5:

Por esta causa te dejé en Creta, para que pusieras en orden lo que queda, y designaras ancianos en cada ciudad como te mandé, esto es, si alguno es irreprensible, marido de una sola mujer, que tenga hijos creyentes, no acusados de disolución ni de rebeldía. Porque el obispo debe ser irreprensible como administrador de Dios, no obstinado, no iracundo, no dado a la bebida, no pendenciero, no amante de ganancias deshonestas, sino hospitalario, amante de lo bueno, prudente, justo, santo, dueño de sí mismo. (Versos 5-8).

Pablo está diciendo esto a aquellos que son líderes en las iglesias, aquellos que están calificados para liderar al pueblo de Dios, deben tener estos atributos. ¿Cuál es la esencia de esto? Sus vidas deben demostrar el Evangelio. Ellos viven las implicaciones del Evangelio. En el versículo 9 dice que su función, no solo es tener estas cualidades, sino que en lo que ellos hacen deben vivir el Evangelio. Ellos deben proclamar el Evangelio.

Primero que nada, el versículo 9 dice que ellos deben instruir en la sana doctrina. Ellos están para instruir en la sana doctrina que es conforme al Evangelio y que cambia vidas.

En el capítulo 2, al que iremos pronto, él dice que están para enseñar de acuerdo a la sana doctrina. Para transmitir el Evangelio con todo lo que este implica. No solo para instruir en doctrina, en el Evangelio de Cristo Jesús, ellos también tienen la responsabilidad de reprender a aquellos que no estén enseñando la sana doctrina, aquellos que contradigan la sana doctrina.

La forma de pensar hoy es “Solo enseña lo que tú crees que es verdad, pero no se considera apropiado contradecir o estar contra alguien que esté enseñando falsa doctrina o algo con lo que tú no estás de acuerdo.” En esta cultura relativista, esto es solo tu opinión. Tú debes dejarlos enseñar lo que ellos quieran enseñar; tú enseña lo que tú crees que debes enseñar.

Y Pablo te dice, ¡No! Existe la verdad. Existe la sana doctrina. Y aquellos que guían a la iglesia deben enseñar sana doctrina. Ellos tienen la responsabilidad de proteger al pueblo de Dios de la doctrina que no es sana.

Es una responsabilidad muy seria para mí como alguien que enseña la Palabra de Dios, el instruir en la sana doctrina y también contradecir a aquellos que están enseñando a las mujeres de hoy cosas que son contrarias a la palabra de Dios.

Esto es el capítulo 1. Pablo dice que los líderes espirituales necesitan vivir el Evangelio en su vida diaria y en su forma de enseñar.

Luego viene el capítulo 2 y el aplica este asunto del poder transformador del Evangelio al resto de nosotros, a todos en la iglesia, viejos y jóvenes, hombres y mujeres, personas de cualquier estatus socioeconómico. Él dice que todos deben demostrar, vivir las implicaciones del Evangelio en su carácter, en sus relaciones, en sus familias.

¿Por qué? La respuesta a esto está en el capítulo 2. Veremos más de esto después, pero permíteme darte 3 propósitos que Pablo nos muestra en el capítulo 2.

En el versículo 5, Pablo dice, “para que la palabra de Dios no sea blasfemada”

En el versículo 8 dice: “a fin de que el adversario se avergüence al no tener nada malo que decir de nosotros”.

Y en el versículo 10: “para que adornen la doctrina de Dios nuestro Salvador en todo respeto”.

El Evangelio es poderoso. El Evangelio es transformador.

Pero el Evangelio no será oído ni recibido por nuestra cultura, por nuestra generación, por tus hijos, por tus vecinos, ni por la gente en nuestro trabajo; el Evangelio no será recibido si no puede ser visto en las vidas de aquellos que profesan creerlo.

Este es el punto.

Tú puedes llamarte a ti mismo cristiano, pero si tu vida no da testimonio de las implicaciones transformadoras del Evangelio en:

● Como hablas

● Lo que comes

● Lo que bebes

● Como vives

● Tus hábitos

● Como usas tu tiempo

● Como tratas a las demás personas

● Como abres tu casa en hospitalidad

Todos estos asuntos prácticos son la salida y el desbordamiento del Evangelio en tu vida. Si tu vida no los muestra, entonces no hay bases en las cuales el mundo pueda mirar nuestras vidas y decir, “Yo creo el Evangelio”.

No podemos solo decirles que es verdad. Ellos necesitan ver, sentir y experimentar que en realidad es verdad a través de nuestras vidas.

Carmen: Nancy Leigh DeMoss nos ha mostrado el poder transformador de Dios. Cuando el te cambia de adentro hacia afuera, todos pueden verlo. El mensaje de Nancy en esta serie sobre Tito 2 es poderoso.

Esta serie es llamada El hermoso diseño de Dios para la mujer. Espero que continúes escuchándolo y te animo también a que estudies Tito 2 por ti misma. Pídele a Dios que te muestre su diseño para tu vida a través de Su Palabra.

Gracias de antemano por el apoyo a este ministerio y por crecer profundamente en el diseño de Dios para ti.

Si necesitas información sobre este tema o recursos similares a estos, visita nuestra página www.AvivaNuestrosCorazones.com Encontrarás un sinnúmero de artículos de interés para ti.

Tito 2 habla sobre el valor de la mujer joven que aprende de las mujeres mayores, de las ancianas. Tu iglesia local es el mejor lugar para interactuar con ellas y te animamos a participar cada domingo en tu iglesia local.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

*Ofertas disponibles solo durante la emisión de la temporada de podcast.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

14/42 – Lee la Biblia: 1ra & 2da de Reyes

El Proyecto Biblia

Serie: Antiguo Testamento

14/42 – Lee la Biblia: 1ra & 2da de Reyes

Antiguo Testamento

Mira nuestro video de Lee la Biblia sobre los libros de 1-2 Reyes, que analiza el diseño literario del libro y su flujo de pensamiento.

En los libros de los Reyes, el hijo de David, Salomón, guía a Israel a la grandeza, para luego fracasar y conducir Israel a una guerra civil y finalmente a su destrucción y exilio.

#1ra & 2da de Reyes #BibleProject #VideosDeLaBiblia

 

A13 – Un testimonio vibrante

Aviva Nuestros Corazones

Serie: El hermoso diseño de Dios para la mujer – Viviendo Tito 2:1-5

A13 – Un testimonio vibrante

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/Un-testimonio-vibrante/

Carmen Espaillat: Aquí está Nancy Leigh DeMoss haciendo referencia a una encuesta reciente entre los jóvenes justo afuera de la iglesia.

Nancy Leigh DeMoss: Ochenta y cuatro por ciento de ellos dijeron: «Conocemos a un cristiano personalmente». Dijeron, «Yo no soy cristiano, pero conozco a alguien que es cristiano». Pero de aquellos que conocen a un cristiano, solo un 15% expresó haber visto alguna diferencia en el estilo de vida de esos cristianos. El libro de Tito nos enseña que algo está mal con esa imagen. La diferencia ha de ser evidente, obvia.

Carmen: Esto es Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Imagínate que alguien observara tu vida. Que escucharan tus conversaciones. Imagínate que analizaran tus hábitos de gastos y observaran la manera en que pasas el tiempo. ¿Verían a Dios obrando en tu vida?

Hay un pasaje de la Escritura que te mostrará cómo reflejar la gloria de Dios al mundo que te rodea. Nancy nos llevará a través de ese texto en una nueva serie titulada El hermoso diseño de Dios para la mujer: Viviendo Tito 2:1-5.

Nancy: Estoy muy emocionada hoy de comenzar una nueva serie. Esta es la primera vez que enseño Tito 2. Es uno de los pasajes más conocidos en toda la Palabra de Dios para las mujeres, y uno de los pasajes más importantes que tenemos que entender y comprender como mujeres, pero nunca había tenido antes la oportunidad de enseñar sobre este texto.

Dios ha estado hablando a mi corazón ya que he estado inmersa en este pasaje durante los últimos meses. Ha sido una gran bendición para mí, y estoy ansiosa de compartir con ustedes algunas de las lecciones de lo que Dios me ha estado diciendo.

En Aviva Nuestros Corazones, hablamos mucho de lo que llamamos la mujer contra-cultura. Si has estado escuchando Aviva Nuestros Corazones por un período de tiempo, habrás oído hablar de esta revolución contra-cultura que queremos creer que Dios llevará a cabo en los corazones de las mujeres de hoy, y Tito 2 habla sobre este asunto de la mujer contra-cultura.

¿Cómo luce ella? ¿Es realmente importante que llevemos a cabo esta revolución contra-cultura? ¿Qué diferencia harían las mujeres contra-cultural en nuestra cultura?

¿Y cómo podría ocurrir realmente este movimiento? ¿Es esto un sueño? ¿O se trata sólo de una visión que no puede llegar a suceder? ¿Es realista? ¿Cómo puede ser posible?

En Tito 2, especialmente los versículos 3-5, vemos un retrato de la mujer contra-cultural. El apóstol Pablo nos da bajo la inspiración del Espíritu Santo, un currículo de estudios para la formación y desarrollo de las mujeres contra-cultural. En este pasaje vamos a descubrir:

● la misión de una mujer contra-cultural

● su motivación

● lo que nos dará el deseo de ser ese tipo de mujer, porque para ser esa clase de mujer tienes que nadar contra la corriente.

● ¿cuál es el propósito de ser una mujer contra-cultural?

Y otra cosa importante, también en este pasaje que tenemos lo que creo que es uno de los pasajes más definitivos en toda la Palabra de Dios sobre el tema del ministerio de la mujer en la iglesia local, y vamos a hablar de cómo luce, o cómo debería lucir.

Permítanme empezar por leer el primer párrafo de Tito 2 (versículos 1-5). El apóstol Pablo dice:

“Pero en cuanto a ti —Tito— enseña lo que está de acuerdo con la sana doctrina. Los ancianos deben ser sobrios, dignos, prudentes, sanos en la fe, en el amor, en la perseverancia. Asimismo, las ancianas deben ser reverentes en su conducta: no calumniadoras ni esclavas de mucho vino, que enseñen lo bueno, que enseñen a las jóvenes a que amen a sus maridos, a que amen a sus hijos, a ser prudentes, puras, hacendosas en el hogar, amables, sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios no sea blasfemada.”

Fue hace unos meses que el Señor puso por primera vez la idea en mi corazón de comenzar a desarrollar una serie sobre Tito 2. Con el fin de enseñar este passaje, sentí que era importante entender el contexto en que este capítulo se encuentra.

El libro de Tito tiene solo 3 capítulos. Tiene solamente 46 versículos. No es muy largo, así que he pasado los últimos meses saturando mi mente y mi corazón con este pequeño libro de Tito. ¡Qué joya es!

Lo he estado leyendo una y otra vez y una y otra vez. Lo he estudiado, lo he memorizado. Me duermo algunas noches citando Tito para mí misma. Me despierto algunas mañanas recitándolo.

Lo digo porque esto es algo importante que debes considerar al estudiar la Palabra de Dios. No hay atajos para entrar la Palabra de Dios en tu vida y realmente entenderla. He leído el libro de Tito muchas veces, tal vez cientos de veces a lo largo de los años, pero ahora que estoy enfocada en él, y ha tomado vida para mí de una manera totalmente nueva.

Los versículos en que vamos a centrarnos especialmente en esta serie —el pequeño párrafo que acabamos de leer— tomará un nuevo significado y se hará aún más rico para nosotras, cuando lo consideremos dentro del contexto del libro completo de Tito.

Así que quiero pasar los primeros programas de esta serie, antes de llegar a la parte sobre la mujer, mirando el panorama general. ¿Cómo encaja este pasaje con la totalidad del mensaje y de los temas y el contexto del libro de Tito?

En primer lugar, como acabo de mencionar, el libro de Tito está escrito por el apóstol Pablo. Tito es una de las tres cartas incluidas dentro de las Epístolas Pastorales.

Una epístola es una carta escrita por un apóstol, y son cartas para ser leídas. Consiste en una comunicación. Son muy personales. Estas tres epístolas pastorales fueron escritas por el apóstol Pablo a dos hombres que eran pastores —1 y 2 Timoteo fueron escritas a Timoteo y la epístola de Tito fue escrita a Tito—.

Hay muchos paralelismos entre 1 a Timoteo y Tito. De hecho, algunos pasajes suenan muy similares. Ambos libros pueden haber sidoescritos casi al mismo tiempo, entre dos de los encarcelamientos de Pablo en Roma. Fueron escritas hacia el final de la vida y el ministerio de Pablo.

Tres o cuatro años más tarde, en el 67 dC, el apóstol Pablo sería decapitado por Nerón. Así que Pablo está llegando al final de su vida.

Y toda la Palabra de Dios es importante, toda es verdad, toda es inspirada, perocuando piensas en lo que un hombre dice cuando él sabe que su vida está llegando a su fin, sabes que es realmente importante. Estas son las cosas que realmente cargan su corazón.

Tito era un creyente gentil. Él era pastor, probablemente joven, y parece que fue conducido al Señor por el apóstol Pablo. En Tito 1:4, el apóstol Pablo llama a Tito «verdadero hijo en la común fe». Probablemente era un hijo espiritual en la fe.

Tito había servido y viajado con Pablo en uno o dos de los viajes misioneros de Pablo. Él es mencionado 11 veces en otras partes de las epístolas de Pablo, la mayoría (8) de esas veces en el libro de 2da a los Corintios.

Pablo había enviado a Tito en una serie de asignaciones especiales para la iglesia en Corinto. Luego, cuando Pablo y Tito llegaron a Creta, Pablo dejó a Tito allí en la iglesia de Creta para proveer el liderazgo en las iglesias en aquella isla.

Creta es una isla grande en el Mar Mediterráneo, a unos 241 kilómetros al sur de Atenas, Grecia. La isla tiene 257 kilómetros de largo, y en su punto más ancho tiene 56 kilómetros de ancho. Tiene un sinnúmero de ciudades y pueblos diversos. Había iglesias iniciadas en aquellas diversas ciudades, y Pablo dejó a Tito allí para supervisar la obra y las iglesias de la isla.

Como ya he mencionado, Nerón era el emperador romano en este momento, y no pasaría mucho tiempo después de que esta carta fuese escrita antes de que el gobierno romano adoptara una postura oficial en contra del cristianismo. El cristianismo estaba a punto de ser prohibido. Y, por supuesto, la razón era que el cristinanismo estaba haciendo un impacto muy grande.

Y me pregunto, mientras esperamos en Dios por un avivamiento en nuestros dias… Cuando el cristianismo comience a hacer el tipo de impacto que debería hacer en nuestra cultura, de seguro que hay una buena probabilidad de que sea más difícil –y no más fácil- convertirse en cristiano.

Sin duda esto era así en los días de la iglesia primitiva. No pasaría mucho tiempo, luego de que Pablo escribiese esta carta, antes de que la iglesia sufriera una intensa persecución.

Así que Pablo tiene una gran carga por los líderes cristianos en las iglesias locales que se encargarían de dirigir la iglesia en los próximos días. Y él va a abordar cuestiones como:

● ¿Qué es una iglesia saludable? ¿Cómo luce?

