“Deléitate asimismo en Jehová, y él te concederá las peticiones de tu corazón.” Salmo 37:4.

6 de Noviembre
“Deléitate asimismo en Jehová, y él te concederá las peticiones de tu corazón.” Salmo 37:4.

a1El deleite en Dios tiene un poder transformador, y eleva a un hombre por encima de los bajos deseos de nuestra naturaleza caída. El deleite en Jehová no es solamente dulce en sí mismo, sino que endulza al alma entera, hasta que los anhelos del corazón se vuelven tales que el Señor promete cumplirlos con seguridad. ¿Acaso no es grandioso el deleite que moldea nuestros deseos hasta que lleguen a ser semejantes a los deseos de Dios?

La insensata manera nuestra es desear, y luego ponernos a trabajar para lograr lo que deseamos. No salimos a trabajar a la manera de Dios, que es buscarlo primero a Él, y luego esperar que todas las cosas nos sean añadidas. Si dejáramos que nuestro corazón fuera llenado por Dios hasta desbordar con deleite, entonces el Señor mismo cuidaría que no nos falte ninguna cosa buena. En lugar de salir a buscar gozos, quedémonos en casa con Dios, y bebamos las aguas procedentes de nuestra propia fuente. Él puede hacer nosotros mucho más que lo que podrían hacer todos nuestros amigos. Es mejor estar contento únicamente con Dios que andar por todos lados irritados y desfallecidos por culpa de las nimiedades despreciables del tiempo y el sentido. Por un tiempo podríamos tener desilusiones; pero si nos acercan al Señor, entonces son cosas que han de ser valoradas en grado sumo, pues garantizarán el cumplimiento de todos nuestros rectos deseos al final.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Porque no contenderé para siempre, ni para siempre me enojaré; pues decaería ante el mí el espíritu, y las almas que yo he creado.” Isaías 57:16.

5 de Noviembre
“Porque no contenderé para siempre, ni para siempre me enojaré; pues decaería ante el mí el espíritu, y las almas que yo he creado.” Isaías 57:16.

a1Nuestro Padre celestial busca nuestra instrucción, no nuestra destrucción. Su contención con nosotros tiene una amorosa intención hacia nosotros. Él no siempre estará alzado en armas en contra nuestra. Nosotros creemos que el Señor prolonga Sus castigos, pero eso es porque nuestra paciencia es limitada. Su compasión permanece para siempre, mas no su contención. La noche pudiera parecer inacabable, pero al fin ha de dar paso al alegre día. Así como la contención es únicamente por un tiempo, así la ira que conduce a ella es únicamente por un pequeño rato. El Señor ama demasiado a Sus elegidos y no puede estar siempre airado con ellos.

Si Él tratara siempre con nosotros como lo hace algunas veces, decaeríamos sin tardanza, y descenderíamos sin esperanza a las puertas de la muerte. ¡Valor, querido corazón! El Señor pronto pondrá término a Su reprimenda. Aguanta, pues el Señor te sostendrá, y te transportará. El que te creó sabe cuán frágil eres, y cuán poco puedes soportar. Él manejará tiernamente lo que creó tan delicadamente. Por tanto, no tengas temor por causa del doloroso presente, pues se desliza rápidamente hacia un jubiloso futuro. El que te afligió te sanará; Su pequeña ira será seguida por grandes misericordias.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Aunque la visión tardará aún por un tiempo, mas se apresura hacia el fin, y no mentirá; aunque tardare, espéralo, porque sin duda vendrá, no tardará.” Habacuc 2:3.

3 de Noviembre
“Aunque la visión tardará aún por un tiempo, mas se apresura hacia el fin, y no mentirá; aunque tardare, espéralo, porque sin duda vendrá, no tardará.” Habacuc 2:3.

a1La misericordia podría parecer tardada, pero es segura. El Señor ha establecido, con sabiduría infalible, un tiempo para las salidas de Su poder lleno de gracia, y el tiempo de Dios es el mejor tiempo. Nosotros tenemos prisa; la visión de la bendición estimula nuestro deseo, y acelera nuestros anhelos; pero el Señor guardará Sus señalamientos. Él nunca se adelanta; Él nunca se atrasa.

