6/7 – La Gloria de Cristo en Su Iglesia | Efesios 3:20-21

Iglesia Biblica del Señor jesucristo

6/7 – La Gloria de Cristo en Su Iglesia | Efesios 3:20-21

Serie: La Iglesia, el cuerpo de Cristo

Ps. Sugel Michelén

El pastor Michelén ha formado parte del Consejo de Ancianos de Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo en Santo Domingo, República Dominicana, durante más de 30 años.Tiene la responsabilidad de predicar la Palabra regularmente en el día del Señor.Tiene una Maestría en Estudios Teológicos y es autor de varios libros: Historia de las Iglesias Bautistas Reformadas de Colombia, Coautor junto al Pastor Julio Benítez; La Más Extraordinaria Historia Jamás Contada, Palabras al Cansado – Sermones de aliento y consuelo; Hacía una Educación Auténticamente Cristiana, El que Perseverare Hasta el Fin; y publica regularmente artículos en su blog “Todo Pensamiento Cautivo”https://www.todopensamientocautivo.com/

Él es instructor asociado en Universidad Wesleyana en Indiana (IWU), extensión en español; enseña Filosofía en el Colegio Cristiano  Logos; y durante 10 años, ha sido profesor regular de la Asociación Internacional de Escuelas Cristianas (ACSI)  para América Latina.

El pastor Michelén, junto a su esposa Gloria tiene tres hijos y cuatro nietos.

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

http://www.ibsj.org

13/17 – Os he comprado hoy

Iglesia Evangélica de la Gracia

Serie: La Vida de José

13/17 – Os he comprado hoy

David Barceló

David Barceló

Westminster en California (MA) y Westminster en Filadelfia (DMin)

David es licenciado en Psicología y graduado de los seminarios Westminster en California (MA) y Westminster en Filadelfia (DMin). Es miembro de la NANC y graduado en Consejería Bíblica por IBCD. David ha estado sirviendo en la Iglesia Evangélica de la Gracia, desde sus inicios en mayo de 2005, siendo ordenado al ministerio pastoral en la IEG en junio de 2008.

http://www.porgracia.es/

La Predicación Bíblica o Expositiva

Iglesia Ozama

La Predicación Bíblica o Expositiva

Otto Sánchez

Rolando Otoniel (Otto) Sánchez Pérez, nació el 24 de febrero del año 1966 en la ciudad de Santo Domingo.

Viene de un hogar cristiano y conoció la gracia de Jesucristo en su adolescencia.

Es pastor de la Iglesia Bautista Ozama desde el año 1992. Sus primeros estudios universitarios fueron en el área de Publicidad. Realizó estudios ministeriales en el Seminario Teológico Bautista Dominicano.

Tiene una Maestría en Teología del Southern Baptist School for Theological Studies y candidato al Phd, por la misma casa académica.

El pastor Otto está dirigiendo el STBD (Seminario Teológico Bautista Dominicano) desde enero del 2008. Está casado con Susana Almanzar y tienen dos niñas, Elizabeth Marie y Alicia.

http://www.ibozama.org

54/62 – El Misterio de la Voluntad de Dios

Iglesia Bautista Internacional

Serie: Hasta los confines de la tierra

54/62 – El Misterio de la Voluntad de Dios

Miguel Núñez

 

Miguel Núñez

​Miguel Núñez es miembro del concilio de Coalición por el Evangelio. Es el pastor de predicación y visión de la Iglesia Bautista Internacional, y presidente de Ministerios Integridad y Sabiduría. El Dr. Núñez y su ministerio es responsable de las conferencias Por Su Causa, que procuran atraer a los latinoamericanos a las verdades del cristianismo histórico. Puede encontrarlo en Twitter.

Una producción de Ministerios Integridad & Sabiduría

Queda prohibida la reproducción total o parcial de este recurso, por cualquier medio o procedimiento, sin para ello contar con nuestra autorización previa, expresa y por escrito. Toda forma de utilización no autorizada será perseguida con lo establecido en las leyes internacionales de Derecho de Autor. Derechos Reservados.

12/17 – Dios cumple Sus promesas

Iglesia Evangélica de la Gracia

Serie: La Vida de José

12/17 – Dios cumple Sus promesas

David Barceló

David Barceló

Westminster en California (MA) y Westminster en Filadelfia (DMin)

David es licenciado en Psicología y graduado de los seminarios Westminster en California (MA) y Westminster en Filadelfia (DMin). Es miembro de la NANC y graduado en Consejería Bíblica por IBCD. David ha estado sirviendo en la Iglesia Evangélica de la Gracia, desde sus inicios en mayo de 2005, siendo ordenado al ministerio pastoral en la IEG en junio de 2008.

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Episodio 17 – ¿Cómo le digo a un creyente profesante que no es salvo?

Soldados de Jesucristo

John Piper Responde

¿Cómo le digo a un creyente profesante que no es salvo?

Episodio 17

SOBRE NOSOTROS

Es el podcast Ask Pastor John en Español, en la voz de Nathan Díaz. Disponible también en videos.

Nuestra misión es predicar el Evangelio de la gracia de Dios en Jesucristo por todos los medios online, a todo el mundo.

21/ 63 – El Banquete de la Gracia | Marcos 7:24-30

Iglesia Biblica del Señor jesucristo

Serie: Marcos

21/ 63 – El Banquete de la Gracia | Marcos 7:24-30

Ps. Sugel Michelén

El pastor Michelén ha formado parte del Consejo de Ancianos de Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo en Santo Domingo, República Dominicana, durante más de 30 años.Tiene la responsabilidad de predicar la Palabra regularmente en el día del Señor.Tiene una Maestría en Estudios Teológicos y es autor de varios libros: Historia de las Iglesias Bautistas Reformadas de Colombia, Coautor junto al Pastor Julio Benítez; La Más Extraordinaria Historia Jamás Contada, Palabras al Cansado – Sermones de aliento y consuelo; Hacía una Educación Auténticamente Cristiana, El que Perseverare Hasta el Fin; y publica regularmente artículos en su blog “Todo Pensamiento Cautivo”https://www.todopensamientocautivo.com/

Él es instructor asociado en Universidad Wesleyana en Indiana (IWU), extensión en español; enseña Filosofía en el Colegio Cristiano  Logos; y durante 10 años, ha sido profesor regular de la Asociación Internacional de Escuelas Cristianas (ACSI)  para América Latina. El pastor Michelén, junto a su esposa Gloria tiene tres hijos y cuatro nietos.

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

2/9 – ¿Estás en problemas?

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Castillo fuerte es nuestro Dios | Salmo 46

2/9 – ¿Estás en problemas?

Nancy Leigh DeMoss

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/estas-en-problemas/

Leslie Basham: Nancy Leigh DeMoss pregunta, “¿Cómo inicias tus conversaciones?”

Nancy Leigh DeMoss: Tendemos a empezar con nuestros problemas. Pregúntale a alguien cómo le va, pregúntame a mí como me ha ido en las últimas semanas y te diré de mis problemas. Así es como tendemos a empezar: con nuestras circunstancias, con este reto, con esta presión, con este problema.

Leslie: Estamos a punto de escuchar que no tiene que ser así. Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Ayer, Nancy inició la serie titulada Castillo fuerte es nuestro Dios. Es acerca de cómo enfrentar las tormentas de nuestra vida. Escuchemos.

Nancy: Empezamos una nueva serie el viernes de la  semana pasada basada en el Salmo 46. Si apenas nos estás sintonizando, te quiero invitar estos próximos días a abrir tu Biblia al Salmo 46 y leerlo, leerlo, y leerlo una vez más y otra vez. Hasta que se vuelva parte de ti, quizás sea bueno que lo memorices, que medites en él, y nos acompañes a estudiar versículo por versículo este pasaje que Dios ha estado usando de gran manera en mi propia vida a través de las tribulaciones y de las pruebas que he tenido estas últimas semanas.

Esta serie ha nacido de las encrucijadas de la vida real. Puede que estés pasando por tormentas, por tribulaciones o por pruebas. Mi oración es que Dios use este pasaje para que sea de gran aliento para tu corazón.

Hoy empezaremos con el primer versículo. El versículo 1 del Salmo 46, mientras lo voy leyendo, quiero que te des cuenta de que hay dos realidades que se ven en este versículo.  Te daré una pista conforme lo voy leyendo para que puedas reconocer estas dos realidades. Las puedes encontrar en la primera y en la última parte del texto. Permíteme leer el versículo, y después hablaremos acerca de estas dos realidades.

Salmo 46 versículo 1 “Dios es nuestro refugio y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones”. Bueno ¿cuáles son las dos realidades en esta vida que aparecen en este versículo? La primera es Dios y la segunda las tribulaciones. Dios y las tribulaciones—no puedes huir de ninguna de ellas porque siempre están presentes.

Quiero empezar el programa de hoy con la segunda, la tribulación.  Las tribulaciones nos llegan a todos., Algunas veces nuestros problemas son grandes e inesperados y nos llegan como un tsunami. A veces esos problemas son más crónicos, que se arrastran por años por meses y son acumulativos.

