Justos ante Dios

Viernes 24 Septiembre

Jesús, Señor nuestro, el cual fue entregado por nuestras transgresiones, y resucitado para nuestra justificación.Romanos 4:24-25

Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo.Romanos 5:1

Justos ante Dios

A pesar de la prohibición del emperador Carlos V, en Lausana (Suiza) en octubre de 1536 hubo un debate sobre temas fundamentales de la fe cristiana: ¿Cómo puede ser justificado ante Dios el hombre pecador? ¿Debe hacer obras meritorias y sufrir para expiar sus pecados? ¿Es suficiente creer en el Señor Jesucristo, el Hijo de Dios, quien se dio a sí mismo por los pecadores, una vez por todas? ¿Su sacrificio debe ser renovado o completado?

Pierre Viret, conocedor de la Biblia, y Guillaume Farel, evangelista, expusieron claramente los temas. Basándose en la Biblia, dieron testimonio del poder del Evangelio recibido simplemente por la fe. Luego Jean Tandy, a quien se había dado la misión de contradecir a Farel, se levantó:

“Mis hermanos, dijo, no querría cometer el pecado de resistir a la verdad divina. Reconozco ante todos haber estado cegado y engañado durante mucho tiempo… Ahora he escuchado la verdad. Veo que es necesario aferrarse solo a Jesús, atenerse a su Palabra, no tener otro jefe, conductor y Salvador que Aquel quien, mediante su sacrificio, nos hizo agradables al Padre. Pido perdón a Dios por todo lo que hice y dije en contra de su honor. También les pido perdón, pues les enseñé mal”.

Dios declara justo al hombre que se arrepiente y cree que Cristo llevó sus pecados en la cruz. Por la fe somos “justificados en su sangre”, es decir, mediante su muerte (Romanos 5:9). Porque Dios resucitó a Jesús, el creyente tiene la seguridad de que la obra de Cristo es perfecta.

Oseas 5-6 – 2 Corintios 12 – Salmo 107:1-9 – Proverbios 24:1-2

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El orgullo

Jueves 23 Septiembre

Abominación es al Señor todo altivo de corazón; ciertamente no quedará impune.Proverbios 16:5

Revestíos de humildad; porque: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes.1 Pedro 5:5

El orgullo

La inclinación más fuerte en todos los seres humanos de todos los tiempos es, sin duda, el orgullo. Satanás tentó a Eva, diciéndole: “Seréis como Dios” (Génesis 3:5). Al escucharlo, Adán y Eva ofendieron a Dios y mostraron el orgullo del corazón humano. Todos tenemos esta tendencia a querer exaltarnos. Por eso, la búsqueda de las riquezas, del poder, de la gloria, gobiernan nuestras sociedades. La historia de la humanidad confirma esta voluntad del hombre de querer dominar y dejar de lado a Dios.

Jesucristo, viniendo al mundo, mostró con su ejemplo una forma de actuar totalmente diferente. Él, el Hijo de Dios, se humilló tomando forma de hombre. Nació en un establo, en una familia modesta; vivió en la pobreza, incomprendido y rechazado. Sus discípulos también eran hombres poco estimados y, a menudo, despreciados. La gloria de nuestro Señor Jesús consistía en seguir el camino inverso al del hombre. Se humilló cada vez más, hasta la muerte, e incluso hasta sufrir la muerte ignominiosa de la crucifixión (Filipenses 2:8).

Cristianos, como todos los hombres, a menudo pensamos y actuamos con orgullo. Pero si nuestros corazones y nuestros pensamientos están ocupados y nutridos de Cristo, el Hombre perfecto, el verdadero modelo de humildad, podremos parecernos un poco a él. Jesús mismo nos dice: “Aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón” (Mateo 11:29).

Oseas 3-4 – 2 Corintios 11:16-33 – Salmo 106:40-48 – Proverbios 23:29-35

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Paciencia y fe

Miércoles 22 Septiembre

Dijo Jesús a sus discípulos… Si tu hermano pecare contra ti, repréndele; y si se arrepintiere, perdónale. Y si siete veces al día pecare contra ti, y siete veces al día volviere a ti, diciendo: Me arrepiento; perdónale. Dijeron los apóstoles al Señor: Auméntanos la fe.Lucas 17:13-5

Paciencia y fe

Jesús nos muestra la necesidad de tener paciencia y amor hacia los que nos rodean. Presenta el caso hipotético de un hombre que varias veces ofende a su amigo, pero cada vez vuelve a pedirle perdón reconociendo su falta. Pongámonos en el lugar del uno o del otro:

– Como el que cometió el error, ¿iríamos a pedir perdón hasta siete veces el mismo día? A menudo, dejamos para mañana los problemas que podrían ser confesados y solucionados hoy.

