La gracia es suficiente, ¿o no?

Septiembre 23

La gracia es suficiente, ¿o no?

Lectura bíblica: Hebreos 10:1–10

La ley es sólo una sombra de los bienes venideros y no la presencia misma de estas realidades. Hebreos 10:1 (NVI)

a1Nora estaba confundida. Tenía el ceño fruncido y una expresión en su rostro que más bien parecía un gigantesco signo de interrogación. Ella no era la única en la clase de la Escuela Dominical que parecía perdida.

—Algunas de estas cosas del Antiguo Testamento son de lo más raras —le dijo al maestro—. Lo que yo quiero saber es que si como cristianos se supone que también tenemos que obedecer al Antiguo Testamento, ¿o no?
—Bueno, empecemos con la diferencia principal —sugirió el maestro—. Habrás notado que los cristianos no siguen la práctica del Antiguo Testamento de sacrificar animales para estar bien con Dios.
—Sí —respondió ella, asintiendo con la cabeza—. Nadie me dijo que trajera una vaca o una paloma al templo y que la dejara aquí. Pero, ¿por qué le dijo Dios a su pueblo que sacrificaran animales? Y si los animales reconciliaban al pueblo con Dios en el Antiguo Testamento, ¿por qué tuvo que morir Jesús?

El maestro explicó que en el Antiguo Testamento el pueblo de Dios ofrecía granos, por ejemplo, de trigo, aves y animales como un acto de adoración. Y una vez por año celebraban un sacrificio muy, pero muy especial el día de la Expiación (ver Levítico 23:28). Pero estos sacrificios tenían que repetirse un año tras otro, porque no limpiaban totalmente al pueblo de sus pecados. Los que adoraban a Dios seguían sintiéndose culpables. Sabían que necesitaban algo más.
Jesús fue ese “algo más”. Cuando Jesús vino al mundo, anuló los sacrificios de la fe del Antiguo Testamento al pagar la pena por nuestros pecados una vez para siempre.
Cuando murió Jesús, hizo por nosotros lo que nosotros no podemos hacer por nosotros mismos. Como cristianos, confiamos en Jesús como el pago de Dios por nuestros pecados. Su muerte en la cruz significa que no necesitamos complacer a Dios tratando de ser perfectos. Ni pagando por nuestros pecados con nuestra propia vida. Ni derramando la sangre de animales.

Algunas veces, como creyentes, quisiéramos acelerar el Antiguo Testamento y concentrarnos directamente en Jesús. Pero todo el Antiguo Testamento fue escrito para enseñarnos (ver 1 Corintios 10:11). Y los sacrificios de la época del Antiguo Testamento son una representación de cómo Jesús sacrificaría su vida para darnos perdón. Dios usó cientos de años de sacrificios para pintarnos un cuadro de lo horrible que es el pecado y la profunda necesidad que el ser humano tiene de un verdadero Salvador. ¡Seguramente Dios cree que esas son lecciones importantes que debemos aprender!

PARA DIALOGAR
¿De qué manera fue Jesús un sacrificio mejor que el de animales?

PARA ORAR
Señor, te damos gracias por tu amor que nunca cambia. Gracias por darnos a Jesús como el sacrificio perfecto y completo por nuestros pecados.

PARA HACER
Determina una manera de explicarle a un amigo la relación de los sacrificios del Antiguo Testamento con lo que Jesús hizo por nosotros.

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

¿Vale hoy el Antiguo Testamento?

Septiembre 22

¿Vale hoy el Antiguo Testamento?

Lectura bíblica: 1 Juan 2:7–11

Amados, no os escribo un mandamiento nuevo sino el mandamiento antiguo que teníais desde el principio…… este es mi mandamiento: que os améis los unos a los otros. 1 Juan 2:7; Juan 15:12

a1Los padres de Alejandro le compraron una regla que tenía impresa los nombres de todos los libros de la Biblia. En el campamento de la iglesia hasta aprendió un canto con todos los nombres. Pero sigue estancándose allí por Abdías. Y lo peor es que no sabe qué tiene de malo eso.

