LA PUERTA DE TU CORAZÓN

LA PUERTA DE TU CORAZÓN

Pablo Martini
Programa No. 2016-02-29
a1Constantemente pasan personas por nuestra vida que no sabemos con qué intenciones se acercan. Es que se ha creado dentro de nosotros cierto mecanismo de defensa que nos impulsa a considerar como enemigos potenciales a toda persona que se acerque a nosotros. Es que hemos sido decepcionados tantas veces que ya nos cuesta creer en las personas. Por tal motivo necesitamos ese “espíritu de discernimiento” que la Biblia presenta. Pero ¿cómo tenerlo? ¿Cómo puedo estar seguro que estoy abriendo mi casa mi corazón y mi vida entera a alguien de quien desconozco sus intenciones?… Por otro lado, si no confío nunca en nada ni en nadie, corro el riesgo de quedar paulatinamente sola, solo, y de hecho muchos hoy lamentan esa realidad. Es interesante considerar las variadas maneras en que las personas reconocieron a Jesús mientras se aparecía a los suyos después de resucitar. Por ejemplo cuando partió el pan camino a Emaús dice el relato bíblico que entonces sus ojos fueron abiertos y ahí se dieron cuenta que ese extraño forastero era, nada más ni nada menos que el mismo Señor resucitado. Pedro le reconoció amaneciendo dentro de su barca a orillas del mar de Galilea  cuando hizo el milagro de los peces y Tomás cuando le mostró sus heridas y le invitó a tocarlas, cosa que no fue necesario porque su fe ya estaba en proceso de recuperación por el gesto del Señor y la comunión  de los hermanos que le recibieron nuevamente en el grupo. ¿Lo notaste? En la aldea de Emaús fue Él quien sirvió aunque no era el dueño de la casa. A orillas del mar fue Él el que preparó el desayuno para un deprimido Pedro y sus frustrados pescadores, y  un desconcertado Tomás fue el Señor mismo quien se tomó el trabajo de aparecer por segunda vez y dirigirse al incrédulo sin reproche sino con amor.

Quedan pocas, pero todavía hay personas que viven para servir a los demás en lugar de buscar ser servidos siempre. Personas que no van a  señalar tus dudas sino que te van a ayudar a disiparlas, personas que amen no de palabra sino de hechos y en verdad. A esos recibe.

PENSAMIENTO DEL DÍA

Asegúrate bien a quién le estás abriendo la puerta de tu corazón.

LA PALABRA CREADORA DE DIOS

LA PALABRA CREADORA DE DIOS

Pablo Martini
Programa No. 2016-02-28

a1PRINCIPIAR… iniciar… comenzar… abrir… Hay algo refrescante y optimista en estas palabras,ya sea que se refieran al amanecer de un nuevo día, al nacimiento de un niño, al preludio de una sinfonía o a los primeros kilómetros de las vacaciones familiares. Libres de problemas y llenos de promesas, todos los comienzos despiertan la esperanza y las visiones llenas de fantasía del futuro. Desde el Génesis se revela el principio del mundo, de la historia de la humanidad, de la familia, de la civilización, de la salvación. Es la historia del propósito y el plan de Dios para su creación. La Biblia entera establece este escenario y revela la persona y la naturaleza de Dios (Creador, Protector, Juez, Redentor); el valor y la dignidad de los seres humanos (hechos a la imagen de Dios, salvos por gracia, utilizados por Dios en el mundo); la tragedia y las consecuencias del pecado (la caída, la separación de Dios, el juicio); la promesa y la seguridad de salvación (el pacto, el perdón, el Mesías prometido). Ahí es donde comienza Tu historia y la mía. De súbito vemos crear a Dios el mundo en un despliegue majestuoso de poder y propósito, que culminó con un hombre y una mujer hechos a su imagen. Pero muy pronto el pecado entró y Satanás fue desenmascarado. La creación, bañada en inocencia, fue destrozada por la caída (la desobediencia voluntaria de Adán y Eva). La comunión con Dios se rompió y el mal comenzó a tejer su telaraña destructiva.

Pero es la misma Palabra del Dios Creador  la que nos dice: ¡Sí hay esperanza! No importa cuán oscura pueda parecer la situación del mundo, Dios tiene un plan. No importa cuán insignificante o inútil tú te sientas, Dios te ama y quiere utilizarte en Su Plan. No importa cuánto hayas pecado o cuán separado te encuentres de Dios, la salvación está al alcance de tu mano si buscas en el lugar correcto: La Eterna Palabra de Dios que tienes olvidada en aquel viejo baúl.

http://labibliadice.org/unapausaentuvida/2016/02/28/la-palabra-creadora-dios/

 

