¡Atrévase con la Biblia! (7)

Lunes 16 Agosto

Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón… Si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.Romanos 10:8-9

¡Atrévase con la Biblia! (7)

El conjunto de los textos de la Biblia forma un mensaje verdadero, solemne y maravilloso a la vez, cuya grandeza es perceptible en cada página. Pero no basta con admitir su valor universal. ¡Debo reconocer que ese mensaje se dirige a mí personalmente!

El hombre es responsable y está perdido, lejos de Dios. Tarde o temprano tendrá que rendirle cuentas de la vida que recibió de él. ¡Qué terrible situación! Pero Dios, quien es soberano (no tiene que rendir cuentas a nadie), ama a su criatura y quiere su felicidad. Su mensaje, preciso y claro, no nos deja hambrientos ni desanimados. En efecto:

– Dios es tan grande que no puede esperar nada del hombre; y el hombre es tan pequeño que no puede llegar a Dios mediante sus propios esfuerzos.

– Dios es santo, no puede soportar el más mínimo mal. El hombre está ligado al mal y no puede hacer nada para salvarse a sí mismo. Entonces Dios hizo todo para salvar al hombre perdido, ¡hasta sacrificar a su Hijo! Dios quiere reconciliar al ser humano con él, no solo para el futuro (después de la muerte), sino desde ahora, para que pueda captar el verdadero sentido de su vida y vivirla con la fuerza de Dios. Cada uno debe, pues, decidir:

– Rendirse ante Dios, creer en el medio que él nos dio para nacer de nuevo, comprender nuestro destino y, a partir de entonces, vivir una vida que valga la pena ser vivida.

– O no creer, creer “a medias” o solo imitar, y permanecer perdido, sin certezas y sin paz.(continuará el próximo lunes)

1 Crónicas 29 – Lucas 22:1-23 – Salmo 95:1-5 – Proverbios 21:17-18

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¿Es una falta de gramática?

Domingo 15 Agosto

Respondió Dios a Moisés: Yo soy el que soy. Y dijo: Así dirás a los hijos de Israel: Yo soy me envió a vosotros.Éxodo 3:14

Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Antes que Abraham fuese, yo soy.Juan 8:58

¿Es una falta de gramática?

El primer versículo de hoy es sorprendente. En español correcto deberíamos decir más bien: “Soy el que es”. Fue precisamente así como algunos traductores de la Biblia tradujeron el texto original. Pero otros prefirieron, aunque pareciese una falta de gramática, guardar la precisión de la idea expresada en hebreo. Dios se revela como aquel que se llama “Yo soy”, es decir, el Ser que existe fuera de toda noción de tiempo. Esto es inconcebible para nosotros, seres creados, y totalmente ajeno al pensamiento humano. Sin embargo, Dios no quiso permanecer inaccesible. Moisés debía decir a su pueblo: “Yo soy me envió a vosotros”. Y más tarde tendría que transmitirles la ley divina.

Pero el hombre no pudo respetar esta ley; entonces Dios envió otro intermediario: “La ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo” (Juan 1:17). Cuando Jesús se presentó, no dijo: “Antes que Abraham fuese, yo era”, sino que empleó el presente: “Yo soy”. Esta similitud de lenguaje subraya el hecho de que él es Dios, Dios Hijo, Dios “manifestado en carne” (1 Timoteo 3:16) para salvar a su criatura.

Un Dios tan grande quiso revelarse a su criatura. Aquel que “es Dios sobre todas las cosas, bendito por los siglos” (Romanos 9:5), vivió como hombre en la tierra para ser accesible al ser humano. ¡Esto es incomprensible y maravilloso a la vez! Pero el creyente lo recibe con felicidad y adora a ese gran Dios que le manifestó su amor.

1 Crónicas 28 – Lucas 21:25-38 – Salmo 94:16-23 – Proverbios 21:15-16

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Dios creador y salvador

Sábado 14 Agosto

Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía.Hebreos 11:3

Dios creador y salvador

“Crecí en una familia atea militante donde me enseñaron que la fe religiosa no solo era inútil, sino mala. Como mi padre, quien era físico-químico, rechacé toda forma de espiritualidad. Estudié bioquímica. Hoy soy cristiano y siento profundamente la gracia de Dios. Me asombro continuamente ante el poder redentor del Señor…

¿Cuál fue mi recorrido desde mi juventud obstinadamente atea hasta mi fe cristiana de hoy? La respuesta es simple: Dios me llamó de forma insistente y clara, aunque necesité años para llegar a escucharlo. Recuerdo un primer llamado contundente cuando era joven y vi la película “El Evangelio según San Mateo”. Luego leí los evangelios y empecé a ir a una iglesia. Todo esto era interesante desde el punto de vista intelectual, pero no tenía que ver con la fe. Yo era un espectador con una buena actitud, pero todavía estaba fuera mirando hacia dentro. Finalmente recibí el don de la gracia de Dios directamente de Cristo, de una manera indiscutible”.S.G.H.Nadie nace “cristiano”, sino que Dios nos llama a todos a creer en él para recibir su gracia por medio de Jesucristo. Un hijo de padres cristianos también necesita responder a este llamado.

