Cada día es útil

Sábado 7 Mayo

Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien.

Romanos 8:28

Les irá bien a los que a Dios temen.

Eclesiastés 8:12

Cada día es útil

Cuando pasamos por periodos difíciles, quizás “escondamos” la cabeza esperando días mejores. Nadie desea los tiempos de prueba, sin embargo, Dios permite que pasemos por ellos para enseñarnos lecciones que no podríamos aprender de otra manera. Por ejemplo, ¿cómo podríamos ser consolados por él si nunca tuviésemos tristezas?

El Señor Jesús prometió a sus redimidos la paz que da el descanso de la conciencia (Juan 14:27), y también la paz que el corazón puede experimentar aceptando su voluntad, sea cual fuere. Confiando en el Señor podremos considerar cada día, fácil o difícil, como un nuevo regalo de su parte, una nueva ocasión para conocerlo como aquel que quiere compartir nuestras alegrías y tristezas. Detrás de cada circunstancia de nuestra vida, tratemos de ver la mano amorosa de Dios, y comprendamos su objetivo.

Jesús compara una de las actividades de su Padre respecto a sus hijos con el trabajo del viticultor que labra su viña (Juan 15:1-8). La poda puede ser dolorosa, pero su objetivo siempre es fortalecer la viña para que produzca más fruto. Dios no permite sufrimientos inútiles para sus hijos. Cada uno de ellos tiene su razón de ser, pues él “no aflige ni entristece voluntariamente a los hijos de los hombres” (Lamentaciones 3:33). ¡Él nos ama!

La disciplina paternal tiene un fin preciso:

 – Para que tu corazón no se enorgullezca (Deuteronomio 8:14).

 – Para que no te olvides del Señor tu Dios.

 – Para que no digas en tu corazón: “Mi poder y la fuerza de mi mano me han traído esta riqueza” (v. 17).

Isaías 51 – Marcos 8:22-38 – Salmo 54 – Proverbios 15:1-2

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El poder a nuestra disposición

Viernes 6 Mayo

No nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.

2 Timoteo 1:7

Que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios.

1 Corintios 2:5

El poder a nuestra disposición

La represa de la Grande Dixence (en los Alpes suizos) mide 285 metros de altura y 200 metros de grosor en la base. Permite acumular una gran cantidad de agua: ¡400 millones de metros cúbicos que provienen de 35 glaciares! Hace algunos años producía el 20% de la energía consumida en Suiza. Al visitar las instalaciones de la represa, pensé: toda esta agua podrá ser convertida en energía en las turbinas solo si se abren las válvulas.

Esta obra extraordinaria, fuente de tanta energía, me recuerda el poder de Dios que siempre está disponible para el creyente. Pero es necesario abrir las válvulas, para que los obstáculos que tan a menudo nos paralizan, desaparezcan. Los obstáculos son numerosos, por ejemplo, una mala conciencia. Dios, quien es santo, no puede manifestarnos su bendición y su poder si en nuestras vidas toleramos el mal (mentira, orgullo, conducta inmoral…).

El poder de Dios también puede ser limitado si hago de mí mismo el centro de todo. Dios no lo pondrá a nuestra disposición para satisfacer nuestro egoísmo. Demos a Jesucristo el primer lugar, pensemos en sus intereses. Vivamos para él y pongámonos al servicio de los demás. Entonces nuestras expectativas estarán más acordes con su voluntad, nuestras oraciones más eficaces, y veremos intervenir su poder.

No pensemos que nuestra falta de competencia es una discapacidad; al contrario, reconozcamos la poca fuerza que tenemos para decir, como el apóstol Pablo: “Cuando soy débil, entonces soy fuerte” (2 Corintios 12:10).

Isaías 50 – Marcos 8:1-21 – Salmo 53 – Proverbios 14:35

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El amor imposible hecho posible

MEDITACIÓN DIARIA
El amor imposible hecho posible
El Espíritu Santo que habita en nosotros obra para producir su fruto.

5 de mayo de 2022

Gálatas 5.13-23

Cristo dijo que los dos mandamientos más grandes son estos: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente” y “Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Mt 22.37-39). ¡Qué tarea tan abrumadora!

Con nuestras propias fuerzas, encontraremos que tener éxito en esto está más allá de nuestro alcance, pero el Señor ha provisto una manera para que los cristianos logremos lo imposible. El Espíritu Santo que habita en nosotros obra para producir su fruto (Gn 5.22, 23). La primera cualidad mencionada es el amor, y las ocho restantes son, en realidad, descripciones de cómo se expresa.