LA MISMA FRAGANCIA EN EL MISMO ENVASE

LA MISMA FRAGANCIA EN EL MISMO ENVASE

Pablo Martini
Programa No. 2016-02-27

a1

Cuando hombres y mujeres notables están a punto de morir, el mundo espera oír sus palabras finales de perspicacia y sabiduría. Luego son citadas y repetidas por todo el mundo. Esto también es aplicable cuando agoniza un ser querido. Reunida a su lado, la familia se esfuerza por oír cada sílaba balbuceada de bendición, ánimo y consejo, sabiendo que este será el mensaje final. Uno de los hombres más conocidos, influyentes y amados de la historia fue el apóstol Pablo. Y tenemos sus famosas últimas palabras. Nunca ha existido otra persona como Pablo, el apóstol misionero. Fue un hombre de profunda fe, amor constante, esperanza permanente, convicción tenaz y profunda visión. Y fue inspirado por el Espíritu Santo para darnos el mensaje de Dios. Pero Pablo está enfrentando la muerte. No está muriendo de enfermedad en una cama de hospital rodeado de sus seres queridos. Está muy vivo, pero su estado es terminal. Convicto como seguidor de Jesús de Nazaret, permanece en una fría prisión romana, separado del mundo, con solo uno o dos visitantes y sus materiales para escribir. Sabe que pronto será ejecutado por lo tanto escribe sus pensamientos finales a su «hijo» Timoteo, entregándole la antorcha del liderazgo, recordándole aquello que realmente es importante, y animándolo en la fe. Piense cómo habrá leído y releído Timoteo cada palabra. Este es el último mensaje de su querido mentor: Pablo.

Este mismo mensaje ha pasado a millones de seguidores de Cristo durante dos mil años de historia y llega hasta nuestros días tan vívido, revolucionador y puro como siempre. De creerlo y aceptarlo depende la realización de la vida misma, la concreción de tus más anhelados ideales y la perpetuación de tu vida en la vida de tus hijos y los hijos de tus hijos. Hoy llega a ti, envasado en sencillez, con olor a humildad, como antes, desde un calabozo,  a la  luz de una vela, en la pluma de un sufriente, en estas palabras, en este formato.

PENSAMIENTO DEL DÍA

La mayor tragedia de la vida es ser visitado por Dios y no darse cuenta.

LA MEJOR HISTORIA DE AMOR

LA MEJOR HISTORIA DE AMOR

Pablo Martini
Programa No. 2016-02-26

a1En culturas orientales e incluso en algunos sectores de nuestra Amazonía, el concepto de las Bodas nupciales es sensiblemente distinto al concepto occidental al que estamos acostumbrados. La noción de contraer matrimonio, para nosotros, significa un momento, un acto ceremonial. No así para la cultura oriental hebrea de los tiempos bíblicos. Comprendiendo al detalle estas singularidades es que logramos apreciar en su totalidad lo bello de la relación de Cristo con nosotros (su iglesia), a la que se la presenta en el Nuevo Testamento como su esposa o su novia desposada. En aquellos tiempos y en aquella cultura las bodas constaban de tres partes bien diferenciadas. Primero era el “Pedido de mano” o desposorio. Aquí el pretendiente, hacía una visita oficial a la familia de la joven y le proponía matrimonio. Se pactaba el pago o dote, la fecha y los detalles más importantes, bajo promesa de regresar a buscarla. La novia había sido desposada o prometida al novio y seguía en casa de sus padres esperando su regreso. Siguiendo con nuestra analogía; Cristo-Iglesia, esto se cumplió hace dos mil años cuando el Cordero pagó con su sangre nuestro rescate y prometió ir a preparar lugar para nosotros, y regresar a buscarnos cuando todo estuviese listo.

Así estamos ahora, como una novia deposada en espera que su prometido la lleve a su hogar.Luego, al tiempo señalado, el novio venía a buscarla y se realizaba lo que se llamaba “La Presentación”. Ante familiares y amigos íntimos se celebraba el matrimonio en algún lugar privado. Eso se cumplirá en el cielo, y es  lo que la Biblia llama “Bodas del Cordero”. Lo podríamos comparar con el matrimonio civil de hoy en día y el posterior almuerzo a los concurrentes. Pero lo mejor está por venir. Una vez oficializado el matrimonio se presentaba ala pareja en público en el “Banquete de las bodas” o recepción. Esto también tendrá  lugar en  la Segunda Venida de Cristo a la tierra para reinar y disfrutar de un banquete por mil años. Con semejante marco de amor, festejo y fidelidad ¿no te gustaría ser parte de esa novia?… (Todavía hay lugar).

PENSAMIENTO DEL DÍA

Amar otra cosa aparte de Jesús es infidelidad espiritual.

MALOS PENSAMIENTOS, INCRÉDULOS Y EL ESPÍRITU SANTO

CONSULTORIO BÍBLICO 137

MALOS PENSAMIENTOS, INCRÉDULOS Y EL ESPÍRITU SANTO

PROGRAMA NO. 2016-02-25

Desde Ecuador se ha comunicado con nosotros un amigo oyente para hacernos la siguiente consulta: estoy confundido, estoy desanimado, no puedo orar, no quiero leer la Biblia y si leo no entiendo, mis pensamientos están todo el tiempo en las mujeres. Necesito su consejo.

