J17 – Cualificación

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Sirve como el Salvador

J17 – Cualificación

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Carmen Espaillat: En una carta el apóstol Santiago se refirió a sí mismo como un siervo. Nancy Leigh DeMoss dice “esto es una increíble manera de seleccionar las palabras”.

Nancy Leigh DeMoss: ¿No crees que si fueras a enviar una carta a alguien y quisieras que supieran quién eres, pusieras lo que es verdaderamente importante en tu introducción? Algo que dijera, “¿Sabes quién soy yo? Crecimos juntos, Jesús y yo”.

Pero él no dijo eso. Su mayor logro a la fama, lo que más quería que la gente reconociera de él era que él era un siervo, un esclavo de Jesucristo.

Carmen: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con la autora y conferencista Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

“El joven actor transpira confianza en sí mismo, dando pasos largos entrando a la habitación. . . “

Abre cualquier periódico y verás que el éxito se define de una manera determinada.

“En el basquetbol, la posición base del equipo no tiene miedo de jactarse de sus hazañas en la cancha. . . “

Parece que todo el mundo está tratando de crear una biografía impresionante. Pero hay un concepto importante que se olvida con demasiada frecuencia cuando se habla de credenciales —el concepto de servicio. Aquí está Nancy para explicar.

Nancy: ¿Cuántas de ustedes han tenido que llenar un currículum, o han ido a una entrevista de trabajo? Bueno, la mayoría de nosotras seguramente. Si tuvieras que llenar esa solicitud o el currículum, probablemente querrían saber tus cualificaciones para ese trabajo. ¿Qué has hecho? ¿Qué sabes hacer? ¿Qué te hace pensar que puedes hacer este trabajo?

Tal vez has estado en una posición, como yo, de contratar a alguien para trabajar en tu compañía o en tu empresa o en la organización donde trabajas y quieres saber de ese solicitante, ¿qué cualificaciones tiene? ¿Puede hacer este trabajo? Existen ciertos requisitos que debes buscar cuando vas a contratar alguien.

Si has elegido un esposo, aquellas de ustedes que están casadas, hubo ciertos requisitos que estabas buscando. Sé que tenemos algunas jóvenes que nos escuchan que están todavía en la secundaria y no han elegido un esposo todavía, pero es probable que desde el momento que tenían como cuatro años de edad tenían ya una idea: “Así es como quiero que sea el hombre con quien me case. Estos son los requisitos”. Se buscan ciertas cualidades.

Se buscan ciertas cualidades en un líder. Cuando elegimos el presidente de nuestro país por ejemplo quisiéremos que tenga ciertas cualidades.

Cuando eliges un pastor para tu iglesia, quieres que él tenga ciertas cualidades. Si vas a tener un matrimonio exitoso, en la preparación para el matrimonio, hay ciertas cualidades que debes exhibir en ese matrimonio. Hay ciertas cualidades que necesitan en una iglesia y en las personas en una iglesia si van a tener una iglesia saludable y funcional.

Pero hoy quiero hablar, ya sea en el trabajo o en la casa o en la iglesia, sobre una cualidad que determina si alguien va a ser realmente grande. De hecho, creo que ésta es la mayor cualidad para poner a alguien en el camino hacia la verdadera grandeza. Es una cualidad que, probablemente, no aparece en la mayoría de las solicitudes o en la mayoría de los currículos. De hecho, creo que es una de las más ignoradas y de las menos comunes y una de las cualidades menos valoradas en nuestra cultura.

Es una cualidad que no se encuentra muy a menudo en las personas en el lugar de trabajo, en los hogares, o en las iglesias. De hecho, para muchas personas en nuestra cultura, esta cualidad es algo que se desprecia. Es algo que en realidad no se respeta. Es algo que algunas personas encuentran hasta repulsivo. Es una cualidad que a veces queremos que los demás tengan, pero no estamos tan ansiosas de tenerla nosotras mismas.

Y por supuesto, estoy hablando de la cualidad de un corazón de sierva. El servicio es algo que no oímos mucho hoy en día. No es necesariamente algo que se considera impresionante. Si solicitas un trabajo en un restaurant de comida rápida o alguna empresa local, no es algo que piensas poner en la parte superior de tu currículum: “Yo soy una sierva. Yo soy una buena servidora. He desarrollado la cualidad de servicio”.

No es algo que se considera impresionante. La gente quiere saber: si eres un líder, o si tienes logros, pero creo que el servicio, el tener un corazón de sierva, es imprescindible para tener un buen desempeño en cualquier rol que tengas en la vida.

En nuestra cultura estamos mucho más enfocados en el éxito que en servir. Estamos más enfocados en celebridades que en siervos. Observa a las personas que están en las noticias, la gente que está en las revistas, esas son las celebridades, las estrellas, las personas que tienen todo tipo de logros.

No solemos sacar a la luz a alguien porque es un gran servidor. A menudo, los servidores son las personas que están detrás de la escena. No están en la mira. Nadie los toma en cuenta. Son personas que no se dan a conocer.

¿Quién quiere ser una sierva? Queremos estar en la cima. Queremos ser artistas. Queremos ser famosas.

Pero la Escritura tiene una perspectiva de servicio, de ser un siervo, que es exactamente lo contrario a la perspectiva del mundo. Esto se debe a que la perspectiva de Dios sobre la grandeza es exactamente lo contrario de la perspectiva del mundo sobre la grandeza.

Ahora, vamos a dar una pequeña lección de griego, muy simple, porque yo no sé mucho griego. (En realidad, mis antepasados fueron griegos, pero yo no hablo griego.) Pero vamos a dar una pequeña y sencilla lección de griego, en esta serie. Vamos a hablar de dos palabras diferentes en el Nuevo Testamento en el griego que al abrir tu Biblia en español las encontrarás traducidas como siervo o servir.

Hay dos grupos de palabras importantes en el Nuevo Testamento en griego que se han traducido como siervo. Queremos ver a la primera de estas dos palabras en el día de hoy y es la palabra doulos (d-o-u-l-o-s). La palabra se traduce a menudo esclavo o siervo.

A veces, en sus Biblias, según la traducción, será traducido siervo. ¿Has visto esa palabra? ¿Siervo? Es la palabra doulos. Esta es la palabra más común para “siervo” en el Nuevo Testamento, y se refiere a alguien que está en una relación permanente de servidumbre con su amo. Su voluntad se consume totalmente en la voluntad de su amo. Es una relación permanente, es una relación de servidumbre total.

Ahora bien, el concepto de un doulos o de esclavo o siervo, se encuentra por primera vez en el Antiguo Testamento en el libro del Éxodo. Si tienes tu Biblia, te animo a abrirla en Éxodo capítulo 21. Aquí es donde Dios está dando a los judíos las leyes de cómo deben funcionar como una nación, las leyes civiles, las leyes relacionales, las leyes de empleo, leyes prácticas para trabajar juntos como una nación.

En Éxodo capítulo 21 en el versículo 2 Dios introduce el concepto de lo que en el Nuevo Testamento se llama un doulos, un siervo. Éxodo capítulo 21 versículo 2 dice: “Si compras un siervo hebreo (un esclavo), te servirá seis años, pero al séptimo saldrá libre sin pagar”. En otras palabras, no se puede tener un esclavo, alguien que está sirviendo de forma permanente, no puedes tenerlo como tu esclavo para siempre. Tienes que dejarlo ir en seis años.

A veces las personas eran pobres y se vendían a sí mismas a otra persona para poder tener un trabajo. A veces los esclavos estaban mejor atendidos y sus necesidades eran mejor satisfechas, tenían un ingreso, tenían un lugar para vivir y eran alimentados. Así que para pagar sus deudas o para poder pagar sus cuentas, se convertían en esclavos de alguien.

Pero Dios dijo que en el séptimo año había que dejar a los esclavos ir. No se podían mantenerlos por más tiempo que ese tiempo. Sin embargo, mira el versículo cinco. “Pero si el siervo insiste, diciendo: “Amo a mi señor, a mi mujer y a mis hijos; no saldré libre”, entonces su amo lo traerá a Dios, y lo traerá a la puerta o al quicial. Y su amo le horadará la oreja con una lezna, y él le servirá para siempre”.

Esta es la primera referencia, creo, que se encuentra en las Escrituras de orejas perforadas. ¿Cómo fue que empezó eso? Orejas perforadas, todo eso empezó con el asunto de ser siervos.

Esto es lo que pasó. El esclavo iba ser capaz de irse libre y de irse, pero en este caso, el esclavo dijo, “No, yo estoy bien aquí. Estoy mejor aquí de lo que estaría en cualquier otro lugar. Tengo un trabajo. Tengo un ingreso. Yo no quiero irme”. Así que él iba a su amo, y le decía: “Yo quiero trabajar para usted por el resto de mi vida”.

Ahora, realmente tienes que confiar en alguien para hacer este tipo de compromiso. Piensa en cualquier trabajo que tienes ahora. Es probable que no quieras trabajar allí por el resto de tu vida. Pero este esclavo diría: “Quiero trabajar para este hombre, porque tengo una relación con él. Yo lo amo. Esto no me parece como esclavitud. Él está satisfaciendo mis necesidades. El está proveyendo para mí. Está proveyendo para mi familia, así que quiero hacer un compromiso de por vida para servir a este amo”.

Así como una señal de este pacto, de ésta relación, de esta relación de esclavo, el amo se llevaba a su siervo y tendrían esta ceremonia pública en presencia de Dios, porque Dios sería el testigo de este pacto, y el amo el patrón tomaría una herramienta puntiaguda, una lezna, y haría un agujero en la oreja del siervo.

Ese agujero siempre sería una señal, una imagen permanente, visible a cualquiera que viera aquel siervo de que él pertenecía a su amo. Él era un siervo y este siervo tiene una gran relación con su amo. Él ha elegido servir a este amo por toda su vida, y será su siervo para siempre.

Ahora toma en cuenta que se trataba de una elección voluntaria. No estaba obligado a esto. No es, “tengo que servir a este hombre.” Era yo quiero servir a este hombre. Yo lo amo. Yo quiero ser su esclavo”. Así que él está motivado por el amor a un buen amo.

Pero una vez que tenían esta relación, el siervo, el esclavo, pasaba a ser propiedad de su amo. Ya no te perteneces a ti mismo nunca más. Ahora le perteneces a otra persona. Eso significa que este esclavo ya no era libre de hacer lo que él quisiera hacer. Él no podía decidir cuántas horas trabajar, qué días trabajar o qué puestos de trabajo desempeñaría.

