Tu vida en sus manos

Enero 31

Tu vida en sus manos

Lectura bíblica: Marcos 4:35–41

¿Por qué estáis miedosos? ¿Todavía no tenéis fe? Marcos 4:40

a1El sol se ponía en el horizonte detrás de los cerros mientras una pequeña embarcación que llevaba a Jesús y a sus discípulos zarpaba para cruzar el mar de Galilea. Después de enseñar todo el día, el Maestro estaba muy, muy cansado. Por eso, encontró un rincón quieto en el bote y se quedó dormido.
La brisa que había impulsado a la embarcación comenzó a intensificarse hasta convertirse en un fuerte viento que impulsó con demasiada fuerza las velas y levantó un oleaje aterrador. En cosa de minutos, fieras ráfagas y olas enormes embestían contra el costado de la embarcación. Los discípulos desesperadamente bajaron las velas mientras la barca se mecía de un lado para otro sobre las olas. El agua entraba a cubetazos. Pero Jesús dormía sin darse cuenta.
Los discípulos sacudieron a Jesús hasta despertarlo y le dijeron:

—¡Nos hundimos! ¿No te importa?

El Maestro se levantó y le gritó al viento:

—¡Calla!

Y al mar:

—¡Enmudece!

Y el viento y la tempestad se calmaron y las pavorosas olas se redujeron y se produjo una calma total.

—¿Por qué estaban tan preocupados? —preguntó Jesús a sus discípulos que miraban atónitos al mar tranquilizado—. ¿No han aprendido a confiarle su vida a Dios en una tormenta?

Los discípulos no habían confiado en Dios. Estaban demasiado preocupados de morir.

A ver, ¿disfrutarías de algunas de estas actividades?

• Machucarte los dedos en una puerta
• Caerte de un precipicio
• Tropezar en el pavimento y rasparte las rodillas

Seguramente que no harías nada de esto por diversión. En caso de que no lo hayas notado, posees un impulso para evitar el dolor y mantenerte sano. Y —como los discípulos— procurarías evitar caerte de una embarcación en medio de una tormenta. Tu deseo de sobrevivir te indica que uses un salvavidas, que te pongas el casco cuando andas en bicicleta y que no tomes leche rancia.

Puedes hacer todo tipo de cosas buenas para no lastimarte. No obstante, tarde o temprano enfrentarás en la vida una situación en que lo único que puedes hacer es confiar en Dios.

Pero hay una buena noticia. Nunca te puede pasar nada que sorprenda a Dios. Él sabe las cosas buenas y malas que te sucederán, y aun cuánto durará tu vida (ver Salmo 139:16). Y a medida que vas aprendiendo a confiar en Jesús, puedes aguantar aun la más aterradora de las tormentas. ¡Él tiene tu vida en sus manos!

PARA DIALOGAR
¿De qué manera te consuela saber que estás en las manos de Dios?

PARA ORAR
Padre, confiamos en que tú nos cuidarás.

PARA HACER
Recuérdale hoy a un amigo o familiar que Dios nos cuida.

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

Arrestado por tomarse el día

Enero 30

Arrestado por tomarse el día

Lectura bíblica: Marcos 2:23–28

El sábado fue hecho para el hombre, y no el hombre para el sábado. Marcos 2:27

a1Pedro, Andrés y los demás discípulos todavía estaban mordisqueando los granos de trigo que habían recogido cuando vieron las luces rojas y escucharon la sirena. Era la policía del día de reposo. Los fariseos se abalanzaron sobre los discípulos como la policía patrullera persiguiendo a un auto deportivo yendo a exceso de velocidad. “Han recogido grano en el día de reposo y eso significa que han desobedecido una regla religiosa muy importante”, habrán dicho, mostrando sus placas de conocimiento religioso. “Ahora sí que se han metido en un gran lío. Tienen el derecho de permanecer callados. Si renuncian a ese derecho, cualquier cosa que digan puede ser usada en su contra…”.