a1Gracias por comunicarse con nosotros para pedirnos consejo acerca de la situación espiritual y emocional en la cual se encuentra estos momentos. Antes de sugerir algunas pautas para solucionar su problema, me gustaría hacerle la siguiente pregunta: ¿Ha recibido al Señor Jesucristo como su único y personal Salvador? Si lo ha hecho, gracias a Dios, porque Usted tiene todo lo que necesita para arreglar su situación espiritual y emocional, si no lo ha hecho, debe hacerlo lo antes posible porque de esta manera, no solo obtendrá perdón de pecados y vida eterna sino que también tendrá el poder para vivir la vida abundante que nos prometió el Señor Jesucristo. No está por demás al menos mencionar que para ser salvo necesita primeramente reconocer que es pecador, Romanos 3:23 dice que todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios. También tiene que reconocer que por ser pecador está en peligro de recibir eterna condenación. Romanos 6:23 dice que la paga o el castigo por el pecado es la muerte. Además debe reconocer que Dios ama al pecador y por ese amor dio a su Hijo unigénito para que muera en lugar del pecador, de modo que el pecador que cree en él tenga vida eterna. Juan 3:16 dice: Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Si Usted reconoce todo esto y lo acepta sin reparo alguno, entonces debe recibir al Señor Jesucristo, el Hijo unigénito, como su único y personal Salvador. Es un acto de fe sobre la base de lo que dice la Biblia. Juan 1:12 dice: Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios. Hable con Dios en oración y exprésele su deseo de recibir a Cristo. Dios oirá su clamor y llegará a ser salvo. Muy bien. Asumamos que ya ha tomado esta decisión, bien sea este momento o anteriormente. Usted dice que no logra concentrarse en lo que lee en la Biblia, y por tanto no entiende lo que está leyendo, porque su mente está ocupada con las mujeres. Siendo este el caso, no es de sorprenderse que se sienta confundido, desanimado, sin deseos de orar o leer la Biblia. ¿Qué hacer en esta situación? La solución a su problema aparece en Filipenses 4:8. La Biblia dice: Por lo demás,  hermanos,  todo lo que es verdadero,  todo lo honesto,  todo lo justo,  todo lo puro,  todo lo amable,  todo lo que es de buen nombre;  si hay virtud alguna,  si algo digno de alabanza,  en esto pensad.

Este es el texto lema para mantener bajo control nuestros pensamientos. Algo muy útil que Usted debe saber es que la Biblia enseña que los creyentes tenemos la capacidad de controlar lo que pensamos. No tiene sentido adoptar una actitud fatalista al afirmar que no podemos evitar el pensar en cosas que no son loables. El hecho real es que Usted o yo, o en general cualquier creyente, tenemos la capacidad de decidir sobre aquello que va a ocupar nuestra mente, es decir, nuestros pensamientos. El secreto consiste en un acto voluntario de pensar en cosas loables. Un mal pensamiento se saca de la mente cuando entra un buen pensamiento. Una persona no puede abrigar malos pensamientos y pensamientos sobre el Señor Jesús, al mismo tiempo. En la práctica esto funciona de la siguiente manera: Si un mal pensamiento surge en mi mente, lo debo desechar inmediatamente por medio de pensar en la Persona y Obra del Señor Jesucristo. No se necesita de mucha indagación para saber que el versículo de Filipenses 4:8 habla del carácter de la persona del Señor Jesucristo. En Él encontramos todo lo verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre, todo lo que es virtuoso, todo lo que es digno de alabanza. Veamos de qué se trata cada una de estas cualidades. Lo verdadero es lo que se encuentra en Dios, en su Hijo el Señor Jesucristo, en el Espíritu Santo y en las Escrituras. Lo honesto significa lo que es digno de respeto. Los creyentes debemos pensar en lo que sea digno de admiración y adoración, es decir en lo sagrado y no en lo profano. Lo justo se refiere a lo que es correcto. El creyente debe pensar en armonía con los estándares divinos de la santidad. Lo puro es todo lo moralmente limpio y sin mancha. Lo amable se refiere a aquello que es agradable. Lo que es de buen nombre es aquello que es considerado como bueno en el mundo, tal como la cortesía, la amabilidad, el respeto a otros. En general, el creyente debe ocupar su mente en pensar en todo aquello que tenga alguna virtud o excelencia moral y en todo aquello que sea digno de alabanza o algo recomendable. Así que, amable oyente, Usted necesita organizar su vida de manera que dedique al menos unos treinta minutos cada día, a leer una pequeña porción de las Escrituras. Trate de ir ordenadamente por alguno de los libros de la Biblia, tal vez el Evangelio de Juan. Tome unos pocos versículos y léalos en voz alta, pausadamente, varias veces, tratando de entender lo que ha leído. Una vez que ha entendido lo que ha leído, escriba un corto resumen en un papel. Luego medite en lo que acaba de escribir. De esta manera, en su mente se irán almacenando los pensamientos de Dios, y poco a poco irán desapareciendo los malos pensamientos. Luego de meditar en esa corta porción de las Escrituras, le sugiero que tome unos minutos para hablar con Dios en oración acerca de lo que ha guardado en su mente en cuanto a las Escrituras. Este ejercicio espiritual diario, tiene la virtud de llenar su mente de la palabra de Dios y es un gran antídoto para alejar al pecado en general de su vida. Note lo que dice Salmo 119:9-11. ¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra. Con todo mi corazón te he buscado; No me dejes desviarme de tus mandamientos. En mi corazón he guardado tus dichos, Para no pecar contra ti.

Si es fiel adoptando esta práctica, podrá mirar con claridad lo que Dios quiere para su vida, experimentará el gozo de ser un hijo de Dios, y dentro de Usted comenzará a surgir un deseo profundo por conocer más de la palabra de Dios. Cuando eso pase, podrá vivir en la práctica lo que dice Dios en Isaías 26:3 donde dice: Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera;  porque en ti ha confiado.

A través del correo electrónico se ha comunicado con nosotros un amigo oyente para hacernos la siguiente consulta: ¿Puede una persona que no es salva, sentir la presencia del Espíritu de Dios y recibir bendiciones sólo con asistir a una iglesia y compartir con cristianos en las reuniones y fuera de ellas? ¿Como puede estar realmente segura una persona de su salvación?

