¿Tienes una meta?

Octubre 3

¿Tienes una meta?

Lectura bíblica: 1 Corintios 9:24–27

Sólo uno lleva el premio… Corred de tal manera que lo obtengáis. 1 Corintios 9:24

a1Imagínate esto: Abarcas tu escuela con una mirada como lo hace Dios y te estás observando desde arriba mientras escuchas fascinado a tu maestro favorito. Es como si estuvieras sentado sobre el Telescopio Espacial Hubble y la lente superenorme te estuviera enfocando de cerca. Sólo a ti.

Ahora amplía ese enfoque.

¿Exactamente cuantos alumnos hay en tu fila de asientos?

Cuéntalos. Di sus nombres si puedes.

¿Y en tu aula? ¿Cuántos alumnos ves?

Ahora amplía aún más el enfoque. ¿Cuántos chicos hay en toda la escuela?

¿Tienes una idea precisa de cuántos son en cada caso? Padres, ¿aproximadamente cuántas personas trabajan con ustedes?

Le cuestión es ésta. Dios ve un panorama aún mejor que tu lente telescópico. Y la meta de Dios para el evangelismo es alcanzar a todos los que puede ver a través de una lente gran angular del mundo entero.

Alcanzar al mundo es una tarea que el Señor ha encargado a toda la iglesia, es una tarea que no puedes emprender solo. Te podrías desanimar fácilmente por la enormidad de la tarea, por lo que tienes que enfocarte en la parte de la tarea que te corresponde a ti.

Tus esfuerzos por anunciar a Jesús necesitan enfocarse primero en tu círculo íntimo: tus amigos, compañeros de equipo, de escuela, tus vecinos, etc. Y puedes enfocar aún más tu visión contestando esta pregunta: De todas las personas a tu alrededor, ¿quiénes necesitan conocer a Jesús? Pídele a Dios que traiga a tu mente varias personas dentro del círculo que has enfocado. Apunta sus nombres.

Estas son personas por las cuales debes orar. Coloca tu lista en un lugar donde la puedas ver con frecuencia, y ora todos los días por estas personas.

Estas son personas para rodear de amor. Puedes ayudarles a tenerte confianza dedicándoles tiempo y siendo su amigo.

Y estas son las personas con quienes compartir a Cristo. Puedes estar atento a las oportunidades de hacerlo o a las posibilidades de crear las oportunidades para contarles de Cristo e invitarlas a aceptarlo.

Alguien ha dicho: “Si tu meta es no hacer nada, seguro que la logras”. Tienes la oportunidad de compartir a Cristo con tus amigos no creyentes. ¿Quieres saber el secreto del éxito? ¡Enfócate en tu meta y traza planes para alcanzarla!

PARA DIALOGAR
Dios tuvo un plan para alcanzarte a ti con las buenas nuevas. ¿Cuál es tu plan para alcanzar a las personas en la zona que enfocaste?

PARA ORAR
Señor, ayúdanos a ser mensajeros dispuestos que anuncian las buenas nuevas. Ayúdanos a crear un plan para alcanzar a otros, tal como tuviste un plan para enfocarnos a nosotros.

PARA HACER
Habla con otros creyentes acerca de cómo pueden colaborar para anunciar el evangelio a tus compañeros de escuela, vecinos y compañeros de equipo.

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

El misionero en el espejo

Octubre 2

El misionero en el espejo

Lectura bíblica: 1 Corintios 9:16

Porque si anuncio el evangelio, no tengo de qué jactarme, porque me es impuesta necesidad; pues ¡ay de mí si no anuncio el evangelio! 1 Corintios 9:16

a1Nora creía que los misioneros eran señores pasados de moda, chapados a la antigua, hasta que conoció a Dan Barker. Un domingo a la mañana durante un festival misionero en la iglesia, Dan hizo arrancar el motor de su motocicleta clásica Harley–Davidson. Avanzó ruidosamente por el pasillo central para anunciar desde el frente que esa noche presentaría un mensaje interesante. Esa noche, vestido de ropa de cuero de pies a cabeza, Dan contó sus experiencias con motociclistas desde Alaska hasta Argentina con quienes había compartido las nuevas de Jesús.

