Los hombres más ricos del mundo

Miércoles 25 Agosto

Conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos.2 Corintios 8:9

Los hombres más ricos del mundo

Parece que uno de los hombres más ricos del mundo es el soberano de un estado muy pequeño en el Sudeste Asiático. En su palacio hay oro por todas partes: su trono es de oro macizo, su cetro también, y su residencia tiene más de 1800 habitaciones…

Pero toda la riqueza acumulada por este monarca no le permitirá comprar su salvación eterna. Dejará este mundo como el más pobre de los mortales, es decir, con las manos vacías.

Podemos indignarnos ante las desigualdades sociales que nos parecen escandalosas; o también empezar a soñar: ¿qué haría yo si tuviese uno de esos millones de dólares?

No envidiemos esa superabundancia de bienes terrenales. Más bien, busquemos, si aún no lo hemos hallado, el único tesoro eterno, el único que puede repartirse infinitamente sin que nunca disminuya, el cual es ofrecido gratuitamente a todos los hombres: el tesoro del conocimiento de Dios mediante Jesucristo el Salvador.

Para permitirnos poseerlo, para conocer a Dios mismo como nuestro Padre, el Hijo de Dios se despojó de toda la gloria del cielo; vino a los más pobres de la tierra y se ocupó de su sufrimiento y de su miseria. Y más aún, Jesús dio su vida en la cruz en rescate por todos; luego resucitó y subió al cielo. ¿Puede usted decir como el apóstol: “El Hijo de Dios… me amó y se entregó a sí mismo por mí”? (Gálatas 2:20).

Si es así, entonces usted posee para siempre el mayor de los tesoros: ¡Jesús en el cielo!

2 Crónicas 10 – 1 Corintios 3 – Salmo 99:6-9 – Proverbios 22:3-4

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Satanás y sus ángeles

Martes 24 Agosto

El diablo… ha sido homicida desde el principio… es mentiroso, y padre de mentira.Juan 8:44

El diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre.Apocalipsis 20:10

Satanás y sus ángeles

Satanás forma parte de los ángeles, esos seres espirituales creados por Dios. Tiene una inteligencia extraordinaria. La Biblia nos enseña que quiso ser como Dios, y que ese orgullo originó su caída (Ezequiel 28:11-19). Ahora reina, como el jefe de los demonios, sobre los ángeles que influenció para que siguiesen su rebelión. ¡El infierno está preparado para ellos!

Desde la creación de Adán, Satanás trató de alejar al hombre de Dios, y lo incitó a rebelarse. Para ello no dudó en contradecir al creador. Dios había advertido a Adán en cuanto al árbol de la ciencia del bien y del mal: “El día que de él comieres, ciertamente morirás”. Pero Satanás le dijo: “No moriréis; sino que… seréis como Dios” (Génesis 2:173:4-5). Era hacer creer al hombre que Dios no quería su felicidad, y empujarlo al orgullo y a la incredulidad. ¡Era mentir y calumniar gravemente al Dios de amor!

Satanás siempre trata de cegar al hombre y alejarlo del Dios que lo ama. Si el hombre se esfuerza tanto en contradecir la Palabra de Dios, es porque Satanás, el mentiroso, lo empuja a seguir la inclinación de su voluntad.

Seamos claros: Satanás quiere arrastrar a los hombres con él a la perdición. Dios no preparó el infierno para el hombre. Pero Satanás, el mentiroso, trata de convencer a los hombres de que este no existe, para así llevarlos más fácilmente a ese lugar. ¡Pero Dios es el único verdadero!

¡Cuidado! Escuchemos la Palabra del Dios verdadero. Él no puede mentir. ¡Él salva a todo el que cree en Jesús!

2 Crónicas 9 – 1 Corintios 2 – Salmo 99:1-5 – Proverbios 22:1-2© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
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¡Atrévase con la Biblia! (8)

Lunes 23 Agosto

Siendo renacidos… por la palabra de Dios que vive y permanece.1 Pedro 1:23

Sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores.Santiago 1:22

¡Atrévase con la Biblia! (8)

La Biblia no es un libro como los demás. Ella responde a las grandes preguntas existenciales, permite descifrar la vida cotidiana y comprender lo que está en juego. ¡Pero también regenera y transforma la vida del que cree! (Romanos 1:16). Miles de personas podrían dar testimonio de la magnífica revolución que la Biblia produjo en ellas. Miles de experiencias vividas prueban que la Biblia sigue siendo el único medio que puede cambiar el corazón de los hombres. Estos dos ejemplos lo demuestran:

1. El señor Staines, misionero en India, y sus dos hijos menores fueron asesinados, quemados vivos, en el año 1999. En 2002 su viuda escribió: “No tengo amargura ni ira; más bien tengo un gran deseo: que todos los habitantes de la India puedan tener una relación personal con Jesucristo”.