● ¿Cómo puede la iglesia cumplir de mejor forma su papel en el mundo?

● ¿Qué es lo que los creyentes necesitan saber?

● ¿Cómo debe funcionar una iglesia para poder cumplir con su misión en medio de un mundo corrupto?

● ¿Cómo pueden los creyentes ser protegidos de ser engañados por falsas doctrinas falsas y por falsos maestros?

Pablo estaba preocupado no solo por la generación presente, sino por las generaciones por venir. De hecho, yo creo que Dios llevó a Pablo a escribir estas cosas bajo la inspiración del Espíritu Santo, no solo para su generación, sino tambien para la nuestra, porque tenemos que tratar con estos mismos tipos de preguntas.

Preguntas como «¿Cómo puede la iglesia impactar y evangelizar y ser un testigo efectivo en un mundo que se encuentra tan revuelto?» Ahora, creemos que nuestro mundo está en mal estado —y así es—pero Pablo vivía en un mundo que era sumamente corrupto.

Así que tenemos que hacernos estas mismas preguntas. ¿Nos refugiamos todos juntos en nuestras fortalezas cristianas para asegurarnos de que nadie nos ataque? ¿O será que debemos tener un testimonio vibrante, vital y efectivo en medio de nuestro mundo? Bueno, la respuesta es sin duda la última opción… pero ¿cómo hacemos esto?

Creo que a veces, como cristianos, desarrollamos este tipo de mentalidad temerosa. No queremos que el mundo nos corrompa —algo que sí debiera preocuparnos— pero también tenemos que estar preocupados por la manera en que sazonamos y salamos e influenciamos un mundo perverso.

¿Cómo podemos hacer creíble el Evangelio en un mundo que rechaza la verdad, en un mundo que tiene poco o ningún interés serio en Cristo, en un mundo que rechaza a Cristo como un ser divino, como el Salvador o el Mesías del mundo? En ese tipo de mundo, ¿cómo podemos hacer creíble el Evangelio?

Tengo la sensación de que muchas veces nuestra proclamación del Evangelio está cayendo en oídos sordos. La gente, por lo general, simplemente no está interesada ¿Por qué? Hay un montón de respuestas a esta pregunta. Hay un montón de razones, pero Pablo responde algunas de estas preguntas.

Recibí un correo electrónico el otro día, se trataba de un boletín de noticias. El titulo del correo era «Los jovenes están abandonando el cristianismo en un nivel sin precedentes».

Abrí este correo electrónico que proviene de un ministerio llamado Pasando el Bastón (Passing the Baton) y dicen que si persisten las tendencias actuales esta nueva generación será la más anticristiana y la más alejada de la iglesia, más que ninguna otra generación en la historia de nuestra nación. De hecho, el boletín comenzó con esta pregunta: «¿Es esta la última generación de cristianos?» 1

Hay mucho que podríamos decir sobre esto, pero la Escritura tiene mucho que decir acerca de cómo respondemos a este tipo de preocupaciones. El primer siglo pudo haber sido la última generación cristiana, humanamente hablando, cuando el gobierno romano se decidió y se dedicó a destruir el cristianismo.

Pero no fue así, porque Dios le dio a gente como el apóstol Pablo la sabiduría y la dirección y la inspiración para escribir libros como esta carta a Tito que le dice a la iglesia:

● cómo debemos responder en ese tipo de mundo

● cómo debemos pensar

● cómo debemos vivir

● cómo debemos actuar

● cómo se supone que debemos pasar –de manera intacta- el bastón de la fe a la próxima generación.

De manera que el apóstol Pablo está preocupado —tal y como debemos estarlo nosotros— sobre lo que hace falta para preservar la iglesia de la extinción y para permitirle pasar el bastón de la verdad a la siguiente generación. La respuesta a todo este tipo de preguntas que acabamos de hacer aquí nos llevará de vuelta al Evangelio, al Evangelio de Jesucristo.

Y Pablo estaba interesado en que la iglesia de sus días —las iglesias locales; las expresiones locales del Cuerpo de Cristo— que tanto los dirigentes y los miembros aprendan a vivir las implicaciones del Evangelio. Él quería que ellos conocieran el Evangelio y que supieran lo que significa y cómo afecta este Evangelio nuestra forma de pensar y de vivir en este mundo.

Y ahora, a medida que he venido meditando y reflexionando sobre el libro de Tito, leyéndolo una y otra vez, comencé a percatarme de que hay una serie de contrastes importantes en esta carta y comencé a hacer una lista.

Hay dos diferentes tipos de personas descritas en este libro, y hay muchos términos y descripciones utilizados en relación a cada uno de estos dos grupos y quiero aprovechar el resto de este programa y del siguiente para listarles algunas de estas descripciones. Quiero que vean el contraste que hay entre estos dos tipos de personas, porque nos ofrece una idea de cómo debe de lucir la iglesia en nuestro mundo.

Pablo habla de dos tipos diferentes de personas. Los primeros son aquellos a los que él se refiere en 1:15 como «no creyentes». Estos son los no cristianos, los que no son salvos, los incrédulos o los perdidos. Esa es una de las categorías principales.

La segunda categoría corresponde a aquellos que son creyentes. En un versículo, se les llama «los elegidos de Dios» (1:1). Pablo habla acerca de Tito, «mi verdadero hijo en la común fe » (1:4). Él es creyente. Él habla en 3:8 de «los que han creído en Dios». En 3:14 él llama a los creyentes «nuestro pueblo». Esta es una comunidad de fe. Estos son los creyentes.

Ahora bien, ¿cómo se diferencian unos de otros? A lo largo del libro se pueden ver las características qe contrastan estos dos tipos de personas.

Voy a leer algunas de las diversas frases. No voy a dar todas las referencias, porque no podrías escribirlas todas, pero puedes descargar la transcripción en AvivaNuestrosCorazones.com, y allí podrás encontrarlas si lo deseas. Mejor aun, ve a las Escrituras y búscalas.

Sobre los no creyentes, Pablo dice: “Profesan conocer a Dios, pero con sus hechos lo niegan” (1:16), mientras que las vidas de los creyentes van de acuerdo con lo que profesan creer. Pablo dice a los creyentes «adornen la doctrina de Dios» en todo (2:10). Una persona profesa conocer a Dios, pero sus obras lo niegan, y la otra, sus obras van de acuerdo a lo que profesan creer.

Los incrédulos son también descritos como «corrompidos» (1:15). Le llaman «malas bestias» (1:12). Se comportan como malas bestias. Esta descripción se da de ellos: son «abominables, desobedientes» (1:16), y «corrompidos» (1:15). Se dice que están apartados de la verdad. (1:14). Esa es una imagen de los incrédulos.

Por otra parte, los creyentes, se describen como «puros» (1:15), como piadosos. Se les llama «irreprensibles» (1:6-7). Pablo habla de «la verdad que es según la piedad» (1:1).Él nos llama a «negar la impiedad» y vivir «una vida de piedad» (2:12).

Él dice que Cristo dio a sí mismo por nosotros, “para redimirnos de toda iniquidad y purificar para si un pueblo para posesión suya» (2:14). Esa es la descripción de los creyentes: puros. No porque son personas intrínsecamente mejores, sino porque el Evangelio les ha limpiado de su pecado.

Pablo dice que los no creyentes son esclavos. Son esclavos de los deseos pecaminosos. Son esclavos de su carne, y utiliza términos como «disolución» (1:6). Hablaremos más adelante acerca de lo que esto es.

Él habla de los que están borrachos (1:7). Son esclavos del vino. Habla de aquellos que son «glotones, ociosos» (1:12). Son esclavos de los placeres carnales. Dice que son «esclavos de deleites y placeres diversos» (3:3), y es lo interesante, que creen que están libres, pero no lo son. Son esclavos de su carne, de este mundo, de las pasiones y de los placeres pecaminosos, mientras que, los creyentes tienen dominio propio y no son esclavos de este mundo; no son esclavos de su carne sino que tienen dominio propio.

Por ejemplo, se las llama a no ser «esclavas de mucho vino» (2:3). Deben ser libres de adicciones, y en esta serie vamos a hablar de todo el tema de las adicciones y los cristianos y cómo podemos ser libres de algunas de estas adicciones.

Hay otro contraste que se da entre creyentes y no creyentes, que tiene que ver con su forma de tratar a otras personas. Se dice de los no creyentes, por ejemplo, que son«iracundos» (1:7). Que se enojan con facilidad, son «violentos» (1:7). Así es como tratan a la gente.

Los creyentes son descritos como «prudentes» (2:5), «no contenciosos» (2:9). Son instruidos a «no injuriar a nadie” (3:2), sino “ser amables mostrando consideración para todos” (3:2). Son instruidos a ser «hospitalarios» (1:8); se trata del Cristianismo 101; las implicaciones prácticas del Evangelio.

Pablo dice hacial el final de este libro, «Encamina con diligencia a Zenas, intérprete de la ley, y a Apolos, para que nada les falte» (3:13). Y tú dices: «¿Por qué es eso inspirado en la Biblia?»

La Escritura nos dice que es importante la manera en que los creyentes tratan a los demás. Así que Pablo le dice a Tito: “Hay algunos siervos del Señor que vienen a visitarte. Cuida de ellos. Dales un lugar para alojarse, dales lo que necesitan”. Este es el cristianismo práctico en nuestras relaciones con otras personas.

Las relaciones de los no creyentes son descritas como aborrecibles. Se dice que odian a los demás y que «se odian unos a otros » (3:3).

Así es como se describen sus relaciones, mientras que, las relaciones de los creyentes tienen la intención de ser un reflejo de la «bondad de Dios nuestro Salvador», como se hace referencia en el 3:4. Nuestras vidas deben reflejar Su amor en nuestras relaciones, por lo que Pablo dice que son «sanos. . . en el amor»(2:2).

Debemos tener relaciones sanas con los demás en amor. Al final de su libro, en una especie de post-data Pablo dice: «Todos los que están conmigo te saludan. Saluda a los que nos aman en la fe»(3:15).

Vemos esta descripción en las personas que se gustan. Se llevan bien unas con otras. Eso es un desbordamiento del Evangelio. Ese es el Evangelio en acción en la vida de los creyentes.

Este libro describe los no creyentes como «inútiles para cualquier obra buena(1:16)” . » Profesan conocer a Dios, pero con sus hechos lo niegan » (1:16). No hay evidencia de que realmente son hijos de Dios. Son hipócritas. Están actuando. Ellos dicen que creen en algo, pero sus vidas no dan ninguna evidencia de ello.

Los creyentes, por otro lado, se describen como «celosos de buenas obras» (2:14), «ejemplos de buenas obras» (2:7), «dispuestos para toda buena obra» (3:1), dedicada «las buenas obras» (3:8, 14). Estas son solo algunas de las frases que encontrarás en el libro de Tito.

Y vamos a retomarlo aquí en la próxima sesión, con algunos contrastes más del libro de Tito, pero desde ya, ¿puedes ver el contraste extremo, la diferencia entre creyentes y no creyentes?

Esa diferencia se supone que es clara como el cristal. Se supone que es obvia para cualquiera que quiera darse cuenta si hay una gran diferencia entre aquellos que no son creyentes y aquellos que son creyentes en Jesucristo. Por desgracia, lamentablemente, ese no siempre es el caso.

Vi una encuesta recientemente de jóvenes entre 16 a 29 años de edad, y un grupo de aquellos que dicen no haber nacido de nuevo, que en esta encuesta les llamaban “foraneos”. Ellos profesaban no ser cristianos.

De las personas ajenas a la fe, el 84% de ellos dijo: «Conocemos un cristiano personalmente». Ellos dijeron: «Yo no soy cristiano, pero yo conozco a alguien que si lo es». Pero de aquellos que conocían un cristianano alegaban no haber visto ninguna diferencia en su estilo de vida.

Ahora bien, el libro de Tito dice que hay algo malo con esa imagen. La diferencia debe ser clara, evidente.

En la siguiente sesión vamos a ver un poco más de los contrastes, y luego ya veremos cuál es la clave que marca la diferencia entre los dos grupos.

Carmen: Nancy Leigh DeMoss volverá para orar. Ella nos ha estado mostrando cuán importante es Tito 2 para nosotras como mujeres y la relevancia que tiene en nuestro mundo.

Estoy anticipando más enseñanzas sobre Tito 2 mientras Nancy continúa esta serie durante las próximas semanas. Se titula: El hermoso diseño de Dios para la mujer.

Aviva Nuestros Corazones existe para ayudarte a ser todo lo que Dios quiere que seas seas como mujer. Lo que mueve nuestro corazón es el deseo de que experimentes plenitud y libertad en Cristo.

La televisión está llena de historias de cambio de imagen, ya sabes, donde cambian la imagen de una casa o persona. Pero cuando Dios hace un cambio de imagen, Él no se centra en las mismas cosas que los programas de televisión. Escucharás a la historia de un cambio de imagen real, desde dentro hacia fuera mañana.

Ahora vuelve Nancy para orar.

Nancy: Gracias, Señor, por tu Palabra. Gracias por el poder de la verdad, y te damos gracias por el Evangelio. Es lo que hace la diferencia en nuestras vidas.

Te pido que hagas una obra de avivamiento y de reforma en el pensamiento y la vida de nosotras como tus hijas a fin de que llege el día en que nuestro mundo pueda mirarnos y aquellos que son encuestados puedan decir: «Sí, yo conozco a un cristiano, y sí, sé que hay una gran diferencia en la forma como ellos piensan, en la forma en que viven, en la forma en que tratan a los demás, en la forma en que responden a la presión». Oh, Señor, que nuestras vidas reflejen y revelen la diferencia que hace en nuestras vidas el ser un creyente en Jesucristo. Te lo pido en el nombre de Jesús, Amén.

Aviva Nuestros Corazones Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de Las Américas a menos que se cite otra fuente.

1DR. Jeff Myers, Pasando el Bastón, Octubre ’07 boletín de noticias.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

2/2 – Entrenando la próxima generación

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Nutriendo el corazón de tu hijo

2/2 – Entrenando la próxima generación

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/entrenando-la-proxima-generacion/

Carmen Espaillat: La hija de Missy Schrader aprendió a vestirse por sí sola hace varios años, pero aún necesita el consejo de su madre.

Missy Schrader: Si ella tiene puesto un conjunto yo puedo decirle “¿Qué piensas de esto? ¿Crees tú que es modesto? ¿Puedo ver tu piel cuando levantas tus brazos? ¿Es esta la primera y mejor opción de vestimenta para ir al colegio?”.

Carmen Espaillat: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Las madres tienen muchas preguntas prácticas. ¿Cuánta televisión debo permitir que mis hijos vean? ¿Cuál es la ropa apropiada? ¿Qué amistades son buena influencia para ellos?

Hoy obtendrás consejos prácticos que como madre vas a necesitar. Aquí Nancy le está hablando a varias generaciones de mujeres piadosas— Missy Schrader y Julie Tassy— y bueno empezaremos con la madre de ambas, Bobbie Wolgemuth, quien para la fecha ya se encuentra en la presencia del Señor.