Tema para comentar: La primera parte de la Biblia, ¿tiene alguna importancia en la actualidad?

¡Sí! Jesús dijo: “No penséis que he venido para abrogar la Ley o los Profetas. No he venido para abrogar, sino para cumplir” (Mateo 5:17).
Los Diez Mandamientos, por ejemplo, nos enseñan cosas que debemos hacer por amor, y cosas sin amor para evitar, en nuestra relación con Dios y con los demás:

1. No tendrás otros dioses delante de mí indica que tu amor a Dios debe ser puro, sin competir con otras personas, cosas o ideas.
2. No te harás imagen de ningún tipo te indica que enfoques tu dedicación en Dios mismo, no en objetos religiosos ni en dioses falsos.
3. No tomarás en vano el nombre de Jehovah tu Dios indica que tu lealtad a Dios incluye respeto por su persona y por su nombre.
4. Acuérdate del día del sábado para santificarlo te indica que debes honrar a Dios dedicando un tiempo semanal para adorarlo y para descansar.
5. Honra a tu padre y a tu madre te indica que expreses tu cariño por tus padres respetándolos y obedeciéndolos.
6. No cometerás homicidio te indica que debes amar a tus prójimos por medio de considerar de inmenso valor la vida humana.
7. No cometerás adulterio te indica que seas fiel y te conserves puro para tu cónyuge o para tu futuro cónyuge.
8. No robarás te indica que demuestres tu amor a otros respetando sus pertenencias.
9. No darás falso testimonio contra tu prójimo te indica que demuestres amor por medio de la honestidad y veracidad.
10. No codiciarás te indica que tu amor por tu prójimo debe centrarse en lo que puedes dar a otros en lugar de lo puedes hacer para obtener lo que les pertenece a ellos.

Dios no quiere que tengamos que andar adivinando cómo se expresa el amor. Lo explica claramente en sus mandamiento. ¡Tenemos un Dios que tiene un amor increíble!

PARA DIALOGAR
¿Qué provecho te brinda el Antiguo Testamento?

PARA ORAR
Señor, enséñanos lo bueno y lo malo por medio de tus mandatos que nunca cambian.

PARA HACER
Memoriza los nombres de los libros del Antiguo Testamento o los Diez Mandamientos.

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

Esto es amor

Septiembre 21

Esto es amor

Lectura bíblica: Deuteronomio 28:1–6

Y sucederá que si escuchas diligentemente la voz de Jehovah tu Dios, procurando poner por obra todos sus mandamientos que yo te mando hoy… bendito serás al entrar, y bendito al salir. Deuteronomio 28:1, 6

a1Cecilia era responsable de hacer ciertas tareas en su casa, pero esa semana no las había hecho. Y cuando sus padres le dijeron que tenía que terminarlas el sábado a la mañana —antes de que empezara a hacer ninguna otra cosa— se puso insolente. Sus padres le explicaron con calma que si ella no podía ayudar con las tareas de la casa esa mañana, ellos no podían dejarla ir a la casa de su amiga esa tarde.

A Cecilia no le hizo gracia tal razonamiento. Miró con rabia a sus padres. Y les gritó:
—¡Si de veras me quisieran, me dejarían hacer lo que quiero!

Tema para comentar: Cuando alguien te hace obedecer alguna regla, ¿es bueno eso? ¿De qué manera nos demuestra amor el hecho de exigirnos hacer lo que es bueno?
No tienes que buscar lejos para encontrar chicos que no entienden que hay una relación entre las reglas y el cariño. No sólo tienen problemas con que sus padres o maestros tengan reglas. Creen que Dios debe ser un señor horrible por habernos dado un libro con tantas órdenes. Razonan una de dos cosas:

(a) Si Dios me amara, no me exigiría que siga ninguna regla.
(b) Si Dios tiene reglas que espera que obedezca, no puede ser que me ame.