Bueno, quizá no fue exactamente eso lo que sucedió. Pero en Marcos 2, Jesús y sus discípulos sí fueron acusados de quebrantar algunas reglas importantes. A través de los siglos, los judíos habían producido una lista larga de reglas de lo que el judío podía y no podía hacer el séptimo día de la semana. Los líderes tenían las narices tan metidas en sus libros de reglas religiosas que no veían la verdadera meta del mandamiento de Dios en cuanto al día de reposo. Dios quería simplemente que su pueblo se tomara un día de descanso por semana para adorarlo y descansar (ver Éxodo 20:8–10). Pero los líderes que centraban su atención en las reglas habían convertido al día de reposo en un día de prohibiciones en lugar de un día de descanso.

Para Jesús, las personas eran más importantes que las reglas humanas sobre conducta religiosa. “El día de reposo es un día para disfrutar, no una regla para guardar” parece estar diciendo en Marcos 2:27. Para sus discípulos hambrientos que andaban caminando, el día de reposo significaba recoger manojos de trigo para comer aunque fuera contra la ley “cosechar” trigo el séptimo día.

Muchos cristianos en la actualidad están aferrados a seguir reglas en lugar de dar prioridad a las personas. Botan a la basura una invitación a una fiesta de cumpleaños porque es en la casa de no creyentes. Pero los no creyentes se dan cuenta, y creen que no son importantes para nosotros o para Dios mientras no cambien. ¿No perderías interés en el cristianismo si lo único que te enfatizaran fuera “lo que sí y lo que no puedes hacer”?

Aquí tienes un tema para comentar honestamente: ¿Eres alguien que centra su atención en la gente o la centras en las reglas? ¿Te ven tus amigos no creyentes como una persona que es abierta con ellos y que los aceptas como son, o como alguien que se cree mejor que ellos?
Algunos de los más malvados de la época de Jesús se acercaron a él y fueron transformados porque él los recibió, amó y aceptó. Ese es el resultado de un vivir centrado en las personas. ¿Te gustaría ser parte de esa clase de éxito?

PARA DIALOGAR
¿Alguna vez te has mantenido apartado de los no creyentes? ¿Por qué? ¿Qué te gustaría hacer que sea diferente?

PARA ORAR
Señor, ayúdanos a reconocer cuáles son las reglas que realmente proceden de ti, y cuáles nos impiden mostrarles tu amor a nuestros prójimos.

PARA HACER
Busca oportunidades hoy para demostrar tu cariño a un no creyente.

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

Un enfoque centrado en las personas

Enero 29

Un enfoque centrado en las personas

Lectura bíblica: Marcos 2:13–17

No he venido para llamar a justos, sino a pecadores. Marcos 2:17

a1Un domingo a la mañana un muchacho y una chica adolescentes entran al culto y toman asiento. No usan exactamente lo que llamaríamos ropa dominguera. Desde el cabello peinado en punta hasta la suela de sus torpes botas militares, están vestidos con cadenas y cuero negro.

Después del culto el pastor saluda a la pareja. A pesar de su alarmante ropa, sus rostros irradian alegría. El pastor se entera que son nuevos creyentes, que recién han superado una vida difícil de drogadicción. Les da la bienvenida, y les da datos sobre las actividades de las cuales pueden participar para desarrollar su nueva vida en Cristo. Los toma de la mano y los presenta al director de jóvenes, quien se va con ellos al estacionamiento para admirar la motocicleta del muchacho.
Al día siguiente, el pastor recibe varias llamadas telefónicas de miembros enfurecidos: “¿Quién era esa gente?”. “Espero que no los haya invitado a las actividades juveniles”. “No quiero verlos por el templo”.