El amor no se produce esforzándose más por mostrar buena voluntad hacia alguien que es irritante o con quien es difícil llevarse bien. En vez de eso, piense en el proceso más como si fuera la savia que corre a través de una rama en una vid. De manera similar, el Espíritu fluye a través de nosotros, produciendo el amor de Dios, para que podamos expresarlo a Él y a los demás.

Cada vez que demostramos bondad, paciencia o gentileza es obra de Dios, no nuestra. Incluso la adoración que le ofrecemos no es algo que producimos en nuestro corazón sin su ayuda. Aunque el mandato de amar es abrumador, la gracia de Dios lo hace posible.

Biblia en un año: 1 Crónicas 13-15

La confianza de Jesús

Jueves 5 Mayo

El justo en su muerte tiene esperanza.

Proverbios 14:32

Guárdame, oh Dios, porque en ti he confiado. Al Señor he puesto siempre delante de mí; porque está a mi diestra, no seré conmovido.

Salmo 16:18

La confianza de Jesús

Al venir a la tierra Jesús, el Hijo de Dios, vivió como un hombre. Y en esta condición humana, tomada voluntariamente, su confianza en Dios fue absoluta. El primer hombre, Adán, dudó de Dios, pero la confianza de Jesús fue perfecta hasta la muerte, para la gloria de Dios.

A continuación están unas cosas en que Jesús confió:

 – en el poder de Dios: Afirmó a sus discípulos: “Todas las cosas son posibles para Dios”, y los animó: “Tened fe en Dios”. En Getsemaní, antes de la crucifixión, lo escuchamos orar: “Abba, Padre, todas las cosas son posibles para ti” (Marcos 10:2711:2214:36).

 – en la sabiduría de Dios: Frente al sacrificio que le costaría la vida, depositó su confianza en la sabiduría de su Padre, y dijo: “Padre mío… no sea como yo quiero, sino como tú… hágase tu voluntad” (Mateo 26:3942).

 – en su amor: Oró a su Padre diciendo: “Los has amado a ellos como también a mí me has amado… me has amado desde antes de la fundación del mundo… para que el amor con que me has amado, esté en ellos” (Juan 17:23-26). El amor de su Padre era su gozo, su fuerza y su sostén, durante todos los sufrimientos de su vida en la tierra.

Jesús nos mostró que Dios era digno de toda confianza. Y Dios lo resucitó y lo glorificó.

Cristianos, sigamos su ejemplo y nunca dudemos del poder, la sabiduría y el amor de nuestro Dios. ¡Esta es la mejor manera de agradarle!

Isaías 49 – Marcos 7:24-37 – Salmo 52 – Proverbios 14:33-34

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Amor supremo

MEDITACIÓN DIARIA
Amor supremo
Cuando nos presentemos ante Cristo para ser juzgados por nuestras obras, cualquier acción realizada por razones egocéntricas no será considerada digna de recompensa.

4 de mayo de 2022

1 Corintios 13.1-7

El pasaje bíblico de hoy se conoce como el capítulo del amor. Es interesante que Pablo no haya dado una definición del amor, sino descrito su importancia y su expresión.

Este tipo de amor no es de origen humano; viene de nuestro Padre celestial y es parte de su naturaleza (1 Jn 4.16). Lo que describe el apóstol es un amor altruista que actúa a favor de otra persona. El deseo de Dios es transformar a todos los creyentes a la imagen de Cristo (Ro 8.29). Y somos más como Él cuando cuidamos los unos de los otros.

Los primeros tres versículos de 1 Corintios 13 son una advertencia. Sin la motivación del amor, todas nuestras buenas obras, incluyendo el servicio al Señor, no nos beneficiarán en nada. A los ojos de Dios, un espíritu amoroso es más importante que palabras impresionantes, conocimiento, fe, generosidad y sacrificio. Cuando nos presentemos ante Cristo para ser juzgados por nuestras obras, cualquier acción realizada por razones egocéntricas no será considerada digna de recompensa. 

Todos estamos ciegos hasta cierto punto con respecto a nuestros motivos, por lo que puede ser difícil discernir por qué servimos a Dios o hacemos buenas obras. Ore para conocer las intenciones ocultas de su corazón, y pídale al Señor que sustituya cualquier motivación egocéntrica con la manera en que Él ama.

