Las grandes ligas

18 Octubre 2016

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Las grandes ligas
por Charles R. Swindoll

1 Reyes 18:41-46

alimentemos_el_almaLa oración fervorosa de un justo puede lograr mucho. “La ferviente oración del justo, obrando eficazmente, puede mucho. Elías era un hombre sujeto a pasiones, igual que nosotros, pero oró con insistencia para que no lloviera, y no llovió sobre la tierra durante tres años y seis meses. Y oró de nuevo, y el cielo dio lluvia, y la tierra produjo su fruto” (Santiago 5:16-18).

Leemos esto de Elías, y decimos: “Vaya, el hombre está en las grandes ligas. Es un gigante espiritual. Yo soy un pigmeo comparado con él. Elías está completamente en otro mundo”. Eso no es cierto. Vuelva a leer lo que dice Santiago.

Santiago no dice: “Elías fue un poderoso profeta de Dios.” No dice: “Elías era un poderoso obrador de milagros”. No dice: “Elías fue un modelo que nadie puede igualar.” Santiago dice: “Elías era un hombre sujeto a pasiones, igual que nosotros”.

Eso significa que era de carne y hueso. Como veremos, él se desanimaba frecuentemente, y tuvo grandes frustraciones. Tuvo faltas, fracasos y dudas. Era simplemente un hombre, con una naturaleza como la suya y la mía. Fue un hombre lleno de heroísmo y humildad, pero no olvidemos su humanidad.

¿Qué tipo de hombre fue Elías? Bueno, no tuvo temor de enfrentarse al rey de Israel y a los profetas de Baal. El hombre era valiente, sin duda alguna. Pero no era tan poderoso para orar, ni tan confiado para esperar, ni tan sofisticado para ver la lluvia en la pequeña nube, ni demasiado orgulloso para quitarse la capa y echar a correr como uno que ha sido sorprendido, bajando por la montaña corriendo, en medio de la lluvia y el barro, pensando: “Vamos, Acab. . . agárrame si puedes!”.

Con razón Elías es el tipo de hombre que uno admira. ¿No es maravilloso saber que adoremos al mismo Dios que él adoraba? ¿No es emocionante pensar que podemos confiar en el mismo Dios en quien él confiaba?

¿Qué clase de Dios es ese? Es el Dios que hace promesas y las cumple.

La oración fervorosa de un justo puede lograr mucho.—Charles R. Swindoll

Tomado del libro Buenos Días con Buenos Amigos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2007). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmundohispano.org). Copyright © 2016 por Charles R. Swindoll Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

Viviendo a la expectativa

17 Octubre 2016

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Viviendo a la expectativa
por Charles R. Swindoll

1 Reyes 18:41-46

alimentemos_el_almaElías estaba a la expectativa. “A la séptima vez dijo: ‘He aquí, veo una pequeña nube, como la palma de la mano de un hombre, que sube del mar”. Lo único que tenía Elías era una nube pequeñita, no más grande que la palma de la mano de un hombre, en medio de esa inmensa extensión de mar y cielo. ¡Pero era suficiente! Tenía tanta fe en la promesa de Dios, que actuó en base a lo que Él esperaba que fuera a suceder.

Entonces dijo: “Ve y di a Acab: ‘Unce tu carro y desciende, no sea que te detenga la lluvia’” (1Reyes 18:44).

Lo único que Elías vio fue una pequeña nube, pero él dijo, en realidad: “Acab, ponle a tu carro neumáticos para la lluvia. ¡Se acerca un diluvio!” El ojo humano vio solo una nubecita, pero el ojo de la fe de Elías vio la promesa de Dios. Acab se habría encogido de hombros: “Bueno, ¿y eso qué?» Pero Elías gritó dentro de sí mismo: “¡Dios está cumpliendo su palabra, finalmente!”

¿Vive usted a la expectativa? ¿Le emocionan las cosas pequeñas? ¿Imagina lo improbable y espera lo imposible? La vida está llena de y rebosante de oportunidades para ver la mano de Dios en las cosas pequeñas. Pero sólo los más sensibles de sus siervos las ven, sonríen y están a la expectativa.

