“Porque a cualquiera que tiene, se le dará, y tendrá más.” Mateo 13:12.

16 de Junio
“Porque a cualquiera que tiene, se le dará, y tendrá más.” Mateo 13:12.

a1Cuando el Señor ha dado mucha gracia a un hombre, le dará más. Un poco de fe es como un huevo en el nido; más fe le será añadida. Pero no ha de ser una fe fingida, sino una fe real y verdadera. ¡Qué necesidad nos es impuesta para que logremos un trabajo sólido en materia de religión, en vez de profesar mucho sin poseer nada! Pues uno de estos días la propia profesión nos sería quitada, si eso fuera todo lo que poseyéramos. La amenaza es tan verdadera como la promesa.

Bendito sea el Señor porque Su método es que una vez que ha dado comienzo al otorgamiento de gracias por Su Espíritu, continúa, hasta que el que tenía poco, pero en verdad tenía ese poco, es llevado a tener en abundancia. ¡Oh, anhelamos esa abundancia! La abundancia de la gracia es algo que ha de ser ambicionado. Es bueno saber mucho, pero es mejor amar mucho. Sería algo muy deleitable tener una abundancia de habilidad para servir a Dios, pero es mejor aún tener abundancia de fe para confiar en el Señor para la habilidad y para todo lo demás.

Señor, puesto que Tú me has dado un sentido de pecado, ahonda mi odio al mal. Puesto que Tú me has conducido a confiar en Jesús, eleva mi fe a una plena seguridad. Puesto que Tú me has llevado a amarte, ¡haz que sea arrebatado por un afecto vehemente por Ti!

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Bendígate Jehová desde Sion, y veas el bien de Jerusalén todos los días de tu vida.” Salmo 128:5

15 de Junio
“Bendígate Jehová desde Sion, y veas el bien de Jerusalén todos los días de tu vida.” Salmo 128:5

a1Esta es una promesa para el hombre temeroso de Dios que camina en los caminos de la santidad con diligente atención. Él tendrá una bendición doméstica: su esposa e hijos serán la fuente de una gran felicidad hogareña. Pero, además, como un miembro de la iglesia, él desea ver que la causa prospere, pues está tan preocupado por la casa del Señor como por la suya propia.

Cuando el Señor edifica nuestra casa, es justo que deseemos ver edificada la casa del Señor. Nuestros bienes no serán en verdad un bien a menos que promovamos mediante ellos, el bien de la iglesia elegida del Señor.

Sí, obtendrás una bendición cuando subas a las asambleas de Sion; serás instruido, vivificado y consolado en el lugar donde la oración y la alabanza ascienden y es dado el testimonio del Grandioso Sacrificio. “Bendígate Jehová desde Sion.”

Y no solamente tú serás beneficiado; la misma iglesia prosperará; los creyentes se verán multiplicados, y su santa obra se verá coronada de éxito. Ciertos hombres agraciados ven cumplida esta promesa para ellos durante toda su vida. ¡Ay!, cuando ellos mueren su causa a menudo se debilita. Debemos estar entre aquellos que traen buenas cosas a Jerusalén todos sus días. ¡Señor, por tu misericordia haznos como ellos!

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Pues Jehová no desamparará a su pueblo, por su grande nombre; porque Jehová ha querido haceros pueblo suyo.” 1 Samuel 12:22.

14 de Junio
“Pues Jehová no desamparará a su pueblo, por su grande nombre; porque Jehová ha querido haceros pueblo suyo.” 1 Samuel 12:22.

a1La elección de Dios de Su pueblo es la razón para que permanezca con ellos y no los desampare. Él los escogió por Su amor, y los ama por Su elección. Su propia voluntad es la fuente de Su elección, y Su elección es la razón de la continuidad de Su agrado en ellos. Sería una deshonra para Su grandioso nombre que los desamparara, pues mostraría, ya sea que cometió un error en Su elección, o que era voluble en Su amor. El amor de Dios tiene esta gloria: que nunca cambia, y Él nunca empañará esta gloria.