Bobbie Wolgemuth: Una de mis obligaciones como madre es ayudar a mis hijos a identificar sus sentimientos, validarlos, dirigirlos en la dirección correcta.

Eso es rectitud, hacer las cosas que son correctas, en el tiempo correcto con la persona correcta y por las razones correctas . Cualquier otra cosa no daba en el blanco y no estaba dentro de la voluntad de Dios. Pudiera ser un hombre maravilloso pero el momento equivocado. O puede ser que estés motivada por razones equivocadas. “O, simplemente te gusta porque… ¡ay es tan gracioso!”.

Había otras cosas que hacíamos frecuentemente. Yo tenía una pasión por la pureza de Missy y Julie porque sabía lo importante que era. Yo sabía lo que era estar casada y solo haber tenido relaciones sexuales con mi esposo y nadie más. Sabía la importancia de esto, y quería darles a ellas ese regalo.

Así es que les relataba mi historia, o la experiencia espiritual de alguna otra persona que conociera. De la misma manera, está bien que una madre, en un ambiente protegido le haga a sus hijas historias sobre la pureza, ya sea de personas que admiramos que han estado casadas por un largo tiempo, o de las que guardaron su pureza hasta el matrimonio.

Era algo muy interesante. En ambas bodas de mis hijas, las personas venían donde mí y me decían, “¡Hay algo en esta boda! No puedo poner el dedo exactamente en lo que es pero hay como un brillo particular”.

Julie desfiló en su boda al tiempo que interpretaban el himno “Alégrense, los puros de corazón y Missy por igual, la marcha nupcial fue “Alma bendice al Señor”.

Había una razón para ese destello. Estas muchachas y sus esposos pudieron caminar hacia el altar con esa pureza. No hay mayor regalo que yo pudiera desearle a mis hijas que tuvieran.

Pero al mismo tiempo, a los amigos que tenían que dejaron atrás su pureza, quizás en la escuela secundaria, les animábamos diciéndoles que Dios siempre permite que tengas un nuevo comienzo.

Esta es la belleza del Evangelio. Puedes empezar de nuevo puro, puro como la nieve, porque Jesús te lava dejándote limpio. Así es que hay una nueva pureza.

Yo creo que debemos animar a la juventud que haya pasado por abortos o que hayan sido expuestos a la promiscuidad a saber que pueden tener su pureza restaurada.

Nancy Leigh DeMoss: Para las madres que están escuchando y diciendo “Bueno Bobbie, fue fabuloso para ti tener esa historia maravillosa que compartiste con tus hijas, pero yo no la tengo. Yo metí la pata. Yo no era pura cuando me casé”. Otras quizás pueden estar pensando, bueno, tremenda historia.

A través de los años yo he animado a las madres, ¿saben a qué? A que ustedes también tienen que compartir sus fracasos. “En el momento oportuno, en la situación adecuada, hablen de las consecuencias de las decisiones erradas y de qué tanto deseo ustedes tienen de que sus hijas experimenten algo diferente y mejor de los que ustedes tuvieron.

Bobbie: Lo que es interesante ahora es lo que oigo de las madres jóvenes, sobre sus hijos pequeñitos. Ellos que están en sexto grado, están escuchando muchas impurezas.

Nancy: Y aun los mucho más jóvenes.

Bobbie: Sí, pienso que es algo que debe ser abordado. Missy tiene niños en edades de escuela primaria, así es que ella puede estar muy al tanto de esto.

Nancy: Ese tipo de entrenamiento empieza en una edad temprana. Missy y Julie, yo sé que ustedes desean que sus hijos también tengan ese destello en sus bodas. ¿Cuáles son alguna de las cosas que están ustedes haciendo ya ahora para plantar esas semillas de pureza en la vida de sus hijos y de sus hijas?

Missy Schrader: Bueno te aseguro de que estamos hablando de eso con frecuencia y lo que quiero fomentar en mi familia es líneas abiertas de comunicación en esta área, para que no sea una súper gran cosa cuando tengamos que tener “ESA” conversación.

Pero si alguien tiene preguntas, se responden las preguntas. Y si esto no le es suficiente, si necesitan un poco más de información se les da un poco más , y no se convierte en un “caso federal”.

Eso era lo que mamá realmente hacía con nosotros, muy muy bien. Teníamos una pregunta, ella la respondía. Nada del otro mundo. Son cosas partes de la vida. No era como «bueno, te responderemos luego. No quiero hablar de eso ahora mismo”. Lo que provocaría un gran, «¡Oh, qué será eso!”. Como si fuera algo misterioso.

Nancy: Entonces surge la intriga de lo prohibido.

Missy: Sí. Abby es mi hija mayor, así es que a ella le hablamos más de lo que hacemos con los varones. Pero la idea de lo que trato de transmitirle es que ella es un regalo, y que se podrá entregar como un regalo a un hombre algún día, y que ese regalo necesita ser guardado y preservado. Yo creo que ahí es más o menos donde estamos ahora mismo.

Julie Tassy: Yo tengo una de cuatro y una de cinco años. Ahora mismo lo que quiero es que entiendan que Dios hizo sus cuerpos y que han sido creadas de manera sorprendentemente maravillosa, y que no se pertenecen a sí mismas; que le pertenecen al Señor.

También nosotros queremos que ellas vean un afecto sano, que nos vean a mi esposo y a mí abrazarnos, que nos vean “apachurrarnos” como decimos en nuestra familia, para que ellas en sus mentes piensen, “eso es lo que yo quiero”.

Pueda ser que una de las cosas más poderosas que como madres podamos hacer es pedirle al Señor que nos dé un amor inmenso por nuestros esposos que nuestros hijos puedan ver y decir, “Yo quiero eso, y estoy dispuesta a esperar. Estoy dispuesta a decirme NO a mí misma, y tener auto-control y ser sabia para tener luego eso que quiero”.

Missy : Si por ejemplo de lo que hablamos con gran énfasis a las niñas es sobre la modestia. Lo importante es que se guarden a sí mismas como un regalo, y tienen que envolver su cuerpo como si fueran un regalo. ¿Envueltas con cuello alto y bufanda? No. Hemos estado haciendo un devocional juntas que trataba específicamente sobre la modestia lo cual nuevamente trajo el tema de la conversación.

Si ellas tienen puesto un conjunto yo puedo decirles con tranquilidad, “¿Qué piensas sobre esto? ¿Crees que es modesto? ¿Se puede ver tu piel cuando levantas tus brazos? ¿Es tu mejor elección lo que tienes puesto para salir a la escuela?”

Nancy: Aquí en Aviva Nuestros Corazones, el Señor ha puesto ese peso en nuestros corazones también, el proveer recursos a las madres que están entrenando sus hijos y a sus hijas en la pureza. Y en la medida en que estás hablando esto pensando cómo algunos de nuestros recursos han tenido participación en sus vidas en el desarrollo de estas áreas.

Uno de ellos es “¿Realmente le importa a Dios como me visto?» Sobre la modestia de las pre-adolescentes y las adolescentes. Es un tema sobre el cual las madres pueden conversar con sus hijas.

También tenemos otros recursos relativos a la pureza. Las quiero animar a buscar más información en Aviva Nuestros Corazones sobre estos recursos.

Bobbie ahora es abuela, y Missy y Julie madres jóvenes, permítanme preguntarles cómo han manejado ustedes todo este asunto de las cosas a la que sus hijos han estado expuestos en los entretenimientos, las películas, la televisión, la música. ¿Qué filosofía han adoptado para hacerlo?

Bobbie: Bueno las cosas realmente han cambiado mucho. Yo voy a decirles lo que les ha sucedido a Missy y a Julie, quienes ahora están en los treinta. El asunto más importante con el cual tuvimos problemas cuando eran más jóvenes fue la música. La televisión realmente no era algo tan importante, porque crecieron con películas como “La casa de la pradera” y los programas eran relativamente decentes en ese entonces.

En cuanto a la música, cuando ellas se retiraban a sus habitaciones en la noche, era mi requisito que si iban a escuchar música en su habitación que fuera clásica u otro tipo de música instrumental o inspiracional, pero no la última canción de rock o algo de esa naturaleza. Pienso que la música es algo importante para nosotros.

Ahora bien, Missy y Julie, y la generación actual de adolescentes y de niños, además de la televisión manejan una gran cantidad de tecnología que llenan la mente y sobre eso francamente no sé. ¿Cómo lo manejan ustedes?

Missy: Bueno nosotras estamos en un medio ambiente bastante protegido y no nos sentimos ahora mismo avergonzadas por ello. Los padres del colegio, nosotros somos parte de un colegio pequeño, todos vemos las cosas de la misma manera. Somos bastante protectores de lo que oyen y ven y de las cosas que pueden ejercer influencias en ellos. Realmente los profesores no son animados a conversar con ellos cuando comparten temas sobre películas o cualquier cosa que hayan visto en la televisión, para que esto no se convierta en una distracción.

Para las películas que vamos a ver, antes de hacerlo siempre las chequeo en la página de web cristiana y chequeo si tienen una crítica buena o mala, o si tiene algo cuestionable y luego hablamos sobre ello antes de tomar una decisión.

Un beso podría ser algo cuestionable. No es que siempre les permito ser expuestos a cualquier cosa.

Julie: Recuerdo una película que vieron mis hijos en la cual alguien dijo “¡Cállate!”. Y luego escuché a Harper mi pequeña de cinco años decir “¡Cállate!».

Yo le dije, “Excúsame…”

Ella dijo “Oh yo no se lo dije a nadie. Fue que lo escuché en esa película”.

Yo le respondí, “Bueno, solo porque en una película lo diga, no quiere decir que tú estás permitida a repetirlo”.

Ellos van a escuchar cosas de los vecinos, aun de los niños de la iglesia. Hay niveles y estándares diferentes en cada hogar, y solo porque oigas algo no significa que vale la pena repetirlo.

Pienso yo, que eso es algo que debemos de fomentar en nuestros hijos, a decir “Vamos a pensar cuando oigamos algo que otros digan, que la Palabra de Dios sea nuestro estándar en todo lo que nos propongamos hacer”. “Que ninguna palabra corrompida salga de nuestra boca”, Efesios 4:29 dice así. Debes de preguntarte «¿Cómo califica con la Palabra de Dios lo que he oído en una película o algo que mi amigo o vecino ha dicho?”.

Nancy: Lo que escucho de madres jóvenes y de padres y también de ti Bobbie cuando estabas educando tus hijas, es que sencillamente no permitiste que otros formaran a tus hijos. No estás permitiendo que el mundo le de la formación a tus hijos. Tú estás siendo intencional y dices, “Quiero llenar su mente y su corazón con la Palabra de Dios y con todo lo que es puro justo amable y verdadero (Filipenses 4:8) De manera que ellos lleguen a tener un apetito por lo que sea sano y de buen nombre”.

Me he dado cuenta de que crecí en un hogar donde estaba muy protegida, en términos de la influencia externa, de ninguna manera en términos de superioridad espiritual, pero habían cosas que no podían entrar en nuestro hogar. No había mucha influencia de la cultura de afuera en nuestro hogar.

Algunas personas pensaban que quizás no era la mejor forma de educar a los hijos. Pero esa fue la forma en que mis padres consideraron que Dios quería que nuestra familia creciera. Y esto lo pude sentir cuando estaba lista para ingresar en la Universidad.

Cuando estaba en los primeros años universitarios fui transferida a la Universidad del Sur de California a la edad de diecisiete años. Había estado en este hogar piadoso, en un ambiente muy protegido, y ahora me encontraba en la costa oeste, a todo un continente lejos de mi familia y en un sentido realmente pude haber hecho lo que yo hubiese querido.

Pero en mí había un sincero amor por las cosas santas, verdaderas y buenas. Encontré que estas cosas a las cuales de manera repentina estaba siendo expuesta allí en el sur de California no tenían ningún atractivo para mí.

Ahora bien, esto no quiere decir que nunca fui tentada a pecar; lo fui. Pero encontré que la cultura no tenía para mí ese brillo que las cosas de Dios sí tenían. Pienso que esto fue así por la inmensa exposición que tuve a la Palabra de Dios y que para mí era una realidad encontrar la fe cristiana sumamente interesante.

Eso suena mucho a lo que estás buscando hacer con tus hijos.

Missy: Sí claro Nancy, mira yo prefiero que mis hijos tengan juegos imaginarios, y se disfracen, o quizás yo les lea o juegue con ellos. Eso es siempre más entretenido que simplemente sentarnos frente a una televisión o a una computadora, bueno. Esto es lo que yo como madre escojo hacer.

Si ellos quieren jugar en la computadora siempre les tenemos límites. Si quieren jugar, es solo por un poco de tiempo. Pero me doy cuenta de que cuando ven la TV o juegan en la computadora sus mentecitas, al tener que concentrarse en lo que están viendo, se embotan, sus mentes parecen como que puf se apagan.

Así es que me encanta verlos en sus diferentes juegos e imaginaciones de personajes.

Julie: Yo les digo a mis hijos, “Sus mentes se van a convertir en papilla de tanta televisión que ven, especialmente en la mañana”.

Nancy: Yo sé que ambas y específicamente, Bobbie como madre hace unos años atrás escogió entre la prioridad de ser esposa, madre y de formar un hogar. Son mujeres inteligentes, capaces y talentosas que hubieran podido tener una carrera profesional aparte de su familia.

Pero ustedes escogieron en maneras diferentes enfocar esas energía en sus hogares, en sus esposos en sus hijos durante esos años de formación. ¿ Esta decisión fue una decisión difícil de tomar? Realmente es una decisión totalmente contracultura y contraria a lo que el mundo piensa. ¿Qué fue lo que las motivó a escoger esto?

Julie: Debo tener cuidado porque no quiero dejar la impresión de que fui yo misma que supe lo que debía escoger. Puedo decir que diariamente fue una lucha para mí. Nunca me visualicé como una profesional, pero sí soy muy emprendedora, y tengo diariamente una idea de un negocio que algún día quisiera hacer algo que me encantaría hacer.

Está presente constantemente. Y quizás sea ese el “aguijón en la carne” al cual Pablo hace referencia (2 Corintios 12:7).

Nancy: “ Eso” es el deseo en sí mismo…

Julie: El deseo de administrar una compañía, de empezar un negocio, de ir a trabajar y tener éxito a los ojos del mundo.

Nancy: Y tú puedes hacer todas estas cosas.

Julie: Bueno, no lo sé; creo que sí. Pero es una batalla constante.

Te voy a decir cuando fue que me di cuenta de qué tanto valor tiene el quedarse en casa siendo una esposa y madre. Recientemente tuve un fuerte deseo de abrir mis alas y volar. Estaba conversando con una amiga que está embarazada y trabaja. Este es su primer bebé.

Y ella me decía. “No sé que voy hacer. Mi esposo no quiere que trabaje después de que nazca este bebé”. Y se puso a llorar. Ella dijo, “Yo no quiero perder mi personalidad”.

Quise llorar con ella, y lo hice. Yo pensé, Bueno, de eso es que se trata. Y entonces dices, “Señor quita de mi todo lo que no sea de Ti, y lléname de Ti’.