Los niños pueden enseñarnos mucho en cuanto a esta clase de expectativa. ¿Alguna vez ha escuchado orar a un niño? La fe de ellos no conoce límites. ¿Y quiénes son los menos sorprendidos cuando Dios responde la oración? Los niños.

A medida que envejecemos, nos volvemos demasiado sofisticados para eso. Usamos frases como: «Seamos realistas en cuanto a esto.» Perdemos esa expectativa, ese apremio de esperanza, ese delicioso e infantil gozo de la fe que nos mantiene llenos de emoción y entusiasmo. ¡Que el Señor nos libre de un apagado, indiferente y lánguido encogimiento de hombros! Pero el Señor dice: «Mira, yo no he cambiado; me sigue encantando hacer cosas imposibles. ¡Me encanta darte sorpresas!»

El Dios de Elías era el Dios que cumplía sus promesas. Era el Dios de las cosas imposibles. Por eso, con la fe de un niño, Elías le dijo a Acab. «Prepárate, porque va a llover. Lo sé, porque hay una pequeña nube allá arriba que se está preparando para descargar la abundancia de Dios.»

La vida está llena de oportunidades para ver la mano de Dios en cosas pequeñas.—Charles R. Swindoll

Tomado del libro Buenos Días con Buenos Amigos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2007). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmundohispano.org). Copyright © 2016 por Charles R. Swindoll Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

Cuando Él no está Dirigiendo

Cuando Él no está Dirigiendo

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por Charles R. Swindoll

alimentemos_el_almaLos días de los juegos de la infancia ya están en el distante pasado, y sin embargo las palabras del juego todavía resuenan en nuestros oídos: «¡Salgan, salgan, donde quiera que estén!» ¿Por qué el liderazgo en casa a veces parece como el juego de las escondidas? ¿Qué se puede hacer cuando un esposo no está dirigiendo?

La senda de sabiduría es seguir el plano del diseño original de Dios para el hogar. Las que siguen son cuatro pautas prácticas:

Propóngase hablar con Dios, no con otros. Como esposas, a menudo nos vemos tentadas a usar nuestras palabras para dar a conocer nuestros puntos. Un desencanto o una expectación no satisfecha nos lleva a lamentarnos en cuanto a «cómo deberían ser las cosas.» El dolor aumenta, atiborrando el corazón y no dejando espacio para la gracia o el perdón. Incluso anhelos no expresados hacen eco en nuestros pensamientos. Sin embargo las Escrituras nos dan dirección clara; palabras hirientes o acción decisiva no es la respuesta. Nehemías nos muestra un camino mejor. Él vertió sus deseos sólo ante el Señor por cuatro meses antes de pronunciar la primera palabra ante el rey en cuanto a su petición de reconstruir los muros de Jerusalén (Nehemías 1:1-2:4). Es nuestra comunión con el Señor, y no nuestras palabras, lo que determina una diferencia para atraer a los líderes de nuestras familias (1 Pedro 3:12).

Libérelo de la expectación. En la médula del corazón de todo esposo hay un deseo de satisfacer las expectaciones de su esposa. En la realidad, el pedestal en que lo colocamos es demasiado alto. Ningún hombre puede ser posiblemente el Gran Conversador, Ávido Abrazador, Papá Azucarado, Gigante Espiritual, y Hombre de Familia, todo envuelto en uno. Su relación personal respirará aire fresco de la gracia cuando se abandonan las expectaciones.

Espere la obra del Espíritu Santo. ¿Quién es aquí el Espíritu Santo, después de todo? Es posible que usted haya asumido un papel que Dios nunca propuso que tuviera. Es tarea de Dios convencer y guiar a la verdad (Juan 16:8-15). Dios hizo que el matrimonio sea un compañerismo de hombre y mujer, cada uno con sus propias brechas; que se necesitan el uno al otro. Recuerde que el amor “Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta” (1 Corintios 13:7). ¿Qué cree usted que Dios puede hacer en el corazón de su esposo?