Por todos los recuerdos de las anteriores misericordias del Señor, hemos de estar seguros de que no nos desamparará. Aquel que ha ido tan lejos para convertirnos en Su pueblo, no deshará la creación de Su gracia. Él no ha obrado en nosotros tales maravillas para desampararnos después de todo. Su Hijo Jesús murió por nosotros, y podemos estar seguros de que no murió en vano. ¿Acaso podría abandonar a aquellos por quienes derramó Su sangre? Puesto que hasta aquí se ha agradado en elegirnos y en salvarnos, será Su complacencia bendecirnos todavía. Nuestro Señor Jesús no es un amante cambiante. Habiendo amado a los Suyos, los sigue amando hasta el fin.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Yo Jehová la guardo, cada momento la regaré; la guardaré de noche y de día, para que nadie la dañe.” Isaías 27:3.

13 de Junio
“Yo Jehová la guardo, cada momento la regaré; la guardaré de noche y de día, para que nadie la dañe.” Isaías 27:3.

a1Cuando el mismo Señor habla en Su propia persona, en vez de hacerlo a través de un profeta, la palabra tiene un peso peculiar para las mentes de los creyentes. El mismo Señor es el guardador de Su propia viña; no la confía a nadie más, sino que le presta Su propia atención. ¿Acaso no están bien guardados aquellos a quienes Dios guarda?

Hemos de recibir riegos de gracia, no sólo cada día y cada hora, sino “cada momento”. ¡Cómo hemos de crecer! ¡Cuán fresca y fructuosa ha de ser cada planta! ¡Cuán ricos racimos han de producir las viñas!

Pero los perturbadores se acercan: pequeñas zorras y el jabalí. Por tanto, el propio Señor es nuestro guardián, y eso lo hace a todas horas, tanto “de noche como de día”. Entonces, ¿qué podría dañarnos? ¿Por qué estamos temerosos? Él cuida, Él riega, Él guarda; ¿qué más necesitamos?

Dos veces en este versículo el Señor dice “Yo haré”. ¡Qué verdad, qué poder, qué amor, qué inmutabilidad encontramos en el grandioso “Yo haré” de Jehová! ¿Quién puede resistirse a Su voluntad? Si Él dice: “Yo haré”, ¿qué espacio hay para la duda? Con un “Yo haré” de Dios, podemos enfrentar a todas las huestes del pecado, de la muerte, y del infierno. ¡Oh, Señor, puesto que Tú dices: “Yo te guardaré”, yo replico: “yo te alabaré”!

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“E Israel habitará confiado, la fuente de Jacob habitará sola en tierra de grano y de vino; también sus cielos destilarán rocío.” Deuteronomio 33:28.

12 de Junio
“E Israel habitará confiado, la fuente de Jacob habitará sola en tierra de grano y de vino; también sus cielos destilarán rocío.” Deuteronomio 33:28.

a1Entre más habitemos solos, más seguros estaremos. Dios quiere que Su pueblo esté separado de los pecadores. Su llamado para ellos es: “Salid de en medio de ellos.” Un mundo cristiano es una gran monstruosidad que las Escrituras nunca contemplan. Un cristiano mundano está espiritualmente enfermo. Aquellos que transigen con los enemigos de Cristo pueden ser incluidos entre ellos.

Nuestra seguridad radica, no en hacer acuerdos con el enemigo, sino en habitar solos con nuestro mejor Amigo. Si hacemos esto, habitaremos en seguridad, a pesar de los sarcasmos, las calumnias, y los escarnios del mundo. Estaremos seguros de la funesta influencia de su incredulidad, su altivez, su vanidad y su inmundicia.
Dios también nos hará habitar confiados en aquel día cuando el pecado sea visitado en las naciones por medio de guerras y hambrunas.

