15/27 – Estén preparadas

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Proverbios 31: La mujer contra-cultura

15/27 – Estén preparadas

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Salvador Gómez: «El ministerio de la mujer en las Escrituras, está íntimamente ligado a la influencia que una mujer puede tener sobre otra. De hecho, encontramos en el libro de Tito, cómo las ancianas deben enseñar a las más jóvenes.

Este movimiento de discipulado va a funcionar en cuanto al papel de la mujer, si unas a otras se enseñan y si las mujeres que son esposas de pastores, las mujeres que son maestras en una congregación o que de alguna manera tienen estudios bíblicos y discipulados con otras, se exponen a este tipo de conferencias que el movimiento de Mujer Verdadera tiene, creemos que esto va a tener un efecto reproductor.

Exponencialmente, estas verdades se van a diseminar entre nuestras iglesias. Porque una conferencia donde asisten x cantidad de hermanas que se nutren de estas cosas y luego regresan a sus lugares de influencia, esto se va a multiplicar y nuestras iglesias van a ser grandemente ayudadas, si logramos que un gran número de mujeres de diferentes lugares puedan exponerse a estas verdades y luego ellas mismas reproducirlas en otras.

Es una realidad de la época la superficialidad en la que vivimos y en ese sentido queremos a veces las cosas aguadas, las cosas ya demasiado elaboradas y no estudiamos las Escrituras, no nos cimentamos en las doctrinas sólidas de la palabra de Dios que serán el fundamento para cualquier estilo de vida, y la mujer de hoy no escapa a esa influencia de nosotros querer las cosas rápidas, las cosas fáciles, las cosas superficiales.

Para conocer a Dios tenemos que profundizar. Para conocer lo que Dios nos ha enseñado en su palabra sobre Cristo, sobre el Espíritu, sobre la iglesia, sobre la familia, tenemos que profundizar en las escrituras y es ir contra la corriente. El cimentar nuestras vidas, anclar nuestras vidas a la Palabra de Dios y sus doctrinas.

La Conferencia Mujer Verdadera está diseñada para mujeres que tienen un corazón para alcanzar a otras mujeres con la verdad de la Palabra de Dios.

Así que si eres una maestra bíblica, si eres líder de un grupo pequeño, esposa de pastor, o simplemente una mujer que ama ayudar a otras mujeres, esta conferencia va a ser de mucho beneficio para ti.

Nancy estará en esta conferencia, Mujer Verdadera, junto a los maestros bíblicos, Crawford & Karen Loritts y Mary Kassian, Dannah Gresh y estarán compartiendo con las jóvenes.

Josh Davis, Jonathan & Sarah Jerez y Dámaris Carbaugh estarán dirigiéndonos en tiempos especiales de adoración.

Podrás obtener toda la información acerca de cómo registrarte, al visitar AvivaNuestrosCorazones.com.

Espero que puedas venir para buscar al Señor junto a nosotras, en la Conferencia, Mujer Verdadera, aquí en la República Dominicana.

“Estén preparadas”, más que un lema, es una necesidad, aquí está Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Nancy Leigh DeMoss: Podemos estar enfrentando en el mundo y probablemente estemos enfrentando ya, los días más difíciles que nuestras naciones hayan experimentado. ¿Estás pensando en cómo preparar a tus hijos para el sufrimiento?

Annamarie Sauter: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss.

A medida que cambian las estaciones del año, las mamás están pensando: “¿Tienen mis niños ropa suficiente para esta primavera y el verano?” Es un trabajo sorprendentemente difícil hacer que los niños vayan a las tiendas a probarse cosas o sacar y organizar las cajas guardadas en el ático con ropa de segunda mano. Pero cuando provees de esta manera, estás siguiendo un modelo bíblico.

Hoy Nancy explicará por qué una mujer sabia prepara su familia para lo que vendrá.

Nancy Leigh DeMoss: Sé que todas nosotras hemos sido retadas, en la medida en que hemos ido viendo este retrato de la mujer virtuosa, de esta excelente mujer que encontramos en Proverbios capítulo 31, y por momentos quizás nos hemos sentido convictas y retadas por todo lo que nos resta por hacer.

Pero espero que también te hayas sentido alentada y estés experimentando esperanza a medida que vemos la gracia que Dios nos da para convertirnos en la mujer que Él quiere que seamos. Así que no dejes que esto te abrume, ni llegues a casa y digas: «Yo voy a ser esta mujer aunque me mate!» Te va a matar si estás tratando de hacer todo esto por tu propio esfuerzo. Pero por la gracia de Dios y Cristo viviendo en nosotras, viviendo Su vida a través de nosotras, todas las que somos hijas de Dios un día seremos esta mujer.

Este es un retrato acabado. Pero nosotras somos un retrato en construcción. Pero Proverbios capítulo 31 es el cuadro acabado de cómo nos veremos. Así que hay esperanza, no importa dónde estés en ese proceso. Y recuerda que la madurez espiritual no es tanto dónde te encuentres sino la dirección hacia donde te diriges.

Sé que tienes el corazón para convertirte en ese tipo de mujer. Es por eso que estás aquí. Es por eso que estás escuchando estas sesiones, porque este es el corazón que deseas tener.

Hoy vamos a ver en Proverbios 31 el versículo 21. Leemos que esta mujer, esta virtuosa, excelente esposa, no tiene miedo de la nieve ya que su familia, toda su familia, está vestida de escarlata.

He aquí una mujer que planifica por adelantado, está preparada para que esas crisis no la encuentren desprevenida .

Ahora, hay una forma en que se puede abusar de esto y hay momentos en los que pudiéramos no estar preparadas para una crisis. Algunas cosas nos toman por sorpresa y vienen de repente y no hay forma de prepararse.

Pero te puedes ir preparando en tu corazón y en tu vida y en tu caminar con el Señor, para que cuando la crisis llegue, tengas la sabiduría y el entendimiento para saber lo que Dios quiere que tú hagas cuando te enfrentes a esa situación.

Por eso esta mujer—hablando aquí específicamente del clima frío— no entra en pánico, porque ella pensó por adelantado y ha preparado ropas para su familia. Habla de ropas escarlatas. Esta es una ilustración de un tinte usado para producir el color escarlata. Era un tinte muy costoso, por tanto era de buena calidad. Es costoso pero ella ha hecho la inversión. Recuerda que ella ha hecho estas ropas con sus propias manos.

Pero ella se ha preparado para que las necesidades de su familia estén cubiertas cuando llegue la crisis. Ella anticipó las necesidades de su familia. Esta es otra expresión práctica de una mujer que teme a Dios.

¿Ves? Tu relación con Dios afectará todas las áreas de tu vida incluyendo la forma en que planificas tus horarios, la forma en que haces planes con tu vida. Ahora, hablemos de lo obvio, de la manera que ella literalmente prepara su casa para satisfacer sus necesidades en la época de invierno o cuando hay nieve.

Haciendo esas preparaciones físicas, ella está reflejando en sus hijos y en su familia, el corazón de Dios. Él es Jehovah Jireh, el Dios que provee. Ella le está enseñando a su familia cómo es Dios cuando ella provee para ellos la ropa que van a necesitar para el clima frío.

Pero hay otro sentido en la aplicación de este pasaje y es que nos habla de las mujeres en la era de la gracia. Ella ha tomado la delantera en cuanto a la preparación de su familia, no solo la nieve del invierno en un sentido literal, sino que también los prepara para el juicio venidero y las crisis que lleguen antes de ese juicio. Ella ha pensado y planificado, ella oró y pidió al Señor acerca de cómo puede preparar a su familia para los días que tiene por delante.

Podemos estar enfrentando en el mundo—y probablemente estemos enfrentándolos ya— los días más difíciles que nuestras naciones hayan experimentado. ¿Estás pensando en cómo preparar a tus hijos para el sufrimiento?

Y quizás tú dices: «Eso no va a pasar aquí». El hecho es que necesitamos arrepentimiento y avivamiento en nuestras naciones porque esto seguramente va a pasar. Ahora bien, puede o que no sea durante tu vida o durante las vidas de tus hijos, pero tenemos que estar preparando a los que amamos a lo que está por venir.

¿Estás preparando a tus hijos para las dificultades y desafíos de los matrimonios, mirando al futuro y pensando cómo puedes prepararlos? ¿Estás preparándolos para saber cómo responder en tiempos de pérdida? Y los estás preparando, como ya he dicho hace un momento, para el juicio final y ver a Cristo cara a cara?

¿Estás orando y confiando en Dios que tus hijos en ese día se encontrarán vestidos con la sangre escarlata y la justicia de Jesucristo? Porque si no es así, entonces no estarán preparados para la eternidad y pasarán la eternidad bajo la ira y el justo juicio de Dios.

Así como oras como una madre por aquellos que amas, pídele al Señor: «¿Cómo puedo invertir en sus vidas de manera que ayude a prepararlos para lo que viene, que les ayude a prepararse para la eternidad?»

Ahora vemos aquí otras conversaciones acerca de la ropa del hogar de esa mujer. Y leímos acerca de eso ya. Pero ahora nos encontramos en el versículo 22 con la primera referencia, y realmente la única referencia en este capítulo, de la mujer que no hace nada por sí misma. Y en el contexto, podemos estar seguros de que su motivación es que ella pueda ser una bendición mayor para su familia y para los demás.

El versículo 22 nos dice: «Ella hace tapices para ella y su ropa es de lino fino y púrpura.» La NVI traduce que, «Ella hace tapices para su cama.» Esa primera frase en el versículo 22 no se refiere a su propia ropa. Se trata de los artículos que ella hace para su casa. Aquí se está refiriendo específicamente a un cubrecamas.
Mientras este pasaje se desarrolla, vemos como ella ha estado cuidando de los aspectos básicos de alimento y ropa para su familia, y ahora se vuelve a adornar su casa y luego a su propia ropa. Este es el orden de prioridades que se desarrolla en este pasaje.

Su relación con su marido, por supuesto, es más primordial que con sus hijos. Ella cumplió con las necesidades de alimento y ropa para su familia. Luego ella piensa en el ambiente de su casa, en decorar su casa.

La palabra tapiz o revestimiento habla de muebles para el hogar. Pueden ser diferentes tipos de muebles para el hogar— alfombras o mantas, la tapicería, colchas, almohadas, frazadas, cortinas, tapices, manteles, manteles individuales, servilletas, toallas, sábanas. Todo este tipo de cosas que esta mujer hace por su cuenta, es con el deseo de hacer de su hogar un lugar hermoso y un refugio donde su familia se nutre de bendiciones y cuidados.

Y de nuevo, no hay que irse a los extremos ni lo hacemos para que nuestra casa sea admirada por todo el que nos rodea, sino para que nuestra casa tenga un clima propicio que sirva de crecimiento espiritual y de aliento en la vida de los demás.

Entonces vemos esta primera y única referencia a su propia ropa. Su ropa es de lino fino y púrpura. Creo que si tú tomas este verso en el contexto de todo el capítulo, se hace evidente que su ropa no es su prioridad número uno, pero es una prioridad.

Ahora, el tipo de ropa que ella tiene, de lino fino y púrpura, demuestra que esta mujer en particular es de una familia “acomodada”. La tela es hecha de lino. Ella usa un tejido de alta calidad. Y luego la púrpura, como hemos dicho, es algo que era raro. Era un colorante costoso que en realidad se extraía de los mariscos en cantidades muy pequeñas. Así que, el hacer prendas de vestir de color escarlata o púrpura era algo que era hecho para la realeza.

Por supuesto, sabemos que Proverbios 31 son las palabras de un rey que nos está enseñando lo que su madre le enseñó al buscar una novia que sería una reina. Así que no hay nada de malo en tener ropa bonita, ropa de buena calidad, si Dios te la ha dado y lo hizo posible y si eso es lo que va de acuerdo con la posición y el lugar en la vida donde Dios te ha colocado. Esas cosas no son pecaminosas.

¿Qué es pecado?, es decir, «Tenemos que tener ropa cara», o buscar ropa cara para que sea lo que nos haga atractivas. El diseño de ropa más caro puesto en el cuerpo de una mujer que no tiene un corazón para Dios, no puede hacerla hermosa, no verdaderamente hermosa.

Annamarie Sauter : Nancy Leigh DeMoss ha dado algunos consejos útiles, bíblicos a la hora de mirar los armarios de nuestros hijos y los de nosotras mismas, y pensar en lo que vamos a necesitar este verano o durante el invierno. Ella estará de regreso con la segunda mitad del programa de hoy.

Nancy acaba de hablar sobre el concepto de la verdadera belleza. Esta belleza no se proyecta por la ropa, sino por cualidades internas. Todo el tiempo somos bombardeadas con mensajes sobre la belleza y todas debemos crecer en esto de la verdadera belleza.

Con los cambios de estaciones las madres deben empezar a pensar sobre las necesidades de su familia en cuanto a ropa, y esto puede ser un reto. Cuando vas a las tiendas es tan difícil encontrar ropa adecuada. Escuchemos a Nancy quien nos ayudará a pensar un poco sobre la modestia al vestir, mientras continuamos con la serie La mujer contra- cultura .

Nancy: ¿Sabías que la ropa que usas habla? La manera como nos vestimos dice muchas cosas que quizás nuestras mismas palabras no expresan. ¿Alguna vez has pensado qué es lo que le estás comunicando a otros —a tu esposo, a tus hijos, a tus hermanos en la iglesia, a aquellos que no conocen a Cristo? ¿Te has detenido a pensar cuál es el mensaje que estás enviando por la forma en que te vistes?

Hemos estado viendo a la mujer virtuosa, la mujer excelente de Proverbios 31. Hemos llegado al versículo 22, el único versículo que menciona algo sobre su ropa. Ahora, hay otros versículos que mencionan la ropa. Estos hacen referencia a las piezas de vestir que ella confeccionaba para su familia. Pero en el versículo 22, solo nos dicen esto: “Su ropa es de lino fino y de púrpura”.

No se nos ofrecen muchos detalles de la forma en la que ella se viste. Pero al colocar este versículo junto con otros versículos de la Palabra de Dios, sabemos que la forma en que vestimos comunica mucho de lo que hay en nuestro corazón. Quizás no te hayas percatado de ello y quizás te has estado vistiendo de formas que comunican algunas cosas sobre tu corazón que no son ciertas. Debes asegurarte de tener un corazón recto y de que la forma en que vistes refleja ese corazón recto y virtuoso.

De nuevo, y debo recalcar esto a través de toda esta serie de Proverbios 31: Todo empieza en el corazón. Siempre hemos de empezar por los asuntos internos. Lo más importante de esta mujer es que ella es reverente a Dios , ella ama a Dios y a los demás y ella tiene un corazón de sierva.

Pero su corazón se expresa externamente de diversas maneras, en la forma en que ella trabaja y en la forma en que ella usa su tiempo y cómo ella habla; llegaremos a ese versículo más adelante y en este versículo vemos cómo se expresa en la forma como ella se viste. Todo esto es un reflejo de su corazón.

Ahora, esta mujer, tal y como mencionamos en la sesión anterior, se viste de acuerdo a la etapa de la vida en la que está. Se viste de manera apropiada. Ella es una reina. Un viejo autor y comentarista de este libro de Proverbios, se refiere a este asunto de la ropa diciendo que podemos pecar al ponerle demasiada atención a este asunto del vestido, pero que también podemos errar al ponerle muy poca atención. De nuevo, el enemigo tratará de colocarnos en un extremo o en el otro.

El hecho de que estemos adornadas en nuestro interior con gracias espirituales, con un corazón para Dios, no implica que lo externo tenga poca importancia. De hecho, mientras más nos acercamos al corazón de Dios, más se reflejará esto externamente de diversas maneras.

El autor Charles Bridges, quien escribió sobre este libro de Proverbios dice que:

“La apariencia exterior de la esposa debe continuar siendo igual o mas agradable para el esposo que cuando su corazón fue atraído a ella inicialmente.”*

Ese es un buen consejo para aquellas de ustedes que están casadas. Cuando ustedes estaban en la etapa de noviazgo o de cortejo con sus esposos de seguro ustedes pensaban en la ropa que se pondrían. Y muy probablemente se vestían de forma que él consideraba atractiva. Este viejo autor dice que tu apariencia debe ser tan agradable o más que cuando él se enamoró de ti.

Así que al pensar en la ropa como una mujer casada, es muy importante que te preguntes, pidiéndole al Señor, y preguntándole a tu marido lo que es atractivo para él. ¿Qué le agrada? Una mujer imprudente, necia o egocéntrica dice: «Voy a vestirme de la manera que yo quiera, sin importar lo que piense mi marido”.
Tu cuerpo no es tuyo. Tú no te perteneces. Ustedes son uno. Ustedes se pertenecen uno al otro. Y el corazón del amor, el corazón de la devoción, el corazón generoso, dice, «¿Qué sería atractivo para él? ¿Qué sería agradable para él? »

Como esposa es muy importante que en todos los sentidos, busques agradar a tu marido. Y una de esas formas es la manera en que te vistes. Como he dicho en programas anteriores sobre otros asuntos, si no atiendes a este asunto, hay mujeres que estarían encantadas de vestir de manera que agradable para tu marido. Tú puedes trabajar para crear un entorno agradable para tu marido, para ti y para tu casa, de nuevo para la gloria de Dios.

Ahora, déjenme decir que esto no solo es cierto para las mujeres casadas, sino para todas nosotras como mujeres; nuestra ropa es un reflejo de nuestro carácter. Queremos vestir de una manera que revele de lo que estamos vestidas internamente. Vamos a ver, cuando lleguemos al versículo 25 que esta mujer tiene el vestido de la fuerza y del honor o la dignidad. Hay formas en que hemos de vestir nuestro interior y los asuntos del corazón. Pero queremos que se refleje en nuestra forma de vestir externamente.

Ahora, quizás no tengas, y quizás esta mujer no tenga, un armario lleno de ropa. Pero sí sabemos que lo que ella tiene es de buena calidad y refleja la belleza y la excelencia de Dios y la belleza y la excelencia de su corazón y su carácter.

Porque lo que hemos leído acerca de esta mujer en todo el capítulo, sabemos y podemos asumir con seguridad, que ella ha invertido tiempo y esfuerzo, no en hacer de la ropa su primera prioridad, sino en convertirlo en una prioridad que pueda reflejar a los demás la belleza y la excelencia de Dios y su corazón para su familia también.

Asumimos que ella se encarga de su ropa. Podemos suponer que es limpia y que está limpia, porque esa forma es consistente con todo lo que esta mujer es a lo largo de todo el capítulo. Creo que el texto nos permitirá decir que ella se preocupa por los detalles. Pero ella no está obsesionada con los detalles que son menos importantes que otros detalles. Algunos son más importantes para ella que otros.

Una vez más, Dios tiene que mostrarnos la manera de conseguir este equilibrio. Ahí es donde es tan importante caminar en el Espíritu y no dejar que otra persona te diga: «Esto es lo que eso significa para ti». Pídele al Señor que te muestre cómo caminar en equilibrio y cómo ser sensible en esta etapa de tu vida a lo que es agradable para él.

La forma en que te vistes envía un mensaje. Refleja tu propio carácter. Cuando veo a algunas de las jóvenes de hoy pienso, «No te das cuenta de lo maravilloso que es ser mujer? ¿No sabes que Dios te hizo para ser hermosa, hermosa a sus ojos, hermosa de corazón?»

La forma en que te vistes se refleja en los demás. En este pasaje, Proverbios 31, vemos que todo lo que esta mujer hace se refleja en su marido. Vamos a ver que él es conocido en las puertas. Él tiene una reputación. Todo en esta mujer ha ayudado a mejorar la reputación de su marido, en lugar de ir en detrimento de ella. Eso incluye su ropa.

La forma en que te vistes se refleja en tu esposo, se refleja en tus hijos. Y lo más importante, se refleja en tu Dios. Debemos preguntarle al Señor que es lo que le agrada. Esta mujer no quiere avergonzar a su marido. Ella no quiere influir de manera negativa sobre él, ni quiere llamar atención excesiva a sobre sí misma. Es solo a medida que caminamos en el Espíritu y somos sensibles a la obra de Dios en nuestros corazones que sabemos donde esta la línea para nosotras.

Según vamos a la Escritura, vemos que en el Nuevo Testamento hay algunas normas claras, de hecho, tanto en Antiguo como en el Nuevo Testamento hay normas de que nuestra ropa debe ser diferente de la de los hombres, que debería haber una distinción entre la ropa de las mujeres y la ropa de los hombres. Cuando estoy hablando de esto, estoy hablando incluso de cortes de pelo, así, que queremos vestirnos de una manera que sea claramente femenina.

Una vez más, no puedo decirte exactamente lo que esto significa en esta cultura o donde tú vives o con tu estilo de vida, pero puedo decirles que le pidan al Señor que les muestre cómo vestirse de manera femenina. Dios te hizo mujer. Disfrútalo.
Primera de Timoteo y Tito nos dicen que debemos aplicar las normas de la modestia, de la sobriedad, de lo que es apropiado, lo que es sensato, dentro de la moderación y la discreción.

Así que cuando mires en tu armario, pregúntate a ti misma (y si estás casada pídele a tu marido que te ayude a buscar en tu armario), «Señor, ¿qué mensaje estoy enviando a través de la ropa que me pongo? ¿Estoy vistiendo de una manera que trata de dar gloria y atención a tu nombre o estoy vistiendo de una manera que busca llamar la atención sobre mí misma? ¿Voy a los extremos, o me visto de manera sobria, correcta, sensible como dice el Nuevo Testamento? »
Este no es el aspecto más importante de la mujer virtuosa, pero tiene mucha importancia.