– Como el ofendido, ¿tendríamos la paciencia para escuchar al que nos hizo daño? ¿Podríamos olvidar tantas veces lo que nos hizo?

Los amigos de Jesús se hacían preguntas similares, sin hacerse ilusiones sobre sus propias capacidades. Para poder seguir el ejemplo de Jesús, pidieron una fe más grande, a fin de poner en práctica el amor y la paciencia. Este tipo de situaciones pueden vivirse por la fe, pues el Señor Jesús dice que la fe hace posible lo imposible. Para ilustrar su explicación les dio este ejemplo: “Si tuvierais fe como un grano de mostaza, podríais decir a este sicómoro: Desarráigate, y plántate en el mar; y os obedecería” (Lucas 17:6).

Dios siempre responde a la fe con bondad, pero su respuesta va mucho más allá de nuestras expectativas. Hudson Taylor (1832-1905), misionero en China, experimentó esta realidad muchas veces. A propósito de estos versículos, dijo lo siguiente: “No necesitamos una gran fe, sino una fe en un gran Dios”.

Oseas 1-2 – 2 Corintios 11:1-15 – Salmo 106:32-39 – Proverbios 23:26-28

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El bebé perdido (2)

Martes 21 Septiembre

En mi angustia invoqué al Señor, y clamé a mi Dios. El oyó mi voz.Salmo 18:6

El día que clamé, me respondiste; me fortaleciste con vigor en mi alma.Salmo 138:3

El bebé perdido (2)

El evangelista caminó un momento y luego se arrodilló en la nieve para orar otra vez por esta situación. De repente oyó el gemido de un bebé. Guiado por el llanto, llegó a un pozo abandonado. Allí encontró a un pequeño ser temblando de frío y envuelto en una manta; emocionado lo tomó en sus brazos. ¡Era el bebé robado, una niña! Había sido abandonada porque las parejas de la ciudad solo querían comprar niños. Corrió hacia el pueblo con el bebé en sus brazos.

Los aldeanos, sorprendidos y felices a la vez, acompañaron al hombre a la cabaña de los padres.

– ¿Quién es ese Dios al que oraste y respondió a tu oración?, preguntó el padre.

Ante unos treinta aldeanos atentos, Xi pudo predicarles el Evangelio y, en resumen, dar esta respuesta:

– El Dios a quien oré vino a la tierra en forma de un niño hace aproximadamente 2000 años. El gran Dios creador del cielo y de la tierra, el Dios infinito y todopoderoso, descendió hacia nosotros en la persona de su Hijo, el Señor Jesús. Él vino para liberarnos del poder del diablo, quien nos arrastraba con él hacia una eternidad trágica. ¡Dios quiere hacernos felices con él para siempre! La muerte no es el fin de la existencia; tampoco existe la reencarnación.

Dios nos amó tanto que dio a su Hijo unigénito para que todo el que cree en él tenga la vida eterna.

Esa noche los padres de la niña entregaron su vida a Jesús.

2 Crónicas 36 – 2 Corintios 10 – Salmo 106:28-31 – Proverbios 23:24-25

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Ni siquiera cerca del verdadero hedonismo

Septiembre 20/2021

Solid Joys en Español

Ni siquiera cerca del verdadero hedonismo

John Piper

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El bebé perdido (1)

Lunes 20 Septiembre

Te llamé por tu nombre; te puse sobrenombre, aunque no me conociste. Yo soy el Señor, y ninguno más hay; no hay Dios fuera de mí.Isaías 45:4-5

Diste alabanza a dioses de plata y oro, de bronce, de hierro, de madera y de piedra, que ni ven, ni oyen, ni saben; y al Dios en cuya mano está tu vida, y cuyos son todos tus caminos, nunca honraste.Daniel 5:23

El bebé perdido (1)

En China, al final del año 1989, en medio de la nieve y del viento glacial, el evangelista Xi, vendedor de Biblias y evangelios, caminaba de pueblo en pueblo en las colinas del Gansu. Al llegar al último pueblo de su gira, rápidamente notó que algo iba mal. La gente estaba fuera de sus casas, reunida en pequeños grupos.

– Buenos días a todos. Les traigo una buena noticia.

– ¡Cállese, aquí solo tenemos malas noticias! ¡Hoy robaron un bebé!

