“Tened también vosotros paciencia, y afirmad vuestros corazones; porque la venida del Señor se acerca.” Santiago 5:8.

26 de Junio
“Tened también vosotros paciencia, y afirmad vuestros corazones; porque la venida del Señor se acerca.” Santiago 5:8.

a1La última palabra del Cantar de amor es, “Apresúrate, amado mío”, y entre las últimas palabras del Apocalipsis leemos, “El Espíritu y la Esposa dicen: Ven”, a lo cual, el Esposo celestial responde: “Ciertamente vengo en breve”. El amor anhela la gloriosa aparición del Señor, y se goza con esta dulce promesa: “La venida del Señor se acerca”. Esto tranquiliza nuestras mentes en cuanto al futuro. Miramos con esperanza a través de esta ventana.

Esta sagrada “ventana de ágata” deja entrar torrentes de luz sobre el presente, y nos pone en una excelente condición para un trabajo o un sufrimiento inmediatos. ¿Estamos siendo probados? Entonces la cercanía de nuestro goce susurra paciencia. ¿Nos estamos debilitando porque no vemos la cosecha producto de nuestra siembra? Nuevamente esta gloriosa verdad clama para nosotros “tened paciencia”. ¿Acaso nuestras multiplicadas tentaciones nos conducen a dudar en lo más mínimo? Entonces la seguridad de que antes de que pase mucho tiempo el Señor estará aquí, nos predica con base en este texto: “Afirmad vuestros corazones.” Sean firmes, sean estables, sean constantes, “creciendo en la obra del Señor siempre.” Pronto escucharán las trompetas de plata que anuncian la venida de su Rey. No deben tener el menor miedo. Defiendan el fuerte, pues Él viene; sí, Él podría aparecer en este preciso día.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Y le dijo: De cierto, de cierto os digo: De aquí adelante veréis el cielo abierto, y a los ángeles de Dios que suben y descienden sobre el Hijo del Hombre.” Juan 1:51.

25 de Junio
“Y le dijo: De cierto, de cierto os digo: De aquí adelante veréis el cielo abierto, y a los ángeles de Dios que suben y descienden sobre el Hijo del Hombre.” Juan 1:51.

a1Sí, para nosotros esta visión es clara incluso en este día. Nosotros en verdad vemos el cielo abierto. Jesús mismo ha abierto ese reino para todos los creyentes. Contemplamos el lugar de misterio y de gloria, puesto que Él nos lo ha revelado. Entraremos pronto allí, puesto que Él es el camino.

Ahora vemos la explicación de la escalera de Jacob. Entre la tierra y el cielo hay un comercio santo: la oración asciende, y las respuestas descienden, por la vía de Jesús, el Mediador. Vemos esta escalera cuando vemos a nuestro Señor. En Él, una escalinata de luz provee ahora una vía libre al trono del Altísimo. Debemos usarla, y enviar a lo alto, por medio de ella, a los mensajeros de nuestras oraciones. Nosotros mismos viviremos la vida angélica si corremos al cielo en intercesión, y nos asimos de las bendiciones del pacto, y luego descendemos de nuevo para esparcir esos dones entre los hijos de los hombres.

Esta visión especial que Jacob sólo vio en un sueño, nosotros la convertiremos en una esplendente realidad. En este preciso día, subiremos y bajaremos por la escalera cada hora, escalando en comunión y bajando en esfuerzos para salvar a nuestros semejantes. Oh Señor Jesús, esta es Tu promesa. Permítenos tener el gozo de verla cumplida.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Y Amasías dijo al varón de Dios: ¿qué, pues, se hará de los cien talentos que he dado al ejército de Israel? Y el varón de Dios respondió: Jehová puede darte mucho más que esto.” 2 Crónicas 25:9.