Annamarie: Nancy Leigh DeMoss ha estado discutiendo un tema que nos afecta a cada una de nosotras como mujeres.

¿Qué dice mi ropa sobre el estado de mi corazón? ¿Te has hecho esa pregunta? ¿Alguna vez te hiciste esa pregunta mientras mirabas tu armario?

Nuestro ministerio tiene recursos y literatura que te ayudarán a entender un poco mejor la modestia en el vestir. Puedes obtener más información al visitar AvivaNuestrosCorazones.com.

Ya sea que estés casada o soltera, puedes ser un complemento para los hombres a tu alrededor. No me refiero solo a dar elogios. Estoy hablando acerca de ser un complemento. Descubre cómo, cuando Nancy retome La mujer contra-cultura . Ahora estamos con ella para orar.

Nancy Leigh DeMoss : Padre, más que nada queremos ser mujeres que se visten con sabiduría, pureza y humildad. Queremos adornar Tu evangelio, en la forma que nos conducimos y en la forma en que nuestros corazones se expresen. Pero también reconocemos lo que nuestra vestimenta también comunica.

Oro para que nos muestres por el poder de Tu Espíritu Santo cómo vestirnos, que nos des sabiduría en cómo Tu palabra puede aplicarse a nuestras vidas. Muéstranos cómo vestirnos de una manera que sea femenina modesta y apropiada. Y que nuestra motivación siempre sea traerte gloria a Ti para que el mundo pueda vernos y señalarte y decir: «Quiero conocer al Dios, al Señor y salvador al que ella le sirve.» Oro esto en el nombre de Jesús, amén.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escritura fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se cite otra fuente.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

2/62 – El reino de Dios en cuarenta días 

Iglesia Bautista Internacional

Serie: Hasta los confines de la tierra

2/62 – El reino de Dios en cuarenta días

Miguel Núñez

 

 

Miguel Núñez

Es miembro del concilio de Coalición por el Evangelio. Es el pastor de predicación y visión de la Iglesia Bautista Internacional, y presidente de Ministerios Integridad y Sabiduría. El Dr. Núñez y su ministerio es responsable de las conferencias Por Su Causa, que procuran atraer a los latinoamericanos a las verdades del cristianismo histórico. Puede encontrarlo en Twitter.

Una producción de Ministerios Integridad & Sabiduría

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14/27 – El corazón de la compasión

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Proverbios 31: La mujer contra-cultura

14/27 – El corazón de la compasión

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Carmen Espaillat: Aquí está Nancy Leigh DeMoss.

Nancy Leigh DeMoss: Dios tiene un corazón para los pobres y los necesitados, y si yo tengo el corazón de Dios, tendré también un corazón para los pobres y los necesitados.

Carmen: Estás escuchando el programa Aviva Nuestros Corazones, con Nancy Leigh DeMoss, en la voz de Patricia de Saladín. Si una mujer se pasa todo el tiempo trabajando como voluntaria en un refugio de desamparados, ¿eso es bueno, no? Bueno, quizás sí, y quizás no.

Como Nancy explicará hoy, todos hemos recibido un mandato de ayudar a las personas que están pasando por algún sufrimiento y tenemos que sopesar ese mandato en relación a otras prioridades importantes también. Encontremos este balance mientras Nancy continúa en esta serie de Proverbios 31. La hemos titulado “ La mujer contra cultura .”

Nancy: Ahora llegamos al versículo 19 y ya hablamos sobre este cuando comentamos sobre la mujer que trabajaba con sus manos. Déjenme leerlo de nuevo “Extiende sus manos a la rueca, y sus manos toman el huso.”

Algunas de nosotras, si no lo investigamos primero, quizás ni sabemos lo que es una rueca y un huso ya que no usamos estas cosas hoy en día.

Estamos hablando de una cultura que data de antes de la rueca. Algunas de nosotras posiblemente ni siquiera sepamos lo que es una rueca. Algunas no sabemos ni siquiera lo que es una máquina de coser. Lo que sí conocemos es las tiendas por departamentos…

Lo que hemos visto es que esta es una mujer que desarrolla las habilidades que sean necesarias para llenar las necesidades de su familia, no solo para enriquecimiento personal, sino que ella desarrolla estas habilidades para llenar las necesidades de su familia. Cualesquiera que sean las necesidades de tu familia en esta etapa de tu vida, pídele a Dios que te ayude a desarrollar las habilidades que necesites para proveer para esas necesidades.

Como les mencioné antes, algunas de ustedes las más jóvenes que no tuvieron un modelo a seguir, no aprendieron algunas de las habilidades que eran necesarias… De hecho, aquí hay una mujer mayor que me dijo recientemente, mejor dicho, su esposo fue el que me dijo, que cuando se ellos casaron ella no tenía ni idea de cómo cocinar, pero ella aprendió. Estuve en su hogar para cenar y ella me contó todo esto y hoy ella es una gran cocinera.

Obviamente ella desarrolló algunas habilidades para poder satisfacer las necesidades de su esposo y de sus hijos. Y ahora años más tarde llego yo, una huésped hambrienta, y ella me invita a su casa, me muestra su amable hospitalidad y ministra a mis necesidades, a mí, alguien que no era parte de su familia, y eso fue posible porque ella desarrolló esas habilidades prácticas.

Si tú no sabes o aún no has aprendido, pídele a Dios que te dirija hacia una mujer que pueda enseñarte a desarrollar estas habilidades. Gracias a Dios, hoy tenemos el Internet. Existen clases. Hay tantas maneras disponibles para que las mujeres aprendan a desarrollar habilidades prácticas de domesticidad.

Ahora llegamos al versículo 20, un versículo precioso que nos muestra, como tantos otros de este capítulo, el corazón del Señor Jesús. Hemos mencionado antes, que estamos viendo aquí un retrato de Cristo y en ningún otro lado se ve esto mejor que en el versículo 20 de Proverbios, capítulo 31.

“Extiende su mano al pobre,” dicen las Escrituras, “y alarga sus manos al necesitado.” He aquí una mujer, y esto lo estamos viendo a través de todo este pasaje, que no retiene nada de manera interesada. Ella es una dadora.

Ella tiene sus prioridades en orden. Este es el versículo 20, no es el principio del pasaje. Sus manos fueron usadas primero para ministrar las necesidades de su familia. Pero el pasaje continúa trayendo a la luz esta verdad, ella es una mujer que tiene prioridades.

Ella no ministra las necesidades de los demás antes de ministrar las de su propia familia, pero una vez ha ministrado estas necesidades familiares, a su tiempo, en la etapa adecuada, a medida que Dios provee oportunidades, ella va más allá del círculo de su familia y extiende su mano. Ella extiende sus manos al pobre. Ella extiende sus manos a los necesitados.

Ahora, al ella extender sus manos al pobre y a los necesitados, ella hace buenas obras. Ella hace obras para aquellos que lo necesitan, hacia aquellos que necesitan gracia. Quiero recordarles que, de acuerdo al Nuevo Testamento —y esto es algo que podemos ver a través de toda la Palabra de Dios— que no somos salvos por nuestras buenas obras. Nuestras buenas obras no nos ganan la salvación.

Nunca podremos llegar a hacer suficientes buenas obras y equilibrar la balanza cuando se trata de pecados cometidos en contra de un Dios santo. Así que no importa cuán buena seas, a cuántas personas estés ayudando, cuánto trabajo de voluntaria hagas, nada de eso te garantizará un lugar en el cielo.

Nunca podrás ganarte el favor de Dios, no importa cuan buena seas, y hay personas alrededor de todo el mundo, incluyendo varias religiones y personas que se catalogan de cristianos, que piensan que irán al cielo porque han pasado una vida entera haciendo buenas obras.

Independientemente de cuánto hayas extendido tu mano a los desamparados, si no tienes una relación personal con Jesucristo y no estás confiando en lo que Él hizo en la cruz para tu salvación —tu única esperanza de salvación— podrás vivir una vida entera de buenas obras y aún así pasar una eternidad en el infierno.

Quizás tú dirás, “el lenguaje que usas es fuerte.” Bueno, las Escrituras hablan de esto en Mateo capítulo 7, hablan sobre aquellos que llegarán al final de sus vidas y dirán, “Señor, me debes dejar entrar al cielo. He hecho todas estas buenas obras.” Y Dios les dirá a ellos, a algunos de ellos: “Jamás os conocí; APARTAOS DE MÍ, LOS QUE PRACTICAIS LA INIQUIDAD” (versículo 23).

Y es que, si no tenemos una relación salvífica con Jesucristo, entonces todas nuestras “buenas obras” serán en realidad un abominación para Dios. Son realmente vistas como malas obras si provienen de un corazón o de unas manos que no han sido redimidas y hechas justas por la sangre salvadora de Jesucristo.

Pudiera estar ahora mismo hablándole a mujeres que estan llenas de buenas obras. Has vivido tu vida para hacer buenas obras, pero quizás Dios te ha hablado al corazón en esta sesión. Te has dado cuenta de que nunca has nacido de nuevo. Nunca has sido justificada a través de la fe en Jesucristo, reconociendo que son Sus buenas obras y no las nuestras, las que te justifican.

Si ese es el caso, quisiera invitarte ahora mismo a unirte a mi en oración. Y voy a hacer una oración para darte la oportunidad de expresar tu deseo de confiar en Cristo y en Su obra perfecta para salvarte. Inclinemos nuestras cabezas y si esto expresa el deseo de tu corazón, ¿la harías tu propia oración para el Señor?

Oh Padre, sé que no puedo salvarme a mí misma y que todas mis buenas obras nunca me ganarán un lugar en el cielo o una correcta relación contigo. Confieso que he pecado contra Ti y que a pesar de todas mis buenas obras mi corazón no ha estado inclinado hacia Ti sino contra Ti. Soy una pecadora separada de Ti.

Gracias por enviar a Jesucristo a esta tierra. Reconozco que Él es el único que ha podido vivir una vida sin pecado. A través de Su vida sin pecado y de Su muerte en la cruz por los pecadores, reconozco que Él ha hecho provisión para mi, Él ha hecho provisión para yo ser salva, para yo poder ser reconciliada contigo.

Ahora mismo, por fe, dejo de confiar en mis propias buenas obras y en su lugar confío en la justicia de Cristo. Por favor Señor ven a mi vida, Señor Jesús, sálvame de mi pecado y después dame la gracia para hacer las buenas obras para las que tú me has salvado, no por las que tú me has salvado.

Si acabas de hacer esta oración conmigo y si esta oración vino de tu corazón, podrás tener la seguridad que da la Palabra de Dios de que Él te ha salvado y que ahora estás en buenos términos con Dios. Has sido reconciliada con Dios, no por nada bueno que hicieras, sino por Su justicia a tu favor. Ahora cuando Dios te mira, te ve cubierta con la justicia de Cristo, y ahora serás libre, y tendrás la habilidad de hacer las buenas obras para las cuales Él te ha salvado.

Gracias Señor, por una salvación tan grande. Te pido que nosotras, las que hemos experimentado esta salvación, podamos agradecerte a Ti por las buenas obras que hacemos. Te oro esto en el Nombre de Jesús. Amén.

Carmen: Si acabas de orar con Nancy Leigh DeMoss, ¿estarías dispuesta a dar un próximo paso y contactarnos para que podamos apoyarte en tu nuevo caminar de fe? Entra a nuestra página, AvivaNuestrosCorazones.com y tenemos a tu disposición allí una serie de recursos que te ayudarán en tu caminar. También te animamos a escribirnos para dejarnos saber cómo estos mensajes te han inspirado en tu rol de mujer.

Has estado escuchando que las buenas obras que las mujeres hacen, deben ser balanceadas con sus responsabilidades en el hogar. Definitivamente esto no significa que ella debe ignorar las necesidades que hay fuera de su casa. Nancy nos lleva al Nuevo Testamento para ver un ejemplo de una mujer que se dio a sí misma de manera generosa. Continuemos con esta serie La mujer contra-cultura .

Nancy: Uno de mis personajes favoritos en el Nuevo Testamento es una mujer a la que solo se le ha dedicado un párrafo. No sabemos mucho de ella, pero lo que sí sabemos es de mucha inspiración y de un gran reto para mi vida como mujer de Dios.

Su nombre es Tabita, o Dorcas, cuando su nombre es traducido, como nos dice el libro de Hechos capítulo 9. Ella vivía en un pueblo llamado Jope, si quieres busca en tu Biblia en el libro de los Hechos en el capítulo 9, empezando en el versículo 36.

Se nos dice que ella era una discípula. Ella era una seguidora de Cristo y se llamaba Tabita o Dorcas, y esta es la frase que describe a esta mujer: “Ella era rica en obras buenas y de caridad, que hacía continuamente.” (v. 36). Eso es casi todo lo que se nos dice de ella.

Ella era una discípula, era una mujer. No sabemos si ella estaba casada o si era soltera. Quizás era viuda. No sabemos, pero sí sabemos que amaba a Cristo y que expresaba su amor hacia Él haciendo el bien y ayudando a los necesitados. Tenía la reputación de hacer estas cosas. Por esto era que ella era conocida.

En el versículo 37 nos dice que “sucedió que en aquellos días ella se enfermó y murió; y lavado su cuerpo, lo pusieron en un aposento alto. Como Lida estaba cerca de Jope, los discípulos, al oír que Pedro estaba allí, le enviaron dos hombres rogándole: No tardes en venir a nosotros” (37-38).

Ahora, esto no significa que ellos llamaban a Pedro cada vez que alguien moría, pero cuando esta mujer murió, ella realmente hizo falta. Aun hasta los hombres fueron enviados a Pedro. Los discípulos supieron que Pedro estaba allí y le enviaron dos hombres para decirle ¡por favor, ven pronto!

Al parecer la vida de muchos había sido afectada debido a la pérdida de esta mujer. ¡Qué reputación! Ella no era un apóstol. Ella no era un predicador. Ella no era un pastor. Dios ha llamado a los hombres a tener estos roles dentro del cuerpo de Cristo.

Ella no era la cabeza de un hogar. El caso es que no sabemos mucho de ella, excepto que era una mujer que siempre estaba haciendo buenas obras y ayudando al necesitado. Cuando esta mujer murió, fue echada de menos. Las personas se vieron afectadas.

¿Cómo serán afectadas las personas cuando tú mueras? ¿Habrá un sentido de crisis porque has venido ayudando a tantas personas y haciendo tanto bien? ¿Te echaran de menos por ser tan compasiva y misericordiosa?

Bueno, Pedro se fue con estos hombres —el versículo 39 del capítulo 9 del libro de los Hechos dice: “Cuando llegó lo llevaron al aposento alto” y ahora escucha esta descripción: “y todas las viudas lo rodearon llorando.” Al parecer, uno de los ministerios de Tabita era el de cuidar a las viudas.

No sabemos que esto era todo lo que ella hacía. Ella también ayudaba a los pobres. Ella hacia el bien. Si tenía familia, sabemos que le hacía bien a ellos también, pero alrededor de Pedro vemos a estas viudas. Estaban “llorando, mostrando todas las túnicas y las ropas que Dorcas había confeccionado para ellas cuando aún vivía.” (versículo 39).

Estaban realmente afectadas. Aparentemente ella no solo había hecho estas obras de caridad. Seguramente tenía un corazón misericordioso ya que ellas estaban aparentemente muy conectadas a ella.

No era solo la ropa lo que extrañarían. Era a la mujer detrás de la ropa, porque vemos que con estas obras de misericordia venía una relación. Había un corazón, había compasión, había ternura; y no creo que estoy leyendo el texto para afirmar esto.

El texto continúa diciendo que, “Pedro, haciendo salir a todos, se arrodilló y oró, y volviéndose al cadáver, dijo: Tabita, levántate. Y ella” —solo en la Biblia pudo esto suceder, y es cierto porque está en la Biblia— “ella abrió los ojos, al ver a Pedro se incorporó. Y él le dio la mano y la levantó; y llamando a los santos y a las viudas, la presentó viva. Y esto se supo en todo Jope, y muchos creyeron en el Señor.” (versículos 40-42).

Por su vida, por su muerte y por su resurrección, Dios usó a esta mujer como su instrumento para traer a muchos a la fe en Cristo. Es cuando nosotras como mujeres vivimos una vida de compasión una vida de generosidad y misericordia hacia aquellos que están en necesidad, que hacemos el Evangelio creíble.

Una cosa es tener predicadores y escritores y presentadores de radio hablando sobre el Evangelio. Pero una cosa muy diferente es tener una mujer en la comunidad que vive el Evangelio, que lo hace visible, que lo hace tangible, que lo hace creíble por sus actos de misericordia y compasión, unido a un corazón misericordioso y compasivo.

En la medida en que hemos estado leyendo y estudiando Proverbios capitulo 31, hemos hablado sobre esta mujer virtuosa, excelente, y vemos en el versículo 20 que “ella extiende su mano al pobre y alarga su mano al necesitado.” Ella es una mujer que practica la misericordia y la compasión.

1 Timoteo, capítulo 5, en los versos 9 y 10, nos dice que cuando una mujer enviuda, siendo mayor, si desea ser cuidada por la iglesia, y es la responsabilidad de la iglesia cuidarla… Si ella desea conectarse y servir dentro de la vida de la iglesia (lo que creo que es el contexto inmediato de 1ra de Timoteo 5), es que si ella desea ser colocada en esa lista de viudas piadosas, hay algunas cosas que deberán haberse dado en su vida antes de haber enviudado.

Ella necesitará haber sido fiel a su esposo y deberá haber sido conocida por sus buenas obras. Si deseas calificar para ser una mujer mayor piadosa, una de las cosas que deben ser ciertas en tu vida es que seas conocida por hacer buenas obras; y luego nos especifica cuáles deberían ser estas buenas obras: “si ha criado hijos, si ha mostrado hospitalidad a extraños, si ha lavado los pies de los santos, si ha ayudado a los afligidos, y si se ha consagrado a toda buena obra.” (versículo 10). Estas son maneras inconfundiblemente femeninas en que podemos hacer el Evangelio creíble.

1 Timoteo capítulo 2, versículos 9 y 10, justamente tres capítulos antes, nos dice que como mujeres debemos adornarnos; y nuestro adorno primordial no debe ser la apariencia externa, sino un corazón que produzca buenas obras. Debemos adornarnos, vestirnos con buenas obras, y cuando lo hagamos así, ¿sabes lo que hacemos? Demostramos la belleza del Evangelio.

Cuando nos adornamos con buenas obras, adornamos el Evangelio por nuestras buenas obras. Aquí estamos viendo una mujer que es un retrato de generosidad, al dar (dar dinero, comida, ropa, cosas). Luego la vemos extender sus manos para darse a ella misma, dar de su tiempo en actividades que requieren de sus dos manos —actividades como cuidar de enfermos, cargar un bebé cuando su mamá tiene sus manos llenas, extender sus manos, cuidar los niños, los ancianos—, usar sus manos para el ministerio.

Susan Hunt afirma que los instintos de una mujer verdadera, santificada la hacen un canal de compasión para los afligidos y los oprimidos. En esto consiste la feminidad. Eso es ser virtuosa. Eso es ser una mujer excelente, es ser un canal de compasión para los afligidos y oprimidos.

Vemos este corazón a través de todas las Escrituras. Deuteronomio capítulo 15 nos dice que “Si hay un menesteroso contigo, uno de tus hermanos, en cualquiera de tus ciudades en la tierra que el SEÑOR tu Dios te da, no endurecerás tu corazón, ni cerrarás tu mano a tu hermano pobre, sino que le abrirás libremente tu mano, y con generosidad le prestarás lo que le haga falta para cubrir sus necesidades.” (versículos 7-8).

Fíjate, cuando somos dadoras, revelamos el corazón de Dios, y ese quizás sea el único retrato que nuestros vecinos, nuestros amigos, y otros de la comunidad vean de como Dios es verdaderamente. El Salmo 72 nos dice que Dios hará “justicia a los afligidos del pueblo, 
y salvará a los hijos de los pobres,
 y aplastará al opresor.” (versículo 4). «Porque él librará al necesitado cuando clame, también al afligido y al que no tiene quien le auxilie. Tendrá compasión del pobre y del necesitado 
y la vida de los necesitados salvará.” (versículos 12-13).

Dios tiene un corazón para los pobres y necesitados, y si tengo el corazón de Dios, tendré un corazón para el pobre y para el necesitado . Yo cité antes en esta serie un libro maravilloso que descubrí recientemente que fue escrito en 1882 por J.R.Miller. Recientemente ha sido re-impreso. Se llama “Domesticidad” (el título en inglés es Homemaking porque está solo disponible en inglés).

Déjame leerte lo que este pastor dice sobre las mujeres y las obras de compasión. Él dice:

“Una mujer cuyo corazón no es afectado por la enfermedad, el dolor y cuyas manos no corren a llevar alivio cuando ella tiene el poder de hacerlo, carece de uno de los elementos característicos que forman la gloria de la feminidad.”

También dice,

“Algunos hogares no bendicen ninguna otra vida fuera de su propio círculo. Otros están perpetuamente derramando de su dulzura y de su fragancia. El hogar cristiano ideal es una bendición de amplio alcance. Sus puertas siempre están abiertas para recibir a todos los que vengan buscando un techo para refugiarse de las tormentas o para los que buscan consuelo en un momento de dolor o prueba.”

