CERTEZA EN LA SEGURIDAD ETERNA

CERTEZA EN LA SEGURIDAD ETERNA

La Verdad para Hoy

9/1/2018

Yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano.
JUAN 10:28

El versículo de hoy es una promesa admirable del Señor Jesucristo mismo de que la salvación del creyente está para siempre segura en Él. Además, las primeras tres palabras de Romanos 8:28, “Y sabemos”, expresa la absoluta certeza que usted puede tener, confirmada por el Espíritu Santo, de que usted nunca perderá su salvación.
Basándose en la autoridad divinamente revelada, el apóstol Pablo le afirma a la iglesia de Roma y nos afirma a nosotros que, como cristianos, podemos saber sin lugar a dudas que estamos seguros en las manos de Dios. A medida que usted camine con Él, Dios mostrará su gloria en su salvación y lo hará todo en su santificación para su bendición definitiva.

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La reacción fundamental

La reacción fundamental

8/31/2018

El Señor no… [quiere] que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento. (2 Pedro 3:9)

El asombro es una reacción apropiada y, en realidad, inevitable ante las palabras y las enseñanzas de Jesús. Pero nuestra reacción ante ellas no debe terminar con el asombro o ni siquiera con la seria consideración. La reacción fundamental a la enseñanza de Jesús es creer y obedecer. Él no presentó las verdades simplemente para nuestro asombro e información. Enseñó lo que enseñó para nuestra salvación.

Muchos reaccionaron ante la enseñanza de Jesús sencillamente considerando sus palabras y sus obras, pero no aceptándolas. ¿Cuál es la reacción fundamental de usted?

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Enseñanza con autoridad

Enseñanza con autoridad

8/30/2018

La gente se admiraba de su doctrina; porque les enseñaba como quien tiene autoridad. (Mateo 7:28-29)

Algo que influyó tanto en los oyentes de Jesús es que Él enseñaba con autoridad. La palabra más empleada en el Nuevo Testamento para referirse a la autoridad pertenece al poder y al privilegio, y muestra la soberanía de Cristo.

A diferencia de Jesús, los escribas judíos citaban a otros para darles autoridad a sus enseñanzas. El Señor tenía que citar solamente la Palabra de Dios y podía hablar como la autoridad suprema sobre la verdad. Habló la verdad eterna sencilla, directa y poderosamente, pero con amor y compasión. Eso asombraba a sus oyentes, y debiera también impresionarnos profundamente a nosotros.

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El constructor prudente

29 de agosto

El constructor prudente

Semejante es al hombre que al edificar una casa, cavó y ahondó y puso el fundamento sobre la roca.

Lucas 6:48

La persona que es espiritualmente sabia, que es un cristiano verdadero, edifica su vida y cumple sus tareas con cuidado, comprendiendo la grandeza y la importancia que están en juego. No se siente satisfecha con una profesión superficial de fe ni con los métodos triviales y los atajos fáciles que tan a menudo acompañan a la religión falsa.

Sabiendo que el Señor merece toda alabanza y adoración, el constructor prudente deseará darle el máximo de su esfuerzo y de su servicio diligente. Esa persona sabe que todo lo que se hace para Cristo se hace por amor, no por obligación ni por temor. Así que sirva al Señor con alegría y sea un prudente constructor en su reino.

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La casa sobre la arena

La casa sobre la arena

8/28/2018

Cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena. (Mateo 7:26)

La casa edificada sobre la arena simboliza una vida espiritual edificada sobre el fundamento de las opiniones, las actitudes y las voluntades humanas, que siempre son cambiantes e inestables. Si edifica su vida sobre ese fundamento, la está edificando sobre la obstinación, la autosuficiencia, la justicia propia, los propósitos egoístas y la realización de los propios deseos. Si escoge cimientos arenosos, su vida se fundamentará en falsas enseñanzas y no alcanzará la salvación; “siempre están aprendiendo, y nunca pueden llegar al conocimiento de la verdad” (2 Ti. 3:7).

No sea como el que superficial y descuidadamente escoge una sección de la arena del mundo para edificar sobre ella su esperanza. Más bien preocúpese por la profundidad de la recompensa espiritual que resulta de considerar sabiamente y escoger con cuidado el sólido cimiento de Dios.

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La casa edificada sobre la roca

La casa edificada sobre la roca

8/27/2018

No cayó, porque estaba fundada sobre la roca. (Mateo 7:25)

La casa fundada sobre la roca representa la vida de obediencia espiritual. Es la vida que tiene una perspectiva bíblica de sí mismo y del mundo, como se describe en las Bienaventuranzas de Cristo en el Sermón del Monte. Es la vida que se preocupa más por la justicia interna que por la forma externa. Es una vida de autenticidad y no de hipocresía, y de justicia de Dios en vez de justicia propia.