Biblia en un año: 1 Crónicas 10-12

La injusticia social

Miércoles 4 Mayo

Le dijo uno de la multitud (a Jesús): Maestro, di a mi hermano que parta conmigo la herencia. Mas él le dijo: Hombre, ¿quién me ha puesto sobre vosotros como juez o partidor? Y les dijo: Mirad, y guardaos de toda avaricia.

Lucas 12:13-15

La injusticia social

El tema de la repartición de las riquezas siempre es actual. Se trata de un problema grande y permanente, ya sea entre los miembros de una familia, entre las clases sociales o entre los pueblos del planeta. Pero nosotros los cristianos, ¿debemos tomar partido por uno u otro, en esta competencia por tener más que los demás?

Quizás hoy diríamos al Señor de esta manera: “Maestro, ves que mi vecino vive en el lujo, dile, pues, que comparta conmigo”. Pero la respuesta del Señor seguiría siendo la misma: “¿Quién me ha puesto sobre vosotros como juez o partidor?”.

¿Esto significa que el Señor aprueba la injusticia? De ninguna manera, pero por el momento su objetivo no es establecer la justicia en la tierra. Jesús no vino para juzgar, sino para salvar. Pero cuando venga para juzgar a los vivos y a los muertos (2 Timoteo 4:1), ¿quién escapará? Hoy es el día favorable para escuchar su llamado y aceptar su gracia.

Aunque era el dueño de todo, Jesús vivió en la pobreza, para que por medio de su pobreza nosotros fuésemos enriquecidos (2 Corintios 8:9). ¿Con qué riqueza? El Señor ofrece gratuitamente el perdón de los pecados y la vida eterna a todo el que cree en él. La gran riqueza del creyente es conocer al Señor Jesús.

“Hay quienes pretenden ser ricos, y no tienen nada; y hay quienes pretenden ser pobres, y tienen muchas riquezas” (Proverbios 13:7).

“Mejor es lo poco del justo, que las riquezas de muchos pecadores” (Salmo 37:16).

Isaías 48 – Marcos 7:1-23 – Salmo 51:13-19 – Proverbios 14:31-32

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Deberes cristianos

Deberes cristianos
¿Hasta qué punto se siente usted adecuado para “amonestar a los ociosos, alentar a los de poco ánimo, sostener a los débiles y ser paciente para con todos”?

3 de mayo de 2022

1 Tesalonicenses 5.12-15

Es interesante que los mandamientos en el versículo 14 del pasaje de hoy no están dirigidos a los líderes de la iglesia sino a los “hermanos”, un término que se usa para referirse a otros cristianos. ¿Hasta qué punto se siente usted adecuado para “amonestar a los ociosos, alentar a los de poco ánimo, sostener a los débiles y ser paciente para con todos”?

Nuestra vida en la comunidad de la fe no se trata solo de asistir a un servicio de adoración cada domingo. No pensemos en la iglesia como un lugar, sino como un grupo de creyentes a quienes “se nos dio a beber de un mismo Espíritu” (1 Co 12.13). Eso significa estar allí para consolar a los afligidos, guiar a los descarriados y animar a los cansados.

Para lograrlo, debemos estar dispuestos a escuchar. Es fácil dar una respuesta rápida antes de entender la situación de alguien. Pero dado que el problema externo puede ser solo un síntoma de una lucha espiritual interna, es prudente ser paciente. Cuando a otros se les da la oportunidad de compartir, podemos discernir mejor cómo quiere Dios que respondamos.

Siempre debemos buscar lo que es mejor para los demás. En algunos casos, se requiere ayuda práctica o material; en otras ocasiones, podría significar oración o la disposición de ayudar a una persona a crecer espiritualmente. Pídale al Espíritu Santo que le muestre cuál es su papel.

Biblia en un año: 1 Crónicas 7-9

Cristo transforma los comportamientos

Martes 3 Mayo
También la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios. Porque sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora.
Romanos 8:21-22
La ecología (4): Cristo transforma los comportamientos
La contaminación está por todas partes, a diario lo constatamos. Los científicos lo confirman. Dicen que la humanidad tendrá que luchar con muchas dificultades y que quizás, incluso, va hacia su propia destrucción. Las conferencias internacionales se suceden, vastos programas son elaborados, pero parece que el mal ya no puede detenerse. Entendemos por qué la Biblia dice que la creación gime…

¿Qué hacer? El cristiano debe recordar que es un peregrino en la tierra. Pasa por un mundo que sufre las consecuencias del pecado, pero tiene una verdadera simpatía por los que sufren. Su tarea principal es predicar el Evangelio y presentar a todos a Cristo, quien obra en sus corazones para que sean sus discípulos (Mateo 28:18-20). Solo Jesucristo puede transformar una vida y darnos una esperanza que sobrepasa nuestra vida en la tierra, un futuro y una esperanza para el cielo.

