“Jehová hará volver a tus cautivos.” Deuteronomio 30:3

5 de Mayo
“Jehová hará volver a tus cautivos.” Deuteronomio 30:3

a1El propio pueblo de Dios puede venderse a la cautividad por el pecado. Este es un fruto muy amargo de una raíz sumamente amarga. ¡Cuán terrible es la servidumbre cuando el hijo de Dios es vendido al pecado, es encadenado por Satanás, es privado de su libertad, desposeído de su poder en la oración y de su deleite en el Señor! Debemos vigilar para no caer en tal cautividad; pero si esto ya nos ha sucedido, de ninguna manera hemos de desesperar.

Pero no podemos ser mantenidos en esclavitud por siempre. El Señor Jesucristo ha pagado un precio demasiado alto por nuestra redención para dejarnos en mano del enemigo. El camino a la libertad es “Vuelve a Jehová tu Dios.” Allí donde encontramos la salvación al principio, la encontraremos otra vez. Confesando el pecado al pie de la cruz de Cristo, encontraremos perdón y liberación. Además, el Señor quiere que obedezcamos Su voz de acuerdo a todo lo que nos ha mandado, y debemos hacer esto con todo nuestro corazón, y con toda nuestra alma, y entonces nuestra cautividad terminará.

Con frecuencia, la depresión de espíritu y un gran abatimiento del alma son quitados tan pronto abandonamos nuestros ídolos y nos inclinamos en obediencia delante del Dios vivo. No necesitamos ser cautivos. Podemos retornar a la ciudadanía de Sion, y podemos hacerlo rápidamente. ¡Señor, haz volver a Tus cautivos!

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Tú, enemiga mía, no te alegres de mí, porque aunque caí, me levantaré; aunque more en tinieblas, Jehová será mi luz.” Miqueas 7:8.

4 de Mayo
“Tú, enemiga mía, no te alegres de mí, porque aunque caí, me levantaré; aunque more en tinieblas, Jehová será mi luz.” Miqueas 7:8.

a1Esto podría expresar los sentimientos de un hombre o de una mujer sojuzgados y oprimidos. Nuestro enemigo podría apagar nuestra lámpara por un tiempo. Pero hay una esperanza segura para nosotros en el Señor, y si estamos confiando el Él, y manteniendo firmes nuestra integridad, nuestra temporada de abatimiento y tinieblas pronto pasará. Los insultos del enemigo son sólo momentáneos. El Señor pronto convertirá su risa en lamentación, y nuestros suspiros en cánticos.

Aunque el gran enemigo de las almas triunfe sobre nosotros por algún tiempo, como ha triunfado sobre hombres mejores que nosotros, cobremos ánimo, pues lo venceremos antes de que pase mucho tiempo. Nos levantaremos de nuestra caída, pues nuestro Dios no ha caído, y Él nos levantará. No permaneceremos en las tinieblas, aunque por un tiempo nos sentemos en medio de ellas, pues nuestro Señor es la fuente de la luz, y pronto nos proporcionará un día gozoso. No debemos desesperar, y ni siquiera dudar. Una vuelta de la rueda y entonces la parte más baja estará en la parte más alta. Ay de aquellos que se ríen ahora, pues lamentarán y llorarán cuando su jactancia sea convertida en menosprecio eterno. Pero bienaventurados son todos los santos que lloran, porque ellos serán divinamente consolados.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Y cuando oigas ruido como de marcha por las copas de las balsameras, entonces te moverás; porque Jehová saldrá delante de ti a herir el campamento de los filisteos.” 2 Samuel 5:24.

3 de Mayo
“Y cuando oigas ruido como de marcha por las copas de las balsameras, entonces te moverás; porque Jehová saldrá delante de ti a herir el campamento de los filisteos.” 2 Samuel 5:24.

a1Hay señales de los movimientos del Señor que deberían movernos a nosotros. El Espíritu de Dios sopla de donde quiere, y nosotros oímos su sonido. Entonces llegó el momento de que estemos más activos que nunca. Debemos asir esa oportunidad de oro, y sacarle el máximo provecho. Es responsabilidad nuestra pelear con los filisteos en todo momento; pero cuando el propio Señor sale delante de nosotros, entonces hemos de ser especialmente valientes en la guerra.

