Todos nuestros enemigos bajo de los pies de Jesús

AGOSTO, 27

Todos nuestros enemigos bajo de los pies de Jesús

Devocional por John Piper

Entonces vendrá el fin, cuando [Cristo] entregue el reino al Dios y Padre, después que haya abolido todo dominio y toda autoridad y poder. (1 Corintios 15:24)

¿Cuán lejos se extenderá el reinado de Cristo?

El versículo 25 dice: «Pues Él debe reinar hasta que haya puesto a todos sus enemigos debajo de sus pies». La palabra todos nos muestra la extensión.

Lo mismo hace la palabra todo en el versículo 24: «Entonces vendrá el fin, cuando [Cristo] entregue el reino al Dios y Padre, después que haya abolido todo dominio y toda autoridad y poder».

No hay enfermedad, ni adicción, ni demonio, ni mal hábito, ni falta, ni vicio, ni debilidad, ni temperamento, ni mal humor, ni orgullo, ni conmiseración por uno mismo, ni conflicto, ni envidia, ni perversión, ni codicia, ni pereza, que Cristo no haya planeado vencer por ser enemigos de su honor.

Esta promesa nos llena de aliento porque, cuando nos preparamos para pelear contra los enemigos de nuestra fe y nuestra santidad, sabemos que no peleamos solos.

Jesucristo está ahora, en esta era, poniendo a todos sus enemigos debajo de sus pies. Todo gobierno, toda autoridad y todo poder serán conquistados.

Por eso, recordemos que la extensión del reinado de Cristo tiene alcance sobre todos los enemigos de su gloria: desde el más pequeño hasta el más grande, todos serán derrotados.


Devocional tomado del sermón“He must reign”

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Sombras y arroyos

AGOSTO, 26

Sombras y arroyos

Devocional por John Piper

¡Sea para siempre la gloria del Señor! ¡Alégrese el Señor en sus obras! Él mira a la tierra, y ella tiembla; toca los montes, y humean. Al Señor cantaré mientras yo viva; cantaré alabanzas a mi Dios mientras yo exista. Séale agradable mi meditación; yo me alegraré en el Señor. (Salmos 104:31-34)

Dios se regocija en la obra de la creación porque ella nos señala, más allá de sí misma, a Dios mismo.

Dios quiere que nos maravillemos y nos asombremos por su obra de la creación, pero no por la creación en sí. Él quiere que miremos su creación y digamos: «Si la mera obra de sus dedos (¡solo de sus dedos!, como lo expresa Salmos 8:3) está tan llena de sabiduría y poder y grandeza y majestad y belleza, ¡cuánto más maravilloso ha de ser Dios mismo!».

Estas cosas no son mas que la parte posterior de su gloria, por así decirlo, vista oscuramente a través de un vidrio. ¡Cuán increíble ha de ser contemplar al Creador mismo! ¡No sus obras! Mil millones de galaxias no pueden satisfacer el alma humana. Dios y solamente Dios es lo que satisface el alma.

Jonathan Edwards lo expresó de la siguiente manera:

El deleite en Dios es la única forma de felicidad que realmente puede satisfacer el alma. Ir al cielo, disfrutar a Dios plenamente, es infinitamente mejor que las más placenteras comodidades en este mundo… [Estas] no son sino sombras; Dios es la sustancia. Estas no son sino débiles rayos de luz, mas Dios es el sol. No son más que arroyos; Dios es el océano.

Es por eso que Salmos 104:31-34 concluye de ese modo, con un énfasis en Dios mismo. Al final, no serán ni los mares, ni las montañas, ni los cañones, ni las arañas de agua, ni las nubes, ni las grandes galaxias lo que inundará de asombro nuestro corazón y lo que llenará nuestra boca de alabanza eterna. Será Dios mismo.


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Devocional tomado del libro “Los Deleites de Dios”, páginas 94-95

Lo más dulce del amor de Dios

AGOSTO, 25

Lo más dulce del amor de Dios

Devocional por John Piper

Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia y se dio a sí mismo por ella, para santificarla, habiéndola purificado por el lavamiento del agua con la palabra.(Efesios 5:25-26)

Si lo único que esperamos es recibir el amor incondicional de Dios, nuestra esperanza es fabulosa, pero muy pequeña.

El amor incondicional de Dios no es la experiencia más dulce de su amor. La experiencia más dulce es cuando su amor nos dice: «Te he hecho tan parecido a mi Hijo que me deleito en verte y estar contigo. Eres un placer para mí, por lo mucho que irradias mi gloria».

Esta última experiencia depende de que seamos transformados en la clase de persona cuyas emociones, elecciones y acciones agradan a Dios.