2. Un niño, cuya madre estaba encarcelada debido a su fe, el día de su cumpleaños llevó un ramo de flores y una tarjeta al director de la cárcel. En la tarjeta decía: “Este año no puedo ofrecer flores a mi madre en su cumpleaños, como es mi costumbre, porque está en su cárcel. Entonces ofrezco este ramo a la madre de los hijos de usted”.

¡Este es el poder de la Biblia! No es una revolución que abate a un tirano. Es una vida nueva que transforma interiormente a todos los que creen en Jesucristo. ¡Vale la pena conocer ese libro extraordinario! No solo conocerlo, sino vivirlo en nuestra vida cotidiana. Pues conocer la Biblia sin que ella produzca un efecto en nosotros, sin que esto cambie nuestra vida, sería dejar de lado lo esencial y estar perdido, condenado por ella.

2 Crónicas 8 – 1 Corintios 1 – Salmo 98:4-9 – Proverbios 21:31

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Palabra de hombres o palabra de Dios

Domingo 22 Agosto

Nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.2 Pedro 1:21

La recibisteis no como palabra de hombres, sino según es en verdad, la palabra de Dios, la cual actúa en vosotros los creyentes.1 Tesalonicenses 2:13

Palabra de hombres o palabra de Dios

“¡Usted dice que la Biblia es la palabra de Dios, pero fueron los hombres quienes la escribieron!”.

¡Qué pena! La persona que me dijo esto se fue tan rápido que no pude responderle. Me hubiese gustado decirle dos cosas:

1. Sí, estoy de acuerdo con usted, la Biblia fue escrita por hombres (como lo muestra el primer versículo citado hoy), pero bajo la dirección del Espíritu de Dios. Dios empleó a escritores fieles como instrumentos para escribir su Libro, al igual que una secretaria escribe lo que su jefe le dicta. Por ejemplo, en lo relacionado con las instrucciones divinas para construir el templo en Jerusalén, el rey David declaró: “Todas estas cosas… me fueron trazadas por la mano del Señor” (1 Crónicas 28:19).

2. También le hubiese preguntado cómo, según él, se reconoce un buen medicamento. Un buen medicamento es el que actúa y cura. Esto fue lo que experimentaron todos los que encontraron, en la Biblia, la respuesta a las necesidades de su corazón. En sus páginas hallaron a Jesucristo, quien libera del pecado. Pues el pecado llena el mundo y está en cada uno de nosotros. Antes me sentía triste, inquieto, pero ahora me siento libre y lleno de la paz que Dios da. Entonces, no necesito otra prueba para saber que la Biblia es lo que dice ser, es decir, la Palabra de Dios. Como Palabra viva, ella actúa con poder en el corazón del creyente.

2 Crónicas 7 – Lucas 24:36-53 – Salmo 98:1-3 – Proverbios 21:29-30

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Reconciliarse con Dios

Sábado 21 Agosto

Creemos que por la gracia del Señor Jesús seremos salvos.Hechos 15:11

Os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios.2 Corintios 5:20

Reconciliarse con Dios

En todas las épocas, los hombres han tratado de apaciguar la ira de los dioses y ganar su favor cumpliendo ciertos ritos u ofreciéndoles sacrificios. La Biblia muestra que el hombre no puede reconciliarse con Dios por medio de obras meritorias, pero que Dios mismo pagó todo el precio para reconciliarnos con él.

Dios siempre amó a su criatura. Su amor es eterno e invariable. Debido a nuestra desobediencia y rebelión contra él, tendría que habernos alejado definitivamente de su presencia. Pero, al contrario, con bondad invita a todos los hombres a encontrar el camino de la paz. Jesucristo, perfectamente obediente y sumiso a Dios, sufrió el castigo que nosotros merecíamos. “El castigo de nuestra paz fue sobre él” (Isaías 53:5). Jesús hizo “la paz mediante la sangre de su cruz” (Colosenses 1:20).