Cualquier cosa que su amo decía, eso era lo que él hacía. Toda su razón de vivir como un esclavo era cumplir los deseos, los anhelos y la dirección de su amo. Es una relación permanente de la que estamos hablando. No se puede entrar en esto y seis meses después decir: “He cambiado de opinión.” Ahora tienes ese agujero en la oreja para recordarte que esto es permanente. Yo pertenezco a este amo. No hay vuelta atrás.

Si piensas en huir del trabajo, si piensas en cambiar de opinión, ya tienes esa marca visible de propiedad en tu oreja para toda tu vida. Todo el mundo puede verla. Tu amo puede verla, tus amigos pueden verla; tu familia puede verla. Todo el mundo sabe ahora que esta persona es un siervo, libremente elegido. Él ama a su amo. Eso probablemente significa que tiene un buen amo.

Lo que quiero decir es esto, no harías esto no te convertirías en un esclavo de alguien que fuera un amo cruel, o alguien que no te alimentara o que no satisficiera tus necesidades o que no te pagara correctamente. Ese agujero en la oreja indicaba no solo quién tú eras, sino que también decía algo acerca de ese amo. Es bueno. Yo lo amo. Es un buen hombre. Por lo que se refleja positivamente en el amo.

Servir como esclavo tiene un énfasis. Esta idea de esclavitud tiene un énfasis de sometimiento, de sujeción y de relación, el sometimiento de mi voluntad a otro. Cuando hablamos de los cristianos siendo doulos, siervos, esclavos, ¿quién es nuestro amo? Nuestro amo es Jesucristo. Esto es una imagen de nuestra relación con Jesús como nuestro Señor.

Así que a través de todo el Nuevo Testamento, encontramos a los siervos de Dios hablando de sí mismos como siervos o esclavos de Jesucristo. Hoy en día nosotras no pensamos en un esclavo o un siervo como una posición exaltada, elevada, o algo que alguien aspiraría a ser. Pero en el Nuevo Testamento, los que servían, los que ministraban para el Señor consideraban que era un privilegio, un llamamiento alto y santo, ser un siervo de Jesucristo.

Así que cuando leas a través de las epístolas del Nuevo Testamento, observa cuántas veces los autores se identifican a sí mismos—dan su biografías. Ahora la mayoría de la gente no pondría en su biografía: “Yo soy un esclavo. Soy un siervo”. ¿Qué es lo grande de eso? Los discípulos pensaban que sí era gran cosa. Eso es todo lo que ellos querían ser, ellos querían ser siervos.

En Romanos capítulo 1 versículo 1, Pablo dice, “Soy un siervo de Cristo Jesús” (parafraseado). Una cosa era ser apóstol, ser llamado, pero él dijo: “Yo soy un siervo de Cristo Jesús.” Al comienzo de estas cartas los escritores se presentan a sí mismos. Esto es quien yo soy. En Filipenses capítulo 1, ¿qué nos dice Pablo? “Esto se está escribiendo a ustedes de Pablo y Timoteo, siervos de Cristo Jesús” (v. 1 parafraseado). Ellos eran Sus siervos.

En Santiago capítulo 1 versículo 1, está presentándose. ¿Quién es el autor? es Santiago. ¿Cuál es su biografía? Él es un siervo de Dios y del Señor Jesucristo. Ahora esto es bastante sorprendente, por cierto, que Santiago dijera eso porque, ¿te acuerdas quién era Santiago? Santiago era el hermano de Jesús.

¿No crees que si fueras a enviar una carta a alguien y quisieras que supieran quién eres, hubieras puesto lo verdaderamente importante en tu introducción? Algo que dijera como, “¿Sabes quién soy? Crecimos juntos, Jesús y yo”. Pero el no dijo eso.

Es como su gran reclamo a la fama, lo que el más quería que la gente reconociera de él era que él era un siervo de Jesucristo. Él dijo: “Esa es mi mayor alegría, ser un esclavo, un siervo de Jesucristo”.

Vemos lo mismo en 2da de Pedro capítulo 1 versículo 1. “Simón Pedro, siervo y apóstol de Jesucristo” (parafraseado). Sí, un apóstol. Había sólo unos pocos de esos y esa era una posición alta, elevada y sublime. Pero, ¿qué fue lo que dijo primero? “Soy un siervo, un doulos, un esclavo. Soy un hombre con un agujero en la oreja. Tengo una marca de propiedad. Yo no pertenezco a mí mismo, yo pertenezco a Jesús”.

Lo mismo se encuentra en Judas versículo 1. Judas también fue uno de los hermanos de Jesús. ¿Y qué dijo? “Soy un siervo de Jesucristo y hermano de Jacobo” (parafraseado). Ni siquiera reclamar su relación con Jesús, porque su humilde corazón decía, “yo no soy digno de ser el hermano de Jesús. Todo lo que quiero ser es Su siervo, Su doulos, Su esclavo”.

Recuerdo haber conocido a un hombre hace varios años llamado Josef Tson. Este hombre es un hombre brillante. Él creció en Rumania, él es rumano. Fue durante muchos años un pastor en Rumania antes de la revolución.

En Rumania comunista él sirvió al Señor y tuvo muchas experiencias difíciles y dolorosas allí. Él fue perseguido por su fe y él fue educado en Oxford. Este hombre es un erudito, muy inteligente, muy elocuente. Es uno de esos hombres que cuando lo escuchas dices: “¡Wao! Este hombre es brillante”.

Él vino a hablar a nuestro personal un día aquí. Él había sido exiliado de Rumania por su fe. Posteriormente ya lo han dejado regresar. Pero en ese momento él estaba viviendo en el exilio en los Estados Unidos y vino a hablar a nuestro ministerio y le preguntamos al principio, “¿Cómo le gustaría ser presentado?”

Por lo general, cuando la gente me hace esa pregunta, les entregamos un resumen biográfico, que dice lo que has hecho, dónde has estado, dónde has hablado, la cantidad de libros que has escrito y cuáles son tus logros. Pero Josef Tson dijo: “Yo solo quiero ser presentado como un esclavo de Jesucristo. Nada más importa. Yo soy su doulos. Yo soy Su siervo”.

Y también conoces la historia de María de Nazaret. Cuando el ángel se acercó a ella como una joven, adolescente, preparándose para casarse, ella estaba esperando tener su boda y tener una familia y ser la esposa de José pero cuando el ángel se acercó a ella y le dijo: “María, tenemos un plan diferente para tu vida en el cielo. Dios tiene un plan para tu vida y este es el plan. Vas a tener un hijo. Él va a ser el Hijo de Dios”.

María tuvo esta increíble conversación con el ángel. Ella le dice: “¿Cómo puede ser esto? Nunca he tenido relaciones íntimas con un hombre. ¿Cómo puedo tener un hijo?” Y el ángel le dijo: “El Espíritu Santo va a hacer esto. Es el poder de Dios que va a hacer que esto sea posible”. Cuando María responde a este reto increíble, este llamado que Dios ha puesto en su vida, esta cosa imposible que Dios le pedía que hiciera, ¿cómo respondió ella?

Puedes leer sobre esto en Lucas capítulo 1 versículo 38. Este es uno de mis versículos de vida. Es el versículo que yo quiero que sea verdad en mis respuestas al Señor. María le dijo al ángel: “He aquí la sierva del Señor.” Esa es la forma femenina de la palabra doulos. Yo soy sierva femenina del Señor. Yo soy una mujer con un agujero en la oreja. Yo soy Su esclava. “Hágase conmigo conforme a tu palabra”.

¿Qué estaba diciendo María? “¿Sabes qué? Mi vida no es mía”. Esta era una joven adolescente. Y a las jóvenes que nos escuchan déjenme decirles: no eres demasiado joven para decirle sí al Señor. Ahora es el momento para decirle “sí” al Señor en tu vida.

María fue bendecida por el resto de su vida, porque como una joven adolescente dijo: “Soy la sierva del Señor. Soy Su doulos. Yo soy Su esclava. Estoy dispuesta a que Dios haga lo que quiera hacer con mi vida. Mi vida no es mía. No es mía para elegir. No son mis planes, son los planes de Dios”.

“Señor, ¿quieres que me case? Me caso. ¿Quieres que sea soltera? Voy a ser soltera. ¿Quieres que vaya a una escuela cristiana? ¿Quieres que sea educada en casa? ¿Quieres que vaya aquí? ¿Quieres que haga esto? ¿Quieres que responda de esta manera? Voy a hacer lo que quieras que haga”. Esa es la relación de un doulos con su amo.

En nuestro ministerio tenemos un lema que tratamos de conservar ante nuestro personal. Es la manera en que tratamos de responder cuando se nos pide cosas. Y no siempre lo decimos, pero lo mantenemos en nuestras mentes. Es algo que se ejecuta a través de nuestro ministerio, y es esta línea: Sirvo a voluntad de mi Señor y Salvador Jesucristo.

Ahora, esa frase, “servir a voluntad”, es una frase que en realidad, si observas en los círculos de negocios o en los círculos políticos y ciertos tipos de corporaciones y empresas, es una frase que vas a ver. Si vas a un sitio web de una universidad y están dando la descripción del trabajo del presidente, va a decir algo como: “El presidente sirve a voluntad de la junta,” la junta de directores de la universidad. O en ciertos negocios dice: “Estas funciones de trabajo están a la voluntad, esta persona sirve a la voluntad de las personas que lo contratan”.

Recuerdo haber leído acerca de Colin Powell en el año 2003, cuando los rumores corrían sobre si iba a continuar sirviendo en la administración Bush. Y su respuesta fue simplemente: “Yo sirvo a voluntad del Presidente”.

¿Qué significa servir a voluntad de alguien? Significa que ellos me nombraron. Que ellos me eligieron. Que ellos pueden contratarme, y que ellos me pueden despedir. Ellos pueden usarme y pueden disponer de mí. Me pueden enviar a donde quieran. No está en mí decir lo que voy a hacer. Sirvo a voluntad de la persona que me eligió. Esa es la actitud del corazón de un doulos. Sirvo a voluntad de mi Señor y Salvador Jesucristo.

¿A voluntad de quién sirves? ¿De ti misma? ¿De tus amigos? ¿Las multitudes? ¿La cultura? ¿A quién obedeces? ¿A quién sigues? ¿A quién buscas agradar?

¿A voluntad de quién sirvo yo? De Aviva Nuestros Corazones, nuestros jefes, nuestros oyentes, personas que leen mis libros ¿Son ellos los que guían mi vida?

