Gracia abundante

26 Enero 2017

Gracia abundante
por Charles R. Swindoll

Job 17:1-16

Me encanta la Biblia, y ¿sabe por qué? Porque es auténtica en todo.

alimentemos_el_almaLa vida de Job está siendo envuelta por una niebla profusa, al igual que sucede con nuestra vida. En esta tierra no es verdad eso de que “y fueron felices y comieron perdices”. Esa frase no es más que un grandísimo cuento de hadas. Usted está viviendo de ilusiones si está esperando ser feliz para siempre en esta tierra. Por eso necesitamos gracia. El matrimonio no se vuelve más fácil, sino más difícil. Por tanto, necesitamos gracia para mantenerlo unido. El trabajo no se vuelve más fácil, sino más complicado, y por eso necesitamos gracia para conservar el empleo. La crianza de los hijos no se vuelve más fácil. Usted, que tiene bebés de uno, dos o tres años de edad, piensa que tiene una tarea difícil. Pero espere que tengan catorce, o dieciocho años. ¡Ahí sí que va a necesitar gracia!

Seré muy honesto con usted en este punto. De haber sido yo quien mandaba, habría socorrido a Job cinco minutos después de que lo perdió todo. Habría resucitado a todos sus hijos el día siguiente. Le habría restituido nuevamente todo lo que perdió, ¡y me habría ocupado de esos consoladores molestos! Le habría cortado la lengua a Elifaz después de unas tres frases. Y si eso no lo hubiera detenido, lo habría ahorcado. Quiero decir: ¿quién necesita a ese insensato? Pero, ¿sabe una cosa? Usted nunca maduraría bajo mi clase de procedimiento. Solo le gustaría pasarla bien. Todos nos iríamos de paseo y nos divertiríamos de lo lindo. Ese es mi estilo. Lo cual explica por qué mi esposa me dice: “Querido, si todo el mundo hiciera las cosas como tú quieres, lo único que traeríamos a la fiesta serían globos. Nadie pensaría en traer comida”, y ella tiene razón, como siempre.

Entonces, la niebla llega en abundancia. Cuando todo el infierno se desata, la gracia se va a dar una caminata. Bienvenido a la raza humana, Job. Pero el antiguo y maravilloso himno Gracia Admirable de John Newton dice:

Peligro, lucha y tentación,
Por fin logré pasar;
La gracia me libró de perdición,
Y me llevará al hogar.

Eso es justo lo que se necesita. Aun en medio de la niebla, la gracia nos llevará al hogar.

Cuando todo el infierno se desata, la gracia se va a dar una caminata. —Charles R. Swindoll

Tomado del libro Buenos Días con Buenos Amigos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2007). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmundohispano.org). Copyright © 2017 por Charles R. Swindoll Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

– See more at: http://visionparavivir.org/devocional#sthash.Zm1Wz2En.dpuf

Necesidad de gracia

25 Enero 2017

Necesidad de gracia
por Charles R. Swindoll

Job 15:1-35

alimentemos_el_almaElifaz se echa hacia atrás como pensando “¡Ya basta, Job, qué arrogancia!”, lo vuelve a mirar como diciendo otra vez: “¡Estás recibiendo exactamente lo que te mereces!” El estilo de comunicación que Elifaz utiliza no es raro en las personas que carecen de gracia. Es posible que no siempre sea tan brutal, pero, ¿no ha notado usted esa actitud cuando está cerca de personas que no muestran ninguna gracia? Si usted está en el suelo, le dan patadas. Si se está ahogando, le hunden más. Si está confundido, le complican la vida. Y si está casi acabado, le dan por perdido. Fuera de eso, son magníficas personas.

Es fácil olvidar la aflicción a la que Job estaba tratando de sobreponerse, la traumatizante muerte de sus hijos adultos. Dejar atrás el intenso sufrimiento que produce una muerte repentina exige un costo enorme.

