Gracia, Verdad y Vida es un ministerio radial con una visión radicalmente bíblica, reformada, no-ecuménica, calvinista, enamorada de la Gracia Soberana de Dios.
Gracia, Verdad y Vida es un ministerio radial con una visión radicalmente bíblica, reformada, no-ecuménica, calvinista, enamorada de la Gracia Soberana de Dios.
Serie: Teología Carismática Dr. Josiah Grauman es Decano de educación en español y profesor de exposición bíblica en The Master’s Seminary. Él también sirve como anciano en el ministerio en español en Grace Community Church.
Alex Montoya ha sido el pastor principal en FFBC desde 1972. El pastor Montoya se ha desempeñado como profesor asociado de Ministerio Pastoral en The Master’s Seminary y anteriormente fue profesor de griego en el Seminario Teológico Talbot. Es miembro y expresidente regional de las Iglesias Fundamentales Independientes de América (IFCA).Fundó el Seminario Bíblico Fundamental y es el autor del libro “Predicando con pasión”. Él y su esposa Favy tienen hijos adultos casados y varios nietos.
T Ú E R E S E L D I O S B E N D I T O ¡Tú eres el Dios bendito! Feliz en Ti mismo, Fuente de felicidad de Tus criaturas, Mi creador, mi benefactor, mi dueño, mi auxilio. Tú me hiciste y me sustentas, Tú me ayudas y me favoreces, Tú me salvas y me sostienes; En cada situación Tú eres capaz de conocer mis necesidades y mis miserias. Que yo pueda vivir por Ti, que yo pueda vivir para Ti, y a nunca estar satisfecho con mi progreso Cristiano en cuanto yo no fuese semejante a Cristo; Que la conformación a Sus principios, Su carácter y Su conducta crezca cada hora de mi vida. Deja que Tu amor incomparable me constriña a la obediencia santa, Y has que mi deber sea mi delicia. Si otros juzgan que mi fe es locura, mi mansedumbre debilidad, Mi celo insensato, mi esperanza desilusión, y Mis acciones hipocresía, Que yo pueda regocijarme de sufrir por tu nombre. (El Dios Bendito) mantenme firme en la dirección del país de las delicias perpetuas, aquel paraíso que es mi verdadera herencia. Afírmame con la fuerza de los Cielos para que yo jamás vaya a retroceder, o desear los placeres engañosos que irán a la nada. Como persigo mi viaje celestial por Su gracia. No me dejes ser conocido como alguien que anda errante, sino como alguien que tiene ardiente deseo por Ti, y por el bien y la salvación de mi prójimo.
Domingo 3 Julio Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? Mateo 6:26 Mirad las aves
“Recientemente observamos, todas las tardes, cientos de aves volando en círculo y metiéndose en la más alta de las tres chimeneas vecinas, la única que tiene una capucha. Una amiga ornitóloga me explicó que se trataba de un vuelo de vencejos. Usaban esta gran chimenea como punto de encuentro, para descansar en su trayecto migratorio. Yo le pregunté:
– ¿Y por qué entran todas en la chimenea?
– Dios les dio patas con las que pueden agarrarse a los ladrillos de la chimenea y dormir allí cómodamente.
– ¿Por qué entran todas por el mismo lado?
– Porque Dios les dio un instinto que les permite evitar el desorden al entrar, y posarse ordenadamente.
– ¿Por qué no van a las tres chimeneas?
– Porque la capucha los protege de la lluvia”.
Estos pequeños pájaros son una obra maravillosa de nuestro Dios. Cada especie está dotada de capacidades admirables y extremadamente variadas.
A nosotros, que también somos sus criaturas, Dios nos dio, además, la facultad de conocerlo. Él nos creó y se reveló a nosotros. ¿Cómo ignorar que valemos mucho más que los pajarillos?
Dios amó de tal manera a la humanidad, “que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:16).
“Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas” (Mateo 6:33).
¿Qué efecto debería tener la santidad de Dios en la vida del creyente? La visión que Isaías tuvo de la santidad de Dios constituyó una profunda lección de humildad para él.