Yo miro hacia atrás con mucho agradecimiento por todas las oportunidades en que invertí tiempo en mis hijos en lugar de invertir mi tiempo en un negocio. Estoy segura de que me lamentaré de aquellos momentos en que decidí chequear mi correspondencia en la computadora en lugar de sentarme a leer un libro con ellos.

Ahí es cuando tenemos que tener la gracia de Dios. Y decir, “gracias Señor, gracias porque tus misericordias son nuevas cada mañana”.

Nancy: Y yo estoy aquí pensando en lo que Jesús dijo—El que pierda su vida la ganará (Mateo 16:25). ¿Cuántas mujeres han dicho, “me aferro a mi vida para preservarla, mis intereses, mi realización?”.

Y esas mismas son algunas de las mujeres que nos escriben diciéndonos, “He perdido mi matrimonio. Mis hijos no tienen un corazón para Dios”.

Con esto no quiero decir que si una mujer tiene una carrera fuera de su hogar, necesariamente su matrimonio va a fracasar y que sus hijos van a fallar. Pero, sí les digo que si queremos preservar nuestras vidas, Jesús dice que la perderemos.

Él dijo que si entregas tu vida, sea lo que sea que esto signifique, como quiera que esto se vea en las diferentes etapas de la vida de una persona, entonces la ganarás. Ese es el camino de la cruz, la resurrección sigue a la crucifixión.

Pero no hay resurrección sin crucifixión. No hay ganancia sin entrega.

Bobbie: Nancy, estoy aquí sentada y me doy cuenta que tengo la posición ventajosa de mirar hacia atrás. Realmente fue duro. Es decir lloro con Julie porque yo estaba exactamente en su misma etapa cuando tuve que tomar esa misma decisión.

Yo quería ser cantante. Y ahí fue cuando conocí a Robert. En un momento él me llegó a decir, “Dejo mi trabajo y me siento en primera fila y tu vete a ser cantante. Eso era lo que hacías cuando yo te conocí.

Y hoy tengo aquí estas dos niñas, sentadas aquí, porque dije, “¿Sabes qué?” Yo no voy a tener otra oportunidad… Yo solo tengo esta oportunidad para hacer esto. Yo quiero ser el tipo de mamá, que cuando mire hacia atrás, pueda decir, “Señor yo les di lo que Tú requerías que le diera. Yo alimenté tus ovejas”.

Lo más interesante de todo, y quiero animar a las madres jóvenes aquí como Julie. Yo tengo cincuenta y siete. A los cincuenta años empecé clases de arte. He escrito muchos libros y he tenido proyectos musicales desde que las niñas crecieron y ahora tienen los suyos. No quiere decir que si no lo haces en tus 20, 30 o tus 40 nunca lo harás.

Nancy: Sé que las personas que nos escuchan han sido tocadas por lo que han oído en esta conversación, así como lo he sido yo. Quiero darles las gracias a Julie, Missy y a Bobbie por su transparencia, por como Cristo brilla en ustedes, por compartirlo con nuestros radioyentes. Yo sé que esto ha traído ánimo y esperanza y al mismo tiempo un reto.

Bobbie, como la mamá y la abuela aquí, madre de estas hijas y abuela de estos cinco preciosos nietos. Me pregunto ¿orarías por las abuelas y las madres que nos escuchan? Pídele a Dios no solo que las bendiga sino que les de sabiduría, coraje, fe, ánimo para todo lo que ellas necesitan para ser las madres que Dios quiere que sean en esta etapa de sus vidas.

Bobbie: Me encantaría.

Padre que estás en el cielo, nos aferramos a Ti hoy. A Ti miramos, Tú eres el alto, exaltado y sublime. Eres un buen Dios, y Tú solo das buenas dádivas a Tus hijos. Yo te pido hoy por las madres, y las abuelas de los hogares que están representados y que nos escuchan hoy.

Yo Te doy las gracias por cada madre que sabe en su corazón que Tú la amas y amas a sus hijos. Yo Te pido que Tú les hables hoy a ellas, le hables sabiduría coraje y esperanza a su corazón. Ayúdalas a saber que Tú eres suficiente. Llénalas de Ti Señor.

Yo Te pido por las abuelas, que puedan salpicar a sus hijos y nietos con un amor y pasión por Ti. Gracias por las abuelas que los aman y que adoran y leen a los niños. Yo Te doy las gracias por esas abuelas que están orando por sus hijos.

Yo Te pido Señor que Tú nos des la gracia en esta tierra a medida de que entrenamos nuestros hijos a ser piadosos y establecemos fundamentos firmes para los hogares; que Tú nos concedas misericordia, y Tu gracia, Tu coraje, Tu sabiduría y la esperanza de todas las cosas que se encuentran en Tu eterna Palabra. Te damos las gracias en el nombre de Cristo Jesús. Amén.

Carmen Espaillat: El haber escuchado de dos generaciones de madres ha sido de mucha ayuda hoy. Esto nos ha recordado de lo importante que es estar involucradas en la vida de nuestros hijos. Nuestras invitadas han sido Bobbie Wolgemuth quien vivió esta verdad hasta que el Señor la llamó a su presencia hace un tiempo y sus hijas Missy Schrader y Julie Tassy.

Yo necesito este tipo de programa como el que acabo de escuchar. Es sólido bíblico y me mantiene enfocada en las cosas que verdaderamente son importantes. Si aprecias este tipo de enseñanza que alimenta tu alma y te ofrece los pasos prácticos, tienes a un grupo especial de personas a quien darle las gracias.

Nuestro equipo de este mes ha estado orando por ti y por los demás que escuchan. Ellos oran para que los corazones sean abiertos, y que Nancy hable claro y que Dios provea para este ministerio.

Nuestra amiga Elizabeth Grattan habló con uno de nuestros patrocinadores del ministerio para saber por qué invertían en Aviva Nuestros Corazones.

Elizabeth Grattan: Nuestros patrocinadores son aquellas personas que están comprometidas con la misión de llevar un mensaje contracultural, y para muchos ser asociados, ha venido a ser parte de una historia personal. Yo hablé con Mirta, quien nos comparte el por qué ella aceptó el reto.

Mirta: Antes que nada es saber que un ministerio como este no puede sobrevivir del aire. Nuestros fundamentos como cultura y aun la misma iglesia tienen grietas. Estamos llamadas a repararlas.

Yo veo que Aviva Nuestros Corazones proclama diariamente a la próxima generación el poder de Dios. Esto es lo que personalmente encuentro en las enseñanzas de Aviva Nuestros Corazones y estoy fuertemente comprometida a apoyar lo que ellos representan.

Elizabeth: Hay muchos testimonios de cómo Aviva Nuestros Corazones ha tocado un sinnúmero de vidas. Mirta compartió conmigo el suyo de como luego de una gran complicación física, el ministerio de Aviva Nuestros Corazones la pudo ayudar durante esta crisis personal.

Mirta: ¡Como habló esto a mi corazón! Yo era como una esponja seca absorbiendo agua. Cuando tuve mi problema físico el escuchar diariamente estas enseñanzas me traían reposo y me han ayudado a permanecer sostenida de Dios exactamente donde debía, en lugar de buscar lo que nuestra cultura y aun lo que la gente de nuestra iglesia tenía que decirme.

Elizabeth: Mirta compartió como el convertirse en patrocinadora del ministerio hizo una diferencia en su caminar y en involucrarse aun más con Aviva Nuestros Corazones.

Mirta: Siento que soy parte de una gran familia de Dios, y que puedo unirme a ella. Esto ha renovado mi devoción personal de una manera maravillosa. También, al ser parte del ministerio me pueden dar pautas de cuáles cosas específicas del ministerio debo llevar en oración.

También es muy personal. Es una gran organización, pero ellos mantienen una conexión contigo. Son muy personales en su trato, y sientes que tu pequeña historia o tus preocupaciones dentro de la gran importancia de otras cosas, son también importantes para ellos.

Elizabeth: Mirta compartió como convertirse en patrocinadora del ministerio hizo una diferencia en su caminar y en involucrarse aún más con Aviva Nuestros Corazones.

Para muchos como Mirta, el patrocinar el ministerio es simplemente una expresión de gratitud.

Mirta: Cualquier cosa que podamos hacer. Estamos tan agradecidas de que este ministerio existe.

Carmen Espaillat: ¿Te animas a ser una patrocinadora de Aviva Nuestros Corazones? Visita www.AvivaNuestrosCorazones.com para que te enteres de cómo puedes hacerlo o llama al 1-800-569-5959.

Acompáñanos en nuestro próximo programa el lunes , cuando iniciaremos una serie que hemos titulado, El hermoso diseño de Dios para la mujer: Viviendo Tito 2 del 1 al 5.

El mensaje de Nancy en esta serie sobre Tito 2 es poderoso y te animo también a que estudies Tito 2 por ti misma, pídele a Dios que te muestre Su diseño para tu vida, a través de su palabra. Te esperamos.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se cite otra fuente.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

¿Cómo CRECER en la FE como MATRIMONIO?

Teología Express

¿Cómo CRECER en la FE como MATRIMONIO?

Otto Sánchez

🎥 Vídeo: ¿Cómo crecer en la fe como matrimonio?
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¿Cómo CRECER en la FE como MATRIMONIO?, matrimonio cristiano, crecer en la fe
Dios les bendiga. Soli Deo Gloria

1/2 – Esperanza para madres imperfectas

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Nutriendo el corazón de tu hijo

1/2 – Esperanza para madres imperfectas

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/esperanza-para-madres-imperfectas/

Carmen Espaillat: Como madre, podrías aprender algunas lecciones importantes solo escuchándote a ti misma. Aquí está Missy Schrader.

Missy Schrader : Las cosas que salen de tu boca hacia tus hijos, a menudo pienso, esto es exactamente lo que el Señor me está diciendo a mí. Si digo, «¿No crees que voy a cuidar de ti? Ten paciencia». Como que wao, el Señor probablemente me lo está diciendo lo misma, «¿No crees que voy a cuidar de ti? Ten paciencia».

Carmen: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

En ocasiones nos enfocamos en situaciones de la vida práctica: cómo lidiar con la depresión y amargura; cómo cultivar un matrimonio unido. Y hoy, hablaremos sobre la crianza de los hijos.

Ser madre es un reto, y ninguna de nosotras está verdaderamente capacitada para la tarea. Pero el Señor puede vivir a través de ti, dándote la fuerza para servir a tus hijos.

Cuando grabamos este programa escuchamos a Bobbie Wolgemuth quien ya se encuentra en la presencia del Señor una madre que entró en la crianza sintiéndose débil e insuficiente. Bobbie y su esposo tienen dos hijas, Missy y Julie, ellas también estuvieron compartiendo con nosotros.

Ahora escuchemos la conversación que ellas tuvieron con Nancy Leigh DeMoss.

Nancy Leigh DeMoss : Quiero que tomemos este tiempo para hablar sobre cómo cultivar un corazón para Cristo en los corazones de tus hijos.

Tenemos muchas madres escribiéndonos a Aviva Nuestros Corazones, pidiéndonos opinión y ayuda en esta área.

Algunas son madres cuyos hijos son todavía jóvenes y receptivos, y ellas nos dicen, «Dennos algunos consejos y sabiduría sobre cómo podemos nutrir la fe de nuestros hijos». Otras son madres y abuelas que nos escriben con corazones rotos, diciendo: «Mis hijos no caminan con el Señor. ¿Qué podemos hacer?».

Por supuesto, mientras más pequeños son los niños, mejor y más fácil será moldear sus corazones, pero queremos darle a las familias esperanza y algunos consejos prácticos como abuelas y madres, así que aquí tenemos una familia que tiene un rico legado multi-generacional, desde los padres de Robert [el esposo de Bobbie]. Tus abuelos, Bobbie, influyeron en tu vida, a pesar de que tus padres no eran creyentes. ¿Estoy en que lo cierto con eso, verdad?

Bobbie Wolgemuth : Eso es correcto Nancy. Mis abuelos fueron firmes creyentes. Mis padres se apartaron de Jesús y realmente no sé por qué.

Nancy: Entonces Bobbie, creciste en un hogar donde, aunque tuviste la influencia piadosa y positiva de tus abuelos, también estuvo la influencia del mundo que veías en tu propia familia.

Bobbie :  , así es Nancy.

Nancy : Mientras te he escuchado hablar sobre esto, creo, en cierto sentido, que es una especie de aliento para las mamás que podrán decir, «No tengo esta herencia de una gran fe. Mis padres no eran cristianos, tal vez eran cristianos pero no grandes creyentes”. Pero has demostrado que es posible obtener la gracia de Dios y seguir adelante.

Bobbie : Cuán maravilloso es el Señor en darnos una oportunidad de comenzar hábitos generacionales que son positivos y piadosos. El Señor me animó cuando era una madre joven. Tuve mentoras. Entre ellas la madre de Robert, y las niñas recuerdan ver La casita de la pradera cada semana conmigo. Me encantaba Caroline Ingalls. Ella leía su Biblia. Asistía a la iglesia cada semana. Era amable con su marido. Así mi mismo el Señor me dio también otras mujeres en la iglesia que me enseñaron y me ayudaron a entender lo que es ser una madre piadosa. Estaba realmente criando con mucha necesidad. No sabía cómo lucia ser una buena madre.

Mi mamá falleció hace doce años, y ella no tuvo los recursos para guiarme espiritualmente como niña, para nutrir mi corazón. Tal vez es por eso que estaba tan desesperada por entender y nutrir los corazones de Missy y Julie, porque yo realmente quería que ellas conocieran a Jesús. Realmente quería conectarlas con Él, no solo conmigo.

Me di cuenta que no tenía que ser una madre perfecta. Tenía que ser una mamá que les mostrara a mis hijas hacia dónde ir para ser transformadas. No era una madre perfecta, pero yo sabía a dónde ir para ser transformada. Tal vez ese fue el punto de partida, donde me vieron luchar. Me vieron llorar. Me vieron desesperadamente tratar de levantarme y tener un momento de tranquilidad, porque sabía que esa era mi línea de vida. Ellas en cierta forma, maduraron conmigo. Creo que éramos un equipo, nosotras tres. Cantábamos juntas. Orábamos juntas.

Creo que la idea de ser una madre transparente es que nuestros hijos lo sepan… quiero decir, no es que sea una sorpresa para ellos, «Oh, mamá está enojada», o «Mamá ha tenido un mal día». Ellos lo ven. He oído a Missy decirles a sus hijos, «Mami necesita que ustedes la perdonen. Lo que acabo de decir no fue amable».

Nancy : Chicas ¿y ustedes se identifican al ver ese patrón en la vida de su mamá cuando ustedes eran niñas? ¿Cómo estaban viendo ese proceso, esa transparencia?

Julie Tassy : Creo que resulta más fácil ahora, como madre, el ser honesta con mis hijos sobre mis defectos y decir, «Sabes qué, cariño, estás pasando por un mal momento con el dominio propio. Mamá tiene dificultades con el dominio propio. Necesitamos orar juntas para que el Señor nos de Su Espíritu Santo, porque el fruto del Espíritu Santo es el dominio propio. No podemos sacarlo de adentro ni forzarlo, pero el Señor nos puede llenar, y entonces ese es el fruto que vemos».