La casa fundada sobre la roca describe la vida que se deshace del orgullo y de las buenas obras humanas y es humilde y contrita debida a su propio pecado. Tal vida procura, con la ayuda del Espíritu, entrar por la puerta estrecha de la salvación y ser fiel al camino angosto de Cristo y de su Palabra. La vida edificada sobre la roca confía en la voluntad de Dios y espera en su Palabra por encima de todo. ¿Dónde descansa su esperanza y dónde radica su confianza?

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El sólido cimiento

26 de agosto

El sólido cimiento

Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca.

Mateo 7:24

El prudente edificará su vida sobre la roca. La roca a la que Jesús se refiere en el versículo de hoy es la Palabra de Dios, la Biblia. El edificar sobre la roca es por tanto equivalente a oír y obedecer las palabras de Cristo, y para nosotros eso significa vivir según la Biblia.

Después que Pedro confesó «Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente», nuestro Señor le dij «…no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia» (Mt. 16:16-18). La palabra de Jesús para «roca» en este versículo es la misma que empleó en Mateo 7:24. Es la base de la revelación de Dios, su Palabra. La roca del sólido cimiento es la dirección segura y divina que Pedro recibió, y es el único fundamento sobre el cual puede descansar la verdadera vida cristiana.

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Fe falsa frente a fe verdadera

Fe falsa frente a fe verdadera

8/25/2018

¿De qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras? (Santiago 2:14)

El buen árbol no solo puede, sino que también lleva buenos frutos. Sin embargo, cualquiera que diga que es un buen árbol (un cristiano) pero que no dé los frutos de las buenas obras no tiene parte alguna en el cuerpo de Jesucristo. La persona que verdaderamente es cristiana podrá repetir lo que dice Santiago: “Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma… Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras” (Stg. 2:17-18).

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¿Qué Es El Dispensacionalismo Y Cuál Es Su Relación Con La Salvación De Señorío?

¿Qué Es El Dispensacionalismo Y Cuál Es Su Relación Con La Salvación De Señorío?

Por John F. Macarthur

U no de los elementos más confusos en toda la controversia del señorío tiene que ver con el dispensacionalismo. Algunos han supuesto que mi ataque a la teología de la negación del señorío es una lucha sin cuartel contra el dispensacionalismo, pero ese no es el caso. A algunos lectores les puede sorprender saber que la cuestión del dispensacionalismo es un área en la que Charles Ryrie, Zane Hodges y yo compartimos cierto terreno en común: todos somos dispensacionalistas.

Es comprensible que muchos estén confundidos por el término dispensacionalismo; he conocido a graduados de seminario y a muchos líderes cristianos que no tienen la menor idea de cómo definirlo. ¿En qué difiere de la teología del pacto? ¿Qué tiene que ver con la salvación de señorío? Tal vez podamos responder a esas preguntas con sencillez y sin mucha jerga teológica.

El dispensacionalismo es un sistema de interpretación bíblica que ve una diferencia entre el programa de Dios para Israel y su trato con la iglesia . De verdad, es así de simple.

Una dispensación es el plan de Dios por medio del cual él administra su gobierno dentro de una etapa determinada de su programa eterno. Las dispensaciones no son períodos de tiempo, sino diferentes administraciones en el desarrollo eterno del propósito de Dios. Es especialmente crucial notar que el método de salvación (por la gracia, mediante la fe) es el mismo en cada dispensación. El plan redentor de Dios permanece inalterado, pero la forma en que lo administra variará entre una dispensación y otra. Los dispensacionalistas observan que Israel fue el foco del plan redentor de Dios en una dispensación; la iglesia, compuesta por los redimidos, incluyendo a judíos y gentiles, es el foco en otra. Todos los dispensacionalistas creen que queda al menos una dispensación por cumplirse en el futuro, durante el reino milenario de Cristo en la tierra (conocido como el milenio), en el cual Israel tendrá una vez más un papel esencial.