“Los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus manos. Un día emite palabra a otro día, y una noche a otra noche declara sabiduría. No hay lenguaje, ni palabras, ni es oída su voz. Por toda la tierra salió su voz, y hasta el extremo del mundo sus palabras” (Salmo 19:1-4).

1 Crónicas 27 – Lucas 21:1-24 – Salmo 94:8-15 – Proverbios 21:13-14

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Más precioso que una medalla de oro

Viernes 13 Agosto

Escogería antes estar a la puerta de la casa de mi Dios, que habitar en las moradas de maldad.Salmo 84:10Una cosa he demandado al Señor, esta buscaré; que esté yo en la casa del Señor todos los días de mi vida.Salmo 27:4

Más precioso que una medalla de oro

En relación con los versículos de hoy, el predicador británico Spurgeon dijo: “Incluso en las circunstancias más favorables, los placeres de la tierra no son comparables a la milésima parte de las delicias del servicio de Dios”.

El atleta escocés Eric Liddell (1902-1945) ilustró esta afirmación. Era un gran deportista, pero también un ferviente cristiano. En 1924, cuando se celebraron los Juegos Olímpicos en París, aunque era el favorito para la prueba de los 100 metros, rehusó correr porque se realizaba un domingo: su prioridad era reunirse con otros cristianos para alabar a Dios. Poco después ganó la medalla de oro de la prueba de los 400 metros.

En la cumbre de la gloria deportiva renunció a los honores y a las ventajas que el deporte le ofrecía. Se fue a China como misionero. Su obra fue de corta duración, pero para la gloria de Dios. Empezó la guerra y los japoneses lo capturaron. Su misión estuvo limitada a un campo de concentración en donde continuó enseñando la Palabra de Dios, animando a los detenidos, organizando estudios y deportes para los más jóvenes. Un compañero de prisión dijo: “Eric me enseñó a amar a mis enemigos y a orar por ellos”. Gravemente enfermo y todavía prisionero, su Salvador lo llevó a su presencia en el año 1945.

No todos los creyentes tienen una vocación así, pero todos pueden vivir cerca de Dios, cultivar una relación estrecha con él y servirle. Entonces también estarán listos para serle útiles en el lugar a donde él los envíe, para misiones concretas.

1 Crónicas 26 – Lucas 20:27-47 – Salmo 94:1-7 – Proverbios 21:11-12

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Llegó bien, ¡esta es la prueba!

Jueves 12 Agosto

(Jesús dijo:) Cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio acerca de mí.Juan 15:26

Llegó bien, ¡esta es la prueba!

El tío Alberto iba a regresar a su casa, muy lejos de su sobrina Noelia. Al decirle adiós a su pequeña, le prometió: “En casa tengo un regalo para ti. Cuando llegue te lo envío”. Días más tarde el regalo prometido llegó. Después, alguien de la familia preguntó: “¿Tienen noticias de Alberto?”. Noelia respondió rápidamente: “Sí, llegó bien, ¡esta es la prueba!”, y mostró su regalo.

Esta anécdota recuerda lo siguiente: Antes de dejar a sus discípulos, Jesús también les hizo una promesa: enviarles al Espíritu Santo desde el cielo, procedente del Padre. ¿Cumplió su promesa? ¡Sí! El Espíritu Santo fue enviado sobre el conjunto de creyentes el día de Pentecostés, y los efectos de su presencia fueron evidentes para todos (leer Hechos 2).

El Espíritu Santo permanece aún en la tierra. Nuestros ojos no pueden verlo, pero él vive en cada creyente (Efesios 1:131 Corintios 6:19).

Los efectos de su presencia son muy reales:

– El “Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios” (Romanos 8:16).

– Su fruto es visible en los creyentes: “amor, gozo, paz” (Gálatas 5:22).

– Los cristianos son “carta de Cristo… escrita… con el Espíritu del Dios vivo” (2 Corintios 3:3).

Si el Espíritu Santo está en la tierra, esto significa que Jesús está efectivamente en el cielo, resucitado, junto al Padre. Esta es la prueba de que el tema de los pecados, que llevó en la cruz, fue solucionado definitivamente.

Por lo tanto, la obra de Jesús es perfecta, y el creyente puede vivir en paz.

1 Crónicas 25 – Lucas 20:1-26 – Salmo 93 – Proverbios 21:9-10

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¿Qué dirá Dios?

