La obra redentora de Cristo

Aviva Nuestros Corazones

La obra redentora de Cristo

Por Nancy DeMoss Wolgemuth

Annamarie Sauter: ¿Has experimentado la reconciliación con Dios?

Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth, en la voz de Patricia Saladín.

Nancy: «Porque agradó al Padre que en Él habitara toda la plenitud, y por medio de Él reconciliar todas las cosas consigo, habiendo hecho la paz por medio de la sangre de su cruz, por medio de Él, repito, ya sean las que están en la tierra o las que están en los cielos. Y aunque vosotros antes estabais alejados y erais de ánimo hostil, ocupados en malas obras; sin embargo, ahora Él os ha reconciliado en su cuerpo de carne, mediante su muerte, a fin de presentaros santos, sin mancha e irreprensibles delante de Él» (Col. 1:19-22).

Annamarie: Hoy comenzamos un recorrido de dos semanas en el que nos estaremos enfocando en la obra redentora de Jesucristo y Sus últimas palabras. A lo largo de nuestro recorrido, escucharás narraciones de versículos de la Escritura para ayudarte a meditar en la verdad de la Palabra de Dios en estos días previos a la Semana Santa. Acompáñanos en esta serie titulada, «Redención incomparable».

Nancy: «Cristo nos redimió de la maldición de la ley, habiéndose hecho maldición por nosotros (porque escrito está: maldito todo el que cuelga de un madero)»  (Gál. 3:13).

«Al que no conoció pecado, le hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en Él» (2 Cor. 5:21).

«El cual no cometió pecado, ni engaño alguno se halló en Su boca; y quien cuando le ultrajaban, no respondía ultrajando; cuando padecía, no amenazaba, sino que se encomendaba a aquel que juzga con justicia» (1 Ped. 2:22-23).

«En Él tenemos redención mediante su sangre, el perdón de nuestros pecados según las riquezas de su gracia» (Ef. 1:7).

«Entonces mucho más, habiendo sido ahora justificados por su sangre, seremos salvos de la ira de Dios por medio de Él. Porque si cuando éramos enemigos fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, habiendo sido reconciliados, seremos salvos por su vida». (Rom. 5:9-10)

Annamarie: Estos versículos nos recuerdan grandes verdades. Quizás puedes asentir con tu mente pero, ¿sientes como si tuvieras que esforzarte cada vez más para ser una buena persona, para librar tus batallas? Una oyente que se ha sentido de esta manera nos escribió: «He atravesado por numerosas batallas tratando de ser lo suficientemente buena, tratando de merecer la gracia de Dios, caminando cuidadosamente y pensando que Dios me tiraría por la borda si hiciera algo malo».

Aquí está Nancy con nosotras para dar inicio a la enseñanza de hoy,

Nancy: ¿Cuántas de ustedes serían lo suficientemente honestas para decir que han experimentado batallas como estas en sus vidas?

La mayoría de las religiones del mundo intentan hacerle frente a los problemas del pecado, la culpa, el alejamiento de Dios, diciéndonos lo que tenemos que hacer para ganar el favor de Dios. El cristianismo por otro lado —y únicamente el cristianismo— se ocupa de estas cosas, diciéndonos lo que Dios ha hecho por nosotros, para proveernos el perdón de nuestros pecados y para hacer posible la reconciliación de los seres humanos con Él.

La respuesta de Dios, y la única respuesta, no es el esforzarnos más como respuesta al fracaso, al pecado y la culpa, sino que la respuesta se halla en la obra expiatoria de Cristo en la cruzEn esta sesión veremos cómo es en la obra expiatoria de Cristo,  donde se resume todo lo que hemos visto hasta el momento acerca del Señor Jesús. Aquí es donde todo culmina. Este es el punto crucial de Su vida.

¿Sabes lo que significa la palabra «crucial»? Significa «cruz». Esto es lo «crucial» en todo. Por eso fue que Él vino a la tierra. Esta es la única forma en que seres humanos pecadores pueden tener alguna esperanza de acercarse a un Dios santo.

Es necesario que primeramente se haga una ofrenda por la culpa, una reparación por nuestros pecados contra Él.

En el lenguaje hebreo, la palabra que se traduce como «expiación»,  es la palabra kaphar, el primer significado de la raíz de esa palabra es «cubrir». Puede que estés más familiarizada con la forma verbal de la palabra kippur—Yom Kippur, cubrir, el día de la expiación. Este grupo de palabras es usado aproximadamente 150 veces en el Antiguo Testamento, y se relaciona con dos cosas: la primera es el perdón de los pecados, y la segunda es la reconciliación con Dios.

La expiación es la historia de cómo Dios ha provisto un camino para que una humanidad distanciada sea perdonada de sus pecados y reconciliada con Él. Algunas de ustedes han escuchado esto un millón de veces y tal vez han perdido la capacidad de asombrarse. Les confieso que a menudo esto me ocurre a mí también.  Quiero sugerirte que le pidas a Dios que te ayude a escuchar este tema con frescura, como si nunca antes hubieras escuchado esta historia.