De pronto, Nora se dio cuenta de que los misioneros podían ser personas fascinantes.

Los misioneros son personas como todas. Pero comprenden el mandato de Cristo a su seguidores: “Id y haced discípulos a todas las naciones” (Mateo 28:19).

Te convertiste en un misionero en cuanto confiaste en Cristo como tu Salvador. Eso no significa que tienes tomar el próximo vuelo a Tierra del Fuego. Lo que sí significa es que dondequiera que vayas y sea lo que sea que hagas, tus palabras y acciones ayudan a los demás a comprender mejor quién es Jesús.

Quizá te resulte difícil verte a ti mismo como un misionero. Dudas que seas lo suficientemente bueno, inteligente o espiritual. Si es así, recapacita en lo siguiente:

• Dios te da el poder para hacer lo que te ordena hacer. El Espíritu Santo vive en ti, por lo tanto, tienes en ti todo lo que necesitas para la tarea.
• Dios no espera que seas perfecto. Eres útil para Dios a pesar de tus fallas y fracasos.
• Dios no te encarga la tarea de ser un misionero aislado. Eres sólo una parte de un mundo de creyentes. La tarea nos corresponde a todos.
• Dios da los resultados. No depende de ti cambiar el corazón de nadie ni forzar a nadie a confiar en Cristo. Tú anuncias su mensaje a través de tus palabras y acciones, y él se hace cargo de los resultados en la vida de cada uno.

Eres enviado por Dios para anunciar las buenas nuevas de Jesucristo vayas donde vayas. Y has sido elegido como su representante a tus vecinos de al lado, tus compañeros de escuela y a la gente alrededor del mundo. ¡Qué privilegio maravilloso!

PARA DIALOGAR
¿Qué te hace sentir saber que Dios te ha escogido para que seas su representante?

PARA ORAR
Señor, gracias por hacernos tus representantes. ¡Ayúdanos a creer que somos dignos del desafío!

PARA HACER
Habla hoy con alguien acerca de lo que Cristo ha hecho en tu vida.

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

La tarea más maravillosa del mundo

Octubre 1

La tarea más maravillosa del mundo

Lectura bíblica: Marcos 16:15–18

Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. Marcos 16:15

a1Todos los días durante los últimos 20 minutos de clase, Nito hace de asistente del maestro de música. Por lo general ayuda con la papelería, ordena el salón y lleva mensajes a distintas partes del edificio.

Una tarde a último momento, el maestro llamó a Nito a su escritorio. Enfrente tenía un fajo de billetes atados con un piolín. Un fajo grande.
—Nito, necesito que hagas algo importante —dijo mientras colocaba los billetes en un sobre—. Aquí están los $850 que obtuvimos en el festival musical de anoche. Quiero que los lleves a la Secretaría.

Nito nunca había visto tanto dinero junto. Boquiabierto, asintió con la cabeza y tomó el sobre. Camino hacia la Secretaría, Nito no pudo menos que sentirse orgulloso de que el maestro le hubiera confiado este encargo. Sonrió cuando entregó el sobre y le dijo a la secretaria lo que era.
Tema para comentar: ¿En qué ocasión te ha demostrado alguien que confía en ti; por ejemplo, pidiéndote que ayudes con una tarea importante? ¿Cómo te hizo sentir?
Es seguro que te gusta que te tomen en serio. La mayoría nos esforzamos todo lo posible por ser dignos de la tarea como un modo de agradecer a la persona que puso su confianza en nosotros.