El amor incondicional de Dios es la fuente y el fundamento de la transformación humana que hace posible la dulzula del amor condicional. Si Dios no nos amara de un modo incondicional, él no penetraría nuestra vida poco atractiva para darnos fe, unirnos a Cristo, darnos su Espíritu y hacernos gradualmente cada vez más parecidos a Cristo.

Pero cuando nos elige incondicionalmente y envía a Cristo a morir por nosotros y nos regenera, él pone en marcha un imparable proceso de transformación que nos convierte en seres gloriosos. Nos confiere un esplendor que coincide con lo que más le agrada a él.

Eso es lo que vemos en Efesios 5:25-26: «Cristo amó a la iglesia y se dio a sí mismo por ella [el amor incondicional], para santificarla… a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia en toda su gloria [esplendor]» —la condición en la que él se deleita—.

Es increíblemente maravilloso que Dios nos dé su favor de manera incondicional cuando todavía somos incrédulos pecadores. La razón principal de que esto sea maravilloso es que tal amor incondicional nos conduce al disfrute eterno de su gloriosa presencia.

Sin embargo, el punto culminante de ese disfrute es que no solo vemos su gloria, sino que también la reflejamos: «que el nombre de nuestro Señor Jesús sea glorificado en vosotros, y vosotros en Él» (2 Tesalonicenses 1:12).


Devocional tomado del articulo“Hope for More Than Unconditional Love” 

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El mensaje de la creación

AGOSTO, 24

El mensaje de la creación

Devocional por John Piper

Profesando ser sabios, se volvieron necios, y cambiaron la gloria del Dios incorruptible por una imagen en forma de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles. (Romanos 1:22-23)

Sería una ridiculez y una gran tragedia que un hombre amara más el anillo de bodas que a su novia. Pero este pasaje dice que eso ha sucedido.

Los seres humanos se enamoraron del eco de la excelencia de Dios en la creación y perdieron la capacidad de oír el incomparable grito original de amor.

El mensaje de la creación es el siguiente:

Hay un gran Dios de gloria y poder y generosidad detrás de todo este asombroso universo; ustedes le pertenecen a él; él es paciente sosteniendo su vida rebelde; vuélvanse a él, depositen su esperanza en él y deléitense en él, no en la obra de sus manos.

El día transmite las «palabras» de aquel mensaje a todos los que escucharán en el día, expresándose por medio del deslumbrante sol radiante y el cielo azul y las nubes y todas las incontables formas y colores de todas las cosas visibles. La noche revela la «sabiduría» del mismo mensaje para todos aquellos que escucharán en la noche, expresándose a través de increíbles vacíos en la oscuridad y lunas de verano y estrellas sin número y sonidos extraños y brizas frescas y auroras boreales (Salmos 19:1-2).

El día y la noche proclaman lo mismo: ¡Dios es glorioso! ¡Dios es glorioso! ¡Dios es glorioso!


Devocional tomado del libro “Los Deleites de Dios”, páginas 85-86 

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Dios no es un idólatra

AGOSTO, 23

Dios no es un idólatra

Devocional por John Piper

Cuando Él venga para ser glorificado en sus santos en aquel día y para ser admirado entre todos los que han creído; porque nuestro testimonio ha sido creído por vosotros. (2 Tesalonicenses 1:10)

La enseñanza de que Dios exalta su propia gloria y busca ser alabado por su pueblo es de tropiezo para algunos porque la Biblia nos enseña a no ser así. Por ejemplo, la Biblia dice que el amor «no busca lo suyo» (1 Corintios 13:5).

¿Cómo puede Dios ser amoroso y al mismo tiempo tener una devoción absoluta en la búsqueda de su propia gloria, alabanza y gozo? ¿Cómo puede Dios estar a nuestro favor si lo consume el deseo de actuar a su propio favor?

La respuesta que propongo es la siguiente: como Dios es el único Ser con gloria absoluta y total autosuficiencia, él debe actuar a su favor para actuar a nuestro favor. Las reglas de la humildad a las que se atiene una criatura no se pueden aplicar del mismo modo a su Creador.

Si Dios apartara la mirada de sí mismo como la Fuente del gozo infinito, dejaría de ser Dios. Estaría negando el infinito valor de su propia gloria. Estaría dándonos a entender que hay algo más valioso fuera de sí mismo. Estaría cayendo en la idolatría.

Esto no sería ganancia para nosotros, porque ¿a quién iríamos si nuestro Dios dejara de ser justo? ¿Adónde encontraríamos, en todo el universo, una Roca de integridad cuando Dios ha dejado de valorar supremamente aquello que es supremamente valioso? ¿Adónde acudiríamos en nuestra adoración si Dios mismo renunciara a su posición de infinito valor y belleza?