Para ti, quizás hablar sobre la expiación, es un concepto teológico que nunca has asimilado o que nunca has entendido. Quiero decirte que hoy podría ser el día en que te reconcilies con Dios, al darte cuenta de que Cristo expió tus pecados por medio de Su muerte en la cruz.

Permíteme resumir esa vieja antigua historia de Jesús y de Su amor, que me encanta contar. Aquí está el resumen:

  • Dios nos creó para disfrutar una relación íntima con Él.
  • Nosotros lo desobedecimos. Escogimos seguir nuestro propio camino de manera independiente y rebelarnos contra Su Palabra, contra Su voluntad y contra Sus caminos.
  • «La paga del pecado es muerte», una separación eterna de Dios quien nos creó para tener una relación íntima y eterna con Él. Ahora estamos separados, el acceso a Él se interrumpió. Él es demasiado santo para ver el pecado. Esto lo vemos descrito en el templo del Antiguo Testamento donde cualquiera que entraba al Lugar Santísimo, donde estaba la gloria, la Shekina, donde moraba la presencia de Dios. ¿Qué le sucedía a esa persona? ¡Moría fulminado! «La paga del pecado es muerte», sin comunión, sin relación con Dios (Rom. 6:23). Hay una barrera, una pared. Si sientes que no puedes acercarte a Dios, ¡es porque no puedes! y no puedes porque eres una pecadora; eres una rebelde, igual que yo. Pero ese no es el final de la historia, ¡y gracias a Dios!
  • Dios nos ama. Él quiere que nos reconciliemos con Él; que tengamos una relación con Él. Pero Su santidad y Su justicia demandan la paga del Él no puede violar Su carácter santo. Así que, en la eternidad pasada, incluso antes de que el hombre pecara, (¡entiendan esto!), Dios tenía un plan para restaurarnos para Él, mientras que al mismo tiempo Su justa ira contra el pecado fuera satisfecha, ese plan requería el derramamiento de sangre. 

Hay cuatro palabras importantes que intervienen en el concepto de la expiación. Les quiero mostrar estas palabras, y espero que las recuerden. No las olviden. Apúntenlas, medítenlas. Aquí están las cuatro palabras: pecado, sacrificio, sustituto y satisfacción. Pecado, sacrificio, sustituto y satisfacción. En caso de que no las retengas son: pecado, sacrificio, sustituto y satisfacción.

Regresando al Antiguo Testamento, al antiguo pacto, Dios instituyó la ofrenda de sacrificios por los pecados. Cuando la gente pecaba, ellos traían un animal —un cordero, un toro o un macho cabrío— traían el animal al sacerdote. Ese animal inocente era sacrificado, no por su propio pecado. Él no había pecado, las personas habían pecado. Cuando pecaban, traían este animal inocente el cual mataban y sacrificaban como sustituto en lugar del pecador que ofrecía el cordero, el pecador que merecía la muerte. El pecador no moría; el cordero moría. Así, la ira y la justicia de Dios eran satisfechas. . . pecado, sacrificio, sustituto y satisfacción. El pecador era perdonado y reconciliado con Dios y con la comunidad del pacto, por una expiación.

Hay muchos pasajes en el Antiguo Testamento, particularmente en el libro de Levítico, que muestran esta progresión. Permíteme leer uno de los pasajes de Levítico capitulo 4, comenzando desde el versículo 27:

«Y si es alguno del pueblo el que peca inadvertidamente, haciendo cualquiera de las cosas que el Señor ha mandado que no se hagan, y se hace así culpable,y se le hace saber el pecado que ha cometido, traerá como su ofrenda una cabra sin defecto por el pecado que ha cometido.Pondrá su mano sobre la cabeza de la ofrenda por el pecado (el pecador se identifica con el animal) y la degollará en el lugar del holocausto» (el animal es sacrificado en el lugar simbólico donde el pecador merecía morir).

«Entonces el sacerdote tomará con su dedo de la sangre y la pondrá sobre los cuernos del altar del holocausto, y derramará todo el resto de la sangre al pie del altarLuego quitará toda la grasa, de la manera que se quitó la grasa del sacrificio de las ofrendas de paz, y el sacerdote la quemará sobre el altar como aroma agradable para el Señor. Así hará el sacerdote expiación por él y será perdonado».

En Levítico capítulo 16, vemos que una vez cada año, en el décimo día del séptimo mes, los israelitas celebraban el Yom Kippur. ¿Recuerdas esa palabra «kippur«—cubrir? Ese era el día de la expiación. En ese día tan especial, el sumo sacerdote llevaba la sangre del animal sacrificado hacia el lugar santísimo y la rociaba para cubrir el Arca del Pacto, el lugar donde moraba la majestuosa y Santa presencia de Dios. Primero tomaba la sangre para cubrir su propio pecado, luego para cubrir y pagar por los pecados del pueblo.