Dé paso a las acciones alentadoras. ¿Qué conducta consagrada ve usted en su esposo? ¿Es él atento? ¿Protector? ¿Le encanta la paz? Busque los momentos cuando usted ve a Cristo resplandeciendo en su esposo, y use sus palabras para elogiarlo. Su respaldo y estímulo en cuanto a la forma en que él ejemplifica a Cristo hará honor a Dios y también a su esposo.

La meta de Dios en el matrimonio es una propuesta asombrosa. Él concibe la manera de hacer que los dos sean uno. Él declaró que un matrimonio consagrado simboliza la relación de Cristo con su esposa, la iglesia (Efesios 5:32). El buscar el deseo de Dios para su familia incluye dejar a un lado su determinación de resolver las cosas; y su mejor medio de influencia es la oración.

Tomado de Kelly Arabie, “When He’s Not Leading,” Insights (febrero 2007): 2. Copyright © 2007 por Insight for Living.

 

Hombres Pasivos, Mujeres Salvajes

Hombres Pasivos, Mujeres Salvajes

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por Charles R. Swindoll

alimentemos_el_almaHombres pasivos, mujeres salvajes. Esas palabras no son originalmente mías. Son de un psiquiatra que vive en el condado Marin, del estado de California, y de nombre Pierre Mornell, que escribió un libro con este título. El asunto que más le preocupa al doctor Mornell se halla en matrimonios de creyentes tanto como en los de no creyentes.

Es el problema de un esposo que es “inactivo, inarticulado, aletargado, y retraído en casa. En su relación con su esposa es pasivo; y su la enloquece.” No que él sea necesariamente incompetente y aburrido. En el trabajo tal vez tenga gran éxito y es muy articulado. Y ella no es necesariamente rebelde o súper activa. Tal vez sea una buena madre, talentosa y sus amigas la respetan muy bien.

En casa, sin embargo, el esposo dice, de una docena de maneras diferentes: “Estoy cansado; simplemente déjame tranquilo.” Ella le pide algo, y él lo ignora. Ella alza la voz; él se retrae más. Ella añade presión, él se sumerge en un silencio hosco. Al final él se aleja; ella “pierde los estribos.”

Hay numerosas razones, a menudo complejas, detrás de tales impases, pero sobresalen un par de factores de extrema importancia.

En primer lugar, los hombres y las mujeres son diferentes, y esas diferencias ni disminuyen ni desaparecen cuando se casan. (¡He descubierto que más bien aumentan su impulso!). Es de gran ayuda tratar de ponerse en los zapatos del cónyuge (aunque es extremadamente difícil hacerlo), y darse cuenta de las necesidades y puntos de vista del otro. Si no se hace eso, se acaba enfurruñado en el sofá.

En segundo lugar, el compañerismo armonioso es resultado de trabajo arduo; eso nunca “simplemente sucede.” No sé de nada que ayude más a este proceso que la comunicación profunda, sincera y regular. Lea de nuevo esas últimas cuatro palabras, por favor. Esto no es simplemente hablar; sino también escuchar. Y no es simplemente escuchar, sino también oír. Y no simplemente oír, sino también responder, con calma y bondad.

El “arduo trabajo” también incluye dar tanto como recibir, modelar lo que uno espera, perdonar con igual presteza que confrontar, poner en el matrimonio más que lo que jamás se espera sacar de él. Sí, más. En breve, quiere decir ser no egoísta.

Pocas cosas son mejores para romper el síndrome de pasivo y desenfrenado que tomarse un par de días juntos como pareja; sin los hijos, sin el maletín de trabajo, sin una agenda.

Esto irá gran distancia para mantenerlo a usted fuera del sofá del psiquiatra; o, de paso, de su propio sofá.

En una escala de 1 a 10, ¿cuán bien se comunican usted y su cónyuge?