No, no es posible convertir la exaltación de Dios en sí mismo en amor demandando que Dios deje de ser Dios.

Al contrario, debemos observar que Dios es amor precisamente por su búsqueda incesante de la alabanza de su nombre en los corazones de su pueblo.


Devocional tomado del libro “Deseando a Dios”, página 47

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¿Por qué demanda Dios que lo alabemos?

AGOSTO, 22

Complacido en alabar

Devocional por John Piper

Te alaben los pueblos, oh Dios; todos los pueblos te alaben. (Salmos 67:35)

¿Por qué demanda Dios que lo alabemos?

C. S. Lewis dice:

Así como los hombres alaban espontáneamente lo que sea que valoren, también espontáneamente nos instan a unirnos a ellos en la alabanza del objeto de su adoración: “¿No es encantadora? ¿No fue glorioso? ¿No cree que eso fue magnífico?”

Cuando los salmistas nos dicen que alabemos a Dios, lo que están haciendo es lo que todos los hombres hacen cuando hablan de aquello que les interesa. La única dificultad, y más general, que yo tenía respecto de la adoración a Dios dependía de que me negaba de un modo absurdo, en relación al Tesoro supremo, a hacer lo que todos nos deleitamos en hacer, lo que en verdad no podemos evitar hacer, con todas las demás cosas que valoramos.

Creo que nos gozamos al alabar aquello que disfrutamos porque la alabanza no es una mera expresión de ese disfrute, sino que lo completa: es su consumación establecida. No es tan solo con la intención de hacerse cumplidos que los amantes se dicen una y otra vez cuán bellos son; el deleite es incompleto hasta que se expresa.

¡Esa es la solución! Alabamos aquello en lo que nos deleitamos porque nuestro deleite queda incompleto hasta que se ve expresado en la alabanza. Si no se nos permite hablar de aquello que valoramos, celebrar aquello que amamos, y adorar aquello que admiramos, nuestro gozo no puede ser completo.

Por lo tanto, si el amor de Dios hacia nosotros es suficiente para completar nuestro gozo, él no solo debe darse a sí mismo, también debe ganarse la alabanza de nuestros corazones: no porque necesite reforzar alguna debilidad suya o compensar alguna deficiencia, sino porque nos ama y busca la plenitud de nuestro gozo —que solo se encuentra al conocerlo y alabarlo a él, el más magnífico de todos los seres vivientes—.

Si Dios realmente es por nosotros, ¡debe ser por sí mismo! Dios es el único Ser en todo el universo para quien la búsqueda de su propia alabanza es finalmente un acto de amor. Para él, la exaltación de su propio nombre es la mayor de las virtudes. Cuando Dios hace todas las cosas «para la alabanza de su gloria», preserva y ofrece lo único en todo el mundo que puede satisfacer nuestros anhelos.

¡Dios es por nosotros! Y el fundamento de este amor es que Dios ha sido, es y siempre será por sí mismo.


Devocional tomado del libro “Deseando a Dios”, páginas 48-49

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La felicidad inconmovible de Dios

AGOSTO, 21

La felicidad inconmovible de Dios

Devocional por John Piper

Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea perfecto. (Juan 15:11)

Dios es absolutamente soberano:

Nuestro Dios está en los cielos; Él hace lo que le place (Salmos 115:3).

Esto quiere decir que Dios no está frustrado. Se regocija en todas sus obras cuando las contempla como colores del magnífico mosaico de la historia de la redención. Su felicidad es inconmovible.

Lo que lo hace feliz es el deleite que tiene en sí mismo. Antes de la creación, Dios se regocijaba en la imagen de su gloria reflejada en la persona de su Hijo. Luego, el gozo de Dios «se hizo público» en las obras de la creación y de la redención.

Estas obras llenan de gozo el corazón de Dios porque son un reflejo de su gloria. Todo lo que él hace tiene el fin de preservar y manifestar su gloria, porque es en ello que su alma se regocija.

Todas las obras de Dios culminan en la alabanza de su pueblo redimido. El clímax de su felicidad es el deleite en los ecos de su excelencia producidos por la alabanza de los santos. Esta alabanza es la consumación de nuestro propio gozo en Dios.

Por consiguiente, la búsqueda de Dios de nuestra alabanza y nuestra búsqueda del gozo en Él son la misma búsqueda. ¡Este es el maravilloso evangelio!


