Episodio 20 – Cuando Dios se siente distante, es porque Él quiere que maduremos

Soldados de Jesucristo

John Piper Responde

Cuando Dios se siente distante, es porque Él quiere que maduremos

 Episodio 20

SOBRE NOSOTROS

Es el podcast Ask Pastor John en Español, en la voz de Nathan Díaz. Disponible también en videos.

Nuestra misión es predicar el Evangelio de la gracia de Dios en Jesucristo por todos los medios online, a todo el mundo.

La historia de la Navidad

Ministerios Ligonier

Renovando tu Mente

La historia de la Navidad

R.C.Sproul

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Me pregunto, ¿cuántas veces en sus vidas han oído la lectura de la historia de la Navidad? Yo podría leerla una y otra vez, No sé ustedes, pero yo nunca me canso de oírla. Dado que voy a comentarla, vamos a leer el evangelio de Lucas, el capítulo 2, del versículo 1 al 16:

“Y aconteció en aquellos días que salió un edicto de César Augusto, para que se hiciera un censo de todo el mundo habitado.

Este fue el primer censo que se levantó cuando Cirenio era gobernador de Siria. Y todos se dirigían a inscribirse en el censo, cada uno a su ciudad. Y también José subió de Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David que se llama Belén, por ser él de la casa y de la familia de David, para inscribirse junto con María, desposada con él, la cual estaba encinta.

Y sucedió que mientras estaban ellos allí, se cumplieron los días de su alumbramiento. Y dio a luz a su hijo primogénito; le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón.

En la misma región había pastores que estaban en el campo, cuidando sus rebaños durante las vigilias de la noche. Y un ángel del Señor se les presentó, y la gloria del Señor los rodeó de resplandor, y tuvieron gran temor. Mas el ángel les dijo: No temáis, porque he aquí, os traigo buenas nuevas de gran gozo que serán para todo el pueblo; porque os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es Cristo el Señor. Y esto os servirá de señal: hallaréis a un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre.

Y de repente apareció con el ángel una multitud de los ejércitos celestiales, alabando a Dios y diciendo: Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz entre los hombres en quienes El se complace.

Y aconteció que cuando los ángeles se fueron al cielo, los pastores se decían unos a otros: Vayamos, pues, hasta Belén y veamos esto que ha sucedido, que el Señor nos ha dado a saber. Fueron a toda prisa, y hallaron a María y a José, y al Niño acostado en el pesebre”.

El que tiene oídos para oír la palabra de Dios, que la oiga. Oremos. Nuestro Padre y nuestro Dios. La repetición no tiene el poder de borrar la magnificencia de este relato. Y mientras lo contemplamos con nuevos ojos en este tiempo de Navidad, oramos para que el Príncipe de Paz pueda ser glorificado entre nosotros en esta hora ya que lo pedimos en su nombre. Amén.

Es Nochebuena, por lo que podríamos preguntarnos otra vez por qué Jesús nació en Belén. Sabemos que su familia era de Nazaret, donde José tenía su carpintería. Y Lucas nos da la respuesta justo al inicio de su narración, cuando nos dice que en esos días salió un edicto de César Augusto, que requería que fuera censada toda persona que estaba bajo el dominio del Imperio Romano.
Este es el César que se llevó el título de “El Augusto”, “César, el magnífico”, “César, el trascendente”, el segundo de los doce Césares de Roma y uno de lo gobernantes mas despiadados y efectivos de la antigüedad. Se dijo de Octavio, quien se convirtió en César Augusto, que él había asesinado a 300 miembros del Senado de Roma.

Roma había sido una república por muchos años, antes de la llegada de Julio César, seguida luego por César Augusto. Y con esta autoridad plenipotenciaria emitió un edicto y dijo: ‘Que todos los que están bajo el dominio romano se sometan a un censo’.

Quería contar las cabezas de todo el mundo en el Imperio Romano con el propósito de imponer impuestos a fin de incrementar las arcas, la riqueza y el dominio de ese imperio.

Así que, por mandato, él dio la orden. Y Lucas nos dice que esto ocurrió cuando Cirenio gobernaba en Siria. Entonces si miramos la superficie y hacemos la pregunta de por qué nació Jesús en Bélen, la respuesta es obvia, la respuesta es fácil.

Bueno, nació en Belén porque sus padres rurales tuvieron que hacer este viaje pesado desde el norte, desde Nazaret hasta Judea y hasta Belén, a unos pocos kilómetros de Jerusalén, para poder registrarse y ser contribuyentes.

La razón por la que Jesús nació en Belén fue porque sus padres, aunque estaban afligidos por la carga de la opresión y la tiranía de Roma, sin embargo, se sometieron al magistrado civil e hicieron este viaje a riesgo de la vida de la madre y del bebé que había sido concebido en su vientre.

Y podemos dejarlo ahí. Gracias a César Augusto, Jesús nació en Belén. Pero hacer eso sería darle demasiado crédito a César Augusto y muy poco crédito a la soberanía de Dios, dado que siglos antes de que César Augusto naciera, siglos antes de que alguien hubiera escuchado su nombre, siglos antes de que siquiera él contemplara un edicto de registro para todos los ciudadanos en el imperio, un profeta menor, en el pequeño país de Israel, recibió la palabra de Dios en sus labios y pronunció este oráculo acerca de este pueblo de Belén.

Y Miqueas dijo: “Pero tú, Belén Efrata, aunque eres pequeña entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que ha de ser gobernante en Israel”. Noten que antes de que saliera un edicto de César Augusto, desde toda la eternidad, salió un edicto del Señor Dios omnipotente que reina, quien es el Señor de la historia, quien determinó los límites del Imperio Romano y determinó que en un día particular, en un lugar particular ocurriría la encarnación de su Hijo.

Y podemos jugar a los “¿Y si?” ¿Y si el edicto de César fue emitido una semana antes? ¿Y si llegó una semana después? ¿Y si María hubiera dado a luz en el camino? Entonces, toda la importancia profética de la Palabra de Dios se habría derrumbado al quedarse sin cumplir, pero debido a que salió un edicto de Dios, no podía ser que Jesús no naciera en Belén. Pero, ¿por qué en la providencia de Dios, Dios eligió esa pequeñísima ciudad, pequeña entre las tribus de Judá, para ser el lugar del nacimiento del Mesías?
Bueno, era obvio en el AT, porque ese pequeño pueblo había sido la ciudad natal del rey más grande de Israel y desde la caída del reino del norte, de Israel, en 586, ningún rey del linaje de David había gobernado.

Y este pequeño pueblo llamado “la ciudad” o “la casa de pan”, había quedado en la oscuridad hasta siglos más tarde la casa de David fue restaurada y su reino fue renovado cuando el Príncipe de Paz nació en su ciudad natal. ¡Qué extraño es que Dios obre con las complejidades del tiempo y del espacio de tal manera!

Noten que a lo largo del texto que estuve leyendo, se dice: “Y sucedió” o “Y aconteció en aquellos días”. En otras partes del NT, tenemos una expresión que ocurre con frecuencia y que habla de la plenitud del tiempo. El pleroma, una palabra que realmente no tenemos un equivalente para traducir en el idioma español, porque la idea de pleroma es una plenitud que no solo alcanza el punto donde el agua llega justo al borde del vaso, sino que es una plenitud que se desborda, es decir que revienta las costuras.

Es una plenitud que está tan llena que no dará cabida para que otro átomo se apiñe en este espacio sin que lo haga explotar. Y lo que se nos dice en el NT es que Dios preparó la historia de una manera tal que hubo un momento en el tiempo donde el tiempo estaba tan impregnado, el tiempo estaba tan lleno del propósito de Dios que, en ese momento, ni un segundo antes, ni un segundo después, este niño nació en Belén.

¡Ah! Demasiado tarde para que sus padres encuentren una habitación en la posada, pero ni un segundo después de lo determinado por Dios. Cada vez que leemos este relato, nos impresiona, por supuesto, la nimiedad de las circunstancias del nacimiento de Jesús.

Aquí, Él es anunciado como un rey y, sin embargo, la señal que se da es la manifestación de un niño envuelto en pañales. No pañales como los entendemos, sino mantas o pedazos de tela cortados de forma rudimentaria y tosca para abrigar al recién nacido y mantenerlo caliente, colocado en un pesebre, donde comen los animales, difícilmente un palacio real, difícilmente un lugar de esplendor.

Y vemos a lo largo del ministerio de Jesús que Él toma sobre sí una misión de humillación. La suya es la vía dolorosa. La suya es el camino de la cruz.

Él es aquel que es el “varón de dolores y experimentado en aflicción”, y así vemos, en las circunstancias de su nacimiento, casi un retrato absoluto de pobreza y humillación
Sin embargo, a menos de medio kilómetro del lugar o del establo donde estaba acostado el bebé, el mayor espectáculo de luz y sonido que jamás se había producido sobre la faz de la tierra, antes de ese momento, apareció cuando estos pastores estuvieron toda la noche en el campo cuidando sus rebaños.

Se nos dice que de pronto hubo un resplandor y ¿qué tipo de resplandor era este? Era la Shekina, la gloria, la gloria de Dios radiante, refulgente, cegadora, deslumbrante y flameante. El tipo de gloria que dejó ciego al apóstol Pablo cuando estaba en el camino a Damasco, el tipo de gloria que brilló a través de la naturaleza humana de Cristo en el monte de la Transfiguración. A lo largo de las Escrituras, la metáfora suprema de Dios es la de la luz, que Él es un fuego consumidor. Y su gloria tiene un resplandor como hemos visto una y otra vez, que incluso los ángeles en el cielo tienen que cubrir sus rostros no sea que vean esa gloria develada y perezcan.

Es esa gloria que estalló sobre los campos esa noche en Belén. Y saben qué, las nuevas traducciones intentan ayudarnos entender o sobrellevar algo del lenguaje oscuro del tiempo de Cervantes, por lo que incluso el texto que estoy leyendo ahora, nos dice que cuando esto sucedió y apareció el resplandor, los pastores “tuvieron gran temor”. ¿Por qué no lo dejaron como solía ser en versiones más antiguas, que decían: “quedaron sobrecogidos de temor”?

Ahora, obviamente, esa idea de estar sobrecogido es una noción que prácticamente desapareció de nuestro idioma, pero no del todo. A veces la gente dice: ‘Bueno, me sobrecogió la tremenda cuenta del restaurante’ o ‘Estaba sobrecogido al ver el mal estado en que quedó el auto después del choque’. Estamos hablando de algo que nos intimida y hasta duele.

Estar sobrecogido es estar radicalmente aterrado, con un miedo que llega a doler, estar lleno de pavor y terror. Bueno, en el camino están María y José tratando de mantener el calor, tratando de mantener al bebé caliente, con escasez, en la oscuridad.

Y justo al otro lado del campo, la gloria de Dios destella en presencia de los pastores y los pastores escuchan el anuncio que el ángel hace del evangelio: “porque os ha nacido hoy,… un Salvador”.

Esta es la buena nueva que se anuncia: “que es Cristo el Señor”. Y luego leemos: “Y de repente apareció con el ángel una multitud de los ejércitos celestiales”. Pensemos en el ejército más poderoso del mundo, este ejército no se compara al ejército celestial que se presenta aquí.

No se está hablando de unos cuantos ángeles sino de un ejército de ángeles, una tropa de ángeles que llenan los cielos hasta donde los pastores alcancen a ver. Hace unos momentos vimos que estaban sobrecogidos de terror.

¿Qué crees que están pensando ahora, cuando miran a su alrededor y no ven nada más que este ejército de ángeles cantando juntos: “Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz entre los hombres en quienes El se complace”?

Y luego, así de rápido, el resplandor se apagó, los ángeles se fueron y los pastores se dijeron unos a otros: ¡Vamos, vamos! “Vayamos, pues, hasta Belén y veamos ahora mismo esto que ha sucedido”.

Y así, amados, la Escritura nos dice que se apresuraron y fueron a buscar al bebé que estaría envuelto en pañales y lo encontraron en Navidad.

R.C. Sproul es el fundador de Ligonier Ministries, el maestro principal de la programación de radio Renewing Your Mind, y el editor general de la Biblia de estudio Reformation

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Mantén a Cristo en el centro

Aviva Nuestros Corazones

Pregúntale a Nancy: Mantén a Cristo en el centro

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/preguntale-nancy-manten-cristo-en-el-centro/

Leslie Basham: Un joven amigo de Nancy Leigh DeMoss estaba cuestionando la fe con que creció desde pequeño. Después de escuchar  todas sus preguntas, ella le hizo pensar en algo.

Nancy Leigh DeMoss: No creo que el problema sea realmente que no puedas creer tales cosas. Creo que tu problema es que no quieres creerlo porque conoces las demandas que esto traerá sobre tu vida.

Leslie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Digamos que has enseñado a tu hija a que conozca todo acerca de la Biblia y cuando ella entra a la universidad, de repente empieza a cuestionar la validez de todo lo que ha aprendido en el pasado. ¿Qué es lo que haces? Nancy Leigh DeMoss abordará ese tema. Recientemente estuvo en una sesión grabada de preguntas y respuestas que se llevó a cabo al final de una de nuestras sesiones de grabación. También explicó cómo mantener el enfoque en Cristo día a día y habló acerca de lo que significa gobernar y reinar con Él.

Durante esta sesión de preguntas y respuestas, una mamá preguntó cómo podría ayudar a su hija. La hija estaba tomando una clase con un profesor que estaba haciendo que ella reevaluara la doctrina de la infalibilidad de la Biblia. Así es que Nancy respondió de esta manera.

Nancy: Siempre ha existido una corriente de gente religiosa que ha intentado socavar la autoridad y la veracidad de las Escrituras y esto de diversas maneras. Eso no es nada nuevo. Sobre todo desde el período de la Ilustración, con la alta crítica alemana. De ahí es desde donde surgió todo esto. Pero esto ni siquiera fue el comienzo, porque realmente todo empezó en el jardín de Edén. “¿con que Dios os ha dicho …?”

Pero por otro lado también ha habido personas que se creen más listas que Dios. Y mi intención no es ser irrespetuosa. Solo digo que hay un intento concertado por parte de muchos en la teología liberal de hoy,  de socavar la validez, la veracidad y la infalibilidad de las Escrituras. Eso no es una cosa nueva. Ha sido un ataque feroz en algunas ocasiones.