No es nada grave, pero es la suma de muchas cosas que se juntan y que mientras caminas a través de ellas te hacen sentir ahogada de problemas. Pasé hace poco una velada con un grupo pequeño de los colaboradores de nuestro ministerio, y  meditaba en esto mientras miraba alrededor el círculo del personas…  Había allí quizás una docena de personas.

Un hombre en el grupo acababa de perder su trabajo después de 17 años en una empresa, y no sabía qué haría en ese  momento. Su esposa, quien estaba allí con él, había estado teniendo una reacción alérgica bastante fuerte y toda su cara estaba afectada. Ella estaba tan incómoda con esta reacción alérgica y estaba batallando luchando con eso. Así que esa pareja tenía dos problemas distintos.

Pero también había otra mujer que había enviudado el año anterior, y estaba resolviendo qué hacer con el negocio de su marido. Descubrió que dos empleados de mucho tiempo resultaron ser desleales y corruptos. Así que ahora ella se encontraba batallando con sus finanzas. Ella no conocía nada del negocio y ahora estaba tratando de entenderlo.  Estaba cerca de cumplir sus 70 años y  tratando de resolver su situación económica.

También había otro hombre en el grupo que recién había concluido una batalla de dos años contra el cáncer; incluyendo cirugías múltiples—como vemos ¡tribulación, más tribulación, más tribulación! ¡Y estos son solo algunos que conozco! Había muchos otros en el grupo que yo no conocía y por tanto no sabía por lo que estaban pasando.

Leo correos que llegan de nuestros radioescuchas. Cada semana llegan correos de personas que nos hablan de los problemas que tienen en sus vidas. Pero recuerdo uno en particular que llegó la semana pasada de una mujer que su esposo era adicto a la pornografía. Un día llegó a su casa y se enteró de que su esposo había sacado todo lo que ella tenía; había limpiado las cuentas de banco y la dejó indigente. Durante ese tiempo tuvo que renunciar a su trabajo para poder cuidar a su madre que había sufrido un ataque bastante severo. Ella lo compartió todo en aquel correo y pensé, ¿cómo puede una sola persona soportar todo esto? ¡Tribulación!

Pienso en mis propias tribulaciones que he estado experimentado  estas últimas semanas. Retos, cosas que yo no planee. Que me tomaron por sorpresa. Si les dijera qué son… serían realmente pequeños en comparación con los problemas de otros, pero me han dejado con la necesidad de un refugio, con la necesidad de fortaleza, con la necesidad de ayuda.

Los problemas. Son una realidad ineludible, inevitable en un mundo caído. Pero son nuestros problemas los que nos apuntan a esa otra realidad, sin la cual no podríamos sobrevivir los problemas que enfrentamos. ¿Y cuál es esa otra realidad?  Es la primera palabra del versículo—Dios. Elohim

El Todopoderoso Dios. En el principio, Dios, Elohim,  creó los cielos y la tierra. Él es el que creó y controla todas las fuerzas de la naturaleza. Nada en este mundo pasa por casualidad o fuera de Su conocimiento y Su control. Él es que sustenta este mundo. Todo lo sostiene y eso nos incluye a nosotras.

¡Elohim! ¡Dios! Él es quien es nuestro refugio, nuestra fortaleza en el tiempo de la tribulación. Él es el punto inicial. Él es el punto de referencia en un mundo con circunstancias cambiantes. Él es más real que cualquier circunstancia, que cualquier problema que pueda afectar tu vida o la mía este día, o en los días venideros.

Nota el orden de las dos realidades. ¿Cuál viene primero en el versículo? Dios. El punto de este salmo, comienza con Dios. Creo que el motivo es para decir, “empieza con Dios”. Tendemos a comenzar viendo nuestros problemas. Pregúntale a alguien cómo está. Pregúntame cómo me está yendo estas últimas semanas, y te diré mis problemas. Tendemos a empezar por ahí, con nuestras circunstancias, con este reto, con esta presión, con este problema en particular. Pero este pasaje nos anima a comenzar con Dios.

“Dios es nuestro refugio y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones”. Él es a Quien necesitamos en las tribulaciones.  A menudo pensamos en todas las otras cosas que necesitamos o que desearíamos tener: una solución, un alivio, alguien que se compadezca de nosotras. Pero este pasaje dice, “no, búscalo a Él, Él es nuestro refugio”.

Eso significa justo ahora, en este preciso momento, HOY y siempre lo será porque Él es el Dios del presente eterno. Él es Dios del presente, de lo que es, no de lo que fue o de lo que será, aunque Él es eso también. Y no solo es el Dios que desearíamos fuera, sino el Dios que esÉl es nuestro refugio en medio del problema actual.

Me encanta que no solo dice que Él es un refugio o una fortaleza, una fuerza, o una ayuda. Él no es impersonal o genérico. Él es un Dios personal que quiere venir al rescate y ser ayuda para Su pueblo que está en problemas.  Dios es nuestro refugio. Un refugio es una persona o un lugar al cual uno va a buscar un baluarte o una defensa o protección. Pienso en esas ciudades de refugio que había en el Antiguo Testamento, a las cuales la gente con alguna situación angustiosa podía escapar para encontrar seguridad y protección.  Dios no solo nos provee un lugar de refugio, sino que Él mismo es nuestro refugio, nuestro lugar seguro.

Él es quien nos protege, quien nos cobija y quien  nos provee alivio del peligro y de la ansiedad. Mencioné en el programa anterior cuál pudiera haber sido la ocasión del Salmo 46. Muchos comentaristas piensan que posiblemente se escribió cuando el ejército de Asiria, el ejército feroz de Asiria, iba a invadir Judá, y ellos eran mucho menos en números. Los de Asiria tenían  armas, poder, fuerza. Invadieron a Judá y estaban destrozando todas las naciones vecinas. El rey Senaquerib, el rey de Asiria,  mandó a un enviado a Jerusalén con una carta amenazante para el rey Ezequías.

Déjame leerte lo que hizo Ezequías cuando recibió esa carta, en 2da  de Reyes, capítulo 19,

Entonces Ezequías tomó la carta de mano de los mensajeros y la leyó, y subió a la casa del SEÑOR y la extendió delante del SEÑOR. Y oró Ezequías delante del SEÑOR, y dijo: Oh SEÑOR, Dios de Israel, que estás sobre los querubines, sólo tú eres Dios de todos los reinos de la tierra. Tú hiciste los cielos y la tierra.16 Inclina, oh SEÑOR, tu oído y escucha; abre, oh SEÑOR, tus ojos y mira; escucha las palabras que Senaquerib ha enviado para injuriar al Dios vivo.17

En verdad, oh SEÑOR, los reyes de Asiria han asolado las naciones y sus tierras,18 y han echado sus dioses al fuego, porque no eran dioses, sino obra de manos de hombre, de madera y piedra; por eso los han destruido.19 Y ahora, oh SEÑOR, Dios nuestro, líbranos, te ruego, de su mano para que todos los reinos de la tierra sepan que sólo tú, oh SEÑOR, eres Dios. (19:14-19).

¿A dónde corrió Ezequías a buscar refugio cuando estaba en problemas? ¡Al Señor! Seis veces en esa oración, “oh Señor”. Oh Señor. A veces eso es lo único que podemos decir, ¡oh Señor, oh Señor, oh Señor ayúdame! Te necesito”. Dios es nuestro refugio.

El Salmo 2 lo pone de esta manera  ¡Cuán bienaventurados son todos los que en Él se refugian! (v.12) Otras versiones dicen: Bienaventurados todos los que en él confían. Eso es lo que uno hace con un refugio. Tú corres a él y pones tu confianza en ese lugar.

Bueno pues, Dios es nuestro refugio y nuestra fortaleza. Él es nuestra fuente de apoyo mental y emocional cuando lo necesitamos. Porque somos débiles e indefensas. Y necesitamos Su fortaleza. Él provee un poder divino a nuestra debilidad.

Y debo señalar que a veces Dios nos escuda y nos protege de problemas. Pero otras veces Él ordena que pasemos por esa tormenta y Él nos provee la fortaleza para soportarla. ¿Recuerdan lo que Él le dijo a Pablo cuando Pablo clamó para ser librado de su aflicción? Dios le dijo. “Te basta mi gracia” Mi gracia es suficiente. Pues mi poder se perfecciona en la debilidad” (2 Cor. 12:9)

¿Cuándo es que nos damos cuenta de que en realidad somos débiles? Es cuando estamos en problemas ¿no es así? Nuestra debilidad pone de manifiesto Su poder. Provee una oportunidad para que Él muestre Su fortaleza, pero aquí hay un importante recordatorio. Dios solo resulta ser un refugio a todos aquellos que realmente ponen su confianza en Él.  Su fuerza es experimentada solo por aquellos que conocen y reconocen su debilidad y su necesidad de Él.

Por ejemplo, yo vivo en una zona donde hay tornados, y hemos visto tantas imágenes de esto en estos meses, puede que tengas un cuarto seguro, un sótano, o un refugio para tormentas. Pero cuando la tormenta llega no estarás protegida a menos que estés en el lugar de refugio. Si te sientas en el piso de arriba de tu casa cuando tienes ese refugio, el refugio no podrá hacerte ningún bien ¿no es así? Si corremos para otro lado o con alguien más u otra cosa que no sea Dios estaremos en problemas, no vamos a encontrar la ayuda, la fuerza, el refugio que necesitamos.