Luego le habla a las mujeres, y esto que sigue pudo muy bien haber sido escrito hoy, porque desde ya puedo oír a las mujeres decir: “No puedo hacer ni una cosa más de las que están en esa lista de mujer virtuosa”. En 1882 este hombre hizo referencia a ese mismo clamor.

Él dijo: “Alguna esposa ya cansada, sus manos llenas con las múltiples tareas y labores de su vida de hogar, puede alegar que ya no le quedan fuerzas para más, o para ofrecer consuelo o ayuda a otros, pero”, continúa él diciendo, “es verdaderamente maravilloso ver cuán ligeras pueden lucir estas cargas adicionales cuando se hacen con amor”.

Carmen: Nancy Leigh DeMoss ha estado citando de un libro clásico titulado “Domesticidad”. Ella volverá en unos momentos para orar. La cita a la que Nancy acaba de hacer referencia dice que nuestros hogares deben estar llenos de dulzura y fragancia. Eso no significa que no habrá niños haciendo desorden o que todo estará en perfecto orden a cada momento del día, pero sí significa que la personalidad general del hogar va a reflejar la paz de Dios y Sus prioridades.

Es difícil vivir de acuerdo a las prioridades bíblicas si estamos corriendo de aquí para allá de una actividad a otra. ¿Será posible que reduzcas la velocidad al menos unos minutos diariamente para evaluar tu propósito como mujer? Asegúrate de que estás llenando el rol que Dios te ha dado durante esta estación de tu vida y que estás llenando ese rol de manera efectiva.

Una manera en que puedes desacelerarte es meditando en estas verdades a través del libro que Nancy escribió, conjuntamente con otras mujeres piadosas, titulado “Atrévete a ser una mujer conforme al plan de Dios” . Este libro te ayudará a poner los fundamentos para ayudarte a entender lo que la Biblia dice sobre la feminidad. También te ayudará a pensar a través de ciertos asuntos prácticos, como lo es la belleza, el sufrimiento y la sumisión a las autoridades puestas por Dios.

Si visitas nuestra página podrás informarte acerca de cómo obtener este libro.

Nos da mucho que pensar cuando observamos los tiempos difíciles que las generaciones pasadas han tenido que atravesar. Piensa en la perseverancia que demostraron las mujeres que vivieron durante la Gran Depresión o la Segunda Guerra Mundial. Quizás estemos de camino hacia tiempos de sufrimiento en nuestra propia generación; y eso no tiene que ser causa de alarma. Escucharemos sobre esto mañana cuando Nancy describa cómo una mujer sabia se prepara para el futuro. Ahora oremos.

Nancy: Padre, oro que tú nos des corazones llenos de amor, llenos de TU amor porque Tú vives en nosotras. Danos corazones que sean compasivos y tiernos y sensibles y que estén alerta a las necesidades de las personas a nuestro alrededor.

Señor, ayúdanos a reconocer cuando eres Tú quien nos está dirigiendo a estos ministerios de compasión y no a sentir la necesidad de hacer todo lo que necesita ser hecho, a llenar todas las necesidades de todas las personas, sino a buscarte a TI y a saber cuando Tú nos pones en el corazón que es tiempo de extender nuestras manos para ayudar. Esta es la manera de ayudar a otros. En la medida en que somos obedientes y sensibles a Tu Espíritu, sabremos cuáles son las necesidades a nuestro alrededor que debemos atender.

Padre, danos el corazón de Jesús, quien tomó niños entre sus brazos y tomó a los enfermos, a los débiles y necesitados y les extendió Sus manos. De hecho, Tú extendiste tus manos a nosotras cuando éramos pobres y necesitadas, cuando no podíamos ayudarnos a nosotras mismas; ayúdanos a extender a otros la misma misericordia, la bondad, la gracia que Tú has derramado sobre nosotras. Oro en el Nombre de Jesús. Amén

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un Ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Toda las Escrituras han sido tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se cite otra fuente.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

7/12 – La Creación, Día 3

Gracia a Vosotros

Serie:  La batalla por el comienzo

7/12 – La Creación, Día 3

John MacArthur

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Abramos nuestras Biblias en Génesis capítulo uno. Continuamos con nuestro estudio acerca de los orígenes, el relato de la Creación, el único relato acreditado de la Creación dado en el primer capítulo del primer libro de la Biblia, el libro de los orígenes, Génesis.

Permítanme leer hasta el versículo 13. “En el principio creó Dios los cielos y la tierra. Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas. Y dijo Dios: sea la luz; y fue la luz. Y vio Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz de las tinieblas. Y llamó Dios a la luz día y a las tinieblas llamó noche. Y fue la tarde y la mañana un día. Luego dijo Dios: Haya expansión en medio de las aguas, y separe las aguas de las aguas. E hizo Dios la expansión, y separó las aguas que estaban debajo de la expansión de las aguas que estaban sobre la expansión. Y fue así. Y llamó Dios a la expansión cielos. Y fue la tarde y la mañana el día segundo.

Dijo también Dios: Júntense las aguas que están debajo de los cielos en un lugar y descúbrase lo seco. Y fue así. Y llamó Dios a lo seco tierra y a la reunión de las aguas llamó mares. Y vio Dios que era bueno. Después dijo Dios: Produzca la tierra hierba verde, hierba que de semilla, árbol de fruto que dé fruto según su género, que su semilla esté en él, sobre la tierra. Y fue así. Produjo, pues, la tierra hierba verde, hierba que da semilla según su naturaleza, y árbol que da fruto cuya semilla está en él, según su género. Y vio Dios que era bueno. Y fue la tarde y la mañana el día tercero.”

Ahora, permítanme resumir lo que la palabra de Dios en Génesis ha enseñado hasta aquí acerca de los orígenes. Con un entendimiento claro, simple, sencillo del texto, el relato inexorable dice que el Dios eterno creó de la nada, sin material preexistente, los cielos y la tierra; lo cual simplemente significa el universo. Él creó el universo tal como es ahora en una secuencia de seis días solares; los primeros tres los acabamos de ver en el pasaje que hemos leído. Descubriremos que Él concluyó Su Creación en el sexto día, al crear al hombre a Su imagen, un ser inteligente, con personalidad, con conciencia de sí mismo y cognición.

Y toda esta Creación ocurrió en un período de una semana de días normales, hace alrededor de 6000 años atrás. Y toda la Creación era madura, tuvo apariencia de edad en el instante en el que fue creada. La muerte no existía, ni tampoco existía ningún tipo de influencia que corrompiera la Creación; y la Creación era buena. La muerte y la corrupción entraron en la Creación por primera vez con la caída de Adán y Eva, la cual está registrada en el tercer capítulo de Génesis. Cuando ellos pecaron en desobediencia a Dios, la muerte entró en escena; antes de eso, no había muerte. Eso significa que no pudo haber procesos de evolución, ya que nada moría.

Luego, la superficie de la tierra fue modificada drástica y dramáticamente por el gran Diluvio universal, descrito más adelante en el libro de Génesis. Un Diluvio que modificó a la tierra de manera catastrófica conforme el agua subió literalmente por encima de las montañas, descendiendo desde arriba y saliendo también desde las profundidades de la tierra. Como resultado de ese Diluvio, sólo sobrevivieron ocho personas. Noé, su esposa, sus tres hijos y sus tres esposas; y los animales que estaban en el arca. De allí en adelante, se pobló la tierra. Ése es el registro de Génesis.

Y como les he dicho la semana pasada, la ciencia no es una hermenéutica. La ciencia no es un principio para interpretar Génesis o cualquier otro pasaje de la Escritura. Y la precisión del relato de Génesis no difiere de ningún otro texto bíblico. Toda la Escritura es inspirada por Dios. Toda la Escritura movió los corazones de los hombres, produjo en los corazones de los hombres por la obra del Espíritu Santo, de tal manera que ellos escribieron exactamente lo que el Espíritu quiso que dijeran. Y Jesús lo resumió cuando Él dijo en Juan 17:17: “Tu palabra es verdad.”

Ahora, a partir de esta base, debemos concluir que cualquier otra forma de evolución es una contradicción y negación de la revelación clara de las Escrituras. Y me refiero a cualquier forma… ya sea de un evolucionista ateo como Julian Huxley o de un teísta evolucionista como Hugh Ross; cualquier forma de evolución es una contradicción y negación de la revelación clara de las Escrituras que indica que en algún punto en el pasado aproximadamente 6000 años atrás, Dios creó a todo el universo, tal como lo conocemos, en seis días de 24 horas.

Hay sólo una fuente de relato de los orígenes la cual es la Biblia, la palabra de Dios. Y en particular y en específico, Génesis capítulo uno. Y como lo he estado diciendo, no hay hechos científicos que de manera necesaria contradigan al relato de la Creación de Génesis; sino que más bien toda la ciencia verdadera apoya la enseñanza de la Creación bíblica. Tiene que ser de esa manera porque Génesis es verdad. Por lo tanto, toda la ciencia verdadera apoya el relato de Génesis.

Es difícil que la gente admita esto porque durante mucho tiempo la ciencia ha reinado como algo supremo en el trono del pensamiento contemporáneo. La evolución se ha convertido en un absoluto en nuestra sociedad. Pero se está desmoronando de manera sistemática. Cuanto más conocemos acerca de la naturaleza del universo, más comprendemos la imposibilidad absoluta de que haya algún tipo de evolución… incluso al grado – y ésta es una fuente interesante que citar – que Robert E. Smith, un miembro de la Unión de Libertades Civiles de Norteamérica en la parte occidental de Missouri, quien ustedes probablemente saben que no es amigo de las Escrituras, dice lo siguiente, y cito: “Durante los últimos cinco años he seguido muy de cerca la literatura creacionista; y he asistido a conferencias y debates de temas relacionados. Y exclusivamente en base a los argumentos científicos a favor y en contra, me he visto forzado a concluir que el creacionismo científico no sólo es una teoría viable, que ha alcanzado cierta reputación, sino también superioridad sobre la teoría normativa de la evolución biológica. Que este sea el caso es algo sorprendente, especialmente a la luz de lo que se nos enseñó a la mayoría de nosotros en la escuela primaria y secundaria.”

Y continúa: “En términos prácticos, la última década de intensa actividad por parte de los creacionistas científicos ha dejado a la mayoría de los profesores evolucionistas renuentes a debatir con los profesores creacionistas. Muchos de los evolucionistas han sido humillados públicamente en dichos debates por su propia falta de erudición y por la debilidad de su teoría,” fin de la cita.

Paul Ackerman ha escrito un libro llamado Después de todo, es un mundo joven. Y en él dice, y cito: “Permítame ser claro en este asunto. Los evolucionistas del mundo han tenido que aprender de manera difícil que la evolución no puede luchar contra el creacionismo en una situación de debate justo e imparcial en donde lo que está en juego son los corazones y las mentes de audiencias inteligentes, indecisas; pero no obstante objetivas y de mente abierta. La experiencia probará que lo mismo es también el caso en el tema de la edad.

Las creencias evolucionistas acerca del origen y el desarrollo de la vida no pueden resistir el escrutinio de una oposición informada; ni tampoco pueden los evolucionistas afirmar que el universo ha existido por 10 a 20 billones de años y la Tierra por 4.5 billones de años. Para poder retrasar el derrumbe de la aceptación pública de dichas declaraciones, los científicos evolucionistas necesitarán evitar diligentemente el debate.” Fin de la cita. Ellos no pueden sobrevivir un debate; y por lo tanto, no debatirán.

Existe una ilustración tras otra acerca de la ciencia, una faceta de la ciencia que apoya una Tierra joven y el relato bíblico de la Creación. He tratado de darle algunas conforme hemos avanzado. He aquí una que encuentro fascinante. De vez en cuando, usted ve en el reporte del clima que hay alguna indicación acerca de cuántas gotas de lluvia cayeron. Y se suma un décimo de pulgada, media pulgada o tres pulgadas; lo que sea.

Para determinar eso, ellos no realizan una prueba muy sofisticada. Tan sólo tienen un contenedor con la parte superior abierta. Y cuando llueve, miden cuánta agua hay dentro del mismo. De hecho, usted puede realizar esa evaluación científica. Si llueve un determinado número de gotas, llena el contenedor a un cierto nivel. Cuando dejó de llover, puede salir y determinar cuánto llovió al medir la cantidad de agua en el contenedor.

Mediante ese simple método es posible, con una pequeña modificación en su procedimiento, convertir a ese medidor de lluvia en una especie de reloj. Supongamos que vivimos en un lugar en donde llueve continuamente. Y llueve a un promedio conocido. Cuando colocamos al contenedor afuera, bajo esas condiciones continuas de lluvia a un ritmo conocido, podemos, por lo tanto, al medir cuánta agua hay en el contenedor, determinar cuánto tiempo ha pasado. Bastante obvio. De tal manera que el contenedor con el agua se convierte en una medida de tiempo. Se convierte en una especie de reloj. Y entre más tiempo el contenedor haya estado afuera, más agua tendrá dentro de él. Y cuanto más agua tenga dentro de él, más tiempo habrá estado fuera. Por lo que entonces, por medio de la cantidad de agua que haya en el contenedor, podemos medir una cierta cantidad de tiempo. Sé que no les estoy presentando algo que sea un desafío para vuestra inteligencia, tan sólo quiero proporcionarles una ilustración simple.

Y cuando ve que la gente en el sur de California construye un camino a través de una montaña; y abre prácticamente una brecha en los laterales de la montaña para construir un camino y usted ve el lado de esa montaña cortado, y puede ver varias líneas de estratificación. O cuando usted va al Gran Cañón y observa las impresionantes capas de estratos geológicos que allí hay, usted está viendo lo que los evolucionistas suponen que ha sido esta acumulación continua de sedimentos durante billones y billones y billones de años.

Los evolucionistas creen esto. Ellos creen que durante billones de años este sedimento se ha estado acumulando. Pero ellos pueden tener varios problemas; y aquí hay uno que me parece muy interesante. Los científicos le pueden decir prácticamente con qué frecuencia los meteoritos caen en la tierra. Ellos han medido eso durante mucho tiempo. Le pueden decir cuántos meteoritos se queman en el espacio antes de que lleguen a la Tierra; y cuántos meteoritos, generalmente algunos muy pequeños, llegarán a la Tierra cada año. Con el paso de billones y billones de años y la acumulación de sedimentos, debería ser verdad que el sedimento tuviera metido dentro de sí meteoritos en cada intervalo. Si la continuidad, la perpetuidad y la uniformidad de la vida del meteorito es igual a la continuidad, la perpetuidad y la uniformidad de todo lo demás en esta teoría de uniformidad, entonces, durante 4.5 billones de años -o la antigüedad que quieran asignar- han estado cayendo meteoritos en esta Tierra. Y por lo tanto, usted debería poder ir a los estratos, a la columna geológica y encontrar meteoritos a lo largo de toda la columna, como una lluvia de meteoros; y así podría medir la edad de la Tierra.

Lo que es interesante es que esto es lo que la información muestra. Una evaluación de toda la literatura acerca de la ocurrencia de meteoritos en la roca sedimentaria no presentó ni siquiera un solo caso de un meteorito encontrado en algún lugar en alguna columna geológica. El “reloj del meteorito” indica que tenemos una Tierra muy joven… todos los meteoritos están en la parte superior.

Philip Johnson ha escrito un libro fascinante llamado Darwin juzgado. Si está interesado en más información científica, lea el libro. Él presenta evidencia científica abundante en contra de la evolución – tal como lo hacen muchos otros escritores. Eso es tan sólo un segmento de introducción acerca del aspecto científico de las cosas. Y quiero mencionar algo más que es un asunto bíblico antes de que entremos al día tres.

Siempre surge la pregunta: ¿cuándo fueron creados los ángeles? No se los menciona en Génesis uno, ¿entonces, cómo sabemos cuándo fueron creados los ángeles? Bueno, ni Génesis ni en ningún otro texto de la Escritura se indica específicamente cuándo fueron creados los seres angélicos. Lo que sí es definido es que son criaturas y que fueron creadas y que tienen un comienzo. Son inmortales. Una vez creados, viven para siempre. Pero sólo el Dios trino es eterno, sin principio y sin fin. Los ángeles son seres creados.

Algunos han sugerido que tuvieron que haber sido creados en el día seis, porque fue en el sexto día que Dios creó al hombre; y los ángeles, de acuerdo con Hebreos 1:14, fueron creados para ser espíritus administradores, enviados para servicio a favor de los que serán herederos de la salvación. Y debido a que fueron creados para ministrar a aquellos que eran humanos y habían recibido salvación, por lo tanto, ellos deben haber sido creados junto con ellos en el día sexto. Considero que ese es un argumento bastante débil, porque eso no es lo único que hacen los ángeles. Ellos no sólo ministran a los santos. De hecho, si usted va al cielo en Apocalipsis 4 y 5, los encuentra adorando a Dios.

Primordialmente, y a lo largo de la eternidad, ellos serán adoradores de Dios. Entonces, sería más apropiado para con el propósito primordial de los ángeles, el cual es adorar a Dios, asociarlos en el orden creado con algún punto en el cual ellos comenzaron a alabar y adorar a Dios. Ellos definitivamente son vistos en el libro de Apocalipsis adorando a Dios en la consumación de la historia. Y me parece muy probable que pudieron haber comenzado a adorar a Dios al principio de la historia.

De hecho, hay un pasaje en la Escritura al cual podemos pasar. Simplemente voy a hacer una referencia este pasaje, puede verlo en otra ocasión. Job 38, versículos 4 al 7. Y nos dice que los ángeles estuvieron presentes cuando fueron establecidos los cimientos de la tierra. Y se regocijaban por ello. Entonces, bien pudo haber sido que ese fue el día uno de la fundación de la tierra, lo cual significa que la tierra no tenía forma y estaba vacía, que aún no había sido formada y refinada a su forma final. Si significa cimientos o fundamentos en el sentido de los elementos y los componentes que allí había todavía no formados, entonces los ángeles habrían sido creados en ese momento. El Salmo 104, puede tomar nota de eso, Salmo 104, versículos 2 al 5, habla del resplandor de la luz de Dios durante el proceso creador original; y menciona a los ángeles justo antes de referirse a establecer los fundamentos de la Tierra.

Si el resplandor de la luz de Dios se refiere al versículo 3, “sea la luz,” lo cual ocurrió en el día uno y fue seguido por los cimientos de la tierra; y significa por lo tanto la formación o el moldeado de la Tierra que de hecho ocurre en el día tres, bien podría ser que los ángeles fueron creados después de esa luz brillante y antes de la fundación de la Tierra, apuntando a la formación de la tierra más que a su naturaleza no formada. Esa formación, esa etapa de ser moldeada, que como veremos ocurrió en el día tres.

Entonces, usted puede escoger. Pero yo creo que los ángeles deben haber sido creado por Dios ya sea antes de la Creación plena de la Tierra que es descrita en el primer día de la Creación – para que pudieran adorar a Dios por hacer eso – o ellos fueron ciertamente creados antes de esa formación de la tierra en el día tres, cuando la tierra fue separada de las aguas, tal como hemos leído.

Ahora, la pregunta de cuándo fueron creados obviamente no es lo suficientemente importante como para que Dios la incluya. Lo que es importante saber es que son creados por Dios. Ellos, como lo dice en el credo niceno, son el producto del Creador de todas las cosas visibles… esto sería el mundo material… e invisibles… ese sería el mundo espiritual de los ángeles.

Regresemos al texto de Génesis capítulo uno. Creo que en este punto es apropiado asumir que los ángeles han sido creados; y que están ahí alabando y adorando a Dios por la maravilla de lo que están viendo conforme Él está formando Su Creación, llevándolo a un punto de una forma maravillosa y hermosa. El versículo uno nos da el panorama: “En el principio creó Dios los cielos y la tierra,” eso es simplemente un panorama de todo.

El versículo 2 entonces regresa a describir cómo Él hizo eso. Incluye, obviamente, todos los elementos y todos los componentes, ex nihilo, de la nada, Él hizo todos los materiales necesarios a partir de los cuales iba a formar Su universo. Y después, vino la tierra en su condición preliminar, sin forma y vacía, esto es decir que estaba desordenada y vacía, en un estado de caos, todavía no estaba en el estado de orden que sustentaría la vida; y todavía no estaba habitada.

Y entonces Dios, al crear esa tierra rodeada por oscuridad, añade luz a ella en el versículos 3. Y entonces, usted tiene esta tierra no formada, deshabitada, una especie de elementos compuestos que aún no han sido colocados en su forma final, arreglados en su forma final; y en este punto esto está envuelto por oscuridad, hasta que la luz que la rodea es creada.

Y en el día dos, comenzando en el versículo 6, Dios crea los cielos. La tierra está rodeada por agua, como recordaremos, claramente indicado en el versículo 2. La tierra está rodeada por agua, Dios entonces parte eso y envía parte de esa agua hacia arriba. Y me parece que la mejor manera de entender eso es que el agua sube más allá de los cielos estelares, porque el espacio entre el agua de arriba y el agua de abajo es llamado espacio o expansión. Es llamado cielo y es donde la luz está; y es donde más adelante estarán los cuerpos celestes, los cuerpos estelares, el sol, la luna, las estrellas, todos son colocados allí.