No puedo evitar pensar en eso cuando veo a Job sentado allí y sufriendo eso, inundado por la pena, tratando al máximo de no creer lo que está escuchando que este hombre, que una vez fue su amigo, esté diciendo esas inmisericordes palabras. Me quedo pensando en algo: “Señor, si nos estás enseñando algo por medio del aguante de Job, enséñanos el valor de la gracia. Enséñanos cómo mostrar gracia. Enséñanos otra vez que la gracia es siempre pertinente. Que siempre se necesita. No solo la necesita un estudiante que está a punto de tomar un importante examen final. No solo una familia enlutada. Todos la necesitamos”.

La necesita la persona que se sentará a su lado en la iglesia el próximo domingo; la señora que está empujando ese carrito en el supermercado; la persona que pone gasolina en el tanque de su auto; el hombre que está detrás de usted en el cine, esperando para comprar su boleto; el estudiante que está frente a usted en la escuela. Usted no sabe lo que esa persona está viviendo. Si lo supiera, es muy posible que sintiera el impulso de mostrarle gracia o darle una palabra de aliento, aunque sea fugazmente. Recuerde esto, por favor: ¡la gracia es siempre pertinente, y siempre se necesita!

“Oh gracia admirable, ¡dulce es!”

La gracia es siempre pertinente, y siempre se necesita.—Charles R. Swindoll

Tomado del libro Buenos Días con Buenos Amigos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2007). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmundohispano.org). Copyright © 2017 por Charles R. Swindoll Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

– See more at: http://visionparavivir.org/devocional#sthash.TaNJEQhx.dpuf

Descubrimiento decepcionante

24 Enero 2017

Descubrimiento decepcionante
por Charles R. Swindoll

Job 14:1-22

alimentemos_el_almaSi Dios examina su vida, ¿la encontraría bien o haría un descubrimiento decepcionante? Yo no puedo hablar por usted, porque no lo sé. Pero sí sé que “es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho por medio del cuerpo, sea bueno a malo” (2 Corintios 5:10). ¿Haría un descubrimiento decepcionante o la encontrará bien? Una pregunta difícil, razón por la cual le invito a considerar seriamente la pregunta.

Veamos Job 14:14: “Si el hombre muere, ¿volverá a vivir? Todos los días de mi milicia esperaré hasta que llegue mi relevo».

Esto es lo que me gustaría que usted considere: Cuando usted muera, ¿volverá a vivir? ¿Vivirá con el Señor, o estará alejado de su presencia para siempre? La alternativa es el cielo o el infierno. ¿Será la vida de dicha eterna, llena de gozo, de descanso y de las recompensas que aguardan al pueblo de Dios? ¿O será el castigo eterno, alejado de Dios y de todas las cosas que usted ama? Solo usted puede saberlo.

C. S. Lewis escribió, en su libro A Grief Observed (Una pena en observación), esto:
No hay ninguna otra doctrina que yo más quisiera quitar del cristianismo, que la doctrina del infierno, si eso estuviera en mi poder. Pero ella tiene todo el apoyo de las Escrituras, y especialmente de las palabras de nuestro Señor Jesucristo; ella siempre ha sido sostenida por la cristiandad, y tiene el apoyo de la razón.

C. S. Lewis no era un intelectual influenciable. Por lo tanto, sus palabras merecen ser consideradas seriamente. Los problemas tienen su manera de multiplicarse. Pero la buena noticia es que, y esto es cierto solo en esta vida, “el hombre… es corto de días y lleno de tensiones”.

Sin embargo, si usted decide ignorar esta oportunidad para tener esa esperanza, los otros resultados serán inimaginablemente espantosos. Si piensa en ello, esa clase de futuro hará parecer fáciles las pruebas de Job. ¿Quién desea tener un destino así? No haga eso.

Tomado del libro Buenos Días con Buenos Amigos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2007). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmundohispano.org). Copyright © 2017 por Charles R. Swindoll Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

Dios tiene el control

23 Enero 2017

Dios tiene el control
por Charles R. Swindoll

Job 12:1-23

alimentemos_el_almaSinceramente admiro el coraje de Job. Me alegra mucho que no se dé por vencido, diciendo: “Bueno, tal vez tienes razón, Zofar. Has hablado como tus otros dos amigos, y por eso no voy a contradecirte ni a argumentar contigo en cuanto a esto”. ¡De ningún modo! La fuerte crítica de Zofar es respondida con una reacción aún más fuerte por parte de Job. Esta es, a propósito, la única manera de enfrentar a un legalista. Ellos, también, son como las cucarachas. Si uno no las controla, se multiplican y atraen a otras; y cuando uno menos lo espera, los legalistas toman el control. Su método favorito para tomar el liderazgo es intimidar a los demás. Y si no pueden intimidar, se van con sus cosas a otra parte (gracias al Señor), se marchan.