La brisa sacudió las copas de los árboles, y David y sus hombres tomaron esto como la señal para una arremetida, y en su avance el Señor, Él mismo, hirió a los filisteos. ¡Oh, que en este día el Señor nos abra una puerta para hablar de Él con muchos de nuestros amigos! Hemos de velar para aprovechar la oportunidad esperanzadora cuando llegue. Quién sabe si este pudiera ser un día de buenas noticias; un tiempo de ganar almas. Debemos mantener nuestro oído abierto para oír el susurro del viento, y nuestras mentes listas para obedecer la señal. ¿No es esta promesa: “porque Jehová saldrá delante de ti”, un estímulo suficiente para que actuemos valientemente? Puesto que el Señor sale delante de nosotros, no nos atrevemos a retroceder.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna.” Gálatas 6:8.

2 de Mayo
“Mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna.” Gálatas 6:8.

a1Da la impresión de que sembrar es un negocio perdedor, pues ponemos buena semilla en tierra para no verla nunca más. Sembrar para el Espíritu parecería ser un asunto muy antojadizo e ilusorio; pues nos negamos a nosotros mismos y aparentemente no obtenemos nada a cambio. Sin embargo, si sembramos para el Espíritu por medio del estudio de cómo vivir para Dios, y buscando obedecer la voluntad de Dios, y entregándonos a promover Su honra, no sembraremos en vano. Vida será nuestra recompensa, y vida eterna. Ya la gozamos aquí, cuando entramos en el conocimiento de Dios, en la comunión con Dios, y en el gozo de Dios. Esta vida fluye como un río que se hace cada vez más profundo y más ancho, hasta llevarnos al océano de la felicidad infinita, donde la vida de Dios es nuestra por siempre y para siempre.

En este día no debemos sembrar para la carne, pues la cosecha será corrupción, puesto que la carne tiende siempre en esa dirección; pero por medio de la conquista de nosotros mismos, hemos de vivir para los fines más elevados, más puros, y más espirituales, buscando honrar a nuestro santísimo Señor y obedeciendo a Su agraciadísimo Espíritu. ¡Qué cosecha será cuando seguemos la vida eterna! ¡Qué gavillas de bienaventuranza sin fin serán segadas! ¡Qué festival será esa cosecha! Señor, haznos segadores de ese tipo, por Tu Hijo Jesucristo.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Los montes y los collados levantarán canción delante de vosotros, y todos los árboles del campo darán palmadas de aplauso.” Isaías 55:12.

1 de Mayo
“Los montes y los collados levantarán canción delante de vosotros, y todos los árboles del campo darán palmadas de aplauso.” Isaías 55:12.

a1Cuando el pecado es perdonado, nuestra mayor aflicción llega a su fin, y comienza nuestra mayor complacencia. El gozo que el Señor otorga a Sus reconciliados es tal, que desborda y llena toda la naturaleza con deleite. El mundo material contiene música latente, y un corazón renovado sabe cómo extraerla y vocalizarla. La creación es el órgano, y un hombre agraciado encuentra sus teclas, pone las manos sobre el teclado y despierta al sistema entero del universo a una armonía de alabanza. Los montes y las colinas, y otros grandiosos objetos, son, por decirlo así, los bajos del coro; mientras que los árboles del bosque, y todas las cosas que tienen vida adoptan el aire de una canción melodiosa.

Cuando la palabra de Dios es prosperada en medio de nosotros, y las almas son salvadas, entonces todo parece lleno de melodías. Cuando oímos las confesiones de jóvenes creyentes, y los testimonios de los santos bien instruidos, somos conducidos a ser tan felices, que hemos de alabar al Señor, y entonces parecería como si las rocas y las colinas, y los bosques y los campos, hicieran eco a nuestras notas de júbilo, y convirtieran al mundo en una orquesta. Señor, en este feliz primero de Mayo, condúceme afuera, a Tu mundo armonioso, tan rico en alabanzas como una alondra en pleno canto.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Al que venciere, daré a comer del maná escondido, y le daré una piedrecita blanca, y en la piedrecita escrito un nombre nuevo, el cual ninguno conoce sino aquel que lo recibe.” Apocalipsis 2:17.