Miércoles 11 Agosto

¿Busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo.Gálatas 1:10

¿Qué dirá Dios?

¡El qué dirán…! Esto es algo que nos preocupa muy a menudo. Nos importa mucho la opinión que los demás tengan de nosotros. Claro que debemos velar para no entristecer o escandalizar a los demás, pero esa no es la prioridad número uno. Lo primordial es lo que Dios piensa de nuestras acciones y de los motivos que nos hacen actuar. Todo ser humano es una criatura de Dios y, como tal, somos responsables de nuestro comportamiento ante él. De modo que en vez de pensar en el “qué dirán los demás”, sería mejor preguntarnos qué dirá Dios.

Amigo lector que quizá nunca ha visto las cosas bajo este ángulo, ¡ponga atención en ello! Llegará el día en que Dios examinará todo lo que hayamos hecho, todo lo que no tenga valor para él, y todo lo que quizás hayamos hecho contra él. Lo que hago, ¿agrada a Dios? ¡Esta es la pregunta fundamental!

La Biblia es categórica: “Sin fe es imposible agradar a Dios” (Hebreos 11:6). En primer lugar, la fe consiste en aceptar a Jesucristo como Salvador. Esto significa reconocerse pecador y creer que el Hijo de Dios pagó el precio de nuestro perdón mediante su muerte en la cruz. En segundo lugar, para el cristiano, la fe consiste en creer todo lo que está escrito en la Biblia y vivir según ello.

Vayamos al grano, ante todo, tratemos de agradar a Dios aceptando la salvación que él nos ofrece. Y nosotros, los creyentes, andemos “como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra” (Colosenses 1:10).

1 Crónicas 24 – Lucas 19:28-48 – Salmo 92:10-15 – Proverbios 21:7-8

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Apolo 15

Martes 10 Agosto

Tú, oh Señor, en el principio fundaste la tierra, y los cielos son obra de tus manos. Ellos perecerán, mas tú permaneces… Pero tú eres el mismo, y tus años no acabarán.Hebreos 1:10-12

Apolo 15

Cuando el astronauta J. Irwin contaba su aterrizaje en la luna, en la misión Apolo 15 (1971), solía añadir: “El hecho de que Jesucristo haya caminado en la tierra es más importante que el hecho de que un hombre haya caminado sobre la luna”. El evento que muchos saludaron en aquella época como el apogeo de la tecnología tenía, pues, menos valor a los ojos de uno de sus actores principales que la venida del Hijo de Dios a la tierra. En efecto, es preciso reflexionar tanto en los orígenes como en las consecuencias de estos dos acontecimientos: ¡en eso se oponen totalmente!

Por un lado, el hombre tiene una gran sed natural de conocer el mundo que le rodea, una ambición insaciable que lo lleva a elevarse por encima de todo.

Por otro lado, Jesucristo, el Hijo de Dios, se humilló hasta el punto de tener un pesebre como cuna, acontecimiento que pasó desapercibido para los hombres, salvo para algunos pastores. Tomó un cuerpo semejante al nuestro para servir a los intereses de Dios, en una obediencia perfecta, cuya máxima expresión fue la muerte en la cruz (Filipenses 2:6-8).

¿Cuáles fueron los resultados de esos dos acontecimientos? Que el hombre haya caminado sobre la luna no cambió gran cosa para usted ni para mí. Pero que Cristo haya venido a la tierra, que haya muerto en una cruz y resucitado al tercer día, esto cambió el destino eterno de una multitud de gente, de todos los que creen en él. Y pronto, mediante el despliegue de un poder sin igual, el Señor llevará al cielo a todos los que lo aceptaron como su Salvador.

1 Crónicas 23 – Lucas 19:1-27 – Salmo 92:5-9 – Proverbios 21:5-6© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
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Atrévase con la Biblia! (6)

Lunes 9 Agosto

La ley del Señor es perfecta… los juicios del Señor son verdad, todos justos.Salmo 19:79

Él envía su palabra a la tierra; velozmente corre su palabra.Salmo 147:15

¡Atrévase con la Biblia! (6)

¡Cuántos creyentes estuvieron, y están aún, dispuestos a morir por este libro tan importante!

¿Cómo resumir la Biblia en pocas palabras?

– De Génesis a Deuteronomio: Dios creó el hombre perfecto, libre, feliz y responsable. Pero este, usando su libertad, escogió desobedecerle.

– De Josué a Ester: muchas de las escenas prefiguran las luchas morales del creyente y las intervenciones de Dios en su favor.

– De Job al Cantar de los Cantares se reúnen reflexiones existenciales, las respuestas de Dios, preceptos para la vida cotidiana, sentimientos experimentados en diversas circunstancias de la vida (gozo, tristeza, amor, depresión, esperanza reencontrada, liberación interior…).