Nancy, hablabas hace un rato de cultivar un corazón para Dios en nuestros hijos. Esa es una palabra tan perfecta, porque no podemos hacer que nuestros hijos amen al señor.

El año pasado pensé que sería una experiencia genial plantar un jardín con mis hijos. En lugar de ir y comprar una planta de tomate, decidimos empezar sembrando la semilla. Eso es mucho trabajo. Se convirtió en mi proyecto, porque los niños se sentían realizados. El primer día plantamos las semillas, y ellos esperaban y esperaban …

Nancy : Pero no tenían tomates para el mediodía, así que era demasiado tiempo de espera.

Julie : No, ellos estaban emocionados una vez creció el fruto, pero eso tomó muchos meses.

Nancy : ¿No es así mismo con la crianza?

Julie : Esa es la crianza. Estamos esparciendo las semillas. Estamos fertilizando. Estamos haciendo lo mejor, pero solo Dios puede hacer crecer una planta, y solo Dios puede hacer crecer el fruto.

Nancy : Y toma tiempo, y no ves el fruto a veces durante años y años.

Julie : Es cierto, y de vez en cuando puedo vislumbrar un fruto.

Tomé papel de colores e hice un árbol de papel color verde y marrón, lo mandé a laminar y lo coloqué en nuestra cocina, y cuando miro a las chicas haciendo algo en donde veo al Señor actuando en ellas, digo, «Oh, ¡veo un fruto!». Tenemos estas etiquetas en forma de frutas, y ellas van y pegan su calcomanía en el árbol.

Nancy : Excelente.

Julie : Ellas se han cautivado por eso, así que ahora preguntan, «¿Puedo poner una fruta en el árbol?» Y entonces les digo, «Bueno, necesito ver un poco de fruto» (riendo).

Nancy : «¿Viste eso que hice con humildad? ¿Puedo poner un pedazo de fruta allí?» .

Julie : Mi hija lo descubrió y me dijo, «Mami, te quiero. Eres bella. ¿Puedo poner un poco de fruta en el árbol?»

Nancy : Pero las estás entrenando para que piensen en términos desde la perspectiva de Dios y los asuntos del corazón y no solo en lo externo. El fruto es lo que ves que viene del corazón.

Julie : Sí. Y es todo obra del Señor. No podemos ser el Espíritu Santo para nuestros hijos.

Recuerdo a Missy llorando y diciendo: “Quiero ser el Espíritu Santo de mis hijos, y no puedo. Solo Dios puede ablandar sus corazones”.

Missy : Pero puedo orar.

Julie : Podemos orar por ellos y cultivar eso. Creo que esa es una palabra tan poderosa.

Missy : Ser madre es tan humillante, porque realmente ves tu propio pecado. Quiero decir, las cosas que salen de tu boca hacia tus hijos, a menudo pienso, esto es exactamente lo que el Señor me está diciendo a mí. Si digo, «¿No crees que voy a cuidar de ti? Ten paciencia». Como que wao. El Señor probablemente me lo está diciendo lo mismo , «No crees que voy a cuidar de ti? Ten Paciencia».

Pienso que en mi propio deseo de controlarlo todo a mi alrededor para que todo sea agradable y esté perfectamente acomodado, desearía ser el Espíritu Santo, pero no puedo. Creo que todo empieza para mí con esta hambre y deseo para agradar al Señor, y entonces eso es lo que le digo a mis hijos. «Esto es lo que quiero hacer. Quiero agradar al Señor, y ¿sabes qué? Me equivoqué, así que tengo que pedir perdón».

Quiero animarlos a que su objetivo número uno sea agradar al Señor.

Si un profesor viene y me dice, «Ellos están luchando con la lectura» y al mismo tiempo me dice que ha sido una bendición para el profesor en su atención y respeto, yo diría, «Oh, eso es mucho más importante. Vamos a trabajar en la lectura, pero lo más importante es que ustedes están agradando al Señor».

Creo que ese es el tema que intento explicarles. «Mamá quiere complacer al Señor, y mi deseo es que ustedes agraden a Dios. ¿Qué les parece?». Así que podemos hablar sobre eso. Siento que tenemos muchas conversaciones, nuestra escuela está a veinte minutos de distancia de la casa, así que tenemos mucho tiempo para cantar, conversar y simplemente expresar cómo nos quedamos cortos, y que realmente necesitamos al Señor y le pedimos que nos dé la fuerza para complacerlo.

Nancy : Ahora, las he escuchado a ambas, en realidad a las tres, hablar sobre conversaciones con sus hijos. Me parece, Bobbie, que lo hacías cuando tus hijas eran pequeñas y ahora, Missy y Julie, con sus hijos, a su vez, es tener muchas conversaciones con ellos. No solo están hablando con ellos, sino que la conversación es sobre asuntos espirituales.

Bobbie : Honestamente debo decir que tenía un déficit real en conversaciones sobre el corazón. Mi esposo y su familia me enseñaron mucho sobre el diálogo. Las relaciones no eran amplias en mi familia. Tuve una niñera a tiempo completo, y mi madre no pasaba mucho tiempo leyéndome o hablando conmigo. Así que entré en la maternidad, de verdad, me da vergüenza cuando miro atrás. Estoy más que avergonzada, me entristece el hecho de no haber pasado más tiempo leyéndoles a Missy y a Julie cuando eran pequeñas, y más tiempo hablando con ellas y escuchándolas.

Me encuentro ahora mismo, siendo abuela, y no soy muy buena para escuchar a menudo, y por eso siento que estar cerca de Jesucristo ha transformado quien soy.

Aun cometo muchos errores, es por eso que los himnos, «En la Cruz, en la Cruz, do primero vi la luz», o «Solo de Jesús la sangre».. Esos himnos significan mucho para mí.

Constantemente estoy diciendo, «Señor, necesito que tan solo puedas limpiar esa actitud que acabo de manifestar ante mi familia, porque estaba siendo egoísta cuando realmente no quería escuchar a esa persona. Ponme nuevamente en el camino, donde estoy mirando sus ojos, escuchando sus voces, tratando de escuchar la necesidad por debajo de la voz». Hasta ahí es donde quiero llegar. Quiero llegar al punto donde pueda afirmar, «Cariño, te escuché decir… esto», y luego retroalimentar sobre eso. Todavía se me hace difícil hacerlo.

Recuerdo haberle dicho a Robert recientemente, «Quisiera terminar con todos mis defectos de personalidad”.

Nancy : ¿No quisiéramos todas eso? «Señor, santifícame, ahora».

Bobbie : Sí. No sé por qué sigo teniendo que tratar con lo mismo, pero está bien, porque es en ese punto en donde Jesús sale a mi encuentro, porque no puedo hacerlo por mi cuenta.

Missy : Creo que las madres jóvenes—y me incluyo en esto y yo sé que tú también Julie— podemos castigarnos a nosotras mismas tanto porque no somos perfectas en esto. Cada día es un nuevo día y nosotras podemos pensar, gracias Señor, por tu nueva misericordia esta mañana y arrodillarnos. Anhelo tener mi tiempo de quietud. Entonces alguien se despierta y mientras está caminando por las escaleras, se cae y se lastima, se pone a llorar y eso provoca que se despierte otra persona.

Es decir, por un momento, eres perfecta, «Hoy va a ser el día en que voy a tener una voz suave». Solo toma un segundo, y tú simplemente lo estropeas. Creo que es ahí en donde podemos recordarnos mutuamente como madres que, Su gracia es suficiente.

Nuestros hijos están tan llenos de gracia para perdonarnos, y qué bendición son ellos para mí en su manera tan rápida para perdonar. Me enseñan. Le he pedido al Señor muchas veces, que a pesar de mis defectos, continúe cultivando un amor por el Señor en mis hijos y aun así que sigan creciendo para agradar al Señor y deseen más que nada agradarle y encontrar su identidad en Él, a pesar de mis propios defectos, porque los tengo. No importa cuántas veces piense, este va a ser el día en que voy a tener un espíritu agradable, todavía quedo corta cada vez que lo pienso.

Nancy : Bueno, eso nos lleva de vuelta a la Cruz, a Cristo, de vuelta a Su gracia. Todo lo que podamos hacer separadas de Cristo no tiene ningún valor eterno o valor duradero, y así para tus hijos el ver tu necesidad desesperada por Cristo, para tus hijos el ver eso, es algo bueno. Creo que a veces cuando criamos o ministramos o servimos o hacemos cualquier cosa en nuestras propias fuerzas, estamos entonces en nuestro punto más débil. Es cuando reconocemos nuestras debilidades que somos atraídas hacia Su fuerza para llenarnos.

Julie : Te digo, que como madre de dos niños pequeños, mi momento más glorioso es cuando los veo invocando al Señor.

Mi hija estaba tratando de romper un hábito. Era generalmente cuando ella estaba más cansada, que se chupaba los dedos. Habíamos intentado todo. «La recompensaremos. Vamos a castigarla. ¿Qué vamos a hacer? Tenemos que romper con este mal hábito».

Un día estábamos manejando y noto que empieza a meterse los dedos en la boca. Ella me mira y dice, «Mamá, ora por mí». Ella tiene tres años, y entiende que Dios no es un policía malvado, que la va a apresar cuando ella se porte mal. Dios la ama y quiere entregarse a ella y darle Su poder y Su fuerza, y entonces ella dijo: «Ora por mí». Qué momento más tierno y precioso ver a tu hijo invocando al Señor.

Mi oración es que ellos me vean haciendo eso. Lo que no quiero hacer es ponerme como una autoridad en todo, sino decir, «Mira a Jesús. Él es la fuerza. Él es nuestro Redentor. Él es a quien necesitamos. Así que no tengo todas tus respuestas. No lo entiendo todo. Todo lo que quiero que hagas es simplemente invocar a Jesús”.

Missy : Pienso que el diálogo, curiosamente, pone en evidencia la desobediencia. Por ejemplo, ella es capaz de decirle a su mami, «Ora por mí porque me estoy chupando los dedos». Ahora adelanta diez o quince años cuando ella esté enfrentando problemas de adolescentes, siendo capaz de ir a donde su mamá y su papá y decirles, «Estoy realmente luchando con esto», ya sea una actitud, una acción. Hablar de algunas de estas cosas contribuye a eliminar el misterio que hace que los jóvenes quieran rebelarse, por lo menos eso creo.

Nancy : Ustedes chicas, Julie y Missy, durante su adolescencia ¿ustedes sentían la libertad de ir y hablar con su mamá sobre sus luchas?

Julie : Yo realmente lo hice.

Missy : Bueno la gente decía, «¿Le dijiste eso a tu mamá?» Puedo recordar eso. Me encanta. Quiero eso para Abby y para mí. Quiero, que ella como mi hija, venga y comparta conmigo.

Nancy : ¿Qué piensan ustedes que creó esa sensación de libertad y de transparencia en su relación? No creo que la mayoría de las personas podrían decir que, como adolescentes, sintieron que era fácil comunicarse con sus madres, pero de alguna manera ustedes lo hicieron, lo lograron ¿Qué les dio esa libertad?

Missy : Pienso que había una seguridad allí, que nos permitía hacerlo. Sabíamos que mamá no iba a enloquecer con lo que dijéramos, sino que iba a ser capaz de manejarlo. Creo que la seguridad de saber que le voy a decir algo a mamá, y aunque quizás más tarde iría toda asustada con papá, ella aceptó lo que le dijimos y solo escuchó. No tenía miedo de ir y decirle algo a ella.

Julie: Cuando haces una mala elección, sabiendo que puedes acudir a tus padres para pedir perdón y ayuda… Recuerdo mi segundo año en la Universidad, fui a casa, estaba en casa durante el verano, y recuerdo que sentí la libertad de ir a donde papá y decirle, «Papá, me siento tan seca espiritualmente. Es que, no sé qué está pasando. Realmente me siento muy lejos del Señor». Lo que ocurrió durante ese verano fue tan dulce y tan enriquecedor.

Él dijo: «Bueno, vamos a hacer algo al respecto. Vamos a reunirnos a leer la Biblia y a orar juntos», y eso fue todo lo que hicimos. Él no me atacó y dijo, «Bueno, ¿qué fue lo que hiciste?» No intentó encontrar qué pecado en mi vida estaba causando esta distancia. Él solamente dijo: «Déjame conducirte y vamos juntos al Señor».

Ese verano siempre será un recuerdo especial para nosotros.

Nancy : ¿Y qué tal cuando se trataba de chicos? Cuando eran unas jovencitas adolescentes en la escuela secundaria, y cuando comenzaron a llegar…

Missy : Julie, tú puedes responder eso mejor que yo.

Nancy : ¿Acaso Julie tiene un poco más de experiencia en esto?

Missy : Sin resentimientos.

Nancy : ¿Ese era un tema fácil de abordar para sus padres?

Julie : Absolutamente. Solo recuerdo una de las cosas más importantes que mamá nos enseñó. Mamá estaba enamorada de nuestro padre. Contemplar eso fue tan poderoso y yo pensaba, «Quiero eso». Mamá fue honesta con nosotras acerca de lo que se requería de nosotras como hijas de Dios en cuanto a la pureza, el preservarnos y ocuparnos en lo que el Señor quería para nuestras vidas. Nos dio una meta muy alta de alcanzar, que vendría con una gratificación retardada, que vendría de esperar por nuestros esposos, siendo que Dios proveería lo que tenía reservado para nosotras.

Nancy : ¿Cuándo empezaron a tener este tipo de conversaciones?

Bobbie : Diría que a los cinco años de edad, quizás 4.Orábamos todas las noches por los maridos de Julie y de Missy cuando eran pequeñas. Realmente ellas se involucraron mucho en la oración porque recuerdo una noche que tuvimos…

Nancy : ¿Ustedes oraban para que ellas los escucharan?

Bobbie : Orábamos con las chicas cada noche antes de acostarnos y orábamos por sus cónyuges, donde quiera que se encontraran. Eso era lo que hacíamos. «Donde quiera que se encuentre el esposo de Julie, ruego que él obedezca a su mamá». Siempre tratábamos de mencionar una característica apropiada para esa edad, «Que obedezca a su mami, que sea un buen estudiante», cosas así, pero también orábamos, «Que él no coma dulces»… Esa la incluíamos también en ocasiones.

Julie : Para mí.

Bobbie : Una noche dijimos «Amén» y Julie dijo: «Espero que mi esposo no se haya caído de la bicicleta hoy», porque allí era donde su pequeña mente estaba.

Cuando se hicieron mayores, teníamos una prima que dijo: «Hice una lista de lo que quiero en un esposo algún día», y ella tenía una lista. Comenzaba así: que ame a Jesucristo. Número dos: que sea virgen. Tres: que ame a su madre. Hizo su lista. Entonces, no recuerdo bien qué edad ustedes tenían, chicas, probablemente eran adolescentes, talvez estudiantes de segundo año en la secundaria creo. Así que ellas dijeron: «Oh, sería divertido». Así que ambas hicieron sus listas.