Una persona incrédula no tiene el Espíritu Santo en su vida. Hablando a los creyentes, Pablo les dice lo que aparece en Romanos 8:9: Mas vosotros no vivís según la carne,  sino según el Espíritu,  si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros.  Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo,  no es de él.

Un incrédulo por tanto no tiene el Espíritu Santo en su vida. Siendo así, el incrédulo no puede ver el fruto del Espíritu Santo en su vida. A propósito he evitado usar la palabra “sentir” porque en la vida cristiana las cosas se aceptan o se rechazan por la fe, no por los sentimientos. Un creyente puede no sentirse salvo, pero si ha depositado su fe en la persona y obra del Señor Jesucristo, es salvo, porque eso es lo que dice la palabra de Dios, a pesar que no se sienta salvo. Por otro lado, todo incrédulo recibe bendiciones de Dios, por lo que los teólogos llaman la gracia común. Según Mateo 5:45, el Señor Jesús dijo que Dios hace salir el sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos. Esta gracia común sin embargo, no significa que los que la reciben son automáticamente salvos. Hace falta que el incrédulo reciba a Cristo como Salvador para que la gracia salvífica de Cristo se derrame sobre el incrédulo y llegue a ser salvo. Cuando un incrédulo entra a un templo y recibe bendiciones de Dios, está recibiendo los beneficios de la gracia común, pero eso no le hace salvo. Necesita recibir a Cristo como Salvador para ser salvo. El creyente puede estar seguro de su salvación cuando conoce y sabe lo que dice la palabra de Dios sobre la salvación. Cuando por ejemplo, toma para sí lo que dicen textos como Juan 3:36 donde dice: El que cree en el Hijo tiene vida eterna;  pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida,  sino que la ira de Dios está sobre él.

Creer en Cristo, lo cual es equivalente a recibirlo como Salvador, resulta en tener vida eterna. Esto es la palabra de Dios y si lo acepto sin reservas, puedo disfrutar de estar seguro de mi salvación.

 

LA LEY DE LA SIEMBRA Y LA COSECHA

LA LEY DE LA SIEMBRA Y LA COSECHA

Pablo Martini
Programa No. 2016-02-25
a1Alégrate, joven, en tu juventud, y disfruta en tu corazón en los días de tu adolescencia; y anda donde tu corazón y  tus ojos te quieran llevar; pero debes saber, que sobre todas las cosas que decidas te juzgará Dios. (Porque podemos escoger nuestras decisiones pero no podemos escoger las consecuencias de ellas). Cuando  se oscurezca  la luz de tus ojos… cuando tu sistema de defensa tiemble de miedo,  cuando te cierren puertas y ventanas de oportunidades porque ya no sirves ni para moler granos, cuando por más que madrugues solo verás abatimiento, ; cuando también temerás de lo que es alto, y tendrás terrores en el camino; cuando todo se te hará una carga, y hasta perderás el apetito; cuando recuerdes que el hombre va a su morada eterna, y comiencen los lamentos por las calles por tu partida, antes que tu espalda se quiebre, y se rompa el cuenco de oro, antes que llegues al punto de que todo intento se esfume no más en sus comienzos, antes que vuelvas  a la tierra, como eras, y tu espíritu vuelva a Dios que te lo dio, acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud.

Pues si no vendrán esos días malos, y llegarán los años de los cuales digas: “No encuentro en ellos satisfacción”, y acabes diciendo: “Vanidad de vanidades, todo es vanidad.”

Esta es una sencilla adaptación del comentario de Salomón en su libro de Eclesiastés y presenta a un joven que no quiso esperar y tomó sus decisiones sin pensar en el futuro.

Pocos de nosotros poseemos la capacidad de adelantarnos a las consecuencias de esta forma de encarar la vida, pero en esta advertencia encontramos uno de los tesoros más preciados. Debes saber que lo que estás viviendo hoy no es otra cosa que las consecuencias de tus decisiones tomadas ayer, (para bien o para mal). De la misma manera las cosas que voluntariamente estás hoy decidiendo será lo que marque tu futuro en lo laboral, familiar, personal, Etc. Sí, hoy te estás forjando tu mañana. Es serio, es importante, es peligroso, ¡es vital!

PENSAMIENTO DEL DÍA

Señor, enséñame a vivir el hoy de tal manera que mañana no tengaque reprocharme el ayer.

VALLE DE LA CALAMIDAD PERSONAL

VALLE DE LA CALAMIDAD PERSONAL

PROGRAMA NO. 2016-02-24

a1Saludos cordiales amable oyente. Es motivo de gran gozo compartir este tiempo de estudio bíblico con usted. Gracias por su sintonía. Estamos estudiando acerca de cómo salir de los valles profundos por los cuales se encaminan a veces nuestros pasos en la vida. Ya hemos hablado acerca del valle de la duda el valle de la depresión. Estamos ahora hablando acerca del valle de la calamidad. La calamidad puede ser económica, como fue el caso de aquella pobre viuda que debía pagar una deuda muy grande y sus acreedores le presionaban amenazándola con llevarse a los hijos en calidad de esclavos si no pagaba a tiempo. En nuestro estudio bíblico pasado vimos como Dios intervino por medio de Eliseo para que esta viuda tenga más de lo que necesitaba y pueda no sólo cumplir con su compromiso de cancelar sus deudas sino también de iniciar su propio negocio de compra venta de aceite. En esta ocasión trataremos sobre una persona que cayó en el valle de la calamidad personal.