Como cristianos, el Señor nos ha encargado la tarea más importante sobre la tierra. El Dios del universo tiene un paquete superimportante. Es el mensaje de salvación que sólo Jesús ofrece. Dios quiere que el paquete sea llevado a todos alrededor de todo el mundo. ¿Adivina a quién encarga que lo entregue? Sí, ¡a ti y a mí!
Uno de los mandatos últimos, más claros y más importantes que Jesús dio a sus discípulos fue: “Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura” (Marcos 16:15; ver también Mateo 28:18–20). Esta “Gran Comisión” no sólo es una tarea grande. La responsabilidad de compartir con el mundo la verdad acerca de Jesús es un regalo grande. Es un privilegio que viene acompañado de la maravillosa promesa de que Jesucristo siempre estará con nosotros para ayudarnos a cumplir la tarea.

Tu Dios todopoderoso hubiera podido encontrar innumerables maneras de contarle al mundo acerca de su Hijo. Podía haberlo escrito en las nubes para que todos vieran su mensaje. Hubiera podido cubrir el planeta con ángeles anunciando a viva voz el mensaje de Cristo. En cambio, nos confía a nosotros el maravilloso mensaje. Sirve al Señor con alegría. ¡Y sé fiel en entregar el paquete!

PARA DIALOGAR
¿Cómo te hace sentir el hecho de que Dios te confió el mensaje importante de su amor y su verdad?

PARA ORAR
Señor, gracias por confiarnos las buenas nuevas de tu Hijo para compartirlas hoy con otros.

PARA HACER
¿Te gustaría tener una parte en llevar el mensaje de Dios a todo el mundo? Traza planes con tu familia para empezar a hacerlo.

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

Consigue amigos que te ayuden

Septiembre 30

Consigue amigos que te ayuden

Lectura bíblica: 2 Timoteo 2:20–22

Huye, pues, de las pasiones juveniles. 2 Timoteo 2:22

a1Tú y tus amigos notan al chico nuevo en la reunión juvenil semanal. Pero nadie se le acerca para saludarlo. Lo que hacen es quedarse en grupo al otro lado del salón, ignorándolo. Te remuerde un poquitito la conciencia, la que te dice que te acerques y le hables, pero no te cuesta ningún trabajo descartar esa idea.
¿Cuál de los siguientes pensamientos te pueden impedir ser amistoso?

 

☐ Se las puede arreglar solo. Como tuve que hacerlo yo cuando empecé a venir.
☐ Soy una chica. Los que deberían hablar con él son los muchachos.
☐ Soy un muchacho. Las que deberían hablar con él son las chicas.
☐ Parece un nene de mamá.
☐ Yo no lo invité. No es asunto mío. Es asunto del que lo invitó.

Di la verdad: Un par de estas excusas son dudosas. La mayoría son pésimas.

Es muy posible que después de este episodio de pura antipatía tendrás más remordimientos. Camino a casa te sentirás mal por un rato porque el chico nuevo no pudo integrar tu círculo. Quizá era un hermano creyente que realmente necesitaba un amigo esa noche. O quizá era un chico que no conoce a Jesús, y ahora ustedes los creyentes lo enfriaron completamente.

Lo que necesitabas era un empujoncito en la dirección correcta en el momento preciso. Ahora es demasiado tarde.

Tema para comentar: ¿Cómo te hubiera podido ayudar en esa situación un amigo decidido a hacer lo bueno?

La Biblia nos cuenta del tipo de amigos que pueden ayudar. Los puedes llamar “amigos estilo 2 Timoteo 2:22”. Los amigos identificados al final de este versículo ayudan a dejar el mal (huye de él) y a correr tras los bueno (busca y sigue buscando amigos que reflejen el buen carácter de Dios). ¿No te parece que sería mucho más divertido escoger lo bueno con amigos a tu alrededor que te ayuden?

Si estás buscando ayuda para vivir como un creyente, entonces los amigos estilo 2 Timoteo 2:22 son los amigos con que puedes contar para que te impulsen en la dirección correcta. Ellos te ayudarán a demostrar las actitudes y acciones que Dios dice que son las mejores. Tú eres el que tiene que tomar tus propias decisiones, ¡pero los buenos amigos te pueden ayudar a tomar decisiones correctas!