Esos chicos están confundidos. El amor es lo que motiva las reglas que Dios establece. La introducción al segundo mandamiento aclara desde el principio: “Porque yo soy Jehovah tu Dios,… muestro misericordia por mil generaciones a los que me aman y guardan mis mandamientos” (Éxodo 20:5, 6).
Cuando Dios dio la ley, dijo que era “para tu bien” (Deuteronomio 10:13). Su propósito era sustentar y proteger a su pueblo. Su meta al dar su ley era asegurar nuestra prosperidad y nuestro gozo, y evitarnos sinsabores y sufrimientos.

Todas las reglas de Dios demuestran el amor de Dios también de otra manera. Son una señal del amor de Dios porque nos indican cómo disfrutar del amor. Todo el propósito de los Diez Mandamientos y otros mandatos bíblicos es explicar exactamente cómo es el amor, y evitar los conflictos con los demás.

Quizá las palabras del rey David lo resumen mejor. Tenía un concepto increíble de las reglas de Dios: “¡Cuánto amo tu ley!… más que el oro, más que el oro puro” (Salmo 119:97, 127). ¡Dios nos dio sus mandatos llenos de amor porque nos ama!

PARA DIALOGAR
¿No te parece maravilloso que Dios te ama tanto que te da lo que necesitas para amarlo a él y amar a otros?

PARA ORAR
Expresa tu gratitud a Dios por la sabiduría de su amor.

PARA HACER
Dedica hoy un momento para adorar al Dios que dio los mandatos bíblicos.

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

Libre de soledad

Septiembre 20

Libre de soledad

Lectura bíblica: Colosenses 3:12–15

Vestíos de profunda compasión, de benignidad, de humildad, de mansedumbre y de paciencia. Colosenses 3:12

a1Cuando Ignacio pasó de la primaria a la secundaria, los amigos de la primaria se desparramaron por distintas escuelas. Rara vez los veía y su única esperanza de verlos era después de la escuela, pero aun así, ya no se sentía cerca de ellos porque tenían cada vez menos en común. Se sentía cada vez más distanciado de ellos y no encontraba nuevos amigos. Ignacio empezó a sentir que su soledad era una condena a cadena perpetua.

Aun si nunca tuviste que cambiar de escuela, quizá has estado en alguna situación fea en que te sentiste como Ignacio. Pensaste: Nunca tendré amigos de verdad. O pensaste: Supongo que no merezco que nadie me quiera.

No tienes por qué quedarte atrapado en tu soledad. Aunque te sientes condenado a cadena perpetua, puedes librarte de tu “condena” y vivir en un mundo de buenos amigos.

Tema para comentar: ¿En qué ocasiones te has sentido solo? ¿Qué hiciste para resolver tu situación?

La próxima vez que estés atrapado en un cárcel sin amigos, sigue estas sugerencias:

Examínate honestamente. Examina honestamente tu vida. ¿Estás haciendo algo que causa que los demás se alejen de ti?

Consigue ayuda. No tienes que anotarte para tomar lecciones sobre cómo ser encantadora o cómo ser irresistible, pero eso no quiere decir que no te puedas apoyar en alguien para que te muestre el camino. Ignacio se encontró con que su hermano mayor podía darle algunos consejos que lo ayudaron a mejorar como amigo. Y su apoyo lo ayudó a saber que no estaba enfrentando solo su problema.

Sé realista. Tratar de adaptarte al grupo de chicos populares por lo general te hace sentir peor. ¡Determina si estás buscando un amigo o que te crean “alguien”!
Sé amistoso. La cuestión no es tanto conseguir amigos como ser amigo. Ignacio decidió concentrarse en ser afectuoso con los demás en lugar de tratar de convencer a todos para que fueran afectuosos con él.