Las calamidades, amable oyente, pueden ser de diversa índole. Ya hemos visto que pueden ser económicas, pero también pueden ser personales, en el sentido que ponen en peligro la vida del que las sufre. La Biblia presenta una gran cantidad de personas que sufrieron calamidades personales y salieron muy bien libradas de ellas. A manera de estudio de un caso, tomemos al apóstol Pablo. Observemos en primer lugar, la severidad de sus calamidades personales y en segundo lugar la solución para sus calamidades personales. En cuanto a la severidad de sus calamidades personales, tenemos dos pasajes bíblicos, ambos en la segunda epístola a los Corintios. El primero en el capítulo 4, versículos 8 y 9 donde dice: que estamos atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados;
2Co 4:9 perseguidos, mas no desamparados; derribados, pero no destruidos;
Bueno, la vida de Pablo no fue un lecho de rosas que digamos. Según este pasaje, Pablo fue conducido innumerables veces al profundo valle de la calamidad personal. En ese valle, Pablo se vio en tribulación, en apuros, en persecución y bajo constante ataque enemigo. Un poco más adelante en 2 Corintios 4:12 Pablo dijo lo siguiente: De manera que la muerte actúa en nosotros, y en vosotros la vida.

Con esto, Pablo está señalando que todas estas calamidades personales ponían en serio riesgo su propia vida. La muerte andaba rondando cerca de Pablo constantemente. Sin embargo, según su propio testimonio, Pablo nunca se dejó dominar de su calamidad personal, porque el texto dice que aunque estaba en tribulación, no llegó a angustiarse, aunque estaba en apuros, no llegó a desesperarse, aunque estaba bajo persecución, no llegó a sentirse abandonado, aunque estaba derribado, no llegó a sentirse destruido. La gran pregunta es ¿Cómo lo logró? Esperemos un momento por al respuesta. Por lo pronto vemos la severidad de la calamidad personal en la vida del Apóstol. El segundo pasaje se encuentra en 2 Corintios 11:23-27 donde Pablo registra su experiencia. La Biblia dice: ¿Son ministros de Cristo? (Como si estuviera loco hablo.) Yo más; en trabajos más abundante; en azotes sin número; en cárceles más; en peligros de muerte muchas veces.

2Co 11:24 De los judíos cinco veces he recibido cuarenta azotes menos uno.

2Co 11:25 Tres veces he sido azotado con varas; una vez apedreado; tres veces he padecido naufragio; una noche y un día he estado como náufrago en alta mar;
2Co 11:26 en caminos muchas veces; en peligros de ríos, peligros de ladrones, peligros de los de mi nación, peligros de los gentiles, peligros en la ciudad, peligros en el desierto, peligros en el mar, peligros entre falsos hermanos;
2Co 11:27 en trabajo y fatiga, en muchos desvelos, en hambre y sed, en muchos ayunos, en frío y en desnudez;
Bueno, con lo que a usted le está pasando, quizá pensó que es el capeón en cuanto a sufrir calamidades personales. Pero al escuchar el testimonio de Pablo, estoy seguro que habrá llegado a la conclusión no ha padecido ni una mínima fracción de lo que padeció Pablo. Dice que por cinco veces recibió de los judíos 39 azotes, uno menos que cuarenta, lo cual era lo máximo que permitía la ley de Moisés. Para no quebrantar la ley de Moisés por posibles equivocaciones en la cuenta de los azotes, los judíos siempre se detenían en el azote número 39. Esto era de poco consuelo para el azotado ciertamente. El Nuevo Testamento no registra detalles de esto, pero eso fue lo que pasó con Pablo. También dice que por tres ocasiones fue azotado con varas. Una de esas ocasiones fue cuando estuvo en Filipos antes de ser arrojado a la cárcel, de dónde fue sacado milagrosamente por el Señor. Pero ¿y las otras dos veces? Nadie sabe dónde fue ni cómo fue. Dice además que fue apedreado, De esto sí nos habla el Nuevo Testamento en el libro de Hechos. Ocurrió en Listra. Después de ser apedreado, Pablo fue sacado de la ciudad pensando que estaba muerto, pero rodeándole los discípulos, se levantó y entró en la ciudad. También afirma que por tres veces había sufrido naufragio. El Nuevo Testamento se refiere a un naufragio en el cual Pablo estaba presente, pero este naufragio ocurrió en su viaje a Roma, unos tres años después que Pablo escribiera esto que hemos leído en 2 Corintios. De modo que no se sabe cómo ni dónde Pablo sufrió la espeluznante experiencia de estar en tres naufragios. Así por el estilo, amable oyente, usted estará de acuerdo conmigo en cuanto a que Pablo fue un campeón de sufrir calamidad personal, superado únicamente por Cristo Jesús, porque verdaderamente nadie ha padecido tanto como nuestro amado Salvador. Eso explica por qué Pablo estaba en trabajo y fatiga, en muchos desvelos, en hambre y sed, en muchos ayunos, en frío y en desnudez. Aun una noche y un día, estuvo como náufrago en alta mar. Pero ni aun eso doblegó su espíritu. La única explicación posible es la directa intervención de Dios.

Hemos considerado la severidad de la calamidad personal en Pablo. Sin embardo, Pablo siguió firme.