Se dice aquí que la Palabra de Dios es algo vivo que hablará, y que vendrá. No es nunca una letra muerta, como estamos tentados a temerlo cuando hemos esperado largamente su cumplimiento. La Palabra viva viene en camino proveniente del Dios vivo, y aunque pareciera dilatarse, en realidad no se está tardando. El tren de Dios no está retrasado. Sólo hemos de tener paciencia, y pronto veremos por nosotros mismos la fidelidad del Señor. Ninguna de Sus promesas fallará: “no mentirá”. Ninguna de Sus promesas se perderá en el silencio: “se apresura hacia el fin”. ¡Qué consuelo hablará al oído de la fe! Ninguna de Sus promesas necesitará ser renovada como una factura que no pudo ser pagada en el día en que se vencía: “no tardará”.

Vamos, alma mía, ¿no puedes esperar a tu Dios? Descansa en Él, y quédate quieta en una paz indecible.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“No quitará el bien a los que andan en integridad.” Salmo 84:11.

2 de Noviembre
“No quitará el bien a los que andan en integridad.” Salmo 84:11.

a1El Señor puede quitar muchas cosas placenteras, pero no “el bien”. Él es el mejor juez de lo que es bueno para nosotros.Algunas cosas son indudablemente buenas, y estas las podemos obtener cuando las pedimos por medio de Jesucristo nuestro Señor.

La santidad es un bien, y Él la obrará en nosotros libremente. Él nos concederá gustosamente la victoria sobre las malas tendencias, sobre los temperamentos violentos, y los malos hábitos, y no hemos de permanecer sin ella.

Él otorgará la plena certidumbre, y la comunión cercana con Él, y el acceso a toda la verdad, y el valor que predomina delante del propiciatorio. Si no tenemos estas cosas, es por falta de fe de recibirlas, y no por cualquier renuencia de parte de Dios de otorgarlas. Una disposición tranquila y celestial, gran paciencia, y amor ferviente: Él concederá todas estas cosas a la santa diligencia.

Pero noten que hemos de “andar en integridad”. No ha de haber propósitos encontrados ni tratos aviesos; ni hipocresía ni engaño. Si andamos suciamente, Dios no puede otorgarnos favores, pues eso sería un galardón por el pecado. El camino de la integridad es el camino de la riqueza celestial: una riqueza tan grande que incluye todo el bien.

¡Qué promesa es esta para argumentarla en la oración! Pongámonos de rodillas.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Fiel es el que os llama, el cual también lo hará.” 1 Tesalonicenses 5:24.

1 de Noviembre
“Fiel es el que os llama, el cual también lo hará.” 1 Tesalonicenses 5:24.

a1¿Qué hará Él? Él nos santificará por completo. Vean el versículo anterior. Él completará la obra de purificación hasta que seamos perfectos en todo. Él preservará todo nuestro ser, “espíritu, alma y cuerpo, irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo.” Él no permitirá que caigamos de la gracia, ni que estemos bajo el dominio del pecado. ¡Cuán grandes favores son estos! Haríamos muy bien en adorar al Dador de tales dones inefables.

¿Quién hará esto? El Señor que nos ha llamado de las tinieblas a Su luz admirable, de la muerte en el pecado a la vida eterna en Cristo Jesús. Únicamente Él puede hacer esto: tal perfección y preservación sólo pueden provenir del Dios de toda gracia.

¿Por qué lo hará? Porque es fiel, fiel a Su propia promesa de salvar al creyente; fiel a Su hijo, cuya recompensa es que Su pueblo será presentado delante de Él sin mancha; fiel a la obra que ha comenzado en nosotros por nuestro llamamiento eficaz. Los santos no descansan en su propia fidelidad, sino en la propia fidelidad del Señor.