Levítico 16:30 dice:

«Porque en este día (Yom Kippur—el día de cubrir) se hará expiación por vosotros para que seáis limpios; seréis limpios de todos vuestros pecados delante del SEÑOR».

¡Waoo! limpios, reconciliados, restaurados. Pero hay un problema. Todo lo que hemos leído acerca de,Yom Kippur –la sangre, los animales, el altar, el templo, el lugar santo todas estas cosas eran solo tipos, imágenes o símbolos. Eran sombra de una realidad más grande. Representaban una completa expiación que habría de venir.

Permíteme leer del libro de Hebreos el capítulo 10. A propósito, Hebreos (que lo he estado estudiando en mi devocional) tiene mucho más sentido cuando lo lees con ese trasfondo y tomando en cuenta lo que acabamos de leer en Levítico.

Hebreos 10, comenzando con el versículo 1 dice:

«Pues ya que la ley solo tiene la sombra de los bienes futuros y no la forma misma de las cosas, nunca puede, por los mismos sacrificios que ellos ofrecen continuamente año tras año, hacer perfectos a los que se acercan» (existe una limitante para esos sacrificios). De otra manera, versículo 2: «¿no habrían cesado de ofrecerse, ya que los adoradores, una vez purificados, no tendrían ya más conciencia de pecado? Pero en estos sacrificios (estos animales sacrificados, toda esta sangre derramada una y otra y otra vez, año tras año en estos sacrificios), eran un recordatorio del pecado cada año. Porque es imposible que la sangre de toros y machos cabríos quite los pecados» (vv.1-4)

Estos sacrificios del Antiguo Testamento no podían limpiar las conciencias culpables. No podían justificar a la gente delante Dios. Apuntaban a un sacrificio venidero, un Salvador, un Mesías que salvaría al pueblo de Dios de sus pecados. Entonces, día tras día, año tras año, al imponer los israelitas las manos sobre esos animales del sacrificio, estaban haciendo dos cosas.

Se estaban identificando ellos mismos y su pecado con ese animal, ese cordero, ese toro, ese macho cabrío, que estaba muriendo en su lugar; y estaban expresando su fe en la completa provisión que Dios haría un día a través del sacrificio del Mesías, el Hijo de Dios.

Así que en el contexto de esos sacrificios que no podían perdonar permanentemente a una persona o limpiar su conciencia del peso y de la culpa del pecado, así llegamos a ese increíble día cuando Juan el Bautista vio a Jesús venir a él en el Jordán, y dijo, «He aquí (¡miren!) el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo» (Juan 1:29).

¿Qué acabamos de leer? Era imposible que la sangre de los toros y machos cabríos quitara los pecados. Solo estaban señalando el tiempo, señalando ese sacrificio perfecto y este era el sacrificio del Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Jesús fue ese cordero sin mancha. Él vivió una vida santa y sin pecado. Entonces un día fue arrestado, enjuiciado como un criminal, un pecador. Fue condenado a la pena de muerte y era necesario que esto aconteciera para que Él tomara el lugar del pecador.

Hebreos capítulo 9 nos dice:

«Él entró de una vez por todas al Lugar Santísimo no por la sangre de machos cabríos ni de becerros; sino por Su propia sangre, habiendo obtenido eterna redención. . . Él ha aparecido de una vez por todas al final de las edades para quitar el pecado por Su sacrificio» (vv. 12, 26).

El Cordero de Dios sin pecado murió como sustituto, en nuestro lugar e hizo expiación por nuestros pecados. Hay muchas referencias en el Antiguo y Nuevo Testamento que mencionan la muerte de Cristo… Él no fue un mártir, no murió para enseñarnos cómo morir. . . escuché eso en una iglesia un día. Pensé que me iba a desmayar al oír esta lección sobre cómo Jesús murió para enseñarnos cómo morir a todos cuando nos llegara ese momento. Me fui a mi casa, me senté al piano y comencé a tocar y a cantar todas las estrofas de «Exaltada sea la Cruz». Es acerca de Su muerte como sustituto, en nuestro lugar.

Escuchen estos versículos:

Isaías 53:4-6;

«Ciertamente Él llevó nuestras enfermedades, y cargó con nuestros dolores; con todo, nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y afligido. Mas Él fue herido por nuestras transgresiones, molido por nuestras iniquidades. El castigo, por nuestra paz, cayó sobre Él, y por sus heridas hemos sido sanados. Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, nos apartamos cada cual por su camino; (por el pecado) pero el SEÑOR hizo que cayera sobre Él la iniquidad de todos nosotros».

Gálatas 2, versículo 20, nos dice: «el Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí», dos de las más hermosas palabras de toda la Palabra de Dios.