Ignacio encontró nuevos amigos cuando empezó a acercarse a otros que habían sido marginados. Resultó ser que estos chicos que había considerado fracasados habían sido tan injustamente marginados como él. Sus nuevas amistades no surgieron de la noche a la mañana. Pero fueron posible porque Ignacio tomó pasos pequeños y planeados hacia la formación de nuevas amistades.

PARA DIALOGAR
¿Qué tal te va con tus amistades? ¿Cómo puedes obtener amigos por ser un amigo?

PARA ORAR
Señor Jesús, ayúdanos a ser la clase de amigos que has sido tú con nosotros.

PARA HACER
A la mayoría le gustaría tener más amigos. ¿Qué te gustaría hacer hoy para ser un mejor amigo para alguien?

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

Superamigo

Septiembre 19

Superamigo

Lectura bíblica: Proverbios 18:24

Hay amigos que uno tiene para su propio mal, pero hay un amigo que es más fiel que un hermano. Proverbios 18:24

a1Marisa se siente rechazada. Ella y Victoria fueron mejores amigas todo el verano. Se hicieron muy amigas en un campamento. Después, pasaban la noche a veces en la casa de una y otras veces en la casa de la otra. En la Escuela Bíblica de Vacaciones eran inseparables.
Pero cuando se acabó el verano, su amistad se fue a pique. En la escuela, la iglesia, el club o de paseo con otras chicas, Victoria trataba a Marisa como si no la conociera.

No todos los amigos se portan mal como Victoria. Si alguna vez te ha pasado lo que le pasó a Marisa, sabes lo maravilloso que es tener un amigo del que puedes depender. Por más maravillosas que sean algunas amistades humanas, contamos con una amistad tan absoluta que sobrepasa y sobrevive a todas las demás. Es nuestra amistad con Jesucristo quien ha prometido estar con nosotros para siempre (ver Mateo 28:20).
Tema para comentar: ¿Cómo es que Jesús es el amigo perfecto? ¿En qué sentido es distinta la amistad que él ofrece a cualquier amistad con un amigo cristiano o un familiar?

Fíjate en estas verdades acerca de tu amigo perfecto:

Jesús es un amigo de tiempo completo. Siempre está a tu disposición. No te trata de una manera cuando están solos y de otra manera cuando están con otros.
Jesús es un amigo incondicional. Siempre te perdona cuando le fallas. Se aferra a ti no importa lo que pase en tu vida.
Jesús es un amigo de quien puedes depender. No tienes que temer que se burle de ti, que te abandone o que cuente tus secretos. Y sus promesas son aún más seguras que el hecho de que el sol saldrá mañana.
Jesús es un amigo profundo. Nunca es superficial ni trivial. Quiere una relación contigo que te cambie la vida. Te trata con amor y respeto cuando le abres tu corazón.

¡Demuestra un amor intenso y personal por ti!

Cuando Jesús caminó en la tierra, no era rígido ni orgulloso. La gente común no se cohibía cuando se acercaba. No tienes que hacerte el superespiritual para que te dé su atención. Sé con él tal cual eres, y él será contigo tal cual es.

En Jesús tienes un gran amigo incondicional y fiel. Cultiva tu amistad con él todos los días, y tendrás la clase de amor que dura para siempre.

PARA DIALOGAR
¿Has hecho de Jesús tu mejor amigo? ¿De qué manera notas que eso afecta tu diario vivir?

PARA ORAR
Señor Jesús, haz que nuestra amistad contigo sea la mejor y más importante amistad de todas.

PARA HACER
¿Sucede alguna vez que tu amistad con otras personas te quita tiempo para tu amistad con Jesús? ¿Te gustaría dedicarle algo de tiempo hoy?

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

¿Con quién andas?

Septiembre 18

¿Con quién andas?