¿Cómo lo hizo? Consideremos pues, la solución a la calamidad personal en Pablo. La clave radica en que Pablo tenía un elevado concepto de la grandeza de Dios. Pablo sabía que todo eso que estaba pasando, no era porque Dios le había abandonado o porque Dios le estaba castigando, o porque Dios se deleitaba en el sufrimiento que estaba soportando. Pablo sabía que esas situaciones que vivió eran los vientos contrarios que podían elevarle cual águila a las alturas de una relación más íntima y pura con Cristo Jesús. Se dice que cuando un águila quiere retozar en el vuelo, busca una corriente aire y extendiendo sus alas se deja llevar plácidamente por la corriente de aire. Pero cuando el águila está en peligro y trata de escapar por su vida, busca una corriente de aire y vuela en contra de ella. De esa manera, la corriente de aire contraria a la dirección de vuelo tiene el efecto de elevar al águila tan alto como sea posible para escapar del peligro. Así deben ser vistas las calamidades personales amable oyente. Son el viento contrario que cuando lo sabemos aprovechar nos remontarán a las alturas insospechadas de íntima y dulce comunión con el Señor. Los árboles más fuertes no son aquellos que crecen en la quieta hondonada de los valles. Los árboles más fuertes son los que crecen en la escarpada montaña, donde el viento, la lluvia, la nieve azotan con feroz fuerza. Las calamidades personales eran consideradaza por Pablo como la inclemencia del tiempo que hacía más fuerte el árbol de su vida. Yo no sé si alguna vez ha visto un instrumento musical eólico. Son esos aparatos que emiten música cuando sopla viento. Cuando el viento es suave o inexistente, el instrumento musical eólico permanece mudo, quieto. Pero cuando sopla el viento con toda su fuerza, del instrumento eólico brota la encantadoras melodía que deleita el oído.

Pablo sabía que sus calamidades personales eran el viento que hacía brotar música hermosa de su vida y eso le ayudó a mantenerse firme en el valle de la calamidad. Puede ser que usted amable oyente, este momento esté en el valle de la calamidad personal. No se desespere, no se sienta derrotado. Mire a su calamidad como la ráfaga de viento que va a producir acogedora música en su vida. Música que traerá gloria al nombre de Dios. Sólo así podrá como Pablo soportar sus aflicciones y eventualmente Dios mismo le sacará del valle de la calamidad personal.

LA GRAN OMISIÓN

LA GRAN OMISIÓN

Pablo Martini
Programa No. 2016-02-24
a1Es triste reconocerlo pero hoy en día se han tergiversado sutilmente los puntos esenciales que conforman el verdadero mensaje de Dios al hombre.  La Gran comisión del Señor Jesucristo se ha transformado en una Gran omisión, pues omite el espíritu real que gobernó la mente del Señor resucitado. “Id y predicad”, fue el desafío, nosotros lo hemos invertido: “Vengan y escuchen”, les decimos a las personas. Así no funciona. Pero algo aún más dramático ha ocurrido, porque aunque alguno sí van y predican, su prédica está carente también de la verdad. Así que están las dos clases, los que tienen el mensaje sano pero no van, y los que van pero con mensaje enfermo. Por las montañas de Judea resonaba claramente el discurso de Juan el Bautista que fue recogido por Jesús y esparcido por doce hombres sencillo: “Arrepentíos y convertíos”. Era un llamado a la entrega, a la renuncia, A LA MUERTE DEL YO para obtener la vida, la verdadera vida. Fue el llamado a la samaritana a entregar su cántaro vacío. A Nicodemo de abandonar prejuicios, a Saulo de rendirse a Su voluntad.

Hoy no es así. Hoy se invita a las personas a recibir la bendición de Dios. ¡Ven y obtiene tu milagro!!! Siembra la semilla de la fe y obtendrás cien veces más… ¿Qué pasó? El antiguo enemigo, la misma trampa, los mismos resultados. Si Satanás no logró silenciar a los mensajeros entonces se dedicó a pervertir el mensaje, a él le da lo mismo. El Reino de Dios no avanzará con mensajes sanos pero con mensajeros mudos así como tampoco avanzará con mensajeros que pregonan a viva voz un mensaje enfermo. Pero hay, como en todas las épocas, un remanente de hombres y mujeres fieles que salen a sembrar la buena semilla. No te dejes engañar. La verdadera vida de Dios comienza en una cruz, tu cruz, tu muerte, tu entrega; el
resto viene por añadidura.

PENSAMIENTO DEL DÍA

Si Satanás no logró silenciar a los mensajeros entonces se dedicó a pervertir el mensaje, a él le da lo mismo.

¿Ha caído alguna vez en el valle de la calamidad económica, o la calamidad personal, o la calamidad espiritual? ¿Cómo se ha sentido? ¿Le gustaría salir de allí?