30 de Abril
“Al que venciere, daré a comer del maná escondido, y le daré una piedrecita blanca, y en la piedrecita escrito un nombre nuevo, el cual ninguno conoce sino aquel que lo recibe.” Apocalipsis 2:17.

a1Corazón mío, has de tener motivación para perseverar en la guerra santa, pues la recompensa de la victoria es grande. Hasta el día de hoy hemos comido del alimento celestial que cae alrededor de nuestros campamentos; el alimento del desierto, el alimento que desciende del cielo, el alimento que nunca falta a los peregrinos que van hacia Canaán. Pero está reservado para nosotros, en Cristo Jesús, un grado todavía más alto de vida espiritual, y un alimento para esa vida que está, todavía, escondido a nuestra experiencia. En la urna de oro que fue colocada en el arca, había una porción escondida de maná, que aunque fue conservada durante mucho tiempo, nunca se tornó rancia. Nadie la vio jamás; estaba escondida en el arca del pacto, en el Lugar Santísimo. De igual manera, la vida más elevada del creyente está escondida con Cristo, en Dios. Pronto llegaremos a ella. Siendo hechos victoriosos por medio de la gracia de nuestro Señor Jesús, participaremos de las viandas del Rey, y nos alimentaremos con regias exquisiteces. Nos alimentaremos de Jesús. Él es nuestro “maná escondido” así como también el maná del desierto. Él es todo en todo para nosotros en nuestro estado más excelso así como en nuestro estado más abatido. Él nos ayuda a luchar, nos da la victoria, y luego, Él mismo es nuestro galardón. Señor, ayúdame a vencer.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“No digas: yo me vengaré; espera a Jehová, y él te salvará.” Proverbios 20:22.

29 de Abril
“No digas: yo me vengaré; espera a Jehová, y él te salvará.” Proverbios 20:22.

a1No tengas prisa. Deja que la ira se enfríe. No digas nada ni hagas nada para vengarte. Con seguridad actuarías neciamente si rompieras lanzas y pelearas tus propias batallas; y, ciertamente, no mostrarías el espíritu del Señor Jesús. Es más noble perdonar, y dejar que la ofensa pase. Dejar que un agravio se encone en tu pecho, y considerar la revancha, sería mantener abiertas las viejas heridas y provocar nuevas heridas. Es mejor olvidar y perdonar

Tal vez digas que has de hacer algo, pues si no serías un gran perdedor; entonces haz lo que la promesa de esta mañana aconseja: “espera a Jehová, y él te salvará.” Este consejo no te costará un centavo, pero es sumamente valioso. Ten calma y tranquilidad. Espera al Señor: cuéntale tu agravio: extiende la carta del Rabsaces delante del Señor, y esto, en sí mismo, será un alivio para tu mente afligida. Además, cuentas con la promesa: “y él te salvará”. Dios encontrará la manera de liberarte. Cómo lo hará, ni tú ni yo podríamos adivinarlo, pero lo hará. Si el Señor te salva, eso será mucho mejor que meterte en altercados mezquinos y cubrirte de inmundicia al luchar con los inmundos. Ya no estés más enojado. Entrega tu caso al Juez de todo.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Habitaré y andaré entre ellos, y seré su Dios, y ellos serán mi pueblo.” 2 Corintios 6:16.

28 de Abril
“Habitaré y andaré entre ellos, y seré su Dios, y ellos serán mi pueblo.” 2 Corintios 6:16.

a1Aquí hay un interés mutuo. Cada uno pertenece al otro. Dios es la porción de Su pueblo, y el pueblo elegido es la porción de su Dios. Los santos descubren que Dios es su principal posesión, y Él los considera como su peculiar tesoro. ¡Qué mina de consuelo para el creyente se esconde en este hecho!