Lectura bíblica: Proverbios 4:10–16

No entres en el sendero de los impíos, ni pongas tu pie en el camino de los malos. Evítalo; no pases por él. Proverbios 4:14, 15

a1—Un grupo de chicas estábamos pasando la noche en la casa de una amiga —explica Amanda—. Yo conozco a la mayoría de las chicas, pero había dos que no conocía bien. Ya era tarde cuando a una de esas chicas se le ocurrió ir y “decorarle” el frente de la casa con papel higiénico a otra chica que nadie quiere. No muchas se atrevieron a hacerlo. Pero cuatro sí lo hicieron.

—Bueno, resulta que dos meses después pasábamos otra vez la noche juntas. Esta vez hacer eso de “decorar” con papel higiénico no sonaba tan mal. Y las próximas veces, todas estaban diciendo cosas como: “Sí, a mí tampoco me gusta para nada esa chica. Hagámoslo”.
Amanda sigue reflexionando sobre la experiencia.
—Después de un tiempo empiezas a ceder ante la presión. Si muchas de tus amigas hablan de hacer algo malo, tu conciencia parece tomarse una siesta, y se hace difícil seguir pensando que está mal lo que piensan hacer. Al poco tiempo dices: “Seguro que sí. ¿Por qué no?” y entonces lo haces.
Amanda tiene una percepción aguda, y demuestra por qué tenemos que cuidarnos con quien andamos. No es ninguna novedad que las malas compañías te pueden arrastrar a una conducta incorrecta que te puede distanciar de tus padres y tus amigos cristianos. Cuando vamos en dirección contraria a lo bueno, sentimos una dolorosa soledad.

Tema para comentar: ¿Qué puedes hacer cuando estás atrapado en esa clase de situación repleta de presiones? ¿Qué decisiones puedes tomar que prevengan esa situación?
La presión de tus amigos puede, por supuesto, impulsarte en la dirección correcta. Puede ser una gran ayuda para vivir como Dios quiere. Como lo expresó cierto muchacho: “Sé que mis amigos tienen una gran influencia sobre quién soy y en mi escala de valores. Los amigos cristianos pueden brindar verdadero aliento cuando estoy luchando por hacer lo bueno”. Si quieres la clase apropiada de presión de tus amigos, tienes que tener los amigos apropiados.

Esas palabras de Proverbios que leíste contienen dos consejos provechosos. Primero, te advierten claramente contra el peligro de caer en malas compañías. A veces tienes que apartarte corriendo de la gente inapropiada, por más divertidos que parezcan. Segundo, te ofrecen aliento sobre el valor de estar en buena compañía. Tienes que buscar amigos que piensan como tú. Sea tu meta buscar la amistad de los que comparten tu convicción de lo que es bueno y de lo que es malo.
Te guste o no, tiendes a parecerte a la gente con la cual andas. Así que aférrate a la sabiduría de Dios. ¡Haz que tus amigos más cercanos sean el tipo de personas que quieres ser tú!

PARA DIALOGAR
¿De qué manera están influyendo tus amigos tu formación? ¿A quién te puedes acercar que te pueda impulsar en la dirección correcta?

PARA ORAR
Señor, danos sabiduría al escoger nuestros amigos. Queremos que sean amigos que nos ayuden a seguirte a ti.

PARA HACER
Sé hoy un gran amigo. Estimula a alguien a tomar una decisión correcta.

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

Hablar a fondo

Septiembre 17

Hablar a fondo

Lectura bíblica: Efesios 4:25–29

a1Ninguna palabra obscena salga de vuestra boca, sino la que sea buena para edificación según sea necesaria, para que imparta gracia a los que oyen. Efesios 4:29
A Ricardo le gustaba el club de chicos de la iglesia que se reunía una noche por semana. Participaba como loco en los juegos, memorizaba fielmente los versículos bíblicos y prestaba mucha atención durante las lecciones bíblicas.
Pero cuando el líder del grupo anunció que formarían grupos pequeños por unos minutos cada semana para un momento que él llamaba “Habla y Escucha”, Ricardo dijo: “¡Jamás!”. No disimuló su desagrado.
—Las chicas parlotean —argumentó—. Los muchachos no.
A lo mejor te crees que puedes tener amistades de verdad sin hablar de temas serios. De ser así, puedes hacerte amigo de una pared. Los amigos necesitan tiempo para conversar si quieren estrechar su relación. Cuando más se compenetran en la vida del otro —hablando de sus sentimientos, sus cosas favoritas y sus temores— se profundiza más su amistad.
Escucha estas tres maneras de hablar, profundizando poco a poco la amistad:

Nivel 1: Conversación superficial. Tu conversación comienza y termina con: “Qué tal chico, ¿cómo te va?”. “Muy bien, ¿y tú?”. Nunca vas más allá del “Qué tal”.

Nivel 2: Conversación sobre hechos concretos. Intercambian información sobre intereses compartidos: puntajes de sus equipos deportivos favoritos, modas, cursos escolares, conjuntos musicales, actividades en la escuela, etc.

Nivel 3: Conversación sobre opiniones. Llevas las novedades, los hechos concretos, al próximo nivel compartiendo tus pensamientos e ideas sobre ellos. Si están hablando de puntajes, comentas cuál fue tu jugada favorita. Si hablan de música, comentas lo que te gusta de la letra de un canto. Te estás acercando más a temas personales, pero básicamente todavía te estás cuidando.

Aquí es donde profundizas más. ¿Alguna vez alcanzas estos niveles?

Nivel 4: Conversación que incluye los sentimientos. Compartes lo que sientes acerca de hechos concretos. “¡Cuando sucedió eso, me dio mucho miedo!”. “Esta ha sido la semana más solitaria de mi vida”. “Desde que Jorge dijo esa mentira de mí, he estado muy triste”. Comienzas a ver lo que está pasando adentro del otro.

Nivel 5: Conversación a fondo. Charlan sobre sus sentimientos más profundos. Eres totalmente transparente en todo lo que respecta a tu vida.

Todos necesitamos amigos en quienes podemos confiar tan completamente que podemos ser absolutamente transparentes en cuanto a nosotros mismos. Es la única manera de profundizar, ¡seas chica o chico!

PARA DIALOGAR
¿Hasta qué punto cuentas a tus amigos tus sentimientos más profundos? ¿De qué manera podrías mejorar en este sentido?

PARA ORAR
Padre, danos amigos con quienes podemos compartir nuestros pensamientos y sentimientos más profundos.

PARA HACER
¿A qué nivel hablan como familia? Tómense hoy el tiempo para hablar profundamente.

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

Amistades desparejas

Septiembre 16

Amistades desparejas

Lectura bíblica: Romanos 15:1–4

Cada uno de nosotros agrade a su prójimo para el bien, con miras a la edificación. Romanos 15:2

a1Mucho antes de que Rafael tuviera edad para ir a la escuela, sus padres ya sabían que tenía problemas de aprendizaje. Ya en la escuela, sus maestros se han desvivido por mantenerlo a la par del resto de su clase. Pero, entre todas las personas que más lo han ayudado, el que le ha ofrecido más aliento es Tomás, un compañero de clase.
Al principio Rafael no se animaba a confiar en Tomás. Sabía por experiencia lo que era tener amigos que prometen ayudar pero después se olvidan. O que dejan de ayudar cuando otros chicos les hacen burla por andar con “el tonto”.
A veces, nuestros amigos distan de ser perfectos. Es probable que ya hayas descubierto a algunos que no eran los amigos auténticos que creías.
Tenemos que mantenernos en guardia en contra de por lo menos cuatro clases de amigos que, más que seguro, nos decepcionarán o frustrarán.

