Una verdadera muerte

Una verdadera muerte

4/24/2016

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Siendo a la verdad muerto en la carne. (1 Pedro 3:18)

a1El versículo de hoy indica que terminó la vida física de Jesucristo. Algunos niegan la resurrección de Cristo de los muertos afirmando que nunca murió, sino que se desmayó. Presuntamente se reanimó con la frialdad del sepulcro, se levantó y salió caminando. Pero Pedro es claro: “Jesús murió como la víctima de un asesinato jurídico”.

Los romanos que ejecutaron a Cristo se cercioraron de que estaba muerto. Quebraron las piernas de los ladrones crucificados junto a Él a fin de apresurarles la muerte. (Un crucificado podía atrasar la muerte mientras pudiera levantarse sobre sus piernas.) Sin embargo, no se preocuparon por quebrar las piernas de Cristo porque pudieron ver que ya estaba muerto. Para comprobar su muerte, le abrieron el costado con una lanza, del que salió sangre y agua; solo sangre, no agua, habría salido si Jesús hubiera estado vivo (Jn. 19:31-37). Sin duda, Cristo estaba muerto. Y eso significa que su resurrección fue verdadera.

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Llevados a Cristo

Llevados a Cristo

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4/23/2016

Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le resucitaré en el día postrero. (Juan 6:44)

a1Jesucristo es el que presenta a los hombres y a las mujeres a Dios. Aquellos a quienes Él lleva a la presencia del Padre todos tienen repugnancia de su pecado, deseo de ser perdonados y anhelo de conocer a Dios. Esas actitudes son la obra de Dios al llevarnos a Cristo. De modo que una respuesta al mensaje del evangelio comienza con un cambio de actitud hacia el pecado y hacia Dios.

 Más allá de ese cambio inicial en la actitud está la transformación efectuada en cada creyente en el momento de la salvación. Cristo no murió solamente para pagar el castigo del pecado: murió para transformarnos.

Abandonado por casi todos sus discípulos, Cristo sufría en las tinieblas y la agonía de la cruz mientras clamaba: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?” (Mt. 27:46). Esos fueron momentos en los que Jesús sintió gran rechazo y hostilidad. Pero por esas mismas circunstancias Cristo triunfó al expiar por el pecado y proporcionar una manera de que hombres y mujeres sean presentados a Dios y transformados. Era un triunfo que Él mismo pronto proclamaría (1 P. 3:19-20).

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Sufrimiento con propósito

Sufrimiento con propósito

4/22/2016

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Jesús entró por nosotros como precursor, hecho sumo sacerdote para siempre. (Hebreos 6:20)

El propósito de Cristo al llevar nuestros pecados en la cruz y soportar las tinieblas de la muerte fue abrir el camino hacia Dios. El apóstol Pedro dijo que Cristo murió “para llevarnos a Dios” (1 P. 3:18). Dios mostró simbólicamente esa verdad al rasgar el velo del templo de arriba abajo, abriendo el lugar santísimo al acceso inmediato de todos los adoradores (Mt. 27:51). Como sacerdotes, todos los creyentes pueden entrar a la presencia de Dios (1 P. 2:9; He. 4:16).

El verbo griego traducido como “pueda llevarnos” (1 P. 3:18) expresa el propósito de la obra de Jesús. Se empleaba a menudo el verbo cuando se estaba presentando a alguien. La forma nominal de la palabra se refiere al que hace la presentación. En la época de Cristo, los funcionarios de las cortes antiguas controlaban el acceso al rey. Una vez que estaban convencidos del derecho de ese acceso de una persona, el funcionario llevaba a esa persona a la presencia del rey. Y esa es precisamente la función que Jesucristo desempeña por nosotros ahora. Como Él dijo: “Nadie llega al Padre sino por mí” (Jn. 14:6). Él vino para llevarnos a la presencia del Padre.

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Sufrimiento por los pecados

Sufrimiento por los pecados

4/21/2016

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Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne. (Romanos 8:3)

a1Cuando como creyentes sufrimos la persecución, la crítica o incluso la muerte, somos pecadores que sufren debido a los pecados de los demás. Nuestro dolor puede ser resultado de los pecados de odio, enojo, envidia o asesinato.