PARA DIALOGAR
¿De qué manera te pueden ayudar día a día los amigos estilo 2 Timoteo 2:22? ¿Cuentas con amigos que te ayudan a tomar buenas decisiones, incluyendo las decisiones relacionadas con más amigos? Si no, ¿cómo podrías conseguirte algunos?

PARA ORAR
Señor, ayúdanos a escoger amigos que nos acerquen más a ti. Queremos amigos que nos ayuden a hacer lo bueno.

PARA HACER
Dedica hoy tiempo para estar con tus amigos estilo 2 Timoteo 2:22. ¡O traza planes para conseguirte algunos!

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

Una actitud de gratitud

Septiembre 29

Una actitud de gratitud

Lectura bíblica: Éxodo 20:17

No codiciarás la casa de tu prójimo; no codiciarás… cosa alguna que sea de tu prójimo. Éxodo 20:17

a1Carlos tiene una patineta de calidad profesional. Beatriz tiene un perro de pura raza. Yoli tiene su propia TV y su propio teléfono. Francisco tiene un sistema de sonido tan fuerte como para romper los vidrios de las casas a su alrededor. ¿Y Lito? Él lo quiere todo.

La crisis de querer lo que todos los demás tienen no es nueva. Ya en el tiempo cuando dio los Diez Mandamientos, Dios sabía muy bien lo que era ansiar cosas. De hecho, él pensó que tener que encarar los deseos era un tema bastante grande como para merecer su propio mandamiento. Es el décimo.

Los otros nueve mandamientos tienen que ver con acciones hacia Dios y el prójimo. El que tiene que ver con los deseos enfoca una actitud, las cosas que queremos.

En el décimo mandamiento, Dios nos dice que no “codiciemos”. Esta es una palabrita rara. Pero significa tener un gran deseo de poseer algo que pertenece a otra persona. Codiciar no es sólo que te guste algo. Es sufrir porque no lo tienes, y estar dispuesto a hacer lo que sea para conseguirlo.

Dios reconoció un montón de tipos de cosas que nos volverían locos de deseos, cosas que codiciaríamos. Listó casas y cónyuges ajenos, siervos y animales, y lo que todo lo incluye: “ni cosa alguna que sea de tu prójimo”.

Quizá no quieras la casa de un amigo. (O quizá sí, la que tiene una piscina). Pero tus amigos pueden tener muchas cosas más pequeñas que tú quieres. Y no importa si las cosas son de tu vecino de al lado o del señor millonario. Si te mueres de deseo de tener algo que no tienes, estás codiciando.

Existe un solo remedio para la codicia. Es el contentamiento. Es desarrollar una actitud de gratitud por lo que ya tienes, sea poco o mucho.
¿Te suena imposible? No lo es.

Escucha como Pablo se las arregló para ser feliz con lo que tenía. Escribió: “He aprendido a contentarme con lo que tengo. Sé vivir en la pobreza, y sé vivir en la abundancia. En todo lugar y en todas las circunstancias, he aprendido el secreto de hacer frente tanto a la hartura como al hambre, tanto a la abundancia como a la necesidad” (Filipenses 4:11, 12). Eso es contentamiento.

Tener muchas cosas puede o no ser la voluntad de Dios para ti. Pero ser agradecido siempre está dentro de los planes de Dios cuando perteneces a Cristo Jesús (ver 1 Tesalonicenses 5:18). ¿Tienes una actitud de gratitud?

PARA DIALOGAR
¿En qué ocasión han querido algo desesperadamente? ¿Cómo pueden alentarse mutuamente para no querer tanto?

PARA ORAR
Señor, queremos muchas cosas. Pero realmente queremos desear únicamente las cosas que tú quieres para nosotros, a tu manera y a tu tiempo.

PARA HACER
¡Prepara una lista de las cosas por las cuales estás agradecido! ¡Pégala donde la puedas ver!