Hubo un tiempo en mi vida en el que permití que los legalistas me controlaran. Pero ahora estoy recuperando el tiempo perdido. Envejecer tiene sus beneficios. He aprendido a la brava que uno tiene que combatir el fuego con el fuego cuando los intimidadores están resueltos a asumir el control. ¡Job no lo aceptó! Paró a Zofar de la misma manera que Pablo se opuso a los judaizantes y “ni por un momento cedimos en sumisión a ellos” (Gálatas 2:5).

Cuando Job habla finalmente, dice en realidad. “Muy bien. Ya es suficiente”. Se enfrentó con valentía a ellos. Yo, por lo menos, admiro mucho a Job el no haberse quedado allí aguantando el ataque.

Job dice: “¡Se trata de nuestro Dios! Es el Dios inescrutable y poderoso quien tiene el control de todas las cosas. ¿Pensaban ustedes que yo no sabía eso?” ¡Qué forma tan creativa de decirlo! “El Dios que yo adoro se deleita en trastornar los planes humanos y en desbaratar las empresas humanas, y mientras lo hace, lleva a cabo su obra milagrosa. Solo Él tiene todo el control”.

Job está dejando en claro que solo Dios es el único ante quien él se inclina, y al hacerlo da a entender esto: “No estoy seguro de que ustedes lo hayan conocido jamás. No me intimiden. Aunque no sé por qué estoy sufriendo así, puedo decirles que por alguna razón y de alguna manera el Dios del cielo, el Dios callado, aquel que parece estar ausente desde mi perspectiva, sigue teniendo el control”.

¿Sería usted capaz de decir lo mismo si estuviera en la situación de Job?

Tomado del libro Buenos Días con Buenos Amigos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2007). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmundohispano.org). Copyright © 2017 por Charles R. Swindoll Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

– See more at: http://visionparavivir.org/devocional#sthash.k6TtpYxQ.dpuf

Tocando la superficie

21 Enero 2017

vpv-logo_0

Tocando la superficie
por Charles R. Swindoll

Job 11:1-20

Querido lector le pregunto ¿Está usted buscando diligentemente conocer las profundidades de Dios, o solo está tocando la superficie?

¿Alcanzarás tú las cosas profundas de Dios?
¿Alcanzarás el propósito del Todopoderoso?
Es más alto que los cielos;
¿qué puedes tú hacer?
Es más profundo que el Seol;
¿qué puedes tú saber?
(Job 11:7, 8)

alimentemos_el_almaPermítame repetirle la pregunta: ¿Está usted buscando diligentemente conocer las profundidades de Dios, o solo está tocando la superficie? Solo usted conoce la respuesta. Nuestra cultura actual está tan ocupada, que podemos volvernos expertos fingiendo que lo hacemos. Pudiera parecer que estamos yendo a las profundidades cuando, en realidad, solo estamos tocando la superficie. Por eso la respuesta se la debe dar usted mismo. ¿Está buscando diligentemente conocer las profundidades de Dios? ¿O lo que está haciendo es sólo asistir a un montón de reuniones religiosas, leer unos cuantos libros religiosos y aprender todo ese vocabulario que suena a religioso?

Uno de los más recientes libros del psicólogo y maestro bíblico Lawrence Crabb, se titula The Pressure’s Off (Libre de presión). Él dice:

Como una cultura, el cristianismo de hoy ha redefinido a la madurez espiritual. Los reformadores sabían que éramos salvos para glorificar a Dios. Nosotros, los cristianos modernos, vivimos para ser bendecidos. Ahora se piensa que los maduros entre nosotros son los exitosos, los felices, la gente eficiente que está a la cabeza de las cosas y haciéndolo bien… Somos más atraídos por los sermones, libros y conferencias que revelen los secretos para tener una vida plena… que por la orientación que nos guíe en medio de las aflicciones a la presencia del Padre…

Parece que tenemos más interés en tener una existencia cómoda, que en dejar que Dios nos transforme espiritualmente por medio de las dificultades de la vida.