Quiero servir a voluntad de mi Señor y Salvador Jesucristo. Lo que Él diga es lo que yo voy a hacer. Él es mi amo. Yo soy Su doulos. He aquí la esclava del Señor. Que sea conmigo como Él ha dicho.

Carmen: ¿Estás lista para asumir el importante título de siervo? Nancy Leigh DeMoss regresará para orar que desarrolles un corazón de sierva.

Sin la gente que sirve fielmente, no habría Aviva Nuestros Corazones. Cada día equipos de personas están traduciendo los programas, editando las transcripciones y grabando los programas. Hay personas que mantienen la página web y hacen las labores importantes o administrativas.

Y otras personas de hecho, los oyentes como tú, sirven orando por este ministerio. Y otros oyentes sirven dando financieramente al ministerio.

Si Dios está usando Aviva Nuestros Corazones en tu vida, ¿considerarías apoyar el ministerio con tu aportación?

El número es 1-800-569-5959, o visita AvivaNuestrosCorazones.com.

Nancy: Gracias, Señor, por ser un amo increíble. Eres un Señor bueno y Te amamos y queremos servirte con todo nuestro corazón y con toda nuestra vida por el resto de nuestra vida, para servir a voluntad de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Es un honor increíble, Señor, ser Tus siervas, ser Tus esclavas, ser doulos del Señor.

Te pido Señor te ruego que vivamos y sirvamos como mujeres con un agujero en nuestras orejas para que todo el mundo sepa que tenemos esta marca de propiedad. No nos pertenecemos a nosotras mismas. No servimos a la voluntad de o a entera disposición de cualquier persona o de cualquier otra cosa que no seas Tú. Que podamos vivir este día como siervas del Señor y tener el gozo y el privilegio toda la vida de servir a voluntad de nuestro Señor y Salvador Jesucristo, en cuyo nombre oramos, Amén.

Carmen : ¿A veces sientes que Dios requiere más de ti que lo que requiere de alguien más? Nancy te dará una perspectiva importante sobre esto mañana. Por favor, regresa a Aviva Nuestros Corazones

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Toda la Escritura es tomada de la Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

Música: Un Siervo Para Tu Gloria (En Vivo), Sovereign Grace Music & La IBI, El Dios Que Adoramos (En Vivo Desde Por Su Causa 2012) ℗ 2013 Sovereign Grace Music

Permisos de publicación autorizados del Ministerio Aviva Nuestros Corazones para Alimentemos El Alma

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

Una adoración en crisis

Iglesia Bautista Internacional

Serie: Sermones

Una adoración en crisis

Miguel Núñez

Miguel Núñez

Es miembro del concilio de Coalición por el Evangelio. Es el pastor de predicación y visión de la Iglesia Bautista Internacional, y presidente de Ministerios Integridad y Sabiduría. El Dr. Núñez y su ministerio es responsable de las conferencias Por Su Causa, que procuran atraer a los latinoamericanos a las verdades del cristianismo histórico. Puede encontrarlo en Twitter.

Una producción de Ministerios Integridad & Sabiduría

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34/41 – Filipenses 34 – Más Que Un Deseo

Sabiduría para el Corazón

Serie: Filipenses

34/41 – Filipenses 34 – Más Que Un Deseo

Stephen Davey

Texto: Filipenses 3:20 – 4:1
Seguramente ha escuchado que si algo es muy bueno para ser verdad, entonces no lo debe ser. En estos versículos estudiaremos algunas verdades que suenan demasiado buenas para ser ciertas, pero que realmente son mas que un lindo deseo… son una realidad para todo creyente en Jesucristo.

Sabiduría para el Corazón es el ministerio internacional de enseñanza bíblica del Pastor Stephen Davey, traducido y adaptado al español por Daniel Kukin.

Sabiduría para el Corazón

8/11 – Tú preparas mesa delante de mí en presencia de mis enemigos

Ministerios Ligonier

El Blog de Ligonier

Serie: El Salmo 23

8/11 – Tú preparas mesa delante de mí en presencia de mis enemigos

Iain Duguid

Nota del editor: Este es el octavo capítulo en la serie «El Salmo 23», publicada por la Tabletalk Magazine. 

Lo mejor en el Salmo 23, como en la vida, está reservado para el final. Aquí, la clásica metáfora del pastor y la oveja es insuficiente para describir la riqueza de la relación entre el Señor y Su pueblo, por lo que la metáfora ahora cambia a la de un anfitrión y su invitado. Más precisamente —ya que esta no es la imagen de una fiesta común y corriente— la metáfora presenta a un gran rey recibiendo a su súbdito en su casa como invitado de honor al banquete.

Este contexto real explica la presencia de los enemigos de David como observadores en la fiesta. Normalmente no invitaríamos a nuestros enemigos para que nos vean comer, y en otras circunstancias podríamos decir que su presencia probablemente nos haría perder el apetito. Sin embargo, en este escenario, su asistencia involuntaria a la fiesta es la prueba contundente de que ha habido un cambio definitivo en el equilibrio del poder ahora que el gran Rey finalmente ha llegado. Por mucho tiempo, los enemigos de David se burlaron de él y de su confianza en Yahweh, y David no tuvo el poder para vencerlos. Por años, había estado clamando: «¿Hasta cuándo, oh SEÑOR? ¿Me olvidarás para siempre?… ¿Hasta cuándo mi enemigo se enaltecerá sobre mí?» (Sal 13:1-2). A menudo debió parecerle a David, y al mundo observador, como si el Señor realmente se hubiera, en efecto, olvidado de él y permitido que sus enemigos se regocijaran triunfantes.

Nuestro Pastor ha entregado Su vida por nosotros y ha resucitado de entre los muertos, avergonzando a nuestro último y mayor enemigo: la muerte misma.

Las apariencias pueden ser engañosas. Con la llegada del gran Rey, finalmente se hace justicia: David es reivindicado y mostrado como aquel a quien el Señor ama y se deleita en honrar, mientras que sus enemigos ahora están sin poder y avergonzados. El Señor ofrece una fabulosa  fiesta para David y lo recibe como el invitado de honor en el banquete. La fidelidad a los términos del pacto merece y recibe una invitación a un lugar de honor en la mesa del rey, mientras que los enemigos del salmista son juzgados y hallados en falta. La parábola que Jesús contó acerca de las ovejas y las cabras combina de manera similar las metáforas de la oveja y el pastor con la del Rey que ofrece un banquete (véase Mt 25). Allí también, las ovejas fieles son invitadas a recibir su recompensa mientras las cabras infieles son arrojadas a la oscuridad.

Pero esta distinción fundamental entre el siervo fiel y el enemigo infiel —entre los que son invitados a unirse a la fiesta y aquellos que son dejados de pie a un lado, impotentemente avergonzados— plantea una pregunta en el corazón de cada creyente: ¿por qué sería yo invitado como uno de honor a semejante fiesta reservada para los siervos fieles del Rey? Después de todo, nuestra obediencia es esporádica en el mejor de los casos, y a menudo muy lejos de lo que debería ser. Con frecuencia y deliberadamente hemos dado la espalda a la obediencia y nos hemos unido a los rebeldes en adoración ferviente a sus ídolos. En lugar de misericordia y gracia, merecemos que la maldición del pacto de Dios nos persiga todos los días de nuestras vidas.

Aquí es donde brilla tan claramente la belleza de la salvación inmerecida que viene a ser nuestra en el evangelio ya que Jesucristo, el Hijo del Gran Rey, vino y, tomando nuestro lugar, vivió la vida de perfecta obediencia que nosotros deberíamos haber vivido. En vez de recompensarlo con honor y gloria, el Padre entregó al Buen Pastor en manos de Sus enemigos, de modo que exclamó en las palabras del salmo anterior: «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado? ¿Por qué estás tan lejos de mi salvación y de las palabras de mi clamor?» (Sal 22:1)En la cruz, Jesús encarnó la máxima representación de un hombre bajo la maldición de Dios. Su testimonio allí no era de abundante comida y verdes pastos, sino de hambre y sed, tanto que su lengua se pegó al paladar. Su experiencia en la cruz no fue la de la reconfortante presencia del Señor a Su lado en el valle de sombra de muerte, restaurando Su vida, sino una de desamparo y abandono a medida que Su vida menguaba lentamente. En el Calvario no había vara ni cayado para consolarlo y protegerlo de todo mal; por el contrario, fue entregado al escarnio de Sus enemigos para ser atormentado y torturado. En lugar de morar en la casa del Señor, en la cruz, fue abandonado en la oscuridad para morir solo, desamparado.

Sin embargo, este abandono es el fundamento de nuestra esperanza. Nosotros tenemos muchas más razones que David para declarar con confianza: «nada me faltará» y «no temeré mal alguno». Nuestro Pastor ha entregado Su vida por nosotros y ha resucitado de entre los muertos, avergonzando a nuestro último y mayor enemigo: la muerte misma. Ahora Jesús está de pie como el anfitrión de la gran fiesta, el Rey que se ha ido antes que nosotros para prepararnos un lugar en la casa de Su Padre. Ya sea que nuestro recorrido actual nos lleve a través de verdes pastos y aguas de reposo o se abra camino a través del valle de sombra de muerte, podemos confiar en esto: Jesús ha prometido darnos la bienvenida a Su reino en el último día, para allí festejar en Su mesa, junto con todos Sus santos de muchas naciones, reivindicados en presencia de todos nuestros enemigos. El Señor es en verdad nuestro Buen Pastor.

Este artículo fue publicado originalmente en la Tabletalk Magazine.
Iain Duguid
Iain Duguid
El Dr. Iain Duguid es profesor de Antiguo Testamento en el Seminario Teológico de Westminster en Filadelfia y pastor fundador de la Iglesia Presbiteriana de Cristo en Glenside, Pensilvania. Es autor de Is “Jesus in the Old Testament?” [¿Está Jesús en el Antiguo Testamento?].

J16 – Cómo luce el Evangelio

Aviva Nuestros Corazones

Serie: El hermoso diseño de Dios para la mujer – Viviendo Tito 2:1-5

J16 – Cómo luce el Evangelio

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/mujer-verdadera-de-por-vida/

Carmen Espaillat: ¿ Cómo piensas pasar tus años de retiro? Ya sea que falte mucho o poco es una pregunta interesante que rebelará alguna de las prioridades de tu corazón, la Biblia les dice a las mujeres de más edad que les enseñen a las más jóvenes. Nancy Leigh DeMoss dice que eso no necesariamente excluye actividades como viajar.