1 Pedro 2:22 y 24:

«EL CUAL NO COMETIÓ PECADO, NI ENGAÑO ALGUNO SE HALLÓ EN SU BOCA; Y Él mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre la cruz, a fin de que muramos al pecado y vivamos a la justicia, porque por sus heridas fuisteis sanados».

¡Alabado sea Dios! Él obedeció a la perfección la ley de Dios que nosotros quebrantamos. En la cruz Él recibió el castigo que nosotros merecíamos. El justo sufrió por los injustos, en nuestro lugar, por nosotros. . . por ti. . . por mí.

John Stott lo dice de esta forma:

La esencia del pecado es el hombre sustituyéndose a sí mismo por Dios, mientras que la esencia de la salvación es Dios mismo poniéndose en el lugar donde el hombre debió estar. El hombre se pone en el lugar donde Dios tiene que estar; Dios se sacrifica por el hombre y se pone donde el hombre merece estar.

Annamarie: Es emocionante meditar en el hecho de que Jesús, siendo inocente, decidiera recibir el castigo que tú y yo merecíamos. ¡Es un amor maravilloso! Nancy regresará en un momento con nosotras.

Espero que este programa te ayude —aún en medio de tus dificultades— a poner tus ojos en el Autor de la, «Redención incomparable». Así se titula nuestra serie actual.

Quiero aprovechar para recordarte que pronto iniciaremos un club de lectura en el blog Mujer Verdadera. Puedes acceder a este blog a través de nuestro sitio web, AvivaNuestrosCorazones.com. Juntas nos estaremos enfocando en cómo el evangelio se aplica a nuestras vidas como mujeres. Estaremos leyendo el libro escrito por Nancy, titulado «Adornadas». Hemos preparado un recurso que te ayudará a compartir el material de ese libro con otras mujeres, ya sea en una relación de mentoría o en un grupo pequeño. Se trata del recurso, «Guía de estudio Adornadas». Te enviaremos un acceso para descargarlo de forma digital por tu donación hoy. Visítanos en AvivaNuestrosCorazones.com, haz tu ofrenda, y recibe el recurso. No olvides mantenerte sintonizada al blog Mujer Verdadera.

Bien, Nancy nos ha estado hablando acerca de la expiación, y nos dio cuatro palabras que nos ayudan a entender ese concepto: pecado, sacrificio, sustituto y satisfacción. Ella regresa con nosotras para concluir la enseñanza de hoy.

Nancy: Hasta aquí hemos hablado sobre el día de la expiación. Por otro lado, la Pascua era otra observancia anual importante en el Antiguo Testamento. Ese era el día, como recordarás, cuando los corderos de la ofrenda eran sacrificados y su sangre era derramada para que Dios pasara por alto los pecados de Su pueblo, cuando viera la sangre del cordero del sacrificio rociada sobre los dinteles de las puertas. Durante la semana de Pascua, Jerusalén se llenaba con el balido de cientos de miles de corderos ofrecidos como sacrificio.

El señor Jesús —el Cordero de Dios— fue crucificado en el día de la preparación de la Pascua, a la misma hora que esos corderos eran sacrificados y sus balidos se escuchaban por todo Jerusalén. La sangre de los animales sacrificados era llevada por el agua a través de un barranco o canal profundo en la tierra.

Alguien me envió una foto de esto. Se le llamaba el canal de la sangre, y la sangre y el agua drenaban desde el templo hacia el valle de Cedrón. Me acuerdo que:

Hay una precioso manantial de sangre de Emanuel, que purifica a cada cual que se sumerge en él. (1)

Recibí la carta de una mujer que decía:

«Cuando llegué a prisión a los 27 años de edad, yo estaba segura de que Dios nunca perdonaría a una asesina como yo. Solo a través de Su gracia escuché la verdad que me daría la libertad para confiar en la sangre de Jesús como el pago por mi vida de pecado».

Eso, amigas mías, es el evangelio. Es la expiación hecha de una vez y para siempre. Él murió por nosotros.

Les he hablado durante estos días acerca de mi amigo del 1800, F. W. Krummacher, quien escribió un libro maravilloso titulado «El Salvador Sufriente», permíteme solo leer lo que él dice sobre la expiación:

Nuestro infierno se ha extinguido en las heridas de Jesús; nuestra maldición se consumió en el alma de Jesús; nuestra culpa fue pagada por la sangre de Jesús. La espada de la ira de un Dios santo estaba desenvainada contra nosotros. . . ni un solo individuo habría escapado de esa espada, si el Hijo de Dios no hubiera sufrido el golpe y tomado sobre Sí el pago de nuestras deudas.

Ni más ni menos de lo que le aconteció a Él, estaba destinado a ser soportado por nosotros a causa de nuestros pecados. ¡Qué don tan inefable poseemos en el Cordero sangrante! ¿Sería demasiado honor para Él si nuestras vidas fueran un continuo acto de adoración a Su nombre?»