CONSULTORIO BÍBLICO

PROGRAMA NO. 2016-02-23
David Logacho
Saludos cordiales amable oyente. Gracias por su sintonía a este programa. Bienvenida, bienvenido al estudio bíblico de hoy. Esta serie de estudios bíblicos tiene que ver con las vicisitudes de la vida. A estas vicisitudes de la vida las hemos llamado valles. En lo que va de esta serie, ya hemos hablado sobre el valle de la duda y el valle de la depresión. En esta ocasión trataremos acerca del valle de la calamidad. ¿Ha caído alguna vez en el valle de la calamidad económica, o la calamidad personal, o la calamidad espiritual? ¿Cómo se ha sentido? ¿Le gustaría salir de allí? Pues, entonces siga en nuestra sintonía.
¿Ha sufrido alguna vez el embate de alguna calamidad? A lo mejor en el área económica cuando el dinero se acaba antes que se acabe el mes, o cuando un banco amenaza con embargar sus bienes por falta de cumplimiento en el pago de alguna deuda. O a lo mejor en lo personal, cuando ha sufrido un accidente o cuando le ha atacado alguna enfermedad perniciosa, o cuando la fuerza de la naturaleza ha arremetido con furia en forma de terremoto o inundación o tornado. O a lo mejor en el área espiritual, cuando todo lo que ha creído se ha venido abajo y de pronto se encuentra sin saber en qué creer. Si ha sufrido alguna de estas calamidades, quiero decirle que no está solo. Existen muchos que también han sufrido calamidades así y probablemente en mayor grado que lo que usted ha padecido o está padeciendo. En todo caso, para toda persona que ha caído en el valle de la calamidad, existe una esperanza firme en las páginas de la palabra de Dios. En esta ocasión, estudiaremos el caso de una mujer que sufrió el impacto de la calamidad económica, pero supo reponerse de ello. Vemos como ocurrió. La historia se encuentra en el libro de 2 Reyes, capítulo 4, versículos 1 a 7. Consideremos en primer lugar la naturaleza de la calamidad. 2 Reyes 4:1 dice: Una mujer, de las mujeres de los hijos de los profetas, clamó a Eliseo, diciendo: Tu siervo mi marido ha muerto; y tú sabes que tu siervo era temeroso de Jehová; y ha venido el acreedor para tomarse dos hijos míos por siervos.Aquí lo tenemos. Se trata de una mujer, no sabemos su edad, que era esposa de un profeta de Israel. Del profeta sabemos que era un hombre que vivía en estrechez económica, al punto que tuvo que endeudarse para atender las necesidades básicas de él y su familia. Por alguna razón que la Biblia no revela, este profeta murió. Esto fue un peldaño más en la inexorable caída de la viuda al valle de la calamidad económica. La viuda tenía que afrontar no sólo las necesidades actuales de la familia, sino también tuvo que asumir las deudas de su difunto esposo. Para complicar aun más las cosas, el acreedor no era una persona comprensiva ni compasiva, sino totalmente intratable e intransigente. Para este acreedor, la situación era simple. O me paga lo que me debe o me llevo a sus dos hijos en calidad de esclavos. La pobre viuda no sabía qué hacer. La calamidad económica se había ensañado contra ella. En esas difíciles condiciones, la infortunada viuda recurrió al gran profeta Eliseo, quien tenía en gran estima al difunto profeta, porque en vida, esta profeta, era temeroso de Jehová. En el clamor de la viuda se nota la profunda angustia de su alma afligida. Inmediatamente Eliseo entra en acción. Eliseo sugiere la manera como contrarrestar la calamidad económica. Veamos lo que sucedió. 2 Reyes 4:2-4 dice: Y Eliseo le dijo: ¿Qué te haré yo? Declárame qué tienes en casa. Y ella dijo: Tu sierva ninguna cosa tiene en casa, sino una vasija de aceite,

2 Ryes 4:3 El le dijo: Ve y pide para ti vasijas prestadas de todos tus vecinos, vasijas vacías, no pocas.
Entra luego, y enciérrate tú y tus hijos; y echa en todas las vasijas, y cuando una esté llena, ponla aparte.

Hay tanto para aprender de aquí. Eliseo atiende el pedido de la viuda. Pregunta a la viuda: ¿Qué te haré yo? Casi puedo ver el signo de interrogación en el rostro de la pobre viuda. Lo único que ella sabía es que necesitaba dinero inmediatamente para pagar las deudas y librar a sus hijos de la esclavitud, pero no tenía la más mínima idea de cómo conseguir ese dinero. Ante esto, Eliseo dice a la viuda: Declárame qué tienes en casa. La viuda no puede ocultar la triste realidad de su calamidad económica. Todo lo que tenía, quizá lo vendió para obtener dinero para pagar la deuda. Sólo le quedaba una vasija con aceite. Con esta información Eliseo instruye a la viuda a ir y pedir prestado a todos sus vecinos la mayor cantidad de vasijas vacías que pueda. Luego, tenía que encerrase en su casa con sus hijos y comenzar a echar el aceite de la vasija que ella tenía, en las vasijas vacías que había conseguido. Al hacerlo se iba a operar un milagro. De esa sola vasija de aceite que la viuda tenía iba a salir tanto aceite como para llenar todas las vasijas vacías. Detengámonos aquí para considerar algunas cosas importantes. Notamos que Eliseo preguntó a la viuda qué es lo que tenía en casa y la viuda respondió: Una vasija de aceite. Esto nos muestra que Dios quiere que usemos lo que tenemos a la mano para salir de la calamidad económica que enfrentamos. A veces decimos: Ah… si tan solo tuviera tal o cual cantidad de dinero, podría salir de mi triste situación económica. O, ah… si estuviera en tal o cual lugar, podría salir de mi triste situación económica. Pero con la viuda no aconteció así. Ella tenía sólo una vasija de aceite y de aquí Dios hizo el milagro. Usted también amable oyente, debe tener su propia vasija de aceite en su casa. No sé lo que será. Quizá alguna habilidad manual para hacer algo, o un lote de terreno, o una máquina de coser, o alguna herramienta para trabajar. Pues, si quiere salir de su atolladero económico, comience a usar lo que tenga más a la mano en plena dependencia del Señor. El Señor hará también prosperar esa actividad para permitir que salga de su calamidad económica. No sea como un amigo mío, quien se quedó sin trabajo, y por años se pasó de vago en su casa, aduciendo que si no encontraba un trabajo como el que había tenido antes, no iba a trabajar en nada. Claro, en cuestión de meses su economía se vino al suelo. Gracias a Dios que después entendió que él también tenía su propia vasija de aceite a la mano, para partiendo de allí producir lo necesario para él y su familia. También notamos que Eliseo dio instrucciones para que el milagro se realice a puerta cerrada. Eliseo no quería correr el riesgo que la gloria por el milagro sea para él o para la viuda y sus hijos. La gloria debe ser solamente para Dios y la ausencia de espectadores ávidos de ver lo sobrenatural garantizaba eso. ¿Qué aconteció después? Leamos lo que dice 2 Reyes 4:5-7. Y se fue la mujer, y cerró la puerta encerrándose ella y sus hijos; y ellos le traían las vasijas, y ella echaba del aceite.