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

Arrastrado en la cloaca

Septiembre 28

Arrastrado en la cloaca

Lectura bíblica: Santiago 1:12–16

Pero cada uno es tentado cuando es arrastrado y seducido por su propia pasión. Santiago 1:14

a1—A mí me parece fascinante —dijo Betty en voz baja—. Quiero ver qué se siente cuando uno fuma.

Jazmín sabía que su prima Betty fumaba. El verano pasado, cuando se había quedado en la casa de Betty, ésta le mostró unos cigarrillos y encendió uno. Cuando Jazmín la amenazó con contarle a los padres de ella, y con no volver a pasar la noche en su casa, Betty prometió que no volvería a sacar los cigarrillos. Cumplió su promesa y Jazmín nunca le contó a su tía ni a su tío, ni a sus propios padres. Pero ahora Betty estaba hablando de fumar marihuana.

La curiosidad puede ser como un cocodrilo suelto en las cloacas de una gran ciudad. Ni te das cuenta que anda por allí. Pero de pronto se trepa por el drenaje, te toma del pescuezo y te arrastra hacia abajo al mundo oscuro y sucio donde vive. Y esta bestia no es producto de tu imaginación.

La curiosidad puede ser una bendición o un pesadilla. Hay un mundo entero de cosas buenas para despertar tu curiosidad. Puedes tener curiosidad por saber qué tal sería cierta profesión, y te pones a explorarla. Te preguntas cómo será ir navegar en balsa los rápidos de un río, y vas y pruebas.

Pero con frecuencia las cosas que más nos despiertan la curiosidad son las cosas que Dios dice que no debemos hacer. Dios dice que nos harían daño, pero no le creemos. Dios dice que están prohibidas, pero nos pasamos el tiempo imaginándonos lo que sería participar de esas cosas.

Es entonces que, de pronto, la curiosidad se convierte en tentación. Santiago explica cómo sucede: “Pero cada uno es tentado cuando es arrastrado y seducido por su propia pasión. Luego esa pasión, después de haber concebido, da a luz el pecado; y el pecado, una vez llevado a cabo, engendra la muerte” (Santiago 1:14, 15). Tan seguro como dejar que un cocodrilo viva en las cloacas acabará con convertirte en la comida de un cocodrilo hambriento, dejar que los deseos equivocados aumenten te arrastrará a las profundidades del pecado.

Sigue estas dos sugerencias cuando notas que quieres hacer lo que no debes:

• Encara inmediatamente tu curiosidad. Si deseas algo inapropiado, háblale a Dios sobre el asunto antes de que ello tenga oportunidad de morderte.
• Rodéate de amigos que comparten tu escala de valores. Prométanse que se ayudarán a volver en sí cuando algún deseo los lleve a situaciones peligrosas.

Tu curiosidad es uno de los dones más grandes de Dios para ti. Pero tienes que mantenerte en guardia cuando tu curiosidad te provoca a desear cosas malas. ¡Dios tiene cosas mejores reservadas para ti!

PARA DIALOGAR
¿En qué sentido puede la curiosidad arrastrarte a lugares que no debes ir? ¿De qué manera puedes luchar contra eso?

PARA ORAR
Señor, queremos lo bueno. Enciende nuestro deseo de ti y de todo lo bueno.

PARA HACER
¿Con quién puedes hablar cuando la tentación de hacer lo malo se va haciendo más fuerte? Busca un amigo que te pueda ayudar a vigilar tu corazón.

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

A la basura con la basura

Septiembre 27

A la basura con la basura

Lectura bíblica: Filipenses 4:8

Todo lo que es verdadero, todo lo honorable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre, si hay virtud alguna, si hay algo que merece alabanza, en esto pensad. Filipenses 4:8

a1Boris, un tábano grande y negro, se estaba muriendo de hambre. Volaba ansioso alrededor de la casa pegándose contra los vidrios y buscando un agujero por donde meterse. Quería entrar para darse un banquetazo con las sobras y migas en la cocina. Pero la casa estaba toda cerrada y con llave, y el tábano hambriento se estaba desesperando.
Al dar otra vuelta alrededor de la casa, Boris vio el recipiente de la basura en el patio del fondo. Acercándose, casi se desmaya de alegría. En el pasto, al lado del recipiente, había un pedazo grande de mortadela mohosa que alguien había tirado. Boris se fue en picada aterrizando sobre el manjar y empezó a comerlo. Estaba delicioso, así que comió hasta hartarse. Aun cuando sentía que no le entraba más, seguía mastica que te mastica.