Y ves ese espíritu de adoración y gratitud en tantos de nuestros antiguos himnos. Permíteme leer algunas de esas estrofas que creo que te sonarán familiares:

Cuando he caído en tentación y de sentir condenación, mirando al cielo encontraré al inocente que murió. Y por su muerte el Salvador ya mi pecado perdonó 
pues Dios el justo aceptó su sacrificio hecho por mí. (2)

Y otro himno dice:

Oh cuánto me gozo en Su salvación


Fue pleno Su amor y perdón


Clavó mi pecar en la cruz lo olvidó


Gloria a Dios! Gloria al Hijo de Dios! (3)

Creo que hoy hay algunas de ustedes que me escuchan probablemente por primera vez, a las que se les han abierto los ojos hacia lo que la obra de expiación de Cristo es. Aprendiste que Él sufrió en tu lugar. 

Hoy, al arrepentirte de tus pecados, y poner tu fe en Cristo y en Su obra de expiación por ti, puedes ser limpiada. Puedes ser perdonada por completo de todo pecado que hayas cometido en contra del santo Dios. Más que eso, puedes ser reconciliada con el Dios santo por toda la eternidad. Di: «Señor, yo lo creo y lo recibo» 

y para mis amigas cristianas, mi oración es que hayan obtenido una renovación de la capacidad de maravillarse de la que hablábamos.

Oh maravilla de Su amor, por mí murió el Salvador. (4)

¡Aleluya! ¡Aleluya! Oh que gran Salvador, amén.

Annamarie: Esta es Nancy DeMoss de Wolgemuth ayudándonos a contemplar la belleza del evangelio. Uno de los himnos que ella citó lo hemos escuchado cantado por Dámaris Carbaugh, y creo que es un gran recordatorio de la obra redentora de Cristo. Hay un precioso manantial a tu disposición, al venir a Cristo en arrepentimiento y fe.

Annamarie: Oremos para que Dios traiga más personas cada día que abracen el mensaje del evangelio y puedan cantar junto a nosotras, «Mi culpa Él llevó y alegre siempre cantaré».

Los historiadores nos dicen que la crucifixión romana era tan dolorosa que aquellos que eran ejecutados maldecían y gritaban. Las primeras palabras que salieron de la boca de Jesús fueron sorprendentes. Veremos esto más de cerca mañana, aquí en Aviva Nuestros Corazones.

Conociendo al Redentor juntas, Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

(1) «Hay un precioso manantial»  William Cowper, 1772.

(2) «Ante el trono celestial». Charitie Lee Smith Bancroft, 1841-1892

(3) «Estoy bien con mi Dios» Horatio G. Spafford, 1873.

Hay un Precioso Manantial, Dámaris Carbaugh, Alabanzas: Tus Himnos Favoritos, ℗ 2002 Damaris Music.  Canción usada con permiso.

(4) «Maravilloso es el gran amor» Charles Wesley.

Nancy DeMoss Wolgemuth

Nancy DeMoss Wolgemuth ha tocado las vidas de millones de mujeres a través del ministerio de Aviva Nuestros Corazones y del Movimiento de Mujer Verdadera, llamando a las mujeres a un avivamiento espiritual y a la feminidad bíblica. Su amor por Cristo y por Su Palabra es contagioso y permea todos sus alcances, desde sus conferencias hasta sus programas de radio (Aviva Nuestros Corazones, Revive Our Hearts y Seeking Him).

Ha escrito veintidós libros, incluyendo Mentiras que las mujeres creen y la Verdad que las hace libres, En busca de Dios (junto a Tim Grissom), y Adornadas. Sus libros han vendido más de cuatro millones de copias y están llegando a los corazones de las mujeres alrededor del mundo. Nancy y su esposo, Robert, radican en Michigan.

110 – Siete Dias que cambiaron la Historia

Entendiendo los Tiempos

1 Temporada | Entendiendo Los Tiempos

110 – Siete Días que cambiaron la Historia

Surge en el 2013 como programa de radio bajo la cobertura de la emisora cristiana Radio Eternidad en la estación 990am. Las temáticas de nuestro programa son diversas y contemporáneas con las necesidades que se presentan hoy en día en la sociedad. Todo tema es llevado a la luz de la Palabra de Dios que es la única mediadora entre los hombres y la única verdad que puede hacerle libre. Tratamos diferentes temas con el propósito de entender el presente bajo una cosmovisión bíblica y actuar en base a esta. Con nuestro productor Andrés Figueroa y el equipo de Gracia TV, quienes semanalmente transmiten este programa en un formato para Radio y TV.