¿Qué? ¿Quién hubiera pensado que te podías meter en líos si aceptabas a Cristo, dejabas de tomar drogas, pero te olvidabas de comprarte ropa nueva antes de ir al templo?
Esos hermanos de la iglesia se perdieron una oportunidad única: de dar una cariñosa bienvenida a dos jóvenes nuevos que necesitaban desesperadamente un lugar en el cuerpo de Cristo. Para aquellos, las apariencias fueron más importantes que las personas.

Ser creyente significa que siempre debes poner primero a las personas. Jamás ha habido alguien que se interese más por las personas que Jesús. Él enseñó, sanó, bendijo, vivió, sangró y murió por los seres humanos. Destacó de qué manera los religiosos habían convertido al Antiguo Testamento en reglas frías impersonales en lugar de instrucciones sobre cómo amar a Dios y al prójimo.

Cerrarles la puerta de un portazo a los extraños no es la única manera como los creyentes se olvidan de que las personas deben ocupar el primer lugar. Si sólo tenemos amigos creyentes, sólo concurrimos a eventos cristianos y sólo compramos en negocios cristianos, nos estamos perdiendo totalmente la oportunidad de vivir como Jesús, centrando nuestra atención en nuestros prójimos.

—No nos juntamos con basura pecadora —parecían decir los críticos de Jesús—, porque no queremos contagiarnos de sus pecados.
Pero observa nuevamente a tu Señor. Veía las cosas desde una perspectiva centrada en las personas. ¿Por qué pasaba tanto tiempo con los pecadores? Para contagiarles de su amor.

PARA DIALOGAR
¿Alguna vez te ha dado miedo andar con no creyentes? ¿Por qué sí y por qué no?

PARA ORAR
Señor, corrige nuestra actitud. Ayúdanos a amar a las personas por quienes diste tu vida, tengan el aspecto que tengan.

PARA HACER
¿Qué te gustaría hacer hoy para amar como amó Jesús?

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

Amigos en un mundo de dolor

Enero 28

Amigos en un mundo de dolor

Lectura bíblica: 2 Corintios 1:3–7

Con la consolación con que nosotros mismos somos consolados por Dios, también nosotros podemos consolar a los que están en cualquier tribulación. 2 Corintios 1:4

a1Esta es una noticia penosa: observa a cualquier grupo de chicos y verás dolor. Es casi una garantía que verás a algunos luchando con amistades rotas, una enfermedad grave, la muerte de un amigo o de un ser querido, o una situación tensa en casa. Puedes estar seguro de que enfrentan las pérdidas y los desengaños del diario vivir: obtienen una mala calificación, pierden un libro que hay que devolver a la biblioteca o son excluidos de un equipo.
Entonces, ¿qué puedes hacer para aliviar el dolor y el sufrimiento?
Vas por el camino correcto si se te ocurren cualquiera de estas ideas: Estoy listo para ayudar cuando me necesiten. Puedo decir palabras alentadoras. Puedo orar por mi amigo. Puedo ser bondadoso con los que me rodean. Puedo mostrarle a mi amigo pasajes bíblicos que le serían de ayuda.
Todas estas respuestas son magníficas. No obstante, Dios te puede usar aun de otra manera más para aliviar el dolor o problema de un amigo que sufre. Quizá podrás captarla mejor por medio de esta ilustración:
Supongamos que te encanta tu patineta. No obstante, un día compruebas la ley científica más básica: Lo que sube tiene que bajar. Y aunque vuelas por el aire cuando llega el momento de dar el salto y quedas suspendido tres segundos enteros, te caes al suelo como un plomo.
Elige: Cuando tu mejor amigo corre a tu lado para animarte, ¿cuál de las siguientes acciones te harían sentir mejor?