Así que ponte a pensar en problemas recientes que puedas estar experimentando o que hayas experimentado recientemente. Permíteme preguntarte: ¿Hacia a dónde corriste para auxilio? ¿Hacia adonde te has estado dirigiendo para buscar refugio? ¿Estás buscando refugio y confiando en alguien o algo diferente que no sea Dios? Si es así, esos seres humanos, o esos refugios físicos… ¿Acaso han sido capaces de protegerte? ¿Han sido capaces de defenderte o de ayudarte?

La Escritura dice que Dios es una ayuda presente en tiempo de angustia. Él es un refugio, una fortaleza, una pronta ayuda en tiempo de necesidad. Esa palabra pronta sugiere la mejor calidad. Un diccionario dice que significa, “en demasía; abundante”. De hecho, la traducción de la versión en inglés lo expresa de esta forma: “En Él encontramos una ayuda excepcional durante las tribulaciones”. No es algo moderado, o bastante bueno; no es ‘algo’ de ayuda, sino una ayuda dispuesta, presente, rápida, abundante, excepcional.

Él está presente en la tribulación. La palabra presente sugiere que es ahora. Sugiere que Él está cerca, que está accesible para ayudar. Literalmente. Cuando lo necesites, cuando sea que necesites la ayuda, ¡Él está allí, el está ahí!

Charles Spurgeon dijo acerca de este versículo, “nuestro pronto auxilio en las tribulaciones…”

“La ayuda que no es pronta cuando la necesitamos es de poco valor. El ancla que se queda en casa no será de ayuda al marinero a la hora de la tormenta; el dinero que solía tener no tiene ningún valor cuando se debe pagar una deuda… Pero el SEÑOR nuestro Dios, Él está presente cuando lo buscamos, presente  cuando lo necesitamos.”

“Él está más que “presente”. Él está muy presente. Mucho más presente que el amigo más cercano que puedas tener. Pues Él está en nosotras en nuestro problema; más presente que nosotras mismas, ya que algunas veces no podemos pensar correctamente.”

“Siempre está presente, eficazmente presente, empáticamente presente, totalmente presente. Él está presente ahora si esta es una temporada triste. Descansemos pues en Él. Él es nuestro refugio, escondámonos en Él; Él es nuestra fortaleza, vistámonos con Él. Él es nuestra ayuda, apoyémonos en Él; es una pronta ayuda, que nuestro reposo lo hallemos en Él. No debemos tener momentos de cuidado o de miedo. “El SEÑOR de los ejércitos está con nosotros; nuestro baluarte es el Dios de Jacob.”1

Ahora el versículo 1 nos dice: “Que Él es nuestro pronto auxilio” algunas de sus versiones pudieran tener anotaciones en los márgenes que digan: que Él es una “ayuda comprobada”… Otra versión pudiera decir, “muy presente o valiosa”. ¿Sabes lo que eso me dice a mí al meditar en esto? Que Él tiene un record perfecto. Él ha ayudado a otros en problemas. Él me ha ayudado a mí en ocasiones cuando he estado en problemas en el pasado. Si necesitas ir y regresar el tiempo y contar todas la veces que Dios te ha ayudado a ti o a otra persona, encontrarás que su ayuda ha sido comprobada, y por tanto no hay ninguna razón para temer  que ahora el fallará en ayudarme. Porque Él es confiable.

Y Él es nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. Problemas. Tribulaciones. La palabra significa congoja, pena, adversidad. Cualquier cosa que cause dolor, calamidad o pena. Ahora al ver los próximos versículos en estos días vamos a ver la descripción de las angustias y los desastres inimaginables, justo aquí en Salmo 46.

Quiero sugerirte que la  mejor manera de prepararte para las catástrofes inevitables de la vida es basar tu corazón en la verdad de quién es Dios antes de que llegue la tribulación. Ahora, si no lo has hecho antes nunca es tarde— vuélvete a Él. Pero la mejor manera de prepararse para la tribulación es con anticipación; fundamentando el  corazón en la verdad de quién es Dios; desarrollar una confianza que asegure que Él es nuestro refugio, nuestra fortaleza, nuestra pronta ayuda en tiempo de necesidad.

Y entonces, cuando el problema llegue, que tu reacción inmediata sea que corras hacia Él; que Él sea tu refugio, tu fuerza, tu socorro.

Siempre recordando que, en medio de la tribulación, donde sea que se encuentre esa tribulación, Él estará cada vez más presente. Porque Él es nuestra pronta ayuda en la tribulación.

Puedes ver este tema a través de todas las Escrituras. Ahora yo lo estoy viendo en todos lados. El Salmo 9 el versículo 9 dice,  “Será también el SEÑOR baluarte para el oprimido, baluarte en tiempos de angustia”. No solo una vez sino siempre. Él está en el ojo de la tormenta; Él es el lugar de calma, de seguridad y de paz.

¿Tienes problemas? ¿Quizás problemas pequeños?  ¿O tal vez hay grandes problemas que están rompiendo tu corazón?  Recientemente alguien me dijo que estos 12 meses que han pasado han sido tan difíciles. Solo quiero decir que estos últimos meses para m han sido muy difíciles… Tribulación.

Hay problemas que no puedo controlar, problemas que no puedo arreglar, problemas que no puedo cambiar. Pero Él es nuestro refugio, nuestra fortaleza, nuestra ayuda para hoy, para ahora mismo. Él será también nuestra fuerza, nuestro refugio, nuestra ayuda para los problemas en el día de mañana y mucho después.

Así que podemos confiar y descansar en Él. Él es nuestro baluarte, el cual es evidencia de que necesitamos protección, necesitamos un lugar seguro, un refugio para la tormenta. Él es nuestro refugio que sugiere que somos débiles y que no podemos sobrellevar los problemas nosotras mismas. Él es nuestra ayuda, que es también un reconocimiento de que somos personas necesitadas. Necesitamos ayuda.

Amigas, no podemos conocer que Dios lo es todo y todo lo que Él es capaz de hacer hasta que estemos en problemas; hasta que nos sentimos desesperadas y necesitadas. No es hasta que llega ese momento que sabemos que realmente Él es nuestro refugio, nuestra fortaleza y nuestra ayuda.

A través de esta serie, quisiera citar varias veces un comentario de Matthew Henry acerca del Salmo 46, porque es uno que encuentro bastante enriquecedor. El lenguaje que él usa es un poco anticuado; porque fue escrito cientos de años atrás. Pero él tiene una perspectiva tan profunda del significado y de la aplicación de este texto, así que déjame leerte un párrafo del comentario de Matthew Henry sobre el Salmo 46 del versículo 1:

¿Estamos siendo perseguidos? Dios es nuestro refugio al cual podemos correr y estar a salvo… ¿Estamos oprimidos por problemas? ¿Tenemos trabajos que hacer y enemigos que enfrentar? Dios es nuestra fortaleza para soportar todos estos problemas, Quien nos fortalece para todos nuestros servicios y sufrimientos; Él, por Su gracia, nos dará Su fortaleza, y en Él podemos nosotros permanecer. ¿Estamos en angustia? Él es nuestra ayuda, para hacer por nosotros todo lo que necesitamos hacer. Una ayuda suficiente, una ayuda que se acopla a cada necesidad a cada exigencia, a cada urgencia, a cada situación extrema]; cualquier cosa que sea, Él es nuestra pronta ayuda; no podemos desear una ayuda mejor, ni podemos encontrar algo semejante en ninguna otra criatura. 2

Así que no corras a la criatura, corre al Creador.

Leslie:  Nancy Leigh DeMoss ha estado apuntando hacia una gran fortaleza, suficientemente fuerte para protegerte todo el tiempo. Aún cuando vientos feroces te estén llevando de un lado a otro.

¿Aprecias la forma como Nancy toma un pasaje bíblico como el Salmo 46 y lo explica a profundidad, mostrándote lo que significa para ti en este preciso día? El estudiar las Escrituras de esta forma puede tener un efecto en ti que afecte toda tu vida.

Te animamos a apoyar Aviva Nuestros Corazones para que podamos continuar trayendo más enseñanzas como estas a las mujeres alrededor del mundo.

Aquí está Maggie, quien es la vocera de las colaboradoras de ANC, para hablarnos un poco lo que ha significado para ella apoyar este ministerio.

Maggie: Conocer el ministerio de Aviva Nuestros Corazones ha sido una bendición para mi vida.  Desde mi primer contacto con éste, en el 2008, cuando se celebró por primera vez la Conferencia de Mujer Verdadera, quedé muy impresionada.  Al ver las más de 6,000 mujeres que allí estaban, lo primero que me vino a la mente fue: ¡Oh Señor aquí hay una muchedumbre que no ha doblado rodillas ante Baal!  Luego, al oír las exposiciones de cada conferencista, quedé aún más impactada.

La seriedad con que se explicaba la Palabra, la apología de la feminidad bíblica, el análisis de los daños del feminismo en esta generación, (y aún tristemente en el mundo evangélico), el quehacer de la mujer según Dios en cada área en que Él la ponga, y el llamado que se nos hizo de imitar a Ester, a quién Dios levantó para la defensa y preservación de Su pueblo, fue algo motivador y retante.