Nancy Leigh DeMoss : Lo que digo es que a medida que envejeces es mejor que tengas una misión mayor que solo viajar por todo el país y tener tus pasatiempos. Dios ha puesto algo en ti que debe ser transmitido a la generación más joven.

Carmen: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss, en la voz de Patricia de Saladín.

Quieres que tu vida cuente; todas queremos eso. Aunque un montón de distracciones traten de evitar que tengas una vida de impacto duradero, aún puedes vivir una vida significativa. Enfoquémonos en lo que realmente importa mientras Nancy concluye la serie de El hermoso diseño de Dios para la mujer .

Nancy: Hoy llegamos al último día de nuestra larga serie sobre Tito 2:1-5 y quiero que tengamos una visión general, un resumen de la serie; unificarlo todo, amarrar los cabos sueltos, y ver de nuevo dónde hemos estado en este estudio.

Hemos visto que la meta que Pablo está presentando en el libro de Tito es hacer que el Evangelio sea creíble en una cultura pagana y corrupta. ¿Qué podría ser más relevante para nosotras hoy en día, siendo que vivimos en el mismo tipo de cultura en que Tito vivió? ¿Cómo hacemos que el Evangelio sea creíble?

Este llamado en el libro de Tito es un llamado a tener una misión en cada etapa de nuestras vidas. Es un llamado a vivir una vida no para nosotras mismas sino para los demás. Es un llamado para que vivamos vidas para el Reino de Dios y para la gloria de Dios, para la propagación del Evangelio.

Pablo le está recordando a Tito que, no importa en la etapa de la vida en que uno se encuentre, sea hombre o mujer, joven, viejo, esclavo, libre, no importa cuál sea tu situación, tu vida tiene significado. Como hija de Dios, tu vida realmente puede hacer una diferencia para el Reino de Dios y para la propagación de Su Evangelio.

Al inicio del capítulo 2, después de que Pablo habla en el capítulo 1 sobre lo corrupta y caída que es la cultura, dice: “¿Entonces qué haces en este tipo de cultura?” En el versículo 1 del capítulo 2, Pablo dice: “Pero en cuanto a ti, [Tito, pastor, líder espiritual en esta cultura] enseña lo que está de acuerdo con la sana doctrina”.

Hemos hablado de la importancia de la doctrina y de que es fundamental. La gente ahora dice que se aburre con la doctrina. Quieren escuchar algo más práctico.

Cuando lees el libro de Tito, te das cuenta de que nada es más práctico que la enseñanza bíblica sana, que nos informa, en cada área de la vida, cómo debemos pensar y cómo debemos vivir. Vemos en el capítulo 2 de Tito que la sana doctrina tiene una aplicación específica y práctica para hombres y mujeres, para cada uno de nosotros en cada etapa y situación y estación de la vida.

En las últimas semanas hemos estado enfocándonos en lo que Pablo tiene para decirnos a nosotras las mujeres. Empieza con las que son mayores.

Ahora, tú puedes decidir, y tal vez ya lo hiciste en las últimas semanas, si caes en esa categoría o no. Todas somos mayores para alguien, y yo estoy en esa etapa de la vida en que me voy dando cuenta de que tengo un “mandato de mujer mayor” en mi vida; tengo una responsabilidad en lo que respecta a las mujeres más jóvenes del cuerpo de Cristo.

Pablo les habla a las mujeres de más edad, primero, sobre quiénes son, y cómo deben ser sus vidas. Dice que deben ser reverentes en su comportamiento; no deben ser calumniadoras; no deben ser esclavas de mucho vino (ver versículo 3).

Lo que él está diciendo es que las vidas de las mujeres mayores deben modelar para el resto del cuerpo de Cristo, y en particular para las mujeres más jóvenes, lo que está de acuerdo con la sana doctrina: en nuestro espíritu, nuestras actitudes, nuestras palabras, nuestros hábitos, nuestra conducta. Debemos ser ejemplo a medida que envejecemos de cómo es una verdadera cristiana.

Y nos habla no solo de quiénes somos, sino de lo que hacemos. ¿Cuál es nuestra misión y nuestro ministerio en la vida?

Vimos en los versículos 3 y 4 que se les dice a las mujeres mayores “que enseñen lo bueno, y que enseñen a las jóvenes”. A medida que envejecemos, tenemos una responsabilidad de pasarles a las más jóvenes el legado de la verdad, de enseñarles lo que es bueno, de entrenarlas.

¿En qué se supone que las entrenemos? Estamos supuestas a entrenarlas en la sana doctrina, cómo pensar sabiamente y cómo vivir vidas piadosas de acuerdo con esa sana doctrina.

Cuando estudiamos este pasaje, vimos que el discipulado tiene lugar principalmente no en un salón de clases o desde el púlpito. El púlpito es importante; el salón de clases es valioso; pero el discipulado tiene lugar de vida a vida, de mujer mayor a mujer más joven. Tiene lugar en el contexto de la comunidad.

Hoy hay una mujer con nosotros que se nos acercó recientemente y compartió algunos problemas muy, muy difíciles por los que ella está pasando. Hice lo que pude para motivarla, orar con ella, pero lo próximo que hice fue tratar de conectarla con una mujer de su comunidad que podía reunirse con ella para motivarla. Ella estará ahí cuando yo no pueda, para darle sabiduría piadosa y consejería sobre esta difícil situación.

¿Cómo hacemos que esto sea personal? Una palabra a las mujeres mayores (y tú decides si encajas ahí): Mujeres mayores, ustedes tienen que ser intencionales, proactivas en lo que respecta a dedicarse a mujeres más jóvenes con respecto a asuntos espirituales. Tal vez pienses que no sabrías qué decir.

● Solo comparte tus experiencias de vida. “Aquí es donde Dios me ha encontrado. Esas son algunas de las luchas que enfrenté cuando era más joven”.

● Sé abierta.

● Sé accesible.

● Sé intencional. Busca una o más mujeres jóvenes en quienes puedas invertir la verdad positiva que Dios ha puesto en tu vida.

Y una palabra a las más jóvenes: Busquen a las mujeres mayores. Sean intencionales sobre eso. Hagan preguntas.

Ve y busca a una mujer que tenga el doble tiempo de casada que tú. A propósito, no tienes que estar pasando por una crisis para hacerlo. En todo caso, deberías hacerlo antes de entrar en una crisis, y así puede que no llegues a tener una crisis.

Ve a esas mujeres de más edad, a las mujeres con canas, y diles: “Usted se ha ganado esas canas, y le tengo algunas preguntas. ¿Qué hizo usted cuando…?” Puede que tenga que ver con ser una esposa o madre o con cualquier otro aspecto de la vida.

Si eres una madre soltera y tienes 23 años y estás pensando que Dios tal vez nunca te traiga un esposo, busca a una mujer soltera de más edad y pregúntale: “¿Cómo aprendiste el contentamiento? ¿Tienes luchas con esto? ¿Qué te ha enseñado Dios?”

● Ve y haz preguntas.

● Sé humilde.

● Sé enseñable; aprende de la experiencia y hasta de los errores de las mujeres que llevan más tiempo que tú en el camino.

Pablo dice que las mujeres de más edad deben enseñar a las mujeres más jóvenes. Luego, en los versículos 4 y 5, les da el plan de estudio. Esto es lo que tienen que enseñar, y hablamos sobre cómo esto se centra en los roles en el hogar. Pablo dice que deben entrenar a las jóvenes a hacer siete cosas:

1. Amar a sus maridos.

2. Amar a sus hijos.

3. Tener dominio propio.

4. Ser puras.

5. Trabajar en el hogar.

6. Ser amables.

7. Ser sumisas a sus propios esposos.

En las últimas semanas hemos tomado tiempo para profundizar en cada uno de esos siete aspectos del plan de estudios. Y se me ocurrió, cuando nos acercábamos al momento de concluir la serie y pensaba sobre dónde estábamos y qué habíamos aprendido, que este es el plan de Dios para nuestras vidas como mujeres. Pero para cada área para la cual Dios tiene un plan, Satanás tiene un plan contrario y podemos ver en nuestra cultura cómo él se ha propuesto enseñar el plan contrario a las mujeres jóvenes.

Vamos a repasar lo que hemos visto en Tito. No podrán escribirlo todo, pero lo podrán encontrar en la transcripción y en nuestro portal de Internet. El plan de Dios versus el plan contrario de Satanás. Solo quiero que capten el contraste que hay aquí.

Por ejemplo, el plan de Dios es que debe haber sana doctrina, la verdad, que debe ser la base de nuestras vidas. ¿Cuál es el plan contrario de Satanás? Decepción, falsas enseñanzas.

El plan de Dios es que los creyentes más viejos, hombres y mujeres, modelen la santidad, que deben ser espiritualmente maduros, y que deben proponerse pasar el legado e invertir en la próxima generación. Deben estar activamente involucrados en discipular y ser mentores. Este es su llamado cuando lleguen a la etapa más madura de la vida.

Pero por el contrario el plan de Satanás, para las personas mayores es que se retiren, que vayan en pos de sus propios placeres, y vivan sus propias vidas. “He hecho lo que me ha correspondido. Ahora puedo relajarme cogerlo suave, así que voy a pasar mi vida en mi tráiler, me voy a pasar la vida viajando, con mis pasatiempos, cogiéndolo suave”.

Ahora bien, no estoy diciendo que esté mal tener un tráiler o viajar o tener pasatiempos; lo que estoy diciendo es que cuando envejezcas, mejor será que tengas una misión mayor que solo viajar por el país y tener tus pasatiempos. Dios ha puesto algo en ti que necesita ser transmitido a la próxima generación a la generación más joven.

El plan de Dios por otro lado es que las mujeres de más edad sean reverentes en su conducta. El plan contrario de Satanás es que las mujeres sean groseras y vulgares en su manera de hablar y en su conducta.

El plan de Dios es que las mujeres de más edad no sean calumniadoras, que hablen la verdad y palabras que edifiquen. El plan contrario de Satanás es tener la boca suelta, dar lugar a los chismes, ser calumniadoras, acabar a los demás con la lengua.

El plan de Dios es que las mujeres no deben ser adictas. No deben ser esclavas del mucho vino o de otras sustancias. ¿Qué hace Satanás? ¿Cuántas mujeres de edad, y jóvenes, hoy en día no son adictas a diversas sustancias, desórdenes alimenticios, y falta de dominio propio en otras áreas?