(a) Tu amigo se queda dormido mientras estás hablando.
(b) Tu amigo te dice qué tonto fuiste, y qué tonto es andar en patineta.
(c) Tu amigo se pone furioso y amenaza hacerle juicio al tipo que te vendió la patineta.
(d) Tu amigo te escucha atentamente, y después te dice algo como: “Siento mucho que te haya sucedido esto. Siento mucho que estés dolido. Aquí estoy para lo que me necesites, amigo”.
Si escogiste la última opción, tienes una buena idea de cómo Dios te quiere incluir en consolar a un amigo dolido. Romanos 12:15 nos anima a compartir el dolor de los que se sienten tristes.
Cuando te identificas con el dolor y sufrimiento de un amigo —diciendo cosas afectuosas y rodeándolo de cariño— Dios reduce milagrosamente el dolor de tu amigo. Y eso es hacer algo como lo hubiera hecho Jesús.

PARA DIALOGAR
¿Quién a tu alrededor está sufriendo? ¿Qué puedes hacer al respecto?

PARA ORAR
Señor, danos oportunidades para aliviar la tristeza de otros por medio de compartir su dolor.

PARA HACER
Observa a toda esa gente alrededor tuyo que está sufriendo. Planea ayudar hoy a alguien ofreciéndoles consuelo.

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

Oportunidades de tener amigos

Enero 27

Oportunidades de tener amigos

Lectura bíblica: Marcos 2:13–17

Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los que están enfermos. No he venido para llamar a justos, sino a pecadores. Marcos 2:17

a1Estela tiene diez años y hace tres semanas que aceptó a Jesús como su Salvador. Ahora se encuentra ante un dilema al tratar de vivir su nueva vida. Anoche sus nuevas amigas en la iglesia la llevaron aparte y le dijeron que dejara a todas sus amigas no creyentes.
—Te harán hacer cosas malas. Es malo que seas amiga de chicas que no conocen a Cristo. Ahora lo único que necesitas son amigas creyentes.
Tema para comentar: ¿Deben los creyentes apartarse de sus amigos no creyentes? ¿Por qué sí o por qué no?
Los amigos presionan, frecuentemente para que hagas lo malo. Por eso las personas que nos hacen acordar que necesitamos amigos cercanos creyentes nos están haciendo un favor. Los amigos creyentes son tan importantes que la Biblia nos dice: “Sigue la justicia, la fe, el amor y la paz con los que de corazón puro invocan al Señor” (2 Timoteo 2:22). Podemos contar con los amigos creyentes para que nos den fuerza y aliento mientras nos vamos desarrollando.

Pero no podemos cortar con los amigos no creyentes. De hecho, Jesús pasó tanto tiempo con gente difícil que algunos lo llamaban “amigo de publicanos y de pecadores” (Mateo 11:19). Aquí van dos razones grandes para conservar tus amigos de antes:
Primera razón: Tienes mucha posibilidad de ganar a tus amigos no creyentes para Cristo. Los conoces bien. Los quieres. ¿Quién podría ser mejor que tú para contarles acerca de Cristo?

Segunda razón: Si cortas tu amistad con tus amigos no creyentes, ellos podrían echarle la culpa a Jesús por haber perdido tu amistad. Entonces, cuando alguien les hable de aceptar a Cristo, su respuesta bien podría ser: “Sí, claro… ¿y abandonar a todos mis amigos? ¡De ninguna manera!”.
Pero en esto los amigos de Estela de la iglesia tienen algo de razón. Si tus amigos no creyentes siguen presionándote para que hagas lo malo, debes distanciarte de ellos para que sepan que no participarás en tales actividades.

Ojo: Si pasas el tiempo con no cristianos es muy probable que tengas problemas por ambos lados. Los no creyentes se burlan de ti porque no los acompañas a algunas de sus actividades, y tus amigos cristianos te critican porque creen que te están hundiendo en el pecado.
Pero no dejes que eso te impida tener amigos no cristianos. Tampoco te enojes con tus amigos cristianos. Haz sencillamente lo que hizo Jesús. ¡Ama a todos!

PARA DIALOGAR
¿Qué resultados obtienes con tener amigos creyentes y no creyentes?

PARA ORAR
Señor, ayúdanos a amar como amó Jesús, siendo amigos de creyentes y de no creyentes.