Cuando Boris intentó remontar vuelo, estaba demasiado hinchado para despegar. Aceleró las alas a su velocidad máxima, pero todavía estaba demasiado pesado para volar. Necesitaba algo que lo impulsara en el aire. Mirando alrededor del patio vio una cortadora de césped. Arrastrándose pesadamente llegó hasta la cortadora y empezó a trepar la rueda hasta el motor, luego por el largo brazo hasta el mango. Pensó: Ahora puedo saltar y las alas pueden hacerse cargo y llevarme volando a casa.

Otra vez Boris aceleró sus alas a toda marcha y dio un paso adelante al vacío. Todavía estaba demasiado pesado así que cayó como un bólido estrellándose contra el cemento. El pensamiento final de Boris fue: es desastroso querer volar cuando uno se ha llenado de basura.

¡Pobre Boris!

El pobre Boris es prueba de que nada bueno resulta de llenarnos de basura.

Eso se aplica especialmente a la basura que puedes sentirte tentado a poner en tu cabeza.

No está mal mirar televisión, escuchar música o mirar videocintas. Pero Dios quiere que tengas discernimiento en cuanto a lo que los medios quieren meterte en la cabeza. Éstos sirven mucha basura en los programas de TV, las videocintas y la música popular en nuestra cultura. Y, como Boris, los que se alimentan de basura al final se estrellan.

Tú sabes qué medios son tan perjudiciales para tu mente como lo son una mortadela podrida o un pan mohoso para tu estómago. Nunca se te ocurriría comer un plato de basura, entonces ¡piensa qué importante es ser cuidadoso con lo que miras y escuchas!

PARA DIALOGAR
¿Qué estás poniendo en tu cabeza estos días? ¿Es bueno para ti?

PARA ORAR
Señor, danos tu sabiduría al pensar en los medios que consumimos. Ayúdanos a vigilar nuestra mente.

PARA HACER
¿Te hace falta cambiar el tipo de medio que consumes? ¡Decídete hoy!

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

No mientas

Septiembre 26

No mientas

Lectura bíblica: Efesios 4:25

Por lo tanto, habiendo dejado la mentira, hablad la verdad cada uno con su prójimo. Efesios 4:25

a1Antonio estaba confundido. Creía que Julio y yo éramos amigos, pensaba. Si no quiere jugar, debiera decírmelo. Es la cuarta vez que me dice que falleció su tía Beatriz y que tiene que ir a su entierro.

Tema para comentar: ¿Tienes amigos que presentan excusas en lugar de decirte la verdad? ¿O que dicen mentiritas para esquivarse de hacer lo que no quieren hacer?
Julio podía haberle dicho a Antonio: “No tengo ganas de jugar”. O podría haber hablado sinceramente y decirle: “Prefiero no jugar porque siempre desordenas mi cuarto y después no ordenas nada, y no me gusta tener líos con mi mamá”. O podía haber sido absolutamente directo y decir: “Mira, la última vez que viniste atropellaste a mi perro con tu bici y pusiste tan nervioso a mi gato que se le cayó el pelo a los cinco minutos que te fuiste. ¡No me llames más!”.

Quizá puedas identificarte con Julio. Si tienes un amigo como Antonio, quizá te preguntes si no está bien decir alguna vez una mentirita. Pero eso sería igual que preguntar: “¿Qué tiene de malo si alguna vez pongo la mano en el fuego?” o “¿Qué tiene de malo si alguna vez me pongo en las vías cuando viene un tren a toda velocidad?” o “¿Qué tiene de malo comerme alguna vez el veneno para las ratas?”.