1 Temporada | Entendiendo Los Tiempos

Cuando el cristianismo moldeó las artes

Ministerios Ligonier

El Blog de Ligonier

Serie: La historia de la Iglesia | Siglo VII

Cuando el cristianismo moldeó las artes

Por Gene Edward Veith

Nota del editor: Este es el segundo capítulo en la serie especial de artículos de Tabletalk Magazine: La historia de la Iglesia | Siglo VII

os cristianos de hoy frecuentemente hablan de influenciar la cultura a través de las artes. Esto a menudo significa, en términos prácticos, que los cristianos se dejan influenciar por la cultura a través de las artes. En el siglo VII, sin embargo, vemos al cristianismo como una poderosa fuerza imaginativa y estética que inspiraba nuevas y duraderas formas de arte, estilos y creaciones artísticas.

Atanasio murió en el año 373 d. C., y el epitafio que apareció en su lápida es famoso hoy en día, ya que captura la esencia de su vida y mLos evangélicos con frecuencia olvidan los logros artísticos de aquellos días premedievales, ya sea por la aceptación acrítica de las generalizaciones excesivas de la «Era de las Tinieblas» o por el supuesto de que la Iglesia de esos tiempos estaba haciendo concesiones a los paganos que había evangelizado. En realidad, hubo problemas teológicos en el siglo VII, como la atención excesiva a los santos, pero las peores corrupciones de la Iglesia, como el papado infalible, las indulgencias, el reemplazo de la Biblia por el racionalismo escolástico aristotélico y el reemplazo del evangelio por la justicia de las obras, todo eso vino después.

El siglo VII no era un tiempo para ceder ante el paganismo, sino para combatirlo. Las tribus de los bárbaros saqueaban las comunidades cristianas. El norte de Europa todavía era en gran parte pagano y una corriente constante de misioneros enfrentó el martirio. En el Oriente y en África, los cristianos sufrían las invasiones de musulmanes yihadistas militantes.

Pero en medio de las guerras, el caos y la agitación social, el interés por la actividad cultural e intelectual, y el deleite en la imaginación creativa no solo se mantuvieron vivos, sino que fueron fomentados e inspirados dentro de la Iglesia, y de tal manera que eventualmente conquistaría y civilizaría a los bárbaros que estaban fuera de las puertas. Por lo tanto, los cristianos de hoy haríamos bien en emular a nuestros hermanos del siglo VII mientras nos adentramos en nuestro propio tiempo de crisis educativa, barbarie cultural y ataques musulmanes: nuestra propia era de las tinieblas.

Los cristianos cultivaron las artes en dos contextos diferentes, aunque de maneras muy similares. La Europa occidental aún vivía en las ruinas del Imperio romano, que había caído dos siglos antes. Pequeños reinos tribales, algunos cristianos y otros no, proporcionaron cierta medida de orden social, aunque Carlomagno no crearía su Imperio unificado e instituiría la Europa medieval sino hasta el siguiente siglo. La Iglesia estaba en un modo de supervivencia y misionero.

Pero en el Este, el Imperio romano no había caído. La capital de Roma en el Este, Constantinopla, se había transformado en la rica y poderosa civilización bizantina. Aquí la Iglesia, bajo la protección del emperador bizantino, también era rica y poderosa.

Los bizantinos fueron conocidos por su magnífica pero intrincada arquitectura. De Grecia y Roma, tomaron las columnas y las cúpulas. De Asia, tomaron la ornamentación ostentosa y los espacios circulares. Pero fue el cristianismo lo que unió estos elementos en un todo.

Las iglesias bizantinas comenzaron a construirse en forma de cruz. En el centro habría una cúpula sobre el altar, con transeptos que se extendían en ángulos rectos en cuatro direcciones. Tal diseño unía la arquitectura lineal occidental con la arquitectura circular de Oriente. Pero en su esencia está el profundo simbolismo del evangelio, que la gente que viene a adorar a Dios en la iglesia solo puede hacerlo en la cruz de Jesucristo.

Además de este plano de planta cruciforme, que más tarde sería adaptado en Occidente tanto en el estilo románico como en el gótico, las iglesias bizantinas también estaban llenas de esplendor visual. El interior de las cúpulas abovedadas pudiera estar adornado con oro puro. Los pisos pudieran ser mosaicos con miles de piezas colocadas en diseños increíblemente complejos y en las paredes, en el altar y casi en todas partes donde uno pudiera mirar habrían íconos.

Los íconos son estilizados, casi abstractos, con líneas gruesas que dibujan las figuras, rellenas de colores brillantes o de oro. Los ojos, no obstante, son inquietantemente profundos, como si te estuvieran mirando directamente a los ojos.

Sin embargo, algunos de los mayores logros artísticos del siglo VII no se produjeron entre los bizantinos, sino entre el asediado Occidente. Mientras los monjes copiaban las Escrituras a mano, adornaban la Palabra de Dios con ilustraciones de asombrosa belleza. El mayor ejemplo de manuscritos ilustrados del siglo VII es probablemente los Evangelios de Lindisfarne, hecho en un monasterio inglés.