El plan de Dios es que las mujeres mayores enseñen lo que es bueno, que entrenen a las más jóvenes. El plan contrario de Satanás es ignorar este mandato y desvalorizar lo que las personas mayores pueden ofrecer.

Las hace sentirse inútiles y marginadas, y si no estamos llevando a cabo el plan de Dios, estas mujeres jóvenes quedan a la deriva para valerse por sí mismas. Tristemente, es lo que muchas están haciendo hoy en día.

El plan de Dios es que las mujeres más jóvenes amen a sus esposos, que valoren el matrimonio, que estimen la permanencia del pacto matrimonial. ¿Cuál es el plan contrario de Satanás?

Lograr que las esposas se sientan resentidas con sus esposos en vez de amarlos, que los deshonren, los descuiden, los dejen. La cultura del divorcio, del matrimonio desechable, éste es el plan contrario de Satanás para el plan bueno y perfecto de Dios, de que las mujeres amen a sus esposos y los esposos amen a sus esposas.

El plan de Dios es que la mujer ame a sus hijos, que valoren la maternidad; que, cuando Dios lo haga posible, tengan hijos. Ese es parte del plan de Dios para su creación.

Por el contrario el plan de Satanás es hacer que las mujeres resientan a sus hijos o las exigencias de tener hijos, y hasta impedirles que tengan hijos. Oímos hablar tanto de esto hoy en día, hasta en el mundo cristiano, sobre mujeres que son egoístas, o que tienen miedo, o que por cualquier otra razón dicen: No quiero tener hijos.

Todo este concepto de que cuando tengas hijos, dejas que otros los críen, o los malcrías, o abusas de ellos—todo esto es parte del plan contrario de Satanás. El plan de Dios para la mujer es que tenga hijos (cuando Dios le da esos hijos) y que ame a esos hijos como Dios ama a sus hijos.

Y, pudiéramos seguir y seguir con la lista: mujeres con dominio propio, puras, Satanás tiene un plan contrario para ambas. ¿Y qué hay de este: el plan de Dios es que la mujer trabaje en casa? Hemos hablado sobre lo que eso significa, cómo se ve, valorar el ser ama de casa y dar prioridad al hogar y la familia.

¿Cuál es el plan contrario de Satanás? Desvalorizar el ser ama de casa; que tengamos la hospitalidad como algo del pasado. Tenemos una cultura que por generaciones ha estado haciendo un esfuerzo concertado para sacar a la mujer del hogar en términos de dónde pasan la mayor parte de su tiempo y de su enfoque, y hemos llevado el trabajar fuera de la casa a una posición más elevada que trabajar en el hogar.

De modo que hoy en día, para una mujer que ha escogido la carrera de esposa y madre y ama de casa, es casi una vergüenza decir que eso es lo que hace. Las mujeres están siendo convencidas de que no van poder lograrlo financieramente si concentran sus esfuerzos en sus hogares.

Nueva vez, a lo largo de la serie (escúchala de nuevo para que puedas obtener el contexto general) no he dicho que esté mal que la mujer trabaje fuera del hogar, ni me van a escuchar diciéndolo. Pero sí me van a escuchar diciendo lo que dice la Palabra de Dios, que para la mujer que es esposa y madre, el enfoque de su energía y su tiempo y esfuerzo debe estar en edificar un hogar que agrade al Señor.

La mujer debe ser amable y centrada en los demás. El plan contrario de Satanás es que ella sea centrada en sí misma, “cada quien para sí mismo”.

El plan de Dios: es que la mujer sumisa a su propio esposo. El plan contrario de Satanás: es que las mujeres se resistan a sus esposos, sean controladoras, rebeldes, etc.

¿Ven el contraste? Ahora, la pregunta es: ¿Estás cumpliendo el plan de Dios, o has creído el plan contrario de Satanás? El resultado demostrará cuál de los dos planes has creído.

Mientras estudiábamos Tito, vimos que el resultado de la mujer que vive conforme al plan de Dios es “para que la Palabra de Dios no sea blasfemada” (versículo 5). Las mujeres que son mujeres verdaderas, mujeres de Dios, hacen que el cristianismo sea creíble, y sus vidas hacen un contraste marcado con un mundo incrédulo.

El plan contrario de Satanás, a su vez, cuando la gente vive ese plan, ¿cuál es el resultado? Que el cristianismo y la Biblia son tratados con desdén, con incredulidad. “Ustedes dicen ser cristianos, pero vean sus matrimonios. Vean a sus hijos; son desenfrenados; son rebeldes”.

Queremos vivir vidas que hagan que el cristianismo sea creíble, y el impacto de vidas así, en un mundo incrédulo no puede calcularse.

En el año 96 D.C., menos de cuarenta años después de que se escribiera el libro de Tito, un hombre llamado Clemente, que vivía en Roma, escribió una carta a los corintios. Clemente observó el profundo impacto que el Evangelio había hecho en sus vidas, y dijo lo siguiente:

“Nadie podría pasar un corto tiempo entre ustedes sin darse cuenta de la excelencia y constancia de su fe. . . Vuestras mujeres han sido instadas a realizar su deberes con devoción irreprochable y pureza de conciencia, mostrando el debido afecto a sus maridos; han sido enseñadas a hacer de la obediencia la regla de sus vidas, a administrar sus hogares con decoro, y a ser modelos de discreción en todas las formas.”

Ese era el testimonio de las mujeres de Corinto apenas décadas después de escrito el Nuevo Testamento. Y ese es el tipo de cosa que queremos que la cultura secular pueda escribir sobre nosotros, sobre nuestros hogares, nuestras familias y nuestras vidas. Cuando los que no son creyentes ven a los “cristianos” que conocen, ¿qué conclusiones sacan del cristianismo?

La misión y visión que Dios nos ha dado aquí en Aviva Nuestros Corazones es cultivar mujeres verdaderas, es decir, mujeres que vivan conforme al plan de Dios y cuyas vidas reflejen la belleza, el orden, el amor, la gracia y la pureza de ser como Cristo.

Aun en los hogares que puedan tener esposos no creyentes, que puedan estar pasando por circunstancias muy difíciles o dolorosas, las mujeres de Dios puedan manifestar la belleza de los caminos de Dios de modo que el mundo mire y diga: ¡Wao! Quiero conocer al Cristo que ellas conocen y adoran.

● ¿Qué sucedería si cada mujer cristiana viviera las instrucciones de Tito capítulo 2?

● ¿Cómo serían nuestros hogares?

● ¿Cómo responderían nuestros esposos e hijos a ese tipo de transformación radical?

● ¿Cómo serían inspirados los hombres alrededor nuestro cuando vean el poder transformador del Evangelio en nuestras vidas?

● ¿Tendrían hambre de conocer mejor a Dios?

● ¿Empezarían a sentir la libertad y confianza de asumir el rol de liderazgo espiritual que siempre estamos diciendo que quisiéramos que asuman?

● ¿Empezaría el mundo que observa a ver una diferencia tangible y obvia en nuestros hogares y en nuestro ambiente?

● ¿Empezaría a afectarlos el mismo poder del Evangelio que nos ha transformado?

● ¿Pudiera ocurrir un avivamiento?

Muchas de ustedes han escuchado a mi amiga Holly Elliff. Ella nos ha acompañado muchas veces en el programa de Aviva Nuestros Corazones cuando tenemos lo que llamamos “Conversaciones de sobremesa”, donde Holly, otras amigas y yo nos sentamos a hablar sobre las sesiones que acabamos de enseñar.

Holly es esposa y madre, y recientemente recibió una carta muy, muy preciosa de una radioescucha. La carta fue enviada directamente a Holly, pero Holly la compartió conmigo y quiero compartir una porción de esa carta con ustedes, porque ilustra el poder de una mujer verdadera y el poder de vivir una vida conforme al plan de Dios. La carta dice:

“Estimada Sra. Elliff,

Tuve que hacer un alto para escribirle una nota diciéndole cuánto ha influido en mi vida para cultivar la santidad a través de sus consejos en Aviva Nuestros Corazones. Apenas recientemente estoy aprendiendo la sana doctrina, y he luchado para aprender a vivir la piedad en los caminos ordinarios de la vida. Cuando Nancy la invitó para hacer comentarios, mi alma estaba tan hambrienta de ayuda que sus comentarios calmados y experimentados me sacaron de un lugar de profunda oscuridad.

Lo que me ayudó fue sentir que su conocimiento no era tan solo teórico. Sus palabras sonaban como palabras de alguien que había aprendido en las trincheras: casarse, levantar una familia, hacer desayuno comida y cena, criar a cada hijo y glorificar al Señor al hacerlo. No puede imaginar lo que ha significado para mí tener un modelo piadoso para seguir su ejemplo. Gracias por ayudar a sacar a una hermana desesperada fuera de la mugre y el lodo del pecado.

Ella sigue diciendo,

Estoy segura de que cuando usted estaba cambiando pañales [los hijos de Holly ya todos pasaron esa etapa] o escuchando la misma historia de nuevo, jamás se hubiera imaginado que esas serían justo las cosas que harían que su consejo fuera tan importante y verdadero para mí, una mujer soltera. [Esa es una mujer soltera diciendo que esto fue lo que impactó su vida, escuchar la verdad de una mujer que la ha vivido en el contexto del matrimonio y la familia.]

Por favor, dejen saber a las mujeres de más edad que lo más valioso que pueden hacer es desarrollarse en rectitud, no la carrera o una casa preciosa. Es solo una vida de rectitud que puede ayudar a redimir las vidas rotas de otros. Nunca pensé que llegaría a valorizar los caminos de Dios más que los del mundo, o de hecho ver cuán preciosa es la santidad, pero lo he hecho, y le doy gracias por ser un instrumento que el Señor ha usado para revelarse ante mí, y revelarme su amor y la belleza de vivir una vida piadosa.”

¿No es esa una carta preciosa? Holly se conmovió tanto. Yo me conmoví cuando la oí, porque es un reto para que todas digamos: “Señor, ¿podría mi vida reflejar a los que están a mi alrededor, las mujeres más jóvenes, otras mujeres, mi familia, otros en el cuerpo de Cristo, y a un mundo perdido, la belleza de la santidad, la belleza de Cristo y la belleza de vivir una vida santa?”

La respuesta es ; mi vida puede, y tu vida puede. De eso se trata el pasaje completo de Tito capítulo 2.

Enseña cosas que estén de acuerdo con la sana doctrina. Enseña a las mujeres mayores a vivir vidas puras y santas, y luego enseña a las más jóvenes a vivir vidas que reflejen la belleza y la bondad y la grandeza de los caminos de Dios. De eso se trata ser una mujer verdadera.