Esta feliz condición de interés mutuo conduce a la consideración mutua. Dios pensará siempre en Su propio pueblo, y ellos pensarán siempre en Él. En este día, mi Dios ejecutará todas las cosas por mí; ¿qué puedo hacer por Él? Mis pensamientos deberían correr hacia Él, pues Él piensa en mí. He de asegurarme que así sea, y no debo contentarme con admitir simplemente que ha de ser así.

Esto, además, conduce a la comunión mutua. Dios mora en nosotros, y nosotros moramos en Él; Él camina con nosotros, y nosotros caminamos con Dios. ¡Cuán feliz comunión es esta!

¡Oh, que reciba gracia para tratar al Señor como mi Dios: para confiar en Él, y para servirle como Su Deidad merece! ¡Oh, que pudiera amar, y adorar, y reverenciar y obedecer a Jehová en espíritu y en verdad! Este es el deseo de mi corazón. Cuando lo alcance, habré encontrado mi cielo. ¡Señor, ayúdame! Sé mi Dios, ayudándome a conocerte como mi Dios, por Jesucristo nuestro Señor.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Jehová cumplirá su propósito en mí.” Salmo 138:8.

27 de Abril
“Jehová cumplirá su propósito en mí.” Salmo 138:8.

a1El que ha comenzado la obra que está siendo desarrollada dentro de mi alma, la continuará. El Señor se interesa por todo lo que me concierne. Todo lo que es ahora bueno, pero no es perfecto, el Señor lo vigilará, y lo preservará, y lo llevará a su término. Este es un gran consuelo. Yo no podría perfeccionar por mí mismo la obra de gracia. De eso estoy muy seguro, pues fallo cada día, y he perseverado hasta donde lo he hecho porque el Señor me ha ayudado. Si el Señor me dejara, toda mi experiencia pasada no serviría de nada y perecería en el camino. Pero el Señor continuará bendiciéndome.

Él perfeccionará mi fe, mi amor, mi carácter y la obra de mi vida. Él hará esto porque ha comenzado una obra en mí. Él me dio la preocupación que siento, y, en una medida, ha llenado mis agraciadas aspiraciones. Él nunca deja sin concluir una obra; eso no sería para Su gloria, ni sería de conformidad a Él. Él sabe cómo cumplir Su designio de gracia, y aunque mi propia naturaleza depravada, y el mundo y el demonio, todos conspiren para estorbarme, yo no dudo de Su promesa. Él perfeccionará todo lo que me concierne, y yo lo alabaré para siempre. ¡Señor, que Tu obra de gracia haga un progreso en este día!

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

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“Y Jehová tu Dios te bendecirá en todo cuanto hicieres.” Deuteronomio 15:18.

26 de Abril
“Y Jehová tu Dios te bendecirá en todo cuanto hicieres.” Deuteronomio 15:18.

a1Un amo israelita tenía que dar la libertad a su esclavo en el tiempo señalado, y cuando abandonaba su servicio, el amo debía encauzarlo en la vida proporcionándole una porción liberal. Esto tenía que hacerlo de todo corazón y con alegría, y entonces el Señor prometía bendecir el acto de generosidad. El espíritu de este precepto, y, en verdad, la ley entera de Cristo, nos obliga a tratar bien a los trabajadores. Debemos recordar cómo el Señor ha tratado con nosotros, y esto hace que sea absolutamente necesario que tratemos benignamente a los demás.

Es conveniente que quienes son hijos de un Dios lleno de gracia, sean generosos. ¿Cómo podríamos esperar que el grandioso Señor bendiga nuestro negocio si oprimimos a quienes nos sirven?

¡Qué bendición está puesta aquí delante de la mente liberal! Ser bendecidos en todo lo que hacemos es ser bendecidos verdaderamente. El Señor nos enviará esta bendición dividida en partes: una parte como prosperidad, otra parte como contentamiento de mente, y otra parte con el sentido de Su favor, que es la mejor de todas las bendiciones. Él nos puede llevar a sentir que estamos bajo Su especial cuidado, y que estamos rodeados de Su amor especial. Esto convierte a nuestra vida terrena en un gozoso preludio de la vida venidera. La bendición de Dios es más que una fortuna. Enriquece, y no agrega aflicción con ella.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.