Hay gente incluso dentro de los institutos bíblicos, incluso pastores en las iglesias en algunos lugares que levantarán este tipo de interrogantes. No estoy diciendo que esas personas son maliciosas en su intención, o que estén diciendo que quieren socavar la autoridad de la Palabra de Dios. Algunos lo harán así pero otros no. Puede que algunos sean personas muy amables; algunos de ellos presentan un corazón dócil hacia las cosas espirituales, pero al final el impacto es el mismo, hacen que  las personas cuestionen la Escritura.

No está mal tener preguntas o dudas. Dios es lo suficientemente grande como para manejar nuestras preguntas y nuestras dudas. Creo que a veces pensamos que no podemos ministrar a jóvenes universitarios o a gente que ha escuchado este tipo de enseñanza porque no tenemos todo ese trasfondo.

Hay una gran cantidad de información allá afuera que sí busca que la Palabra de Dios sea honrada y busca ayudar a la gente en su fe, y hay muchas herramientas. Hoy en día, no tienes ni siquiera que ir a una biblioteca. Puedes ir al internet y encontrar muchas cosas, algunas no tan útiles pero otras serán una defensa sólida para la fe—una defensa sólida para la fe ortodoxa. Y puedes encontrar todo esto.

Así que no tengas miedo de esas preguntas. No sientas que la primera vez que las escuchas ya debas saber cómo contestarlas. Hay respuestas que satisfarán a la mente más rigurosa. No tengas miedo de buscar esas respuestas. Porque están allá afuera.

Pero te digo algo aún más importante, y es que Jesús dijo, :”Si el hombre hace Mi voluntad, él sabrá si la enseñanza proviene de Dios.” Si hay una inclinación de querer saber y hacer la voluntad de Dios, y hay un interés por buscar la Palabra de Dios, entonces creo que ahí es cuando la fe viene al corazón independientemente de todos los cursos de apologética que puedas tomar y todo lo que puedas aprender. Y no estoy despreciando esas cosas. Creo que pueden ser de gran utilidad. Mucha gente cree que puede ayudarnos a tener una fe intelectual más robusta. Pero te digo, no hay sustituto para tener fe en el corazón que recibirla de la lectura honesta y humilde de la Palabra de Dios.

La fe viene por el oír y  el oír por la Palabra de Dios. La Palabra habla por sí misma. No es que si solo lees este libro y nada más eso contestará todas tus preguntas, porque he hecho esto por 50 años, y aún tengo muchas preguntas sin contestar. Pero, mientras más tiempo estoy en ese Libro, mi corazón está más convencido de que esa es la Verdad.

Esa seguridad viene a mi corazón por el Espíritu Santo al yo leer la Palabra con un corazón humilde con un corazón sincero, y con el deseo sincero de conocer la verdad. Así que la mejor forma, en mi opinión, para lidiar con las dudas es meter la Palabra de Dios en nuestro sistema.

Si tienes hijos que estén en edad de secundaria o en la universidad, ellos están haciendo preguntas, independientemente de si están en escuelas públicas o en escuelas cristianas. Ellos están haciendo preguntas difíciles. Debes estar dispuesta a aceptarlo; a arremangarte las mangas, a respetar esas preguntas y ayudarles a encontrar las respuestas. Al final, tu mayor arma como madre es el poder de la oración, pedirle a Dios que abra sus ojos; que abra su corazón. Tómate el tiempo para amarlos en todo este proceso, de caminar con ellos—no ignorarlos por sus dudas, o decir, “eso solo es basura todo lo que escuchas, sólo tienes que creer”.

Creo que mientras más se encuentren con la Palabra Viva en la Palabra, esas dudas se irán disipando. No.

He tenido muchas conversaciones con el hijo de unos amigos míos muy cercanos (él creció en la fe y se crió en un ambiente del ministerio), pero durante sus años de universidad él fue horriblemente alejado de su fe por un compañero que creció en una familia pastoral pero rechazó la fe y ahora estaba tratando de socavar la fe de los demás.

Mi joven amigo, joven en aquel entonces, estaba realmente luchando con estas cosas. Podías ver que había una batalla dentro de él. Estaba haciendo todo tipo de preguntas. Yo investigaba para él y con él. Le daba cosas para leer. No tenía todas esas respuestas, y él era mucho más inteligente que yo. No podía  debatir con él todas las cosas. Traté de llenarlo con cosas que podían ayudarle con sus argumentos intelectuales.

En cierto punto le dije—ahora, esto fue en el transcurso de varios años—“No creo que tu problema sea que no puedas creer en esto. Creo que tu problema es que no quieres creer en esto por las demandas que esto va a hacer en tu vida, y lo que realmente significará para ti vivir totalmente entregado a Cristo”.

Ahora, no recuerdo lo que me dijo en ese momento. No creo que de repente él haya estado de acuerdo conmigo en el momento. Pero hoy él regresaría a decirme que estaba completamente en lo cierto. Él estaba, en ese momento, viviendo un estilo de vida inmoral (lo cual yo no sabía) pero no quería que Dios reinara en su vida sexual. Era un asunto de la voluntad, no era un asunto del intelecto.

No estoy diciendo que esto nunca sea un asunto del intelecto. Hay preguntas honestas y las hacen personas honestas. Pero en la mayoría de los casos, creo que hay un asunto del corazón involucrado que no quiere creer porque no quiere someterse al Señorío de Cristo.

Ahora, yo no le dije esto en nuestra primera conversación. Fue en el transcurso de los años mientras amaba a este hijo de mis amigos. Me invertí en su vida, le mostré interés, estuve ahí con él en momentos difíciles que su familia pasó, pero llegó a un punto donde dejó de ser un asunto intelectual para él. Esto era un asunto del corazón.

¿Sabes qué? Cuando él finalmente le rindió su vida a Cristo, no fue por recibir respuestas a todas sus preguntas. Él tiene un intelecto brillante, pero en última instancia fue Dios, quebrantando su voluntad y  él fue cautivado por Cristo. Cristo capturó su corazón. Y eso era lo que él necesitaba.

Después él fue capaz de abordar esas preguntas de una manera totalmente diferente, porque ahora su corazón creía. Ahora solo se trataba de conocer mejor lo que él ya creía. Pero no había resistencia.

Creo que es fácil desarrollar esto cuando ves a personas que incluso son profesores, o profesores bíblicos, muy inteligentes,  que te están diciendo estas cosas. Pienso que no debemos dejar de manejar los problemas del corazón, mira que digo, problemas del corazón, al mismo tiempo en que manejas los asuntos intelectuales difíciles de nuestra fe.

Leslie: Esta es Nancy Leigh DeMoss en una sesión de preguntas y respuestas. Una mujer en la audiencia hizo una pregunta acerca de  una serie expuesta en Aviva Nuestros Corazones, El Cristo incomparable. Se trataba de un estudio a profundidad de la vida de Cristo que hicimos recientemente en la época de Cuaresma. Muchas oyentes fueron impactadas.

Por ejemplo, recibimos un correo electrónico que decía, “Este ha sido el estudio más interesante, profundo, retante y el que me más me ha puesto a pensar. Una persona nos preguntaba, “Cuando un estudio como este termina, ¿cómo hace una para continuar enfocada en Cristo?

Nancy: Me he encontrado a mí misma haciéndome la misma pregunta mientras trabajaba en esta serie. Pasé meses concentrada en el estudio de la vida de Cristo, que ha sido una gran bendición. No sé si recordarán que al inicio de esa serie les compartía acerca de mi primer encuentro con el libro de Oswald Sanders, El Cristo incomparable. Fue durante la temporada de pascua unos años atrás, y mi corazón ardía mientras me preparaba para la Semana Santa y para la Pascua.

Me ministró tanto que decidí que quería que ministrara a mis oyentes; quería animarlas a que nos concentráramos esa temporada en Cristo. Creo que fue algo muy bueno, es algo que nos ayuda. Muchas oyentes nos han dicho lo útil que fue tener este periodo de 40 días para realmente enfocarse en Cristo y en Su vida, en Su pasión, Su resurrección, y Su obra redentora.

Así que empezaré diciendo que es muy útil tener puntos recurrentes de énfasis en los que nos enfocamos en Cristo. Esto puede ser algo semanal, como por ejemplo en algunas iglesias donde tienen cada domingo la cena del Señor—ese puede ser una oportunidad de volver y  recalibrarse y enfocarse de nuevo en Cristo.

Quiero animarte también a que leas los evangelios con cierta regularidad. No a que solo leas los evangelios, pero cerciórate que no estés mucho tiempo sin leerlos. Porque ellos te dirigirán a Cristo. Después, durante la pascua, o la temporada de navidad o las cuatro semanas de adviento antes de la Navidad… El calendario de la iglesia puede ser de gran ayuda en esto para los que vienen de trasfondos de iglesias litúrgicas. Eso puede ser muy útil porque hay estos marcadores periódicos a lo largo del curso del año que nos apuntan a Cristo de manera recurrente.

Puedes hacer esto aun cuando no asistas a una iglesia así. En el Antiguo Testamento Dios le dijo a Su pueblo que ciertos eventos tendrían que ser festejados año tras año. La Pascua, por ejemplo. Dios dijo este es el día de tu salvación y de la liberación de la esclavitud. Así que cada año, en esas fechas se debía celebrar esto. Debían recordar la sangre que se derramó. Se extendió sobre el dintel de la puerta y el ángel de la muerte pasó por encima de su casa. “Los primogénitos de los egipcios murieron, pero ustedes se salvaron. Deben celebrar eso; deben conmemorar esto”. Lo cual, por cierto, es lo que hacemos cada vez que tomamos la Cena del Señor. Recordamos su muerte hasta que Él vuelva.

Trato de que en el aniversario en el cual vine a la fe en Cristo, el 14 de mayo de 1963 (por ese tiempo, no exactamente ese día, pero por esas fechas) trato de tomar el tiempo para realmente enfocarme en la obra de redención del Señor en mi vida y en lo que eso significa. De esta forma no lo olvido. Trato de verlo con ojos nuevos.

Trato también de leer literatura devocional acerca de Cristo y de los evangelios que me darán nueva perspectiva de las cosas que he escuchado una y otra vez.  Le pido al Señor que me de un nuevo sentido de asombro acerca de esta vieja, vieja historia. Siempre tiene maneras de hacerlo que son bastante tiernas. No experimento esto todos los días de mi vida, la maravilla de mi salvación. Desearía que así fuera, pero no es así. Pero Él recurrentemente me da dulces recordatorios  y recuerdos de lo que Él hizo por mi.

Trato de alimentar eso. Si tienes un fuego que se esta apagando, le echas más leña al fuego y aviva las brasas. Y esto es, por cierto, otra manera de continuar con el fuego del amor a Cristo en nuestros corazones. Es el estar junto a las brasas, estar cerca de otros creyentes que amen a Jesús.

Hay algunas personas en mi vida con los cuales me gusta estar, ya que cada vez que estoy cerca de ellos me animan a conocer a Jesús. Hay algo en su espíritu. Algunos de ellos ya han fallecido y se han ido al cielo. En realidad no son muchos así, pero hay algunos. A lo mejor tú conoces a alguien así. Acércate a esa persona. Planea, cuando estén juntos hablen de cosas espirituales. ¿Qué es lo que está haciendo Dios en tú vida?  ¿Qué es lo que has visto recientemente que Cristo está haciendo que es de bendición?

Malaquías habla acerca de que los que aman al Señor hablan seguido de Él unos con otros. Estoy parafraseando el versículo de Malaquías capítulo 2. Pero rodéate de gente que ama a Cristo, así al leer la Escritura, que espero que lo estés haciendo cada día—y no estoy diciendo que no se me pase a mi algún día, pero esa es mi meta pasar tiempo con Dios en Su Palabra.

A veces que estoy leyendo partes que no parecen no tener nada que ver con Jesús. Te topas con esas partes cuando estás leyendo  el Antiguo Testamento. En mi subconsciente una de las cosas que trato de tener presente cuando estoy leyendo la Escritura es ¿cómo refleja a Cristo? ¿Qué es  lo que me dirige a Cristo? Esto no siempre es fácil de hacer. Pero si te estás haciendo la pregunta, vas a ver a Cristo a través de la Escritura. Porque es Su historia. Es la historia de la redención de principio a fin.

¿Cómo es que aparece Jesús en el jardín del Edén? Hazte esa pregunta al leer la Escritura, la respuesta no siempre será tan obvia, pero al menos estarás más en sintonía. Cuando Dios vistió a Adán y a Eva en su desnudez porque estaban avergonzados y culpables después de su pecado, Él sacrificó animales, y de ahí saco las pieles para vestir a Adán y a Eva. ¿No vemos aquí un presagio del sacrificio de Cristo, quien fue sacrificado, el cordero inmolado de Dios para que podamos ser vestidos con su justicia? Busca a Jesús en la Escritura. Pídele al Espíritu Santo que te lo muestre. Creo que eso ayudará a mantener un amor fresco por Cristo.

A veces solo tenemos que hacer lo que dice Apocalipsis capítulo 2—  las palabras de Jesús a la iglesia en Efeso. Has dejado tu primer amor.  Debes recordar de dónde has caído, y necesitas arrepentirte. Necesitas regresar a hacer las cosas que encendieron ese amor al principio.

A veces tenemos que detenernos y hacer un balance y volver a recalibrar y decir: «Yo no amo a Jesús como lo hice en un momento específico. Esto se ha vuelto demasiado común para mí”. Sabías que eso es lo que significa la palabra “profano”. Profanar algo no es maldecirlo. El usar el nombre de Jesús como una maldición, eso es profanar. Pero profanar también significa tratar algo que es sagrado como si fuera algo común. Viéndolo de esa forma como algo común, ¿cuántas de nosotras realmente vivimos vidas profanas? Pensar o no pensar en Cristo, tratar algo que es tan sagrado como si fuera algo común.

A veces solo tenemos que confesar «Señor, he profanado contra a ti. No te he valorado y apreciado como Tú lo mereces. Por lo tanto, captura de nuevo mi corazón con lo que Tú eres».