El dispensacionalismo enseña que el resto de promesas de pacto de Dios a Israel se cumplirán literalmente, incluyendo las promesas de bendiciones terrenales y del reino mesiánico terrenal: Dios le prometió a Israel, por ejemplo, que poseerían la tierra prometida para siempre (Gén. 13:14-17; Éxo. 32:13); las Escrituras declaran que el Mesías gobernará sobre los reinos de la tierra desde Jerusalén (Zac. 14:9-11); la profecía del Antiguo Testamento dice que todo Israel un día será restaurado a la tierra prometida (Amós 9:14, 15), el templo será reedificado (Eze. 37:26-28) y que el pueblo de Israel será redimido (Jer. 23:6; Rom. 11:26, 27). Los dispensacionalistas creen que todas esas bendiciones prometidas se cumplirán tan literalmente como sucedió con las maldiciones prometidas.

La teología del pacto, por otra parte, normalmente considera que tales profecías ya se han cumplido alegórica o simbólicamente. Los teólogos del pacto creen que la iglesia (no literalmente Israel) es la receptora de las promesas del pacto, pues según ellos esta ha sustituido a Israel en el programa eterno de Dios, de modo que sus promesas a Israel se cumplen en las bendiciones espirituales recibidas por los cristianos 1 . Dado que su sistema no permite el cumplimiento literal de las bendiciones prometidas a la nación judía, los teólogos del pacto alegorizan o espiritualizan esos pasajes proféticos de la Palabra de Dios.

Soy dispensacionalista porque el dispensacionalismo por lo general comprende y aplica la Biblia (en particular los pasajes proféticos) de una manera más consistente con la perspectiva normal y literal que considero que Dios ha determinado para la interpretación de su Palabra 2 . Por ejemplo, los dispensacionalistas pueden interpretar literalmente Zacarías 12—14, Romanos 11:25-29 y Apocalipsis 20:1-6, mientras que los teólogos del pacto no.

Así pues, estoy convencido de que la distinción dispensacionalista entre la iglesia e Israel es una interpretación acertada del plan eterno de Dios revelado en las Escrituras. No he abandonado el dispensacionalismo ni tengo intenciones de hacerlo.

Fíjate, dicho sea de paso, que la descripción que hace el doctor Ryrie del dispensacionalismo y de sus razones para adoptar ese sistema son muy parecidas a lo que acabo de decir aquí. Hace algunos años escribió: “La esencia del dispensacionalismo, entonces, es la distinción entre Israel y la Iglesia. Esto proviene del uso que el dispensacionalista hace de un sistema de interpretación normal y llano” 3 . En cuanto a esto, parece que el doctor Ryrie y yo estamos fundamentalmente de acuerdo, pero en lo que diferimos es en la aplicación práctica del dispensacionalismo. El sistema del doctor Ryrie resulta ser de alguna manera más complejo de lo que su propia definición parece sugerir.

El debate del señorío ha tenido un efecto devastador en el dispensacionalismo. Dado que la teología de la negación del señorío está tan estrechamente relacionada con el dispensacionalismo, muchos han imaginado una relación de causa y efecto entre ambos. En El evangelio según Jesucristo afirmé que algunos de los primeros dispensacionalistas establecieron los fundamentos para la enseñanza de la negación del señorío; manifesté mi desacuerdo con los dispensacionalistas extremos que relegan secciones completas de la Biblia (incluyendo el Sermón del monte y el Padrenuestro) a una era del reino futuro; critiqué la manera en que algunos dispensacionalistas han manipulado la predicación y enseñanza de Jesús hasta anular la intención evangelística de algunas de sus invitaciones más importantes; desacredité la metodología de los dispensacionalistas que procuran aislar la salvación del arrepentimiento, la justificación de la santificación, la fe de las obras y el señorío de Cristo de su papel como Salvador, de manera que están separando lo que Dios ha unido.

Varios antidispensacionalistas declarados elogiaron el libro como un golpe importante contra el dispensacionalismo: querían declarar la muerte del sistema y organizar la celebración de su funeral.

Para ser sincero, considero que ciertos híbridos del dispensacionalismo deberían morir y me encantaría unirme a ese cortejo fúnebre, pero es una equivocación descartar todo el dispensacionalismo como si fuera completamente inválido. Mi propósito no es atacar sus raíces, sino apelar por una aplicación más pura y bíblica del principio de interpretación literal, histórica y gramatical. El método hermenéutico subyacente del dispensacionalismo es sólido y no debería ser abandonado: ese no es el punto del debate del señorío.

¿Quiénes son los dispensacionalistas? Prácticamente todos los dispensacionalistas son evangélicos de teología conservadora: nuestra perspectiva de las Escrituras es por lo general muy alta, nuestro método de interpretación es consistentemente literal y nuestro celo por las cosas espirituales se ve exacerbado por la convicción de que estamos viviendo en los últimos días.