Eso toca en lo vivo, ¿verdad? No huya de las dificultades. No busque a un amigo para que este le ayude a salir de ellas rápidamente. Persevere. El Señor le sacará adelante. El resultado será que usted dejará de patinar.

Esta pregunta es para que usted la responda de manera personal, introspectiva y honestamente: ¿Está usted buscando diligentemente conocer las profundidades de Dios, o solo está tocando la superficie?

Tomado del libro Buenos Días con Buenos Amigos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2007). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmundohispano.org). Copyright © 2017 por Charles R. Swindoll Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

– See more at: http://visionparavivir.org/devocional#sthash.3LNSQMSe.dpuf

Preguntas inútiles

19 Enero 2017

Preguntas inútiles
por Charles R. Swindoll

Job 10:1-22 – Job sigue luchando. Elifaz no lo impresionó. Ni tampoco recibió consuelo ni sabiduría de Bildad. No tiene ningún mediador para presentar su caso; por consiguiente, Job habla con mucha sinceridad. En realidad vuelve a hacer las preguntas que había hecho antes, y con todo el derecho. Está confundido. No lo entiende. Por eso, pregunta y con razón:

¿Por qué, pues me sacaste de la matriz?Hubiera yo perecido, y ningún ojo me habría visto.
Habría sido como si nunca hubiera existido, conducido desde el vientre hasta la tumba.
¿Acaso no son pocos los días de mi existencia?
Apártate de mí, de modo que me aliente un poco (Job 10:18-20).

alimentemos_el_alma«¿Por qué no me saco de la matriz y me llevó a la tumba?” Ay, Job, de nuevo al punto donde comenzaste. En efecto, cuando termina su respuesta, cae de nuevo en la depresión. Habla de su desaliento, de sus densas tinieblas y de su oscuridad. Por respeto a la lucha íntima de Job, sugiero que no vayamos más allá. Esto termina con una nota de tristeza, pero no sin ciertas lecciones que debemos recordar.

Primera: Cuando el sufrimiento deshace nuestro espíritu, las palabras filosóficas no ayudan a hacerle frente a la realidad. Lo único que pudieron ofrecerle a Job sus supuestos amigos consoladores fueron palabras huecas en forma de divagaciones filosóficas y conceptos teóricos. Eso no le produjo ningún alivio, ningún respiro en su sufrimiento. Las palabras filosóficas no sirven para nada cuando se dan a quienes están sufriendo.

Segunda: Cuando no se halla un mediador, las preguntas inútiles no nos darán esperanza. Estamos rodeados de personas hoy en día que están preguntándose dónde hay esperanza para seguir adelante. . . para soportar la mañana de su sufrimiento. Muchas de ellas anhelan tener un mediador, alguien que pueda representar su causa y defender su caso. Es posible que usted sea esa persona. Si es así, puede saber lo que Job no supo. El mediador que él anhelaba no sólo está vivo, sino además accesible y listo para oír su historia. A diferencia de los amigos de Job, Él no es un filósofo. Él es el Redentor, su nombre es Jesús. Y cualquiera que viene a Él en busca de consuelo lo encontrará. La misericordia del Señor es más grande que su sufrimiento.

La misericordia del Señor es más grande que su sufrimiento. —Charles R. Swindoll

Tomado del libro Buenos Días con Buenos Amigos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2007). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmundohispano.org). Copyright © 2017 por Charles R. Swindoll Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

– See more at: http://visionparavivir.org/devocional#sthash.1afAdAKf.dpuf

Un árbitro

18 Enero 2017

Un árbitro
por Charles R. Swindoll

Job 9:1-35

alimentemos_el_almaJob anhela tener un árbitro que pudiera servir como intermediario para comunicarse con este Dios santo y poderoso. Desea tener a alguien que pudiera defender su caso. A Job le encantaría presentar su caso en la corte divina, pero no tiene un mediador. Lo que él está diciendo, en realidad, es esto: “Me encantaría venir y presentarme delante del Juez santo, de mi Dios, pero no puedo hacerlo. Él no es hombre para que pueda venir a mí, y yo no tengo en mí mismo lo que se necesita para presentarme delante de Él. Necesito un intermediario, un mediador. ¿Hay algún árbitro que esté disponible?”