Levantó en mí una profunda convicción de defender la feminidad bíblica.  ¿Cómo hacer esto realidad?  Pues compartiendo estas verdades con otras mujeres y ayudando a que este programa siga llegando a más mujeres y a más lugares.  Hablé con mi esposo acerca de este mi deseo, y me dio luz verde para poder hacer dicha contribución.  Desde entonces, cada año apartamos un monto específico para ANC.  Amo este ministerio y entiendo que con esto hago un poco para que el Reino de Dios avance en toda la tierra.

Para hacer una ofrenda, solo tienes que visitar Aviva Nuestros Corazones, o llamar al 1-800-569-5959, desde Estados Unidos o Canadá.  Cuando llames, específica que deseas hacer una donación para el ministerio en español.

Señor Bueno, Justo y Soberano, agradecemos el que Tú hayas dejado en Tu Palabra cuál es el deseo de Tu alma para cada mujer.  Permite que en todas las naciones y en cada corazón conozcamos el camino de Tu salvación, y que más y más mujeres alcancen la libertad, la plenitud y la satisfacción que encontramos solamente cuando nos rendimos a Ti.  Alabado sea Tu Nombre por siempre y siempre.  Amén.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

1 Charles Haddon Spurgeon. Cheque Book of the Bank of Faith, December 22.

2 Matthew Henry. Matthew Henry’s commentary on the whole Bible: Complete and Unabridged in One Volume (Ps. 46:1–5). Peabody: Hendrickson, 1996.

Usado con permiso del Ministerio Aviva Nuestros Corazones 

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

1/9 – Cuando tu mundo está de cabeza

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Castillo fuerte es nuestro Dios | Salmo 46

1/9 – Cuando tu mundo está de cabeza

Nancy Leigh DeMoss

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/cuando-tu-mundo-esta-de-cabeza/

Leslie Basham: Con nosotros Nancy Leigh DeMoss.

Nancy Leigh DeMoss: A veces me preguntan, justo hace poco lo hicieron, cómo decido que es lo que voy a enseñar en Aviva Nuestros Corazones. Déjame compartirte un poco acerca de cómo lo hago. Algunas series nacen en mi estudio; tengo algo en mi corazón, una carga o una necesidad en particular o un tema que creo que necesitamos comunicarlo a las mujeres. Así sucedió con la serie de Tito 2 (así mismo las ancianas deben ser reverentes en su conducta no calumniadoras, ni esclavas de mucho vino que enseñen lo bueno que enseñen a las  jóvenes a que amen a sus hijos a ser prudentes, puras hacendosas en el hogar, amables sujetas  a sus maridos para que la palabra de Dios no sea blasfemada).  Esta es una de las series que pensé, “Esto es lo que tienen que escuchar las mujeres”.

Así que abro la Escritura, me pongo a estudiarla y de ahí desarrollo una nueva serie. Primero que nada al ver la lista lo primero que llama la atención es que va muy contra-cultura.  No es una lista políticamente correcta, pero hay otras series que han surgido no solamente de mi estudio sino también de mi experiencia y de las encrucijadas de mi propia vida y mi caminar con el Señor. Bueno, la serie que iniciamos hoy corresponde a ese segundo grupo.

Leslie: Bienvenidas a Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín. Iniciando la serie, Castillo fuerte es nuestro Dios, una serie que surge en el laboratorio de la vida.

Nancy: Déjame darte un poco de trasfondo. Durante los pasados años, desde la primera conferencia True Woman (Mujer Verdadera) del 2008, la primera conferencia que tuvimos en Schaumburg, Illinois, Dios ha estado trabajando en y a través del ministerio de una manera muy especial.

Ha sido una época de una bendición inusual y de mucho fruto. Cosas que habíamos estado orando al Señor por años, ahora estamos viéndole contestar, obrando en medio de una revolución contracultura de mujeres que dicen, “Sí, Señor”, quiero ser una mujer verdadera de Dios”.

Y esto esto ha sido de mucho aliento para mí—y muchas de ustedes que nos escuchan desde diversas partes del país y diversos lugares del mundo, que son líderes de ministerios de mujeres, son parte de este movimiento de la Mujer Verdadera. Dios les está usando para que se extienda el Evangelio y para  multiplicar el ministerio. Ha sido una gran temporada de fruto.

Pero, todos estos años desde la conferencia  del 2008  también han sido para mí y para nuestro ministerio una temporada de intensa presión y de retos inusuales que se nos han presentado. Veo hacia atrás y me doy cuenta claramente que el enemigo no está contento con lo que Dios ha hecho  en la vida de las mujeres. Y ha estado haciéndonos la guerra en distintos frentes y he estado involucrada en muchas luchas diferentes.

Meses atrás, justo cuando pensé que ya habíamos pasado esa difícil temporada, que la habíamos dejado atrás, y que la vida se estaba acomodando un poquito mejor, recibí una carta con noticias inesperadas que pusieron mi vida de cabeza. Desde ese día me he visto golpeada con retos y con circunstancias y los detalles no sería apropiado comentarlos, pero circunstancias que nunca imaginé que tendría que enfrentar.

He estado enfrentando una situación que es muy complicada, que ha reducido mi productividad por varias semanas. Sé que cuando empiezo a compartir algo de este tipo de cosas en el aire, la imaginación de la gente empieza a volar y comienzan a escribirme notas a mandarme vitaminas y listas de consejeros. Por favor no traten de descubrir qué fue lo que pasó.

Hay veces que siento muchísima libertad al compartirles lo que estoy viviendo. Pero esto en particular ha sido bizarro, complejo, ha sacudido mi mundo en maneras que nunca había experimentado antes. Y si pudiera solo decir que… al ver las noticias y leer los correos que recibimos en Aviva Nuestros Corazones, sé que no estoy sola en esto.  El mundo de muchas personas también está siendo sacudido.

En medio de mi agitación personal, con olas y olas sorprendiéndome me encuentro una y otra vez regresando a un texto en particular en las Escrituras que ha adquirido un significado totalmente nuevo para mí. Ese es el pasaje que quiero que repasemos en los próximos días.

Y ese  pasaje se encuentra en el libro de los Salmos, quiero que vayan conmigo al Salmo 46. He estado meditando en este pasaje de día y de noche, yéndome a dormir citando partes de él, despertándome en la mañana con él, y a veces durante la noche repitiendo secciones del salmo. Este es el pasaje que se ha convertido en un ancla para mi corazón y que ha ministrado bastante gracia en mi vida.

Mi oración es que sea de bendición para ustedes también, para ti particularmente en tus circunstancias, en la tormenta de tu vida, al caminar por este pasaje que veremos juntas los próximos días. Quisiera iniciar con un resumen general del pasaje y mañana empezaremos tomando un microscopio para ver a este salmo de tan solo once versículos en los próximos ocho días. Versículo por versículo, frase por frase, palabra por palabra.

Y de nuevo te digo, no sé qué puedas estar enfrentando el día de hoy, o lo que enfrentarás en los días venideros que tú no tienes ni idea, pero mi oración es que Dios use este pasaje para estabilizar tu corazón y para que te de una nueva perspectiva en medio de la tormenta que puedas estar enfrentando.

Una pequeña descripción: El Salmo 46 es el primero de un grupo que forma una trilogía: los Salmos 46, 47 y 48. Estos salmos parecen haber sido inspirados por un evento, por un incidente histórico específico en el cual el pueblo de Dios  y la ciudad de Jerusalén fueron liberados de sus enemigos de una manera sobrenatural.

No sabemos cuál fue la situación específica, porque la Escritura no lo dice, pero muchos comentaristas creen que pudo haber sido en una ocasión que se puede encontrar en 2 de Reyes capítulo 19; después la misma situación se repite en Isaías en los capítulos 36 y 37.

Déjenme resumirles brevemente. El ejército del rey de Asiria, Senaquerib, estaba amenazando a Jerusalén. La habían acorralado, y el rey de Judá, llamado Ezequías, clamó al Señor en su desesperación. Dios escuchó su oración, le contestó y los libró de forma sobrenatural, trayendo gran destrucción al ejército de Senaquerib.

Este incidente sucedió en el año 701 A.C; es un hecho histórico. Al adentrarnos en el pasaje, leeremos porciones de este suceso del Antiguo Testamento.

El Salmo 46 se divide naturalmente en tres estrofas y  cada estrofa termina con la palabra, Selah. Pausa. Contempla. Piensa en lo que acabas de leer. De manera que este será un pasaje con el que nos tomaremos buen tiempo. No lo vamos a apresurar. Vamos a verlo cuidadosamente; a detenernos, vamos a digerirlo y a dejar que trabaje y se integre a nuestra vida.

El pasaje tiene  once versículos, y lo que me llama la atención; es que en el salmo hay once referencias explícitas acerca de Dios. En la medida que lo voy leyendo, el Salmo 46, por favor pon atención al escuchar los diferentes nombres de Dios que se encuentran en este salmo y después hablaremos sobre cuáles son algunos de esos nombres.