Dios pagó un precio infinitamente alto para reconciliarnos con él: dio a su Hijo. Lejos de ser un Dios vengativo, como muchos creen, es un Dios salvador, un Dios perdonador, el Dios de paz. Y ofrece esta paz a todos los que creen en él. Con ella colma el corazón de todo el que reconoce, con una actitud de arrepentimiento, su oposición más o menos abierta a Dios, quien, sin embargo, ama al pecador.

Reconcíliese con Dios. Acepte hoy con fe estas palabras del Señor Jesús: “La paz os dejo, mi paz os doy” (Juan 14:27), y será liberado del odio y de la violencia, ¡hasta el punto de poder amar a sus enemigos!

“En tiempo aceptable te he oído, y en día de salvación te he socorrido. He aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salvación” (2 Corintios 6:2).

2 Crónicas 6:22-42 – Lucas 24:1-35 – Salmo 97:8-12 – Proverbios 21:27-28© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
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Dios me habla

Viernes 20 Agosto

Dios… nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo.Hebreos 1:1-2

No hablé en secreto… Yo soy el Señor que hablo justicia, que anuncio rectitud.Isaías 45:19

Dios me habla

Algunos dicen que Dios está lejos en el tiempo y en el espacio. ¿Puede tener un mensaje para nosotros hoy? Otros creen en un gran Dios cuyo poder está al principio de todas las cosas y domina todos los elementos del universo. Pero que Dios nos haya hablado, ¡es algo muy diferente!

Si creemos en la existencia de Dios, no debemos olvidar que la inteligencia del hombre no basta para conocerlo en su naturaleza y sus caracteres: Dios es espíritu, amor, luz… Para darse a conocer, Dios se reveló en su Palabra, la Biblia. Jesús dijo a Dios su Padre: “Tu palabra es verdad” (Juan 17:17). Esta revelación es la base de nuestra fe: “La fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios” (Romanos 10:17). Sí, Dios habla a todo el que tiene el corazón dispuesto a creer, y lo interroga también. Debemos escucharlo cuando, por ejemplo, al comienzo de la Biblia pregunta a Adán: “¿Dónde estás tú?”, y luego: “¿Qué es lo que has hecho?” (Génesis 3:913).

Estas preguntas me interpelan hoy, Dios me habla. ¿He desobedecido a Dios y me escondo pensando que puedo escaparme de su mirada? Entonces esta pregunta es para mí: ¿Dónde estoy?

Dios no quiere dejar las cosas así, por eso todavía me habla: “¿Qué es lo que has hecho?”. Dios no es un Dios lejano; al contrario, quiere quitar los obstáculos que nos separan de él, y en su Palabra nos dice cómo.

“Escudriñad las Escrituras; porque… ellas son las que dan testimonio de mí” (Juan 5:39).

2 Crónicas 6:1-21 – Lucas 23:26-56 – Salmo 97:1-7 – Proverbios 21:25-26

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 El significado de la resurrección

Soldados de Jesucristo

Agosto 19/2021

Solid Joys en Español

 El significado de la resurrección

John Piper

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Arrojar la piedra

Jueves 19 Agosto

No envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.Juan 3:17

Arrojar la piedra

Cuando decimos: “No quiero lanzarle la piedra”, esto significa que queremos evitar condenar a alguien, o incluso acusarlo. Pero, ¿sabe usted que esta expresión, que pasó al lenguaje cotidiano, fue sacada de un pasaje del evangelio? (Juan 8:2-11).

Cuando Jesús estaba en la tierra, los jefes religiosos del pueblo judío le llevaron una mujer acusada de adulterio. La ley dada por Moisés condenaba a tales mujeres a ser lapidadas, es decir, matadas a punta de piedra.

“Tú, pues, ¿qué dices?”, preguntaron a Jesús. Le tendieron una gran trampa. Ellos pensaban que habían encontrado la manera de acusar a Jesús y condenarlo.

– Si Jesús decía que debían lapidar a esa mujer, negaba toda su enseñanza sobre la gracia, la misericordia y el perdón, pues él decía que había venido para salvar, y no para juzgar.

– Pero si decía que no debían lapidarla, se oponía a la ley de Moisés, cosa que era más grave todavía.

Pero Jesús les dijo: “El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella” (v. 7).

Con su respuesta hizo que los jefes religiosos reflexionasen sobre su propio estado moral. ¡Tenían la misma naturaleza que esa mujer! Para condenarla, ellos mismos debían ser irreprochables. Las palabras de Jesús alcanzaron sus conciencias, y se retiraron uno tras otro, comenzando desde los más viejos.