¡Si Job hubiera vivido muchos siglos después! “Hay un mediador”, le escribe Pablo a su joven amigo Timoteo, refiriéndose a aquel que nos representa delante de Dios el Padre. No es otro que Jesucristo el Señor.

Esto es bueno y aceptable delante de Dios nuestro Salvador, quien quiere que todos los hombres sean salvos y que lleguen al conocimiento de la verdad. Porque hay un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre, quien se dio a sí mismo en rescate por todos, de lo cual se dio testimonio a su debido tiempo (1 Timoteo 2:3-6).

Pablo habla de nuestro mediador, de nuestro árbitro. “Hay un solo mediador entre Dios y el hombre”, y Él es identificado específicamente como “Jesucristo hombre”. Cuando se trata de la vida eterna, no hay muchos mediadores. Solo hay uno: Jesucristo. No tenga miedo de ser tan específico, Jesús no lo tuvo. Durante su ministerio terrenal, Él habló de sí mismo como “el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí” (Juan 14:6).

Cuando se trata de la persona de Cristo, Él es solo y único mediador entre Dios y la humanidad. ¡Él es el solo y único Salvador! Y por eso respondemos: “Oh Job, hay un mediador. No lo has conocido, pero algún día, Job, el mundo sabrá de Él.

¿Y usted amigo? ¿Conoció ya a mi Salvador?

Tomado del libro Buenos Días con Buenos Amigos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2007). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmundohispano.org). Copyright © 2017 por Charles R. Swindoll Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

– See more at: http://visionparavivir.org/devocional#sthash.tHAsry7d.dpuf

Ahora lo sé

17 Enero 2017

Ahora lo sé
por Charles R. Swindoll

Job 3:1-26

alimentemos_el_almaHay veces en que las palabras de otras personas sólo sirven para empeorar las cosas. Decir esto puede ser demasiado simple; por lo tanto, ¿para qué hacerlo? Bueno, ¿lo aprendió ya? ¿Está usted todavía prestando oídos a alguien? Si es así, no es extraño que esté confundido.

Hay ocasiones en las que lo que Dios hace solo sirve para confundirnos más. Bueno, ya lo dije. ¿Qué trato de decir con esto? Que no espere entender todo lo que sucede en cuanto ocurre.

A mí no me importa que usted tenga un doctorado obtenido en una grande y prestigiosa universidad. Párese frente al espejo, estando solo, sin que haya nadie a su alrededor, y diga con indiferencia, con un encogimiento de hombros: “No lo sé… realmente no lo sé». Y puede añadir: “No puedo decir por qué sucedió. No lo sé.» Repita las palabras varias veces: «No lo sé.” La gran noticia es que Dios nunca se encoge de hombros. Él nunca dice eso, sino que dice, con aguda percepción: «Yo sé exactamente por qué sucedió esto. Yo sé el camino que estás tomando. Sé por qué lo haces. Sé cuánto tiempo estarás allí, y sé cuál va a ser el resultado final». Encogerse de hombros y la persona de Dios son incompatibles.

Mientras usted se encoge de hombros y dice con humildad genuina: «No lo sé», Dios le está diciendo: “Te felicito. Confía en mí en el misterio. Fíate de mí.” Dios nunca prometió que nos informaría su plan por anticipado; Él solo ha prometido que tiene un plan. Y que, al final, será para nuestro bien y para su gloria. Él lo sabe, pero nosotros no. Por eso es que actuamos con indiferencia y admitimos: “No lo sé”. Por tanto, si usted y yo nos encontramos algún día y me hace una pregunta profunda y difícil, no se sorprenda si me encojo de hombros y le digo: “No lo sé.”