Cristo también sufrió por los pecados, pero como el inmaculado. Primera Pedro 2:22 dice que Él “no hizo pecado”. Nunca pensó, dijo ni hizo nada malo. Más bien, todo lo que pensó, dijo e hizo fue perfectamente santo. Los pecados de los demás lo pusieron en la cruz: de quienes se burlaron de Él y de quienes lo clavaron en la cruz. Él murió por los pecados del mundo entero.

El versículo de hoy dice que Jesús murió “a causa del pecado”. Él sufrió como ofrenda por el pecado porque “la paga del pecado es muerte” (Ro. 6:23). Así como en el Antiguo Testamento Dios exigía un sacrificio de animal para simbolizar la necesidad de nuestra expiación por el pecado, el Nuevo Testamento presenta a Cristo como el sacrificio que no solo proporcionó un símbolo, sino también la realidad de nuestra expiación eterna por el pecado.

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El triunfo de Cristo

El triunfo de Cristo

imgres4/20/2016

También Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios. (1 Pedro 3:18)

 Es increíble pensar que alguien que era perfectamente justo muriera por los injustos. Pilato tenía razón cuando dijo de Jesús: “Ningún delito hallo en este hombre” (Lc. 23:4). Las acusaciones presentadas contra nuestro Señor fueron inventadas. Los testigos fueron sobornados, y el fallo condenatorio era ilícito.

Pero Cristo triunfó en medio de ese injusto sufrimiento al llevarnos a Dios. Y aunque los creyentes nunca sufrirán como sustitutos ni redentores, Dios puede usar nuestra reacción cristiana ante el sufrimiento injusto para atraer a otros a Él.

Así que, cuando el Señor nos pida que suframos por su causa, debemos comprender que solo se nos pide que soportemos lo que Él mismo soportó de manera que podamos llevar a otros a Él.

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Sus dos opciones

Sus dos opciones

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4/19/2016

Porque mejor es que padezcáis haciendo el bien, si la voluntad de Dios así lo quiere, que haciendo el mal. (1 Pedro 3:17)

a1Usted tiene dos opciones. La primera es hacer lo bueno, aun cuando resulte en sufrimiento. Entonces usted acepta el sufrimiento como parte del sabio y soberano plan de Dios para su vida.

La segunda es hacer lo malo, que también resultará en sufrimiento. Ambas opciones son posibles conforme a la voluntad de Dios. Dios quiere que usted sufra por hacer lo bueno para que reciba fortaleza espiritual y glorifique a Dios. Pero también quiere que usted sufra el castigo divino por hacer lo malo. Así que haga bien, y evite provocar sufrimiento en su propia vida por las razones equivocadas.

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Tranquilidad ante la crítica

Tranquilidad ante la crítica

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4/18/2016

Si sois vituperados por el nombre de Cristo, sois bienaventurados. (1 Pedro 4:14)

a1Una buena conciencia da tranquilidad y lo vindica a usted cuando lo calumnian. Estará libre de la tarea de señalar cualquier pecado, y su vida demostrará que son falsas las críticas. Cuando usted tiene una buena conciencia, el maltrato verbal y los insultos contra usted avergüenzan a su acusador, no a usted.

 El mundo condena hipócritamente al cristianismo cuando puede señalar a un cristiano que haya desacreditado la fe. A los incrédulos les encanta señalar a un cristiano que peca para justificar así su propia conducta pecaminosa. Por lo tanto, viva sin tacha para que las acusaciones de los incrédulos no tengan fundamento alguno.

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¿Por qué celebramos Navidad el 25 de diciembre?

¿Por qué celebramos Navidad el 25 de diciembre?

Gracia a Vosotros :: Desatando la Verdad de Dios, Un Versículo a la Vez.

¿Por qué celebramos Navidad el 25 de diciembre?
Escritura: Escrituras Seleccionadas
Código: QA68

a1El 25 de diciembre es el aniversario tradicional del nacimiento de Cristo, pero muchos académicos están inseguros de la verdadera fecha.

La decisión de celebrar la Navidad el 25 de diciembre fue hecha durante el siglo cuarto por los obispos de la iglesia en Roma. Ellos tenían sus razones específicas.

Habiéndose ya apartado de la adoración del único y verdadero Dios y creador de todo, muchas culturas en el Imperio de Roma habían caído en la adoración del sol. Reconociendo su dependencia en el curso anual del sol en los cielos, ellos hacían fiestas alrededor del solsticio invernal en diciembre, cuando los días eran más cortos. Como parte de sus festivales, ellos construían hogueras para darle fuerza al dios del sol y traerlo de nuevo a la vida. Cuando era aparente que los días eran más largos, se regocijaban.