Vamos, alma mía, aquí tienes un gran festín con el que puedes comenzar un mes opaco. Puede ser que haya niebla afuera, pero debe haber brillo del sol por dentro.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“No moriré, sino que viviré, y contaré las obras de JAH.” Salmo 118:17.

31 de Octubre
“No moriré, sino que viviré, y contaré las obras de JAH.” Salmo 118:17.

a1¡Esta es una hermosa certeza! Sin duda estaba basada en una promesa, susurrada interiormente en el corazón del Salmista, a la que se aferró y que disfrutó. ¿Es mi caso semejante al de David? ¿Estoy deprimido porque el enemigo me insulta? ¿Multitudes están en contra mía, y sólo unos cuantos de mi lado? ¿Me pide la incredulidad que me acueste y muera en la desesperación, como un hombre derrotado y deshonrado? ¿Mis enemigos comienzan a cavar mi tumba?

¿Qué pasará entonces? ¿Cederé al susurro del miedo, y renunciaré a la batalla, y con ello renunciaré a toda esperanza? Lejos esté de eso. Hay vida en mí todavía: “No moriré.” El vigor retornará y quitará mi debilidad: “viviré”. El Señor vive y yo también viviré. Mi boca será abierta otra vez: “Contaré las obras de JAH.” Sí, y hablaré de la tribulación presente como de otro caso de la fidelidad que obra maravillas y del amor del Señor mi Dios. Aquellos que quieren tomar mis medidas para hacer mi féretro harían mejor en esperar un poco; pues “Me castigó gravemente JAH, mas no me entregó a la muerte.” ¡Gloria sea dada a Su nombre por siempre! Yo soy inmortal hasta que mi obra sea completada. Mientras el Señor no lo quiera ninguna bóveda podrá encerrarme.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román.

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Esparciré sobre vosotros agua limpia, y seréis limpiados de todas vuestras inmundicias; y de todos vuestros ídolos os limpiaré.” Ezequiel 36:25

30 de Octubre
“Esparciré sobre vosotros agua limpia, y seréis limpiados de todas vuestras inmundicias; y de todos vuestros ídolos os limpiaré.” Ezequiel 36:25

a1¡Qué sobresaliente gozo es este! Quien nos ha purificado con la sangre de Jesús también nos limpiará con el agua por el Espíritu Santo. Dios lo ha dicho y así será: “Y seréis limpiados.” Señor, nosotros sentimos y lamentamos nuestra inmundicia, y es alentador que Tu propia boca nos asegure que seremos limpiados. ¡Oh, que te dignaras hacer una rápida labor de limpieza!

Él nos librará de nuestros peores pecados. Las sublevaciones de la incredulidad y las engañosas lascivias que combaten contra el alma, los viles pensamientos del orgullo, y las sugerencias de Satanás para blasfemar el sagrado nombre: todas estas cosas serán tan purificadas que no retornarán.

Él también nos limpiará de todos nuestros ídolos, sean de oro o de arcilla: de nuestros amores impuros, y de nuestro excesivo amor a aquello que en sí mismo es puro. Todo lo que hemos convertido en un ídolo será arrancado de nosotros o nosotros seremos desgajados de ello.

Es Dios quien habla de lo que Él mismo hará. Por tanto esta palabra es firme y segura, y podemos esperar con certeza lo que nos garantiza. La limpieza es una bendición del pacto, y el pacto es ordenado en todas las cosas y seguro

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román.

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Y yo pondré redención entre mi pueblo y el tuyo. Mañana será esta señal.” Éxodo 8:23.

29 de Octubre
“Y yo pondré redención entre mi pueblo y el tuyo. Mañana será esta señal.” Éxodo 8:23.

a1Faraón tiene un pueblo y el Señor tiene un pueblo. Estos pueden cohabitar, y parecería que les va igual a ambos, pero hay una división entre ellos, y el Señor la hará manifiesta. Un evento no sucederá de igual manera para todos a perpetuidad, sino que habrá una gran diferencia entre los hombres del mundo y el pueblo de la elección de Jehová.