Entonces, parte de esa agua va a los fines infinitos del universo de alguna manera; no sabemos explicar exactamente todo eso. Nada más de lo que está en Génesis es una justificación para ser dogmático. Pero Dios, entonces, deja a la tierra aún inmersa en agua; pero ha creado un cielo, un cielo que es entonces llenado con luz cuando usted llega al final del día dos.

La tierra aún no está poblada, no es habitable, todavía no está en tu forma final sino hasta el día tres. Antes de que vayamos al día tres, sólo quiero meter algo aquí para que usted lo piense. El día que Dios creó la expansión, hubo un movimiento colosal de agua saliendo de la tierra que literalmente se movió hacia los extremos de la infinidad del cielo. Esta gran expansión que conocemos como espacio, que conocemos como cielo, tomó su forma. Y llegó a existir – imagine simplemente la velocidad con la cual todos los cielos infinitos fueran creados. Y un poco más adelante, cuando hablemos de las estrellas, hablaremos de qué tan vasto es el espacio exterior. Simplemente, asombra nuestra mente. Y todo eso llegó a existir de manera instantánea; todo el extenso universo completo.

La ciencia ha llegado a un punto en el cual tiene que reconocer esto. Hay pistas científicas, la llaman la teoría del «Big Bang» o “Gran Explosión”. A nosotros nos gusta llamarla la teoría del “Gran Dios”. Sabemos que fue un gran Dios. Ellos piensan que fue una gran explosión. La edición de la revista World Magazine del 1 de mayo, que acabo de leer, registra que la evidencia científica para el Big Bang se vuelve más y más teológica de acuerdo con la cosmología de inflación cósmica. La idea es que de alguna manera todo el universo simplemente hizo esto…

Un señor llamado Gregg Easterbrook explica, y cito: “El universo entero explotó en un punto sin contenido y sin dimensiones, esencialmente expandiéndose instantáneamente hasta llegar a un tamaño cosmológico. Esto es lo que ahora está siendo enseñado en Stanford, en el Instituto de Tecnología de Massachusetts y otras de las más importantes escuelas científicas. Esta explicación del comienzo del universo tiene una semejanza aterradora a la idea teológica tradicional de la Creación ex ni hilo, de la nada.” El señor Easterbrook cita a uno de los astrónomos más importantes, Allan Sandage, del Instituto Carnegie diciendo, y cito: “El Big Bang sólo puede ser entendido como un milagro,” fin de la cita.

El día dos fue una gran explosión llevada a cabo por un gran Dios quien creó al universo instantáneamente. Ahora, tenemos una tierra sin forma. Tenemos luz. Y tenemos un universo vasto. Y llegamos al día tres en el versículo 9. “Dijo también Dios: Júntense las aguas que están debajo de los cielos en un lugar,” note que esas serían las aguas que están todavía sobre la tierra, debajo de los cielos; las otras aguas están por contraste sobre los cielos. Y el lenguaje claramente indica eso. “Júntense las aguas que están debajo de los cielos en un lugar y descúbrase lo seco. Y fue así.” Dios, en el día tres, va a dar forma a la Tierra.

El versículo 9 comienza, como siempre en el relato de Génesis, “dijo también Dios…” Usted ve lo mismo en el versículo 11: “Después dijo Dios…” Y el versículo 14: “Dijo luego Dios…” Y el versículo 20: “Dijo Dios…” Y así ha sido, en el pasado, versículo 3: “Y dijo Dios…” Versículo 6: “Luego dijo Dios…” Todo existe de la nada por el hecho de que Dios simplemente habla y, entonces, existe.

En el primer día, Dios divide la luz de la oscuridad. En el segundo día, Dios divide el agua que está debajo del agua que está arriba. En el tercer día, Dios divide la tierra del mar. “Júntense las aguas que están debajo de los cielos…” Es claramente el agua que todavía permanece sobre la tierra. El agua de arriba se ha ido a la expansión de los cielos. Pero hay aguas que todavía permanecen en la tierra. Regresando al versículo 2, la tierra estaba cubierta con aguas… La superficie del abismo, es llamada, y la superficie de las aguas. La tierra todavía está cubierta con esta agua. Y abajo del agua, está la materia sólida que está escondida bajo las aguas que cubren la tierra.

Dios entonces manda que estas aguas que cubren la tierra sean juntadas en un lugar. La Septuaginta utiliza la palabra “sinagoga”, un lugar de reunión, de congregación. Todo el agua que rodeaba la tierra es ahora juntada en un lugar, y al mismo tiempo, el versículo 9 dice: “Dijo Dios: “Descúbrase lo seco.” Y fue así.” Entonces, Dios separa el agua de la tierra seca. Esta es una declaración simple, pero ¿puede usted comenzar a imaginarse el cataclismo que ocurrió cuando Dios dijo eso?

Repentinamente, lo material que estaba sin forma, sepultado bajo la superficie del mar comienza a moverse. Y todos esos elementos necesarios comienzan a operar y a producir tierra, empujando para crear la superficie de tierra. El agua se mueve, juntándose en un lugar. Suceden reacciones químicas colosales a medida que los elementos se combinan entre sí para formar el complejo de minerales, el complejo de roca y tierra, constituyendo la tierra sólida en referencia a su corteza, su cubierta y su núcleo. Un acto asombroso de creación.

Henry Morris escribe, y cito: “Los grandes movimientos de la tierra comenzaron. Aparecieron superficies de tierra sólida por encima de las aguas y una compleja red de canales y reservas se abrió sobre la corteza para recibir las aguas que se retiraban del continente que surgía.” El continente se levanta… bien puede haber sido un solo continente, dividido más tarde en múltiples continentes por el cataclismo del rompimiento de las placas tectónicas durante el Diluvio, cuando las fuentes del abismo rompieron al continente y lo empujaron hasta llegar a su forma actual. Pero en este punto, el continente, quizás sólo un continente, se levanta. Y toda el agua es reunida en un lugar. Esto es algo increíble. Se acumula el agua no sólo en un gran mar sino que se deposita en múltiples diferentes lugares. La reunión de aguas es un término plural. Había múltiples aguas. Se juntaron todas, de tal manera que estaban todas conectadas. Habrá habido embalses subterráneos, conductos subterráneos, arroyos, ríos, manantiales y fuentes; pero todos conectados. Todo el agua fluyendo de todas partes en la tierra conectadas entre sí.

Y la condición no sería, como he dicho, igual a la misma después de los mares post Diluvio. Todo cambió en el momento del Diluvio. Pero Dios creó los mares; y Él creó la tierra seca.

Ahora quiero mostrarle que éste es el testimonio claro de la Escritura: que Dios lo creó todo de manera instantánea. Observe Job 38. Esto vale la pena verlo; algo que para mí es fascinante. Job 38 versículo 8, aquí el Señor le está hablando a Job; y créanme, el Señor no es un evolucionista. Job 38:8, el Señor le pregunta a Job, simplemente recordándole a Job que él debería mantener su boca cerrada. Usted sabe, en el versículo 4, antes de que lleguemos al versículo 8, Él dice: “¿Dónde estabas tú cuando Yo fundaba la tierra?” Eso no es evolución; eso es CREACIÓN. ¿Dónde estabas tú? “¿Dónde estabas cuando alababan todas las estrellas del alba y se regocijaban todos los hijos de Dios?” Este es el texto que indica que ellos estaban en la Creación.

En el versículo 8: “¿Quién encerró con puertas el mar, cuando se derramaba saliéndose de su seno, cuando puse Yo nubes por vestidura suya, y por su faja oscuridad, y establecí sobre él Mi decreto, le puse puertas y cerrojo, y dije: Hasta aquí llegarás, y no pasarás adelante y ahí parará el orgullo de tus olas?” ¿Dónde estabas tú, Job, cuando creé el mar y lo contuve y le dije que no pasaría más allá, que ese era su límite? Es una referencia a la obra creadora de Dios tal como se describe en el día tres del libro de Génesis.

Pase al Salmo 74. Salmo 74, en primer lugar, versículo 13. Aquí, el salmista está exaltando a Dios; y en el versículo 12 dice que Dios es su Rey desde tiempo antiguo, cuyas obra es de salvación en medio de la tierra… obra salvación en el medio de la tierra. Luego, en el versículo 13: “Dividiste el mar con Tu poder… dividiste el mar con Tu poder.” En otras palabras, Tú has creado el mar. Y él agrega en el versículo 13 esta declaración tan interesante: “Quebrantaste cabezas de monstruos en las aguas.”

Diríjase al Salmo 104. Regresaremos a esto en un minuto; pero Salmo, 104 versículo 7. Dice en el versículo 5 que Él fundó la tierra sobre sus cimientos; no será jamás removida. ¿Puede imaginarse un mundo ovalado que está dando vueltas de esta manera? Y estaríamos todos de la misma manera, saltando sobre nuestros pies en cada rotación. Eso se llama la ciencia de la isostasia – esto es que la tierra está en equilibrio perfecto. Los materiales más pesados de la Tierra, se hundieron en el centro. Y los más livianos, están en la parte exterior. Por lo cual está perfectamente equilibrada.

Versículo 6: “Con el abismo, como con vestido, la cubriste,” eso es exactamente lo que dice Génesis 1. “Sobre los montes estaban las aguas. A Tu reprensión huyeron; al sonido de Tu trueno se apresuraron; subieron los montes, descendieron los valles, al lugar que Tú les fundaste. Les pusiste término, el cual no traspasarán, ni volverán a cubrir la tierra.”

Ciertamente, eso se podría referir a la obra creadora de Dios, también se podría referir a lo que Dios hizo después del Diluvio que había cubierto la Tierra. Y creo que yo me inclino por el hecho que se refiere a la Creación debido a la descripción de Él estableciendo la tierra en el versículo 5 y cubriendo la Tierra con agua en el versículo 6 como con vestidura. Creo que este es un contexto de Creación; y el lenguaje del salmista está describiendo lo que sucedió cuando Dios prácticamente hizo que la tierra seca apareciera; y separó el mar. El versículo 10 continúa con el mismo contexto de Creación. “Tú eres el que envía las fuentes por los arroyos; van entre los montes,” y entonces eso de nuevo es una declaración de creación.

En Proverbios capítulo 8 – y noten que ésta es toda literatura de sabiduría, en Job y Salmos y Proverbios, ciertamente tiene un diseño poético. Pero en Proverbios, capítulo ocho, versículo 27, está hablando de la sabiduría. La sabiduría está personificada aquí. Y en el versículo 27, usted puede regresar a Su naturaleza eterna, Dios en el principio poseía sabiduría, versículo 22, ya de antiguo. Antes que los montes fuesen formados, versículo 25, y nuevamente en su contexto de Creación.

Versículo 26: “No había aún hecho la tierra, ni los campos, ni el principio del polvo del mundo. Cuando formaba los cielos, allí estaba yo; cuando trazaba el círculo sobre la faz del abismo; cuando afirmaba los cielos arriba, cuando firmaba las fuentes del abismo; cuando ponía al mar su estatuto, para que las aguas no traspasasen Su mandamiento,” todo eso descarta en absoluto cualquier actividad evolutiva. Todo eso es atribuido directamente a Dios. Dios hizo todo tal como está descrito en Génesis capítulo 1.

Y hace un momento leí del salmo 74 la mención… un comentario interesante… la mención de un monstruo marino. Y conforme usted estudia la literatura de sabiduría, observa que el monstruo marino aparece en varios lugares. En Job, por ejemplo, en el capítulo 7, versículo 12: “¿Soy yo el mar o el monstruo marino para que tú lo contuvieras?” Y nuevamente, está diciendo que Dios puso un límite sobre el mar. Pero con mucha frecuencia, cuando habla acerca de que Dios establece un límite sobre el mar, menciona a este monstruo marino y es la palabra rahab en hebreo, rahab.

También la encuentra en Job, creo que es el capítulo 9… sí, la misma palabra, no está traducida en Job 9:13 donde dice que: “Dios no volverá atrás Su ira, y debajo de Él se abaten los que ayudan a Rahab.” Y Rahab es nuevamente traducido como monstruo marino.

¿Qué es esto? Aparentemente, Rahab era el nombre de un antiguo monstruo marino mitológico. Rahab era un término conocido para describir a un monstruo marino que se rebeló contra Dios. Aparentemente, había algunos mitos antiguos entre los paganos de que cuando los dioses estaban diseñando al mundo y querían proveer tierra y mar, hubo un gran monstruo marino rebelde llamado Rahab que quería evitar que Dios separara la tierra del mar; y que quería que el mar dominara sobre la tierra. Y Dios tuvo que confinar al mar y confinar a este monstruo marino que quería rebelarse.

Y entonces Dios, al definir los límites del mar y de la costa en la leyenda, tuvo que derrotar a este gran monstruo conocido como Rahab que quería pelear contra Dios. Esa era la leyenda. Esto no está en el relato de Génesis, pero era la leyenda. Que había algún monstruo que estaba tratando de prevenir que Dios separara la tierra del mar.

Isaías 51 también menciona esto. Y lo menciona en un contexto diferente. “Despiértate, despiértate… versículo 9… vístete de poder, oh brazo de Jehová; despiértate como en el tiempo antiguo, los siglos pasados. ¿No eres Tú el que cortó a Rahab y el que hirió al dragón? Nuevamente, aquí está la misma mención a Rahab. Es una especie de monstruo marino pagano mitológico.

También lo ve en los Salmos… uno más y los dejaré en paz con este punto; pero creo que es un punto interesante. El Salmo 89, versículo 10: “Tú quebrantaste a Rahab como a herido de muerte.” Esta es la explicación: los gentiles – o las personas que estaban por ahí… no serían gentiles en ese momento debido a que Israel no había sido definida en esa época, aunque ya lo habría sido para la época de Proverbios – pero la gente pagana que vivía en ese entonces había inventado estos mitos en los cuales los dioses de la creación estaban intentando separar la tierra del mar. Y este gran monstruo marino se resistió, estaba peleando por preservar su soberanía. Y él quería dominar la tierra y ahogar a quien él quisiera cuando lo quisiera. Los grandes dioses pudieron derrotar al monstruo marino.

Y esta leyenda de alguna manera se infiltró en la tradición rabínica. Y entonces, Rahab era un nombre que se refería a cualquier realidad o cualquier fantasía que hacía estragos, causaba problemas, que se revelaba contra Dios, que peleaba contra propósitos divinos o contra el pueblo de Dios. Y en la literatura rabínica se ven numerosas referencias a Rahab, el monstruo marino. Ellos lo llamaban Rahab, el señor del mar, el gran monstruo marino; supongo que hoy en día su nombre sería Neptuno. Y en estas leyendas, siempre se oponía a la voluntad de Dios. Pero el Santo tuvo la capacidad de contenerlo y controlarlo.

Y parece como si los judíos, entonces, tomaron la idea de Rahab y la convirtieron en una especie de metáfora para cualquier cosa que se resistiera al poder de Dios; cualquier cosa real o cualquier fantasía que resistía al poder de Dios. Y usted encuentra las referencias a Rahab, tal como lo he señalado, a lo largo de la sabia literatura del Antiguo Testamento.

Acerca de esto, me parece interesante que cuando usted llega al relato de Génesis y a la descripción real de la Creación, no está Rahab… no hay monstruo marino. No hay otro poder existente. No hay otra fuerza existente o deidad existente en forma de monstruo marino. En Génesis usted tiene un cuidado relato muy detallado, realista, fidedigno del relato de la Creación en donde no hay ningún elemento poético, ni legendario, ni mitológico. Y creo que eso mismo actúa como una crítica en contra de los mitos antiguos que tendían a corromper incluso al pensamiento de los judíos a medida que pasó el tiempo. La Torá, la ley de Dios, Génesis lo presentaría así… no se les ocurra pensar, como lo hacen algunos paganos, que el mar tiene una criatura autónoma con poder divino que ha peleado contra el Creador del universo. Ni se les ocurra imaginar, tal como lo hacen algunos poetas israelitas, el relato de que el mar rehusó cumplir la voluntad de su Hacedor; y que Él se vio obligado a someterlo y lo forzó a obedecer.

Es verdad que la Torá registra que Dios asignó un lugar fijo para las aguas del mar; pero esto no fue hecho por medio de la supresión de la voluntad del mar que buscaba rebelarse contra Dios, el Dios del cielo. Dios simplemente dijo: “Júntense las aguas que están debajo de los cielos en un lugar y descúbrase lo seco. Y fue así.”

Dije todo eso simplemente para refutar a esos críticos de Génesis que quieren convertir este texto en leyenda o mito o darle algún tipo de licencia poética infundada. El escritor de Génesis evitó de manera meticulosa hacer uso de cualquier tipo de leyenda conocida que aparece inclusive en otra literatura de sabiduría; e inclusive a la que hace referencia el profeta Isaías. El la utilizó de manera metafórica para hablar de cualquier cosa que produce rebelión y problemas. No existió dicha batalla. Dios lo dijo y así fue.

Volviendo a Génesis 1. Versículo 9: “Júntense las aguas que están debajo de los cielos en un lugar,” eso habría incluido los lagos subterráneos, los ríos subterráneos y los arroyos, los manantiales y los pozos, todos interconectados. Y, probablemente, la tierra en un único gran continente enorme. Y por cierto, sólo como nota a pie de página, si usted toma los continentes de la tierra y los pone juntos, encajan casi de manera perfecta, casi como si se hubieran quebrado y dividido.

Entonces, el versículo 10 nos dice que Dios le puso nombre a lo que había hecho. “Y llamó Dios a lo seco eretz, tierra, y a la reunión de aguas llamó yamin, mares. Y vio Dios que era bueno.” Era bueno. Así había sido; Él lo dijo desde el principio, cuando creó la luz y hubo luz. Él creó el cielo; y así fue. Y Él creó en el versículo 9 la tierra seca y los mares; y fue así. Pero ahora dice que fue bueno… fue bueno. ¿Por qué? Porque ahora era habitable… Ahora era habitable.

La luz era buena por sí misma, de acuerdo al versículo 4. Pero ahora, la tierra se volvió buena. Y después las plantas, versículo 12, fueron buenas. Y versículo 18, los cuerpos celestes fueron buenos. Y versículo 21, todo lo que hizo en el mar y en el aire fue bueno. Y versículo 25, todos los animales fueron buenos. Y versículo 31, Él creó al hombre y vio todo lo que había hecho; y era bueno en gran manera. Ahí no hay pecado, ahí no hay muerte. Es sólo bueno.

Entonces, cuando usted llega al versículo 10, donde estamos ahora, usted tiene al universo tripartito. Tripartito significa tres partes: tierra, mar, cielo… Ese es el universo creado. Y fue bueno; y Dios podía decir que era bueno porque había alcanzado el punto máximo donde podía contener y sustentar la vida. Y entonces, Dios entró a la segunda fase de la Creación en el día dos, versículo 11: “Después dijo Dios: Produzca la tierra hierba verde, hierba que dé semilla; árbol de fruto que dé fruto según su género, que su semilla esté en él, sobre la tierra. Y fue así.” Nuevamente, le recuerdo que existió porque Dios lo dijo, Él habló y existieron, versículo 11, siempre y de manera inequívoca Dios habla y hace que exista.

Y ésta es la vegetación. Versículo 11: “Produzca la tierra hierba verde.” Creo que esa es la categoría general. Y hay dos partes en esa categoría. Hay plantas, versículo 11 y árboles. La vegetación es dividida en dos partes… plantas y árboles.

En el versículo 29: “Y dijo Dios: He aquí que os he dado”… hablándole al hombre… “toda planta que da semilla, que está sobre la tierra y todo árbol en que hay fruto y queda semilla; os será para comer. Y a toda bestia de la tierra y a todas las aves de los cielos y a todo lo que se arrastra sobre la tierra en que hay vida toda planta verde les será para comer. Y fue así.” Entonces, Dios divide a la vegetación en dos partes… plantas y árboles.

¿Y cuál es la diferencia? La diferencia es que la planta tiene la semilla en ella; y el árbol tiene la semilla en su fruto. Eso se indica claramente en el versículo 11. Las plantas dan semilla y los árboles de fruto dan fruto de sus semillas que están en él. Esa es la diferencia. Toda la vegetación que contiene semilla en sí misma estaría bajo la categoría de las plantas y toda la vegetación que tiene la semilla en su fruto estaría bajo la categoría de los árboles. Y tan pronto como el material inanimado estuvo listo para sustentar vida, sin demora, se creó la vida en su forma más simple con la intención de ser el alimento de las formas de vida más elevadas que estaban por ser creadas.

Quiero que observe en primer lugar, al describir las plantas, Él dice en el versículo 11: “Y hierba verde, hierba que dé semilla.” Y lo repite en el versículo 12: “Hierba que da semilla.” Y lo dice nuevamente en el versículo 29: “Planta que da semilla.” Él continúa repitiendo la característica para que sepamos – y esto es muy importante – que la vegetación era capaz de reproducirse. Ese es el punto.

Él creó vegetación totalmente crecida, totalmente madura con semilla en ella que pudiera dispersarse. Una de las grandes, grandes maravillas del mundo es la ciencia de la dispersión de las semillas. He visto un video completo acerca del diseño maravilloso y sorprendente de Dios con respecto a la dispersión de las semillas, algo prácticamente llevado a cabo por las aves en su jardín, en su propio patio, inclusive algo que a veces se intenta hacer sobre su automóvil o su cabeza. La difusión de semilla pre-fertilizada es muy eficiente. Lo voy a dejar ahí. Existen diferentes modos de hacerlo además de éste.