El rapto de niños era frecuente en China: bandas de ladrones robaban bebés en el campo para venderlos en la ciudad a parejas ricas que no tenían hijos.

– ¿Podría ver a los padres?, preguntó el evangelista.

– ¡Váyase, aquí no lo necesitamos!

– Por favor, quiero verlos, quizá pueda ayudarlos.

Entonces lo llevaron a la cabaña de los angustiados padres.

– Entiendo su tristeza, les dijo. Conozco a alguien que puede ayudarles: Dios. Me gustaría pedirle por ustedes. Y empezó a orar: Oh, Dios, tú que sabes todo, que puedes todo, te pedimos que nos traigas al bebé desaparecido. Amén.

– ¡Cállese y váyase!, gritó el padre. Oramos a nuestros dioses y no respondieron. ¿El suyo hará mejor? Y lo echaron violentamente del pueblo.(mañana continuará)

2 Crónicas 35 – 2 Corintios 9 – Salmo 106:24-27 – Proverbios 23:23

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Todo tipo de oraciones (4) – Nehemías y la oración “relámpago”

Domingo 19 Septiembre

(Jesús dijo a sus discípulos:) Mas cuando os entreguen, no os preocupéis por cómo o qué hablaréis; porque en aquella hora os será dado lo que habéis de hablar.Mateo 10:19

Yo os daré palabra y sabiduría, la cual no podrán resistir ni contradecir todos los que se opongan.Lucas 21:15

Todo tipo de oraciones (4) – Nehemías y la oración “relámpago”

Nehemías formaba parte de los judíos exiliados en Babilonia. Era copero en la corte del rey Artajerjes (Nehemías 2:1-8). Acababa de recibir malas noticias de sus compatriotas que habían vuelto al país. Muy triste, llorando y humillado, suplicó a Dios durante unos meses (Nehemías 1:4-11) para que el rey le permitiera ir a Jerusalén para darse cuenta de la situación.

Mientras Nehemías servía el vino al rey, este le preguntó por qué estaba triste. Antes de responder al monarca, Nehemías oró. “Entonces oré al Dios de los cielos, y dije al rey” (cap. 2:4-5). No pudo orar durante mucho tiempo, en su habitación, pues el rey estaba delante de él, esperando su respuesta, y lo que estaba en juego era inmenso. Entonces dirigió a Dios una oración “relámpago”. Oró unas fracciones de segundo, y luego respondió al rey. Dios le dio las palabras que debía decir y permitió que el rey le concediera el permiso que deseaba.

Cristianos, la oración “relámpago” está a nuestra disposición todos los días. ¿Recibimos una llamada inesperada? ¿Alguien nos hace una pregunta incómoda? ¿Tenemos que dar rápidamente nuestra opinión o tomar una decisión importante, con serias consecuencias? ¿Nos encontramos en una situación difícil, en la que debemos actuar rápido? Nuestro Dios está ahí, no espera largos discursos. Invoquémosle, y simplemente sigamos adelante, confiando en él para que nos guíe en nuestras palabras y acciones.(continuará el próximo domingo)

2 Crónicas 34 – 2 Corintios 8 – Salmo 106:19-23 – Proverbios 23:22

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¿No tenemos derecho a equivocarnos?

Sábado 18 Septiembre

Dios… ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan; por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón (Jesús) a quien designó.Hechos 17:30-31

¿No tenemos derecho a equivocarnos?

“¡Buenos días! -me dijo un cliente-. Le traigo el aparato que compré la semana pasada. No corresponde con la referencia que le había dado”. Como excusa, solo pude levantar los hombros y hacer esta reflexión: “Disculpe, ¡todo el mundo puede equivocarse!”. En efecto, cuando se trata de pequeñas cosas materiales, la expresión está muy bien adaptada. Sin embargo, hay decisiones y circunstancias de nuestra vida en las que no tenemos derecho a equivocarnos. El hecho de que “todo el mundo puede equivocarse” no borrará las faltas de nadie cuando cada uno tenga que comparecer ante Dios para rendir cuentas de su vida en la tierra, de sus decisiones y sus actos. Cuando no sabemos, podemos equivocarnos. Pero deberíamos saber, pues múltiples declaraciones de Dios nos dicen quiénes somos en el ámbito moral, y cuál debe ser nuestra conducta. Por ejemplo:

– Nuestra conciencia: ¿no hemos escuchado su voz muchas veces?

– Los llamados “diez mandamientos” y tantos otros dados por Dios mismo hace milenios.

– El Evangelio anunciado por Cristo y predicado luego en todo el mundo.