24 de Junio
“Y Amasías dijo al varón de Dios: ¿qué, pues, se hará de los cien talentos que he dado al ejército de Israel? Y el varón de Dios respondió: Jehová puede darte mucho más que esto.” 2 Crónicas 25:9.

a1Si han cometido un error, asuman la pérdida ocasionada; pero no actúen de forma contraria a la voluntad del Señor. El Señor puede darles mucho más de lo que pudiesen perder; y si no fuera así, ¿acaso estarían dispuestos a regatear y a negociar con el Señor? El rey de Judá había tomado a sueldo un ejército proveniente del pueblo idólatra de Israel, y le fue ordenado que enviara a casa a los hombres de combate porque el Señor no estaría con ellos. Él estaba dispuesto a enviar de regreso al ejército, aunque se quejaba de haber pagado en balde los cien talentos. ¡Oh, qué vergüenza! Si el Señor daría la victoria sin necesidad de los mercenarios, en verdad era un negocio pagarles los sueldos y deshacerse de ellos.

Estén dispuestos a perder dinero por causa de la conciencia, por causa de la paz y por causa de Cristo. Tengan la seguridad de que las pérdidas por causa del Señor no son pérdidas. Incluso en esta vida son recompensadas con creces: en algunos casos el Señor previene que ocurra alguna pérdida. En cuanto a nuestra vida inmortal, lo que perdamos por Jesús es invertido en el cielo. No se angustien por el desastre aparente, sino escuchen el susurro: “Jehová puede darte mucho más que esto.”

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Por tanto, así dice Jehová acerca del rey de Asiria: No entrará en esta ciudad, ni echará saeta en ella; ni vendrá delante de ella con escudo, ni levantará contra ella baluarte.” 2 Reyes 19:32.

23 de Junio
“Por tanto, así dice Jehová acerca del rey de Asiria: No entrará en esta ciudad, ni echará saeta en ella; ni vendrá delante de ella con escudo, ni levantará contra ella baluarte.” 2 Reyes 19:32.

a1Senaquerib no pudo ni siquiera hostigar a la ciudad. Él se había jactado audiblemente, pero no pudo llevar a cabo sus amenazas. El Señor es capaz de detener a los enemigos de Su pueblo en el propio acto. Cuando el león tiene al cordero entre sus fauces, el grandioso Pastor de las ovejas puede arrebatarle su presa. Nuestro apuro extremo sólo aporta una oportunidad para un mayor despliegue del poder y la sabiduría divinos.

En el caso que tenemos ante nosotros, el temible enemigo ni siquiera se presentó delante de la ciudad que tenía sed de destruir. Ninguna flecha destructora pudo ser lanzada sobre sus muros, ni máquinas de asedio pudieron ser colocadas para derribar sus castillos, ni pudieron construir terraplenes desde los cuales pudieran disparar a sus habitantes. Tal vez en nuestro caso el Señor también impedirá que nuestros adversarios nos hagan el menor daño. Ciertamente Él puede alterar sus intenciones, o hacer que sus designios sean tan infructuosos que los abandonen de buen grado. Confiemos en el Señor y guardemos Su camino, y Él cuidará de nosotros. Sí, Él nos llenará de asombrada alabanza cuando veamos la perfección de Su liberación.

No debemos temer al enemigo hasta que realmente venga y entonces hemos de confiar en el Señor

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“El temor de Jehová aumentará los días; mas los años de los impíos serán acortados.” Proverbios 10:27.

22 de Junio
“El temor de Jehová aumentará los días; mas los años de los impíos serán acortados.” Proverbios 10:27.

a1No hay ninguna duda al respecto. El temor del Señor conduce a hábitos virtuosos, y estos previenen ese desperdicio de la vida que proviene del pecado y del vicio. El santo reposo que brota de la fe en el Señor Jesús ayuda grandemente también al hombre cuando está enfermo. Todo médico se alegra de tener un paciente cuya mente esté completamente tranquila. La preocupación mata, pero la confianza en Dios es como una medicina que sana.

Por lo tanto, tenemos todos los preparativos para una larga vida, y si realmente es para nuestro bien, veremos una buena ancianidad, y llegaremos a nuestras tumbas como mieses recogidas en su estación. No hemos de estar sobrecogidos con una súbita expectación de muerte en el momento en que nos duela un dedo, sino más bien hemos de esperar que tengamos que trabajar a lo largo de una considerable longitud de días.

Y, ¿qué importa que seamos llamados pronto a la esfera superior? Ciertamente no habría nada que deplorar en un llamado así, sino que todo sería más bien un goce. Vivos o muertos pertenecemos al Señor. Si vivimos, Jesús estará con nosotros; si morimos, nosotros estaremos con Jesús.