Pero esto sí sé: La muerte de Su hijo Jesucristo no fue en vano; Cristo murió por usted; y si usted cree en Él, Él perdonará sus pecados, y usted irá a vivir con Él para siempre. Usted tendrá el cielo y todas las bendiciones de que hay en Él; eso sí lo sé.

Es un viaje difícil el llegar hasta allí. Está lleno de confusión, luchas, encogimiento de hombros, seguido por una gran cantidad de “no sé”. Pero cuando los cielos se abran y estemos allí, no habrá más encogimiento de hombros, y usted podrá decir: “¡Ahora lo sé!”.

No espere entender todo lo que sucede en cuanto ocurre. —Charles R. Swindoll

Tomado del libro Buenos Días con Buenos Amigos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2007). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmundohispano.org). Copyright © 2017 por Charles R. Swindoll Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

– See more at: http://visionparavivir.org/devocional#sthash.EJNcuMj1.dpuf

Buenos y malos consejos

16 Enero 2017

Buenos y malos consejos
por Charles R. Swindoll

Job 3:1-26

alimentemos_el_almaTodos los que leen este capítulo han recibido alguna vez en su vida un mal consejo, y usted le hizo caso a quien se lo dio. Siguió el consejo que recibió y después sufrió las consecuencias. Asimismo, todos nosotros hemos sido beneficiados por los buenos consejos de alguien. Estábamos inseguros y confundidos, y por eso buscamos a alguien en quien confiábamos. Recibimos un buen consejo, lo seguimos y disfrutamos los beneficios.

Tomemos, por ejemplo, Proverbios 12:15: “En la opinión del insensato su camino es derecho, pero el que obedece el consejo es sabio.» Usted y yo hemos experimentado en verdad esas palabras. Hemos sido insensatos, pensando que teníamos la razón, pero luego, afortunadamente, vino nuestro padre o nuestra madre, un maestro o quizás un amigo que nos hizo entrar en razón. El resultado es que fuimos beneficiados de su sabio consejo.

“Como el agua refleja la cara, así el corazón del hombre refleja al hombre” (Proverbios 27:19). Estoy seguro de que usted ha vivido ocasiones así. Tenía algo profundo en el fondo de su corazón que no había podido sacar. Pero viene alguien que le ama y esa persona tiene la habilidad de lanzar un balde en ese profundo pozo, lo saca y luego derrama su contenido alrededor para que ambos lo puedan ver con claridad.

Tengo que añadir que no siempre es fácil escuchar el consejo sabio. “Fieles son las heridas que causa el que ama, pero engañosos son los besos del que aborrece” (Proverbios 27:6). El hebreo utiliza aquí una interesante raíz verbal en la primera parte del versículo. Esto se conoce como “raíz causativa”, que nos permite hacer la siguiente afirmación: “Dignos de confianza son los moretones causados por los golpes de quien te ama”. La herida que queda después del golpe verbal de alguien que le ama, es una herida digna de confianza. Con un amor genuino, su amigo le dirá la verdad; estando a solas, en privado, para que escuche lo duro que usted necesita confrontar. La herida quedará con usted, pero será una mejor persona gracias a ello. Esa herida es mucho más útil y más confiable que un hipócrita abrazo, el “beso” de un adulador a quien Salomón llama nuestro “enemigo». El buen consejo siempre es bueno, aunque duela escucharlo, ya sea usted quien lo reciba o quien lo dé.

El buen consejo siempre es bueno, aunque duela escucharlo.—Charles R. Swindoll

Tomado del libro Buenos Días con Buenos Amigos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2007). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmundohispano.org). Copyright © 2010 por Charles R. Swindoll Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

– See more at: http://visionparavivir.org/devocional#sthash.qunP8Q6V.dpuf

Cómo Reconocer una Iglesia Saludable

Cómo Reconocer una Iglesia Saludable

vpv-logo_0

alimentemos_el_almaEstá usted en el proceso de buscar una iglesia? Eso puede ser un reto, ¿no es así? Muchos de nosotros tendemos a basarnos en cuatro factores para hacer nuestra elección: denominación, estilo de música, tamaño, y ubicación. Pero esos por sí solos no pueden decirle lo más importante: ¿es una iglesia saludable?¿Cómo encuentra usted una iglesia saludable? Este artículo le dará a usted algunas ideas. Pero primero, y más importantemente, ore. Pídale al Señor que lo guíe en su búsqueda. Entonces, a medida que usted sigue Su dirección, manténgase sensitivo a las siguientes seis cualidades esenciales de una iglesia saludable.