Los líderes de la iglesia en Roma, decidieron celebrar el nacimiento de Cristo durante el solsticio invernal en un intento de convertir esta celebración popular pagana en algo cristiano. Por una parte, sus esfuerzos fallaron al tratar de convencer a la gente; y las fiestas paganas continuaron. Hoy nos encontramos con una mezcla extraña de elementos paganos y cristianos que caracterizan nuestra celebración moderna de la Navidad.

A pesar del trasfondo pagano de muchas tradiciones de diciembre, y de si Jesús nació realmente el 25 de diciembre o no, nuestro objetivo es fijar los ojos de todos los hombres al verdadero Creador y Cristo de la Navidad. La luz del mundo ha venido. Y la temporada y la celebración de la Navidad ofrece a la iglesia muchas oportunidades maravillosas para predicar las buenas nuevas – que los hombres pueden ser hechos justos y tener paz con Dios por medio de la fe en Su hijo, Jesucristo.

 

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¿Deberían celebrar la Navidad los cristianos?

¿Deberían celebrar la Navidad los cristianos?

Gracia a Vosotros :: Desatando la Verdad de Dios, Un Versículo a la Vez.

¿Deberían celebrar la Navidad los cristianos?

Escritura: Escrituras Seleccionadas
Código: QA74 

a1La Escritura no manda que los creyentes celebren la Navidad – no hay ciertos “días santos” que la iglesia debe observar. De hecho, la Navidad no fue observada como una fiesta hasta mucho después de la era bíblica. No fue hasta mediados del siglo quinto que la Navidad fue reconocida oficialmente.

Nosotros creemos que celebrar la Navidad no es una cuestión de bien o mal, ya que Romanos 14:5-6 nos provee la libertad de decidir si queremos observar estos días especiales o no:

“Uno hace diferencia entre día y día; otro juzga iguales todos los días. Cada uno esté plenamente convencido en su propia mente. El que hace caso del día, lo hace para el Señor; y el que no hace caso del día, para el Señor no lo hace. El que come, para el Señor come, porque da gracias a Dios; y el que no come, para el Señor no come, y da gracias a Dios” (Rom. 14:5-6).

De acuerdo a estos versículos, el cristiano puede elegir legítimamente cualquier día – incluyendo Navidad – como un día para el Señor. Nosotros creemos que la Navidad da a los creyentes una gran oportunidad de exaltar a Jesucristo.

Primero, la temporada de Navidad nos recuerda de grandes verdades de la encarnación. Recordar verdades importantes sobre Cristo y el Evangelio es un tema relevante en el Nuevo Testamento (1 Cor. 11:25; 2 Ped. 1:12-15; 2 Tes. 2:5). La Verdad necesita ser repetida porque puede ser olvidada fácilmente. Entonces, debemos celebrar la Navidad para conmemorar el nacimiento de Cristo y el maravilloso misterio de la Encarnación.

La Navidad también puede ser un tiempo de alabanza reverente. Los pastores glorificaron y alabaron a Dios por el nacimiento de Jesús, el Mesías. Se regocijaron cuando los ángeles proclamaron que en Belén había nacido el Salvador, Cristo el Señor (Lucas 2:11). El niño puesto en el pesebre ese día es nuestro Salvador, el “Señor de señores y Rey de reyes” (Mateo 1:21; Apoc. 17:14).

Finalmente, la gente tiende a ser más abierta al Evangelio durante la temporada de Navidad. Debemos aprovechar esto para testificarles de la gracia salvadora de Dios por medio de Jesucristo. La Navidad se trata del Mesías prometido, quien vino a salvar a Su pueblo de sus pecados (Mateo 1:21). Esta fiesta nos provee una maravillosa oportunidad para compartir esta verdad.

Aunque nuestra sociedad ha reemplazado el mensaje de Navidad por lo material y el consumismo, así como tambien por mitos y tradiciones vanas, no debemos dejar que nos distraigan de apreciar el verdadero sentido de la Navidad. Aprovechemos esta oportunidad para acordarnos de Él, alabarle a Él y testificar fielmente de Él.

 

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