Salmo 46, en mi versión de la Biblia tiene un título: “Dios, nuestro amparo y fortaleza” Después tenemos esta inscripción que dice: Para el director del coro. Salmo de los hijos de Coré, compuesto para Alamot. Cántico. Volveremos a esta descripción en unos momentos, pero primero permítanme leer el salmo completo.

Dios es nuestro refugio y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. Por tanto, no temeremos aunque la tierra sufra cambios, y aunque los montes se deslicen al fondo de los mares;3 aunque bramen y se agiten sus aguas, aunque tiemblen los montes con creciente enojo. (Selah)

Hay un río cuyas corrientes alegran la ciudad de Dios, las moradas santas del Altísimo. Dios está en medio de ella, no será sacudida; Dios la ayudará al romper el alba. Bramaron las naciones, se tambalearon los reinos; dio Él su voz, y la tierra se derritió. El SEÑOR de los ejércitos está con nosotros; nuestro baluarte es el Dios de Jacob. (Selah)

Venid, contemplad las obras del SEÑOR, que ha hecho asolamientos en la tierra; que hace cesar las guerras hasta los confines de la tierra; quiebra el arco, parte la lanza, y quema los carros en el fuego.  Estad quietos, y sabed que yo soy Dios; exaltado seré entre las naciones, exaltado seré en la tierra. El SEÑOR de los ejércitos está con nosotros; nuestro baluarte es el Dios de Jacob (Selah) (Salmo 46:1-11).

Al ver un repaso general de este salmo, quiero hacer dos observaciones. En el programa siguiente pasaremos al primer versículo del salmo, pero hoy quiero darles dos observaciones generales.

Primero, la centralidad de Dios que es tan obvia en este pasaje. Todo es acerca de Él. Sí, hay tormentas, sí, hay problemas, sí, hay desastres, sí hay terremotos y tsunamis y reinos enfurecidos y tambaleándose, y de todo esto se habla en este pasaje.

Pero mientras  leemos el salmo, la cosa que llama nuestra atención es que Dios es el centro de todo. Él NO está ausente; Él está allí, Él está en el medio de todo.  Él no es un Dios distante, Él está ahí. Está presente. Y Él es mencionado por nombre. El enfoque del salmo está en Él. Y vemos la  centralidad de Dios en la manera que diversos comentaristas bosquejan el salmo, en las tres estrofas.

Un ejemplo de esto: Un comentarista dice que la primera estrofa, los primeros tres versículos, proclaman el poder y la soberanía de Dios sobre la naturaleza. Los versículos 4-7 proclaman Su soberanía sobre los ataques que puedan amenazar Su santa ciudad. Después el último párrafo, los versículos 8-11, proclaman el poder de Dios y Su soberanía sobre todos lo que se le oponen alrededor del mundo. Es todo sobre Dios, Su poder, Su grandeza, Su soberanía.

Pero otro comentarista lo divide de esta forma. Él dice que hay tres estrofas que hablan de la protección de Jehová, Su presencia y Su preeminencia. Aquí hay otra: de nuevo con las tres estrofas, primero Dios es nuestro refugio, versículos 1-3. Después Dios nuestro libertador, versículos 4-7 y después en los versículos del 8-11. Él es nuestra paz. Es todo sobre Él. Él Es nuestro refugio, nuestro liberador y nuestra paz.

J. Vernon McGee lo resume de la siguiente manera, “Este pasaje es sobre la suficiencia, la seguridad y la supremacía de Dios. Él es la máxima realidad”.

Mencioné que hace referencia a Dios por nombre de manera explícita, aparte del uso de pronombres, pero por nombre se repite once veces el nombre de Dios en este salmo. Veamos uno de estos nombres.

El primero nombre, Dios,  sabemos que la palabra en hebreo es Elohim. Aparece cinco veces en este pasaje. Elohim es la descripción de Dios el creador y el preservador. Es el nombre de Dios que hace referencia a Él, que lo describe como trascendente, poderoso y fuerte.

Vamos a ver unas olas muy poderosas, unas tormentas fuertes, algunos problemas bastante grandes pero sobre ello está Elohim, el fuerte, el poderoso, el que trasciende, quien es mayor que las montañas, mayor que cualquier tormenta, mayor que los problemas. Cinco veces vemos que se refieren a Dios de esta manera.

Después en el versículo 4 vemos como Dios es identificado como el Altísimo. Ese es nombre en hebreo, Elyon, El Altísimo. Este es el nombre que enfatiza la fortaleza de Dios, Su soberanía Su supremacía. Él es Altísimo, El que está sobre toda cosa, Elyon.

Después en el versículo 8 vemos la palabra SEÑOR, la mayoría de nuestras Biblias lo muestran con mayúsculas la palabra “EL SEÑOR” Esta es la palabra, que es palabra Yahweh, Jehová, es el nombre de pacto de Dios, el nombre personal de Dios… El Dios que existe en sí mismo y que se da a conocer a Su pueblo.

Él no solo es trascendente y poderoso y creador y soberano, sino que también es un Dios de pactos que los cumple. Es un Dios personal, es un Dios que en medio de nuestros desastres se da a conocer a nosotros. EL SEÑOR.

Después lo vemos dos veces no solo como el Señor, sino como el Señor de los ejércitos en versículos 7 y 11. “El Señor de los ejércitos está con nosotros”.

El término hebreo es Jehová Sabaot, el Señor de los ejércitos. Es un título militar para Dios. El que lo describe como el comandante de todos los ángeles y de todos los ejércitos celestiales.

Después, otra vez en estos dos versículos en el 7 y en el 11, vemos que le llaman el  “Dios de Jacob,” y hablaremos de eso conforme vayamos avanzando. Vemos estos nombres y nos recuerdan, como lo dice ese maravilloso verso del capítulo 18 de Proverbios, que dice: El nombre del SEÑOR es torre fuerte, a ella corre el justo y está a salvo (v.10). Nuestra seguridad en tiempos de agitación  encontrada solamente en Dios, y solo en Dios.

Solo Él nos puede dar estabilidad, consuelo y paz en medio de la crisis. Isaías lo dice así: “Al de firme propósito guardarás en perfecta paz, porque en ti confía”. (26:3) La vida segura no es la que no tiene problemas. La vida segura es la que está fundada en Dios, atada a Dios.

La centralidad de Dios en medio de nuestro mundo, loco y desordenado, tal y como lo hemos venido viendo en los últimos tiempos, es lo que nos mantiene cuerdas. Es lo que nos da la fortaleza y nos ayuda a no tocar fondo, como muchos hoy, porque sus vidas no están atadas a Dios; sus vidas tienen como fundamento arena movediza, las circunstancias de la vida. Así que vemos la centralidad de Dios; es todo acerca de Él. Este salmo nos lleva una y otra vez a este grande y trascendente y, poderoso, Dios de Pactos.

Quiero que se den cuenta de una cosa en una descripción del salmo, y es, que es una canción. Miren lo que dice una vez más al principio, dice, “Para el director del coro” este salmo debe ser cantado; el coro debía cantarlo. Es un salmo de los hijos de Coré. Recuerdan que los hijos de Coré eran un grupo de cantantes levitas en Israel.

Después tiene esta frase: “compuesto para Alamot”. Leo muchos comentarios acerca de esto, y realmente nadie está seguro exactamente qué significa, pero creen que posiblemente hace referencia a  una dirección musical. La palabra en Hebreo significa “mujeres jóvenes” o “vírgenes”. Algunos comentaristas piensan que probablemente signifique que esta canción debía ser cantada por voces soprano o con instrumentos muy agudos.

Era una canción que debía ser cantada, aún cuando los que la estuvieran cantando estuvieran en medio de mucha agitación y de graves problemas. El punto es, cuando estés en problemas, ¡canta! ¡Canta! Me encanta lo que dice Oswald Sanders acerca de eso. Él dice: “La fe puede cantar su canción en la hora más oscura y de sufrimiento; el dolor y el canto no son incompatibles.”1 Otro escritor dice, “cantemos aún cuando no sintamos el hacerlo, porque de esa forma le damos alas a los pies pesados y cambiamos debilidad en fortaleza.” 2

Así que mientras aprendemos de este salmo y dejamos que el salmo se  internalice en nosotras en los días por venir, déjame animarte a que cantes cuando estés en la tormenta. Incluso antes de experimentar Su liberación, o de imaginar cuándo ocurrirá esa liberación, el cantar expresa tu fe… fe en que las promesas de Dios en este texto son verdaderas.

Dios es el que dice: “Seré exaltado” cuando tu cantas, estás diciendo, “¡Amén! creo que eso es verdad, que Dios será exaltado en medio de mi circunstancia”. Y luego, no cantes solo cuando estés en la tormenta sino canta después que Él te haya rescatado, después que Él haya calmado las olas y la tormenta. Alábalo por Su liberación y por Su ayuda. Deja que tus problemas sean una oportunidad para componer una nueva canción—una canción de tu vida que ministre gracia a otros mientras  diriges a otros  también a cantar.

Dios ha usado este salmo para hacer que mi corazón cante durante estas últimas semanas. Todavía no puedo ver el resultado, es muy probable que lo vea cuando esta serie salga al aire, pero en este preciso momento todavía no veo la liberación. Pero sé que vendrá, y estoy orando para que  la canción que Dios ha querido que cante con la ayuda de este pasaje, se convierta en la canción de tu corazón también, que desde ese lugar en el que estás puedas cantar a otros que están en problemas… La canción de redención y de gloria y exaltación de Dios.