El cantar me ayuda con eso. Me preguntan cómo hacer esto de manera practica. Canta himnos acerca de Cristo y de las maravillas del Calvario y las maravillas de la Cruz, eso me ayudan a amar más a Jesús. Porque me señala a Cristo. Y esos himnos pueden avivar el fuego de mi devoción hacia Cristo para que no se enfríe o disminuya.

Porque a veces nos enfriamos. Se nos olvida. Es por eso que tenemos que recordar. Es por esa razón que tenemos que hacer cosas que nos ayuden a recordar como:

  • La cena del Señor
  • La Escritura
  • El Antiguo y El Nuevo Testamento
  • El animarnos unos a otro
  • El exhortarnos unos a otros acerca de Cristo
  • El hablar de Cristo los unos a los otros
  • El cantar

Todas estas son las cosas que nos ayudan a enfocarnos en Cristo. 

Mujer: Hiciste un comentario en una sesión. Dijiste que en fe, nosotras también reinamos con Cristo. ¿Exactamente qué significa eso?

Nancy: Al caminar a través de las epístolas como por ejemplo Efesios,  nos dicen—otras más nos dicen también, como Romanos,  que hemos sido crucificados con Cristo y que hemos sido sepultados con Él. Pero Efesios dice que hemos sido resucitados con Él, y que estamos sentados con Él en los lugares celestiales.

Cristo, desde la diestra de Dios, reina y gobierna. Ahora,  Su reinado y Su gobierno, todavía no son  aceptados en esta tierra. Pero el resultado está determinado. Él es Rey; Él es Señor. No es que Él va a ser Señor al final de los tiempos. Él es el Rey y Señor que reina en este universo. Pero todavía hay enemigos que compiten con Su trono, personas, naciones y grupos que quieren reinar ellos mismos. Tenemos esta batalla llevándose a cabo.

Así que tenemos el ahora. Tenemos esta realidad que no es lo que será en algún punto en el futuro cuando todos sus enemigos sean subyugados y puestos bajo sus pies, y Él gobernará y reinará sin competencia, sin retos, y toda rodilla se doblará. Ese es el “entonces” del que solo tenemos vestigios. Tenemos las promesas, y vemos un poquito ahora.

Así es como esto es verdad del reinado de Cristo, así es verdad de nuestro reinado y gobierno.

La Escritura dice que un día hemos de juzgar a los ángeles. Un día vamos a juzgar a las naciones con Cristo. Lo haremos en el cielo nuevo y la tierra nueva redimida junto a Él. Ahora estamos en esta tierra vieja. Pero esperamos ese día. Pero Él nos ha dejado aquí como sus vice-regentes para expresar en este mundo Su Reino y Su gobierno, en la medida en que pueda ser conocido sobre esta tierra ahora.

Lo hacemos cuando dejamos que Él reine sobre nuestros corazones y cuando dejamos que Él nos controle. Pero también cuando nos involucramos en la cultura, nosotros lo representamos a través de muchos actos de adoración, fe y servicio, paternidad, jardinería, compartiendo a Cristo en una variedad de maneras al ser buenos trabajadores en la fuerza laboral, y de tantas formas en que podemos expresar el Reino de Cristo, el Reino y el imperio de Cristo.

Así que al reinar y gobernar con Él algún día, en cierta medida esto es cierto hoy en día. No en la medida en que será ese día. Podríamos desanimarnos de haber sido dejados en la tierra para hacer los negocios del reino y para promover el reino de Cristo. Vemos este mundo que es tomado por demonios y las personas que representan la causa del diablo. Podemos sentirnos sin esperanza, y abrumadas si nos fijamos en la situación desde aquí desde  la tierra.

Es por eso que creo que Efesios lo dice antes de ir a la parte de la vestidura de la armadura espiritual de Dios y ser fuertes en el Señor en la fortaleza de su poder. Revestíos con toda la armadura de Dios para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. Porque nuestra lucha no es contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los poderes de este mundo de tinieblas, contra las huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. (ver 6:11-12)

Antes de llegar a esto en capítulo 6, Él nos dice antes, en los capítulos 1 y 2, que hemos sido resucitadas con Cristo. ¿Qué está haciendo Cristo en su posición elevada a la diestra de Dios? Él está reinando y gobernando.

Así que mientras oramos oraciones, que son nuestra gran arma de guerra espiritual, mientras luchamos contra potestades y principados y las fuerzas de huestes espirituales de maldad en las regiones celestiales, no lo hacemos desde una posición aquí abajo en la tierra, donde estamos bajo los pies de las personas que no creen en Cristo y están tratando de destruir el Evangelio. Nos desanimaríamos  y abandonaríamos la idea, si pensamos que estamos luchando desde ese punto de vista.

Ahí es cuando, por fe, si nos vemos a nosotras mismas como resucitadas con Cristo, sentadas junto con Él en los lugares celestiales, como dice Efesios, no con un cuerpo santo como lo será algún día. Pero por fe, vamos a estar unidas con Cristo, por lo tanto, participaremos en la batalla aquí en la tierra desde una posición de victoria, desde una posición exaltada con Cristo.

Una vez más, no en el sentido de que un día será, pero reconociendo que servimos y ministramos y luchamos la batalla aquí en la victoria y el triunfo de Cristo, que ha ganado la victoria final, algo que está sucediendo  y que estamos librando justo en este momento.

Leslie: Reinamos y gobernamos junto con Cristo. Nancy Leigh DeMoss nos ha estado explicando como es para los creyentes ahora. Ella estuvo conversando con un grupo de mujeres durante una sesión de preguntas y respuestas.

Nos complace sobremanera recibir sus preguntas y testimonios. Esto nos muestra cómo Dios ha impactado vidas a través del ministerio y nos anima a seguir adelante.

Recientemente recibimos este correo desde Venezuela. Nos sorprendió ver que se trataba de un hombre, aunque las enseñanzas de Nancy van dirigidas a las mujeres. Este hermano dice,

¡Hola! Desde Venezuela les envío mis saludos. Me llamo Landys, un padre de familia, y quien está especialmente agradecido a Dios por lo que encontré en esta página. Específicamente escuché parte de la historia de Rahab y quedé impactado; tanto así que descargué parte de esta serie y la estoy escuchando; esto ha traído mucha paz a mi alma; incluso hoy, en mi lugar de trabajo, compartí el audio con un compañero que se encontraba triste a causa de muchos problemas; éste, luego de escuchar la primera parte de la historia de Rahab, experimentó, según me contó, mucha paz, dijo sentirse renovado y mostró interés por compartir algunas reflexiones propias al respecto. Sé que está página está dedicada a la mujer, pero les confieso que me está haciendo mucho bien, como hombre, su contenido. Que Dios les bendiga.

Alabamos a Dios por las personas que apoyan nuestro ministerio financieramente y con sus oraciones. Sin su apoyo sería imposible llevar a cabo este ministerio. Si quieres saber cómo puedes involucrarte y apoyarnos, visita AvivaNuestrosCorazones.com.

Gracias por acompañarnos en el programa de hoy. Esperamos que nos acompañes en nuestra próxima entrega, de Aviva Nuestros  Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

 

 

La alegría de la disciplina  

Isha – Salmos

DÍA 131 – Salmo 94

Dosis: Corrección

La alegría de la disciplina

“¿Acaso no oirá el que nos puso las orejas, ni podrá ver el que nos formó los ojos? ¿Y no habrá de castigar el que corrige a las naciones e instruye en el saber a todo el mundo? El SEÑOR conoce los pensamientos humanos, y sabe que son absurdos. Dichoso aquel a quien tú, Señor, corriges; aquel a quien instruyes en tu ley.” (Salmo 94:9–12) (NVI)

Este salmo es otro clamor por la justicia. Donde el salmista expresa la mala conducta y la opresión que sobre él y su pueblo ejercen los malhechores. Mientras clama por la justicia y espera en la misericordia de Dios reafirma su fe y llega a decir cosas trascendentales para nuestra vida como ésta: “¿Quién se levantó a defenderme de los impíos? ¿Quién se puso de mi parte contra los malhechores? Si el SEÑOR no me hubiera brindado su ayuda, muy pronto me habría quedado en mortal silencio. No bien decía: «Mis pies resbalan», cuando ya tu amor, SEÑOR, venía en mi ayuda. Cuando en mí la angustia iba en aumento, tu consuelo llenaba mi alma de alegría.”

Pero en este salmo se expresa también un tipo de felicidad, aparentemente contradictoria, que llega a la vida del hombre y la mujer que aceptan ser corregidos por Dios. ¡Es la dicha de la disciplina divina! Mucho se ha debatido con el tema de la disciplina. En la universidad me saturaron de posturas psicológicas, pero la Biblia nos confirma que es necesaria. Por eso disciplino a mi hijo. De no hacerlo, le haría un daño terrible. No quiero que se vuelva un niño irrespetuoso, grosero y chocante. Por su bien, debo corregirlo a tiempo.

Del mismo modo, Dios nos disciplina por nuestro bien. Lo último que sentimos es alegría cuando pasamos por problemas, pues muchas veces, Dios permite que experimentemos las consecuencias de nuestros errores para moldearnos, pero debemos recordar este versículo. ¿Quién es dichoso? Aquel a quien Dios mismo le enseña. ¿Cómo lo hace? Por medio de su palabra. Por eso debemos leerla constantemente. Teniendo la certeza que Dios nos trata como a hijas legítimas cuando nos corrige.

¿Qué dicha o qué bendición trae la disciplina? En primer lugar, nos trae descanso durante la aflicción. Dios usa las pruebas para enseñarnos cosas que de otro modo no comprenderíamos. ¿Cómo poner en práctica la paciencia si todo sale en orden y en sus tiempos? ¿Cómo ejercer el dominio propio si nadie nos saca de quicio? ¿Cómo aprender a amar a las personas difíciles si siempre nos tratan con amabilidad? Pero cuando las cosas van mal, debemos trabajar en lo positivo y desechar las actitudes negativas. Eso trae bendición.

Segundo, la corrección nos trae descanso de las pruebas. Después de la tormenta viene la bonanza. ¡Siempre! Piensa en una madre a quien no le importa la conducta de su hijo, a qué hora come, o a qué hora duerme, que lo deja destruir propiedad ajena y faltar el respeto a los demás. ¿Pensarías que lo ama? Si clamamos por la justicia debemos empezar por corregir lo deficiente en nosotras mismas. Dios tiene ese cuidado de Padre amoroso, y por eso, somos dichosas.

Oración: Señor, soy feliz porque tú me instruyes, me enseñas y me corriges. Aunque a veces no lo entiendo, sé que haces todo por mi bien. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 147). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

 

 

29/63 – Mero Cristianismo | Marcos 9:42

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

Serie: Marcos

29/63 – Mero Cristianismo | Marcos 9:42

Ps. Sugel Michelén

El pastor Michelén ha formado parte del Consejo de Ancianos de Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo en Santo Domingo, República Dominicana, durante más de 30 años.Tiene la responsabilidad de predicar la Palabra regularmente en el día del Señor.Tiene una Maestría en Estudios Teológicos y es autor de varios libros: Historia de las Iglesias Bautistas Reformadas de Colombia, Coautor junto al Pastor Julio Benítez; La Más Extraordinaria Historia Jamás Contada, Palabras al Cansado – Sermones de aliento y consuelo; Hacía una Educación Auténticamente Cristiana, El que Perseverare Hasta el Fin; y publica regularmente artículos en su blog “Todo Pensamiento Cautivo”https://www.todopensamientocautivo.com/

Él es instructor asociado en Universidad Wesleyana en Indiana (IWU), extensión en español; enseña Filosofía en el Colegio Cristiano  Logos; y durante 10 años, ha sido profesor regular de la Asociación Internacional de Escuelas Cristianas (ACSI)  para América Latina. El pastor Michelén, junto a su esposa Gloria tiene tres hijos y cuatro nietos.

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

Los primeros regalos de Navidad

Ministerios Ligonier

Renovando tu Mente

Los primeros regalos de Navidad

R.C.Sproul

https://www.ivoox.com/45753453

Bueno, ya les he dicho muchas de las cosas que no sabemos acerca de los magos. Espero no haber arruinado su decoración navideña.

No hace daño cantar “Del oriente somos los tres”, está bien. Pero lo que quiero que veamos ahora es lo que sí sabemos de estas personas, de lo cual la escritura es clara.

“Unos magos del oriente llegaron a Jerusalén, diciendo: ¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Porque vimos su estrella en el oriente y hemos venido a adorarle”. Noten que ellos no vienen y dicen: “¿Hay algún rey que acaba de nacer?”

Estos hombres, por muchos que sean y por grandiosos que sean, aparentemente han recorrido una gran distancia, a un gran costo, pero con gran certeza de su misión. Llegan a Jerusalén. No saben dónde está el rey, pero saben que él está.

Saben que ha nacido un rey y también, por la expresión que usan: “¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido?”, esa frase “Rey de los judíos”, que luego adorna la cruz de Cristo, es una frase que todo judío entendió como sinónimo del concepto del “Mesías”. Ellos no están solo buscando por alguien de la casa de Acab o Manasés, o incluso de David. Ellos están buscando al Mesías.

Ahora, eso es crítico que entendamos mientras miramos los siguientes versículos; porque ellos vienen, pero no vienen a Belén. Y les tengo más malas noticias. Ellos tampoco vinieron con los pastores, así que tendrán que reorganizar un poco más su pesebre navideño.

No sabemos cuándo llegaron a ciencia cierta. Pero notamos que cuando ellos llegaron, se nos dice aquí en el evangelio de Mateo, que cuando llegan a Belén, van a la casa donde se encuentran María, José y el bebé. No están en la cueva o el pesebre donde llegaron los pastores.

Y hay otra cosa más, que Sherlock Holmes percibió en el texto, usando un poco de materia gris. Con una pequeña inferencia aquí, notamos que cuarenta días después del nacimiento de Jesús, José y María presentan a Jesús en el templo para la purificación.

Y con motivo de esa dedicación, ellos dan la ofrenda y sacrificio habituales y requeridos allí. ¿Qué dieron? ¿Lo recuerdas? ¿Pichones? Ellos ofrecieron tórtolas. Y si conoces la ley del AT, sabes que las palomas que se ofrecen en esa ocasión pueden usarse como sustitutos del animal de sacrificio normalmente requerido, solo en el caso de aquellas personas que están desamparadas en su pobreza.