• Amigos de medio tiempo. Tito es muy amigo de César cuando están solos. Pero Tito ignora a César —o lo rechaza— cuando están en grupo. Algunos amigos de medio tiempo son lo contrario: muy amistosos cuando están en grupo, un hielo cuando están solos.
• Amigos condicionales. Para Irene, la amistad es como una carnada, te hace ver que es tu amiga para que hagas lo que ella quiere. Es tu amiga mientras te tragues el anzuelo y hagas lo que ella quiere. En cuanto no te prestas a hacerlo, la amistad desaparece.
• Amigos imprudentes. Sonia cuenta secretos, chismosea y no cumple sus promesas. Es difícil tener una amistad con ella porque nunca sabes qué está pensando de ti.
• Amigos superficiales. Aun cuando sus amigos necesitan una ayuda en serio, Simón sale con un chiste. Está bien conversar y compartir actividades con él, pero es dudoso que puedas esperar de él mucho más.

Quizá tengas en este mismo momento algún amigo de uno de estos tipos. Así que comenta el asunto: ¿Tienes amigos y conocidos a quienes les quedan bien las descripciones anteriores? ¿Has terminado desalentado, lastimado o solo?
Es imposible evitar completamente a los amigos que distan de ser perfectos. No obstante, lo que nos toca a nosotros es ser amigos tan auténticos y transparentes como podamos.

PARA DIALOGAR
Describe cómo es un amigo auténtico. ¿Por qué son los amigos así tan escasos y especiales?

PARA ORAR
Señor, ayúdanos a ser amigos auténticos de las personas a nuestro alrededor.

PARA HACER
¿Muestras alguna señal de ser un amigo de medio tiempo, condicional, imprudente o superficial? ¿Qué característica tuya como amigo quieres mejorar o cambiar?

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

“No sirvo para nada”

Septiembre 15

“No sirvo para nada”

Lectura bíblica: 1 Juan 2:1–6

Y si alguno peca, abogado tenemos delante del Padre, a Jesucristo el justo. 1 Juan 2:1

a1“No sirvo para nada. No puedo ayudar a nadie”, se lamentó Miguel para sus adentros. Unas horas después de haber finalizado la dramatización navideña en la iglesia, estaba ayudando a empacar los disfraces. Le parecía que ofrecerse para ayudar era algo bueno. Pero el hermano García no pensaba lo mismo.

—No puedes simplemente hacer un bollo con los trajes —dijo de mal modo el hermano García—. Hay que doblarlos bien.

Desanimado, Miguel dejó los trajes, se fue a otra pila de objetos y empezó a organizarlos. Pero pronto había mezclado las auras de los ángeles con las pañoletas de los pastores. Y cuando Miguel tomó una figura de cerámica y la quebró, el hermano García perdió la paciencia.

—Miguel Díaz, ¡qué lío estás haciendo! Me parece que te conviene llamar a tu papá para que te venga a buscar.

Miguel se puso a llorar en cuanto se subió al auto. Le dijo a su papá:

—Cuando trato de ayudar, lo único que hago es un lío. Sé que se supone que tengo que amar a otros como me amo a mí mismo, pero no veo en mí nada digno de amar.

La buena voluntad de Miguel terminó en un lío. ¿Te ha sucedido alguna vez algo así? Por lo general, tarde o temprano nos pasa a todos. Y nos hace sentir inútiles.

Pero el reflejo de ti que ves en los ojos de los demás no siempre es acertado. Seguro, lo que otros piensan de ti importa. Pero lo que importa mucho más es que obtengas el concepto que Dios tiene de ti. Cuando te ves a través del Dios que te ama, ¡entonces te das cuenta de que no tienes por qué sentirte inútil!
La ruta más directa a amarte a ti mismo es empaparte de las verdades bíblicas acerca de quién verdaderamente eres en Cristo. Por ejemplo:

• Eres amado por Dios y vales la muerte de su Hijo (ver 1 Juan 4:10).
• Eres hijo de Dios (ver Juan 1:12; Romanos 8:14, 15).
• Eres amigo de Cristo (ver Juan 15:15).
• Tienes el Espíritu de Dios que vive en ti (ver 1 Corintios 3:16; 6:19).
• Eres nuevo en Cristo (ver 2 Corintios 5:17).
• Eres justificado en Cristo (ver Efesios 4:24).
• Estás en la luz, no en la oscuridad (ver 1 Tesalonicenses 5:5).
• Eres una obra de Dios (ver Efesios 2:10).