Decir la verdad es una de esas cosas absolutas, que siempre es correcto hacer. Es así porque Dios siempre dice la verdad. Nunca es correcto ni bueno mentir. Ni siquiera alguna vez. Ni siquiera un poquito.

A veces puede ser difícil decir la verdad. Pero hacer lo bueno es siempre bueno, aunque no sea siempre fácil.

A la larga, vivir de la manera que quiere Dios es mejor para ti y para todos. Aunque no lo creas, los que te rodean quieren que seas veraz con ellos. Si dices la verdad aun cuando te resulte difícil, los demás se quedarán admirados. Tus amigos, compañeros de escuela, familiares y vecinos creerán lo que dices.

Seguro, habrá ocasiones en que tendrás que decir: “No puedo contestar eso”, o “Prefiero no decirlo”. O quizá tengas que decirle a alguien simplemente: “Gracias por el regalo” sin decirle que no te gusta el color. Hazte la regla personal de siempre decir la verdad, pero decirla con amor (ver Efesios 4:15). Es muy probable que tu dedicación a decir la verdad motivará a otros a tu alrededor a ser también veraces.

PARA DIALOGAR
¿Qué tal te va como chico veraz? ¿De qué manera puedes ser honesto y amable al mismo tiempo?

PARA ORAR
Señor, tú eres siempre completamente honesto con nosotros, pero eres también completamente amable. Ayúdanos a hablar tan sabiamente como hablas tú.

PARA HACER:
Quizá te sientas perdido en una telaraña de mentiras que has estado diciendo por mucho tiempo. ¡Hoy puedes empezar a ser veraz!

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

Muy cerca y personal

Septiembre 25

Muy cerca y personal

Lectura bíblica: Santiago 4:7–10

Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Santiago 4:8

a1¿Qué te gustaría hacer para estar aún más cerca de Dios de lo que estás ahora?

(a) remontarte en un avión de caza a una altura de 25.000 metros
(b) escalar el monte Everest
(c) tener zancos soldados para siempre a tus pies.

Hablando en serio, acercarse a Dios no tiene que ver con acercarte físicamente al cielo. Tu meta es acercarte relacionalmente. Este es un gran anhelo. En realidad, el hecho de estar interesado en acercarte en una relación personal con Dios es un paso en la dirección correcta.

Tema para comentar: ¿Qué intentos reales has hecho para acercarte a Dios? ¿Cuáles te dieron mejores resultados? ¿Cuáles no?

Cuando quieres estar más cerca de Dios, aquí van tres cosas buenísimas para probar:

Primero, piensa lo acertado acerca de Dios. No cabe duda de que Dios quiere ser tu amigo increíblemente cercano. Aún más de lo cerca que quieres estar tú de él, quiere estar él de ti. Por eso, si alguna vez te preocupas de que Dios no se interesa por ti, sácate enseguida esas ideas de la cabeza. No proceden de Dios. Él te ama y se acerca a ti todo lo que lo tú dejas acercarse.

Segundo, dedícale tiempo a Dios. Esto lo logras con las actividades esenciales que son leer su Palabra y hablar con él en oración. Así que lee su libro. Cuéntale tus temores y esperanzas. Agradécele por amarte y querer ser tu amigo cercano. Confiésale tus pecados y pídele que te ayude a quedarte cerquita de él al hacer las cosas que le agradan.

Tercero, dedícale tiempo a las personas que le dedican tiempo a Dios. Te acercas a Dios por medio de la adoración: cantando alabanzas a Dios con otros creyentes, hablando con él, pensando en él, recordando cuánto te ama, acordándote de lo que Cristo hizo por ti y aprendiendo más de su Palabra al estudiarla con otros creyentes.