Y hubiera sido una violación de la ley de Dios, impensable para José y María, el llegar allí con ofrendas de tórtolas si es que estaban sentados en un cofre de tesoro con oro, incienso y mirra. Entonces, a menos que hayan gastado esos regalos entre la visita de los magos y la presentación de Jesús, creo que es bastante seguro asumir que para cuando los magos llegaron allí, había transcurrido por lo menos cuarenta días desde el nacimiento en sí. Así que no queremos pensar que los magos llegaron la misma noche que los pastores.

Así que, una vez más, no sabemos cuándo llegaron exactamente. Fue muy pronto, poco después del nacimiento de Jesús, pero no necesariamente el mismo día o la misma semana. Pero noten que ellos llegaron a Jerusalén. Ellos no llegaron a Belén, porque ellos sabían que Jerusalén era Sion.

Sabían que Jerusalén era la capital de Israel. Sabían que si estaban buscando a un rey judío, si estaban buscando al Mesías judío, el lugar para ir sería el centro del judaísmo, Jerusalén. Recuerden que el indicador que les mostró que este rey había nacido, es la estrella que vieron en su origen, cuando apareció. No hay nada aquí que sugiera que la estrella los guió de Persia o Babilonia o de donde sea que ellos vinieron, desde allí hasta Jerusalén.

No necesitaban guía alguna para encontrar Jerusalén. Ellos llegan a Jerusalén y ahora dan vueltas y probablemente dentro y alrededor de las zonas del templo, haciendo preguntas:

“¿Dónde está el Rey?” ¿Qué rey? ¿Herodes? No, Herodes no. “¿Dónde está el Rey de los judíos?”

Lo último que alguien en Jerusalén podía pensar es que Herodes era el rey de los judíos. Quizá él gobernó sobre los judíos, pero uno de los puntos del conflicto del pueblo judío del primer siglo en ese momento era que Herodes no era judío. Él era un rey títere designado por los romanos, quienes eran odiados.

Y Herodes se había distinguido en todo el mundo por sus magníficos proyectos de construcción, por su administración inteligente y astuta, pero lo único que excedía su reputación de proyectos de construcción y su capacidad de administración fue la reputación de su crueldad. Herodes era un hombre sediento de sangre, ahora, probablemente a fines de sus 60’s o principios de los 70’s, y nadie lo identificó con el Mesías.

Entonces, cuando esta gente, estos extraños, cinco, seis, siete, diez, doce, o los que sean, no sé cuántos, empezaron a preguntar: “¿Dónde está el Rey de los judíos?” ¿Dónde está el Mesías? No pasó mucho tiempo hasta que los reporteros de la corte enviaron esa información a Herodes.

‘Oh rey, tenemos un problema’. ‘¿Qué pasa?’ ‘Hay visitas en la ciudad, dignatarios extranjeros. Están buscando en cada rincón, están voceando en cada calle y están preguntando dónde está este Rey de los judíos que ha nacido. Están buscando al Mesías. Dijeron que vieron su estrella levantarse en el oriente.’ ¿Cuál fue la reacción de Herodes? “Cuando lo oyó el rey Herodes, se turbó”. Mala traducción. La palabra que Mateo usa aquí no es “turbó”. Él estaba fuera de sí. Al principio no con ira o rabia, sino que literalmente la palabra aquí significa: “Herodes estaba aterrado”.
Aquí tienen a un hombre que había gobernado por más de cuatro décadas más o menos, bañando a Jerusalén con la sangre de su pueblo, involucrado en todo tipo de intrigas judiciales, asesinando a sus propios familiares, conocido por su crueldad y con los años siendo paranoico cada vez más y más.

Y cada vez que escucha de otro pretendiente al trono, de otro movimiento entre los judíos para destituirlo, lucha por su vida para mantener su poder y su autoridad.

Y lo último, fue casi como una aparición del fantasma de la ópera a Herodes, que lo peor en su vida que puede escuchar es que nació el verdadero Mesías. Y cuando escuchó estos informes, estaba aterrorizado. Pero la frase extraña aquí, ¿la notaste en el texto?: “y toda Jerusalén con él”. No tiene sentido.

¿Por qué Jerusalén estaría aterrada junto con Herodes? Jerusalén era la ciudad que anhelaba y ansiaba por el libertador venidero. Los súbditos de Herodes querían al Mesías más que a cualquier otra cosa. Entonces, ¿por qué estarían aterrorizados junto con el rey? Mateo no lo dice y no lo sabemos.

Déjenme adivinar, creo que la mejor suposición que tenemos aquí es que la gente ya había experimentado lo que sucedió cuando Herodes se enteró de cualquier otra oposición contra él.

Cuando ellos supieron que el rey estaba aterrado, ellos se aterraron porque sabían cómo el rey manejó sus miedos en el pasado y ahora el miedo de ellos estaba bien justificado.

En un período de tiempo muy corto, el rey Herodes promulgó un decreto, de que todos los niños menores de dos años serían ejecutados mientras él maquinaba una de las matanzas más crueles, despiadadas y malvadas en la historia del mundo, debido a que tenía miedo de un bebé.

Entonces, “cuando lo oyó, el rey Herodes, se turbó, y toda Jerusalén con él. Entonces, reuniendo a todos los principales sacerdotes y escribas del pueblo, indagó de ellos dónde había de nacer el Cristo”.

Aquí tenemos a un rey judío y él ni siquiera lo sabía. Cualquier persona de la escuela dominical podría haberle dicho dónde iba a nacer el Mesías.

“Y ellos le dijeron: En Belén de Judea, porque así está escrito por el profeta”. Y luego viene la cita de Miqueas: “Y tú, Belén, tierra de Judá, de ningún modo eres la más pequeña entre los príncipes de Judá; porque de ti saldrá un Gobernante que pastoreará a mi pueblo Israel” y así sucesivamente.

Entonces, ahora Herodes sabe que Belén, a unos 10 kilómetros al sur, es el lugar donde este bebé ha nacido. “Entonces Herodes llamó a los magos en secreto y se cercioró con ellos del tiempo en que había aparecido la estrella”. Ves, está tratando de averiguar qué edad tendría el bebé. No era tan cruel como para matar a todos los niños.

“Y enviándolos a Belén, dijo”. Noten lo maquiavélico del actuar de Herodes. Él dice: “Id y buscad con diligencia al Niño; y cuando le encontréis, avisadme para que yo también vaya y le adore”.

Herodes tenía en mente un concepto extraño de adoración. Entonces los visitantes “se fueron; y he aquí”, otra vez está la palabra, “la estrella”, ¿ves lo que pasó?

Ellos iniciaron este viaje en el oriente cuando esta estrella aparece en el horizonte. Viajan a Jerusalén, no ven una estrella. Ahora no hay ninguna estrella que los guíe por los pasajes y las calles de Jerusalén.

Están buscando como cualquier otro turista, están buscando un mapa, tienen que encontrar de cualquier forma que los lleve a descubrir dónde está este nuevo rey. Finalmente reciben el mensaje de que está en Belén.

Bueno, ¿cómo van a encontrar Belén? ¿Y en especial el lugar donde el rey, este bebé se encuentra en Belén? “He aquí, la estrella” apareció.

Es la aparición repentina y dramática de la estrella que ahora está diseñada para llevarlos específicamente al lugar donde está el bebé, lo cual me inclina a pensar que este no es un fenómeno natural sino una creación milagrosa de Dios para esta ocasión específica y para este propósito específico.

Y, “la estrella que habían visto en el oriente iba delante de ellos, hasta que llegó y se detuvo sobre el lugar donde estaba el Niño. Cuando vieron la estrella, se regocijaron sobremanera con gran alegría. Y entrando en la casa, vieron al Niño con su madre María, y postrándose le adoraron”.

Nuevamente, el lenguaje es aún más específico. Lo que el lenguaje sugiere aquí es que cayeron de rodillas y luego pusieron sus cabezas en el suelo, lo cual fue un acto de reverencia reservado para Dios.

No era el mismo gesto que se usaba para arrodillarse ante un rey. Estas personas están usando una forma y una postura de adoración. Por eso es que Mateo usa el término “le adoraron”. No solo lo honraron, no solo lo alabaron, no solo lo exaltaron, damas y caballeros, estos hombres adoraron a este bebé. Eso es algo que sabemos con certeza.

Y lo próximo que se nos dice es que abrieron los cofres del tesoro que habían llevado a lo largo de este viaje y le presentaron los primeros regalos de Navidad al Cristo niño. Y ahora Mateo es más específico. Los regalos eran oro, incienso y mirra.
Ahora, si eres como yo, competitivo en la especulación, tú sabes, no contento con quedarte en la oscuridad, incapaz de resistirte a tratar de discernir el significado y el sentido de todo esto. Es decir, tengo que preguntar: ¿Qué tiene de especial el oro, el incienso y la mirra? ¿Por qué esos tres regalos? Y es muy fácil perderse con esto en la especulación abstracta y la fantasía y así por el estilo; y tenemos que ser cuidadosos aquí.

Pero veo algunas ideas interesantes de la historia de la iglesia. El padre de la iglesia, Orígenes, por ejemplo, dijo: “Ah, es simple el por qué los tres regalos de oro, incienso y mirra. Ellos trajeron oro porque era un rey, trajeron incienso porque era Dios y trajeron mirra porque era un hombre”.

En la superficie, francamente, la primera vez que lo leí pensé: “Bueno, ahí va Orígenes en su fantasía alegórica por lo cual es famoso”. Pero cuando lo miramos más de cerca, le damos el beneficio de la reflexión de la segunda mirada. Amados, veo una razón sólida para esa especulación.

Si vemos las Escrituras y la historia judía, vemos que el oro era casi un elemento exclusivo de la realeza. Solo el rey tenía un cetro de oro.

¿Qué le dabas a un rey que lo tenía todo? Le dabas oro. ¿Qué dieron de tributo los reyes vasallos a los reyes soberanos? Traían oro.

Y así, existe una gran tradición en el antiguo Medio Oriente de que el regalo apropiado para la realeza era el oro. Y dado que estos hombres habían venido y dijeron: “¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido?

Sabemos que al entrar esperaban encontrar un rey recién nacido. Conocían el protocolo, conocían la etiqueta de la corte, conocían la tradición, trajeron oro digno de un rey.
¿Por qué incienso? Y a fin de cuentas, ¿qué es el incienso? Suena demasiado cerca a incendio ¿no? Sabemos qué es el incienso.

Bueno, aparentemente todo lo que la palabra “incienso” significa es “incienso puro”, incienso sin alear, el incienso de mayor calidad, el más fino y el más caro. El tipo de incienso que no se lleva en un sobre o en un bolsillo, sino que se lleva en un cofre de tesoros.

Ahora, ¿Para qué servía el incienso en el mundo antiguo? No exclusivamente, pero casi exclusivamente, se usaba para la adoración. Se solía presentar como una ofrenda quemada a Dios.

Y la mirra era una de las grandes posesiones de la nobleza, no de Dios, no de reyes sino de hombres comunes. Era una especie de perfume y su uso principal era el de un aroma agradable, como una fragancia. Y, en su característica más fina, la mirra era un artículo extremadamente caro.
De la misma manera como podemos comprar tipos muy caros de perfume, como el ungüento que María Magdalena derramó sobre los pies de Jesús, ¿recuerdas?

Otro uso de la mirra era cuando se usaba en la mezcla con otros líquidos, podía usarse para aliviar el dolor, como un sedante para aquellos que sufrían dolor, como el que se le ofreció a Jesús en la cruz.

¿No es interesante que a Él le dieron mirra al inicio de su vida y que sus ejecutores se lo ofrecieron al final de su vida? Pero en Israel también es usado para ungir los cuerpos de los seres queridos que han muerto, como una expresión de amor, estima y dignidad.

Y es el tipo de elemento que las mujeres usaron para ungir el cuerpo quebrado de Jesús cuando fue puesto en la tumba, porque era la tumba de un rey. Era la tumba de Dios encarnado y era la tumba del hombre perfecto. Entonces, no ceo que Orígenes haya estado tan equivocado en su especulación.

Y lo que te pido que recuerdes hoy, de estos pocos minutos que tomamos para mirar hacia atrás y recordar una vez más la historia de la Navidad, este aspecto de la historia de la Navidad, que estos fueron los primeros regalos de Navidad.

No un prendedor para una novia, no un equipo estéreo para una madre, una madre viuda, no un juego de trenes para los nietos, sino oro para un rey, incienso para Dios y perfume para un hombre que muere.

Oremos. Padre, nos gusta recibir regalos, nos gusta dar regalos. Pero oro para que en esta Navidad, mientras damos y recibimos regalos, podamos pensar en los regalos que fueron dados a tu Hijo unigénito por aquellos que en tu providencia designaste y anunciaste para que lo visiten en su natividad.

Oramos para que podamos pensar en esos regalos hasta el final, que podamos pensar en el regalo que nos has dado, el regalo de tu Hijo unigénito, para nosotros los seres humanos y para nuestra salvación.

Te agradecemos por el Cristo niño y oramos en su nombre. Amén.

R.C. Sproul es el fundador de Ligonier Ministries, el maestro principal de la programación de radio Renewing Your Mind, y el editor general de la Biblia de estudio Reformation

http://www.ligonier.es

6/6 – Un anhelo por avivamiento

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Una conversación con Anne Ortlund

6/6 – Un anhelo por avivamiento

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/la-belleza-de-establecer-prioridades/

Leslie Basham: Antes de comenzar el programa de hoy de Aviva Nuestros Corazones, escuchemos un testimonio de una de nuestras voluntarias.