Tomado de Charles R. Swindoll, Day by Day with Charles Swindoll (Nashville: W Publishing Group, 2000). Copyright © 2000 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

Invencible

14 Octubre 2016

Invencible
por Charles R. Swindoll

1 Reyes 18:22-40

alimentemos_el_almaDios escuchó la oración de Elías. Esto no solo trajo el fuego, sino algo mucho más importante, ayudó a que los corazones del pueblo se volvieran a Dios. También el país se libró de los profetas de Baal.

Elías les dijo después: «¡Prended a los profetas de Baal! ¡Que no escape ninguno de ellos! Los prendieron, y Elías los hizo descender al arroyo de Quisón, y allí los degolló! (1 Reyes 18:40).

Algunos leen este último versículo, y dicen : «¡Qué respuesta tan extrema!». ¿Lo es? ¿Qué pensaría usted de un médico que le descubre una masa cancerosa que está creciendo rápidamente en su abdomen, y le dice: «Creo que lo mejor será quitar algunas de estas células». O: «Me gustaría hacer solamente una operación pequeña«? No. Un buen médico vería esa masa letal y diría: «Tenemos que sacar todas estas células de allí, junto con cualquiera parte que pudiera estar contaminada.» Eso no es ser extremo. Eso es sabio.

Los profetas de Baal eran un maligno tumor inmoral, hostil y opuesto a Dios en la tierra de Israel. Elías sabía que tenía que extirpar toda evidencia de esa amenaza impía.

Nada nos produce más incertidumbre ni inseguridad que no estar seguros de que estamos en la voluntad de Dios. Y nada es más alentador que estar seguros de que lo estamos. Entonces, no importa cuáles sean las circunstancias, no importa lo que suceda, podemos mantenernos firmes.

Podemos estar sin un empleo, pero sabemos que estamos en la voluntad de Dios. Podemos enfrentar una situación amenazante, pero sabemos que estamos en la voluntad de Dios. Podemos tener todas las circunstancias en contra nuestra, pero sabemos que estamos en la voluntad de Dios. Nada intimida a los que saben que lo que creen está basado en lo que Dios ha dicho. La ecuación nunca es 850 contra uno. Es 850 contra uno, más Dios.

Cuando sabemos que estamos en la voluntad de Dios somos invencibles.

Elías no se sintió intimidado en ningún momento. En este pasaje, habla siete veces y cada vez que lo hace está mandando. Sí, todas las veces. No cambió de posición, no tartamudeó, no insinuó; dio una orden. No estuvo a la defensiva; estuvo en la defensiva. Sabía dónde estaba parado. ¿Sabe cuál es la palabra para describir eso? Invencible.

 

Cuando sabemos que estamos en la voluntad de Dios somos invencibles.—Charles R. Swindoll

Tomado del libro Buenos Días con Buenos Amigos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2007). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmundohispano.org). Copyright © 2016 por Charles R. Swindoll Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

Oración de fe

13 Octubre 2016

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Oración de fe
por Charles R. Swindoll

1 Reyes 18:22-40

alimentemos_el_alma!Mirando alrededor, ¿no ha pensado que es increíble la frecuencia con que la gente prueba todo, menos la oración? Es como dice el viejo dicho: «Cuando todo lo demás falla, lea las instrucciones.» Lo mismo sucede con la oración. Cuando todo lo demás falla, pruebe la oración. «De acuerdo. . . de acuerdo, quizás debamos orar por esto.» Pero Elías no usó la oración como el último recurso. La oración fue su primer y único recurso. Su principal contacto con el Dios vivo fue una sencilla oración de fe, y esto puso todo en movimiento.

Permítame hacerle una pregunta sin rodeos: ¿Ora usted, personalmente? Note que no dije: «¿Conoce usted un buen estudio sobre la oración?». Tampoco dije: «¿Ha enseñado usted sobre la oración?». Le pregunté: «¿Ora usted, personalmente?» ¿Puede usted pensar en los últimos siete días y señalar con precisión las veces que se apartó deliberadamente para orar? ¿Aunque solamente fueran unos diez o quince minutos de tiempo ininterrumpido con Dios?