El Salmo 46 ha sido llamado, “el salmo de Martín Lutero”, era uno de sus favoritos. Se ha dicho que en los períodos más difíciles de la reforma, a Lutero en ocasiones le daba temor o ansiedad toda la oposición que enfrentaba. Durante esos momentos iba con su amigo y compañero de trabajo Philipp Melanchthon, y le decía. “Ven Philipp, cantemos el salmo 46.” Y ellos lo cantaban en la versión  de Lutero.

Castillo fuerte es nuestro Dios,

 defensa y buen escudo.

Con su poder nos librará

en todo trance agudo.

Hoy en día conocemos ese himno, está inspirado por el Salmo 46, “Castillo fuerte es nuestro Dios, defensa y buen escudo…” Lutero dijo lo siguiente acerca de este salmo:

“Cantamos este salmo para alabanza de Dios, porque Dios está con nosotros y poderosamente y milagrosamente preserva y defiende Su iglesia y Su Palabra en contra de todas las potestades espirituales fanáticas, contra las puertas del infierno, contra el odio implacable del diablo, y contra todos los asaltos del mundo, de la carne y del pecado.”

Esta canción tiene un coro, tiene un estribillo. Que se repite en los versos 7 y 11; y ¿cuál es esa repetición? El SEÑOR de los ejércitos está con nosotros, nuestro baluarte es el Dios de Jacob.” Repítelo conmigo por favor. (Decirlo en coro)

Jim Warren es un gran amigo de muchos años, él sirvió muchos años en  Radio Moody y se fue con el Señor hace un tiempo. Semanas antes de él partir había hablado con Jim and Jean, cuando estaba en la unidad de cuidados intensivos, con fallo renal y diálisis, fallo cardíaco, y los doctores recién le habían dicho que ya no había mucho más que se pudiera hacer por él.

En esa llamada, recuerdo que Jim me dijo, “Estoy alabando a Dios” Compartimos, oramos. Yo estaba ‘viviendo’ en el Salmo 46 en ese momento, y le dije: Jim ¿te puedo leer un pasaje? Se lo leí a Jim y a Jean por teléfono, le leí el Salmo 46. Lo discutimos, y después Jim me dijo, ¿Te puedo cantar? Y empezó a cantar un viejo corito. No lo conocía, pero reconocí la primera línea, “El Señor está conmigo todo el tiempo”.

El Señor de los ejércitos está con nosotros, el Dios de Jacob es nuestra fortaleza. La canción más grandiosa, más poderosa, puede surgir de los tiempos y de las circunstancias más difíciles de nuestras vidas. Déjame recordarte que cuando estés en medio de una tormenta que te lleve de aquí para allá y que amenaza con abrumarte,  si has encontrado que Él es todo lo que necesitas en medio de la tormenta, podrás cantar aún con más convicción. “Dios es nuestro refugio y nuestra fuerza, una ayuda oportuna en tiempo de necesidad”. ¿Amén? ¡Amén!

Leslie: Nancy Leigh DeMoss nos ha estado enseñando cómo Dios estabiliza nuestro corazón cuando está en un torbellino de emociones. Este mensaje es el primero de la serie titulada, Castillo fuerte es nuestro Dios, basada en el Salmo 46. Este tipo de enseñanza profunda de Nancy usualmente genera algunas conversaciones.

Una mujer nos mandó un correo diciendo:

Mi esposo y yo disfrutamos mucho el escuchar los programas y luego discutirlos en la hora del almuerzo. Hoy decidí visitar su página de AvivaNuestrosCorazones.com. ¡Wow! Quedé impactada al ver la cantidad de recursos que puedo obtener gratis allí y que puedo descargar e imprimir. ¡Gracias!

Te invitamos a entrar a nuestra página por ti misma y ver algunas cosas que te ayudarán a discipular a otras y en tu propio caminar espiritual. Y mientras estás allí, si Dios te mueve a dejar una ofrenda, también puedes hacerlo. Visitado AvivaNuestrosCorazones.com.

También puedes suscribirte para que te llegue a tu correo personal un correo electrónico que contiene el enlace del programa del día. Este correo contiene el título de la serie, del programa, y algunos puntos importantes que Nancy trata en el programa. También contiene un enlace con el título del artículo del blog.

Es muy fácil suscribirse; solo entra a AvivaNuestrosCorazones.com y sigue las instrucciones que encontrarás allí.

Siempre tendremos problemas en nuestras vidas. Nunca podrás escapar de ellos en un mundo caído, pero hay un refugio al que podemos correr en tiempos de necesidad. Aprende cómo responder a los problemas que te amenazan, el lunes, en Aviva Nuestros Corazones.

 

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

1 Oswald Sanders, The Incomparable Christ, (Chicago: Moody) (in re ).

2 J. H. Jowett.

Castillo Fuerte, Studio Musicians, 25 Favoritos Himnos Internacionales ℗ 1994.

Usado con permiso del Ministerio Aviva Nuestros Corazones 

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

27/27 – La segunda venida de Cristo

Aviva Nuestros Corazones

Serie: El Cristo incomparable

27/27 – La segunda venida de Cristo

Nancy Leigh DeMoss

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/reflexionando-sobre-la-cruz/

Leslie Basham: Nancy Leigh DeMoss te recuerda que por siglos  la esperanza  del regreso de Cristo ha animado a los creyentes, esto debe alentarte.

Nancy Leigh DeMoss: Es esta  esperanza la que los ha animado en tiempos oscuros.  La que los ha sostenido en temporadas de sufrimiento y opresión.

Leslie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Nancy: Pues bien, hoy llegamos al cierre de nuestra serie El Cristo incomparable, y qué travesía ha sido esta serie para muchas de nosotras. Sé que durante los seis meses que nos ha tomado grabar la serie—incluyendo las horas y semanas de estudio y preparación para mí—han sido de tanto gozo, aliento y  estímulo. Me he sentido emocionada por  el impacto que la serie ha tenido en la vida de las personas, así como, la respuesta que hemos recibido de parte de nuestras oyentes.

Permíteme compartir algunos de los comentarios que hemos recibido recientemente.  Estoy segura  que te animaran. Recibí un correo electrónico de una joven de nuestro equipo de trabajo en Aviva Nuestros Corazones que me dijo:

«La serie El Cristo incomparable ha sido tan enriquecedora y convincente; me ha ministrado de tal manera que me he enamorado de Cristo al aprender cosas sobre las cuales honestamente ni siquiera había pensado. Me asombro continuamente de que Él en Su grandeza y perfección me permite ser llamada Su hija. Asombroso este amor, ¿cómo puede ser?”

Otra señora que nos escribió recientemente dijo: «Escuchaba a Nancy en la noche oré y acepté a Cristo en mi corazón».  A lo largo de esta serie estuvimos orando para  que aquellas que no tenían una relación personal con Cristo llegaran a tener fe  y arrepentimiento genuino. Creo que hay más personas, a las que incluso hoy o tal vez esta semana Dios quiera salvar a través de este libro, “El Cristo incomparable”.

Otra mujer comentó: «Ahora más que nunca mi corazón clama ‘Creo en ti Jesús'». Me encantó esto, y espero que tu corazón esté gritando de igual manera. Ayer recibí otra nota —y no la leí hasta tarde en la anoche —de una persona de otro estado que decía:

«¡Este enfoque en Cristo ha sido como beber agua pura y limpia del manantial —ha refrescado completamente toda la existencia de esta mujer! ¡Cuarenta días de enseñanzas sobre Jesús no son suficientes! ¡Necesitamos cuarenta semanas! ¡Y luego más!”

Deseo animarte a que nos escribas y nos cuentes lo que esta serie ha significado para ti. Puedes dirigirte a5 Comentarios y subir tu comentario al blog que se encuentra allí. Puedes enviarnos un correo electrónico a través de nuestra página. Puedes publicarlo en nuestra página de Facebook. Tan solo déjanos saber cómo te ha ministrado, pues sé que esto a su vez ministrará a nuestro equipo.

Si te perdiste  algunas de las sesiones o deseas compartir esta serie completa de fundamento doctrinal sobre ¿quién es Jesús? y ¿por qué vino? Está disponible en nuestra página de internet www.AvivaNuestrosCorazones.com. Si no pudiste escucharla completamente, quizás desees guardarla para la próxima temporada de Cuaresma.   O usarla como una ruta que te guiará  a través de la vida de Cristo.

Así que hemos visto el transcurso de la vida de Cristo y Su ministerio.