#1: Dios obtiene la gloria

Los edificios pueden ser preciosos, los pastores pueden ser dotados, y la música puede ser maravillosa, pero lo más importante es que su corazón y su mente sean dirigidos hacia el Señor. Glorificar a Dios significa magnificarlo y exaltarlo; llamar atención a Su grandeza, a Su amor, a Su gracia. El salmista cristaliza esta verdad en su oración al Señor:

No a nosotros, Señor, no a nosotros, sino a tu nombre da gloria, por tu misericordia, por tu verdad. (Salmo 115:1)

Por alguna razón, es sorprendentemente fácil para nosotros atraer la atención hacia nosotros, ¿no es así? Magnificamos la personalidad de un pastor y exaltamos la brillantez de su sermón, y al hacer eso, nos volvemos un público ansioso que ha venido a ver a su estrella favorita actuar. Tristemente, Dios se vuelve un personaje de fondo en la actuación de alguien más. Eso no es lo que Su iglesia está destinada a ser.La iglesia es el lugar donde las personas van a aprender acerca de la naturaleza de Dios y Su voluntad, para ser formados por Él a ser Su pueblo, y para profundizar su relación de amor con Él. Así que en una iglesia saludable, Dios es la “estrella”, y la música y la predicación dirigen el centro de atención hacia Él.

#2: Jesucristo, el Hijo de Dios, es el centro

Sin Jesucristo y Su evangelio, no habría iglesia, porque no habría cristianismo. Glorificar a Dios también significa glorificar a Su Hijo, Jesucristo, que es “es el resplandor de su Gloria y la expresión exacta de su naturaleza” (Hebreos 1:3).  Entonces, una iglesia saludable es una iglesia centrada en Cristo. El evangelio de Jesucristo será preeminente, llevando al pueblo de Dios a regocijarse en la salvación de Cristo, descansar en Su perdón, seguir Su ejemplo, y obedecer Su enseñanza. Como el Padre ha “exaltado hasta lo sumo” a Su Hijo, así también debemos hacerlo nosotros (vea Filipenses 2:9-11).

#3: Dios es verdaderamente adorado

¿Ha usted visitado alguna vez una iglesia donde se leían las Escrituras, se cantaban cantos, y se predicaba un sermón, pero de alguna manera la adoración no estaba presente? Lo deja a usted sintiéndose como si estuviera vacío y desconectado del Señor, ¿no es así?La adoración no puede ocurrir a no ser que el corazón esté envuelto. Una iglesia saludable adorará desde el corazón, buscando ser sensitiva a la impresionante presencia del Señor (vea el Salmo 95).

En una iglesia saludable, una que se reconoce con gratitud como “las ovejas de Su mano”, usted debe poder sentir

  • una reverencia respecto a la Palabra del Señor,
  • alabanza sincera en la música tocada y cantada,
  • y deleite en el Señor y amor por Su pueblo en las palabras del sermón.

En una iglesia saludable, el amor por el Señor estará detrás de todo lo que se hace (vea 1 Corintios 13), atrayendo los corazones de las personas para que ellas puedan venir ante el Señor como una comunidad adoradora.

#4: La Palabra de Dios no es solo enseñada sino también aplicada

Una iglesia floreciente también se distingue por su devoción a aprender y vivir la Palabra de Dios. ¡Qué privilegio es para nosotros tener la Biblia! La propia revelación del Señor “inspirada por Dios” de Su naturaleza, Su corazón, Sus acciones, y Su voluntad (vea 2 Timoteo 3:16 NVI). Es emocionante entrar a su presencia a través de Su Palabra; o debe serlo. La oración del salmista puede hacer mucho para moldear nuestras expectativas: “Abre mis ojos, para que vea las maravillas de tu ley” (Salmo 119:18).