Tienes la clave en la sencillas palabras de Santiago: “Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros” (Santiago 4:8). Con cada paso que tomas hacia Dios, él toma uno gigantesco hacia ti. No puedes lograr estar más cerca de Dios por incluir unas pocas cosas “cristianas” en tu vida. ¡Puedes acercarte más a él al tener una relación con Dios llena de propósito y pidiéndole ayuda para poder conocerlo mejor!

PARA DIALOGAR
¿De qué manera estás tratando de acercarte más a Dios? ¿Hay algo que necesitas cambiar?

PARA ORAR
Señor, gracias porque quieres ser mi amigo increíblemente cercano.

PARA HACER
¿Cuál es la cosa que quieres hacer hoy para acercarte más a Dios?

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

Un poco de descanso y relajación

Septiembre 24

Un poco de descanso y relajación

Lectura bíblica: Mateo 6:19–24

No podéis servir a Dios y a las riquezas. Mateo 6:24

a1—Está bien, entiendo que no puedo quitarle la primera parte a mi Biblia ni los mandatos que contiene —dijo Nora—. Pero mire los Diez Mandamientos. Una amiga creyente y yo tuvimos una discusión tremenda sobre el cuarto mandamiento, ese de acordarse del sábado para santificarlo. ¿Eso quiere decir que si hago mis tareas escolares el domingo estoy pecando? ¿O si hago trabajar a otro porque como en un restaurante el domingo o porque miro la TV los domingos a la tarde? Mi amiga afirma que la Biblia dice que no podemos trabajar los domingos ni siquiera para hacer las tareas escolares.

Aquí va la primera mitad de la respuesta. Los cristianos de la actualidad no están obligados a seguir la ley del sábado del Antiguo Testamento. De hecho, es el único de los Diez Mandamientos que no se repite en el Nuevo Testamento. Seguir esa ley significaría paralizar todo trabajo desde la puesta del sol el viernes hasta la puesta del sol el sábado. Ese es el sábado judío.

Pero aquí va la segunda mitad de la respuesta. Los cristianos primitivos siguieron observando el principio moral en que se basa la ley al reservar el primer día de la semana —el domingo— para descansar y adorar a Dios (ver Hechos 20:7; 1 Corintios 16:2; Apocalipsis 1:10).
Ahora, junta esas dos partes: No tienes que obedecer la ley del sábado del Antiguo Testamento, pero debes reservar un día por semana para descansar y adorar a Dios (ver Hebreos 10:25).

El domingo da resultado porque es el día cuando se llevan a cabo la mayoría de los cultos cristianos. Los creyentes que están obligados a trabajar los domingos deben dedicar parte del domingo o de otro día para adorar al Señor y descansar. Pueden concurrir a los cultos los sábados de noche que ahora realizan muchas iglesias.
Y esa no es una idea que es buena únicamente para los mayores. Si eres estudiante, la escuela es tu trabajo. En este caso, Dios quiere que veas cómo puedes hacer para que tus tareas escolares no interfieran con tu tiempo de adoración y descanso que Dios te quiere dar.

Ahora bien, quizá estés inquieto por esos jugadores de fútbol que están obligados a trabajar los domingos porque tú quieres acomodarte en el sillón para ver un buen partido. Bueno, no pecas por mirar partidos de fútbol, o por correr por el patio, o por comer en un restaurante o por comprar algo los domingos. Si los que te atienden quieren obedecer a Dios, escogerán otro día a la semana para descansar y adorar a Dios. Si no lo hacen, es decisión de ellos, no tuya.

Dios quiere que tengas la experiencia de enfocarte en él de una manera especial un día por semana. También quiere que tengas un descanso. ¡Y esa adoración y ese descanso son un regalo que te hace a ti!

PARA DIALOGAR
¿Qué opinas de un Dios que quiere que te tomes un tiempo cada semana para descansar y adorarlo? ¿Qué te parece ese regalo cariñoso que te da?

PARA ORAR
Señor, gracias porque nos amas tanto que quieres que descansemos y te adoremos.

PARA HACER
¿Qué hacen ustedes como familia para hacer del domingo (u otro día) un día de adoración y descanso?

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.