Todo este incidente gira alrededor de una vida dedicada, la vida de Elías. El era un hombre que estaba completamente solo, superado numéricamente, por un rey hostil, la poderosa y malvada esposa del rey, 850 profetas y sacerdotes paganos de Baal, e innumerables israelitas incrédulos. Pero todos ellos fueron silenciados e intimidados por este hombre dedicado de Dios.

Nunca subestime el poder de una vida totalmente dedicada.

¡Qué emocionante sería si usted, gracias a su dedicación a Jesucristo, pudiera influenciar a alguna persona la próxima semana, ya sea conduciéndola a Jesús o edificándola en la fe! ¿Le parece imposible? Usted sabe que no lo es. La Biblia y la historia de la iglesia están llenas de historias de la indiferencia que ha hecho la dedicación de una persona a Dios.

Elías escenificó un grandioso enfrentamiento con los profetas de Baal. Pero el mayor enfrentamiento de todos los tiempos fue en el Calvario, donde el enemigo de Dios fue derrotado por el sacrificio del propio Hijo de Dios. ¿Por qué razón? Porque Dios tuvo una vida dedicada con la que podía contar: su amado Hijo, Jesús. De hecho, la diferencia que Él hizo cambió toda la historia.
Por lo tanto, ¡le invito a dar un paso al frente!

Nunca subestime el poder de una vida totalmente dedicada.—Charles R. Swindoll

Tomado del libro Buenos Días con Buenos Amigos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2007). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmundohispano.org). Copyright © 2016 por Charles R. Swindoll Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

Lealtad dividida

12 Octubre 2016

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Lealtad dividida
por Charles R. Swindoll

1 Reyes 18:16-21

alimentemos_el_almaLa lealtad dividida es tan mala como la idolatría manifiesta. «¿Hasta cuándo vacilaréis entre dos opiniones?», le pregunta Elías al pueblo de Israel. Lo más fácil de hacer cuando uno es superado numéricamente es permanecer en ese mediocre estado de falta de compromiso; y así es como vivía el pueblo de Israel, pero no Elías.

Él les dijo: «no pueden seguir por más tiempo en esta lealtad dividida.»

Las palabras más duras que fueron dadas a las siete iglesias mencionadas en el libro de Apocalipsis (Apocalipsis 2—3), son las dirigidas a la iglesia en Ladicea. La razón es clara. Estaban nadando entre dos aguas. Vivían en la neutralidad. «Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente! Así, porque eres tibio, y frío ni caliente, estoy por vomitarte de mi boca» (Apocalipsis 3:15-16).

Aléjense de la cerca de la indecisión, le dijo Elías al pueblo de Israel. O están con Dios, o están contra Él.

Quizás usted ha conocido a Dios por muchos años, pero nunca ha estado verdaderamente consagrado a Él. Ahora es el momento de cambiar eso. Deje de ocultar su amor a Cristo y su compromiso con Él. ¡Cuénteselo a todo el mundo! Hable con discreción pero sin temor de su fe. Comience ahora mismo. Hay muchas maneras estratégicas como Dios puede utilizarle: en su negocio, su profesión, su escuela, su vecindario. ¿No está de acuerdo con el nada puro desvío cultural que está sucediendo a nuestro alrededor? ¡Dígalo! ¿Siente que hay una decadencia espiritual en su iglesia, y usted está sirviendo en una posición de liderazgo? ¡Enfréntela!

La neutralidad en la hora de la decisión es una maldición que invariablemente lleva a consecuencias trágicas. Nuestra herramienta más efectiva es la oración de fe. Hasta el último momento, cuando Baal había fallado y Dios estaba a punto de hacer su obra, el único instrumento que Elías utilizó fue la oración.