Consciente de que Dios creó la naturaleza como su entorno de vida, el hombre, el creyente en especial, debe respetarla y administrarla lo mejor posible, cada uno a su nivel.

Los cristianos no deben turbarse ni desanimarse, pues el Señor Jesús, el dueño de nuestro planeta, volverá para llevar al cielo a aquellos que creyeron en él. Más tarde, en la tierra, Jesucristo instaurará un reino de paz y de prosperidad. La naturaleza rejuvenecerá, cantará de alegría y alabará al Señor (Salmo 96:12). “Todo lo que respira alabe al Señor. Aleluya” (Salmo 150:6).

Isaías 46-47 – Marcos 6:30-56 – Salmo 51:6-12 – Proverbios 14:29-30

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Quien lleva nuestras cargas

Quien lleva nuestras cargas
¿Apoya solo a sus seres queridos, o le demuestra amor a todo el que le rodea?

2 de mayo de 2022

Romanos 15.1-7

Cada semana, las iglesias se llenan de personas que experimentan una amplia gama de problemas y, como creyentes, debemos llevar las cargas los unos de los otros (Gn 6.2). Este no es solo el trabajo del pastor, él no puede estar al tanto de todas las necesidades de la congregación. Por eso todos estamos llamados a ayudarnos unos a otros. Sin embargo, lograrlo requiere algunos cambios de nuestra parte.

SENSIBILIDAD. Si no somos sensibles a lo que las personas enfrentan, ¿cómo podemos orar por ellas u ofrecerles apoyo? Pídale al Espíritu Santo que le ayude a sensibilizarse con las luchas de los demás.

ACEPTACIÓN. Debemos aceptar a los demás creyentes como Cristo nos ha aceptado a nosotros. Eso significa estar dispuestos a compartir las cargas de los demás, sin importar quiénes sean.

DISPOSICIÓN. Ayudar a la gente puede resultar inconveniente, pero una comunidad de fe prospera cuando auxiliamos a quienes nos rodean.

El Señor es quien consuela a los que sufren y ayuda a los débiles, pero a menudo lo hace por medio de su pueblo. La Biblia nos dice que toda la ley se cumple en un solo mandamiento: “Ama a tu prójimo como a ti mismo” (Ga 5.14). Y usted, ¿apoya solo a sus seres queridos, o le demuestra amor a todo el que le rodea?

Biblia en un año: 1 Crónicas 4-6

¿Por la fe o por las obras?

Lunes 2 Mayo
Por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios.
Efesios 2:8
¿Por la fe o por las obras?
Paseando por el bosque me encontré con un hombre de avanzada edad, quien me dijo: -¡Qué maravilla esta naturaleza! Yo le respondí: -Sí, nuestro Dios es grande, maravilloso, y también nos da el regalo de la vida.

 – Ah, estoy más cerca del fin que usted… Pero espero que Dios sea indulgente… ¡Además, desde hace muchos años participo en las actividades de mi iglesia!

 – ¿Piensa que así obtendrá la gracia divina, su acceso a la presencia de Dios? Nuestras obras no bastan para eso…

 – ¡Oh!, ¿qué está diciendo?

 – Que solo la justicia de Cristo puede abrirnos las puertas del cielo. Esta justicia es dada a todos los que creen en el valor de su sacrificio en la cruz.

La actitud de mi interlocutor cambió. Y cuando añadí: -Incluso un hombre como Albert Schweitzer, el médico de la selva en Lambaréné (Gabón, África), estaría perdido sin Cristo… respondió con vehemencia: -Alguien que hizo tanto bien como él no necesita salvación, pues ganó su lugar en el cielo.

Le di un tratado evangélico, y se fue molesto.

Seis meses más tarde, en el centro de la ciudad, un hombre se me acercó:

 – ¿Me reconoce? Nos vimos el verano pasado en el bosque.

 – ¡Claro, he orado a Dios por usted!

 – Lo que usted dijo es verdad, si alguien no nace de nuevo, no puede ver el reino de Dios (Juan 3:3). Ahora creo que Jesucristo es el único camino que lleva al cielo.

Isaías 45 – Marcos 6:1-29 – Salmo 51:1-5 – Proverbios 14:27-28

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