– La Biblia. Dios nos escribió, no solo para decirnos lo que tenía derecho a esperar de sus criaturas, revelándonos su total caída; también habla del medio para ser liberados a través del arrepentimiento y de la fe en Jesucristo. Nadie podrá decir que no lo sabía. Aún hoy Dios “manda”: el mensaje es urgente, pero está lleno de amor, para que nadie se prive de su gracia. Él quiere atribuirnos gratuitamente la justicia de Cristo, para que escapemos del juicio.

2 Crónicas 33 – 2 Corintios 7 – Salmo 106:13-18 – Proverbios 23:19-21

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¿Los cristianos podremos seguir viviendo en libertad?

Viernes 17 Septiembre

Honrad a todos. Amad a los hermanos. Temed a Dios.1 Pedro 2:17

Estad siempre preparados… con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros.1 Pedro 3:15

¿Los cristianos podremos seguir viviendo en libertad?

Francia ha sufrido una oleada de graves atentados. A esas escenas de violencia siguieron momentos de intensa conmoción e interrogantes para los familiares de las víctimas y para todo el país. El ataque perpetrado contra un periódico satírico suscitó reflexiones sobre los límites de la libertad de expresión y el deseo de hacer justicia por sus propias manos…

Cristianos, hasta el momento hemos apreciado la posibilidad que teníamos, en algunos países, de vivir “quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad” (1 Timoteo 2:2). ¿Durará esto?

Todos quedamos impactados y, en cierta medida, todos nos identificamos con las víctimas. ¿Seré yo un día la víctima por el hecho de ser cristiano, por haber confiado en Cristo?

Hoy él dirige mi vida; estoy contento de vivir en un país donde puedo vivir mi fe con mi familia sin estar vigilado. Tengo la libertad de proclamar y cantar que él es el Señor; de contar a mi prójimo en la calle quién es Jesús, sin ser acusado de atacar su libertad…

Sí, Jesucristo es el Señor. No porque declaró la guerra a sus enemigos, sino porque dio su vida por ellos. Aceptó servir a los seres humanos y sufrir una muerte cruel, sangrienta, para salvarlos. “Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre”, es decir, Jesús, que significa “Dios salva”. Un día todo el mundo tendrá que reconocer Su señorío (Filipenses 2:9-11).

2 Crónicas 32:20-33 – 2 Corintios 6 – Salmo 106:6-12 – Proverbios 23:17-18

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¿Por qué tan temprano?

Jueves 16 Septiembre

El rey Herodes echó mano a algunos de la iglesia para maltratarles. Y mató a espada a Jacobo, hermano de Juan.Hechos 12:1-2

En tu mano están mis tiemposSalmo 31:15

¿Por qué tan temprano?

Tres discípulos formaban “el círculo íntimo” de Jesús entre los doce: Pedro, Jacobo o Santiago y su hermano Juan. Estos amigos de Jesús, llamados a seguirle al mismo tiempo, cuando estaban a orillas del mar de Galilea, fueron los únicos que lo acompañaron en tres acontecimientos notables de su vida:

1. Junto a la cama de la hija de Jairo, a quien resucitó: “No dejó entrar a nadie consigo, sino a Pedro, a Jacobo, a Juan, y al padre y a la madre de la niña” (Lucas 8:51).

2. En la montaña donde Jesús desveló su gloria: “Tomó a Pedro, a Juan y a Jacobo, y subió al monte a orar” (Lucas 9:28).

3. En el huerto de Getsemaní, donde Jesús recibió de su Padre la copa del sufrimiento antes de la crucifixión: “Y tomó consigo a Pedro, a Jacobo y a Juan, y comenzó a entristecerse y a angustiarse” (Marcos 14:33).

Estos apóstoles estaban estrechamente ligados a su Maestro y entre ellos; juntos fueron testigos de muchas escenas extraordinarias de la vida de Jesús. Sin embargo, uno de ellos, Jacobo, fue ejecutado al principio de su servicio (Hechos 12:2). ¿Por qué tan temprano? ¿Por qué él? Preguntas como estas nos embargan cuando una persona demasiado joven o en plena actividad parte.

¡Consideramos que todavía tenía muchas cosas para compartir a su alrededor! A menudo no encontraremos respuestas a nuestras preguntas, pero confiemos en Aquel que tiene nuestra vida en sus manos. Él permitió la muerte prematura de Jacobo; pero acompañó a Pedro y a Juan en su largo servicio para la Iglesia del Señor.

2 Crónicas 32:1-19 – 2 Corintios 5 – Salmo 106:1-5 – Proverbios 23:15-16

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