La verdadera prolongación de la vida consiste en vivir mientras vivimos, sin perder el tiempo, sino usando cada hora para los propósitos más elevados. Que así sea en este día.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Porque en mano de mujer venderá Jehová a Sísara.” Jueces 4:9.

21 de Junio
“Porque en mano de mujer venderá Jehová a Sísara.” Jueces 4:9.

a1Este es más bien un texto inusual, pero podría haber almas en el mundo que tengan la suficiente fe para aferrarse a él. Barac, el hombre, aunque llamado a la guerra, tenía poca voluntad para el combate a menos que Débora fuera con él, y así el Señor determinó convertir ese combate en la guerra de una mujer. Por este medio Él censuró la desidia del hombre, y ganó para Sí mayor renombre, y llenó de mayor vergüenza a los enemigos de Su pueblo.

El Señor puede usar todavía débiles agencias. ¿Por qué no habría de usarme a mí? Él puede usar a personas que no son llamadas comúnmente a grandes compromisos públicos. ¿Por qué no habría de usarte a ti? La mujer que mató al enemigo de Israel no era ninguna Amazona, sino la esposa que estaba en su tienda. No era un orador, sino una mujer que ordeñaba las vacas y hacía mantequilla. ¿No podría el Señor usar a cualquiera de nosotros para cumplir Su propósito? Alguien pudiera venir a la casa hoy, tal como Sísara acudió a la tienda de Jael. Nuestra labor no es matarlo, sino salvarlo. Recibámoslo con gran amabilidad, y luego presentemos la bendita verdad de la salvación por medio del Señor Jesús, nuestro grandioso Sustituto, y luego recalquemos el mandamiento: “cree y vivirás.” ¿Quién sabe si algún pecador de corazón empedernido sea quebrantado hoy por el Evangelio?

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento.” Salmo 23:4.

20 de Junio
“Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento.” Salmo 23:4.

a1Estas palabras que nos describen la seguridad experimentada en el lecho de muerte, son muy dulces. ¡Cuántas personas las han repetido con intenso deleite en sus últimas horas!

Pero el versículo es igualmente aplicable a las agonías de espíritu en medio de la vida. Algunos de nosotros, como Pablo, morimos diariamente por causa de una tendencia a la tenebrosidad de alma. En su peregrinación, Bunyan pone al Valle de la Sombra de Muerte mucho antes que el río que fluye a los pies de las colinas celestiales. Algunos de nosotros hemos atravesado el oscuro y terrible desfiladero de “la sombra de muerte” varias veces, y podemos dar testimonio de que sólo el Señor nos habilitó en medio de sus salvajes pensamientos, sus misteriosos horrores y sus terribles depresiones. El Señor nos ha sostenido y nos ha guardado por encima de todo temor real del mal, aun cuando nuestro espíritu hubiere estado abrumado. Hemos sido estrujados y abatidos, mas sin embargo, hemos vivido, pues hemos sentido la presencia del Grandioso Pastor, y hemos tenido la confianza de que su cayado impediría que el enemigo nos propinara un golpe mortal.

Si el tiempo presente fuera oscurecido por las alas de cuervo de una gran aflicción, debemos glorificar a Dios por medio de una tranquila confianza en Él.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Sea mi corazón íntegro en tus estatutos, para que no sea yo avergonzado.” Salmo 119:80.

19 de Junio
“Sea mi corazón íntegro en tus estatutos, para que no sea yo avergonzado.” Salmo 119:80.

a1Podemos considerar que esta inspirada oración contiene la seguridad de que aquellos que se mantienen cerca de la Palabra de Dios no tendrán nunca motivo de avergonzarse por haberlo hecho.

Vean, la oración pide integridad de corazón. Un credo íntegro es bueno, un juicio íntegro concerniente a ese credo es mejor, pero un corazón íntegro hacia la verdad es lo mejor de todo. Hemos de amar la verdad, sentir la verdad y obedecer la verdad, pues de lo contrario no seríamos verdaderamente íntegros en los estatutos de Dios. ¿Hay muchas personas en estos días malos que sean íntegras? ¡Oh, que el escritor y el lector sean ambos de este tipo!