Empezaba: que sea un hombre de Dios. Dos: que sea virgen. Tres: no sé, que ame a su madre.

Nancy : ¿Así que se les ocurrió hacer sus propias listas?

Bobbie : Sí Missy y Julie hicieron sus propias listas, pero siempre comenzaban así, que sea un hombre de Dios. Así que hicieron sus listas y las escondieron en algún lugar. Fue muy interesante. Missy y yo, después de que ella tuvo su segundo hijo, en una ocasión en que yo estaba en su casa, ella dijo: «Mira, mamá», y estaba en el cajón de su escritorio. Ahí estaba la lista de su esposo. Una de las cosas en su lista era «que ame a su madre». Pensé, «¿no es interesante que allí hubo algún tipo de dispositivo en las chicas, donde esa lista estableció un estándar?».

Si Julie y Missy salían con un chico de la escuela secundaria o de la Universidad que no reuniera los requisitos de una persona que me agradara, o una persona que amara a Dios con todo su corazón, entonces esa persona no reunía las condiciones de esa lista. Ya sea que se hablara abiertamente o no, ese pequeño dispositivo estaba ahí. Muchas veces hablamos sobre personas de carácter y personas que admiramos, que amen a Cristo con todo su corazón y ese era el tipo de persona hacia las cuales ellas eran atraídas.

Nancy : Una cosa es que tu mamá diga «Quieras casarte con un hombre que ame al señor, que sea virgen, que quiera a su madre», lo que sea, pero qué hizo que ustedes mismas quisieran estas cosas.

Missy : Me remonto a lo que Julie mencionó cuando dijo que vimos a mamá y a papá teniendo eso. Creo que mamá nos animó a desear lo mejor de Dios para nuestras vidas. Debe haber sido el Espíritu Santo, supongo, que lo puso ahí.

Bobbie : Absolutamente.

Missy: Puedo recordar estar leyendo mi lista y decir, «Oh, he olvidado algunas de las cosas que él tiene en mi lista».

Julie: Incluso ahora como madre, mi relación con mi esposo puede ser afectada debido a la carga de los niños. Utilizo la palabra carga cuidadosamente porque ellos son una bendición, pero en tu relación con tu esposo, puedes estar desgastada por toda la energía que has vertido en tus hijos todo el día, y entonces deseas tener algo, una sonrisa, para tu esposo cuando entra por la puerta.

Vienen a mi memoria, incluso ahora puedo pensar en algunos recuerdos. Mi papá tenía que trabajar hasta tarde una noche, así que mamá preparó una cena tipo picnic (campestre) y nos llevó a Missy y a mí al despacho de mi padre. Nos sentamos a cenar esta cena campestre, porque de lo contrario él no nos habría visto este día.

Esos recuerdos me ayudan, como madre, a humillarme y a no exigir mis derechos, a no exigir que deba tener un tiempo libre. Eso es algo muy difícil de hacer.

Bobbie : Pienso que otra cosa que siempre quería que las chicas tuvieran era una relación con su padre. Así que si ellas me decían, «papá hirió mis sentimientos. Él dijo… No sé, quizás algo acerca de sus zapatos o lo que fuera. Yo les decía, «Tienes que ir a donde tu papá y hablar con él sobre eso», porque el mejor regalo que podía darle a mis hijas (hablando de diálogo) era su capacidad para decirle a un hombre cómo se sienten y a expresar sus propios deseos y necesidades propias. Siendo capaz de expresar quiénes eran y qué necesitaban, yo sabía que esa relación con su padre sería más fuerte, y no necesitarían un novio para validarlas.

Carmen: Esa era Bobbie Wolgemuth quien para la fecha ya se encuentra en la presencia del Señor. Una madre muy sabia, aunque imperfecta. Ella nos habló de la debilidad que sentía cuando sus hijas eran más jóvenes y la gracia de Dios que permitió que ella madurara como madre. También hemos escuchado a sus hijas, Missy y Julie.

Si este último punto realmente llamó tu atención, sobre las mujeres jóvenes que a menudo sienten la necesidad de ser validadas por un novio, espero que obtengas el ejemplar de un libro muy útil de Nancy Leigh DeMoss y de Dannah Gresh. Se llama “ Mentiras que las mujeres creen y la verdad que las hace libres”.

Nancy y Dannah exponen completamente la verdad que acabamos de oír. Por ejemplo, ellas abordan la mentira número nueve, «Necesito un novio» y la mentira número doce, «No puedo soportar la soledad de permanecer pura». También abarcan otras mentiras acerca de las relaciones, la fe, el pecado, los medios de comunicación y otros temas diseñados específicamente para las chicas entre trece y diecinueve años de edad.

Compartir este libro con tu hija es un paso que puedes tomar hacia la crianza con propósito de la cual hemos estado escuchando en el día de hoy.

¿Cómo guías a tus hijas a ser modestas en un mundo de inmodestia? Nancy y las invitadas que has escuchado volverán a hablar de ese tema en el próximo programa. Por favor, vuelve a sintonizar Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se cite otra fuente.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

2/2 – No desperdicies tu feminidad

Aviva Nuestros Corazones

Serie: El significado fundamental de la verdadera feminidad

2/2 – No desperdicies tu feminidad

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/no-desperdicies-tu-feminidad/

Carmen Espaillat: Aquí está el pastor John Piper.

Pastor John Piper: Si un reportero se me acercara y me dijera: “Bueno, dígame, ¿cuál es el punto principal del matrimonio?” Yo no tendría la menor duda en responder: “El matrimonio existe para desplegar el amor de pacto y la gracia que existe entre Cristo y Su Iglesia”. Ese es el significado por excelencia del matrimonio.

Carmen: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Nancy Leigh DeMoss: Cuando se mueven los fundamentos, comienzan a aparecer grietas en la estructura. Nuestras vidas se parecen a esto. Cuando estamos descansando en un fundamento bíblico sólido, todo lo demás se sostiene en su lugar.

Ayer comenzamos a colocar un fundamento escritural para el movimiento de Mujer Verdadera. El pastor John Piper nos ha estado ayudando a hacer justamente eso.

Ayer escuchaste parte del mensaje que él ofreció en nuestra primera conferencia de True Woman o Mujer Verdadera en el año 2008. Él comenzó hablando sobre teología, y él dijo…

John Piper: Una teología débil hace mujeres débiles Lo opuesto de una mujer débil no es una amazona impetuosa, agresiva, engreída, dominante, atrevida, controladora, arrogante, ruidosa, y prepotente.

Lo opuesto a una mujer débil es Marie Durant, una cristiana francesa de 14 años de edad. Cuando en el siglo XVII en Francia fue arrestada por ser protestante, puesta en prisión y a la que se le dijo “Puedes ser liberada si dices solamente una frase: ‘Yo abjuro.’” Ella escribió en la pared de su celda, “Resisto”, y permaneció allí 38 años hasta que murió haciendo exactamente eso. Esto es lo opuesto a una mujer débil”.

Nancy: Entonces comenzó por colocar un fundamento teológico para la verdadera feminidad. Y quisimos transmitir este mensaje a propósito de la primera conferencia Mujer Verdadera que comienza esta noche en la ciudad de Santo Domingo, República Dominicana. Escucha ahora la segunda parte de este mensaje tan importante en aquella conferencia Mujer Verdadera en el 2008.

John Piper: Tenemos una maldición en la naturaleza humana llamada trivialidad. El gran problema con la televisión y las películas no son el sexo y la violencia. Es la banalidad. Es el vivir cada día como si la televisión importara. ¡No tiene importancia para nada! Está hoy y mañana no está. Y luego viene la eternidad y las cosas que no son visibles, eso sí importa. Quisiera ver 6,000 almas levantarse a la importancia de lo que verdaderamente importa en el mundo. Puedes transformar cada momento que parece insignificante en un momento de gran importancia y de gran significado si te dieras cuenta de tu feminidad está aquí, siendo traída al mismo centro de los propósitos de Dios en este universo; propósitos que llegan a su punto culminante cuando Cristo, el esposo, compró a su novia.

John Piper: Génesis 1:27 dice, «Creó pues Dios al hombre a imagen suya, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.” Ahora, algunas veces yo pienso que cometemos un error al pensar de esta manera: “Bueno, Dios nos creó de esa manera, entonces luego Él mandó a Su Hijo a morir por pecadores y creó un pueblo para Él mismo por Su propia sangre, y luego pensó, ‘Ahora quiero hacer esto inteligible. Voy a buscar alguna analogía que pudiera traer luz aquí y funcione. Oh mira, ahí está el matrimonio. Eso podría funcionar. Aplicaré el matrimonio al significado de lo que Mi Hijo ha alcanzado’”. Así no fue que sucedió y hay una razón por la que sabemos que esa no fue la manera en la que sucedió.

Cuando Dios diseñó en Su mente eterna cómo Él crearía una criatura llamada “ser humano” en dos variedades —varón y hembra— cuando Él pensó sobre eso ya Él tenía en su mente la cruz. Es por eso que Él nos creó de la manera en que nos creó. Él no nos hizo de esta manera y más tarde pensó, “Oh eso funcionará. Aplicaré eso a la cruz”. Esa no fue la manera en la que sucedió.

Y esta es la razón por la que sabemos esto: Porque en Efesios capítulo 5, versículo 31, Pablo cita Génesis 2:24, «Por tanto el hombre dejará a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y serán una sola carne”. Esto se remonta a antes de la caída, hasta el principio, el primer matrimonio; y Él lo está citando. Entonces añade esta interpretación espectacularmente importante: Él dice en el versículo 32, “Este misterio es profundo, y lo digo respecto a Cristo y la iglesia”.

Incluso miles de años antes de que hubiera una cruz, Dios dijo acerca de la masculinidad y la feminidad, “Esto se trata del evento más importante en la historia. Es por eso que los hice de esta manera. Me refiero a esta coreografía de masculinidad y feminidad, principalmente en el matrimonio, y en la soltería, veremos un despliegue de la cosa más importante en el universo—Mi Hijo, desplegando Mi gracia al sacrificar Su vida como un esposo por Su esposa”.

Así que aquí está mi punto principal: ¿Cuál es el significado por excelencia de la verdadera feminidad? Es esta: La verdadera feminidad es un llamado único de Dios para desplegar la gloria de Su Hijo de maneras que no sería manifestada sino existiera la feminidad.

Lo voy a decir otra vez: Es un llamado único—la verdadera feminidad—es un llamado único para desplegar la gloria de Dios, la gloria de Su Hijo, en maneras en que no sería exhibida si no hubiera feminidad.

Cuando Dios describió la obra gloriosa de Su Hijo como el sacrificio de un esposo por su esposa, Él nos estaba diciendo por qué nos hizo varón y hembra. Nos hizo de esta manera para que la masculinidad y la feminidad desplegaran más plenamente la gloria de Su Hijo en relación a Su Novia comprada con sangre. Esto significa que si tú tratas de reducir tu feminidad a características físicas o funciones biológicas y entonces determinar tu rol en la vida puramente sobre la base de las competencias, no solo pierdes el punto de la feminidad, sino que disminuyes la gloria de Cristo en tu propia vida.

Así que aquí está mi pregunta de aplicación: ¿Cómo se ve esto en el matrimonio, y cómo se ve en la soltería?

Primero, una palabra para las casadas. Pablo dice en Efesios 5:22-24, «Las casadas, estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor. Porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador. Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo”.

Ahora, el punto aquí es que el matrimonio, (el liderazgo y la sumisión y la dinámica que existe entre ellos), el matrimonio fue diseñado para exhibir el pacto de amor entre Cristo y Su Iglesia. Si un reportero se me acercara y me dijera, «Bien, ¿Cuál es el punto principal del matrimonio?” Yo no tendría la menor duda en responder: El matrimonio existe para exhibir el amor de pacto y la gracia que existe entre Cristo y Su Iglesia. Ese es el significado del matrimonio, en última instancia, lo que significa que el esposo y la esposa, el liderazgo y la sumisión, no son intercambiables así como Cristo y la Iglesia no lo son. No son intercambiables.

Los hombres encuentran sus puntos de referencia en Cristo como la cabeza y las mujeres toman su ejemplo de la Iglesia, llamada a admirar y permanecer en lealtad a Cristo, y los hombres tienen la mayor carga y la mayor responsabilidad. No me gusta hablar de liderazgo en términos de derechos. Me gusta hablar del mismo en términos de peso y responsabilidad, lo cual miles de hombres son demasiado débiles para asumir, y esa es una de mis grandes oraciones por ustedes.

A algunas de ustedes Dios las va a tocar profundamente en estos días; ustedes no querrán volver a sus casas porque él les está fallando tanto. Así que vamos a orar unos por los otros. Me gustaría estarle hablando a 6,000 hombres—me gustaría—y sería fuerte con ellos (mucho más fuerte de lo que estoy siendo con ustedes). Les diría, “Tú eres el problema principal en la mayoría de estas situaciones. Sus mujeres se levantarían a asumir esto si ustedes lo hicieran como Jesús”. Permítanme definir liderazgo y sumisión brevemente.

Liderazgo es el llamado divino de un esposo de asumir la responsabilidad primordial de un liderazgo semejante al de Cristo en servicio, protección y provisión para el hogar.

Pudiera desempacar todo esto en una hora, pero no lo haré así frustrado como estoy. Pero lo leeré de nuevo: Liderazgo es el llamado divino de un esposo a asumir la responsabilidad primordial de un liderazgo semejante al de Cristo en servicio, protección y provisión para el hogar.

Aquí está mi definición de sumisión, y creo que puedo mostrar esto en Efesios 5.

Sumisión es el llamado divino de una esposa de honrar y afirmar el liderazgo de su esposo y ayudarlo a llevarlo a cabo poniendo sus dones a disposición.

Lo voy a decir otra vez: Sumisión es el llamado divino de una esposa a honrar y afirmar el liderazgo de su esposo y ayudarlo a llevarlo a cabo ese liderzago poniendo sus dones a disposición.

Ahora, el punto aquí no es entrar en detalles acerca de cómo funciona esto en cada matrimonio—y cada matrimonio luce un poco diferente. El punto es que estos dos, liderazgo y sumisión, corresponden a la verdadera masculinidad y a la verdadera feminidad en el matrimonio. Y no son lo mismo, y estas diferencias son absolutamente esenciales por designio de Dios para que el matrimonio pueda reflejar con más plenitud la gloria del amor sacrificial de Cristo por Su Novia y la hermosura de la espléndida reverencia y admiración de la Novia por su Esposo.

Ahora, sé que esto deja de 200 a 300 preguntas sin responder. ¿Qué pasa con los maridos inconversos? ¿Qué pasa con maridos creyentes que no hacen esto—liderazgo, protección y provisión? ¿Qué pasa con las esposas que resisten el liderazgo, que no les gusta la idea de ser dirigidas, que piensan que siempre debe ser una proporción de 50/50?