¿Es lo mismo para nosotros hoy? ¿Cómo puede una mayor comprensión de la infinita santidad de Dios crear en nuestros corazones una reverencia más profunda hacia Él? ¿Qué impacto debería tener la santidad de Dios en nuestra vida diaria?
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Sábado 2 Julio Ahora, Señor, ¿qué esperaré? Mi esperanza está en ti. Salmo 39:7 Alma mía, en Dios solamente reposa, porque de él es mi esperanza. Salmo 62:5
El poeta Alcuin (735-804) escribió: “La vida es la espera de la muerte”. Como todo hombre, el cristiano sabe que su vida terrenal tendrá un fin, pero al contrario del inconverso, posee una certeza: tiene la vida eterna que Jesucristo le dio. La Biblia declara: “Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna” (1 Juan 5:13).
Tal vez usted se pregunte: “¿Qué es la vida eterna?”. Jesús mismo responde: “Esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado” (Juan 17:3). El creyente recibe esta certeza por la fe, certeza que descansa en el poder de Dios y en su amor (1 Corintios 2:5). Ella produce una feliz esperanza: estar eternamente con Jesús, su Salvador y su Dios.
El apóstol Pablo dijo: “Teniendo deseo de partir y estar con Cristo, lo cual es muchísimo mejor” (Filipenses 1:23). Él esperaba ese momento en paz, confiado en las promesas de Dios. Pero no permaneció inactivo. Animaba a los creyentes a aguardar “la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo”, a ser un pueblo “celoso de buenas obras” (Tito 2:13-14).
“El mismo Jesucristo Señor nuestro, y Dios nuestro Padre, el cual nos amó y nos dio consolación eterna y buena esperanza por gracia, conforte vuestros corazones, y os confirme en toda buena palabra y obra” (2 Tesalonicenses 2:16-17).
¿Qué efecto debería tener la santidad de Dios en la vida del creyente? La visión que Isaías tuvo de la santidad de Dios constituyó una profunda lección de humildad para él.
¿Es lo mismo para nosotros hoy? ¿Cómo puede una mayor comprensión de la infinita santidad de Dios crear en nuestros corazones una reverencia más profunda hacia Él? ¿Qué impacto debería tener la santidad de Dios en nuestra vida diaria?
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Viernes 1 Julio Si alguno está en Cristo, nueva criatura es. 2 Corintios 5:17 Nunca más
Esto fue lo que escribió un cantante cuando escuchó la noticia sobre el asesinato de dos jóvenes. La misma reflexión escuchamos cada vez que se descubren crímenes particularmente atroces. ¡Cuántos sufrimientos para las familias víctimas de estos flagelos, cuántos horrores! No podemos ser indiferentes a esto. ¿Cómo puede una persona llegar a cometer semejantes actos? A menudo nos hacemos esta pregunta.
La Biblia nos muestra que la violencia es un mal de todos los tiempos: el primer crimen fue cometido por Caín contra su hermano (Génesis 4:8). Más tarde, antes del diluvio, “estaba la tierra llena de violencia” (Génesis 6:11); la historia de la humanidad confirma que esto no ha cambiado. Dios nos explica que el problema está en nuestra propia naturaleza. El hombre desobedeció a Dios, se alejó de él, y tiene esta terrible tendencia a hacer el mal. “Sus pies se apresuran para derramar sangre; quebranto y desventura hay en sus caminos” (Romanos 3:15-16).
Todos nosotros somos capaces de lo peor y nuestro corazón necesita ser cambiado. Esto es posible porque Dios perdona a todo el que arrepentido reconoce sus pecados y cree en Jesús como su Salvador. Esto produce un cambio, un “nuevo” nacimiento. Es el comienzo de una vida nueva, la vida eterna, para el que recibe a Jesucristo como su Salvador. El mundo que lo rodea no ha cambiado, pero a partir de su conversión está “en Cristo”, es una nueva creación. El cambio para él es mucho más grande que si el mundo entero hubiera cambiado.
¡Qué camino se abre entonces ante él! ¡Qué futuro maravilloso!