PARA HACER
Haz un inventario de tus amistades no creyentes. ¿Estás acercando tus amigos a Jesús, o ellos te están apartando de él?

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

A lo mejor eres un extraterrestre

Enero 26

A lo mejor eres un extraterrestre

Lectura bíblica: Lucas 6:37, 38

No condenéis, y no seréis condenados. Perdonad, y seréis perdonados. Lucas 6:37

a1Angélica y René habían sido amigas desde el jardín de infantes. Cuando la profesora de zoología les hizo formar pareja para realizar un proyecto, no veían la hora de empezar. Pero lo que comenzó como una pareja feliz casi terminó con su amistad. A Angélica no le gustaba cuando René le ordenaba lo que tenía que hacer. Y como ninguna de las dos era muy puntual, no completaban los trabajos a tiempo y terminaban diciendo:
—¡Eres perezosa!
—¡Y tú eres tonta!
Cuando conoces a una persona a fondo, los conflictos son inevitables. Es posible que hayas tenido diferencias con tus amigos. Quizá en este mismo momento estás en medio de un altercado. De hecho, si nunca has tenido un conflicto con tu mejor amigo, es por una de las siguientes razones:

(a) Tu mejor amigo existe sólo en tu imaginación.
(b) Tu mejor amigo es un amigo con quien te carteas y no hablan el mismo idioma.
(c) Uno o ambos son seres extraterrestres.
(d) Tú y tu amigo no son tan amigos como creías.
Cuando tienes un conflicto con un amigo, tienes dos alternativas: resolver el conflicto o dar por terminada la amistad.
Tema para comentar: ¿Cuáles son algunas maneras de resolver las dificultades que se presentan entre amigos?
Dios tiene magníficas palabras de sabiduría para resolver los problemas entre amigos: Debes tener en cuenta que así como tratas a tu amigo, te tratará él a ti. Si estás enojado con tu amigo, tu amigo se enojará contigo. Si tratas bien a tu amigo, lo más probable es que él te trate de la misma manera.
Eso significa que la meta debe ser tratarse el uno al otro del modo como cada uno quiere ser tratado (Lucas 6:31). Y si necesitas algunas ideas para hacerlo, aquí tienes tres:

• Elige las palabras apropiadas. Piensa antes de abrir la boca. Pesa tus palabras antes de decirlas y determina si ayudarán a resolver el problema.
• Estudia los puntos de vista de tu amigo. Considera al conflicto desde el punto de vista de tu amigo. Piensa en cómo se siente él, en lugar de pensar en cómo te sientes tú.
• No te des por vencido. Las amistades no existen para ser descartadas. Por eso, sigan hablando hasta que hayan resuelto las cosas.

Y hay una más: perdonar. Cuando perdones como Dios te ha perdonado a ti, puedes superar los conflictos con tu amigo por más grandes que sean.

PARA DIALOGAR
¿En medio de qué conflicto te encuentras en este momento que necesitas resolver?

PARA ORAR
Señor, danos un sentimiento tierno y cariñoso hacia nuestros amigos, que no se rinda cuando surge algún problema.

PARA HACER
Determina un paso que puedas tomar hoy para rehacer o fortalecer una amistad.

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

Los aplastadores de amistades

Enero 25

Los aplastadores de amistades

Lectura bíblica: Efesios 4:31, 32

Sed bondadosos y misericordiosos los unos con los otros, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo. Efesios 4:32

a1Imagínate un plato lleno de chícharos (alverjas). Piensa en lo que haces cuando no tienes ganas de comer esas bolitas verdes. Las empujas de un lado a otro con el cuchillo. Las aplastas con la cuchara. Las deslizas de tu plato a la mesa. Y luego les pones el plato encima, o se las das de comer al perro.
Así como esa verdura que ha sido zarandeada, aplastada y quitada de la vista sigue siendo verdura, las amistades que se maltratan siguen siendo amistades. Pero no son muy apetitosas. Para hacer y conservar amigos, evita los siguientes aplastadores de amistades.