Hay cientos de preguntas que pudiéramos revisar ahora, y pido disculpas porque no lo haré. Pero, aquí está mi consuelo: Si pudieras abrazar esta verdad, que como mujer casada ( y voy a volver a las solteras en unos minutos), pero si tú como mujer casada pudieras abrazar esta maravillosa verdad, de que tu verdadera feminidad en última instancia significa que tu papel distintivo en el matrimonio es para magnificar la gloria de la gracia de Dios intensamente expresada en el amor de pacto entre Cristo y Su Iglesia, tú tendrías una brújula con la cual navegar por cientos de preguntas. Y tienes toda una vida para descubrir las respuestas.

No es poca cosa creer que la verdadera feminidad fue destinada para desplegar la gloria de la gracia de Dios en el sacrificio del Hijo de Dios, por medio de la compra y la purificación de Su novia, la cual entonces, vive su vida eterna en el gozo exquisito de Su presencia, en asombro ante Él, reverenciándolo y honrándolo. Pero, ¿y si no estás casada?

El apóstol Pablo amaba su soltería. Realmente amaba su soltería. La amaba porque le daba una libertad radical para poder ser arrestado mes tras mes, sin tener una esposa en casa llorando a mares, y ser golpeado con barras una y otra vez, y ser azotado hasta que su espalda se convirtiera en gelatina, cinco veces multiplicado por 39; y poder ser un náufrago en el mar. La soltería es un llamado alto si lo tomas de esta manera. Él lo celebró y llamó a muchas de ustedes a seguirlo de este modo, a pesar de que el matrimonio está destinado a exhibir la gloria de Cristo.

Entonces, ¿cómo puede ser eso? ¿Por qué traería Él a algunas de ustedes fuera del matrimonio, es decir, de perseguir el matrimonio…? ¿Por qué Él haría eso si Él diseñó el matrimonio como esta magnifica ilustración del amor de pacto de Su Hijo con Su Novia para que los esposos y las esposas, viviendo su masculinidad y feminidad única, se conviertan en un magnífico drama de esa gloria? ¿Por qué traería Él a alguien fuera de eso—y lo hace? Hay una razón muy clara del porqué.

En esta temporada de la historia desde la caída, el orden natural que Dios estableció en el principio no es absoluto. “No es bueno que el hombre esté solo. No es bueno que la mujer esté sola”. Eso es cierto, solo que no es absolutamente cierto porque ahora el pecado ha entrado en el mundo y hay otras cosas que considerar además del orden natural puro que Dios estableció antes de que hubiera pecado y caída, y miles y millones de personas tuvieran que ser rescatadas de perecer.

La razón por la que no es un asalto a la gloria de Dios el hecho de que el apóstol Pablo dijera, “Desearía que estuvieran solteros como yo lo estoy si tienen el don…”, la razón por la que no es un asalto a la gloria de Dios es que en este mundo hay verdades acerca de Cristo y de Su Reino que pueden ser exhibidas con mayor claridad por medio de la feminidad en la soltería y la masculinidad en la soltería que por la feminidad en el matrimonio y la masculinidad en el matrimonio. Les daré estas razones.

Estas son las tres cosas que tu soltería femenina puede decirle mejor al mundo que cualquier otra mujer casada puede decir en virtud de su matrimonio.

1) Una vida de soltería que exalta a Cristo da testimonio de que la familia de Dios crece por regeneración a través de la fe no por la propagación a través de las relaciones sexuales. La familia de Dios crece por regeneración no por propagación, por fe, no por las relaciones sexuales. El asunto principal que tenemos es el crecimiento de esa familia. Así que si nunca se casan y si abrazan toda una vida de castidad sin hijos biológicos, y si reciben esto de la mano del Señor como un regalo y una muestra de misericordia, con contentamiento, y se pueden dedicar a los necesitados y a los solitarios, y si se gastan por el Evangelio sin autocompasión; ustedes, en su soltería femenina única, magnificarán a Cristo en maneras en que ninguna mujer casada puede hacerlo.

2) Una vida de soltería que exalta a Cristo da testimonio de que las relaciones en Cristo son más permanentes y más preciadas que las relaciones dentro de las familiares. Si una mujer soltera se rehusa a lamentarse y amargarse por la ausencia de una familia propia y se entrega a formar la familia de Dios en la iglesia, ella verá florecer su feminidad de maneras que nunca hubiera imaginado y debido a eso Cristo será honrado de manera única.

3) La vida de soltería que exalta a Cristo, de una mujer, da testimonio de la verdad de que el matrimonio es temporal y que su fin es abrir paso a la relación hacia la que apunta todo el tiempo, Cristo y la Iglesia—un cuadro que ya no será necesario cuando veamos cara a cara al Señor.

El matrimonio es algo hermoso y quiero dar testimonio público y agradecimiento por Noel. Ella ha sido un regalo para mí y juntos hemos trabajado para criar cinco hijos y diez nietos, y estamos aún, con lágrimas, trabajando. Como padres, nunca dejamos de ser padres; hemos aprendido, que nunca se detienen las lágrimas, nunca se detiene el gozo.

Sin embargo, ella y yo, ambos diríamos con profunda convicción: El matrimonio no es lo principal. Es momentáneo. De lo contrario Jesús no hubiera dicho: “En la resurrección ni se casarán ni serán dadas en casamiento, sino que serán como los ángeles que están en el cielo porque no morirán nunca más” (Mateo 22:30). Mi relación con Noel tiene unos cuantos años más, y entonces ella y yo experimentaremos aquello acerca de lo cual se trataba todo esto—en última instancia, estaremos con Él.

Mientras voy cerrando, les encomiendo esta verdad: El propósito por excelencia de Dios en la historia es exhibir la gloria del Hijo mediante Su muerte por Su Novia. Dios creó al hombre, varón y hembra, porque hay aspectos de la gloria de Cristo que no hubieran podido ser conocidos y exhibidos de ninguna otra manera que a través de la relación dinámica entre la feminidad y la masculinidad. Esas diferencias complementarias son fundamentales para la revelación del evento más importante en la historia.

Por lo tanto, la verdadera masculinidad y la verdadera feminidad—la verdadera feminidad—es un llamado distintivo para desplegar la gloria del Hijo de maneras que no sería exhibida si no existiera la feminidad . La feminidad de una mujer casada tiene maneras de magnificar a Cristo en que la feminidad de la mujer soltera no puede. La feminidad de la mujer soltera tiene maneras de magnificar a Cristo en que la feminidad de una mujer casada no puede. De manera que ya sea que estén casadas o permanezcan solteras, no se conformen con una teología débil. Está por debajo de su llamado. Dios es demasiado grande. Cristo es demasiado glorioso. La feminidad es muy estratégica. No la desperdicien—su feminidad, su verdadera feminidad fue hecha para la gloria de Cristo.

Padre, oro que trabajes un sentido profundo, profundo, grande, de por qué estas mujeres son mujeres. Que ellas no lo trivialicen, que no sea pequeño. Que sea grandioso y supremo en sus corazones en la medida que ellas buscan vivir sus matrimonios y sus solterías para la gloria de la gracia de Dios, expresada en el sacrificio de Su Hijo para comprar de Su Novia, y para su admiración y gozo eterno. Te lo pido en el nombre de Jesús, amén.

Nancy Leigh DeMoss: Amén. Si nunca te has hecho la pregunta, “¿Cuál es mi propósito único como mujer?”, John Piper te ha dado mucho en qué pensar. El ofreció este mensaje a 6000 mujeres que se reunieron durante la primera conferencia True Woman o Mujer Verdadera en Chicago, en el 2008.

Creo que cada una de nosotras como mujeres necesitamos hacernos estas preguntas y meditar en estas cosas que el doctor Piper expuso aquí. ¿Cuál es el propósito ultimo de tu vida y de tu feminidad?

Este es el tipo de mensajes que se necesitan desesperadamente hoy. Hay muchas mujeres confundidas, tristes, amargadas; mujeres que buscando la felicidad se han desviado del diseño de Dios para sus vidas como mujeres. Es por esto que me he sentido dirigida por Dios a hacer un movimiento que regrese a las mujeres al centro del corazón de Dios. Se trata del movimiento Mujer Verdadera.

Esta noche estaremos iniciando la primera conferencia de Mujer Verdadera dirigida a la mujer hispana. Se llevará a cabo en Santo Domingo, República Dominicana. Miles de mujeres se unirán para escuchar lo que Dios tiene que decir para este tiempo, para esta generación de mujeres.

Si no te inscribiste para participar, te invito a visitar AvivaNuestrosCorazones.com para que puedas ser parte del evento a través de la transmisión en vivo.

Te invitamos a orar que Dios nos bendiga en este fin de semana, que Su Espíritu se pasee entre nosotros, trayendo convicción, edificación, aliento y esperanza a tantas mujeres.

Y te pedimos, en la medida de lo posible, que te unas a nosotras en este esfuerzo, en esta misión de rescate. Puedes hacerlo con tus oraciones y también a través de tu apoyo financiero. Este ministerio se mueve por donaciones. Si Dios te dirige a apoyarnos financieramente, visita AvivaNuestrosCorazones.com y haz tu donación. Cada ofrenda nos ayuda a continuar alcanzando miles de mujeres alrededor del mundo con el mensaje de libertad, plenitud y abundancia en Cristo.

Si estás en los EE. UU., puedes llamar al 800-569-5959 y dar tu donación. Cuando llames, especifica que deseas que tu regalo se aplique al ministerio hispano. También puedes donar al visitar nuestra página.

Gracias por su apoyo en un tiempo como éste. Espero que muchas se conecten con nosotros a partir de esta noche. ¡Te esperamos!

Carmen: Mañana escucharemos de Betsy de Gómez y de cómo Dios produjo un avivamiento en su hogar. ¡No querrás perdértelo!

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de Las Américas a menos que se cite otra fuente.

Música: Eternamente exaltado, Diana Cardona, Gracia ℗ 2014 Diana Cardona

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de Las América a menos que se cite otra fuente.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

1/2 – Las personas más influyentes del mundo

Aviva Nuestros Corazones

Serie: El significado fundamental de la verdadera feminidad

1/2 – Las personas más influyentes del mundo

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/las-personas-mas-influyentes-del-mundo/

Carmen Espaillat: El pastor John Piper invita a las mujeres a pensar en grande.

Pastor John Piper: Oh, cómo oro que ustedes las mujeres dejen de tener pensamientos pequeños sobre el diseño de Dios para la feminidad. Tenemos una maldición en la naturaleza humana llamada trivialidad.

Carmen: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones en la voz de Patricia de Saladín.

Estamos anticipando nuestra primera conferencia de Mujer Verdadera en Santo Domingo que inicia mañana jueves. Dannah Gresh abrirá en la noche con una pre-conferencia dirigida a jóvenes y lideres de jóvenes. No querrás perderte esas sesiones. Te invito a visitar AvivaNuestrosCorazones.com para que te informes acerca de cómo puedes conectarte y ser parte de este maravilloso evento a celebrarse en Santo Domingo, República Dominicana.

¿Porqué no te reúnes con tu célula, con tu grupo de estudio o de oración y se edifican juntas durante estos tres días? Invita a un grupo de tus amigas y hermanas!

Aquí está Nancy.

Nancy Leigh DeMoss: Lo primero que un ingeniero hace antes de comenzar a edificar, es poner un fundamento. No importa cuán hermosa una estructura luzca por fuera. Si el fundamento no es sólido, esa edificación no se sostendrá.

Cuando Aviva Nuestros Corazones elaboró el Manifiesto de la Mujer Verdadera, ese fue el fundamento con el que pretendimos iniciar. Quisimos que lo que se plasmara en ese documento estuviera afirmado sobre la Verdad sólida. Y acudimos al pastor John Piper, no solo para que revisara el documento, sino también para que colocara un fundamento escritural de este movimiento que iniciamos en el 2008, con la primera conferencia de Mujer Verdadera. Esto es lo que estaremos escuchando hoy y mañana, para dar marco a nuestra conferencia de Mujer Verdadera a celebrarse a partir de mañana en la República Dominicana.

Escuchemos el mensaje del pastor John Piper, ofrecido en nuestra conferencia de Mujer Verdadera en Chicago, en el año 2008.

John Piper: Vamos a orar juntos.

Presérvame, oh Dios, porque en Ti me refugio. Yo dije al Señor, “Tú eres mi Señor; ningún bien tengo fuera de Ti. En cuanto a los santos que están en la tierra, ellos son los nobles en quienes está toda mi delicia. Se multiplicarán las aflicciones de aquellos que han corrido tras otro dios; no derramaré yo sus libaciones de sangre, ni sus nombres pronunciarán mis labios. El Señor es la porción de mi herencia y de mi copa; Tú sustentas mi suerte. Las cuerdas cayeron para mí en lugares agradables; en verdad mi herencia es hermosa para mí. Bendeciré al Señor que me aconseja, en verdad, en las noches mi corazón me instruye. Al Señor he puesto continuamente delante de mí, porque está a mi diestra, permaneceré firme. Por tanto mi corazón se alegra y mi alma se regocija; también mi carne morará segura, pues tú no abandonarás mi alma en el Seol, ni permitirás a tu Santo ver corrupción. Me dará a conocer la senda de la vida; en tu presencia hay plenitud de gozo; en tu diestra, deleites para siempre.” (Salmos 16:1-11).

Oro para que Tu Palabra corra y triunfe en estos días; que mi boca sea protegida del error y la necedad, y que solamente salga de ella lo que es bueno para la edificación, que ministre gracia a aquellos que escuchan.

Oro que Tú nos protejas del Diablo. Cómo te agradezco que Tú lo hayas desarmado; que Tú lo hayas colocado en vergüenza pública, triunfando sobre él en Jesucristo cuando cancelaste el registro de las deudas que había contra nosotros, con todas sus demandas legales, clavándolas en la cruz. ¡Qué libertad!

Haz en abundancia y mucho más allá de lo que cualquier mujer haya soñado.

Señor, no nos dejes tener pensamientos pequeños sobre lo que a Ti te agradaría hacer en Tu bondad soberana. Este será el tiempo en el que la opresión se irá. Así que ven, hazte Supremo sobre nosotros, por medio de Cristo oramos. Amén.

Mi objetivo en este mensaje es clarificar lo mejor que yo pueda a partir de las Escrituras el significado por excelencia de la verdadera feminidad. Antes de entrar en esto, quiero darle las gracias a Nancy Leigh DeMoss por confiarme este maravilloso privilegio. No lo doy por sentado. Esto es lo más increíble: que se me haya concedido el privilegio de dirigirme a las personas más influyentes en el mundo. Distingo entre autoridad e influencia. Una mujer en sus rodillas tiene más influencia en esta nación que mil hombres de negocios. Hay un poder masivo en este salón, así que yo no tomo a la ligera este momento y les pido que ustedes estén orando en silencio para que yo no eche este momento a perder.

Lo que yo voy a decir tiene la intención de construir una base, un fundamento, para el Manifiesto de la Mujer Verdadera, el cual se les dará a conocer a ustedes, creo, que el sábado. Lo he leído más de una vez y lo considero como un documento fiel, claro, veraz, sabio, realmente un documento magnífico; y qué maravilloso sería si cientos de miles de mujeres en América y alrededor del mundo firmaran de corazón este Manifiesto de la Mujer Verdadera.