2 Reyes 4:6 Cuando las vasijas estuvieron llenas, dijo a un hijo suyo: Tráeme aún otras vasijas. Y él dijo: No hay más vasijas. Entonces cesó el aceite.

2 Reyes 4:7 Vino ella luego, y lo contó al varón de Dios, el cual dijo: Ve y vende el aceite, y paga a tus acreedores; y tú y tus hijos vivid de lo que quede.

Fascinante final, amable oyente. Bien por la viuda. No preguntó detalles a Eliseo, no dudó en ningún momento. Sólo obedeció la palabra. Dios le premió con la realización del milagro. Allí encerrada con sus hijos, comenzó la operación multiplicación. Tomó su vasija con aceite y vertió el aceite en otra vasija totalmente vacía. Esta vasija se llenó. Pidió otra vasija e hizo lo mismo. Esta también se llenó. Así sucesivamente hasta que se terminaron todas las vasijas vacías. Uno de sus hijos informó que ya no quedaban más vasijas. Solamente allí cesó de fluir aceite de la vasija de la viuda. Qué maravilloso portento. Dios honró la sencilla fe de esta viuda y sus hijos. La viuda contó todo a Eliseo y pidió instrucciones. Eliseo dijo: Vende el aceite y con una parte de la venta, paga a tus acreedores y con la otra parte vive tú y tus hijos. La mujer dejó atrás el valle de la calamidad económica. Si eso pasó con esta viuda, amable oyente, también puede pasar con usted. Pero para eso necesita estar en dependencia de Dios por medio de su palabra y la oración, así como la viuda estaba en dependencia de Eliseo. Usted también necesita tener fe en Dios, una fe tan sencilla que simplemente hace lo que Dios pide sin preguntar ni qué ni por qué. Y Dios hará el milagro para que salga de su calamidad económica. No pierda la esperanza. Confíe en Dios y él lo hará.

LA EXPRESIÓN MÁXIMA DEL AMOR

LA EXPRESIÓN MÁXIMA DEL AMOR

Pablo Martini
Programa No. 2016-02-23
a1Dios es amor y su Palabra, la Biblia, habla mucho de Dios, por lo tanto abunda en pasajes que definen esta gracia tan mal interpretada en nuestros días. El apóstol Pablo, exhortando a los esposos, les recuerda que deben amar a sus esposas así como Cristo amó a la iglesia y se entregó a sí mismo por ella. Este corto pero profundo pasaje sagrado corre el velo del verdadero sentido del amor que Dios tiene en mente cuando se relaciona con sus criaturas, y aunque parezca una utopía, nos exige acercarnos lo más posible a esta meta al momento de amar a alguien.

Al amar debes entregarte a ti mismo por el otro, aunque duela, aunque signifique el sacrificio máximo, la renuncia total a tus derechos, una entrega incondicional. Hoy nos enojamos con nuestros cónyuges e hijos argumentando que tienen todo lo que necesitan y aun así dicen que no los amamos… “Qué más quieren”… Fíjate que el pasaje citado con anterioridad dice “y se entregó A SI MISMO”, no dice y le entregó bienes, lujos, viajes,  sino que debo entregarme yo mismo cuando decido amar a la manera de Jesús, a la manera de Dios. Colgado entre el cielo y la tierra el Nazareno gritó: “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen”. ¿Haz llegado al punto de amar a alguien aunque ves que te está crucificando? ¿Cómo poder perdonar al traidor, al cobarde, al cruel y al injusto? ¿Cómo amar a aquel que debiendo haberme defendido me sentenció y se lavó las manos? “A lo suyo vino y los suyos no le recibieron”. “En casa de mis hermanos fui herido”. Pasajes como este y tantos más dejan ver a las claras que estamos a años luz de amar como Dios me pide.

Este desafío se torna una utopía cuando lo intentamos hacer en nuestras fuerzas, regulados por nuestras emociones y parados sobre una relación de “toma y dame”, más que sobre una relación de “mejor te doy”. Una relación comercial más que de pacto. Miremos a Jesús en su cruz, aprenderemos a amar y comenzaremos a ser amados. Haz la prueba.

PENSAMIENTO DEL DÍA

La expresión máxima del amor es amar a aquel que te está crucificando.