• Celos. ¿Por qué envidiar los logros de un amigo? En cambio, ¡festéjalos!
• Chismes. Es el principio del subibaja. Tratas de levantarte diciendo cosas malas de los demás. Tarde o temprano serás tú el que termina desparramado en el suelo.
• Deslealtad. Tú dices que eres su amiga, pero la dejas a un lado cuando aparece alguien más interesante. La verdadera amistad sigue fiel en todo momento.
• Competencia. La amistad no es una carrera de competencia. Ustedes no son contrincantes. Los amigos se animan mutuamente.
• Negativismo. Si siempre te estás quejando, pronto tendrás que quejarte de que ya no tienes amigos.
• Comparaciones. Si te comparas con tus amigos y tratas de aparentar ser mejor de lo que eres, te estás buscando problemas innecesarios.
• Egoísmo. Tómate el tiempo para ocuparte de los intereses de tus amigos, no sólo los tuyos. Si todo lo que haces lo haces pensando exclusivamente en ti mismo, ahuyentarás a los demás.

Existe otro enorme aplastador de amistades: la inseguridad. Uno es inseguro cuando se hace preguntas como estas: “¿Qué hago si no le caigo bien?”. “¿Qué pasará si digo algo y meto la pata?”. ¿Qué hago si ella se ríe de mí?”. “¿Qué pasará si digo algo tonto?”.
Estos pensamientos negativos te impiden cimentar las amistades. Te hacen tener miedo de hacer aun lo más mínimo, o de no hacer lo más mínimo.
Pero puedes decidirte a encarar tus temores. Cada vez que te des cuenta de que tu cerebro está varado en una pregunta negativa que demuestra temor, cámbiala por una afirmación positiva que demuestra fe: “Sé que le voy a caer bien”. “Estoy seguro de que voy a decir lo apropiado”. “Ella me va a aceptar”. “Voy a hacer algo inteligente”.
Cuando actúas con fe en lugar de temor, serás un amigo de calidad.

PARA DIALOGAR
¿Qué tal te llevas con la gente a tu alrededor? ¿Tienes alguna mala costumbre que te estorba para hacer amistades? ¿En qué te gustaría cambiar?

PARA ORAR
Señor, quiero ser el amigo que tú quieres que sea. ¡Ayúdame!

PARA HACER
Escoge una amistad que quieres rescatar. Ponte la meta de librarte esta semana de un aplastador de amistades. ¡Y escoge la semana que viene!

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

Llegar a ser mejores amigos

Enero 24

Llegar a ser mejores amigos

Lectura bíblica: 1 Samuel 18:1–4

Aconteció que cuando David terminó de hablar con Saúl, el alma de Jonatán se quedó ligada a la de David, y Jonatán le amó como a sí mismo. 1 Samuel 18:1

a1Si alguna vez te ha lastimado un amigo, quizá todavía te estés preguntando: ¿Es realmente posible tener un amigo íntimo? La mejor manera de averiguarlo es ver en la Biblia a dos amigos totalmente comprometidos el uno con el otro: David y Jonatán. El relato de su amistad se encuentra en 1 Samuel 18–20. Si lees los tres capítulos enteros, descubrirás que los amigos íntimos realmente existen y que un amigo íntimo es alguien que:

• habla positivamente de ti cuando otros no lo hacen (ver 19:4)
• presta atención a tus problemas (ver 20:1, 2)
• hace cosas por ti, no importa lo inconveniente que sea (ver 20:4)
• te quiere aun cuando no mereces ser querido (ver 20:17)
• te protege de los malos (ver 20:19)
• sufre cuando tú sufres (ver 20:34)
• comprende tus sentimientos más profundos (ver 20:41)
• es leal (ver 20:42)