Me gustaría comenzar con una importantísima premisa, les diré lo que es, se las explicaré un poco y les diré por qué es importante que ustedes la escuchen. La mencionaré parcialmente debido a que les ayudará a sentir emocionalmente algo de aquello en lo que quisiera que ustedes se convirtieran como resultado de esta conferencia—no solo pensar acerca de esto, sino sentir aquello que pretendo hacer y lo que creo que todos queremos aquí. Y en parte, porque creo que si entienden esta premisa, entenderán por qué ministro de la manera en que lo hago y por qué este mensaje sonará como va a sonar.

La premisa es esta:

Una teología débil produce mujeres débiles.

A mí no me gustan las mujeres débiles. No me casé con una. Y con Noel estamos tratando de criar a Talitha, que cumple 13 años el sábado, para que no sea una. Lo opuesto de una mujer débil no es una amazona impetuosa, agresiva, engreída, dominante, atrevida, controladora, arrogante, ruidosa, y prepotente.

Lo opuesto a una mujer débil es Marie Durant, una cristiana francesa de 14 años de edad. Cuando en el siglo XVII en Francia fue arrestada por ser protestante, puesta en prisión y a la que se le dijo “Puedes ser liberada si dices solamente una frase: ‘Yo abjuro.’” Ella escribió en la pared de su celda, “Resisto”, y permaneció allí 38 años hasta que murió haciendo exactamente eso. Esto es lo opuesto a una mujer débil.

Otro opuesto a una mujer débil es Gladys Staines quién en 1999, ¿recuerdas la historia? Después de servir durante tres décadas con su esposo Graham en la India a los leprosos, supo un día que a su esposo Graham y al pequeño Phillp (10) y a Timothy (6) los habían prendido en fuego, quemados vivos en la parte de atrás de su carro. Ella dijo a los periódicos, “Solamente tengo un mensaje para la gente de la India. No estoy amargada, ni tampoco estoy enojada. Quememos el odio y difundamos las llamas del amor de Cristo”.

Lo opuesto a una mujer débil es su hija, bien llamada, Ester. Cuando le preguntaron los reporteros, “¿Cómo te sientes por el asesinato de tu padre?” Ella dijo (tenía 13 años), “Alabo al Señor que pensó que mi padre era digno de morir por Él”.

Lo opuesto a una mujer débil son Krista y Vicki, que juntas, en mi iglesia, han sido sometidas a 65 cirugías por los denominados “defectos de nacimiento” provocados por el Síndrome de Apert y el Hipertelorismo. Y ellas escriben, “Te alabo porque asombrosa y maravillosamente he sido hecha; maravillosas son tus obras, y mi alma lo sabe muy bien (Salmo 139:14).” Krista dice, “A pesar de que mi vida ha sido difícil, yo sé que Dios me ama y me creó tal como soy. Él me ha enseñado a perseverar y confiar en Él más que cualquier otra cosa”.

Lo opuesto a una mujer débil es Joni Eareckson Tada, quien daría su brazo derecho para poder estar con ustedes. Cuarenta y un años en una silla de ruedas y ora, “Oh gracias, gracias por esta silla de ruedas. Al probar el Infierno en esta vida he sido llevada a pensar seriamente en lo que me aguarda en la vida venidera. Esta parálisis es la misericordia más grande que he recibido”.

Lo opuesto a una mujer débil es Suzie. Hace cuatro años perdió a su esposo de 59 años, un mes más tarde ella descubrió que tenía cáncer de seno y después su madre murió, y entonces ocurrió un milagro. Ella me escribió, “ Ahora entiendo que he estado clamando por la clase de ayuda equivocada. Ahora comprendo que mi peor sufrimiento es mi pecado—mi pecado de egoísmo y de autocompasión . Sé que con Su gracia, su compasión y Su ayuda misericordiosa mis pensamientos pueden ser reformados y mi vida conformada para ser más como Su Hijo”.

Una teología débil produce mujeres débiles. Esta es mi premisa al comenzar este mensaje.

Una teología débil no le da a una mujer un Dios lo suficientemente grande, lo suficientemente poderoso, lo suficientemente sabio, lo suficientemente bueno como para poder manejar las realidades de la vida de una manera tal que le permita magnificarlo a Él y a Su Hijo todo el tiempo. Él no es lo suficientemente grande.

La teología débil está plagada de centralidad en la mujer, de ensimismamiento, o como lo llamamos comúnmente, centralidad en el hombre.

La teología débil no tiene un fundamento de granito de la soberanía de Dios. No tiene la estructura de acero de un gran propósito centrado en Dios para toda la existencia humana, incluyendo lo peor de ella.

Así que vuelvo a mi punto principal, el significado por excelencia de la verdadera feminidad, y comienzo enunciando ese propósito, esa estructura sólida de acero que es el propósito por excelencia de Dios en todas las cosas. El propósito por excelencia de Dios para el universo y para toda la historia y para sus vidas, es exhibir la gloria de Cristo en su máxima expresión a través de su muerte, a través de la cual hace de un pueblo rebelde Su novia. Esa es la razón por la cual el universo existe: Para exhibir la gloria de la gracia de Dios en su máxima expresión mientras el Hijo de Dios muere para hacer de un pueblo rebelde Su novia.

Todo existe para que eso pueda ocurrir, y todo existe para resaltar eso y hacer algo grande de eso, especialmente tú. El propósito por excelencia de Dios al crear el mundo y permitir que se convirtiera en un mundo arruinado por el pecado, tal como lo está, es para que la grandeza de la gloria de Cristo pueda ser exhibida donde Él compró la novia rebelde a costa de Su vida.

Ahora esto está basado en varios textos. Déjenme darles un par de ellos:

Apocalipsis capítulo 13, versículo 8, dice así (Dios está hablando sobre escribir nombres en un libro, y aquellos que están en el libro no adoran a la bestia), Él dice, «Desde la fundación del mundo, en el libro de la vida del Cordero que fue inmolado”.

Así que los nombres están siendo escritos antes de la fundación del mundo en un libro y el nombre del libro es El Libro de la Vida del Cordero que fue inmolado. ¡Eso es asombroso! Antes de que algo existiera, sino Dios, Cristo fue crucificado en la mente de Dios por el pecado que no existía en ningún lugar del universo. Eso es increíble. Eso no es débil; y no produce mujeres débiles.Es impactante pensar que Dios estaba planeando la muerte y la masacre—esa es la palabra asesinado— la masacre de Su Hijo antes de que el universo fuera creado.

¿Por qué? Aquí está el otro texto. Este es Efesios 1:5-6, «Nos predestinó para adopción como hijos para sí, mediante Jesucristo, conforme al beneplácito de su voluntad. Para alabanza de la gloria de su gracia…” Y no hay nada del otro lado de ese diseño—como, “Esto es un medio para otra cosa…” No, no lo es. Cuando llegas a la alabanza de la gloria de la gracia de Dios, estás en casa. Esto es. Llegaste. No hay nada más allá de eso. Esto fue para lo cual el universo fue creado, para hacer, para ser esto. Dios lo estaba planeando de tal manera que la cúspide, el punto culminante, la expresión suprema de esa gracia sea la compra del Hijo, a costa de Su vida por de Su Esposa—tú y yo.

Escucha Efesios 5:25: «Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia [ahí está el paralelismo—maridos amen a sus esposas/ Cristo ama a la iglesia, Su esposa) y se dio a Sí mismo por ella, para santificarla, habiéndola purificado por el lavamiento del agua con la palabra”.

Así que poniendo esos tres textos juntos—Apocalipsis 13:8, Efesios 1:5-6, Efesios 5:25-27—llego a la conclusión: El propósito por excelencia de todas las cosas es la alabanza de la gloria de la gracia de Dios manifestada de manera suprema en el Calvario cuando el Hijo de Dios dio Su vida para comprar y purificar a Su pueblo, separándola de un pueblo de gente absolutamente inclinada al infierno y rebelde. Ese era la cúspide y fue por eso que Dios creó al mundo; y fue por eso que Él te creó a ti.

Ahora la pregunta es: ¿Qué significa todo esto para la verdadera feminidad? No es débil decir que Dios creó el universo y gobierna todas las cosas para magnificar Su propia gracia en la masacre de Su Hijo por un pueblo que no lo merecía, para que pueblo pudieran convertirse en Su Novia eternamente-feliz. No es débil. Eso es acero. Eso es granito. Hay un lugar en donde pararse o permanecer de pie cuando todo alrededor de tu alma se desploma.

Oh cómo amo a las mujeres de mi iglesia que se mantienen de pié cuando todo alrededor de sus almas se desploma. Oh, cómo la gracia y la gloria de Dios brilla a través de sus vidas. He estado allí 28 años. He caminado a través de muchos valles oscuros con ellas y he enterrado a muchos niños. No conduce a una feminidad débil, pero ciertamente conduce a la feminidad, esa teología, ese propósito por excelencia que tiene el mundo. Conduce a la verdadera feminidad. De hecho, conduce a una comprensión deslumbrante de la verdadera feminidad.

Lo que hemos visto hasta ahora en esos tres textos (y hay muchos otros que pudieran utilizarse para complementarlos), lo que hemos visto hasta ahora es esto: La masculinidad y la feminidad, tanto la masculinidad como la feminidad, están en el centro del propósito por excelencia de Dios. La masculinidad y la feminidad no son algo que se le ocurrió a Dios luego de la creación, no son una idea adicional o una ocurrencia tardía de la cruz. No son algo que se encuentra en la periferia del diseño mostrado cuando Cristo muere para magnificar la gracia de Dios. Están justo ahí en el centro del Calvario. Es asombroso. Oh, cómo oro que ustedes las mujeres dejen de tener pensamientos pequeños sobre el diseño de Dios para la feminidad.

Tenemos una maldición en la naturaleza humana llamada trivialidad. El gran problema con la televisión y las películas no son el sexo y la violencia, ¡es la banalidad! ¡Es el vivir cada día como si la televisión importara! ¡No tiene importancia para nada! Está hoy y mañana no está y luego viene la eternidad, y las cosas que no son visibles—esto sí importa. Quisiera ver 6,000 almas levantarse y adentrarse en el significado de lo que verdaderamente importa en el mundo. Puedes transformar cada momento que parece insignificante en un momento de masiva importancia y de gran significado si te dieras cuenta de que tu feminidad está aquí, siendo traída al mismo centro de los propósitos de Dios en este universo, que llega a su punto culminante cuando Cristo, el Esposo, compró a Su Esposa.

Nancy: Hemos estado escuchando un mensaje histórico en un evento histórico. El Dr. John Piper dio este mensaje de apertura durante la conferencia de Mujer Verdadera en el 2008, la conferencia que dio inicio al movimiento de Mujer Verdadera y que este fin de semana iniciamos en el continente Latino Americano, y entre las mujeres hispanas alrededor del mundo.

Yo estaba profundamente conmovida mientras estaba allí sentada en la primera fila escuchando este mensaje y escuchando al pastor Piper pintar tan poderosa ilustración de los propósitos asombrosos de Dios al crear al hombre y a la mujer para Su gloria.

Estoy segura de que ese fin de semana en Chicago dio inicio a un movimiento que volvió a las mujeres a servir a Dios y a servir a sus familias en medio de sus familias con energía renovada.

Así que estamos moviéndonos en fe al iniciar este movimiento en América Latina. En este momento solo quisiera pedir sus oraciones para que la presencia de Dios se derrame durante estos tres días de conferencia.

Por favor, ora que Dios esté conmigo y con los demás charlistas, que nos unja mientras predicamos Su Palabra. Ora por el equipo administrativo de ANC y el equipo encargado de la logística de la conferencia. Ora que Dios traiga mujeres hambrientas y necesitadas y rendidas. Y ora que Dios nos ayude a levantar fondos para continuar con esta encomienda que Él ha puesto en nuestras manos.

Y ahora quiero pedirle a mi amiga y hermana y colaboradora de Aviva Nuestros Corazones, a Maggie de Michelen, que ore por este evento, que ore por todas las personas que van a estar involucradas que ore para que el Espíritu nos visite.

Maggie de Michelen: No a nosotros oh Dios, no a nosotros sea la gloria. Tuyo es el honor y la majestad y nosotros las ovejas de tu prado venimos a ti en adoración y en petición, reconocemos que si Tú no estás por Tus hijos, en vano edificarán y nosotras queremos edificar, como mujeres sabias y verdaderas queremos ser edificadoras del Reino.

Mira que la primera conferencia para Lationamérica de mujer verdadera se celebrará pronto aquí en Santo Domingo, es un proyecto inmenso Señor, pero Tú eres más inmenso que los cielos y por eso confiadamente venimos a Ti, a pedirte que cada detalle, desde el mayor hasta el menor Tú lo guíes, a fin de que Tu gloria y memoria sean exaltadas, que Cristo sea magnificado con cada una de las exposiciones de tu Palabra.

Que cada mujer allí presente vea a Jesús, más hermoso, más majestuoso, más digno de ser servido, honrado y agradado porque de eso se trata todo aquí en esta tierra. Que a cada conferencista Tu santo Espíritu las unja y hablen palabras tuyas para que cada mujer abrace, ame y lata por tu diseño; el diseño de ser mujeres verdaderas conforme a tu corazón.

Que cada una de las que vendrán a Santo Domingo Tú las con Tu bien, oh Dios, sé Tú guía de ellas. Sé Tú también la retaguardia de cada uno de los viajes que se harán, en avión en automóvil, o cualquier medio Señor, pero pedimos que Tú lo dirijas con Tu mano todopoderosa.

Que cada sesión, tanto para nosotras la adultas como para las jovencitas, sea una herramienta que Tú uses para que la feminidad bíblica truene en Latinoamérica, y cada una sea estimulada a ser mujeres entendidas en estos tiempos que cada vez son más peligrosos y más anti-Dios.

Que Tu Ángel frene cualquier obstáculo con su espada y que toda asistente pueda tener su mente y su corazón en lo que allí se nos habrá de enseñar.

Nosotras pedimos todas estas cosas Señor porque esta es Tu obra y nosotras tenemos el privilegio de participar, ya sea oyendo, o enseñando o sirviendo o dando o apoyando económicamente esta magnífica obra que exaltará por los siglos de los siglos Tu glorioso Nombre.

Oh Señor, sabemos que Tú contestarás porque todas estas cosas son pedidas en Tu Nombre, para Tu gloria y para Tu Reino, en el dulce nombre de Jesús, Amén.

Carmen: ¿Cuál dirias tú que es la razón o el punto del matrimonio? Esa es una de las preguntas que John Piper contestará mañana cuando concluya el mensaje ofrecido en la conferencia True Woman ’08. Por favor, regresa a Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Bibla de Las Américas a menos que se cite otra fuente.

1Karl Olsson, Passion, New York: Harper and Row Publishers, 1963, 116-117.

2Christianity Today, January, 2004, 50.

Música: Fuente de la vida eterna, Diana Cardona, Gracia ℗ 2014 Diana Cardona

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de Las América a menos que se cite otra fuente.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

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