Una de las obras asombrosas del viento es la dispersión de la semilla. Toda la ciencia de la dispersión de la semilla es absolutamente fenomenal. Entonces, las plantas fueron hechas por Dios no como semillas sino como plantas crecidas, ya maduras, que contenían semillas que podían entonces multiplicarse. Ése es el modo en que fue hecho toda la Creación; se lo recuerdo nuevamente. Y fue hecha madura. Cuando el hombre fue creado, no fue creado como un infante que tenía que crecer. Él fue creado como un hombre ya maduro. Todo fue creado en estado maduro, ya adulto.

LO SIGUIENTE NO FIGURA EN EL AUDIO.

Esto nos presenta un punto interesante; y creo que también le parecerá fascinante. Hubo plantas hechas por Dios que tenían semillas en ellas. Pase por un minuto Al capítulo 2 versículo 5; ya que si no explico esto alguien me preguntará. El versículo 4 habla del relato de la Creación de la Tierra. El relato de la Creación de los cielos y la tierra, cuando fueron creados en el día del Señor, Dios hizo la tierra y los cielos. Ahora, versículo 5: “Y toda planta del campo antes que fuese en la tierra y toda hierba del campo antes que naciese; porque Jehová Dios aún no había hecho llover sobre la tierra, ni había hombre para que labrase la tierra.” Ese es un versículo interesante.

¿Cómo encaja esto? Todavía no había ningún arbusto sobre la tierra… un tiempo cuando no había arbustos… hubo un breve período de tiempo cuando la tierra fue formada y fue… no sé cuánto tiempo. Dios esperó un día de 24 horas después de haber moldeado la tierra, después de haber separado la tierra del mar, antes de colocar las plantas en él. Pero no había arbustos en el campo. Hubo un tiempo en el que no hubo arbusto del campo en la tierra; y en el que aún no había germinado planta sobre la tierra.

Usted podría decir que eso era previo al segundo acto creador en el día tres. Pero el problema con eso es que la razón se explica en el versículo 5. La razón por la cual no había hierba del campo en la tierra y todavía no había nacido ninguna planta era porque Jehová Dios aún no había hecho llover sobre la tierra. Ni había hombre para que labrase la tierra. “Sino que subía de la tierra un vapor, el cual regaba toda la faz de la tierra.”

¿De qué está hablando esto? Como he dicho, si usted está hablando del día uno y dos, no había plantas en la tierra. No había plantas en el campo, ni arbustos. ¿Entonces, cómo se conecta esto con el hecho de que el Señor no había enviado lluvia y estaba regando la tierra con un rocío? ¿Y cómo se relaciona con el hecho de que no había hombre para cultivar la tierra? Ese es un lenguaje muy específico.

Permítame darle la respuesta correcta. La primera palabra en hebreo en el versículo 5, planta, es siah, transliterada, si-ah. No había siah, cuando llega al capítulo dos ya tiene la creación de todo, ¿no es cierto? Incluyendo al hombre, que fue creado en el día sexto. El versículo 2 del capítulo 2 dice que Dios reposó en el séptimo día. Entonces, ya pasamos el séptimo día. Pero no hay siah en el campo. Y no hay asab ; porque todavía no hay lluvia y no hay cultivo.

¿Cuándo vino la lluvia? ¿Cuándo vino la lluvia? ¿Cuándo vino la lluvia por primera vez? En el Diluvio. ¿Y cuándo fue la primera vez que alguien cultivó algo? ¿Después de qué? Después del pecado de Adán. Entonces, lo que usted tiene aquí no es una descripción de algo durante la Creación, sino una descripción de algo después de la Creación, pero antes de la Caída y antes de la lluvia. Y si usted lo ve con mayor atención, la palabra siah – y necesitamos un uso para esto que tenga sentido. Vaya al versículo 18 del capítulo 3.

En el capítulo 3, versículo 18, usted tiene por supuesto en el capítulo 3, el pecado, la caída y la maldición y lo que Dios hizo cuando maldijo a Adán, versículo 17, es el final del versículo: “Maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida.” Ahora, observe los versículos 18 y 19. “Espinas y cardos te producirá, y comerás plantas del campo. Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres y al polvo volverás.”

Más abajo, en el versículo 23: “Y lo sacó Jehová del huerto del Edén, para que labrase la tierra de que fue tomado.” Espinos y cardos son sinónimos de siah. Y plantas de asab. El asab del campo sería el trigo y la cebada y demás cultivos cuando el hombre comenzó a cultivar la tierra. Y la siah del campo serían las espinas y cardos que crecen como castigo en donde quiera que la tierra no sea cultivada apropiadamente. Y crecen especialmente bien cuando llueve. Él está describiendo este maravilloso mundo que fue regado por un rocío sobre la superficie de la tierra. Es en el mundo al cual Dios trajo al hombre. Había plantas, comestibles, por supuesto, que daban semilla, versículo 11; y también árboles que daban fruto cuyas semillas estaban en ellos según su género. Y fue así. Entonces, usted tiene esas dos categorías de vegetación.

Un comentario muy importante. Observe esta pequeña frase, repetida una y otra y otra vez. Versículo 11: “Según su género.” Versículo 12: “Según su género.” Una vez a la mitad del versículo, hacia el final del versículo: “Según su género.”¿Puedo exhortarle un poco? Esa frase se repite 10 veces en el primer capítulo de Génesis… 10 veces. La palabra hebrea para género es “min”. Indica las limitaciones de variación. Una planta puede únicamente producir algo de su propio tipo. Un árbol sólo puede producir algo de su propio género. Sólo tiene la capacidad de funcionar en base al código genético que esté en él.

Ahora, sea que es la palabra hebrea “género” que corresponda a nuestra palabra “gen”, nuestra palabra “especie”, nuestra palabra “familia”, nuestra palabra “fila” o lo que usted quiera usar – y me acuerdo de palabras de mi clase de la Universidad y no tengo ni idea cuál es su significado. Pero sea lo que fuere que esa palabra hebrea “min” significa, sea lo que corresponda en español, lo que hace es eliminar cualquier posibilidad de un proceso de evolución porque lo que la planta es y lo que el árbol es sólo puede reproducirse conforme a su género. Decir que todas las cosas vivas vienen de un ancestro en común es refutado por la frase que se repite 10 veces “según su género… según su género.”

Solía ilustrar esto con los alumnos de la Universidad hablándoles acerca de los aminoácidos. Esto se vuelve tan especial… usted está constituido por aminoácidos. Y su cuerpo, sin importar lo que usted le agregue, sólo reproducirá más de usted. De hecho, si usted pone demasiado en él, reproducirá más de lo que usted quiere ver. Pero los aminoácidos son llamados los bloques de construcción de la vida. Usted puede decidir que va a comer pollo frito el resto de su vida. De aquí en 20 años usted no va a ser un pollo. Ninguna combinación de aminoácidos de pollos y aminoácidos humanos producirá un pájaro. Todo lo que producirá es más de usted, sin importar lo que entre. Esto es “según su género”.

En el capítulo maravilloso de la resurrección en 1 Corintios 15, versículo 38, Dios da un cuerpo… retrocedamos un poco, versículos 36, 37: “Lo que tú siembras no se vivifica, si no muere antes. Y lo que siembras no es el cuerpo que ha de salir, sino el grano desnudo, ya sea de trigo o de otro grano; pero Dios le da el cuerpo como Él quiso y a cada semilla su propio cuerpo. No toda carne es la misma carne, sino que una carne es la de los hombres, otra carne la de las bestias, otra la de los peces y otra la de las aves.” Y Dios dice que hay diferencias. Hay diseños que van más allá que ningún organismo vivo pueda pasar.

El significado de semilla puede ser fácilmente entendido. Semilla es claramente la habilidad de reproducir una forma de vida en su propia semejanza. Dice Henry Morris, y cito: “Implantado en cada organismo creado había una semilla programada para capacitar la reproducción continua de ese mismo organismo. La interpretación moderna de las complejidades extremas de la molécula llamada ADN y del código genético contenido en ella ha reforzado la enseñanza bíblica de la estabilidad de los géneros. Cada tipo de organismo tiene su propia estructura única de ADN; y sólo puede especificar la reproducción de ese mismo género.

Hay una cantidad inmensa de potencial de variación dentro de cada género, facilitando la generación de individuos distintos e inclusive de muchas variedades dentro del género; pero no obstante, impidiendo la evolución de nuevos géneros. Es posible una gran cantidad de variación horizontal con facilidad pero no de cambios verticales.” Fin de la cita.

Mire a su alrededor, observe a la gente que lo rodea. Observe cuán diferentes son; y todos son personas. Los límites exactos de género pueden ser un poco más desafiantes. No sabemos exactamente lo que Génesis quiso decir; pero sabemos que se establecieron límites. Y entendemos eso. Los organismos debían mantenerse dentro de su propio género. Lo más importante que podemos decir es que las aves permanecen siendo aves; y los animales permanecen siendo animales; y los peces permanecen siendo peces; y los reptiles siguen siendo reptiles; y los insectos siguen siendo insectos. Y eso detiene en sí mismo todo el proceso de la evolución. Así es como Dios creó.

Ya hemos hablado de genética y cómo la genética garantiza que la evolución no puede ocurrir. Es absolutamente imposible. Michael Behe, a quien ya mencioné, que escribió La caja negra de Darwin, no es cristiano; pero está cuestionando literalmente todo acerca de la evolución. Él dedica dos capítulos de su libro para mostrar que entre más se aprende acerca de la complejidad asombrosa de la estructura celular, la teoría de la evolución química es más y más imposible. Él dice: “Esto es la pesadilla pre-biótica del químico.”

¿Qué tenemos? Regrese al texto. En Génesis 1:11-12 usted tiene el origen de toda la vida vegetal; y no sólo su origen sino que también su continuidad ordenada fijada por medio de ciertas semillas y géneros que perpetúan esa vida. Una planta nunca ha evolucionado a algo más elevado, solo en el canal de televisión de ciencia-ficción… no en la realidad. Y de hecho, si usted estudia las mutaciones y los cambios en la genética, son siempre negativos… siempre negativos. Siempre es descendente.

El estudio de las moscas de la fruta ha sido algo que los evolucionistas han convertido en el estudio de su vida ya que las moscas de la fruta tienen una vida muy corta; y entonces ellos pueden observar muchas generaciones. Y la teoría es que puede ver suficientes generaciones como para ver cambio, para ver el proceso evolutivo llevándose a cabo. El único problema es que toman estas moscas de la fruta y las bombardean con radiación. Y la radiación, la exposición al calor, los químicos y la radiación pueden crear mutaciones, eso lo sabemos. Eso es verdad, comprendemos eso aún en la química de la radiación utilizada con respecto al cáncer. Tiene la habilidad de matar células y cambiarlas.

Pero las mutaciones no crean nuevas estructuras. En el estudio de las moscas de la fruta, usted puede tener alas deformadas, más grandes, más pequeñas, dos pares de alas, pero no tiene un nuevo tipo de ala. Ni la mosca de la fruta se convierte en una abeja. Las mutaciones, por cierto, son muy raras. Y eso es afortunado porque son todas virtualmente dañinas. Todas empeoran. Y en la mayoría de los casos, las mutaciones nunca pueden siquiera sobrevivir. Eso es el motivo por el cual la evolución ha sido llamada “la ciencia libre de hechos.” Pensé que le gustaría escuchar esto.

Entonces, ¿qué estamos aprendiendo? Génesis 1:1 al 12 nos muestra que el agente inteligente es el Dios vivo; y en el tercer día de la Creación separó a la tierra del mar, haciendo que la vida de las plantas naciera de la tierra. Dos categorías, plantas con sus semillas en ellas, árboles que tienen sus semillas en el fruto que viene de ellos… Y por lo tanto, pueden reproducirse a sí mismos a lo largo del fin del tiempo, siempre y cuando exista una especie dada. Dios lo vio en el versículo 12; y vio que era bueno. Y después, Dios concluyó en el versículo 13: “Y fue la tarde y la mañana del día tercero.” Y hubo ereb y hubo boqer. Un día de 24 horas, eso es tan claro. Esos términos, tarde y mañana, son usados más de 100 veces en el Antiguo Testamento. Y siempre se refieren a un día de 24 horas. Dios lo hizo en el tercer día.

Permítanme concluir. Job 26, versículo 7, Dios es el objeto de esto, el tema de esto. “Él extiende el norte sobre vacío.”¡Qué declaración! Él extiende el norte sobre el vacío. “Cuelga la tierra sobre nada. Ata las aguas en sus nubes y las nubes no se rompen debajo de ellas. Él encubre la faz de Su trono, y sobre él extiende Su nube. Puso límite a la superficie de las aguas,” eso es el horizonte de la tierra, “hasta el fin de la luz y las tinieblas. Las columnas del cielo tiemblan, y se espantan a Su reprensión. Él agita al mar con Su poder, y con Su entendimiento hiere a Rahab. Su Espíritu adornó los cielos; Su mano creo la serpiente tortuosa. He aquí, estas cosas son sólo los bordes de Sus caminos; ¡y cuán leve es el susurro que hemos oído de Él! Pero el trueno de Su poder, ¿quién lo puede comprender?”

Cuando Dios… Él está hablando acerca de la lluvia… y cuando Dios irrumpe en la oscuridad con luz y lluvia y tormentas y relámpagos y furia y todo esto, sólo estamos oyendo un susurro leve, una indicación débil de Su inmenso relámpago incomprensible. Sólo estamos viendo los bordes de Sus caminos. ¡Qué Dios tenemos!

Padre, te damos gracias nuevamente por la Palabra que nos da luz en este área tan importante y vital de la Creación. Gracias por esta tremenda porción de las Escrituras. Permite que Te adoremos aún más por la grandeza de Tu poder; Tú, quien haces que las cosas existan, cuando antes no existían. Tú eres el Creador, Tú eres nuestro Señor y nuestro Salvador. Nuestro gran Redentor y nuestro Amigo, un amigo para los pecadores. ¡Qué gloriosa verdad es esta! Gracias… gracias. Amén.

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57/63 – ¿Jesús o Barrabás? | Marcos 15:1-15

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

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57/63 – ¿Jesús o Barrabás? | Marcos 15:1-15

Ps. Sugel Michelén

El pastor Michelén ha formado parte del Consejo de Ancianos de Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo en Santo Domingo, República Dominicana, durante más de 30 años.Tiene la responsabilidad de predicar la Palabra regularmente en el día del Señor.Tiene una Maestría en Estudios Teológicos y es autor de varios libros: Historia de las Iglesias Bautistas Reformadas de Colombia, Coautor junto al Pastor Julio Benítez; La Más Extraordinaria Historia Jamás Contada, Palabras al Cansado – Sermones de aliento y consuelo; Hacía una Educación Auténticamente Cristiana, El que Perseverare Hasta el Fin; y publica regularmente artículos en su blog “Todo Pensamiento Cautivo”https://www.todopensamientocautivo.com/

Él es instructor asociado en Universidad Wesleyana en Indiana (IWU), extensión en español; enseña Filosofía en el Colegio Cristiano Logos; y durante 10 años, ha sido profesor regular de la Asociación Internacional de Escuelas Cristianas (ACSI) para América Latina. El pastor Michelén, junto a su esposa Gloria tiene tres hijos y cuatro nietos.

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44 – Las adicciones «El Alcoholismo y la Drogadicción – 2/2»

Entendiendo los Tiempos

Primera Temporada

44 – Las adicciones «El Alcoholismo y la Drogadicción – 2/2»

ENTENDIENDO LOS TIEMPOS

Surge en el 2013 como programa de radio bajo la cobertura de la emisora cristiana Radio Eternidad en la estación 990am. Las temáticas de nuestro programa son diversas y contemporáneas con las necesidades que se presentan  hoy en día en la sociedad. Todo tema es llevado a la luz de la Palabra de Dios que es la única mediadora entre los hombres y la única verdad que puede hacerle libre. Tratamos diferentes temas con el propósito de entender el presente bajo una cosmovisión bíblica y actuar en base a esta. Con nuestro productor Andrés Figueroa y el equipo de Gracia TV, quienes semanalmente transmiten este programa en un formato para Radio y TV.

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13/27 – Descanso en medio de la tormenta

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Proverbios 31: La mujer contra-cultura

13/27 – Descanso en medio de la tormenta

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/descanso-en-medio-de-la-tormenta/

Carmen Espaillat: Hay algo hermoso acerca de las mujeres que honran a sus madres.

Mujer 1: Cada mañana y luego al acostarnos siempre orábamos a Dios, ahora entiendo que la oración era el medio para enfrentar los obstáculos que teníamos como familia y el acercarse a Dios como refugio era nuestra fortaleza.

Mujer 2: Fue en medio de sus rosas que me enseñó a apreciar lo maravilloso de la creación de Dios, a dar las gracias con una sonrisa, la compasión, a negarse a sí misma y amar sacrificialmente.

Mujer 3 : El testimonio de una mujer piadosa perdura más allá de su permanencia aquí en la tierra. Tengo el privilegio de ser la hija de una de ellas.

Mujer 4: Damos muchas gracias a Dios por ellas, su ejemplo ha sido un poderoso aliado que Dios ha usado para enseñarnos lo que es la centralidad del hogar y la familia según el diseño que ha dispuesto nuestro Señor.

Mujer 5: Tengo muy presente en mi memoria el despertarme temprano para ir la escuela y encontrarte teniendo tu tiempo de comunión con Él. ¡Gracias por ser un ejemplo de una mujer verdadera para todos nosotros!

Carmen: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Si has estado con nosotros durante el último par de semanas, sabes que estamos en un estudio profundo de Proverbios 31. He sacado tantas enseñanzas de este capítulo que antes no sabía que estaban allí. Si no has podido escucharlo completo, no te preocupes. Puedes ponerte al día escuchando el audio en AvivaNuestrosCorazones.com. También encontrarás transcripciones allí y podrás compartir los enlaces con otras hermanas a las que quieras bendecir con este rico recurso.

Hoy dejaremos que nuestras oyentes nos comenten sobre los atributos que tienen sus madres; bueno, quizás necesites tener algún pañuelo a mano.

Llegaremos allí en unos minutos. Primero, aquí está Nancy para explicar cómo la mujer de Proverbios 31 obtiene su increíble fortaleza.

Nancy Leigh DeMoss: En la última sesión hablamos sobre cómo la mujer virtuosa, la mujer excelente de Proverbios 31, se ciñe fuerza y fortalece sus brazos. Su meta es complacer al Señor. Pero antes de movernos al versículo 18 quisiera ofrecer una idea adicional con relación a este tema.

En Isaías capítulo 30, versículo 15 nos dice que “En quietud y confianza está tu fortaleza”. Ahora, sabemos que Dios da fortaleza al cansado, por eso debemos pedirle que nos dé fuerzas y sabemos que el gozo del Señor es nuestra fortaleza, que tener un corazón puro y una conciencia limpia también nos da fuerzas, y ahora vemos en ese versículo de Isaías capítulo 30 que en quietud y reposo, encontramos fuerzas.

Esas dos cualidades, quietud y reposo, son cosas que no vienen naturalmente para la mayoría de nosotras. No vienen de manera natural probablemente a ninguna de nosotras. Vivimos en un mundo de ruido, un mundo de caos, ocupado, frenético, desesperado y es muy difícil encontrar quietud.

Y déjenme decirles que la quietud no depende tanto del ambiente que te rodea, es más bien un asunto interno, un asunto de mi espíritu. Puedes tener un espíritu calmado delante Dios, o un espíritu que descansa en Dios, aunque tengas ocho hijos en tu casa, o aunque estés trabajando en un ambiente que es ruidoso y secular.

Pero sí creo que es importante, siempre que sea posible, encontrar maneras y momentos de lograr un ambiente calmado para ayudarnos a desarrollar un corazón tranquilo. Para algunos de nosotras, nuestro mundo es ruidoso y escandaloso y no tenemos otra opción, pero algunas de nosotras tomamos decisiones que hacen que nuestro mundo sea escandaloso y ruidoso.

Yo diría —y es un poco extraño para mí decir esto en un programa de radio— que muchas debemos desarrollar hábitos diferentes en lo que respecta a la radio, a la televisión, a los medios de comunicación, a las computadoras, al entretenimiento –cosas que hacen ruido en nuestras vidas, cosas que nos mantienen agotadas.

Algunas tenemos el hábito de siempre tener un aparato electrónico encendido. Así nos montamos en el carro, y encendemos la radio. Entramos a la casa, y encendemos el televisor o los televisores, o la computadora o cualquier otro que aparato que tengamos.

Y diría que si siempre tienes algunas de estas cosas encendidas en tu vida, te resultará difícil tener un corazón calmado. Puede que sea tu esposo quien encienda estos equipos, y no puedes controlar su vida en estas áreas. Pero sí puedes controlar tus decisiones en esas áreas.

Y con todo lo agradecida que estoy por el ministerio de la radio cristiana, y quiero que escuchen a Aviva Nuestros Corazones y otros ministerios de enseñanza que pueden edificar sus vidas, hay momentos cuando solo necesitas tomar la decisión “No voy a llenar el espacio vacío de mi vida con este ruido. Voy a disciplinarme para buscar quietud”.