Cuanto más absorbas estas verdades acerca de quién eres en Cristo, más capacitado estarás para amarte como te ama Dios aunque tus esfuerzos disten de ser perfectos. ¡Aun cuando haces líos, estas verdades son ciertas!

PARA DIALOGAR
¿Qué opinas de todas esas verdades bíblicas acerca de tu identidad en Cristo?

PARA ORAR
Señor, gracias porque sigues creyendo en nosotros aun cuando fallamos.

PARA HACER
¿Hay algo en que te has dado por vencido? ¡Vuelve a hacer la prueba!

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.

Ni demasiado ni poco

Septiembre 14

Ni demasiado ni poco

Lectura bíblica: 1 Corintios 12:14–27

Ahora bien, vosotros sois el cuerpo de Cristo, y miembros suyos individualmente. 1 Corintios 12:27

a1Supón que llegas con tu familia, un viernes a la noche, a un restaurante que tiene todo lo que puedas comer por un precio fijo. ¿Cómo te sentirías después de que te serviste? Vota lo que más se parecería a ti.

(a) Vuelvo a casa empachado porque me comí todo lo que había a la vista, y después hasta aspiré hondo para llevarme el olorcito a comida.
(b) Vuelvo a casa con hambre porque me serví unas cucharaditas chiquitas, aun de mis platos favoritos. Me da miedo servirme más por temor a que después no alcance la comida para todos.
(c) Vuelvo a casa satisfecho, y queda bastante comida para todos los demás que comerán después.
¿Sabes que tienes las mismas tres opciones cuando de demostrar amor se trata? Piénsalo:

(a) Puedes amarte tanto que no te queda nada de amor para nadie más en el mundo.
(b) Puedes privarte de amor por ti mismo hasta marchitarte.
(c) Puedes aprender a amar apropiadamente a tu prójimo como te amas a ti mismo.

En 1 Corintios 12 Pablo dijo que, como cristianos, tenemos algo aún más vital que el alimento para compartir unos con otros. Explicó que el Espíritu Santo puso dentro de cada uno de nosotros dones para servir a otros. No sólo eso, sino que también nos capacita a cada uno con los dones exactos que quiere que tengamos. Nos ha hecho como un cuerpo, cada persona es una parte del cuerpo. Ya sea que tengamos las habilidades de un ojo, un oído o un pie, nuestra meta es apreciar, desarrollar y poner en práctica las habilidades que Dios nos dio para bien del resto del cuerpo, o sea la iglesia.

¿Te das cuenta de que ese tipo de amor propio no es egoísta? Si te amas demasiado, te guardarás tu don para ti exclusivamente. Si te amas demasiado poco, no creerás que puedes ser de ayuda a nadie. Pero cuando te amas a ti mismo correctamente, ¡tienes una opinión lo suficientemente buena de ti mismo como para poner en práctica esa serie de dones únicos para bien de otros!

PARA DIALOGAR
¿Te parece que te amas demasiado —o demasiado poco— o en la medida justa? El hecho de amarte a ti mismo, ¿de qué manera te ayuda a amar a otros?

PARA ORAR
Señor, ayúdanos a amarnos a nosotros mismos en la medida justa, ¡a fin de poder usar nuestros dones para bien de otros!

PARA HACER
Respétate a ti mismo: ¡Usa tus dones para tener hoy un impacto sobre la vida de alguien!

McDowell, J., & Johnson, K. (2005). Devocionales para la familia. El Paso, Texas: Editorial Mundo Hispano.