Jesús se quedó solo ante la acusada. Él, quien no tenía pecado, era el único que podía lanzar una piedra contra ella. Pero no lo hizo. Jesús iba a morir en la cruz para perdonar el pecado de esta mujer, así como los nuestros.

2 Crónicas 5 – Lucas 23:1-25 – Salmo 96:7-13 – Proverbios 21:23-24

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No me gusta la vida

Miércoles 18 Agosto

Ni aparté mi corazón de placer alguno… y he aquí, todo era vanidad y aflicción de espíritu, y sin provecho debajo del sol.Eclesiastés 2:10-11

(Jesús dijo:) Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed; mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás.Juan 4:13-14

No me gusta la vida

“Lo viví todo. No hay mucha gente que pueda decir lo mismo. Ahora puedo morir. Lo viví todo; no me gusta la vida. En la noche, a veces, me digo que no me gustaría despertarme al día siguiente”.

Esta confesión desilusionada de un conocido actor muestra que la riqueza, la gloria y los placeres de la vida no pueden satisfacer el corazón humano. Lo mismo experimentó hace mucho tiempo el rey Salomón. La Biblia nos lo muestra para advertirnos. Podemos evitar estas desilusiones si nos esforzamos en escuchar su mensaje. Salomón pudo disfrutar de todo lo que un hombre pueda desear en la tierra, y su conclusión es decepcionante: “Vanidad de vanidades, todo es vanidad” (Eclesiastés 1:2).

Pero lo más importante no son las cosas de la tierra, pues la vida no se detiene con la muerte del cuerpo. Salomón lo sabía y escribió:

“Teme a Dios, y guarda sus mandamientos… Porque Dios traerá toda obra a juicio” (Eclesiastés 12:13-14). Este temor de Dios lleva a la vida (Proverbios 19:23). En efecto, Dios nos invita a hallar en él la verdadera respuesta a nuestras aspiraciones. Jesús dijo:

“Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás” (Juan 6:35). No hablaba de la sed o del hambre del cuerpo, sino de las necesidades de nuestro ser interior. Estas encuentran su respuesta en Jesucristo. ¡Solo él puede darnos la paz, el gozo y el descanso!

2 Crónicas 3-4 – Lucas 22:47-71 – Salmo 96:1-6 – Proverbios 21:21-22

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El arrepentimiento

Martes 17 Agosto

También a los gentiles ha dado Dios arrepentimiento para vida.Hechos 11:18

Su benignidad te guía al arrepentimiento.Romanos 2:4

Comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.Mateo 4:17

El arrepentimiento

Hoy la palabra arrepentimiento está pasada de moda, en desuso. Sin embargo, lo que esta palabra designa es fundamental para nuestras vidas. Literalmente quiere decir “cambio de pensamiento”. Arrepentirse es cambiar radicalmente de visión sobre nuestra vida. Es ver las cosas como Dios las ve. Antes pensaba que hacía bien actuando de esta o aquella manera, tomando tal o cual decisión, pero ahora me doy cuenta de que mis decisiones y acciones se oponían a la voluntad de Dios.

Sin embargo, el arrepentimiento no consiste solo en cambiar de pensamiento. Es cierto que me hace romper con mi pasado, pero me conduce a ir decididamente a Dios para escucharlo y confiar en su Palabra. Una de las primeras palabras públicas de Jesús fue: “Arrepentíos”.

¿Cómo arrepentirse? ¿Cómo ver nuestra vida como Dios la ve? No dejamos de ser criaturas con limitaciones, y nuestra visión nunca será la de Dios, pero si estamos atentos a su Palabra, descubriremos quiénes somos y cuáles son nuestras faltas. También veremos cuánto nos ha amado Dios, y con qué cuidado se ha ocupado de nosotros.

La experiencia del arrepentimiento puede ser dolorosa, pues me doy cuenta de que estropeé mis amistades, lastimé a los que me rodeaban y deshonré a Dios. Pero el arrepentimiento también me conduce a hallar el perdón y el consuelo de Dios, el gozo de una esperanza nueva. Producirá un cambio de comportamiento que me hará feliz de vivir en la luz de Dios.

2 Crónicas 1-2 – Lucas 22:24-46 – Salmo 95:6-11 – Proverbios 21:19-20

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