Y eso no significa que hagas que tus hijos salgan de la casa. Hay algunos ruidos en tu vida que son un buen ruido, que es ruido apropiado y correcto, y es importante como madre y esposa que no te vuelvas resentida con esos hijos o con ese esposo que hacen ruido en tu vida. Tenemos algunas viudas aquí que se sentirían más que contentas de tener de nuevo ese ruido, pero hay tiempos en que sí debes tomar la decisión cuando es importante conseguir ese tiempo de quietud.

Y esa es una de las ventajas de levantarse temprano. En la mayoría de las situaciones, es una forma de conseguir un ambiente tranquilo y un corazón calmado antes de entrar a este mundo de ruido. Para ti, quizás el momento de quietud te resulte tarde en la noche. Y entonces, en quietud y en reposo, está tu fortaleza. Disciplina tu vida para la quietud y luego firmemente confía en Dios.

una de las cosas que roba y merma nuestras fuerzas para servir al Señor es que nos preocupamos de tantas cosas. Estamos ansiosas con tantas cosas, y necesitamos aprender a confiar que Dios está en control , Él no ha dejado Su Trono, y no me necesita para arreglar todo el universo, ni siquiera una pequeña parte de éste.

Sé que hay situaciones en tu vida, al igual que en la mía, que escapan de nuestro control. Así que deja de tratar de controlar y confía que Él tiene todo el mundo en Sus manos. Confía que Él hará lo que es bueno y lo que es correcto y confía en que Él es el gobernador del universo. Y en esa quietud y en esa confianza, encontrarás tus fuerzas.

Pero ahora, en el tiempo que nos resta, quiero hacer algunos comentarios sobre el versículo 18, que se conectan con los versículos que ya hemos estudiado de Proverbios 31, pero no quiero saltar este versículo antes de movernos a la próxima sesión en nuestro tiempo juntas.

En el versículo 18, esta excelente mujer virtuosa “percibe que su mercancía es buena”; en la Biblia de las Américas vemos que ella “nota que su ganancia es buena”. Ella ve que la obra de sus manos, aquello en que ha invertido su tiempo y esfuerzo, ella ve que esta labor ha producido buen fruto.

Y ella está consciente de la calidad. Y quiere asegurarse que el trabajo que está haciendo es un buen trabajo, así que no va a través de la vida -como una esposa, madre o mujer, ama de casa, en cualquier etapa de su vida- ella no hace las cosas de manera descuidada ni caprichosamente. La calidad importa, y ella tiene la capacidad de mirar hacia atrás y ver que el trabajo de sus manos ha sido bueno.

Y, ahora esta última frase —algunas viven basadas en este versículo y a otras no les gusta para nada— “no se apaga de noche su lámpara”; hay personas que son nocturnas. Otras, terminan a las nueve como una luz en la noche, pero creo que el énfasis aquí no está en la hora en que ella va a acostarse. El énfasis está, en un versículo anterior, donde vemos que ella se levanta de madrugada, se trata de que esta es una mujer diligente y hace lo que sea necesario, a cualquier hora que sea necesario, para ministrar a las necesidades de su familia.

Ella se levanta temprano si se necesita; se acuesta tarde, si es necesario, y en sus horas despierta, está ocupada en lo que es de provecho. No vemos la imagen de una mujer que pasa las noches viendo televisión, o una mujer que duerme hasta las once de la mañana cuando hay trabajo que hacer para su familia.

Y no les estoy diciendo a qué hora levantarse, porque la Palabra no nos dice nada al respecto. Pero sí nos dice que como mujeres, debemos ser laboriosas, y usar las horas, los momentos que el Señor nos da de formas que sean agradables a Él.

¿Implica eso que no me detenga y pase tiempo de diversión con mis hijos? Sí, absolutamente debes parar y divertirte con tus hijos. Cuando llega el momento de hacerlo, eso es algo santo, eso es ser virtuosa, eso es ser excelente. Pero sí significa que no malgastemos el tiempo, los momentos que Dios nos da, sino que los usemos con propósito y de forma intencional, para buscar la Gloria de Dios.

Carmen:  Una perspectiva balanceada del tiempo” por Nancy Leigh DeMoss. Estamos a punto de escuchar algunas historias conmovedoras acerca de madres que hicieron buen uso de su tiempo. Estas historias le harán detenerse y considerar: cuando termines tu vida, mirarás atrás y te preguntarás “¿En verdad invertí mi tiempo sabiamente? ¿Lo invertí en mi hogar“? Las elecciones que hagas hoy influirán en la manera en que responderás esta pregunta.

La mayoría de nosotras pasamos el tiempo disponible, corriendo de una demanda para otra, por lo que se hace difícil detenernos a pensar si estamos usando el tiempo efectivamente. ¿Pasarías algún tiempo cada día aprendiendo lo que significa construir un hogar piadoso? Lee algunas páginas de un libro escrito por Nancy Leigh DeMoss y otras mujeres llenas de sabiduría, como Bunny Wilson y Susan Hunt. Se titula “Atrévete a ser una mujer conforme al plan de Dios” Te diremos como obtenerlo cuando visites AvivaNuestrosCorazones.com.

Durante las últimas semanas en la serie llamada La mujer contra-cultura, hemos aprendido mucho sobre lo que significa ser una mujer de honra. Es tiempo de pausar y dejar que algunas oyentes nos hablen acerca de sus madres.

Hemos pedido a varias mujeres que nos envíen audios contándonos cómo sus madres invirtieron en ellas, creo que van a disfrutar escuchar estos conmovedores tributos.

Mujer 1: Cuando pienso en mi madre lo primero que me viene a la mente es una ejemplo de entrega y perseverancia. En la providencia de Dios mi madre tuvo que hacerse cargo sola de mis tres hermanos y yo luego del divorcio, mientras pasó el tiempo, las memorias que siempre han permanecido es el reflejo de una mujer comprometida con Cristo y con todo el deseo de criarnos teniendo como fundamento la Palabra de Dios.

Desde muy pequeña mi madre me enseñó a cocinar a bordar a limpiar la casa, a organizar, y sacar siempre un momento del día para leer la Biblia. En el momento, aunque era divertido, no me gustaba hacer tantas cosas. Con el transcurrir de los años estas enseñanzas han sido un reflejo de una mujer que ama su hogar y que su identidad primaria no es casada o divorciada sino Cristo.

Criar cuatro hijos sola era un reto, pero cada mañana y luego al acostarnos, siempre orábamos a Dios. Hoy entiendo que la oración era el medio para enfrentar los obstáculos que teníamos como familia y que el acercarse a Dios como refugio era nuestra fortaleza.

Alabo a Dios por su perseverancia, pues el que hoy yo pueda proclamar a Cristo como mi Salvador y amar el hermoso diseño de la feminidad bíblica, es el resultado de una madre que se propuso entregar su vida al Señor y que de la mano con su Esposo celestial nos muestra la plenitud y el gozo que existe en Cristo. Y sobre todo , que solo Cristo es suficiente, algo que anhelo traspasar a mis hijos algún día.

Mujer 2: Mi nombre es Sandra, soy la menor de cuatro hermanos y hoy tengo la maravillosa oportunidad de darles a conocer un poco de quién fue mi mamá. De pisada muy ligera pero de huellas muy firmes, así podrías definir un poco quién fue mi mamá. Siendo muy delgada sus pasos y movimientos eran suaves y ligeros, pero las huellas que dejó en mí fueron impresas en mi corazón como si hubieran sido hechas con el propósito de hacerlas indelebles. Sé que no hacemos nada para merecer algo bueno en nuestras vidas, y que todo viene como un regalo de la mano de Dios y es la única forma en que entiendo en que Él me haya dado el gran privilegio de ser su hija y de haberla tenido en mi vida desde los momentos más simples hasta los más significativos.

Mi mamá se dedicó completamente a nosotros, somos cuatro hermanos y yo soy la menor. Permaneció en el hogar siempre. Puedo decir que al igual de la mujer de Proverbios 31, fue extremadamente laboriosa con sus manos. Recuerdo el olor de las mermeladas hechas en casa o los diferentes colores de los condimentos que procesaba y envasaba. Algunas personas iban a mi casa solo para comprar estos condimentos naturales. Pero si alguien no los podía pagar daba igual, de todas formas mi mamá se lo daba.

Conservo piezas de ropa hechas a mano por ella, mis hermanos mayores vivían fuera y ella y yo tejíamos las piezas de lana que necesitarían para el invierno. No estudió medicina, sin embargo desarrolló algunas habilidades como poner inyecciones o prepara brebajes medicinales que hacía que las personas de una forma u otra llegaran a mi casa en busca de algún alivio.

Y luego su jardín, su preciado jardín. Eran sus momentos de mayor deleite. Podaba, abonaba, trasplantaba, en fin todo lo que podía hacer para embellecer y mejorar su jardín. Fue en medio de sus rosas que me enseñó a apreciar lo maravilloso de la creación de Dios, a dar las gracias con una sonrisa, la compasión. A negarse a sí mismo y a amar sacrificialmente, todo esto sin que recuerde una instrucción verbal específica al respecto. Fue su ejemplo práctico lo que siempre habló en voz alta, amé profundamente a mi mamá y haber conocido al Señor fue lo único que me hizo entender que cuando ella muriera yo estaría bien.

Conoció al Señor en edad avanzada, no alcanzó a entender grandes doctrinas pero sí lo más importante, que ella era pecadora, que Cristo había muerto por ella y que ahora podría confiar en Él plenamente. El himno que se titula, “Todas las promesas del Señor Jesús” fue su lema hasta el final de su vida. Después de su muerte encontré entre todas sus cosas, todas las tarjetas, notas y fotos que a o largo de toda la vida había recibido de sus hijos, y digo a lo largo de la vida, porque encontré tarjetas de cumpleaños escritas por mí cuando apenas tenía siete años.

Y fue muy bueno ver en ellas que Dios me dio la oportunidad a través de los años de decirle a mi mamá todo lo que ella significaba para mí, pero sobre todo lo mucho que hablábamos del Evangelio y de su única fuente de descanso en medio de sus aflicciones. Alabo a Dios por habérmela dado los años que estuvo conmigo, espero anhelante el día en que la volveré a ver.

Cuando ella murió escribí algo titulado, “Hay trabajo en el Cielo”, basado en el texto de Juan 5:17 cuando el Señor Jesús dijo : “Mi padre hasta trabaja y yo trabajo”. Porque la imaginé ocupada en el más hermoso trabajo, el de adorar y abalar a Dios y tal vez en medio de algún rosal adornando ahora para su Señor, a Él sea la gloria por la vida de mi mamá.

El testimonio de una mujer piados perdura más allá de su permanencia aquí en la tierra, tengo el privilegio de ser la hija de una de ellas, mi madre Julia viuda González, es un ejemplo tan fiel que aún al día de hoy me encuentro recordando su vida para tomarla como ejemplo y asegurarme una senda cimentada en Dios y en Su Palabra. Fue una mujer sumamente fiel, nunca la escuché quejarse de su iglesia ni de sus pastores, siempre tenía una nota positiva y de aliento en cualquier situación, tenía el compromiso consigo misma de predicar la Palabra a todo el que visitara su casa no importa cuál fuera el motivo de la visita. Amaba la Palabra de Dios y se exponía a ella constantemente, las cualidades que más la identificaban era su dulzura, su ternura, y su disponibilidad.

No recuerdo una sola ocasión que yo la necesitara que ella no estuviera dispuesta a ayudarme sin importar cuál fuera la situación ni el tiempo que le tomara, puedo decir sin lugar a dudas que su ejemplo de amor y de fe y de confianza en su Dios, han sido de gran ayuda para moldearme como cristiana y también tomar su ejemplo en su trato con sus yernos y con sus nietos, me estimula y me orienta en la etapa como suegra y como abuela.

Mujer 3: ¡Hola! Soy Laura, y hablo como representante de mis hermanos al dar testimonio del ejemplo que ha sido nuestra madre. Aun antes de entregarle su vida al Señor, el adorno que la caracterizaba era la dedicación y la entrega hacia nuestra familia. Dios la capacitó desde temprano para tener una gran disposición hacia el sacrificio, no solo en beneficio de nosotros sus hijos sino también hacia sus padres y hermanos.

Ahora como una hija de Dios, estos atributos anteriores brillan con el propósito de agradar a nuestro Señor en este momento, sirviendo al pueblo de Dios y a su familia. Ahora son abundantes sus oraciones ante los necesitados en la iglesia, teniendo siempre palabras de aliento y sostén en momentos de tribulación para todas las personas que se encuentran con ella. Damos muchas gracias a Dios por ella, su ejemplo ha sido un poderoso aliado que Dios ha usado para enseñarnos lo que es la centralidad del hogar y la familia según el diseño que ha dispuesto nuestro Señor.

¡Gracias mami Mina por ser esa anciana que como dice Tito 2:4-5 nos enseñas a amar a nuestros maridos y nuestros hijos siendo cuidadosas de nuestras casas, te amamos mucho!

Mujer 4: Este es el testimonio acerca de mi madre Marcia Hernández. Cuando mis padres recibieron la alegría de presentarse delante de su Señor a gozar de Él por la eternidad. Estaba una mañana organizando los libros que dejaron. Allí encontré una de las Biblias de estudio de mi papá y al abrirla se deslizó una página suelta escrita con la letra de mi mamá, no puedo describir con palabras lo que sentí al leerla, era una oración escrita a su Dios donde ella derramaba su corazón delante de Él, pidiéndole que por Su gran misericordia perdonara sus pecados y escuchara su oración, que viniera pronto a reinar para así con Él estar eternamente y que le diera las fuerzas para andar en sus caminos.

Le pedía entendimiento para guardar su ley en su corazón y que la ayudara a buscar Su rostro continuamente. Así seguí leyendo con lágrimas en los ojos pero a la vez con un inmenso gozo al ver el legado de fe que ella me dejaba. Fue un privilegio para mí ser su hija y ciertamente puedo entender hoy con más claridad el impacto que una madre puede tener en la vida de sus hijos. Puedo ver como todo lo que soy y todo lo que hago está impregnado por su sello. Creo firmemente que los conocimientos y las experiencias que obtuve a través de sus enseñanzas han impactado más profundamente mi vida que todos los conocimientos que obtuve en la universidad o en el mundo exterior.

De ella aprendí cómo ser esposa, cómo ser madre, cómo cuidar mi hogar, cómo los detalles son importantes, me enseñó a crear memorias con mi familia, la importancia de compartir momentos que ella hacía especiales a veces sin ningún motivo.

Mi mamá tenía una corazón para su Dios, deseoso de amarle y servirle cada día y hacer siempre su voluntad. Tengo la certeza de que ese era su secreto para aun a pesar de sus muchos quebrantos de salud estaba siempre continuamente gozosa. Era una mujer virtuosa, me enseñó la importancia de mantener un hogar en orden, hasta el final de sus días en esta tierra la veía decorando cada rincón de su casa, cortando las flores de su jardín que con tanto esfuerzo cultivaba, bordando los mantelitos para la bandeja del café… En fin, la lista sería interminable. La adornaban tantas virtudes que hoy y siempre serán para mí un especial tesoro y serán mi ejemplo a seguir. Es mi oración a mi padre celestial que me de la sabiduría y las fuerzas para poder modelar y traspasar a mis hijos cada una de esas virtudes para lo gloria y honra de Su santo Nombre.

Mujer 5: Mi nombre es Rosalía, estoy muy agradecida del Señor por mi mamá, no creo tener palabras suficientes para expresar todo lo que ella ha sido y es para mí y alabo al Señor por la obra de gracia que ha hecho en su vida. Gracias mami por ser un ejemplo para mí de amor al Señor, tengo muy presente en mi memoria despertarme temprano para ir a la escuela y encontrarte teniendo tu tiempo de comunión con Él.

Gracias por ser un ejemplo de una mujer verdadera para todos nosotros. Por darle prioridad a tu matrimonio con papi y ser un ejemplo de sumisión a él. Gracias por perseverar en oración y disciplina en los años en que mi corazón fue rebelde. Gracias por poner a un lado tu propia agenda y comodidad para servirnos, fueron muchos los días de las pequeñas cosas que Dios usó para que fueras mi maestra en cómo ser una mujer cristiana, esposa y madre. Gracias por animarme a ser y hacer las cosas con excelencia para el Señor.

Le doy gracias a Dios porque en ti me ha dado una mejor amiga, gracias por tus sabios consejos, puedo decir que muchas mujeres hicieron el bien mas tu sobrepasas a todas. Engañosa es la gracia y vana la hermosura, la mujer que teme al Señor, esa será alabada. ¡Te amo!

Carmen: He sido muy conmovida por la simple obediencia que nuestras oyentes han mostrado hoy. La Escritura nos dice que debemos honrar a padre y madre, pero en la medida en que estas madres han sido honradas, hemos visto lo increíblemente poderoso que este tipo de tributo puede ser. Espero que te tomes unos minutos para honrar a tu madre.

Claro está, también es un honor honrar a los padres, pero nos estamos enfocando en las madres debido a la serie que Nancy Leigh DeMoss está enseñando llamada La mujer contra-cultura. Es una mirada profunda a Proverbios 31, y si te has perdido algo de este útil material, puedes escucharlo en AvivaNuestrosCorazones.com.

¿Verdad que hubiese sido una pena haberse perdido el programa de hoy y las historias que hemos escuchado? Asegúrate de no perderte de nada de lo que ocurre en Aviva Nuestros Corazones.

Si una mujer pasa todo el tiempo de voluntaria en un refugio para desamparados, ¿está haciendo una gran labor; verdad? Bueno, quizás no. Todo depende qué esté pasando dentro de su casa. Escucharemos sobre buenas obras y prioridades, esto será mañana en Aviva Nuestros Corazones. Ahora cerremos con un tiempo de oración con Nancy.

Nancy: Señor, ayúdanos a aprender a usar nuestros días como debe ser y a vivirlos de una manera que podamos mirar atrás al final de nuestros días y ver que nuestro trabajo ha sido bueno. Que Tú, por Tu gracia, nos has permitido producir algo que sea de buena calidad y que hayamos usado nuestros días y todos nuestros momentos para agradarte. Señor, muéstranos el momento en que quieres que nos levantemos por las mañanas y cuándo debemos ir a dormir en las noches y cómo quieres que usemos cada momento entre ambos, para Tu gloria. Oro en el Nombre de Jesús, Amén.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se cite otra fuente.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

56/63 – ¡Un juicio injusto contra el Dios justo! | Marcos 14:53-65

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

Serie: Marcos

56/63 – ¡Un juicio injusto contra el Dios justo! | Marcos 14:53-65

Ps. Sugel Michelén

El pastor Michelén ha formado parte del Consejo de Ancianos de Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo en Santo Domingo, República Dominicana, durante más de 30 años.Tiene la responsabilidad de predicar la Palabra regularmente en el día del Señor.Tiene una Maestría en Estudios Teológicos y es autor de varios libros: Historia de las Iglesias Bautistas Reformadas de Colombia, Coautor junto al Pastor Julio Benítez; La Más Extraordinaria Historia Jamás Contada, Palabras al Cansado – Sermones de aliento y consuelo; Hacía una Educación Auténticamente Cristiana, El que Perseverare Hasta el Fin; y publica regularmente artículos en su blog “Todo Pensamiento Cautivo”https://www.todopensamientocautivo.com/

Él es instructor asociado en Universidad Wesleyana en Indiana (IWU), extensión en español; enseña Filosofía en el Colegio Cristiano Logos; y durante 10 años, ha sido profesor regular de la Asociación Internacional de Escuelas Cristianas (ACSI) para América Latina. El pastor Michelén, junto a su esposa Gloria tiene tres hijos y cuatro nietos.

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

El Libre Albedrío: Un Esclavo

 

El Púlpito de la Capilla New Park Street

El Libre Albedrío: Un Esclavo

NO. 52

Sermón predicado el Domingo 2 de Diciembre de 1855

por Charles Haddon Spurgeon

En La Capilla New Park Street, Southwark, Londres.

«Y no queréis venir a mí para que tengáis vida.» — Juan 5:40

Este es uno de los poderosos cañones de los arminianos, colocado sobre sus murallas, y a menudo disparado con un terrible ruido contra los pobres cristianos llamados calvinistas Yo pretendo silenciar ese cañón el día de hoy, o, más bien, dispararlo en contra del enemigo, pues nunca les perteneció a ellos. El cañón no fue construido en la fundición de los arminianos, y más bien su objetivo era la enseñanza de una doctrina totalmente opuesta a la que los arminianos sostienen.

Usualmente, cuando se explica este texto, las divisiones son: primero, que el hombre tiene voluntad. Segundo, que es enteramente libre. Tercero, que los hombres deben decidir venir a Cristo por ellos mismos, de lo contrario no serán salvos.

Pero nosotros no lo dividiremos de esa manera, sino que nos esforzaremos por analizar de manera objetiva este texto, sin concluir apresuradamente que enseña la doctrina del libre albedrío, simplemente porque contiene palabras tales como «querer» y «no querer.»

Ya se ha demostrado más allá de toda controversia, que el libre albedrío es una insensatez. La voluntad no tiene libertad como tampoco la electricidad tiene peso. Son cosas completamente diferentes. Podemos creer en la libertad de acción del individuo, pero el libre albedrío es algo sencillamente ridículo. Todo mundo sabe que la voluntad es dirigida por el entendimiento, que es llevada a la acción por motivos, que es guiada por otras partes del alma, y que es una potencia secundaria.