Voluntaria: Hola soy Masi Meyer y la verdad es que Aviva Nuestros Corazones ha sido como un regalo de Dios para mi vida porque debido al hogar de donde fui formada un hogar muy disfuncional, no aprendí los roles de la mujer de acuerdo a lo que el Señor establece en Su Palabra, y Aviva vino a ser como wao, como algo nuevo para mí y en estos tres años de casada por ejemplo me ha ayudado muchísimo a entender cuáles deben ser mis funciones en el hogar.  ¿Cómo me involucré en el ministerio? Bueno, yo escuché de la pagina y empecé a escuchar los programas y empecé a leer los blogs y tengo amigas que trabajan en Aviva y siempre me ponen al tanto de todos los detalles y realmente no soy voluntaria aunque estoy en el grupo de voluntarias, pero si estoy dispuesta a grabar si es necesario hacer algunas voces, usando mi voz o en cualquier otra cosa que me necesiten porque realmente Aviva es ministerio que toda mujer que ama al Señor debe escuchar debe saber de Él, y yo quisiera ser parte de ese grupo que comparte de Aviva Nuestros Corazones que le dice a otras mujeres mira tú tienes que ser femenina al estilo del Señor, como lo que dice Su Palabra, así que,  bueno bendiciones y gracias a todo el equipo por trabajar para nosotras para ayudarnos a ser más como Cristo.

Leslie: Anne Ortlund ha escrito mucho acerca de vivir una vida disciplinada, pero queremos que sepan que vivir una vida disciplinada no quiere decir vivir  una vida aburrida.

Anne Ortlund: A nuestro Dios le encantan las fiestas.  Cuando pensamos en Él en el Antiguo Testamento, y en los  72 ancianos que subieron a la montaña y vieron al Señor y no murieron. Eso fue asombroso. Ellos comieron y bebieron. Y la historia del hijo pródigo…¿La conocen?  Oh cielos, cuando el hijo regresa a casa,  tuvieron una gran fiesta. Incluso con bailes y hasta le colocaron  nuevas joyas…

“En su presencia hay plenitud de gozo”. Cuando pasamos nuestras vidas practicando el estar en la presencia de Dios, tenemos mucho gozo  porque es como anticipar el estar en su presencia en el cielo. Allá no sabemos si estaremos  de pie siempre alabando;  lo que sí sabemos es que habrá mucho que hacer y será muy divertido.

Leslie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con  Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Cuando Nancy estuvo en la universidad, ella fue influenciada por su pastor, Ray Ortlund, y su esposa, Anne. Esta semana Anne ha estado compartiendo sabiduría práctica con relación a la viudez, sobre el envejecimiento y sobre  las prioridades.

Nancy Leigh DeMoss: Anne, comenzamos una conversación ayer que me gustaría que la retomáramos hoy y es con relación a las disciplinas de una mujer hermosa. Tú escribiste un libro con ese título. Aunque fue escrito muchos años atrás. Es todavía popular y todavía le habla a la vida de las mujeres.

Así que gracias, Anne, por escribirlo y ahora por compartir de tu vida algunas de esas disciplinas de una mujer hermosa. Son transculturales, e incluyen las diversas etapas de la vida. Así que gracias por estar aquí hoy y por compartir sobre estas disciplinas.

Anne: Bueno, se me ocurre pensar en este momento, Nancy, acerca de primera de Pedro capítulo tres, cuando Dios habla acerca del  concepto   de lo que es la verdadera belleza de la mujer.  Él dice que es la pureza y la reverencia de nuestras vidas lo que hace a una mujer hermosa. Dice “ Y que vuestro adorno no sea externo: peinados ostentosos, joyas de oro o vestidos lujosos,

Esto no quiere decir que no vamos a peinar o a trenzar nuestro cabello. Si así fuera, entonces tampoco usaríamos vestidos. Y Dios no nos ha llamado a estar desnudas.

Nancy: Realmente de lo que está hablando es acerca de la preocupación de la mujer; por el énfasis y el enfoque que la mujer le da a la belleza hoy en día, ¿no es así?

Anne: Exactamente.  «sino que sea el yo interno, con el adorno incorruptible de un espíritu tierno y sereno, lo cual es precioso delante de Dios.Porque así también se adornaban en otro tiempo las santas mujeres que esperaban en Dios, estando sujetas a sus maridos.

El diablo debe estar bien alegre cuando ve la errónea interpretación que se le ha dado a estos pasajes de la Biblia. Debe  reírse mucho cuando comenzamos a hablar acerca de que no queremos ser limpiapiés y cosas por el estilo… Pero tú sabes que, hoy en día, es penoso ver tantos lugares en los que  el diablo se ha enseñoreado y donde, tú encuentras a las mujeres realmente siendo serviles;  los hombres, casi siempre sentados afuera fumando sus cigarrillos mientras las mujeres están en los campos cargando los burros y haciendo todo el trabajo duro que a ellos le correspondería hacer.

Sin embargo, en los países donde Cristo es honrado, tú encuentras las mujeres honradas. Las mujeres fueron las más cercanas amigas de Jesús. Así que estos conceptos no tienen nada que ver con degradar a la mujer. Solamente dice que en el yo interno es donde Dios quiere que radique la belleza. “El hombre ve la apariencia externa,” dice 1era de Samuel, “pero Dios ve el corazón” (16:7). Eso es lo que Dios está buscando.

Nancy: Cuando tú usas la palabra disciplina, yo pienso que a algunas personas les suena como algo muy difícil. Como hoy vas a hablar de la ley.  “Oh, no me digas que debo ser disciplinada acerca de una cosa más. . .”  Aunque disciplina realmente no es una palabra negativa, ¿verdad?

Anne: Claro que no Nancy, lo que pasa, es que la disciplina tiene muchas facetas. Está por ejemplo,  la rendición de tu tiempo.  Yo soy una que sufro de posponer las cosas. Esto es una de las cosas que me mantiene orando porque fácilmente me distraigo perdiendo el tiempo si no le digo al Señor, “¿qué quieres que yo haga?” Bendice mi tiempo en este momento y dime que Tú quieres que yo haga después”. Yo mantengo esta conversación continua porque de otra manera fácilmente puedo holgazanear. Así que esto me ha ayudado con mi vida de oración.

Nancy: Cuando tú piensas acerca de la disciplina del tiempo, creo que una de las cosas más comunes que escucho acerca de la disciplina  del tiempo de otras mujeres hoy en día es, “yo estoy tan ocupada que no puedo hacer todo lo que tengo que hacer”. Sin embargo,  nosotras tenemos muchísimos dispositivos y muchísima tecnología que nos ayudan a  ahorrar el tiempo  que no tenían las mujeres del pasado. Deberíamos de pensar que tenemos mucho tiempo para descansar,  pero la gente vive  jadeando, sin poder respirar, y me encuentro a mí misma de esta manera muchas veces, sintiendo que el día no tiene suficientes las horas o los minutos para hacer todo lo que necesito hacer.

Así que, Anne, ¿Qué nos aconsejas? ¿Cómo puede una mujer hermosa tomar el tiempo, someterlo al Señor y ordenarlo de tal manera que ella pueda estar haciendo lo que está en la agenda de Dios para ella ese día,  en vez de sentirse halada en cientos de direcciones diferentes?

Anne: Bueno, Nancy, esta es una de las cosas que hacemos en mis  grupos de discipulado: hacemos la agenda para nuestra semana que comienza. Si nos juntamos los jueves en la noche,  esta semana comienza el viernes en la mañana por supuesto. Y tenemos esos siete días uno detrás de otro en el cual nosotros ponemos todo lo que nosotros sabemos que vamos a estar haciendo.

Por ejemplo: el lunes yo voy a lavar. El martes podía ir al supermercado comprar la comida de la semana. El jueves yo voy a tomar café con una vecina que no conoce al Señor. El miércoles tengo una cita para salir con mi esposo. Y así ellas y yo también vamos anotando todas las cosas. Luego intercambiamos agendas, y oramos unas por las otras.

Cuando yo pienso en cómo debo invertir el tiempo cada día, pienso básicamente en tres prioridades, de las cuales hablamos en el último programa—prioridad número uno: Cristo; prioridad número dos: el cuerpo de Cristo; y prioridad número tres: el mundo por el cual Cristo murió para salvar. Pienso en esto en la medida en que yo voy anotando las cosas que voy a hacer cada día de cada  semana.

Puedo colorear las actividades. Por ejemplo, prioridad número uno con color azul y colorear la actividad prioridad dos con color rojo;  cuando  voy a compartir con otro cristiano,  enseñar una clase de Biblia o hacer algo parecido. Prioridad número tres, cuando yo voy a una reunión de misiones, cuando yo puedo sentarme a escribir cheques para darlo a una organización de misiones, o cuando  voy a ser testigo de Cristo para mi vecino que vive frente a mi casa: Lo  que sea   prioridad 3 la coloreo de verde.

Lo  hago  porque  de esta manera  puedo ver las consecuencias eternas de cada una de mis actividades en el curso de la semana. Luego yo descubro, “¿Cuáles son estas otras actividades?” Bueno, es increíble, descubro cuánto tiempo de ver televisión hay allí,   cuánto tiempo me toma tomar esa última taza de café, o  leyendo  el periódico, y las cosas que nosotros hacemos que no necesitan estar allí.

Cuando verdaderamente nosotros ponemos por escrito en papel nuestros deberes y la manera como nosotras usamos nuestro tiempo, y lo coloreamos y lo vemos… Entonces nos convencemos de cuánto tiempo perdemos.

Nancy: Así es y nos damos cuenta para qué cosas es que nosotras realmente estamos viviendo.

Anne: Absolutamente.

Nancy: Por eso es que lo que hablamos en el último programa fue de tanta ayuda. . . Esos conceptos de eliminar cosas y de concentrarte en otras cosas. Hay algunas, como tú dijiste, que no son necesariamente pecaminosas pero que se constituyen en  enemigos para las cosas que son mejores cosas en nuestras vidas. Se requiere de una voluntad inquebrantable para eliminar esas cosas que no contribuyen con el propósito del  Reino de Dios para mi vida.

Vamos a aclarar algo, cuando tú piensas de esta manera, ¿quiere decir esto que tú no vas a tener ningún tiempo de recreación,  que tú no vas a tener diversión,  que no vas a tener ningún tiempo libre? ¿Será esta vida disciplinada algo rígido que pondrá a las personas como en una camisa de fuerza?

Anne: Recuerda lo que ya dijimos anteriormente. A nuestro Dios le encantan las fiestas. Cuando   hablamos de los 72 ancianos del A. T. que cuando subieron a la montaña y vieron al Señor y no murieron.   Ellos comieron y bebieron. Y recuerda que hablamos también la historia del hijo pródigo… La fiesta,  las joyas y el baile. ¿Quién dijo que Dios es aburrido?

“En Su presencia hay plenitud de gozo” Cuando vivimos nuestras vidas conscientes de la presencia de Dios, hay tanto gozo que casi no podemos soportarlo, y habrá suficiente tiempo para hacer lo que es divertido.

Déjame hablarte de otra disciplina; se trata de la disciplina de nuestras cosas.  Tenemos tantas cosas. Vivimos atiborrándonos  de cosas que no son necesarias. Nuestros armarios están llenos. Nuestras alacenas están tan llenas que luego tenemos que comprar espacios adicionales para almacenar y eso aumenta nuestras deudas  cada mes.

Nancy: Como ese hombre en el Evangelio de Lucas que tenía que construir graneros más grandes para poder guardar más sus cosas.

Anne: Exactamente. Nosotras necesitamos adelgazar, necesitamos disminuir, necesitamos aligerarnos y hacerlo en serio. Necesitamos diezmar, cuando diezmamos no debemos pensar de esto como un gran regalo que le damos al Señor. No. De hecho diezmar es pagar nuestra renta al Señor.Tenemos  un  lugar en este mundo que estamos ocupando, respiramos el aire, usamos el agua.  Dios tiene todo el derecho de decirnos: “Hey págame mi diezmo. Soy tu propietario”.  Por todo lo que disfrutas  tú debes pagar  tu renta aquí. “SI tú no pagas tu renta,” dice el Señor en el Libro de Malaquías, “Tú estás robándome porque el diezmo es la renta que nosotros pagamos para usar un espacio en este mundo. Ver  3:8.

Pero lo más importante es que le damos porque le amamos.  Mucha  gente empieza a dar 20 algunos 30 y 40 y hasta el 50 por ciento—y conozco algunos que dan hasta  el 90 por ciento y viven con el 10—Esos son los que están diciendo “Jesús, te amo”.

¿Te acuerdas de  aquella querida viuda que Jesús elogió en el Evangelio de Marcos capítulo 12:41-46? Él dijo, “Ella ha dado todo lo que tenía”—Esa es la manera que la Biblia lo dice. Oh, Nosotras no sabemos realmente lo que es dar al Señor.

Así que rendirnos, disciplinarnos, significa ciertamente deshacernos del dinero que no necesitamos.  Dios nos mantendrá suplidas de comida y de aquellas cosas que necesitamos. “Buscar primero el Reino de Dios y Su justicia, y todas las cosas serán añadidas” dice Mateo 6:33. No necesitas preocuparte.

Nancy: Anne yo sé que eres famosa recomendando  un instrumento en particular y ese instrumento es  un cuaderno.  Lo has usado a través de los años para poder implementar algunas de las disciplinas para la mujer hermosa. Cuéntanos un poco sobre ese cuaderno.

Anne: Bueno, yo empecé con un cuaderno una especie de agenda,  porque soy muy olvidadiza.  Aun  las cosas que amo hacer, las olvidaba.  Aquí tengo mi agenda, justo aquí. Ray decía que era ridículo que yo tuviera un cuaderno a prueba de agua porque tenía que ir conmigo hasta la ducha.  No es verdad, pero va a casi todos los lugares.

Yo iniciaba con lo que fuera del día.  Tenía una página para cada día. Luego si tenía que lavar, y pensaba, “Bueno, casi no me queda jabón” iba a la pagina para el día en que yo debía ir a hacer la compra al mercado y escribía jabón para lavar la ropa. Y ya podía  continuar tranquila, y seguir  porque había sacado esto de mi mente e iba al papel, lo podía olvidar hasta el día que iría a comprarlo.

La noche antes de lo que yo  fuera a hacer, revisaba la agenda, entonces  esto me decía qué ropa debía ponerme. Me decía qué debía poner cerca de la puerta de salida para llevar al carro.

Metas es la próxima sección. No sé cuál es la diferencia, pero tengo propósitos de vida, y tengo también metas para la vida. Yo pongo en esta primera sección muchas citas. Cada vez que oigo una buena cita, la escribo.