Sólo podemos ser ese tipo de amigos de unas pocas personas. Lleva tiempo y esfuerzo entablar y conservar amigos como esos. Cómo tener amigos no es un misterio. Ciertas reglas nos ayudan a tener amistades que duran la vida entera:

• Quiérete a ti mismo. Si no te quieres, será difícil querer a los demás.
• Acepta a los demás. Cada uno de nosotros es único. A veces somos antipáticos y ofensivos. Hay que hacer caso omiso de las faltas ajenas.
• Sé positivo. Serás como una ráfaga de aire fresco para las personas si evitas criticarlas. Aprende a elogiar lo positivo en ellas.
• Guarda los secretos. “Fulano me pidió que no se lo contara a nadie, pero sé que no le importará que te lo cuente a ti”. ¡Cállate! ¡Inmediatamente!
• Ten paciencia. Lleva tiempo cimentar una amistad profunda y permanente.
• Aprende a escuchar. Interésate por la otra persona. Obten más información. Y no sientas que tienes que interrumpir para contar tus propias historias.

¿Hay una o dos de estas reglas que te gustaría poner en práctica? Hazlo ahora, ¡porque Dios está listo para enseñarte el tipo de amistad que compartían David y Jonatán!
PARA DIALOGAR: ¿Qué tal te va en tu esfuerzo de ser un amigo del tipo que lo eran David y Jonatán?
PARA ORAR: Señor, ayúdanos a poner en práctica las reglas que nos guiarán a ser un mejores amigos.
PARA HACER: Escoge una de las reglas mencionadas y pónla en práctica hoy.

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

“¡Ojalá me tragara la tierra!”

Enero 23

“¡Ojalá me tragara la tierra!”

Lectura bíblica: Colosenses 4:6

Vuestra palabra sea siempre agradable, sazonada con sal. Colosenses 4:6

a1Ana invitó a un montón de chicas a su fiesta de cumpleaños. La mayoría eran compañeras de clase de Ana, pero primera en su lista estaba su prima Felicia. Porque Felicia no conocía a las demás, Ana sabía que la situación podía resultar rara para su prima. Pero esperaba que Felicia enseguida se adaptara a todas sus otras amigas.
No resultó así. Mientras que todas las demás en la fiesta se rieron y hablaron toda la tarde, desde los deportes hasta los asuntos de la escuela, Felicia se quedó sentada como un tronco. Cuando todas charlaban, ella se acomodó en un sillón, y no abrió la boca. Nadie sabía si estaba aburrida o asustada. Por fin, salió de la casa como un torbellino y fue a los columpios que había en el patio. Cogió el trapecio, lanzó las piernas hacia arriba y se quedó colgando de las rodillas, pensando: “¡Ojalá me tragara la tierra!”.
Tema para comentar: ¿Alguna vez te has encontrado en una situación en que te sentías tan incómodo que deseabas simplemente desaparecer?
Las situaciones nuevas no tienen por qué ser incómodas. Pero no puedes hacerte de nuevos amigos gruñendo en las fiestas, la escuela y las reuniones. Las amistades se forman únicamente cuando rompemos el silencio. Y hay una manera fácil de hacerlo para ir teniendo nuevos amigos: Hacer preguntas.
A continuación hay algunas preguntas muy buenas que puedes usar para llegar a conocer rápidamente a alguien. Observa la lista y elige cuatro o cinco que realmente te gusten. Memorízalas. Practica decirlas en tus propias palabras.

• ¿Cómo fue que aceptaste a Cristo como tu Salvador?
• ¿Cuál es la meta más grande que tienes?
• ¿Qué haces después de la escuela (o del trabajo)?
• ¿Cuál es el lugar que has visitado que más te gustó?
• ¿En qué puedo ayudarte?
• ¿Qué quieres llegar a ser o lograr algún día?
• ¿Cuál es tu materia preferida en la escuela? ¿Por qué?
• ¿Qué hobbies tienes?
• ¿Tienes algún motivo de oración que deseas compartir conmigo?