Aun los iconoclastas pueden apreciar el arte de las biblias ilustradas, muchas de las cuales no son representativas: líneas intrincadas entrelazadas y formas laberínticas, orquestaciones de colores y diseños, figuras fantásticas y gárgolas caprichosas, representaciones de figuras que no existen ni en el cielo ni en la tierra. Pero sobre todo, el verdadero arte de los manuscritos ilustrados es la caligrafía misma, un riff sobre la interpretación visual de sonidos y letras que es el lenguaje escrito, un reconocimiento de que el ícono mayor es la Palabra de Dios escrita, que consiste en imágenes visuales de letras en todas sus jotas y tildes.

El siglo VII también fue importante en la historia de la música. Los cantos gregorianos se le atribuyen al papa Gregorio, quien vivió en el siglo VI, aunque esta atribución probablemente sea incorrecta, ya que los cantos gregorianos que tenemos datan del siglo IX. Pero esta forma de canto ciertamente se desarrolló durante el siglo VII.

El canto gregoriano es simplemente una forma de cantar prosa. Su sencilla línea melódica está libre de los estrictos requisitos del ritmo y la métrica y, por lo tanto, puede acompañar cualquier texto. En el siglo VII, esta forma de arte, nuevamente, surgió en la Iglesia, cuya adoración, tanto en Occidente como en Oriente, incluía cantar pasajes de la Biblia.

Personalmente aprecio a las congregaciones reformadas que solo cantan los Salmos en sus cultos. Sin embargo, esos salmos han sido parafraseados en una forma métrica, con una rima y un ritmo regulados, para adaptarse a las estructuras estrictas de nuestra música más moderna. Si usaran formas de canto gregoriano, podrían cantar los Salmos directamente de la Biblia. No hay nada intrínsecamente «católico» en este canto. Tanto los luteranos como los anglicanos han estado cantando los Salmos y otros textos bíblicos de esta manera desde los tiempos de la Reforma.

El siglo VII también marca el comienzo de la literatura inglesa. En el año 672, un monje llamado Caedmon compuso y escribió el primer poema jamás registrado en el lenguaje de los anglos; es decir, anglosajón. De nuevo, fue un poema cristiano, un himno a la creación. Es de esta manera, en una traducción al inglés moderno, como comienza la literatura inglesa:

Now shall we praise the heavenly
kingdom’s Guardian,
The Creator’s ability and His wisdom,
Work of the glorious Father.

[Traducción al español:
Ahora alabemos al Guardián
del reino celestial,
La habilidad del Creador y Su sabiduría,
Obra del Padre glorioso.]

La literatura inglesa daría muchas vueltas, pero comenzó como las otras formas de arte del siglo VII: glorificando a Dios.

Publicado originalmente en Tabletalk Magazine.
Gene Edward Veith
Gene Edward Veith

El Dr. Gene Edward Veith es director del Instituto Cranach en el Concordia Theological Seminary en Fort Wayne, Indiana. Es autor de varios libros, entre ellos God at Work y Reading between the Lines.

Ni siquiera cerca del verdadero hedonismo

Septiembre 20/2021

Solid Joys en Español

Ni siquiera cerca del verdadero hedonismo

John Piper

John Piper

Encuentra más devocionales de John Piper en Español
en nuestro sitio web:
https://devocionalsolidjoys.com/

Encuentra más recursos gratuitos en: http://sdejesucristo.org
Síguenos en Facebook: https://www.facebook.com/SoldadosDeJe…
Síguenos en Instagram: https://www.instagram.com/SoldadosDeJ…
Síguenos en Twitter: https://twitter.com/sdJesucristo

El bebé perdido (1)

Lunes 20 Septiembre

Te llamé por tu nombre; te puse sobrenombre, aunque no me conociste. Yo soy el Señor, y ninguno más hay; no hay Dios fuera de mí.Isaías 45:4-5

Diste alabanza a dioses de plata y oro, de bronce, de hierro, de madera y de piedra, que ni ven, ni oyen, ni saben; y al Dios en cuya mano está tu vida, y cuyos son todos tus caminos, nunca honraste.Daniel 5:23

El bebé perdido (1)

En China, al final del año 1989, en medio de la nieve y del viento glacial, el evangelista Xi, vendedor de Biblias y evangelios, caminaba de pueblo en pueblo en las colinas del Gansu. Al llegar al último pueblo de su gira, rápidamente notó que algo iba mal. La gente estaba fuera de sus casas, reunida en pequeños grupos.

– Buenos días a todos. Les traigo una buena noticia.

– ¡Cállese, aquí solo tenemos malas noticias! ¡Hoy robaron un bebé!

El rapto de niños era frecuente en China: bandas de ladrones robaban bebés en el campo para venderlos en la ciudad a parejas ricas que no tenían hijos.

– ¿Podría ver a los padres?, preguntó el evangelista.

– ¡Váyase, aquí no lo necesitamos!