Muchos serán avergonzados en el último gran día, cuando todas las disputas sean decididas. Entonces verán la insensatez de sus inventos, y estarán llenos de remordimiento por causa de su altiva infidelidad y su testarudo desafío al Señor; pero aquel que creyó lo que el Señor enseñó, e hizo lo que el Señor ordenó, estará justificado en lo que hizo. Entonces los justos resplandecerán como el sol. Los hombres que fueron muy calumniados y abusados verán que su vergüenza es convertida en gloria en aquel día.

Debemos elevar la oración de nuestro texto, y podremos estar seguros de que su promesa será cumplida en nosotros. Si el Señor nos hace íntegros, nos guardará seguros.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Ahora me levantaré, dice Jehová; ahora seré exaltado, ahora seré engrandecido.” Isaías 33:10.

18 de Junio
“Ahora me levantaré, dice Jehová; ahora seré exaltado, ahora seré engrandecido.” Isaías 33:10.

a1Cuando los merodeadores habían vuelto a la tierra tan baldía como si hubiese sido devorada por langostas, y los guerreros que habían defendido la tierra se sentaron y lloraron como mujeres, entonces el Señor vino a su rescate. Cuando los viajeros desaparecieron de los caminos que conducían a Sion, y Basán y el Carmelo eran como viñas que no daban fruto, entonces el Señor se levantó. Dios es exaltado en medio de un pueblo afligido, cuando busca Su rostro y confía en Él. Él es todavía más exaltado cuando, en respuesta a sus clamores, se engrandece para liberarlos y derrotar a sus enemigos.

¿Es un día de aflicción para nosotros? Hemos de esperar ver ahora al Señor glorificado en nuestra liberación. ¿Nos hemos entregado a una ferviente oración? ¿Clamamos al Señor de día y de noche? Entonces el tiempo señalado para Su gracia está cerca. Dios será engrandecido en la ocasión precisa. Él se levantará cuando sea más propicio para que Su gloria sea manifestada. Deseamos Su gloria más de lo que anhelamos nuestra propia liberación. Cuando el Señor es exaltado entonces alcanzamos nuestro principal objetivo.

Señor, ayúdanos de tal manera que podamos ver que Tú mismo estás obrando. Que podamos exaltarte en lo más íntimo de nuestras almas. Haz que todos los que nos rodean puedan ver cuán grande y bueno eres Tú.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Porque Jehová vuestro Dios va con vosotros, para pelear por vosotros contra vuestro enemigos, para salvaros.” Deuteronomio 20:4.

17 de Junio
“Porque Jehová vuestro Dios va con vosotros, para pelear por vosotros contra vuestro enemigos, para salvaros.” Deuteronomio 20:4.

a1Nuestros enemigos son los enemigos de Dios. Nuestras luchas no son contra los hombres, sino contra la maldad espiritual. Estamos en guerra contra el demonio, y la blasfemia, y el error, y la desesperación que él introduce en el campo de batalla. Luchamos contra todos los ejércitos del pecado: la impureza, la borrachera, la opresión, la infidelidad y la impiedad. Contra estas cosas contendemos ardorosamente, pero no con espada o lanza; las armas de nuestra guerra no son carnales.

Jehová, nuestro Dios, aborrece todo lo que es malvado, y, por tanto, Él sale con nosotros para luchar por nosotros en esta cruzada. Él nos salvará, y nos dará gracia para pelear una buena batalla y alcanzar la victoria. Podemos estar seguros de que si estamos del lado del Dios, Dios está de nuestro lado. Con tan augusto aliado, el conflicto nunca es dudoso en el mínimo grado. No se trata de que la verdad sea poderosa y haya de prevalecer, sino que el poder radica en el Padre que es Todopoderoso, y en Jesús que posee toda la potestad en el cielo y en la tierra, y en el Espíritu Santo que cumple Su voluntad entre los hombres.

Soldados de Cristo, cíñanse su armadura. Den en el blanco en el nombre del Dios de santidad, y por fe reciban Su salvación. No permitan que pase este día sin asestar un golpe por Jesús y por la santidad.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.