Luego tengo divisiones con las letras del alfabeto, y no solo las uso para anotar nombres y números de teléfono, pero por ejemplo, debajo de la “V”—tengo siempre millas de viajero así que sé lo que tengo para cuando voy a viajar. Debajo de la “C” tengo celebraciones, y escribo desde enero hasta diciembre, todas las celebraciones, los aniversarios y cumpleaños, así que se qué tipo de tarjetas debo enviar y cuando.

Lo próximo es estudio bíblico, y escribo todo lo que estoy aprendiendo.

Continúo con  las oraciones. Como te dije, escribo mis oraciones.

Y siempre dejo un espacio  en blanco porque siempre hay algo nuevo en mi vida que me gustaría escribir en esa sección, y quiero vivir con frescura.

Nancy: Y esto es solo una herramienta.  No es algo que maneja tu vida, que controla tu vida, sino que es algo que te ayuda a poder desarrollar esas disciplinas de la mujer hermosa. Es algo que puede ser hecho, como lo ves, con un cuaderno, una carpeta de esa de 3 anillos y papel. Mucha gente está haciendo esto hoy en día en sus computadoras.

No hay una sola manera correcta de hacerlo, pero creo que el concepto es el de ordenar tu vida alrededor de las prioridades del Señor para tu vida, y ser intencional—no solo dejar que pasar los días, sino  ser  intencional acerca de cómo tu vives tu vida.

De otra manera, y esto es lo que estoy viendo: Estoy ahora al final de mis 50s y le dije a una mujer  que está en sus 30s, justo la semana pasada: “Es asombroso lo rápido que han pasado estos años”. Tú miras hacia atrás, y te das cuenta, que si no fuiste intencional habrás desperdiciado tu vida. Los  años pasan, y no hay nada de significado eterno que puedas mostrar. Luego terminas lamentándote.

Estas disciplinas, este cuaderno, estas herramientas que tú nos ayudas a ver Anne, nos ayudan a mirar hacia atrás con gozo en vez de con lamentos.

Anne: Y alabamos a Dios por toda la nueva tecnología que existe hoy en día. No te lo niego, algunas son más útiles que otras, estoy segura. Pero para mí, simplemente —porque es a lo que estoy acostumbrada— , mi vida es mi vida entre dos portadas de un cuaderno, y todo lo que me concierne  está en algún lugar de ese cuaderno.  No es nada llamativo; solo lo veo delante de mí porque es blanco y negro y lo llevo conmigo.

Nancy: Comenzamos hablando acerca de 1ra de Pedro 3 y lo que hace que Dios mire a una mujer y diga, “Ella es hermosa”. Está hablando allí del corazón, de la belleza imperecedera, de la belleza que no se desvanece,  de un espíritu tierno y sereno.

Hemos hablado de disciplinas prácticas de una mujer hermosa, pero tomemos un momento para ver algunas disciplinas del corazón  que son importantes para nosotras poder cultivar la piedad en nosotras como  mujeres.

Anne: Bueno, eso lo podemos encontrar muy bien en el tercer capítulo de Pedro.  Un espíritu tierno y sereno.

Nancy: ¿Qué significa eso?

Anne: Fíjate yo soy una líder natural. Y me case con un líder.  Y cuando tienes a un líder casado con una líder, imagínate hay muchos choques.  Yo tuve que aprender lo que era tener un espíritu tierno, y lo que significaba un espíritu sereno. Encontré que era de ayuda leer los dos versos que nos llevan a este capítulo… “Esposas, de la misma manera, sean sumisas a sus esposos”.

Bueno, de la misma manera, ¿Qué significa esto? Y la razón la encontramos explicada  en el capítulo 2 de 1ra de Pedro en el verso 13 que dice,

“Someteos, por causa del Señor, a toda institución humana, ya sea al rey, como autoridad, (como ciudadanos debemos someternos al gobierno) Verso 18: “Siervos, estad sujetos a vuestros amos con todo respeto, no sólo a los que son buenos y afables, sino también a los que son insoportables. Luego dice en el verso 21 Porque para este propósito habéis sido llamados, pues también Cristo sufrió por vosotros (esto es lo más difícil), dejándoos ejemplo para que sigáis sus pisadas, sus pisadas»(esto es para las esposas) dice que  « 23 y quien cuando le ultrajaban, no respondía ultrajando; cuando padecía, no amenazaba, sino que se encomendaba a aquel que juzga con justicia; » (verso 23).

Esto tiene un gran significado Señor, porque cuando esté delante de Ti, yo solo responderé por mi propia vida, no de cómo mi esposo me trató, no cómo el gobierno me trató, o cómo lo hizo alguien que estuvo en autoridad sobre mí.

“Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos » 1 Pedro 3:1.

Nancy, este es el único lugar en las Escrituras que creo (corrígeme si estoy errada) que testificar se hace sin palabras.  De otra manera nuestras vidas no serían suficientemente buenas, y nadie pudiera aprender del Evangelio a menos que escuchen las palabras. Eso es lo que dice Romanos capítulos  8 y 9.

Pero aquí, porque yo creo que las esposas tendemos a ser habladoras de todas maneras, y nuestras lenguas nos meten en problemas todo el tiempo, él dice,

“de modo que si algunos de ellos son desobedientes a la palabra, puedan ser ganados sin palabra alguna por la conducta de sus mujeresal observar vuestra conducta casta y respetuosa”.1Pedro 3:1-2

Este es el espíritu manso y sereno, cuando ellos ven la pureza en tu vida.

Una de las palabras en la versión Reina Valera es “casta.” Cuando las mujeres van a un desfile de modas, ellas pueden escuchar describir un vestido como casto. ¿Qué querría decir esto?  Quiere decir clásico/ elegante pero discreto. Esto es lo que las esposas deberían ser.  Podemos ser modestamente discretas.  Es parte de nuestra belleza.

Nancy: Así que para una mujer tener un espíritu sereno y tierno, ¿quiere decir eso que ella nunca ha de hablar, que ella no tenga personalidad, que ella esté como pintada en la pared como si fuera  un adorno? Sé que eso no es una verdad para ti, ¿Cómo es que eso luce?

Anne: Es interesante que Dios le dice a Abraham, “Escucha a lo que tu esposa  Sara te dice” (Génesis 21:12). Uy…

Nancy: Y nos gusta ese versículo.

Anne: No, no es que nosotras no tenemos nada que decir.  Pero hay una dulzura y modestia que dice. “Tú primero, mi hermano. Quiero ser dirigida por ti. Tú eres mi héroe; tú eres mi esposo. Tú eres el hombre al que admiro”. Tú estás para obedecer a tu esposo de la manera que la iglesia debe obedecer a Cristo, lo que es una declaración fuerte.

Así que nos encontramos con que este espíritu tierno y sereno está  tomando un segundo lugar y eso te lleva a decir, “Oh, no, tú primero, mi hermana”. Y él tendrá deferencia contigo porque tú la tuviste primero con él.  Eso es contagioso, así que la relación de un esposo y esposa se convierte en más y más dulce en la medida en que uno tiene deferencia con el otro.

Nancy: Y, desde luego, ese espíritu viene de Cristo en nosotros. Es Su gentileza, Su mansedumbre, SU humildad.  En la medida que ÉL nos llena  con Su Espíritu, en la medida en que nos rendimos a Él, mientras nos humillamos delante de Él y le dejamos vivir Su vida a través de nosotros, entonces esa ternura, esa humildad, esa bondad, esa quietud—la vida de Cristo—vendrá a través de nosotras.

Anne: Y eso no es solo para las esposas, es para todas las mujeres, acerca de la forma cómo ellas tratan a los hombres. Es algo  interesante—y una cosa—Ray y yo fuimos al campo misionero muchas veces.

En el campo misionero puedes ver a mujeres que se han convertido en mandonas y se han vuelto agresivas y han tomado ese lugar en las misiones, y los esposos, los hombres se callan y se han convertidos en debiluchos. Ellos las dejan hacer, lo cual es su culpa, pero observamos la tensión que esto provoca  en el campo misionero.

Puede pasar, desde luego, en el hogar, también en el lugar de trabajo. Las mujeres deben estar seguras de que deben ser sumisas en el sentido más dulce, más encantador e interesante y atractivo para que puedan ser  oídas.

No serán escuchadas por ser gritonas sino que serán escuchadas,  porque cuando abren su boca tienen algo sabio que decir.

Nancy: Como hemos visto en 1ra de Pedro 3, hay un gran poder, una influencia un impacto dado a la mujer que dice “Sí Señor”, y que cultiva esa disciplina de un corazón hermoso, de ese espíritu tierno y sereno. Tiene un gran poder y una gran influencia, y es la influencia y el sabor de Cristo. Es lo que queremos reflejar en todos los que nos rodean.

Anne: Él fue manso y humilde y fue abusado y permitió que pasara porque Él sabía que el resultado final sería la salvación de las almas.  Así que Él estaba listo para bajar la cabeza y someterse a una cruz por nosotros. Oh, cielos, es lo menos que podemos hacer—buscar ser como Cristo.

Leslie: Esta es Anne Ortlund ofreciendo a las mujeres perspectivas poderosas.  Ha sido nuestra invitada toda la semana.

¿Qué estás haciendo tú para multiplicar el impacto de tu vida? Anne Ortlund te ha mostrado como tener una influencia en las mujeres que te rodean.

Gracias por acompañarnos en el programa de hoy. Esperamos que nos acompañes en nuestra próxima entrega.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

Fiesta en el Cielo, Ge’La, Toca Mi Alma Señor ℗ 1998 Ge’La Productions LLC.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

28/63 – Rivalidad Ministerial | Marcos 9:38-41

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

Serie: Marcos

28/63 – Rivalidad Ministerial | Marcos 9:38-41

Ps. Sugel Michelén

El pastor Michelén ha formado parte del Consejo de Ancianos de Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo en Santo Domingo, República Dominicana, durante más de 30 años.Tiene la responsabilidad de predicar la Palabra regularmente en el día del Señor.Tiene una Maestría en Estudios Teológicos y es autor de varios libros: Historia de las Iglesias Bautistas Reformadas de Colombia, Coautor junto al Pastor Julio Benítez; La Más Extraordinaria Historia Jamás Contada, Palabras al Cansado – Sermones de aliento y consuelo; Hacía una Educación Auténticamente Cristiana, El que Perseverare Hasta el Fin; y publica regularmente artículos en su blog “Todo Pensamiento Cautivo”https://www.todopensamientocautivo.com/

Él es instructor asociado en Universidad Wesleyana en Indiana (IWU), extensión en español; enseña Filosofía en el Colegio Cristiano  Logos; y durante 10 años, ha sido profesor regular de la Asociación Internacional de Escuelas Cristianas (ACSI)  para América Latina. El pastor Michelén, junto a su esposa Gloria tiene tres hijos y cuatro nietos.

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

Si Dios es amor, ¿por qué parecen ser las mujeres quienes más aman?

Coalición por el Evangelio

Si Dios es amor, ¿por qué parecen ser las mujeres quienes más aman?

Hoy, me gustaría mirar la versión de Mateo en cuanto a la natividad de Cristo, ver un segmento que es exclusivo del evangelio según Mateo, me refiero al relato de la visita de los magos a Belén. Encontramos esto en el segundo capítulo del evangelio según Mateo: “Después de nacer Jesús en Belén de Judea, en tiempos del rey Herodes, he aquí, unos magos del oriente llegaron a Jerusalén, diciendo: ¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Porque vimos su estrella en el oriente y hemos venido a adorarle.

Cuando lo oyó el rey Herodes, se turbó, y toda Jerusalén con él. Entonces, reuniendo a todos los principales sacerdotes y escribas del pueblo, indagó de ellos dónde había de nacer el Cristo. Y ellos le dijeron: En Belén de Judea, porque así está escrito por el profeta:

‘Y tu, Belen, tierra de Juda,
de ningun modo eres la mas pequeña entre los principes de Juda;
porque de ti saldra un Gobernante
que pastoreara a mi pueblo Israel.’

Entonces Herodes llamó a los magos en secreto y se cercioró con ellos del tiempo en que había aparecido la estrella. Y enviándolos a Belén, dijo: Id y buscad con diligencia al Niño; y cuando le encontréis, avisadme para que yo también vaya y le adore.

Y habiendo oído al rey, se fueron; y he aquí, la estrella que habían visto en el oriente iba delante de ellos, hasta que llegó y se detuvo sobre el lugar donde estaba el Niño.

Cuando vieron la estrella, se regocijaron sobremanera con gran alegría. Y entrando en la casa, vieron al Niño con su madre María, y postrándose le adoraron; y abriendo sus tesoros le presentaron obsequios de oro, incienso y mirra”.

Tengo muchos recuerdos de navidad, como seguro todos los tienen. Hoy me acuerdo de diciembre de 1947. Tenía 8 años, no traten de adivinar, ahora tengo muchos años más.

Tenía 8 años y ese diciembre mi madre me llevó al centro de Pittsburgh, permitiéndome acompañarla a hacer sus compras de navidad. Y el golpe de gracia de todo esto fue que ella me dio dinero para comprar un regalo para mi primera novia.

Yo estaba en tercer grado y nunca le había dado un regalo a una chica que no fuera de mi familia y mi madre me dio dos o tres dólares que era lo que se necesitaba para comprar una joya de fantasía, un prendedor con las iniciales de mi novia, M.E.F. ¿Vesta? ¡Correcto! Margaret Ellen Frable. Estoy seguro de que Ellen Frable todavía tiene ese tesoro hasta el día de hoy.

Pero qué aventura tan emocionante y romántica fue que, en nuestra fiesta de navidad en la escuela, yo tenía este paquete tan bien envuelto y le di este regalo romántico y de amor a Ellen. Esa fue mi primera experiencia real de comprender lo que es la alegría de dar.

Recuerdo diciembre de 1956. Fue el año en que mi padre murió. Él murió en noviembre y estábamos deshaciéndonos de nuestra casa y mi madre estaba distribuyendo todos los muebles y las alfombras y todo lo demás, en lo que nos preparábamos para mudarnos a un pequeño departamento.

Yo estaba trabajando en ese entonces y recuerdo que ganaba 75 centavos la hora, eran como 33, 34 horas a la semana y estaba en la secundaria. Mi madre amaba la música y yo trabajaba en una tienda de electrodomésticos y llegó a la tienda un producto nuevo del cual me enamoré. Se le conocía como un equipo estereofónico.