  • Comenzamos con su preexistencia eterna —lo que hacía antes de venir al mundo como hombre.
  • Vimos Su encarnación —como Se humilló a Si mismo y tomó forma de hombre.
  • Vimos Su niñez, Su juventud y adultez temprana.
  • Pasamos con Él por el bautismo y por la tentación en el desierto.
  • Consideramos Su deidad y Su humanidad, Su ministerio de enseñanza y Su transfiguración.
  • Vimos Su humildad y Su serenidad —que por cierto fue una de las cosas que más me impresionó. La serenidad de Cristo —esta es una palabra que casi no conozco. Quiero saber más acerca de ella y la veo en Cristo.
  • Vimos Su vida de oración.  Le vimos clamar al Padre en Getsemaní.
  • Pasamos varios días hablando acerca de Su juicio, Su obra expiatoria en la cruz, las siete palabras de Cristo en la cruz, y todo lo que nos dicen sobre el ministerio de redención.
  • Esta semana hemos estado viendo Su resurrección, los 40 días de ministerio después de Su resurrección, Su ascensión, y Su ministerio sacerdotal en los cielos a nuestro favor.

Así que nuestro retrato del Cristo incomparable está casi completo.  Pero no del todo.

Existe un aspecto importante de este Salvador incomparable que todavía no hemos tocado. Es la piedra angular, el punto culminante de la vida y el ministerio de Jesús. Al hablar de Cristo, celebramos no tan solo Su vida pasada, sus sufrimientos y triunfos, no tan solo su ministerio presente —aun con lo maravilloso que es —sino que por fe, anticipamos con ansias y celebramos el punto hacia el cual avanza toda la historia. Se nos informa que debemos anticipar y esperar la promesa hecha por los ángeles a los discípulos de Jesús que acababan de verle ascender al Padre en una nube.  ¿Recuerdan cuál fue esa promesa?

En Hechos  capítulo 1 leemos:  

Y estando mirando fijamente al cielo mientras Él ascendía, aconteció que se presentaron junto a ellos dos varones en vestiduras blancas, que les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Aquí está la promesa: Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, vendrá de la misma manera, tal como le habéis visto ir al cielo (Hechos 1:10-11).

El regreso de Cristo.  Él se fue y ascendió a los cielos, pero regresará.  Esta venida de Cristo es el clímax y la consumación de los tiempos.  Es un evento que se menciona más de 300 veces en 210 capítulos del Nuevo Testamento. El retorno de Cristo siempre ha sido la gran esperanza y la gran añoranza de Sus seguidores. Es esta esperanza la que los ha animado en los tiempos difíciles.  La que los ha sostenido en temporadas de sufrimiento y opresión.

Ahora bien, hay muchas cosas que las Escrituras no nos dicen acerca  de la segunda venida; no nos suministra muchos detalles. De manera que esto ha dado pie a muchas especulaciones y debates —quizás gran parte de ellas innecesarias. Pero sabemos lo suficiente por la Palabra de Dios  para que nuestros corazones se sientan seguros y que nos motivemos a estar preparadas para Su regreso.

Ante todo sabemos que Él regresará.  No hay incertidumbre acerca de eso. Sabemos que así como Su partida fue literal, visible y física, de igual manera será su regreso desde el cielo a la tierra; también será literal, visible y corporal. ¿No fue esto lo que dijo el ángel? «Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, vendrá de la misma manera, tal como le habéis visto ir al cielo».   Apocalipsis  capítulo 1 versículo 7 dice  «todo ojo le verá, aun los que le traspasaron»   El regreso de Cristo a esta tierra será físico, literal y corporal.

Por las Escrituras conocemos que Su venida será repentina —como un relámpago, dijo Jesús en Mateo capítulo 24 versículo 27. Sabemos que será inesperada.  Lo leemos en 2 Pedro 3:4 y Mateo 24:44. Sabemos que cuando Él regrese será en gloria y poder. En múltiples versículos de las Escrituras se habla de ello. Vamos a echarle un vistazo a eso en un segundo.

Les invito a buscar en sus Biblias un pasaje maravilloso  sobre la segunda venida de Cristo que es clave, es 2da a los Tesalonicenses capítulo 1. Pudiéramos ir a muchos lugares, pero este era el pasaje que estaba en mi corazón mientras consideraba como compartir esta sesión sobre la segunda venida de Cristo. En realidad voy a leer el capítulo completo  —no es un capítulo largo —y haré algunas observaciones. Por supuesto Pablo le está escribiendo a la iglesia en Tesalónica poco tiempo después de que Jesús ascendió  al cielo.

Él dice, comenzando en el versículo 3,

Siempre tenemos que dar gracias a Dios por vosotros, hermanos, como es justo, porque vuestra fe aumenta grandemente, y el amor de cada uno de vosotros hacia los demás abunda más y más; de manera que nosotros mismos hablamos con orgullo de vosotros entre las iglesias de Dios, por vuestra perseverancia y fe en medio de todas las persecuciones y aflicciones que soportáis.

Pudiéramos hacer una sesión completa acerca de este párrafo. Encontramos características increíbles y evidencias de que este pueblo verdaderamente era el cuerpo de Cristo, de que ellos pertenecían a Cristo.  Tenían una fe que estaba creciendo abundantemente. Tenían un amor creciente el uno por el otro. No permanecían estáticos en su fe. Estaban creciendo espiritualmente, estaban madurando espiritualmente. Y Pablo dijo que tenían una fe firme en medio de sus persecuciones y aflicciones. Ellos estaban sufriendo por su fe, pero estaban perseverando.  Estas eran las evidencias de que pertenecían a Cristo.

Ahora, a ese grupo de creyentes, a esa iglesia, y a todas iglesias verdaderas de Cristo, a todos aquellos verdaderos creyentes, en el próximo párrafo Pablo les introduce el concepto de la segunda venida de Cristo. Estás aquí.  Estás creciendo en gracia y amor.  Estás perseverando.  Estás pasando por aflicción.  Pero ¿qué te puede mantener fiel cuando las cosas se ponen difíciles? ¿Qué te puede hacer madurar cuando solo deseas tomarlo a la ligera y sin esfuerzo en el avance espiritual?

¿Soy yo la única en este lugar que tiene este sentimiento? Como de: «Oh estoy cansada de la santificación.  ¡Es muy difícil!»  No recomiendo esta actitud. Pero ¿Qué es lo que nos ayuda a seguir adelante en Cristo, creciendo y perseverando en los tiempos difíciles? Es la promesa de la segunda venida de Cristo.

Esto es lo que dice Pablo al principio del versículo 5 de 2da a  Tesalonicenses  capítulo1.

Esta es una señal evidente del justo juicio de Dios, para que seáis considerados dignos del reino de Dios, por el cual en verdad estáis sufriendo. Porque después de todo, es justo delante de Dios retribuir con aflicción a los que os afligen,  y daros alivio a vosotros que sois afligidos, y también a nosotros, cuando el Señor Jesús sea revelado desde el cielo con sus poderosos ángeles en llama de fuego, dando retribución a los que no conocen a Dios, y a los que no obedecen al Evangelio de nuestro Señor Jesús.  

Estos sufrirán el castigo de eterna destrucción, excluidos de la presencia del Señor y de la gloria de su poder,  cuando Él venga para ser glorificado en sus santos en aquel día  y para ser admirado entre todos los que han creído; porque nuestro testimonio ha sido creído por vosotros.

Permíteme desglosar esto de una manera más simple. En el pasaje que acabo de leer, los versículos del 5-10, ¿pueden ver dos categorías de personas? ¿No es así? Primero están aquellos que no obedecen el Evangelio de nuestro Señor Jesús. Esa es una categoría. Aquellos que no se han arrepentido de sus pecados. Esa es una categoría.  La otra categoría es aquella a la que Pablo se refiere como Sus santos, aquellos que han sido santificados por Cristo, aquellos que han creído en Cristo. Aquellos que no obedecen el Evangelio y aquellos que son santos porque han creído.  Estas son las dos categorías de personas.

Vemos que hay dos resultados muy diferentes en cuanto a la venida de Cristo, dependiendo de a qué grupo perteneces. Déjame decirte que formas parte de uno de estos dos grupos.  Estás en uno o en el otro. El hecho de que seas un miembro de la iglesia no significa que pertenezcas al grupo de los santos que han creído en Cristo. Solo aquellos que han creído en Cristo son santos, esos que se han arrepentido de sus pecados y han puesto su fe en Cristo.  Si no has creído, entonces estás en la categoría de esos que han rechazado obedecer el Evangelio de Dios.

¿Cuáles son los dos  resultados diferentes? Para aquellos que están en la primera categoría que son no creyentes —aquellos que no han obedecido el Evangelio de nuestro Señor Jesús —este pasaje dice que ellos experimentarán la venganza  terrible, y la espantosa ira de Dios. Sufrirán el «castigo de la destrucción eterna, separados de la presencia del Señor y de la Gloria de Su poder.»

Hoy en día algunos círculos evangélicos cuestionarían esto diciendo que la destrucción y el castigo no  son eternos.  Este es uno de los pasajes que lo afirman más claramente, si el castigo es eterno, no termina nunca, un castigo y una destrucción interminable, lejos de la presencia del Señor y de la Gloria de Su poder. Aquellos que se encuentran en esa categoría, dice Pablo, que serán condenados con aflicción debido a la manera en que han afligido al pueblo de Dios.  Así que este es uno de los resultados de la segunda venida de Cristo.

Pensamos en la segunda venida de Cristo como algo glorioso y maravilloso. Y lo es, pero solo para los creyentes, solo para Sus santos.  Para aquellos que no han creído en el Evangelio de Dios, la segunda venida es algo a lo que se le debe tener pavor, algo a lo que se le debe de temer.   Pienso en ese antiguo himno: ¿En ese día, hacia donde huirás pecador? No habrá lugar donde esconderse, no habrá lugar donde correr. Solo condenación, maldición eterna y destrucción.