Tanto la filosofía como la religión descartan de inmediato la pura idea del libre albedrío; y yo estoy de acuerdo con la rotunda afirmación de Martín Lutero que dice: «Si algún hombre atribuye una parte de la salvación, aunque sea lo más mínimo, al libre albedrío del hombre, no sabe absolutamente nada acerca de la gracia, y no tiene el debido conocimiento de Jesucristo.» Puede parecer un concepto duro, pero aquel que cree con plena convicción que el hombre se vuelve a Dios por su propio libre albedrío, no puede haber recibido esa enseñanza de Dios, pues ese es uno de los primeros principios que aprendemos cuando Él comienza a trabajar en nosotros: que no tenemos ni voluntad ni poder, sino que ambos los recibimos de Él; que Él es «el Alfa y la Omega» en la salvación de los hombres.

Nuestras consideraciones el día de hoy serán las siguientes: primero: todos los hombres están muertos, porque el texto dice: «Y no queréis venir a mí para que tengáis vida.» Segundo: que hay vida en Jesucristo: «Y no queréis venir a  para que tengáis vida.» Tercero: que hay vida en Jesucristo para todo aquel que viene por ella: «Y no queréis venir a mí para que tengáis vida,» implicando que todos los que vengan, tendrán vida. Y cuarto: la sustancia del texto radica en esto, que ningún hombre por naturaleza vendrá jamás a Cristo, pues el texto dice: «Y no queréis venir a mí para que tengáis vida.» Lejos de afirmar que los hombres por su propia voluntad harán alguna vez eso, lo niega de manera abierta y categórica, diciendo: «Y NO QUERÉIS venir a mí para que tengáis vida.» Entonces, queridos hermanos, estoy a punto de gritar: ¿Acaso los que creen en el libre albedrío no están conscientes que se están atreviendo a desafiar la inspiración de la Escritura? ¿No tienen ningún entendimiento, aquellos que niegan la doctrina de la gracia? Se han apartado tanto de Dios que retuercen el texto para demostrar el libre albedrío; en cambio, el texto dice: «Y NO QUERÉIS venir a mí para que tengáis vida.»

I. Entonces, en primer lugar, nuestro texto indica QUE LOS HOMBRES ESTÁN MUERTOS POR NATURALEZA. Ningún ser necesita buscar la vida si tiene vida en sí mismo. El texto habla de manera muy fuerte cuando afirma: «Y no queréis venir a mí para que tengáis vida.» Aunque no lo dice con las palabras, efectivamente está afirmando que los hombres necesitan otra vida que la que tienen. Queridos lectores, todos nosotros estamos muertos a menos que seamos engendrados a una esperanza viva.

Todos nosotros, por naturaleza, estamos legalmente muertos: «el día que de él comieres, ciertamente morirás,» le dijo Dios a Adán; y aunque Adán no murió en ese momento físicamente, murió legalmente; es decir, su muerte quedó registrada en su contra. Tan pronto como en Old Bailey (famosa corte criminal de Londres) el juez se cubre la cabeza con una gorra negra y pronuncia la sentencia, el reo es considerado muerto según la ley. Aunque pueda transcurrir todavía un mes antes de que sea llevado al cadalso para que se cumpla la sentencia, la ley lo considera un hombre muerto. Es imposible que ese hombre realice ninguna transacción. No puede heredar nada ni puede hacer un testamento; él no es nada: es un hombre muerto. Su país considera que no tiene ninguna vida. Si hay elecciones, él no puede votar porque está considerado como muerto. Está encerrado en su celda de condenado a muerte, y es un muerto vivo.

¡Ah! Ustedes, pecadores impíos, que nunca han tenido vida en Cristo, ustedes están vivos hoy, por una suspensión temporal de la sentencia, pero deben saber que ustedes están legalmente muertos; que Dios los considera así, que el día en que su padre Adán tocó el fruto, y cuando ustedes mismos pecaron, Dios, el Eterno Juez, se puso una gorra negra de Juez y los ha condenado.

Ustedes tienen opiniones muy elevadas acerca de propia posición, y de su bondad, y de su moralidad. ¿Dónde está todo eso? La Escritura dice que «ya han sido condenados.» No tienen que esperar el día del juicio para escuchar la sentencia (allí será la ejecución de la sentencia) ustedes «ya han sido condenados.» En el instante en que pecaron, sus nombres fueron inscritos en el libro negro de la justicia; cada uno ha sido sentenciado a muerte por Dios, a menos que encuentre un sustituto por sus pecados en la persona de Cristo.

¿Qué pensarían ustedes si entraran en la celda de un condenado a muerte, y vieran al reo sentado en su celda riéndose muy feliz? Ustedes dirían: «Ese hombre es un insensato, pues ya ha sido condenado y va a ser ejecutado; sin embargo, cuán feliz está.» ¡Ah! ¡Y cuán insensato es el hombre del mundo, quien, aunque tiene una sentencia registrada en su contra, vive muy contento! ¿Piensas tú que la sentencia de Dios no se cumplirá? ¿Piensas tú que tu pecado, que está escrito para siempre con una pluma de hierro sobre las rocas, no contiene horrores en su interior? Dios dice que ya has sido condenado. Si tan sólo pudieras sentirlo, esto mezclaría gotas amargas en tu dulce copa de gozo; tus bailes llegarían a su fin, tu risa se convertiría en llanto, si recordaras que ya has sido condenado. Todos nosotros deberíamos llorar si grabáramos esto en nuestras almas: que por naturaleza no tenemos vida ante los ojos de Dios; que estamos en realidad, positivamente condenados; que tenemos una sentencia de muerte en contra nuestra, y que somos considerados por Dios tan muertos, como si en realidad ya hubiésemos sido arrojados al infierno. Aquí ya hemos sido condenados por el pecado. Aun no hemos sufrido el correspondiente castigo, pero la sentencia ya está escrita y estamos legalmente muertos. Tampoco podemos encontrar vida a menos que encontremos vida ante la ley en la persona de Cristo, de lo que hablaremos más adelante.

Pero además de estar legalmente muertos, también estamos muertos espiritualmente. Porque además de que la sentencia fue registrada en el libro, también se registró en el corazón; entró en la conciencia; obró en el alma, en la razón, en la imaginación, en fin, en todo. «El día que de él comieres, ciertamente morirás,» se cumplió, no solamente por la sentencia que fue registrada, sino por algo que ocurrió en Adán. De la misma forma que en un momento determinado, cuando me muera, la sangre se detendrá, cesará de latir el pulso, los pulmones dejarán de respirar, así el día que Adán comió del fruto, su alma murió. Su imaginación perdió su poder maravilloso de elevarse hacia las cosas celestiales y ver el cielo, su voluntad perdió el poder que tenía para elegir siempre lo bueno, su juicio perdió toda la habilidad anterior de discernir entre el bien y el mal, de manera decidida e infalible, aunque algo de eso fue retenido por la conciencia; su memoria quedó contaminada, sujeta a recordar lo malo y olvidar lo bueno; todas sus facultades perdieron el poder de la vitalidad moral. La bondad, que era la vitalidad de sus facultades, despareció. La virtud, la santidad, la integridad, todas estas cosas, eran la vida del hombre; pero cuando desaparecieron, el hombre murió.

Y ahora, todo hombre, está «muerto en sus delitos y pecados» espiritualmente. En el hombre carnal el alma no está menos muerta de lo que está un cuerpo cuando es depositado en la tumba; está real y positivamente muerta: no a la manera de una metáfora, pues Pablo no está hablando de manera metafórica cuando afirma: «Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados.»

Pero, queridos lectores, nuevamente quisiera poderles predicar a sus corazones en relación a este tema. Ha sido algo penoso tener que recordarles que la muerte ya está registrada; pero ahora tengo que hablarles y decirles que la muerte ya ha ocurrido, efectivamente, en sus corazones. Ustedes no son lo que antes eran; ustedes no son lo que eran en Adán, ni son lo que eran cuando fueron creados. El hombre fue creado puro y santo. Ustedes no son las criaturas perfectas que algunos presumen ser; ustedes están completamente caídos, completamente extraviados, llenos de corrupción y suciedad. ¡Oh! Por favor no escuchen el canto de la sirena de quienes les hablan de su dignidad moral, o de su elevada capacidad en los asuntos de la salvación. Ustedes no son perfectos; esa terrible palabra «ruina,» está escrita en sus corazones; y la muerte está sellada en su espíritu.

No pienses, oh hombre moral, que tú serás capaz de comparecer ante Dios sólo con tu moralidad, pues no eres otra cosa que un cadáver embalsamado en legalidad, un esqueleto vestido elegantemente, pero finalmente putrefacto a los ojos de Dios. ¡Y tampoco pienses tú, que posees una religión natural, que tú puedes hacerte aceptable ante Dios mediante tu propia fuerza y poder! ¡Vamos, hombre! ¡Tú estás muerto! Y tú puedes maquillar a un muerto tan gloriosamente como te plazca, pero no dejará de ser una solemne burla.

Allí está la reina Cleopatra: con una corona sobre su cabeza, vestida con sus mantos reales, siendo velada en la sala mortuoria. ¡Pero qué escalofríos recorren tu cuerpo cuando pasas junto a ella! Aun en su muerte, se ve bella. ¡Pero cuán terrible es estar junto a un muerto, aun si se trata de una reina muerta, muy celebrada por su belleza majestuosa! Así también tú puedes tener una belleza gloriosa y ser atractivo, amable y simpático; te pones sobre tu cabeza la corona de la honestidad, y te vistes con los vestidos de la rectitud, pero a menos que Dios te haya dado vida ¡oh, hombre! a menos que el Espíritu haya obrado en tu alma, tú eres a los ojos de Dios tan desagradable, como ese frío cadáver es desagradable para ti.

Tú no elegirías vivir con un cadáver para que comparta tu mesa; tampoco a Dios le agrada tenerte ante sus ojos. Él está airado contigo cada día, pues tú estás en pecado: tú estás muerto. ¡Oh! Debes creer esto; deja que penetre en tu alma; aplícalo a ti, pues es muy cierto que estás muerto, tanto espiritualmente como legalmente.

El tercer tipo de muerte es la consumación de las otras dos. Es la muerte eterna. Es la ejecución de la sentencia legal; es la consumación de la muerte espiritual. La muerte eterna es la muerte del alma; tiene lugar después que el cadáver ha sido colocado en la tumba, después que el alma ha salido de él. Si la muerte legal es terrible, es debido a sus consecuencias; y si la muerte espiritual es espantosa, es debido a todo lo que viene después. Las dos muertes de las que hemos hablado son la raíz, y esa muerte que vendrá es la flor que nace de esa raíz.

¡Oh! quisiera tener las palabras apropiadas para poder describirles lo que es la muerte eterna. El alma se ha presentado ante su Hacedor; el libro ha sido abierto; la sentencia ha sido pronunciada: «Apartaos de mí, malditos» ha sacudido el universo y ha oscurecido a los astros con el enojo del Creador; el alma ha sido arrojada a las profundidades donde permanecerá con otros en muerte eterna. ¡Oh! cuán horrible es su condición ahora. ¡Su cama es una cama de fuego; los espectáculos que contempla son de tal naturaleza que aterran a su espíritu; los sonidos que escucha son gritos sobrecogedores, y quejidos y gemidos y lamentos; y su cuerpo sólo conoce un dolor miserable! Está sumido en un dolor indecible, en una miseria que no conoce el descanso.

El alma mira hacia arriba. La esperanza no existe, se ha ido. Mira hacia abajo llena de terror y miedo; el remordimiento se ha adueñado de su alma. Mira hacia la derecha y las paredes impenetrables del destino la mantienen dentro de sus límites para torturarla. Mira hacia su izquierda y allí los muros de fuego ardiente descartan la menor posibilidad de colocar una escalera para poder escapar. Busca en sí misma el consuelo, pero un gusano que muerde dolorosamente ha penetrado en su alma. Mira a su alrededor y no encuentra a ningún amigo que le pueda ayudar, ni a ningún consolador, sino sólo atormentadores en abundancia. No tiene a su disposición ninguna esperanza de liberación; ha escuchado la llave eterna del destino girar en su terrible cerradura, y ha visto que Dios toma la llave y la lanza al fondo del abismo de la eternidad donde no podrá ser encontrada nunca. No tiene esperanza, no tiene escape, no hay posibilidad de liberación; desea ardientemente la muerte, pero la muerte es su encarnizada enemiga y no vendrá; anhela que la no-existencia lo trague, pero esta muerte eterna es peor que la aniquilación. Anhela la exterminación como el trabajador ansía el día de descanso. Espera ser tragado por la nada de la misma manera que un preso anhela su libertad. Pero nada de esto sucede: está eternamente muerta.

Cuando la eternidad haya recorrido muchísimas veces sus ciclos eternos, estará todavía muerta. La eternidad no tiene fin; la eternidad sólo puede deletrearse con la eternidad. Y después de todo eso, el alma verá un aviso escrito sobre su cabeza: «Tú estás condenada para siempre.» Escucha aullidos que durarán por toda la eternidad; ve llamas que no se pueden extinguir; sufre dolores que no pueden mitigarse; oye una sentencia que no retumba como los truenos de la tierra, que pronto se desvanecen, sino que va en aumento, más y más, sacudiendo los ecos de la eternidad, haciendo que miles de años se sacudan nuevamente con el horrible trueno de su terrible sonido: «¡Apartaos de mí! ¡Apartaos de mí! ¡Apartaos de mí! ¡Malditos!» Esta es la muerte eterna.

II. En segundo lugar, EN CRISTO JESÚS HAY VIDA, pues Él dice: «Y no queréis venir a mí para que tengáis vida.» No hay vida en Dios Padre para un pecador; no hay vida en Dios Espíritu Santo para un pecador, aparte de Jesús. La vida de un pecador está en Cristo. Si piensas que en el Padre puedes encontrar la vida aparte del Hijo, aunque Él ame a Sus elegidos, y decrete que vivirán, no es así; la vida está solamente en el Hijo. Si tomas a Dios el Espíritu Santo aparte de Jesucristo, a pesar de que es el Espíritu quien nos da vida espiritual, sin embargo la vida está en Cristo, la vida está en el Hijo. Ni nos atreveríamos ni podríamos pedir la vida espiritual a Dios el Padre o a Dios el Espíritu Santo. Lo primero que se nos ordena hacer cuando Dios nos saca de Egipto es comer la Pascua. Eso es lo primero. El primer medio por el que recibimos la vida es comiendo la carne y la sangre del Hijo de Dios; viviendo en Él, confiando en Él, creyendo en Su gracia y Su poder.

Nuestra segunda consideración es: hay vida en Cristo. Les mostraremos que hay tres tipos de vida en Cristo, de la misma manera que hay tres tipos de muerte.

En primer lugar hay vida legal en Cristo. De la misma manera que todos los hombre considerados en Adán tenían una sentencia de condenación dictada contra ellos en el momento que Adán pecó, y más especialmente en el momento de su propia primera trasgresión, así también, yo, si soy un creyente, y tú, si confías en Cristo, hemos recibido una sentencia legal absolutoria, dictada a nuestro favor por medio de la obra de Jesucristo.

¡Oh, pecador condenado! Tú puedes estar aquí hoy, condenado como el prisionero de Newgate (famosa prisión de Londres para los condenados a muerte); pero antes de que pase este día, tú puedes estar tan libre de culpa como los ángeles del cielo. Hay vida legal en Cristo, y, ¡bendito sea Dios! algunos de nosotros la tenemos. Sabemos que nuestros pecados son perdonados porque Cristo sufrió el castigo merecido por esos pecados; sabemos que nosotros mismos no podremos ser castigados, pues Cristo sufrió en lugar nuestro. La Pascua ha sido sacrificada por nosotros; el dintel y los postes de la puerta han sido rociados y el ángel exterminador no puede tocarnos jamás. Para nosotros no hay infierno, aunque esté ardiendo con terribles llamas. No importa que Tofet esté preparado desde hace mucho tiempo, y tenga un buen suministro de leña y mucho humo, nosotros nunca iremos allí: Cristo murió por nosotros, en nuestro lugar. ¿Qué importa que haya instrumentos de horrible tortura? ¿Qué importa si hay una sentencia que produce los más horribles ecos de sonidos atronadores? ¡Sin embargo, ni los tormentos, ni la cárcel, ni el trueno, son para nosotros! En Cristo Jesús hemos sido liberados. «Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.»

¡Pecador! ¿Estás tú, legalmente condenado esta mañana? ¿Sientes que es así? Entonces déjame decirte que la fe en Cristo te hará saber que has sido absuelto legalmente. Amados hermanos, no es una fantasía que estamos condenados por nuestros pecados, es una realidad. Tampoco es una fantasía que hemos sido absueltos, es una realidad. Si un hombre va a morir en la horca, pero recibiera un perdón de última hora, sentiría que es una grandiosa realidad. Diría: «he sido perdonado completamente, ya no pueden condenarme otra vez.» Así me siento yo.

«Libre de pecado ahora, camino en libertad,
La sangre del Salvador es mi completo perdón,
A sus amados pies me arrojo,
Para rendirle homenaje, siendo un pecador redimido.»

Hermanos, hemos ganado una vida legal en Cristo, y no podemos perder esa vida legal. La sentencia fue dictada en contra nuestra una vez: pero ahora ha sido anulada. Está escrito: «AHORA, PUES, NINGUNA CONDENACIÓN HAY,» y esa anulación es tan válida para mí dentro de cincuenta años, como lo es ahora. No importa cuántos años vivamos, siempre estará escrito: «Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús.»

Continuando, en segundo lugar, hay vida espiritual en Cristo Jesús. Como el hombre está muerto espiritualmente, Dios tiene una vida espiritual para él, pues no hay ninguna necesidad que no pueda ser suplida por Jesús, no hay ningún vacío en el corazón, que Cristo no pueda llenar; no hay ningún lugar solitario que Él no pueda poblar, no hay ningún desierto que Él no pueda hacer florecer como una rosa.

¡Oh, ustedes pecadores que están muertos! que están muertos espiritualmente, hay vida en Cristo Jesús, pues hemos visto ¡sí! estos ojos lo han visto, que los muertos reviven; hemos conocido al hombre cuya alma estaba totalmente corrompida, pero que por el poder de Dios ha buscado la justicia; hemos conocido al hombre cuya visión era completamente carnal, cuya lujuria lo dominaba plenamente, y cuyas pasiones eran muy poderosas, pero que, de pronto, por un irresistible poder del cielo, se ha consagrado a Cristo, y se ha convertido en un hijo de Jesús.

Sabemos que hay vida en Cristo Jesús de un orden espiritual; sí, y más aún, nosotros mismos, en nuestras propias personas, hemos sentido esa vida espiritual. Recordamos muy bien cuando estábamos en la casa de oración, tan muertos como el propio asiento en el que estábamos sentados. Habíamos escuchado durante mucho, mucho tiempo el sonido del Evangelio, sin que surtiera ningún efecto, cuando de pronto, como si nuestros oídos fuesen abiertos por los dedos de algún ángel poderoso, un sonido penetró en nuestro corazón. Creímos escuchar a Jesús que decía: «El que tenga oídos para oír, oiga.» Una mano irresistible apretó nuestro corazón hasta arrancarle una oración. Nunca antes habíamos orado así. Clamamos: «¡Oh Dios!, ten misericordia de mí, pecador.»

¿Acaso algunos de nosotros no hemos sentido una mano que nos apretaba como si hubiésemos sido sorprendidos en un vicio, y nuestras almas derramaban gotas de angustia? Esa miseria era el signo de una nueva vida. Cuando una persona se está ahogando no siente tanto dolor como cuando logra sobrevivir y está en proceso de recuperación. ¡Oh!, recordamos esos dolores, esos gemidos, esa lucha encarnizada que nuestra alma experimentaba cuando vino a Cristo. ¡Ah!, podemos recordar cuando recibimos nuestra vida espiritual tan fácilmente como puede hacerlo un hombre que ha resucitado de su sepulcro. Podemos suponer que Lázaro recordaba su resurrección, aunque no recordara todas las circunstancias que la rodearon. Así nosotros también, aunque hayamos olvidado mucho, ciertamente recordamos cuando nos entregamos a Cristo. Podemos decir a cada pecador, sin importar cuán muerto esté, que hay vida en Cristo Jesús, aunque esté podrido y lleno de corrupción en su tumba. El mismo que levantó a Lázaro nos ha levantado a nosotros; y Él puede decir, aún a ti pecador: «¡Lázaro!, ven fuera.»

En tercer lugar, hay vida eterna en Cristo Jesús. ¡Oh!, y si la muerte eterna es terrible, la vida eterna es bendita; pues Él ha dicho: «Y donde yo estuviere, allí también estará mi servidor.» «Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, también ellos estén conmigo, para que vean mi gloria.» «Yo les doy vida eterna; y no perecerán para siempre.» Entonces, cualquier arminiano que quiera predicar acerca de ese texto debe comprar algo que le ayude a estirar sus labios de manera especial; nunca podría decir toda la verdad sin retorcerla de una manera muy misteriosa. La vida eterna: no una vida que se pueda perder, sino la vida eterna. Si perdí mi vida en Adán, la recobré en Cristo; si me perdí a mí mismo eternamente, me he encontrado a mí mismo en Jesucristo. ¡Vida eterna! ¡Oh pensamiento bendito! Nuestros ojos brillan de gozo y nuestras almas se encienden en un éxtasis al pensar que tenemos vida eterna.