No era una consola de mesa completa, esta tenía patas y contaba con un reproductor de discos; y teníamos discos de demostración que poníamos para los clientes y uno de esos demos era un partido de ping pong y podíamos escuchar los ruidos de tic tic, la separación del sonido gracias a la magia del estéreo.

Nunca en mi vida había escuchado algo así, y dije: “a mi madre le encantará”, pero el precio era de $225. Pero el dueño de la tienda me dejó comprarlo en cuotas y me tomó como un año pagarlo.

Pero en nochebuena lo llevé de la tienda a la casa y le puse un gran lazo de satín y lo escondí detrás de la silla para que en la mañana de navidad, cuando mi madre entrara a la sala, viera este estéreo.

Y no creo que haya habido un estéreo en la historia de Estados Unidos que haya sido usado tan seguido como ese, puesto que mi madre estaba entusiamadísima con la música que salía de ahí. Yo recuerdo esa navidad, no por lo que recibí, sino por lo que di. ¿No es agradable dar regalos a la gente que amamos?

Justo esta semana fui a la tienda de trenes navideños aquí en Orlando. Cada año tenemos la costumbre de armar con los nietos esas montañas de circuitos de trenes; eso me ha estado costando una fortuna. Fui por unos materiales de construcción, algo de pintura, unos moldes para esculpir y cosas por el estilo; y algunas cosas pequeñas para esa navidad.

Y mientras estaba llenando mi carrito de compra con estas cosas, noté que ellos tenían un nuevo modelo de vagón y quedé cautivado con eso, vi cómo daba vueltas en los rieles y dije: “¡Es fantástico! ¿Cuánto cuesta? Me dieron el precio y casi me desmayo, pero dije: “Tengo que llevarlo para mis nietos”. Así que lo compré. Y luego me trajeron otra cosa que jamás había visto y lo compré también.

Cuando salí de la tienda e iba de regreso, llamé a Vesta y le dije: “Vesta, no vas a creer esto” y le dije lo que había hecho y estaba seguro que me iba a decir: “Te volviste loco? Pero, en vez de eso, me dijo: “Bueno, cariño, es navidad”.

Hay algo en la navidad que nos hace disfrutar de esta tradición de pasar semanas, en algunos casos meses, de preparación y búsqueda por los alrededores para encontrar el regalo indicado que queremos dar a los que amamos y esa tradición se remonta siglo tras siglo atrás y recapitula algo que acompañó a la primera navidad.

Es el relato que leo aquí, ahora, de la visita que los magos hicieron al niño Jesús, hombres que llegaron de muy lejos trayendo regalos. Sin duda, fue lo último en el mundo que José y María esperaron cuando iniciaron su ardua caminata a Belén para cumplir con el decreto de César Augusto.

No había árboles de navidad. No había coros de villancicos en las esquinas. No había guirnaldas. No había escarcha navideña. No había música navideña en el ambiente; solo dolor y opresión y pobreza en la noche previa a la navidad.

Como ya hemos escuchado hoy, el primer villancico navideño que se cantó, no fue entonado por seres humanos, sino por los ángeles en los campos fuera de Belén.

Pero hoy no quiero centrarme en la primera nochebuena, ni en el primer villancico, sino que quiero fijarme en los primeros regalos de navidad, los regalos que los magos le trajeron al Cristo niño.

Ahora veamos otra vez el texto, tal como lo tenemos. Mateo dice: “Después de nacer Jesús en Belén de Judea, en tiempos del rey Herodes, he aquí, unos magos del oriente llegaron a Jerusalén”.

Ahora, hay una increíble cantidad de tradición y folklore que ha surgido de esa simple declaración en el evangelio de Mateo, mucho de lo cual es especulación, mucho de lo cual es pura fantasía y leyenda que no tiene fundamento en la realidad histórica.

Pero notamos que cuando Mateo nos da su relato de esto, en medio de la declaración él dice: “Después de nacer Jesús en Belén de Judea, en tiempos del rey Herodes, he aquí”.

Ahora esa palabra que viene de la pluma de Mateo es como un centinela que grita: “¡Alto! ¡Detente! ¡Escucha atentamente! ¡Presta atención!”

Nos está dando un aspecto literario del énfasis que no debemos perder. Y luego que él dice: “He aquí”, continúa: “He aquí, unos magos del oriente llegaron a Jerusalén”. Como dije, hay mucha especulación con esto y hay mucho sobre los magos que simplemente no sabemos.

Ahora, permítanme un momento para decirles lo que no sabemos sobre los magos. Lo primero que no sabemos son sus nombres. No hay evidencia bíblica o extrabíblica para apoyar la tradición de que eran Gaspar, Melchor y Baltazar o cualquier otro. No tenemos idea de cuáles fueron sus nombres.

Lo segundo que no sabemos de ellos es cuántos eran los que llegaron. Sé que cantamos: “del oriente somos los tres” y hablamos de los tres magos y nuestros pesebres tienen tres: uno, dos, tres; cuéntenlos, los magos siempre están ahí como parte de la exhibición.

Pero la única razón para suponer que eran tres es que vemos más tarde en el texto y encontramos que hay tres regalos que se mencionan: oro, incienso y mirra. Y tal vez alguien hace la suposición de que tres regalos significan tres donantes y por lo tanto tenemos tres magos.

Pero la Biblia no nos dice cuántos magos eran. Solo sabemos que al menos eran dos ya que se usa el plural. Podrían haber sido doce, pero no lo sabemos. Lo tercero que no sabemos es su procedencia. Todo lo que la Biblia nos dice es que ellos vinieron de Oriente.

Ahora, cuando tú estás en el occidente, el oriente cubre una gran cantidad de terreno, aunque la referencia aquí, en este momento en la historia, y en este idioma, da una fuerte indicación básicamente de dos posibles lugares de los que vinieron estos viajeros.

El debate se centra históricamente en dos posibilidades reales, una, que los sabios vinieron del Imperio Medo-Persa, lo que en la antigüedad se llamaba Persia. La otra posibilidad es que vinieron de Caldea o de lo que se conocía como Babilonia.

Así que esas son nuestras dos opciones: Persia o Babilonia. Ojalá supiéramos cuál de los dos era ya que lo que estos magos eran, también es algo que no sabemos con certeza, y si pudiéramos determinar si vinieron de Persia o de Babilonia, sería muy útil ya que nos ayudaría a discernir exactamente qué tipo de magos ellos eran.

El que se les llame magos es significativo y es útil, pero no es concluyente. La palabra “mago” que extraemos del texto (en el griego magoi, en el latín magi, del singular magus) viene probablemente de una palabra iraní que se refería históricamente a una clase especial de personas religiosas que se encontraban entre los medos y los persas.

Estos hombres religiosos llamados “magos” se destacaron por un par de cosas. Primero, por su aprendizaje. Formaban parte de la intelectualidad del mundo antiguo y eran expertos en asuntos de religión y ciencia.

A veces, los consideramos en términos burdos como astrólogos ordinarios, pero ellos estaban más involucrados en una rama de la astronomía que posiblemente está en relación con la religión. No eran individuos que lanzaban horóscopos y que vendían sus pronósticos a los periódicos locales.

Ese tipo de comportamiento precientífico tuvo que esperar unos cuantos miles de años para hacerse popular; pero en todo caso, estos magos persas también se distinguieron por ser monoteístas. Creían en un Dios.

No tenían doctrina de una expiación. No tenían doctrina sobre cómo escapar de los estragos del pecado, pero fueron instruidos en ética y estaban preocupados por la diferencia entre la virtud y el mal, y con toda probabilidad habían sido expuestos a los judíos del AT, quienes habían emigrado e influenciado a los pensadores medo-persas.

Entonces, podemos especular que, si los magos mencionados aquí son magos persas, ellos habrían sabido algo de las profecías del AT en relación a la visita de un Mesías. ¿Ven? el conocimiento del Mesías venidero no estaba circunscrito simplemente para Israel.

Sabemos, por ejemplo, por las profecías de Balaam que era un pagano, en Números 24, cuando Balaam dio la profecía futura de la estrella que saldría de Jacob y del cetro que se levantaría de Israel, de modo que la expectativa judía de un Mesías que vendría como rey, no se limitaba al territorio de Israel.

Así que, es posible que estos fueran magos persas que habían sido informados de esto. Ahora, ellos también podrían haber sido, como dije, magos babilónicos. Los magos de Babilonia estaban mucho más involucrados en astronomía que los persas; y los astrólogos o astrónomos babilónicos también tenían este punto de vista de los cielos que influyen en los eventos en la tierra y en la vida de las personas.

Y hay una gran especulación debido a la función de la estrella aquí, en esta historia, de que quizás los magos eran de Babilonia, astrólogos babilónicos que interpretaban ciertas aberraciones astronómicas que tuvieron lugar en este año y en este tiempo y las interpretaron desde su perspectiva de la ciencia astrológica. Existían ciertas tradiciones entre los astrólogos babilónicos, por ejemplo, que cuando el planeta Júpiter surgió de cierta manera en un momento determinado, eso indicaba el nacimiento de un gran rey.

Los astrónomos modernos al observar los movimientos y la configuración de los cielos y por los medios sofisticados con los que contamos hoy, pueden retroceder al pasado y calcular los diversos movimientos de las estrellas y los planetas en las edades pasadas;

y los astrónomos modernos calculan que hubo allí una conjunción inusual de dos planetas en esta época de la historia del mundo, una conjunción por la cual estos dos planetas aparecieron muy juntos, los cuales eran Júpiter y Saturno, que según la astrología antigua habrían anunciado la aparición de un rey realmente grande.

Y ahora hacen la pregunta: “¿La estrella que ellos vieron estaba saliendo?” la versión que leo ahora dice: “la estrella que habían visto en el oriente”. El griego dice allí: “vieron la estrella cuando salía”. ¿Están hablando ellos de algo que es parte de las fluctuaciones normales de los cuerpos celestes o vieron estas personas un fenómeno especialmente creado que Dios usó para guiarlos a anunciar el nacimiento de Cristo justo cuando dio su espectáculo magnífico de luz y sonido a los pastores de afuera de Belén? No lo sabemos.

Es decir, si fue un fenómeno natural al que Dios le asignó un significado sobrenatural, o si fue un fenómeno especial creado milagrosamente. Ya ven por qué quería saber con certeza si eran de Babilonia o de Persia, pero sospecho que esto es y seguirá siendo un tema de especulación.

Ahora, hay otra manera en que el término “magos” se usó en el mundo antiguo. Y es una costumbre peligrosa el tomar palabras como esta y explorar sus raíces y derivaciones etimológicas porque el lenguaje es tan fluido que a veces las palabras que usamos están muy alejadas de sus significados originales, de tal forma que al mirar las raíces podemos confundirnos en vez de que nos ayude.

Pero la palabra “magi” o magus se usa en griego y en el NT de una manera muy siniestra para referirse a los magos. Recuerden a Simón el mago, de quien Pedro dijo: ‘Que tú y tu dinero perezcan’. Esa es la forma eufemística de decirle algo más a Simón. Pero ser mago era ser alguien que estaba involucrado en brujería, sustancias, sustancias ilícitas y todo lo demás, por lo que es un término muy negativo en ese sentido.

Pero la misma raíz es la raíz de donde obtenemos nuestro prefijo en español “mega”, y cuando decimos que algo es grande, entonces decimos, “Es mega”. Estamos hablando de algo realmente grande, también la palabra magnus, que significa “magnum opus”, la obra maestra de alguien, su gran trabajo. La misma raíz tiene que ver en el lenguaje para referirse a la grandeza extraordinaria.

Por lo tanto, podría ser que el término “magos” no describa astrólogos, astrónomos o incluso sacerdotes. Simplemente podría referirse a hombres de grandeza, grandes hombres del este que fueron guiados por Dios para salir de su entorno pagano, de su territorio gentil para ir a rendir homenaje al Rey recién nacido.

De nuevo, los villancicos dicen: “Del oriente somos los tres”. La Biblia no los designa como reyes. Es posible de forma muy remota. Toma algunas inferencias de un Salmo y de Isaías y de otras partes, y es posible que fueran reyes, pero el punto que quiero resaltar aquí es que no se identifican específicamente como tales.

​Catherine Scheraldi de Núñez es la esposa del pastor Miguel Núñez, y es doctora en medicina, con especialidad en endocrinología. Está encargada del ministerio de mujeres Ezer de la Iglesia Bautista Internacional. Conduce el programa Mujer para la gloria de Dios, en Radio Eternidad. Puedes seguirla en Twitter.

Los misteriosos magos del Oriente

Ministerios Ligonier

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Los misteriosos magos del Oriente

R.C. Sproul

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Hoy, me gustaría mirar la versión de Mateo en cuanto a la natividad de Cristo, ver un segmento que es exclusivo del evangelio según Mateo, me refiero al relato de la visita de los magos a Belén. Encontramos esto en el segundo capítulo del evangelio según Mateo: “Después de nacer Jesús en Belén de Judea, en tiempos del rey Herodes, he aquí, unos magos del oriente llegaron a Jerusalén, diciendo: ¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Porque vimos su estrella en el oriente y hemos venido a adorarle.

Cuando lo oyó el rey Herodes, se turbó, y toda Jerusalén con él. Entonces, reuniendo a todos los principales sacerdotes y escribas del pueblo, indagó de ellos dónde había de nacer el Cristo. Y ellos le dijeron: En Belén de Judea, porque así está escrito por el profeta:

‘Y tu, Belen, tierra de Juda,
de ningun modo eres la mas pequeña entre los principes de Juda;
porque de ti saldra un Gobernante
que pastoreara a mi pueblo Israel.’

Entonces Herodes llamó a los magos en secreto y se cercioró con ellos del tiempo en que había aparecido la estrella. Y enviándolos a Belén, dijo: Id y buscad con diligencia al Niño; y cuando le encontréis, avisadme para que yo también vaya y le adore.

Y habiendo oído al rey, se fueron; y he aquí, la estrella que habían visto en el oriente iba delante de ellos, hasta que llegó y se detuvo sobre el lugar donde estaba el Niño.

Cuando vieron la estrella, se regocijaron sobremanera con gran alegría. Y entrando en la casa, vieron al Niño con su madre María, y postrándose le adoraron; y abriendo sus tesoros le presentaron obsequios de oro, incienso y mirra”.

