Mas carne, más barata y a gusto del consumidor

Mas carne, más barata y a gusto del consumidor

a1Te invito a una hamburguesa cerca de mi casa porque tengo ganas de hablarte de Dios y de la iglesia, pero no quiero sonar demasiado religioso aunque muchas veces lo soy a mi pesar. En lugar de quedar contigo en un “templo” prefiero comentarte algunas cosas en un burger. He escrito algo, me gustaría que lo leyeras, sé que ahora leer no está de moda pero, esta vez, prefiero escribirlo para que no se me quede nada en el tintero. Si quieres podemos hablar de lo que he escrito, paramos cuando quieras, pregúntame o contesta mis preguntas, pero no te quedes ahí pasmado mientras te acabas la última patata. Tomemos decisiones, creo que está en nuestras manos hacer que nuestras vidas cambien.

¿Sabes? Nuestra vida espiritual se parece a esta hamburguesería, tanto en cosas buenas como en malas.

¿Qué vas a pedir?

Menú 1. Abriendo el apetito

Voy a ser sincero, veo mucha gente que “va a la iglesia” como si fuera a un “burger”. Es lo primero que me viene a la mente al ver mi propia vida cristiana y tal vez la de muchos.

Seguir a Jesús es lo mejor que podemos hacer, todo un reto que nos motiva a avanzar y a no conformarnos con lo que otros han hecho, pero creo que lo hemos entendido mal, que no somos responsables con lo que se nos ha otorgado.

Le hemos quitado importancia a todo lo que Dios nos ofrece y lo hemos convertido en comida rápida, en un producto que ofrecemos para saciar nuestras necesidades del momento.

Llevamos una vida de iglesia acomodada y a gusto del consumidor, una iglesia de la burguesía, hecha por nosotros y para nosotros.

Escuchamos Su Palabra como si fuera una hamburguesa que tiene que saber muy bien, pero poco nos interesa si realmente nos alimentará y será de provecho para nuestras vidas o nos convertirá en obesos espirituales acostumbrados a que nos lo den todo y ahora, y sin quemar ni un gramo de grasa espiritual.

Sampedro, Á. (2013). Igleburger (pp. 10–12). Álex Sampedro.

Igleburger

Igleburger

a1¿Tienes el estómago fuerte? Lo necesitarás si te atreves a leer este libro. Es genial, absolutamente genial. Pero quizás te haga daño. Pondrá el dedo en la llaga de tu vida cristiana mediocre. Te hará dudar si eres cristiano de verdad o no. O si solo estás siguiendo las modas superficiales de ese mundo evangélico que camina rápidamente hacia la apostasía.

Peromiamigo Álexnose limita a denunciarel pseudocristianismo evangélico, sino que te ofrece soluciones positivas, menús interesantes. Te hace pupa en algunos momentos, pero también te enseña el camino a seguir si verdaderamente quieres ser cristiano. El evangelicalismo de hoy es superficialmente atractivo, pero en realidad no satisface, no te llena, te deja con hambre. En cambio, el evangelio de Jesús, aunque puede parecer inicialmente un menú de acelgas, hígado y coles de Bruselas, es el régimen que necesitamos para una vida sana y sanada. Es el menú que satisface de verdad.

Este libro pone el énfasis donde Jesús lo ponía: en el amor a Dios y al prójimo, en la verdad y la autenticidad, en la suprema importancia de andar humildemente con Dios en una relación genuina de santidad, adoración y servicio.

Atrévete, pues. Cada menú/capítulo es como la mejor cocina francesa: pequeño en cantidad, sabroso en contenido y rico en nutrición. No te dará empaches. Sin duda serás mejor persona al acabar el libro. Incluso puede ser que tú, evangelicalito iluso, te conviertas en un verdadero seguidor de Jesús.

igleburger

David Burt

Burt, D. (2013). Entrante. En Igleburger (p. 9). Álex Sampedro.