¡Estrellas, apáguense!, dejen que Dios ponga Su dedo sobre ustedes: pero mi alma vivirá en el gozo y la bienaventuranza. ¡Oh sol, oscurece tu ojo!, mi ojo verá «al Rey en su hermosura» mientras que tu ojo no hará sonreír más a la verde tierra. ¡Y tú, oh luna, enrojece de sangre! Pero mi sangre nunca dejará de ser; este espíritu vivirá cuando tú hayas dejado de existir. ¡Y tú, grandioso mundo!, tú puedes desaparecer por completo tal como la espuma desaparece sobre la ola que la transporta; sin embargo, yo tengo vida eterna. ¡Oh tiempo!, tú puedes ver a las gigantes montañas morir y esconderse en sus tumbas; puedes ver a las estrellas como higos remaduros caer del árbol, pero nunca, nunca, verás morir mi espíritu.

III. Esto nos lleva al tercer punto: LA VIDA ETERNA ES DADA A TODO AQUEL QUE VENGA BUSCÁNDOLA. Nunca hubo nadie que haya venido a Cristo buscando la vida eterna, la vida legal, la vida espiritual, que no la haya recibido antes, en algún sentido, habiéndole sido manifestado que la tenía tan pronto como vino. Tomemos uno o dos textos: «por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios.» Todo hombre que venga a Cristo encontrará que Cristo puede salvarle: no solamente puede salvarlo un poco, liberarlo de un pequeño pecado, librarlo de un pequeño juicio, llevarlo por un trecho para luego soltarlo: sino que puede salvarlo completamente de todo pecado, protegerlo durante todo el juicio, hasta las mayores profundidades de sus aflicciones, durante toda su existencia.

Cristo le dice a todo el que viene a Él: «Ven, pobre pecador, no necesitas preguntar si tengo poder para salvar. Yo no te voy a preguntar qué tan hundido estás en el pecado; Yo puedo salvarte plenamente.» Y no hay nadie en la tierra que pueda traspasar ese «plenamente.»

Ahora, otro texto: «El que a mí viene (noten que las promesas son casi siempre para los que vienen) no lo echo fuera.» Todo aquel que venga encontrará abierta la puerta de la casa de Cristo, y la puerta de Su corazón también. Todo aquel que venga (lo digo en el sentido más amplio) encontrará que Cristo tiene misericordia de él. La cosa más absurda del mundo es querer tener un Evangelio más amplio que el que está contenido en la Escritura. Yo predico que todo hombre que cree será salvo: que todo hombre que viene hallará misericordia.

La gente me pregunta: «Pero supongamos que un hombre que no es elegido viene, ¿será salvo?» Tú estás suponiendo una cosa sin sentido y no te la voy a responder. Si un hombre no es elegido, nunca vendrá. Cuando en efecto viene, esa es la mejor prueba de su elección. Alguien dice: «Supongamos que alguien viene a Cristo sin ser llamado por el Espíritu.» Detente, hermano mío, esa no es una suposición válida, pues algo así no puede suceder; dices eso sólo para enredarme, y no lo vas a lograr. Yo afirmo que todo aquel que viene a Cristo será salvo. Puedo decir eso como calvinista o como hipercalvinista, tan sencillamente como tú. Yo no tengo un Evangelio más limitado que el tuyo; mi único Evangelio está colocado sobre un cimiento sólido, mientras que el tuyo está construido sobre arena y podredumbre. «Todo aquel que venga será salvo; porque ninguno puede venir a mí si el Padre no le trajere.»

«Pero,» objeta alguien, «supongamos que todo el mundo quisiera venir, ¿los recibiría Cristo a todos?» Ciertamente sí, si vinieran todos; pero no quieren venir. Les digo que a todos los que vengan, ay, aun si fueran tan malos como los diablos, Cristo los recibirá; si todo tipo de pecado y de suciedad fluyera de sus corazones como de un sumidero común utilizado por todo el mundo, Cristo los recibirá. Otro dice: «Quiero saber acerca del resto de la gente. ¿Puedo salir y decirles: Jesucristo murió por cada uno de ustedes? ¿Puedo decir: hay justicia para cada uno de ustedes, hay vida para cada uno de ustedes?» No; no puedes. Puedes decir: hay vida para todo el que viene. Pero si tú dices que hay vida para alguno de esos que no creen, estarías diciendo una mentira muy peligrosa. Si les dices que Jesucristo fue castigado por sus pecados, y sin embargo se pierden, estarías diciendo una vil falsedad. Pensar que Dios pudo castigar a Cristo y luego castigarlos a ellos: ¡me sorprende que te atrevas al descaro de decir eso!

Un buen hombre predicaba una vez que había arpas y coronas en el cielo para toda su congregación; y luego concluyó de la manera más solemne: «Mis queridos amigos, hay muchos para quienes están preparadas estas cosas que nunca llegarán allá.» De hecho, inventó esa historia lamentable, y pudo haber sido cualquier otra historia. Pero les diré por quiénes debió haber llorado. Debió haber llorado por los ángeles del cielo y por todos los santos, pues eso arruinaría al cielo completamente.

Tú sabes cuando te reúnes en Navidad, que si has perdido a tu hermano David y su asiento está vacío, dirás: «Bien, siempre disfrutamos de la Navidad, pero ahora no es igual; ¡el pobre David está muerto y enterrado!» Imagínense a los ángeles diciendo: «¡Ah!, este es un cielo hermoso, pero no nos gusta ver todas esas coronas que están allá cubiertas de telarañas; no podemos soportar esa calle deshabitada: no podemos contemplar aquellos tronos vacíos.» Y entonces, pobres almas, tal vez comenzarían a hablar entre sí, diciendo: «ninguno de nosotros está seguro aquí pues la promesa fue: ‘Yo doy vida eterna a mis ovejas,’ y hay muchas de esas ovejas en el infierno a las cuales Dios dio vida eterna. Hay muchas personas por las que Cristo derramó su sangre que están ardiendo en el abismo, y si ellos pueden ser enviados allí, nosotros también podemos ir. Si no podemos confiar en una promesa, tampoco podemos confiar en la otra.» Así el cielo perdería sus cimientos, y caería. ¡Largo de aquí con ese evangelio que no tiene sentido! Dios nos da un Evangelio seguro y sólido, construido sobre un pacto sellado con hechos y bien ordenado en sus relaciones, sobre eternos propósitos y cumplimientos seguros.

IV. Llegamos ahora al cuarto punto, QUE POR NATURALEZA NINGÚN HOMBRE VENDRÁ A CRISTO, pues el texto dice: «Y no queréis venir a mí para que tengáis vida.» Yo afirmo con base en la autoridad de la Escritura por medio de este texto, que no quieren venir a Cristo para que puedan tener vida. Les digo, podría predicarles por toda la eternidad, podría pedir prestada la elocuencia de Demóstenes o de Cicerón, pero ustedes no querrían venir a Cristo. Podría pedirles de rodillas, con lágrimas en mis ojos, y mostrarles los horrores del infierno y los gozos del cielo, la suficiencia de Cristo, y su propia condición perdida, pero ninguno de ustedes querría venir a Cristo por ustedes mismos a menos que el Espíritu que descansó en Cristo los traiga. Es una verdad universal que los hombres en su condición natural no quieren venir a Cristo.

Pero me parece que escucho a uno de estos charlatanes que hace una pregunta: «Pero, ¿no podrían venir si quisieran?» Amigo mío, te voy a responder en otra ocasión. Ese no es el tema que estamos analizando hoy. Estoy hablando de si quieren, no acerca de si pueden. Ustedes se darán cuenta, siempre que hablan acerca del libre albedrío, que el pobre arminiano en dos segundos comienza a hablar acerca del poder, mezclando dos conceptos que deben mantenerse separados. Nosotros no vamos a tratar esos dos temas conjuntamente; rehusamos tener que pelear con dos a la vez, si me lo permiten. En otra ocasión voy a predicar sobre este texto: «Ninguno puede venir a mí si el Padre no le trajere.» Pero hoy sólo estamos hablando acerca del querer; y es un hecho que los hombres no quieren venir a Cristo, para que puedan tener vida.

Podríamos demostrar esto por medio de muchos textos de la Escritura, pero sólo vamos a tomar una parábola. Ustedes recuerdan la parábola en la que un cierto rey preparó una fiesta para su hijo, e invitó a un gran número de personas para que vinieran; los bueyes y los animales engordados fueron preparados y envió a sus mensajeros para invitaran a muchos a la cena. ¿Fueron a la fiesta los invitados? Ah, no; sino que todos ellos, como si se hubieran puesto de acuerdo, comenzaron a poner pretextos. Uno dijo que se había casado, y por lo tanto no podría asistir, aunque muy bien pudo haber traído a su esposa con él. Otro había comprado una yunta de bueyes y quería ver cómo trabajaban; pero la fiesta era en la noche, y no podía probar a sus bueyes en la oscuridad. Otro había comprado un pedazo de terreno, y quería verlo; pero es difícil pensar que fue a verlo con una linterna. Así que todos pusieron pretextos y no quisieron asistir. Pero el rey estaba decidido a tener la fiesta; por eso dijo: «Vé por los caminos y por los vallados e» invítalos; ¡alto! no invítalos; fuérzalos a entrar;» pues ni aun los mendigos harapientos en los vallados habrían querido venir si no hubieran sido forzados.

Tomemos otra parábola: Un cierto hombre tenía una viña; y en el momento oportuno envió a uno de sus siervos para cobrar su renta. ¿Qué le hicieron? Golpearon al siervo. Entonces envió a otro siervo; y lo apedrearon. Todavía envió a otro y lo mataron. Y, finalmente, dijo: «Enviaré a mi hijo amado; quizás cuando le vean a él, le tendrán respeto.» Pero ¿qué hicieron? Dijeron: «Éste es el heredero; venid, matémosle, para que la heredad sea nuestra.» Y así lo hicieron. Lo mismo sucede con todos los hombres por naturaleza. Vino el Hijo de Dios, y sin embargo los hombres lo rechazaron. «Y no queréis venir a mí para que tengáis vida.»

Nos tomaría mucho tiempo mencionar más pruebas de la Escritura. Sin embargo, nos vamos a referir ahora a la gran doctrina de la caída. Cualquiera que crea que la voluntad del hombre es enteramente libre, y que puede ser salvo por medio de esa voluntad, no cree en la caída. Como se los he repetido a menudo, muy pocos predicadores de la religión creen en verdad completamente en la doctrina de la caída, o bien creen que cuando Adán cayó se fracturó su dedo meñique, y no se rompió el cuello arruinando a toda su raza. Pues bien, amados hermanos, la caída destruyó al hombre enteramente. No dejó de afectar ni una sola potencia; todos fueron hechos pedazos, fueron contaminados y envilecidos; como si en un grandioso templo, los pilares todavía están allí, partes de la nave, alguna pilastra y una que otra columna todavía permanecen allí; pero todo está destruido, aunque algunos elementos todavía retienen su forma y su posición.

La conciencia del hombre algunas veces retiene mucho de su sensibilidad, pero eso no significa que no esté caída. La voluntad tampoco se escapó. Y aunque es el «Alcalde de Alma-humana,» como Bunyan la llama, el Señor Alcalde se ha descarriado. El Señor «Obstinado» ha estado continuamente haciendo lo malo. La naturaleza caída de ustedes no funciona; su voluntad, entre otras cosas, se ha apartado claramente de Dios. Pero les diré la mejor prueba de ello; es el grandioso hecho que nunca han conocido en la vida a un cristiano que les haya dicho que vino a Cristo sin que mencionara que Cristo vino primero a él.

Me atrevería a decir que ustedes han oído muchos buenos sermones arminianos, pero nunca han oído una oración arminiana, pues cuando los santos oran, son una misma cosa en palabra, obra y mente. Un arminiano puesto de rodillas oraría desesperadamente igual que un calvinista. No puede orar sobre el libre albedrío: no hay espacio para eso. Imagínenlo orando así: «Señor, te doy gracias porque no soy como esos pobres calvinistas presumidos. Señor, yo nací con un glorioso libre albedrío; yo nací con el poder de ir a ti por mi propia voluntad; yo he aprovechado mi gracia. Si todos hubieran hecho lo mismo con su gracia como lo he hecho yo, todos podrían haber sido salvos. Señor, yo sé que Tú no puedes hacernos querer si nosotros mismos no lo queremos así. Tú das la gracia a todo mundo; algunos no la utilizan, pero yo sí .Hay muchos que irán al infierno a pesar de haber sido comprados con la sangre de Cristo al igual que yo; a ellos les fue dado el Espíritu Santo también; tuvieron una muy buena oportunidad, y fueron tan bendecidos como lo he sido yo. No fue tu gracia lo que hizo la diferencia; acepto que sirvió de mucho, pero fui yo el que hizo la diferencia; yo hice buen uso de lo que me fue dado, en cambio otros no lo hicieron así; esa es la diferencia principal entre ellos y yo.»

Esa es una oración diabólica, pues nadie más que Satanás podría orar así. ¡Ah!, cuando están predicando y hablando cuidadosamente, puede entrometerse la doctrina errónea; pero cuando se trata de orar, la verdad salta, no pueden evitarlo. Si un hombre habla muy despacio, puede hacerlo muy bien; pero cuando se pone a hablar rápido, el viejo acento de su terruño, donde nació, se revela.

Les pregunto otra vez, ¿han conocido alguna vez a algún cristiano que haya dicho: «Yo vine a Cristo sin el poder del Espíritu?» Si en efecto alguna vez han conocido a un hombre así, no deben dudar en responderle: «Mi querido señor, yo verdaderamente lo creo, pero también creo que saliste también sin el poder del Espíritu, y que no sabes nada acerca del tema del poder del Espíritu, y que estás en hiel de amargura y en prisión de maldad.» ¿Acaso escucho a algún cristiano diciendo: «Yo busqué a Jesús antes que Él me buscara a mí?» No, amados hermanos; cada uno de nosotros debe poner su mano en su corazón y decir:

«La gracia enseñó a orar a mi alma,
Y también hizo que mis ojos derramaran lágrimas;
Es la gracia la que me ha guardado siempre,
Y nunca me abandonará.»

¿Hay aquí alguien, alguien solitario, hombre o mujer, joven o viejo, que pueda decir: «Yo busqué a Dios antes que Él me buscara a mí?» No; y aun tú que eres un poco arminiano vas a cantar:

«¡Oh, sí!, verdaderamente amo a Jesús,
Sólo porque Él me amó primero.»

Y ahora otra pregunta. ¿Acaso no nos damos cuenta, aun después de haber venido a Cristo, que nuestra alma no es libre, sino que es guardada por Cristo? ¿Acaso no nos damos cuenta, aun ahora, que el querer no está presente en nosotros? Hay una ley en nuestros miembros, que está en guerra contra la ley de nuestras mentes. Ahora, si quienes están vivos espiritualmente sienten que su voluntad es contraria a Dios, ¿qué diremos del hombre que está «muerto en delitos y pecados»? Sería una cosa maravillosamente absurda poner ambos al mismo nivel; y sería aun más absurdo poner al que está muerto antes del que está vivo. No; el texto es verdadero, la experiencia lo ha grabado en nuestros corazones. «Y no queréis venir a mí para que tengáis vida.»

Ahora, debemos decirles las razones por las que los hombres no quieren venir a Cristo. Primero, porque ningún hombre por naturaleza considera que necesita a Cristo. Por naturaleza el hombre considera que no necesita a Cristo; considera que está vestido con sus ropas de justicia propia, que está bien vestido, que no está desnudo, que no necesita que la sangre de Cristo lo lave, que no está rojo ni negro, y que no necesita que ninguna gracia lo purifique. Ningún hombre se da cuenta de su necesidad hasta que Dios no se la muestre; y hasta que el Espíritu Santo no le haya mostrado la necesidad que tiene de perdón, ningún hombre buscará el perdón. Puedo predicar a Cristo para siempre, pero a menos que sientan que necesitan a Cristo, jamás vendrán a Él. Puede ser que un doctor tenga un consultorio muy bueno, y una farmacia bien surtida, pero nadie comprará sus medicinas a menos que sientan la necesidad de comprarlas.

La siguiente razón es que a los hombres no les gusta la manera en que Cristo los salva. Alguien dice: «No me gusta porque Él me hace santo; no puedo beber o jurar si Él me ha salvado.» Otro afirma: «Requiere de mí que sea tan preciso y puritano, y a mí me gusta tener mayor libertad.» A otro no le gusta porque es tan humillante; no le gusta porque la «puerta del cielo» no es lo suficientemente alta para pasar por ella con la cabeza erguida, y a él no le gusta tener que inclinarse. Esa es la razón principal por la que no quieren venir a Cristo, porque no pueden ir a Él con las cabezas erguidas; pues Cristo los hace inclinarse cuando vienen. A otro no le gusta que sea un asunto de la gracia desde el principio hasta el final. «¡Oh!» dice:»si yo pudiera llevarme algo del honor.» Pero cuando se entera que es todo de Cristo o nada de Cristo, un Cristo completo o sin Cristo, dice: «no voy a ir,» y gira sobre sus talones y se va. ¡Ah!, pecadores orgullosos, ustedes no quieren venir a Cristo. ¡Ah!, pecadores ignorantes, ustedes no quieren venir a Cristo, porque no saben nada acerca de Él. Y esa es la tercera razón.

Los hombres desconocen Su valor, pues si lo conocieran, querrían venir a Él. ¿Por qué ningún marinero fue a América antes de que Cristóbal Colón fuera? Porque no creían que América existiera. Colón tenía fe, y por tanto él sí fue. El que tiene fe en Cristo viene a Él. Pero ustedes no conocen a Jesús; muchos de ustedes nunca han visto su hermosísimo rostro; nunca han visto cuán valiosa es su sangre para un pecador, cuán grande es su expiación; y que Sus méritos son absolutamente suficientes. Por tanto «no queréis venir a Él.»

Y ¡oh!, queridos lectores, mi última consideración es muy solemne. He predicado que ustedes no quieren venir. Pero algunos dirán: «si no vienen es su pecado.» ASÍ ES. Ustedes no quieren venir, pero entonces esa voluntad de no venir es una voluntad pecaminosa. Algunos piensan que estamos tratando de poner «colchones de plumas» a la conciencia cuando predicamos esta doctrina, pero no hacemos eso. Nosotros no afirmamos que es parte de la naturaleza original del hombre, sino que decimos que pertenece a su naturaleza caída.

Es el pecado el que te ha sumido en esta condición de no querer venir. Si no hubieras caído, querrías venir a Cristo en el momento en que te es predicado; pero no vienes por tus pecados y crímenes. La gente se excusa a sí misma porque tiene un corazón malo. Esa es la excusa más débil del mundo. ¿Acaso el robo y el hurto no vienen de un corazón malo? Supongan que un ladrón le dice a un juez: «No pude evitarlo, tenía un mal corazón.» ¿Qué diría el juez? «¡Bandido!, si tu corazón es malo, voy a darte una mayor sentencia, pues tú eres ciertamente un villano. Tu excusa no sirve para nada.» El Todopoderoso «se reirá de ellos, se burlará de todas las naciones.» Nosotros no predicamos esta doctrina para excusarlos a ustedes, sino para que se humillen. La posesión de una mala naturaleza es tanto mi culpa como mi terrible calamidad.

Es un pecado que siempre será achacado a los hombres. Cuando no quieren venir a Cristo es el pecado lo que los aleja. Quien no predica eso, me temo que no es fiel a Dios ni a su conciencia. Vayan a casa, entonces, con este pensamiento; «soy por naturaleza tan perverso que no quiero venir a Cristo, y esa perversidad impía de mi naturaleza es mi pecado. Merezco ir al infierno por eso.» Y si ese pensamiento no te humilla, a pesar de que el Espíritu lo está usando, ninguna otra cosa podrá hacerlo. Este día no he ensalzado la naturaleza humana, sino que la he humillado. Que Dios nos humille a todos. Amén.

 

Charles Spurgeon: Vida y ministerio de “El Príncipe de los Predicadores”

Es considerado por muchos como uno de los predicadores más grandes de la historia. La vida y el ministerio de Charles Spurgeon realmente son inspiradores.

Charles Spurgeon fue llamado “el príncipe de los predicadores”, llegó a predicar a audiencias de más de 20,000 personas sin micrófono, fue uno de los hombres más importantes de su tiempo, y su pensamiento e influencia llegan hasta nuestros días. Se le considera hoy el predicador más extraordinario de su época.

Podríamos decir que, como predicador, Spurgeon lo tenía todo, excepto buena salud. Sufría constantemente de diversas dolencias y a veces sufría de graves episodios de depresión. También tenía gota reumática, lo que finalmente le quitó la vida a la edad de 57 años.

Cuando se considera el gran corazón de Spurgeon, su exposición bíblica del evangelio, su relevancia cultural, su estilo apasionado y la elocuencia de su predicación, no es de extrañar que se le llame hoy “el príncipe de los predicadores”.

Predicó su último sermón en junio de 1891 y murió seis meses después.

Cuando Charles Spurgeon murió en enero de 1892, Londres se puso de luto. Cerca de 60,000 personas vinieron a rendirle homenaje en el Tabernáculo Metropolitano. Alrededor de 100,000 salieron a las calles mientras un desfile fúnebre de dos millas de largo siguió a su carroza fúnebre desde el Tabernáculo hasta el cementerio. Las banderas ondearon a media asta y las tiendas y los pubs estuvieron cerrados.