¿Lo ves? Si puedes hacer buenas preguntas, no tendrás que ocuparte de hablar mucho. Sencillamente tendrás que hacer algo que puede ser aún más difícil que hablar: ¡Escuchar!

PARA DIALOGAR
Dios mostró interés en tu mundo al venir a la Tierra. ¿De qué manera demuestras interés en los demás haciéndoles preguntas?

PARA ORAR
Padre, ayúdanos a prestar atención a los demás, no sólo para tener amigos, sino para tener un impacto en la vida de ellos.

PARA HACER
Haz hoy un esfuerzo especial por conversar con alguien que no conoces bien.

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

El Salvador práctico

Enero 21

El Salvador práctico

Lectura bíblica: Marcos 6:1–6

No hay profeta sin honra sino en su propia tierra, entre sus familiares y en su casa. Marcos 6:4

a1—Oye —dijo Daniel sacudiendo una llave inglesa en la cara de Alejandro—, no me vengas a decir que un tipo que vivió hace dos mil años, que pasó el tiempo andando por todas partes contando cuentos y vestido de una túnica blanca, puede importarme a mí hoy día.
Hizo un gesto con el brazo, señalando el taller mecánico y los autos que tenía para arreglar.
—No tengo tiempo para charlar de Jesús —continuó—. Me parece que Jesús está bien para las mujeres y los chicos a quienes les gustan los cuentos, y hasta es posible que se beneficien por ellos. Pero, ¿yo? No lo creo. Jesús no tiene nada que ver con alguien como yo, que tiene un taller mecánico lleno de autos descompuestos para componer.

Daniel expresa lo que algunos opinan de Jesús, especialmente los que creen que son muy hombres. Creen que Jesús es como una sonriente estatuilla plástica colocada en el tablero del auto, vestida con una túnica y con un aura brillante colgando sobre su cabeza que se mece de arriba para abajo. “Jesús no beneficia a gente como yo”, dicen.

Creen que Jesús tiene tanto que ver con la vida real como esa estatuilla en el tablero del auto.
Eso es un mito.

Jesús era así: Era un hombre trabajador. Podemos imaginarlo en la carpintería con salida a una calle polvorienta en Israel, con un letrero sobre la puerta que dice: “Jesús, hijo de José, carpintero”. Imagínatelo inclinándose sobre un tablón de cedro sujetado al banco frente a él. Usa un delantal de cuero. El sudor cae por su rostro. Usa un cuchillo, luego un mazo. La carpintería está llena de la fragancia de la madera de cedro o ciprés recién cortada y de las virutas que cubren el suelo.

Jesús de Nazaret trabajó como carpintero durante 18 años o más, fortaleciendo los músculos de sus brazos y endureciendo la piel de sus manos. Encaró las tensiones de un negocio. Sabía de las presiones familiares. Muchos estudiosos creen que José murió. Puede que los hermanos y las hermanas menores de Jesús pasaron a estar bajo su responsabilidad. Es indudable que sabía lo difícil que era comprar ropa para los chicos y tratar de negociar un precio más conveniente con los mercaderes.

El mundo en que vivía Jesús —tal como el nuestro— era oloroso y sucio. Y cuando se acabó su vida, sufrió una muerte sucia, sudorosa y sangrienta. Pero porque Jesús experimentó las cosas prácticas de la vida, él conoce las cosas que nosotros experimentamos en la vida. Él conoce nuestras luchas con la vida, porque también tuvo que encararlas.

Jesús es nuestro Salvador en la vida real. No es un santo de plástico.

PARA DIALOGAR
¿Qué cosas de la vida creen algunos que Jesús no podría entender? ¿Cómo sabes que él se puede identificar contigo?

PARA ORAR
Señor Jesús, gracias porque comprendes las cosas más difíciles de nuestra vida.

PARA HACER
Explica a un amigo cómo pueden estar seguros de que Jesús no era un debilucho.

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.