¿De qué manera influye el dispensacionalismo en nuestra perspectiva teológica general? Obviamente, la cuestión fundamental en todo sistema es la escatología (el estudio de la profecía): todos los dispensacionalistas son premilenialistas ; es decir, creen que en el futuro Cristo reinará sobre la tierra por mil años porque eso es lo que decreta una perspectiva literal de la profecía (cf. Apoc. 20:1-10). Los dispensacionalistas pueden no ponerse de acuerdo en cuanto al momento del rapto, la cantidad de dispensaciones u otros detalles, pero su posición en cuanto al reino milenario en la tierra queda establecida por su método de interpretación bíblica.

El dispensacionalismo también tiene implicaciones para la eclesiología (la doctrina de la iglesia) a causa de la diferenciación entre la iglesia e Israel. Muchos dispensacionalistas, entre los cuales me incluyo, están de acuerdo en que existe alguna continuidad entre el pueblo de Dios del Antiguo y del Nuevo Testamento en cuanto a que compartimos la misma salvación comprada por Jesucristo y apropiada por la gracia mediante la fe, pero los dispensacionalistas no aceptan la enseñanza de la teología del pacto de que la iglesia es el Israel espiritual. La teología del pacto ve una continuidad entre el ritual judío y los sacramentos del Nuevo Testamento, por ejemplo, de ahí que en su sistema el bautismo y la circuncisión tengan una significación similar (de hecho, muchos teólogos del pacto utilizan la analogía de la circuncisión como argumento a favor del bautismo infantil). Los dispensacionalistas, por otra parte, tienden a ver el bautismo como un sacramento exclusivo para creyentes diferente del rito judío.

Así pues, el dispensacionalismo determina la escatología y la eclesiología de la persona, pero eso es todo. El dispensacionalismo puro no tiene repercusiones para las doctrinas de Dios, del hombre, del pecado o de la santificación y, lo que es más importante, el dispensacionalismo no hace ninguna contribución relevante a la soteriología (doctrina de la salvación). Por decirlo de otra manera, no hay nada en una perspectiva de la Biblia dispensacionalista legítima que decrete que definamos el evangelio de una manera única o diferente. De hecho, si el mismo celo por la hermenéutica literal que se aplica a la distinción entre Israel y la iglesia fuera seguido consistentemente en el tema de la salvación, no existiría nada parecido a la teología de la negación del señorío.

***

1. Esta es la mayor inconsistencia que veo en la perspectiva del pacto: todos reconocemos que las promesas del juicio de Israel fueron cumplidas literalmente, pero la teología del pacto coloca a la iglesia como receptora de las bendiciones prometidas que después deben ser espiritualizadas a fin de aplicarse a la iglesia. A mí me parece que la consistencia requeriría que, si las promesas del juicio fueron cumplidas literalmente, las bendiciones deberían también tener un cumplimiento literal.

2. Ver el capítulo “¿Cómo debiéramos interpretar la Biblia?” en mi libro Los Carismáticos: una perspectiva doctrinal, trad. Francisco Almanza (El Paso, TX: Casa Bautista de Publicaciones, 1994), 85-105.

3. Charles C. Ryrie, Dispensacionalismo hoy , trad. Evis L. Carballosa (Barcelona: Publicaciones Portavoz Evangélico, 1974), 26.

Tomado originalmente de: Evangelio.blog

https://evangelio.blog/2017/12/26/qu-es-el-dispensacionalismo-y-cul-es-su-relacin-con-la-salvacin-de-seoro/

Evite el engaño

Evite el engaño

8/24/2018

Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? (Mateo 7:22)

Una buena manera de evitar el engaño espiritual de sí mismo es sencillamente conocer y esquivar las trampas religiosas en las que se puede caer. En primer lugar, hay excesiva preocupación con las simples actividades religiosas.

El enfoque externo sobre la asistencia a los cultos y a los estudios bíblicos, el escuchar sermones, el cantar himnos y otras buenas actividades como esas pueden en realidad apartarlo del conocimiento del Dios a quien piensa que está sirviendo.

En segundo lugar, hay una dependencia superficial de las actividades religiosas y las ceremonias pasadas. El hecho de que usted fuera bautizado cuando era niño, de que asistiera a la escuela dominical o a la escuela bíblica de vacaciones, o que se uniera a una iglesia no significa necesariamente que ahora esté justificado ante Dios.

En tercer lugar, hay un conocimiento religioso de por sí. Usted puede comprometerse con una determinada denominación y sus tradiciones, o tener un gran interés académico en la teología. Pero todo eso es inútil si no está interesado también en ser más semejante a Cristo y más obediente a su Palabra.

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