Carmen: Nancy Leigh DeMoss regresará en breve para orar por las mujeres mayores y jóvenes que necesiten conectarse y reflejar la gloria de Dios juntas.

Ese mensaje concluyó la serie de El hermoso diseño de Dios para la mujer: Viviendo Tito 2:1-5 . Tito es un libro corto, y hasta esta serie, no tenía idea de la sabiduría práctica que este contenía para la mujer del siglo XXI.

Esta serie expandirá tu definición de lo que significa ser una mujer verdadera, y te mostrará cómo se refleja eso de manera práctica hoy en día. Esta serie afectará tu relación con Dios, con tu esposo, tus hijos y otras mujeres en el cuerpo de Cristo.

Hay otros recursos en nuestro sitio web que pueden ayudarte a tener una mejor visión bíblica de tu diseño. Visita www.AvivaNuestrosCorazones.com. También puedes llamarnos al 1-800-569-5959 desde los EE.UU. y Canadá si deseas ordenar cualquier producto en inglés u ofrecer alguna donación para nuestro ministerio.

Este ministerio se hace una realidad debido a la fidelidad de muchos oyentes que contribuyen mensualmente para ayudarnos a distribuir estos mensajes internacionalmente, te animamos a contribuir financieramente con nuestro ministerio puedes hacerlo por internet visitando www.avivanuestroscorazones.com o llamando al a 1-800-569-5959.

Tu participación con este ministerio es muy valiosa para nosotros pero más que nada necesitamos tus oraciones te animarías a orar para que Dios provea de los recursos necesarios para continuar esta obra.

Aquí está Nancy para orar…

Nancy: Señor, te doy gracias por las mujeres verdaderas que has usado en mi vida, por amigas queridas como Holly y otras que han sido reflejo de tus caminos para mí y que han hecho que el cristianismo sea deseable y me han mostrado que esta vida realmente puede vivirse por fe y por tu gracia. Señor, quiero ser ese tipo de mujer, una mujer verdadera, cuya vida cree hambre y sed en otras mujeres para seguir a Cristo y convertirse también en mujeres verdaderas.

Perdónanos por esos lugares de nuestras vidas en que hemos creído el plan contrario de Satanás, y danos la valentía y la fe y la humildad de vivir vidas conformes a tu plan, y de arrepentirnos cuando no logremos hacerlo.

Oh, Dios, Te pido que este pasaje de Tito que hemos estado viendo durante las últimas semanas cale profundo en nuestros corazones y en nuestras vidas, no solo durante esta serie radial, sino durante toda una vida, para que Tú seas glorificado y que Tu Reino y el Evangelio de Cristo sean avanzados. Oramos en el nombre de Jesús, amén.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

Permisos de publicación autorizados del Ministerio Aviva Nuestros Corazones para Alimentemos El Alma

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

34 – El alfarero y el barro | Romanos 9:19-29

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

Serie: Romanos

34 – El alfarero y el barro | Romanos 9:19-29

Ps. Sugel Michelén

 

 

El pastor Michelén ha formado parte del Consejo de Ancianos de Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo en Santo Domingo, República Dominicana, durante más de 30 años.Tiene la responsabilidad de predicar la Palabra regularmente en el día del Señor.Tiene una Maestría en Estudios Teológicos y es autor de varios libros: Historia de las Iglesias Bautistas Reformadas de Colombia, Coautor junto al Pastor Julio Benítez; La Más Extraordinaria Historia Jamás Contada, Palabras al Cansado – Sermones de aliento y consuelo; Hacía una Educación Auténticamente Cristiana, El que Perseverare Hasta el Fin; y publica regularmente artículos en su blog “Todo Pensamiento Cautivo”https://www.todopensamientocautivo.com/

Él es instructor asociado en Universidad Wesleyana en Indiana (IWU), extensión en español; enseña Filosofía en el Colegio Cristiano Logos; y durante 10 años, ha sido profesor regular de la Asociación Internacional de Escuelas Cristianas (ACSI) para América Latina. El pastor Michelén, junto a su esposa Gloria tiene tres hijos y cuatro nietos.

http://www.ibsj.org/sobre-nosotros/

65 – Semana Santa Sumisión y Gloria

Entendiendo los Tiempos

Primera Temporada

65 – Semana Santa Sumisión y Gloria

ENTENDIENDO LOS TIEMPOS

Surge en el 2013 como programa de radio bajo la cobertura de la emisora cristiana Radio Eternidad en la estación 990am. Las temáticas de nuestro programa son diversas y contemporáneas con las necesidades que se presentan  hoy en día en la sociedad. Todo tema es llevado a la luz de la Palabra de Dios que es la única mediadora entre los hombres y la única verdad que puede hacerle libre. Tratamos diferentes temas con el propósito de entender el presente bajo una cosmovisión bíblica y actuar en base a esta. Con nuestro productor Andrés Figueroa y el equipo de Gracia TV, quienes semanalmente transmiten este programa en un formato para Radio y TV.

http://www.entendiendolostiempos.org/

https://play.google.com/store/apps/details?id=net.nowyouseeme.radioeternidad&hl=es_EC

 https://apps.apple.com/us/app/radio-eternidad/id1053755428

J15 – Cómo luce el Evangelio

Aviva Nuestros Corazones

Serie: El hermoso diseño de Dios para la mujer – Viviendo Tito 2:1-5

J15 – Cómo luce el Evangelio

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/como-luce-el-evangelio/

Carmen Espaillat: Con nosotras Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Nancy Leigh DeMoss: Que seas ama de casa y tengas autocontrol ya sea que lo hagas o no, no te afecta tan solo a ti y no tan solo afecta a tu familia aunque ciertamente les afecta a ellos, todo esto afecta a muchas personas, no tan solo afecta como ellos te ven, sino que afecta como ven a Jesús. Cuando nosotras las cristianas decimos que seguimos a Cristo y creemos en la Biblia, pero no vivimos las implicaciones de la Palabra de Dios, entonces hacemos que la Palabra de Dios sea deshonrada.

Carmen: Esto es Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Por varias semanas Nancy nos ha estado ayudando a encontrar tesoros en el pasaje de Tito 2:1-5. Está lleno de sabiduría práctica para la mujer. De hecho, es asombroso que este estudio completo se haya originado en tan solo cinco versos.

¿Sabías que las personas que interactúan contigo en el día a día se dan cuenta si realmente estás permitiendo que Escrituras como éstas influyan en tus decisiones diarias? Nancy está aquí con nosotras para explicarnos.

Nancy: Recibí un correo electrónico de una de nuestras radioescuchas. Déjenme compartirlo con ustedes. Esta señora dijo:

“Soy muy indisciplinada al igual que mis hijos. Sé lo que debo hacer, pero no lo hago. Cuando era joven los quehaceres del hogar y la crianza de los hijos eran tan degradantes que pasé mucho tiempo tratando de librarme de ello. Me aterraba estar atrapada. Dios me ha estado mostrando que en realidad es un problema de autoridad. No quiero que nada me controle.”

Luego podrán imaginarse las implicaciones y ramificaciones de este tipo de vida. Ella continúa diciendo:

“No he orado por la salvación de mi esposo, porque entonces él estaría atento a mis fallos de comportamiento y en amor querría que yo mejorara. Si en casa mi esposo fuera cristiano, no podría esconderle mi desobediencia ante Dios. Soy lo suficientemente buena para aparentar ser buena ante el mundo.”

Me pregunté, si éste sería el caso de muchas mujeres. Ante la vista del mundo son buenas, pero su verdadera imagen es la que tienen en su hogar, ante su familia.

Ella sigue diciendo,

“Puedo levantarme y esforzarme para los demás, pero no para mi familia. No me he sometido a Dios, al hecho de que me ha hecho madre con responsabilidades ante mi esposo e hijos. Esta situación no contribuye para que Cristo sea atractivo para él y los demás . El tipo de cristiana que soy no ha cambiado mi forma de vida lo suficiente para atraer a mi esposo o ninguna otra persona. En el transcurso de 10 años no he tenido hijos espirituales.”

Bueno lo que esta señora ha compartido es justo lo que vamos a estudiar en la última frase de Tito capítulo 2 versículo 5. Vamos a leer el pasaje comenzando con el versículo 1, donde Pablo le dijo a Tito: “Pero en cuanto a ti, enseña lo que está de acuerdo con la sana doctrina”.

Si seguimos al versículo 3 dice: “Asimismo, las ancianas deben ser reverentes en su conducta: no calumniadoras ni esclavas de mucho vino, que enseñen lo bueno, que enseñen a las jóvenes a que amen a sus maridos, a que amen a sus hijos, a ser prudentes, puras, hacendosas en el hogar, amables, sujetas a sus maridos, [¿por qué?] para que la palabra de Dios no sea blasfemada”.

Esta señora confesó, “El tipo de cristiana que soy no ha hecho que Cristo sea atractivo para mi esposo o cualquier otra persona”.

Así que déjenme preguntarles: ¿Por qué? ¿Por qué pasar ocho o nueve semanas en este pasaje, en estos pocos versículos? ¿Realmente son tan importantes? ¿De verdad importa? ¿Por qué las mujeres tienen que aprender y practicar todas estas cosas de las cuales hemos estado hablando? ¿Qué es lo que realmente está en juego?

Como hemos dicho, en Tito capítulo 2 vemos que Dios da instrucciones a creyentes que se encuentran en diferentes etapas de la vida. Vemos hombres, mujeres, personas jóvenes o mayores de edad, personas en diferentes estadios de la vida. En cada caso lo que el apóstol está dejando entender es: “Así debe lucir el Evangelio en ti en esta etapa de tu vida”.

Luego en los primeros 10 versículos de Tito capítulo 2, al hablarle a estas personas en los diferentes estadios de sus vidas, les menciona tres cláusulas con propósito. Acabamos de leer la primera de ellas. Después de describir cómo deben ser las mujeres tanto las ancianas como las más jóvenes—cómo debe ser su carácter, cómo deben ser sus vidas y sus relaciones; ¿cuál es la cláusula con propósito? “Para que la Palabra de Dios no sea blasfemada”.

En el versículo 8, vemos la segunda cláusula con propósito. Pablo le dice a Tito, comenzando en el versículo 7: “Muéstrate en todo como ejemplo de buenas obras, con pureza de doctrina, con dignidad, con palabra sana e irreprochable”—¿por qué?—, “a fin de que el adversario se avergüence al no tener nada malo que decir de nosotros”.