Esto podría ocurrir en el tiempo de los juicios, cuando el Señor se convierta en el santuario de los santos. Es muy conspicuo en la conversión de los creyentes cuando su pecado es quitado, mientras los incrédulos permanecen en la condenación. A partir de ese momento ellos se convierten en una raza distinta, se someten a una nueva disciplina, y gozan de nuevas bendiciones. Sus hogares, a partir de ese momento, están libres de la gravosa caterva de males que contaminan y atormentan a los egipcios. Son protegidos de la contaminación de la lascivia, de la mordedura del afán, de la corrupción de la falsedad, y del cruel tormento del odio, que devora a muchas familias.

Ten la seguridad, atribulado creyente, que aunque tengas tus aflicciones, eres salvado de enjambres de peores aflicciones que infestan los hogares y los corazones de los siervos del Príncipe de este mundo. El Señor ha puesto una división; tú has de mantener esa división en espíritu, en metas, en carácter y en las compañías que frecuentas.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román.

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Y les será perdonado, porque yerro es.” Números 15:25.

28 de Octubre
“Y les será perdonado, porque yerro es.” Números 15:25.

a1Debido a nuestra ignorancia no estamos plenamente conscientes de nuestros pecados de ignorancia (yerros). Sin embargo, podemos estar seguros que son muchos, tanto en la forma de comisión como de omisión. Podríamos estar haciendo, como un servicio a Dios, aquello que Él no ha ordenado y que no puede aceptar nunca.

El Señor conoce cada uno de estos pecados de ignorancia. Esto muy bien debería alarmarnos, pues en justicia Él requerirá de nuestra mano estas ofensas; pero por otro lado, la fe espía consuelo en este hecho, pues Él Señor tendrá cuidado de que las manchas que son invisibles para nosotros, sean limpiadas. Él ve el pecado para dejar de verlo después que lo arroja detrás de Su espalda.

Nuestro gran consuelo es que Jesús, el verdadero sacerdote, ha hecho expiación por toda la congregación de los hijos de Israel. Esa expiación garantiza el perdón de pecados desconocidos. Su sangre preciosa nos limpia de todo pecado. Ya sea que nuestros ojos lo hayan visto y hayan llorado por él, o no, Dios lo ha visto, Cristo lo ha expiado, el Espíritu Santo da testimonio de su perdón, y de esta manera tenemos una triple paz.

Oh Padre mío, yo ensalzo Tu conocimiento divino, que no sólo percibe mis iniquidades, sino que provee de una expiación que me libra de la culpa de ellas, incluso antes de saber que soy culpable.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Y sus siervos le servirán, y verán su rostro, y su nombre estará en sus frentes.” Apocalipsis 22:3, 4.

27 de Octubre
“Y sus siervos le servirán, y verán su rostro, y su nombre estará en sus frentes.” Apocalipsis 22:3, 4.

a1Tres preciosas bendiciones serán nuestras en la tierra de gloria.

“Sus siervos le servirán.” ningún otro señor nos oprimirá, ningún otro servicio nos afligirá. Serviremos a Jesús siempre, perfectamente, sin desfallecimiento, y sin error. Esto es el cielo para un santo: servir al Señor Cristo en todas las cosas; y ser reconocido por Él como Su siervo, es la elevada ambición de nuestra alma por la eternidad.

“Y verán su rostro.” Esto vuelve al servicio deleitable: en verdad, es la recompensa presente del servicio. Conoceremos a nuestro Señor, pues le veremos como es. Ver el rostro de Jesús es el favor supremo que el más fiel siervo del Señor pueda pedir. ¿Qué más podría pedir Moisés que: “Te ruego que me muestres tu gloria”?

“Y su nombre estará en sus frentes.” Ellos contemplan a su Señor hasta que Su nombre es fotografiado en sus frentes. Ellos son reconocidos por Él, y ellos le reconocen. La marca secreta de gracia interior se hace manifiesta en la rúbrica pública del Soberano de una relación confesada.

¡Oh Señor, concédenos estas tres cosas en sus comienzos aquí, para que podamos poseerlas en su plenitud en Tu propia morada de bienaventuranza!

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.