– Los profetas ilustran la responsabilidad del hombre, su miseria lejos de Dios, y anuncian la gracia que quiere salvar al hombre.

– Los evangelios cuentan la vida de Jesucristo, su crucifixión y su resurrección.

– Los Hechos de los Apóstoles describen la formación de la Iglesia, compuesta por todos aquellos que creen en Jesucristo.

– Las epístolas dan enseñanzas doctrinales y prácticas sobre la vida de los creyentes y de la Iglesia.

– El Apocalipsis hace un cuadro de los juicios que vendrán, juicios terroríficos para los no creyentes (una eternidad en el infierno, Apocalipsis 21:8), pero reconfortantes para los que hayan puesto su confianza en Jesús (una eternidad de felicidad, cap. 21:1-5).(continuará el próximo lunes)

1 Crónicas 22 – Lucas 18:18-43 – Salmo 92:1-4 – Proverbios 21:3-4

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Una palabra en peligro de extinción

Domingo 8 Agosto

Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros. Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad. 1 Juan 1:8-9

Una palabra en peligro de extinción

En una de sus obras, el psiquiatra Karl Menninger escribió: “Antiguamente la palabra pecado estaba cargada de sentido. Era un término fuerte, amenazante y grave… Pero casi ha desaparecido, con esa noción que expresaba. ¿Por qué? ¿Ya no hay nadie que peque?”.

Este asunto nos concierne a todos, creyentes e incrédulos.

Creer en Jesús para ser salvo significa, en primer lugar, reconocer mis pecados y recibir la certeza de que “Cristo murió por nuestros pecados” (1 Corintios 15:3). Entonces, ¿eso quiere decir que ya no peco?

Permaneciendo cerca de Dios seremos conscientes de que seguimos pecando. Si nos esforzamos en vivir en la luz divina, la Palabra de Dios sacará a la luz los simples rencores, los celos secretos o las oleadas de orgullo…

Entonces probablemente nos sentiremos completamente abatidos. Pero Dios no nos abandona. Actúa en nosotros, abre nuestros ojos sobre faltas que toleramos en nuestra propia vida. Quiere que se las confesemos y nos alejemos de ellas, para así transformarnos en el aspecto en que lo necesitemos, y para que nos parezcamos cada vez más a nuestro modelo: Jesucristo.

¿Y si usted no cree en Jesús? Él no lo acusa (y nosotros tampoco), pero quiere salvarlo. Si usted es consciente de que lo necesita, háblele de todas las áreas sombrías de su vida, de todo lo que quizá lo oprime, pues solo él puede borrar nuestros pecados.

1 Crónicas 21 – Lucas 18:1-17 – Salmo 91:11-16 – Proverbios 21:1-2© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
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Un sueño aterrador

Sábado 7 Agosto

En una o en dos maneras habla Dios; pero el hombre no entiende. Por sueño, en visión nocturna, cuando el sueño cae sobre los hombres, cuando se adormecen sobre el lecho, entonces revela al oído de los hombres, y les señala su consejo Job 33:14-16

Un sueño aterrador

En la época del patriarca Job, antes que la Biblia estuviese a disposición, a menudo Dios hablaba a los hombres por medio de sueños. En nuestros días la Biblia está ampliamente difundida, y Dios se revela mediante lo que escribió y anuncia en ella. Estas palabras divinas alumbran nuestro ser interior. El que lee la Biblia descubre el amor de Dios y su plan de salvación para los hombres.

Pero aun hoy, Dios también puede hablar de otras maneras. En particular puede hacerlo mediante un sueño. Esto sucedió con Jack C., quien era esclavo del alcohol y del pecado.

sus 59 años, estando en la cárcel, tuvo un terrible sueño: Rodeado de criaturas que reñían y gritaban, y acompañado por muchas personas, descendía por una pendiente resbaladiza. Lleno de pánico preguntó: “¿Dónde estamos?”. “¿No lo sabe?”, le respondieron. “Faltan cinco metros y estaremos en el infierno”.

Muy angustiado, Jack gritó en su pesadilla: “¡Señor, sálvame!”.

Entonces sintió como si alguien lo sacase de la multitud, y despertó en su cama temblando. Al día siguiente sus compañeros le preguntaron: “¿Qué te sucedió? ¡Gritaste como un loco!”.

Entonces les contó su historia y lo que le había sucedido a continuación: halló a Jesucristo como su Salvador. Ellos se burlaron de él, pensando que pronto sería el mismo de antes. Pero su cambio fue tan radical y duradero que lo llamaban el Jack feliz.

1 Crónicas 20 – Lucas 17 – Salmo 91:7-10 – Proverbios 20:29-30

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