Nuestra herramienta más efectiva es la oración de fe.—Charles R. Swindoll

Tomado del libro Buenos Días con Buenos Amigos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2007). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmundohispano.org). Copyright © 2016 por Charles R. Swindoll Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

El Dios de los imposibles

10 Octubre 2016

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El Dios de los imposibles
por Charles R. Swindoll

1 Reyes 17:24

alimentemos_el_almaEn todo este mundo, y a nuestro alrededor cada día, hay personas que están buscando ver en la vida de otros la verdad que ellos dicen tener.
Así como la viuda observaba a Elías, hay quienes le están observando a usted. Escuchan lo que usted dice que cree, pero están observando para ver lo que usted hace.

Recuerde que usted está en este mundo por disposición divina, bajo su protección, bajo su preparación y en el tiempo de Dios. Dele al Señor el cadáver de su vida, y pídale que reavive esas áreas que necesitan ser revividas. Y si la situación lo exige, pídale un milagro en el momento de Él, si es Su voluntad para su vida.

Ponga en la cama de su vida los restos de su pasado doloroso y lleno de cicatrices; el vacío de los deficientes rasgos de su carácter; los hábitos, incluso las adicciones que por tanto tiempo le han controlado; la limitada visión que sigue caracterizándose; esa pequeña irritación que le molesta con insistencia, o la grande que se asoma en forma vaga; la ira de la violencia, los apetitos, la codicia, el descontento, el egoísmo o la fealdad del orgullo. Deje todas estas cosas por delante del Padre, tiéndase cómodamente bajo Su sombra y pídale que haga cambios extraordinarios, incluso milagrosos, en su vida.

¿Puede Él hacerlos? ¡Por favor! Me estoy refiriendo a «el Dios de los imposibles»; a Aquél que tiene un poder ilimitado; a Aquél que nunca ha encontrado, y que jamás encontrará, un obstáculo amedrentador que Él no pueda vencer, un agresivo enemigo que no pueda aplastar, una decisión final que no pueda anular, una persona poderosa que no pueda eclipsar.

Porque Elías creyó en «el Dios de los imposibles,» ni siquiera la muerte lo llevó a dudar. Él aprendió su teología de la fe en el secreto escondite de Querit. Le fue dada la oportunidad de desarrollarla durante la capacitación avanzada que tuvo en Sarepta. Pero no fue sino hasta que vio la muerte muy de cerca, que personificó esa fe. Y todo lo hizo estando bajo la sombra de Dios.

Lo mismo debo hacer yo.

Lo mismo debe hacer usted.

Deje todo delante del Padre, tiéndase cómodamente bajo su sombra.—Charles R. Swindoll

Tomado del libro Buenos Días con Buenos Amigos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2007). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmundohispano.org). Copyright © 2016 por Charles R. Swindoll Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

Fe personificada

8 Octubre 2016

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Fe personificada
por Charles R. Swindoll

1 Reyes 17:24

alimentemos_el_almaCuando la mujer vio que su hijo estaba vivo, no vio a Elías. Vio al Señor. «Elías, te había oído hablar del Dios de los cielos. Te había oído referirte a Él de varias maneras. Pero ahora, cuando veo este milagro, sé que dices la verdad.»

Si usted quiere ser un hombre o una mujer de Dios, es fundamental que enfrente con fe las situaciones imposibles de la vida, como las enfrentaba Elías. Si usted es una persona joven que desea tener una vida piadosa que deje una huella en este mundo, debe aprender temprano a dar la preeminencia a su Salvador, confiando en que Él estará con usted en las pruebas que enfrente, en medio de las circunstancias extremas que no pueda manejar. El Dios de las situaciones más allá de la razón. Él sigue haciendo lo que ningún mortal de esta tierra puede hacer. ¡Confíe en que Él lo hará!

Elías se enfrentaba a las cosas imposibles con calma y contentamiento, con mansedumbre y control de sí mismo, con fe y humildad. Como he dicho desde el principio, Elías fue un héroe en cuanto a hazañas de la fe, pero se mantuvo siempre como un modelo de humildad.