Pero qué diferente es el resultado para los que pertenecen a la segunda categoría, para aquellos  que son Sus santos que han creído en Cristo.  Dice que cuando Cristo regrese, Él será glorificado en Sus santos.  Él será admirado por  ellos. A esos santos se les concederá alivio por todas la aflicciones que han sufrido.

Existen aquellos que ahora afligen a los demás. Su pago llegará algún día.  Existen aquellos que ahora están afligidos. Su alivio llegará algún día. Puedes obtener tu alivio ahora o más tarde.  Para aquellos que ahora sufren por su fe en Cristo, Pablo dice que cuando Jesús  regrese, les concederá  alivio a aquellos que están sufriendo.

De manera que el cierra este capítulo diciendo:

Con este fin (a la luz de lo que hemos dicho) también nosotros oramos siempre por vosotros, para que nuestro Dios os considere dignos de vuestro llamamiento y cumpla todo deseo de bondad y la obra de fe, con poder, a fin de que (este es el fin último) el nombre de nuestro Señor Jesús sea glorificado en vosotros, y vosotros en Él, conforme a la gracia de nuestro Dios y del Señor Jesucristo.

Uno de los pasajes bíblicos más claros respecto a que la venida de Cristo trae tanto juicio como salvación, ira y rescate de la ira, ira para aquellos que no han obedecido el Evangelio.  Si me estás escuchando hoy y nunca has obedecido el Evangelio, arrepiéntete.  Las Escrituras nos ordenan arrepentirnos y creer en el Evangelio, en que Cristo murió por ti y resucitó para que fueras justificada, para que cuando regrese, puedas experimentar alivio, gozo, la plenitud de la vida eternal y la bendición eterna en Su presencia.

Así que la segunda venida de Cristo será en muchos aspectos muy diferente a Su primera venida.  Mientras meditaba en ello el otro día, hice una lista de algunas de las comparaciones y diferencias entre la primera venida de Cristo, Su primera venida —la cual vimos en sesiones anteriores —y Su segunda venida.

  • La primera vez que Él vino, vino como un niño, que nació en un espacio y tiempo determinado, pequeño y débil.
  • Pero Él regresará como El Rey eterno, grande en fuerza y gloria.   
  • Cuando vino la primera vez, Su gloria fue cubierta y oculta de los ojos humanos.
  • Cuando Él venga la segunda vez, Su gloria brillará intensamente.
  • Su primera venida fue oscura. Fueron testigos de ella solo unos pocos pastores.  Pocos reconocieron quién era Él.
  • En Su segunda venida, todo ojo le verá a Él, todos conocerán quién es Él.
  • Vino primero como el Cordero de Dios.
  • Cuando Él vuelva lo hará como el León de la tribu de Judá.
  • En Su primera venida Él fue juzgado y condenado a morir por hombres pecadores.
  • Pero regresará como el Juez, para impartir justicia y juicio sobre todos aquellos que han rechazado arrepentirse de sus pecados.
  • La primera vez Él vino a esta tierra como Varón de Dolores.
  • Cuando Él regrese lo hará como el Dios Todopoderoso.
  • En Su primer adviento Él cabalgó hacia Jerusalén en un pollino de asno.
  • Cuando Él regrese cabalgará en un caballo blanco.
  • Cuando Él vino la primera vez, solo algunos se postraron ante Él para rendirle homenaje.
  • Cuando Él regrese toda rodilla se doblará y toda lengua confesará que Jesucristo es el Señor.
  • La primera vez Él vino a la tierra a morir.
  • La segunda vez Él viene a la tierra a reinar.
  • La primera vez Él vino como un humilde siervo.
  • La segunda vez Él vendrá como el comandante en jefe de los ejércitos celestiales.
  • La primera vez Él lavó los pies de Sus discípulos.
  • Cuando Él regrese todos Sus enemigos serán estrado de Sus pies.
  • La primera vez que vino Él  usó una corona de espinas.
  • Cuando Él regrese será coronado con muchas coronas, el Rey se sentará en Su trono.
  • Él vino la primera vez a establecer la paz entre Dios y el hombre.
  • Cuando el vuelva será para hacerle la guerra a aquellos que se han rebelado contra Él.
  • La primera vez vino como nuestro Salvador sufriente.
  • Él regresará  a reinar como nuestro Señor soberano.

Así que a la luz  de la promesa de Su segunda venida, las Escrituras nos dicen varias cosas. Nos dicen que debemos «amar Su venida» y añorarla (2 Timoteo 4:8). Esto significa que no debemos echar raíces profundas aquí en la tierra. Debemos mantener nuestros corazones desligados de este mundo y apegados al cielo.

Nos dice que debemos estar alertas, vigilantes y esperando Su retorno, dándonos cuenta que puede ser en cualquier momento (ver 2 Pedro 3:12-13). Debemos vivir vidas santas a la luz de la promesa de Su regreso (ver 1 Juan 3:3). Y además debemos servir y proclamar a Cristo  de manera celosa y fielproclamarlo  a los demás hasta que Él regrese, hasta que Él vuelva. (Ver Lucas 12:43).

Este no es solo un tiempo de espera.  No es un tiempo en suspenso.  Las Escrituras dicen que es un tiempo de anticipar con ansias, con prisa y anhelando, el día de Su venida —preparándonos a nosotros mismos y a los demás para ese gran día.

Cuando el general Douglas MacArthur fue obligado a dejar las Filipinas al inicio de la 2da Guerra Mundial para escapar de la ofensiva japonesa, el dio un corto discurso que terminó con la frase por la cual se hizo famoso: «Regresaré».

Más de dos años después, el 20 de octubre de 1944, el general MacArthur cumplió su promesa. Regreso victorioso a las Filipinas. Momentos después de desembarcar en Playa Roja, le habló con gran emoción al pueblo Filipino.

General Douglas MacArthur: Pueblo Filipino, he regresado.  Por la gracia del Dios todopoderoso nuestras fuerzas están de nuevo en pie en tierra filipina —una tierra consagrada con la sangre de nuestros dos pueblos.  Hemos vuelto, con dedicación, compromiso y con la tarea de destruir cualquier vestigio del control enemigo sobre su  pueblo… La hora de su redención ha llegado.

Nancy: Pues, hace 2000 años, el Señor Jesucristo, el gran general de nuestra fe, dejó este mundo en medio de una muy reñida batalla.  Cuando se fue Él hizo una promesa: «Regresaré».  Año tras año, generación tras generación de sus seguidores, se han aferrado a esa promesa, aun cuando parecía que el enemigo estaba ganando terreno.

Pero un día el cumplirá Su promesa,  Así como dice la Escritura: «cobren ánimo y levanten la cabeza, porque se acerca su redención. (Lucas 21:28 NVI) Y ese día, la trompeta de Dios sonará, el hombre del caballo blanco aparecerá desde los cielos.  Y una vez más sus pies  se posaran sobre esta tierra. Destruirá de una vez y para siempre todo vestigio del control del enemigo sobre Su pueblo.  Y reinará por siempre y para siempre. Amén.

Leslie: Jesús regresará a esta tierra de nuevo.  Este es un mensaje de la serie, El Cristo incomparable.  Ha sido un estudio profundo y lleno de significado, que nos muestra quién es Jesús y lo que ha hecho por nosotras.

Hemos podido realizar este profundo estudio de Jesús gracias a las generosas ofrendas de nuestras oyentes.  Si aprecias la enseñanza que escuchas en Aviva Nuestros Corazones, ¿ofrendarías hoy para  apoyar el ministerio?

El número es 1-800-569-5959, o haz tu donativo en línea en AvivaNuestrosCorazones.com.

Una relación de intimidad. ¿Describe esto tu relación con Dios? Cada día nos acercamos más a Dios o nos alejamos más de Él.  Nancy te ayudará a perseguir la cercanía en la relación más importante de tu vida, el próximo lunes en Aviva Nuestros Corazones. Ahora Nancy regresa con nosotras para orar.

Nancy: Señor,  te damos gracias y te adoramos.  Tú eres el Cristo incomparable.  No hay nadie como Tú.  Gracias por estas semanas  en que hemos meditado en Ti; hemos reflexionado en Ti; hemos explorado los misterios inescrutables de quien Tú eres, de Tu grandeza, de Tu obra de redención a nuestro favor. Oh Señor, tan solo hemos tocado la superficie.  No hemos podido hacer justicia en cuanto a Tu grandeza.

Te agradecemos por haber tocado nuestros corazones y por haberte manifestado a nosotras. Nos has dejado con la esperanza y la gran promesa de Tu regreso. Haz que podamos seguir conociéndote y permite que otros Te conozcan a través de nosotros; que el mundo pueda ver, conocer,  adorar  y creer que verdaderamente Tú eres el Cristo incomparable.  Oramos en Tu santo Nombre. Amén.

 

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

Cristo Viene, Nimsy López, ¡A Propósito! ℗ 2012 Nimsy López.

Usado con permiso del Ministerio Aviva Nuestros Corazones 

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

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