Ese es el propósito: que aquellos que rechazan la Palabra de Dios o la verdad de la Palabra de Dios no te puedan señalar y obtengan municiones para rechazar a Cristo.

Luego si vemos en los versículos 9-10: “Exhorta a los siervos a que se sujeten a sus amos en todo, que sean complacientes, no contradiciendo, no defraudando, sino mostrando toda buena fe”—¿Por qué?—“para que adornen la doctrina de Dios nuestro Salvador en todo respeto”.

Están supuestos a hacer que el Evangelio sea creíble. Y a medida que vivimos el Evangelio en las diferentes etapas de nuestras vidas, lo mismo se espera de nosotros.

Hay dos pasajes similares en el libro a 1ra de Timoteo—primero en el capítulo 5, versículo 14. Pablo dice: “Por tanto, quiero que las viudas más jóvenes se casen, que tengan hijos, que cuiden su casa”. Esto es lo que el Evangelio hace por una mujer en esa etapa de su vida. ¿Por qué? Para no darle “al adversario ocasión de reproche”.

Y luego en 1ra a Timoteo capítulo 6, versículo 1 dice: “Todos los que están bajo yugo como esclavos, consideren a sus propios amos como dignos de todo honor”. De esta manera debes vivir el Evangelio como empleado. ¿Por qué? “Para que el nombre de Dios y nuestra doctrina no sean blasfemados”.

Ahora, pienso que lo que estamos viendo en estos pasajes es que mientras vivimos el Evangelio y sus implicaciones, hay mucho más en juego, que nuestras vidas individuales. En Romanos capítulo 14 Pablo dice: “Porque ninguno de nosotros vive para sí mismo, y ninguno muere para sí mismo”.

Nuestras vidas tienen el efecto de las ondas en el agua. Así que ya sea que ames a tu esposo o no, ames a tus hijos, seas pura y sumisa con tu esposo, seas ama de casa y tienes auto control—ya sea que lo hagas o no, no te afecta tan solo a ti. Y no tan solo afecta a tu familia aunque ciertamente les afecta a ellos.

Todo esto afecta a muchas personas. No tan solo afecta como ellos te ven, sino que afecta como ven a Jesús. Afecta el entendimiento que ellos tienen del Evangelio y su disposición para recibirlo .

De vuelta a Tito 2:5: “Para que la palabra de Dios no sea blasfemada.” Esa palabra blasfemada en el griego es blasphemeo. ¿Les resulta familiar? Es la palabra de la cual se deriva la palabra blasfemia. Y significa justamente esto—blasfemar, difamar, deshonrar o “hablar mal de”.

Un comentarista dijo: “Significa que la Palabra de Dios no sufra un escándalo.” Por esa razón estamos supuestas a vivir de esa manera; para que la Palabra de Dios no sea objeto de un escándalo. Este es el propósito de vivir vidas piadosas; para asegurarnos que nadie pueda reprochar la Palabra de Dios.

Cuando nosotras las cristianas decimos que seguimos a Cristo y que creemos en la Biblia, pero no vivimos de acuerdo a las implicaciones de la Palabra de Dios, entonces hacemos que la Palabra de Dios sea deshonrada. Este concepto lo leímos en Romanos capítulo 2, en el versículo 24 donde Pablo dice: “Porque EL NOMBRE DE DIOS ES BLASFEMADO ENTRE LOS GENTILES”—es decir, los no creyentes—“POR CAUSA DE VOSOTROS, tal como está escrito” por causa de los creyentes.

Ahora, ¿qué fue lo que hicieron que causó que el nombre de Dios fuese blasfemado entre los no creyentes? Si leen el párrafo completo en Romanos capítulo 2, comenzando en el versículo 17, se darán cuenta que fueron unos hipócritas. Ellos profesaban saber una cosa—hasta lo enseñaban a los demás—pero no vivían de acuerdo ello.

¿De qué manera afecta esto lo que los demás opinan de las Escrituras? Es una deshonra. Causa que la Palabra de Dios sea blasfemada. Pablo decía en Filipenses 2:15 que debemos ser “irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin tacha en medio de una generación torcida y perversa, en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo”.

Nuestras vidas están supuestas a ser un foco que alumbre las glorias, las excelencias de Cristo y de Su Evangelio. Por eso es tan importante que ames a tu esposo, que ames a tus hijos, que tengas dominio propio, que seas pura, y una persona que guarda su hogar.

Por eso es tan importante que vivas de acuerdo al Evangelio, no tan solo cuando te encuentres en el estudio bíblico y en la iglesia, sino dentro de las cuatro paredes de tu hogar—porque es así que los demás verán al Evangelio haciéndose realidad a través de tu vida.

Si no vives de esa manera puedes causar que tus amigos rechacen la Palabra de Dios, puedes ocasionar que tus colegas de trabajo, tus vecinos o los miembros de la iglesia deshonren la Palabra de Dios y rechacen la verdad.

Pero creo quizás, que el impacto más trágico que puede ocurrir si tu vida no está de acuerdo a la Palabra de Dios—como joven o mujer madura— puede darse entre las cuatro paredes de tu hogar. El impacto más trágico puede ser en tu propia familia, en tus hijos.

Damas, esto es algo serio… Ya me han escuchado hablar de esto antes, pero es algo sumamente serio para mí que los jóvenes están abandonando nuestros hogares cristianos en manadas después de haber crecido en nuestros grupos de jóvenes y escuelas cristianas—ya fuera públicas o en casa. Están abandonando la secundaria, abandonando la fe, abandonando a Cristo en grandes porcentajes. ¿Y por qué está sucediendo esto?

Podemos decir que una de las razones es por todos los hipócritas en la iglesia. Podemos decir que es por la cultura. Pero quiero decirles, que creo que en muchos casos es porque no han visto a sus padres vivir de acuerdo a la Palabra de Dios.

No puedes obligar a tu esposo a vivir de acuerdo a la Palabra, pero tú sí puedes vivir de acuerdo a ella. La implicación, el impacto que puede tener en tu esposo, ya sea que sea creyente o no, es enorme.

Muchos de ustedes ya han escuchado de mi amiga de muchos años Kim Wagner. Ella es la esposa de un pastor y ha participado con nosotros en el ministerio de Aviva Nuestros Corazones. Incluso ha participado en el programa varias veces después de algunas sesiones, en la parte cuando al final de cada serie nos reunimos en conversaciones de sobremesa. La han escuchado en esta serie de Tito 2.

Ella ha sido muy abierta y honesta al compartir conmigo el impacto que tuvo en su matrimonio el hecho de que no estaba viviendo de acuerdo al rol que Dios tiene para la mujer. Hace algunos años escribió su historia para mí. Y me acordé de ella en medio de esta serie, y le dije: “¿Kim me darías la libertad para compartir esto?”

Así que con el permiso de Kim y de su esposo, deseo compartir esta historia porque ilustra muy bien lo que hemos estado hablando. Ella dice:

“El diccionario que está en mi escritorio tiene como segunda definición para arpía, ‘una mujer con un temperamento violento, que se queja y regaña’.

No conozco ninguna mujer que se describa a sí misma como una arpía. Ciertamente no me gustaría ser introducida como: ‘Esta es mi esposa Kim. Ella es una arpía’. Pero la realidad era que debajo de mis sonrisas y mi buen comportamiento había una mujer regañona; una arpía al asecho.

Lo único que impedía que abandonara a mi esposo era mi compromiso con Cristo. Habíamos estado casados por casi 15 años, y mucho de ese tiempo había estado lleno de dolor y desesperanza. Continuamente mis pensamientos estaban centrados en: ‘Si tan solo mi esposo pudiera cambiar’.

Cuando LeRoy y yo nos conocimos en la universidad, él era un hombre muy agradable y extrovertido. Él tenía ese tipo de personalidad carismática que atraía a las personas, y tenía la habilidad increíble de comunicarse fácilmente con cualquier tipo de persona.

Pero mi esposo había cambiado a través de los años. Tenía que hacer un esfuerzo muy grande para llevar una conversación con alguien, para estar alrededor de personas, e incluso para levantarse de la cama en las mañanas. Parecía estar resentido conmigo. No se manifestaba con explosiones de ira. Sino que era una frialdad profunda que terminó convirtiéndose en una depresión distante y oscura.

Actuaba como un hombre totalmente derrotado, y no podía entender cuál era su problema. Nuestras conversaciones eran frágiles y breves. Ya no respetaba a mi esposo. De hecho ni siquiera me agradaba.

Me mantenía orando para que saliera de la depresión, pensando: ‘Si tan solo se arreglara con Dios podríamos tener un matrimonio feliz’. Aunque enseñaba un estudio bíblico semanal para mujeres, discípulaba damas en nuestra iglesia, y nunca dejaba mi tiempo devocional con Dios, mi corazón estaba endurecido, y yo creo que en realidad odiaba a mi marido.

Nunca me propuse ser una arpía. Yo amaba a Dios. Yo amaba a mi esposo. Yo tan solo quería que fuera el tipo de hombre que pensaba que debía ser. Les enseñaba a las mujeres que debemos someternos al liderazgo de nuestros esposos y que habíamos sido creadas para ser sus ayudas. ¡Y de qué manera estaba determinada a ayudar a mi esposo!

Siendo una esposa joven, no me daba cuenta que cada vez que cuestionaba sus decisiones, estaba socavando su masculinidad.”

Creo que lo que Kim está diciendo es probablemente cierto para muchos matrimonios. Ella dice:

Estaba erosionando su confianza para liderar. Estaba desgarrando su corazón de hombre. Pero lo peor de todo esto, es que estaba peligrosamente cerca de la advertencia de Tito 2:4-5.

Donde las esposas son llamadas a amar a sus esposos para que la Palabra de Dios no sea blasfemada. La palabra deshonrada es traducida como blasfemada en la versión de la Biblia de las Américas. Qué acusación tan terrible; blasfemar la Palabra de Dios. Y no obstante, eso es lo que estaba haciendo.

De la boca para afuera hablaba de la verdad de la Escritura diciendo que mi esposo debía ser honrado y respetado como el líder espiritual y cabeza de nuestro hogarPero en la práctica, estaba determinada a ser el cuello que lo guiara a hacer las cosas como yo quería que sucedieran.

Mis motivaciones eran buenas; yo siempre estaba enfocada en el desarrollo y el crecimiento espiritual. Pero yo era la que estaba en la posición de líder, no mi esposo.