– Por favor, quiero verlos, quizá pueda ayudarlos.

Entonces lo llevaron a la cabaña de los angustiados padres.

– Entiendo su tristeza, les dijo. Conozco a alguien que puede ayudarles: Dios. Me gustaría pedirle por ustedes. Y empezó a orar: Oh, Dios, tú que sabes todo, que puedes todo, te pedimos que nos traigas al bebé desaparecido. Amén.

– ¡Cállese y váyase!, gritó el padre. Oramos a nuestros dioses y no respondieron. ¿El suyo hará mejor? Y lo echaron violentamente del pueblo.(mañana continuará)

2 Crónicas 35 – 2 Corintios 9 – Salmo 106:24-27 – Proverbios 23:23

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

8 – ¡Qué bueno es Dios! – Efesios 2:4-7

Iglesia Evangélica León

Serie: Efesios

8 – ¡Qué bueno es Dios! – Efesios 2:4-7

David Robles

David Robles se desempeña como pastor docente de la Iglesia Evangélica León y es presidente fundador y profesor del Seminario BEREA (España). Tiene un amplio ministerio de enseñanza y predicación en toda España y otros países de habla hispana. David se graduó del Seminario Bíblico de Multnomah (Certificado Bíblico, 2001) y del Seminario de Maestría (M.Div. 2004).

7 – La llenura del Espíritu Santo

IGLESIA BAUTISTA CASTELLANA

Serie: Hablando del Espíritu Santo

7 – La llenura del Espíritu Santo

Edgardo Piesco

Bienvenido a Iglesia Bautista Castellana. Mi nombre es Edgardo Piesco, actual pastor de la Iglesia Bautista Castellana y me siento muy honrado con su visita.

En cuanto a nuestra identidad, somos la primera iglesia evangélica establecida en Canadá contando con, 50 años de vida en el servicio a nuestra comunidad hispano-parlante. Nuestra congregación está constituida por inmigrantes provenientes de toda Latinoamérica. Oficiamos servicios en español y otros especiales en inglés para los jóvenes que dominan éste, como primera lengua. Nuestro objetivo primordial es hacer conocer el evangelio a nuestra comunidad en una actitud seria y de respeto por la dignidad humana.

Esta congregación se ha mantenido en una tradición de trabajo honesto, íntegro y procurando asistir a la sociedad. Nuestro enfoque es estrictamente bíblico; la predicación, expositiva; el objetivo de dicha predicación y enseñanza es que el pueblo conozca la Palabra de Dios sin especulaciones y/o manipulación de la misma, para la salvación del alma. Nuestra congregación promueve un ambiente familiar, proveyendo un equipo ministerial de ayudantes y colaboradores debidamente equipados para hacer placentera su visita a nuestros servicios.

Esperamos que disfrute su tiempo en nuestro medio, y que tengamos pronto el gran privilegio de gozarnos con su visita y cordial compañía. Hasta entonces, que la gracia y la paz de Dios y Su Hijo Jesucristo sea con usted y todos los suyos.

Afectuosamente,
Pastor Edgardo Piesco

Nuestro privilegio indescriptible

Septiembre 19/2021

Solid Joys en Español

Nuestro privilegio indescriptible

John Piper

John Piper

Encuentra más devocionales de John Piper en Español
en nuestro sitio web:
https://devocionalsolidjoys.com/

Encuentra más recursos gratuitos en: http://sdejesucristo.org
Síguenos en Facebook: https://www.facebook.com/SoldadosDeJe…
Síguenos en Instagram: https://www.instagram.com/SoldadosDeJ…
Síguenos en Twitter: https://twitter.com/sdJesucristo

9 Rasgos de la Consejería Bíblica

Iglesia Evangélica de la Gracia

9 Rasgos de la Consejería Bíblica

David Barceló

David Barceló

Westminster en California (MA) y Westminster en Filadelfia (DMin)

David es licenciado en Psicología y graduado de los seminarios Westminster en California (MA) y Westminster en Filadelfia (DMin). Es miembro de la NANC y graduado en Consejería Bíblica por IBCD. David ha estado sirviendo en la Iglesia Evangélica de la Gracia, desde sus inicios en mayo de 2005, siendo ordenado al ministerio pastoral en la IEG en junio de 2008

8 – Cristo, compasivo y confrontador

Iglesia Bautista Internacional

Serie: Él es, el Cristo que predicamos

8 – Cristo, compasivo y confrontador

Miguel Núñez

Miguel Núñez

Es miembro del concilio de Coalición por el Evangelio. Es el pastor de predicación y visión de la Iglesia Bautista Internacional, y presidente de Ministerios Integridad y Sabiduría. El Dr. Núñez y su ministerio es responsable de las conferencias Por Su Causa, que procuran atraer a los latinoamericanos a las verdades del cristianismo histórico. Puede encontrarlo en Twitter.

Una producción de Ministerios Integridad & Sabiduría