Devocional tomado del libro “Deseando a Dios”, página 53

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Jesús es la persona que buscan

AGOSTO, 20

Jesús es la persona que buscan

Devocional por John Piper

Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado; y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. (Mateo 28:18-20)

El último capítulo de Mateo es una ventana que se abre ante el glorioso amanecer del Cristo resucitado. A través de ella, se pueden divisar al menos tres cimas imponentes en la cordillera del carácter de Cristo: la cima de su poder, la cima de su bondad y la cima de su resolución.

Todos sabemos en nuestro corazón que si el Cristo resucitado ha de satisfacer nuestro deseo de admirar la grandeza, Él debe ser grandioso.

La gente que es demasiado débil para llevar a cabo sus planes no puede satisfacer nuestro deseo de admirar la grandeza. Admiramos aún menos a las personas que no tienen metas en la vida. Y todavía menos a aquellos cuyos planes son meramente egoístas y crueles.

Anhelamos ver y conocer a una Persona cuyo poder es ilimitado, cuyo corazón es sensible y bondadoso, y cuyo propósito es único y firme.

Los novelistas y los poetas y los guionistas de películas y de programas de televisión, de vez en cuando, crean una sombra de esta Persona. Pero no pueden satisfacer nuestra sed de admirar más que lo que la revista National Geographic de este mes puede satisfacer mi deseo de ver el Gran Cañón.

Necesitamos lo verdadero. Debemos ver el Original de todo poder y bondad y propósito. Debemos ver y adorar al Cristo resucitado.


Devocional tomado del sermón“Worship the Risen Christ”

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El significado de la resurrección

AGOSTO, 19

El significado de la resurrección

Devocional por John Piper

Si confiesas con tu boca a Jesús por Señor, y crees en tu corazón que Dios le resucitó de entre los muertos, serás salvo. (Romanos 10:9)

El significado de la resurrección es que Dios está a nuestro favor. Su objetivo es afianzar una relación estrecha con nosotros, y vencer nuestro sentido de abandono y distanciamiento.

La resurrección de Jesús es la declaración de Dios a Israel y al mundo de que nosotros no podemos abrirnos camino hacia la gloria, pero que su intención es hacer lo imposible para que lleguemos allí.

La resurrección es la promesa de Dios de que todos los que confíen en Jesús serán beneficiarios del poder de Dios que nos conduce por el camino de justicia y a través del valle de sombra de muerte.

Por lo tanto, creer de corazón que Dios levantó a Jesús de entre los muertos implica mucho más que la aceptación de un acontecimiento: implica la confianza en que Dios esta a nuestro favor, en que él ha afianzado una relación estrecha con nosotros, en que él está transformando nuestra vida y en que él nos salvará para su gozo eterno.

Creer en la resurrección implica creer en todas las promesas de vida y de esperanza y de justicia por las que la resurrección tuvo lugar.

Significa estar tan confiados en el poder y amor de Dios que ningún temor a perder bienes mundanos ni la codicia por las ganancias de este mundo podrán tentarnos a desobedecer a su voluntad.

Esa es la diferencia entre Satanás y los santos. Oh, Dios quiera circuncidar nuestros corazones para que lo amemos y hallemos descanso en la resurrección de su Hijo.


Devocional tomado del libro “Crea en su corazón que Dios levantó a Jesús de los muertos” 

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Esperanza para obedecer mandamientos difíciles

AGOSTO, 18

Esperanza para obedecer mandamientos difíciles

Devocional por John Piper

El que quiere amar la vida y ver días buenos… apártese del mal y haga el bien. (1 Pedro 3:10-11)

Hay solo una razón básica por la cual desobedecemos los mandamientos de Jesús: porque no confiamos en que la obediencia nos traerá más bendición que la desobediencia. No confiamos plenamente en lo que Dios prometió.

¿Qué prometió Dios? Pedro lo enseña de este modo:

No [devolváis] el mal por mal, o insulto por insulto, sino más bien [bendecid], porque fuisteis llamados con el propósito de heredar bendición. El que quiere amar la vida y ver días buenos… apártese del mal y haga el bien (1 Pedro 3:9-11).

Siempre estaremos mejor en obediencia que en desobediencia, incluso si obedecer nos costara la vida:

En verdad os digo: No hay nadie que haya dejado casa, o hermanos, o hermanas, o madre, o padre, o hijos o tierras por causa de mí y por causa del evangelio, que no reciba cien veces más ahora en este tiempo… junto con persecuciones; y en el siglo venidero, la vida eterna (Marcos 10:29-30).

La única forma de obtener el poder necesario para seguir a Cristo en el costoso camino del amor es estar llenos de esperanza, y con la plena confianza de que si perdemos nuestra vida haciendo su voluntad, la volveremos a encontrar y seremos recompensados abundantemente.


Devocional tomado del sermón“The Power of Hope”

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