El Señor sacó a Abram de Ur de los Caldeos, pero él se detuvo a medio camino. No tuvo bendición hasta que, habiéndose propuesto ir a la tierra de Canaán, llegó a la tierra de Canaán. Abram estaba confiado estando solo, incluso en medio de enemigos. Lot no estaba seguro en Sodoma aunque estuviera en un círculo de amigos. Nuestra seguridad radica en habitar aparte con Dios.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“No temas, pues no serás confundida.” Isaías 54:4.

11 de Junio
“No temas, pues no serás confundida.” Isaías 54:4.

a1No seremos confundidos por nuestra fe. Críticos mordaces pueden asediar las Escrituras sobre las que cimentamos nuestra fe, pero cada año el Señor hará más y más claro que en Su Libro no hay error, no hay exceso, y no hay omisión. No es un descrédito ser un simple creyente; la fe que mira únicamente a Jesús, es una corona de honor en la cabeza de cualquier hombre, y es mejor que una estrella sobre su pecho.

No seremos confundidos por nuestra esperanza. Sucederá exactamente como el Señor ha dicho. Seremos nutridos, conducidos, bendecidos y recibiremos descanso. Nuestro Señor vendrá, y entonces los días de nuestra aflicción llegarán a un término. ¡Cómo nos gloriaremos en el Señor que primero nos dio una esperanza viva, y luego nos dio aquello que esperábamos!

No seremos confundidos por nuestro amor. Jesús es para nosotros todo codiciable, y nunca, nunca, habremos de sonrojarnos por haberle entregado nuestros corazones. La visión de nuestro glorioso Bienamado justificará la más entusiasta adhesión a Él. Nadie reprochará a los mártires por haber muerto por Él. Cuando los enemigos de Cristo estén cubiertos de desprecio sempiterno, los amantes de Jesús se verán honrados por todos los seres santos, porque eligieron el vituperio de Cristo en lugar de los tesoros de Egipto.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Ellos serán apacentados, y dormirán, y no habrá quien los atemorice.” Sofonías 3:13.

10 de Junio
“Ellos serán apacentados, y dormirán, y no habrá quien los atemorice.” Sofonías 3:13.

a1Ayer pensamos en los afligidos y en la pobre gente que el Señor ha dejado para que sea una simiente viva en un mundo muerto. El profeta dice de los tales que no harán injusticia ni dirán mentiras. De tal forma que, aunque no tenían rango ni riquezas que los protegieran, eran a la vez incapaces de usar esas armas en las que los inicuos ponen tanta confianza: no podían defenderse a sí mismos con el pecado ni con las sutilezas.

¿Entonces qué? ¿Serán destruidos? De ninguna manera. Ellos serán apacentados y dormirán, y no estarán simplemente libres del peligro, sino que vivirán tranquilos, sin temor del mal.

Las ovejas son criaturas muy débiles, y los lobos son terribles enemigos; sin embargo, en esta hora, las ovejas son más numerosas que los lobos, y la causa de las ovejas siempre está ganando, mientras que la causa de los lobos siempre está declinando. Un día los rebaños de las ovejas cubrirán las llanuras, y no quedará ningún lobo. El hecho es que las ovejas tienen un pastor, y esto les da forraje, protección y paz. “No habrá quien”—que quiere decir nadie, ya sea en forma diabólica o humana—“los atemorice”. ¿Quién atemorizará al rebaño del Señor cuando Él está cerca? Reposamos en verdes pastos, pues Jesús mismo es alimento y reposo para nuestras almas.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Y dejaré en medio de ti un pueblo humilde y pobre, el cual confiará en el nombre de Jehová.” Sofonías 3:12.

9 de Junio
“Y dejaré en medio de ti un pueblo humilde y pobre, el cual confiará en el nombre de Jehová.” Sofonías 3:12.

a1Cuando la verdadera religión tiene la propensión a extinguirse entre los adinerados, encuentra un hogar entre los pobres de este mundo, ricos en fe. El Señor tiene incluso ahora un remanente fiel. ¿Soy yo parte de ese remanente?