Examine su propia vida en cuanto a estas cualidades del carácter, y llévelas una a una delante de Dios. Usted pudiera decirle al Señor, por ejemplo: «Señor, hoy quiero hacer lo que dices en cuanto al contentamiento; quiero tener un espíritu tranquilo y manso. No quiero simplemente llamarme cristiano. Quiero ser conocido como un verdadero siervo tuyo, ya que mi vida es una demonstración de la verdad que digo creer. Ayúdame en el día de hoy a enfrentar todo y a tratar a todos con un espíritu afable y manso. Ayúdame a tener contentamiento, aunque las cosas no resulten a mi manera.

«Ayúdame hoy a ser diligente, Señor. Tengo la tendencia a perder de vista el objetivo a medida que transcurre el día. Soy bueno para comenzar las cosas, pero no las termino bien. Ayúdame a hacer bien mi trabajo y a no ceder al ambiente del momento.

«Y Señor, ayúdame cuando comiences a poner estas cualidades en mi vida, a no llamar la atención en cuanto a ellas, sino simplemente dejar que fluyan en mi vida para tu gloria. Ayúdame a ser tu siervo, tu sierva.»

Así es como nosotros podemos personificar una vida de fe.

Es fundamental que enfrente con fe las situaciones imposibles de la vida.—Charles R. Swindoll

Tomado del libro Buenos Días con Buenos Amigos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2007). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmundohispano.org). Copyright © 2016 por Charles R. Swindoll Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

Palabras Para Vivir

Palabras Para Vivir

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5 Octubre 2016

Confiar con todo el corazón
por Charles R. Swindoll

1 Reyes 17:20-22

alimentemos_el_almaAl leer este pasaje no podemos dejar de exclamar: ¡Qué oración, Elías!, cómo pudiste decir: «Permite que este niño vuelva a la vida, como sucedió con Enoc, como sucedió con Isaac, como sucedió con Moisés.» No había ningún procedente de un milagro así. Pero Elías dice: «Señor, creo que vas a hacer un milagro. Te pido que realices lo imposible.» Luego espera. Todo en ese transcendental momento de fe estaba en las manos del Señor.

Es posible que usted esté hoy en el proceso de poner su vida delante del Señor de esta manera. Su situación es crítica, y solo un milagro puede insuflar nueva vida a su realidad. Usted no controla en absoluto las circunstancias. Por tanto, lleve su situación a ese lugar especial, póngase bajo la sombra del Señor, ponga la situación delante de Él, póstrese delante de Dios, implore su intervención, crea absolutamente en su milagroso poder, y niéguese a apoyarse en su propio discernimiento.

El doctor Raymond Edman, en su pequeño libro titulado En Quietud y Confianza, escribe sobre un hombre temeroso de Dios que enfrentó una prueba así.

Así fue como el enfrentó. Tuvo un momento de quietud con el Señor, y luego escribió estas palabras para sí mismo.
En primer lugar, Él me llevó a esta situación; es por su voluntad que estoy en este trance: descansaré en ese hecho.
En segundo lugar, Él me protegerá con su amor, y me dará la gracia para que me comporte como su hijo.
En tercer lugar, Él convertirá esta prueba en una bendición; me enseñará las lecciones que Él quiere que aprenda; y me dará la gracia que Él quiere concederme.
Finalmente, Él me rescatará en su tiempo, el cómo y el cuándo Él lo sabe.

¿Puede usted hacer las siguientes afirmaciones? Si puede. . . ¿las hará?

1. Me hallo en esta situación por disposición divina.
2. Estoy bajo protección.
3. Estoy bajo preparación.
4. Él me mostrará su propósito en su tiempo.

Por disposición divina, bajo la protección de Dios, bajo su preparación, en su tiempo. ¡Qué síntesis tan magnifica de lo que significa confiar en el Señor con todo el corazón!

Tomado del libro Buenos Días con Buenos Amigos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2007). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmundohispano.org). Copyright © 2016 por Charles R. Swindoll Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.