Necesitaba retirarme a pensar, necesitaba correr y esconderme un rato. Así que le dije a LeRoy que iría a una cabaña a trabajar en un estudio bíblico para las damas de nuestra iglesia. Estoy tan agradecida de que en su misericordia Dios me salvó de mí misma.

Mientras me acomodé en la soledad de la cabaña y abrí mi Biblia, me di cuenta de un pequeño folleto que estaba guardado en la solapa de atrás. El pequeño libro tenía el título de ‘El retrato bíblico de la mujer’ por Nancy Leigh DeMoss.

Abrí el folleto con curiosidad e inmediatamente el Espíritu Santo empezó a usar las citas de las Escrituras y las preguntas diagnósticas para examinar mi propio corazón. Me abrió los ojos e hizo ver mi espíritu obstinado y mis actitudes orgullosas.

Me permitió ver que le estaba faltando el respeto a mi esposo por el tono de voz, por mis comentarios críticos y hasta mis expresiones faciales. Discutí con Dios durante las primeras horas de este doloroso proceso. Le saqué en cara todos los años de dolor por la falta de comunicación, la frialdad, la distancia y los días de oscura depresión: “Si nuestro matrimonio está sufriendo entonces es su culpa. Como líder espiritual, él era el responsable”.

Tito 2:4-5 dice que “enseñen a las jóvenes a que amen a sus maridos… Sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios no sea blasfemada.” El Padre me traía esto a la memoria una y otra vez. Tuve que admitir que estaba blasfemando la Palabra de Dios por la manera en que me estaba conduciéndome como esposa.

Dios me tuvo que quebrantar. Las profundidades de mi corazón pecaminoso fueron holladas antes de yo darme cuenta y enfrentar que mi esposo no era el problema sino que yo lo era. Yo era el problema.

Tuve que rendir completamente el control de mi esposo, de mi matrimonio y de mis deseos al Padre. Yo no era la responsable de arreglar a mi marido, pero sí era responsable de mi propio corazón.

Cuando regresé a la casa, solicité una reunión familiar. Me senté con mi esposo y mis hijos y les confesé que había vivido en desobediencia a la Palabra de Dios al no honrar a su padre y no caminar en sumisión a su liderazgo.

Les pedí perdón e hice el compromiso con ellos y con Dios de que me sometería a la autoridad de Su Palabra honrando a mi esposo. Ese fue el punto decisivo de mi vida.

Las cosas no mejoraron de repente. La batalla contra mi carne pecaminosa ha sido larga. Pero a medida que he madurado en el Señor y he entrado en niveles más profundos de sumisión, Él ha empezado a remplazar el espíritu duro con ternura, el corazón orgulloso con uno contrito y quebrantado, una actitud de que todo lo sé por una actitud enseñable.

Eventualmente mi esposo empezó a sentirse lo suficientemente seguro para abrirse y confiarme que por años se había sentido intimidado por mí e incluso hasta temeroso de mí. Su depresión era en gran manera el resultado de una crisis de fe al no poder reconciliar la pregunta del poder de Dios para transformar.

Verán, mi esposo me veía empezar fielmente cada día orando de rodillas, estudiando diligentemente la Palabra. Y aún así era un terror vivir conmigo.”

Ahora bien, antes de que empiecen a pensar es tan solo Kim, en realidad no es tan solo Kim. ¿En cuántos hogares y cuántas veces se puede decir lo mismo? ¿Cuántos esposos e hijos están pensando: “Sí, todos los demás piensan que ella es tan espiritual; pero es porque ellos no viven con ella.”?

Ahora, yo sé que puede ocurrir lo contrario. Pero en Aviva Nuestros Corazones no le predicamos a los esposos. Tan solo le pedimos a Dios que examine nuestros corazones como mujeres. Kim sigue diciendo:

“Mi esposo luchaba con la interrogante de cómo la Palabra de Dios podía ser tan inefectiva en transformar mi carácter. Luchaba con el hecho de que parecía que Dios no escuchaba sus oraciones, pidiendo que ocurriera un milagro en nuestro matrimonio.

Él empezó a preguntarse si Dios lo escuchaba o le importaba. La fuerza más destructiva que se opone al poder del Evangelio es el testimonio de una vida que no ha sido transformada.

Yo era una creyente. Amaba profundamente al Señor y tenía el deseo de glorificarlo con mi vida, pero era una esposa rebelde y cruel. Mi comportamiento hizo que mi esposo luchara con su fe en el poder del Evangelio para transformar una vida. Esto es lo que significa blasfemar la Palabra de Dios y esto es lo que estaba haciendo.”

Pero Dios ha transformado la vida de Kim y hecho muchas cosas en su vida, en la vida de LeRoy y en su matrimonio. Los está usando hoy de una manera hermosa y poderosa, tocando la vida de los demás. Ella dice:

Mi gozo más grande ha sido ver a Dios contestarle tantas oraciones a mi esposo en el matrimonio, en Su tiempo y sin mi ayuda. Mi esposo ya no es frío y distante. Se sonríe, y reímos mucho juntos.

Me siento tan agradecida cuando comparte conmigo que ve una diferencia en mí. Pero más que nada estoy agradecida de que puede ver el poder del Evangelio en acción en mi vida a medida que Dios continúa santificándome por Su misericordia.”

Un filósofo alemán del siglo XIX dijo: “Muéstrame tu vida redimida y puede ser que me incline a creer en tu Redentor.”

Mujeres, esposas, madres muéstrenme sus vidas redimidas y sus hijos, sus esposo, sus vecinos, sus amigos, los compañeros del trabajo y la gente de la iglesia pueden inclinarse a creer en su Redentor.

No es suficiente escuchar esta historia y decir: “Eso es grandioso lo que Dios hizo en el corazón y la vida de Kim”. Sé que estoy conversando con mujeres que se encuentran en una situación muy similar a la que se encontraba Kim hace 15 años en su matrimonio. Y sé que estoy mirando a los ojos y hablando a los oídos y corazones de mujeres que necesitan arrepentirse como lo hizo Kim en esa cabaña hace años.

No necesitas irte a una cabaña. Si Dios está hablando a tu corazón ahora mismo, puedes doblar tus rodillas, doblegar tu voluntad y confesar: “Sí Señor, he sido una esposa cruel y rebelde”.

Quizás no eres una mujer gritona. Quizás aquellos que solo ven tu exterior no puedan decir: “Oh ella es una mujer con un mal temperamento; una arpía”. Y quizás no te comportas como una en tu hogar. Puede que sea de forma sutil, pero estás socavando la masculinidad de tu esposo, siendo irrespetuosa, tomando las riendas y retando su liderazgo en las diferentes maneras que lo podemos hacer con nuestras personalidades.

No sé lo que Dios ha estado hablando a tu corazón, pero le pedimos a Dios que hablara hoy y creo que lo está haciendo.

● Lo que sea que Dios te esté diciendo, tan solo ponte de acuerdo con Él y dile: “Sí Señor”.

● Si es necesario vuelve a tu esposo, a tus hijos y quizás a otros que hayan sido expuestos al hecho de que no has estado viviendo de acuerdo al Evangelio o la verdadera feminidad como una mujer de Tito 2. Diles: “He deshonrado la Palabra de Dios y Su verdad.” Sé específica en cuanto a lo que Dios te ha convencido.

● Luego pídeles que te perdonen.

● Pídele a Dios por el poder del Espíritu Santo para que empiece a remodelar tu vida. No intentes hacerlo tú misma porque serán solo obras y justicia propia.

Pídele al Espíritu Santo que empiece a transformarte con Su Palabra de adentro hacia afuera y que te convierta en ese tipo de mujer que verdaderamente reverencia, ama y se somete a Dios y a su esposo. Entonces empezarás a ver la Palabra de Dios honrada, respetada y reverenciada por aquellos que vean tu vida transformada.

Muéstrenme sus vidas redimidas y puedo sentirme inclinada a creer en su Redentor.

Carmen: ¿Estás mostrando una vida transformada hoy? Nancy Leigh DeMoss compartió este recordatorio importante que forma parte de la serie El hermoso diseño de Dios para la mujer.

Nancy mencionó el recurso Un retrato bíblico de la mujer. Este ofrece un buen vistazo de lo que significa ser una verdadera mujer de Dios. El poder leerlo y permitirle a Dios que guíe tus pensamientos sería un buen seguimiento para el programa de hoy. Puedes obtener este recurso visitando www.AvivaNuestrosCorazones.com.

¿Cómo piensas pasar tus años de retiro? Ya sea que falte mucho o poco, es una pregunta interesante que revelará algunas de las prioridades de tu corazón. Nancy les ayudará a pensarlo mañana en Aviva Nuestros Corazon es.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

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Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

 

4/8 – Ángeles y demonios

Para mi el vivir es Cristo

Serie: Ángeles y demonios

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Samuel Pérez Millos

Samuel Pérez Millos

Casado con Noemí Susana Colacilli, misionera durante 24 años en Palabra de Vida.

Samuel es responsable del área de formación bíblica en la Iglesia Unida de Vigo.

Licenciado y Master en Teología (TH. M) por el Instituto Bíblico Evangélico.

Pastor de la Primera Iglesia Evangélica de Vigo, hoy Iglesia Evangélica Unida, desde el 26 de septiembre de 1981.

Profesor de Biblia y Teología en la Facultad Evangélica de España y del Departamento de Teología Sistemática de la escuela Escrituras.

33 – ¿Hay injusticia en Dios? | Romanos 9:14-18

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

Serie: Romanos

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Ps. Sugel Michelén

El pastor Michelén ha formado parte del Consejo de Ancianos de Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo en Santo Domingo, República Dominicana, durante más de 30 años.Tiene la responsabilidad de predicar la Palabra regularmente en el día del Señor.Tiene una Maestría en Estudios Teológicos y es autor de varios libros: Historia de las Iglesias Bautistas Reformadas de Colombia, Coautor junto al Pastor Julio Benítez; La Más Extraordinaria Historia Jamás Contada, Palabras al Cansado – Sermones de aliento y consuelo; Hacía una Educación Auténticamente Cristiana, El que Perseverare Hasta el Fin; y publica regularmente artículos en su blog “Todo Pensamiento Cautivo”https://www.todopensamientocautivo.com/

Él es instructor asociado en Universidad Wesleyana en Indiana (IWU), extensión en español; enseña Filosofía en el Colegio Cristiano Logos; y durante 10 años, ha sido profesor regular de la Asociación Internacional de Escuelas Cristianas (ACSI) para América Latina. El pastor Michelén, junto a su esposa Gloria tiene tres hijos y cuatro nietos.

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