Tal vez es debido a que los hombres son afligidos y pobres que aprenden a confiar en el nombre del Señor. El que no tiene dinero ha de probar lo que puede hacer con la confianza. Aquel cuyo nombre no es bueno para nada en su propia estimación, actuaría sabiamente si se apoyara en otro nombre, en el mejor de los nombres, en el nombre de Jehová Dios que siempre tendrá un pueblo que confía en Él, y este será un pueblo pobre y afligido. Aunque el mundo lo considere poca cosa, su permanencia en medio de una nación es el canal de indecibles bendiciones para esa nación. Aquí tenemos la sal preservadora que mantiene bajo control la corrupción que existe en el mundo a través de la concupiscencia.

Nuevamente surge la pregunta para cada uno de nosotros: ¿soy yo parte de ese remanente? ¿Estoy afligido por el pecado dentro de mí y por el pecado que me rodea? ¿Soy pobre en espíritu, pobre espiritualmente en mi propio juicio? ¿Confío en el Señor? Esto es lo principal. Jesús revela el nombre, el carácter y la persona de Dios; ¿estoy confiando en Él? Si es así, entonces estoy en el mundo para un propósito. Señor, ayúdame a cumplirlo.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada.” Santiago 1:5.

8 de Junio
“Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada.” Santiago 1:5.

a1“Si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría”. No hay un “si” en este asunto, pues yo estoy seguro de que tengo falta de sabiduría. ¿Qué es lo que sé? ¿Cómo podría guiar mi propio camino? ¿Cómo puedo dirigir a otros? Señor, yo soy una masa de insensatez y no tengo ninguna sabiduría.

Tú dices: “Pídala a Dios”. Señor, ahora te la pido. Aquí, en el estrado de Tus pies, pido que se me otorgue sabiduría celestial para enfrentar las perplejidades de este día, ay, y también para las simplicidades de este día; pues yo sé que puedo hacer cosas muy estúpidas, incluso tratándose de asuntos sencillos, a menos que Tú me apartes del mal.

Te doy gracias porque todo lo que tengo que hacer es pedir. ¡Qué gracia es esta de parte Tuya, que sólo tengo que orar con fe, y Tú me darás sabiduría! Tú me prometes aquí una educación liberal, y eso, también, sin un tutor enojado, o un maestro reprensor. Esto, asimismo, Tú lo otorgarás sin cobrar un honorario; lo otorgarás a un necio que tiene falta de sabiduría. Oh Señor, yo te doy gracias por esa palabra positiva y expresiva: “Y le será dada”. Yo lo creo. Tú harás que, en este día, Tu bebé conozca la sabiduría escondida que quienes son carnalmente prudentes nunca aprenden. Tú me guiarás con Tu consejo, y después me recibirás en la gloria.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano.” Juan 10:28.

7 de Junio
“Y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano.” Juan 10:28.

a1Nosotros creemos en la eterna seguridad de los santos. Primero, porque ellos le pertenecen a Cristo, y Él nunca perderá las ovejas que ha comprado con Su sangre, y que ha recibido de Su Padre.

A continuación, porque Él les da vida eterna, y si es eterna, bien, entonces es eterna, y no puede haber un término para esa vida, a menos que pueda haber un término para el infierno, y para el cielo, y para Dios. Si la vida espiritual pudiera extinguirse, entonces no sería manifiestamente vida eterna, sino vida temporal. Pero el Señor habla de vida eterna, y eso elimina efectivamente la posibilidad de un fin.

Observen, además, que el Señor dice expresamente: “No perecerán jamás.” En tanto que las palabras tengan un significado, esto garantiza a los creyentes, que no perecerán. La incredulidad más obstinada no puede quitar ese significado de esta frase.

Luego, para completar el asunto, Él declara que Su pueblo está en Su mano, y desafía a todos Sus enemigos a que lo arrebaten de allí. Ciertamente es algo imposible incluso para el demonio del infierno. Estamos seguros, puesto que estamos en la mano de un Salvador Omnipotente.

A nosotros nos corresponde desechar el miedo carnal así como la confianza carnal, y descansar tranquilamente en la palma de la mano del Redentor.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.