Tengo muchos recuerdos de navidad, como seguro todos los tienen. Hoy me acuerdo de diciembre de 1947. Tenía 8 años, no traten de adivinar, ahora tengo muchos años más.

Tenía 8 años y ese diciembre mi madre me llevó al centro de Pittsburgh, permitiéndome acompañarla a hacer sus compras de navidad. Y el golpe de gracia de todo esto fue que ella me dio dinero para comprar un regalo para mi primera novia.

Yo estaba en tercer grado y nunca le había dado un regalo a una chica que no fuera de mi familia y mi madre me dio dos o tres dólares que era lo que se necesitaba para comprar una joya de fantasía, un prendedor con las iniciales de mi novia, M.E.F. ¿Vesta? ¡Correcto! Margaret Ellen Frable. Estoy seguro de que Ellen Frable todavía tiene ese tesoro hasta el día de hoy.

Pero qué aventura tan emocionante y romántica fue que, en nuestra fiesta de navidad en la escuela, yo tenía este paquete tan bien envuelto y le di este regalo romántico y de amor a Ellen. Esa fue mi primera experiencia real de comprender lo que es la alegría de dar.

Recuerdo diciembre de 1956. Fue el año en que mi padre murió. Él murió en noviembre y estábamos deshaciéndonos de nuestra casa y mi madre estaba distribuyendo todos los muebles y las alfombras y todo lo demás, en lo que nos preparábamos para mudarnos a un pequeño departamento.

Yo estaba trabajando en ese entonces y recuerdo que ganaba 75 centavos la hora, eran como 33, 34 horas a la semana y estaba en la secundaria. Mi madre amaba la música y yo trabajaba en una tienda de electrodomésticos y llegó a la tienda un producto nuevo del cual me enamoré. Se le conocía como un equipo estereofónico.

No era una consola de mesa completa, esta tenía patas y contaba con un reproductor de discos; y teníamos discos de demostración que poníamos para los clientes y uno de esos demos era un partido de ping pong y podíamos escuchar los ruidos de tic tic, la separación del sonido gracias a la magia del estéreo.

Nunca en mi vida había escuchado algo así, y dije: “a mi madre le encantará”, pero el precio era de $225. Pero el dueño de la tienda me dejó comprarlo en cuotas y me tomó como un año pagarlo.

Pero en nochebuena lo llevé de la tienda a la casa y le puse un gran lazo de satín y lo escondí detrás de la silla para que en la mañana de navidad, cuando mi madre entrara a la sala, viera este estéreo.

Y no creo que haya habido un estéreo en la historia de Estados Unidos que haya sido usado tan seguido como ese, puesto que mi madre estaba entusiamadísima con la música que salía de ahí. Yo recuerdo esa navidad, no por lo que recibí, sino por lo que di. ¿No es agradable dar regalos a la gente que amamos?

Justo esta semana fui a la tienda de trenes navideños aquí en Orlando. Cada año tenemos la costumbre de armar con los nietos esas montañas de circuitos de trenes; eso me ha estado costando una fortuna. Fui por unos materiales de construcción, algo de pintura, unos moldes para esculpir y cosas por el estilo; y algunas cosas pequeñas para esa navidad.

Y mientras estaba llenando mi carrito de compra con estas cosas, noté que ellos tenían un nuevo modelo de vagón y quedé cautivado con eso, vi cómo daba vueltas en los rieles y dije: “¡Es fantástico! ¿Cuánto cuesta? Me dieron el precio y casi me desmayo, pero dije: “Tengo que llevarlo para mis nietos”. Así que lo compré. Y luego me trajeron otra cosa que jamás había visto y lo compré también.

Cuando salí de la tienda e iba de regreso, llamé a Vesta y le dije: “Vesta, no vas a creer esto” y le dije lo que había hecho y estaba seguro que me iba a decir: “Te volviste loco? Pero, en vez de eso, me dijo: “Bueno, cariño, es navidad”.

Hay algo en la navidad que nos hace disfrutar de esta tradición de pasar semanas, en algunos casos meses, de preparación y búsqueda por los alrededores para encontrar el regalo indicado que queremos dar a los que amamos y esa tradición se remonta siglo tras siglo atrás y recapitula algo que acompañó a la primera navidad.

Es el relato que leo aquí, ahora, de la visita que los magos hicieron al niño Jesús, hombres que llegaron de muy lejos trayendo regalos. Sin duda, fue lo último en el mundo que José y María esperaron cuando iniciaron su ardua caminata a Belén para cumplir con el decreto de César Augusto.

No había árboles de navidad. No había coros de villancicos en las esquinas. No había guirnaldas. No había escarcha navideña. No había música navideña en el ambiente; solo dolor y opresión y pobreza en la noche previa a la navidad.

Como ya hemos escuchado hoy, el primer villancico navideño que se cantó, no fue entonado por seres humanos, sino por los ángeles en los campos fuera de Belén.

Pero hoy no quiero centrarme en la primera nochebuena, ni en el primer villancico, sino que quiero fijarme en los primeros regalos de navidad, los regalos que los magos le trajeron al Cristo niño.

Ahora veamos otra vez el texto, tal como lo tenemos. Mateo dice: “Después de nacer Jesús en Belén de Judea, en tiempos del rey Herodes, he aquí, unos magos del oriente llegaron a Jerusalén”.

Ahora, hay una increíble cantidad de tradición y folklore que ha surgido de esa simple declaración en el evangelio de Mateo, mucho de lo cual es especulación, mucho de lo cual es pura fantasía y leyenda que no tiene fundamento en la realidad histórica.

Pero notamos que cuando Mateo nos da su relato de esto, en medio de la declaración él dice: “Después de nacer Jesús en Belén de Judea, en tiempos del rey Herodes, he aquí”.

Ahora esa palabra que viene de la pluma de Mateo es como un centinela que grita: “¡Alto! ¡Detente! ¡Escucha atentamente! ¡Presta atención!”

Nos está dando un aspecto literario del énfasis que no debemos perder. Y luego que él dice: “He aquí”, continúa: “He aquí, unos magos del oriente llegaron a Jerusalén”. Como dije, hay mucha especulación con esto y hay mucho sobre los magos que simplemente no sabemos.

Ahora, permítanme un momento para decirles lo que no sabemos sobre los magos. Lo primero que no sabemos son sus nombres. No hay evidencia bíblica o extrabíblica para apoyar la tradición de que eran Gaspar, Melchor y Baltazar o cualquier otro. No tenemos idea de cuáles fueron sus nombres.

Lo segundo que no sabemos de ellos es cuántos eran los que llegaron. Sé que cantamos: “del oriente somos los tres” y hablamos de los tres magos y nuestros pesebres tienen tres: uno, dos, tres; cuéntenlos, los magos siempre están ahí como parte de la exhibición.

Pero la única razón para suponer que eran tres es que vemos más tarde en el texto y encontramos que hay tres regalos que se mencionan: oro, incienso y mirra. Y tal vez alguien hace la suposición de que tres regalos significan tres donantes y por lo tanto tenemos tres magos.

Pero la Biblia no nos dice cuántos magos eran. Solo sabemos que al menos eran dos ya que se usa el plural. Podrían haber sido doce, pero no lo sabemos. Lo tercero que no sabemos es su procedencia. Todo lo que la Biblia nos dice es que ellos vinieron de Oriente.

Ahora, cuando tú estás en el occidente, el oriente cubre una gran cantidad de terreno, aunque la referencia aquí, en este momento en la historia, y en este idioma, da una fuerte indicación básicamente de dos posibles lugares de los que vinieron estos viajeros.

El debate se centra históricamente en dos posibilidades reales, una, que los sabios vinieron del Imperio Medo-Persa, lo que en la antigüedad se llamaba Persia. La otra posibilidad es que vinieron de Caldea o de lo que se conocía como Babilonia.

Así que esas son nuestras dos opciones: Persia o Babilonia. Ojalá supiéramos cuál de los dos era ya que lo que estos magos eran, también es algo que no sabemos con certeza, y si pudiéramos determinar si vinieron de Persia o de Babilonia, sería muy útil ya que nos ayudaría a discernir exactamente qué tipo de magos ellos eran.

El que se les llame magos es significativo y es útil, pero no es concluyente. La palabra “mago” que extraemos del texto (en el griego magoi, en el latín magi, del singular magus) viene probablemente de una palabra iraní que se refería históricamente a una clase especial de personas religiosas que se encontraban entre los medos y los persas.

Estos hombres religiosos llamados “magos” se destacaron por un par de cosas. Primero, por su aprendizaje. Formaban parte de la intelectualidad del mundo antiguo y eran expertos en asuntos de religión y ciencia.

A veces, los consideramos en términos burdos como astrólogos ordinarios, pero ellos estaban más involucrados en una rama de la astronomía que posiblemente está en relación con la religión. No eran individuos que lanzaban horóscopos y que vendían sus pronósticos a los periódicos locales.

Ese tipo de comportamiento precientífico tuvo que esperar unos cuantos miles de años para hacerse popular; pero en todo caso, estos magos persas también se distinguieron por ser monoteístas. Creían en un Dios.

No tenían doctrina de una expiación. No tenían doctrina sobre cómo escapar de los estragos del pecado, pero fueron instruidos en ética y estaban preocupados por la diferencia entre la virtud y el mal, y con toda probabilidad habían sido expuestos a los judíos del AT, quienes habían emigrado e influenciado a los pensadores medo-persas.

Entonces, podemos especular que, si los magos mencionados aquí son magos persas, ellos habrían sabido algo de las profecías del AT en relación a la visita de un Mesías. ¿Ven? el conocimiento del Mesías venidero no estaba circunscrito simplemente para Israel.

Sabemos, por ejemplo, por las profecías de Balaam que era un pagano, en Números 24, cuando Balaam dio la profecía futura de la estrella que saldría de Jacob y del cetro que se levantaría de Israel, de modo que la expectativa judía de un Mesías que vendría como rey, no se limitaba al territorio de Israel.

Así que, es posible que estos fueran magos persas que habían sido informados de esto. Ahora, ellos también podrían haber sido, como dije, magos babilónicos. Los magos de Babilonia estaban mucho más involucrados en astronomía que los persas; y los astrólogos o astrónomos babilónicos también tenían este punto de vista de los cielos que influyen en los eventos en la tierra y en la vida de las personas.

Y hay una gran especulación debido a la función de la estrella aquí, en esta historia, de que quizás los magos eran de Babilonia, astrólogos babilónicos que interpretaban ciertas aberraciones astronómicas que tuvieron lugar en este año y en este tiempo y las interpretaron desde su perspectiva de la ciencia astrológica. Existían ciertas tradiciones entre los astrólogos babilónicos, por ejemplo, que cuando el planeta Júpiter surgió de cierta manera en un momento determinado, eso indicaba el nacimiento de un gran rey.

Los astrónomos modernos al observar los movimientos y la configuración de los cielos y por los medios sofisticados con los que contamos hoy, pueden retroceder al pasado y calcular los diversos movimientos de las estrellas y los planetas en las edades pasadas;

y los astrónomos modernos calculan que hubo allí una conjunción inusual de dos planetas en esta época de la historia del mundo, una conjunción por la cual estos dos planetas aparecieron muy juntos, los cuales eran Júpiter y Saturno, que según la astrología antigua habrían anunciado la aparición de un rey realmente grande.

Y ahora hacen la pregunta: “¿La estrella que ellos vieron estaba saliendo?” la versión que leo ahora dice: “la estrella que habían visto en el oriente”. El griego dice allí: “vieron la estrella cuando salía”. ¿Están hablando ellos de algo que es parte de las fluctuaciones normales de los cuerpos celestes o vieron estas personas un fenómeno especialmente creado que Dios usó para guiarlos a anunciar el nacimiento de Cristo justo cuando dio su espectáculo magnífico de luz y sonido a los pastores de afuera de Belén? No lo sabemos.

Es decir, si fue un fenómeno natural al que Dios le asignó un significado sobrenatural, o si fue un fenómeno especial creado milagrosamente. Ya ven por qué quería saber con certeza si eran de Babilonia o de Persia, pero sospecho que esto es y seguirá siendo un tema de especulación.

Ahora, hay otra manera en que el término “magos” se usó en el mundo antiguo. Y es una costumbre peligrosa el tomar palabras como esta y explorar sus raíces y derivaciones etimológicas porque el lenguaje es tan fluido que a veces las palabras que usamos están muy alejadas de sus significados originales, de tal forma que al mirar las raíces podemos confundirnos en vez de que nos ayude.

Pero la palabra “magi” o magus se usa en griego y en el NT de una manera muy siniestra para referirse a los magos. Recuerden a Simón el mago, de quien Pedro dijo: ‘Que tú y tu dinero perezcan’. Esa es la forma eufemística de decirle algo más a Simón. Pero ser mago era ser alguien que estaba involucrado en brujería, sustancias, sustancias ilícitas y todo lo demás, por lo que es un término muy negativo en ese sentido.

Pero la misma raíz es la raíz de donde obtenemos nuestro prefijo en español “mega”, y cuando decimos que algo es grande, entonces decimos, “Es mega”. Estamos hablando de algo realmente grande, también la palabra magnus, que significa “magnum opus”, la obra maestra de alguien, su gran trabajo. La misma raíz tiene que ver en el lenguaje para referirse a la grandeza extraordinaria.

Por lo tanto, podría ser que el término “magos” no describa astrólogos, astrónomos o incluso sacerdotes. Simplemente podría referirse a hombres de grandeza, grandes hombres del este que fueron guiados por Dios para salir de su entorno pagano, de su territorio gentil para ir a rendir homenaje al Rey recién nacido.

De nuevo, los villancicos dicen: “Del oriente somos los tres”. La Biblia no los designa como reyes. Es posible de forma muy remota. Toma algunas inferencias de un Salmo y de Isaías y de otras partes, y es posible que fueran reyes, pero el punto que quiero resaltar aquí es que no se identifican específicamente como tales.

 

R.C. Sproul

Es el fundador de Ligonier Ministries, el maestro principal de la programación de radio Renewing Your Mind, y el editor general de la Biblia de estudio Reformation.

 

http://www.ligonier.es