No es suficiente, sin embargo, contemplar Su Palabra y mantenerla guardada en nuestras mentes. Debemos vivirla, obedecerla, tener nuestras vidas moldeadas por ella. Jesús mismo enfatizó la importancia de aplicar Su enseñanza:

“Cualquiera que oye estas palabras mías y las pone en práctica, será semejante a un hombre sabio que edificó su casa sobre la roca; y cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos y azotaron aquella casa; pero no se cayó, porque había sido fundada sobre la roca.” (Mateo 7:24-25)

El Señor nos ha dado Su Palabra para (1) enseñarnos sobre Sí Mismo, (2) mostrarnos el camino de la salvación y de la vida, (3) ayudarnos a crecer en sabiduría y hacernos maduros, (4) estabilizar nuestra fe en tiempos de pruebas, y (5) poder detectar y enfrentar el error, solo para nombrar algunas cosas.

Así que es crucial que la enseñanza de un pastor

  • esté basada en las Escrituras, no en libros populares o en sus propias opiniones o motivos de enfado,
  • sea personal en lugar de teórica, lo cual pudiera crear indiferencia,
  • sea relevante, mostrando cómo la verdad de Dios es tan aplicable para hoy en día,
  • sea balanceada con humildad, amor, y gracia, para evitar intolerancia y orgullo, y
  • ser solamente el medio para conseguir un fin: conocer y adorar a Su autor, no a la Biblia misma.

#5:  El amor de Dios puede ser visto y sentido

Compasivo… bondadoso… humilde… manso… paciente… perdonador… amoroso. Estas son las cualidades por las cuales Dios quiere que Su pueblo sea conocido, porque estas cualidades reflejan quién es Él (vea Colosenses 3:12-14). ¿Recuerda usted la última conversación de Jesús con sus discípulos en el aposento alto? Después de lavar sus pies con humildad y mansedumbre, Jesús les dijo, “Un mandamiento nuevo os doy: que os améis los unos a los otros; así como yo os he amado … En esto conocerán todos que sois mis discípulos” (Juan 13: 34a, 35a).

Entonces, una iglesia saludable será distinguida por la atención y la empatía de sus miembros unos por otros. Se sentirá como una familia en lugar de una corporación. Y rebozará un cálido espíritu de bienvenida que libremente comparte el regalo de la gracia de Dios.

#6:  Las buenas nuevas de Dios les serán expresadas a otros

La iglesia del Señor no es un club campestre exclusivo que disfruta en un resplandor de gloria privada, sino es “una ciudad situada sobre un monte” y “la luz del mundo” que llama a las personas “de las tinieblas a su luz admirable” (Mateo 5:14; 1 Pedro 2:9). Al igual que Jesús vino “a buscar y a salvar lo que se había perdido” (Lucas 19:10), así es nuestro llamado ahora de buscar a los perdidos y decirles del Salvador.

Así que una iglesia saludable estará activamente preocupada por el mundo fuera de sus paredes. Orará por aquellos que no conocen el amor de Dios o se han alejado de Él. Alentará y entrenará a su gente (sin presionar) a expresar su fe a otros; ya bien sea en su trabajo cotidiano u ofreciendo ayuda a los necesitados en su comunidad. Y les enseñará a tratar a los incrédulos con respeto, manteniendo su dignidad y permitiendo que el Espíritu Santo obre en ellos a Su manera y en Su tiempo.

Cuando usted encuentra una iglesia con estas seis cualidades, ¡usted ha avanzado mucho para encontrar una iglesia saludable! Para mayor guía espiritual en su búsqueda, por favor lea los pasajes a continuación. Y Dios lo bendiga en su búsqueda para encontrar su iglesia.

Véase:

Salmo 29
2 Corintios 1:3-4
Salmo 105
Efesios 1:22-23; 4:1-6, 11-16
Salmo 119:9-16, 97-104
Filipenses 2:1-11
Juan 4:23-24
1 Tesalonicenses 2:3-13
Hechos 2:43-47
Hebreos 13:15-17
Romanos 12
Apocalipsis 2-3

– See more at: http://visionparavivir.org/ministerio/articulos/reconocer-iglesia-saludable#sthash.ZvkxyTws.dpuf